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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 27/06/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

-Nos gustaría que colaborase con nosotros.

-Ya. ¿Colaborar, en qué?

-Verás, estamos buscando nuevas inversiones,

y este centro puede ser una de ellas.

Pero para eso necesitamos...

información de primera mano; ya me entiendes.

Información desde dentro.

-Silvia, ¿decidiste ya algo respecto a la dirección del hospital?

-No, Ramón.

No he podido porque estoy hasta arriba con mis pacientes.

¿O es que no lo ves? -Entiendo.

Pero alguien tiene que tomar las riendas de este hospital, ¿eh?

Mejor que sea hoy que no mañana.

-Vamos a ver, no me podéis pedir eso.

Yo no os puedo pasar ese informe, de nin...

Pues, en primer lugar, por principios.

Y en segundo lugar porque eso

solamente lo tienen los miembros de la comisión gestora, no yo.

-Y os he traído hasta aquí porque quería deciros

que ya he tomado una decisión.

Y no voy a ser yo quien me haga cargo de la gestión del hospital.

-¿No? -No.

No, porque no me parece lo más idóneo,

en este momento de mi carrera profesional,

y prefiero delegar esa función en otra persona.

-¿Y se puede saber en quién has pensado?

-Pues... no, no lo sé todavía.

Es una decisión muy importante y necesito más tiempo.

Lo que sí que os quiero pedir es que, de momento, de forma provisional,

sea la comisión gestora la que se haga cargo del hospital.

Será solo de forma provisional; unos días.

Lo que necesite para tomar la decisión.

-¿Me pones un tequila?

-Pero Natalia, ¿tú estás segura que con esa contractura puedes trabajar?

-Sí, sí. Hombre, la verdad es que mejorar no estoy mejorando.

Voy a tener que ir a..., a que me vea Marta, ¿no?

Pero bueno. Despacito. -Sí, es una buena idea.

-Bueno, dime: ¿Qué..., qué me querías contar?

-Sí, sí, Natalia. No me voy a andar con rodeos,

porque tengo un día muy apretado, así que...

voy a ir directamente al grano.

Tú sabes, tan bien como yo,

que la comisión gestora fue un fracaso, ¿verdad?

-Pues sí.

-Pues por eso creo que la dirección del hospital

tiene que recaer en una única persona.

Y quiero que esa persona seas tú.

Tienes capacidad de liderazgo, entrega, y sobre todo,

siempre has peleado por el bien de este hospital.

Así que no tengo ninguna duda de que lo vas a hacer muy bien.

-Mm...

Bueno, la verdad es que no sé si soy la persona indicada.

Sinceramente. No... No lo sé.

-Pero tú siempre has querido este puesto, ¿no?

-Bueno, déjame que lo piense. ¿Vale? Déjame que lo piense.

Por cierto, quería mirar contigo lo de los..., lo de las guardias...

¿Sabes? Los cuadrantes... ¿Lo miramos?

-Sí. Sí, Natalia. Pero... piénsatelo rápido.

-Vale.

-¡Enrique!

¡Gracias! Corre, corre, tranquilo.

Hola, Raquel. -Hombre, Ortega, buenos días.

-¿Qué tal? -¿Qué tal? Bienvenida.

Qué guapa te veo. -Gracias.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Bien, bien.

-¿Bien? -Bien, con ganas de volver. Bueno.

Hoy no he dormido nada, pero... es normal.

-Es normal. Es el primer día. -Sí.

-Pues nada, venga, que tú puedes con todo, mucho ánimo.

-Espero que sea un día tranquilo. -Sí. Ya verás cómo sí.

-No he sido muy buena paciente, ¿eh? -Ay... Muy mal.

-Hasta ahora. -Venga, hasta luego.

Nicolás acude a Urgencias acompañado por su pareja, Alma,

porque tiene dificultad para respirar y dolor abdominal

desde hace unos días.

-A ver, que he ido de Asturias a Kenia en bicicleta.

Yo creo que cinco metros hasta la consulta los puedo hacer.

-Ya, de Asturias a Kenia has ido para ayudar a gente,

y estos cinco metros, pues no ayudan a nadie, ¿no? Venga.

Nico se ha ido desde Asturias hasta Tala, un pueblo de Kenia,

en bicicleta, para recaudar fondos para una ONG con la que colabora,

y bueno, han sido cinco meses en los que no nos hemos visto...

nada, y parece que ha cogido algo, porque le duele mucho la tripa,

cada vez está más cansado, y yo, la verdad que estoy un poco preocupada.

Pero... Bueno, no sé.

A ver, querido contestador de la doctora Romero.

Aquí Clara.

Sí, la enfermera que lleva tropecientos años con ella.

Vamos a ver, dígale que necesito el informe de la 213 y la 218. Claro

Como su Señoría no se digna a..., a estar en consulta...

Teléfono móvil

Hola, ¿qué tal, Natalia?

Sí, no, no te preocupes.

No hay ninguna prisa.

Sí, nada, tú tranquila, ¿vale?

Cuando puedas. Venga, cuando termines. Gracias.

Hasta luego.

Mamen llega a Urgencias con un fuerte dolor abdominal,

acompañado de un dolor en la región lumbar.

-¡Hola! Eh... ¿Se encuentra usted bien?

-Sí, sí, sí. Si solo me duele un poco la tripa.

Pero no es grave, no se preocupe.

-Bueno, pues entonces, me alegro mucho que no sea grave.

¿Y qué le parece si..., si le echamos un ojo?

-Eh... Pero ¿adónde? ¿Qué me va a hacer usted?

Que ya le digo yo que no es grave, ¿eh?

-No se preocupe.

Lo único que quiero es pasarle consulta durante unos minutos.

¿Usted cómo se llama? -Y a usted qué le importa. ¿Qué pasa?

¿Que..., que quiere ligar conmigo? -No, vamos a ver. Tranquilícese.

Yo soy el doctor Ramón Landó. ¿Eh?

Si le parece, vamos un momento a consulta,

y le echo un vistazo. -Hala. Yo soy Mamen.

-Muy bien. Vamos para dentro.

-Es que odio los hospitales, de verdad.

-Dime si te duele, por favor. -Vale.

-Bueno. Además de la auscultación pulmonar deficiente,

he visto que el blanco de los ojos y la piel de la cara

las tienes amarillas. -¿Y eso es grave, doctora?

-Eso puede ser un problema hepático, pero es pronto para descartar nada.

-Ay... -¿Te duele ahí?

-Sí, un poco. -Vale. Eh...

Cuando aprieto, ¿y también cuando suelto?

-Sí, sí. Sí... Sí.

-Vale. Pues voy a hacerte una analítica,

una ecografía abdominal y una radiografía de tórax.

Para descartar una posible neumonía.

-Vale. -Vale.

-Pero doctora, ¿nos quedamos aquí esperando, o vamos a otra sala, o...?

-Sí, perdona, podéis esperar aquí, sí. Enseguida viene una enfermera.

-Vale. -Vale.

-Hasta luego. -Gracias.

-Cuénteme.

-Mire, pues yo..., lo que me pasa es que me duele aquí, ¿no?

En la tripa. -Mm...

-Y luego se me pasa aquí, a la zona lumbar, y es...

No sé, es como si fuera una descarga eléctrica, que me baja a la cadera.

-De acuerdo. Súbase la camiseta que le voy a hacer una exploración.

-Perdone, pero preferiría que no, ¿eh?

¿Por qué no lo hace usted por encima de la ropa,

que al final es lo mismo, y yo me sentiría mucho más cómoda?

-Mamen, verá. Usted ha venido al hospital porque tiene una molestia

Si quiere que yo le ayude,

tendrá que confiar en mí y hacer lo que yo le digo.

Esto funciona así. Si no, los dos estaremos perdiendo el tiempo.

-Oiga, bien. Mire, yo no he venido a hacerle perder el tiempo a nadie.

Así que... ¡Ah! ¡Ay! ¡Ay!

-¿Puedo?

-Bueno, vale, está bien. -De acuerdo.

-Déjeme, no vaya tan rápido. Yo misma lo haré.

-Voy.

Que no me gusta,

que no me gusta enseñar mi cuerpo y menos a un desconocido.

Porque es que no me fío de sus intenciones.

Así que no lo hago nunca. Que los médicos, ya se sabe. ¿Eh?

Que algunos, pues eso,

que te piden que te desnudes cuando realmente no hace falta.

Por eso no me gusta venir al hospital.

-Bueno. Puede bajarse la camiseta.

¿Toma usted algún tipo de medicamento?

¿Padece algún tipo de enfermedad?

-No. Ninguna.

-Parece, en principio, que tiene usted un estreñimiento. ¿De acuerdo?

Me gustaría hacerle más pruebas, para confirmarlo,

entre ellas, un tacto rectal.

-¡Usted está loco! Usted está loco.

Si quiere que no llame a la policía, eso no me lo va a hacer. ¿Vale?

-Vamos a ver, Mamen, por favor, tranquilícese.

Vamos a ver, necesito hacerle más pruebas para certificar

que no solamente se trata de un estreñimiento.

-Pues estoy muy bien. Ya se lo digo yo. No me pasa nada ahí

-Bueno, pues me alegro mucho que sea usted tan optimista,

pero aquí el médico soy yo.

Podría tratarse de una diverticulitis, o de pólipos.

-Mire. Le diré lo que vamos hacer.

Usted recéteme lo que sea para el estreñimiento, ¿eh?,

y luego, si me sigue doliendo, pues ya veremos. ¿Le parece?

-Vale. De acuerdo.

Le voy a recetar un laxante y un enema, y por favor,

pida ayuda al personal de enfermería del centro para el enema.

-Pues sí, hombre, faltaría más.

Mire, muchas gracias, pero no.

Yo ya me lo pondré solita en casa.

-Por qué será que no me extraña.

Las pruebas de imagen a las que ha sido sometido Nico

han descartado que sus síntomas se deban a una neumonía.

Ahora está a la espera

de que los resultados de la analítica

muestren la causa de la dificultad respiratoria

y la ictericia que presenta.

-La prueba de imagen descarta por ahora una posible neumonía.

-Vale, muy bien. -Hay más, ¿verdad?

-Hay más. Sí. En la ecografía, el hígado está bastante inflamado.

Y en la analítica,

los valores de transaminasas y de bilirrubina

son preocupantemente altos.

Además, las plaquetas están bajas, y los leucocitos, altos.

Todo esto, ¿qué indica? Un problema hepático.

-Es que, de verdad, Nico, yo no puedo entender

cómo puede ser que, tan enfermo, tú pretendas ayudar a alguien.

Es que... ¿Por qué te pones en riesgo?

-No pasa nada, esto es Europa, aquí se cura todo.

Los resultados de la ecografía y de la analítica

me hacen sospechar que estamos ante una hepatitis aguda.

El 90% de estos casos tienen como origen un virus.

Lo cual concuerda con el viaje de Nico a Kenia.

Nico, voy a hacerte una serie de pruebas

para ver si damos con el virus que te está causando el problema.

Y te voy a repetir la analítica.

Para descartar una hepatitis autoinmune.

Y también te voy a hacer un test de orina,

para descartar drogas.

-Pero ¿todavía cree que me drogo? -No se trata de lo que yo crea.

De verdad, es el protocolo.

Es lo que hay que hacer, en estos casos.

-Claro, Nico, deja hacer a la doctora su trabajo y ya está.

-Que sí, yo lo digo para ahorrar tiempo, pero vale.

-Bueno, a ciencia cierta, lo que sé ahora mismo

es que tienes un problema hepático.

Para saber más, necesito hacerte pruebas.

Y para eso necesito tiempo.

Así es que lo siento, pero te tienes que quedar ingresado.

-Vale. Tampoco hace falta exagerar, ¿eh?

Que seguro que esta cama

hay mucha gente que la necesita más que yo.

-No. Doctora, nos quedamos. No hay ningún problema.

-Vale, pues nos quedamos. -Claro.

-Voy a pedir las nuevas pruebas. ¿Vale?

-Vale. -Os dejo.

-Vale.

-Mira, yo voy a llamar ahora mismo a la revista,

y me voy a quedar aquí trabajando por la noche,

y no hay ningún problema. -Vale. Gracias.

Hola.

Clara, no sabes cómo te he echado de menos antes.

Que tengo una paciente... Ah, sí. Muy bien.

Pues nada. ¿Qué ocurre?

La verdad es que me he encontrado con una información, así sin querer,

y no sé qué hacer con ella, la verdad.

Ya.

Pues no sé, si no me cuentas más, no sé si voy a poder ayudarte.

Ya.

No sé, bueno, piénsatelo, y me lo cuentas después.

No, no. No, no. A ver, que...

Creo que Romero

está pasando información confidencial del hospital

al holding este empresarial que nos está intentando comprar.

Clara, lo que estás diciendo es muy grave.

Totalmente. Ha sido por casualidad.

He ido a su despacho a buscar un informe,

y me he encontrado allí con el tema.

¡Porque estás diciendo que Natalia es un topo,

y que por su culpa casi nos vamos todos a la calle!

Por favor...

Ramón, vamos a hablar con Natalia.

Yo estoy segura que tiene que haber una razón lógica a todo esto.

Sí, claro que tiene razón lógica,

ella quiere ser la directora de este hospital, esa es la razón.

Mamen, la paciente con dolor abdominal

que atendió el doctor Landó,

regresa a Urgencias con dolores más fuertes.

-¡Ah! -Hola. Eh...

¡Mamen! Llevadla a Reanimación, por favor. Rápido.

-Clara. Clara.

Llévalo tú. Dime.

-Un segundo. ¿Podrías echarme una mano con una paciente?

¿Con ella? Sí.

Claro que sí. Venga, vamos. Vale.

A la espera de los resultados de los nuevos análisis,

Nico ha pasado la noche ingresado en el hospital

acompañado de su pareja, Alma.

-Vale.

Vale, vale.

¿En dos semanas?

Vale.

(CARRASPEA) Vale, cuenta conmigo.

Sí. Sí, en dos semanas me tienes ahí al 100%, ¿vale?

Sí. Sí. Oye, te...

Sí, sí, saca el billete; sí. Te dejo un segundo, ¿eh?

Venga. Venga, Javier. Hasta luego.

Alma, escúchame.

-Sí, que te vas otra vez, ¿no? -Escúchame. Lo sien...

Lo siento mucho, pero sabes que tengo que hacer ese pozo.

-Mira, Nico. -Tengo que conseguir el...

-¿Te das cuenta que estás en una cama de hospital?

¿Que estás muy enfermo? -Alma.

-¿Te das cuenta cómo estás?

-Alma, pero tú sabes que tengo que hacer ese pozo,

si no, me voy a sentir toda la vida culpable

pensando que he abandonado a esta gente.

-¿Que abandonas a esa gente? ¿Y a mí? ¿Qué pasa conmigo, Nico?

-Alma, cariño, si me voy...

-¿Te das cuenta que no puedo estar así?

¡Es que no puedo más! Nico, no puedo más, en serio.

-¡Alma! -No, de verdad, ya está.

-Alma, escúchame, por favor. -¡No, Nico! ¡Ya!

Nico tose

Nico tose

-Tranquilo. Tranquilo, tranquilo.

-Nico. ¿Qué pasa? -A ver, avisa a la doctora Ortega.

Nos lo llevamos para la UCI. -Ya está, Nico. Nico, ya está.

Ya está. Ya está. Que estoy aquí; que estoy aquí.

Está hipotensa. De acuerdo.

Mamen, le voy a hacer una exploración. ¿De acuerdo?

-Ay, no, no, no, no, no. Doctor, por favor, no.

Que me va a quitar la ropa y no quiero.

-Escúcheme, lo que tiene, ¿eh?,

pinta algo más serio que un simple estreñimiento. ¿De acuerdo?

Que tengo que hacerle una exploración mucho más a conciencia.

-¡Ay, por favor, no!

Mamen, de verdad. No te preocupes, si voy a estar yo aquí contigo, ¿eh?

No tengas ningún miedo. -¡Ay!

-¿Desde cuándo tiene el dolor? -¡Ay!

Desde hace ocho meses.

-¿Ocho meses?

¿Y por qué no me lo dijo la otra vez?

-Pues porque usted no me lo preguntó. ¡Ay!

A ver si voy a tener yo la culpa de que usted no sepa hacer su trabajo.

-Ya. Bueno. ¿Y hay algo más que no me haya dicho?

¿Algún síntoma, aunque yo no se lo preguntara?

-Pues ahora que lo dice, me ha engordado la barriga.

Pero es raro, ¿eh?, porque también estoy perdiendo peso por otro lado.

-¿Cree que pudiera estar embarazada? -Mm, imposible.

Mujer, imposible, imposible...

-No, ya le he dicho que imposible.

-Vale, tranquila.

Clara, por favor, ¿podrías mirar en el ordenador su historia clínica?

Sí, claro.

Bueno, Mamen asegura que no ha tenido nunca relaciones sexuales.

Y que ella prefiere esperar a que venga un hombre en condiciones

y, según palabras textuales,

entregarse a alguien que merezca la pena,

y no a cualquier mindundi de turno.

A ver, que yo respeto muchísimo todas las opiniones

pero es que da la casualidad que en este caso

todo parece indicar que está embarazada.

Nada. El informe está vacío. No hay ni un solo historial de ella.

-¿Vacío? ¿Vivía usted en otra Comunidad Autónoma?

-No.

Es que nunca he ido al médico.

No tenía ninguna necesidad.

-Vamos a ver, Mamen, ¿al ginecólogo tampoco?

-Pues obviamente no.

-Y obviamente no, ¿por qué, Mamen?

-Mm... Pues porque no...

Voy a dejar que un señor me meta aquí ningún trasto.

Son todos unos depravados.

Vamos, que seguro que estudian la carrera solo para... Ya sabe.

-Por favor, que yo soy ginecólogo.

-Pues usted será distinto, supongo. -Ya.

-Espero, vaya.

Hay un porcentaje de mujeres que no acude al ginecólogo

porque nunca han mantenido relaciones sexuales

y les da miedo el espéculo.

Pero la salud ginecológica no solo está relacionada con el sexo.

Por eso, por el bien de su salud, hágase una revisión anual.

-Y... ¡Ah! Me está tocando mucho más que la otra vez, doctor.

-Porque no sabía que tenía ese dolor desde hace ocho meses.

-Y... Ay... ¡Ah, ay! Ya. Tranquila.

-Clara, ve preparando el ecógrafo.

Vamos a hacer una ecografía abdominal.

-Ay, no, por favor. -He notado una masa.

Tras sufrir una crisis respiratoria, Nico ha sido trasladado a la UCI,

donde su estado no parece mejorar.

-¿Qué tal? ¿Cómo se encuentra?

-Está despierto, pero muy débil.

-Vale. Hola, Nico.

Tengo los resultados.

El test de orina, efectivamente, ha dado negativo.

Así es que tenías razón, nada de drogas.

El problema es que ha dado negativo también para todo lo demás,

hepatitis A y B, marcadores de autoinmunidad,

y el resto de virus que le hemos pedido.

-¿Y eso qué significa?

-Pues Alma, que no sé lo que le ocurre

y no le puedo poner el tratamiento adecuado.

Lo mejor sería hacerle una biopsia hepática

pero en su estado hay riesgo de sangrado.

Prefiero hacerle una serología de hepatitis E.

Es poco común en Occidente, pero no tanto en África.

La hepatitis E es una infección vírica muy poco frecuente

pero puede aparecer

en países con pobres condiciones higiénico-sanitarias.

Si esta prueba sale también negativa,

la única forma de saber qué le ocurre a Nico

es hacerle una biopsia hepática.

Es decir, extraer un trozo de hígado para analizarlo.

-Vale. Ya está.

Mar, por favor. -Sí.

-Necesito que le pongas corticoides y... Y antibióticos

de amplio espectro

para cubrir una posible infección bacteriana asociada. ¿Vale?

Yo voy a hacerle un TAC y repetirle la ecografía abdominal.

-Muy bien. -Gracias.

Ponte con ello; sí.

El doctor Landó realiza una ecografía abdominal a la paciente,

para estudiar la masa abdominal que detectó durante la exploración.

En la ecografía hemos encontrado una tumoración

entre la región hipogástrica y pélvica.

Aún no sabemos si se trata de una masa benigna o maligna.

Para ello hemos de hacer más pruebas.

Pero, teniendo en cuenta la pérdida de peso

y el aumento de diámetro abdominal, el pronóstico no es muy bueno.

Mamen, hemos detectado una masa. -¿Cómo? ¿Cómo que una masa?

¡Oh, madre mía! Si ya lo sabía yo.

Ya sabía yo que no tenía que haber venido al hospital.

Seguro que es cáncer, ¿no?

-Vamos a pedirle una analítica,

y vamos a solicitar también marcadores tumorales.

Es más, hasta que tenga los resultados,

quiero que se quede ingresada. -¿Cómo? ¿Aquí?

-Sí. -¿Dormir aquí?

No, no, no, no, ni hablar, no cuenten conmigo, ¿eh?

-Escúcheme. -Yo me voy.

-Escúcheme una cosa.

Es peligroso que se quede en su casa. ¿De acuerdo?

Aquí deberá estar en observación. -Mire, le diré lo que vamos a hacer.

Cuando tengan los resultados, ustedes me llaman, y yo vengo; y ya está.

Y así no hace falta que me quede, me quedo en mi casa y ya está.

-¡Escúcheme bien, porque esto es lo que vamos a hacer!

¿De acuerdo? Si en algo estima usted su salud,

usted se va a quedar aquí y va a empezar a hacerme caso.

Porque aquí el médico soy yo. ¿De acuerdo?

Doctor. -Yo no quiero...

¿Me permite un segundín?

Mamen, a ver qué te parece esto.

Escucha. -Es que, Clara, que no.

Bueno, tú escúchame, mira.

Yo te consigo una habitación para ti solita

y no te va a faltar de nada. -Vale.

Llaman a la puerta

-Hola. -¿Qué tal?

-Silvia, ¿tienes un momento? -Sí, siéntate.

-Verás, Eh...

¿Nunca te has preguntado por qué el famoso holding

tiene tanta información de este hospital?

-Porque hay mucha información que es información pública.

-Ya, pero vamos a ver.

El holding sabía que este hospital

estaba llevado por una comisión de tres personas.

Que una de esas personas era Lucía,

que había sustituido al doctor Blanco.

Y además sabían el informe

del desajuste presupuestario del Departamento de Oncología.

-Tienes razón. Pero es que no sé

qué es lo que me quieres decir exactamente, Ramón.

No... No te sigo. -Vamos a ver.

Toda esta información, primero llegó a la prensa.

Después, a la coordinadora de Zona. Y finalmente, al famoso holding.

Todos pensábamos que era la doctora Oliveira.

Y por eso se le expulsó del hospital. Bien.

Pero yo siempre he pensado que había alguien detrás.

Alguien con un perfil más alto.

Alguien que quería hacerle daño a la comisión.

En resumidas cuentas, Silvia, que hay un topo, y sé quién es.

-Pero ¿qué dices?

¿Quién es?

-Natalia Romero.

-No puede ser. -Verás.

Clara, de manera fortuita, encontró correspondencia

que contenía información confidencial de Natalia con el holding.

Información que solamente conocíamos los tres miembros de la comisión.

-No, Ramón, pero eso no puede ser.

La doctora Ortega ya ha recibido los resultados

de la serología de hepatitis E realizada a Nico

y los comenta con el paciente.

-Hola, Nico.

-Hola. -¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Bueno. He estado mejor.

-Tienes hepatitis E.

-Pero... no lo entiendo.

Se vacunó antes de irse.

-Supongo que se vacunó de la hepatitis B,

que es obligatoria para entrar en Kenia.

La vacuna de la hepatitis E es muy reciente,

y no está aprobada en Europa.

-Ah. -Tranquila, Alma.

Son buenas noticias.

Sabemos lo que le pasa y le voy a poner tratamiento.

-Vale. -¿Vale? Te voy a poner un antiviral.

Y te voy a hacer transfusiones de plaquetas.

-Vale. ¿Entonces se va a poner bien?

-Si no hay complicaciones, sí, claro. Se recuperará en unos días. ¿Vale?

-Vale. -Venga, os dejo solos.

Ahora enseguida viene una enfermera, a ocuparse de todo.

-Gracias. -Gracias.

Antes de hacer un viaje a cualquier país en desarrollo,

consulte a su médico de atención primaria,

o en la consulta de atención al viajero.

Para que le informen sobre los posibles riesgos

y le suministren las vacunas necesarias.

-Mira, Nico, he estado pensando mucho.

Y... Yo no puedo estar siempre pendiente, cuando te vayas,

de si estás bien o no estás bien. -No, Alma, escúchame. Yo...

-No, escúchame tú a mí, porfa.

De verdad, quiero que quede muy claro que yo te admiro muchísimo

y te respeto un montón por todo lo que haces por esa gente,

y por eso me enamoré de ti, pero...

Es que yo así no puedo.

-Vale, escúchame. Escucha.

Tienes razón.

Siempre te he visto tan fuerte y..., y comprensiva y...,

y todo que... a veces no me pongo en tu lugar.

Pero... -Nico.

-Lo siento.

-¿No te das cuenta de que esto no va de ti?

¿Que es una cosa...? -Alma.

-Hola. -Hola.

-Hola.

Alma... -Lo siento mucho.

-No.

Gracias, Anuc.

¡Bueno, Mamen!

¿Qué te parece la habitación que te hemos preparado?

Bueno.

Mira, aquí tienes la batita, póntela. ¿Vale?

Que vas a estar muchísimo más cómoda.

-¿Esto qué es?

No, no, no, no.

Yo no me pienso poner esto. Lo siento.

Mujer, pero... Olvídalo.

A ver, Mamen, es mucho más higiénico, mujer.

¿Quieres que te ayude a ponértela?

Mira, Clara, bastante que ya me habéis secuestrado aquí.

Así que, por favor, no me torturéis también.

Bueno, vamos a ver.

Mira, tú sabes que aquí esta batita

la lleva todo el mundo en el hospital. ¿Vale?

Mamen, cariño, tienes...

A ver.

Vamos a hacer una cosa, si te parece. ¿Vale?

Te voy a quitar el suero diez minutos,

y te vas a quedar aquí solita en la habitación,

con tu intimidad, y tranquilita.

Y te pones la bata. ¿Te parece? ¿Eh? ¿Sí?

Bueno.

Tiempo después, Nico,

al cual la doctora Ortega diagnosticó hepatitis E

tras su viaje por África, ha empeorado inexplicablemente.

-Hola. -Hola.

Tiene muy mala cara, doctora.

-Alma, ya lo sé.

No está respondiendo bien al tratamiento de hepatitis E.

Las transaminasas están más altas, las plaquetas más bajas,

y los niveles de hemoglobina también, han descendido.

No sé lo que está pasando, lo siento.

-Pero ¿por lo menos ha comido algo hoy?

-No, no ha comido, pero tranquila, está con suero.

¿Comido? Ahora que lo dices, espera, espera.

Comido.

Claro, se está comiendo las células.

-Perdona, ¿quién se está comiendo quién?

-Me acabas de dar una clave.

Eh... Enseguida vengo. Voy a...

Voy a hacerle una biopsia de médula ósea.

-Vale.

-Alma, escúchame.

-Ya está. -Que no...

-Ya está.

Creo que Nico sufre un síndrome hemofagocítico.

En esta rara alteración, los macrófagos,

que son unas células del sistema inmunológico

encargadas de protegernos contra las infecciones,

sufren una alteración y empiezan a atacar al propio organismo.

Y a comerse células como glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas.

Si encontramos restos de estas células

en la biopsia de médula ósea de Nico,

sabremos que estamos ante esta enfermedad

y sabremos cómo actuar.

Si no encontramos nada, seguiremos sin saber qué le ocurre.

Y al ritmo que está empeorando, bueno.

No... No me quiero poner en lo peor.

El doctor Landó ya dispone de los resultados de la analítica

que le ha realizado a Mamen,

tras haberle encontrado un tumor en el abdomen.

-Verá. Veníamos porque ya tengo el resultado de las pruebas,

y no son muy buenas.

Los marcadores tumorales han dado positivos.

Un marcador tumoral es una sustancia producida por el cuerpo

en respuesta al cáncer, o producida por un cáncer en sí mismo.

Es un indicador que ayuda a determinar tanto la presencia,

o el estado de un tumor maligno.

Eso significa que vamos a hacer una intervención, una laparoscopia,

para ver el bulto,

por eso necesitaría que me firmaras un consentimiento

para que en el caso de que el tumor fuera maligno, poder extirparlo.

-No. Yo le doy las gracias, doctor, por todo lo que está haciendo,

pero yo me... Me vuelvo a mi casa. Vamos.

Que ya son muchos días sin ir a trabajar, y yo, vamos.

Me marcho, y punto. Que aquellos van a estar sin mí...

-Vamos a ver, Mamen, por favor, lo que tiene podría ser muy grave.

Así que tenemos que hacerle esta prueba.

-Pero yo conozco muy bien mi cuerpo y sé que no será nada.

Mamen, vamos a ver, pero si esta operación es pan comido, mujer.

¡Si en nada estás en casa!

Pero te digo una cosa, si te vas, es muy probable que vuelvas peor.

Y a lo mejor no te podemos ayudar entonces.

Haz caso al doctor, por favor.

-Bueno, y ¿qué me van a hacer exactamente?

-Verá. La prueba consiste, ¿eh?, en dos pequeñas incisiones,

que se hacen en el abdomen.

Por uno de esos agujeritos introducimos unas pinzas especiales,

y por el otro, una pequeña cámara que nos...

-¿Una cámara? Pero ¿es muy grande? ¿Me va a doler?

-Una pequeña cámara, para localizar el tumor,

y entonces, poder extirparlo. -Vale, pero... ¿y me van a dormir?

-Sí. -¿Completamente?

-Completamente. -Pues entonces no. Olvídenme.

Yo me voy a mi casa... ¡Mamen, por favor, tranquila!

Que no voy a dejar que ningún hombre me toquetee ni me vea desnuda

mientras estoy dormida, que no quiero, ya está.

Que no va a pasar nada, mujer. Mira, yo me voy de aquí.

¡No, tranquila!

-¡Que no quiero que me lo hagan, Clara!

¡Que no quiero! ¡Por favor! ¡Que me dejes, que no quiero!

¡Eh! ¡Mamen! No, tranquila. Ya está.

Que se van a reír de mí.

Mamen. -Que se van a reír de mí. No.

Nadie, nadie se va a reír de tu cuerpo.

Porque no hay ni un motivo en el mundo para que alguien se ría de ti.

Confía en mí, por favor.

De verdad.

-Eh..., perdona. -Sí.

-Eh... Ve yendo. Enseguida voy. -Vale. Luego nos vemos.

-Hola, Alma. -Hola.

-¿Qué tal? ¿Puedo sentarme? -Sí, sí, claro, claro.

-Nada, que... Que... Perdona, ¿eh? -Nada.

-Que ya le hemos hecho la biopsia a Nico,

y en breve estarán los resultados. -Muy bien, estupendo.

-¿Estás bien? -Pues bueno.

Aquí, trabajando, pero la verdad que... muy bien no, no estoy.

-Alma, quiero que tengas confianza, en nosotros.

Quiero decir, estamos haciendo todo lo posible.

-Si lo sé, si es que confianza, la verdad es que tengo.

Pero ese no es el problema. Es que...bueno.

Que Nico y yo hemos pensado que lo mejor es que nos separemos,

porque, bueno.

Él se va a volver a Kenia y yo...

Pues lo necesito conmigo.

-Lo siento, la verdad es que hacéis una pareja muy bonita.

-Sí, es lo más difícil de todo.

Es una pena que Nico no pueda trabajar desde aquí.

-¿Y tú no puedes...? Perdona, ¿a qué te dedicas?

-Bueno, trabajo en una revista de moda. -Ah.

¿Y desde África no puedes..., no sé, mandar el trabajo...?

-Es imposible.

Es que los patrocinadores me requieren siempre para ir a eventos,

para las reuniones...

-Ya. Los patrocinadores pagan, los patrocinadores mandan, ¿no?

-Pues sí. Justo eso. Los patrocinadores pagan.

No sabes lo que me está ayudando tener esta conversación contigo.

En serio. -¿Sí?

-Sí, porque tengo que aprovechar esta oportunidad

si quiero hacer las cosas bien. -Bueno, me alegro, te debía una.

Así que... -Muchas gracias. De verdad.

-De nada. -Gracias.

Gracias al apoyo de Clara,

Mamen ha aceptado someterse a la laparoscopia exploradora.

-Es un tumor maligno.

Tenemos que extirpar.

Hemos extirpado a Mamen

un cistoadenocarcinoma de ovario de un tamaño considerable.

Además, debido a la presentación indolente del cáncer de ovario,

las pacientes que acuden a revisión, lo hacen en etapas muy avanzadas.

Por eso insisto, acudan a su ginecólogo,

al menos, una vez al año.

La doctora Ortega

explica los resultados de la biopsia de médula ósea a Nico y Alma.

-Bien. Bien, bien. Un poco mejor estoy, sí.

-Me alegro. Tengo los resultados de la biopsia.

Y por fin, ya sé lo que tienes. -Vale.

-Es un síndrome hemofagocítico, reactivo a hepatitis por virus E.

-Ah. -Es un síndrome autoinmune.

-Ah. -Que afecta al sistema inmunológico,

y que tú ya tenías latente en tu organismo.

Lo que ha hecho que esta enfermedad se manifieste ha sido precisamente,

pues la hepatitis E que has contraído en África.

-O sea que... Que menos mal que hice el viaje, ¿no?

-Eso no lo puede saber nadie.

Para curarte. -Venga.

-Te tenemos que hacer un trasplante de médula ósea. ¿De acuerdo?

No sé el tiempo que va a tardar.

Hay que ver compatibilidades con otros donantes.

Y mientras tanto tienes que seguir ingresado.

Pero Nico, no quiero que te preocupes.

En cuanto encontremos un donante, el pronóstico es muy bueno.

Y afortunadamente, en España cada vez hay más donantes de médula.

La donación de médula ósea es un procedimiento rápido,

que conlleva un mínimo riesgo para el paciente.

Con este pequeño gran gesto se pueden salvar la vida de muchas personas.

Pregunta en tu centro de salud.

Convertirte en donante solo te costará cinco minutos.

-Sé que me vas a odiar por esto, pero...

Para que veas lo cabezota que soy, que, después de todo,

lo único que puedo pensar es que me siento mal

por estar ocupando una cama del primer mundo. Es verdad.

-Es que eres un pesado, con eso de tus mundos,

del primero, del segundo, el tercero...

-Es lo que hay. Y tú estás muy contenta, ¿no?

-Bueno, es que yo también soy otra cabezota.

Pero luego sé rectificar, no como otros.

-A ver, a ver. -Y... Y bueno.

Me he dado cuenta que eso de decidir por mí misma

es luchar por nosotros, así que tengo una cosa...

-¿Qué? A ver qué es.

¿Qué?

Un pozo por 10000 kilómetros. Esto es...

-He puesto en contacto a un patrocinador nuevo

que ha llegado a la revista,

que quiere una publicidad solidaria...

-¡Anda! -Con tu ONG, y...

Bueno, me llamaron ayer para una reunión,

lo he visto claro y... parece que hay sintonía. Así que...

De momento me han dado solo el artículo, pero...

Creo que tienen el presupuesto

para el pozo si seguimos con la acción en la revista.

-¡Pero esto es la leche!

-Bueno, a mi jefe le costó bastante entrar en razón,

pero le conté tu historia y al final..., pues se ha decidido.

Así que parece que todo va bien.

-Te quiero. -Y yo a ti.

-Si has hecho todo esto por mí...

-Bueno, por ti, por mí, y porque te quiero y...

Decidir por mí misma, pues es elegirte a ti, así que...

Y nada, ahora puedes hacer tú lo que quieras y...

-¿Lo que quiera?

Yo quiero estar contigo.

-¿De verdad?

-Todo el rato. -¿Todo el rato?

-Se acabó ya.

Te quiero. -Te quiero.

-Morena.

Mamen, la paciente con el cáncer de ovario,

evoluciona favorablemente

después de la operación en la que le extrajeron el tumor.

-Bueno. Va evolucionando muy bien.

Si sigue así, en un par de días la voy a mandar a casa, ¿eh?

Eso sí, va a tener que venir cada seis meses

a someterse a revisión. -¿Seis meses?

-Sí. -Mucho tiene ganas de verme a mí.

-Bueno. Descanse ahora.

(CARRASPEA) Eh...

Verá, antes de irme.

Quería comentarle una cosa.

Me he dado cuenta que tiene usted un problema de intimidad.

-Vaya, vaya. Qué agudo, doctor.

-Bueno. Reconocerlo con sarcasmo ya es un paso positivo, ¿eh?

Verá, lo que usted tiene

es un trastorno más común de lo que la gente se cree.

Y se llama dishabiliofobia.

La dishabiliofobia es un trastorno

que consiste en pánico a desnudarse en público. ¿De acuerdo?

La buena noticia es que, con tratamiento psicológico,

pues se puede superar. ¿M? -Vale.

Llaman a la puerta

-¡Hombre! Muy buenas.

Hola. Bueno, ya has oído al doctor. ¿Eh?

Vamos a ver, Mamen.

Te recuerdo que aquí en el hospital tenemos una psicóloga muy buena.

Probablemente la mejor. Sí, ya. Ya me lo pensaré.

Pues te digo una cosa, tampoco tienes mucho que pensar, ¿eh?

Que el miedo este te ha podido costar la vida, Mamen.

-Sí, que sí, de verdad. Clara, que me lo voy a pensar.

Bueno. Pues nada, que sepas

que aquí tienes una amiga para lo que necesites.

Te lo digo de verdad, de todo corazón.

-Gracias, Clara.

-Hombre, Natalia, ¿qué haces aquí?

-Hola. Que... quería hablar contigo un segundo.

Bueno, que...

Que quiero aceptar ese puesto de directora si...,

si todavía quieres ofrecérmelo, claro.

-¿Por qué? ¿Crees que tengo algún motivo para retirar la oferta?

-Silvia, fui yo la que filtró toda la información al holding.

Eh... Me arrepiento cada día que pasa, ¿vale?

Pero... imagino que cualquier excusa, pues no es válida. Así que da igual.

-Natalia, ya lo sabía. -¿Cómo que lo sabías?

-Da igual. No... No quiero entrar en eso.

A mí lo que me importa es saber por qué lo hiciste.

-Pues hombre, Silvia, porque, sinceramente,

es la única opción que..., que vi.

O sea, la situación era insostenible, ellos me han engañado, no...

Me prometieron otras cosas que al final no cumplieron y...

Y bueno, entiendo que no me lo quieras ofrecer, Silvia.

Si total, simplemente venía a darte una respuesta, pero entiendo que...

Que... no quieras ofrecérmelo. No pasa nada.

-Natalia, a ver. Espera.

Que yo te conozco.

Y por mí todo está bien.

¿Directora?

-¿Seguro? -Segura.

-Gracias.

Ramón, ¿qué tal? Ah, hola, Clara.

Te estaba buscando.

Eh... Oye, que muchas gracias, ¿eh? Por ayudarme con la paciente esta.

Bueno, no tiene ninguna importancia. Para eso estamos.

Oye, que...

¿Te has enterado de lo de Marco? No, ¿qué le pasa a Silvia?

Pues que ha elegido a Romero, al final.

Sí, sí, no pongas esa cara.

Está claro que sabe algo que nosotros no sabemos.

Y antes de irme a casa, pues quería que lo supieses tú también.

Vale. Gracias. Gracias.

De nada. Hasta mañana.

Oye, ¿me pones un whisky?

-En unos días es el aniversario de la muerte de mi madre, y...

Y bueno. Todos los años vamos toda la familia

a visitarla al cementerio.

Y este año, pues... resulta que nadie puede.

-Bueno, ¿y cuánto tiempo hace que te has dado el golpe?

-Eh... Hace una hora y media, más o menos.

El doctor me ha dicho

que me ha encontrado algo en la cabeza.

-En un punto del cerebro, las arterias y las venas se apelotonan,

como si fuera un ovillo, y quedan expuestas a una rotura.

La única solución que hay ahora es operarte. ¿Vale?

Y quiero ser sincero contigo. Eh... Hay un riesgo importante.

-Hemos pensado en acompañarte al cementerio.

-Mm...

¿Por qué no ponemos a prueba nuestra edad,

y nuestra forma física?

¿Y dices que te duele la zona de la cintura y la zona lumbar?

-Además, me pica un montón...

Tiene toda la pinta de deberse al virus del Herpes zóster.

-Veo que te estás tomando el entrenamiento muy en serio.

Por supuesto.

-¿Recuerdas qué es lo que estabas haciendo

cuando empezaste a notar que se te iban las palabras?

-Rape... Rapeán... -No. Tranquilo.

¿Qué pasa? -¡No oigo!

-¿Cómo que no oyes? ¿No oyes nada? ¿Nada de nada?

¡Set!

-No pensaba que fueras capaz de conseguirlo, pero...

Te toca elegir restaurante.

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Centro médico - 27/06/17 (1)

27 jun 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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