www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4859581
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 26/11/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Tienes una nieta.

Pero no vive conmigo.

De hecho, no la veo nunca.

¡Es preciosa!

Si, al final, tengo lo que dijo la doctora...

No tienes sífilis.

Es una posibilidad. -Que no lo es.

Bueno, si lo fuese,

Martín, Alejandra y tú también, ¿no?

Me he enterado de que Bea y tú estáis saliendo juntos.

Me ha dicho que os estáis viendo fuera del hospital como amigos y...

¿Y?

Nada. Como amigos o no, pues que me alegro.

No hay ningún problema por eso, ¿no? Es decir, entre tú y yo...

No hay un tú y yo. -Pues eso me parecía.

Tú eres libre y yo soy libre.

Lo siento mucho, Esther.

Te grité y me equivoqué.

Pues sí.

No estuvo nada bien. -Ya.

Pero, si me invitas a un café, a lo mejor te perdono.

Bueno, un café y un bocata también.

Un café. -Un café.

Y lo pides tú, que con la reputación que tengo ahora mismo,

me escupen en la taza.

¿Dónde estoy?

En..., en el hospital.

¿En qué hospital, cómo he venido? -Te traje yo.

-Te traje yo. ¿Recuerdas? ¡Laura, eh, Laura!

¿Qué hospital? -¡Ayuda!

¿Sabes cómo te llamas, en qué año estamos?

En...

¡Hay que llevarla a quirófano, urgente!

¿Qué pasa? -¡Sal de aquí!, tienes que irte.

Por favor, coge el monitor.

Sí, llevo a una paciente, con un edema.

Tenemos que operarla ya, el quirófano 3, ¡ya!

¡Doctora!

Oye, ¿qué pasa con Laura?

¿Por qué están tardando tanto con ella?

No están tardando tanto.

Antes de operar, siempre hay un tiempo de preparación.

Pero no lo entiendo.

Parecía mejorar y ahora está ahí dentro, en quirófano,

con un tío que le está perforando el cráneo.

Bueno, uno de nuestros mejores neurocirujanos.

Es que no sé cómo ha podido ponerse tan mal.

A veces las cosas pasan así.

Estábamos descartando hipótesis

hasta que la edematización ha aumentado.

Entonces, ¿fijo que es un tumor?

No, no, no, pero no había tiempo que perder

y por eso la mandé a operar urgentemente.

Y si lo es, ¿qué?

Bueno, si lo es, lo retiraremos y lo analizaremos.

Pero quiero que sepas que esta situación no es tan anormal.

Bueno, sí, claro, para vosotros estará chupado.

Pero es que Laura es mi chica, la quiero.

Es mucho para mí.

No es un paciente más que, hala, venga, para dentro.

Yo no he dicho eso.

Es que no somos números, contamos mucho para algunas personas.

(Teléfono)

Es Ale, Alejandra, ya sabe -Sí.

Lo están pasando de pena. -Ya.

¿Qué, tan difícil es entender una relación a cuatro?

¿Qué veis de malo en eso? -Yo no...

No, es que estoy harto de que la gente nos juzgue.

Da igual que vayas al médico o que vayas al gimnasio,

tienes que ir dando explicaciones.

Cuando lo chungo mucha gente lo tiene aquí dentro.

¡Alfonso!

¿Habéis controlado el edema?

En principio sí.

Hay que esperar veinticuatro horas para tener seguridad,

pero está fuera de peligro.

Muchas gracias. -Ha ido bien.

¿Qué tal has dormido en esa cama?

Bueno...

Es que hace mucho que no se usa.

Tendría que haber comprado un colchón viscoelástico de esos.

No, he dormido muy bien en tu casa, gracias.

Y si has dormido tan bien, ¿por qué estás tan serio?

Porque yo soy así, ya te irás haciendo.

Venga, dime qué pasa.

Pues mira, pienso, precisamente, que en esa cama

habría dormido una niña: mi nieta.

Papá, te pedí por favor que no tocáramos ese tema.

Pues por eso no lo he dicho hasta ahora,

pero fuiste tú la que sacó el tema.

¿Tan grave es que no lo puedes compartir con tu padre?

Y, si lo es, ¿por qué no me lo dices, por qué no lo hablas conmigo?

Está bien, te lo voy a contar.

Pero después lo olvidamos, ¿de acuerdo?

Cometí un error.

Un error gordísimo y que a día de hoy sigo pagando, ¿sabes?

Era de noche, me llamaron del hospital.

Un paciente mío había empeorado y se estaba muriendo.

No lo dudé.

Salí corriendo.

Llegué, se salvó...

y cuando estaba pensando en la copa de vino

que me iba a tomar en casa para celebrarlo,

encuentro la puerta reventada y la policía esperando.

¿Y la niña?

Se despertó.

Nunca le pasaba, te lo prometo, dormía como un lirón.

Se echó a llorar, despertó a los vecinos...

¡Un drama!

Yo sé..., sé que no lo hice bien.

Sí, pero era una urgencia.

Pues donde tú ves urgencia,

la policía y los bomberos vieron abandono.

Me confié.

Tendría que haber buscado a alguien que cuidara de ella,

pero era de madrugada y no...

Entonces fue cuando tu exmarido entró en escena, ¿no?

Vio el cielo abierto.

La ocasión perfecta para pedir la custodia de Raquel.

Desde entonces vive con él.

De esto hace ya cinco años.

Tú has tenido algún contacto con ella, supongo.

Al principio, sí.

La veía de vez en cuando, pero la niña no reaccionaba bien.

Acabé siendo una extraña para ella.

Pues eso es culpa de tu exmarido,

porque él tenía que haber velado para que la niña

no perdiera la relación contigo.

Nunca lo hizo.

Y el hecho de que se hayan ido a vivir a la sierra,

pues tampoco ayuda, la verdad.

Antes me escapaba para verla salir del cole,

pero ahora ya ni eso.

Pues hay que hacer algo para cambiar esa situación.

No, papá, lo he intentado... -No.

Todo, sí.

Solo me queda esperar a que Raquel crezca y escuche.

¡Que no te resignes, Ángela!

Mi versión de la historia, papá. Punto.

¿Y qué quieres que haga?

Es lo que hay.

Bueno,me voy a trabajar, que no quiero llegar tarde.

Y tú tienes una cita.

Ya.

Ahora me voy a cambiar, pero es que primero

quiero ir a la consulta a ver los resultados de un paciente.

¡Buen día!

¿Qué ha pasado?

Mujer, cuarenta y tres años, semiinconsciente.

Ha sido volviendo del trabajo, que ha empezado a andar mal, raro.

¿Quién es usted?

Soy Eugenia Roca, su hermana mayor.

Sara Roca. -Empezó a respirar ahogada

y ni siquiera era capaz de contarme qué le estaba pasando.

Yo no sé lo que es, pero me he asustado mucho, doctora.

Está bradicárdica...

y sudorosa.

¡Sara, Sara! ¿Puede oírme?

Esta paciente está crítica, vamos a Reanimación.

(Pitido continuo) ¡Esperad un momento!

No tiene pulso.

¡Se nos ha parado!

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete...

¡Sara! ¿Qué le pasa a mi hermana? ¡Sara!

(Llaman a la puerta)

¿Cómo estás, guapa?

Me encuentro de pena.

Eso es el postoperatorio, que no has echado la anestesia aún.

¿Ahora resulta que eres médico?

Tranquila, que esta gente sabe lo que se hace.

¿Tú crees?

Porque yo creo que no tienen ni idea de lo que me pasa.

Van dando bandazos.

No sé qué te han puesto, pero has vuelto muy mustia

y no tendrías por qué.

Es que estoy peor que cuando desperté.

¿Qué digo? ¡Que cuando entré en quirófano!

¡Qué dices! Tenías que haberte visto.

Pero bueno, que ya está, que ya pasó.

Por eso quería darte una sorpresa para cuando despertaras.

Aunque bueno, ha sido más idea de Martín y Alejandra.

¿Qué te parece si, cuando te pongas bien, nos pegamos un buen viaje?

¿Un viaje? -Ahá.

Pero si me quedan cuatro pavos en mi cuenta.

Además, que vosotros tres habéis agotado vuestros días de vacaciones.

Bueno, ellos se van a volver antes para conservar unos días.

Y para estar contigo.

Y yo tengo unos ahorros.

A gastos pagados te vas a ir.

No sé.

Nos vamos a Lisboa, ¿qué dices?

¡Pero si está lleno de españoles!

Bueno, pues donde tú quieras.

Toma.

Busca el sitio que más te guste.

Con lo que te gusta viajar, seguro que se te ocurren mil opciones.

Desde luego, ¡cómo sois!

Somos la bomba, ya lo sé, ahora mírate alguna oferta.

A ver si está Polonia, que lo tenemos pendiente.

O repetimos Marruecos y volvemos a pillar un kasba.

¡Hola, qué bien te veo! No esperaba verte tan animada.

Ha sido decirle que nos vamos de viaje y se ha venido arriba.

¿De viaje? ¡Qué bien!

Sí, me apetece.

Aunque, la verdad, me encuentro bastante débil, ¿eh?

Bueno, es normal sentirse así después de una operación.

Pero ¿qué sientes exactamente? ¿Cansancio, fiebre?

Fiebre puede ser. -¿Sí?

Noto mucho, mucho calor, y, en general, muy mal cuerpo.

¿A ver?

Tienes una secreción amarillenta.

¿En el oído? -Sí.

¿Ves cómo no estoy bien?

Puede ser una infección,

una complicación después de la cirugía.

Pero, ¿es grave?

Vamos a ver, voy a darte antibiótico

y también voy a sacar muestras de la secreción, ¿vale?

Así que tendréis que dejar ese viaje para más adelante.

¡Necesito una enfermera, por favor!

Las complicaciones después de una cirugía intracraneal

suelen ser frecuentes y ocurren en una cuarta parte de las veces.

Los principales problemas que suelen darse son de tipo neurológico,

como pueden ser hemorragias o convulsiones.

También pueden infectarse, y los principales factores de riesgo

suelen ser la fuga de líquido cefalorraquídeo,

que sea una cirugía de más de cuatro horas o una cirugía de urgencia.

Hola. -No se levante, no se preocupe.

Hemos conseguido reanimar a su hermana.

¡Ay! Eso significa que está bien, ¿no? ¡Gracias al cielo!

¡Ay, pobre Sara!

Hemos conseguido reanimarla, pero todavía lo peor no ha pasado.

¿Por qué, le van a quedar secuelas?

Su hermana ha entrado en coma.

¡Mi hermana!

Vale, ¿puedo pasar a verla que...?

No, no puede pasar porque ella está sedada e intubada.

Hemos tenido que intubarla para asegurar las vías respiratorias.

¿Pero por qué le está pasando esto, si esta mañana estaba perfectamente?

No entiendo nada.

Nosotros tampoco sabemos qué es lo que le pasa todavía.

Hemos conseguido estabilizarla según venía,

pero tenemos que hacerle pruebas.

Ya.

Por eso quiero hacerle algunas preguntas. -Vale.

¿Su hermana tiene alguna enfermedad, aunque no sea importante? Lo que sea.

No, ninguna de las dos tenemos enfermedades.

Entre otras cosas, porque no nos las podemos permitir.

Trabajamos a destajo en el súper.

Y eso es tanto trabajas, tanto cobras, ya sabe.

Y nunca es suficiente.

Yo soy cajera y Sara es reponedora.

La metí a trabajar conmigo porque me gusta tenerla cerca.

Sara es...

especial, especial, sí.

¿Con especial se refiere a que tiene algún tipo de discapacidad?

No, no es discapacidad.

Es solo que ella le cuesta aprender las cosas

un poquito más que a los demás.

Es un poquito...

lenta, podemos decir.

Yo la tengo a mi cargo, ¿sabes?

Es mi hermana, pero es como si fuera mi hija.

Y lo único que hacemos es ir de la casa al súper

y del súper a la casa.

No hay para más.

Entiendo, una vida sacrificada, ¿no?

¿Y podría ser que su hermana haya intentado evadirse bebiendo?

Pero... es que ella no prueba ni una chispa en Nochevieja.

¿Por qué?

Digo yo que se refiere a alcohol, ¿no?

Sí, sí.

Su nombre es... -Eugenia.

Eugenia. Es que los síntomas que tiene su hermana

encajan con una intoxicación etílica grave.

¿Mi hermana, borracha?

Mire, yo no sé qué decirle, pero por ahí no vayan

porque yo creo que la cosa va por otro camino

y, vamos, que no me parece cuestión de estar perdiendo el tiempo.

Es que no estamos perdiendo el tiempo,

es que nuestro deber es contemplar todas las opciones.

Las opciones, pero mírenla porque mi hermana está grave

y es lo único que tengo.

Y si mi hermana se va, yo no sé que hago.

Y yo la veo y no... Y tengo...

Eugenia, entiendo su estado, pero, por favor, cálmese,

porque ahora es importante que mantenga la calma.

La vida golpea siempre a las mejores personas,

a las que viven y dejan vivir, a las que no se meten con nadie.

Mi hermana y yo somos gente humilde, gente sencilla, no sé...

Criadas con lo justo, pero, a nuestra manera,

siempre felices.

Con decir que hace un par de días se nos rompió la tele

y la única ambición de mi hermana era conseguir una nueva...

No aspiramos a más.

Pero, bueno, ahora mismo lo único que me importa, lo único,

es que mi hermana se ponga bien.

No puedo pensar en otra cosa.

¿Dónde estarán?

Hola, ¿qué tal?

Pues mal, porque me faltan mis zapatillas.

Estaban aquí, estoy totalmente segura. Y no están.

Bueno, tranquila. Yo, si quieres, te presto unas.

Que más cómodas que esos zancos serán, seguro.

Con estos zancos puedo correr maratones.

A ver, que es un consejo de médico, yo, si quieres, te las presto.

¿Y qué quieres que parezca, un payaso?

Ah, vale, muy bonito.

Ya veo que tú también te has subido al carro, ¿no?

Como todo el mundo, muy bien.

Vale, lo siento, ya sé que no estás pasando por un buen momento.

Pero yo tampoco y estoy irritable.

Bueno, a ver, ¿qué te ocurre?

¿Qué me ocurre? El hospital, la gente...

Que nada es como esperaba.

Bueno, es que creo que las cosas se están complicando un poco.

Pues sí, y nos convendría apoyarnos entre nosotros.

Ya.

Voy a trabajar un poco. -Vale.

¿Ya las has encontrado?

¡Ah!

¿Cómo va todo?

Bueno, digamos que he tenido días mejores.

¿Qué pasa, que Marco también te ha machacado por lo de Reina?

Es que estoy condenado.

No ha habido ni una sola persona que me pregunte por mi versión.

Ya.

Es que a lo mejor ha llegado el momento de dejar de darla.

¿A qué te refieres?

Pues que a lo hecho, pecho, Dacaret,

Que ya basta de ir pidiendo perdón por la vida.

Con la cabeza bien alta y a seguir adelante.

Ya, eso suena muy bien, pero ¿cómo se hace?

Pues ahora no tengo tiempo de contártelo, pero...

si quieres, nos vemos luego, a las diez.

¿Quedamos y hablamos tranquilamente?

Vale, ¿a las diez?

¿Dónde?

En el bar de Rafa. -Vale, claro.

Un momento, un momento, no, no, no.

Me manda usted al médico de la empresa, a quien quiera.

Cuando yo digo que mi hermana está grave es porque está grave,

yo no mentiría con una cosa así.

Sí, nada, que sí, que hagan lo que tengan que hacer, pero que...

Perfecto, perfecto.

De acuerdo, de acuerdo, más tarde hablamos, de acuerdo.

Hola. -Hola.

¿Eres Eugenia Roca? -Sí, soy yo.

Soy Lucía Velázquez, soy psicóloga. -¿Qué tal?

¿Viene a hablarme de mi hermana, Sara Roca? -Sí.

-Llevo un rato esperando aquí.

La doctora Marco me ha comentado que con casi toda seguridad

se trata de una intoxicación, pero estamos esperando los resultados.

También me ha dicho que tenéis unas circunstancias

que no son muy fáciles, y me gustaría hablar un poquito más contigo.

¿Nos sentamos? -Vale.

No sé lo que le ha contado la doctora,

pero nuestra vida es bastante sencilla.

No sé, siempre es igual.

Pues me gustaría que me comentaras un poco eso:

cómo es vuestro día a día.

Vale, a ver, Sara y yo nos levantamos a las cinco de la mañana.

Cogemos el cercanías, el autobús, llegamos al trabajo,

echamos las ocho horas de la jornada, las horas extras, las que encartan,

y de nuevo para casa.

Bueno, casa, si es que se le puede llamar así,

porque eso está que un día se nos viene encima.

Pues es una vida que es un poquito ingrata, ¿no?

Sí, la verdad.

Hay veces que a una se le quitan las ganas de vivir.

¿Ese pensamiento lo tienes muy a menudo?

No, no, a ver, es una forma de hablar, no quería decir eso,

pero que... que es duro.

¿Y a tu hermana, la has notado últimamente

que estuvieras más triste, decaída, que se dejara de cuidar?

¿A mi hermana? -Sí.

¿Por qué lo pregunta?

Porque cuando se tienen tan poquitas satisfacciones en la vida,

a veces, lo que hacemos los seres humanos

es buscar satisfacción a corto plazo, ¿no?

Y aunque la doctora Marco me ha dicho que crees que tu hermana no bebe,

¿cabe la posibilidad de que lo hiciera a escondidas

y que se le hubiera ido la mano en algún momento?

Pero, a ver, ¿usted se da cuenta de lo que está diciendo?

Es que me parece una cosa que..., que... No sé, ¿no?

Es mi obligación preguntártelo.

Ya, es su obligación, pero, mire, si lo que insinúa es que mi hermana

ha hecho eso a propósito, ya le digo que por ahí no vaya.

Mi hermana no ha intentado suicidarse,

si eso es lo que quiere decir.

Y eso se lo aseguro yo, ¿eh? -Sí, sí.

Y...

Bueno, tranquila, tranquila, ¿vale?

El rechazo de Eugenia ante la posibilidad de que su hermana

haya intentado suicidarse es absolutamente normal.

De hecho, la mayor parte de los familiares,

ante un suicidio de una persona cercana, normalmente no lo aceptan

porque lo sienten como...

Como un fracaso.

En nuestro caso, necesitamos saber si la intoxicación

ha sido de forma accidental o de forma voluntaria.

¿Cómo, una candidiasis?

Sí, es lo que dicen los resultados de los cultivos y de las biopsias.

Pero, ¿cómo puede una candidiasis dejarme tan hecha polvo?

¿Seguro que es eso? -Sí, seguro.

Perdóname, pero me cuesta creerlo.

Nosotros tenemos mucho cuidado en nuestras relaciones sexuales.

Sí, Laura, pero, aun así...

No, no, es que, aunque no... O sea, aunque no entiendo mucho del tema,

pero eso se pasa con cuatro pastillas, ¿no?

Y a mí ya me han operado de un edema cerebral,

me sale no sé qué del oído y...

Laura, es que no me has dejado acabar.

Lo que tú tienes es una candidiasis invasiva, que es mucho más grave.

El origen puede ser una inmunodeficiencia celular

porque puede que tu organismo sea más proclive a contraer enfermedades,

ya que existe también la posibilidad

de que tengas VIH.

¿Sida?

¿Qué?

No, no, no, pero eso es imposible.

Puede que sea poco probable, pero imposible no es.

No, ya le digo yo que no, que ni ella ni yo...

No, no.

Bueno, es solo una posibilidad, no hay que ponerse en lo peor,

pero sí que hay que estar preparados para todo, por si acaso.

Es que no entiendo cómo...

Laura, no te preocupes, en ese caso, hoy en día, el virus se controla

y puedes tener una vida prácticamente normal.

Prácticamente normal, ¿qué significa?

Pues que voy a estar enferma y medicada de por vida.

¿Cómo no me voy a poner en lo peor?

En cualquier caso, Laura, voy a cambiarte el tratamiento

y voy a solicitar que te hagan más pruebas.

¿No tenía que haber empezado por ahí?

¿Por dónde?

¿Y obviar que existe esa posibilidad?

Yo creo que es mucho mejor que os tenga informados

y que estéis preparados para lo que pueda venir.

De todas formas, cuando salgan los resultados de la analítica

saldremos de dudas.

Y yo voy a intentar que sea lo más rápido posible, ¿vale?

Vale.

Contraer el VIH no equivale a una sentencia de muerte,

como hace cuarenta años.

Hoy hay tratamientos que te permiten controlar la infección

y convivir con ella como si fuese una enfermedad crónica.

Quizás esto haya influido en que la gente

haya bajado la guardia.

Pero el virus sigue estando ahí y por eso es tan importante

mantener siempre relaciones sexuales con protección.

Es que no tiene ningún sentido, es que mucha ciencia y mucha ciencia,

pero, al final, la gente lo analiza todo desde su prisma.

A la doctora le ha entrado mal lo del poliamor

y nos ha juzgado desde el principio.

Pero, a lo mejor, no es nada definitivo, ¿sabes?

A lo mejor, solo es una posibilidad y ya está.

No habría dicho algo tan heavy si no estuviera prácticamente segura.

Que no, que no me da ninguna confianza.

Nos ha juzgado desde el primer momento que entramos por la puerta.

Alberto, basta ya, ¿vale?

¿A mí qué me importa lo que piense la tía esa?

Creo que tenemos cosas más importantes en las que pensar.

Ya, lo sé, perdona, tienes razón.

Es que no es un catarro.

Es una enfermedad muy, muy grave.

Bueno, pero ya has oído lo que ha dicho.

Si al final es lo que tienes, pues, en los tiempos que corren,

no es para tanto.

¿Que no es para tanto?

Alberto, ¿pero tú qué te crees que pasará contigo?

¿Y con Martín y con Alejandra?

Que esto no sale de un día para otro.

Que probablemente vosotros también estéis contagiados.

Tendréis que haceros las pruebas

y, en fin,hay que tener en cuenta que es...

¿Qué?

Pues que de dónde ha salido todo esto, ¿quién es el foco?

Uno de los cuatro ha tenido un rollo fuera del grupo.

Con alguien infectado.

Y te lo digo desde ya: yo no he sido.

Yo tampoco.

Eugenia, ya tengo todos los resultados de las pruebas

que le hemos hecho a su hermana y todos los resultados son normales

o tienen los parámetros cerca de la normalidad,

excepto una prueba. -¿Cuál?

La gasometría venosa.

Hemos visto una acidosis metabólica muy llamativa.

Perdone, pero no lo entiendo, si no me lo traduce, no...

Claro, en la acidosis en la sangre hay una disminución

de la concentración del bicarbonato.

Esto tiene múltiples causas,

como una acumulación de ácido láctico,

una insuficiencia renal, una acumulación de cetonas,

como sucede en la diabetes mellitus.

Pero mi hermana no es diabética...

Ya, pero es que, entre otras causas, también está la ingesta

de determinados fármacos y la ingesta de algunos tóxicos,

como el etinenglicol y el metanol.

¿Alcohol?

Ambos lo son.

Pero que ya también les dije que mi hermana no toma alcohol,

que es que no bebe una copa ni para brindar.

Es que es muy sosa.

Eugenia, lo que le estoy tratando de decir ahora tiene relación

con lo que ha hablado antes con la psicóloga.

Ya, no, no, no, que no, que no, que no, doctora, que no,

que mi hermana es incapaz de hacer algo así a propósito,

que ya se lo digo.

Mire, y les voy a decir una cosa: si siguen buscando por ahí

me pienso llevar a mi hermana a otro hospital

porque veo que están más que perdidos.

No estamos perdidos, es que no podemos dar nada por supuesto.

Como ya le he dicho antes, tenemos que contemplar todas las opciones.

Oiga, doctora, que también puede ser que si mi hermana

tiene todo ese veneno en el organismo

es porque trabaja con todos esos productos en el supermercado.

Claro, claro, es que va a ser eso, va a ser eso.

Lo tengo claro, va a ser eso.

Va a ser que, como nos pasamos tocando y oliendo esos venenos

y los jefes no nos dicen nada, mi hermana se ha intoxicado,

seguro que es eso, pregúntele a esa gentuza.

Pregúntele, que seguro que ellos lo saben.

Pues sí, sí, convendría investigarlo, claro.

Claro, convendría investigarlo.

¿Pero quién lo investiga, yo?

Una simple cajera, ¿no?

¿Puedo pasar, por favor?

Quiero ver a mi hermana, quiero ver a mi hermana, por favor.

Déjeme pasar.

No, Eugenia, es que su hermana sigue en coma.

Le estamos administrando una medicación para la acidosis.

Pero quiero pasar, quiero pasar, por favor.

Solo un minuto, un minuto, por favor. Solo un minuto.

Pero quiero verla.

No quiero que se vea sola.

Vale, pero un minuto. -Vale.

Que se haya intoxicado con algún producto

que manipule en su entorno laboral es algo que todavía no descartamos.

Pero es bastante más probable que haya ingerido un tóxico

de forma voluntaria.

Que a su hermana le cueste aceptar esta idea es totalmente comprensible

porque tiene que ser muy doloroso pensar que un familiar tuyo

ha querido quitarse la vida.

Y más si tienen una relación tan cercana,

que solamente se tienen la una a la otra.

¡Sara!

¡Sara, bonita!

Soy yo, soy Eugenia, ¿qué tal?

¿Cómo estás, cariño?

Mira, que todo está está bien.

Que todo está bien, que estate tranquila, ¿vale?

Ya mismo nos vamos para casa, ya verás.

Y con el riñón bien cubierto.

Se lo están tragando todo, Sara.

Están picando como benditos.

Bueno, la empresa ha estado ahí, ahí, que se ha mosqueado un poquillo.

Pero el dinero nos lo van a dar.

Sí o sí.

Se van a acabar nuestros problemas.

Ya está, ya nos vamos a ir tranquilitas.

Lo estás haciendo...

Lo estás haciendo...

de maravilla, Sara.

Está saliendo todo como lo leí en Internet.

Ya me lo dirás tú cómo ha merecido la pena.

(Pitidos)

¿Eso qué es, Sara?

¡Enfermera, ayuda, por favor, enfermera!

¡Sara!

(Llaman a la puerta) ¿Sí?

-¿Puedo pasar un momento?

¿Cuándo le he dicho que no a un colega?

Verás, hay una cosita que me tiene un poco preocupado.

¿Lo de ayer? De verdad, que no te tienes que preocupar.

A ver, Beatriz consideró adecuado

contarme que estabais saliendo juntos,

cosa que, por otra parte, no me interesa en absoluto.

Pero mientras vuestra relación, más o menos amistosa,

no repercuta en el trabajo, todo bien.

Me alegro, pero no era eso lo que te venía a contar.

Es sobre tu padre.

¿Le ha pasado algo que yo no sepa?

¿Por qué lo dices?

Porque tenía una revisión hoy con él.

Era una revisión bastante importante.

Tenía que hacerle un par de pruebas y no ha venido.

Claro, si he venido con él, ¿le has llamado?

Le he llamado, al principio no lo cogía y ahora ya no da señal.

A lo mejor se ha metido en el baño, que hay poca cobertura.

Mis mensajes no los ha leído, desde luego.

Y le he buscado ya por todas partes: en la terraza, en la cafetería...

Me estás preocupando, voy a llamar a Recepción.

No, a ver, espera, espera,

que seguro que se ha retrasado por ahí enredando con algo.

¿Y si se ha mareado?

No tenía que haberte dicho nada, que seguro que no pasa nada.

Venga, déjalo, ya verás, yo me encargo. -Bueno.

Espera. -Avísame si tarda, ¿eh?

Bueno, Eugenia, te hemos llamado porque necesitamos respuestas.

Ya, pero yo creo que quedó claro que mi hermana

no había hecho nada a propósito y que iban a investigar a la empresa.

Es que, según cómo se está desarrollando todo,

eso no está tan claro.

Hemos analizado el líquido verdoso que salía de la sonda

y el laboratorio ha confirmado que es etilenglicol.

¿Pero cómo pueden estar tan seguras?

Porque lo ha analizado el laboratorio.

Vale, vale, pues ya está, si ya saben lo que es,

ya sabrán cómo curarla.

No es tan sencillo

porque, aunque estamos intentando neutralizar los efectos,

tu hermana ingirió grandes cantidades.

Y no sabemos cómo va a responder.

Pero saldrá adelante, ¿no?

Honestamente, no sabemos cómo va a evolucionar.

Puede que sea un proceso largo o...

A mí no me importa que el proceso sea largo o larguísimo,

a mí lo que me importa es que mi hermana se ponga bien.

Mi hermana es una jabata, ustedes no la conocen,

es que no la conocen.

Mi hermana saldrá de esta, y yo estaré con ella, a su lado,

para decirle que todo va a ir bien, que se acabaron los problemas,

que la empresa le dará lo suyo que nos vamos a casa y ya está.

Eso es. -Sí, sí, tranquila.

No sé si te ha quedado claro que lo que ha ingerido tu hermana

es anticongelante de coches.

Sí, y es importante saber si lo consumió por error...

O si lo ha hecho voluntariamente.

Es muy importante saberlo para ayudarla,

pero también te queremos decir que eso

va a influir en la posible indemnización.

Eugenia, hemos estado hablando con la trabajadora social

y, según nos ha informado, si no pones una reclamación a la empresa,

todo quedará ahí.

Sí, vale.

Vale, entonces, ¿qué tengo que hacer?

Quedarme aquí de brazos cruzados y ya está, ¿no? ¿No hago nada?

Es que, si reclamas, van a abrir una investigación.

Me van a pedir un informe.

Y, una vez descartado el accidente, que es algo muy poco probable

porque ese tipo de compuestos van en envases de seguridad...

Sí.

Y descartado el intento de suicidio...

Es que solo quedaría la opción del fraude,

y no sé si sabes que eso es muy grave.

Es que tu hermana podría acabar en la cárcel.

En la cárcel. Encima de lo que le está pasando, ¿no?

Claro.

Por eso necesitamos conocer los motivos

que han llevado a tu hermana a ingerir este tóxico.

Yo... Yo es que no sabía nada de esto y...

Pues sí, este tipo de investigaciones son muy rigurosas.

No se dejan cabos sueltos.

Ya, vale, pero yo ya he puesto en marcha la reclamación.

La puedes retirar.

Quiero ver a mi hermana.

Quiero ver a mi hermana, yo solo quiero verla.

Quiero estar con ella cuando despierte,

por favor, yo solo quiero ver a mi hermana.

Vale, ahora intentaremos que la veas.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 26/11/18 (1)

Centro médico - 26/11/18 (1)

26 nov 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 26/11/18 (1)" ver menos sobre "Centro médico - 26/11/18 (1)"
Programas completos (1178)

Los últimos 1.191 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios