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Para todos los públicos Cine en TVE - El olivo - ver ahora
Transcripción completa

(Música suspense)

(Pájaros)

(Música)

Buenas.

Buenos días.

(Pájaros)

(Música)

¿Qué pasa? Voy.

(Música)

(Teléfono)

Sí.

Hola, buenos días, me llamo Marta y soy supervisora en su banco.

Sí, dígame.

Ha fallado usted en los últimos seis pagos

y tiene un saldo pendiente superior a 120 mil euros.

Según la penalización acordada en la cláusula 26 del contrato...

Espere, espere, señorita. ¿De qué contrato me está hablando?

Del contrato que usted firmó, señor.

Ya les he dicho miles de veces que yo no tengo dinero,

no tengo ahorros, no tengo nada. Es que no tengo nada.

Ya, verá, señor, pero estamos cansados

de oír siempre las mismas excusas.

Verá, nos hemos visto obligados

a meterle en una lista internacional negra, la lista, de defraudadores.

¿Qué? Que no soy la mafia.

Yo solo soy un conductor de camión, peor que eso, soy un esclavo.

Que he perdido mis camiones gracias a vosotros, sinvergüenzas.

He perdido a mi mujer, mi casa, mis hijos, lo he perdido todo.

¿Así que sabe una cosa? Que se puede meter la deuda por el culo.

(RÍEN)

¿Me ha oído?

Señor, nos preocupa la salud mental de nuestros clientes.

¿Cómo?

Le informo de que podemos ofrecerle servicio psicológico

un 30 % de descuento.

¿Qué cojones está diciendo de una ayuda psicológica?

¿Qué está diciendo de una ayuda psicológica?

Le noto tenso, señor, ¿me equivoco? ¿Se le está hinchando la vena?

¿Qué está diciendo usted? ¿Se está poniendo un poco nervioso?

¿Oye voces extrañas en su cabeza? ¿Como la de su sobrina, Alcachofa?

¿Qué pasa, cariño? ¡Hija de puta!

Alma, Alma, eres una hija de puta, que me lo había colado.

Baila.

(RÍE)

Me la ha colado, me la ha colado.

Alma.

No lo encontramos por ninguna parte.

Hemos llamado a todo el mundo, buscado en todas partes

y nadie lo ha visto.

(Música)

(Moto)

(Pájaros)

¿Lo oyes?

Yayo.

Yayo, escucha.

¿Ese que canta es un ruiseñor? No, no es un ruiseñor, es un verdún.

Esto a lo mejor lo plantaron, dicen, los romanos.

A lo mejor, yo no lo sé,

porque este árbol tiene al menos 2000 años.

¿Sabes lo que son 2000 años?

Yo no, pues, yo sé que son muchos años.

Toda la vida aquí con él y siempre viste igual.

Eso es por donde tiene que brotar el olivo.

Yo te lo enseñaré, luego lo harás tú.

(Música)

Cuerda.

¿Y quién diseñó?

Aprieta, aprieta.

Mi abuelo enseñó a mi padre, mi padre a mí y yo a ti.

Y así es la vida, unos a otros.

Espera.

Un árbol nuevo. Esperaremos a que llegue como este.

(Música)

Hala, yayo, un monstruo. ¿Hay un monstruo? ¿Dónde?

Este es un ojo, este es el otro ojo, la nariz

y está la boca superabierta.

Pero no tiene dientes.

Vendremos de vez en cuando a visitarlo, al monstruo.

Y le traeremos cosicas para que coma.

(Música)

No está aquí, yayo.

No está aquí. Venga, vámonos.

Vámonos.

Nos tiene exactamente donde nos quiere tener, detrás de él.

Donde nos ha tenido siempre, a su disposición.

Preocupados, persiguiéndole por ahí, no me jodas.

Lo único que quiere es llamar la atención.

Como tú con esos pelos, igual.

Luis. Deja a la chica.

Aquí todos con el corazón en un puño, hostia,

parece que quiere hacernos sufrir.

¿Qué? ¿No estás de acuerdo? ¿Tienes algo que decir?

Ya.

Silencio.

Ese castigo ya me lo conozco yo.

(Música reguetón)

Rafa. No la mires.

(Música reguetón)

¿A dónde vas?

(Pájaros)

¡Ah!

¡Imbécil, te he llamado seis veces!

Lo siento, no tengo batería, Nelson, lo siento.

Hay cambio de planes, tienes que llevar los pollos a Valencia.

¡Qué gilipollas! Hacerme venir para decírtelo.

No, perdona, perdóname.

¡Coño! Alma.

¡Déjale en paz, gilipollas! Loca de mierda, ¿qué haces?

¡Coño! ¡Te voy a partir la cara, gilipollas!

¡No tienes cojones! ¡Ven aquí, ven aquí!

Ni de coña, Rafa. Métete en el coche, joder.

¿Qué haces? ¡Hijo de puta!

¡Te vas a cagar, loca de mierda!

¿A dónde vas si estoy aquí, a dónde vas?

¡Puta enferma!

Cuando tú quieras, cuando tú quieras, campeón.

