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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 27/11/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Venía a ver si estabas lista, pero ya veo que no.

Qué va, cariño, es que al final a Rey se le ha complicado un paciente

y no ha podido ayudarme con nada.

La pobre está estresadísima.

Ven conmigo igual, ¿eh?

Ya, Álvaro, pero no puedo dejar todo esto colgado,

me comprometí con el Consejo.

(MÓVIL): Ese es él.

Oye, guapo, que aunque seas Supermendi, eso no te da derecho...

Sí, sí, soy yo.

-¿Qué?

Vale. Vale, gracias.

¿Qué pasa?

Marco, ¿qué pasa? -La avioneta de Álvaro.

¿Qué?

¿Qué, qué?

¡Me acaban de decir que se ha estrellado!

¿Cómo, cómo que se ha estrellado?

Vale, vale, claro, gracias.

¿Quién era?

Eran de la Embajada.

Han encontrado cuerpos, pero no estaban todos.

¿Y eso qué significa?

Pues que eran ocho y han encontrado solamente cinco.

¿Y están identificados?

No, ahora empiezan con el proceso de identificación.

Silvia, hay posibilidades de que Mendieta

no esté entre los fallecidos.

Voy a ver al niño.

SUBTITULADO POR ACCESIBILIDAD TVE

¡Venga, déjalo ya, hombre, que no sabes perder y ya está, tío!

Venga, de eso nada, has pisado la línea, y lo sabes.

Venga, sí, sí. Típica frase de segundos:

el primero de los perdedores.

Si no te hinchases a cervezas, no adelantarías tanto el pie.

Y no pisarías la línea. -¿Me estás llamando borracho?

¡No te estoy llamando borracho, te estoy llamando tramposo!

¡Eh!

¡Jonás, Jonás!

¡Por favor, mande una ambulancia!

Sí, a Doctor Ulises Cotey.

¡Por favor, rápido, es mi amigo!

¿Cuánto tiempo crees que tardarán

en identificar los cadáveres en Camboya?

Pues no lo sé, Lucía.

Pero yo si fuera Marco, sinceramente, preferiría que mi marido

estuviera entre ellos.

Sé que suena fatal, pero la incertidumbre... -Ya.

Hombre, yo, si fuera Marco,

preferiría que no hubiera cogido ese avión.

Claro, obvio, obvio.

¿Qué tal?

¿Cómo estás? -Bien.

¿Se sabe algo nuevo?

No, todavía no se sabe nada. Me voy a cambiar.

Vale.

(MÓVIL)

Tengo una urgencia, me voy. -Vale.

Simón dice "tócate la oreja". Simón dice...

Huy, mira, cariño, ya nos va a tocar.

Y según me vea la médica, nos vamos a ir a casa de Rosa, ¿vale, mi amor?

¿Nos quedaremos ahí mucho tiempo?

¡Qué va! Si, en cuanto yo esté mejor, nos vamos.

¿Adónde? -¡A la aventura, a la aventura!

Muy bien, cariño. (TOSE) -¿Vendrá papá con nosotros?

No, cariño, ya te he dicho que papá está trabajando,

¿cómo va a venir papá con nosotros? Está muy liado, mi amor.

Vale. -¡No!

A ver, Diego, te he explicado que esta aventura

es solamente para niños que no tienen papá,

¡y nos hemos colado!

Entonces, si tú quieres ir, ¿adónde?

(A LA VEZ) ¡A la aventura!

Tenemos que hacer como que no tienes papá.

¿Tengo que hacer como mi amigo Miguel, que no tiene papá?

Eso es, ¿vale? Y no es mentir.

En esta aventura solamente es jugar a engañar.

Pero solo se hace en esta aventura lo de mentir, ¿vale? -Vale.

¡Mi niño!

¿Quieres volver a vomitar?

(SIRENA)

Jonás Revuelta es traído a Centro Médico

después de sufrir un desmayo en plena calle.

El paciente no recuerda qué ha pasado.

Se ha despertado en la ambulancia con mareos y con malestar general.

Según ha dicho un testigo, no ha tenido convulsiones,

pero, en cambio, sí ha tenido pérdida de control de los esfínteres.

Y esto nos podría indicar un daño muscular o nervioso.

Después de asearle con la ayuda de los auxiliares de enfermería,

le hemos explorado.

Aquí está el historial del paciente. -Vale, muchas gracias, Mar.

300. ¿Tú esto lo sabías?

No, o sea, no sé lo que es eso.

Pero si me está preguntando si como sano, no, no como sano.

Bueno, ya que estamos, me fumo mi paquete de tabaco a diario

y bebo alcohol todos los días, pero...

Es que soy jugador de dardos, ¿sabe?

Perdona mi desconocimiento, pero no sé qué tiene que ver

jugar a los dardos y beber, fumar, comer mal...

Dardos se juega en los bares, ¿sabe?

¡Ah!, no, yo lo único que sé

es que, si sigues con estos malos hábitos,

pues puedes tener una enfermedad coronaria, ¿eh?

¡Mar, por favor! -Sí.

Vamos a ir preparando un electro para Jonás Revuelta

y un TAC craneal, ¿de acuerdo? -Muy bien.

Teresa entra a consulta con la doctora Jiménez,

mientras su hijo Diego permanece en la sala de espera,

acompañado por el doctor Blanco.

Ay, doctora, mire, es que encuentro muy mal.

Tengo muchas náuseas todo el tiempo, vómitos, mucha diarrea.

Vale, pues pasa por aquí.

Túmbate.

¿Me dejas ver? -Sí.

Eso es.

Bueno, vamos a ver qué tal.

(SE QUEJA)

Vale, vale, esto es rápido, esto es muy rápido.

¡Ah! -Te duele, ¿no?

De acuerdo.

Los ruidos peristálticos están aumentados.

¿Has podido tomar algo que te haya sentado mal?

Pues no lo sé, doctora, he comido lo mismo que el niño,

y el niño no tiene absolutamente nada, no sé.

La fiebre, que no es muy alta, la diarrea sin productos patológicos,

los vómitos y el relativo buen estado general de la paciente

me hacen pensar que pueda tener una gastroenteritis aguda.

Bueno, ayer, cuando le fui a recoger al colegio,

paré un momento rápido y me tomé unos huevos estrellados.

A lo mejor...

Y luego, a la noche, empecé con la diarrea, ¿podría ser...?

Tranquila.

Generalmente, la diarrea aguda se origina por una causa infecciosa,

por microorganismos que se encuentran en el agua

o en alimentos contaminados.

Las causas no infecciosas pueden ser: la intolerancia a la lactosa,

celiaquía, una enfermedad inflamatoria intestinal

o efectos secundarios de algunos fármacos.

A ver, Teresa, te vas a quedar ingresada

porque, como tienes un niño pequeño, no me parece bien

que te quedes en boxes mientras estás en observación.

Te voy a poner un tratamiento a base de suero intravenoso

con antiemético, protector gástrico y un analgésico.

Y seguro que en un ratito te sientes mucho mejor.

Muchas gracias, doctora. -De nada.

Tranquila.

Si tienes gastroenteritis aguda,

es recomendable tomar suero de rehidratación durante 24 horas

y dieta absoluta.

Después ya se puede comenzar con una dieta blanda y astringentes,

según tolerancia.

Podrías necesitar también antipiréticos, si tienes fiebre,

y antieméticos para cortar los vómitos.

¿Qué tal, qué haces?

Pues bien, aquí, trabajando.

Ya. Bueno, yo venía a hablar contigo.

Pues siéntate, si quieres.

Vale.

¿Estás bien?

Sí, ahora mismo un poco agobiada con este informe,

porque me tienen que llegar unos resultados de las pruebas,

todavía no lo he terminado y quiero tenerlo listo ya.

Pero por lo demás, bien.

Bueno, en realidad no me refería a eso.

Natalia, no me separo del móvil,

no creas que tengo ningún tipo de amnesia pasajera por el shock.

Silvia, creo que deberías irte a casa,

tomarte unos días, estar con tu madre, con tu hijo...

Pero es que yo prefiero estar aquí, por eso estoy trabajando.

Ya sé que podría estar en casa.

Yo entiendo que lo que ha pasado con Mendieta, pues, sinceramente...

Todavía no sabemos qué es lo que ha pasado, ¿no?

Tómate esos días.

¿Y si no quiero?

Hombre, yo he venido como amiga a darte un consejo, Silvia.

No me gustaría ejercer de jefa y darte una orden.

Bueno, veo que tienes mucho trabajo

y que, a lo mejor, necesitas pensarlo.

Pero eso, piénsalo.

¿Vale?

Venga, hasta luego.

Ay, mi amor... -No me toques el pelo, mamá.

¡Ay! -¿Cómo estás?

Mucho mejor, cariño. Enseguida nos vamos a ir ya a casa de Rosa.

Pero yo preferiría coger el autobús y empezar nuestra aventura.

Campeón, tu madre tiene que ponerse bien antes de viajar, ¿no crees?

Sí, tienes razón. Claro.

Bueno, sí, es que soy madre soltera y...

(MÓVIL) Perdón. -Mamá, el teléfono.

¿Quién era, mamá? -No, nadie, nadie.

Un número desconocido, la verdad.

O a lo mejor era Miguel, que está preocupado

porque hoy he faltado a clase.

Hombre, eso ya lo sabía tu profesora, que no ibas a ir, no te preocupes.

Anda, cógete el libro y lee un ratito, cariño.

Bueno, yo os dejo. Adiós, Diego.

Muchísimas gracias, doctor, hasta luego.

Lo has hecho fenomenal, cariño, ¡chócame los cinco!

¡Aventura, aventura, aventura!

La doctora Romero realiza las pruebas pertinentes a Jonás,

después de haber sufrido súbitamente un desmayo en la calle.

El TAC craneal es normal

y el electroencefalograma no muestra una crisis epiléptica.

Así que podríamos estar ante un daño en el corazón.

A ver, Jonás, lo que vamos a hacer es ponerte este aparato externo

que se llama holter.

Lo que hace es un registro electrocardiográfico continuo

durante 24 horas.

Entonces vemos si tu corazón tiene anomalías

y si justifican de alguna manera o explican tu síncope.

Una vez que te lo coloquemos te podrás ir a casa

y en 24 horas tendrás que volver,

para ver precisamente los resultados del holter

y también los resultados de los análisis,

que, para entonces, yo creo que estarán, ¿vale?

¿Y puedo guardar reposo en casa, o sea, tengo que hacer eso?

Lo que quiero es justamente todo lo contrario,

es decir, quiero que lleves una vida normal,

o sea, una actividad física normal.

¿Por qué? Porque quiero ver tu corazón,

cómo funciona en el día a día.

O sea, que normal, que sigo fumando, como si nada...

No, no, eso no es normal, ni es normal, ni es sano.

O sea, nada de fumar, nada de comer comida basura

ni nada de beber.

¿De acuerdo, sí o no? -Ss...

Vale, pues venga, vamos a empezar.

Después de un tratamiento con suero intravenoso,

Teresa, la paciente de la doctora Jiménez con gastroenteritis aguda,

ya se encuentra mucho mejor.

Él, sí, él, vamos, no tiene problemas, la verdad.

Teresa, ya sabes, si te vuelve algún síntoma, te vienes por aquí.

Hombre, doctora, espero que no, porque vaya ratico.

Y si te pones mala y no podemos viajar, ¿qué haremos?

¿Volveremos a casa con papá?

Pero, bueno, qué imaginación tienen los niños,

que ahora se imagina hasta padre. ¡Ay, Dios mío!

Venga. Hasta luego, doctora, y gracias. -Nada, chao.

¿Qué pasa, que vienes a seguir con la pelea o qué?

No tengo ganas de seguir discutiendo,

pero, si quieres seguir, estamos en el sitio perfecto.

En un hospital, así no tengo que llamar a la ambulancia.

Mira, ¿no ves cómo salgo con mis dos patitas?

Para que vayas gritando: ¡que he ganado, no ha venido el otro!

La única manera que tienes de ganar.

Mientras no sigas pisando la línea. -¡Que no pisé la línea!

¡Que has pisado la línea!

¿Es que se les olvida que están en un hospital?

Bueno, ¿con hambre?

Es que, cuando estoy nerviosa,

lo único que me calma es el chocolate.

Pero ya me he comido una y esta la guardo para las compis.

No sé qué relación tenéis las mujeres con el dulce,

pero me sorprende siempre.

¿Qué tal Diego, el niño de la paciente

con gastroenteritis que traté?

Pues un chaval muy simpático.

¿Y te ha hablado de su padre él o ella?

No, ella me ha dicho que es madre soltera. ¿Por?

Porque le ha dicho a su madre

que si tendrían que volver a casa con papá.

Y se ha puesto la mano en la boca como si se le hubiera escapado.

Es raro, pero podría ser un juego, cosas de críos.

Puede ser, pero tengo la sensación de que Teresa oculta algo.

Habla con ella y sal de dudas. Es que ya le he dado el alta.

Pero bueno, que da igual, que igual son cosas mías.

Que me voy, tengo que seguir trabajando.Una cosa.

Dime. Si vuelve, avísame.

Intento yo hablar con el crío, creo que nos hemos caído bien.

Pues muchas gracias. Venga.

Hasta ahora. Adiós.

No sé, Lucía, pero me preocupa ver así a Silvia.

Así, ¿cómo?

Pues como que no acepta el duelo.

Es que todavía no hay ningún duelo que aceptar.

Además, puede ser que la estés viendo un poco distante,

pero es que cada persona tiene una forma distinta

de enfrentarse a una tragedia.

Y, de todas formas, todavía no hay ninguna confirmación

de que Mendieta... pues, bueno.

Lucía, a ver, reconocerás que... no pinta bien.

Pues no, bien no pinta.

Pero es como cuando tú tienes que dar un diagnóstico grave,

aunque tengas muchos indicios, hasta que no tienes la prueba,

pues... no dices nada, ¿no?

Pobre Silvia.

-Pues sí.

porque, aunque el cuadro de gastroenteritis ha cedido,

tiene nuevos síntomas.

¿Qué haces otra vez por aquí?

Verá, estoy ya mejor del estómago, pero, desde hace cuatro o cinco días,

me duele mucho esta mano.

Y yo no recuerdo haberme dado ningún golpe.

Y mira cómo se me está poniendo.

¡Ah, uffff...! -Te duele, ¿no?

Sí.

Vale, sí, tienes inflamación en la base del segundo

y del tercer dedo.

¿Te duele alguna otra articulación?

No, solamente aquí.

Vale. No hay lesiones cutáneas.

Si te parece voy a hacerte una exploración general.

¿Pasamos por la camilla?

La exploración general y del aparato locomotor ha resultado normal,

así que el diagnóstico, en este caso, sería el de artritis aguda.

Es decir, una inflamación de las articulaciones.

Vamos a hacerle una analítica de sangre con bioquímica

También un cultivo de heces. Gracias.

Voy a hacerte también una radiografía de la mano derecha

para descartar que haya lesión.

Gracias, doctora, se está usted preocupando muchísimo.

Bueno, y el doctor Blanco, es que no tengo nombre, de verdad,

nos lo hemos encontrado en el pasillo, que se iba a casa,

¡y se ha ofrecido a quedarse con Diego!

Están ahí los dos jugando.

Tiene muy buena mano con los niños. - Sí que la tiene, la tiene.

Salgo yo. -Eh, quita, salgo yo.

Vale. Pues salgo yo. -Vale, salgo yo.

Bueno, pues ahora voy a poner... Aquí.

Pues la voy a poner... aquí.

¿Has estado en casa estos días?

No, como mamá está mala,

pues nos hemos tenido que quedar en la casa de su amiga.

Ya. ¿Y has ido al cole? -Mmm...

¿Mmm qué? ¿Has ido o no has ido?

Bueno, va, concéntrate, que te voy a ganar en cinco segundos.

Ah, ¿sí? -Pues sí.

Toma nota.

¿Qué te parece?

Pues muy mal. -¿Echamos otra?

Claro, sí, sí. -¿Sí?

Venga. ¿Qué pasa, juegas mucho a esto o qué?

No, para una vez que juego con alguien,

pues vamos a jugar más.

Venga. -Vamos.

¿Se puede?

La doctora Romero ya dispone de los resultados

de los análisis de sangre y del holter

que le colocaron a Jonás tras sufrir el desmayo.

Lo que veo en los análisis es que tanto los niveles de glucosa

como de colesterol están elevados.

De hecho, más que antes.

Pero el holter lo que nos ha mostrado es que tienes bradicardias

y pausas sinusales.

Y eso... ¿es grave o...?

Para que lo entiendas, lo que significa esto

es que tu marcapasos natural no da los estímulos necesarios

o de la forma adecuada a tu corazón.

Por tanto, entre latido y latido, se forman pausas.

¿Pero eso tiene tratamiento o...?

A ver, tratamiento tiene, con un marcapasos.

De hecho, habría que ponerlo para que esos estímulos

estén recibidos de forma adecuada.

¿Y eso cuándo sería?

Es que tengo un campeonato de dardos bastante importante,

Ya. Esto puede ser, en la medida de lo posible,

cuando tú quieras, pero, por mí, cuanto antes.

Para poner un marcapasos hacemos una incisión

en la parte superior del tórax.

Por esa incisión introducimos uno o dos cables

a través de una vena hasta llegar al corazón.

El marcapasos queda por debajo de la piel,

y es una operación relativamente sencilla.

Entonces, dime, Jonás,

¿comenzamos con el ingreso y lo demás o no?

Sí. Em...

¿Lo del desmayo fue por las bradicardias estas o...?

Es posible, de hecho, se supone que una vez puesto el marcapasos,

todo esto desaparecerá.

Pero también te aseguro que, como continúes con esos hábitos,

con la comida, que no comes bien, fumando y bebiendo,

el riesgo de infarto permanece.

A ver, yo sí lo entiendo.

Lo que pasa es que yo juego profesionalmente a los dardos

y me gano la vida ganando torneos.

No los gano todos, porque está ahí Fito estropeándome la racha,

pero gano muchos, y entonces...

Es decisión de cada uno actuar de manera responsable,

pero lo que está claro es que la combinación

entre fumar y beber, no solamente provoca riesgos coronarios,

sino que también afecta, entre otras cosas,

al raciocinio y a la memoria.

Por tanto, tengamos cabeza.

La doctora Jiménez le realiza a Teresa una radiografía

de la mano derecha, para confirmar el diagnóstico de artritis.

Después, la doctora acude al laboratorio

para recoger el resto de resultados de las analíticas

que había pedido para su paciente.

(DETRÁS DE LA PUERTA) ¡Ah, ay, ah!

¿Va todo bien?

Sí, sí, sí, ya salgo.

Ay, doctora, es que he sentido un dolor horroroso al orinar.

No me había pasado, no sé.

Es que la artritis reactiva a veces provoca un síndrome miccional

con fuerte dolor.

¿Artritis reactiva? Pero...

Sí, este tipo de artritis inflama una o varias articulaciones

como reacción a una infección en el organismo.

Pero qué tengo, una infección, doctora?

Como tengo aquí los resultados, si quieres vamos a consulta

y los comentamos detenidamente. -Vale, gracias.

El hemograma y la bioquímica están dentro de la normalidad,

aunque tienes la PCR elevada.

¿La PCR, eso qué es? No entiendo, doctora.

La PCR indica un proceso infeccioso o inflamatorio.

Vale.

Por otro lado, la radiografía de la mano muestra una inflamación

de las partes blandas articulares sin lesiones óseas.

Vale.

Y el cultivo de heces ha dado positivo en Salmonella enteritidis.

¡Ay, madre! ¿Y eso cómo lo he podido pillar?

¿Han sido los huevos estrellados?

La salmonella se transmite por el consumo

de alimentos contaminados de origen animal,

principalmente, huevos, leche, aves de corral o carne.

También hay otros alimentos vinculados a la transmisión,

como pueden ser hortalizas que están contaminadas por estiércol

o por heces de seres humanos.

¿Y qué tratamiento tiene, doctora?

El tratamiento es la reposición de líquidos y electrolitos

¿Y antibiótico me van a dar?

No, en principio no se precisan antibióticos,

ya que no disminuyen la duración de los síntomas.

Pero no es grave, ¿no?

La mayoría de los casos de salmonelosis suelen ser leves,

aunque algunas veces la enfermedad puede ser mortal.

La gravedad dependerá de factores como la edad, el estado inmunológico

o el serotipo de salmonella.

¿No me irá usted a dejar ingresada, doctora?

Hombre, es recomendable que te quedes ingresada

hasta que mejore la artritis de la mano.

¿No tienes con quién dejar a tu hijo?

Bueno, sí, sí, lo puedo dejar con mi amiga Rosa y...

Sí, sí, se puede, se puede quedar... se puede quedar con él, sí.

Supongo que habéis tenido que aplazar el viaje, ¿verdad?

El viaje... El viaje, sí.

Hemos pensado dejarlo para cuando yo esté un poquito mejor.

Claro. -Claro.

Pues no pone nada nuevo aquí, no.

Está muy nerviosa, mucho más que antes de pedirse los días libres.

Y lo que preocupa es que si...

¿Ya está dormidito? -Sí, ya está dormido.

Oye, ¿se sabe algo?

No, Marta, no saben nada.

Y mi madre me está volviendo loca preguntándome lo mismo.

¿Y tú cómo estás, cariño?

Se me están arrugando todas las camisas, ¿no?,

después de haberlas planchado.

No, no hace falta que las toquéis, ya lo hago yo, no os preocupéis.

(MÓVIL)

Sí, mamá, dime.

No, vete al cine con Chema, tranquila.

Que sí, que estoy aquí con Lucía y con Marta.

Sí, nos vemos luego. Chao.

Cariño, ¿necesitas ayuda, eh?

No, no, me llevo esto, ¿vale? -Vale.

Así todo el rato.

¡Hola! -¡Buenas!

Mira, ya que estás, ¿me invitas a uno?Claro.

Oye, ¿has averiguado algo más sobre Teresa y su hijo?

He estado tanteando al chaval y, aunque no ha dicho nada,

sí parece que hay algo raro ahí, sí.

Sí, yo también he estado hablando con ella,

me ha estado contando sus planes, pero la he notado muy tensa.

Aunque intentaba disimularlo.

¿Sabes? Parece que Teresa no deja salir al niño de casa,

es como si le estuviera escondiendo de alguien o de algo.

Y, por lo visto, siguen viviendo en casa de la amiga.

Sí, en casa de Rosa, me ha dicho que Diego

se va a quedar ahí mientras ella esté ingresada.

Tú no crees que igual Teresa ha podido sufrir malos tratos

o que haya hecho algo ilegal?

Podría ser, pero no tenemos pruebas.

Sí.

Al final, ayer no pude ir a ver a Marco.

¿Cómo la has encontrado?

Pues no lo sé, intenta ocupar el tiempo en lo que puede.

Pero, vamos, que lo que a mí me da miedo

es que, de repente, explote y esté sola en casa.

Te refieres a que exprese sus sentimientos de golpe, ¿no?

Pues sí, no tenemos que presionarla,

pero si Silvia quiere volver a trabajar al hospital,

creo que debes dejarla.

Pero tú eres la directora.

Al día siguiente de implantarle un marcapasos a Jonás,

éste se recupera en la habitación.

Y, bueno, ¿qué narices haces aquí?

¿Vienes restregarme en la cara que has ganado el campeonato o qué?

Como no has aparecido en el torneo,

los de la organización nos han dicho que te habían operado

Ah, sí, y estás preocupadísimo por la operación.

Venga, hombre, que hoy me den el alta y luego, si quieres,

te fundo al críquet, al 501, lo que te dé la gana.

Tío, que yo no he venido aquí a discutir, ¿vale?

Pues si no has venido a discutir, coge puerta, ¿eh?

Y le vendes tu falsa ocupación en la esquina al que quieras.

¡Carretera! -¡Eres un cretino!

¡Que te pires, imbécil! -¡Eres un cretino!

¡Venga! -Te mereces todo lo malo que te pase.

¡Cuéntaselo a tu tío! -¡Ahí te quedas!

¡Que sí!

Mira, Jonás,...

¡Jonás, Jonás!

¡Enfermera, enfermera!

¡Enfermera, enfermera!

Tras realizarle una ecografía

de las articulaciones afectadas de la mano,

la doctora Jiménez informa a Teresa de los hallazgos.

¿Cómo te encuentras?

Bueno, ahí vamos.

Yo te traigo los resultados de la ecografía.

Confirma que existe una inflamación en la cápsula articular

por acumulación de líquido.

¿Es lo de la artritis esta, reactiva?

Sí, tienes oligoartritis reactiva

secundaria a gastroenteritis por salmonella.

¡Ay, madre!

La salmonella provoca una reacción en el organismo,

no se sabe muy bien cómo, pero causa la inflamación

de una o más articulaciones.

La oligoartritis que padece Teresa es una artritis

de varias articulaciones.

(MÓVIL)

¡Hola, papá!

Es que no sé si debo decirte dónde estamos.

Bueno, es que mamá está mala y estoy con ella

acompañándola en el hospital.

¿Con quién estabas hablando, Diego?

Cariño, ¿con quién estabas hablando? No sería tu padre, ¿verdad?

¿Era tu padre, Diego?

Cariño, ¿era tu padre?

Era tu padre. No le has dicho dónde estamos, ¿verdad, cariño?

Cariño, no estoy enfadada, dime si le has dicho dónde estamos.

Por favor, Diego, cariño, ven, mi amor.

Yo no estoy enfadada, mi vida.

¿Le has dicho a papá dónde estamos, eh?

Voy a llamar a Rosa para que venga a por ti.

Lo estás haciendo muy bien, pero voy a llamar a Rosa

para que venga a por ti, ¿vale?

Jonás se recupera tras haber sufrido un nuevo síncope,

aunque esta vez estuvo acompañado de una crisis convulsiva.

¿Cómo estás, Jonás?

La cabeza, y todo me da vueltas.

Ya, esos síntomas son normales, ¿de acuerdo?

Las náuseas, los mareos, durante, al menos, dos horas.

¿Qué ha pasado?

Pues que has tenido otro síncope, pero esta vez con convulsiones.

¿Esto no se me quitaba con el marcapasos?

A ver, la bradicardia no era la causa, ¿vale?

Entonces te hemos hecho otra prueba, que se llama gasometría,

y hemos visto que tienes acidosis metabólica.

Por tanto, es posible que lo que tengas sea epilepsia.

Aunque el electroencefalograma no mostró signos de epilepsia,

es cierto que, entre el 30% y el 40% de las epilepsias

no se ven en esta prueba.

Por eso, cuando vimos las bradicardias,

pensamos que los síncopes eran por esto.

Me estás diciendo que la comida y que el alcohol y el tabaco

me están provocando la epilepsia?

No tienen por qué, las causas de la epilepsia son muchas:

genéticas, traumáticas, depende del paciente,

depende de muchas cosas.

Pero lo que sí te puedo garantizar es que el alcohol

aumenta el riesgo de tener convulsiones durante las crisis.

Y esto es así, hay que cambiar esos hábitos, Jonás.

Nosotros no tenemos el control de la vida.

De hecho, podemos caminar por la calle

y, de repente, bueno, una persona nos puede atropellar

y se acabó todo.

Pero sí tenemos el control de una calidad de vida.

Comiendo bien, sin fumar, sin beber,

todo esto que nos inculcan de pequeños

y que parece que hemos olvidado.

¿Vale?

Te voy a poner un tratamiento antiepiléptico, ¿de acuerdo?,

para, controlar, de alguna manera, esas convulsiones y esas crisis.

A veces la epilepsia es difícil de llevar.

Por eso es muy importante, sobre todo en los primeros meses,

el apoyo psicológico.

Porque, además, esta enfermedad está asociada a procesos

de depresión y de ansiedad.

El marido de Teresa acude al hospital

y, por petición expresa de Teresa, que no quiere encontrarse con él,

es el doctor Blanco quien hace de intermediario.

Ya, pero a mí me importa mi hijo, ¿dónde está?

Yo no puedo decirle más.

Bueno, me voy, hasta luego.

Hola, Teresa, ¿cómo estás?

Te cuento. He estado hablando con tu marido,

le he contado la situación y ya se ha marchado.

Doctor, siento mucho haberle mentido, lo siento, de verdad,

pero yo solo quería empezar una nueva vida con mi hijo.

Solo quería salir corriendo con él de la mano.

Y es que me dijo que me lo iba a quitar, doctor,

y él lo que dice lo cumple.

Lo cumple de verdad, doctor.

Tranquila.

Teresa, si ha habido tratos, deberías denunciar.

Doctor, es que me da mucha vergüenza,

es que, cuando tuve marcas, pues no lo hice porque...

No sé, doctor, y ahora ¿quién me va a creer?

El maltrato no solo son golpes, Teresa.

Pero tú no puedes desaparecer así porque se va a volver en tu contra,

no te puedes saltar las normas.

Entiendo que quieras partir de cero, es normal.

Te recomiendo que hables con la psicóloga del hospital.

Y también que llames al 016,

el teléfono de ayuda a las víctimas de violencia de género.

Ahí te van a ayudar en todo lo que necesites, en todo.

Muchas gracias, doctor, muchas gracias.

Procura descansar.

Y tranquila, ¿eh? Tranquila.

Te vas a quedar un día ingresado y mañana podrás volver a casa.

Ahora descansa, ¿vale?

- Hola, doctora, ¿puedo pasar? -Sí, sí, pase.

Hola.

Tío, me tienes descolocado, pero ¿qué haces aquí?

Pues nada, he venido para decirte que te tienes que cuidar un poquito.

¡Tócate las narices! ¿Tú también? ¿Pero a ti qué?

Que ya sé, ya sé que somos rivales

y que llevamos mucho tiempo peleándonos por este torneo.

Pero yo sin ti no soy nada.

Si no estás tú, ¿contra quién voy a competir?

Además, los rivales que tenemos no te hacen ni sombra.

Así que déjate de historias y cuídate un poquito, ¿vale?

Vale, me cuido.

Pero porque quiero yo, no porque me lo pidas tú.

Y, ojo, por mucha epilepsia, mucho marcapasos,

hasta con los ojos vendados te destrozo en los dardos.

Claro, si sigues pisando la línea...

¡Que no he pisado la línea! -¡Que sí has pisado la línea!

¡A ti te voy a pisar...!

Por favor, ¿pero qué escándalo es este que tienen montado aquí?

¡Que estamos en un hospital, por favor, por favor!

Evoluciona favorablemente, así que pronto le doy el alta.

Me alegro por ella.

Menos mal que confesó lo del maltrato

porque el marido ya la había denunciado por secuestro.

¿Sabes?, yo creo que ha debido de pasarlo fatal

porque huir de esa manera sin pensar en las consecuencias...

A veces la desesperación o la cobardía llevan a las personas

a hacer cosas que ni te imaginas.

Bueno, yo me voy, hasta mañana.

Hasta mañana.

(TELEVISIÓN) El paradero de los otros tres ocupantes

sigue siendo una incógnita para los equipos de salvamento.

Lo único que ha trascendido sobre la identidad

de los cinco cuerpos encontrados

es que esta ha podido llevarse a cabo con éxito,

y que las familias están siendo informadas directamente

por el Ministerio de Exteriores.

Voy a hablar con ella, ¿vale?

Yo voy cuando termine con la paciente. -Venga.

Silvia, ¿te han llamado del Ministerio?

¿Y?

¡Dime!

Ninguno es Álvaro.

  • Centro médico - 27/11/17 (1)

Centro médico - 27/11/17 (1)

27 nov 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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