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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 26/06/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Ruth, la amiga de la doctora Rey, ha venido en ambulancia al hospital

porque presenta un cuadro de hemorragia rectal

con dolor abdominal y malestar general.

-Hola, ¿qué ha pasado?

-Ha sangrado por el ano y tiene náuseas.

-No sabíamos si llamar a una ambulancia, pero nos hemos asustado.

Habéis hecho bien. Llevadla a REA. -Gracias.

¿A quién llamas?

A Rey, que está en Estados Unidos y Ruth es su amiga.

Seguro que quiere saber que está aquí.

Espera, espera.

No sabemos si lo que tienes grave, no la asustes sin necesidad.

Vale, puede que tengas razón. Voy para allá.

Vamos.

-Bueno, Ruth, ¿has tenido algún problema como este anteriormente

o alteraciones con las deposiciones?

-No, la primera vez antes, en casa, y ahora, el ambulancia.

-Vale, de acuerdo. Y cuando evacuas sangre, ¿notas dolor?

-No, no, sólo me duele la barriga.

-Vale, escucha, ¿últimamente te sientes como decaída

o que has perdido peso o que tienes menos apetito?

-No, estoy igual.

-Lo de Luisa colea más de lo que parece, Ruth.

-Mamá, ahora no es el momento.

-Bueno, ¿estás diagnosticada de alguna enfermedad?

-Tiene colon irritable.

Y la operaron hace cuatro años de apendicitis.

Me acuerdo perfectamente

porque la pilló sola en casa en pleno mes de agosto.

Yo estaba de vacaciones y tuvo que llevar a un compañero de trabajo.

-Bueno, voy a palparte el abdomen.

-Y esta vez, menos mal que estaba yo en su casa,

porque si no hubiera sido otro tanto de lo mismo.

Este es otro motivo por el que tiene que buscarse pareja.

Se lo he dicho mil veces, que no puede vivir sola.

-Bueno, Ruth, tienes el abdomen distendido y dolorido, ¿de acuerdo?

Pero no presentas peritonismo. A ver las uñas...

Vale.

Saturación de oxígeno está normal.

No tienes fiebre.

¿Y la presión arterial? -La presión arterial está baja.

-Vale. A ver, abre la boca.

Vale, sí que he visto que tienes mala perfusión.

-¿Qué es eso?

-Quiere decir que la circulación sanguínea no es correcta,

y además presentas palidez,

lo cual puede ser indicativo de una posible anemia.

-¿Y de qué viene?

-Pues no lo sabemos aún, tenemos que hacer una analítica.

¿Te encargas? -Sí. Claro.

-Muy bien. Y aparte, que sepas que tendrás que quedarte ingresada.

Las causas más comunes de una hemorragia rectal

dependen de la edad,

pero suelen incluir algunos casos de diverticulitis,

enfermedades inflamatorias intestinales, pólipos, úlceras,

y en algunos casos, cáncer.

Esperemos que no sea el caso de Ruth.

-¿Qué ha pasado?

-Que me la he encontrado en casa y estaba en el suelo desmayada.

No paraba de echar babas por la boca y decía cosas sin sentido.

-Vale, a reanimación, por favor, venga.

¿Cómo se llama? -Rebeca.

-Está hipotensa.

-¡Rebeca! ¡Rebeca!

El Glasgow es bajo. -No tiene fiebre.

Si ven a alguien con una posible crisis epiléptica, como la de Rebeca,

es fundamental facilitar

que el paciente se encuentre sobre una superficie firme y lisa.

También hay que retirar cualquier objeto

que haya alrededor para evitar que se golpee con él.

Por supuesto, no intentar meterle nada en la boca

y llamar urgentemente al 112.

-La frecuencia cardiaca es baja.

Luz, vamos a cogerle una vía con suero

y hay que hacerle una analítica con hemograma,

bioquímica y hemostasia y también hay que sondarla.

-De acuerdo.

-¿Tu madre está diagnosticada de alguna enfermedad importante?

-Sí, hace meses que toma medicación para la depresión.

-Vamos a hacerle también un análisis de orina con un estudio de tóxicos

y ponle una ampolla de flumazenil, por favor.

-Sí, ahora mismo. -¿De tóxicos?

-Julio, vamos a hablar fuera un momento.

-¿Qué le pasa a mi madre?

¿Por qué le pides los análisis tóxicos?

-Julio, por el estado de tu madre,

estoy barajando que pueda ser una hipoglucemia,

una epilepsia o una intoxicación por fármacos accidental o provocada.