(Motor)

¡¿Pero tú estás loca?! Te podría hacer mucho daño.

Es que me importa una mierda.

Rafa.

¿No me vas a pedir que salga contigo esta noche?

¿Pero a ti qué coño te pasa? Pídemelo.

Pídemelo, Rafa.

(Motor)

¿Sabes lo que me dijo la enfermera, yayo?

Que lo último que se olvidan son las canciones.

¿Lo intentamos? ¿Probamos una canción?

(CANTA EN CATALÁN)

¿Cómo se ponen los labios? ¿Así? Así.

Hace cosquillas, ¿verdad?

Te tengo más miedo que a mí el disfraz.

(Pájaros)

¿Qué hacéis aquí? Fuera de mi tierra.

-Solo hemos venido a...

-¡Tú te callas! Ya sé a qué habéis venido.

¡Fuera de mi tierra y no vuelva por aquí,

no vuelva porque le meto dos tiros! ¡Fuera, fuera!

¡Tú también! ¡Fuera, fuera!

-30 000 euros, papá, cinco millones de pesetas.

Llevas toda la vida trabajando como un esclavo.

¿Qué tienes? Hay aceite adulterado tirado de precio por todos lados.

A nadie, a nadie le importa una mierda tu preciado aceite.

Tranquilo, Luis.

Es verdad, joder, a nadie le importa lo nuestro, hostia.

Algunos de tus amigos han vendido los árboles más viejos

y los han vendido como leña.

Desde que tenemos dientes, nos hemos dejado la piel en esos campos

y nunca nos has pagado un céntimo.

Nos lo debes.

¿Qué piensas?

Pienso en que no pienso venderlo.

Porque ese árbol no es nuestro.

Se ha heredado de mis abuelos, los abuelos,

los abuelos a los padres, los padres a los hijos y así.

Si yo vendo ese olivo y os doy el dinero a vosotros,

a la semana no tendréis ni olivo, ni dinero ni restaurante.

-Te suda los cojones. -Un momento.

Ese árbol no tiene precio, ese olivo es sagrado.

Y ese árbol es mi vida y vosotros queréis quitarme mi vida.

-Es solo un árbol, se ha acabado, y nosotros somos tus hijos.

-Será vuestro, no me lo llevaré.

-Te has quedado estancado en el pasado

y nos estás hundiendo a todos.

-Pero si ese árbol tampoco es nuestro,

es de la vida, es de la historia.

-No me hables de la historia de los cojones.

Tenemos familia y tenemos que sacarla adelante, papá.

(Sierra)

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo! ¡Yayo!

¡Para! ¡Para!

¡Baja de ahí! ¡Para la máquina, para!

¡Baja, Alma!

-¡Niña, bájate! Alma, baja de ahí.

(LLORA)

Venga, vamos, bájate.

(LLORA)

No llores, cariño, no llores.

(LLORA)

(Música)

(Pájaros)

Su pérdida de peso y su deterioro son muy preocupantes.

Si pudiéramos ingresarlo unos días en el hospital,

podríamos hacerle algunas pruebas, estimular su apetito

y quizás empezar a pensar en una residencia con atención continuada.

Si es lo mejor...

Yo intento pasar el máximo de tiempo aquí, pero...

Ya no es suficiente y para Luis es demasiado hacerlo todo él solo

y estar con papá.

Vamos a estar todos más tranquilos.

¡Lo vais a matar!

Si no come, se va a morir, tu abuelo ya no es tu abuelo.

El abuelo se ha ido, Alma.

¡No le pasa nada, nada!

¿Le vas a decir a un médico cómo tiene que hacer su trabajo?

¿Qué quieres decir, cariño?

Que está de duelo y ya está.

Hace mucho tiempo que murió la abuela.

¡El puto árbol! ¿Qué quieres? ¿Joder a esta familia o qué quieres?

Es que es como un hijo perdido, ¿a que sí?

Lo peor es que no sabes.

Pero, Yayo, ¿y si estuviera en un sitio bonito?

¿Eh?

Con agua, con gente que le cuida, pues sería un monstruo contento.

Si tú supieras que eso existe, ¿estarías más tranquilo?

Yayo, ¿te quieres morir?

¿Es eso? ¿Te quieres morir?

(Ruido)

Yayo.

Yayo, te he oído, te he escuchado, yayo.

¿Has cantado? Yayo, escucha.

(CANTA EN CATALÁN)

¿Lo has escuchado?

Creo que solo ha respirado hondo, cariño.

Que no, que te he escuchado.

Por favor, cántala, canta conmigo.

(CANTA EN CATALÁN)

Yayo, por favor, por favor.

Yayo.

Yo sé que estás ahí. Lo sé.

(Moto)

Un día entero nos llevó colocarlos a tu padre y a mí.

Dios.

¿Pero cómo tragamos tanta mierda?

Total, ¿para qué?

Yo perdí a Estrella. Él dejó a mamá.

No. No, las cosas no fueron así, Alma.

No, se largó ella, pero porque él no la cuidó en la vida.

No me extraña nada que se viniera abajo y se marchara.

Trabajábamos como burros. Todos hicimos cosas mal.

