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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 22/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

¿Quién de los dos es el paciente?

-Yo. -¿Tú?

-Sí. -Pues cuéntame.

Pues que me he levantado con dolor en los músculos.

-Sobre todo por la zona lumbar. -(ASIENTE)

Y luego tengo también como el cuello, como rígido.

Y las manos y los pies adormecidos. No sé.

¿Has tenido fiebre o te ha dolido la cabeza?

No. Que yo sepa no.

Y ¿has realizado algún movimiento fuera de lo normal

o algún esfuerzo...?

No, lo único que cojo con peso son los tubos de proyectos.

Y movimientos raros, no he hecho ninguno que yo sepa.

Siéntate en la camilla, por favor.

Vamos a hacer una exploración.

Vale.

-Gracias. -No hay de qué.

Vale.

Vamos a ver la zona lumbar.

Bueno, yo me voy, ¿eh?

No es necesario. Como eres su pareja.

Es que no somos pareja, solo somos amigos, nada más.

Bueno mira. No es que seamos amigos.

Nos hemos conocido en un congreso de arquitectura

que se llama Arquitectura Sensible

y al ser los dos de fuera de la ciudad y verla mal

la he acompañado, simplemente.

¿Que cómo fue? Pues nos quedamos hablando

después del congreso, luego fuimos a tomar una copa

y al final pues nos liamos.

Claro, la cosa está ahora un poquito rara

porque nos hemos visto desnudos pero no nos conocemos de nada.

Esto ya está.

Vamos a hacer una exploración neurológica.

-Vale. -Estira los brazos,

intenta tocarte la punta de la nariz, ojos cerrados.

Vale.

-¿Así? -Muy bien.

Vamos a ver los reflejos.

Vale, perfecto.

Muy bien.

Nada, los signos benignos son negativos

y los reflejos son correctos.

Cuando uno siente nauseas o vomita debe permanecer en reposo.

Debemos asegurarnos que tenemos suficiente líquido

en nuestro cuerpo ya que este tipo de circunstancias

nos provocan deshidratación.

Por eso, tenemos que beber agua

u otras bebidas que toman los deportistas

que nos aportan minerales y otros nutrientes

que perdemos cuando vomitamos.

Pues voy a hacerte un análisis de sangre y orina

y vamos a hacer una radiografía de tórax,

de abdomen, de columna y un electrocardiograma.

Pero cuántas pruebas, ¿no?

Sí. Vamos a hacerte un chequeo completo.

En un principio estás bien,

pero así me quedo más tranquila.

Raúl acude al hospital para someterse a un TAC

de control de su cáncer de colon.

Bueno, vaya paliza os dimos en la Champions, ¿eh?

Bueno, fueron los penaltis, ¿eh?

Ya sabes.

Ya sabes cómo va. Sí, sí.

Sí, Sandra. No te he hablado alguna vez de ella.

¿No? Pues hemos quedado para ir a un concierto, luego...

-Buenos días, señorita. -Hola.

-Luego hablamos. -Mañana me cuentas.

¿En qué te puedo ayudar?

Sí, mira.

Soy policía y estoy buscando a un delincuente.

-¿A un delincuente? -Un delincuente.

Y creo que es ese chico de allí.

Ah, ¿y yo qué tengo qué hacer?

Nada. Ve y pregúntele por su nombre.

Si se llama Raúl Rubio

me hace una seña y lo detengo.

-Perfecto. -Gracias.

Uy, yo a ti te conozco.

-A mí de qué. -Sí, pero no sé de qué.

-Me suenas mucho. -No sé.

¿Raúl Rubio?

-Sí. -Acompáñame, por favor.

-Es él. -¡Eh! Policía Nacional.

¿Qué pasa, pringao?

¿Cómo estás, campeón?

Qué graciosos los dos. Me ha hecho mucha gracia.

Pero esto es un hospital y estamos trabajando.

Perdóneme, señorita, pero es que hoy es un día superespecial

para mi amigo.

Mi amigo va a mirarse lo del cáncer y...

Además enseñar la placa así como así

no sé, yo tengo una amiga policía

y la placa no se puede ir enseñando.

-A ver. -Sí, soy policía desde hace 6 meses.

Pero esta placa es de mentira.

De los chinos.

Me la regaló Raúl antes de examinarnos.

Le di la matraca para que se viniese conmigo.

Y aprobó, así que él también tiene otra.

Pero de las buenas, de las de verdad.

Perdóneme.

-Bueno, tío, que paso para dentro. -Lo siento.

-Nos vemos luego. -Venga campeón. Hasta ahora.

Durante la enfermedad he pasado momentos muy duros.

He tenido ganas de rendirme, pero Ernesto siempre ha estado ahí

pinchándome. Como cuando éramos dos chavalines en el pueblo.

Justo iba a entrar en acción cuando le dijeron lo del cáncer.

La verdad que fue un palo.

Pero bueno, ya está apunto de reincorporarse al servicio.

Yo solo le he mantenido en forma y de buen humor.

Nuestro sueño infantil de salvar al mundo

parece que por fin va a cumplirse.

Hola. Hola.

¿Qué es eso?

Te presento a nuestro nuevo compañero de piso.

Pero si es Chanquete.

Efectivamente, es Chanquete.

Lo acaba de comprar Ana para ponerlo en nuestro salón.

Pues Chanquete es un Chanquete.

Sí, sí ya sé que Chanquete es Chanquete.

Pero a ver,

mira, llámame superficial,

no sé, como si no hubiese tenido infancia,

pero no puedo poner a este hombre en nuestro salón.

Ponlo en el baño.

Oye.

Te estoy hablando en serio.

(ASIENTE) Estoy un poquito agobiada.

No, de verdad, ¿qué le digo?

Y encima me lo ha vendido como si fuese

el ídolo de su infancia que tiene un valor muy sentimental

para él.

Es lo que tiene la convivencia.

Cuando se comparte tiempo y espacio

hay que ceder.

¿Cuánto?

Aquí está.

Esto hay que celebrarlo.

Sí, pero antes de celebrarlo vamos a echar una carrera.

(Caída)

-(DOLORIDO) -Tranquilo, ¿qué ha sido?

¿El tobillo?

La pierna, el tobillo.

¿Qué ha pasado?

Estábamos haciendo una carrera y se ha caído.

Creo que es el tobillo.

Aunque las fracturas no suponen una amenaza para la vida,

sí que pueden complicarla mucho.

Cuando atendemos a alguien

con un trauma de urgencia

es importante identificar la lesión.

Para ello es necesario conocer las causas del accidente.

-¿El tobillo, la pierna? -El tobillo, el tobillo.

-¿Se ha golpeado la cabeza? -No.

-¿Seguro? -La cabeza no.

Vale, hay que darle algo para el dolor. José Luis.

Tío, tranquilo, por lo menos has ganado.

Ayúdame a subirlo a la camilla.

-Vamos para arriba. -Incorpóralo.

(GRITA)

Ante un traumatismo en las extremidades

se puede aplicar hielo local si no existe herida en la zona.

Si la víctima colabora, hay que pedir que no mueva el miembro

y proceder a inmovilizarlo

con telas o cintas

de forma que impida el movimiento de la articulación anterior

y posterior a la zona de fractura.

Nunca hay que alinear una posible fractura o luxación.

Ni aplicar calor o pomadas antiinflamatorias.

Y, por supuesto,

no se debe nunca movilizar activamente un miembro

con evidencia de fractura.

Hola.

La doctora le va a comunicar a Paz, la paciente con dolores musculares

y rigidez en el cuello, los resultados de las pruebas.

Acabo de recoger los resultados de los análisis.

Pues mira, en un principio todo está correcto.

Y si está todo correcto,

¿qué me pasa?

Pues... No lo sé.

Todavía no lo sé.

Necesito conocer más datos.

Paz, ¿tú sueles tener problemas con el sueño?

Bueno, a veces, pero no mucho la verdad.

Y ¿has tenido algún episodio de depresión, ansiedad?

No, ansiedad, depresión... No.

Aunque no es muy común, estoy barajando la posibilidad

de que Paz pueda tener fibromialgia.

Las personas que lo padecen

tienen un dolor mantenido que se propaga al resto del cuerpo.

Y este dolor siempre está relacionado con fatiga, con problemas del sueño,

dolores de cabeza, ansiedad y depresión.

Y aunque Paz no manifiesta ninguno de estos síntomas,

voy a mantenerla en observación, a ver cómo evoluciona.

Bueno, pues en ese caso te voy a poner un tratamiento

con analgésicos y antiinflamatorios para el dolor lumbar.

Vale.

Y te voy a recetar Prantopazol.

Es un protector gástrico para no hacerte daño al estómago

toda la medicación.

Los protectores gástricos son los medicamentos más comunes

y más consumidos en la automedicación.

Eso que decimos de "No, si a mí me sienta muy bien".

Siempre hay que acudir al médico.

Siempre.

¿Por qué?

Porque lo que es beneficioso para una persona

puede ser perjudicial para otra.

Y además, necesito ingresarte.

¿Ingresarme?

-Sí. -Pero ¿por qué?

Porque si te tengo en observación puedo ver cómo vas evolucionando.

Claro, mujer.

Son unas simples pruebas. Nada preocupante.

Además, yo me quedo contigo esta noche.

Ya bastante te he hecho perderte el congreso.

El congreso es un tostón, tú lo sabes bien.

Yo prefiero quedarme aquí contigo,

me quedo más tranquilo.

(Móvil)

Me perdonáis un segundo, me están llamando.

-Perdóneme, doctora. -Sí, sí, claro.

¿Sí?

Bueno, Paz, pues voy a tramitar el ingreso.

-¿Vale? -Vale.

¿No sabes que en los congresos hay que apagar los teléfonos?

Pues entonces ya está.

-Ahora vengo. -Muy bien.

Ey, espera, espera.

Tengo un paciente esperando.

Bueno un segundo, escucha.

Que he estado pensando en lo del póster

y no puede ser.

¿No puede ser? ¿Qué le pasa al póster?

-Que no, en el salón no. -Espera, espera.

Chanquete fue el héroe de una generación.

-Esto es así. -Ya, pero no para nosotros.

Bueno ¿y qué hacemos?

Pues te propongo un trato.

Pones la colección de coches en la estantería

y nos olvidamos del póster.

Rey, ya lo hablaremos.

Oye, que no iré a casa. Tengo guardia.

-Ya lo sé. -Y otra cosa.

Qué bien suena lo de casa, ¿no?

(RÍE)

(SUSPIRA) Ay.

Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal, Ernesto?

Bueno, ahí vamos.

Sí. ¿El dolor qué tal? ¿Bien?

Te he puesto un analgésico, ¿vale?

-Vale. -Debería remitir bastante ese dolor.

-(DOLORIDO) -Vale, no te toques por favor.

Vamos a hacer unas radiografías

para ver el alcance de la lesión.

Mire, doctor, yo soy policía y necesito incorporarme ya,

no puedo estar mucho tiempo por aquí.

Lo entiendo, lo entiendo.

Pero hasta que no veamos las radiografías

no podemos saber si es una fisura o una fractura, entonces...

Lo llevamos a rayos, por favor.

-Nos vemos luego. -Muy bien, campeón.

Por lo que he podido ver, Ernesto sufre una fractura en el tobillo.

El tobillo está constituido por las superficies articulares

del astrágalo, la tibia y el peroné.

Así como sus ligamentos de unión y la cápsula.

Es una articulación compleja y fundamental en la marcha.

-Buenas. -Hola.

¿Se sabe algo de Ernesto?

Sí, sí sabemos algo.

A este no le hagas caso.

Que es un bromista, y antes me la ha colado.

Es que es verdad. Se ha caído por las escaleras.

-¿Qué ha pasado? -Nada. Que me han dicho

que he superado el cáncer y le he propuesto hacer una carrera,

se ha caído y no sé si se ha roto el tobillo.

-Está con el doctor Ferrer. -No te preocupes, tranquilo.

Que conozco al traumatólogo.

Va a ir todo bien.

-Vale. -Anda que me hicisteis caso

con lo de que no os metierais en más líos.

Al día siguiente, la doctora Rey visita a Paz,

la paciente con dolor muscular y rigidez en el cuello

a la que ingresó para comprobar la efectividad del tratamiento.

¿Qué tal, Paz?

Pues no puedo respirar muy bien.

¿No?

Veo que has vuelto a vomitar varias veces.

Toda la noche, doctora.

Sí, además me he orinado encima.

Al pobre le he dado una noche.

Bueno, no te preocupes. La incontinencia urinaria es normal.

Cuando tienes mucha tos y vómitos es lógico.

Pues voy a hacerte una exploración abdominal,

¿de acuerdo? ¿Has conseguido comer algo?

No, no puedo tragar nada.

¿Nada?

Vale, vamos a ver.

-(DOLORIDA) -¿Te duele aquí?

Sí.

(DOLORIDA) ¡Ay!

(SUSPIRA)

Tienes una retención.

Vale, vamos a ponerle una sonda. ¿De acuerdo?

Venga.

-¿Qué pasa? Tranquila. -No puedo respirar.

Déjame. ¡Vamos a intubarla!

Está sufriendo una insuficiencia respiratoria aguda.

¡Rápido, rápido!

Venga, tranquila, tranquila.

Mira, es extraño que la vida te lleve a este tipo de situaciones.

Yo solo quiero que Paz se ponga bien.

(Móvil)

Me perdonáis un segundito, por favor.

¿Sí?

Que no puedo hablar, que estoy en el congreso.

Claro.

Bueno, ya vale ¿no? Por favor.

Sí.

Te estaba buscando.

¿Qué tal está el paciente que se cayó por las escaleras?

Fractura Dupuytren conminuta.

Llamamos fractura conminuta a aquellas en las que el hueso

se ha fractura en dos o más fragmentos.

Esta es de Dupuytren

porque se trata de una fractura distal de peroné.

Este tipo de fracturas reciben su nombre de un famoso médico

del siglo XIX, Guillaume Dupuytren, de quien se decía que era

el primero entre los cirujanos y el último entre los hombres.

Pues...

-Pues qué. -Nada.

-Nada, nada, nada. -¿Cómo que nada?

-Tú eres el traumatólogo. -Di.

Suerte que soy el traumatólogo.

Y un hacha con el tetris

porque recolocar las piezas de ese hueso

-va a ser difícil. -Pobre.

El amigo está muy preocupado.

¿De qué los conoces?

-Nada, de hacer un rato, de fuera. -Ah.

Nos vemos luego que no quiero aburrirte.

-A mí nunca me aburres, Palacio. -Hasta luego.

Hasta luego.

Tienes una fractura en el peroné

y un traumatismo en la articulación de la tibia.

Además, te has roto el ligamento lateral interno del tobillo

y una parte del hueso se ha fragmentado.

¿Y qué vamos a hacer para arreglar esto, doctor?

Vamos a hacer una reducción abierta de la factura con osteosíntesis

para fijarla de forma estable.

Abriré, limpiaré bien la fractura

y te instalaré una fijación interna con tornillos.

Mire, doctor, yo soy policía y necesito correr, saltar.

No me puedo quedar aquí inmóvil.

O sea, no voy a ser un policía de escritorio.

Ya bueno, es difícil pronosticar un poco lo que va a pasar, vale.

Pero yo no te puedo engañar.

Este tobillo no va a quedar como antes.

Muy bien.

Mira, no te preocupes.

Te prometo que haré todo lo que pueda.

¿De acuerdo?

Vamos a recuperar la movilidad

casi casi al 100%. Lo intentaremos.

Estamos en una época superbonita.

Porque estamos muy bien, cariños, besos, abrazos,

solo existe un problema

que no es pequeño y es que es muy maniática.

Me acuerdo cuando estábamos en la universidad que ya lo era.

Pero yo pensé, bueno esto se le pasará.

Cuando sea mayor y crezca será otra cosa. Pues no.

Desde que estoy en su casa viviendo,

Blanco, no puedo ni poner los pies en el sofá.

Bajar la tapa del váter,

la tapa esta de la pasta de dientes, me tiene frito.

Y como se me ocurra ir en gayumbos por casa, la que me cae.

No sé. Y luego llega el día que yo protesto.

Entonces se me acerca, me hace cuatro tonterías

me dice no sé qué y caigo.

Al final, siempre acaba teniendo la razón ella.

¿Sabes por qué? ¿Por qué?

Porque eso es una estrategia femenina universal.

Estrategia. Las cositas estas, sí.

Para estrategia, la mía.

Le tengo preparado un póster de Chanquete,

que ya verás. ¿Lo del póster es una venganza?

Claro. Pero ¿tú has visto el póster?

Claro que lo he visto. ¿Sí?

Sí, sí. No veas. Antes lo ha visto

y la cara que ha puesto era para verla.

Pero me mantengo firme. No puede ser

-que se salga siempre con la suya. -De parte de la doctora Rey.

Al final siempre cedo yo en todo y ella no cede en nada. No puede ser.

Si quiero ir en gayumbos, voy en gayumbos.

Deberías. Espera.

Perdona, ¿y ese póster?

Me dijo la doctora Rey que podía traerlo a cafetería.

No, no. Dámelo. Me lo quedo yo. Ya hablaré con ella,

que ha sido una confusión.

-Vale, vale. -Gracias.

La venganza de don Dacaret.

¡La madre que la trajo! No me lo puedo creer.

El doctor Ferrer acaba de operar la fractura de Ernesto,

el paciente que cayó por las escaleras del hospital.

-Hola. -Buenas.

-¿Cómo estás, qué tal? -¿Cómo está Ernesto?

Bueno, había muchas esquirlas en el hueso

y me ha resultado bastante complicado salvar la movilidad del pie.

Ahora hay que esperar a ver cómo se consolida la fractura

y meterse de lleno en la rehabilitación.

No sé, es que es culpa mía, porque...

No. Mira, no sirve de nada buscar culpables ahora.

Es una cosa que sucede y no pasa nada, ¿de acuerdo?

Ahora hay que centrarse de lleno en la rehabilitación

-y hacerla muy bien. -Vale.

¿Cuándo podré verle?

En unas horas, que subirá a planta.

-Muy bien. -¿De acuerdo?

-Gracias. -De nada.

Hasta luego.

Hola, Sandra.

He pensado que cuando salga de aquí, voy para tu casa y me cambió allí,

así nos vamos al concierto, como cuando vivíamos juntas.

Luego te llamo, a ver si consigo localizarte. Un beso.

-Vaya, ¿tienes planes? -Eso parece.

Muy bien. Oye, ¿podrías hacerme un favor?

-Claro. -¿Podrías hablar

con el chico de la fractura en el tobillo?

Para explicarle cómo será la rehabilitación.

-Le irá bien. -Claro, ya voy.

No hace falta que sea ya,

tómate un café conmigo y cuéntame tus planes.

No, gracias, no.

Que sería muy largo de explicar

y sé que no estás para charlas de café.

-¿Cómo que no estoy para...? -Hasta luego.

-Hola, Paula. -Hola, doctora. ¿Sabemos algo?

Sí, ven por favor.

Hemos visto que tiene una incapacidad para filtrar líquido por el riñón,

una insuficiencia respiratoria

y una polineuropatía sensitivomotora.

Una polineuropatía sensitivomotora es una afección

que causa una disminución

en la capacidad para poder moverse o sentir

y está provocada por un daño neurológico.

Tenemos que realizarle una punción lumbar urgente.

Debería llamar a sus padres entonces, ¿no?

-Sería conveniente. -Sí.

Intentaré conseguir el teléfono por alguien del congreso.

-Perfecto. -Vale.

Gracias por haberte quedado con ella.

No, por favor. Aquí estoy.

Venga, tío, anímate.

Mira que hace unos años estábamos en el pueblo

y nadie apostaba por nosotros.

Y conseguimos salir y aquí estamos, en la policía los dos.

¿Y para qué?

Si no puedo saltar, ni correr.

-No puedo hacer nada. -Bueno,

a mí me toca estar aquí.

Tú estuviste cuando yo estaba con el cáncer.

-Avisa al médico. ¡Ah! -Tío.

-Avisa al médico. -¡Oye!

-¿Te ríes? -Que está mal de verdad.

-Llama al médico. -Espera.

Ernesto, tranquilo. Túmbate, túmbate.

Tranquilo, estás bien.

Tranquilo, aguanta.

Ernesto ha tenido que ser operado de nuevo de urgencia

por el doctor Ferrer, tras sufrir un intenso ataque de dolor

en el pie intervenido.

Ernesto ha sufrido un síndrome compartimental,

es decir, un aumento de la presión

en el compartimento muscular del tejido

que separa los músculos entre sí.

He tenido que hacer incisiones quirúrgicas largas

a través del tejido muscular, con el fin de aliviar la presión.

Ha sido una complicación derivada de la cirugía anterior,

lo que le ha devuelto al quirófano. Ahora sí que ha tenido mala suerte.

Rey, ¿por qué le has dado el póster al celador

-para que lo ponga en la cafetería? -Porque le gustaba a José Luis

-y como llegamos a un acuerdo... -No ha habido ningún acuerdo,

dijimos que ya lo hablaríamos.

No pienso poner a ese tío con barba en el salón de mi casa.

¿Por qué eres tan perfeccionista y organizada?

¿Por qué tienes que vivir en tu mundo de manías? Déjate llevar.

-¿Que vivo en mi mundo de manías? -Sí.

Es que si viviese como tú, estaría rodeada de basura.

-¿Me estás llamando guarro? -No, te estoy llamando desordenado.

Ah, desordenado. ¿Pues sabes lo que te digo?

Que esta vez no se mueve el póster, que Chanquete vivirá con nosotros.

Estoy harto de ceder.

-Que tú estás cediendo. -Sí.

Pues más he cedido yo, que te he metido en mi casa.

No, no, no, no.

Hola.

-¿Qué tal? -Un zumo de piña, por favor.

Bien. Cansado, pero bien.

¿Nos tomamos una cervecita después del curro?

¿No quieres?

Ay, perdona, sí, sí quiero.

Me apetece pero es que...

tenía planes y bueno...

Mi amiga es madre y no puede quedar,

tiene que llevar a su hijo a un cumpleaños,

-luego bañarle, acostarle... -Gracias. Te entiendo perfectamente.

Es como estar fuera de la liga de los padres.

Los amigos se ponen a tener niños

y de repente dejan de contar.

No lo entiendo, parece una epidemia, le ha dado a todo el mundo

por ser madre ahora. Yo prefiero estar sola,

libre, sin ataduras.

¿He metido la pata?

-No, no, no. -Lo siento.

No perdona, he sido yo.

Últimamente estoy dándole vueltas al asunto

y que me gustaría tener un niño.

-¿Ah, sí? -Sí, me gustaría educar

a un hijo, pero solo

-es complicado. -Es muy difícil.

Es muy complicado. Entonces, me conformo

con ir de copas con los amigos, al cine.

Eso es lo más guay.

-¿Te gusta ir al cine? -Claro.

-Vamos al cine después del curro. -Vale, genial.

Ah, no.

No, que no se puede hablar en el cine.

-Vas a sufrir. -De verdad.

Podemos ver una película de miedo y al menos puedo gritar.

-Ahí estamos. Claro que sí. -Vale.

La doctora Rey ya tiene los resultados

de la punción lumbar de urgencia

que encargó que le hicieran a Paz,

la paciente que presenta una posible enfermedad neurológica

e insuficiencia respiratoria.

-¿Puedo hablar contigo? -Sí.

Dígame.

-Ya tenemos los resultados. -(ASIENTE)

Hemos visto que tiene la enfermedad de Whipple.

La enfermedad de Whipple es una enfermedad infecciosa,

multisistémica y poco frecuente, que afecta el intestino delgado,

impidiendo que este dé paso a los nutrientes

hacia el resto del cuerpo.

¿Y qué vamos a hacer?

Le vamos a poner un tratamiento con antibióticos específicos

y vamos a ver cómo evoluciona.

Si no, ¿qué?

Si no, podría fallecer.

Pero, a ver, vamos a esperar a ver cómo evoluciona estas 24 horas.

-Bien. -¿De acuerdo?

Sí.

-Gracias. -Entro.

Hola.

-¿Puedo pasar? -Sí, adelante.

¿Y Raúl?

Pensaba que erais como siameses.

Vino, pero le dije que se fuese.

No pintaba nada aquí

y tú tampoco.

Tienes que darle una oportunidad a la rehabilitación.

-Tu cuerpo te lo agradecerá. -¿Para qué?

Si voy a quedarme cojo.

Pero eso no es el fin del mundo.

A mí me gusta ir a la discoteca, aunque no pueda bailar,

porque veo cómo lo hace otra gente.

Por favor, avísame cuando estés preparado.

Muy bien.

¿Qué pasa, Ernesto? ¿Cómo estamos?

¿Tú qué haces aquí?

Oye, ¿esta es mi cama?

Pues es cómoda, ¿eh?

¿Qué te iba a decir? Llama al servicio de habitaciones

y pídete unas cervecitas y un poco de comida.

¿Qué haces aquí, si no tenías guardia?

Nada, que discutí con Rey. Ya.

Por el póster, ¿no?

No. Eso fue solo el detonante.

Me dijo que ella había cedido mucho más que yo,

porque me había ido a su casa a vivir.

Y lo que no sabe es que no vino a la mía

porque sabía que era un cambio muy brusco para ella.

45 mensajes de Rey.

¿Y no vas a contestar?

No. No me apetece.

¿Sabes de qué me he dado cuenta? De que creo que está muy insegura,

que tiene miedo, como si pensara que esto puede salir mal.

¿Y tú no tienes las mismas dudas?

¿Yo? Qué va.

A mí me gusta todo de ella,

hasta sus manías me gustan.

En casi todas las parejas siempre hay alguien

que muestra más confianza y seguridad que el otro.

En este caso, quién me iba a decir que eres tú el seguro de la pareja.

Pienso que lo que deberías hacer sería mostrarle tus sentimientos

y que vea que tiene donde apoyarse.

Bueno, gracias por tus consejos.

Voy a ducharme que Rey me dice que por las mañanas huelo fuerte.

Sí, un poco.

Un poco, nada más.

Ya, bueno.

Gracias, Blanco.

-Buenos días. -Buenos días, guapa.

Me habías llamado, ¿no?

Sí.

He estado pensando en lo de la rehabilitación

y la voy a hacer al final.

-Buenos días. -Buenos días.

Qué bien, pues me pondría a bailar, pero ya sabes que no es lo mío.

Bueno, vamos a tardar un poco en meternos en faena, ¿vale?

Pero te voy contando más o menos lo que vamos a hacer.

Empezaremos con ejercicios isométricos

mientras que la férula inmovilizadora se encuentra en el foco de fractura.

-Vale. -Y luego seguiremos

con ejercicios de movilización de carga progresiva

-para recuperar... -Si quieres, puedes probar conmigo.

Perdona, chaval, que estaba yo primero.

Bueno, me alegro de veros tan bien.

Bueno, nos vemos, chicos.

-Bueno. -Venga.

-Hasta luego. -Adiós.

Los ejercicios isométricos consisten en tensar un músculo

y mantenerlo en la posición estacionaria

al tiempo que se mantiene la tensión. Son especialmente indicados

para personas que están recuperándose

de lesiones que limitan el rango de movimiento.

Tras pasar 24 horas, el tratamiento que la doctora Rey le puso a Paz

ha dado sus resultados.

-¿Qué tal te encuentras? -Mucho mejor.

Ya no me duelen los músculos y puedo respirar.

-Tienes mejor cara. -¿Verdad?

Pues vine a decirte

que vamos a continuar con el tratamiento

y ya está, ¿vale? Os dejo solos.

-Muchas gracias. -De nada.

Gracias, doctora.

Bueno.

He avisado a tus padres.

He conseguido el teléfono a través de tu estudio.

-Gracias. -No hay de qué.

No sé cómo agradecerte lo que has hecho por mí.

Qué va, mujer.

Si quieres, podemos vernos cuando salga de aquí

sin tantos cables.

Yo... tengo que decirte una cosa.

-Sí. -Estoy casado.

Es la primera vez que me pasa algo así,

no quiero que creas que soy un tío de esos

que van a los congresos a buscar una mujer.

Yo quiero a mi mujer.

No estamos pasando por una mala racha ni nada

y claro, pasó y pasó.

¿Por qué no me lo has dicho? ¿Y por qué te has quedado aquí?

Te podías haber ido.

Creía que tenía que estar aquí contigo.

Te lo agradezco,

te lo agradezco de verdad,

pero estoy mucho mejor y mis padres vienen para acá,

así que puedes irte cuando quieras.

Vale.

Muy bien.

Sebastián.

Muchas gracias.

Gracias, de verdad.

Palacios, ¿me acompañas a dar una buena noticia?

-Venga, vamos. -Vamos.

Ahí están.

Pasa, pasa.

Hola, chicos. ¿Cómo vas?

-Aquí estamos. -Bueno, a ver.

Lo que te ha pasado ha sido muy peligroso, ¿vale?

Has estado a punto de perder el tobillo,

pero la evolución está siendo muy buena.

Bueno, perder la pierna hubiese sido mucho peor, ¿no?

Sí, bueno. Pero está siendo muy buena la evolución.

Lo tienes todo a tu favor, además.

Eres joven, estás motivado

y tienes una fisión muy buena.

Bueno, siempre podemos ir a ver bailar a la gente tú y yo, ¿no?

No, no, gracias.

Bueno, tú y yo tenemos que ir al cine, ¿no?

Hasta luego. Sí.

Hasta luego.

23:25. ¿Estás a punto?

Genial, perfecto.

¿Me perdonas?

Lo siento, de verdad.

Lo dije sin pensar.

Daca.

Perdóname, por favor.

He estado pensando

y tienes razón.

Tú siempre cedes más que yo,

así que si quieres,

compramos a Chanquete como animal de compañía.

Si yo te perdono,

pero lo del póster era broma.

Ni siquiera la firma es real,

la hizo un amigo mío que la sabe calcar.

¿Perdona?

Vamos a ver, a mí me da igual cómo decores tu casa.

Lo que me preocupa es si tienes dudas en la relación,

-pues prefiero que me lo comentes. -Si yo no tengo dudas.

No me lo puedo creer. Déjame, anda.

¿Aún piensas que no te quiero?

No sé.

Te quiero.

Entonces, que yo me entere,

¿cómo decoramos el piso?

Había pensado que podíamos poner el beso de Gustav Klimt.

Venga ya.

Eso lo tiene todo el mundo.

-¿Sí? -Eso no me gusta.

-Pues... -Espera.

¿Sabes lo que no tiene nadie?

Si dices Ferrandis, te mato.

Es que nadie lo tiene.

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Centro médico - 22/06/16 (1)

22 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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