www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4438158
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 25/01/18 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Iván Salazar ha acudido a Centro Médico

tras llevar más de dos semanas con fiebre.

Siéntate. Dame un segundo... -Sí.

Ya está. Hola. -¿Qué tal?

Dígame su nombre. -Iván Salazar.

¡Uy! Ese acento a mí no se me despinta. ¿De qué parte de Cuba eres?

De la Habana, del centro de la habana.

¿Ah, sí? ¡Qué bien! Yo también. -¿Ah, sí?

¿Qué tiempo llevas aquí, en España?

Llevo poquito tiempo. Llevo menos de dos años.

Qué bien, qué bien.

Bueno, Iván Salazar: cuéntame. ¿Qué es lo que te pasa?

Porque cuando dos cubanos se ponen a hablar, no terminamos nunca.

Sí. Es verdad.

Médico, es que, que hace varias semanas tengo fiebre.

NO se me quita. Llevo... Me dan sudoraciones, me dan escalofríos.

Y eso generalmente me pasa por la tarde.

¿Dos o tres semanas, me has dicho? -Sí.

¿Y por qué has esperado tanto a venir al hospital?

El trabajo, médico. Yo trabajo mucho.

Imagínese que yo nada más libro los sábados.

Hoy mismo estoy aquí de casualidad.

Me entró una llamada por un imprevisto que hubo en el trabajo

y menos mal que me cogió en la puerta del hospital, si no,

no estuviera aquí.

Ya. ¿Y en qué trabajas?

¿Eh? -Tu trabajo. ¿A qué te dedicas?

Ah, yo estoy en el transporte de mercancías.

¿Tienes alguna alergia? -No.

¿Estás tomando algún tratamiento de algo o...?

Sí. Sí. Hace unos 20 años me trato una colitis ulcerosa.

Y creo que me lo tratan con ¿corticoides? -Sí. Vale.

Yo estoy bien. Lo que pasa es que el único problema

que tengo yo es ahí fuera,

que me siento como si estuviera en el polo norte.

Y eso que en este país ponen el aire acondicionado suavecito.

Bueno, vamos a pasar por aquí, por la camilla para echarte un vistazo.

Vale. -A ver qué pasa.

Iván presenta una febrícula a 37,5, aunque ha llegado hasta 40,

según me ha comentado, en alguna ocasión.

También he podido observar que tiene los vasos y capilares faciales

algo más marcados de lo normal.

¿Te duele esto? No, no, no. ¿Pasa algo?

¿Y eso es grave?

No. En principio no es algo grave, pero sí hay que estudiarlo.

Incorpórate, Iván.

Médico. ¿Usted no cree que me pueda dar algo para la fiebre

y así yo me pueda ir a trabajar?

Sí. Bueno, mira, en principio te puedo dar paracetamol, y luego,

cuando estén los resultados de la analítica, vemos cómo procedemos.

Vale. -¿Te parece? -muy bien.

OK. Pasa por aquí.

Sara Montalbán, la popular actriz española de la época del destape,

acude al hospital después de haberse caído por unas escaleras.

¡Oye! ¿No estarás poniendo en Internet que me has visto?

Porque te pego dos sopapos que te enteras, ¿eh?

Pero ¿qué dice, señora? Si yo no la conozco de nada. -Hm.

¿Sara Murillo? -Sí, sí. Soy yo.

¿Es usted? -Sí.

¡Ah!

Es que... lo que pasa que es que,

cuando voy a sitios públicos me cambio el nombre.

Claro, porque usted es ¡Sara Montalbán! -Sí, sí.

Bueno, pues qué honor. Pues acompáñeme, por favor.

¡Oye! Que los chismes sin fotos no valen para nada, ¡guapo!

Bueno, Sara. Las constantes están conservadas, ¿de acuerdo?

La saturación de oxígeno es normal y en la auscultación pulmonar

no he visto nada extraño.

Así que está todo bien. -Cuéntenos qué le ha pasado.

Pues nada, que anoche, al salir del teatro por la puerta de atrás,

bajé por unas escalerillas, que son como de..., de hierro y no sé cuánto,

tropecé y me pegué un golpe aquí en el costado...

¡Madre mía qué vergüenza!

Menos mal que nadie me vio ahí tirada con la falda para arriba.

¿Qué horror! -O sea, ¿Que iba usted sola?

Bueno, sola nunca. Es que no pudieron sujetarme.

Bueno, Sara, vamos a ver: dónde duele exactamente?

Mire, aquí, aquí en el costado.

Pero el pecho me preocupa bastante también por si me he hecho daño.

Ya. Vale. Pues quítate la ropa y voy a explorar el costado.

¿De acuerdo Vale. -Yo la ayudo.

Hay zonas en las que un golpe puede ser más peligroso,

como pueden ser las rodillas o las costillas.

Ya que estos huesos no tienen protección de músculo y grasa.

El caso contrario podría ser por ejemplo un muslo,

ya que está protegido por tejidos más flexibles que reducen los daños.

Sara, ya estamos.

Aunque te duela, la verdad es que no hay ni hematomas ni deformidades.

¿Ni en el pecho tampoco, doctor? -No. Tampoco he visto nada anómalo.

Y tampoco hay ninguna rotura en las prótesis de silicona.

Oye, ¡para, para, hermoso! ¿Cómo que silicona?

¿Por que soy de muy buen ver tengo que llevar silicona?

Vamos a ver, doctor.

¿Llevas tú silicona en esos labios tan carnosos? -Bueno.

Ya..., ya te puedes vestir, Sara.

Que, escucha: vamos a hacerle una radiografía de tórax, ¿vale?

Para ver si hay fisuras o fracturas que expliquen el dolor.

Vale. Perfecto, labios carnosos.

Venga, va. Apunta las cosas, por favor.

No tiene ningún sentido ocultar información al médico.

Tiene que quedar claro que nosotros no somos ni policías ni jueces.

Es decir, que no estamos aquí para juzgar a ningún paciente.

Sino para solucionar los problemas de salud.

Y cuanta más información tengamos, mejor será.

Hola, Raquel. -Hola.

¿Tienes algo para mí? De Iván Salazar. -sí.

Mira, aquí lo tienes. Vale, vale.

En principio la fiebre que presenta Iván podría deberse a muchas cosas:

abscesos interabdominales, tuberculosis biliar,

endocarditis infecciosa, VIH o,

en este caso, pues enfermedades sistémicas, como el lupus.

La verdad es que en estos momentos no podemos descartar nada.

Hola, Iván, ¿qué tal, cómo te encuentras?

Bueno, ahí. Ahí más o menos.

Médico, ¿usted me puede decir exactamente qué es lo que yo tengo?

A ver, mira, te comento: tienes una disminución de los glóbulos, rojos,

los glóbulos blancos y las plaquetas.

Así que lo más probable

es que estemos ante una enfermedad de la sangre.

Bueno, pero ¿usted puede ser un poquito más específico?

Es que yo no entiendo de esas cosas.

A ver, pero es que necesito hacerte más pruebas, Iván,

para poder tener un diagnóstico definitivo.

Médico, médico, yo no tengo tiempo para hacer más pruebas.

De verdad, yo..., yo me tengo que ir a trabajar.

Bueno, pues te doy un justificante.

Médico, pero ¡que a mí no me vale un certificado médico!

¿Usted no entiende eso?

De verdad que yo nunca pensé que un paisano mío

¡me tratara como si yo fuera un imbécil!

Médico, qué rápido usted se me ha acostumbrado a la buena vida.

Yo no pongo en duda que para ti haya sido difícil venir aquí, a este país.

Para mí fácil tampoco ha sido.

Yo, tras años de experiencia que he tenido en la Habana,

aparte de los años de carrera,

he tenido que llegar aquí y empezar de cero. ¡De ce-ro!

Y además tengo un supervisor

al que tengo que rendir cuentas de todas las cosas que hago.

Y en muchas ocasiones es más joven que yo y con menos experiencia.

Así que vete a otro con ese cuento, paisano.

Bueno, está bien. Pero bueno, ¿usted e puede decir algo concreto,

teniendo en cuenta su dilatada experiencia, que me convenza, vaya,

para yo quedarme aquí en el hospital?

A ver, Iván, volvemos a las mismas:

necesito hacerte más pruebas para poderte dar un diagnóstico.

Si no, es hacer conjeturas...

Mire, médico: le repito que yo no tengo tiempo para más pruebas, ¿sabe?

Cuando usted sepa qué es lo que yo tengo, usted me dice y yo vengo.

Pero ahora yo me marcho.

Leucemia o linfoma.

¿Cómo que leucemia, médico?

Sí, Iván. Las analíticas corresponden con esta patología.

Por eso quiero que te quedes.

Para hacerte una analítica

una radiografía de tórax y una ecografía abdominal. ¿OK?

Sí, sí, sí. Yo me quedo.

Además del estudio de imagen que le vamos a realizar a Iván,

la batería de pruebas es bastante amplia.

Vamos a hacer diferentes cultivos

y serologías para descartar diversas enfermedades.

Aparte, que vamos a hacerle pruebas de tuberculosis,

pruebas inmunitarias y sí, también quiero pedirle marcadores tumorales.

Hola. ¿Qué necesita? -Eee..., no. Nada, nada.

He debido darle sin querer, seguro.

Bueno, no pasa nada. Hasta luego. -Oye.

¿Sí? -¿Has visto a Pepa Monteoliva?

Pues no. ¡Por? -Ee... NO, por nada, por nada.

Gracias, ¿eh? -De nada. Hasta luego.

Para comprobar si el dolor en el costado de Sara

se debe a alguna fractura,

el doctor Dacaret manda hacerle una radiografía de la parrilla costal.

Sara, justo el punto que me dijiste de dolor coincide

con una fisura en la quinta costilla, ¿de acuerdo?

