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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Altamira
Transcripción completa

(ACENTO FRANCÉS) Saqueadores,

especuladores,

ladrones de tumbas...

Así es como ven a los prehistoriadores.

-Los mansos heredarán la tierra.

No los que con arrogancia quieren explicar el milagro

de la creación. -Lo que buscamos es, nada menos,

que los orígenes de la humanidad. -Pensad en el peligro

al que se exponen vuestros hijos por tamaña herejía.

-Es fundamental mejorar el prestigio de esta incipiente ciencia

como el gran Darwin ha hecho con la historia natural.

-Aquel que no admita que el mundo y todo lo que en él existe

fue creado por la gloria de Dios...

que sea excomulgado y expulsado de la Iglesia.

(Música)

(VOZ EN OFF) "Mi nombre es María Sautuola.

Cuando tenía nueve años, mi mundo se hizo pedazos.

A pesar de todo, no me arrepiento de lo que hicimos,

de lo que descubrimos. Todo empezó cuando papá viajó a París

para escuchar a los arqueólogos más importantes

de la época. Papá era investigador y científico.

Pero, sobre todo, un valiente buscador de la verdad".

Don Marcelino, lo que vemos son nuestros antepasados primitivos.

Estamos a pocos pasos de la cueva. Pensaba en cómo me comportaría yo

si mostrasen mi casa como un zoo.

(RÍE)

¿Oh, oh? Deberíamos irnos.

La conferencia de Cartailhac estará llena.

(RÍE)

Hay que ser rigurosos, metódicos, trabajar científicamente

o los sectores reaccionarios nos machacarán.

(Aplausos)

Buen discurso, señor Cartailhac. Le presento a mi amigo,

el señor Sautuola, una gran incorporación en el campo.

¿Otro jesuita?

Ah, no, no, señor. Un principiante.

Un entusiasta... sin prejuicios.

Aprendo mucho con su publicación, señor.

Uhm... Es en gente como usted en quien los académicos confiamos.

Los aficionados honrados son nuestra infantería,

pero no se deje infectar por su dogma.

(RÍEN)

Por favor, es para usted. ¿Caballero?

Ah...

(Música)

(Pájaros)

¡Papá, papá!

(RÍE) ¡María!

(BESA)

Eh, cuidado con eso, María. ¡Mero!

Ah. Oh, Marcelino...

¿Eso es un sombrero? ¿De París?

Ah, sí... O sea, no. Gracias.

Perdóname, Conchita... Oh.

Es para mi colección de orquídeas y no creo que sea...

¿Puedo llevármelo a misa?

Para que todos vean lo que me ha traído

mi marido de París. No, no...

(SUSURRA) Nos uniremos al ejército de Cartailhac.

Marcelino, acabas de llegar. ¿Puedo ir?

(CHISTA)

Ahora ya soy lo bastante mayor. ¡Mira lo alta que soy!

¡Quiero ir! Nadie va a ir a cazar

ni se va a alistar. Mira qué bonitos.

¡María! A ensayar. Uh.

(SUSPIRA)

Oh, María Justina...

(Canto)

Primero, ensaya. Luego, nos vamos.

(Pájaros)

(Música clásica)

Y el padre Tomás quiere que me confirme en otoño

o ya será demasiado tarde. ¿Demasiado tarde?

¿Y eso por qué? Porque hago demasiadas preguntas.

(RÍE)

¿Es verdad, papá? No.

Uno nunca hace demasiadas preguntas...

si presta atención a las respuestas.

(Música)

Ven aquí.

(Graznidos)

Los primitivos vivieron hace más de 10 000 años.

Cuando excavamos, miramos al pasado.

Es como un telescopio temporal. Eso es lo que hacemos.

(SUSURRA) Seguro que este era un buen lugar, resguardado...

¿Dormían... en el barro?

Eran unos artesanos muy hábiles. Hacían todo lo que necesitaban.

¿Qué dice el Génesis?

"Polvo eres y...". "Y en polvo te convertirás".

Incluso aquí, protegidas de los elementos,

solo las cosas más duras sobreviven al tiempo.

Piedras, conchas, huesos...

Escucha.

¡Esa cueva está llena de barro! Ah...

Tus oraciones, señorita.

(REZA) "Polvo al polvo y ceniza a las cenizas".

(Chirrido)

Ah. Amén.

Oh, se ha dormido. Pues claro, está agotada.

No estoy dormida, papá, quiero verlo ahora.

(RÍE)

María, mira a través de esta ventanita.

¿Preparada?

"Papá lo ha comprado en París.

Imágenes en movimiento. Es mágico...".

¿Cómo funciona? 12 espejos.

Cuando el cilindro gira, los reflejos provocan

ilusión de movimiento. ¿Por qué se ve un arcoíris?

Es un prisma. La luz se desvía con el cristal.

(Pájaros)

Quiere crecer así.

(SUSPIRA) Bueno...

Si eso es lo que quiere...

¡Desviaremos el camino!

¿Uh? Sí, ¿por qué no?

(RÍE)

Ven aquí.

Eh... ¿Aquí?

Sí, por aquí, sí. Traza una línea aquí.

Aquí. No podemos luchar contra la naturaleza, Mero.

A la derecha, a la derecha.

¿Y si no viene nadie? Espero que no venga nadie.

No digas eso.

(RÍE)

Solo quiero mirarte a ti. La marquesa dio su palabra.

No, no, no. Ahora no.

(BESA)

¿De los Ríos va a venir?

(ASIENTE)

No discutas con él.

El gran sabio de Cantabria... Sabe de todos los temas

sin saber de ninguno. Marcelino, por favor,

no bromees con eso. Ah, no diré nada,

a no ser que diga algo muy estúpido, o incluso aunque lo diga,

no diré nada.

(SUSURRA) Reservaré mis energías para ti.

Haré que sea una noche inolvidable.

(CANTA LÍRICA)

(Aplausos)

Señores, está todo preparado. Serán solo unos minutos.

Gracias, señora. -Buena suerte, señorita.

Nuestros antepasados vivieron hace más de 10 000 años,

durante la Edad de Piedra o la era paleolítica.

No conocemos la edad del planeta ni cuándo la humanidad...

Tonterías.

Está calculado con seguridad que la Tierra tiene

18 millones de años. Puede leerlo en mis escritos.

Calculado... sí.

Con toda seguridad..., no. Señor De los Ríos,

puede ser mucho más antigua. En cuando al origen...

¿No nos dice la Biblia qué creer acerca de la creación, padre Tomás?

-Sí, doña Elena. Dios creó el mundo,

pero la época bíblica no se puede tomar como calendario.

-Ah... Gracias, padre Tomás.

¿Un poco de música? Música, sí.

Todo lo que aprendimos de niños está anticuado.

Ahora se hacen tantos... descubrimientos

que hay que abrir la mente. Una mente abierta es

una mente vacía. Cito a Platón, "el cántaro vacío es

el que más ruido hace". ¿Aquí quién hace más ruido, señor?

¡Perdone! ¿Qué ha dicho? Queridos amigos,

permítanle esto a una madre orgullosa.

Mi hija, María Justina,

interpretará la habanera de Iradier "La paloma".

No soporto a los niños que tocan. ¡Son peores que monos amaestrados!

(RESOPLA)

(Golpe)

¿Y ahora puedo lamentar mi enfado y seguir enfadada?

Ya sabes que no puedes. Entonces, no me quiero confesar.

Eso está mal, María.

Querida... ¿Cómo estás? Hola, Elena.

No hagáis caso del señor De los Ríos. Seguro que todos le ignoran.

¿Qué quieres decir? Uh, nada importante.

Es que va contando que su discusión con don Marcelino

fue el gran momento de la noche.

(Campanas)

"Monsieur" Ratier.

"Madame", es un honor. Buenos días.

Mi marido, don Marcelino. Y nuestra hija, María.

Hola.

Está en mal estado, ¿verdad?

(ACENTO FRANCÉS) Ah, bueno, pues sí. La verdad es que sí.

Es un verdadero artista. Eva empieza a aparecer.

Bueno, es el primer... María.

¿Sí, papá? ¿Quieres ver las esculturas?

Que pase un buen día. Buenos días.

Después os alcanzo.

Es precioso...

¿Sabes qué pasa con la ira?

Es un arma que dispara por la culata.

Te duele más a ti que a la persona a quien apuntas.

Perdone...

Perdone, ¿me deja verla?

Oh...

¿Es del Paleo... Paleo...? Del Paleolítico.

(ASIENTE) Y es perfecta.

Mira, para conseguir un filo así, hay que tener

una técnica muy sofisticada.

Sí. Gracias. Perdone...

¿Dónde la encontró?

(Música)

¡Buenos días! Modesto Cubillas.

¿Se acuerda, señor? Fui quien le mostró la cueva.

Por supuesto, por supuesto. ¿Usted encontró la entrada?

(RÍE) No, fue el perro.

Yo estaba cazando conejos y él se perdió.

Fui a buscarlo y...

(LADRA) Aparté esas zarzas y vi que habían caído rocas.

Metí la cabeza y...

¿Estás ahí? ¿Estás ahí?

¡Pum! Saltó y me lamió la cara. Déjeme verlo.

(CARRASPEA)

¿Quieres mirar?

Vamos.

¡Hola!

(Eco)

Mero, Mero, por favor, ampliad un poco la entrada.

Me gustaría entrar mañana. Gracias, señores.

María, vamos. Adiós, jefe. Adiós, señorita María.

-¡Adiós!

Sí, eran animales muy grandes. El mamut lanudo era más grande

que el elefante. Y los uros, vacas grandes como carros.

¿Por qué?

Hacía mucho frío, era el final de la glaciación.

(Música)

Está roto.

(Ladridos)

Mira cómo partían el hueso para llegar a la médula,

la mejor parte.

¿Dónde lo has encontrado? Allí.

(SUSPIRA)

(SONRÍE)

(Música misterio)

Ah.

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Ah.

(Viento)

(CHILLA)

Ah.

(Música intriga)

¡Imágenes en movimiento!

(RÍE)

¿María?

¡María!

(Continúa la música)

(VOZ LEJANA) ¡María!

¡Bueyes, papá! ¡Hay bueyes! Mira, papá.

Volvamos... Dibujos que bailan.

Hace mucho frío aquí. Dibujos que bailan.

No... ¿Lo ves? Se mueven. ¿Qué pasa, cielo? ¿Qué se muere?

Las piedras. ¿Qué dices?

¿Las piedras parecen bueyes? No, mira...

Ah.

Hay muchos.

Ah.

Está húmedo, húmedo.

¿Esto qué es? Es toda una manada, papá.

Ese está en pie. Y ese... no está acabado.

¿Quién los pintó, papá? No...

¿Fueron los primitivos? No lo sé, María.

(Música)

¿Sellada como una tumba?

¿Y dejaste entrar a tu hija? Fue hace miles de años.

¡Un desprendimiento! Podría haber otro desprendimiento

en cualquier momento. No...

¿Cómo se te ocurre? ¿Acaso has olvidado

qué día es mañana? Es el santo de nuestra pequeña.

Eh, eh... Claro que no me he olvidado.

Entiendo tu preocupación, amor mío, pero si no asumimos... riesgos

ni tan solo pequeños riesgos prudentes,

nuestras vidas serían muy pobres. María ha hecho

un gran descubrimiento. Los murales de la iglesia

también son muy antiguos. "Estas pinturas

son mucho más antiguas". "¿Cuánto?".

Eh... 10 000 años, quizá más.

Eso es incluso anterior a Adán y Eva, no puede ser.

¿De verdad crees que tus cavernícolas eran pintores?

Fuera quien fuera, fue un gran artista.

Tan grande como cualquiera en la historia.

(SUSURRA) Señorita María...

