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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 30/01/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

-De verdad: Puedes confiar en mí. ¿Vale?

Que yo no voy a decir nada si tú no quieres.

Pero hablar a veces ayuda.

-Nn... No fue una pelea.

-¿No?

-Él me pegó.

-¿Quién, cariño?

-Marcos: ¡Tu hijo!

Y vino con sus amigos,

y me..., me amenazó con pegarme,

que..., que si se lo contaba a alguien,

me iban a pegar más y que...

Y que no...

Que no se lo contase a nadie porque nadie me iba a creer.

-A mí no me parece que haya que quitarle hierro al asunto.

El asunto es serio.

-Nosotros no le estamos quitando hierro.

Lo que pasa, que hemos hablado con Marcos, y Marcos nos dice que no:

que él sería incapaz de pegar a un niño pequeño.

Sí.

-O sea: Me estáis diciendo que Lucas está mintiendo.

-No queremos decir que Lucas esté mintiendo.

No. No es eso.

-Pero vamos, que se puede haber equivocado.

Porque Marcos nos dijo que los niños en el instituto van todos iguales.

Van todos con la capucha negra, y que además ese día hacía frío

y estaban con bufanda, ¿verdad?

Y a lo mejor, pues se ha..., se ha confundido. Y ya está.

-Pues yo no le veo a Lucas nada confundido.

Más bien, me parece que el confundido aquí es vuestro hijo.

-¿Qué estás insinuando? -A ver.

Tendréis que reconocer que Marcos no está en su mejor momento.

Vamos a ver: Los chavales a su edad...

Están en un momento muy difícil. -A ver, de verdad. Que no.

Que yo creo que ya, si nos metemos a hablar ya en estos términos,

de verdad que esto no sirve para nada. Es mejor no hablar.

-No, desde luego. Si estáis cerrados en banda de esta manera,

no tiene ningún sentido hablar.

-Bueno. Andrea.

-Al final, Soto y Lucía...

Cuidado.

Ya se han arreglado.

¿Te lo puedes creer? -¿Sí?

-Sí, sí.

-¿Y ha surgido así, sin más, eso?

-Hombre, la verdad es que no.

Digamos que lo he forzado un poquito.

Pero solo un poquito, ¿eh? Tampoco...

(Música)

Hipólito Pérez acude a la consulta del doctor Dacaret,

tras llevar una semana con dolores abdominales y náuseas.

-Ah, hola.

Soy Hamman Dacaret. -Hipólito Pérez.

-Encantado. Siéntese, por favor.

-Ay... -Bueno, cuénteme. ¿Qué le pasa?

-¿En serio que no me reconoces?

-¿Poli?

-Es normal que no te acuerdes.

Hace tiempo que no nos vemos.

-¡Claro, Poli!

¿Cuánto tiempo hace que no te veía?

¡Desde que jugábamos a póquer!

-A Daca le ha costado reconocerme.

Pero es normal.

También ha pasado tiempo.

Y la vida hace estragos con uno.

Pero, de todas formas, uno va a la timba, a lo que va.

Aunque es importante...

mirar a la cara de los jugadores a los que te enfrentas.

Yo, por ejemplo,

he ganado más partidas mirando a los ojos

que mirando a las cartas.

Aunque ahora,

con Internet, funciono de otra manera.

Sí, bueno. Yo todavía juego al póquer.

Pero en Internet. Deberías probarlo.

-No, no, déjate.

Yo con el póquer ya vi que no...

Que no me sentaba muy bien, ¿eh?

-Bueno, ¿y qué tal? Te va bien, ¿no?

Me tengo que poner malo para saber de ti.

-La verdad que... No sé, estoy contento.

Me va bien.

Trabajo mucho, también es verdad, pero...

Pero bueno. No me quejo.

Bueno, a ver. Cuéntame: ¿Qué pasa?

-Mira. Llevo unas semanas que me duele mucho la barriga.

Vomito a veces, y...

Pensé que eran gases y aguanté,

pero me he tomado la medicación y nada.

Me sigue doliendo.

Llevo dos días sin comer porque, cuando me tomo algo,

me duele más.

-Vale. ¿Y algún dolor más?

-No. Bueno.

Quizá los últimos días me he sentido como un poco cansado.

-Pasa a la camilla, que te voy a explorar.

