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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 25/09/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-Mira, Natalia.

Después de todas las cosas horribles

que me han pasado... he abierto los ojos.

Solo se vive una vez, ¿sabes?

Y puede que a mí no me quede mucho tiempo.

Así que he decidido hacer lo que me apetezca.

Hacer lo que siento, ¿sabes?

Cuando lo siento.

Habrás visto que puede que haya actuado de manera impulsiva.

Sé que para ti tiene que ser difícil entenderlo.

-Un poco sí.

-Pero necesito sentirme viva. Al menos mientras pueda.

Y... Voy a tomarme la licencia de decirte algo sobre tu relación.

Mira, Blanco te necesita, Natalia.

Javier te necesita mucho más de lo que te imaginas.

Y si ha pasado más tiempo conmigo ha sido solo porque se siente solo.

-Mila, no quiero ser brusca, ¿vale?

Porque estás en la situación que estás e intento entenderte.

Pero mi momento profesional ya lo he hablado con mi marido

y me apoya totalmente. Es un tío muy comprensivo.

No es de tu incumbencia, Mila.

-Todo vuelve a girar en torno a ti.

-Espero que no te arrepientas.

Santi llega al hospital de urgencia por fuerte dolor en el pecho

y dificultades respiratorias.

-¿Qué ha pasado?

-Llama a mi mujer. -Vale.

-¡Es un infarto!

-Vale, tranquilo, hombre. No pasa nada.

Vamos para Triaje.

No se preocupe que enseguida le avisamos.

-Sí. Llámela, por favor, no puedo respirar.

-Vale. Tranquilo, ¿dónde le duele? -Aquí, en el pecho.

Llámela, por favor.

¿Pero no van a hacer algo?

Es un infarto, ¿no me van a hacer nada?

-13,9 de tensión.

Tranquilícese hombre, de verdad, que está en buenas manos, ¿eh?

-Llamen a mi mujer, por favor, me estoy mareando.

-Pues el electrocardiograma parece perfectamente normal.

-Entonces ¿qué es lo que tengo?

-¿Está usted diagnosticado de alguna enfermedad?

-Sí. Tengo una cardiopatía valvular reumática con estenosis mitral.

-Vaya. ¿Y no está tomando ningún tipo de tratamiento?

-No. No me han mandado nada. Me lo tenían que haber mandado ¿no?

Por eso estoy así, ¿verdad?.

-Bueno, en realidad la cardiopatía es leve y prácticamente asintomática,

así que no es necesario ningún tipo de tratamiento.

-¿Se puede? -Paloma.

-Cariño, pero ¿qué te ha pasado? -Un infarto, Paloma.

-¿De verdad?

-El paciente ha sufrido una crisis de ansiedad,

cuyos síntomas a veces se pueden confundir con los de un infarto

o los de una angina de pecho.

Ante la duda, debemos intentar siempre mantener la calma,

aflojar cualquier prenda que esté demasiado apretada

y llamar inmediatamente a los servicios de Urgencias.

-A ver, Santi, no puedes ir diciendo por ahí

que tienes un infarto cuando no es verdad, cariño.

Hombre, por favor.

-Perdón. Perdón, pero me agobia mucho todo esto.

-Santiago, vamos a hacer una cosa, ¿de acuerdo?

-Le haremos una analítica con medición de niveles de enzimas

cardiacas para que nos quedemos todos un poquito más tranquilos, ¿Vale?.

-Genial. -Clara...

-Cuantas más pruebas mejor, doctor.

Aunque el doctor Blanco ya le dio el alta a Eva,

esta vuelve al hospital porque el dolor de la espalda

no ha remitido y han aparecido nuevos síntomas.

Cuéntame.

-Bueno, el dolor se me ha quitado, se me ha aliviado bastante.

Pero tengo un dolor de barriga... Llevo días sin ir al baño.

A ver, déjame ver. -A ver.

¡Mm!

-¡Au!

¿Has cambiado algún hábito?

-No. -Qué va. Sigue con la misma dieta de ensaladitas de siempre.

Bueno, lo único que no baila.

-Bueno, yo creo que ese es el problema.