(CHISTA)

"Conchita, es un milagro. Es increíble.

Si no lo hubiera visto con mis propios ojos...

Tengo que hablar con el profesor Vilanova".

Y, después, ponernos en contacto con Cartailhac.

Ah. -Basta.

(PROTESTA)

María... -¡Ah!

Mi descubrimiento está a la altura de la genialidad de Cartailhac.

¿Qué te parece?

-No he oído hablar de él.

-¿Te ha contado papá lo de los bueyes?

Sí, que los has encontrado.

¿No estás enfadada conmigo? Claro que no, cariño.

¿Y no estás enfadada con papá por lo de Adán y Eva?

No te preocupes por esas cosas.

A dormir.

(BESA) Buenas noches.

(Música)

Paleolítico, Paleolítico, Paleolítico...

(Música misterio)

(BUFA)

(JADEA)

(Música)

A ver, ¿me vas a enseñar los bueyes peludos, jovencita?

No son bueyes peludos, profesor...

(RÍE JOCOSAMENTE)

Sino bisontes que vivieron en esta región durante la glaciación.

Vaya, una joven arqueóloga.

(RÍE)

(SUSPIRA)

Oh...

Mirad aquí... y aquí...

Pero mirad esto.

Fijaos en su cabeza.

Es como si lo hubieran pintado ayer.

Me pregunto si la oscuridad de la cueva los ha preservado

durante siglos. Es difícil ponerles fecha

sin estratos geológicos. La cueva estaba sellada.

Y lo más reciente que hemos encontrado

es del Paleolítico superior, 10 000 años, según sus cálculos.

Hay tallas y grabados de ese período,

pero... son pequeños, manejables, trabajo de primitivos.

No hay nada parecido a esto. Hemos encontrado esta concha,

quizá mentían pintura. Estaba en la pared.

Hay trazas de color, ¿lo ve? Podría ser ocre rojo.

Sí, es posible.

Vaya...

Oh.

Oh.

¿Entonces...?

¿Qué opina?

No había visto nada igual.

No creo que nadie lo haya visto. No encaja en absoluto

con nuestra idea del hombre prehistórico.

Tal vez nuestras ideas estaban equivocadas.

(Murmullo)

¡Caballeros, por favor!

¡Respeten a nuestro distinguido invitado!

Algunos de ustedes habrán visto ya las pruebas de la cueva,

un... un mural polícromo con criaturas extinguidas

en condiciones inmaculadas. No hay otro ejemplo

un trabajo paleolítico semejante en ninguna parte.

¡Porque no es paleolítico!

(Murmullo)

Ah...

Señor...

Esto es paleolítico.

Y... esto es paleolítico.

Tengo una gran colección,

que el Ayuntamiento está invitado a ver,

que ha hecho de la Prehistoria mi campo de estudio durante años.

(TITUBEA) Entiendo que se trata de un descubrimiento impactante.

O un error absurdo que hará de los cántabros

en la hazmerreír del mundo entero. Puedo preguntarle, señor,

cómo explica usted las pinturas.

Por supuesto.

(CARRASPEA)

Son la obra...

de unos esclavos fugitivos de cuando esto era una provincia romana,

hace 2000 años. No cabe duda de que esas bestias

aún predominaban en su bárbara patria.

No hay ni la más mínima prueba que lo respalde.

No hay nada en esa cueva que tenga menos de 10 000 años.

Nada... de lo que presenta usted.

Pero ¿cómo podemos estar seguros? ¿Cree que falsearía las pruebas?

(Murmullo)

¿Señor? Caballeros, por favor,

dejen acabar a don Marcelino.

Sé que lo que proponemos parece extraordinario,

pero así son los hechos... ¡Son monos con pinceles!

(Risas)

Creemos que si cuidamos la cueva de manera correcta,

los expertos internacionales que hemos invitado

a ver las pinturas compartirán la percepción...

de que este descubrimiento, en nuestra provincia,

es de enorme importancia en la historia de la humanidad.

(Aplausos)

(SUSURRA) ¿No es su esposa?

Sí. Una buena mujer, devota.

Gran mecenas de nuestra iglesia.

-Seguro que necesita orientación.

(Música intriga)

Un gran discurso. -Muy bien, profesor.

¡Profesor! Gracias...

Extraordinario, ¿no?

Considere esto... A un completo novato le da

por la última moda de París y, casualmente,

hace un descubrimiento extraordinario al lado de su casa.

¿No se huele algo raro?

El profesor Vilanova es amigo de la Iglesia.

Dejó al descubierto las alocadas conjeturas darwinistas

que apoyaban esa teoría. Me sorprende que forme parte

de una especulación tan temeraria. Sí, exacto.

Solo una cría se sumaría a tamaña sandez.

(IRONIZA) Oh, qué listo es mi papá. Disculpen...

Disculpen. Padre Tomás, monseñor, espero que no crean...

(CHISTA)

Gloria, gloria, gloria, mi pequeña.

Vendrás a mí.

(Música)

Escucha esto. Tablanca escribe:

"Sautuola parece más interesado en su ensalzamiento personal

que en investigar con rigor". A ver...

¿Quién es ese tal Tablanca? Su columna es muy famosa.

(SUSPIRA)

Hace un comentario moral del día a día.

Oh.

Un comentario inmoral. Cada palabra es retorcida.

Cartailhac no ha contestado.

Tal vez no está de acuerdo contigo. Ya...

¿Sabes?

Nadie se lo cree hasta que lo ve.

(Pájaros)

Por cierto, estaba pensando...

que podría enviarle pinturas bien ejecutadas.

Mis esbozos no son fieles a los colores, al arte...

El pintor que tienes trabajando en la iglesia,

¿cómo se llamaba? Paul.

Paul. Paul Ratier.

¿Quieres que se lo pregunte?

Sí.

"Monsieur" Ratier... "Madame".

Buenos días. Un placer verla.

¿Cómo está nuestra madre Eva?

Oh, muy feliz,

a pesar de haber llevado a la humanidad al desastre.

Me preguntaba si debería rebajarle la sonrisa.

Es el momento final de su felicidad con Dios,

no se lo arrebate.

Ya tengo la respuesta. -¿Le dejan cambiar lo que quiera?

María, seguro que "monsieur" Ratier sabe lo que hace.

¡No! Es una buena pregunta. A veces, la pintura

está tan descolorida o agrietada que cuesta saber qué se pretendía.

Mire esto, la comisura de sus labios.

¿Es un labio ocupado o una grieta? -Pero estaría cambiando la historia.

(RÍE) Bueno, mejorándola un poco.

¿Quería ver al padre Tomás? Creo que está en la sacristía.

No. Es a usted a quien quería ver.

(DESCONCERTADO) Eh, ¿a mí?

Es muy guapo. María Justina...

¿Qué? Es un hecho, mamá. No hay que tener miedo

a los hechos probados. Una dama debería evitarlos

siempre que le sea posible, lo contrario sería impropio.

¿Sabías que los gusanos excavan hasta 2 m bajo tierra?

(Canto religioso)

Vaya... ¿En serio? Es lo que dice el señor Darwin.

¿Te lo ha contado tu padre? Solo lo de los gusanos.

No me cuenta nada de la evolución y esas cosas sobre las que os peleáis.

Espérame aquí.

La Biblia habla claramente de Adán y Eva.

Correcto. ¿Y quién te dio capacidad de razonamiento?

Dios.

(RÍE) Entonces, ¿cómo pueden chocar? Que la fe y la razón no concuerden

no es muy importante. El santo padre nos dice

que las falsas opiniones le arrebatan el lugar a la auténtica verdad.

Pienso en Galileo y en el castigo que la Iglesia le infligió.

Ahora sabemos que fue un error. Más o menos, más o menos.

Galileo reveló las obras del divino universo,

pero para los darwinistas no existe la divinidad.

No hay lugar para la humanidad ni para la creación,

solo para la obra aleatoria de una naturaleza

pobremente descrita por la ciencia. Pero ya que ahora comprendemos más,

¿no habría también que demostrar nuestras verdades?

Querida, no se trata de la órbita del Sol o de la Tierra.

Es el hombre, que enfrenta su débil intelecto

a la majestad de Dios. El racionalismo quiere destruir

las bases más profundas de la sociedad humana.

Amor, honor, familia...

no se entenderían en un mundo puramente racional.

Me preocupa María.

Mi marido interfiere mucho en su educación.

Hija mía, comparto tu preocupación...

profundamente.

(Pájaros)

¿Quién creó el mundo?

(A LA VEZ) Dios creó el mundo.

¿Quién es Dios? -Dios es el creador del cielo

y de la tierra y todas las cosas. -¿Qué es el hombre?

-El hombre es una criatura compuesta de cuerpo y alma,

hecha a imagen y semejanza de Dios.

-¿Por qué Dios te creó, María?

-Dios me creó para conocerle, para amarle...

y para servirle en este mundo.

-¿Y Dios quiere que le sirvas estando distraída?

¿Sin prestar atención? -No, padre.

-No, no lo quiere. -Admiro mucho su creación, padre.

¿Sabía que los mismos huesos que tenemos en las manos los tienen

los delfines y los murciélagos? ¿No es maravilloso?

(RÍEN)

(CHISTA)

(RÍEN)

¿Quién creó el mundo?

(A LA VEZ) Dios creó el mundo.

-¿Quién es Dios?

(Música)

Uh...

¿Te ha gustado?

(RÍE)

(Piano)

(SUSPIRA) No me gusta.

¿Su mujer?

A mí me suena bien. Scarlatti.

Para días de confrontación.

Pero Wagner es el peor.

(RÍE) Es mejor no estar aquí.

Gracias por avisar.

¿Un cuenco? ¿Un disco?

(SUSPIRA) Vamos a tientas.

(Pájaros)

Paleolítico, Paleolítico...

(Rugido)

Ah.

(Música misterio)

Profesor Vilanova, "monsieur" Paul Ratier.

¿Cómo está, señor? Un gran artista.

"Monsieur"... Quizá podría persuadir a mi esposa

para que venga a ver las pinturas. Me temo que no, no.

Por favor, adelante.

Puede parecer aleatorio,

pero cada uno de ellos está perfectamente colocado

según la formación de las rocas.

¿Y la calidad? Como artista...,

¿cuál es su opinión? Para serle sincero...

son extraordinarios.

Se entiende el movimiento, la energía,

observa la naturaleza de una manera moderna.

Tengo... tengo que replantearme lo que tenía asumido sobre el arte.

Me ha dejado asombrado.

Entonces, ¿no es el trabajo de unos monos?

En absoluto. ¿Ve lo que esto significa?

Hace 10 000 años, la humanidad estaba donde estamos ahora,

creada con alma y a imagen de Dios.

No hemos evolucionado hacia la humanidad,

es que siempre lo hemos sido. ¿Cree entonces que las pinturas

se avienen con la fe? ¿La fe y la razón?

Conchita, querida, si estamos en lo cierto,

entonces, el hombre primitivo, en esa época,

tenía la habilidad de describir pintando lo que veía.

Es todo cuanto sabemos. No deberíamos intentar encajar

los hechos en unas creencias.

(BESA)

Tenemos que esperar a Cartailhac.

Si la montaña no va a Mahoma...

Con su permiso, quisiera presentar los descubrimientos

en la Conferencia Internacional de Prehistoria de Lisboa

del mes que viene. Será fácil que después vengan

los delegados. ¿Lo haría de verdad?

Por supuesto.

(RÍE)

Oh.

Gracias, amigo mío. Y usted debería venir.

Oh, gracias.

Conchita...

Tú crees...

crees que la religión y la ciencia no pueden coexistir, ¿verdad?

¿Verdad?

Amor mío...

Imagina...

imagina que yo soy la ciencia

y que tú... eres la religión. Sí...

No sé si esto es ciencia,

pero... seguro que no es religión.

(Pájaros)

El agua es más densa que el aire. Por eso, cuando la luz atraviesa

una gota, se dobla, los colores se dividen...

y vemos un arcoíris.

Entonces, ¿el arcoíris de Noé fue solo un reflejo y no una promesa?

Si exploramos el misterio de la creación

y descubrimos cómo funciona, ¿anulamos lo maravilloso que es?

Ya sabes que una pieza musical está hecha de notas, acordes,

compases y silencios, pero esto no impide que suene bien, ¿no?

Que inspire... ideas bonitas. Lo impide cuando me toca aprenderlo.

(RÍE)

¡Cariño! Ha llegado esto por mensajero.

¿Es de Cartailhac?

¡Ábrela, papá! A ver qué dice.

¡Ábrela! Por favor...

Parece ser...

que su majestad, que está de vacaciones en la región,

quiere ver las pinturas. ¡El rey! ¡Qué bien, papá!

Exacto.

(RÍE)

El rey Alfonso XII.

(Ladridos)

(Aplausos)

Ellos son nuestros trabajadores. Majestad...

-Muy buen trabajo. -Gracias, señor.

-Felicidades. Bien hecho. -Disculpe, majestad,

pero este perro encontró la cueva. Yo soy su dueño.

-¡Atrás! -Por derecho,

debería ser reconocido... -Tranquilo,

no hay por qué preocuparse. Solo es un perro ovejero,

ahora un perro ovejero real.

(RÍE)

Un perro, sí. El descubrimiento fue cosa del azar.

De los Ríos, su más humilde servidor.

Como sabrá su majestad, he hecho muchos descubrimientos importantes

en esta región... Marquesa...

Señor, ella es mi esposa, María Conchita.

Señora Sautuola... Majestad.

Su marido ha dado a España algo de lo que estar orgullosos,

el mundo entero debe saberlo. Gracias, señor.

Y tú debes de ser la pequeña que encontró los bueyes.

(ASIENTE)

Bravo.

Una fotografía. Vengan.

(Aplausos)

Don Marcelino, felicidades de nuevo por tan gran descubrimiento.

-¡Dios salve al rey!

(TODOS) ¡Dios salve al rey!

(Aplausos)

(Piano)

(Murmullo)

Ven.

Estaba pensando... que antes era nuestro secreto.

Cuando vayas a Lisboa y se lo cuentes a Cartailhac,

lo sabrá todo el mundo.

Bueno, pero está bien compartir... el conocimiento, ¿no crees?

Sí. Ah.

Escucha, María.

Cuando visité la cueva por primera vez, no vi nada.

Cuando volví, los dos descubrimos el bisonte.

Bien. ¿Cuál fue la diferencia?

Uhm...

¿Fuiste a París y aprendiste del señor Cartailhac?

No.

(RÍE) La diferencia fue que tú... estabas allí.

Miraste... sin prejuicios.

Siempre será tu descubrimiento, María.

(FELIZ) Ay, ya, ay, ay...

Oh, ah... (CARRASPEA) ¿Me acompaña, milady?

(Música clásica)

Oh, monsieur Ratier...

(RÍE)

Oh... Monseñor...

¿No es magnífico? Sí, muy bueno.

Monsieur Ratier fue una buena elección.

Siento que se perdiera la visita del rey.

Sin duda, ha sido lo más emocionante que recordamos.

Oh... Lo disfrutó. Me alegro... Pero no se jacte demasiado.

El orgullo... El orgullo intelectual o...

el deseo de un honor mundano

es una trampa para los buenos creyentes.

Piense en los escribas y en los fariseos.

"¿Te parece bien para ir a Lisboa la semana que viene?".

¿Aún tienes que ir? ¿Cómo?

Ya ha venido del rey.

Es la mayor conferencia sobre prehistoria.

El profesor Vilanova me honra mucho con su invitación.

¿Y vendrán aquí?

Para empezar con el trabajo de reconocimiento, sí.

Son ateos... (RÍE) Es...

Es una reunión científica. No discutimos sobre esas cuestiones.

¿Qué más necesitas saber, Marcelino? Oh...

Todo.

Todo.

¿Cómo lo hicieron?

¿Las pinturas eran habituales y han estado perdidas hasta ahora?

¿O son el trabajo de un genio, el...

el Leonardo del paleolítico?

Todas las pinturas son de bisontes, pero no hemos sido capaces

de encontrar ni un solo hueso de bisonte en la cueva.

¿Qué propósito tenían?

¿Se trataba de un entretenimiento? ¿Una celebración?

¿Religión tal vez?

¿Estás de acuerdo con el profesor Vilanova?

¿Quieres encontrar el alma de los cavernícolas?

Solo quiero entender las pruebas.

Deberías venir a la iglesia.

(Música piano)

Fa sostenido. Fa sostenido. Presta atención.

Mamá... ¿Sí?

Monsieur Paul dijo que podía ir a dibujar con él. ¿Puedo ir?

¿A dibujar? Sí, supongo que sí.

Pero no vuelvas a entrar en la cueva.

No tardes. Sí, mamá.

¿Tú sabes hacer esto?

¿Qué estás haciendo? -Necesitamos colores para pintar.

-¿Sabías que antes el mundo estaba todo helado? Incluso los mares.

-¿Podría haber ido andando de aquí hasta América?

-Patinando. ¿A ti te gustaría ir a América?

-¿Y a quién no? -Mamá y papá no quieren.

-Aquí tienen todo lo que quieren. -¿Y tú no?

-Me encanta tener una guía tan experta como tú,

pero espero que no te estés perdiendo clases.

-Papá dice que la mejor forma de aprender es hacer cosas.

-Tiene razón. Es un hombre muy sabio.

-¿Tu papá era pintor? -Y su padre también.

-Al mejor tu tatara-tatara-tatara- tatara-tatarabuelo pintaba cuevas.

(RÍE) -Nunca lo había pensado, pero me gusta la idea.

Pintemos un mural.

El jefe de la cueva lo planificó muy bien.

-No puedo. -Claro que puedes.

Pintar es observar. Eso es todo.

¿Sabes qué?

Siempre serás quien descubrió las pinturas más antiguas del mundo.

Poca gente consigue algo así, ni siquiera parecido, en toda su vida.

Y menos a los nueve años.

-¿Tengo razón? ¿A que sí? -Sí.

-Inténtalo.

(RÍEN)

Es demasiado. Dame un poco.

-Ya es tarde.

Tengo que irme a casa.

-Esconde las manos.

Buenas tardes, señor.

(CARRASPEA) Arre.

Menuda cara. Me gustaría pintarlo.

-Ese hombre es un horrible oso de las cuevas.

-(RÍE)

Oh, no...

-¿Qué? -Wagner.

(Música clásica)

Gracias.

-¡María, María!

-¡Bravo! "Au revoir". -"Au revoir".

(Campanas)

El alcalde estaba presente.

Es lo que me han contado, que tu marido no cree en la Biblia.

Que utiliza las pinturas para hacer daño la Iglesia.

De eso nada. No piensa así, Elena.

Te lo digo para... que no te coja desprevenida.

Padre Tomás... Qué bien que haya venido, hija mía.

Siempre vengo, padre.

¡Has trabajado para él en la cueva!

¡No lo niegues! ¡Lo vi!

Monseñor trae un mensaje especial del obispo.

Visto el reciente alboroto. Sí...

¿Su marido vendrá?

-Se está preparando para mostrar sus descubrimientos a los expertos.

Para mayor gloria de Dios.

-El Señor nos libre de aquellos que caen al abismo

del materialismo y del ateísmo.

Su labor es destruir los pilares más profundos

de la sociedad humana.

Llaman a las divinas escrituras mitología.

Niegan el virgen nacimiento. Atacan a la Sagrada Familia.

Pensad en el peligro al que se exponen vuestros hijos

por tamaña herejía.

Son demonios peligrosos e implacables.

Aquel que no admita que el mundo y todo lo que en él existe

fue creado por la gloria de Dios...

que se ha excomulgado

y excluido de la Iglesia.

Me voy a la cueva.

(TOSE)

Los primitivos no tuvieron una vida fácil.

Nadie tiene una vida fácil, María.

Aquí están.

Los estábamos esperando. Édouard Harlé. A su servicio.

Ah, Sautuola.

¿Viene de parte de monsieur Cartailhac?

Oh, si.

Bienvenidos. Son muy muy bienvenidos.

Va de camino a Lisboa, a la conferencia.

Es él. Ratier.

Por favor, ¿quiere entrar?

Será un gran placer enseñarle la cueva.

Preferiría verla por mi mismo, si me permite.

Oh...

Como usted desee, sí.

Sí, por favor.

Le hará falta esto. Ah, claro.

(TOSE)

Mire la profundidad del color.

Su definición... es como si no hubiera pasado el tiempo.

¡La pintura todavía está fresca!

(RÍE)

Media hora. ¿Qué estarán haciendo?

Oh, qué maravilla. Un ciervo.

Quien quiera que lo haya pintado tenía un gran talento.

Ratier...

Pero esas patitas... La proporción... Está mal.

(RÍE) Es evidente que nunca ha visto un uro.

-¡No es un uro, es un bisonte!

La maldita niña otra vez. ¿Quién es?

¿Qué estás haciendo aquí? Nos estás espiando, ¿no?

¡Fuera, venga! ¡Fuera! ¡Contesta! ¿Qué estabas haciendo aquí?

¡Nos estabas espiando! ¡Admítelo! Entremos.

Esta es mi cueva, no la suya. ¡Fuera, venga!

María, ¿qué estás...?

La típica sandez de un chalado,

dejar que una niña juegue aquí dentro.

La niña hizo el descubrimiento

mientras que a usted, señor, nadie le ha invitado.

Llévese su maliciosa opinión de aquí. ¡Fuera!

(GRUÑE)

Es un mentiroso y el otro un idiota que no sabe nada.

María, basta. Es una visita muy importante

y tenemos que comportarnos de manera científica.

Señor, por favor... Pero...

Pero no lo comprenden, papá. Ratier, llévesela fuera, por favor.

Ven, ven conmigo.

Déjeme mostrarle el resto de la cueva.

No se preocupe. Por favor, señor...

(Ruido animal)

¿Qué ha pasado? ¿Dónde estabais?

María, cariño, ¿te encuentras bien?

(Estampida, truenos)

(GRITA)

¡Papá! María...

Tranquila, tranquila. (CHISTA)

(Música suave)

(Rezos)

El aire de la cueva es malo. Es un lugar maligno.

Hay más casos en el pueblo. No todos han estado en la cueva.

¡Todo el mundo ha estado en esa maldita cueva!

¿Ves lo que has hecho desenterrando lo que había que dejar en paz?

¿Dejarlo en paz? ¿Para qué?

¿Para seguir sumidos en la ignorancia y el error? No.

No respetas las cosas tal como son. No.

Si son un error, no. Eres tan arrogante...

Crees que los que discrepan contigo son unos ignorantes.

No, pero este dogmatismo que os ciega...

¿Dogmatismo?

Has perdido la fe y quieres quitarme la mía.

No se trata de fe, es la lógica, pero si la fe te ayuda a vivir...

No me trates como a una niña. ¿Acaso piensas que creer es fácil?

¿Creer en un Dios Todopoderoso,

que ama y que destruye su creación gratuitamente?

No. No es fácil.

Odias a Dios por llevarse a los niños.

No, no he dicho eso. No tergiverses mis palabras.

No deberías tener niños a tu cargo.

¡Yo no les atosigo con el pecado y el infierno!

¡No pienso escucharte más!

¡Porque no tienes argumentos, querida!

¡Parad, por favor, parad! Lo siento, lo siento.

Tranquila, tranquila. Lo siento.

Vete. Vuelve a tu cueva.

(Música suave)

Profesor. Marcelino.

¿No sería mejor mostrarlos en la conferencia?

Me han dicho que hay cierta resistencia.

La idea de unas pinturas tan antiguas es difícil de asimilar.

Van a causar sensación.

Estimados colegas...

Hay muchos expertos distinguidos.

Tal vez en España no podamos igualar la eminencia de Francia,

pero el buen Señor nos ha bendecido con un descubrimiento milagroso.

A partir de hoy habrá que volver a construir de nuevo

la historia de la humanidad.

(MURMULLOS)

Este descubrimiento desafía mis propias creencias...,

pero no me corresponde a mí exponerles los descubrimientos.

Aún no lo conocen,

pero seguro que pronto será conocido en todo el mundo

Señores, don Marcelino Sautuola. Marcelino, adelante.

(Aplausos)

Lo siento mucho. Será mejor que lo hagas tú.

Lo siento.

Gracias..., profesor Vilanova.

Yo...

Caballeros...,

para mí es un grandísimo honor.

Eh... Solo soy un simple soldado, pero aquí me tienen,

dirigiéndome a los generales. (RÍEN)

(Música lenta)

Parece bastante plausible sugerir

que estas extraordinarias pinturas,

que quizá representen a animales

nunca vistos en la zona desde la última glaciación,

que estas obras maestras,

daten de ese mismo periodo.

(Aplausos)

Gracias.

Me quito el sombrero ante usted, profesor Vilanova.

Nos ha asombrado.

No culpo a monsieur Sautuola, un simple aficionado,

por su fracaso en la comprensión de los principios básicos

de nuestra ciencia. No esperamos milagros.

Ya desaparecieron en la ilustración. (RÍEN)

Ya tenemos bien estudiado al hombre prehistórico

y debo informarle, señor,

de que en estos estudios no hay prueba alguna de murales.

Ni siquiera dibujos sencillos.

Por eso le instamos a visitar la cueva.

Nosotros también nos asombramos mucho...

Es imposible que unos primitivos con cerebro rudimentario

pudieran crear trabajos tan elaborados.

¿Niega la evolución, señor?

¡Claro que no! Pero si hay pruebas que...

¡Muéstreme esas cuevas que cambian la prehistoria tal como nosotros,

pobres ilusos, la entendemos! Es lo que pretendemos.

Todo está allí. En la cueva. Pero, un... un momento.

Esto. Puede ver el mismo animal en el mismo estilo

en una piedra pequeña que encontramos en la cueva.

¡No hablamos de obras portátiles,

sino de un fresco pintado por un Miguel Ángel paleolítico!

¡O tal vez una tribu entera llena de Miguel Ángeles!

No admite pruebas que desafíen su preciosa teoría

y eso no es hacer buena ciencia. ¡Este es un asunto muy serio!

Monsieur Harlé examinó las pinturas

y determinó que solo son burdas falsificaciones.

¿Qué? (GRITOS INDIGNADOS)

Monsieur Harlé declara que no se podrían haber hecho

sin luz artificial y que no hay marcas de hollín en el techo,

como hubiera sucedido al usar antorchas primitivas.

Es más, en las pinturas antiguas en roca,

el pigmento entra en la piedra,

pero en este caso está en la superficie y sigue fresca.

A veces el pigmento está por encima de una capa de calcita.

Y en algunos casos está por debajo de la calcita.

¡La prueba! ¡Esta es la prueba encontrada en el lugar!

¡Pintura fresca! ¿Esto qué es?

No, no, no, no, por favor. ¡Ese no es el caso, por favor!

Concuerdo en que la frescura de la pintura

es un hecho sorprendente, pero consideren que la cueva

estuvo cerrada durante miles de años, quizá decenas de miles.

¡Vieron a su pintor pintando en la cueva de Altamira! ¿Lo niega?

No tengo ni idea de qué está hablando, señor.

Señor, no puede taparse los ojos.

Va contra la ciencia, contra la verdad.

Monsieur Cartailhac, puede ser el descubrimiento de nuestra era.

¿Ni siquiera va a ir a verlo? ¡Señor!

Ya sé que me encontraré, señor. ¡Es un falsificador!

¡Debería avergonzarse!

(Barullo)

(Música suave)

¿Papá?

(Gritos)

¡Has dejado un rastro terrible!

¡Eran estudios técnicos! ¡No pensé que podría acabar así!

¡Parece que trabajes para ellos! ¡Se lo ha servido en bandeja!

Podía quitarle todos sus argumentos. Menos la luz. La luz no lo...

No entiendo por qué no hay marcas de hollín.

(Piano, gritos)

De verdad que lo siento. ¿Qué puedo hacer ahora?

Nada. Nada. Ya has hecho más que suficiente.

¿Qué hace? ¿Pero qué está haciendo? ¡No! ¡Pero, por favor!

¡Suéltame! ¡Por favor!

¿Por qué tuviste...? No tiene que destruir...

(GRITAN A LA VEZ) ¡Basta! ¡Ya es suficiente!

¡Hizo lo que pediste!

Yo quise pintar allí. Yo enojé al oso de la cueva.

Encontré al bisonte. Todo es culpa mía.

Le odias porque él quiere a mamá.

María...

A tu habitación.

A tu habitación ya.

La odio. Odio tu cueva. Desearía no haberla visto nunca.

¡Te odio! ¡Te odio! ¡Te odio!

¡María!

¡María!

(Ruido animal)

(Música lenta)

Lo siento mucho.

Madame, he conocido a falsificadores y gente que encarga falsificaciones.

Es algo inevitable en mi trabajo. Sé que tú no...

Sí, pero siempre se falsifican obras esperadas.

Una de una serie u obras ya existentes.

Así el mercado las demanda.

Pero nadie falsificaría nunca

algo tan original, tan improbable...

como el bisonte de Altamira.

Gracias, Paul.

Eres un buen hombre.

Él es un buen hombre.

Un visionario.

El tipo de hombre que siempre despierta

la envidia del hombre pequeño.

He escrito a Ratier...

para disculparme. Yo también te pido disculpas.

He hablado con monseñor acerca de mis temores con María.

Tienes razón.

Nunca quise decir que no sirvieras como padre.

No debería tenerla cerca. Soy un idiota.

O, peor aún, un mentiroso.

En todos estos años nunca ha salido de tus labios

una palabra que supieras que no fuera cierta.

Conchita, Conchita, por favor, Conchita.

¿Por qué ibas a hacerlo ahora? (SUSPIRA)

Para conseguir hacerme un nombre.

Para que los otros prehistoriadores parecieran idiotas.

Para conseguir la gloria para España.

España.

Tan bonita y...

tan injusta.

Hacer ver que... un descubrimiento tan importante

podía ser obra de... un simple español.

Sé que ninguno de esos puede ser el motivo.

Conchita... Creía en la ciencia con dogmática fe

olvidando que está hecha por el hombre, a su propia imagen.

Arriesgué... todo lo que quería... para nada.

Perdóname.

¿Adónde vamos? A confesarnos.

¿Es que has pecado? A la ciudad, por favor.

Perdóneme, padre, porque he pecado.

Hace dos días de mi última confesión.

Desde entonces he descubierto su traición, padre.

¿O debería decir señor Tablanca? Debería darle vergüenza.

¡Cómo se atreve a acusarme!

Usted escucho mis confidencias y las usó contra mi marido.

Eso es traición.

¡No hablamos bajo secreto de confesión!

Usted y sus normas. Tergiversó mis palabras,

acusándolo de pervertir la mente de una niña.

Lo que hace su marido es revolucionar mentes irreflexivas

para que duden de la Iglesia.

¡Su cueva oscurece la luz pura de la razón divina

por una turbia casualidad!

Ya he leído sus artículos, monseñor Tablanca.

Me da igual volverlos a oír por muy bien que se exprese.

Mi labor es proteger la fe de la Iglesia.

Y la mía es deberme a mi marido, quien no tiene un ápice de falsedad.

¿Antepone su marido a Dios? A Dios no. Lo ante pongo a usted.

Debería confesarse, hija mía..., antes de hundirse más en el error.

¿Confesarme a usted, monseñor,

para leerlo en el periódico de mañana?

Mamá, a lo mejor tienes fiebre. No, estoy fría.

Ni una palabra a papá.

(Música suave)

(LEE) "Llevado a cabo por un simple aficionado,

este estudio puede ayudar a hombres de ciencia

a arrancarse el pelo de ignorancia

y demostrar, más allá de toda duda,

que estas pinturas son de origen prehistórico".

¿Esto qué es? -Se llama médula.

Es el mejor aceite para lámparas. -¿Por qué?

-Es limpio, constante y no deja marcas.

-¿Por qué no deja marcas? Buena pregunta.

Muy buena pregunta.

Eh...

Disculpe, Pasi, ¿me lo deja un momento?

María...

Oh...

¡Una lámpara!

(RÍE)

Esto es ciencia.

Una idea.

Un experimento.

Una prueba.

¿Ves lo bonito que es?

Sí, papá.

Si eres un buen científico,

nadie podrá arrebatarte la verdad. Amen a eso.

Ahora le podrás decir a Cartailhac qué se equivoca.

Tendrá que disculparse.

No será suficiente. Te acusó en público.

No... Él tiene más que perder.

No es fácil cambiar de dirección cuando ya tienes un rumbo.

Lo sé.

(SUSPIRA)

Piensa en el jardín.

Si las ramas cruzan el camino...

tienes que mover el camino.

Marcelino...,

¿por qué no...

me llevas a la cueva?

(Ruido)

(RÍE)

No me dijiste que las artistas eran mujeres.

Cierra los ojos.

Ven...

¿Preparada?

¡Ábrelos ya!

(ASOMBRADA) ¡Oh! (RÍE)

(Música suave)

Oh... Marcelino...

(Motor)

¿Ya sabe qué decir?

-Siempre admiré su atención al detalle,

algo extraño en un aficionado.

-¿Cree que exigirá una disculpa pública?

-Nunca ha manifestado una queja en público.

-Entonces su reputación está a salvo, profesor Cartailhac.

Ya hemos llegado.

Que la humildad ilumine su camino.

-Emilio.

-¡Mamá!

María...

Madame...

Soy el abad Breuil. Él es monsieur Émile Cartailhac.

-Señoras... -Monsieur...

Es usted justo como me lo había imaginado.

Hemos esperado mucho tiempo. Cierto.

Debería haber venido hace tiempo.

-El señor Sautuola habrá oído hablar de las pinturas

descubiertas en la Dordoña el pasado año.

No hay duda alguna sobre su antigüedad.

Estaban cubiertas por capas de tierra de más de 10 000 años.

Y eso es lo que los trae a nuestra casa

20 años después de arruinar el buen nombre de mi marido.

De todo corazón, me gustaría enmendar la injusticia que cometí con él.

¿Puedo disculparme en persona?

-Papá,

está aquí

Cartailhac.

No se lo puede decir a mi marido, monsieur.

Dígaselo al mundo.

Por favor, Mero.

Adelante, caballeros.

(Música suave)

(ASOMBRADO) ¡Ah!

"Durante los años posteriores al descubrimiento,

mi padre y toda mi familia nos sumimos en una gran tristeza

mientras la humillación y el rechazo público

llegaban tras las injustas acusaciones de falsificación.

Mi padre murió en 1889.

13 años más tarde, en 1902,

después del descubrimiento de varias cuevas en Francia,

Émile Cartailhac visitó Altamira y publicó su famosa disculpa:

'Mea culpa d'un sceptique',

reconociendo sus errores,

la honestidad de Marcelino Sanz de Sautuola

y la autenticidad y antigüedad de las pinturas.

Su honor fue al fin restablecido".

(Música suave)

(Música suave)

(Música créditos)

Versión española - Altamira

14 oct 2018

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