¿Tu madre últimamente tiene fallos de memoria

o sabes si se confunde con la medicación?

-No, mi madre está perfectamente.

¿Estás insinuando que mi madre se ha intentado suicidar?

Porque si me estás insinuando eso, te estás equivocando mucho.

-Julio, tranquilo.

Mi deber como médico es contemplar todos los posibles diagnósticos

y tu madre, ahora mismo está sufriendo una depresión.

No sería nada descabellado... -Me parece estupendo

que tengas que contemplar todos los diagnósticos posibles,

pero tú no tienes ni idea de quién es mi madre y mi madre jamás haría eso.

Esa doctora se equivoca.

Mi madre es una mujer fuerte, es una luchadora.

Me crio a mí solito pasándolas canutas y nunca se achantó,

nunca la escuché quejarse.

Lo que no puede ser es que ahora venga esa doctora

a decirnos lo que nos está diciendo.

Ruth, la paciente con hemorragia rectal,

está a la espera de que le comuniquen los resultados

de la analítica que le han realizado.

-Hola, cariño. Soy yo.

Estoy en el hospital.

Llámame cuando puedas, por favor. Te quiero.

-He hablado con la tía Encarnita.

Me ha dicho que no te preocupes, que seguro que no es nada.

Y te manda besos.

Ruth, ¿cuándo piensas hablar con Rey

de lo que ha pasado con el negocio de Luisa?

-Pues no lo sé.

Ella está fuera de España ahora, mamá, y

ya te he dicho que esto es un asunto

entre la doctora Rey y yo. -Vale, vale.

He estado hablando con tu tía de lo de buscarte pareja.

-En eso no te metas tampoco, por favor.

-Bueno, vamos a ver, en los asuntos de dinero no me voy a meter,

pero es completamente lícito que me preocupe por tu vida sentimental.

Soy tu madre.

He estado pensando en los hijos de algunas amigas.

Ernesto, no, porque se acaba de separar

y seguro que todavía está bajito, ¿qué te parece Mario? ¿Mm?

Es alto y tiene un buen trabajo.

-Y es gay.

-Ah, no lo sabía.

Bueno, pero está Fernando, su hermano.

Que es más bajito, pero es buen chico...

-¡Mamá! ¡Basta ya!

Mi hija se lo toma mal y piensa que es la excentricidad de una loca,

pero es que estoy realmente preocupada.

No tiene hermanos, no tiene familia, solo me tiene a mí.

¿Qué va a ser de ella cuando yo le falte?

¿Quién la va cuidar?

Además, con todo lo que trabaja, no tiene muchos amigos.

No tiene tiempo, la verdad.

-Hola, ¿qué tal? -(Ambas) Hola.

-Bueno, Ruth, tengo los resultados, ¿de acuerdo?

Y han evidenciado que tienes anemia. -¿Y se sabe la causa?

-Sí, bueno, seguramente por la hemorragia rectal, ¿de acuerdo?

-¿Y puede que sea cáncer? -¡Cómo va a ser cáncer!

-Mi madre biológica murió de cáncer. -Ya.

Pues, Ruth, no te voy a engañar, cabría la posibilidad,

pero vamos a hacer un TAC para descartarlo.

Bueno, luego os veo.

-Perdona, ¿puedo hablar contigo un momento?

-Sí, claro.

-Mamá, ¿podrías dejarnos a solas, por favor?

-Sí, claro.

Aprovecho y me tomo una tila.

-Gracias. -Hasta luego.

¿Tienes algún problema? -Bueno, a ver cómo te lo cuento.

He recibido una oferta por la empresa de Luisa.

Es de la competencia.

Y me han hecho una oferta descomunal y...

-Supongo que te estás planteando venderla, claro.

-Sí, sí. Pero sobre todo estoy preocupada

por cómo se lo va a tomar Rey.

Y... sospecho que a ella no le va hacer mucha gracia.

-Te aseguro que no.

-Y ahí es donde quiero que entres tú.

-Ruth, sinceramente, no me quiero meter en esos asuntos.

-Estaría muy agradecida en que me echases un cable.

-Y yo te digo que no insistas porque no me voy a meter en ese jaleo,

¿de acuerdo? Mira,

no soy ningún genio con los cambios horarios, pero si no me equivoco,

creo que ahora debe estar desayunando, así que puedes probar.

¿Vale? -Vale. Muchas gracias.

-Venga.

-Y con esto, ya puede ir a hacerse el TAC. ¿Le acompañas tú, Luz?

-Claro que sí. No te preocupes. -Hasta luego.

-Silvia, ¿estás bien?

A lo mejor tenías que rebajar un poquito el nivel de estrés.

-¿Qué pasa? ¿Eres de los que tratan a las embarazadas como enfermos?

-No, no, solo a las que se apoyan en las puertas porque están cansadas.

-Álvaro, ocúpate mejor de tus asuntos profesionales.

-Es precisamente lo que estoy haciendo.

¿O qué te creías? ¿Que era algo personal?

A indicación de la doctora Marco

se procede a realizar un lavado gástrico a Rebeca Ortiz,

la paciente con una posible intoxicación por fármacos.

El lavado gástrico es un procedimiento

en el que se introduce una sonda en el estómago

para intentar eliminar un tóxico que todavía no ha sido absorbido.

El lavado gástrico se puede complementar

con la administración de carbón activado,

como ha sido el caso de Rebeca.

Y una vez completado el proceso, lo único que podemos hacer

es esperar a ver qué nos dicen los resultados de los análisis.

Sí, sí. Es un tema peliagudo. ¿Sabes si han hablado entre ellas?

Sí, sí han estado hablando. Ya, ¿y qué se han dicho?

Pues imagínatelo, Rey le ha dicho a Ruth

que a Luisa no le gustaría esa decisión.

Ya, ¿y tú qué opinas? ¿Y tú?

No, he preguntado yo primero. Ya.

Pues creo que me posiciono con Ruth, la verdad.

Porque le han dejado el negocio a ella

y tiene todo el derecho a hacer lo que le dé la gana.

Lo que pasa es que ha tenido un ataque de sinceridad

y se lo ha contado a Rey y le ha salido el tiro por la culata.

Yo, en cierto modo, entiendo un poquito a Rey, ¿eh?

Blanco, si yo también la entiendo.

Tenía una relación muy especial con Luisa, era algo mágico,

y el hecho de vender el negocio

es como forzar que esa relación desaparezca.

¡Pues claro que la entiendo! Vamos.

-Doctora, ¿se sabe algo ya? -Sí, ya tengo los resultados.

En los análisis de sangre no hemos encontrado nada, son normales.

Así que se descarta la hipoglucemia.

Pero en los análisis de orina, en el estudio de tóxicos,

hemos encontrado restos de benzodiazepinas.

-¿Y eso qué es?

-Es un compuesto de la medicación que toma tu madre para la depresión.

-Bueno, pero eso es normal, ¿no?

Que tenga el compuesto en la sangre, ella toma esa medicación.

-Sí, Julio, es normal, tienes razón.

Pero eso nos obliga a no descartar la intoxicación todavía.

-Mire, doctora, le he dicho mil veces que mi madre nunca haría eso.

¡Mil veces! ¡Y no entiende nada! ¡Joder!

-Por favor, tranquilízate.

También existe la posibilidad de que tu madre se haya caído al suelo,

se haya dado un golpe en la cabeza

y se ha producido una hemorragia cerebral.

Por eso quiero hacerle un TAC craneal y así también podremos ver

si hay alguna lesión que ha podido provocar la crisis epiléptica.

(Megafonía) Doctora Marco, acuda urgentemente a cuidados intensivos.

-¿Eso es por mi madre? No, no, no... -Julio, por favor, espera aquí.

-Te la sujeto. -Vale. Luz, es una crisis compulsiva.

Prepara un antiepiléptico, por favor. Lo quiero intravenoso, por la vena.

-Vale.

-Ya está. -Ha entrado en coma.

-¿Qué dices? -Prepara el material para entubar.

-Vale.

A Ruth, la paciente que ha llegado a Urgencias con una hemorragia rectal,

le han realizado un TAC

para averiguar la causa de dicha hemorragia.

Ahora espera a que el doctor Dacaret le comunique los resultados.

-Hola, soy yo.

No, te lo digo por si no te acuerdas de mi voz.

Sí, sí, estoy en hospital.

Te he dejado un mensaje de voz.

Bueno, ¿vas a venir a verme?

¿Te importa? No sé.

Bueno, no, no estoy bien. ¿Y tú?

Mira..., no quiero discutir.

Vamos a dejarlo aquí, ¿vale? Bueno, sí...

Ah, recuerdos a tu mujer. Venga, hasta luego.

-Hola, ¿todo bien?

-Me he encontrado al doctor en el pasillo,

pero no me ha querido contar nada hasta que no estuvieses delante.

-Eso es. Os lo cuento a las dos, ¿de acuerdo?

Tengo los resultados del TAC y hemos descubierto

que existe una malformación en los vasos que nutren el yeyuno.

Yeyuno es una parte del intestino.

Esto no es un tumor, ¿de acuerdo?

Es una lesión y tenemos que seguir investigando lo que ocurre.

-Entonces, ¿no es cáncer?

-Bueno, lo que hemos descartado es un tumor en el intestino,

que es el posible causante del sangrado,

pero tenemos que seguir haciendo pruebas

para ver exactamente lo que ocurre.

-Pues, por favor, hagan las pruebas cuanto antes

porque es que me voy a morir del susto

antes de saber lo que tiene mi hija.

-Sí, de hecho, vamos a hacer una arteriografía.

Una arteriografía es una prueba de imagen que utiliza rayos X

y un tinte especial para observar el interior de las arterias.

-Ruth, ¿alguna pregunta más? -Sí, pero no tiene que ver con esto.

¿Nos puedes dejar?

-Voy a llamar a la tía y me tomo otra tila.

-Hasta luego.

Dime.

-Es sobre el tema de la empresa de Luisa.

Al final he aceptado la oferta y he vendido.

-Pues mira, sinceramente, creo que es lo mejor que podías hacer.

-Gracias. Me he quitado un peso de encima.

He hablado con Rey y...

no se lo ha tomado muy bien,

pero he conseguido calmarla y lo ha entendido.

-Bueno, y, además, estando aquí en el hospital...

-Eso no se lo he comentado.

Y te agradecería que no lo supiera, por favor.

-Como tú quieras. Entonces, ¿solucionado?

-Pues la verdad que no del todo.

Porque le he ofrecido todo el dinero a ella.

Me gustaría que se lo quedase. -¿Y te ha dicho que no?

-Pues no entiendo por qué,

porque ese dinero en verdad es de Luisa, no es mío.

Y yo creo que quién mejor que ella para administrar ese dinero.

Ella tiene el alma de Luisa,

así que te agradecería que tú intervinieras y la convencieras.

-Lo puedo intentar, pero no te aseguro nada

porque la conozco demasiado. -Por favor.

-Venga, pues lo intento. -Muchas gracias.

-Hasta luego.

Tras tener una crisis compulsiva y entrar en coma,

la doctora Marco ha realizado un TAC a Rebeca

y se dispone a comunicar el resultado al hijo de la paciente.

-Julio, ya tengo los resultados. ¿Podemos hablar?

-¿Qué?

¿Vas a dar ya con lo que le pasa a mi madre?

-El TAC es normal.

No hay ninguna lesión. -¿Y eso qué significa?

-Eso significa

que no hemos encontrado ninguna hemorragia cerebral

ni ninguna lesión que haya podido provocarla la crisis compulsiva.

Solamente nos queda la intoxicación.

Julio, sé que es un momento muy delicado,

pero tengo que preguntarte si cuando fuiste a casa de tu madre

y te la encontraste allí, viste algún blíster de sus pastillas vacío.

Es que necesito saber si con lo que se intoxicaba

ha sido con sus pastillas

para asegurarme de que estoy poniendo el tratamiento correcto, entiéndelo.

-No vi nada cuando entré.

Entré en casa y la vi en el suelo, pero yo...

Doctora, ¿qué pasaría

si no encontráis la sustancia con la que mi madre se ha intoxicado?

Ahora mismo el problema al que nos enfrentamos

es que sin saber cuál es el tóxico que le ha provocado el coma a Rebeca,

no podemos hacer nada más que esperar.

Sería vital que Julio encontrase cualquier indicio en casa.

Charo espera a tener noticias de la prueba

que le están realizando a su hija.

-Charo. -¿Qué ocurre?

-Hola, mira, te cuento, hemos podido confirmar que se trata

de una lesión en los vasos del yeyuno, ¿de acuerdo?

Hemos intentado embolizarla... -¿Embolizarla?

-Sí, quiere decir cerrarla, pero no hemos podido

porque es demasiado grande. -Bueno.

¿Y qué va a pasar ahora con Ruth? -Pues nos la llevamos al quirófano.

-Sí, no te preocupes, hija, que todo va a salir bien.

-Perdóname por haber sido tan brusca con el tema de los novios, por favor.

-No pienses en eso ahora. No pienses en eso ahora.

-Bueno, hasta ahora. -Hasta luego.

Hemos encontrado una tumoración vascular en la zona del yeyuno,

así que durante la intervención hemos cogido una pequeña muestra

y la hemos mandado al Laboratorio

para que la estudien con la máxima rapidez posible

y nos digan el grado de malignidad que presenta.

Dependiendo de los resultados haremos una cosa u otra.

-Doctora, doctora.

-¿Qué pasa, Julio? ¿Qué pasa?

-He encontrado esto en la cocina.

Al lado del desayuno de mi madre.

Es mataratas.

-Voy a informar al Centro Nacional de Toxicología.

Llamo de Centro Médico. Soy la doctora Silvia Marco.

Llamo por una intoxicación por alfacloralosa.

Afortunadamente, en el Centro Nacional de Toxicología me han dicho

que hemos seguidos los pasos y el tratamiento adecuado

para desintoxicar a Rebeca.

Esperemos que su organismo reaccione favorablemente

o no habrá nada más que podamos hacer.

La doctora Marco le está retirando la intubación a Rebeca,

la paciente con intoxicación por alfacloralosa

que ha reaccionado por fin el tratamiento.

Llaman a la puerta

-¿Lo haces tú solo, por favor?

Julio, tu madre está muchísimo mejor, y pronto podrás pasar a verla.

-Gracias, gracias por la información, pero no quiero verla.

Sólo he venido para saber que estaba bien.

-¿Pero por qué no quieres verla?

-No puedo.

-Álvaro. -¿Qué?

-Quiero hablar contigo un momento.

-Espero que se trate de un asunto profesional y ya está.

-Por supuesto. -Dime.

-Es una paciente que se ha intoxicado voluntariamente

y quiero que le hagas una valoración psiquiátrica.

-¿La paciente ha reconocido que ha sido de forma voluntaria?

-Todavía no porque la acabamos de extubar y su hijo no quiere verla.

-Pues en ese caso me parece que con quien tiene que hablar primero

es con el hijo.

-Ya, pero también tendrás que hablar con ella...

-Silvia, ¿qué te pasa? Silvia, ¿estás bien?

-Sí, sí, sí. Ha sido como una pequeña contracción.

También me molesta un poco la pelvis con los movimientos,

pero ya se me ha pasado, de verdad. Me lleva pasando unos días...

Estoy bien. Se me ha pasado. -Silvia, Silvia...,

vamos a la consulta, te voy a explorar, vamos.

Tienes febrícula.

-¿Y entonces?

-Pues por la clínica podría tratarse de una corioamnionitis,

así que voy a hacerte una analítica

y voy a consultar con el ginecólogo tu caso.

La corioamnionitis es la inflamación aguda,

habitualmente de causa infecciosa,

de las membranas placentarias y su contenido.

Es decir, el líquido amniótico, el cordón umbilical y el feto.

-Gracias.

Ahora viene.

-Álvaro, estoy solamente de seis meses.

El niño no puede nacer todavía

porque podría tener secuelas graves o incluso podría morir en el parto.

-Silvia, tranquila, ¿vale?

Vamos a esperar a ver lo que dice el ginecólogo.

-Pero si ya sabes qué va decir el ginecólogo.

Va a querer hacerme una ecografía vaginal

para valorar el cuello del útero

y ver si hay amenaza del parto pretérmino

y después tendrá que hacerme una amniocentesis

para comprobar si hay infección del líquido amniótico.

Y como tú bien sabes,

la amniocentesis no está exenta de riesgos.

-Silvia, estás nerviosa, lo sé, Lo entiendo.

Pero intenta calmarte, ¿vale?

Porque el estrés no te conviene nada en tu estado.

Llaman a la puerta

El ginecólogo ha examinado a la doctora Marco, y, efectivamente,

ha observado un acortamiento del cuello del útero.

Así que ahora hay que hacer una amniocentesis de urgencia.

Esto consiste en extraer una muestra del líquido amniótico para analizarla

y ver si ese líquido está infectado o si hay algún problema con el bebé.

Tras haber sido intervenida, Ruth se recupera en su habitación,

mientras su madre, Charo, espera a que el doctor Dacaret

le informe de los resultados de Laboratorio.

Tranquila porque tu hija está en buenas manos,

así que no te preocupes por nada, ¿vale?

-Vale. Bueno, quiero decirte algo. -Claro.

-Sé que Ruth le ha ofrecido a Marina el dinero de Luisa

y que lo ha rechazado.

-He estado hablando con Rey

y parece que ha entendido que no se puede enfadar

porque Ruth venda las propiedades de Luisa. Eso es una cosa.

La otra es que quiera quedarse con el dinero.

Sinceramente, lo dudo porque la conozco perfectamente

y eso no va pasar.

Puede que te tengas que quedar tú el dinero.

-No, yo no necesito para nada. Vivo muy bien.

Y en cuento a Ruth, bueno,

ya sabes que es una alta ejecutiva y tiene un sueldazo.

Planes de pensiones, fondos de inversión...

No, nosotras no necesitamos ese dinero para nada.

Solo sería un quebradero de cabeza más para mi hija.

Yo creo que Marina podría gestionar muy bien ese dinero.

Es verdad que Ruth es la hija biológica de Luisa,

pero Marina tiene su espíritu.

Esas enormes ganas de ayudar a los demás.

Podría gestionarlo muy bien,

utilizándolo como a Luisa le hubiera gustado.

Mi hija no lo podría hacer tan bien.

- Ya... ¿Sabes lo que estoy pensando?

Que tendrías que llamar a Rey

y decirle exactamente lo que me acabas de decir a mí.

Porque me ha quedado clarísimo. -Dacaret, aquí están los resultados.

-Vale, gracias. -¿Qué tiene mi hija?

-Mira, Charo, lo que tiene es un tumor del estroma

gastrointestinal del intestino delgado, ¿de acuerdo?

También recibe el nombre de GIST, el que ya le hemos extirpado.

El GIST es un tumor que pertenece

a la familia de los sarcomas de los tejidos blandos.

Son tumores poco frecuentes que aparecen en tejidos conectivos,

que rellenan o conectan otros tejidos entre sí,

como puede ser la grasa, los músculos, los nervios

o los vasos sanguíneos como en el caso de Ruth.

-El GIST es de riesgo intermedio.

Eso quiere decir que en un futuro no necesitará ni quimio ni radio.

-¿De verdad? ¡Ay, qué bien! ¿Está despierta? ¿Puedo ir a verla?

¿Qué tiene que hacer ahora? -A ver, te respondo por partes.

A la primera pregunta, sí, está despierta.

A la segunda, no, aún no puedes entrar a verla.

Y a la tercera, lo que tiene que hacer es reposar, tomar analgésicos,

laxantes y dieta blanda, ¿vale? -Vale. Gracias.

-Tranquila.

Cuando hablamos de una dieta blanda nos referimos a alimentos

que son fáciles de masticar y de digerir

y que están ausentes de condimentos, de ácidos,

de grasas y otras sustancias

que pueden irritar el aparato digestivo.

A la doctora Marco le han realizado la amniocentesis sin complicaciones

y mientras llegan los resultados, tiene que guardar reposo absoluto.

-Perdona, lo siento. Siento llegar tarde,

pero es que estaba con un paciente. ¿Cómo estás?

-Álvaro, me van a poner atosibán para frenar las contracciones

y corticoides para madurar los pulmones del niño,

pero yo pienso que a lo mejor esa no es...

-Silvia, no, no pienses, ¿vale?

Sabes que esa medicación es la correcta.

-¿Has hablado ya con el hijo de mi paciente?

La mujer de la intoxicación. -No, todavía no.

Pero bueno, no te preocupes, ¿vale? La he visto a ella,

está estable y ahora es el doctor García quien se encarga del caso.

Silvia, tú no pienses en eso. Tranquila.

-Álvaro, estaré tranquila

cuando me prometas que vas a hablar tú con ellos.

-Muy bien, muy bien. Te lo prometo.

Oye,

a lo mejor me estoy metiendo donde no me llaman, pero...

¿quieres que me ponga en contacto con el padre?

-No hace falta.

Álvaro, que no hace falta.

-Vale.Pues luego te veo.

-Rey, escúchame por una vez, ¿vale?

Además, no te enfades, que te pones muy fea.

Vale, vale, perdóname, que sé que no es momento para bromas.

Es que no entiendo por qué no quieres aceptar ese regalo.

Que no, Rey, que no me entiendes.

Lo que te estoy diciendo es que Ruth está intentando hacerte un regalo

y tú no lo aceptas. Que el regalo es tuyo.

Vale, me estoy explicando fatal.

Tendrías que hablar con Charo.

Rey, Rey...

Blanco. Que me ha colgado.

Me ha contado no sé qué historia del horario de Estados Unidos

y que no podía hablar, me ha colgado.

No hay manera de que acepte el regalo que Ruth le quiere dar,

no lo entiendo.

¿Por qué me estás mirando con esa cara de lelo?

Que me pones nervioso, Blanco.

¿Nervioso? Sí.

Ya.

Es que no entiendo por qué no quiere aceptar el regalo.

De verdad, que no me entre la cabeza.

Son cosas de chicas,

déjalas que lo arreglen entre ellas, más fácil. De verdad.

¿Tú crees?

¿Vamos? ¿A dónde?

A tomar algo. Ah, vale, vamos.

¿Por allí? Sí.

En primer lugar, quería agradecerte que hayas venido hablar conmigo.

-Y yo le agradecería que fuera al grano.

-Muy bien.

Me ha dicho la doctora Marco que no quieres hablar con tu madre.

-Creo que este tema no es de su incumbencia.

Tampoco lo es de la doctora Marco.

-Pues lo siento, pero yo creo que sí.

Porque como médicos nuestro principal interés

es el bienestar y la recuperación de nuestros pacientes

y tu madre te necesita.

Verás, creo que eres la única persona

que le puede hacer entender la gravedad de lo que ha pasado.

-Ni se le ocurra.

Ni se le ocurra depositar en mí esa responsabilidad.

Yo ya tengo bastante con saber que no supe lo que hacer con mi madre.

No fui capaz de ver lo que le pasaba.

-Así que ese es el motivo por el que no quieres hablar con ella, ¿no?

Porque te sientes culpable.

Pues ocultar los sentimientos no sirve de nada.

Ya ves lo que ha pasado con tu madre.

Igual empieza a ser el momento de cambiar eso, ¿no crees?

Piénsatelo, ¿de acuerdo?

Pero yo te recomendaría que lo hicieras

porque si no lo haces, tarde o temprano,

te vas a acabar arrepintiendo.

-¿Te pido otra almohada? -No, estoy estupendamente.

-Menudo susto, ¿eh?

A ver si por un tiempo dejamos de venir a este hospital.

-Ahora solo falta saber que el doctor Dacaret ha convencido a Rey

para que se quede el dinero y ya está.

-Bueno y...

Queda otro asunto pendiente.

En cuanto a lo de los novios, te prometo que...

-Mamá, olvídate de lo de los novios.

No quiero que me sigas buscando novio porque ya tengo novio.

-¿Cómo?

-Es el compañero de trabajo

que me llevó al hospital cuando me pasó lo del apéndice.

Llevamos tres años juntos. -¿Y por qué no me lo has presentado?

-Porque está casado.

Eso es algo que no se le cuenta a una madre, ¿verdad?

Lleva años diciéndome que va a dejar a su mujer,

pero no lo hace.

Ya ves, encima es poco original.

Soy una imbécil, mamá.

Ni siquiera ha venido a verme.

-No te preocupes, no te preocupes. Todo se arreglará.

Y yo, por mi parte, voy a seguir buscándote novio.

El novio perfecto.

Al estilo Luisa.

-Disculpad, ¿molesto? -No, no.

-Me gustaría hablar contigo un momento. -Claro.

-No, perdona, me refería a Charo, es importante.

-¿Conmigo? -Sí.

-Vale.

-Pasa.

Rebeca, tu hijo.

-Hola, mami.

-Pensaba que no ibas a venir.

-Es que no...

No me habían dejado entrar antes.

Mamá, no he venido porque me sentía muy culpable.

-No te preocupes, cariño, no tiene importancia.

Ya verás, dentro de unos días me voy para casa

y te voy a hacer ese cocidito que tanto te gusta.

-Mamá, ¿por qué? ¿Por qué?

-¡Me engañaron! ¡Me engañaron!

Me engañaron con una inversión

y todos los ahorros de mi vida se esfumaron.

Todo lo que tenía para ti ya no está. -No importa.

-No tengo nada. -¿Por qué no me dijiste nada?

-Lo siento, hijo. -Mamá, no importa.

-Lo siento muchísimo. -Importa que tú estés bien.

-No llores más, ven aquí. Ahora nos toca ser felices.

-Me alegro muchísimo, Rey, de verdad.

Que sí, que sí, que creo que es lo que tenías que hacer.

Es una buena decisión.

Bueno, disfruta mucho de la comida

con los congresistas en Estados Unidos, ¿vale?

Venga, un besito. Adiós.

¿Era Rey, no? Sí, ¿y se puede saber qué haces?

Hacía mucho tiempo que no te oía hablar tan sincero con Rey.

¿Puedes borrar esa sonrisa que tienes pegada en la cara?

No. Solo me alegro de que Rey aceptara el dinero

por lo que te oído. Era lo que quería Ruth, ¿no?

Ya, bueno, menos mal que Charo accedió a hablar con ella

y lo ha conseguido.

Por cierto, el consejo que me diste estaba muy bien.

Al parecer, cuando entre ellas hablan se entienden.

Ellas se entienden. Sí.

¿Y qué va a hacer Rey con tanto dinero? ¿Sabes?

Pues al parecer está histérica, es mucho dinero

y no sabe muy bien cómo utilizarlo.

Además, es muy responsable, ya la conoces.

Seguro que encuentra alguna forma de invertirlo para ayudar a los demás.

Piensa igual que tú.

Porque, además, Rey tiene un corazón enorme.

Vamos. ¿A tomar algo?

Es una expresión. Blanco...

Pero ya que insistes, vamos a tomar algo.

Venga, vamos. Venga.

Eres raro, ¿eh? No, tú más.

La doctora Marco está a la espera de que le comuniquen los resultados

de los análisis de líquido amniótico.

-¿Qué? ¿Qué dicen los resultados?

-La amniocentesis confirma que no hay infección de líquido amniótico.

Al parecer era una falsa alarma.

He estado hablando con el ginecólogo y dice que es muy optimista,

cree que, en una semana, más o menos,

el cérvix volverá a su posición inicial

y dejarás de tener contracciones.

No ha venido él a decírtelo

porque quería ser yo quien te diera las buenas noticias en persona.

-Álvaro, muchísimas gracias por todo, de verdad.

-Por supuesto, todo esto es estrictamente profesional.

Vale, muy bien.

Supongo que he vuelto a estropear la magia del momento

con uno de mis comentarios, ¿no?

-Álvaro, quiero contarte algo.

¿Te acuerdas de la noche que pasamos juntos?

-Sí, sí, claro, pero no sé por qué me hablas ahora de esto.

-¿Cuánto tiempo pasado?

-Seis meses, pero...

Silvia, no sé qué me quieres decir.

¿Voy a ser...?

-Al respirar el pecho me duele muchísimo.

-¿Sientes ahogos? -No, ahogos no.

-Hemos llegado a la conclusión de que es una neumonía atípica.

-Ya que he vuelto de Estados Unidos, así, a mitad de curso,

había pensado que lo mejor va a ser

que me tome un tiempo para reflexionar.

-Los antibióticos no están haciendo efecto.

Podemos empezar el tratamiento basándonos en mi sospecha,

pero tienes que saber que si me equivoco

habremos perdido un tiempo precioso. -Dejo mi vida en sus manos.

-He estado hablando con mi hija

y me ha comentado que quiere dejar el instituto este año.

-Es que ella quiere estudiar Fisioterapia.

-Ya, pero es que resulta que la Fisioterapia no...

-No, ¿qué? -Pues que..., Marta...

-¿Qué no es suficiente para ella, no?

-Estaba picando serrín para unos cacharros que tengo,

me distraje un segundo y me clavé un punzón.

Da la casualidad de que tiene forma de mordedura.

-Bueno, sí, me ha mordido un perro.

-¿Te has quitado la vía? -Sí, pero porque pensaba que...

Estoy preocupada por Ortega. ¿No estaba mejor?

Sí, físicamente está mejor, pero su comportamiento no es normal.

Tengo los resultados y son concluyentes.

Eres alérgico a los perros.

-(GRITA) ¡Ah! -¿Qué pasa?

-Nada, nada. Que pensaba que había alguien.

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Centro médico - 26/06/17 (2)

26 jun 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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  1. Diana o

    Ojala nos den mas escenas de ellos. No nos toque esperar por verlos juntos viviendo su faceta de padres

    27 jun 2017
  2. Christiane

    Si, por fin lo sabe, buff esta intrigacion aver cuando se lo diria , . Me encanta la serie!!!

    27 jun 2017
  3. Valeria

    Solo ha faltado el beso final y ya hubiera sido de cuento.

    27 jun 2017
  4. Laura

    Momentazo de Silvia y Álvaro!¿¿ Me encanta esta serie!!

    26 jun 2017