Y la cuidó, claro que la cuidó, pero a su manera.

Sí, ¿y al abuelo? ¿Cómo trató al abuelo?

¿Alguna vez te has preguntado cómo le trató el abuelo a él?

No, ¿te lo has preguntado? Pues era un viejo muy duro.

Siempre decíamos que le importaban más sus árboles que nosotros.

Contigo sería un abuelo maravilloso, Alma, pero con nosotros se equivocó.

Vale, que sí, que ya está.

¿Tú sabes lo humillante que tiene que ser para tu padre

volver a la casa familiar?

¿Al cuarto de cuando era niño?

Ponte en su lugar.

Hay que joderse, tú no te rindes nunca, ¿eh?

Una cosa que yo nunca he entendido, Alca.

En esa época, los bancos daban créditos a todo Dios, ¿no?

Eso dicen, que cualquiera podía tener un crédito.

Vale. Entonces, ¿vosotros por qué necesitabais 30 000 del árbol?

Bueno, fue lo que pidió el alcalde para...

Para construir tan cerca de la playa.

¡Qué asco! Sois todos iguales, ¡qué puto asco!

No, no, Alma, no somos todos iguales.

Lo hicimos por ti y por tus primos,

para poder tener un negocio familiar.

Nosotros no elegimos untar al alcalde, cojones,

las cosas se hacían así.

Siento mucho que no seamos todos unos putos santos.

A ver qué haces tú por tus hijos. Vale.

Emilio.

Qué será de él.

Todavía me acuerdo de sus chupitos.

¿Sabes de qué me acuerdo yo?

De sus dedos gordos con las uñas comidas.

De eso.

Me los metía por las bragas cuando trabajaba aquí de camarera.

Estuve todo el verano intentando contárselo a papá, todo el verano,

es que me daba tanta vergüenza que no...

Y una noche se lo conté, en la cocina.

¿Sabes qué me dijo tu hermano?

Nada, no me dijo nada.

Y se largó.

No sé, se quedaría...

Se quedaría petrificado el hombre y no sabría qué hacer.

Mira, vete a la mierda.

¡Vete a la puta mierda! ¡Tú y tu hermano!

¿Que no sabría qué hacer? ¿Que no sabría qué hacer?

Pues es que es muy fácil, proteges a tu hija, gilipollas.

(Moto)

Yo qué sé.

Algunos se fueron hasta China, Oriente Medio,

por toda Europa, hasta el Vaticano.

Miles de ellos.

Más de 100 fueron a parar a un banco en Madrid.

Ya, pero la ficha del contrato está aquí.

Si lo único que quiero saber es dónde está,

quién lo compró, se podría mirar en los registros.

¿Pero tú quién te crees que soy? ¿La Interpol?

Venga, lárgate, no te jode. Hoy no atendemos a Greenpeace.

¿Tú te acuerdas de mí?

Yo estaba en el árbol subida cuando lo arrancabais. ¿Te acuerdas?

Que me gritabas y solo tenía 8 años.

Venga, lárgate, ¡a la puta calle!

Tu familia se llevó 30 000 euros,

deberían darse con un canto en los dientes.

¿Sabes qué te digo?

Que empieces a buscar tu olivo por China. Lárgate.

Pues yo me acuerdo de todo y, sobre todo, de tu cara de cerdo.

Venga, lárgate.

-Te llamas Alma, ¿verdad?

Sí.

Yo estaba allí ese día, estaba en el coche.

Estaba con mi hermano. Sí, es mi hermano.

No se me olvida.

El olivo de tu abuelo era muy especial,

pero muchos mueren en los primeros 15 años

después de haber sido trasplantados, así que...

Puede que nunca lo encuentres. Pero quizás esto te ayude.

Es ese, ¿verdad?

Sí.

Gracias.

(Música)

Dusseldorf, Alemania.

Joder, es una compañía enorme.

Hala, míralo.

-Hostia, está en medio del lobby, en el sitio de honor.

Tía, es una estrella. ¿Y qué fecha tiene?

La página está actualizada, así que todavía tiene que estar allí.

Joder, que lo están utilizando como logo de la compañía.

-Tu abuelo va a estar superorgulloso, de verdad.

Le va a matar.

Joder, si está encerrado, ni siquiera le da el aire.

Hija, que no es un tigre y no tiene que salir a pasear.

Tía, es que está chulísimo y, encima,

en uno de los países más importantes del mundo.

Le va a partir el corazón.

(Timbre)

Ya está aquí Adri, me voy, ¿vale?

Bueno, luego nos vemos, chicas.

-Mira, con un poco de photoshop lo puedo poner donde quiera.

¿Qué tal? A ver. ¿En un jardín al aire libre?

Una pequeña mentirijilla para que no sufra

y él nunca lo sabrá.

Es que ese es el problema, que sí que lo sabe.

Pero, Alma, ¿cómo lo va a saber? Si tu abuelo ni siquiera habla.

Wiki, él lo sabe y yo no le voy a mentir.

Vale, muy bien. Entonces, ¿qué hacemos?

(Pájaros)

(Música suspense)

(SUSURRA) Yayo.

Ya sé dónde está.

No sé cómo, pero lo voy a traer.

Lo voy a traer de vuelta.

Te lo prometo.

Aguanta, Yayo.

Aguanta, por favor, que yo te lo traigo.

El señor Gorblcht era un señor alemán, jubilado, muy rico

que se fue a vivir a Valencia.

Y era muy creyente.

Y como el olivo en la Biblia es un árbol sagrado,

él tenía la ilusión de poder donar a su iglesia un árbol milenario.

De la época de Jesucristo. ¿Y qué olivo donó?

El de mi abuelo.

Entonces, el señor Gorblcht murió hace cuatro años,

y esto me lo manda el pastor de su parroquia,

que es la parroquia de San Lucas que está en Düsseldorf, Alemania.

Y me dice lo siguiente:

Silencio, que va a hablar de lo de Ramón.

"Me he reunido con los ancianos de mi iglesia.

Cuando aceptamos la donación del olivo del señor Gorblcht

lo hicimos con la mejor de nuestras intenciones,

pero ahora vemos que fue un error.

Muchos de los miembros jóvenes de nuestra comunidad

son conscientes de lo sagrada que es la naturaleza

y el medio ambiente, así que, tras muchos rezos,

hemos tomado una decisión:

estaremos encantados de que este árbol sagrado pueda traer paz

y armonía a su familia, y en especial

a un hombre mayor que se ha pasado la vida cuidando de él.

No hay lugar a dudas que debería retornar al lugar exacto

donde estaba plantado y creció..."

Que nos lo devuelven.

(Barullo)

Habla muy bien español, ¿no?

Ya... porque estuvo en las misiones de Guatemala 25 años.

¿Hablaste con él? Sí...

Y, ¿dónde dices que está el árbol?

El árbol está en Dusseldorf.

Está en los jardines de la iglesia, junto al río Rin.

No sé, ¿cómo... cómo lo has encontrado?

Me lo dijeron los del vivero.

Hay que joderse, y yo que creía que los alemanes

eran una pandilla de cabrones avariciosos que venían aquí

ya de viejos a curarse sus almorranas

en nuestra Seguridad Social. ¿Eh?

Bueno, pues nada, pido disculpas.

Así que, ahora ya lo único que necesitamos es un camión con grúa

y dos conductores voluntarios.

¿A Dusseldorf?

Pero eso es muy caro.

Está muy arriba, Alma. Debe haber un porrón de países por medio.

Hay 1659 kilómetros, tampoco es tanto.

Y dentro de nada hay un finde largo que podemos aprovechar.

¿Cómo que podemos?

Es que, si pudieras cogerle prestado el camión a tu jefe...

¿Pero qué dices?

Podemos ir y volver antes de que se entere, conducís a turnos

y no paramos. Coger un camión prestado

de un cuarto de millón de euros al psicópata que bombardeaste

a huevazos el otro día...

A ti Nelson te va a cortar los huevos.

Pues sí... Joder.

No.

Y, además, es el fin de semana del aniversario de mi boda. No.

Si estás divorciado.

Bueno, pero nos queremos, Conchita.

Si Estrella se entera de que me he ido a Dusseldorf

detrás de un árbol...

Alma que no, que no.

El diesel, el seguro, los peajes... Es muchísimo dinero.

Acabo de vender mi moto por 1000 euros.

Ya...

¿Qué has hecho? Pero si no es suficiente. ¿Y los permisos?

¿Qué permisos, Rafa?, que son fronteras abiertas,

no hace falta.

¡El abuelo se está muriendo!

Pero si no se acuerda ni de sus hijos,

¿cómo se va a acordar de un árbol? No me jodas, Alma.

Alca, el árbol, coño, el árbol.

Alma estás muy nerviosa, no seas tan pasional. Vamos a pensarlo,

que no es fácil. Estamos hablando de una carga especial

de más de 14 toneladas, coño.

Escúchame, si me tengo que ir a Dusseldorf andando

y arrastrar el olivo de vuelta lo haré.

iros a tomar por culo, gilipollas, que sois unos gilipollas.

¡Eh, eh, eh, Alma!

¡Qué no me toques! ¡Coño!

Vamos a hablarlo, Alma.

Está como una puta cabra.

Yo también vendí un olivo. No sé por qué tanto lío.

-Si la pruebas se te abrirá la gana.

Va, papá...

-¡Tío, si es que no paran de comer!

Es que tienen que crecer en 40 días.

Voy a potar.

Yo soy vegetariana, Alma...

Ya, pero te estoy pidiendo que les des de comer, no que te las comas.

Es que es muy fácil, Adeile:

los cuatro botones que te he dicho, y ya está.

mira, te lo he apuntado todo por si acaso, toma. Guárdalo.

¿Y si explotan?

Casi nunca pasa. Este está muerto.

Tira, tira para allá, no te me lo acerques.

Hay que sacarlo.

Qué asco. ¡Ah! ¡Ah! ¡Que me ha atacado!

¡Qué asco!

-Alma, he contactado con una página de españoles en el extranjero

y me ha contestado Sole,

es una española que vive en Dusseldorf.

Te va a llamar por Skype esta tarde, ¿vale?

Es que eres un genio, Wiki. Gracias. ¿Y la compañía energética?

Pues, he mandado un montón de emails al director general

y a cada jefe de departamento. Pero nada.

-Y yo he llamado 40 veces, pero se descojonan y cuelgan.

-Yo creo que no vas a poder ni acercarte al árbol.

Bueno...

Alma, ¿pero por qué no te quedas unos días más

y pensamos un poco más las cosas?

No puedo porque no puedo esperar... Mi abuelo no está bien.

Pero escúchame, ir sin un plan es idiota.

Vale, tía, pues, sigue pensando.

Wiki, tú tienes el cerebro y yo tengo el morro.

Y tú los pollos.

Que estás loca, y eres un peligro...

-Y deberían encerrarte.

Ya está, lo sé. Si para el no hay un millón de razones, si lo sé,

lo veo.

Pero tías es que, a veces te tienes que lanzar... de cabeza.

Y empiezas el viaje,

y la gente te ayuda por el camino.

¿Y por qué te van a ayudar?

Toma. No, no. No lo voy a coger.

Sí, sí, lo quieres.

-Es de parte de las dos, por si acaso.

No me va a pasar nada. Ya.

¿Vale? Nada.

(Claxon)

La madre que los parió.

Pero mírales, inocentes como corderitos

y ni idea de la trola que les has metido.

-Madre mía, es que se lo tienes que contar,

es que se van a rebotar un montón. No, no. No digáis nada.

Si se lo digo ahora se dan media vuelta y se largan.

Escucha, tú piensa algo y luego me llamas por Skype. No digáis nada.

Y ahora qué, ¿eh?

¿Ahora qué? Ya estabais tardando, "ahora qué"...

(RÍE) Hay que joderse...

(Música)

Ricardo, por favor, escúchame, se ha ido de puente a Madrid con su novia.

Este tío no vuelve seguro en tres días.

"Me he equivocado, Rafa, quiero que devuelvas el camión".

¿Pero qué dices? Pero si ya vamos de camino, tío. Oye, tranquilízate,

te estaré informando, te lo juro.

¿A Granada, dijiste?

A Granada... Pero si no va a pasar nada.

Mira, tengo un mal presentimiento con todo esto.

Ya verás, que tú tranquilo, fíate, de verdad. Fíate.

Venga, hasta luego, chao.

Es el chico de seguridad del garaje. Se ha acojonado.

Pero es un buen tipo, me quería echar un cable.

Oye, y el cura alemán este, ¿dónde vive? ¿Tienes su dirección?

¿Alguna pregunta tonta más?

No me jodas, Alma, que esto está muy lejos. ¿Eh?

A ver si luego se va a echar atrás.

¿Cómo se va a echar para atrás? Si es alemán, es cura, es protestante,

¿se te ocurre alguien más serio?

Bueno, bueno...

(CANTURREA) "¡Granada, tierra soñada por mí!".

(RÍE)

(RÍE) Granada, dice el gilipollas. Hay que joderse.

Hola, soy Sole. Esta es Katherine, que estudia derecho.

Esta es Marie... Hola.

Y esta es Sophie, que es community manager, y le gusta meterse en líos.

Bueno, ¿te han contestado algo los de la compañía energética?

No, mis amigas han estado llamando, pero no les han hecho ni caso.

Yo le escribí al director de la compañía y le ofrecí devolverle

todo el dinero del árbol, como si fuera un préstamo,

con intereses incluso, pero es que no me contestó.

¿Qué dice? Que estoy loca, ¿no?

Es que es un poquito excesivo, Alma...

¿De verdad piensas que podéis venir y llevaros el árbol así? ¿Sin más?

Pues, ese es el problema, que los que vienen conmigo sí lo creen.

¿Cómo que sí lo creen?

Que les he mentido, y les he dicho que el árbol está en una iglesia

y que nos lo van a devolver. No me jodas.

Mira, ya sé que es una locura, pero no podía sentarme

a ver cómo mi abuelo se muere de pena, ¿entiendes?

Es que no podía...

Wiki nos ha mandado fotos.

Siento mucho lo de tu abuelo.

Me podéis ayudar, ¿por favor?

(CORTA LA LLAMADA)

Yo no lo sabía, yo es que no la vi venir.

Yo tenía seis pedazo de camiones como este por valor de dos millones.

Me debían una fortuna. Un día era alguien y al día siguiente nadie.

Todo desapareció así, sin señal de aviso.

Tuviste que darte cuenta, Alca.

No... no, cariño, no.

Me mintieron.

¿Eh? Me mintieron...

Yo me mentí a mí mismo, le mentí a Estrella.

Las mentiras eran cada vez más grandes,

y cada vez había más y más mentiras.

Es que no podía parar de mentir. No podía.

Y un día, Estrella puso la cocina patas arriba.

"El país entero se está engañando a sí mismo".

(SUSPIRA) Eso fue lo que dijo,

y me dejó.

Así que decidí cambiar mi vida.

Se lo prometí.

Le juré por el crío que nunca más iba a volver a mentirle,

que siempre le diría la verdad.

Y ayer me presenté en su casa y le dije:

"mira, Estrella, me voy a perder nuestro aniversario

porque me subo a Dusseldorf".

Pues, muy bien hecho, Alca.

Pues sí, porque le dijiste la verdad.

Se echó a llorar.

Se pensó que me iban a pagar.

¿Se lo explicaste?

Se me quedaron pegados los labios, Rafa. Pegados.

Tú eres idiota, tío, si se va a enterar en dos días cuando vuelvas.

Si es que soy gilipollas.

Me doy asco a mí mismo.

Podía habérselo dicho. Podía haberle dicho:

"mira, Estrella, nada, que me subo ahí a por el árbol a Dusseldorf,

que vuelvo en dos días".

Me habría llamado imbécil, pero por lo menos lo habría entendido.

Pero justo en el momento volví a soltarle una mentira.

¡Una puta mentira!

¿Pero por qué no confiamos los unos en los otros, coño?

¿Eh? ¿Por qué no nos miramos a los ojos,

y ponemos las cartas sobre la mesa? ¿Por qué no somos honestos?

¿Por qué no resolvemos los problemas juntos? ¿Eh?

¿Tengo o no tengo razón, cari?

Alca...

(SUSURRA) Su puta madre...

¿Pero qué coño haces, tío?

Que allí vive un cabrón que me debe 90 000.

Contesta, cabrón... Contesta.

Contesta que sé que estás ahí.

¡Eh!

¡Eh! ¡Sal cabronazo, sal! ¡Sal, que sé que estás ahí dentro!

¡Pedazo de cerdo, sal! ¡Da la cara!

Alca, esto es una pérdida de tiempo.

No, no, no, seguro que el muy cabrón está...

está espiándonos con un telescopio desde un búnker, el hijo puta.

Joé, pues tiene un cochazo.

Dice que es de su cuñado, ¡ja! ¡Y la casa de su suegra!

¡Mentiroso, ladrón! ¡Sinvergüenza!

Y esto, ¿qué me decís de esto?

Se lo compró a la imbécil de su novia.

Porque le encantaba ir de compras a Nueva York.

Así es como se hacían antes las cosas. ¿Eh?

De puente, ¡a Nueva York!

Alcachofa, tío, venga tranquilízate. Vámonos.

Mi sudor, mi sudor durante 18 horas trabajando al día,

fue lo que pagó este... este mamotreto.

A mí todavía me debe 90 000. ¡90 000!

Se va a enterar el hijo de puta. Se va a enterar...

¿Dónde vas?

(Música)

Que digo, tontolava,

que a los alemanes lo que les encanta es todo lo yanqui.

¿Tú entiendes al idiota de tu tío?

Que vamos a vender esa estatua por muchísima pasta.

¿Pero qué dices?

¿No os habéis fijado en la de gnomos

que compran por aquí para los jardines?

Así que, tú y la Wiki que encuentre algún alemán rico,

que vamos a venderlo por internet, ¿me oyes?

Venga.

¿Y si nos desviamos a Disneyland París y pillamos un Mickey Mouse?

(Música)

(Música)

(Claxon)

(Móvil)

Cógelo, a ver quién es.

Tu hermano.

(SUSPIRA) Tu padre. Y siempre lo será, Alma.

Al principio cuando se lo conté no se lo podía creer.

¿Sabes qué me dijo?

Que eras muy valiente.

Mira, más de lo que puedo decir yo de él.

Solo intenta ayudar, Alma.

Es su manera de pedirte perdón,

tampoco creo que sea tan terrible eso, ¿no?

¿Eh?

Alma,

tranquila.

(Móvil)

No abres la boca, ¿eh?

Me gusta mucho eso.

Que no hagas preguntas todo el rato.

Es bonito ir en silencio.

Tú tampoco escuchas mucho.

Yo ya no me lo tomo a mal.

Tienes mucho jaleo ahí dentro.

Para, para, para, para.

Joder, Rafa, lo siento, es que no puedo.

Pero con desconocidos sí que puedes.

"Alma, esto está siendo una locura, hay uno del periódico local

que ha visto el Facebook de las alemanas, quiere hablar contigo.

¿Le puedo dar tu número? Y tu padre me está volviendo loca.

Ha venido a hablar conmigo...".

¿Qué voy a hacer, Wiki?

No lo sé. Es que es lo mismo que te dije yo justo antes de que te fueras.

¿Qué te han dicho los chicos?

Alma...

¡Joder! ¿No se lo has dicho?

¡Que Rafa se está jugando su trabajo! ¿Me oyes?

Trátales con un poquito de respeto y cuéntaselo ya, ¡coño!

Rafa está hablando con su jefe,

se ha peleado con la novia y está de vuelta.

Dice que quiere su camión.

Venga vamos, hay que tomar decisiones, Alma.

(MÓVIL) "Te voy a arrancar la cabeza, ¿me oyes?

¿Pero tú te das cuenta de lo que me has hecho?

Que me vas a buscar la ruina, chaval.

¡Pero contéstame, puto imbécil!".

Un insulto más, Nelson, y te cuelgo el teléfono.

"A ver, ¿dónde coño estás?".

¡Cállate! Y sé un poco más educado. Voy a Dusseldorf.

"¿Cómo has dicho? ¿Dusseldorf? O sea, ¿Dusseldorf en Alemania?

¡Me cago en todo!".

Todo esto es culpa mía, ¿vale? No de Ricardo. Le mentí.

Si le despides, no vuelves a ver tu camión, lo vendo a la mafia rusa.

No, no, Rafa, Rafa... "¿Será posible?

Mira, chaval, ¡cuando te pille te voy a cortar las pelotas!".

Te voy a decir una cosa, Nelson... No, no, Rafa...

Eres un matón, un gilipollas, y te puedes ir a tomar por el culo.

Joder, Rafa, que acabas de perder tu curro.

Me da igual.

Algo haré. A lo mejor me quedo en Dusseldorf. Yo que sé.

No, quiero que os volváis. Los dos, déjame hablar con él.

Le voy a decir que todo esto es una cagada, que ha sido culpa mía,

que os he mentido. Joder, y ya está. Déjame hablar con él,

es que no puedo más, si le pido perdón y le devuelves el camión

te perdonará, no puedo más. Déjame el teléfono, Rafa.

¡Dame el teléfono! No.

¡Que me des el puto teléfono! ¡Me cago en la puta!

¡Rafa, dame el puto teléfono! ¡Vale ya, joder!

Eh, eh...

Como siempre, te olvidas de un detalle.

Esto ya no sólo es cosa tuya, ¿sabes?

Nosotros también tenemos algo que decir en todo esto.

No seas gilipollas y dame el teléfono.

Que no, Alma.

Os espero en el camión.

Yo no pienso volver sin el árbol, Alma.

Es que no lo entendéis, pero esto es un desastre.

No después de todo esto.

Por favor, por favor. Alca, que no lo entiendes.

Venga, vámonos de aquí.

(HABLA EN FRANCÉS)

No, no, estamos bien.

¿Alguna vez has pensado que podrías petar...

y venirte abajo del todo?

Me pasó una vez,

a los 18,

cuando estaba entrenando con el Valencia.

Pensaba que iba a llegar lejos,

pero me hicieron una entrada sucia y a la mierda mi carrera.

Quería reventar la cabeza de ese tío. Quería machacarlo.

Me pasé dos años de mi vida, amargado.

Un día estaba con mi fisio, Agustín,

sabía decirme lo que me estaba pasando con solo tocarme.

Y un día, después de una sesión, me rompí.

Me puse a llorar como un niño pequeño.

Y él se me quedó mirando y me dijo:

"¿Tú quieres ponerte bien?

Pues, no colabores con tu propia desgracia".

Y de repente, lo entendí.

Mira, Alma,

puedes pasarte toda la vida metiendo el dedo en la vieja herida,

alimentar el dolor y no dejar que se cure,

pero hay veces que es mejor dejar las cosas ir.

Seguir adelante.

Alimentar lo que tienes, y no lo que ya no está.

¿Tú crees que yo colaboro con mi propia desgracia?

Todos lo hacemos. Unos más, otros menos.

(Música)

¿No has dormido nada?

(Continúa la música)

Alemania.

Si solo el nombre me hace sentir más bajito de lo que soy.

Ya sé que no soy muy listo,

pero es que aquí me siento el doble de tonto.

Lo altos que son.

Y cómo hablan inglés, ¿eh?

Debe ser algo que le ponen a las salchichas.

¿Tienes la dirección de la iglesia?

(Música)

¿Creéis que nos la pueden robar?

Que no...

Pues escucha, podría tener mucho éxito aquí en mitad del Rin.

Con los barcos pasando al lado, como en Nueva York.

Que sí, hombre, que sí. Pues, claro que sí.

¿Pero no íbamos a una iglesia?

Quiere que firmemos unos papeles primero en una oficina.

(Música)

Hostia...

Pero este es nuestro árbol...

¿Qué cojones hace aquí?

(HABLA EN ALEMÁN)

(Música emotiva)

(Continúa la música)

No...

¿Dónde está el cura? ¿No habíamos quedado aquí con él?

No.

¿Qué?

O sea...

O sea que no hay cura.

No hay cura, no hay iglesia, ni tipo santurrón que la palmó en Valencia,

ni los alemanes nos van a devolver el árbol.

¿Es eso?

¿Es eso?

A veces se te quedan pegados los labios.

Eso dijiste tú.

Pero en casa, coño. Se te quedan pegados los labios en casa, Rafa,

¡no en el puto Dusseldorf!

Pero por dios santo, ¿qué hacemos aquí?

¿Eh, Alma?

¿Qué hacemos aquí?

¿Qué hacemos?

¿Qué hacemos aquí?

¿Me queréis explicar qué hacemos aquí?

Vámonos, joder.

¿Pero no ves que está en shock, joder?

¡Yo sí que estoy en shock!

¿Que qué hacemos? Que nos vamos ya...

¡Yo hablo a hostias!

Sin tocar, por favor, sin tocar.

Tenemos, o no tenemos permiso para llevarnos el árbol, dímelo.

Alma, ¿me estás diciendo que hemos venido hasta aquí,

a más de 1500 kilómetros, con un camión de 40 toneladas

a por este monstruo de árbol sin permiso?

¡Oiga! ¡Eh!

¡Vale, vale!

¡Que ese árbol es de mi familia! ¡Este árbol es nuestro!

¡Eh! ¡Que me suelten, hostia!

Bueno, que ya voy yo solo... que ya voy yo solo.

Que me dejen, que ya está... pero ese árbol es nuestro.

¡Alma!

Alma, solo dime qué coño estamos haciendo aquí.

¡Déjala en paz!

¿Pero se puede saber qué cojones está pasando aquí, eh? Vamos a ver.

Porque tú no lo sabías, ¿no?

Tenía un presentimiento.

¿Un presentimiento, Rafa? No me jodas.

¿Qué pasa? Joder. Lo imaginé, pero no estaba seguro.

¿Desde cuándo?

Desde el principio.

O sea, que otra vez soy yo el único pringado, ¿no?

Conduciendo hasta aquí como un burro feliz,

mientras que vosotros dos os descojonabais del pobre imbécil.

¿Por qué no dijiste nada? ¿Por qué no dijiste nada tú?

¿Y por qué no me mandaste a la mierda?

¿Por qué no me mandaste a la mierda? Si yo me iba a venir a dedo, Rafa.

¿Por qué? ¡Joder!

¿Cómo eres tan tonto, tío? ¿Cómo eres tan tonto?

Que has perdido tu curro. y ¿para qué? Dime, ¿para qué?

¿Por qué? ¡Que me mires joder! ¿Por qué?

Escúchame, te odio, te odio, y a ti también.

¡Iros a tomar por culo! ¡Y volveros a casa ya con vuestro puto camión!

Pero ¿no visteis que intenté contároslo? ¿No lo visteis?

¡Joder, que yo lo intenté! Lo intenté en la cafetería.

Vaya par de gilipollas. ¡Gilipollas!

A ver si lo he entendido bien...

¿la culpa es nuestra?

Eso parece.

Te debe gustar mucho, ¿no?

Eso parece.

Me siento tan...

engañado, Alma, tan traicionado.

Estoy hasta los huevos de que el mundo entero

me trate como a un gilipollas.

Pero es que es lo que soy, un gilipollas.

Por confiar en ti.

Te he querido siempre con locura desde que eras así,

¿y tú no podías confiar en mí?

Mírame.

¡En mí!

¿Cuál era el plan?

Nunca en mi vida me he sentido tan...

tan insignificante.

Nunca.

Me vuelvo al camión.

Luego me voy a casa con o sin vosotros.

(Golpes de fondo)

Gilipollas que soy...

Qué gilipollez de estatua.

¡Gilipollez de vida!

¡Gilipollas!

¡Gilipollas!

¿Dónde está?

Dice que no se mueve hasta que no hable con el dueño del árbol.

¿Pero quién cojones se cree que es? ¿Mahatma Gandhi?

¿Lo dices en serio?

Pero qué familia esta... ¡Qué familia esta!

Bueno ya está, yo me voy. Se acabó.

Me voy a subir al camión, voy a poner el motor en marcha

y me voy a casa con o sin vosotros. ¿Entendido?

Justo lo que ha dicho, que tú y yo deberíamos irnos ahora para casa.

Pues ya está. Nos vamos.

Vamos.

La madre que la parió.

Vamos.

¡La madre que la parió!

(Música suave)

Lo siento.

Lo siento mucho.

(Música)

(Continúa la música)

Alma...

Papá.

Gracias por decírmelo.

Papá, ¿cómo está el abuelo?

No, no dejes de hablarle, papá, por favor, tú no dejes de hablarle.

Vale.

(Música)

(Griterío de fondo)

(CANTURREAN LEMAS EN ALEMÁN)

(COMIENZAN A TOCAR BATUCADA)

¡Alma!

¡Luis!

Luis, ¿me oyes?

¿Qué?

Vale.

(Griterío y batucada de fondo)

(Música emotiva)

(Grifo de fondo)

Pues menos mal que hemos traído el camión...

(Música)

(LLORA) Lo siento, yayo.

Lo siento.

He hecho todo lo que he podido, de verdad.

Mira, es de nuestro árbol, lo he encontrado.

Y lo vamos a replantar,

y esta vez sí que lo vamos a cuidar bien, te lo prometo.

Te quiero tanto, yayo.

Te voy a querer para siempre.

Vamos al olivar, papá.

Me siento muy avergonzado.

(AFECTADO) No tengo derecho... no tengo derecho...

(SUSPIRA)

¿Os imagináis cómo será la vida dentro de 2000 años?

A ver si esta vez lo hacemos un poquito mejor.

(Música)

(Música créditos)

Cine en TVE - El olivo

13 ene 2018

Alma tiene 20 años y trabaja en una granja de pollos en Castellón. Su abuelo es la persona que más le importa del mundo, pero ha dejado de hablar y ahora también de comer. Alma decide recuperar el olivo que la familia vendió sin su consentimiento.

Contenido disponible hasta el 5 de diciembre de 2027.

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