Así que te voy a recetar analgésicos para que te tomes en casa

y básicamente te quedes en reposo.

¡Bueno! Pues menos mal que tengo cover en la función.

Porque si no, tal como están las cosas...

Yo es que no trabajo sin cover, ¿eh?

Bueno, ¿qué? ¿Me van a escayolar o algo parecido?

Pues la verdad es que este tipo de fracturas

no necesitan ni inmovilización ni ningún tipo de tratamiento.

En un tiempo el hueso se une.

Ay, ¿y cuánto tardará en soldarse? -A ver, Sara. ¿Cuántos años tienes?

Bueno, ¿qué importancia tiene eso?

Hombre, tiene importancia si hablamos de huesos y fisuras.

Em... 55. -Bueno, podemos verlo en el historial.

¡Qué simpática eres, ¿no guapa?

Existen factores que pueden retardar

la consolidación de una fractura ósea,

como por ejemplo el estado de salud de un paciente o el tipo de fractura.

Pero sin duda, el factor más importante y principal es la edad.

Es decir, cuanta más edad, más tiempo tarda en consolidarse una fractura.

Escucha: si aparece tos, vienes y te receto antitusivo. ¿De acuerdo?

Porque la tos, teniendo una fisura en las costillas,

puede ser bastante dolorosa.

Ay, los achaques, doctor. Y eso que yo me encuentro bien.

Pero, poco a poco, las goteras van saliendo. -¿Qué goteras, qué goteras?

Pero ¿tú te has visto, Sara? Si estás maravillosa.

ya. Es verdad, estás estupenda.

¿Eh? -Ay, muchas gracias.

Lo que os ha costado piropearme, ¿eh?

Vale. Pues poco más. Nos vemos en la siguiente radiografía de control.

¿De acuerdo?

Doctor: ¿está convencido de que está bien mi pecho?

Que sí, Sara. No te preocupes. No..., no he visto nada que sea raro.

¿Cuándo te hiciste la última ecografía de mama?

¡Uuu! Yo ya ni me acuerdo. -Bueno, pues eso no puede ser, ¿eh?

Te concertaré cita para que vengas en breve, ¿vale?

-Vale. En cuanto me incorpore a la función,

os voy a traer unas entradas para que vengáis al teatro.

Porque lo lógico es que yo salga en la obra, ¿no?

Hombre. Es que si no, no vamos, ¿no?

Claro, Claro. Si no, no vamos. -Oye, muchas gracias.

Adiós. -Adiós, Sara.

Adiós.

Iván, el paciente que llegó a Urgencias

tras estar padeciendo fiebres diurnas durante varias semanas,

espera los resultados de las pruebas que le han realizado.

Doctor, ¿me voy a morir? -¿Eh? ¡No!

Vamos a ver: aún es muy pronto para hacer un diagnóstico definitivo.

Pero sí te adelanto que todas las pruebas dan negativo.

Nada justifica la fiebre que tienes hasta ahora, Iván.

Pero tanto drama, ¡¿y usted todavía no sabe qué es lo que yo tengo?!

A lo mejor no vendrían tan mal todas las supervisiones

de que usted tanto se quejaba.

Vamos a ver: los resultados de los cultivos aún no están

y son los que más tardan. ¿OK?

Pero lo que sí podrías hacer es cooperar un poquito,

quedarte ingresado, ¿m? Y de paso cambiar esa actitud.

Médico, ¿que cambie la actitud? Es que yo me tengo que ir a trabajar.

¿Usted no entiende eso?

Bueno, pues te doy un justificante. -¡Y dale con el justificante!

¡¡Que eso a mí no me vale, médico!! ¡Ffff!

Vamos a ver, Iván. Para mí es muy fácil darte a firmar un documento

donde tú te responsabilizas de tus actos y te vas para casa.

Pero yo no he estudiado medicina para eso.

Lo que te quiero decir básicamente es que, como salgas por esa puerta,

vas a empeorar.

Y cuando ya no tengas más remedio vas a volver.

Pero lo más probable es que hayas empeorado el cuadro médico.

Y peor, aún, que ya no tenga remedio.

Bueno, mira. Yo te dejo para que te lo pienses

y luego me dices lo que sea. ¿OK? Hasta ahora.

Jesús. Jesús, oye, hermano. Escúchame bien lo que te voy a decir.

Mañana no puedo ir a trabajar.

Sí. Es que me han ingresado en el hospital.

¡¿Y yo qué sé qué es lo que tengo?!

Me han dejado ingresado aquí, no me dicen nada. NO sé.

No, no. Yo no conozco a nadie que te pueda recomendar.

Escucha, escúchame bien.

Hermano, a mí me hace falta que tú no me dejes fuera de esto.

Tú sabes que conmigo...

¡Sí! Tú sabes que conmigo tú puedes confiar. ¿Vale?

Venga, te tengo que dejar. Te tengo que dejar. Venga, chao. Chao, chao.

¿Qué haces aquí?

Pues ya ves.

¿qué es eso de que te han dado el alta?

Bueno, pues eso. Porque me encuentro mejor y que... -¿sí?

Es broma. No. No me han dado el alta.

En realidad era una trampa para que salieras y te vinieras conmigo.

Para siempre. Para comer, solo para comer. Es tu hora de comer, ¿no?

¿Cómo te han dejado salir de la habitación?

Bueno, digamos que me he escapado un poco.

Pero vuelvo en un rato.

No, no, no. Vamos a ver: ¿cómo que vuelves en un rato?

Tienes que volver a tu habitación, ya, Simón.

Pepa, mira el día que hace. Y hoy me encuentro bien.

Ya, pero estoy hablando completamente en serio.

No puedes hacer como si no pasase nada.

Tienes que volver a la habitación. -¡Y qué pasa si no voy?

Podrías empeorar. -¿Y qué? ¿Podría morirme?

Y Juanjo, el paciente pues no..., no colabora, compadre. -Ajá.

A pesar de ser cubano, sí. Pero no, no. No colabora.

Bueno, seguro que das con la clave del caso.

Eso espero. Espero que sí.

Sí, porque la verdad es que se está complicando más de la cuenta.

Y otra cosa que me tiene más preocupado, compadre. -¿Ah, sí?

Sí. Y estoy ahí, dándole vueltas...

Bueno, si no quieres decírmelo, no me lo digas.

Pero, a lo mejor Lucía, vamos,

seguro que lucía sabe de todas estas cosas mejor que yo.

Bueno, novia y psicóloga, dos en uno.

Ya, ya, ya. Pero bueno,

Lucía no es la persona con la que hablar de estas cosas.

Ahora te digo.

Juanjo, se trata de Marcos, su hijo menor. -Ajá.

Sí. Que el chaval no me traga, compadre. NO hay forma, no sé.

Delante de su madre me trata de una forma, luego,

cuando no está presente me trata de otra, por llamarla de alguna forma...

Bueno, bueno, bueno. Es normal.

Entiende que sus padres acaban de separarse

y que su madre empieza a salir con otro hombre. -Ya, ya.

Eso mismo pensaba yo al principio.

Pero al parecer es otra cosa la cuestión.

Entonces, ¿cuál es la cuestión?

Oye, ¿tú sabes que pensándolo bien al final va a ser eso, no?

Sí. -Va a ser eso.

Y además te digo que, si hablas con Lucía, va a ser mucho mejor.

Que no, Juanjo, que no. Déjalo. ¿Vamos dentro o qué? -Venga.

Sara Montalbán, la actriz que se fisuró una costilla en una caída

y seguía preocupada por su pecho derecho,

volvió para hacerse una ecografía de mama,

de la cual el doctor Dacaret ya tiene los resultados.

¿Cómo va esa cover?

Bueno, bien. Le falta un poco de chicha, pero bien.

Ha estado bien. Ha tenido buenas críticas.

Bueno, pues me alegro mucho. A ver: traigo resultados.

Mira, en el pecho no hay ni nódulos ni nada anómalo, ¿de acuerdo?

Y por otro lado, pues lo demás también está bien.

No hay ni roturas ni deformidades, así que bueno.

Bueno, que no tengo deformidades ya me lo imaginaba yo.

Y de lo demás, me quitas un peso de encima, doctor.

No..., no me mires así, que una no es de piedra.

¿Qué? No, no. Perdona, Sara. Es que me estoy fijando en tu cara.

Que creo que está un poquito hinchada.

¿Hinchada? ¡No, no! Será el maquillaje.

NO lo creo. ¿Te importa que te explore?

Ahora mismo me viene uno y me dice que me va a dar 200,

400.000 euros por salir en público sin maquillaje,

y la menda lerenda le dice que nanai.

Jamás salgo a la calle sin maquillaje.

Vamos, ya me lo puede pedir Felipe VI.

Avísame si te duele, ¿de acuerdo? -Sí. ¡Ay, ay, ay!

Vale. A ver, con cuidado... ¿Aquí qué tal?

También.

Bueno. Bueno, puedes ver que te duelen unas partes sí y otras no.

También la temperatura está aumentada en unas zonas.

Y también he visto que hay zonas más irregulares y también eritema.

Bueno, oyéndote cualquiera diría que estoy hecha un cristo.

No, a ver: las zonas irregulares se encuentran

sobre todo en contorno de ojos y en la mandíbula, Sara.

Eso debe ser la crema que estoy usando.

Que me la regalaron por un anuncio. Mm... Lo dudo mucho. -¿No?

Pero bueno, haremos analítica para salir de dudas.

¿Vale? -De acuerdo. Sin problema.

Pero por favor, ¿me puedo quedar en algún sitio donde nadie me vea?

Es que, como están saliendo las noticias en la revista

de mi paso por el hospital, pues no quiero que se entere nadie.

Ya. Pues bueno, no sé. Si quieres quedarte aquí... -Vale.

¿Vale? Muy bien. -Bueno, me voy y vengo con los resultados en breve.

De acuerdo. -Venga. Hasta ahora. Adiós.

A Iván, el paciente que llegó

a Urgencias tras varias semanas sufriendo fiebres vespertinas,

le están realizando un TAC abdominal.

El TAC nos ha confirmado el agrandamiento del bazo,

cosa que ya había visto desde la primera consulta.

Por lo que no nos ha arrojado nuevas pistas.

Por otro lado, la serología y los cultivos también dan negativo.

Así que al parecer...

dar con el diagnóstico de Iván está siendo muy complicado.

Y la prueba esa del pinchazo que me dieron ahí atrás,

¿no le ha revelado nada?

A ver, si te refieres a la biopsia de la médula ósea,

nos ha mostrado cambios displásicos

pero nada que justifique la fiebre que presentas hasta ahora.

Llevo un montón de días metido en este hospital. -Ya.

Me han hecho 500 pruebas. ¿Y todavía usted no tiene nada que decirme?

Oye, yo creo que mi paciencia ha llegado a un límite.

Y voy a empezar a pensar en cambiar de médico.

Bueno, vamos a ver: estás en todo tu derecho, Iván.

Esto puedes hacerlo cuando tú quieras.

Pero te dejo clara una cosa:

no creo que ningún otro médico del hospital vaya a proceder

de forma diferente a como lo he hecho yo.

Mira: a mí me gustaría hacerte una colonoscopia, Iván,

porque llevas mucho tiempo con la colitis ulcerosa,

y lo más probable es que puedas desarrollar un cáncer digestivo.

A mí sinceramente no me da miedo nada de lo que usted me diga.

Y yo no lo digo para darte miedo, Iván. Yo lo que quiero es curarte.

Y, aunque te cueste creerlo, para mí tu salud es lo primero.

A mí sinceramente me cuesta creer eso.

Y le voy a decir una cosa, Médico:

te voy a dejar que usted me haga otras pruebas.

Pero le voy a decir una cosa: cuando le vuelva a dar negativo,

no solamente voy a cambiar de médico, sino que le voy a demandar.

Porque yo estoy completamente convencido de que usted

ha cometido algún error en algún momento.

Voy a preparar las pruebas.

En la colonoscopia que le vamos a realizar a Iván,

vamos a aprovechar

y vamos a coger una muestra de mucosa intestinal para analizarla.

Y esperemos que esta vez nos arroje la clave de qué es

lo que le está pasando a Iván.

Y, si no es así, bueno,

pues a lo mejor la idea de que cambie de médico no es tan mala.

Hola, Sara. -Hola.

Pensaba que estabas durmiendo.

Ya veo que te has puesto cómoda, ¿no?

Sí. Es que bueno, estaba ahí cansadita.

Digo: "me voy a echar un poquito".

Vale. NO pasa nada.

Mira, tengo los resultados de la analítica, ¿vale? -Sí.

Y nada, aparece una discreta leucocitosis,

que quiere decir más leucocitos, glóbulos blancos, de lo normal,

y también un poco elevada la PCR.

Esto nos puede indicar un proceso inflamatorio o infeccioso.

Como por ejemplo una celulitis.

¡Ay, no, hermoso! ¡De eso nada, ¿eh?!

No. A ver, a ver. No es la celulitis que tú crees.

La piel de naranja. Eso es acumulación de grasa, ¿vale?

Esto es un término médico que utilizamos

para definir un proceso infeccioso o inflamatorio subcutáneo, ¿vale?

En el tejido que se encuentra debajo de la piel.

Ya. Pues podrían cambiarle el nombrecito.

Mira, Sara, el problema

es que la inflamación la tienes en una zona

que puede dar problemas en las vías aéreas superiores, ¿De acuerdo? -Ya.

Tranquila. Vamos a recetarte antibióticos y también corticoides.

Por otro lado: para descartar que tengas una masa,

vamos a hacer un TAC con contraste, para descartarlo. ¿Vale?

Y también vamos a hacer

una radiografía panorámica de la dentadura.

¡Ay, doctor, no me asuste! ¿Cómo voy a tener una masa?

No. Te lo acabo de decir.

Es simplemente para descartar que la haya.

¿Vale? Piensa que hay muchas cosas que a primera vista no se ven.

Y para eso tenemos que hacer pruebas. -Ya.

¿Vale? -Muy bien.

Tú tranquila, ¡m? -Vale.

Bueno.

Hola, Lucía. -Hola, Juanjo. -Quería decirte algo.

Perdóname, pero es que de verdad que ahora estoy un poco como de verdad,

que no, no estoy para, para hablar mucho.

Bueno. ¡NO será por Cabrera?

¿Tú cómo lo sabes? ¿Qué pasa, que eres adivino o qué?

no sé si debería meterme pero...

Pero bueno.

Después de realizarle una radiografía panorámica a Sara,

el doctor Dacaret somete ahora a su paciente a un TAC craneal.

Por suerte las dos pruebas descartan masas e infecciones dentales.

Lo que sí hemos visto es un aumento del volumen

de las partes blandas de las regiones malares.

Así que seguimos inclinándonos hacia el diagnóstico

de celulitis a repetición.

Para terminar de descartar una enfermedad sistémica

que afecte a la piel, vamos a hacer una biopsia cutánea.

Sara, te van a realizar una biopsia tipo Punch, ¿de acuerdo?

Pero no te preocupes porque Pepa estará presente.

Ay, por favor, no me dejes ninguna marca visible.

Porque esto de ser famosa no permite bajar la guardia, pero ni un segundo.

No te preocupes, Sara. La marca va a ser mínima, ya verás.

¡Ay, madre mía! Con lo poco que me gustan a mí los hospitales,

y ahora no me dejan salir.

Y encima se pensarán que me estoy haciendo un arreglo.

Bueno, tú tranquila porque es un proceso muy rápido, ¿Vale?

Sí. Además, si tienes algún problema con la prensa rosa nosotros

nos encargamos de decirle que no te has hecho nada estético.

Eso es. -Bueno, no os van a creer para nada.

Venga, ¿nos vamos? -Vale. Vamos. Hasta ahora.

Te ayudo. -A ver. Venga.

¿Sí? -Aquí tienes.

Gracias. -Nada.

Hola, Raquel, ¿qué tal? -Hola, Edu.

Oye, no te pregunté el otro día. ¿Qué tal tu padre?

Bueno, pues... ahí va tirandillo.

Si es que con la enfermedad que tiene el pobre, lo está pasando muy mal.

Es que no puede salir a la calle.

Y ¿sabes qué pasa?

Que va pasando el tiempo, yo le veo muy triste y yo me pongo muy triste.

Y me da la sensación de que cualquier día le pierdo y él...,

es que no ha disfrutado nada, de verdad.

Hombre, tampoco te pongas en lo peor. -Ya. Ya lo sé.

Ahora lo que tienes que hacer es darle mucho apoyo. -Sí.

El doctor Cabrera estudia los resultados de las últimas pruebas

hechas a Iván, el paciente aquejado de fiebre hace más de tres semanas.

Bueno, pues aquí tenemos

los resultados de la biopsia de mucosa intestinal.

Y nos muestra unos cambios típicos de una colitis ulcerosa,

que lleva el paciente arrastrando desde hace años.

Pero nos ha mostrado algo diferente;

algo que quizás nos defina qué es lo que le está pasando a Iván.

¿Tienes algún animal? -No.

Pero ¿tratas con ellos? -No, no, no, no. Tampoco.

¿Seguro? ¿Sí o no, Iván?

¡Que no! ¡Que no tengo animales!

Pues no entiendo nada, Iván.

No entiendo nada porque la biopsia de la mucosa que hemos hecho

nos dice que tienes una leishmaniosis visceral. -¿Qué?

La leishmaniosis visceral es una infección endémica

en la zona mediterránea pero no en el resto de España.

Estamos hablando de un 0,3 casos por cada 100.000 habitantes.

La infección más frecuente

es de tipo oportunista en pacientes que tienen el VIH.

¿Qué tengo sida?

No, sida no. La serología ha dado negativo para el VIH.

Lo que sí creo que te ha ocurrido Iván, para que lo entiendas,

es que el mosquito portador de la leishmaniosis habrá picado

a algún animal infectado que ese, a su vez, al picarte a ti,

pues te la ha contagiado. -¡Ay, mi madre!

Por eso te he preguntado antes, Iván,

si en el sitio que trabajas hay animales o si tienes contacto

con ellos directo,

porque lo más probable es que haya un foco que erradicar.

Mire, médico. Yo creo que usted no tiene idea de lo que está diciendo.

Desde que yo llegué aquí, usted no ha dado con una.

¡Por qué le iba a hacer caso yo ahora, eh?

El por qué no se detectó en ninguna de las pruebas, bueno,

pues le explico yo ahora. Es muy sencillo.

El paciente lleva muchos años con una colitis ulcerosa,

la cual se lleva tratando con corticoides.

Los corticoides afectan a los glóbulos blancos

y no permiten que estos puedan luchar contra agentes patógenos,

que hay en el organismo.

Y mucho menos reproducir los anticuerpos

que se puedan detectar en una serología.

Ahí tenemos la explicación.

Y la infección inicial pudo ser asintomática

porque los síntomas no aparecen hasta pasados

los dos u ocho meses de la picadura.

No, no, no. Yo no recuerdo que a mí me haya picado ningún mosquito.

Así que yo, no sé nada de lo que usted me está diciendo.

Pues es muy importante que lo recuerdes, ¿eh?

Así que te dejo y piensa. Y ya me cuentas.

(Marcación de número) Jesús. Jesús, escúchame.

Escúchame bien lo que te voy a decir.

Tienes que desmantelarlo todo. ¿Eh?

Un tiempo después, Sara Montalbán, la paciente del doctor Dacaret,

diagnosticada con una posible celulitis,

vuelve para recoger los resultados de su biopsia cutánea.

¡Hola! -¡Hola, Sara! ¿Qué tal?

La prensa está como loca. Están especulando con que qué me pasa.

Vamos, que desaparezco unos días y ya me están enterrando.

Bueno, mis compañeros también me están llamando

porque están preocupados. -Claro.

Y aquí estoy yo, doctor, para que me dé usted noticias, por favor.

Por supuesto.

Pues mira, el estudio ha mostrado características de lo que llamamos

un granuloma. -¿Eso es grave?

Pues no. Afortunadamente no.

Es una reacción inflamatoria

que aparece tras una inyección de silicona.

Pero ¡qué empeño con que yo me he hecho arreglos!

¡Jamás me he inyectado nada en la cara.

Anatomía Patológica no miente. Y si hay silicona, hay silicona.

Porque una reacción alérgica de este tipo no surge así,

espontáneamente de la nada. En fin.

Empezaremos el tratamiento para el granuloma, ¿m?

Bueno, por probar no se pierde nada.

Eso es. Pues ¿recuerdas que estabas tomando corticoides? -sí.

Lo que tenemos que hacer ahora es pasar a una dosis más potente.

Con eso lograremos que se rebaje la inflamación

y también que desaparezcan las sesiones. -Vale.

¿De acuerdo? -Muy bien.

Venga, vamos allá.

¡Hola! -Ey! Que justo salía a buscarte.

¿Qué pasa? -Pues que me he enterado que estás

teniendo problemas con mi hijo.

Pero ¿qué pasa, que tú y yo no tenemos confianza suficiente

para que me cuentes lo que pasa?

¿En serio?

¡De verdad me estás echando en cara que no te haya contado nada?

Venga, hombre...

Creo que no has abordado bien el tema.

Tú muy bien. Sigue echando leña al fuego.

Quitamos antibiótico. -Quitamos el antibiótico, ¿no?

Sí. -¡Por favor, doctor, por favor, te lo pido, cámbiame la cara!

¡Ponme como antes! ¡Por favor!

Pero Sara, ¿qué ha pasado con el tratamiento, no ha funcionado?

Sí. Sí ha funcionado. Pero es que yo antes tenía la piel estirada, bonita.

Y ahora mira. ¡Tengo la cara de una vieja, doctor!

Tranquilízate, Sara. Tranquila. -A ver, a ver. Deja que te explique.

Mira, el tratamiento ha funcionado perfectamente.

La inflamación ha desaparecido y, cuando eso ocurre,

pues la piel se vuelve menos tersa, pero es lógico.

Es lo que pasa siempre.

Pero estás tan estupenda como siempre.

NO me tomes el pelo.

A ver, escúchame. Tú misma me dijiste que nunca se puede bajar la guardia.

Pues esto es como una nueva oportunidad. ¿No? -¿Oportunidad?

Claro. -¿Que esta cara es una oportunidad? ¡Vaya cuajo!

¡Ay, Sara, Sara, Sara! Vamos a ver:

¿tú no quieres convertirte en leyenda? - ¿Qué?

Una leyenda como, como Sofía Loren, como Greta Garbo, como Mina,

¿una leyenda?

Claro, a ver: si no sales mucho a la calle y no te ven los,

los medios de comunicación, pues se preguntarán dónde está esta mujer.

Y eso te hace más famosa.

Como te está pasando estos días, ¿no? -Sigue, sigue.

Claro. A ver: ahora todo está muy reciente.

Y entendemos perfectamente que no te apetezca salir.

Pero, con el tiempo, tú decidirás cuándo es el momento oportuno

para volver a salir en público, a ir al mundo del espectáculo

y aparecer pues como una nueva Sara.

Como la Montiel. -¡Eso! Como la Montiel.

Me gusta esta mujer. Al final me gusta más que tú, doctor.

¡Ja! -Ah, qué bonito.

(Llaman a la puerta) ¿Y bien? ¿Qué?

A ver. Yo le voy a decir la verdad. -Bien.

A ver. Yo le mentí. Yo tengo que reconocer que le mentí.

Yo sí trato con animales. Vaya, yo...

OK. -¡Yo trafico con animales, ¿entiende?!

Animales exóticos, Pero yo trabajo en una granja.

Yo lo que hago solamente es darles de comer

y llevarlos de un sitio para otro.

Nada más. Espérese un momento, Médico.

Usted sabe que eso es un delito muy grave.

Y por eso me pueden caer un montón de años en la cárcel. ¿Entiende?

Yo necesito que usted me tire un cable.

Ya. Perdona, ¿eh, Iván? Pero es que estoy aquí asimilando la información.

Vamos a ver: yo, me gustaría ayudarte,

pero quiero que entiendas que si hay alguien responsable

de lo que le está pasando ahora mismo eres tú.

Si no te hubieses entretenido desde un principio

en cuestionar mi trabajo y hubieses aportado un poquito más información,

pues ya hubiéramos encontrado una cura para ti.

Pero claro, yo tengo las manos atadas.

Además yo aquí tengo que dar parte a un supervisor.

Aparte que hay que tomar en cuenta que probablemente,

en ese sitio que me estás contando, Iván, haya un foco infeccioso.

Y eso hay que erradicarlo.

Hermano, tú sabes perfectamente de dónde venimos.

Y tú sabes lo que nos ha costado llegar hasta aquí.

Así que tírame un cable. No me hundas.

Lo siento mucho, Iván.

Espera. Mira, por lo menos dame un tiempo.

Así igual puedo llegar a casa.

Lo que tienes es demasiado infeccioso.

Y tienes un tratamiento que tienes que terminar aquí. ¿OK?

Lo siento mucho.

Lucía. -¡Ay!

¡Eh!, ¿qué pasa? ¿Ya te ibas a ir a casa sin avisarme o qué?

Que no. Que te estaba mandando un mensaje justo ahora.

Ya. Oye, escucha. Que siento mucho el tono que utilicé antes, ¿vale'

Perdóname.

Y yo también siento no haberme dado cuenta

que tenías un problema con mi hijo. -Tranquila, mujer. Es un adolescente.

Además, Marcos sabe fingir muy bien. -Ya.

¿Sabes por qué no te dije nada, lucía?

Porque tienes muchos problemas con Marcos.

Aparte de lo que tienes con Lucas.

Y el decirte esto a mí me parecía que era un poquito echarle leña al fuego.

¡¡Mmmmm!! ¡Es que eres más rico...! Pero escúchame.

¿Es un problema que tú crees que son celos ahora porque tengo un novio

o que va a durar mucho tiempo?

¡Dime la verdad! En serio, ¡dime la verdad! -Sí, sí.

¿sí qué? ¿Va a pasar? -Ya se le pasa. Es un adolescente, hombre.

Hombre, pues claro que es un adolescente.

¡No te pongas a su altura! Venga, vamos.

Gracias.

(Pájaros) Me alegro que hayas cambiado de opinión.

¿Qué iba a hacer? tú ya sabes que no puedes salir del hospital, pero...

eres adulto y tienes derecho a decidir por ti mismo.

Mujer, para una vez que me encuentro mejor...

Quería preguntarte una cosa. -¿Sí?

¿Por qué has estado evitándome estos días?

Em..., de verdad; que no, no, no. NO te estaba evitando, ¿eh? -Pepa...

Bueno, vale. Tenía miedo. -¡Miedo por qué?

¿Qué prefieres: atún rúcula y jalapeños o atún,

rúcula con un poquito de tabasco?

O sea, que tú, entre todas las opciones,

has elegido comprar comida mexicana, ¿no?

No me digas que no te gusta la comida mexicana.

Sí, sí. Sí me gusta. -Un día es un día, mujer.

¿Jalapeños o tabasco? -Eh... Jalapeños.

Te he echado de menos.

Tiene 134 latidos por minuto.

El electrocardiograma ha mostrado una taquicardia supraventricular

a 220 latidos por minuto.

Con la medicación que te van a poner vas a notar un calor intenso

y de repente una sensación como si el corazón te frenase.

Lo que tuviste fue un presíncope por una taquicardia supraventricular.

Pero hicisteis muy bien en venir al hospital

porque podía haber ido a más.

ya ,pero es que mañana tengo un partido

y la semana que viene tengo uno mucho más importante. -Te entiendo.

Pero como tu médico te digo que lo que tienes que hacer es esperar.

Me ha tocado un viaje a Niza pero no lo voy a aceptar.

Bueno, Pues si no lo quieres aceptar ya lo acepto yo, ¿eh?

Te puedes ir con ese novio nuevo que tienes, ¡ya está!

Que no es mi novio.

La va a atender la doctora Romero. Y sobre todo: muy importante.

Me ha dicho el doctor Molina que iba a atendernos usted.

Lo que veo en la radiografía es que tienes meteorismo.

¿Y eso qué es?

El meteorismo es un conjunto de síntomas como la aerofagia,

la flatulencia y la distensión abdominal,

provocada por la acumulación excesiva de gases.

Hay que adelantar la operación, ¿eh? Avisa a Cirugía, por favor.

Test de flatulet.

Perdona. La verdad que... dicho por ti

suena todavía más genial que cuando se me ocurrió.

¡Ah! Una preciosa idea. Oye, pues a mí no me hace ni pizca de gracia,

sinceramente, ¿eh?

  • Centro médico - 25/01/18 (2)

Centro médico - 25/01/18 (2)

25 ene 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 25/01/18 (2) " ver menos sobre "Centro médico - 25/01/18 (2) "
Programas completos (836)

Los últimos 849 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios