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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 27/06/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Luisa viene de urgencia con su hija Celia.

Pero ¿qué hacéis en el hospital? Hola, Javier.

Conocemos a Javier, al doctor Blanco, del club deportivo.

Es un hombre encantador, de esos que te alegran la vista.

-Mamá, por favor. Córtate un poco.

-Hija, es la verdad. -Ya, pero...

-Estaba jugando, y empecé a encontrarme mal.

Me ahogaba, y tengo palpitaciones. Estoy muy asustada.

-Sí. Hemos decidido venir directamente del club.

Nos han dicho que veamos a la doctora Ortega.

Ajá. No podíais estar en mejores manos.

Os acompaño a su consulta. Así digo que vais de mi parte

y os guardan los instrumentos de tortura.

Vale, gracias. Por aquí.

Los fumadores y las personas

con enfermedad cardiovascular o pulmonar

son más propensas a tener sensación de ahogo al realizar esfuerzos.

Si esto pasa durante la noche,

se recomienda dormir con varias almohadas

colocadas en la parte superior del cuerpo.

En cualquier caso, se debe ir al médico

por lo que pueda implicar.

Cuéntame, ¿cómo ha sido? ¿Qué ha pasado?

-Estábamos jugando al pádel, y llevábamos poco, dos minutos,

y ha empezado a sentir como ahogos y palpitaciones,

y se ha asustado mucho, y yo más, porque soy aprensiva,

y hemos venido corriendo.

-Tranquila. No hay nada raro en la auscultación.

No parece haber soplos, y el ritmo cardiaco está normal.

¿Vale? De todas formas te mando una radiografía de tórax

y un electrocardiograma. -Vale.

-¿Cuánto hace que juegas al pádel con tu hija?

-Pues hará unos cinco años,

desde que murió mi marido. -Vale.

Desde que murió mi marido, estamos mucho más unidas

y hacemos prácticamente todo juntas.

Y nuestro plan favorito es el pádel. -Sí.

El mes que viene vamos a ganar el torneo amateur

de nuestro club deportivo. Somos de las mejores parejas.

-Y todo se lo he enseñado yo. -Sí.

Pero los maestros siempre se hacen mayores

y les superan los alumnos.

Eso es así siempre, mamá. -Ya, ya.

-La radiografía de tórax

y el electrocardiograma no son concluyentes.

Luisa debe hacer una prueba de esfuerzo

para saber qué le pasó mientras jugaba.

¡Ay, Pepa!

-¡Daniela! ¿Qué tal, cariño? -Bien. Hola.

-¿Qué haces aquí, te pasa algo? -No. Solo quería hablar contigo.

-Bueno, tengo cinco minutos. ¿Qué te pasa?

-Nada, de... -Hola.

-Muy buenas. -Hola.

¿Conoces a mi sobrina Daniela? -No.

Hola. Encantada.

-Doctor Dacaret, Daniela. -Qué guapas

todas las mujeres de la familia. -Cuidadito, que tiene 16 años.

-17 ya, ¿eh? -Bueno.

Perdone. Que me hace sentirme mayor tener una sobrina de 17.

-Un placer conocerte.

-Igualmente. -Luego nos vemos. ¿Qué pasa?

-Nada, nada. Es una tontería, pero quería comentarte una cosilla

porque no... -Buenos días.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Qué? -Oye,

¿no podemos ir a un sitio más íntimo?

-Vamos adentro. -¿Sí?

Dice que no le pasa nada,

pero cuando ha venido en vez de mandar un mensaje,

es porque que le pasa algo.

Le he pedido a una compañera que me cubra un ratito.

A esta hora

no viene mucha gente y podemos hablar.

-¿Seguro? -Sí. ¿Qué pasa?

-Es que no sabía bien con quién hablarlo.

-Pero ¿qué pasa? -¿Te acuerdas de Bernard?

-Sí. Ay, no me digas. Habéis cortado.

Con lo bien que me caía. -No. Qué va. Al revés.

Hemos empezado a tener relaciones íntimas.

-Vale. Me lo puedo imaginar. -Vale.

-Pero estarás usando preservativo. -Sí.

-No estarás embarazada.

-Por favor, que no. Por ahí no van los tiros.

-Vale. Perdona. Pero preservativo desde el principio.

Te lo he dicho mil veces. -Ya lo sé.

Antes de llover chispea. Me lo has dicho ya.

-¿Yo te he dicho eso? -Sí.

-Qué antigua soy.

-Ya, un poco. -Pero quiero decir

que en el líquido preseminal

puede haber espermatozoides. Desde el principio,

preservativo. -Ya me lo has dicho mil veces.

Estoy informadísima.

-Es básico, pero como mi hermana no va a hablar con ella de eso,

y su padre menos, pues alguien tendrá que hacerlo.

-Lo hablo contigo porque no sé cómo hablarlo con mamá.

Si le cuento esto, se cabrea o me castiga.

-Sí, claro. Para mí fenomenal tener secretos con tu madre.

-Ya, pues tú eres mi enfermera, y si no quieres hablar, me voy.

-Venga, Daniela.

Es un tema delicado, y yo sé qué opina mi hermana de estas cosas.

Y no soy nadie para opinar de la educación de mi sobrina,

pero si tiene un problema, tendré que ayudarla.

"Santiago Guasch, le esperan...".

La doctora va a realizarle una prueba de esfuerzo

para averiguar por qué Luisa sufre sensación de ahogo

al hacer ejercicio.

Pero ¿no me pasará como en la pista? Tengo miedo de ponerme mal.

-No te preocupes. Esto es ligero. -Vale.

-Empezamos. -Vale.

-¿Estás bien? -Sí.

-Lo subo un poco, ¿vale? -Vale.

Ay, creo que no me encuentro muy bien.

-Vale, para. Ya está. Ya está, Luisa.

Si alguien sufre sensación de ahogo,

hay que llamar a un médico.

Debemos aflojar las prendas de vestir ajustadas

e intentar tranquilizar a la persona afectada

mientras llegan los médicos.

Nunca debemos dar comida ni bebida, ya que podría broncoaspirar.

Tranquila. Te voy a poner oxígeno para que puedas respirar.

-Vale.

-Vale.

El electro de la prueba mostró varias cosas,

como taquicardia y sobrecarga e hipertrofia ventricular.

Quiero hacerle más pruebas y que Luisa se quede ingresada.

Voy a informar a su hija.

Pero ¿qué pasa? -A ver,

lo de las relaciones sexuales lo había oído,

he hablado de ello, pero nunca lo hice antes

que con Bernard.

Lo que me pasa es que creo que cuando lo hacemos,

creo que no llego adonde debo llegar. Me quedo con ganas de más.

Me parece demasiado corto.

No sé. Es raro.

Y creo que puedo ser ninfómana.

No me hace gracia, Pepa.

-Perdona. ¿Lo de ninfómana es en serio?

-No, muy en serio. Cada vez que acabamos, no paro de pensarlo.

-Daniela, eres una adolescente.

Empiezas a tener contacto con el sexo.

Es normal que pienses en él, pero ser ninfómana es otra cosa.

No es lo mismo. -Ya.

¿Y es normal que me quede siempre con ganas de más?

-Si te quedas con ganas de más,

quizá es porque Bernard no sabe bien cómo actuar.

-No, qué va. Si cuando lo hacemos me encanta,

pero se me hace corto.

-Pero ¿cuánto estáis con el tema? -Lo normal.

20, 30, 40 segundos.

-¿Y a ti eso te parece normal? -A ver, no. No sé.

Él tiene experiencia y dice que es normal.

¿Qué quieres que haga?

-En cuestiones de sexo

no se puede hablar de lo que es normal.

Cada pareja tiene sus tiempos y sus ritmos.

Pero menos de un minuto es poco tiempo,

y lo más importante es que a Daniela se lo parece.

¿Lo has hablado con tus amigas? -Qué va. Ni de broma.

Si se lo cuento me dirán que no tengo ni idea,

que si soy una suelta, que si no sé qué.

No sé si serás la única que no me juzga, Pepa.

-Daniela, cariño, un minuto

no es lo normal. ¿No has hablado con él para que intente durar más?

-Sí, pero dice que le gusta tanto que no puede controlarse.

-Pero yo creo que tú no tienes ningún problema. Lo tiene él.

-Ya. ¿Y no podrías hablar con él?

-¿Yo? No, Daniela. -Por favor.

Soy tu sobrina favorita. Por favor. Gracias.

-Daniela, eso es chantaje. -Gracias.

-Esto es chantaje. Bueno, espera un momento.

Toma.

-Pepa, por favor. -Y toma.

-¡Pepa! -Es muy importante

dar información a los adolescentes.

En esas edades corren muchos mitos alrededor del sexo.

Y para evitar embarazos no deseados y contagios de enfermedades,

lo mejor, el preservativo.

Hola. Hola.

¿Cómo está Luisa, mi compañera del club?

La he tenido que ingresar. Sufrió una crisis con la ergometría.

Está bien ya, pero le haré más pruebas.

He pedido un ecocardiograma. Vale.

Si después de la prueba quieres que lo vea, dímelo.

Gracias. ¿Llevas hora? Sí.

Qué bien. Hora de irme a casa.

Bueno. Oye, ¿qué hacéis en el club deportivo ese al que vais?

De todo un poco.

Yo juego al golf, y a veces mi partida de mus.

Y viajes organizados a Benidorm también, ¿no?

¿Viajes a Benidorm?

Un momento. ¿Dices que parezco del Imserso?

¡Que no, Blanco! ¡Que es broma!

Venga, hasta mañana.

"Alejandro Merino, consulta 101".

Ay. Hola, Pepa. -Hola.

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Se ha ido tu sobrina ya? -Sí, ya se ha ido.

-¿Y qué le pasaba?

-Nada, que... pasaba por aquí y ha venido a ver a su tía.

-Qué bonito. -Sí.

-Estaba pensando: tener una sobrina mola,

¿no? -Sí.

-Puedes llevarla

a un viaje por el Sáhara en un camello, con las cobras,

y se lo pasa bien. Pero un hijo: cambiar pañales,

el cole, todo el día comprándole libros.

No puede ser. Y una cosa: los mismos genes.

prácticamente es tu hijo. -Venga.

Que vas a ser un padre estupendo. En cuanto madures.

En cuanto pasen 30 o 40 años. -Qué bien.

Muchas gracias, Pepa. Hasta luego. -Hasta luego.

A la mañana siguiente,

Luisa se hará un ecocardiograma

tras sufrir una crisis cardiorrespiratoria

durante la prueba de esfuerzo. ...y empezamos la prueba.

Con el ecocardiograma obtenemos una imagen

en movimiento del corazón.

Mediante ultrasonidos, la ecocardiografía

informa sobre la forma, tamaño y fuerza del corazón

así como del funcionamiento de sus válvulas.

Durante la prueba

enseguida he podido detectar algo anormal.

Una gran masa quística

que sobresale a través de la válvula mitral

cuando el corazón se relaja tras una contracción.

No son buenas noticias. Podrían ser varias cosas,

pero yo diría que se trata de un mixoma auricular.

Sería algo benigno, pero es un tumor en el corazón.

Y me gustaría seguir haciéndote pruebas.

Para estar seguros de lo que he visto en el ecocardiograma.

También quiero que te eche un vistazo el doctor Blanco.

Es oncólogo, y no creo que sea tu caso, tranquila,

pero me gustaría descartar que fuera una neoplasia maligna.

Tranquila, que todo saldrá bien.

De verdad, Luisa, tranquila.

Daniela, la sobrina de Pepa, vuelve al hospital,

esta vez con su novio, Bernard. -A ver.

Contadme. ¿Qué os pasa? -A ver,

en realidad querríamos comentarte

un problemilla sexual. -¿Cómo?

¿Problemilla sexual? Me dijiste que te dolía la cabeza.

-Ya, y me duele, pero ya que estamos,

aprovechamos. -Pero Daniela...

Perdona, Pepa, de verdad.

-Daniela, ve.

Le conozco perfectamente, y sabía que si le decía

por qué quería que viniese, se cerraría en banda.

Creo que es importante solucionar esto.

Hola. ¿Con quién hablas?

-Con mi hermano, a ver si puede recogernos.

-Ya. Me quieres matar, ¿no? -¿Tú qué quieres?

-Sé que mentir no es la solución, pero sabía que no vendrías.

-Ya, pero me da palo hablar con tu tía

después de ir de concierto con ella, de copas.

-Pero es un tema importante.

¿Qué te ha dicho tu hermano? -Nada. Que no va a poder venir.

-¿Te esperas y me despido de Pepa? -Venga.

Pepa. -¿Qué tal? ¿Ya se ha ido Bernard?

-No. Me encantaría pedirte un último favor.

-Daniela, si no quiere hablar conmigo, no podemos obligarle.

-Ya, y no voy a obligarle, porque eres chica, porque eres mi tía

y lo entiendo. Pero ¿y si habla con un hombre?

Con un especialista en esto. Igual hay algún médico.

-Se me ocurre una opción. -¿En serio?

-Ven. -Genial.

Para descartar que Luisa tenga un tumor maligno,

la doctora Ortega ha derivado a Luisa al doctor Blanco.

Han salido los emparejamientos del pádel.

-¿Sí? -Sí.

En primera ronda nos toca contra los Iriarte.

-Los ganamos en la primera hora.

-No estamos para ganar muchos torneos.

Mujer... -Hola, doctor.

Hola. ¿Cómo estás? -Hola, Javier.

Bueno... A ver.

La doctora Ortega tenía razón.

El resultado de las pruebas indican que tienes un mixoma auricular.

Y es benigno.

Sí os debo advertir que habrá que intervenir

lo antes posible, y la operación es delicada.

-¿Qué quiere decir con delicada?

Bueno, la doctora Ortega lo explicará con más detalle.

Básicamente se trata

de hacer una pequeña abertura por el esternón

para conectarte a circulación extracorpórea.

O sea, que las funciones del corazón y los pulmones

las asumirá una máquina durante la operación.

Bueno, pero tú eres una todoterreno.

Además, esas operaciones siempre salen bien.

Va a salir todo bien. -Claro que saldrá bien.

-Celia, no sufras. No te preocupes. Saldrá todo bien.

Tú debes empezar a hacer tu vida. Desde que murió papá, ni siquiera

te has dedicado a buscar pareja.

Fíjate si no harías buena pareja

con alguien como Javier. -Ay.

Perdónela. Está muy nerviosa. No te preocupes.

Os dejo solas, para que habléis tranquilamente.

Gracias. Hasta luego.

Todo esto me servirá para cambiar algo en mi vida.

Pero sobre todo en la de mi hija.

Debe hacer su vida, aparte de estar conmigo, claro.

-Mamá, por dios.

¿Cómo me dices eso delante de él?

-Porque debes empezar a vivir tu vida.

Hasta ahora, y te lo agradezco, has estado conmigo.

Para mí ha sido muy cómodo que me hayas acompañado...

-Me da rabia que hables como si no fueras a salir.

-Al revés. Te lo digo porque creo que voy a salir.

Todo irá muy bien.

Pero debes hacer tu vida y despegarte un poco de mí.

Y recuperar a tus amigos, y a tu gente, y eso.

Quizá tener una pareja. -Vale.

-Que no toda tu vida sea yo. -Vale.

Sí, acaban de llevársela al quirófano.

Sé que todo lo que ha dicho de que haga mi vida

y que busque pareja es por el susto de la operación.

Pero en cuanto salga del quirófano, todo será como antes.

¿Qué tal?

¿Estás bien?

¿Quién es usted? -Soy amigo de Pepa.

-Me la han vuelto a liar.

-No. ¿Por qué dices eso? -Me trajeron de encerrona,

y no quiero hablar con médicos.

-No quiero hablarte como médico.

Hablemos de tío a tío. Una conversación normal, ¿vale?

¿Llevas mucho con Daniela? -Vamos a hacer seis meses.

-Muy bien. Me he fijado, y es muy guapa.

Además, parece muy lista.

-Lo es.

-Mira, yo cuando tenía tu edad,

me acuerdo que lo vivía todo

con muchísima intensidad.

Tenía la sensación de que el cerebro se divide en dos partes.

Una es solo para tu chica y para el amor

y la otra para el resto.

Voy a hacer una cosa. Voy a entrar, ¿vale?

Y si necesitas hablar de lo que sea, ya sabes dónde encontrarme.

¿Vale? Venga, hasta ahora. -Gracias.

-Hasta luego.

-Perdona.

¿Podríamos hablar ahora?

-Pues tú dirás.

-Si puede ser en un sitio en el que estemos a solas.

-Si no hay nadie.

Oh. (BERNARD) ¡Cotillas!

-¿Vamos dentro?

Tras detectarle un mixoma en el corazón,

Luisa ha sido operada para extirpárselo.

La intervención ha sido un éxito. La operación ha ido perfectamente.

He pedido que avisen a tu hija, para que venga.

Así que en unos días te daré el alta.

Y antes de que te des cuenta, estarás jugando con tu hija.

-Le iba a pedir un favor.

Lo de que puedo volver a jugar al pádel quiero decírselo yo.

Quiero darle esa sorpresa. -Claro.

-¿Le importa? -Por supuesto.

-Muchísimas gracias. -Hola.

-Hola. -Os dejo solas.

Luego paso a verte. -Gracias.

-¿Qué tal? -Bien. En lo que cabe, muy bien. Sí.

Bueno, me ha dado una pequeña mala noticia la doctora, pero...

-¿Qué pasa? -Que no podré jugar más al pádel.

-Da igual, mamá. -Hija, lo siento.

-No tienes que sentir nada.

Te han operado del corazón, y ha salido bien.

Eso es lo único que me importa.

A ti te quería ver yo.

No me he quitado de la cabeza eso del Imserso.

Blanco, perdóname, que era broma.

Si para tu edad estás estupendo. Tú arréglalo.

¿Has visto la moto que tengo?

Cuando me subo en ella, tengo una sensación de juventud,

de libertad, de rebeldía. Si tuvieras una 1200, vale.

Pero tienes una moto que es para ir como un marqués.

Seguro que regañas a los niños por la ventana

si se acercan a tu moto. Si se acercan mucho, sí.

¿Ves? Mira, vamos a hacer una cosa:

te propongo un reto.

Jugar unos hoyos de golf, a ver quién aguanta más.

¿Hoyos de golf? Sí.

Blanco, eso sí que es de viejos. Bueno, propón tú un deporte.

Vale. Eh..., una ruta en bici. Hecho.

Cuidado conmigo, que como muchos ñoquis.

Cuidaditos. Pero muchos vas a tener que comer.

El doctor Dacaret atiende

a Bernard, el novio de Daniela,

como a cualquier paciente. Tú dirás.

-Si ya lo sabrás. Lo sabrá todo el hospital.

No, qué va. No tengo ni idea.

-Bueno, pues a ver...

Que cuando tengo relaciones sexuales con Daniela,

pues no puedo evitar irme.

-Ya. Pero ¿cuál es el problema exactamente?

¿Usáis preservativo? -Sí, sí.

El problema es que me voy demasiado rápido.

-Pero ¿qué quiere decir demasiado rápido?

-Pues... unos segundos.

-Vale.

La eyaculación precoz consiste en la expulsión súbita de semen

de manera descontrolada antes de desearlo

porque no se controla el reflejo eyaculatorio.

A veces se produce antes de la penetración.

Si esto pasa antes de un minuto, se considera precoz.

Si dura entre minuto y minuto y medio, es probable.

No obstante, tranquilo. Es un problema

muy frecuente en los hombres, y has dado el primer paso

y has ido a un profesional. En este caso, a mí. Y además,

te informo de que tiene solución, ¿vale?

Así que tranquilo.

¿Posibles remedios? Depende de las causas,

pero como para muchas cosas, va bien hacer ejercicio,

poner límite a las grasas saturadas, al alcohol, al tabaco,

y lo que ha hecho él, que es comunicarlo.

Es el primer paso para solucionarlo.

Es muy normal entre los hombres

que alguna vez en su vida hayan tenido eyaculación precoz.

No es nada grave, su origen no está

en ninguna complicación física,

pero es importante tratarlo

para evitar consecuencias psicológicas.

De todas formas, te recuerdo

que para que las relaciones sean satisfactorias,

no es necesario el coito.

-¿Y alguna vez has tenido coitos más largos?

-Sí. Con mis exnovias, 15, 20, 30 minutos.

Pero con Daniela no sé qué me pasa.

-Vale. Pues estaríamos hablando de una eyaculación precoz secundaria.

A los días de recibir el alta tras ser operada de corazón,

Luisa ha vuelto a sufrir palpitaciones.

Doctora. -¿Sí?

-Hola. -Luisa, ¿cómo estás?

-Que tengo palpitaciones.

Me va el corazón muy rápido. No me ahogo.

-Como una taquicardia. Vale. Vale, tranquila.

Llévatela para un estudio electrofisiológico.

Enseguida voy yo. -Gracias.

Como acabáis de ver, Luisa ha vuelto.

Aunque ya no sufre sensación de ahogo,

no es normal que tenga palpitaciones.

Haremos un estudio electrofisiológico. Disculpadme.

Buenas. ¿Qué tal? -Hola, doctora.

Pues mira, aquí otra vez. -Bueno, te cuento.

El estudio electrofisiológico indica un flutter, o aleteo auricular.

Es una arritmia producida por un circuito de entrada en las aurículas

que se perpetúa.

El flutter ha causado las palpitaciones,

y puede ser permanente pese a haber extirpado el mixoma.

-¿Y no hay forma de eliminarlo por completo?

-Sí. Existen tratamientos farmacológicos o de cardioversión.

-No sé, doctora. ¿Qué quiere decir, que tendré palpitaciones siempre?

-No. No necesariamente.

Actualmente cuentas con otra opción, que es la ablación.

Y yo creo que en tu caso sería lo más recomendable.

Consiste en la introducción de unos catéteres

por una o varias venas por la ingle.

Estos catéteres

son cables eléctricos muy finos

que avanzan guiados por rayos X al corazón.

Ahí vemos dónde se origina la taquicardia

y aplicamos radiofrecuencia.

Vale, es un poco más engorroso,

pero es que solucionaríamos mejor el problema.

Y a los pocos días podrías volver a casa.

-No sé cómo lo ves, pero igual podríamos probar con los fármacos,

que es menos invasivo. -No, no.

Tengo claro que quiero acabar con las palpitaciones.

Además, tengo unos billetes para un crucero y...

-¿Crucero? ¿Qué crucero?

-Pues mira, que me voy de crucero de gente soltera, como yo.

-Alucino contigo.

Yo dejé de ir al club deportivo y el pádel por ti,

y tú te vas de crucero sin mí, estando así.

-No dejes el pádel.

Yo nunca te he pedido que dejes de hacer deporte.

Tú tienes que funcionar sola y yo también.

-Muy bien. -Doctora, cuando lo vea oportuno,

hágame la ablación.

-Pues nada.

-Eh..., es la mejor opción. -Vale, vale.

La eyaculación precoz secundaria

afecta a los hombres que antes han tenido control,

pero lo han perdido por diferentes razones, Daniela:

por estrés, por ansiedad, porque han pasado mucho tiempo sin hacerlo,

porque están con alguien que les gusta mucho

o les produce mucha ansiedad.

-Sí. Yo creo que el problema es que Daniela me gusta mucho.

-Bueno, pueden existir

muchos factores. Desde ansiedad, nerviosismo,

miedo a dejarla embarazada o miedo a no querer quedar en ridículo.

Y también podría haber una causa biológica.

¿Tienes relaciones sexuales con ella regularmente?

No mucho, la verdad. No solemos tener ocasión.

-Precisamente los hombres que no suelen tener

relaciones sexuales con frecuencia

tienen tendencia a la eyaculación precoz.

¿Y no podrías dejarnos tu piso un día?

-¿Mi piso? -Sí.

-Pues sí, la verdad.

Os lo podría dejar. -Genial, gracias.

-Luego tu madre me arranca la cabeza y tienes el piso para siempre.

-Vale.

También podría ser una infección urinaria, o la próstata.

O problemas con el alcohol,

drogas o tabaquismo.

-Yo ni me drogo, ni fumo ni bebo. -Vale. Por lo que me comentas,

creo que es un problema de tiroides o de la glándula suprarrenal.

No pongas esa cara. Tiene solución. Te tomas una pastilla y se acabó.

-Pero ¿y cómo llega a ese diagnóstico sin hacerme una prueba?

-Ya. Justo tengo un amigo con ese problema,

y le di una pastilla que creo que me queda aquí un par...

Justo. Me quedan un par de las que le di.

Tómate una media hora antes de tener sexo.

Ya verás que durarás lo que te apetezca.

-Pero ¿efectos secundarios tiene? -No, ya verás.

-Gracias.

"Lorena Quesada, a recepción".

La ablación para eliminar el flutter de Luisa

no ha tenido complicaciones.

En poco tiempo será dada de alta de nuevo.

¿Un poquito mejor? -Sí, mucho mejor.

Me han quitado el fluber ese. -Es el flutter, mamá.

-Bueno, como se diga.

-Te habrás olvidado de la ideíta del crucero.

¿No? -Pues no, la verdad.

Pienso ir a tomarme un vermú a la cubierta.

-No lo puedo creer. Es irresponsable por tu parte.

-No te hago nada. Lo hago por tu bien.

Hace un mes fui más drástica contigo y no me hiciste caso,

dejando el pádel.

A ver si marchándome de viaje haces tu vida. Es lo que debes hacer.

Además, Celia, yo soy tu madre, y debo formar parte de tu vida,

pero no ser toda tu vida, y sé que lo entiendes.

-Claro que lo entiendo.

-Y te tengo un compañero de pádel... -¿Qué?

¿Has hecho de celestina a mis espaldas?

Pero ¿cuándo te ha dado tiempo?

No me habrás buscado una cita con Blanco.

Que podría ser casi mi padre.

(CARRASPEA)

-Hola, Javier.

Hola.

Yo creo que más que tu padre, podría ser tu hermano mayor.

-Lo siento, doctor. No pasa nada.

Solo quería saber cómo estabas. Bien, mejor.

Estoy mucho mejor, Javier. Me alegro.

Os dejo. Así podéis hablar tranquilas.

Gracias. Hasta luego.

Qué vergüenza, mamá. Me haces decir unas cosas que no sé.

Parece que Luisa se recupera bien.

Pero debemos recordar que las enfermedades cardiacas

son la primera causa de muerte no violenta en nuestro país.

Evitar el tabaco y reducir al máximo la ingesta de alcohol

pueden ayudar a prevenirlas,

así como una dieta equilibrada

manteniendo a raya la sal y el colesterol.

¿Sabes quién es él? ¿Quién?

El hijo de Sonsoles, que se viene al crucero.

-¿El hijo de Sonsoles? No le veo desde el colegio.

-Haz un favor. Dame mi móvil. -Sí, toma.

Pero a ese chico hace 20 años que no le veo.

No tengo confianza con él. Me da vergüenza

tener una cita con un chico que... -¿Qué te parece?

-¿Es el hijo de Sonsoles? -Ese es tu compañero de campeonato.

-Pues yo qué sé.

Por echar una pachanga no pierdo nada.

-No está mal, ¿verdad?

Yo creo que esta vez mi hija

va a volar sola por fin.

Y en cuanto a mí, lo que dice la doctora:

fruta, verdura, ejercicio moderado, pescadito,

y en un mes, de crucero.

Días después, Daniela, la sobrina de Pepa,

y Bernard, su novio, vuelven al centro médico.

¿Me compras algo, porfi? -Venga.

-¡Pepa! Hola. -Hola.

¿Qué tal estás? -Buah, genial.

Las pastillas del doctor son la bomba.

Nos hemos ido este fin de semana por ahí y ha sido otro nivel.

Aguatamos como nunca.

-Me alegro mucho. Pero ¿qué pastillas son?

-No sé, pero venimos a por más.

¿Se puede? -Hombre, Bernard. ¿Qué tal?

-Increíble. Estas pastillas son milagrosas.

-¿Sí?

-Que... ¿tienes más? -Tengo más, sí.

Mira, aquí las tengo. Para ti.

-Pero esto son caramelos. -Sí.

Pero ojo, que son masticables. O sea, que no te los tragues.

A ver, ¿tú sabes qué es el efecto placebo?

-Sí. -Pues has sido la víctima.

Te convencí para que creyeras que eran pastillas milagrosas

para que afrontaras la situación con calma, tranquilo,

y creo que te ha ido bien.

-Vale, espera. Entonces todo el tema de un amigo que le pasaba esto...

-Nada. Era una tapadera. Debía contar una historia verídica.

Si no, no iba a funcionar.

-Bueno, gracias. -Nada. Oye,

si necesitas lo que sea, aquí estoy.

¿Vale? -Oído, cocina.

-Eh, Bernard. Tuyas.

Hasta luego. -Gracias.

Parecías un experto en la materia.

Estaba el chico encantado. -Lo soy.

Yo también he sufrido eso.

Sé qué es eyacular precozmente, y no me gusta.

Y al final me curé, sí.

El último día llegué ya a 40 segundos o así.

-¿40 segundos? -Sí, más o menos.

¿Has visto la cara de Rey los lunes? Lo seria que era y cómo sonríe ahora.

-¿Sí? -¿No lo viste?

¿Y cómo tiene el cutis?

-¿Y todos de 40 segundos? -No.

A veces 45 o 46. Esos ya cuando estoy a tope.

Cuando ya no puedo más. -Yo no sé si te seguiría el ritmo.

-No se puede, es complicado.

Hasta mañana.

¡Vamos!

Ay, dios mío.

Dios mío. ¿Para qué le digo nada?

Ay, dios mío.

Ay, ay. Ay, ¡ay! Mis lumbares.

¡Ay! ¿Te ayudo?

Que puedo sola, ¿vale? Puedo sola.

Tanto ñoqui, tanto ñoqui.

Si llego a saber que estás así de forma, nos la jugamos al parchís.

Para ya con las bromitas, Blanco,

que no has parado. No has parado.

Tengo... una curiosidad.

¿Qué has sentido? Sentido ¿cuándo?

Cuando te ha adelantado esa abuelita fácilmente.

Te digo una cosa: la juventud está en el espíritu,

y ahí te gano por goleada.

Anda, cállate un ratito y ayúdame a llegar,

que me muero. ¿Voy a por una silla, o un andador?

Un andador mejor. Anda, déjame. Déjame.

Mira... Ay, dios.

Mira, es mi segundo embarazo. El primero lo perdí.

Sigo con malestar general.

Estoy muy cansada, y sigue el dolor de cabeza.

Debe ser muy difícil tener un hijo tan sola.

Yo me perdí el parto de mi hijo. ¿Para qué?

Para ver cómo bajaba a Tercera el Murcia.

La anemia solo es un síntoma, pero algo más está pasando.

La anemia en el embarazo puede suponer parto prematuro y bajo peso.

Te quiero ver positiva. Es muy importante.

No te dejaremos sola.

¡Juanjo, ven con la silla! ¡Y avisa al doctor Blanco!

Tiene las clásicas heridas,

pero ha dado la excusa que dan las víctimas cuando mienten.

Lo que me cuentes a mí es totalmente confidencial.

Tengo que irme.

La escuché gritar desde su cuarto.

-Crees que las lesiones se las causa ella a sí misma.

(GRITA) -Espera.

-¿Qué pasa? -Un momento.

Se golpeaba con una mano y se retenía con la otra.

-Eso es porque un hemisferio del cerebro lucha contra el otro.

Es fascinante. -Yo no sé qué ves de fascinante.

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Centro Médico - 27/06/16 (2)

27 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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