www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4235830
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 20/09/17 (2)
Transcripción completa

-Romero.

Romero. -Eh... ¿Qué?

-El taxi que me has pedido ya está en la puerta.

-Vale.

-¿Estás bien?

-Sí, sí, gracias. Muy bien.

-Sí, Marta, claro que te entiendo. Pero a ver, escúchame, mira.

Sinceramente, yo no creo que sea muy buena idea

que vayas a esta fiesta.

No. Bueno, mira, podemos hacer una cosa,

luego hablamos en casa con calma, ¿vale? Marta, ¿me oyes?

¿Qué pasa? ¿Problemillas de buena mañana? ¿Eh?

Pues no te queda nada, vamos al hospital.

Que me ha colgado, Clara.

Menuda novedad.

Algo le habrás hecho. Que no, que no le he hecho nada.

¿Sabes lo que pasa?

Que me ha propuesto ir a una fiesta, un jueves.

¿En serio? ¿Un jueves? Mira, Elsa salía todos los lunes.

Que yo me preguntaba: Pero ¿qué habrá abierto un lunes?

Pues ahí estaba ella. -Ya, pero a ver, escúchame,

si yo quiero que salga, si tiene casi 18 años.

Pero me cuenta la milonga

de que quiere ir a una fiesta a 50 kilómetros de aquí,

y que la recoge un supuesto amigo, la lleva allí,

y luego vuelve de madrugada con otro supuesto amigo,

que tiene el carné hace tres semanas. Tú me dirás.

Madre mía, qué peligro.

No, no, si es que para los adolescentes

el peligro no existe, ¿eh? Ni los riesgos ni las normas.

¿Por qué te crees que se las tenemos que poner nosotros?

Aunque luego se las salten.

Pues porque no, no hacen ni caso. Mira, con Elsa,

tú no te puedes imaginar las que tuve.

La tenía que castigar un día sí y otro también.

Porque es que tenía que entender que los actos tienen consecuencias.

-Ya, ya. Eso está muy bien. Pero yo no...

No quiero castigar a Marta, no creo en eso.

Ya. A ver, Daca, tú serás muy enrollado

pero es que tienes una hija adolescente.

Y como no te pongas las pila, zas, ni te cuento.

Ya, bueno, escúchame.

Yo, ni la he castigado nunca ni lo quiero hacer a partir de ahora.

Porque tenemos mucha confianza, y ya está.

Muy bien, pues atente a las consecuencias, majo.

La agente de policía Teresa de Rosendo

acompaña a Urgencias a su madre, la Comisaria jefa Marian Ferreiro,

que sufre dolor torácico, náuseas y sudoración.

-¿Mamá?

-Ay... -¿Has vomitado otra vez?

-Sí. ¡Ay! Ay...

-Una cosa: ¿Podemos terminar la conversación,

que no la quiero dejar a medias?

-Ay, Teresa, no es el momento. -Ya, pero es que nunca es el momento.

Lo único que necesito es un voto de confianza.

Yo sé que el operativo es muy complicado.

Soy consciente, de verdad.

-Hija, complicado, no, es complicadísimo y es muy peligroso.

-Ya, pero yo estoy preparada. He aprendido de ti.

Además, van los mejores hombres del cuerpo, todos hombres.

Les tengo que demostrar que yo también valgo.

-Ay, Teresa, Teresa, no es un problema de hombres o mujeres, mujer.

Que es un problema de experiencia, y tú no tienes experiencia.

¿Está claro?

Ya seguiremos hablando más tarde, vamos para dentro.

-Mi madre es la Comisaria jefa del departamento donde trabajo.

Y digamos que...

tenemos diferentes puntos de vista

sobre mi incorporación a un importante operativo.

Dejémoslo en que me acabo de incorporar al cuerpo,

y ella cree que no estoy preparada para entrar en acción.

Así que quiero demostrarle que estoy preparada.

Para mí es muy importante.

-A ver: ¿Qué antecedentes tienes?

-Pues soy diabética tipo 2... -Mm...

-Y hace unos años me diagnosticaron úlcera de duodeno. Y ya está, ¿no?

Eh... Doctor: ¿No me podría dar una medicación para los dolores,

y así vengo otro día con más tranquilidad?

-Bueno, vamos a empezar por pasar a la camilla, y te voy a explorar.

¿De acuerdo? Por favor.

Durante la exploración,

Marian estaba hipertensa

y tenía una frecuencia cardiaca de 93 pulsaciones por minuto.

Viendo todos estos síntomas,

todo parece indicar que estamos ante una patología cardiaca.

Lo que tenemos que hacer es una analítica y un electro

para seguir estudiando con más profundidad su ritmo cardiaco.

Después de haber recibido el primer ciclo de quimioterapia,

y habiéndole dado de alta poco después,

una ambulancia trae inconsciente a Mila,

la cuñada de la doctora Romero.

-¿Qué ha pasado?

-Eh... Estábamos hablando y se puso nerviosa, discutimos,

y de repente se..., se cayó redonda al suelo.

-Bueno, vale. A Reanimación. Y tú, no, no, no.

Tú quédate en la sala de espera, por favor. ¿Vale?

Quédate en la sala de espera.

Vale, tiene 40.

Hay que poner suero a chorro y antibiótico de amplio espectro.

Y en cuanto tengan los resultados,

de la analítica de urgencia, me los pasas, ¿vale?

-Muy bien. -Gracias.

Me acaban de avisar. ¿Qué ha pasado?

Pues que podría ser una reacción al ciclo de quimio.

Podría. No sé.

Bueno. Bueno, tranquilo, que me encargo yo.

Vale, vale, vale, vale. Me encargo yo.

-Ay, quédate, Javier. ¿Qué ha pasado?

-Em... -No te vayas.

-Vale. Bueno, que... Informo yo a mi madre. ¿Vale?

Tranquilos. Ya me quedo yo con ella, sí.

Sí. Tranquila.

-Mamá, ¿qué pasa? -Nada, que estoy nerviosa.

Es que me siento fatal, he discutido con Mila.

-Pero ¿por qué? -Pues...

Pues porque le he dicho que...

Que no me parece bien

que tenga una relación tan estrecha de amistad con Javier y...

-Pero... -¡Y que os deje en paz!

-Pero mamá, pero ¿tú quién eres para decirle eso? ¿Eh?

Primero, cómo está.

Segundo, que no es tu relación.

Que es mi marido. ¡Que no es tu marido!

Perdonad. -Te...

Hola, Maite.

Han llegado los análisis: 800 neutrófilos.

Neutropenia febril.

Síntoma de..., secundario, de la quimio.

Mira.

-Perdona. Perdona, Javier. Perdón.

-Bueno. Mila tiene fiebre,

y los neutrófilos, más bajos de lo normal.

Esto aumenta el riesgo de infección,

así que tenemos que aislarla inmediatamente.

-¿Y esto cuánto va a durar, doctor? -Pues un par de horas, más o menos.

-¿Un par de horas? Yo no tengo un par de horas.

Tengo que volver a comisaría.

-Bueno, mamá, tú por eso no te preocupes.

Yo llamo al inspector y le aviso y ya está.

-No. Ya le llamo yo, no te preocupes.

Hola. Hola.

¿Me has llamado?

Sí, Clara. Por favor, tenemos que hacer un análisis. ¿De acuerdo?

Muy bien. Vale.

-¿Qué es lo que ve, doctor? ¿Es muy grave?

-Bueno, estoy viendo que el ritmo sinusal es regular. ¿Vale?

Tiene 93 latidos por minuto. Eso es normal.

Pero sí que hay un descenso del segmento ST. ¿De acuerdo?

Eso quiere decir que estás sufriendo un infarto, Marian.

(A LA VEZ) -¿Un infarto? -Sí.

-Pero... Pero si solo me duele un poco el pecho,

¿cómo va a ser esto un infarto? -Ya. Escúchame, es normal.

En personas como tú, que tienen diabetes tipo 2,

la percepción del dolor no es la misma. ¿Vale?

Para que me entiendas, eso quiere decir

que tú sientes menos dolor

que una persona que no tenga la enfermedad que tú padeces.

Un infarto es la muerte de las células de un órgano,

o parte de este, por falta de riego sanguíneo.

Las arterias coronarias se pueden estrechar por muchos motivos.

Los más comunes son, coágulos de sangre, o bien de grasa.

Además, las personas con diabetes

tienen mayor incidencia en cardiopatías isquémicas,

y por ello, mayores complicaciones.

Bueno, pues esto ya está, ¿eh? Apriétese un poquito ahí, ya está.

-Perfecto. Voy al laboratorio, ¿vale?

-Muy bien, gracias.

Mira, lo que tienes que hacer

es estar muy atenta a los síntomas que tengas, por pequeños que sean.

¿De acuerdo? -Pero un...

Una cosa que yo no entiendo es,

¿no se supone que un infarto te da en un momento puntual?

-Bueno, puede darte en un momento puntual,

o puede que dure horas, depende.

Lo importante es encontrar la causa.

Una vez tienes la causa, ya puedes empezar con un tratamiento.

Marian, escúchame una cosa: Eh... ¿Eres fumadora?

-Sí, un paquete y medio cada día.

-Bueno, Teresa, por favor, déjame contestar a mí, ¿no?

-¿Y qué quieres que haga, si estoy preocupada por ti?

-Bueno, muchas gracias pero ya soy mayorcita.

¿Y qué más pruebas faltan? -Bueno. Mientras...

Mientras traen el resultado de la analítica,

vamos a hacer una placa de tórax. ¿De acuerdo?

Y luego te vamos a dejar ingresada en la UCI.

Quiero empezar un tratamiento para regular el ritmo cardiaco,

y también para paliar el dolor. ¿De acuerdo?

-De acuerdo. -Vale.

A lo largo del día,

la temperatura de Mila no ha bajado pese al tratamiento con antibióticos

¿Cómo está?

No le baja la fiebre, cariño.

¿Qué antibiótico le has puesto?

Cetriaxona, y también tiene un tratamiento para la neutropenia.

En la radiografía no hemos visto neumonía, por tanto, bueno,

estos son los datos que te puedo dar.

Escúchame, tengo prisa, tengo una videoconferencia.

¿Nos vamos y la dejamos descansar? Vale.Venga.

-Javier, quédate conmigo, ¿vale?

¿Me quedo? Vale.

Estoy aquí, Mila.

Como creo que lo del parapente no va a poder ser,

tengo otro deseo, para mi lista. Sí.

He visto en Internet que viene el Dalai Lama en un mes, a Francia.

Ah, qué bueno.

Está ahí mi lista, me gustaría ir a verlo.

Voy.

Es una motivación estupenda.

Cuando te recuperes podemos ir... de viaje los tres.

Sí.

A ver... Espera, para, para...

Déjame.

Está el Port-a-Cath...

Ah...

Creo que ya sé lo que te pasa.

Ahora vengo.

La zona del catéter está enrojecida y caliente.

Temo que sea un foco infeccioso.

Así que pediré cultivos, y que le retiren el Port-a-Cath.

¿Me has llamado, Blanco? Sí.

Hay que llevar a Mila inmediatamente a quirófano.

Voy a buscar al cirujano. Perdón.

Marian, la Comisaria jefa que ha sufrido un infarto,

espera los resultados de la analítica y la radiografía de tórax.

-Pero ¿para qué insististe, que me metiese al cuerpo?

Si tú sabes cómo soy yo,

que no me puedo quedar en la comisaría,

habiendo un operativo así.

-Teresa, por favor, déjalo,

si no quieres que esto del infarto vaya a más.

-Mamá, pero si me lo enseñaste tú,

que uno no entra en la policía para estar archivando papeles,

que es lo que me tienes haciendo todo el día.

-Eres genial para llevar las cosas a tu terreno.

Teresa, no estás preparada para un operativo así, ¡y punto!

-Y si participo, ¿qué? ¿Me vas a echar del cuerpo?

-Mira, no voy a contestar a esa pregunta.

Soy tu superior y te lo prohíbo. ¿Está claro?

-Aquí es. -Gracias.

¿Qué ha pasado? -Le ha dado un infarto.

-Me está dando un infarto. -Pero ¿estás bien?

-Sí. Ahora vendrán los médicos, con el resultado de las pruebas.

-Mamá, yo me voy a ir a comisaría, ¿vale?

-Sí, más vale. Y no hace falta que vuelvas.

Está todo hablado.

-Te veo luego.

-Pero ¿cómo se te ocurre meter a mi hija en este operativo?

¿Tú te has vuelto loco?

-Tranquilízate, que esto no te conviene.

¡Pero si fue ella la que insistió! -¡Me da igual!

-Y además, que controla hasta el más mínimo detalle.

Un poco de comprensión, Marian.

¿O no era eso lo que le pedíamos nosotros al Comisario Ferreiro?

¿Te acuerdas?

-Mi última palabra es no.

-Venga. -¡Te digo que no!

Y espero que los dos obedezcáis. Ya te puedes ir.

Marian es mi jefa.

Y podría decir que mi mentora en el cuerpo.

Antes de ella lo fue su padre,

mi primer jefe, el Comisario Ferreiro.

Murió en una operación de alto riesgo.

Vamos a ver, yo puedo entender que a una madre le cueste aprobar esto

pero es que Teresa es una de nuestras mejores agentes.

Y desde luego que se merece una oportunidad.

-¿Qué te ha dicho mi madre? -Mejor ni te lo cuento.

-Pero ¿por qué le cuesta tanto entrar en razón? No lo entiendo.

-La verdad es que no sé si he hecho bien en meterte en el operativo.

-¿Cómo que no has hecho bien? ¡Si tú sabes que estoy preparada!

¡Si tú lo dijiste! -Sí, ya, pero no sé...

Lo tengo que pensar, ¿vale?

-Pero es que no hay tiempo que pensar. No sé. ¿Por qué...?

¿Por qué estás dudando ahora?

-Tu madre me lo ha prohibido.

Bueno, a los dos.

-Mi madre te ve como a su propio hijo.

Lo único que quiere es protegernos. Protegernos de todo.

Que nos va a salir todo bien. Ya verás.

Fran y yo nos conocemos desde siempre.

Los dos venimos de familias vinculadas al cuerpo.

Y para mí siempre ha sido como un hermano mayor,

pero bueno, supongo que...

Que el roce hace el cariño.

Él me cuida muchísimo y se preocupa mucho por mí.

Y en la comisaría nadie lo sabe. No, y además así tiene que ser.

Aunque bueno, supongo que a veces

es un poco difícil ocultar los sentimientos.

Mila, la cuñada de la doctora Romero,

ha recuperado defensas y ha sido trasladada a planta

para proseguir su tratamiento antibiótico,

a la espera del resultado de los cultivos.

-¿Cómo estás? -Pues mejor, mucho mejor.

-Pues... Ya que estás mejor, he venido a..., a pedirte disculpas.

Bueno, ya sabes que...

Que yo soy una suegra un poco metepatas y...

Y quería disculparme por haber dudado de tu relación de amistad con Javier,

que además es de hace tanto tiempo.

-No pasa nada. No te preocupes, Maite. -Ah, gracias.

Espera, que te traigo un poquito de agua. Voy.

-Ay... Hola, Mila.

-Hola. Traigo buenas noticias. ¿Eh?

¡Ay! Te cuento,

el cultivo muestra que la bacteria Stapylococcus epidermidis

es la causante de la infección.

Que afortunadamente, gracias al antibiótico, está disminuyendo.

¿Eso quiere decir que nos podemos ir de viaje a Francia?

Sí todo va bien, y en un mes te has recuperado...

Ay... Nos podemos ir los tres de viaje.

¡Ay, qué bien! ¿Te parece bien? Fantástico.

¡Maite! ¡Hola! ¡Hola, Javier! Hola.

¡No sabía que estabas aquí! Hola.

¡Qué bueno! ¡Me alegro de verte!

¡Igual!

Toma.

-Gracias.

-Bueno, Marian, he estado mirando los resultados de la radiografía,

y también la analítica. ¿De acuerdo?

Y los síntomas que tienes

parecen compatibles con un infarto agudo de miocardio.

Seguramente es debido

a que una arteria que se encarga de llevar la sangre al corazón

está obstruida. ¿De acuerdo? -Vale.

¿Qué haces tú aquí todavía?

-Antes de irme me gustaría saber el diagnóstico.

-Bueno.

-Inspector jefe Carbayal. Encantado. -Eh..., Hamman Dacaret.

Marian, parece que tiene un..., un infarto agudo de miocardio.

¿De acuerdo? Escúchame, tenemos dos opciones.

Hay dos tratamientos posibles.

Uno es un procedimiento que recibe el nombre de fibrinólisis.

Y consiste en administrar medicamento intravenoso

para intentar deshacer el coágulo.

Y el otro es una angioplastia coronaria;

para intentar desatascar la arteria.

De todos modos tengo que hablar con...,

con cardiología para saber cuál es la opción más adecuada. ¿Vale?

-Vale, de acuerdo.

Entonces, Fran, vuelve a Comisaría y, mientras yo esté aquí,

tú te haces cargo del mando, ¿vale? -Ningún problema.

-Pero vete ya, por favor. Venga.

-Tranquila. Que está todo en marcha, ¿eh?

-Vale. -Hasta luego.

-Hasta luego.

-Vale. Gracias.

Hola, cariño. Hola.

Perdona. Perdona el retraso. Deja... Discúlpate luego.

Vamos a comer, que tengo mucha hambre.

Ya, yo es que he tenido que picar un poquito.

Estaba con la coordinadora de Zona, te lo he dicho ya.

Y... Bueno, no te molestes, me tomo un postre.

Mm... Vamos a hacer una cosa. ¿Qué?

Prométeme que el mes que viene

me dedicas un fin de semana para una sorpresa.

Pero por supuesto. Prométemelo.

Bueno, te lo prometo, cielo. Te lo prometo.

Vale. Venga. Pídete algo.

Estás agobiada. Tienes mucho trabajo, ¿verdad?

Sí, tengo mucho trabajo, pero no pasa nada, cielo.

Habíamos quedado. No.

Pues vete a trabajar. Ya como yo solo.

Te estoy poniendo... Bueno.

Venga, vete que... ¿Seguro?

Sí, sí. Venga, vete ya. ¿No te importa? ¿No te enfadas?

No. No, no, no. Pero... yo tengo mucha hambre.

Bueno.Luego te veo, anda. Chao.Chao.

Marian, la paciente con infarto agudo de miocardio,

sigue ingresada en la UCI

a la espera de su evolución tras realizarle la fibrinólisis.

-Sí, dime. -Hola, Fran.

Dile a Teresa que me llame, es que no me coge las llamadas.

-Bueno, no estoy con ella ahora. Seguramente esté...

Pues no sé. No..., no sé dónde está ahora, la verdad.

-Es que no me gusta un pelo todo esto.

Espero que no se haya metido en esa reunión.

-Ay... ¿Por qué eres tan dura contigo misma?

¿Por qué te cuesta tanto confiar en los demás?

-Fran.

Cuando alguien ha muerto por tu culpa,

siempre intentas que no haya una segunda vez.

-Marian, por favor, que tu padre no murió por tu culpa.

Tienes que quitarte eso de la cabeza de una vez. ¿Vale?

-Cuando veas a Teresa le dices que me llame. ¿De acuerdo?

-Está bien. -Adiós.

Ay...

Ah... Ah...

Ah... Ah...

-Mamá.

¿Te vas ya?

-Sí. Mila se encuentra mucho mejor

y me ha dicho que no hace falta que me quede.

-Pues nada, fenomenal.

-Tesoro, tengo que decirte algo.

-Mamá, ya estamos.

-Creo que... en tu relación hay una tercera persona

que puede hacerte mucho daño.

-Mamá, yo no esperaba esto de ti, ¿eh?

O sea, no pensaba que te ibas a meter en mi relación

como te estás metiendo.

-Yo no me estoy metiendo en tu relación.

Se está metiendo Mila.

Te quiero.

-Ay, pero ¿es normal que esto me siga doliendo tanto?

La verdad es que hace mucho tiempo ya

que le pusimos el tratamiento con fibrinólisis, ¿eh?

Pues sí, la verdad que sí.

Marian se encuentra estable, no presenta ni arritmias ni bloqueos.

El problema es que tampoco presenta ningún alivio en absoluto.

El electrocardiograma no mejora,

así que está claro que el tratamiento de fibrinólisis no está funcionando.

Escucha, Marian, ¿puedes intentar describirme el dolor

que sientes exactamente? -Sí, es aquí.

Y es muy intenso y continuo.

Y... Y la verdad es que me estoy agobiando.

Bueno, tranquila, venga. Intenta respirar. Tranquila, sí.

Eso es. ¿Le subo el oxígeno? Sí, sí, por favor, Clara.

-Ah... -¿Sigues teniendo náuseas?

-Sí. Sí. -Vale.

Clara, por favor, ¿puedes pedir la sala Hemodinámica?

-Oh...

-Está claro que la fibrinólisis no está...

No está funcionando. Muy bien.

-Tendremos que hacer coronariografía. ¿Vale?

Pues voy ahora mismo. -Gracias.

La coronariografía ha mostrado una enfermedad arterial coronaria

de un solo vaso sanguíneo.

Está obstruido al 85%.

Eso quiere decir que la sangre no circula como debería.

Así que tenemos que abrir la arteria.

Vamos a proceder urgentemente a hacer el segundo tratamiento

que habíamos contemplado. Que es la angioplastia coronaria.

-¿Y tú qué haces aquí?

-Buenas. -¿Y Teresa? ¿Qué sabes de Teresa?

Sigue sin devolverme las llamadas.

-Ay, mujer, tranquila, seguro que está bien.

Lo importante ahora es que tú también estés bien. ¿Eh? ¿Cómo estás?

-Bueno. ¿Cómo va el operativo? -Eso está todo controlado.

Porque sabes que han ido los mejores agentes del cuerpo.

Teléfono

-¿Y quiénes han ido? -Discúlpame un segundito.

¿Qué tal? Cuéntame cómo va eso.

Sí.

¿Un problema? ¿Qué problema?

¿Cómo? ¿A quién? ¿Que le han dado a quién?

-Fran.

-Sí, sí, sí, claro, infórmame de todo.

-¿Qué pasa, Fran? ¿Qué ha pasado?

¿Es Teresa?

-Sí, sí, es Teresa.

Le han... Le han herido de bala. -¡Dios!

Mira que te lo dije. ¡Mira que te lo dije!

¿Qué tal, Comisaria?

En unos minutos nos vamos a quirófano de paseo, ¿eh?

No te preocupes ahora, ¿vale? Anda, que...

-Marian. Marian.

¿Qué pasa? ¿Sucede algo? -Escúchame. Tranquilízate.

¡Eh! ¡Marian! -¡Mi hija!

¿Qué pasa? -¡Mi hija, Fran, mi hija!

Marian, tranquila. -¡Tranquila!

-Tengo que ir a verla. No...

Por favor, salga de aquí ahora mismo.

-¡Tengo que ir a verla, no, no! Por favor, Marian, tranquilícese.

Marian. -Ah... Ah...

-Ahora llevaremos a la paciente a quirófano con urgencia,

y le vamos a hacer una angioplastia coronaria.

Aprovecharemos este procedimiento, también, para introducirle un stent.

Que es un pequeño muelle que se coloca dentro de la arteria,

y la mantiene abierta para que haya una mayor circulación sanguínea.

Sólo espero que este procedimiento funcione.

¿Te encuentras bien? Sí, yo estoy bien.

¿Qué tal está Marian? Pues mira, mejor.

Ahora la van a trasladar ya desde la sala de Imagen al quirófano, ¿eh?

¿Y la agente...? Eh... ¿Teresa, tu novia?

También está bien, ¿eh? No te preocupes,

porque ahora mismo la están operando de la herida de bala, claro.

Bueno. Me alegro. Pero...

La agente de Rosendo no..., y yo no somos pareja.

Ah, ah... Ya, ya. Muy bien.

Quiero ver a mi hija.

Vamos a ver. Tranquilícese, mujer.

Venga. Tranquila, que está bien. De verdad que está perfectamente.

Ahora cuando acabe la operación ya va a poder verla, ¿eh?

-Te dije que sacaras a mi hija de este opero y no me has hecho caso.

¡Y casi muere por tu culpa! Tengo que ver a mi hija ahora.

Marian, por favor. Sé lo que siente porque yo también soy madre, ¿vale?

Pero tranquilícese. Que de verdad que está muy bien.

Ahora lo que tiene que hacer es relajarse,

y pensar que todo va a salir fenomenal. De verdad.

Que Teresa ha llegado al hospital por su propio pie.

Es más, no quiso ni que la subiésemos a la camilla, ¿eh?

Así que tranquila, de verdad. Que vino con la cabeza bien alta.

Gracias. Bueno.

Venga, que va a ir todo bien. ¿Vale? Yo estaré por aquí. Vamos.

-Javier. ¡Javier!

Plantar un árbol,

viajar con Javier

y hacer parapente con Javier.

Vale.

Ah, hola...

Eh... Hola. ¿Querías algo?

Mm... Es. No sé. Decirte que no...

Que no vamos a poder hacer la sorpresa esa dentro de un mes.

No me lo digas. Más trabajo, ¿verdad?

Pues sí, cariño. Estoy... Estoy hasta arriba, la verdad.

Ya, ya. Mm.

Pues Mila se va a llevar un palo. ¿Por?

Bueno. La sorpresa era hacer un viaje los tres juntos.

Bueno, podemos mirarlo para otro momento, ¿no?

Claro, sí, sí, sí, otro momento.

¿Vale? Sí.

Bueno. ¿Te vienes a casa? No, tengo trabajo, luego te veo.

La Comisaria Marian se recupera con éxito

del cateterismo que le hicieron.

-Y por lo que estoy viendo en el ecocardiograma, mira,

la función de músculo del corazón está afectada.

Esto seguramente es debido al infarto que has tenido. ¿Vale? Porque...

Hay una parte del movimiento del corazón

que no funciona correctamente.

Y además no tiene el riego sanguíneo que tendría que tener.

Así que, bueno, tendremos que medicarte

para que haya un movimiento suficiente. ¿Vale?

-Eso quiere decir que voy a tener que medicarme de por vida, ¿no?

-Bueno, puede ser que en un tiempo el movimiento ventricular se recupere

y funcione correctamente.

Pero te aviso que será un tratamiento a largo plazo.

-Pues qué fastidio.

-Mira. En realidad, sé positiva.

Es solo cuestión de paciencia. -Vale.

¿Y cómo está mi hija? Necesito verla.

-Bien, está bien. Eh... No la puedes ver aún. Pero bueno.

Está en la habitación de enfrente.

-Es que necesito hablar con ella ya.

-Ya. Si en realidad te entiendo perfectamente.

Yo tengo una hija adolescente.

Y cuando me separo de ella más de cinco minutos,

tengo una sensación de que la echo de menos que no es normal.

-Mira. Justo estaba comprando los billetes para ir a Francia.

Ah...

¿Qué pasa, Javier? Malas noticias.

¿He recaído, o...? No. No, no, no, no.

La infección ha desaparecido; te podrías ir a casa ya.

Entonces, ¿no está relacionado con la enfermedad?

Natalia ha tenido que suspender el viaje.

Y... ¿podemos ir nosotros? Mila, no creo que sea correcto.

Es la historia de mi vida, ¿eh? ¡Jah! Nunca consigo lo que quiero.

Mila, no digas eso, por favor.

Cuando salgas vamos a hacer un montón de cosas juntos, ya lo verás.

Hubiera estado bien ese viaje. Sí.

Muy bien.

A ti también te hubiera venido bien, ¿eh?

Hasta luego.

-Hola.

-Hola. Eh...

Yo ya me iba. Solo venía a ver cómo estabais Teresa y tú.

Ahora iba para allá. Pero bueno, ya veo que estáis bien. Así que...

Creo que molesto aquí. -Fran.

Que sepas que lo primero que voy a hacer en cuanto me den el alta

es abrirte un expediente. -Ella es tu hija.

Pero también es policía y muy buena. -Me da igual lo que me digas.

Quizás no pueda apartarte de ella.

Pero voy a hacer lo imposible por apartarte del cuerpo,

por desobedecer las órdenes de un superior.

-Pues yo... -Y ahora a comisaría, es una orden.

¿Me has entendido?

-Alto y claro, Comisaria.

-Espero no tener que volver a repetirlo.

-Mamá. -¿Cómo estás?

-Ay, mamá, que no habíamos podido hablar

desde que discutimos sobre el operativo.

Yo... Lo siento muchísimo.

Al final, mira. -No hace falta que digas nada.

Lo sé todo. -¿Todo?

-Sí, sé que no tuviste la culpa.

Que te dieron la orden de entrar antes de tiempo.

-Bueno, pero yo no quiero echarle la culpa a nadie.

Era un operativo muy complicado y... Fff...

-¿Sabes una cosa? -¿Qué?

-Yo hice lo mismo. -¿Sí?

-A las dos semanas de ingresar en la unidad,

tu abuelo, el Comisario Ferreiro, no me dejó entrar en un operativo.

¿Y sabes qué hice yo? Ir. De cabeza. La primera.

-¿Y te pasó algo? -No. Era complicado.

Pero no tan peligroso como este. -Mm.

Yo lo siento, mamá.

Yo lo único que quería era demostrar que yo también puedo estar ahí.

-Y lo has demostrado.

Ya has demostrado de lo que eres capaz.

Ahora lo que necesito es que demuestres

que eres capaz de acatar mis órdenes.

-Ya. Como tú con el abuelo.

-Cabeza loca.

-Cuidado, cuidado.

-Pues yo le digo una cosa, Clara, ¿eh?

Si a mi hija le pegan un tiro, tengo muy claro que yo voy detrás.

Lo que pasa con la Comisaria es que...

Es que debe estar hecha de otra pasta.

Porque si no, es que no lo entiendo. Ya lo creo.

Mira, cuando mi hija se fue a Londres

se enrolló con un tipo 15 años mayor que ella.

Que era, no me acuerdo de dónde. Isaías llamaba.

Cuando me enteré casi la estrangulo, fíjate.

Pero claro, es que luego,

pues también me acordé yo cuando era adolescente, y...

Pues eso.

Espera, espera. ¿Cómo que pues eso? Cuéntamelo.

Pues que yo también me despendolé todo lo que pude. ¿Qué te crees?

Mira, quería salir todas las noches, tenía un novio cada mes...

Es más, en los meses de invierno, hasta dos por si hacía frío.

Venga ya. Sí, salía todo lo que podía, además.

Espera. Un momento, a ver, que yo me centre.

Pero ¿esta que está hablando

es la Clara enfermera que yo conozco, o es otra?

¡Pero bueno! ¿Tú qué te crees? ¿Que yo no he tenido aquí...? ¿Eh?

¿Mi juventud...? ¿O qué? Ya veo, ya.

No, ya te enterarás tú con la adolescente que tienes, ya.

Bueno.

Por lo menos estoy tranquilo porque sé que Marta no va a ser poli.

Escucha. Al final, ¿la dejaste ir a la fiesta aquella

que estaba fuera de la ciudad?

No pegué ojo, Clara.

Estuve ahí, en el sofá.

Intentando estar despierto hasta que oí la cerradura, y ya...

Y ya me quedé tranquilo, ¿m? ¡Ay...!

Ay, ¿qué? ¿Ay qué? Toma.

Vete pillando ya las patatas,

porque te vas a tener que tragar tus palabras con ella.

Pero vamos, y no tardando mucho, te digo.

Ya.

Venga, vamos a brindar, hombre. Sí, sí.

Mejor, ¿no? Sí.

¡Blanco! ¡Hola, Juanjo!

¿Qué haces aquí?

Pues mira, he parado a tomar un vino.

Termino el turno y...

Y... ¿no has decidido irte a casa, primero?

No, he hecho un alto en el camino.

Y ¿no será por...? ¿Natalia?

¿Sabes? Desde que es directora, no tenemos tiempo ni para discutir.

Mm.

Cuando tuve el cáncer pensé que...

No sé. Que después pasaríamos más tiempo juntos, haríamos cosas...

Pero me equivoqué. ¿Equivocarte?

¿Tú, con ella? No creo.

Estoy desanimado.

Planteo cosas, propongo, viajes, salidas, y...

Y todo se cae.

Bueno. Pues ¿sabes lo que te digo?

Que me voy a beber una cerveza contigo.

¡Camarero! ¡Una cerveza!

-Pon un pie delante del otro...

¡Ey! Tranquila...

Con la punta del dedo índice, tócate la nariz.

-Ha perdido mucho peso en los últimos meses.

Con una dieta muy estricta y ejercicio.

-¿Y de cuánto peso estamos hablando? -Pues unos 40 kilos.

Aparte, que me ha preguntado por sus padres.

Y sus padres murieron hace cinco años.

-Ainhoa, Dacaret...

-Hola. -Hola.

¿En serio?

-Esto que estoy viendo ¿es lo que creo que es?

-La ecografía nos ha mostrado

que Matilde presenta un balón gástrico,

del cual no nos había hablado.

Yo lo que no entiendo, Matilde, es cómo me lo has ocultado.

-Le llevo tanto tiempo ocultando esto del balón...

-Que es muy desagradable ver a tus compañeros,

que están ahí cuchicheando a tus espaldas.

-¿Te está afectando al trabajo? -Eh... No, no.

-Yo soy epiléptica y estoy tomando medicación.

Lo he comprobado, mirando en Internet,

si puede alterar al feto,

y he visto que sí, que hay posibilidades...

Cuéntame cómo va tu lista, qué has hecho, qué no has hecho.

Decirle a la gente que me importa que la quiero.

-Mantenerla en esta posición hasta que la... crisis se pase.

Se van pasando las convulsiones.

-¡Es que no entiendes nada, Javier! ¡No entiendes nada! Yo ya...

  • Centro médico - 20/09/17 (2)

Centro médico - 20/09/17 (2)

20 sep 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 20/09/17 (2) " ver menos sobre "Centro médico - 20/09/17 (2) "
Programas completos (689)

Los últimos 702 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios