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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 28/12/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Lucía, lo siento mucho. Lo siento.

La verdad es que yo pensaba que no me iba a costar mucho pero...,

veo que es más difícil de lo que parece.

No puedo ser tu amigo, Lucía.

Lucía, cada vez que estoy contigo no puedo dejar de pensar en besarte.

Es que es inevitable. -Es que es...

De verdad... -Tranquila, ¿OK? Te entiendo.

Hola, Lucía. -Hola.

-Oye, que lo siento mucho, de verdad, antes no fue mi intención.

No sé qué me pasó que me puse...

¿Qué ha pasado? ¿Y este cambio, qué?

Yo creo que estábamos hablando ya demasiado, ¿no?

O sea, que al final sí te molo, ¿no? -Un poco.

¿Qué te pasa con Diana? -Nada. Estamos bien.

Ah, pues genial. Porque mira, viene por ahí.

(RIENDO) ¡Qué cara de susto! ¿Me vas a contar qué te pasa?

Pues que, el problema es que estamos bien. Mejor que nunca.

Demasiado bien. -¿Y?

Pues que llevamos una temporada

estando prácticamente todos los días juntas y..., y el otro día,

estaba enseñándole unos pasos de tango y, porque entró Clara, pero...

casi la beso otra vez.

¿Y qué vas a hacer?

Pues intentar mantener distancia y la cabeza fría.

Bueno. Voy a cambiarme.

¡Eh, mira; mira Fufú! Dale un beso a mi Fufú.

Tengo dinero, mira. Dale un beso a mi Fufú; dáselo.

Toma, mira, dale un beso.

¡Ey, mira! -¿Tú de qué vas?

Dale un beso a mi Fufú, dáselo. Dáselo.

Que no. Está muy raro, muy raro.

Fufú... Sí, sí, sí. Inestable, sí".

Bueno, vale. -Eh.

Pues nada, que pases buen día, ¿no? -Sí, sí. Nos vemos ahora.

Venga.

Oye, ¿todo bien o qué? -Que ¿si todo bien?

Sí. -Anda, ven aquí.

Un superbién. -Ay, por favor, venga.

Venga, hasta ahora.

Hola. Hola, buenos días. ¿Qué tal?

Fede llega al hospital después de que alguien llamara

a la ambulancia al verle muy inestable en plena calle.

¿Qué tenemos por aquí? -Pues que la ha liado parda.

Dale un beso a Fufú. -No. Muchas gracias.

Vamos a llevarle a Boxes.

Al paciente le encontraron divagando por la calle,

metiéndose con varias personas hasta que alguien decidió

al final llamar a una ambulancia.

Le encontraron al parecer llorando en una esquina,

preguntándose por qué nadie quería besar a Fufú.

Hola, ¿qué tal? -Hola Luz.

Aquí tienes su informe. -Bien. Muchas gracias.

¡Gracias! -Dale un beso a mi Fufú.

NO. Muchas gracias. Federico. ¿Te llamas Federico?

Fede. Me llamo Fede. -Ah, vale. De acuerdo.

No tengo billete para ti. -Nada, tranquilo. No pasa nada.

Muchas gracias. Escucha: está bastante desorientado.

Veo, sí. Sí.

Además de torpeza en el pensamiento, incontinencia urinaria y bueno,

es evidente que tiene delirios.

Vamos a hacer lo siguiente: vamos a empezar

por una analítica de tóxicos y un TAC. -Vale.

¿OK? -Lo preparo.

Muy bien. Gracias.

Fede: voy a seguir haciéndote la exploración, ¿de acuerdo?

Tranquilo, tranquilo.

El paciente no nos ha permitido poder realizar

una exploración en profundidad.

Estaba consciente pero también estaba algo desorientado y con delirios.

Así que sospecho que estamos ante un brote psicótico.

Vamos a investigar en su expediente y tratar de localizar algún familiar

o a alguien que le conozca que nos pueda aportar información.

Pero primero vamos a realizar una primera batería de pruebas

para ver por qué presenta este cuadro médico, claro.

¡Mayte!

¡Hola! ¡Lo sabía! -Pero ¿tú qué haces aquí, no vivías en Barcelona?

Sí. Pero he venido a ver a unos proveedores para la tetería

que estaba montando, ¿te acuerdas? -¡Uf!

Aunque, si te digo la verdad,

Ahora mismo lo que estoy buscando es un hospital.

Aquí tienes el mejor del mundo.

¡Ay! -Bueno, pero... Pero...

Estoy bien, ¿eh? solo quería... verte.

¿sí?

Y la intuición me ha dicho que estarías por aquí.

Bueno. Pero vamos a ver: ¿no hubiera sido más fácil que me llamaras

por teléfono? Digo yo, ¿no? Pregunto.

¡Hombre! Es mucho más mágico dejar ciertas cosas en manos del universo.

Y fíjate por donde, el universo tenía razón. ¡Te encontré!

Vamos a ver: creo que, a ver:

yo creo que te dije que mi hija trabajaba aquí, ¿no?

Sí. Pero a veces hay que dar pequeñas pistas al universo. -Ya.

Mayte ha decidido consultar

con un médico su problema de cansancio y fiebre.

A ver: ¿cuántos días llevas con fiebre?

Desde hace una semana me despierto con fiebre.

Luego se va, luego sube, luego se va...

Vale. ¿Y tienes algún otro síntoma?

Pues estoy muy cansada.

Tengo la sensación de que los brazos y las piernas me pesan.

Soy una mujer llena de energía

y tengo la sensación de que estoy al 50%.

Bueno, normalmente siempre me ayudan las piedras Shungit.

Pero esta vez no. Sigo muy cansada. -Las piedras Shungit.

Ya. A ver, te voy a explorar. A ver, cuidado...

Vale.

A ver, Mayte: ¿fumas, bebes alcohol o tomas café?

NO fumo, no bebo y no tomo alcohol. Pero me encanta el té.

Acabo de traer unos tés de Marruecos que son una delicia. -¿Ah, sí?

¿Has estado en Marruecos?

Ah, mira, como Javier, qué casualidad. -Bueno, más bien con él.

Con Javier.

Javier y yo coincidimos en el mismo puesto de un mercadillo de Maraquees.

Los dos queríamos comprar el mismo recuerdo. Como en las películas.

Y entre regateo y regateo...,

pues nada: nos caímos bien y pasamos juntos el resto del viaje.

Un viaje perfecto.

Fede está siendo sometido a un TAC con la esperanza de que la prueba

arroje luz sobre las posibles causas del extraño estado

en el que se encuentra.

El TAC y la analítica son las primeras pruebas que realizamos

para poder determinar si existe alguna causa física

que justifique estos síntomas.

Según como vayan estas pruebas, también le haré una punción lumbar.

Y cuando tenga los resultados de la analítica,

hablaré con el paciente para ver qué hemos encontrado.

Hola, Fede. ¿Qué tal? Tranquilo, ¿eh?

Tanto el TAC como la punción lumbar que hemos realizado

nos ha descartado que pueda tratarse de un problema

en el sistema nervioso central.

Como podría haber sido una encefalitis

o algún proceso tumoral que hubiese podido justificar estos síntomas.

De momento vamos a tener que seguir investigando.

En la punción lumbar que te hemos realizado al final parece

que no hay ningún problema en el sistema nervioso central.

Ahora lo que nos toca hacer... ¿Me escuchas? Tranquilo. -¡quita!

Espera un momentito. Luz, por favor, vente un momentito. -¡No me toque!

Fede, espera un momentito. Tranquilo; ven aquí. -Fede.

Venga, tranquilo, ya está. Tranquilo, no pasa nada.

¡Me quiero ir a mi casa! -Ya está.

Venga. -Tranquilo. Ya está.

Mantente aquí.

Vamos a tener que utilizar correas, ¿OK? Y darle algo para que se relaje.

Muy bien. Venga. -Tranquilo, Fede.

Fede, ya está. -¡Me tengo que ir!

Ey, mira, mira, mira a quién tengo aquí. A ver... A Fufú. -¡Mira!

Mira, muy bien. Eso, Fufú.

¿Han conseguido hablar con algún familiar o alguien conocido?

Pues está de camino, ¿vale? -OK. Perfecto.

Bueno, vamos a ver la garganta... A ver, Mayte. Saca la lengua...

Eso es. Vale. Bueno, pues no veo nada extraño, ¿de acuerdo?

Vamos a solicitar una analítica para ver si nos da alguna pista, porque,

al haber estado en Marruecos, que es un país exótico,

pues te puedes haber contagiado de alguna enfermedad infecciosa, ¿vale?

Lo dudo. Porque no he tenido ninguna herida ni la comida

me ha sentado mal ni nada.

Ha sido un viaje limpio, sano...

Energizante. Bueno, y ya con Javier... ¡Bua!

Bueno, es que es muy buen tipo. -El hombre de mi vida, te diría.

Hay qué ver cómo es el destino, ¿eh? Qué listo es.

Como cruza a las personas para que lleguen a encontrarse.

Por ejemplo, nosotros ahora mismo.

Hace años que no voy al médico, y mira por donde, aquí estoy.

El destino tiene estas cosas.

Jonás, compañero de trabajo de Fede,

llega al hospital después de ser alertado

sobre la situación de su amigo.

¿Eres el acompañante de Federico? -sí. Soy yo.

¿Qué tal? Yo soy Álex Cabrera. Pasa por aquí.

¿Qué pasa, qué tal? Dale un beso a mi Fufú.

Parece evidente que está sufriendo un brote psicótico.

Un brote psicótico se define

como una ruptura de la realidad de forma temporal.

Esto puede ser provocado por diversas causas, por ejemplo,

que tenga un origen físico,

cosa que ya hemos descartado desde un principio,

pero la más frecuente de todas es debido a un nivel de estrés

muy fuerte y potente, o, por el consumo de alguna droga.

Principalmente todas aquellas

que tengan un principio activo de tipo alucinógena.

Cuéntame un poquito, Jonás: datos personales sobre Federico, ¿no?

Si le gusta el deporte o no, si fuma, si bebe...

Incluso también momentos antes del incidente.

Pues es un tío bastante normal.

Muy sanote, la verdad.

No fuma, no toma drogas, prácticamente no bebe alcohol.

Alguna cañita de vez en cuando, pero vamos, como todo el mundo.

Y además que es que es un tío que le gusta cuidarse, que come bien,

va al gimnasio, hace deporte...

Aunque sí que es verdad que él me comentó

que había dejado de ir al gimnasio porque le dolía la espalda

por una hernia discal.

¿sí? -Sí.

Ya. Pues mira, como todas las pruebas que le hemos hecho,

la verdad es que no han arrojado luz sobre lo que tiene ni indicios,

¿tú sabes si esta hernia, él se estaba medicando con algo?

¿Se estaba tomando algún analgésico o algo parecido?

Sí. Sí, sí. Hace unos meses estuvo tomando analgésicos pero vamos,

que desde entonces no..., no le he vuelto a ver tomando nada.

Ya. ¿Sabes si tiene relaciones sexuales de riesgo...?

Pues hombre, no sé.

Pero vamos, que desconozco que tenga ni pareja ni ningún rollete por ahí.

Además, que es que es un tío muy sensato.

Es que yo dudo mucho que haya hecho algo así.

Ya. Te comento esto porque muchos de los síntomas que presenta

son muy similares a los de una enfermedad de transmisión sexual.

Cuéntame un poco: ¿qué ha pasado esta mañana en el trabajo?

Luz, por favor. Cuando puedas, tráeme el expediente de Federico,

que necesito corroborar una cosa. -Mira, lo tienes aquí.

Pues la verdad es que sí.

Llegó un poquito alterado; nervioso también.

Iba y venía cada dos por tres del baño y, y como diez minutos después,

fue a mi despacho y empezó a decirme que no sabía dónde estaba,

que no sabía quién era... Claro, yo he empezado a flipar.

Porque es que no entendía lo que estaba pasando.

Y cuando ya le vi que estaba más sosegado,

volvió de nuevo a mi despacho

y empezó a decirme que el FBI había contactado con él.

Y de repente coge, abre la puerta y se va.

Y no volví a saber nada hasta que me llamaron de aquí, del hospital.

Oye, papá. Que muchísimas gracias por traerme las llaves.

Es que últimamente estoy que no doy a basto: entre la Jefatura de Servicio,

los pacientes y el embarazo... ¡Uf!

Bueno, y no te lo pierdas:

que ahora me tengo que ir a casa porque viene el fontanero.

No, no. Tranquila que ya voy yo, le espero allí y, cuando llegue,

le abro con mis llaves, ¿vale? -¿seguro?

Claro. -¿sí? -Sí.

Vale, genial.

Es increíble. Cada día tienes la tripa más grande.

Y cada día estás más guapa, también.

Bueno, eso me lo dices porque eres mi padre y me ves con buenos ojos.

Pero la verdad es que sí. Tengo unas ganitas de verle la carita ya...

Claro, y yo. -Hola.

Hola. -Hola, daca. ¿Qué tal?

¿Qué tal, Javier?

Oye, por cierto: que sepas que hemos pedido una analítica para Mayte,

que no, no tenemos ni idea de lo que le ocurre.

¿Quién es Mayte?

Una amiga que me encontré en la puerta del hospital cuando llegaba.

Y de Barcelona es ella.

Y bueno, no se encontraba bien

y la convencí para que entrase conmigo al hospital

y que la viese un médico.

Estaba agotada y tiene una fiebre que..., que no es nada normal.

Oye, pero no la conozco, ¿verdad?

Perdón. Perdonadme. Lo siento, chicos. Me está reclamando Molina.

Beberos mi infusión. -Muy bien.

Adiós.

Vamos a hacer lo siguiente:

ahora voy a buscar los resultados de los análisis. ¿OK? -Vale.

Te acompaño. Ahora sube, ¿vale?

Gracias. -Nada.

Tú, ya puedes dejar de fingir.

Dale un beso a mi Fufú. -¡Pero, que pares ya!

Tío, que lo sé todo. ¡Que sé que has robado el dinero!

Que he ido a tu despacho y lo he visto; que has cogido 100 000 euros.

Tío, te van a pillar. Te van a pillar al final y encima verás.

Dale un beso.

Tú estás fingiendo, ¿no? ¿Dónde está el dinero?

Son las llaves de tu casa.

Hola. -Hola.

Bueno, a ver, os comento.

Tengo los resultados de la analítica y la hematimetría

y la bioquímica son normales.

Pero en tóxicos en orina da positivo en opiáceos.

¿Cómo opiáceos? Pero, ¿pero eso son drogas? -Sí. Lo son.

O sea, un segundo.

¿Me está usted diciendo a mí que mi amigo está así por drogas?

NO necesariamente. En estos momentos no quiero hacer conjeturas,

pero vamos, lo que sí necesito que me cuentes, Jonás, a ver:

todo lo relacionado con la hernia disco de Federico.

Todo lo que recuerdes..., piensa un poco.

Pues no sé. Sí que llevaba un tiempo un poquito raro.

Pero nada fuera de lo normal.

Estaba más decaído, hablaba menos, pero no sé. Nada fuera de lo común.

Sí que es verdad que me contó que empezó a dolerle mucho

y dejó de ir al gimnasio... Y demás. Pero no sé mucho más.

Bueno, sí.

Me contó también que había empezado

con unas técnicas alternativas chinas: reiki, acupuntura

y cosas así. Pero vamos, que nada de eso le servía.

Bueno, esto nos puede ser útil. La verdad es que nunca se sabe.

Muchas gracias, ¿eh? -Vale. Gracias.

Me tengo que ir; lo siento. -Muy bien.

gracias. -Hasta luego.

Después de todas las prueba que hemos realizado

más lo que nos ha comentado Jonás, hemos llegado a varias conclusiones:

una, vamos a dejar a Federico ingresado, y dos,

vamos a ponerle un tratamiento

con antipsicóticos para ver si hay algún cambio en su estado.

Espero que sí; porque la verdad es que no las tengo todas conmigo.

El doctor Dacaret ya tiene los resultados

de los análisis de sangre de Mayte, la paciente con picos de fiebre.

¡Ay! Qué cansada estoy. No puedo con las piernas.

Nada. Siéntate, tranquila. Bueno, a ver...

Oye, ¿y Javier, qué? NO le he visto mientras esperaba.-Pues ni idea.

No sé. Puede que esté con Natalia, no sé. -Natalia, su exmujer.

Bueno, no. En realidad no es su exmujer. No están separados.

Sí, sí, sí. Lo sé. En el viaje me dijo Javier que no sabía si volver.

Pero, cuando uno duda de si está enamorado,

es porque no está enamorado.

Dime una cosa: ¿tú estás enamorado de alguien? -Em...

Por esa mirada me parece que,

más que dudar, lo que te pasa es que no quieres aceptarlo.

Que sí lo estás. Que estás enamorado, quiero decir.

Mayte... -Sí, sí, sí. Perdona, perdona.

Vale. Mejor nos centramos en esto. -sí, sí.

Que hay ciertos valores del resultado de la analítica

que me gustaría comentarte. ¿Vale? -Sí.

Bueno. Mayte tiene las transaminasas elevadas,

lo cual indica un problema en el hígado.

Por otro lado, también tiene otros valores elevados

que nos indican que hay un proceso inflamatorio.

Así que vamos a hacer una radiografía y una ecografía de abdomen

para ver lo que le ocurre en el hígado.

Tras la radiografía abdominal,

el doctor Dacaret parece encontrar algo

en la ecografía de abdomen de Mayte.

Aunque en la radiografía de Mayte no hemos visto nada,

en la ecografía sí que aparece una hepatomegalia, que quiere decir

que tiene el hígado inflamado.

Podría tratarse de mononucleosis,

que se caracteriza por fiebre de larga evolución

y también de inflamación del hígado.

Lo que vamos a hacer es darle el alta hasta que tengamos los resultados,

con tratamiento con antitérmicos para la fiebre.

-¿Estás bien?

¡Mmmn! -Oye, que... ¿Qué?

Nada. Que estaba en recepción...

esta mañana cuando has llegado con Cabrera.

Que no quería mirar ni nada pero bueno, que, que os he visto...

Besándonos. Pero ¿alguien te ha dicho algo, ha habido algún problema o qué?

No, no, no. ¡Por Dios! ¡Qué va! Que me ha parecido muy bonito. -¿Ah, sí?

De verdad... más rica... -¿NO te da miedo..., no sé, lo que...

-lo que piensa Landó o si le afecta?

O sea: yo ya sé que eres mayor, que os habéis divorciado y ya está.

Pero bueno, no deja de ser un compañero y está aquí, no sé.

Igual le puede afectar.

Pues a ver: sí que me inquieta y también pienso en él.

Pero yo creo que ya tengo una edad que no me tengo que esconder,

sinceramente.

Y he tardado muchísimo en dar este paso.

Pero ahora, una vez ya que he tomado la decisión,

también te digo que hay que lanzarse y que el mundo se apañe un poco, ¿no?

Pues sí. Tiene todo el sentido. Que el mundo se apañe.

Cariño, ¿estás bien?

Sí. Estoy muy bien. Pero estaré mejor cuando haga una llamada.

Vale. -Gracias.

Nada. -De verdad. Gracias.

OK.

Días más tarde, Javier ha avisado a emergencias porque Mayte

ha sufrido un episodio de vómitos que ha terminado en desmayo.

¡Hola, hola! ¿Cómo te llamas? ¿Me escuchas?

A ver... A ver, parece que reacciona.

¿De acuerdo? Muy bien. Vamos a llevarla al hospital.

Sí. Pero a Centro Médico, ¿eh? -¿Qué ha pasado, Javier?

Cuando llegaron ellos estaba inconsciente.

Pero bueno, ya ha recuperado el conocimiento.

No sé. Mira, acabábamos de salir de comer y empezó a quejarse

de que le dolía la tripa, se puso a vomitar y se desmayó.

Vale, vale. Bueno, a Reanimación. Venga, vamos.

Espere, espere. Por favor, no me dejes sola.

No, no. No te preocupes. No.

Javier, de verdad. Lo siento. -Vale.

Espero que no sea nada grave porque...

No pasa nada. Tranquilo, papá, que está en buenas manos, ¿vale?

¿Nos podemos ver dentro de media hora?

Pero te... ¿te ocurre algo?

No. No me pasa nada. Simplemente quiero hablar contigo.

Ah. Sí, sí, claro. -¿Vale? Venga. Luego nos vemos.

Jonás acude a visitar a Fede,

el paciente que sufre un aparente brote psicótico

y al que se le ha administrado medicación

que parece haber funcionado.

¿Tiene un segundo? -sí, sí. ¿Cómo no?

¿Usted podría confirmarme que Fede ha sufrido un brote psicótico?

Sí. ¿Qué necesitas, un justificante médico o algo?

No, no, no, no. A ver, que es que no me está entendiendo.

Supongamos que Fede,

durante el tiempo que estuvo con el brote hiciera algo

que no fuera legal.

Hombre, yo que tú estaría tranquilo, ¿eh?

Porque las personas a las que Fede molestó en la calle,

ninguna ha puesto ninguna denuncia ni nada;

hasta donde yo sé, simplemente llamaron a una ambulancia y ya está.

Ya. Pero es que no me refiero a eso.

A ver cómo me explico.

La cosa es que nadie estuvo con él desde que salió de la oficina

hasta que le coge la ambulancia.

Con lo cual no podemos saber si hizo o no hizo algo ilegal.

¿Entiende? Que no lo digo por nada.

Es simplemente porque me preocupo por mi amigo.

Ya. Bueno. Pues, en el supuesto caso de que Fede hubiese hecho algo ilegal

o algo ilícito, pues hay que tomar en cuenta

que estaba bajo los efectos psicóticos y esto es un atenuante

bastante fuerte a tomar en cuenta.

Ya. -¿De acuerdo?

Estaba en unas condiciones médicas

que realmente no le permitían ser el mismo. Vamos, no podía discernir.

Vale. -¿Algo más?

No, no, no. Nada más. Muchas gracias. -De nada.

Bueno, te dejo que tengo que ir al laboratorio.

Vale. Perfecto. Chao.

Tras controlarle los vómitos y calmarle el dolor abdominal,

realizan una radiografía de tórax a Mayte.

Además de la radiografía de tórax,

tendremos que hacer una serie de pruebas complementarias

que incluyen una ecografía abdominal y también una analítica

con coprocultivo para buscar posibles parásitos en las heces.

Así que Mayte se tendrá que quedar ingresada.

Oye, papá, me da la sensación

como que te preocupas mucho por esta mujer, ¿no?

Sí. ¿Cómo no me voy a preocupar? Somos amigos, ¿no? -Amigos.

sí.

Ya. ¿Sabes lo que pasa?

Que es que casualmente me he enterado

que has estado de viaje con ella en Marruecos.

Sí, claro. Si nos conocimos allí. Vamos, hicimos la ruta juntos.

Pero cuando tú llamaste por el embarazo, yo tuve que volver,

pero ella se quedó allí unos días más.

Ya. -Y ya está.

Pues nada, fenomenal.

O sea: te separas de mamá

e inmediatamente te vas de viaje con otra mujer. -No, no, no.

Increíble. -Perdona, perdona, pero te estás confundiendo, hija.

¿Eh? Porque entre Mayte y yo no ha ocurrido na-da.

Ya. Pues eso díselo a los ojitos con los que te miraba, papá,

¿eh? Que eso no engaña.

Marina. Estás equivocada. ¿Vale? -Sí, ya. Seguro.

Luego te veo, anda.

¿Qué tal, cómo estás? -Mejor. Mucho mejor.

Ya. -Me duele un poco la cabeza y la espalda. Pero bien.

Bueno, mira. -Aquí tienes para unos cuantos masajes.

¿Qué es esto, Jonás? -¿Esto?

Fue lo que te llevaste tú esta mañana del banco. -¿Yo?

Sí.

¡NO puede ser! Pues no me acuerdo de nada.

¿no te acuerdas? -No.

Jonás. Ese dinero hay que devolverlo. -Sí, sí. Claro. Se devuelve.

O no. Chs, piénsalo; piénsalo.

Tío, nos ha salido que ni pintado.

Primero: tenemos un médico que puede decir que te ha dado

un brote psicótico y por lo tanto

tú no eras consciente de lo que hacías.

Así que, en el caso hipotético de que te detuviesen, tío, saldrías libre.

Es que está hecho.

Tú lo único que tienes que hacer es decir que no te acuerdas de nada.

Ni de dónde está el dinero, ni de lo que hiciste. Nada.

Y ya está.

¿Me lo estás diciendo en serio? -Totalmente.

Se te ha ido la cabeza, Jonás. Ese dinero hay que devolverlo.

Y ya está. ¡Ay!

Mira, tío. ¡Que no me seas tan santito, ¿eh?!

¡Que esto lo queremos hacer los dos, tanto tú como yo! Y lo sabes.

Jonás, pero que eso te lo he dicho yo de broma.

¡Que me da igual! las bromas!

Me da exactamente igual el caso es que lo hiciste.

Y si lo cogiste fue porque realmente lo querías hacer.

Bueno, los dos.

Los dos queríamos hacerlo y ninguno nos atrevimos.

Así que yo creo que ya va siendo hora que sea la banca la que pierda

y tú y yo los que ganemos.

Una vez realizadas todas las pruebas, Mayte descansa con la esperanza

de que los resultados expliquen qué ha complicado su estado de salud.

(Llaman a la puerta) ¿Se puede?

¡Javier! Creí que te habrías ido.

No. Estaba esperando que terminaran de hacerte las pruebas.

Y bueno, y también quería dejarte descansar un rato, ¿no?

Gracias por quedarte conmigo. -¿Cómo te encuentras?

Regular. Pero ahora que has venido, algo mejor.

Bueno. Siento mucho que te esté pasando esto, de verdad.

No lo sientas.

Si me he puesto enferma es porque tenía que ponerme enferma.

Ya sabes mi teoría: el destino a veces nos lleva por caminos

sorprendentes para llevarnos hasta donde debemos llegar.

Por ejemplo, a que ahora estemos aquí tú y yo. -Bueno, yo... Yo...

Una pregunta, Javier. -¿Qué? Dime, dime.

Cuando te fuiste de Marruecos, ¿pensaste que nos volveríamos a ver?

Hombre. Claro, por supuesto.

En algún viaje a Barcelona, te habría llamado por teléfono, claro.

Lo que pasó durante el viaje no podía quedarse allí, ¿no?

Si en el viaje no pasó nada. Bueno, solo surgió una amistad, ¿no?

Mayte, vamos a ver, ¿Tú..., yo a ti... te gusto?

Pues claro que me gusta.

Un hombre tan atento, con tantas vivencias en la mochila,

con esa paz que transmite...

¿Sabes lo que es la serendipia? ¿No?

Pues es cuando te encuentras algo inesperado

mientras estabas buscando otra cosa.

Y Javier apareció en Marruecos

mientras yo fui a buscar algo distinto.

A cualquier mujer le gustarías.

No. Me refiero a si te gusto en plan romántico.

Porque vale que lo de Natalia y yo esté ya como está.

Pero no sé, tengo todavía que pensar en muchas cosas, no sé, recapacitar,

sopesar.

Vamos que no puedo estar con nadie.

Tú eres una mujer muy interesante, desde luego;

muy simpática y muy guapa.

Pero yo tengo todavía muy reciente lo de Natalia.

(Llaman a la puerta) -Hola.

Hola. ¿Qué tal, Daca? -Muy bien.

¿Qué tal estás, Mayte? -Tengo el chi más bajo que nunca.

Entiendo.

Traigo los resultados de las pruebas, ¿vale?

En la radiografía no he visto nada llamativo,

pero en cambio en la ecografía sigue apareciendo el hígado inflamado.

No hay piedras en la vesícula,

que es uno de los diagnósticos que sospechábamos.

Por otro lado en la analítica

hemos visto que están altos los eosinófilos,

que es un tipo de leucocito

que se eleva cuando indica la presencia de un parásito.

Y creo que sé cuál es el motivo.

A ver, ¿vosotros recordáis si cuando estuvisteis en Marruecos

pudiste comer verdura en uno de estos puestos que ponen en las calles?

no. NO, no. -¿No?

NO. Para nada, no.

Y ¿en cuanto al agua? ¿Bebisteis agua de algún manantial o algún río...?

(Suspiro) ¿Qué?

Igual tragamos un poco de agua sin querer, por supuesto,

cuando nos dimos un baño en el manantial aquél, ¿te acuerdas?

¿Desnudos? -¿Cómo no te vas a acordar?

Bueno, fue todo improvisado, ¿eh? -Sí.

Porque no te imaginas el calor que hace en aquella zona.

Bueno, Javier, sí. Me lo imagino perfectamente.

¡Ah, ah! -¿Eh, qué pasa?

Qué...

Voy a avisar a la enfermera para aumentar la dosis de analgésicos.

Voy a solicitar una serología urgente porque no puedo descartar

que Mayte haya sido infectada por fasciola.

Es un tipo de parásito en forma de gusano plano

que tiene especial afinidad por el hígado.

Y si no se trata de esto, tendremos que empezar desde cero.

¡¡Que no me toque, que no me!!

¡¡Ah, que me mata, socorro!! ¡Ponedme un parche!

Eh, sss. -¡Aaa!

Tranquilo. Tranquilo. Federico,

¿Qué ha pasado? -No, no lo sé.

Estábamos hablando y se empezó a poner violento.

Ya. -¡¡¡Que no me toque!!! ¡¡Ah, aaah!!

¡Fuera! -Cinco miligramos de olanzapina,

¿vale? -¡¡Fuera de aquí!! ¡Fuera!

¡Dejadme solo! ¡Aa! -Tranquilo, Federico.

¡Ya! -¿A qué ha venido esto?

No lo sé. Estábamos hablando de todo un poco

y empezó a decir que le dolía la espalda y no sé qué de un parche.

¿de un parche? ¡Ah! ¿Qué pasa?

Fede, Fede, hola. ¿Fede, Fede? ¿Me escuchas? Soy yo, Álex.

Te acuerdas de mí, ¿verdad?

Soy el doctor.

¿Qué tal estás? Escúchame. Yo no te voy a tocar, ¿de acuerdo?

No me toque.

Yo estoy aquí para ayudarte. Tranquilo. Yo no te voy a tocar.

Estoy aquí para ayudarte.

Necesito que me enseñes la espalda, Fede. Pero lo vas a hacer tú solito.

Yo no te voy a tocar, ¿OK?

Enséñame la espalda para ver qué problema es el que tienes.

¡Pero no me toque! -Que no, que no. Yo no te voy a tocar.

Venga, hazlo tú solo. Enséñame la espalda.

Eso es. Muy bien...

Voy a levantarte aquí la bata despacito, ¿vale?

¡No me toque!

NO, no. Tranquilo. Solo te estoy levantando la bata.

Lo estás haciendo genial.

¡Ah, ah! -¿Y esto?

¿Qué es eso?

Pues eso es un parche de fentanilo.

Los parches de fentanilo suelen causar problemas

de distintas naturalezas,

sobre todo especialmente

en las primeras 24 a 72 horas de su tratamiento.

Siempre debe haber un médico

para supervisarlo porque puede tener complicaciones.

Porque los parches de fentanilo solo se pueden aplicar

en pacientes que son tolerantes a los medicamentos opioides.

Mayte continúa ingresada a la espera de los resultados

de la serología que solicitó el doctor Dacaret.

Hola. Mira lo que te he traído.

Lo que compramos en aquel mercadillo de Marruecos. ¿Te acuerdas?

Claro que me acuerdo. La razón por la que nos conocimos.

Me gustaría que te lo quedases porque sé que te va a hacer mucha ilusión,

¿vale?

Me gustaría contarte algo.

Lo que buscaba en Marruecos no eran tés. Era huir.

Acababa de divorciarme y echaba de menos a mi exmarido.

Además, estaba a punto de entrar en una depresión.

Conocer a Javier en un lugar así fue como un sueño y...,

y creo que me escudé en eso para tapar el dolor que llevo dentro.

Y no estoy hablando de mi tripa. Que esa también me duele, y mucho.

Gracias por sincerarte, Mayte.

Mira, lo de cambiar de aires está bien.

Pero lo de buscar un suplente no es la solución.

Lo de un clavo que saca a otro clavo es como un parche,

que se va deshilando. Es temporal.

Y a la larga es peor.

Mira, yo no sé lo que pasará con Natalia.

No sé si el matrimonio se podrá salvar.

Pero hasta que no esté bien conmigo mismo,

no voy a estar preparado para estar con nadie más.

Espero que tu matrimonio se solucione.

Natalia no sabe lo que está dejando escapar. -Bueno.

Hola. Hola, Javier. Hola, Mayte. Buenas noticias.

Finalmente tenemos un diagnóstico, ¿de acuerdo?

Lo que sufres se llama fasciolosis.

Como he comentado antes,

es una enfermedad parasitaria causada

por un gusano que se hospeda en el hígado.

Es más típico que suceda en animales,

pero también hay casos de humanos infectados.

Normalmente por agua o por alimentos contaminados.

En este caso concreto, ha sucedido en Marruecos,

pero también puede ser en cualquier parte del mundo.

Mira, seguramente te infectaste durante ese baño en el río,

o con el agua del manantial.

No me mires así, que no pasa nada, ¿de acuerdo?

Porque el pronóstico es muy bueno.

Empezaremos con un tratamiento y,

en unos días, pues te podrás ir a casa. ¿Vale?

Mira, ahora tu aura brilla aún más.

Ya sabía yo que tenía razón. -Bueno.

Gracias. -Nada. Un placer.

Tras retirarle el parche de fentanilo a Fede y ser medicado,

se ha recuperado completamente.

Ahora se dispone abandonar el hospital acompañado por Jonás,

su compañero de trabajo.

Hola, chicos. ¿Qué tal? -Nada.

¿Cómo estamos, Fede?

Bien. Bien, bien. La verdad que sí. -¿sí?

Confuso pero bien.

Bueno, pero tú tranquilo

que de todas maneras en un par de días estarás repuesto del todo.

Ya. Ahora, la espalda me sigue doliendo, ¿eh?

Bueno, pues en la siguiente consulta vemos qué podemos hacer

con esa hernia disco. ¿De acuerdo? Jonás. Que muchísimas gracias.

A usted.

La verdad es que sin ti hubiese sido más complicado resolver el caso.

Chicos, os dejo. ¿OK? Venga, hasta luego. -Hasta luego.

Muchas gracias, Jonás, de verdad, ¿eh?

Yo creo que ya, por las horas que son, se habrán dado cuenta

que no estamos ni tú, ni yo ni el dinero.

Mira, tío. Yo te quería pedir perdón. -No...

Sí, sí. Escucha. -No pasa nada.

Si tú quieres devolver el dinero, lo devolvemos y no hay problema.

Además que tenemos un doctor que puede decir que tú no estabas bien.

Pero ¿tú crees que el jefe se va a creer esto?

A mí me da igual lo que se crea o se deje de creer.

El caso es que estabas enfermo y, si estabas enfermo, no estabas bien.

Ya, tío. Pero que me...

Que no. Que no. Que me va a denunciar, tío.

Que a mí me importa, que no.

Que, que..., que en un juicio esta gente tiene muy buenos abogados.

Y aunque el médico esté de mi parte...

Que no quiero más problemas, de verdad, Jonás, que no.

A ver. Que no.

Tranquilízate. Tranquilo. Que no pasa nada.

Mira, esto es muy sencillo.

Vamos a hacer una cosa: aquí están las llaves de tu coche. Tú decides.

Si por un lado quieres ir al banco y devolver el dinero,

o por otro lado, pues ir al aeropuerto.

(Llaman a la puerta) Hola... -Hola, guapa.

Oye, ¿no te parece que ya es hora de que te vayas para casa?

Pues sí, papá.

Pero es que me he liado aquí

y al final se me ha hecho un poquito tarde. -Bueno.

Escucha: ¿me esperas cinco minutos y nos vamos juntos? -sí, claro.

Oye, por cierto, quería comentarte.

Que he hablado con Dacaret y me ha dicho que Mayte se va a recuperar.

Oye que..., que nada, que quería pedirte disculpas

por haber sido un poquito borde contigo antes.

A ver, papá, escúchame.

Es que..., no sé, como no me habéis contado lo de la separación,

pues ando un poco desconcertada y...

Marina, las cosas con tu madre están bastante complicadas, sí.

Pero no he dejado ni voy a dejar nunca de quererla, ¿eh?

Y sería incapaz de tener otra relación con otra persona

hasta que lo que ocurre entre nosotros esté totalmente aclarado,

¿vale? -Vale.

Pero no sé. ¿Qué vais a hacer cuando dé a luz?

Quiero decir, ¿vais a iros a vivir juntos a la autocaravana,

os vais a separar definitivamente...? ¿Lo habéis pensado?

Ahora no tienes ni que preocuparte por eso.

Cuando llegue el momento, pues el universo dirá. El universo. sí.

¡Hola!

¿Qué era eso tan importante que me ibas a decir?

Es que llevaba mucho tiempo queriendo hacer esto.

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Centro médico - 28/12/17 (1)

28 dic 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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