Bueno, algunos fármacos pueden producir estreñimiento.

Y en tu caso estás tomando tramadol, ¿verdad?

-Mm. Puede causarte ese problema.

Es uno de los efectos secundarios de los opiáceos, ¿eh?

Que lentifican el tránsito intestinal.

-Pues el tramadol es lo que más le quita el dolor.

Pues habrá que hacer un tacto rectal.

-Eh..., ¿es estrictamente necesario?

Al hacer el tacto rectal a Eva,

detecté abundantes heces en la ampolla rectal.

por eso hicimos una radiografía de abdomen

en la que vimos que tenía un fecaloma.

Es una acumulación de heces que obstruyen el recto.

Por eso le hemos puesto un enema para que lo expulse.

Tras haber sufrido un aparente ataque de ansiedad,

Santi recibe los resultados de la analítica

que le solicitó el doctor Mendieta.

-Pues verá: tenemos ya los resultados

y, tanto analíticas como enzimas cardiacas,

son perfectamente normales.

-Entonces ¿qué es lo que me pasa?

-A ver, doctor, es la cuarta vez que venimos a Urgencias en un mes.

La primera vez tenía gota,

la segunda tenía un ataque de ansiedad,

es que no, no paramos de tener enfermedades.

-Pero bueno, tenía los síntomas. -Ya.

-Y ya has oído al doctor,

que los síntomas te pueden llevar una confusión.

-Ya, pero es que en tu caso los síntomas siempre se confunden, Santi.

-Santiago, quizás lo que mejor sería que le viera un psicólogo.

-Deberías valorarlo, Santi. -Que sí...

-¡Santi, hombre! -Pero bueno, ¡cálmate, ¿vale?!

Estoy bien, estoy bien, cariño, mírame. Ya ha pasado todo, ¿vale?.

A ver si te va a dar a ti ahora algo. Si..., si le sube la tensión,

en su estado podría ser preeclampsia.

-Estoy embarazada, doctor.

-¿Ah, sí? Enhorabuena. Bueno, ¡qué alegría, ¿eh?!

¿Y de cuánto estáis? -De 11 semanas.

¡Pero bueno, Santiago, ¿eh?! Qué callado nos lo teníamos.

Pues en eso es lo que hay que pensar

para no volver a tener otro ataque de ansiedad: en tu hijo.

¿Y qué? ¿Es niño, niña, sabéis algo ya?

-No, no sabemos nada.

¡Ay, perdón!

-Santi es que es hipocondríaco.

Hace un par de años, su padre falleció

de manera fulminante por un cáncer, y desde entonces, pues no está bien.

Nuestra vida se ha convertido en un infierno.

Y bueno, luego yo me quedé embarazada...

A ver, lo único que quiero es que el bebé

y el embarazo le hagan olvidarse un poco de todo esto.

-¿Mejor?

-Sí, sí. Bastante más aliviada. Pero me duele..., sí.

Me sigue doliendo la espalda. -¿Te duele la espalda todavía?

-Sí, sí. Me duele todavía. -Pues no es normal.

-Ya. -¿Quieres que avise al médico?

-Vale. -Venga, voy.

-Mm. ¡Uff, aaah, uf!

(Grito)

-¡¡Ayuda!!

¡Eva, Eva, Eva! Tranquila.

-¡Uuf, qué daño! Tranquila.

-¡Me duele! Tranquila, te vamos a tumbar ¿eh?

-¡Aaa!

Venga. Suelta el brazo...

-¡Yyyy! Eso es. Cuidado.

A ver... -¡Uf!

Eso es. -No, no, no...no me muevas más.

No te preocupes.

-Por tu madre. Parece algo óseo.

Vamos a hacer una radiografía, que la preparen.

-¡Ah! Tranquila, tranquila.

Con la radiografía hemos confirmado que Eva tiene rota la cadera.

Pero en la imagen he visto algo que me ha llamado la atención.

Es una mancha oscura en la articulación.

Así que haremos una resonancia para tener más datos.

Está precioso, ¿eh? tan chiquitín... Pero ¡qué rico, por favor!

-Gracias, Clara.

-Hola. -¿Qué tal?

-¿Has ido a verle ya? -Sí. He estado con Clara,

que me ha acompañado. Estaba dormido.

Pero oye, ¿a quién se parece?

Es que yo no os saco parecido así... a ninguno.

-Pero ¿cómo puedes ser tan pelota,

Clara, por favor, si todo el mundo dice

que es exactamente igual que Álvaro?

Sí, bueno. Pero yo creo que tiene tus ojos, ¿eh?

Bueno. Os dejo, chicos, hasta luego.

-Venga. -Chao.

-Pues yo también creo que tiene tus ojos.

-Mm...

-Estoy muy cansada ya. ¿Nos vamos?

-Sí. Pero antes te quería decir una cosa,

verás, me han hablado muy bien de un sitio

en el que al parecer se come estupendamente y...

donde también celebran bodas.

-Ya. Pero Álvaro...

¿no crees que es demasiado pronto como para estar pensando en la boda?

-¿Por qué no? Mira, Silvia, sin presiones y sin prisas, ¿vale?.

Pero yo creo que deberíamos empezar a mirar algo ya.

-Vale. Como quieras. -Muy bien. ¿Nos vamos?

-Vamos.

Poco después, Santi, el hombre que sufrió un ataque de ansiedad,

regresa esta vez con un fuerte dolor en la ingle derecha

que apenas le permite caminar.

-Santi, ¿que te ha pasado? Espera, espera, espera...

-Espera, hombre...

-Un bulto en la ingle y me duele mucho.

-Se ha dado un golpe, no tiene ningún bulto.

Seguro que se ha dado un golpe y ya está.

-Si yo te entiendo. -Si yo tuviera lo mismo que tú,

yo estaría igual de aprensivo.

Es que yo soy un poco aprensivo, ¿sabes?

-Vamos, ya lo que me faltaba. Otro hipocondríaco.

-Bueno, pero no pasa nada. Venga, vamos, Santi, vamos al médico.

Santi es una cara conocida por aquí.

Casi siempre viene al hospital por Urgencias

y luego se marcha un par de horas después sin nada importante.

Yo también me agobio mucho con las cosas de la salud

pero luego al final nunca tengo nada grave.

Espero que este sea el caso de Santi.

-Pues las constantes están bien.

Sí que es cierto que hay un importante hematoma

en la zona y, lo que podría ser una hernia inguinal.

¿Se ha dado usted algún golpe o ha hecho algún esfuerzo?

-Nada. Ninguno. No he hecho nada. -¿Seguro?

Santi, por favor. Hemos estado comprando cosas para el bebé.

Y él ha subido algunos paquetes y alguno pesaba.

-No pesaban nada. No creo que sea por eso.

Me duele doctor.

-¿Seguro?

-De todas formas, como el dolor parece que es intenso,

vamos a hacerle otra analítica con pruebas de coagulación

por si fuera un trombo. Santiago, tranquilo. ¿De acuerdo?

Vamos a encontrar lo que le pasa.

-La verdad es que me estoy planteando

la posibilidad de una segunda opinión. No lo tengo claro.

He mirado en Internet

y los síntomas que tengo no son de un trombo ni de una hernia.

No sé. Va a ser un cáncer, te lo digo.

-Doctor, ¿cuándo van a estar los resultados?

-En cuanto los tengamos, se los daremos, no se preocupe.

-Ay, pues nos viene superbién. Porque dentro de 20 minutos

tenemos la primera ecografía del bebé.

Es la primera en todo el embarazo.

Y claro, no quiero posponerla.

Claro que sí. ¡Qué bien!

Bueno, pues usted tranquilo, ¿eh? Que puede ir perfectamente

y, cuando vuelva, ya me encargo yo de que pase, ¿eh?

Además, así ya tendremos los resultados de los análisis.

-Se lo agradezco mucho,

pero me voy a estar aquí hasta que tengan los resultados.

-No, no, no. Santi, Santi, no.

Si te quedas aquí, te vas a perder la ecografía del bebé.

Por favor, doctor,

dígale lo importante que es la primera ecografía.

-Bueno, a ver, yo tampoco soy ginecólogo.

-Bueno, pero ¿es padre?

-Sí. Sí, sí; lo soy.

-Pues entonces sabrá lo importante que es la primera ecografía

de un hijo, ¿no?

-Santiago, yo de usted no me la perdería.

-Mira, Santi. Podemos ir ahora a hacerme la ecografía.

Y luego volvemos y recogemos los resultados en un momento.

Si además es que esto no va a ser nada.

Va a ser un pequeño hematoma, una hernia.

Y si es una hernia, ¿qué pasa? No tiene ninguna complicación.

Te ponen un calzoncillo suspensorio,

un corsé para mantener todo eso en su sitio y ya está.

Venga.

-Paloma. Paloma, voy a esperar un poquito, ¿vale?

Voy a esperar hasta lo que pueda para que me den los resultados.

Y luego voy y estoy con la ecografía, ¿vale?

Quiero ir tranquilo a verla tranquilo.

-Muy bien. Pues yo me voy, ¿vale?

Allí te espero. -Claro.

-No me falles. -No te voy a fallar.

Espérame allí, que voy. ¿No me conoces? ¿Cuándo te he fallado?

-¡Ay! Por eso mismo, Santi. -Anda, vete tranquila.

-¡Fff!

-La resonancia indica

que tienes una necrosis avascular de cabeza femoral.

-¿Y eso qué es?

-Pues que parte del tejido óseo ha muerto

por falta de flujo sanguíneo y por eso,

se le ha fracturado la cadera. -¿Y me vais a tener que operar?

-Bueno, corregiremos la fractura con una artroplastia total de cadera,

y después una segunda operación para corregir la hernia discal.

-¿Y podré volver a bailar?

-Si haces una buena rehabilitación, no tiene por qué haber problemas.

-¡Fff! ¿Puedes llamar a Enrique?

-Claro.

-No ha sido posible que esté aquí, pero necesita saber cómo estoy,

Y qué me ha pasado.

-Sí.

Eh...

Aunque no lo parezca, tengo muy buena comunicación con mi marido.

Es una relación al uso, pero estamos bien así.

-No. Me parece bien; pero no, no...

No lo entiendo. -Sí, es verdad que Tomás y yo,

además de socios, somos amantes.

Es una relación consentida por parte de mi marido.

Él trabaja fuera de España la mayor parte del tiempo,

y entiende que yo pueda necesitar a alguien

que esté cerca de mí, que me cuide...

¿Y quién mejor que Tomás?

Es encantador. Además compartimos los mismos intereses.

Es..., para nosotros es lo más normal del mundo

porque bueno, aparte de la escuela de danza, él entiende que estamos

prácticamente todo el día juntos, casi vivimos juntos,

compartimos amistades, vamos a tomarnos cañas juntos...

Entonces, bueno, es una cosa..., para nosotros es una cosa normal.

(Llaman a la puerta)

-¿Sí?-Los resultados de Santiago Rodríguez.

Acaban de llegar. -Gracias.

Que el hombre sigue en la sala de espera, ¿eh? Ahí está.

Yo creo que no ha ido ni a la ecografía de la mujer.

-Ya. A ver: supongo yo que el pobre,

pues eso, cuando se dé cuenta, se va a arrepentir.

Alo mejor le hubiese hecho ilusión la primera ecografía. ¿Tú qué crees?

-Clara, ¿qué me estás intentando decir?

¿Yo? ¡Nada, uy!

-Vale. Vale, muy bien.

Me hubiera gustado estar en las ecografías de Aníbal.

Me he perdido todo el embarazo de Silvia

y no me he dado cuenta hasta ahora.

Ya. Lo siento mucho, Eduardo.

-Da igual. No importa. Tampoco se acaba el mundo, ¿verdad?

Dile a Santiago que pase. Vale.

-Adelante.

-Hola. -Buenas. Siéntese.

-sí. ¡Ay!

-Pues tenemos ya los resultados, y tanto las analíticas

como las pruebas de coagulación son perfectamente normales.

