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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 22/11/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

-Estoy conociendo a una persona, pero que tampoco... Le conozco.

-¿Cómo que no es nada? -Por eso no te lo conté.

Eso es que sí.

Espera, espera. Quita.

-¿Qué? ¿Qué tengo?

-Mucha luz. Tienes últimamente mucha luz.

No te rías, es verdad. -Oye, muchas gracias.

Será que estoy durmiendo muy bien.

-Ya, que ahora se llama dormir, ¿no?

-No le quiere dar bombo porque son estas cosas que,

si lo dejo pasar, seguramente se me olvide.

Y mira, muerto el perro, se acabó la rabia.

-Ah, bueno, qué romanticismo.

Para un segundo. -¿Qué?

-Si no me lo quieres decir es porque lo conozco.

Y si lo conozco, es del hospital.

Que puede llegar a ser muy pesada.

-A esta ronda le invitas tú.

-Perdona, ¿y eso por qué?

-Hombre, porque nos tienes abandonados.

Si es que te estás haciendo tú muy cara últimamente de ver, ¿eh?

-A mí no me extraña, ¿eh?

Porque yo cuando llego de trabajar, de verdad,

que lo único que me apetece es tirarme en el sofá

y que me hagan un masaje.

-Ah, sí.

-Oye, tú sabes que tú tienes unas manos muy bonitas, ¿eh?

Y, además, debes dar unos masajes de merequetenge.

-Sí. Y también doy unos pellizcos...

¿Quieres algo más o qué?

-No, gracias. -Hasta ahora.

-Hasta ahora.

-¿Me puedes decir qué acaba de pasar aquí?

-Nada. No ha pasado nada.

-¿Nada? -Os acabáis de poner ojitos.

-Que no. -Lucía...

-De verdad, que me cae bien y nos reímos y eso, pero ya está.

-Ya... -Que no, de verdad.

-Pues yo me apuesto el cuello a que Cabrera está loco por ti.

Y tal y como tú le miras...

(Música cabecera)

Daniela se ha desmayado durante un entrenamiento de judo

tras sentir un fuerte dolor en el pecho.

Las doctoras Soto y Cortel están trasladándola a Centro Médico.

para descartar el infarto de miocardio.

-No te preocupes. Te vas a recuperar. Vas a estar en buenas manos.

-Si son como las tuyas, seguro.

Aunque vaya sitio para una segunda cita.

-Esto lo tienes que llevar puesto, ¿vale?

-¿Os conocéis?

-Sí. De la cena de celebración en el club.

Que digo yo...

Que no hace falta que volvamos a quedar para cenar

para llevarme a tu casa.

-Ponte esto, ¿vale?

Entrenábamos juntas en el mismo club.

Ella a judo y yo a natación. De eso nos conocemos.

-Ya. Bueno, te voy a poner unas gafas nasales.

Que parece que la mascarilla te molesta, ¿no?

-Estamos llegando ya, ¿eh?

-Sí. Tranquila.

(Música)

Lorena viene al hospital en compañía de su amiga, Rica,

porque lleva unos días con mucho dolor

y sensación de hormigueo en el brazo izquierdo.

-Mira, es que llevo dos semanas con dolor en el brazo,

pero es que yo ya no lo puedo mover.

-Bien. ¿Tenéis cita?

-(AMBAS) No.

-Pues es que sin cita, no sé si habrá hueco.

-Bueno... somos "Las Lolas", ¿no nos conoces?

-Pues lo siento, pero no.

-"Las Lolas", el dúo musical. Sí.

-Pues no, no os conozco.

-Vale.

-Mira, vamos a hacer una cosa.

Pasad a la sala de espera y en cuanto haya un huequito, os aviso.

¿Os parece bien? -Sí. ¿Y dónde es?

-Pues mira, al final, a la izquierda, allí está la sala.

-Hasta luego.

-Bueno, si has estado en una verbena, de estas fantásticas de pueblo,

seguro que te has pegado unos buenos bailes con nosotras.

Yo canto y toco el teclado.

-Yo solo canto.

-Bueno, solo canta, pero no veas cómo canta la tía.

-¡Anda, qué exagerada! ¡Uy! Perdona.

-Bueno, que, si nos cogen en un programa de estos de talentos,

ya verás. -Lo petamos.

(Música)

La doctora Ortega acaba de realizar un electrocardiograma a Daniela,

la deportista que se ha desmayado practicando judo.

-Así que eres karateka o judoca, ¿no?

-Judoca, sí. Tres veces campeona de España.

-¡Madre mía! Entonces, nos tenemos que llevar bien, por si acaso.

Te cuento, Daniela.

Mira, hemos podido descartar el infarto de miocardio,

pero para saber qué te ha ocurrido exactamente,

tengo que hacer un examen completo, ¿vale? Te voy a auscultar.

No hay signos de daños neurológicos, dolor torácico o palpitaciones,

pero en la auscultación he escuchado un ligero soplo sistólico.

Es un ruido silbante que se produce cuando el corazón se contrae.

Muchos soplos son inofensivos, pero tengo que estudiarlo en profundidad.

En la auscultación escucho un ligero soplo y además, en el electro,

veo un crecimiento del ventrículo izquierdo del corazón.

-¿Es grave?

-No lo sé, te tengo que hacer más pruebas para saberlo.

¿Es la primera vez que te desmayas?

-Sí. Sí. Bueno, el otro día estaba entrenando y me dio un mareo y...

-Hola. -Hola. ¿Cómo estás?

-Bien. -Eh...

-Cuéntame, ¿es la primera vez que te desmayas?

-Sí. Y me dio un mareo, pero me senté en el tatami y me recuperé.

-Has tenido suerte entonces que estabas acompañada hoy.

Si presenciamos un desmayo,

lo primero que tendremos que hacer es retirar las ropas

que ejerzan presión, como puede ser una corbata o un cinturón.

También elevar las piernas para favorecer el retorno sanguíneo

y girar la cabeza por si vomita.

Y en cualquier caso de duda,

pues llamar a los servicios de emergencia,

como han hecho los compañeros de Daniela.

-Al menos esto ha servido para ver Ainhoa.

-Ah, que...¿Os conocéis?

-Sí, entrenábamos en el mismo club deportivo.

-Nos conocemos hasta los lunares más ocultos.

-Porque coincidíamos en las duchas.

-Vale. Te voy a hacer unas cuantas pruebas.

Una analítica de sangre, una radiografía de tórax,

un ecocardiograma y otro Doppler, ¿vale?

-No puedo perderme el entrenamiento.

-Lo siento, pero es que te tengo que hacer estas pruebas.

Ahora vendrán a por ti para llevarte a la sala de imagen.

Hasta luego. -Hasta luego.

Creo que ahora no deberías preocuparte por el entrenamiento.

Tienes que preocuparte por tu salud.

-Y yo creo que no deberías preocuparte

por lo que la gente piense, sino por ser como tú eres y disfrutar

-Bueno, casi has perdido la pata dos veces y aquí nadie sabe nada,

así que no se te vaya a escapar que nos liamos, ¿vale?

-Con lo bien que se está fuera del armario.

-Sí, pero no es fácil.

-Solo hay que abrir la puerta, Ainhoa.

-Esta semana todavía podía aguantarlo un poco,

pero hoy es que tengo un dolor terrible.

-Ya. Bueno, Lorena, te comento.

Las constantes están dentro de lo normal.

El pulso, la presión, el pulso distal...

-Tienes pinta de bailongo, ¿no?

-Bueno, la verdad es que sí, un poco.

-Ah, ¿sí? Nosotras también.

Que, en la verbena aparte de cantar, también bailamos.

Bailamos vallenato, bachaka, pasodoble...

Vamos, que no hay nada que se nos resista.

-Artes Escénicas, en general.

-Muy bien. Son artistas. Pues yo voy a clase de salsa.

-Oye, ¿y por qué no quedamos un día los tres?

-Cuando yo tenga la mano menos verde, nos vamos de salseo.

-Venga. Pues de acuerdo. Me parece muy bien.

Te comento: evidentemente la mano izquierda

es la que tiene menos fuerza

y este color verdoso que tienes es porque la tienes que cianótica.

-Ya.

-En la exploración de Lorena he podido comprobar

que los signos de Tinel y Phalen son positivos.

Esto es una prueba que presionando la mano

y movilizándola de forma específica,

nos ayuda o nos avisa de posibles inflamaciones nerviosas

del tunel carpiano o del canal Guyón.

Bueno, estamos comprobando los signos de Phalen.

Estos signos son inespecíficos y más bien orientativos

a la hora de dar un diagnóstico.

Lo más probable es que, tomando en cuenta tus antecedentes,

se trate del túnel carpiano.

-¡Pufff! Ella sabe bien lo que pasé el año pasado.

Me operaron justo... y lo pasé fatal de este brazo.

-Ya, ya. Bueno, en principio no tengo pensado operar.

Quiero empezar por un tratamiento menos invasivo,

algo más conservador.

Lo primero para descartar si se trata de lo mismo o no.

Vamos a hacer las pruebas de un estudio neurofisiológico

que consiste en una electromiografía

y un estudio de la conducción nerviosa.

-Sí, ya me lo hicieron también el año pasado, ¿te acuerdas?

-Lo de los cablecitos, ¿no?

-Exacto, sí. Sí. Ahí está.

La electromiografía estudia la salud de los músculos

y de los nervios que lo controlan.

Y el estudio de conducción nervioso

valora la velocidad de los impulsos eléctricos a través de los nervios.

Ambas se realizan simultáneamente

y son decisivas a la hora de evaluar un diagnóstico,

en este caso, pues muscular o nervioso.

(Música)

Para averiguar por qué se desmayó,

realizan a Daniela una serie de pruebas complementarias,

entre ellas, una radiografía de tórax.

-Dani, ¿cómo estás?

¿Por qué no me has llamado a la Federación?

Esta reunión no es más importante que tu salud.

-Te he llamado cuando he podido, papá. Pero tranquilo, estoy bien.

Como aquella vez que te fisuraron las costillas

y seguiste luchando porque, según tú, estabas bien.

Daniela es sorprendente.

Un día llegó a casa con un ojo morado

y le propuse enseñarle defensa personal.

Comenzó a aprender muy rápido y ahora,

está a un paso de hacer historia.

Seguro que su madre está orgullosa de ella.

Esté donde esté.

-¿Por qué no te dejan marchar?

-Me han dicho que descanse.

-Bueno, pues...

Haz caso.

Tienes que recuperarte lo antes posible para volver al entrenamiento.

He visto a las demás competidoras.

No tiene nada que hacer con tu “Ippon Seoi Nage”.

-Pues prepara las maletas, que nos vamos a Corea.

¿Vas a quedarte a cenar aquí o...?

-Sí, si esto se alarga me acercaré a la cafetería.

Los platos tienen buena pinta.

-Me parece buena idea.

-Voy a acercarme un momento al club.

Si hay alguna novedad, llámame inmediatamente, ¿vale?

-Vale. No te preocupes.

-La analítica es correcta

y en la radiografía no hay signos de insuficiencia cardiaca,

que podría ser una de las causas del desmayo.

Sin embargo, el resto de pruebas, confirman que nuestra paciente

sufre una hipertrofia en el ventrículo izquierdo.

Lo que le pasó durante el entrenamiento

se conoce como síncope de esfuerzo.

Te cuento: estos síncopes o desmayos

se producen cuando se realiza una actividad física extenuante.

Como en tu caso pues... puede ser el judo.

Esto ha provocado una miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática,

es decir, las paredes de tu ventrículo izquierdo

son más gruesas de lo normal.

-¿Eso quiere decir que me voy a volver a desmayar?

-Sí. Podrías volver a desmayarte en cualquier momento.

-¿Hay que operar?

-Operar no,

pero tienes que tomar medicación crónica para relajar el músculo,

venir a revisiones periódicas y...

sintiéndolo mucho, tienes que evitar cualquier actividad física intensa.

Lo siento. Te puedes ir a casa ya, ¿vale? Descansa, por favor.

Yo voy a planificarte las revisiones.

-¿Cómo le cuento yo esto a mi padre?

El judo es nuestra vida y lo único que nos une.

Sin el judo somos dos extraños compartiendo piso.

-¿Qué estás mirando? ¿La lista?

-Sí, pero no se ve nada porque está petada la página.

No me extraña. -Mira, mira. Ya, ya. Pasa...

-Vale, están por orden alfabético,

mira:Ariadna, Alli, Kenttú... Nada.

-Nada, hija. Nada.

-Bueno, otro casting hecho por sordos y por ciegos.

-Pues sí.

-Ya caerá alguno, ya verás.

-Ojalá.

Es mi madre, que me imagino que querrá saber cómo estás.

Voy a cogerla, ¿eh?

¿Sí? Sí, soy yo.

¿Cómo? ¿Seleccionada? ¡Venga ya! No me lo creo. ¿En serio?

Sí, sí, por supuesto. Allí estaré. ¡Ay! Qué bien.

Muchas gracias.

Adiós, ¿eh? Adiós.

(SUSURRA) ¡Ay! Joder...

¿Cómo le digo yo ahora a Lorena

que me he presentado al casting del programa por mi cuenta

y que encima me han solucionado?

Que estoy supercontenta, ¿eh? Pero es que creo...

Joder, es que se va a enfadar mogollón.

Que era mi madre, que quería saber cómo estabas.

Que te manda muchos besos y ánimos.

-Sí, mujer. Ya sabes cómo es mi madre.

Que como le dé por hablar, no calla.

-No, no, no. Ya te digo yo que no, que hoy estaba muy...

-Llámala que quiero decirle yo que estoy bien, mujer.

Venga, por fi, llámala. -Que no.

-Ya sabes cómo se pone tu madre siempre.

Bueno, Antonio, la semana que viene tendré los resultados, ¿de acuerdo?

Venga. -Gracias.

- Hola. Hola.

-Soy la hija de Asun. Asunción Landa.

Ah, sí, sí.

-Que mi madre a veces cuidaba de tu tía...

Sí, me acuerdo de tu madre, aunque no de ti. Dime.

-Verás..., es que mi amiga, que le duele mucho el brazo...

-...y que no sabemos lo que la pasa. Si nos puedes echar un cable...

¿Qué médico os está llevando el caso?

-Es un chico cubano, pero... no me acuerdo el nombre.

Ah, sí, ya sé quién es.

Bueno, pues me informaré, a ver qué puedo hacer, ¿de acuerdo?

Ahora os tengo que dejar. Mándale saludos a tu madre.

-De tu parte. Gracias, ¿eh? Encantado.

-Adiós. Adiós.

-¿Pero tú para qué metes a nadie si con el cubano ya estamos bien?

-Hombre, tía, porque dos opiniones van a ser mejor que una. Digo yo.

Por contrastar y esas cosas. -Vale.

-¿Te duele? -Sí. Me duele, sí.

-Diana... -¿Sí? Hola.

-¿Cómo está Daniela?

-Pues le he dado de alta.

-¿Y bien?

-No. No podrá volver a hacer judo.

Lo siento.

-Pues es una pena porque era muy buena en el tatami.

-Lo siento. ¿Sois muy amigas?

-Sí, bueno, nos conocemos del mismo club deportivo.

Ella entrenaba a judo y yo a natación.

Ya sabes que el deporte une un montón y bueno...,

salíamos por ahí a tomar algo y...

Oye, ¿por qué no nos vamos a tomar algo?

-¿Hoy? -Sí.

-Pues me encantaría, pero no puedo.

Le he dicho a Celia que le llevaba al cine.

Le hace ilusión una noche de chicas.

-Pues mira, voy a hacer lo mismo con tu padre.

-¿Qué pasa? ¿Que te van los maduritos?

Oye, ten cuidado, que es mi padre, ¿vale?

No, en serio, gracias por todo lo que estás haciendo por él

para que yo no esté tan agobiada.

Te prometo que, después de la boda de Marco y Mendieta,

-A ver, que te he dicho que no me molesta para nada.

Que estoy feliz. Me hace un montón de compañía.

-Oye, estoy pensando... Qué difícil lo hemos hecho, ¿no?

Porque se podrían haber quedado ellos en mi casa

y tú y yo pues en la tuya, ¿no?

Haberme ido yo a...

Bueno, nada, voy a seguir currando. Hasta luego.

-Hasta luego.

-¿Todo bien?

-Sí. Ya hablaremos. -Vale.

-¡Pero bueno! -¡Hola!

-¡Pero bueno! -Hola

-Si la cosa va en serio...

-¡Bienvenido al Restaurante Velázquez!

-Muy bien, cuénteme, mademoiselle.

-De primero tenemos una ensalada de la huerta con parmesano

y pan crocante

y de segundo, tenemos un quiché de huevo

con reducción de patata.

-Lo que, básicamente... Una tortilla.

-De toda la vida.

-Pero estoy tiene una pinta estupenda, ¿eh?

-Sí. -Sí. Sí.

-Hola. Hola.

-Bueno, ¿qué? ¿Empezamos con esto?

-Sí.

Cabrera, me he encontrado en el pasillo

a una chica, a una paciente tuya.

Una que tiene la mano izquierda así, alterada.

-Ah, sí, ¿Lorena?

Ah, sí, es una paciente

que creía que tenía problemas con el túnel carpiano,

pero no, al final tengo que hacerle más pruebas.

Ya. ¿Quién es tu supervisor?

-Macías. ¿Por?

Quiero hablar con él porque me gustaría seguir el caso.

-¿Y eso?

La amiga de la enferma es la hija de Asun.

-¿Quién es Asun?

La señora que cuidaba a mi tía.

-Ah, vale.

si no tienes nada mejor que hacer, ¿hacemos esas pruebas?

-Bueno... Sí, sí. Venga, vamos. Y ya está.

Lucía, por cierto, muy rica la tortilla, ¿eh? De lujo.

-Gracias. -¡Madre mía!

¿Vamos?

(Música)

-Oye, ¿al final tienes acompañante para la boda o vas sola como yo?

-¿No es encontrado a nadie?

-Perdona..., yo si busco, encuentro.

¡Hombre, por favor! Pero mejor sola que mal acompañada, ¿o no?

-Pues sí, eso mismo digo yo. Así que nada.

-¿Nada qué? ¿Que vas sola?

-Sí, voy sola. Como tú.

-Pero no vamos solas. Entonces, vamos juntas, ¿no? O sea...

-Vale. Venga, sí. Sí. Claro.

-Bueno, espero que sepas bailar.

Tenemos que ser lo más, te lo digo ya.

Tu amiga judoca se ha vuelto a desmayar. Parada cardiorespiratoria.

-¡Mantenme informada!

Por la información que maneja Emergencias,

sabemos que Daniela se ha desplomado en el tatami.

Sin pulso ni respiración.

La ambulancia está de camino, pero afortunadamente, en el club

cuentan con un desfibrilador como los que hay en muchos lugares públicos

y parece que han conseguido reanimarla.

Solo espero que los daños no sean irreparables.

-Bueno, como te decía antes, como puedes ver,

se descarta el síndrome del túnel carpiano.

-Ayuda, por favor, es mi amiga, Lorena,

que dice que le duele muchísimo el brazo.

-Lorena, ¿estás bien? -No.

-Dime, en una escala del uno al 10, ¿cuánto te duele?

-10, 11.

-Tiene la mano muy fría.

¿Le encuentras el pulso?

-Con un poco de dificultad, pero sí.

Posiblemente sea una isquemia arterial aguda

o un trombo que esté obstruyendo la circulación.

vamos a avisar inmediatamente al especialista cardiovascular.

-"Inmediatamente". Eso no me gusta ni un pelo.

Vamos a realizar una analítica

ytambién que le hagan de inmediato un electrocardiograma.

-"De manera inmediata" otra vez.

-Ya me encargo yo.

-Venga, chicas, venid conmigo.

¿Puedes? -Sí.

La isquemia aguda es una emergencia médico-quirúrgica muy peligrosa.

Se debe tratar precozmente porque de no ser así,

lo más probable es que haya que amputar el miembro afectado.

(Música)

Ya en el hospital, Daniela está fuera de peligro.

La doctora Ortega ha decidido colocarle un holter.

-Un holter es una máquina

que registra los ritmos cardiacos de forma continua.

Se colocan unos electrodos en el pecho

que envían una señal a una máquina.

Esa máquina, normalmente, se lleva en la cintura o colgando del cuello

y con ese registro, podemos ver fácilmente

cualquier ritmo cardíaco anormal.

Mira, a partir de ahora, durante el resto del día,

necesito, Daniela, que te muevas un poco por el hospital.

Poco, ¿vale?

Que camines unos pasos, subas alguna escalera, la bajes,

para ver si con el esfuerzo, se intensifica la arritmia.

Sé que no soy nadie para decirte esto,

pero volver a hacer judo ha sido una locura.

Pero una locura.

¿Por qué no me has hecho caso?

-Tenía miedo de defraudar a mi padre.

-Pero...

Pero vamos a ver, tu padre, estoy segura,

que prefiere tenerte viva.

Estoy segura.

-Mira, no es tan sencillo, ¿sabes?

-Bueno, pues ni en la analítica

ni en el electro que le he pedido a la especialista

Vamos a realizar radiografías del tórax,

a ver si averiguamos qué es lo que sucede.

-Sí, porque, además, el tiempo está corriendo en contra de Lorena.

Y corre demasiado deprisa. Así que en céntrate en el caso.

Es la hija de una conocida mía.

¿De acuerdo? -Ya.

(Música)

-¿Has avisado a los del club de que estoy bien?

-Sí.

-Papá, tengo que contarte algo.

-Ya, ya. Ya sé lo que me vas a decir.

Que no puedes seguir haciendo judo.

Me lo han dicho los de Emergencias.

-Pero... ¿por qué tiene que ser sobre judo?

Quizá quiero hablarte sobre otra cosa.

Papá, tengo casi 30 años y siento que no te conozco.

Ninguno sabe nada de la vida del otro fuera del tatami,

-Venga, va. No digas tonterías.

-A ver... ¿cuál es mi comida favorita?

-Igual no sé cuál es su comida favorita,

ni con quién sale los fines de semana,

pero es que ella tampoco se preocupa de preguntarme mí.

Antes de lo de mi mujer discutíamos mucho.

Luego vino lo del judo...

Y aunque seguimos sin hablar de ciertas cosas,

nuestra relación ha mejorado.

Es lo máximo que vamos a conseguir.

Y a mí me vale.

-Es injusto que me hables así.

fue muy duro sacar la casa adelante solo y cuidar de ti.

-Yo estaba adelante, ¿eh? Lo sé.

Estuve contigo día tras día, aunque no te dieses cuenta.

-Es verdad. No nos conocemos.

Pero eso no significa que no me preocupo por ti.

Es posible que seas la mejor judoca del país.

Pero también eres mi hija.

¿Por qué no me has dicho que te han prohibido hacer deporte?

-Pues...

Porque dejar judo no significaba no pasar a las Olimpiadas,

dejar judo significa perder a mi padre.

(Música)

Los doctores Landó y Cabrera revisan las radiografías de tórax

que acaban de hacerle a Lorena,

la paciente que sufre dolor e impotencia funcional en el brazo

sin que aún sepan la causa.

Sí, se ve muy claro, mira.

La séptima vértebra cervical tiene costillas bilaterales.

-Sí. Y un apolón.

Bueno, ya sabemos lo que tiene.

Aunque eso no quiere decir que esté fuera de peligro.

-¿Te vienes conmigo y se lo contamos?

Sí, sí. Vamos.

-Bueno, Lorena, tienes costillas cervicales

y una de ellas tiene un espolón.

Es un pequeño saliente.

Mira, te lo voy a mostrar aquí.

Como puedes ver, son estos dos salientes que ves aquí, ¿ves?

Es una malformación ósea congénita.

-¿Costillas en el cuello?

-Mm. Hombre, vamos a ver, es algo poco frecuente.

El problema está en que como no presenta síntomas, básicamente,

se diagnostica de casualidad.

Y, además, en tu caso,

las costillas están reduciendo el espacio anatómico

por el que van los vasos y los nervios y los están comprimiendo,

¿de acuerdo?

la falta de riego y la falta de funcionalidad.

-Ya, pero bueno, ¿qué solución hay?

Ahora mismo, lo primero que vamos a hacer

es valorar cómo se encuentran tanto los nervios como los vasos.

-Bueno, yo voy a avisar al especialista.

¿Te vienes conmigo, Rita, y te informo de cómo va?

-Rica, me llamo Rica.

-Venga, Rica, vamos.

-Ahora te veo... -Hasta ahora.

-Vamos a realizarle a Lorena un TAC de tórax y una angiografía del brazo.

Y según sean los resultados pues ampliaremos el estudio vascular

con una arteriografía que nos definirá si hay tejidos dañados o no.

-Vale. Le voy a pedir sinceridad.

¿Me van a tener que cortar el brazo?

Bueno, eso es una posibilidad.

Pero no va a pasar.

¿De acuerdo?

-Eso espero.

Llevo toda la vida currándomelo mucho para terminar así ahora.

Bueno, me ha comentado el doctor Cabrera

que además tenéis un grupo de música, ¿no?

-Sí. Toco las teclas. Y canto aquí con Rica.

Pues ya sabes que los sueños y los propósitos

son como la zanahoria esa que nos ayuda a seguir.

-La zanahoria que nos engaña, sí.

No. No. No digas eso.

Cualquier cosa que nos ilusiona y nos impulsa a seguir adelante

ya es motivo suficiente para sentirse orgulloso.

-¡Ay, está vibrando...! ¿Me pasas el móvil?

Es de Rica. Es su mami, seguro.

Ah, no. Es un mensaje.

Lorena... Lorena, ¿estás bien?

-No... Lore...

-Que me está fallando el brazo derecho también.

Tranquilo, que no es nada médico.

(Música)

La doctora Ortega comprueba los datos obtenidos por el Holter

que le instaló a Daniela

para estudiar el funcionamiento de su corazón.

-La arritmia está presente en todo momento.

Incluso en los pequeños paseos que has dado.

Vale, Daniela, esto quiere decir que tu corazón está dañado.

La hipertrofia ventricular que sufres,

es decir, el hecho de que tu ventrículo esté engrosado pues...

Está todo provocado por la arritmia.

-Pero ¿es grave?

-Lamentablemente, sí.

Si no hacemos nada pues...

Su corazón podría volver a pararse en cualquier momento.

Y podría sufrir una muerte súbita cardiaca.

-¿Me podré curar?

-A ver, escúchame, más que una cura hay una solución,

pero hay una solución.

Quiero que estés tranquila, ¿vale?

La solución es ponerte un DAI para evitar esa arritmia.

Un DAI es un desfibrilador automático implantable.

Es un dispositivo parecido a un marcapasos

que controla continuamente el ritmo cardiaco.

libera impulsos eléctricos indoloros para corregirlo.

Si el problema es grave, realiza una desfibrilación.

La operación no es complicada, quiero que estés tranquila

y es solo con anestesia local.

que la conoces de la ambulancia.

Quiero que confíes en nosotros, ¿vale?

-Vale.

-Todo va a ir bien.

Voy a intentar prepararlo todo para operarte mañana mismo.

Mientras tanto, descansa.

Tranquila.

-Ya has oído, todo va a ir bien.

(Música)

-Con las últimas pruebas de Lorena

hemos visto que sus malformaciones cervicales

están afectando a la circulación de la rama de la aorta

que lleva sangre al brazo.

La afectación es tanta

que el flujo sanguíneo se ha detenido de la clavícula,

justo donde tiene el trombo.

En el estudio vascular, bueno...

Muestra que el flujo en el antebrazo y la mano izquierda

son un 60 % inferior al derecho.

Ya, y esto está afectando a los tejidos y, además,

podría producirse una necrosis.

-Exacto. Por lo que vamos a tener que operar.

Yo creo que se trata del síndrome del opérculo torácico.

El Síndrome del opérculo torácico se le llama al conjunto de síntomas

cuando hay algo que está obstruyendo

el espacio que hay entre la clavícula y la costilla,

que es por donde pasan los nervios y las arterias.

Normalmente, las arterias no están comprometidas

porque entonces, empeoraría el caso, pero por desgracia es el de Lorena.

Bueno, pues me pongo manos a la obra, ¿de acuerdo? Luego nos vemos.

-¡Ah! Nada, nada. No pasa nada, en serio. Tranquilo.

-Ya lo recojo, no pasa nada. -Nada, nada, ya lo recojo.

Lucía, me gustaría llevarme a Marcos esta noche para cenar.

-¿Hoy? Es que es imposible porque tiene muchísimos deberes.

Mañana, a lo mejor.

Mar, te dejo esto, ¿vale?

El especialista cardiovascular decide operar a Lorena de urgencia

para corregir su problema de riego sanguíneo en el brazo izquierdo.

-Ya verás como todo va a salir bien.

-Si no, tú ya tienes tu plan B, ¿no?

Que ya lo sé todo, Rica, que sé que te has presentado

por tu cuenta con el nombre de "Malanda", que vaya nombre feo...

Así no te habría pillado nunca, seguro.

(Música)

-¿Cómo estás? -Bien.

-Rara, ¿no? Incómoda...

Pero la operación ha ido muy bien, muy muy bien, ¿vale?

En dos, cuatro semanas, más o menos, podrás hacer vida normal.

Claro, siempre con limitaciones para el deporte.

Moderado, y por supuesto, sin competiciones,

pero tu corazón está a salvo.

Os dejo, ¿necesitas algo? ¿Tienes alguna pregunta?

-Vale. Os dejo solos. Luego me paso a verte.

-¡Bufff! Se acabó el judo a un paso de las Olimpiadas, papá.

-Lo importante es que estés bien.

Dani...

llevo días dándole vueltas a una cosa.

¿Por qué no montamos una escuela de judo tú y yo?

Así podrás enseñarles a otros, igual que yo te enseñé a ti

cuando llegaste a casa con el ojo amoratado, ¿te acuerdas?

-¡Cómo no me voy a acordar! ¡Puf!

-¿Quién te lo hizo?

Parece mentira, pero a estas alturas no sé lo que pasó.

-Pues ahora que lo dices...,

te lo voy a contar.

Me lo hizo mi pareja de entonces.

-¿Te pegó tu novio?

-Mi novia.

Soy lesbiana, papá.

Lo sabía mamá,

lo sabían los el club,

lo sabía todo el mundo.

-¿Sabes una cosa? -¿Qué?

-Creo que necesitamos unas largas vacaciones para ponernos al día.

(Música)

En la intervención, se le ha retirado a Lorena

las costillas cervicales

y se le ha abierto la arteria afectada para extraer el trombo

que obstaculizaba el flujo sanguíneo.

Después, se le ha hecho un empalme tipo bypass

con una vena extraída anteriormente de la pierna,

con la esperanza de que la arteria pueda recuperar toda la circulación.

Lorena permanece unos días en el hospital

con tratamiento de heparina subcutánea

para evitar la formación de coágulos de sangre.

-Te veo buena cara, ¿eh?

-¿Ah, sí?

-¿A que sí? Voy a echar un vistazo al bracito, a ver...

¿Sientes algún dolor u hormigueo o algo?

-No, nada.

-Pues tenemos buen color.

Tiene buen pulso. Temperatura.

Vamos, que esto está como caballo al viento, ¿no?

¿Qué pasa?

¿Esto no es un tema de "Las lolas" o qué?

no está pasando por su mejor momento ahora.

Vaya. Lo sentimos.

Bueno, no te olvides que los caminos difíciles

siempre los pasamos solos, ¿eh?

Y esto nos fortalece.

-Pareces un couch emocional de esos terribles.

No, no. Calla, calla. No qué va.

Lo que pasa es que estoy pasando una etapa de soledad

y reflexión forzosa.

-¿Voy a recuperar toda la movilidad del brazo?

Sí. Eso sí, vas a tener que empezar con procesos de rehabilitación,

¿de acuerdo?

Y poco a poco, y sin esfuerzo, de manera gradual,

vas a recuperar la funcionalidad muscular.

-¿Se puede? -Adelante.

Bueno, nosotros nos vamos. Os dejamos aquí.

Hasta luego, pareja. Hasta ahora.

-¿Qué tal estás? -Dolida.

-Perdóname, Lorena.

-Bueno, yo mejor me voy y así te dejo descansar, ¿vale?

Y bueno, quiero decirte

que he pensado que voy a llamar al programa

para que vuelvan a vernos a las dos...

-¿Pero qué dices, corazón?

¿Tú crees que yo estoy en condiciones ahora de ponerme a tocar el teclado?

-A ver, que somos "Las Lolas",

que nosotras somos como las Azúcar Moreno, Las Grecas o Ella Baila Sola.

Que no nos pueden separar, Lorena. Que no.

-Rica, que todos esos dúos se han separado ya.

Ya fuimos juntas a ese casting, y han elegido que solo te quedes tú.

Ya está.

Tienes una voz increíble.

Y cuando salgas por televisión, se te van a rifar todos.

-Ya, pero es que no...

Creo que no puedo hacerlo yo sin ti, Lorena.

Al final todos estamos solos.

Eso sí, una cosa te digo: cuando estés en el top de la fama,

me llamas para que me haga un cameo contigo al teclado.

-¡Qué tonta eres!

Te quiero un montón. -Yo a ti.

(Música)

-Me alegro que la operación de tu amiga haya ido bien.

-Gracias.

-Se nota que hay un vínculo especial entre vosotras.

-¿A qué te refieres con especial?

-Pues... Especial.

-Vale. Me gustan las mujeres. Ya está, ya lo he dicho.

-Muy bien.

¿Y te sientes mejor después de decirlo?

-Pues no sé. Es raro.

-¿Te parece que nos tomemos una caña?

-Sí.

Bueno, ¿y qué pasa con Daniela? ¿Te gusta o qué pasa?

-Mira, ya que estamos te lo voy a contar todo.

La que me gusta es Diana.

-Mm. Algo me había imaginado.

-¿Sí?

¿Y crees que debo decírselo a ella?

-Pues no soy la persona más indicada para darte ese consejo.

Estoy casada con un hombre al que no soy capaz de decirle cómo te siento.

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Centro médico - 22/11/17 (1)

22 nov 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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