Conozco a Poli y sé que no se cuida nada.

Y por lo visto,

sigue llevando la misma vida poco saludable que siempre.

Podría tener abdomen agudo.

Es decir: un síndrome que se caracteriza

por un dolor muy intenso en la zona abdominal,

y que normalmente está asociado a enfermedades

como pancreatitis o peritonitis.

La cuestión es que tenemos que actuar rápido.

-Se supone que hemos quedado para limar asperezas.

Y no llevamos ni diez minutos,

y ya me estás echando cosas en cara.

-Hombre, es que me estás diciendo cómo tengo que educar a mi hijo.

Y te recuerdo que tú no has sido capaz de hacerte cargo de tu sobrino.

-Si vas a empezar a faltar así, yo me voy.

-No. Lo que te quiero decir es que es un crío.

Y a lo mejor lo que está intentando es llamar tu atención.

-Lucía: Estás ciega. Completamente ciega.

Y yo me tengo que ir a trabajar.

-Te has olvidado el abrigo.

(Música)

Alberto ha regresado de su expedición arqueológica

sintiendo un malestar general acompañado de fiebre,

y un intenso cansancio.

-Pero no es que sea eso.

Yo no es que crea en las maldiciones, pero...

Pero las estadísticas no..., no mienten.

Mira, mira.

Lombar, el francés que expolió la colección etrusca

que tenemos en la cuarta planta,

murió de un infarto al corazón.

Mira. Lord Simpson,

que nos trajo tres clanos incas de Perú,

atropellado.

Y Baraneche, el que desenterró los huesos del dolmen aquel,

arruinado.

-Vale, Esteban, no exageres, por favor.

¿Vale?

Que al final me voy a creer yo los rollos estos.

Vale ya.

¿Alberto Vaca? -Sí, soy yo.

Muy bien. Pasen por aquí conmigo, por favor.

-A ver.

La arqueología no es como en las películas.

¿Vale?

No nos pasamos las horas colgados de un látigo,

ni corriendo detrás de una bola gigante.

Ya está. ¿Vale?

De hecho puede ser un trabajo bastante aburrido para cualquiera

que no sienta fascinación por el pasado.

Leemos, excavamos y clasificamos.

Y ya está.

Y no hay ni trampas secretas,

ni maldiciones esotéricas ni...,

ni nada.

Vamos, que no... No puede haberlas. Ya está.

-¡Ah, ah! ¡Cuidado!

¡Ah! ¡Cuidado, cuidado!

-Para aguantar tan bien el dolor te quejas mucho, ¿eh?

-¡Bueno, es que uno no es de piedra! ¡Ah! ¡Ay!

-A ver, escucha: Tienes el abdomen timpánico.

Está distendido, y además respondes con dolor a la palpación.

La pregunta: ¿Sigues fumando y bebiendo?

-Solo durante las partidas.

-Ya.

Eso quiere decir todos los días y a todas horas, ¿no?

-Ah...

-Me acuerdo que tenías una fibrilación auricular.

-Sí. Pero eso lo tengo controlado.

Me tomo la medicación. -Ya.

-Daca: ¿Qué crees que tengo?

-Ah, pues no... No lo puedo saber aún.

Con estas pruebas no...

No sé, tenemos que seguir. ¿Vale?

-A ver. -¡Ay! Ah...

-Mira, vamos a hacer una analítica urgente, radiografía de tórax,

de abdomen, y un electrocardiograma.

¿De acuerdo?

Y te quedarás aquí en observación con un tratamiento para el dolor.

-Ah, fenomenal.

Así me quedo tranquilo y podemos jugar una partidita.

-Poli: Deja de pensar tanto en póquer y piensa más en tu salud.

¿Vale? Que esto puede ser serio.

-Que sí, hombre, que me lo tomo en serio.

Tranquilo. No seas así.

(Pitido)

Tiene fiebre: 38 y medio. -Vale.

La auscultación cardiaca es normal,

y en la pulmonar he oído algún ruido respiratorio,

pero sin patrón fijo.

¿Tienes antecedentes de enfermedad, alguna operación?

-No. -Vale.

Voy a hacer una palpación abdominal. ¿De acuerdo?

¿Duele? -Sí.

-¿Y desde cuándo tienes estos dolores?

-Esto no es un asunto de médicos.

No me cabe ninguna duda.

La maldición.

No ha sido una buena idea molestar a esa momia.

-¿Qué momia?

-Alberto es arqueólogo, y recientemente ha estado en Etiopía.

-¿Has estado en África?

-Sí.

-Analizando los síntomas de Alberto,

podemos deducir que está sufriendo un proceso infeccioso.

Es posible que haya sufrido un contagio en África.

Y el abanico de posibles candidatas es muy amplio:

tuberculosis, meningitis, tifus, sarampión...

Vamos a realizar unas analíticas y a dejarlo en observación.

Bueno. Te vamos a poner suero con paracetamol,

y eso va a hacer que los síntomas vayan mejorando.

Las muestras de orina y de sangre ya están en laboratorio,

pero vamos a hacer hemocultivos,

y una serología para buscar agentes patógenos.

-Lo que lleva dentro no va a ser un patógeno,

sino la maldición de una faraona muerta y sedienta de venganza.

-A día de hoy, en Microbiología,

creo que no saben detectar faraonas muertas...

pero bueno, mientras salen los resultados,

vamos a hacer también una radiografía de tórax

para ver si hay signos de infección.

Porque espíritus, creo que no van a salir.

(Música)

-Hola. Te vengo a devolver la chaqueta.

Que, como te fuiste sin despedirte...

No hace falta que mires en los bolsillos, que no te he quitado nada.

¡Soto!

Al arqueólogo le ha subido la temperatura a 40.

-Ah, vale. Dejo la chaqueta y vamos.

Venga, por favor.

(Música)

-Tanto los análisis como el electrocardiograma,

no han mostrado ningún tipo de alteración.

Pero en cambio, en la radiografía sí que he visto algo preocupante.

Existe tanto líquido como aire en el intestino.

Lo que podría suponer una obstrucción mecánica, abscesos

o una perforación libre.

Tenemos que seguir haciendo pruebas,

pero la situación podría ser grave.

Lo que está claro es que Poli tendrá que quedarse ingresado.

Mira, Poli: Los niveles hidroaéreos sugieren una obstrucción intestinal.

¿De acuerdo? Pero tenemos que seguir haciendo pruebas.

-¿Obstrucción...?

¿Obstrucción de algo que me he comido o...?

-Bueno. Existen varias opciones.

Puede ser obstrucción del intestino grueso por acumulación de heces,

puede ser un cólico renal, o...

Obstrucción del intestino delgado con una hernia estrangulada.

No lo sé.

Tenemos que hacer un TAC para salir de dudas. ¿Vale?

Eso sí: Tendrás que quedarte en el hospital ingresado.

-Vale.

De todas formas no será nada grave, porque hoy es mi día de suerte.

-Ah, ¿sí? ¿Y eso?

-Pues acabo de ganar una partida.

Y mira: Hacía tiempo que no tenía una mano como ésta.

-Sí. Bueno. Pues me alegro.

-Si mañana gano la partida me voy a Las Vegas.

Con los mejores del mundo.

Ay..., espero que el estómago no me dé mucho la lata.

-Alberto. ¿Cómo estás? -Hola.

Pues me duele todo el cuerpo.

Me duele mucho la cabeza y...

Y las articulaciones.

-Vale. Ayúdame.

-Vamos. -Bueno. Tranquilo.

Tranquilo.

Vale, vámonos a Boxes. Venga. Bueno.

-Perdóname. Perdóname.

-Aunque no se haya apreciado nada sospechoso

en la radiografía de tórax de Alberto,

sus problemas respiratorios podrían venir

de una infección en los pulmones.

Para bajarle la fiebre le estamos dando paracetamol

y un antibiótico de amplio espectro para atacar la infección.

Además de aerosoles, para mejorar la respiración.

Esperemos que pronto se encuentre mejor,

y tengamos los resultados de las pruebas

para poder ajustar el tratamiento

y asegurarnos de que Alberto se va a curar.

(Música)

Un técnico le realiza un TAC abdominal a poli:

el paciente con una posible obstrucción intestinal.

-La situación es más grave de lo que esperaba.

En el TAC de Poli

aparece una trombosis en la arteria mesentérica superior.

Además de isquemia,

y signos de una avanzada arterioesclerosis.

Esto supone una emergencia vascular que requiere pasar por quirófano.

Y tenemos que actuar rápido,

porque si no, podría aparecer un... -Perdón, perdón.

-Su paciente está teniendo una crisis. -Vale. Vamos.

¿Qué ha pasado?

-Está muy débil y la tensión está muy baja.

-Vale. Hay que ponerle suero inmediatamente. ¿Vale?

Súbeselo. Y hay que prepararlo todo.

¿Te encargas del quirófano?

-Sí. Por supuesto. -Venga. Gracias.

-Daca: ¿Cómo que quirófano?

-Tranquilo. Tranquilo.

La isquemia de arteria mesentérica superior es bastante grave,

con un índice de mortalidad elevado.

Esto ocurre cuando dicha arteria se bloquea,

que es la que se encarga de irrigar a parte del intestino delgado

y parte del intestino grueso.

Poli podría tener necrosis en esta zona.

Así que tenemos que actuar rápido.

-Pásame la tablet.

Daca, hazme un favor.

En unas horas comienza el torneo.

No puedo perder la oportunidad de ir a Las Vegas, ¿eh?

-Pero ¿cómo puedes pensar en eso ahora mismo?

Poli, por favor.

-Juega la partida por mí. Tú puedes hacerlo.

Eras de los buenos.

(Música)

Alberto, el arqueólogo que llegó hace poco de África,

se recupera de la crisis respiratoria.

Aunque aún no está fuera de peligro debido a una infección.

-La doctora me ha dicho

que, hasta que no tengan los resultados de los análisis,

no van a saber cuál es el bicho que me está provocando esto.

Pero yo...

Yo creo que...

Que es otra cosa.

-Acabo de hablar con la doctora. -Sí.

-¿Cuánto rato hace que has empeorado?

-Una hora más o menos. -¿Una hora?

-¿Por qué? ¿Qué pasa?

-Hace una hora han abierto el sarcófago.

-Y... ¿Y ha llegado todo bien? ¿La momia, está todo bien?

-Sí, sí. -La momia está bien, pero...

-Pero tú... Nosotros...

-Bueno. -Nosotros no vamos a estar bien.

Y lo vamos a pagar caro. -Ya.

-¿Tú estás bien?

-Eh..., sí, sí, sí. -¿Sí?

De verdad, sí.

(Música)

Tras ser intervenido quirúrgicamente de urgencia

debido a una isquemia de la arteria mesentérica,

Poli ya descansa en la habitación.

-En quirófano se confirmó el diagnóstico:

Poli tenía una isquemia con necrosis de ciego y colon ascendente.

Así que se llevó a cabo una cirugía de control,

donde se extirparon estas zonas,

y también, los últimos 20 centímetros del íleon terminal.

El siguiente paso es realizarle una fibrinólisis,

para tratar de disolver el trombo que tantos problemas está dando.

Bueno, Poli: He estado hablando con el cirujano,

y me ha comentado que al final...

Pues que ha ido todo muy bien.

Han podido solucionarlo,

y la fibrinólisis ha funcionado, además.

Eh... Poli: ¿Me estás escuchando?

Poli.

Que te estoy diciendo que has tenido suerte en el quirófano.

-¿Suerte? ¿Me estás vacilando?

-No me lo puedo creer.

Escúchame. A ver.

Yo no podía jugar esta partida. ¿Vale?

Por mí, no me interesa.

Y a ti tampoco te interesa, porque tú esto tienes que dejarlo ya.

-¿Tú sabes el dinero que me has hecho perder?

Es que...

¡Es que ni siquiera has jugado!

-A ver. ¿No te das cuenta de que tienes que dejar esta vida ya?

¿Te crees que esto te ha pasado porque sí?

No. Esto te pasa porque fumas.

Porque bebes. Porque comes mal.

¡Que no puedes seguir así!

-Mira. Yo no tengo ningún problema con el juego

y puedo dejar de beber y de fumar cuando quiera. ¿Vale?

-Claro.

No, si a mí no hace falta que me des explicaciones.

-Pues muy bien. -Mm...

-Pues entonces vete.

Quiero cambiar de doctor. No quiero verte más.

-¿Seguro? Bueno. Pues hablaré con una compañera.

Acaban de llegar los resultados de la analítica de sangre de Alberto

el arqueólogo recién llegado de Etiopía.

-Hay anemia, plaquetas bajas, leucocitos bajos,

fosfatasa alcalina alterada.

Vale.

Bueno, el hecho de que haya anemia

nos da una idea de por dónde pueden ir los tiros.

Pero prefiero esperar a los hemocultivos

y a la serología para confirmarlo.

Por ahora Alberto se va a quedar ingresado,

para poder tenerlo controlado.

-Mira, Alberto, no sé qué decirte.

Pero..., creo que...

Creo que estoy empezando a sentir...

los síntomas de la maldición.

-Pero Esteban, por favor: Si tú no estuviste allí.

No te preocupes.

-No, no estuve allí, pero he pagado por ello.

Acuérdate de Lord Carlabon.

Que murió por financiar el expolio de Tutancamon.

-Ya.

¡Muy buenas!

(A LA VEZ) -Hola. Vamos a cambiar ese gotero.

-Bueno. ¿Estás bien, Alberto?

-Bueno, eh...

Más o menos. Más o menos, ¿verdad?

-Sí.

Es que estoy viendo que estás sudoroso,

y además parece que tienes fiebre también...

A ver...

-Sí, yo creo que sí. Sí.

Oye, y tienes la piel muy amarillenta, ¿no?

-Mm.

También siento algo,

ahí en las piernas, como...

No sé.

A ver...

Huy, sí. -¿Sí?

Tienes unas manchas.

-Es la pierna con la que mancillaste la tumba.

Perdón. ¿Me decía algo?

-No, no. Ah.

Vamos a ver la otra...

Aquí también tienes, ¿eh?

Voy a avisar a la doctora Soto.

-La maldición...

Me ha preocupado mucho el empeoramiento de Alberto,

y esas manchas que le han salido en las piernas.

Creo que es muy importante que la doctora Soto

le vea lo antes posible.

-Muy buenas, Alberto. -Hola. ¿Qué tal?

-A ver. Mira.

-Vale. Sí, son lesiones petequiales.

¿Y te han salido por alguna otra parte?

-No. Bueno. Creo que no.

Es como si estuviera subiendo hacia la ingle. No sé.

-Ya. Vale.

Tiene pinta de shock séptico.

Hay que ingresarlo en la UCI cuanto antes y con medidas de aislamiento.

¿De acuerdo? Vale.

-Aislarlo no servirá de nada.

La que debía estar aislada es ella: Marinez. La faraona.

-Bueno, voy a llamar a laboratorio

a ver si tienen ya los resultados de las pruebas.

Avisa a un celador, por favor. Vale.

-Hola. Soy Soto.

(Música)

A petición del doctor Dacaret,

la doctora Ortega ha empezado a llevar el caso de Poli Pérez:

el paciente al que han tenido que resecar quirúrgicamente

varias partes del aparato digestivo.

-Hola. -Hola, Ortega.

Oye: ¿Tienes novedades de Poli?

-Sí. Hemos hecho la fibrinólisis,

y... hemos visto isquemia en la pierna derecha.

Así es que la cosa pinta mal.

Todo apunta a que tendrá que volver a pasar por quirófano.

-Oye, gracias por darme la información y...

Y por ocuparte de él.

-Nada. Por favor, Daca.

En realidad siento que hayas tenido que pasar por algo así.

Pero quiero que sepas que has hecho lo correcto.

-Ya. No sé, solo espero que cambie de estilo de vida.

Porque... así no puede seguir.

Gracias.

El fallo de Poli no ha sido causado por algo tumoral ni mecánico.

Sino que ha sido debido a varios factores cardiovasculares,

que han desencadenado en una isquemia arterial producida por un trombo.

A ver.

Eh... El corazón de Poli no está bien.

Tiene serios problemas.

Y la verdad es que ha estado a punto de morir.

Tiene colesterol, fuma y bebe.

Y si no cambia de estilo de vida,

pues su vida corre peligro.

-¿Qué? ¿Me has echado mucho de menos, o qué?

-Muchísimo más de lo que te imaginas.

De hecho ha sido una semana...

¡Muy larga!

Bueno. ¡Ya!

El último beso, que estamos cerca del hospital.

-Vale. Vale, vale, como siempre.

-Bueno, ¿qué? Cuéntame.

Qué tal tu familia, tus hermanos...

No sé, ¡no me has contado nada!

-Bien, bien, muy bien.

Están todos muy bien.

-¿Sí? -Y tengo una sorpresa para ti.

-¿Cuál?

-Pues que he aprovechado todo este tiempo,

que estaba con toda mi familia, para...,

pues para decirle que soy...

Que soy homosexual.

Y que tengo la novia más maravillosa del mundo.

Y bueno, por otra parte, se lo han tomado muy bien

y han entendido por qué dejé a mi novio en el altar.

Pero bueno.

Que ya no tengo miedo de decirle a todo el mundo que estoy contigo.

-Es un paso importante.

-Mm...

-Que para decirlo en el hospital,

es pronto para mí.

Ya lo sabes; que ya lo hemos hablado.

-Sí, sí. -¿Vale?

(Música)

La doctora Soto recibe los resultados

de las distintas analíticas de sangre de Alberto:

el arqueólogo que aguarda en la UCI.

Hola, Soto. Ya están los resultados.

-Vale, genial.

Vale. Tiene problemas de coagulación.

Y he visto también que los niveles de creatinina

y de bilirrubina están muy altos.

-Puede ser hepatitis aguda, mononucleosis o paludismo.

Vale.

¿Tenemos los resultados de los hemocultivos y la serología?

No están todavía.

-Bueno, pues vamos a hacer una ecografía abdominal

para ver si podemos obtener más datos.

Pues vamos.

-Esas manchas oscuras podrían ser un absceso en el bazo.

-Es que la culpa es mía. No tenía que haberlo hecho.

-Vale.

Parece un síndrome con una respuesta inflamatoria sistémica

que está afectando a varios órganos.

Sea lo que sea,

desde luego está relacionado con la pancitopenia y la neutropenia,

que se veía en los análisis de Alberto.

-¿Y eso qué quiere decir?

-Lo que quiere decir, Alberto,

es que tienes los glóbulos rojos, las plaquetas y los neutrófilos, bajos.

-Esto tiene que ver con la maldición y usted no me lo quiere decir, ¿no?

-Lo que más me preocupa

es que Alberto tiene una combinación de anemia y disminución de plaquetas.

Esto podría implicar la existencia de un tumor.

Así que tendremos que hacer un aspirado de médula ósea y analizarla.

-Tienen que ayudarme

a romper la maldición, por favor.

Pero ¿qué maldición, hombre?

Que no existe ninguna maldición, ¡Tranquilo!

-A ver. Alberto.

Estamos trabajando para tener un diagnóstico más certero...

-Que no tiene que ver con el diagnóstico, doctora.

Usted tiene que hablar con mi amigo Esteban,

el director del museo, y decirle que tiene que...,

que devolver todas las reliquias

y la momia a Etiopía, por favor.

-Por favor. -Sí, sí, sí.

Eso voy a hacer. Eso voy a hacer.

-Pero no me dé la razón como a los locos. Hágalo.

-Yo te lo prometo.

Y si te lo prometo lo cumplo.

¿De acuerdo?

-De acuerdo. Sí. -Tranquilo.

-Gracias. -Lo voy a hacer.

-Vale. -Tranquilo.

-Venga, venga, venga.

Dame el as. Dame el as.

(Llaman a la puerta)

(CARRASPEA) -Hola, Hipólito.

Hipólito: Tengo los resultados de la arteriografía que te hemos hecho.

Hipólito.

-Ahora no, que...,

que estoy esperando un as, que tengo una partida muy buena.

-Hipólito, creo que esto es más importante.

-¿Qué?

-Pues que, en la arteriografía, hemos visto una obstrucción distal

en la mesentérica superior.

(Música)

-No entiendo, pero eso suena muy feo.

-Significa que tienes que volver a pasar por quirófano.

-¿Otra vez?

-Sí. Seguramente haya zonas necróticas

y haya que hacer nuevas resecciones.

¿De acuerdo?

Voy a prepararlo todo.

Eh... Hipólito:

Deberías dejar de fumar, en tu vida normal.

Pero además, aquí en el hospital está prohibido fumar.

(Música)

-Sí, sí. Sí, doctora Soto.

Me parece una sabia decisión.

Sí. Adiós.

Sí, Esteban.

Oye: Cerrarme el sarcófago y dejarlo todo tal como está.

Sí. Y empezar los trami...,

los trámites para enviarlo a Etiopía.

No, no, no, no me he vuelto loco. ¡No!

Venga, sí, adiós.

-Perdona.

Perdón, perdón.

Hola.

Podemos retirar el aislamiento ya.

-¿Ha funcionado?

¿Se ha..., se ha roto la maldición?

-Bueno, en realidad es algo bastante más prosaico que todo eso.

Ya tenemos todos los resultados de las analíticas,

y gracias al frotis sanguíneo de gota gruesa ya podemos saber

que, de África, te has traído algo más que una momia.

Según los resultados, Alberto tiene paludismo.

Se suele transmitir por vía sanguínea,

principalmente a través de mosquitos infectados.

Si viajamos a otros países,

especialmente si se encuentran en vías de desarrollo,

es importante vacunarse,

siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad

y de la Organización Mundial de laSalud.

(Música)

El equipo de cirugía del hospital

realiza la segunda intervención quirúrgica a Poli.

-En esta intervención, se han detectado nuevas zonas necróticas.

Por eso el equipo de Cirugía ha tenido que realizar otra resección.

Esta vez, de dos metros.

La buena noticia es que, después de iniciar el tratamiento

y de los resultados de posteriores pruebas de control,

parece que Poli se va a poner bien,

y no habrá que volver a operar.

-Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras, Hipólito?

-Mejor. Pero preferiría no tener que volver al quirófano,

si puedo elegir.

-No te preocupes, porque eso no va a pasar.

Todo ha salido muy bien.

Ahora solo tienes que descansar.

Bueno.

Y empezar a cuidarte un poquito más.

Porque es verdad que al final todo esto ha pasado

por no llevar un estilo de vida saludable, durante mucho tiempo.

-Ya, ya lo sé.

Dacaret intentó advertirme, y tenía razón.

-Pues sí.

Seguirás en observación unos días,

con un tratamiento anticoagulante.

¿De acuerdo?

Luego ya te puedes ir a casa.

Es normal que ahora,

pues cuando tosas, estornudes o hagas ciertos movimientos,

te duela un poquito.

Pero no te preocupes, porque es normal durante unas semanas

-Gracias.

-De nada. Aquí estoy. Si necesitas cualquier cosa, me dices.

(Llaman a la puerta)

-¿Se puede?

-Sí. Pasa.

Bueno. Os dejo solos.

-Vale. Adiós.

-Alguien que se somete a una operación como la de Poli

puede tardar varias semanas en retomar sus actividades normales.

Siempre recomendamos empezar dando paseos cortos, ejercicio suave,

sin exigirse demasiado.

En cuanto a la dieta, recomendamos tomar mucha proteína,

y comer pequeñas cantidades, pero varias veces al día.

En lugar de tres grandes comidas.

(Música)

Tras confirmar que Alberto tiene malaria,

la doctora Soto le ha podido poner el tratamiento adecuado.

-Bueno. Te estamos suministrando clorhidrato de quinina.

Para combatir la malaria.

Y además, te haremos una transfusión con sangre y hemoderivados

para compensar un poco la anemia.

Pero estate tranquilo, porque te vas a recuperar.

-Vale. Gracias.

Hola, doctoras.Hola. -Hola.

-Es un simple catarro.

No ha sido la maldición. Hemos sido un poco tontos.

-Pues yo me alegro mucho.

Porque las maldiciones todavía no sabemos curarlas.

Les dejamos solos.

Venga, hasta luego. -Gracias.

Pues hombre, un poco tontos sí que hemos sido, la verdad.

Y mira.

Existiera o no existiera la maldición, ya está lejos, así que...

No sé, Esteban. Tú ya sabes cómo soy como arqueólogo.

¿Vale?

Pero esto me ha hecho reflexionar. No sé. Como que...

siento que a veces no hace falta expoliar,

y que se podrían quedar las cosas donde estaban.

-Mm, sí, sí.

¿Y ahora qué ponemos en la exposición?

-Yo qué sé. No sé.

(Música)

-Poli: He hablado con el quirófano

y... me han dicho que te pondrás bien.

-Bueno. Todavía me queda mucho camino.

-Escucha: Siento si fui un poco duro.

Pero tienes que entender que lo hice por ti. ¿De acuerdo?

No sé. Me imagino que...,

que tu situación no es fácil.

-No, no tienes por qué pedir disculpas.

Soy yo el que tengo que pedirte disculpas.

Tú querías advertirme y yo no me di cuenta.

-Bueno.

Has rectificado a tiempo, ¿no?

-Mm...

A tiempo a tiempo...

Por el juego he perdido a mi mujer,

mi hijo no me habla, he perdido el trabajo...

A tiempo...

-No sé, Poli. Supongo que...,

Bueno, que todos tenemos derecho a equivocarnos.

-Ya. Lo sé, pero...

Daca, no...,

no me siento fuerte para hacerlo yo solo.

-Mira.

Tengo una idea.

Yo te puedo ayudar a salir de esto. ¿Vale?

Conozco a una psicóloga de aquí del centro que...

Que te irá muy bien. -¿Sí? ¿Quién?

-Se llama Lucía.

Y a mí me ayudó mucho.

Y ya verás que, cuando empieces la terapia, pues...

todo lo que te queda es ir para arriba y...

Y estarás muy bien.

-¿Lucía? -Mm...

-¿Y está buena? -¿Qué?

-Que si está... Si está buena.

-Bueno.

Digamos que tiene un punto.

Para, para, para, para. Tranquilo.

-El punto.

Es curioso.

Haber estado a punto de palmarla

es lo que al final va a terminar salvándome la vida.

Bueno.

Y Daca: Siempre le agradeceré que me abriera los ojos y...

Y me diera cuenta de que tengo un problema muy grave.

Soy adicto.

Adicto al juego,

al alcohol,

al tabaco,

y a las mujeres.

Bueno.

Las mujeres no creo que sea un problema.

(Música)

Soto: ¿Eso que ha dicho el arqueólogo

de meter las narices en asuntos ajenos...

te suena de algo?

-No. ¿A qué te refieres?

Bueno.

Porque a lo mejor os podíais aplicar el cuento Lucía y tú.

-¿Por qué?

Porque os estáis entrometiendo en temas

que no son de vuestra incumbencia.

-¿Te refieres a Lucas y a Marcos? Mm.

-Pero ¿tú qué pretendes?

¿Que solucionen los problemas entre ellos solos?

¿Te recuerdo cómo acabó Lucas la última vez que estuvo con Marcos?

Mujer.

Pero es que ellos son los implicados,

y algo tendrán que decir, ¿no?

¿O qué? O solamente es la opinión que tengan en casa.

Con su madre y su tía, ahí protegidos.

Mira tú qué bien. Pues no.

A ver. Yo creo que lo suyo sería

que os reunieseis los cuatro, y hablarlo. ¿Eh?

Yo creo que... así podríais solucionarlo.

-Hasta mañana. Adiós, Lucía.

-Lucía.

Hasta mañana. -Adiós.

-¿Cómo lo tienes para hablar, mañana después de currar?

-¿No decías que no querías que habláramos más?

-Bueno. Pero he pensado que...

a lo mejor está bien que quedemos

para hablar con Marcos y con Lucas.

-Pues sí.

Me parece buena idea, la verdad.

Venga. Pues hasta mañana.

-Hasta mañana.

-¡Ey!

-¡Hola!

-¿Qué te parece que te he venido a buscar?

-¡Qué sorpresa!

Pero ¿quieres hacer algún plan o algo?

Es que estoy muerta.

Me he metido una paliza en el gimnasio que no puedo más.

-No te preocupes. Que con esa cara estás todavía más guapa.

-Vamos.

-¿Qué pasa?

¿Que tampoco puedo tener novia fuera del hospital,

o qué?

-Mm... Perdóname, Ainhoa.

Perdóname, que de verdad, que...

Que he tenido un día un poco raro y...

No sé qué me pasa.

Perdóname.

-No, tranquila. Si es que...

Yo también he estado toda la semana...,

pues haciéndolo público.

Y volver a la restricción me cuesta.

-Y lo entiendo.

Pero ya lo hemos hablado.

Yo necesito más tiempo para...

hacerlo público. ¿Sabes?

  • Centro médico - 30/01/18 (1)

Centro médico - 30/01/18 (1)

30 ene 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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