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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 20/12/17 (1) - ver ahora
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¡Sorpresa! -Pero...

¡Mi amor! ¿Qué haces aquí?

No, no os he pres... ¿Os conocéis? -No

Bueno, ella es Nieves, una amiga de la infancia, y bueno,

Isaia, mi novio. Ya, ya le conoces, te he hablado de él.

-¿Por qué me llamas? -No quiero pedirte absolutamente nada

pero lo que me pasa es que me siento fatal ¿vale?

-Me siento muy mal por Elsa. -A ver. Yo quiero a Elsa.

-No. No, por favor, no me montes una escena,

de novio arrepentido. -Que te he llamado...

porque me has contagiado. -Perdóname por haberme rayado un poco

por lo de Isaia. Que ya me ha dicho que te escribió para...

para darme una sorpresa, para que le ayudaras.

¡Mira, me encanta;es superbonito! -Qué bien.

Y ahora que estás buena, pues podemos irnos los cuatro por ahí,

en plan parejitas, a tomar algo. -Vale.

-¿Te he dicho que la decisión de venirme a España

ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida?

-¿Por qué eres tan adorable? ¿Por qué... te quiero tanto?

Hola. -¿Nos tomamos algo al salir?

No. Prefiero ir a casa a descansar.

-Vale. Vale, vale. Nos vemos mañana.

Vale. Chao.

¡Ainhoa!

Que... Que sí.

Que... que sí, que nos vemos en la puerta y tomamos algo, ¿vale?

-Genial.

Los servicios de Emergencias del hospital asisten a Eugenia

tras sufrir un fuerte dolor de espalda

mientras paseaba con su hijo Cosme. ¿Sabes si tu madre tiene

alguna enfermedad crónica? -Tiene tantos problemas en la espalda

que ya no me sé ni los nombres. Toma un montón de pastillas.

Por eso siempre está de mala leche. Es un rollo que flipas.

¡Ay, me duele muchísimo! -Tranquila. Que ya estamos llegando.

Ahora, cuando lleguemos al hospital, te quedas en la sala de espera,

y aviso a Emergencias que te llamen cuando la hayan visto.

-¿Qué pasa? -No sé, que me suena tu cara.

-Bueno, es normal que te suene. -¡Ay, qué dolor!

Ya estamos. Venga. -Gracias.

-Dime si te duele. -No.

-¿No? -No, ahí no.

-A ver más abajo. -No.

-¡Ay! Ahí sí. Ahí sí me duele. -¿Ahí te duele?

-Sí. -¿Y aquí?

-¡Ay! También. -Ya está, ya está.

-Paro. L 4 y L 5. -Necesito que te tumbes. ¿Te ayudo?

-A ver. ¡Hoy, Dios mío, qué dolor!

-¡Ay! -Ya está.

-Ay... -Voy a ver la pierna.

Dime si te duele, ¿de acuerdo? -Vale.

-Ahí. Sin doblar rodilla...

-¡Ay! Ahí, sí. -¿Ahí te duele?

-Vale. Ya está. Ya está. Ya paro. -Ay, ¿por qué me duele?

-Vamos con la otra, ¿vale?

-¡Ay! También. -¿Ahí? ¿Más que la anterior?

-Ay..., yo creo que igual. -Ya está.

A ver. Signo de Lasègue, positivo.

-Aunque no parece que haya pérdida de fuerza ni de sensibilidad.

-¿Has tomado la medicación, Eugenia? -Sí, sí. Me la tomo siempre.

La del hipotiroidismo, la del espondiloartrosis...

Todas. Todas. Vamos, que nunca fallo. -Puede ser una lumbociatalgia.

-Lo que comúnmente se conoce como una lumbalgia.

-Para que me entiendas. -Te voy a hacer algunas pruebas.

Necesito radiografía de la columna, y ver las anteriores que se ha hecho,

para hacer un estudio comparativo. -Ay, esto es horroroso, ¿eh?

-Yo con este dolor no puedo seguir. -Mientras hacemos las pruebas

te dejo en observación y te pongo un tratamiento intramuscular

para el dolor. -Ay, sí, por favor. Gracias.

-A cierta edad las articulaciones empiezan a resentirse.

Por eso, el mayor factor de riesgo de la espondilolisis

es el envejecimiento. Sin embargo, hay otros factores

que pueden hacer que alguien sea más propenso a padecerla.

Como el sobrepeso, no hacer ejercicio,

y realizar actividades que impliquen levantar objetos pesados.

¡Jo, tía!, pues me encantan estos paseos mañaneros.

Que muchas gracias por...

Pues por sacarme de casa y estar siempre tan...

tan atenta conmigo. -Para eso estamos las amigas, ¿no?

Y más, que ahora estás así pachucha, pues...

-Pero ya. Anímate, que... que hay que vivir el presente, no sé,

y ya...

-Eso ya es pasado; no pienses más en eso.

Sí. Sí, sí, tienes razón.

Pero...

-¿Qué pasa? Pues que me siento fatal,

porque...

tú siempre eres tan cariñosa conmigo y...

y tan atenta, pues que no sé, que siento como que...

que no estoy a la altura. -¿Cómo no vas a estar a la altura?

-Pues claro que lo estás.

Es que hay una... una cosa...

que no te he contado,

y que llevo un tiempo queriendo hacerlo y...

-Me estás asustando.

Que no me quedé embarazada de mi ex;

que me quedé embarazada de Isaia.

-¿Qué? Sí, pero fue... Te juro que...

solo nos acostamos una vez. -No, no, para. Estás de coña, ¿no?

No.

Lo siento mucho. -No me lo puedo creer.

Elsa, lo siento muchísimo. Te lo juro, que...

Y que nos arrepentimos muchísimo y... -¡Cállate!

Y no sé cómo...

Elsa... Por favor, vamos a hablarlo.

¿Isaías Johnson?

Hola. ¡Hola! Pero bueno, ¿qué haces aquí?

Pues que estaba un poco pachuchillo, y vengo a que me vean.

Bueno, ¿y Elsa no ha venido contigo? Elsa tenía desayuno con Nieves.

Ya. ¿Desayunando? Bueno.

Pues nada, venga. Vamos que te vea el doctor Landó,

a ver qué nos dice. ¿Sabes qué pasa, Clara?

Que es que igual también estoy así como... como un poco hipocondriaco,

y estoy exagerando y demás. De eso nada. Mejor te ve el doctor,

que nos diga lo que tienes, ¿eh?, y luego ya veremos.

¡Sí, hombre!, en casa del herrero, cuchillo de palo. Vamos. ¡Anda!

Pues te digo una cosa; a mí me parece muy bien...

que Elsa cuide a sus amigas. pero tenía que haber venido contigo.

Venga. Vamos para allá. A ver... Si es que no es para tanto.

Lo que pasa que Elsa me vio las manchas,...

y hasta que no he venido no ha parado; que por cierto,

hubiese preferido no venir.

Eugenia Navarro, la paciente que sufrió

una crisis de lumbociatalgia, se recupera gracias

al tratamiento pautado por la doctora Ortega.

No entiendo cómo puedes pasar tanto tiempo pegado a una pantalla.

En casa, la consola y el ordenador; bueno, y por supuesto, la tele;

y fuera el móvil. Hasta el gorro me tiene mi hijo Cosme

Primero, que si se empeña en ir al programa ese de la tele

a buscarse novia; ese de... de “Sin miedo al flechazo”.

¡Por Dios, qué corte! Y luego que si está enganchado a las pantallitas.

Claro, es que me pone de los nervios, porque está todo el día así.

Y la carrera, que es lo que realmente cuenta, sin tocar.

¡Hombre, es que todo tiene un límite, de verdad!

-¿No quedamos en que me ibas a dejar ya en paz con ese temita?

Te iba a dejar en paz si aprobabas todas este año,

pero es que te recuerdo que todavía te quedan varias del año pasado, ¿eh?

-Pero es que he estado ocupado pues con... con otros proyectos;

y no tengo tiempo para todo. Pero ¿qué proyectos?

Tú en lo que te tienes que centrar es en sacarte la carrera

y tener un trabajo digno de lo tuyo, de ingeniería informática;

y dejarte de platós de televisión y de adicciones al móvil.

-Desde que salí en “Sin miedo al flechazo”

y conocí a mi novia Yaiza, digamos que me he hecho bastante conocido.

sí que he aparcado mi carrera, y me he abierto un canal en Internet,

donde ahí, pues subo mis vídeos, jugando a videojuegos, que tienen...

un montón de visitas, ¿vale?

Pero con lo que de verdad estoy triunfando

es con otro tipo de vídeos; unos vídeos así, más reality.

Pero eso no se lo digas a mi madre, ¿vale?

Hola.

Perdón. ¿Interrumpo algo? -No, no. Tranquila.

Solo es mi hijo, que no me da más que disgustos, hija.

-Mira, yo mejor espero fuera. ¿Vale?

Lo siento. -¡Ay, estos chicos!

¿Estás bien? -Sí, tranquila.

Tengo los resultados de la radiografía,

y es similar a las anteriores. No hay signos de gravedad.

-La verdad es que me encuentro bastante mejor, ¿eh?

-Ya me duele menos. Es por el tratamiento.

Te voy a dar el alta, y al tratamiento que ya tomabas,

el habitual tuyo, le vamos a añadir pregabalina.

Tardarás unas semanas en notar mejoría con este fármaco,

pero quiero que aun así lo tomes. -Vale, sí, lo haré.

Vale. Voy a preparar los papeles del alta.

-Vale, gracias. De nada.

Últimamente he perdido algo de peso, y me duelen bastante los codos,

las rodillas, los tobillos...

Como si tuviese gripe, ¿sabes? Malestar general...

¿Y has tenido fiebre? -A ver, fiebre, no,

pero sí tengo unas manchas, por todo el cuerpo y unos bultos..

en las piernas. -Bueno. Pues pasa a la camilla.

Vamos a echarle un vistazo.

-Isaia presenta nódulos y placas eritomatovioláceas,

algunos descamativos; además, los nódulos de las piernas

son dolorosos a la palpación,

y algunos de ellos tienen aproximadamente,

unos cinco centímetros de diámetro.

-Todo apunta a que sea una sarcoidosis.

-Pues sí. En primera apariencia...

podría ser una sarcoidosis. ¿Qué es eso?

-Una sarcoidosis es una enfermedad crónica que se caracteriza

por la acumulación de células inflamatorias

en el tejido afectado. -Secundaria a una...

excesiva respuesta inmunitaria celular.

Suele afectar a... a muchos órganos, aunque se suele concentrar

sobre todo en los pulmones. ¿Y tiene cura?

--Depende del tratamiento, y depende también de cómo el paciente

reaccione a ese tratamiento. -Antes de establecer un tratamiento

en tu caso, vamos... paso a paso.

-Te voy a pedir una analítica de sangre y una radiografía de tórax.

Bien. -Vale. Ya puedes bajarte.

¿Qué pasa?

-Nada, que creía que tenía guardia el viernes y la tengo el sábado,

y me viene mucho peor. -Yo tengo guardia el viernes

y tenía el cumpleaños de una amiga, y he prometido que iba a ir,

y no voy a poder ir. Yo también la tengo el viernes.

-¡Pero si tú la tenías el jueves!

Ya, sí, pero... un compañero me pidió que si se la cambiaba

y, como a mí no me importaba... -Ah, pues guay.

Sí. Por hacerle un favor, a Ismael, vamos.

-Qué bien, así no estoy sola. Claro, no, mejor.

-Mejor.

Después de realizarse las pruebas, Isaía espera los resultados,

y Elsa se reúne con él. Hola. ¿Cómo estás?

Mal día, ¿no? ¿Qué pasa?

Elsa...

Que qué pasa.

-Eres un mentiroso.

No quiero saber nada de ti, en la vida.

Me das... asco.

Eres penoso, patético.

¡Elsa!

Es precioso. Pero tienes que hacer caso a la doctora Ortega. ¿Eh?

Te lo he dicho ya muchas veces.

¡Elsa! -Elsa.

-¿Qué pasa? Me lo ha contado todo Nieves.

Eres un mentiroso. Sí que te has acostado con ella;

y encima la has dejado embarazada.

-¿Yo?

Pero Elsa, hija mía, ¿por qué lloras?

¿Qué ha pasado? -Lo siento.

-Me está esperando el doctor.

¡Elsa!

Pero mi niña, ¿qué pasa?

Venga, ya está, ya está, ya está.

Eugenia Navarro vuelve a la consulta de la doctora Ortega

antes de la cita concretada,

por la aparición de un extraño síntoma.

Me huele todo mal; todo, siempre; a todas horas. O sea, me da igual,

en mi casa... Me vienen malos olores. Es algo horroroso, doctora.

-A ver. Dices que hueles todo el tiempo a... a...

excrementos. -Sí; como si alguien

hubiese estado en el baño haciendo... Ya sabe, vamos.

Es algo insoportable, de verdad. -Pensaba que era en mi casa, pero no.

-No, no, no, no, no, no pensaba que era en casa; pensaba que era yo.

-Me hizo ducharme seis veces en un día,

y limpiar la habitación de arriba abajo, tres.

Bueno. Que buena falta le hacía porque...

-¿Ahora mismo también te huele...?

-Horroroso, doctora. Ahora mismo me está viniendo un olor insoportable

Porque sé que mi hijo se ha duchado muchas veces, pero vamos...

-La consulta y todo. -No, y yo también me he duchado,

y la consulta está desinfectada; la desinfectan todos los días.

-Pues no lo puedo soportar, de verdad. Es horrible.

Nada, tranquila. ¿Ha sido de repente, o ha sido poco a poco?

-De repente: de la noche a la mañana. Un día me levanté y empecé a oler así

-Hasta que he venido preocupada. -No veas la semana que me ha dado.

Pasa a la camilla, por favor, que pueda auscultarte.

-Lo mejor de todo es que, con esto de que mi madre

está oliendo así raro, pues está más cabreada que nunca.

Y eso es bueno para el negocio. No sé... No sé si me entendéis.

Pues Eugenia, está todo bien. -Ay, pues yo sigo oliendo, ¿eh?

-Vamos, aquí ahora mismo. De verdad. Yo no puedo más con esto.

Es insoportable, doctora. -Hijo, ¿y tú de qué te ríes? ¿Eh?

Te voy a poner un tratamiento de corticoides nasales y antibióticos

Puede que sea una sinusitis, debido al cúmulo de pus

en los senos paranasales, Y eso te esté provocando ese olor a...

a podrido.

En medicina le llamamos cacosmia. -¿Cacosmia?

Sí. De todas formas, Eugenia,...

te voy a dejar ingresada. Sí, lo siento, me quedo más tranquila

y voy a derivar el caso a Neurología y a Otorrinolaringología.

¿Te parece? -Vale, vale.

La sinusitis es la inflamación de los senos paranasales

normalmente, causada por una infección o por una alergia,

y puede incluir fiebre, tos y debilidad.

Si usted sufre sinusitis, además de seguir el tratamiento

que le haya indicado su médico, el uso de almohadillas de calor

en la zona inflamada, aerosoles nasales salinos y vaporizadores

también le puede ayudar. -Hola, Isaia.

A ver, te cuento. Tengo ya los resultados

de la analítica y de la radiografía.

Todo me hace pensar que sea una sarcoidosis;

aunque todavía tengo que esperar los resultados de la serología,

y bueno, ya iremos viendo. -Por otro lado,

la analítica nos indica que tienes una inflamación o infección;

y en la radiografía se aprecian, además, unos ganglios inflamados

en la entrada de ambos pulmones.

Así que, para ampliar el estudio, te vamos a hacer un TAC,

y así tenemos más datos.

El doctor Landó le realiza a Isaia un TAC de tórax.

Seguirán con un lavado broncoalveolar, biopsia

y cultivo de lesiones cutáneas. Es que me ha mentido, mamá,

y con mi amiga.

Y encima no ha sido ni capaz de contármelo él,

que me lo ha tenido que contar ella. ¡Es un mentiroso!

A ver, hija mía. Yo lo único que te puedo decir que,...

antes de tomar una decisión, por favor, que lo hables con Isaia.

¿Qué le digo? Igual que has escuchado de ella

tienes que hablar con él. Es que no sé cómo...

cómo ha sido capaz de hacerme algo así; y con mi amiga.

¡Es una pesadilla, mamá! Bueno, mujer, pues...

No te preocupes, de verdad, que todo tiene solución.

Te digo una cosa; yo entiendo perfectamente

la decepción que sientes ahora, porque ha sido una faena muy gorda,

pero escúchame,... de esto vas a salir más fuerte, ya verás.

¿Sabes por qué? Porque este tipo de cosas...

le hacen a uno madurar, y darse cuenta de muchas cosas.

Venga. Ven aquí, mi niña.

¡Ay!

Tras ser examinada por un otorrinolaringólogo

y reaccionar de manera desfavorable al tratamiento con clonazepam

recetado por Neurología, la doctora Ortega realiza un TAC a Eugenia.

Ni Otorrinolaringología ni Neurología han encontrado anomalías

que expliquen de dónde le viene a Eugenia esa sensación

de mal olor que tiene. Además, el electroencefalograma,

la resonancia magnética y la analítica con control

de hormonas tiroideas han salido normales.

Vamos a ver si el TAC craneal y de los senos paranasales

nos da alguna pista.

-Yo no puedo soportarlo más, ¿eh? Entre el olor, ¡qué asco, por Dios!,

y el dolor de espalda, es que me voy a volver loca.

-Bueno, mamá, estate tranquila;

que aún falta que te den los resultados de la última prueba.

Si en esa prueba no va a salir nada. Ya me han hecho y no tienen ni idea.

¡Ay, yo no puedo vivir oliendo así todo el rato, ¿eh!

-No hace falta que seas tan pesimista No sé; tiene que haber una solución.

¿Qué pasa?, ¿que eres médico ahora? ¡Claro!, estás aprendiendo medicina

de tanto estar pegado al móvil. -Solo intentaba animarte, mamá.

Pues mirando más a la pantalla que a mí, no creo que me animes mucho

No entiendo por qué no te sacas la carrera de una vez, hijo,

que los trabajos no los regalan.

Mira tu primo Javi, ¿eh? Se ha sacado Derecho a curso por año;

y ahí le tienes, ya, en un despacho haciendo prácticas.

Mi sobrino Javier va a ser abogado, y solo tiene un par de años más

que Cosme. Y a mí me preguntan que a qué se dedica mi hijo.

¿Y qué digo? ¿Que está todo el día con el ordenador?

No entiendo por qué no se puede dedicar a cosas normales;

de las de toda la vida, vamos. -Pues si tanto te gusta el primo

lo llamas a él y que venga él aquí a aguantarte,

que estoy harto que me trates así. ¡Ay, pobrecito, ahora!

Que le trato mal. -¡Pues sí, me estás tratando mal!

-Me faltas al respeto en vez de comprenderme un poquito más.

Pero ¿qué tengo que comprender? ¿Que eres un vago?,

¿que solo juegas con el ordenador y que no das un palo al agua?

-Mamá, que no me llames vago, que no soy ningún vago.

-¿Quieres saber lo que hago? Pues sí, a ver. ¿Qué haces?

-Esto es lo que hago, mamá. Móvil:¡Otravezlas zapatillas

que huelen a muerto! -Gracias a tus numeritos

que montas en casa, va y la gente se parte el pecho en Internet.

Tengo millones de visitas, y estoy empezando a ganar dinero suficiente

para pirarme de casa ya. No me puedo creer

que estés haciendo esto conmigo, hijo.

Pero ¿así es cómo me ves? -No, no, no, no, no, no, no;

es que así es cómo eres. ¿Vale? Y si no me he pirado ya es porque...

porque no te quiero dejar sola y que te vuelvas loca del todo.

Isaia ha sido ingresado, y espera los resultados para saber si,

finalmente, tiene sarcoidosis. ¿Qué...?

Oye, tienes los ojos muy rojos. -Me duelen un poco.

-¿Puede ser por la sarcoidosis?

Podría ser, podría ser.

-Aunque quiero que te los vea un especialista.

-La exploración oftalmológica es compatible con una uveítis.

Es decir, la inflamación de la úvea, que es una parte del ojo,

debido a la acumulación de granulomas,

que es un tipo de células inflamatorias.

Este tipo de granulomas son típicos de la sarcoidosis,

aunque no exclusivos.

-Hola. Hola.

-¿Cómo va?

-Pues venía a comentarle. Verás... Tengo los resultados de los análisis

al microscopio, de las lesiones cutáneas que te hemos biopsiado,

donde se aprecia la presencia de granulomas.

-Vuelvo a insistir. Esto puede estar provocado

por otro tipo de enfermedades.

Además, en la analítica, también, que te hemos hecho de las muestras,

pues has dado negativo tanto para bacterias como para virus.

¿Y el diagnóstico cómo se puede confirmar?

-El cuadro que presenta Isaia es compatible con otras enfermedades.

Así que, antes de confirmar la sarcoidosis, voy a pedir

una nueva analítica con marcadores RPR, que se utilizan, entre otros,

para el diagnóstico de la sífilis, ya que este ha podido dar negativo

tanto para sífilis secundarias como terciarias.

Lo que me hace sospechar son las lesiones,

tanto de los ojos como de la piel, que son bastante comunes

para esta enfermedad. ¡Ay! A ver, Elsa.

Entonces, ¿en qué has quedado? ¿Has perdonado a Isaia, al final,

o qué habéis hecho? -No sé, no sé. No sé qué hacer.

He hablado con él como tú me dijiste, y...

Yo qué sé. Me dice que... que fue un error, que está arrepentido;

que es la primera vez que lo hace, que no lo volverá a hacer, que...

Que me quiere... Y cuando me dice que me quiere

yo me lo creo, mamá.

Pero si quieres a una persona no haces eso.

Elsa, hija. Yo, de verdad que aquí no te puedo ayudar.

A ver, ¿qué te digo yo? ¿Qué te puedo decir?

No me quiero meter en tu relación. Eso tienes que ser tú, a ver...

No sé. A ver cómo lo ves.

Bueno, ahora Landó le está repitiendo la analítica, a ver qué...

a ver qué tiene. Bueno, pues tendremos que confiar...

que no sea nada grave. Esperemos.

Tómatelo antes de que se enfríe, ahora que está calentito.

¿Quieres unas galletitas? No tengo hambre.

La doctora Ortega ya tiene los resultados del TAC craneal

y de los senos paranasales de Eugenia,

la paciente que sufre cacosmia. ¿Qué tal, Eugenia? ¿Cómo estás?

-Bueno. Aquí estamos.

Vale. Te cuento. Siento decirte que el TAC no muestra nada raro.

No hay nada que explique por qué sientes...

ese olor constantemente. Entonces...

Lo siento, estoy un poco perdida. Voy a pedirle ayuda

a algunos compañeros, y a ver qué más pruebas puedo hacerte,

para seguir con el estudio. ¿Vale? -No te preocupes.

Si desde que me he despertado esta mañana, ya no huelo a nada.

-Se ha ido de repente. ¿Cómo? ¿No... no hueles a nada?

-No. ¿A nada? ¿Seguro? ¿Estás segura?

-Estoy segurísima, vamos. Sé distinguir cuándo huele

a baño de bar sucio y cuándo no.

¿Y el dolor de espalda? -¡Ah, no!, eso como siempre.

-Esa pastilla que me dio no me hace nada, ¿eh?

Ya, pero bueno, eso es normal, porque te la di hace pocos días,

y la pregabalina tarda unas semanas en hacer efecto y aliviar el dolor.

Te lo dije, ¿te acuerdas? -Pues es que, como no notaba mejoría

dejé de tomármela. -Bastantes cosas tengo que tomar

como para destrozarme también el estómago.

¿Cuándo te la has dejado de tomar? -Ayer.

¿Ayer? Vale. Creo que sé lo que te está pasando.

Eh... Un segundo. Voy a mirar una cosa y enseguida vengo.

La pregabalina, el fármaco que administramos a Eugenia,

tiene efectos secundarios que pueden provocar alteraciones

del sistema nervioso, que incluyen alteraciones

del gusto y del olfato. La cacosmia que ha sufrido

es un efecto muy raro, pero es factible.

Al ser tan raro no habíamos pensado en ello; lo normal es descartar antes

todos los problemas orgánicos posibles.

Isaía, acompañado por Elsa,

espera a que el doctor Landó le avise para comunicarle

los resultados de la analítica. ¿No contestas?

-No.

Podría ser un mensaje importante.

-Oye, está tardando mucho, ¿no?

Llaman a la puerta

-Hola. Hola.

Elsa, ¿nos podrías dejar un momento a solas a Isaia y a mí?

No te importa, ¿no?, que me quede... -Elsa, por favor; salte fuera.

La sífilis infecta la región genital,

la boca, los labios y la región anal,

y afecta tanto a hombres como a mujeres.

Es una enfermedad que la mayoría de las veces

se contagia por transmisión sexual con la persona que lo tiene.

Es una enfermedad que, en una... bueno, identificación primaria,

tiene cura, ya que se trata con antibiótico;

y el uso correcto del preservativo es muy importante,

ya que, aunque no elimina, pero sí disminuye bastante

el riesgo de contagio. Los marcadores para sífilis

han dado positivo. -¿Y la sarcoidosis?

No. No es sarcoidosis, es sífilis.

De hecho, hemos confirmado el diagnóstico

volviendo a analizar por microscopio las lesiones cutáneas

que te tomamos cuando la biopsia, y se ha confirmado

la presencia de Treponemas en los granulomas cutáneos.

-¿Treponemas? La bacteria que produce la sífilis.

Verás, Isaia; la sífilis es una enfermedad...

de transmisión sexual. -A ver...

En estos últimos meses, solo he estado con Elsa,

y hemos utilizado preservativo. Y estuviste con Nieves,

y no utilizaste preservativos.

Es muy posible que tengas la enfermedad desde hace años.

Hay personas que no manifiestan síntomas

durante un largo periodo de tiempo. En cualquier caso,...

tienes que contactar con tus parejas sexuales,

porque pueden tener la enfermedad, o al menos, que se hagan las pruebas;

Elsa incluida. -Doctor, Elsa está bien.

Insisto; Elsa,... incluida.

La etapa temprana de la sífilis o sífilis primaria,

se caracteriza por la aparición de una úlcera única,

pequeña e indolora en el pene, o por la inflamación

de los ganglios linfáticos más cercanos.

Si no se trata, esta enfermedad puede evolucionar,

como en el caso de nuestro paciente, en erupciones cutáneas que no pican.

Entonces hablaríamos de sífilis secundaria.

A la sífilis se le conoce comúnmente,

por el gran número de manifestaciones cutáneas que tiene,

como la gran imitadora. -¡No me lo puedo creer!

¿Y todo eso por una pastillita? Sí.

-¿Y cómo se ha ido así, al dejar de tomármela solo un día?

-Te explico. Porque ese fármaco tiene una semivida de unas seis horas.

Esto significa que tu cuerpo elimina la mitad de ese fármaco en ese tiempo

en esas seis horas más o menos. Entonces, en un día,...

tu cuerpo tiene tiempo de eliminarla del todo, claro está.

-Pues me parece una locura. -¿Y cómo van a confirmar

que ha sido por eso? ¿Me la van a volver a hacer tomar?

No, no, no; eso no sería ético, Eugenia, no.

Además, que puede que te la tomes y no haga el mismo efecto.

Te vamos a dejar ingresada para asegurarnos que todo está bien;

pero es que las pruebas que te he hecho son normales,

y ha sido dejar de tomarla y desaparecer el olor.

Está claro que ha sido el medicamento Lo que sí que vamos a hacer

es cambiar ese fármaco por otro, para el dolor de espalda.

¡Ay, sí, por favor, doctora! Gracias. -De nada.

Mucha gente toma medicamentos de forma crónica,

y no debemos olvidar que al tomar un medicamento para lograr

un beneficio clínico alteramos el funcionamiento del organismo.

No es sorprendente que las reacciones adversas a medicamentos

sean un importante problema de salud.

Por eso mismo, es importante: que avise a su médico

ante cualquier efecto secundario, antes de intentar paliarlo,

por ejemplo, con otro medicamento.

Isaia, el novio de Elsa,

sigue ingresado por sífilis secundaria,

con un tratamiento con penicilina sódica durante 14 días.

¿Cómo ha ido?

-No estoy contagiada. Menos mal.

¿Qué?

-Que necesito que me digas la verdad,

que no me mientas. ¿Has estado con más chicas

mientras estabas conmigo? No, con nadie. Cuando vivía en Londres,

antes de estar contigo, estuve con una chica del trabajo;

que por cierto, es bastante promiscua,

y creo que me lo ha contagiado ella. El doctor Landó me ha dicho que esto

lo puedo tener desde hace años. Pero no he estado con nadie más.

-Bueno, con Nieves también has estado, ¿no?

-¿Qué haces? -¿Quién te escribe?

Nadie. -¿Cómo que nadie?

Elsa, es personal. -¿Que es personal?

-¿No me dejas verlo? -Hasta aquí.

-¡Ya!; hemos terminado. -¿Qué?

-¿Que qué? Que hemos roto. ¿Por uno dejarte ver el móvil?

-¡Por no dejarte ver el móvil, no! Toma.

-Que no, que no. Que ya no lo quiero. Que te lo quedes, que te lo comas.

Elsa... -No. Elsa, nada.

¡Ah!

Tras suspender su medicación con pregabalina

y seguir asintomática, Eugenia recibe el alta.

Hola, mama. -Hola.

Ya me ha contado la doctora.

No veas con la pastillita, ¿eh? -Sí.

Lo siento, ¿vale?

Lo siento por haberte hablado así el otro día y...

y por grabarte a escondidas, mama. Que... que no está bien.

-Pues sí. -Grabar a espaldas de la gente y...

y reírte de ella... está muy feo.

-Aun así,... yo tampoco tenía derecho a tratarte tan mal.

-En el fondo... me da miedo que te hagas mayor

y te vayas de casa, y me quede sola.

Pero pa' eso aún falta, mama. Pa' eso aún falta, no te preocupes.

Lo que te dije te lo dije cabreado. No... no iba en serio.

-Bueno, no pasa nada. Además, mira. Me he dado cuenta con mi móvil...

que lo que haces es un éxito; y no solo los vídeos conmigo, ¿eh?

sino los que haces jugando a los videojuegos y con tus amigos.

Sí. Bueno... Mucha gente me sigue.

Al principio me seguían por haber salido en “Sin miedo al flechazo”,

y ahora, pues, ya me ven más por lo que hago.

-¿Y eso te da dinero, de verdad? Sí, bueno. Poco a poco, pero...

pero sí. Aparte, el dinero, pues tampoco me importa tanto.

Me lo paso muy bien haciéndolo, y eso, pues lo valoro.

-¿Sabes lo que pasa, hijo? Que... que yo en el fondo

estaba preocupada por que no hicieras nada con tu vida.

-Pero me equivocaba. -Parece que has encontrado tu pasión.

-Mira, vamos a hacer un trato, ¿eh? Me vas a dejar de grabar a escondidas

y yo te voy a dejar que hagas lo que te gusta,

pero sin ponerme pesada ni pegarte broncas. ¿Vale?

Vale. Y yo también me... me comprometo a...

a retomar la carrera y acabarla. -¡Ay...!

Porque... porque sí, mama, porque... porque echo de menos la universidad

y porque, no sé... Quiero acabarla.

¡Venga! Los dos:¡Trato hecho!

-¡Hijo, ven aquí!

Me alegra haber hecho las paces con mi madre y que haya visto

que no soy ningún vago. Y... también me alegra dejar de hacer

ese tipo de vídeos; en el fondo no me sentía bien haciéndolos.

No sé, que es mi madre, ¿sabes?

Muchísimas gracias por venir.

De verdad, gracias.

-No pienses que vamos a ser igual de amigas que antes.

Que lo sé. Lo sé perfectamente, de verdad.

Si..., sé que va a ser difícil, pero...

Elsa, te juro que voy a hacer lo que sea para que me perdones;

que lo voy a intentar.

Lo siento mucho.

De verdad.

-Voy a necesitar tiempo.

-No es fácil. -Ya lo sé.

Si lo entiendo perfectamente. Te juro que te doy

todo el tiempo que tú quieras. ¿Vale?

Que yo voy a estar contigo y ya está.

Que lo siento.

Lo siento mucho.

-Vamos hablando. Vale.

-Cuídate. Gracias.

El doctor Landó comprueba que Isaia está evolucionando bien,

tras la reacción al antibiótico para la sífilis.

Bueno, Isaías: Estás evolucionando muy bien, ¿eh?

Lo que te ha ocurrido ha sido una reacción febril aguda

al tratamiento antibiótico. Esto suele ocurrir

durante las primeras 24 horas, después de comenzar el tratamiento,

pero, gracias a la prednisona intravenosa,

pues lo hemos controlado, y yo espero que en un par de días

te pueda dar el alta. -Muy bien.

Te dejo que descanses. Hasta luego.

Eh... Elsa... Soy yo. Nada.

Eh... Quería decirte que... te echo de menos,

que tengo ganas de hablar contigo y que te pases por aquí.

Te quiero.

Un beso, nena.

Julia,... amor.

Sí.

Que oye,... te prometo que nos vamos a ver en breve.

Vale.

Venga, venga, venga, chao. Te quiero.

-¡Que dejes el móvil de una vez! ¡Y te duches!

-Mira, mira. -Pero mira cómo se...

Yo, yo no le veo la gracia. -A ver, ¡es buenísimo!

¿En serio? -Mira...

No sé, no sé. -Pero yo no sé por qué no te gusta.

-Tiene muchísimas visitas en Internet ¿Y porque tenga muchas visitas

me tiene que gustar? -No, pero bueno.

¿Por qué no ponemos algo que nos guste a las dos?

-¿Qué quieres ver? ¿Una serie? ¡Vale! Sí.

A ver.

¿Esta? -¿Esta? Va. Venga.

-¿Te gusta? ¡Sí!

-¿Qué?

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Centro médico - 20/12/17 (1)

20 dic 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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