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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 22/09/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

-Javier, sé sincero, ¿vale?

¿Mila sabía que era muy importante para nosotros dos volar juntos?

-Por supuesto que sí.

-Javier, creo que... que no te estás dando cuenta de una cosa.

Y es que Mila está vulnerable y puede que se esté confundiendo contigo.

Y tu mujer, cariño, soy yo.

Y te quiero mucho y sé que no te estoy dedicando todo el tiempo,

pero tu mujer soy yo.

Así que me gustaría que os distanciarais.

-Por supuesto. Y la voy a derivar a otro oncólogo.

Quiero estar contigo. -Y yo.

Santi acude a Urgencias con su compañera de piso, Verónica,

por un dolor de espalda que se extiende por la zona de los riñones

y que le tira hacia los testículos.

-Ah...

-Santi, Santi, baja un poquito la voz que nos está mirando todo el mundo.

-Es que me duele el huevo.

-No, si ya se ve que te duele el huevo.

-¿Y aquí no atiende nadie o qué?

-Claro que están atendiendo, pero por orden de llegada.

-¡Pero si a estos no les duele nada! Al que me duele es a mí.

-¡Qué vergüenza, Santi! De verdad, qué vergüenza.

-No puedo más, no puedo más. ¡Enfermera! ¡Enfermera, venga!

Por favor, venga. Mire...

-¿Qué pasa? ¿Te encuentras mal? -Perdóneme los gritos,

pero es que me duele mucho, mucho aquí.

Yo no sé a esta gente qué le pasa, pero están aquí como panchos.

A mí me duele mucho, de verdad.

-Ya, pero lo siento. Tienes que esperar tu turno.

-No, no. Pero haga algo.

Enseguida te avisamos, pero tranquilo, espera.

-Sí, sí, siéntate un poquito.

-Qué antipática, ¿no? Vamos... -Tío eres lo peor.

-¿Y a ti qué te pasa? ¿Estás picada por tu prima o qué?

-¿Encima?

-Escucha, aparte del dolor en los testículos,

¿tienes algún síntoma más?

-Sí. De todo, me duelen los riñones, la espalda entera, tengo nauseas.

Hoy he tenido como 10.

Cuando voy al baño, cuando el pis... sale como negro.

Lo más importante, doctor, llevo como cuatro días sin sexo.

-¡Pero Santi! ¡Qué tendrá que ver las peras con los limones!

-(SARCÁSTICO) Yo no sabía que vivía con un médico, mira esta.

Doctor, tengo una vida sexual muy plena.

Hacía muchísimo tiempo, que estaba yo cuatro días sin... ah... sin eso.

Y ahora me pongo malo y no puedo. No sé. No sé, doctor.

Quizá tenga que ver... Usted, ¿qué piensa?

-Pues lo que pienso es

que con el ritmo frenético que llevas con el sexo podría ser una ETS,

una enfermedad de trasmisión sexual.

-Seguro. -Es imposible.

Yo siempre uso protección. Siempre, doctor. A veces doble.

-Bueno, bien hecho. Deja que mire una cosa. -Sí.

- Vale, tienes ictericia. -¿Eso qué es?

-Tienes color amarillento en los ojos.

Sospecho que Santi pueda tener un cólico renal

o una infección en la orina o algún tipo de patología hepática.

Viendo que tiene ictericia y que tiene un color turbio en la orina,

me decanto por un problema en el hígado.

Pero bueno, tenemos que hacer las pruebas para confirmarlo.

-Bueno, Santi, te voy a recetar unos antiinflamatorios

para el dolor de testículos y te vamos a hacer analítica completa:

de sangre, de orina, y radiografía de abdomen

por si tuvieras un cólico renal.

-Uh... Yo he leído que ese es el dolor más fuerte que existe.

-Sí. -¿De verdad?

-Sí, pero bueno... que es pronto para saberlo.

El cólico renal es un dolor de gran intensidad,

normalmente producido por la presencia de una piedra

en la vía que va desde los riñones hasta el tracto urinario.

Lo que podemos hacer para evitarlo es vigilar la dieta, reducir la sal,

hacer ejercicio diario y sobre todo, tomar mucho líquido.

Mira, Elsa, tú tienes que ser muy amable y cariñosa

con todos los pacientes,

pero especialmente con esos que son tan ariscos y tan difíciles, ¿eh?

Bueno, y si son personas mayores ya...

-Mamá..., que ya lo sé. Ya lo sé. Que eres muy pesada. ¡Que me agotas! Buf.

Vamos a ver, Elsa..., precisamente de esto te estoy hablando.

Que no puedes tener este carácter, que te tienes que controlar, mujer.

-Mamá, por favor...

-¿Elsa? Elsa..., no me lo puedo creer.

Pero bueno, si sigues igual de cañón. ¿Qué tal? ¿No te acuerdas de mí?

No me puedo creer que no te acuerdes de mí.

¿Lo conoces?

-Claro que me conoce, señora. Fuimos novios.

-¡Qué dices! No fuimos novios. -¿Ves cómo se acuerda?

-No fuimos novios.

-Fuimos novios, una noche, pero fuimos novios.

Desde luego, hija mía, no dejas de sorprenderme.

-Ah, que... ¿es tu madre? -Sí.

-Oye, pues es simpática, ¿eh? Y muy guapa.

-¿Cómo estás?

-Bien, bueno, un poco malito, pero bien. Me he cambiado de carrera.

Ahora hago Biología Marina. Mola, ¿eh? -Sí.

-Y tengo novia. Mira, se llama Verónica.

-Perdona. -Encantada.

-Que no, que es broma. ¿Cómo va a ser mi novia?

Es solo una amiga. -Madre mía, tú no cambias, ¿eh?

-No. Ni pienso hacerlo. ¿Qué tal?

¿Qué te parece si quedamos un día y recordamos viejos tiempos?

Una noche... cuando quieras.

-Yo creo que no. Que nos vemos por aquí.

-Sí claro. Nos vemos por aquí. Nos vemos luego por aquí.

-Sí, sí. Claro. -Elsa...

(Música)

Mila debe permanecer ingresada un día más en planta

antes de recibir el alta por la fractura de peroné que ha sufrido.

-Hola, Mila. Te traigo la cuña para que hagas pipí.

-No, no. No quiero hacer pis. -Sí.

-No quiero hacer pis ahí. Además, no tengo ganas.

-Hacemos una cosa. Te la voy a dejar aquí

y si te entran ganas lo haces, ¿vale?

Aquí la dejo.

-Oye, ¿puedes avisar al doctor Blanco?

-Sí, claro. Enseguida le llamo, ¿eh? Un momentito.

-Ah...

(Música de tensión)

-¡Mila! ¡Mila! Avisa a dos celadores.

Hay que llevarla a rayos inmediatamente.

Venga, a ver... déjame, déjame. Vamos. Venga, tranquila.

Hay que llevarla ya. Tranquila, tranquila. Vamos...

-Disculpe. Bah, es mi marido. Tranquilo.

-¿Le interesan las especificaciones del nuevo escáner?

-Sí, sí. -Muy bien.

Con la analítica y el análisis de orina ya completados, Santi,

el paciente con dolor abdominal, se sometía a una radiografía de abdomen.

El doctor Dacaret ya tiene los resultados.

-Bien. -Santi, vamos a ver..., te cuento.

Hemos observado que hay presencia de sangre en la orina.

También en la radiografía hemos visto que no hay piedras,

así que en principio, podemos descartar lo que sospechaba,

que era un cólico renal.

-Ah, muy bien, ¿no? Eso está muy bien.

-Bueno, no tan bien porque en la analítica sí que he visto

que están elevados los glóbulos blancos.

Eso nos indica que estás pasando por un proceso infeccioso, ¿vale?

También está elevada la bilirrubina, las transaminasas,

y hay urobilinógeno en la orina también.

-¿Urobili...? -Sí, perdona.

Es un componente que hace que la orina sea más oscura de lo normal,

así que empiezo a sospechar que tienes un problema en el hígado.

Voy a avisar a la enfermera y te haremos la ecografía, ¿vale?

-Bien. Vale. Doctor, perdón... ¿Podía avisar a Elsa?

-A ¿Elsa la enfermera? ¿La conoces? -Sí. Un poco.

-¿Sí? Ya... Ya. Bueno, hasta ahora. -Adiós, doctor.

-Tío, eres patético. -¿Por qué?

-¿Cómo que por qué, Santi? O sea, primero te tiras a mi prima.

Luego el rollo este de que si soy tu novia, ahí fuera,

para darle celos a la chica esa... ¿pero de qué vas?

-No será que estás celosa, ¿no? -¡Lo que estoy es harta, Santi!

¡Harta! Mira, lo he estado pensando y... creo que lo mejor va a ser,

cuando salgamos del hospital y de todo esto, que busques un pisito

y ya está. -¿Y por qué no te lo buscas tú?

-Ah, no sé... Porque a lo mejor es el piso de mi padre.

-¡Puf! Ya ves tú.

Vero es mi mejor amiga.

Estamos siempre a broma, aunque se enfada un poco,

poco después se le pasa enseguida.

La cosa es que hace unos meses, volviendo con alguna copa de más,

el asunto se nos fue de las manos.

Un consejo: nunca, nunca te enrolles con tu compañera de piso. Nunca.

¿Y dices que el médico es Mendieta, no?

-Sí, así. Vale. Oye, pues muchísimas gracias.

De verdad, te prometo que voy a hablar con ella

y no va a volver a suceder, ¿eh? -Eso espero.

Vale. -Gracias.

¿Ya estás con el chat otra vez?

-Ay, mamá. ¡Qué pesada! Que no estoy con el chat.

¿Que no estás con el chat?

Bueno, mira, si me da lo mismo. Yo vengo a otra cosa.

Acabo de hablar con Mari Ángeles

y me ha dicho que hay un paciente que se ha quejado de ti.

Sí, porque dice que tienes una actitud muy altiva y muy contestona.

Eh..., no. Y me ha hecho el favor de no ir a dirección, ¿eh?

Pero dice que sea la última vez.

-Mamá, eso es mentira. Yo no he hablado mal a nadie.

Ya, como lo de que no estabas chateando, ¿verdad? Igual.

-¿En serio vas a creer a esa bruja antes que a mí, que soy tu hija?

Mira, Elsa, de verdad, que yo quiero ayudarte

y sé lo complicada que es Mari Ángeles, ¿vale?

Pero es que te conozco. Que te conozco, mujer...

-¡Venga, mamá! Por favor..., ¿eh? ¡Elsa! Elsa...

-De todas formas, lo vamos viendo porque el producto me ha interesado.

-Disculpe un momento. -Dime.

-Acabamos de hacer un TAC a Mila

y hemos confirmado que tiene el bazo roto,

así que la tengo que intervenir de urgencia.

-Vale, vale, sí. ¡Soto, un segundo! ¿Quién es el médico que la lleva?

-Blanco. Me voy.

(Música triste)

-Discúlpame, tengo una urgencia.

De todas formas, hablamos la semana que viene, ¿eh?

-Muy bien. -Gracias.

(MEGAFONÍA)

"Carlos Villalobo: ya puede recoger los resultados de sus pruebas."

El doctor Dacaret realiza una ecografía de abdomen a Santi

para comprobar si existe un posible fallo hepático.

-Bueno, Santi, no hay dilatación de la vía biliar ni piedras en el riñón.

Lo que he visto extraño es que el bazo está un poco inflamado, ¿vale?

Toma. Ya te puedes limpiar.

La función principal del bazo está relacionada con la sangre.

Elimina las células viejas, produce células nuevas

y mantiene una reserva de sangre.

-Escucha, Santi, por ahora no podemos descartar que tengas un problema

en el hígado del todo, pero todo parece indicar

que estás sufriendo mononucleosis. -¿Cómo?

-Sí. ¿Sabes lo que es? -Sí, claro. Eso es lo del beso, ¿no?

-Exacto. Eso es. Tenemos que hacer una serie de pruebas:

cultivos, serologías, un frotis

y también un test rápido de Paul Bunnell.

Y veremos lo que dicen los resultados, ¿vale?

-Vale. Vale. -Bueno, os dejo.

La mononucleosis es conocida como la enfermedad del beso

porque se contagia a través de la saliva.

Es una infección viral que causa dolor de garganta y fiebre.

Tiene otras complicaciones menos frecuentes

como el dolor de testículos o la inflamación del bazo,

lo que coincidiría con el cuadro del paciente.

-¿Mononucleosis? -Santi, ¿cómo estás?

-Bueno, he tenido momentos mejores, pero sí, sí... ¿Por qué lo preguntas?

-Pues porque me preocupo por ti. ¿Es raro o qué?

-Sí, Verónica, es raro. Hace nada me estabas echando de tu casa

y ahora, me preguntas qué tal estoy. -¿Qué pasa?

-¿No tendrá que ver tu prima nada en esto, no? -Bueno...

-¿Tu prima te dijo algo de que tenía mononucleosis?

-¿Pero qué tonterías dices, Santi? ¡Mi prima, mi prima!

Además, que si fuera eso te lo ha podido pegar la del miércoles,

la del jueves, la del viernes... Santi... ¡Santi!

-Oye... tu prima no es la que me interesa...

De verdad que te quiero mucho a ti... guapa...

-¡Por favor, un médico! ¡Una enfermera!

-...que yo te quiero mucho, que sí, que no es la del miércoles

ni la del jueves...eres tú. -Tranquilo.

-...que eres muy guapa...

-Está ardiendo. Hay que darle baños húmedos y paracetamol.

Está teniendo un pico de fiebre.

-...Tus ojos preciosos... -Tranquilo. Está delirando.

Mila ha sufrido una rotura de bazo

a causa del traumatismo haciendo parapente.

La doctora Soto está haciendo todo lo posible por salvar el órgano.

-Más gasa, por favor.

Nada, No puedo detener la hemorragia.

Necesitamos otra bolsa de sangre. Vale.

No creo que pueda salvar el bazo. Habrá que extirpárselo.

Si la rotura de bazo es leve, la hemorragia se puede cortar

taponando los vasos sanguíneos,

pero si la rotura es muy grande,

no hay otra solución que extirpar el bazo por completo.

Y, desgraciadamente, es lo que ha ocurrido en el caso de Mila.

El bazo era irrecuperable.

(Música)

Hola. ¿Qué tal el bebé? ¿Cómo va?

-Bien, bien. Parece que ya está fuera de peligro.

¡Uy, menos mal! Entonces, ¿la boda para cuándo?

-Pues todavía no lo sé porque con todo el lio...

no hemos podido planificar nada, pero espero que sea en breve,

y por supuesto, estás invitada.

Hombre, muchas gracias. Pues tendré que ir desempolvando la pamela ya...

Otra cosita que te quería comentar.

Hay un paciente tuyo que también lleva Mari Ángeles y mi hija Elsa.

¿Tú has notado algo raro? -No. Nada.

Ya. ¿Sabes qué pasa? Que me ha comentado Mari Ángeles

que Elsa no se ha portado de manera muy profesional con él.

-Pues ya te digo que no he notado nada especial con el paciente,

pero supongo que si Elsa ha hecho algo mal,

Mari Ángeles ya se habrá encargado de hablarlo.

Ya... Pero tú sabes que Mari Ángeles y yo hemos tenido bastantes roces

y... desencuentros, y sinceramente,

que no me fio mucho de que me esté contando toda la verdad.-¿Y?

Pues que podrías echar tú un ojo que estás allí

y enterarte de lo que pasa.

-No. Lo siento, pero es un problema entre enfermeras

y mientras no afecte al paciente, yo no me puedo meter.

Muy bien. Desde luego, yo pensé que al ser padre

ibas a tener un poquito más de comprensión con estas cosas,

pero veo que... -Mira, Clara, yo fuera del hospital,

puedo ser todo lo comprensivo que quiera, pero dentro soy médico.

Ah, muy bien. Pues gracias por nada, doctor.-De nada, enfermera.

(Música)

-Cariño, me he enterado de que están operando a Mila, y supuestamente,

tú ya no eras su médico, ¿no? No, pero es una urgencia.

-Ya. Bueno, pues voy a llamarla.

Espera, espera. He estado hablando con Soto

y me ha dicho que la operación ha ido bien.

Le han tenido que extirpar el bazo.

Están esperando a que despierte de la anestesia.

-Es que me siento mal. Me siento mal porque ayer yo estaba muy enfadada

y a lo mejor..., no sé en la exploración no fui, no hice bien.

¡Yo qué se! Por favor, Natalia,

con lo meticulosa que eres tú con el trabajo...

-Ya... Bueno, ¿hiciste una eco de abdomen?

-Sí, además Soto estaba conmigo y no lo vio.

¿Estaba Soto? -Sí.

Pues entonces ya está. El sangrado sería inapreciable

porque si ninguna de las dos lo visteis...

Ya sabes que en una rotura leve de bazo los síntomas tardan en aparecer.

-Sí, eso es verdad, pero... no sé.

Me siento mal. Vámonos por las escaleras.

(Música)

-¿Sí?

Después de que Santi pasara la noche en boxes tras el pico de fiebre,

el doctor Dacaret ya tiene los resultados de los análisis

relacionados con la posible mononucleosis.

-Bueno, Santi, tengo los resultados y tienes el virus de Epstein-Barr.

Es el virus que causa la mononucleosis.

A partir de ahora lo que tendrás que hacer es reposar,

tomar paracetamol y tendrás que tomar una serie de medidas

para no contagiar a nadie. -¿Cuánto tiempo sin besar a nadie?

-Pues tienes que calcular una semana desde que desaparezcan los síntomas.

-Mira, ya no voy a traer a nadie a casa. ¿Contenta?

-Verónica, ¿estás bien? -Sí, sí. Doctor, es la garganta...

Debe ser la alergia, pero estoy bien. -Ya. ¿Y tienes algún síntoma más?

-No, no. Estoy bien.

-Escucha, estás conviviendo con Santi.

La mononucleosis, aparte de que no es ninguna broma se contagia fácilmente.

-No, no. No nos hemos besado.

Y además, yo soy superlimpio con mis cosas.

-Ya, no lo dudo. Pero aun así me gustaría ver cómo tienes el bazo

y la garganta, si no te importa. -No, no. Que es una tontería,

Si yo estoy muy bien. Además, estoy supercansada. Te voy a esperar fuera.

-Pero, Verónica..., ¿quieres hacer lo que dice el doctor?

-Que no, que estoy bien, Santi. Te espero afuera.

-¿Qué mosca te ha picado? ¿A usted qué le parece?

-No. Me parece raro, pero...

-Sí, sí. Es raro, raro... Bueno, ¿me puedo ir yo?

-Sí. Sí. -Muchas gracias, doctor.

Es usted grande. -Hasta luego.

(Música)

-¡Andrea! Perdóname. ¿Tienes un segundo?

-Sí, pero vamos hablando para el hospital que tengo prisa.

-Vale. Perdona es que quería pedirte disculpas

porque el otro día, sinceramente, me pasé.

Estoy viviendo últimamente unos momentos un poco... difíciles,

y tú no tenías la culpa de nada. Así que perdona.

-Disculpas aceptadas.

-Eh..., otra cosa. Yo me quedo más a gusto si merendamos juntas.

Es que han abierto debajo de mi casa una pastelería y bueno,

pues... podríamos merendar, ¿vale? -Tú quieres acabar conmigo, ¿no?

-No. Quiero... merendar. -¡Que soy celiaca!

-¡Perdóname! Pero bueno, conocerás alguna pastelería para celiacos.

-Sí, claro. -Bueno, pues ya está.

Lo vemos y me dices. -Venga. Vale.

-Oye, me podías haber esperado, ¿no? -Que estaba cansada del hospital.

Ya está. -¿Me puedes decir lo que te pasa?

-No me pasa nada, Santi. Estoy bien. -¿No será por lo de tu mononucleosis?

-Cuidado, ¿eh? Que el médico no ha dicho que yo tenga mononucleosis.

-No... Sí, sí. Verónica, tú tienes mononucleosis

porque si no te hubieses hecho las pruebas.

Que nos conocemos ya, Verónica.

-¿Podemos dejar de decir la palabra "mononucleosis", por favor?

-Vale. Sí, pero cuando me digas qué es lo que te pasa.

-¡Pues que tú el fin de semana te acostaste con mi prima!

-Sí. ¿Y qué? -¿Y te parece bien?

-Verónica, ni que fuera tu novio. No sé qué te molesta tanto.

-Que no se trata de eso, Santi. Se trata de que es mi prima,

que llevo un año sin verla y que cuando viene a verme a mí, al final,

acaba pasando lo de siempre, que pasa el fin de semana contigo.

Y cuando yo te digo que se oye todo, Santi, ¡se oye todo, eh!

-Bueno, tranquila porque voy a estar más silencioso que un monje.

Pero no sé qué tiene que ver esto con tu enfermedad.

-Pues que me quise vengar. -¿Qué has hecho?

-A ver Santi, tú tienes que entender que yo había bebido un poquito.

Y yo con poquito que beba ya no sé ni dónde estoy.

Que es que... Además, se me había olvidado.

-Verónica, ¿qué has hecho? -Beber de tus batidos.

-¿Qué? -Santi, perdóname.

Que yo no sabía que te iba a pasar esto a ti.

Que yo estaba muy enfadada, Santi, que era mi prima.

-¿Que me has infectado batidos?

-Lo siento muchísimo, Santi. De verdad, perdóname, por favor.

Ahora me siento fatal. Perdóname, por favor. Por favor, Santi. Santi...

-Verónica, cuando se me pase esta enfermedad, que tú me has pegado,

me voy de casa. -¡Santi!

(Música)

Verónica, la amiga de Santi, llega en ambulancia

tras ser encontrada en un parque por un vecino.

Presenta hipotensión y taquicardia.

-Sí, es Verónica. Seguramente tiene mononucleosis, ¿vale?

Vamos arriba, por favor. Vente.

Verónica, tranquila.

Estamos intentando elevar la presión arterial y estabilizarte, ¿vale?

Te vamos a hacer una ecografía de urgencia. Vamos, Clara.

-¿Verónica, dónde está Santi? -Lo he perdido.

-Vale, no te preocupes. Yo me ocupo, ¿vale?

-Se ha roto el bazo. Avisa a quirófano.

Voy ahora mismo. -Tranquila.

La mononucleosis de Verónica derivó en una esplenomegalia, es decir,

en una inflamación del bazo y esto dio pie a que este se rompiera.

Tiene que quedar claro que es poco frecuente que un mononucleosis derive

en una rotura del bazo, pero bueno, puede ocurrir,

sobre todo si el paciente no se cuida y no reposa,

como es el caso de Verónica.

-Quiero estar informado en todo momento

de lo que pase con el paciente.

Las riñas entre compañeros acaban afectando a todo el hospital

y hay que saber resolverlas como adultos. ¿Entendido?

Mari Ángeles, no pienso dejar pasar una más. Bien.

(Música)

Hola, Mila, ¿cómo estás? -(DÉBIL) Hola...

Verás, me siento responsable de todo lo que ha pasado.

No debíamos haber volado.

-¡Qué dices! Ese vuelo lo recordaré para siempre.

Compartí un momento mágico contigo

igual que el beso que nos dimos en el parque.

Mila, eso fue un error. Y nadie puede enterarse,

y mucho menos Natalia, ¿de acuerdo? -Pero yo sé que también te gusto.

Mila, Mila, escúchame, vamos a olvidarnos de eso, ¿de acuerdo?

Por favor. Procura descansar ahora.

(Música)

-Santi, ¿qué haces aquí? -Elsa me avisó de que estabas aquí

y bueno..., hemos tenido una charla superinteresante.

-¿Me has perdonado ya?

-Bueno..., eso de si te he perdonado o no... No lo tengo muy claro, ¿eh?

-Santi, siento un montón todo lo que ha pasado

y yo creo que me gustas un montón, Santi.

Pero que... también entiendo que yo no soy el tipo de chica

que te gusta a ti ni de lejos.

Así que tampoco veo tan mal la idea de que te vayas del piso.

Y así seguir siendo amigos. -Yo es que he estado pensado también

y eso de cada noche estar con una chica diferente... No sé.

Creo que te necesito.

-Santi, si es una broma no tiene ninguna gracia.

-No, no es una broma. Por un lado, quiero centrarme,

y por otro, no te quiero perder como amiga.

-Ah..., o sea, que es como una despedida, ¿no?

-Una despedida a medias. Los amigos quedan y todas esas cosas, ¿no?

-Sí, el "vamos hablando" de toda la vida.

-Ven aquí. -No, no. Que no quiero contagiarte otra vez.

-Por una amiga como tú, yo me contagiaría hasta de apendicitis.

(Música)

Muy buenas. -Hola.

-¿Qué? ¿Reponiendo fuerzas? Pues las vas a necesitar, ¿eh?

Porque ahora con toda la familia Marco metida en casa...

-¿Quieres una?Sí, por favor. -Pepe, ponme otra.

Oye, que te quería dar las gracias por ayudarme con lo de Elsa.

-No, no. Yo solo he hecho mi trabajo. Y ya está.Ya. Seguro.

-Clara, si me he metido ha sido por profesionalidad,

no por ayudar a Elsa.

Y aunque sea padre primerizo, me vas a dejar que te dé un consejo.

Venga.

-No se puede estar tan encima de los hijos.

Hay que dejar que cometan sus propios errores.

Claro, es muy fácil decirlo.

Pero ya veremos dentro de unos años lo que opinas tú.

-¿Sabes qué es lo que pasó con el paciente?No.

-Pues no fue que Elsa le hablara mal a él,

sino que Elsa le habló mal a Mari Ángeles porque están enfadadas.

Exactamente igual que te pasó a ti con ella hace unos años.

Tú lo has dicho. Madre mía.

No, si al final, te voy a tener que dar la razón.

-Clara..., yo siempre tengo razón. ¡Ay! ¡Anda, anda! Vamos.

(Música)

La cirujana Andrea Soto comprueba que la herida quirúrgica de Mila,

la cuñada de la doctora Romero, está cicatrizando sin complicaciones.

-Tiene buena pinta, vale.

Bueno, pues en principio, esto está muy bien.

En dos días podemos darte el alta seguramente.

-¿Sabes algo de Javier? -Pues la verdad que no... No sé.

-Es que no se ha pasado todavía. -Hola.

-Mira, justo nos estábamos preguntando que dónde estabas.

Ven aquí. Este hombre me ha salvado la vida. Y me ha devuelto la ilusión.

-Bueno, yo he terminado, así que me voy.

-Ven aquí. Siéntate. Mila, traigo buenas noticias.

Todos los escáneres de control que le hemos realizado a Mila

han descartado signos de recidiva o metástasis.

Además, los análisis de sangre indican

un buen nivel de neutrófilos, pese a los ciclos de quimioterapia.

Es pronto para cantar victoria, pero esto es muy buena señal.

(Música)

-Adiós. -Hasta luego, Elsa.

Elsa. Que quería hablar contigo.

-¿Conmigo? ¿Por qué no hablas con Mari Ángeles mejor?

Lo siento muchísimo, hija, de verdad.

Perdóname por no creer en ti cuando encima tenías razón.

Mira, Elsa, yo sé que ahora no lo vas a comprender,

pero cuando tengas una hija te vas a dar cuenta...

de lo que se sufre siendo madre, de verdad.

Tienes muchísimo miedo a que te hagan daño

y a que vuelva a cometer los errores que tú has cometido.

Te aseguro que es muy duro, pero también es muy bonito

y tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

Lo único que te deseo, de todo corazón,

es que un día tengas una hija tan estupenda como la que tengo yo.

-¡Ay, mamá! Te quiero. Y yo, mi amor. Y yo también.

-Venga, vamos a casa, mami. Venga, vamos.

-Pero ficha...

¡Uy! Por Dios, qué cabeza la mía. ¡Ay! ¡Qué haría yo sin ti!

-Y después soy yo...

-Soto, ¿qué tal? ¿Cómo está Mila?

-Bien. Le vamos a dar el alta en un par de días.

La he dejado en la habitación con Blanco. ¿Pasa algo?

-Pues mira, yo no sé si es mi intuición

o si son celos por primera vez en mi vida,

pero pasan demasiado tiempo juntos. Yo creo que deberían distanciarse.

Así que no... No sé. ¿Tú qué opinas?

-Sigue tu intuición. -Vale. Voy a ir a verlos. Gracias.

-Estoy muy agradecida porque estés siempre a mi lado.

Y me hayas devuelto la ilusión.

Mila, quiero decirte algo importante.

Verás, después del beso del otro día...

-No, no hace falta que digas nada.

Yo sé lo que te pasa porque siento lo mismo.

Sé que es difícil, pero no puedes seguir ocultando tus sentimientos.

No te equivoques, Mila. Yo quiero a Natalia, descansa.

(Música)

-Me caigo de dolor, de fiebre. Vaya..., muerte en general, seguro.

-Túmbate, por favor.

-¿Algún caso como este puede acabar en cáncer?

-Tranquilo. Mejor vamos paso a paso.

-Está confundido. Muy solo. Tirando muchísimo de mí.

Casi parezco su madre en vez de su exmujer.

-Para descartar definitivamente la meningitis,

te tenemos que hacer una punción lumbar. -¿Una qué?

-Creo que Landó está teniendo un problema con el alcohol.

-¿Qué dices?

¿Ramón?

-¿Qué pasa?

-Pues he visto cómo se besaba con Mila, con mi cuñada. -¿Qué?

-¡He visto cómo te besabas con Mila! ¡Así que no estoy bien!

-Por favor, estoy cansado de decirte que fue ella la que se lanzó.

¿Qué ha pasado?

-Mira, el otro día ensayando una coreografía,

en uno de los giros me caí.

En la exploración he comprobado

que Eva tiene fuerza en la pierna derecha,

pero la movilidad y sensibilidad están limitadas.

¿Habéis avisado a tu marido de que estás aquí en el hospital?-No.

-¡Pero si ella te vio besando a su cuñada!Por favor...

-¡Te vio, Javier! Escúchame, fue un beso robado.

-Que ahora estés como estés, no justifica absolutamente nada.

Solamente espero que te arrepientas.

  • Centro médico - 22/09/17 (2)

Centro médico - 22/09/17 (2)

22 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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