Sin embargo, me gustaría hacerle una nueva exploración.

-Vale.

¿Qué me pasa?

-Mi primera sospecha sigue siendo una hernia inguinal,

pero me gustaría verla otra vez. Pase a la camilla, por favor. -Sí.

-En el caso de Santiago hay algo que no termina de encajarme.

Todo parece indicar que se trata de una hernia inguinal

pero, en la primera exploración detecté una masa pulsátil,

y eso no me gusta nada.

Pues verá, Santiago: he auscultado un soplo en la región inguinal,

así que le voy a pedir

que le hagan una ecografía abdominopélvica.

-¿Y eso qué significa? ¿Qué es lo que tengo?

-El soplo podría significar que hay una fuga de sangre

y eso explicaría la presencia del hematoma.

De todas formas, hasta que tengamos los resultados de la ecografía,

no le puedo decir mucho más.

-Esto es algo grave. Y no me lo quieren decir.

-No sé. Ya me lo imaginaba yo, era como un pálpito.

Y tenía como un mal presentimiento.

Paloma, cariño. Paloma, que me tienen que hacer más pruebas.

Esto pinta muy mal, Paloma.

Sí, sí, sí. Sí, ven, por favor, ven. Ven, gracias, cariño, gracias.

-Mire: somos una pareja bastante liberal. Nos encanta vivir la vida.

Es la filosofía de vida que aplicamos a nuestra escuela de danza,

bailar para disfrutar, para sentirnos libres...

Pero vamos, si te va bien con Tomás, ¿por qué no dejas a tu marido?

-Que vuelva del trabajo, llegue a casa y se encuentre solo,

es lo peor que te pueda pasar.

Además, se mueve en un mar de tiburones.

Necesita que alguien le quiera y su hogar soy yo.

Perdona, pero a mí eso me suena a compasión.

-No, compasión no. Le quiero; le quiero muchísimo.

A Tomás también.

Mira, hay muchas maneras de llevar una relación.

Elegimos esa, somos felices así y nos va bien.

Además, estamos los tres de acuerdo.

-He hablado con Enrique.

-Sí.

-Sí. Que está hasta arriba, como siempre.

Que le es imposible adelantar su viaje a España.

-Me lo imaginaba. -Pero vamos, que...

Que no me separe ni cinco minutos de ti.

Lo cual no me va a resultar difícil.

En breve estarás saltando como una gacela, ¿a que sí, doctor?

Sí. Sí, seguro. -¿Sí?

Seguro que sí. Después de la operación de cadera,

pues espero darte el alta en pocos días.

Aunque tendrás que volver para la operación de la columna.

-De acuerdo.

-Bueno, pues os dejo. -Gracias, doctor.

-Con Enrique mi relación es excelente. Siempre lo ha sido.

Con respecto a Eva, me siento pleno.

No necesito que deje a Enrique ni que se venga a vivir conmigo.

Me basta con quererla y que me quiera.

Soy muy independiente, me gusta mi espacio.

Y mi relación con ella es simplemente perfecta.

-Es que nunca hubiera dicho que a Álvaro

le hubiera podido molestar no estar presente en el embarazo.

-Pues ya ves. Eso me dijo.

Oye, que a mí me parece fenomenal que seáis tan optimistas, de verdad.

Yque os pongáis ya a pensar y planificar en la boda.

¡Claro que sí eh!

Además, el crío está evolucionando muy bien, Marco.

Y tú mírate, por favor. Pero si parece que no has parido.

Además, te digo una cosa que si Mendieta participa

activamente en el tema de los preparativos,

se le va a ir de la cabeza un poco todo el rollo este del embarazo.

-¡Claro! ¡Claro!

-Lo que hizo mi mujer fue un álbum del embarazo.

-¿Y eso qué es?

-Pues eso es un diario con los pasos y ecografías del embarazo.

-M. ¡Oye!

¡Cristalino! Hazle tú uno a Mendieta.

-Ya. Pero ¿tú crees que eso va a servir para algo?

Pero ¡vamos a ver! Mira, tú lo único que tienes que hacer

es recopilar todas las ecografías del embarazo.

Y luego se las pones en un álbum bien bonito,

con citas románticas y cosas...

Vamos, ¡que le va a encantar, que lo veo clarísimo, Marco!

-Bueno, lo puedo intentar, claro que sí.

¡Claro!

Bueno, bueno, bueno, cuando lo vea...

-Muchas gracias.Ayy...

-Paloma, Paloma. Cariño, cariño. Estoy muerto de miedo, Paloma.

Me voy a morir, Paloma. -¡Como siempre!

-¿Qué? -Que siempre te estás muriendo

y luego no es verdad. Vivimos en una continua angustia.

-¿Me lo vas a contar a mí que soy el enfermo que...?

-Pero yo es que siempre acabo creyéndote.

¿No te das cuenta? ¿Y si algún día estás enfermo de verdad

y yo no te creo? Me voy a sentir superculpable.

Mira, yo no puedo más con esta situación, ¿sabes? Se acabó.

Santi. Se acabó.

-Pero ¿qué quieres decir?

-Que se acabó, Santi, se acabó. -¿Me vas a dejar?

-Sí, sí, sí.

Estarás bien. Aunque tú no quieras creerlo, estarás bien.

-Pero ¿me vas a dejar, Paloma?

¡Paloma! Paloma, ¿me vas a dejar así?

La artroplastia de cadera de Eva ha salido según lo previsto.

Espero darle el alta en poco tiempo.

Efectivamente, el abuso de corticoides

para reducir su dolor de espalda, ha debilitado el hueso

y ha provocado una necrosis.

Siempre hay que seguir las indicaciones de un especialista,

y nunca tomar una dosis mayor de la recomendada.

Tras realizarle una ecografía, el doctor Mendieta informa a Santi

de la posible causa del bulto que presenta en la ingle derecha.

-Pues tenemos ya los resultados de la ecografía

y hemos visto que hay una dilatación en la arteria femoral.

La pared de la arteria está debilitada

y existe el riesgo de que pueda llegar a romperse.

-¿Me voy a morir?

-Sí. Sí, pero vamos, como todo el mundo.

Ya sería mala pata que fuera por esto.

Verá, el tratamiento del aneurisma es quirúrgico.

Así que le voy a pedir que, hasta que llegue la intervención,

guarde reposo absoluto, ¿de acuerdo?

-Tengo que ver a mi mujer.

-Santiago...

-¡Tengo que llamar a Paloma!

-Santiago, pero ¿dónde va?

-Tengo que hablar con mi mujer.

¡Tengo que hablar con mi mujer! ¿Dónde está?

¡Aaa! -¿Se encuentra bien?

-¡Aaa! ¡Me duele! -¿Eh?

-¡Santiago! -No la puedo mover.

-¿A ver? -Posible rotura de aneurisma.

-No la puedo mover. -Hay que llevarle a quirófano ya.

-Vale. Voy a avisar en quirófano. -Voy a ver los...

-¡Ah, aaaah! Tengo que hablar con mi mujer.

-¡Celador! -Mi mujer.

-Tranquilo. -Tengo que verla.

-Vamos. -¡Aaa!

-Incorpórese un poco.

Santiago está siendo intervenido de urgencia

para proceder al cierre del pseudoaneurisma femoral derecho

y la colocación de un parche de vena para reforzar la arteria.

-Después de la intervención este es el mejor sitio para dormir.

Vas a estar como un rey.

¿Qué te preocupa?

-No me preocupa nada. Bueno, sí.

-Tú ahora lo que tienes que hacer es no pensar y descansar.

-Juanjo.

-¿Sí? -Tengo que pedirte un favor.

-Santiago no solo podría haberse desangrado,

sino que además la piel de su pierna estaba pálida.

Esto es signo de isquemia distal, lo que significa que la extremidad

no estaba recibiendo el suficiente aporte sanguíneo.

Si la isquemia se hubiera prolongado por demasiado tiempo,

podría haber acabado provocando una necrosis

que hubiera hecho necesaria la amputación.

Por fortuna conseguimos restablecer el correcto flujo sanguíneo.

¡Ay, qué fresquita, qué rica! -Mm.

-He estado hablando con Silvia... ¡Ah!

-Y se encuentra fatal.

No tiene material para su diario de embarazo.

¿Cómo? -Sí.

Pero ¿que no ha guardado ninguna ecografía?

-Pues no, no. Se deshizo del material

porque no quería que nadie se enterara de que estaba embarazada.

¿Mm? Y solamente le queda una ecografía del segundo trimestre.

Me parece. Total, que está superagobiada.

Pobrecilla, no me extraña. ¿Cómo se va a sentir?

-Y..., no solamente fue Mendieta que no pudo disfrutar del embarazo.

Sino que ella tampoco. Porque se tuvo que tragar todos los marrones,

pero no pudo compartir las cosas buenas de tener un niño

dentro de su vientre, ¿verdad?

Ya. Madre mía. Vaya dos también. -Pues sí.

Me dan pena, la verdad.

-La verdad es que tuvimos una idea tú y yo...

-Que... ¿qué te está rondando por la cabeza?

Espérate, que esto va a tener solución, ya verás. Mh.

-Ya no me duele nada. -¿Nada?

-No. -¿De verdad?

-se me quitó todo el dolor. Poco... pero bueno.

-Los que van a estar encantados son tus alumnos de que vuelvas.

-¿sí? -Sí.

-¿Has estado bien con ellos? -Claro.

-¿sí? -¡Hola!

-Hola. -¿se puede?

-Sí. -¡Mira!

-¿Esto es para mí? -Sí. Lo acaban de traer.

-Muchísimas gracias. -Mira. Sí. -¡Mmmm!

-Mira lo que tienes aquí. -¿Tuyas?

-Una notita. -¿seguro?

-Os dejo. -Vale.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-De Enrique. -No dirás qué no eres afortunada,

-Gracias.

Santiago, el hombre que fue operado de urgencia de un pseudoaneurisma

de arteria femoral, evoluciona favorablemente.

-¿Qué tal, cómo se encuentra?

-Mejor. -Bueno, me alegro de que esté mejor.

Pero la próxima vez que le vea por aquí, o me hace caso

o se busca otro hospital. Si le digo que descanse,

no salga corriendo, por favor.

-Ya. Y menos con una bola de billar en la ingle.

-Eso.

(Llaman a la puerta)

-¿Se puede?

-Sí, claro. -¡Paloma!

-Hola, doctor. -Hola.

-Cariño... -¿Cómo estás?

-Mejor. -¿Sí?

-Les dejo solos, ¿de acuerdo? Intente descansar.

-Cariño. -¿Qué?

-Cariño, lo siento, de verdad. Me he portado como un idiota,

pero voy a cambiar, ¿vale?

-Bueno, pues yo no quiero hablar de eso ahora, Santi, de verdad.

-Ya. Pero, pero yo quiero que vuelvas conmigo, cielo.

-Yo no puedo pasar por esto.

No puedo hacer que pase por esto nuestro hijo, ¿entiendes?

Tienes un problema, Santi. Sabes que tienes que ir a un psicólogo.

Y después ya hablaremos, ¿vale? -Te quiero.

Debería haber ido contigo a la primera ecografía, ¿verdad?

Pero es que me agobio de verdad, me agobio, me agobio.

Es algo que...

-Bueno, eso ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Pero bueno, ya te has perdido la cara de tu hijo,

ya no hay nada que hacer.

-Tiene tu mismo perfil.

-Mira. ¿Cómo me iba a perder esto?

Me lo dio Mendieta.

Cariño. ¿Sabes?

Voy a arreglarlo todo.

Vas a volver conmigo, ya lo verás.

Voy a ir a un psicólogo, lo que haga falta.

Pero tú vas a volver conmigo, cariño. -Vale. Gracias.

-Te quiero, Paloma.

Ahora le vamos a poner esta mariposita...

-¿Una mariposa?

Mira qué mona, aquí. -¿La mariposa rosa ahí?

Claro.

-Que esto queda muy cursi...

Sí, Juanjo, que no queda cursi, míralo, hombre. Que es precioso.

-Ya sé que tú eres... -¿Qué hacéis?

¡Ay! ¡Por favor, pero qué susto, Marco, de verdad,

ponte unos cascabeles para andar, hija!

-¿Qué es eso?

-¿Esto?

Sí, es para ti.

Es un..., es algo que estamos preparando

para que tú se lo regales a alguien que tú conoces bien.

-Ábrelo.

-Pero, ¿cómo habéis conseguido todo esto?

-Pues... hablando con Landó.

Pidiéndole ayuda. Que tenía todo..., todo tu historial.

¿Te gusta?

-¡Muchísimas gracias, de verdad! De nada. De verdad.

-Vaya trabajo os habéis pegado. Gracias, de verdad.

-Hola. Hola. Bueno, nosotros ya nos íbamos.

Ya me contarás luego los detalles.

-Hasta luego, "Mendi".

-¿Esto a qué viene?

-Es para ti.

-¿Y esto?

¿Esto lo han hecho Juanjo...?

"Aquí tengo cuatro meses

y mi mamá todavía no le ha dicho a mi papá que existo".

¡Vaya!

habrá que darles las gracias, ¿no? -Mh.

-Oye, Silvia, yo tengo que terminar de pasar consulta,

pero luego voy a ir a ver a Aníbal. ¿te veo ahí?

-Claro. Luego te veo.

-Perfecto. Pues...

¿Estás bien?

-Sí, sí. Estoy perfecto. Te veo luego.

-Venga, hasta ahora.

(Llaman a la puerta)

-¡Adelante!

-¿Puedo pasar?

Claro.

Quiero que sepas que ese beso no significó nada para mí y lo sabes.

Pero lo que más siento es haberte mentido.

-Y yo... Yo siento muchísimo

no haberte dedicado el tiempo que necesitabas, cariño.

Porque sé que necesitabas tiempo.

Y..., pues no sé...

¿Cómo tienes el día hoy?

¿Me estás proponiendo algo?

-Puede.

Pues tendrás que insistir un poquito.

-Pues yo te insisto lo que necesites. Un poquito más.

-¿Más?Sí.

-¿Cuánto más? Un poquito más.

Ssss.

-¿Sssss, qué?

-¿Qué es eso de marcar gol? ¿La nueva palabra clave para vender droga, no?

-¿No has sido un poco brusca, no?

-Tú no sabes lo que hacen estos chicos.

No sabes en qué líos se meten.

-Estoy agachado, y me he ido a levantar para saltar o algo,

y se me queda bloqueada la rodilla y me empieza a doler que flipas.

-Perdónele, que no está muy acostumbrado a los hospitales.

-No, sí que estoy acostumbrado.

Lo que pasa es que siempre vengo un poco pasado

y no me acuerdo bien cómo funciona el sistema este.

-Que este chico no ha tenido una vida fácil.

Creo que tienes algunos prejuicios, Ainhoa.

-Y yo creo que estás muy predispuesta a juntarte con gente dañina.

-Hemos mandado una muestra a Anatomía Patológica

para confirmar el diagnóstico y también para asegurarnos

de que hemos extraído todo el tumor, ¿vale?.

-Pero a ver, ¿cómo para asegurarte,

si yo he visto en la pantallita que me quitaban todo?

-La verdad es que este viaje me ha sentado fenomenal.

Mamá, ¿estás bien? -¡Ay! Ha sido solo un golpe, creo.

-¿Pero no recuerdas nada antes de caerte?

-No. Si quieres ayudar a tu abuela,

más vale que me cuentes qué está ocurriendo,

porque no entiendo nada.

-Nada, no pasa nada.

-Es que a veces se me va la cabeza.

Creo que has podido sufrir una crisis epiléptica

¿Has visto a Marta? -Sí. Se ha marchado.

¿Cómo que se ha marchado? ¿Con su abuela aquí, ingresada?

-Mi padre es un intransigente, un controlador y un dictador.

Eh, Marta, Marta, Modérate, ¿eh?

  • Centro médico - 25/09/17 (2)

Centro médico - 25/09/17 (2)

25 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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