www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4333438
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 29/11/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Pero quédatelas, mejor.

Si tienes todavía cosas en casa y las puedes necesitar.

-No. Tengo todo lo que necesito.

Además, la casa de mi amigo Uli no tiene demasiado espacio.

-¿Os apañáis bien?

-Además yo, con mi trabajo de guarda en el garaje apenas paro por casa.

Ya veré: esto es algo temporal.

Cuando decidamos qué vamos a hacer...

-Basir, yo... Perdóname.

Gustavo ha decidido traer a Teresa a Urgencias

porque tiene la cara abultada y, debido a la alta fiebre,

parecía somnolienta.

-Verá, es que estoy un poco mareada y tengo fiebre.

-Vale. ¿Dónde la has recogido? -No, no, no. Yo no soy el taxista.

La taxista es ella. Soy un cliente. -Ah, perdón.

-Sí, sí. Tranquila; es un cliente. Uno de los habituales que tengo.

-Vale. A ver, por favor, déjame ver. ¿Le duele?

-¡Ah, ah! -¿Sí?

-Sí, doctora. Perdone, pero es que me duele mucho.

-Bueno...

-Pero bueno, supongo que me podrá dar algo

para llevar a mi cliente a la reunión que tiene, ¿no?

-Hombre, ahora no se preocupe por eso.

-Vale. Vamos para dentro porque a eso hay que echarle un vistazo.

-Vale. Gracias.

-Sí. Tengo una reunión; pero me voy a quedar un rato.

Es lo menos que puedo hacer por esta mujer,

que me lleva cada día de un sitio a otro, ¿no?

-Pues verá, doctora: lo que me pasa es que noto como un latigazo aquí,

en el oído y en la garganta.

-Perdón. Es que estaba contándole a una enfermera un...

-Ya. Vale, no pasa nada.

Es la mandíbula lo que le duele, por aquí.

-Ah. -¿De acuerdo? ¿Quieres que me quede?

-No. No hace falta, yo me encargo. -Vale. Hasta luego.

-Hasta luego.

-A ver...

Berta es una joven de 16 años que llega a Urgencias

con intenso dolor de estómago.

-¿Qué te pasa? -Me encuentro fatal.

-Pero ¿has venido con tu padre o tu madre?

-He venido sola; no..., no tengo padres.

-Ven conmigo.

Avisa al médico de guardia. -Enseguida.

-Ven, tranquila.

-Sí. Soy huérfana desde hace cinco años.

Mis padres se pasaban todo el día viajando por motivos de trabajo,

y eso me llevó a ser una persona mucho más independiente

desde que era niña.

A día de hoy, me cocino yo sola, Voy a la compra yo sola...

Nunca nadie me ha llevado al insti..., esas cosas.

-Berta, ¿dónde estás?

Me han llamado del instituto porque no has ido a clase.

Y tampoco estás en casa.

Por favor, llámame cuanto antes; estoy muy preocupada.

¿Dónde te has metido?

¿Has venido sola? Sí. Es que soy huérfana.

Y en la vida es mejor valerse por uno mismo

y no contar con nadie. ¿Ya? Bueno, vamos al caso.

Berta, cuéntame: ¿eres fumadora? No.

¿Tienes algún otro hábito tóxico?

¿Me está preguntando que si me drogo?Sí.

No soy ese tipo de chica.

A ver: algo para los findes, pero..., pero ya está.

Muy bien. ¿Eres alérgica a algún medicamento?No.

¿Estás tomando anticonceptivos? No. Y además no los amortizaría.

Mi vida no es que sea interesante, que se diga.

Ah. Bueno, hay una cosa.

Hace unas semanas pasé un catarro y tomé por mi cuenta unos ibuprofenos

y unos antigripales.

¿Cuentan como drogarse?

Verás: automedicarse nunca es recomendable, ¿de acuerdo?

O sea que, cuando te vuelvas a encontrar mal,

lo mejor es que vayas a un médico

y que él te paute una receta. ¿De acuerdo?

Si hablamos de automedicación,

el ibuprofeno es de las sustancias más populares.

Pero su abuso puede provocar náuseas, vómitos,

o incluso úlceras gástricas.

Por eso, si tiene algún tipo de dolencia

que le hace tener que usar este medicamento de forma frecuente,

lo aconsejable es combinarlo con un protector gástrico.

-¡¡Aaaah, aah, ay, doctora, ahí me duele bastante!!

-Vale, vale, vale. ¿Puedes abrir la boca?

-Pues verá, doctora. Es que..., me da un poco de vergüenza.

Es que yo soy una persona muy limpia y me lavo los dientes todos los días.

Pero últimamente no sé qué me pasa: tengo un aliento horrible.

Y me da un poco de corte que me..., que me explore la boca.

-Bueno, tú tranquila, que en peores plazas hemos toreado. No pasa nada.

-Ya. -¿Me abres la boca, porfa?

El mal aliento se debe a la presencia de bacterias en la boca

y en la lengua.

Y normalmente suele producirse por problemas dentales,

aunque existen otros condicionantes como: una higiene dental deficiente

o el tabaquismo.

La boca es una zona de entrada al cuerpo

y es muy importante cuidarla.

¿Has tenido problemas bucales antes? -Bueno, pues lo normal:

algún empaste por alguna caries. Nada más.

-¿Y eres fumadora? -Bueno, sí.

Como de dos paquetes al día. -Eso es mucho.

-Ya, doctora. Pero verá: yo se lo explico.

Es que yo trabajo en el taxi, estoy todo el día conduciendo,

paso muchísimas horas ahí, aburrida.

Y no paro de fumar y fumar.

Y además, últimamente, pues bueno, estoy un poco nerviosa y fumo...

-Como excusa, no cuela. -Ya. Vale.

-Bueno, vamos a ver...

-El tabaco es el peor enemigo de dientes y encías.

Porque contribuye al desarrollo de enfermedades dentales,

como la gingivitis o la periodontitis.

Es algo muy serio.

-Y entonces, ¿los problemas de la boca son por el tabaco?

-A ver, no directamente.

Parece que los ganglios están inflamados;

eso, junto a la rojez de la cara, la encía inflamada y la fiebre,

me hacen pensar que se trata de un flemón.

También hay pus acumulada en la raíz del diente.

Eso seguramente será por la caries que has tenido.

Te voy a recetar antiinflamatorio y antibiótico,

pero lo mejor es que te vea un especialista.

Para valorar qué hacer con el diente.

-Pero ¿me lo tendrán que quitar? -Pues eso no puedo decírtelo.

Pero, lo que sí te puedo decir es que el tabaco se tiene que acabar.

-Vale, vale, Entendido.

-Ahí duele.

¿Te duele ahí? ¡Ah!

A ver... ¿Por aquí? En el lado izquierdo. Aquí.

Ahí... Muy bien. ¿Te sigue doliendo ahí, verdad?

Vamos a descartar que sea apendicitis.

Un compañero de clase tuvo y parecía más chungo que todo esto.

Bueno, en tu caso, si es apendicitis,

lo hemos cogido muy temprano. Así que es buena señal.

Doctor, no quiero que me rajen ni tener nada chungo.

Mira: verás, usualmente, salvo contadas excepciones,

el apéndice se encuentra aquí, en el lado derecho, ¿de acuerdo?

Así que por ahora creo que no te vamos a rajar.

Puedes vestirte. A ver, cuéntame. ¿Cuándo fue tu última regla?

Estoy próxima a ovular.

¿Crees que hay alguna posibilidad de que estuvieras embarazada?

¿Embarazada?

Doctor no soy..., no puedo estar embarazada.

O sea: ya me cuesta cuidar de mí misma.

No puedo tener ahora un crío, no. No puedo estar embarazada.

Berta, no te he preguntado eso.

Te he preguntado si existe la posibilidad.

Eh... Pues no creo. No. No, no.

En este punto, no podemos descartar una apendicitis incipiente.

Aunque también podría haber otras causas,

como por ejemplo un embarazo ectópico,

o incluso patologías ginecológicas

como quistes, u ovarios poliquísticos.

He solicitado una analítica tanto de sangre como de orina,

para tener más datos y poder establecer un diagnóstico.

Y mientras tanto Berta se va a quedar en observación.

-Teresa, tienes que escuchar a la doctora.

Deberías dejar de fumar.

Yo lo dejé hace tiempo y estoy encantado.

-Ya. Bueno, lo intentaré, Gustavo.

Pero ya sabes que con el taxi no es fácil.

-A lo mejor ahora es el momento.

Vas a tener que estar un tiempo en casa descansando.

-¿Descansando?

-Sin estrés es muchísimo más fácil, sí.

-Pero ¿qué dices, descansando? Yo no puedo descansar, Gustavo.

Yo en cuanto la doctora me diga que estoy un poco mejor,

me voy a conducir el taxi.

Tengo un hijo al que mantener.

Además: me ha dicho que tengo que ir al dentista; y yo necesito el dinero.

No puedo pagar el dentista, tengo que trabajar.

-Vamos a hacer una cosa: yo te dejo el dinero y tú lo intentas.

-Pero ¿qué dices? ¿Cómo me vas a dejar tú el dinero, hombre?

-Te hago un trato: tú dejas de fumar, y yo te dejo el dinero, ¿eh?

Y ya me lo devolverás poco a poco, cuando tú puedas.

O me lo descuentas en viajes.

-Bueno, vale.

La verdad es que me haces un favor tremendo.

Pero vamos, voy a tener que llevarte en el taxi gratis

hasta dentro de muchos años, ¿no?

-Bueno, pero ahora no. Creo que tendré que conducir yo.

Porque ahora no te veo yo como para conducir. -Vale.

-¿Qué ocurre?

Mi jefe se pone como una fiera si abandono mi puesto de trabajo

en medio del turno.

-Al final no has cogido las llaves.

-Quería ponértelo fácil.

Sé que has tomado una decisión y no te atreves a decirlo en voz alta.

Solo lo estás alargando.

Te he mentido, pero ya te he pedido disculpas

de todas las maneras en las que sé hacerlo y...

Tú parece que no puedes perdonarme.

-¿Ahora resulta que esto es culpa mía?

-No, no. Soy el culpable yo por haberte mentido.

Pero no es para tanto, sabiendo lo que está en juego.

Me estoy jugando la vida literalmente.

Y tú te lo piensas demasiado.

-Ah, o sea: ¿que no es para tanto?

Me has engañado, me has ocultado tu pasado;

me has hecho casarme contigo...

Cuando tú ya estabas casado, ¿y no es para tanto?

-¿Por qué le das tanta importancia?

A fin de cuentas nuestro matrimonio era un matrimonio sin sentimientos.

¿Qué más da?

-Mira: llevo varios días pensando cuál es la mejor salida para los dos.

Pero me alegro de que tú hayas ya tomado una decisión.

-Muy bien. ¡Anula el matrimonio si quieres!

¡Y puedes quedarte con mis cosas: donde voy no las voy a necesitar!

-Hola, buenos días. Quería saber si hay una paciente llamada Berta Ortiz.

-¿Quién es usted? -Soy su tutora legal.

-Aquí está.

-¡Berta!

-¿Qué haces tú aquí? -¿Cómo que qué hago aquí, Berta?

Me han llamado del instituto porque has faltado a clase

y llevo toda la mañana intentando averiguar dónde estabas.

Y gracias a que he llamado a una de tus amigas.

Berta, ¿por qué no me has avisado?

-¿Acaso alguien te ha dicho que vengas aquí?

-Mira: sabes que yo he respetado siempre tu libertad

e incluso acepté sin ningún problema tu decisión de que vivieras sola

en casa de tus padres.

Pero ante un caso como este, ante una cosa grave como esta,

tú me tienes que llamar.

Yo estoy para ayudarte, para estar contigo.

Berta, no estás sola. Me tienes a mí.

-Que fueses la mejor amiga de mis padres

no significa que te necesite ni que seas amiga mía.

-Berta...

Hola.

Perdón: soy el doctor Ramón Landó, el que lleva el caso de Berta.

Hola, encantada. Merche.

Berta, tengo ya los resultados de los análisis.

Verás: los análisis de sangre son un poco preocupantes.

Porque indican que hay una leucocitosis y neutrofilia.

Es decir, hay un proceso inflamatorio e infeccioso.

Por otro lado, la buena noticia es que los análisis de orina

descartan la presencia de sangre o de infección,

lo cual es una buena noticia

y así nos hace descartar que estemos tratando un cólico renoureteral.

Y por último: el test de embarazo ha dado negativo.

Pero doctor: me puede decir, por favor,

¿por qué le han hecho un test de embarazo a la niña?

Verá, sencillamente por protocolo médico.

Ahora lo que deberíamos hacer a continuación es

hacer un tacto vaginal,

siempre y cuando Berta dé su consentimiento,

siempre y cuando, claro está, no sea virgen.

De acuerdo. Si es para quedarnos tranquis..., sin problema.

Y no, Merche, no soy virgen. -¿Que no eres virgen?

¡Berta, ¿a tu edad?! ¡Por favor!

Vale. Bueno. ¿Qué le voy a decir yo?

Si yo le dijese las cosas que hacía a su edad...

Pero claro, es que eran otros tiempos ¿verdad, doctor?

Era otra cosa.Claro que sí.

Bueno, te dejo que descanses. Luego vendré a verte.

-Gracias, doctor. Hasta luego.Hasta luego.

Gracias al tacto vaginal,

podemos confirmar que Berta no padece apendicitis.

Sin embargo, no podemos descartar otro tipo de patologías

relacionadas con los ovarios.

Para salir de dudas, le voy a realizar una ecografía abdominal.

Poco tiempo después de irse a casa con el tratamiento para su flemón,

Teresa tiene que volver a Urgencias porque ha empeorado.

-Mira, necesitaba que me viera un doctor, por favor.

-¿Tenía cita? -Pues no. No tenía cita.

-Bueno, pues dígame su nombre. -Mi nombre, Teresa Benítez.

¡Ay, disculpe! ¡Hola, doctora! -¡Uy, hola!

-¡Qué sorpresa, qué alegría verla! Mire, es que he venido porque,

¿se acuerda que tenía flemón y había ido mejor?

Fui al dentista, incluso consiguieron salvar el diente y todo.

-¿Entonces qué pasa? -Pues mire.

Mire ahora cómo se me ha puesto... -Lo tienes mucho más inflamado.

-Tengo un dolor horrible, horrible. No lo soporto.

-Bueno, ¿me acompañas a Triaje y lo vemos?

-Vale. Vale, estupendo.

De verdad, doctora.

Le prometo que estoy intentando no fumar nada de nada, ¿eh?

Ahora tengo una razón de verdad para hacerlo.

-Qué bien. A ver, no hables ahora.

Estoy notando una masa... ¿Te duele cuando te toco?

-Pues la verdad es que no.

Pero ¿qué es una masa, doctora? -A ver, pueden ser varias cosas.

Pero, para saberlo con exactitud, tenemos que estudiar la zona.

-Eres un campeón.

Para mí son las tres erres de la superación personal:

Rocky, Rambo y Ramón Landó.

De verdad, Juanjo:

cállate y lleva a la paciente a Reanimación, por favor.

Ahora voy yo; ahora voy yo. Gracias.

-Hola... Lucía, ¿tienes un minuto?

Claro, sí. Dime. Te necesito.

-Bueno, de verdad que me impresiono, porque hace tiempo que...,

que no me decías eso.

¿Qué pasa, que estás afectado, no? Por lo de Mendieta.

Porque nos ha tocado todo...

Sí, sí. Bueno, sobre todo lo que más me impresiona

es cómo lo está llevando Silvia. Pero no. No me refiero a eso.

Me refiero a Juanjo. ¿Qué pasa?

Verás: que se ha tomado como cruzada personal ayudarme, apoyarme,

no para de darme frases de ánimo... Pero eso me parece genial, Ramón.

Con que genial... Sí.

Mira: no para de enviarme vídeos como este.

A ver....

Esta es una frase de Daniel. No lo sé: o de un calendario, no sé.

Ánimo. Y déjate ayudar, hombre.

Para salir de dudas, la doctora Jiménez le realiza a Teresa un TAC

donde, además de confirmar lo que suponía,

ha encontrado una segunda masa que no era posible palpar.

-A ver, Teresa. Las posibilidades que barajamos son

que tengas un tumor en la cavidad oral

o en la glándula parótida.

-Pero ¿cómo que un tumor? ¡¿Un cáncer?!

¡Yo no puedo tener un cáncer ahora!

A mí me viene ahora fatal. ¡Yo tengo que trabajar!

Tengo que seguir manteniendo a mi niño.

Y..., y además, doctora: que yo ahora estoy enamorada.

-A ver, tranquila. Que estás asociando tumor a cáncer

y no siempre es así.

Muchas veces es benigno. -¿Y eso cómo se sabe?

-Pues la única opción es pasar por el quirófano;

por eso te hemos ingresado.

Hay que extirpar una de las piezas y estudiar su composición.

-¿Y es una operación muy complicada? -A ver, en sí misma no.

Es verdad que existe un riesgo

porque vamos a pasar cerca del nervio facial,

y podría dañarse.

Pero he consultado con mi supervisor y es la única opción.

-Vale, vale. De acuerdo, doctora. -Tranquila.

La ecografía de Berta no muestra resultados concluyentes.

Bueno, hemos terminado. Puedes limpiarte.

¡Aaah! Te duele, ¿no?

Verás, hay demasiado aire en la zona como para poder distinguir algo.

Así que, hasta que sepamos lo que te sucede,

te vas a quedar ingresada. ¿De acuerdo?

Juanjo...

-¡Qué rabia! Qué rabia que me hayas pillado.

Quería que fuera una sorpresa. "Eres un tío grande".

Sí. Igual me he pasado.

Es que... Bueno, al ver a Silvia tan triste y tan sola,

he pensado que en este hospital me ha hecho darme cuenta

de que somos una familia y que tenemos que apoyarnos.

Ya. Bueno, yo te lo agradezco mucho, pero de verdad que no hace falta.

He leído que el periodo más delicado es cuando se deja de beber.

Y yo solo hago lo que me gustaría que hicieran conmigo.

Ya. Muy bien. Pues yo te lo agradezco mucho, de verdad.

Pero, verás, ahora me tengo que ir a mi casa que tengo que hacer cosas.

Yo también voy a casa. Igual podrías llevarme.

-¿Querías algo? -Sí.

Teresa, la paciente del flemón; que hay que intervenirle

y quería comentarlo contigo. -Vale.

¿Está bien? -Sí.

¿Y tú? -Estupendamente.

-Es que he oído que Basir y tú ya no...

-¿Tú a qué te dedicas, a trabajar

o a escuchar chismorreos en este hospital?

-A ver, que no quiero parecer entrometida.

Pero que muchas veces una desde fuera puede ver las cosas mejor.

-Ya. Bueno,

pues cuando necesite el consejo de alguien tan experimentada como tú

y que no me conoce de nada,

te lo pediré. Gracias.

-Teresa, te he llamado más de cien veces.

Y otras cien veces a la empresa hasta que me han dicho dónde estabas.

¿Cómo no me has avisado?

Tenía una reunión importante y te estaba esperando.

-Gustavo, tengo un tumor. -¿Un tumor, cómo un tumor?

-Sí. Tengo un tumor y tienen que operarme

y..., y tengo mucho miedo.

-Pero ¿cómo le vas a tener miedo tú?

¿Una mujer que conduce un taxi a esto?

No te preocupes por nada. Yo me encargo:

¿a quién quieres que avise? -¿Avisar? ¿A quién vas a avisar?

Yo no tengo a nadie.

Solo tengo a mi hijo, que ya me lo están cuidando

y no tengo a nadie de familia para avisar.

No tengo la suerte de tener una vida tan interesante como la tuya.

Todo el día de reunión en reunión...

Y con amigos llamándote a todas horas.

-Mi vida no es tan interesante.

-Bueno, sí. Ya sé que te has separado hace poco

y supongo que lo estás pasando muy mal.

Pero bueno, enseguida encontrarás a alguien en quien cobijarte.

Siento haberme metido en tu vida, pero bueno,

el otro día te oí hablando por teléfono en el taxi con un amigo

y no pude evitar escucharte. Lo siento.

-No pasa nada.

Vamos a hacer una cosa: no te voy a dejar sola.

Me voy a quedar contigo durante la operación.

Lejos de mejorar,

el dolor hipogástrico de Berta se ha intensificado.

También sufre diarreas líquidas con algún resto de sangre.

-¡Joder, qué pesada es!

Doctor, ¿qué hay que hacer para que te dejen en paz?

Pues la verdad es que no lo sé, hija.

Vamos a ver: tienes febrícula y estás muy pálida.

¿Tienes náuseas o ganas de vomitar? No.

¿Te duele mucho?

Las constantes de Berta me preocupan.

Está hipotensa y taquicárdica.

Además, esto, combinado con su palidez y la febrícula,

me hacen temer que pueda estar entrando en un shock séptico.

Por lo que tenemos que hacerle más pruebas cuanto antes.

Después de que la analítica y la ecografía vaginal

no revelaran nada anormal,

Landó decide hacerle a Berta una radiografía abdominal.

Mira, aquí.

En el recto se aprecia

un engrosamiento parietal concéntrico y homogéneo.

Y ¿ves? La pared intestinal tiene aspecto edematoso.

Lo cual no me gusta nada.

Aunque es necesario valorar la posibilidad

de que estemos frente a algo de origen infeccioso

o incluso una enfermedad inflamatoria intestinal,

los resultados de la radiografía me hacen pensar que estamos

frente a una colitis.

Por lo que será necesario realizarle a Berta una colonoscopia.

Tras descubrir que el origen del problema estaba en un tumor,

Teresa está siendo intervenida para conocer sus características.

Pero existen riesgos de que, al extirparlo,

se dañe el nervio facial y se provoque una parálisis.

-¿Quiere un poco de agua? -No, gracias.

-Beba un poco, hombre. Que seguro que te viene bien.

-Gracias.

-Oye, que, si tienes que irte porque tienes que trabajar,

no hace falta que te quedes.

Podemos avisarte cuando salga Teresa.

-Vale, muchas gracias.

Pero prefiero quedarme hasta saber que está todo bien.

-Y qué curioso que os hayáis hecho amigos yendo en el taxi, ¿no?

-No, no, no. En realidad no somos tan amigos.

De hecho solamente nos hemos visto en el taxi.

Lo que pasa que esta mujer está sola, me da pena y...

-Muy buenas. Bueno, la intervención ha ido bien

y hemos mandado la pieza extraída a Anatomía Patológica,

así que, cuando la analicen, sabremos de qué se trata.

-Gracias. -De nada.

-¿Has visto? -Sí.

Siento alivio porque es una mujer que está sola y me da pena.

Bueno, es mi taxista y no quiero perderla.

Está pendiente, me lleva a todos los sitios.

Voy a poner todo lo que pueda porque se anime y salga adelante.

El doctor Landó visita a Berta

para comentar los resultados de la colonoscopia.

Hola. Hola.

¡Verás: Tenemos ya los resultados de la colonoscopia.

Nos indican que, en tu intestino, hay ulceraciones bastante amplias,

con zonas de aspecto necrótico.

Al parecer, tienes una colitis.

Y ¿eso es grave?

En este momento todavía no conozco las causas.

Pero, como tú eres una chica valiente

y yo estoy aquí para ayudarte,

vamos a salir adelante y todo esto va a acabar bien.

¿De acuerdo?

Mira. Hemos tomado unas muestras, para llevarlas al laboratorio,

entonces vamos a hacer una biopsia, un coprocultivo y una serología.

Para averiguar a qué nos estamos enfrentando:

si es un virus, una bacteria, o lo que sea.

Yo espero que tengamos los resultados,

pues en una semana, más o menos. ¿De acuerdo?

Mientras tanto: Vas a estar a dieta absoluta.

Sin beber y sin comer. Nada. ¿De acuerdo?

Además del analgésico que te hemos puesto para el dolor,

vas a estar con suero,

y además también voy a empezar a administrarte un antibiótico.

¿De acuerdo? Así que no te desanimes.

La colitis de Berta es de apariencia isquémica.

Lo que significa que la inflamación se ha producido

porque un proceso agudo ha dejado de llevar sangre a la zona.

De prolongarse esta situación en el tiempo,

significaría la muerte de los tejidos.

Así que tenemos que averiguar cuanto antes

cuál es la causa de esta afección.

-Buenas.

-Hola.

-Ser entrometido es algo que va unido a esto de las redes sociales, ¿no?

Que te piensas que puedes opinar de todos y de todo.

-Perdóname si he sido borde contigo.

Has pagado el pato de algo que no te toca.

-Lo que sea que te está pasando te está afectando mucho.

-Pues estoy en una encrucijada.

No sé si te ha pasado alguna vez. -Sí. Sí.

Aunque yo, por mi carácter,

soy más de soltarlo todo, en voz alta,

y luego arrepentirme.

-Pues yo, no. No lo he soltado todo en voz alta.

-Igual, si lo sueltas todo, ves el camino más claro.

Después de ser operada, Teresa se recupera

mientras espera los resultados que aclaren qué tipo de tumor tenía.

-Te traigo los resultados, ¿vale? -Ah, ¿sí?

-Indican que tienes un tumor de Warthin en la glándula parótida.

-¿Y eso qué es?

-Pues un tumor benigno, de las glándulas salivares.

Probablemente provocado por el tabaco.

-Ay, doctora. Qué bien que es benigno.

Muchas gracias por todo, de verdad.

Le prometo, igual que le he prometido a Gustavo,

que no volveré a fumar nunca más.

-No sabes lo que me alegra oírte decir eso.

Bueno, yo me voy. Que tengo mucho trabajo.

Luego me paso a verte, ¿vale?

-Vale. Gracias, doctora. -Nada.

Pasan los días, y los resultados de las pruebas

no esclarecen la causa de la colitis de Berta.

Bacterias, parásitos y el virus VIH han sido descartados.

Mientras tanto, la paciente experimenta una notable mejoría.

¡Hola! -¡Hola, doctor! ¿Qué tal?

-Hola, doctor.

¡Bueno! Me alegra ver que ya te encuentras bastante mejor. ¿Eh?

Eso significa que los antibióticos hacen su efecto.

Si sigues evolucionando así, en un par de días,

posiblemente ya te dé el alta y te puedas marchar a casa.

-Qué bien, doctor, muchas gracias.

Tengo que confesarle que yo soy bastante más de medicina alternativa.

Pero... me he dado cuenta de que a veces

es mucho mejor un buen antibiótico.

Sí, la verdad es que sí. La verdad es que sí.

-¿Sabemos ya qué le ha causado la colitis?

Pues verás. Repasando mis notas,

recuerdo que el primer día que hablamos me dijiste

que te habías estado automedicando. Con antigripales e ibuprofeno.

Bien. Pues posiblemente esta automedicación

es la que haya provocado el proceso agudo que ha derivado en una colitis

Pero no te preocupes, que ya estás bien,

que es lo que importa. ¿De acuerdo?

Te dejo descansar, y luego vendré a verte.

-Gracias, doctor. ¿Vale?

Muchísimas gracias. Nada. Hasta luego.

Hasta luego.

Berta: Las cosas no pueden seguir como hasta ahora.

-¿A qué te refieres?

-Ya sabes que yo siempre defiendo la libertad

y el no ceñirse a las normas sociales establecidas, ¿no?

Pues todo lo que ha pasado estos últimos días

me ha hecho sentir que quizá no lo estoy haciendo bien contigo.

-Merche, sí lo haces bien. De verdad. Eres perfecta.

Cuando quiero que estés cerca, estás a mi lado.

Y cuando quiero que te alejes, me respetas.

-Ya, pero ese es el problema, mi vida.

Que no sé hasta qué punto estoy confundiendo respetarte con...,

con despreocuparme de ti.

Mira, me han dicho que aquí hay una psicóloga muy buena

para tratar estos temas y vamos a ir a verla.

Verás qué bien nos va a ir.

-Hola.

-Hola.

Ay, hola, Gustavo. ¿Son para mí?

Ay, muchas gracias, Gustavo.

Hacía años que nadie me regalaba flores. Muchas gracias.

-Ya no voy a necesitar el taxi.

Realmente nunca lo he necesitado.

Teresa: No soy empresario. Soy comercial.

Lo que pasa que, en lugar de ir a trabajar en metro,

acudía a tu taxi.

-¿Y eso por qué? ¿Por qué hacías eso?

-Para verte. Para verte cada día. No tengo mujer y no tengo empleados.

Fingía las conversaciones porque sabía que me estabas escuchando.

A ver si así te lanzabas tú.

-¿En serio estabas esperando a que yo me lanzara?

¿De verdad te gusta una mujer taxista y que fuma como un carretero?

-Sí. Menos lo de fumar. Ya estamos trabajando en eso, ¿no?

-Espera, espera. Así no. De verdad.

Mira. Tengo un dolor aquí bastante fuerte.

Y yo quiero sentir tu primer beso de verdad.

-¿Quieres que llame a la doctora? -Sí, sí, por favor.

Avisa a la doctora.

-Pues el hecho de que te hayas automedicado

y haya tenido unas consecuencias bastante graves

es la demostración de que no siempre uno puede hacer las cosas solo,

hay que contar con los demás.

-Bueno, hasta ahora yo creo que me ha ido bien sola.

Desde muy pequeña he sido muy independiente,

y he sabido hacer mis propias cosas.

Vamos, y no he necesitado ayuda de nadie.

-Bueno, Berta. Que yo sepa,

ir al supermercado sola no te hace totalmente autónoma, ¿no?

¿Quién crees que paga el IBI del piso de tus padres?

¿O quién hace la declaración de la renta del dinero que heredaste?

Te he vigilado más de cerca de lo que crees, Berta.

Y no, cariño. No eres autosuficiente. Nunca lo has sido.

Puede que yo te haya hecho creer que lo eras.

Porque sabía que ese era tu escudo protector.

-¿Escudo protector?

-Yo creo que Merche se refiere a que,

a lo mejor, tampoco eres consciente de...,

del daño que te ha podido hacer

el hecho de perder a tus padres tan pequeña,

y a lo mejor, pues intentas estar fuerte,

y no pedir ayuda a los demás,

porque piensas que alguna vez esa gente a la que quieres

puede que no estén, ¿no?

-¡Eh, mi vida! ¡Berta, mi amor!

Que yo siempre voy a estar ahí contigo, mírame. Siempre.

Siempre, ¿me oyes?

Voy a ir contigo de compras.

Voy a llevarte al instituto cada día, cada día, las dos juntas.

-No. No, no, al insti, no. No. Puedo ir sola.

-¡Pero que es broma, tonta!

-Bueno, pues, con esto,

yo creo que hemos terminado la sesión por hoy,

¿tenéis alguna pregunta o algo que decirme?

-Bueno. Yo quería decirte que esto de no dejarse ayudar y demás,

creo que deberías hablar con el doctor Landó.

Porque, al igual que tú me has ayudado un montón a abrirme,

a él yo creo que le pasa algo.

Y le vendría genial hablar con alguien.

-Vale, Berta. Pues muchas gracias, cariño.

Lo haré. Hablaré con él, ¿vale? Gracias.

-Gracias, doctora. -Nada, hasta luego.

-Muchas gracias. -Adiós.

Hola, Ramón. ¿Qué tal? Ya veo. Tomando una menta poleo, ¿eh?

Sí. Yo te invito.

¿Y el camarero?

Verás, Juanjo. Eh...

No necesito ningún refuerzo positivo ni ningún apoyo positivo.

Mira. Cada persona funcionamos de maneras distintas.

Y cada vez que me recuerdas lo bien que lo estoy haciendo

y cómo estoy dejando de beber, y toda esa matraca que me das,

sinceramente, lo único que me entran ganas es de pedirme un copazo.

Bueno. Disculpa. Perdona.

No pienso meterme más en tu vida. Me voy a mantener al margen. Sí.

Lo siento. Lo siento. Perdóname. Perdóname.

Pero ya sabes: Si necesitas cualquier cosa, lo que sea, lo que sea.

Aquí me tienes. Silva.

De acuerdo, Pepito Grillo.

Tras enterarse de que el tumor era benigno,

Teresa empezó a sentir molestias en la cara.

-Hola, doctora. Mire: Es que...

Es que noto la zona adormecida por delante de la oreja.

Y también, me suda por delante de la oreja cuando empiezo a salivar.

Cuando pienso en comer algo o en besar a alguien, como ahora.

-Será del tumor, ¿no?

-No, no, eso, probablemente, va a ser algo

que se conoce como síndrome de Frey. Y no. No es nada grave. ¿Vale?

Se trata de una complicación que puede aparecer tras la cirugía,

y aunque es raro que pueda producir molestias reales,

con tratamiento mejorará.

Y me voy a ir ya, que ahí viene una enfermera con el tratamiento, ¿vale?

-Muchas gracias. -Muchas de nada.

-Gracias. -Hasta ahora.

-Hasta luego.

Bueno, y ahora tú y yo tenemos algo pendiente, ¿no?

¡Huy, ay!

-Yo ya me iba. ¿A qué has venido?

-He venido porque... Porque he tomado una decisión.

-¿Eso quiere decir que me has perdonado?

-No he sido del todo sincera contigo, Basir.

Este matrimonio para mí no ha sido un matrimonio sin sentimientos.

Y, de alguna forma, esperaba ser correspondida en algún momento.

Cuando supe que estabas casado, pensé que...

Que vendrías a decirme que me querías a mí y no a ella, pero...

Pero sé que eso no va a ocurrir, y no puedo castigarte por eso.

Así que nada.

Tienes las llaves de mi casa, como amigo, no espero nada,

para que puedas entrar y coger tus cosas cuando lo necesites

No voy a anular el matrimonio porque no te quiero poner en peligro.

-Este brazo me... No es que me duela. Me... Está dormido.

-¿Has consumido algún tóxico? -Me tengo que conformar con mi litio.

Lo tengo diagnosticado por mi psiquiatra, ¿eh?

¡Tú eres Marina Yebra! Sí.

-¿Marina Yebra está en boxes con Fidel?

-Fidel. Fidel.

¿Estás bien? -Tengo...

Sube.

-Fidel: Mírame. ¿Puedes mirarme?

Sigue habiendo algo en el sistema nervioso central de Fidel

que se nos escapa.

-Cuando me separé de Evelin,

Blanco pensó que me sentía muy solo, y...

Y me invitan cada semana a cenar.

Y no puedo ni ver el fútbol.

-¿Qué me quieres decir? A ver. ¿Que Juanjo prefiere ver el fútbol

a..., a venirse a casa con nosotros a cenar, o qué?

-Lara, ¿qué te pasa?

-Nada, mi amor. -Voy a avisar a alguien.

-Un poquito más despacio... Venga.

-En la posición en la que está Lara, tiene que grabar un disco perfecto.

-Hay... expectación con la primera canción, con el primer disco y...

-Esos son los deseos de tus padres. ¿Cuáles son los tuyos?

-¿Mis deseos? -Sí.

-Lara. -Cariño.

-Mírame. Mírame. Mírame. Tranquila.

-Hemos tenido que llevar a Lara a la Unidad de Cuidados Intensivos

para ponerle ventilación mecánica.

No me quiero meter, pero creo que..., que la estáis presionando mucho.

-Esto es muy importante para ella. Está persiguiendo su sueño.

-Ah, pues igual hay que perseguir un poquito más la salud, ¿no?

Si me lo permites.

Subtitulación realizada por Teresa García Román

  • Centro médico - 29/11/17 (2)

Centro médico - 29/11/17 (2)

29 nov 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 29/11/17 (2)" ver menos sobre "Centro médico - 29/11/17 (2)"
Programas completos (741)