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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 20/02/18 (2) - ver ahora
Transcripción completa

¡Hola!

¡Hola! ¿Qué tal, cariño?

Hoy, dormidita. Estoy a ver si me hago el café.

Siéntate. Ya te lo hago yo.

Que no, que no, que me lo estoy haciendo yo.

Mujer, siéntate un ratito y descansa, anda.

Si vas a tener tiempo de currar todo el día. Venga.

Ay...

Bueno. Que ha llamado el tío Luis.

Que la reunión familiar esta que tenemos todos los años

se va a hacer la próxima semana.

¡Qué guay!

¡Pues sí!

Pues voy a avisar a Rubén, a ver si puede venir.

¿A Rubén?

Pues no sé, Elsa.

No sé si será lo más adecuado, la verdad.

A lo mejor todavía es un poquito pronto, ¿no?

¿Cómo que es un poquito pronto?

No creo, lo tendré que decidir yo, ¿no?

¿Te pasa algo con él últimamente?

¿A mí? ¿Qué me va a pasar? ¡Pero si es un chico majísimo!

¡Me cae fenomenal!

Es que veo que... No sé, como si te estorbara, o...

Que no, mujer, que no. Que eso son imaginaciones tuyas.

A ver. Que la culpa de todo esto la tiene Juanjo.

De verdad, que está todo el día comiéndome la oreja con el tema.

¿Cómo? Ah...

¿Que Juanjo qué? Nada, olvídate. Venga. Toma.

¿Cómo que me olvide?

Ahora me lo cuentas.

O sea, si Juanjo va hablando mal de nosotros

y malmetiendo nuestra relación...

Elsa. A ver:

Tienes que tener un poquito de paciencia con Juanjo.

Ya sabes cómo es.

Y todo esto de que su hijo salga con la hija de su ex, pues...

Es que es muy raro para él.

Hombre, pues..., se puede ir acostumbrando, ¿no?

Voy a hablar con él, a ver qué dice.

¡Pero tómate el café!

Ffff...

¿Estás bien?

Sí, sí.

Lo que pasa es que la terapia de hoy ha sido... muy intensa, ¿no?

Sí, la verdad es que sí.

A mí lo que me parece es una desgracia ver cada día cómo

hay tal cantidad de gente que viene a las terapias.

Bueno, más que una desgracia es una suerte, ¿no?

Porque no sé, es como nosotros.

Por lo menos se le está poniendo una solución al problema.

Lo que más me gusta de ti es que siempre ves la botella medio llena.

¿La botella?

Y lo que más me gusta de ti es que tienes un humor negro, a veces...

Bueno, entiéndeme. Es una manera... Es una manera de hablar.

Oye: Escúchame una cosa.

¿Te tomas un café? ¿Tienes tiempo?

No, yo sí. Pero creo que tu compañera viene a darte trabajo.

Así es.

Te esperan en la consulta. Vale. Gracias.

Bueno, yo soy Berta. Encantada.

¡Ah! Igualmente. Encantada. Clara.

Eh..., perdón, perdón. Que no os he presentado.

Eh..., bueno. ¿Te llamo y hablamos para el café?

Eso, luego nos vemos. Hasta luego.

Adiós, hasta luego.

Qué maja, ¿no? Sí, sí que lo es, sí.

Pues si me permites un consejo, mejor una cena que un café.

Clara: Vamos a centrarnos, por favor.

Sí. Vamos a centrarnos, sí.

Raquel ha venido al hospital

porque lleva tres semanas con fiebre y malestar general.

Sigo con la tos y me duelen muchísimo las articulaciones.

Bueno. También tengo fiebre, claro. He llegado a tener hasta 39.

Bueno. Con decirte que esta mañana Toño tenía ganas de guerra

y no he entrado al trapo...

Y tú ya sabes que a mí me hace cuatro carantoñas y me derrito.

Bueno, yo creo que estaba celoso, ¿eh?

Porque..., anoche me he acostado con Ángelo.

Bueno, ya, claro. Pero es que tienen que comprender.

Que yo no soy propiedad de ninguno de ellos.

(Tos persistente)

Es... Espera.

-¿Te encuentras bien?

-Eh..., sí, claro que me encuentro bien. Divinamente.

Nada, lo que pasa que me encanta venir a la sala de espera

de los hospitales a hablar por teléfono.

-Pues... te voy a llevar directamente a la consulta del doctor.

¿Qué te parece?

-Pues me parece... perfecto.

-Bien, pues sígueme.

Muy bien. Ya está. Incorpórate.

A ver.

En la exploración está todo normal.

Dices que has estado en otros hospitales.

Sí, he estado en varios.

Me han hecho radiografías, me han hecho analíticas,

y dicen que está todo bien. Pero muy bien no debo de estar.

Porque no me encontraría así, ¿no?

¿Te diagnosticaron algo?

Sí, viriasis.

¿Y te pusieron tratamiento?

Sí, bueno. Ibuprofeno y para casa.

¿Funcionó?

Bueno, sí, la fiebre me la quita.

Pero en cuanto dejo de tomarlo me vuelve enseguida.

No mucha: menos de 38. Pero...

Sigo con tos seca y me molesta. Mucho. Aquí.

Ahora mismo tienes 38 de fiebre.

Lo único bueno de todo esto es que he perdido ya cinco kilos,

con tanto mal cuerpo.

Yo con los datos que tengo no puedo dar ningún diagnóstico.

Vamos a hacer unas pruebas. ¿De acuerdo?

Pasa a la mesa.

De momento solo tenemos una fiebre de origen desconocido.

Así que haremos una serie de pruebas y analíticas

para ver si encontramos la causa y podemos tratarla.

Natalia y Jorge acuden al hospital

para recoger los resultados del test de fertilidad realizado a Jorge.

Oye, Nati: Sí..., si al final resulta que soy infértil,

¿seguirás queriendo estar conmigo? -Pero ¿qué dices?

No pienses en eso ahora.

Todo va a salir bien, así que...,

no te preocupes. -Ya.

-Pero ¿y si no podemos por mi culpa? ¿Eh?

-Todo va a ir bien. Ya verás.

Jorge y yo llevamos juntos, pues... desde el instituto.

Hace ya... -20 años.

Y desde entonces siempre hemos sabido que queríamos tres hijos:

Jaime, Rosa y Violeta.

-Lo que pasa, que llevamos ya casi dos años intentando tener un hijo,

y nada. Así que...

hemos decidido que Jorge se haga unas pruebas para saber si...,

si pasa algo. -Mm.

(Llaman a la puerta) Hola.

-Hola. -Hola.

Eh... Disculpad la tardanza, pero quería recoger los resultados.

Son positivos.

Lo sabía, te lo dije.

Disculpad.

Que sean positivos significa que no eres estéril.

¡Ah! -¿Has visto, cariño?

-Entonces, ¿cuál es el problema?

Bueno, pues vamos a seguir viéndolo.

¿Hace cuánto tiempo estáis buscándolo?

-Pues más de un año y medio y nada.

-Tú tenías 35 años, ¿verdad, Natalia? -Sí.

Bueno. Pues, con el tiempo que lleváis buscándolo y con tu edad,

yo creo que es el momento de ampliar el estudio

para ver si hay algún tipo de problema.

¿De acuerdo?

¿Cómo son tus menstruaciones? ¿Son regulares?

Bueno. Antes que nada quería decirle

que en mi familia son todos muy fértiles.

Yo tengo ocho hermanos y mi madre tiene seis.

En navidades tenemos que alquilar un salón

porque no cabemos todos en casa.

-Cariño: El doctor te ha preguntado si tus menstruaciones son regulares.

-No mucho, la verdad.

Vale.

¿Tú recuerdas cuándo te vino la primera regla?

A los 12 años.

¿Y has tenido algún aborto o algún embarazo?-No.

Dime otra cosa: ¿Alguna enfermedad ginecológica?

Bueno.

Cuando era adolescente me diagnosticaron torsión ovárica.

Y tuvieron que extirparme un ovario.

Pero me dijeron que eso no iba a afectar a ser madre en un futuro.

No. No tiene por qué.

Bueno. Vamos a hacer algunas pruebas.

¿Te parece?

De hecho, vamos a empezar por pesarte.

Así que, por favor, pasa a la báscula.

En una torsión ovárica,

el ovario sufre una rotación tal

que puede llegar a ocluir la arteria o vena.

Por lo tanto, es como si esta se ahogara.

En el caso de nuestra paciente, para solucionarlo

se le realizó una ooforectomía.

Es decir: se le extirpó el ovario.

Lo cual no implica infertilidad.

Ya que, efectivamente, queda el otro ovario.

Pero sí es un factor que hemos de tener en cuenta.

Oye, perdona, que te corté antes superbrusca.

Sí, estaba en la consulta del médico, y nada.

Me dice que no tiene ni idea de lo que tengo.

Bueno, me lo imaginaba, claro.

Nada, me tienen que hacer más pruebas y...

Y a ver. A ver si puedo irme pronto.

Ay, lo que más me gustaría en este momento es meterme en la cama

con Toño y con Ángelo.

Oye, y si Nelson no estuviese enfadado, es que...

los juntaba a todos.

Oye, estoy yo pensando: Que lo mismo te mando a Nelson

para ver si me lo animas un poco, ¿eh?

Porque está de un raro últimamente...

Bueno, vale. Sí, sí.

Hasta luego. Chao.

¿Qué pasa? ¿Que tengo monos en la cara, o algo?

-No, no...

¿Quieres que te acompañe a algún lado?

Te veo un poco perdida.

-Bueno. Pues sí.

Tengo que ir a Rayos, a hacerme una radiografía.

-A rayos. Venga. Pues sígueme.

Una pregunta: ¿Es eso verdad en las nuevas generaciones

del policariño, o como se llame?

Que es solamente curiosidad.

No te lo pregunto por criticarte ni a ti, ni a tu amiga,

ni a Toño, ni a Nelson ni a nadie.

-Eh..., perdona. Estaba hablando con la veterinaria.

-¿Con la veterinaria?

¿Es que llevas a tus ligues al veterinario?

-No. A ver. Toño,

Nelson y Ángelo son mis gatos.

-Es que creía que eran tus..., tus amigos.

-No. Bueno. No te preocupes.

Normalmente no me entiendo muy bien con la gente.

Y menos con los hombres. Pero...

Pareces simpático. -Ah, ¿sí? Gracias.

Sígueme.

-¿Quién necesita a los hombres teniéndoles a ellos?

Yo dejé de confiar en los humanos hace ya unos años.

Desde entonces solo quiero gatos.

Les pongo los nombres de mis ex, aunque...,

ya quisieran mis ex saber tratarme igual de bien.

Sin chorradas.

Bueno, algún arañazo de vez en cuando. Pero...

de los que se curan.

Natalia: Tienes un índice de masa corporal de 30.

Es decir: Estás en un grado 1 de obesidad.

-¿Y eso es malo?

No. No es malo, pero no ayuda.

Bueno. Vamos a empezar con las pruebas,

lo primero que vamos a hacer es una exploración ginecológica,

una ecografía y unos análisis de sangre.

También voy a pedir serologías de VIH, toxoplasmosis, hepatitis,

sífilis y rubeola.

Yo no tengo por qué tener todo eso, ¿no?

No, no, no, no, no. Tranquila.

No significa que tengas estas enfermedades.

Es una cuestión de protocolo para descartar posibilidades

y así afinar con el diagnóstico.

Tranquila, cariño. Que todo va a ir bien.

Mira: Si os parece, voy a llamar a una enfermera

para que vaya preparando la ecografía...

Está comunicando.

Me acerco yo,

y así acabamos antes.

¿Vale? Disculpadme y ahora vuelvo.

-Gracias, doctor.

-Jorge:

¿Y si soy yo la que no puede tener hijos?

-Chsss: No digas eso.

-Pero es que puedo ser yo.

-Bueno, ¿qué..., qué pensabas hacer si hubiera sido yo?

-No lo sé.

-¿De verdad?

-No sé. ¿Y tú?

-Sinceramente no tengo ni idea.

El doctor Blanco informa a Raquel de los resultados

de la primera batería de pruebas que le ha solicitado,

para encontrar el origen de su fiebre.

Hola, Raquel. Hola.

¿Cómo te encuentras? Más o menos.

Bien, te cuento.

Aún no sabemos el origen de la fiebre.

Así que haremos nuevos análisis de sangre, dos hemocultivos,

y serología con perfil para fiebre de origen desconocido.

Raquel nos tiene un poco desconcertados.

Le hemos hecho una radiografía de tórax.

Un ecocardiograma, y los resultados son normales.

Además, en la analítica de sangre no hemos encontrado nada extraño,

salvo una ligera anemia,

y haber descartado la mononucleosis.

Debemos seguir investigando

para saber cuál es el origen de esta fiebre.

¿Quieres que avisemos a alguien?

Estoy en un hospital, no necesito que nadie venga a cuidarme.

No, me refiero a alguien...

¡Ay, mira, estoy harta, de verdad! ¡Harta!

Desde que he cumplido los 30

siento que todo el mundo me mira como si mi vida fuese una cuenta atrás.

Como alguien vuelva a hablarme de reloj biológico

o de sentar cabeza no respondo.

A ver, te pido disculpas.

Yo no lo decía con esa intención.

Si te lo pregunto es porque, mientras esperamos los resultados,

tendrás que quedarte ingresada.

No, eso no es una opción.

En tu caso es la mejor opción.

A ver. Llevas tres semanas con una fiebre sin foco conocido.

¡Es que no me pueden ingresar!

¡Porque soy la única persona que cuida de los gatos!

Bueno, ya encontrarás a alguien que los cuide.

Eso es muy difícil.

Si no encuentro a nadie no me puedo quedar, ¿eh?

Bueno, seguro que alguien aparece.

Ahora vendrán y te llevarán a la habitación.

Y cálmate.

Tras realizarle una exploración ginecológica y una analítica,

el doctor Landó hace una ecografía a Natalia

para estudiar posibles causas de infertilidad.

La imagen del útero es bastante regular. ¿Eh?

Sin embargo, el ovario derecho tiene aspecto poliquístico.

El síndrome de ovario poliquístico

está ligado a los cambios de niveles hormonales,

que dificulta que los ovarios puedan liberar óvulos desarrollados.

En el caso de nuestra paciente, este es un condicionante

que afecta negativamente de cara a poder quedarse embarazada.

Principalmente yo veo varios problemas.

Todo parece que tienes un síndrome de ovario poliquístico.

Lo cual está haciendo que el funcionamiento de tu ovario

sea defectuoso.

Por otro lado los análisis indican

que estás desarrollando una resistencia a la insulina.

Lo cual me preocupa porque podría derivar en una diabetes.

Pero ¿y eso qué tiene que ver?

Hay estudios que confirman que hay un alto índice de mujeres infértiles

debido a la diabetes.

Todavía no lo sabemos.

Pero creo que es un factor a tener en cuenta. ¿Eh?

Podría estar relacionado con el síndrome de ovario poliquístico,

pero todavía no lo sabemos. ¿Eh?

Y luego, por otro lado, está el tema de la obesidad.

Yo ahora mismo creo que no debemos adelantarnos a acontecimientos,

vamos a comenzar con un tratamiento para controlar las glucemias altas,

y tú deberías empezar también con un régimen: de comida sana,

¿de acuerdo?, y empezar a hacer ejercicio.

¿Y si..., y si hago todo eso podría quedarme embarazada?

Pues eso todavía no lo sabemos.

No lo sabemos porque yo no tengo una bola de cristal como para saber eso.

Pero, si vamos dando los pasos necesarios,

pues... iremos abriendo posibilidades.

¿Vale?

Perdona, Carlos. Juanjo:

¿Te puedes llevar a mi paciente a una habitación?

Sí. Y a esta chica, que le busquen la toxoplasmosis en las serologías.

Porque es una loca de los gatos.

¿A qué te refieres?

Bueno, menos mal que ha sido por los gatos.

Porque, como la juventud de hoy en día le da a todo,

yo no puedo evitar pensar en mi hijo Rubén.

Aunque no creo que Elsa sea igual.

Pero nunca se sabe. Porque la juventud de..., de ahora...

Voy a seguir viendo pacientes.

Mira, Juanjo.

Yo no sé qué problemas tienes con que yo salga con tu hijo.

Pero cuando tú saliste con mi madre,

yo te respeté un poquito más.

Así que tú podrías hacer lo mismo.

Que para una vez que encuentro un buen hombre,

su padre no hace más que meter problemas.

De ti no me lo esperaba.

Raquel sigue ingresada en el hospital

mientras estudian el origen de su fiebre.

Además, ha empezado a sentir palpitaciones.

(Respiración agitada)

¿Qué pasa? ¿Cómo estás?

-El corazón me va a mil por hora.

¡Y sigo con fiebre!

-Voy a llamar al doctor Blanco a su móvil personal

para que venga lo antes posible.

-Oye, pero... ¿Pero tú por qué me tratas así de bien?

-Te trato como me gustaría que me tratasen a mí.

Cuesta lo mismo echar una mano que no.

A ver.

-Pobrecillos, ¿no? Lo deben de estar pasando fatal.

Sí, la verdad es que sí.

Es que los chicos están ahí preocupados, y bueno.

Si llevo todo el día con ellos.

Por eso no he tenido un momento para llamarte para tomar café.

Menos mal que estabas por aquí, que si no...

Me quedo sin verte.

Jo, es que qué mal se pasa, ¿eh?

Bueno. ¿Qué te voy a contar? Tú te acordarás cuando me dejó mi ex.

En cuanto se enteró de que no podía tener hijos.

Que lo puso como excusa y...,

una excusa muy cobarde.

Porque si me quiere dejar, pues me deja y punto. ¿No?

En fin.

¿Tú sabes lo que...?

Es decir:

Yo puedo entender que la gente quiera tener hijos.

¿No? Pero, a estas alturas del partido de mi vida,

creo que lo importante es encontrar a la persona adecuada.

Encontrar a tu pareja.

Luego ya, todo lo demás...

se puede negociar. Se puede hablar. Luchar juntos.

¿No?

Totalmente de acuerdo.

Claro. ¿Cómo..., cómo no iba a ser así?

Sí, es verdad que van muchas coincidencias ya, ¿no?

Sí, sí. Oye, a ver si va a resultar que...

Que somos almas gemelas.

Bueno, no sé. No sé si...

Si vamos a ser almas gemelas o no, pero...

La verdad es que yo nunca había conocido a nadie como tú.

Es decir. Quiero decir: Que...

Que soy muy feliz de que hayas aparecido en mi vida y...

Y de tener a...

Pues a un..., a una amiga como tú.

¿A una amiga?

Oye. Escúchame: ¿Qué haces esta noche?

¿Quedamos a cenar? -Mmm...,

mira, no. Lo vamos a dejar para otro día, ¿vale?

Ah. No puedes.

Eh..., bueno: Yo me tengo que ir ya.

Que... Que yo también me alegro de...,

de tener un amigo como tú.

Que vamos hablando, ¿vale?

Sí. Sí, sí. Hasta luego.

A ver, Raquel.

Se aprecia una taquicardia sinusal.

Seguramente causada por la fiebre. ¿M?

Pero ¿cómo no voy a tener taquicardia,

si tengo tres gatos muertos de hambre en mi casa y nadie que los atienda?

¡Si es que ya sabía yo que esto iba a pasar!

Pues van a tener que seguir esperando

porque, según estás, no te puedo dar el alta.

Bueno, pero el alta voluntaria me la puedes firmar, ¿no?

A ver, Raquel: No te lo recomiendo. Es evidente que algo te pasa y...,

tienes que estar controlada.

Podrías empeorar en cualquier momento.

Mira, yo me tengo que ir.

¿Por favor, me puedes quitar el monitor este?

-Doctor: ¿Puedo hablar con ella un momento?

A solas.

Los médicos somos conscientes

de que los pacientes tienen su vida fuera del hospital,

y no queremos interrumpirla innecesariamente.

Por eso, cuando decimos que se tienen que quedar ingresados,

es porque es importante.

A ver. ¿De verdad que no tienes a nadie que te cuide los gatos?

¿Ningún amigo, ningún familiar?

-No, no tengo a nadie.

Mi familia vive lejos.

Y la única persona más o menos parecida a una amiga que tengo

es la veterinaria,

y está a tope de trabajo.

Y no tiene espacio para los gatos.

-¿Y algún compañero de trabajo tal vez?

-No tengo una buena relación con los compañeros de trabajo.

Ni ellos me caen bien, ni yo a ellos.

-Pues, si no hay nadie disponible,

a lo mejor me podría pasar yo a echarle un vistazo a los gatos.

-¿Qué?

Oye, esto es muy raro.

Pero tú y yo no nos conocemos de nada.

-Ya, ya sé que es raro.

Pero los animales no tienen culpa de eso.

-Es que serías la primera persona que se hace cargo de ellos,

que no soy yo.

-Tranquila.

Los voy a cuidar como si fueran mis propios hijos.

-Eso es justamente lo que quería escuchar.

Natalia y Jorge vuelven al hospital.

Tras seguir los consejos del doctor Landó,

por fin tienen buenas noticias.

Lo conseguimos.

Hice todo lo que me dijo el doctor: la medicación,

una horita de ejercicio al día, la dieta muy controlada y...

Todo el día trabajando en ello, claro.

-Ojalá sea un poquito más fácil a partir de ahora.

Natalia: ¿Te estás tomando el ácido fólico, como te receté?

-Sí.

¿Eh? Y dime: ¿Alguna molestia? Náuseas, somnolencia...

Nada, la verdad que todo muy bien.

Al final creo que va a ser Jaime en lugar de Violeta.

Bueno, os digo una cosa, ¿eh?

Ese mito de que los embarazos de los chicos son más fáciles

que los de las chicas, nada: Olvidaros.

Eso es un mito.

Si usted lo dice, doctor... Sí.

Bueno. Vamos a empezar.

Natalia: Cualquier molestia que notes, ¿eh?, me lo dices.

¿De acuerdo?

Vamos allá.

Vale. Tranquila, respira... Respira.

¿Pasa algo?

El embrión de Natalia es inviable.

Es lo que conocemos como huevo huero o de gestación fallida.

Consiste en que, tras la fecundación, se forma el saco gestacional.

Pero en su interior el desarrollo del embrión se detiene.

-Pe..., pero no es posible. Si el test dio positivo, ¿no?

A ver: Os cuento.

Los test de embarazo dan positivos en la presencia de una hormona

que se produce cuando se genera la placenta.

Es cierto que Natalia, después de la fecundación,

ha creado un saco gestacional.

Pero: el embrión,

el desarrollo del embrión dentro del saco, se ha detenido.

Lo siento.

Eh..., verás, Natalia:

Eh..., en este momento, deberíamos ir a quirófano.

Para extirpar todo el contenido del útero.

A fin de que no se produzca una infección.

¿De acuerdo?

Es una intervención menor,

pero tenemos que hacerla cuanto antes.

Hemos sometido a nuestra paciente a una operación de legrado,

para retirar el saco gestacional formado.

En este caso concreto,

hemos extraído el embrión fallido junto con los restos ovulares,

a fin de evitar que se produjera algún tipo de infección interna,

o cualquier tipo de complicación.

Luego veré a la paciente en la habitación,

pero, posiblemente, hoy mismo le dé el alta y se pueda marchar a casa.

El doctor Blanco le comunica a Raquel

que, tras estudiar los resultados de las nuevas pruebas de imagen

y las serologías,

han descartado varias causas de la fiebre que presenta.

Voy a ampliar el estudio con proteinograma,

y también pediré marcadores tumorales.

Llegados a este punto, no podemos descartar un posible tumor oculto.

Esperemos que no sea así.

Hola, Juanjo.

No, qué va, aún no saben lo que tengo.

Pero... me han dicho que no tengo toxoplasmosis.

Bueno.

Eso ya lo sabía yo, que los gatos estaban sanísimos.

Eh... ¿Qué tal han pasado la noche?

Deciros que la operación ha ido muy bien.

¿Eh? Así que te voy a dar el alta y te podrás marchar a casa.

Muchas gracias, doctor. -Gracias.

Escuchad una cosa:

He estado comentando vuestro caso

con el Comité de Reproducción Asistida,

y es posible que haya una opción.

Es una técnica compleja,

que se llama drilling ovárico,

y sirve para conseguir una mejor ovulación.

Esta se podría aplicar sola,

o combinada con una fecundación in vitro.

El drilling ovárico se realiza por laparoscopia.

Y consiste en crear múltiples perforaciones

en la superficie del ovario,

ya sea con láser o bisturí eléctrico,

a fin de estimular la ovulación espontánea.

Creo que nos lo tenemos que pensar.

De acuerdo. Como queráis.

Pensadlo y ya sabéis dónde estoy.

Solamente tenéis que avisarme.

¿De acuerdo? Gracias.

Venga. Descansa. Hasta luego. Hasta luego, doctor.

¿Qué tenemos que pensar?

-¿Sabes?

El otro día estuvimos a punto de dejar una relación de 20 años,

solo porque el otro no podía tener hijos.

Yo creo que ahora debemos tomar un tiempo de descanso,

para reflexionar.

Raquel, la paciente amante de los gatos,

continúa con febrícula y experimenta un dolor de garganta.

A ver, Raquel: Las palpitaciones persisten.

Así que vamos a intentar controlarlas

administrando propanolol.

O sea, ¿que no tienen ni idea todavía de lo que tengo?

Llevo unos días cuidando los gatos de Raquel,

y me he dado cuenta de que nuestras casas se parecen.

¿A qué te refieres?

Son casas de gente que está sola.

Un lavavajillas que no termina de llenarse,

un cepillo de dientes en un cubilete enorme, y ese tipo de cosas.

Sin embargo, Rubén y Elsa...

están juntos y felices.

¿Te puedes creer que muchas veces los veo y me da rabia?

Soy un padre terrible.

¿Pero me estás atendiendo o no?

Perdona, Juanjo. No, no. Se me ha ido el santo al cielo.

Has nombrado a Raquel y...

Es que me tiene desconcertado su caso.

Verás: No tiene tumores.

Las analíticas son normales.

Todas las pruebas, no... No se ve nada raro en ninguna.

Y..., dice que le molesta un poco el cuello como si tuviera flemas.

¡Pero no tiene nada!

Lo raro sería que estuviera sana, con lo mal que se alimenta.

Hazme caso: Esa pérdida de peso se debe a una malnutrición.

Y no es que yo haya estado curioseando su nevera ni nada de eso.

Bueno, una vez le dije de hacerme un sándwich de esos cutres,

y le pedí permiso y nada más. Pero...

Termínate mi café. Gracias.

Cosas mías.

Lo tenía delante de las narices y no me había dado cuenta.

A ver: Esas molestias en el cuello.

La mejoría que experimenta al tomar el ibuprofeno.

Las palpitaciones, la pérdida de peso...

Todo eso puede deberse a un problema de la glándula tiroides.

Así que haré algunas pruebas para comprobar su funcionamiento.

Natalia, la paciente con síndrome poliquístico

y dificultad para quedarse embarazada,

vuelve al hospital con Jorge.

Jorge y yo hemos pasado unos días muy difíciles.

Así que, al final,

hemos decidido separarnos.

Pero solo temporalmente.

A pesar de todo,

no queremos dejar pasar la oportunidad de ser padres.

Así que..., vamos a seguir adelante con el tratamiento.

-A ver. La idea es mantener nuestra relación de amistad,

y al mismo tiempo, convertirnos en padres.

Si lo conseguimos, claro.

Puede sonar raro, pero esto en algunos países es de lo más normal

Y bueno, siempre será mejor esto que...

unos padres que no se quieren de verdad.

Unos días más tarde,

el doctor Blanco viene a informar a Raquel

de los resultados de las distintas pruebas que ha estado realizando,

para confirmar que el problema se encontraba en su glándula tiroides.

Bueno, te cuento: Después de todas las pruebas,

por fin hemos dado con lo que tienes.

Comprobamos que Raquel presentaba un desajuste hormonal

debido a un mal funcionamiento de la tiroides.

Así que ampliamos el estudio, con una ecografía de tiroides,

una gammagrafía

y una analítica con anticuerpos.

Y por fin, con estos resultados dimos con el origen de sus síntomas.

Padeces tiroiditis subaguda.

Eso quiere decir que la glándula se ha inflamado

y te está provocando un hipertiroidismo.

Este trastorno suele pasar, sobre todo en mujeres

después de un catarro o de una infección viral.

Así que te pondremos un tratamiento con antiinflamatorios,

y propanolol en dosis bajas.

¿Y con eso ya estaré bien?

Eso espero.

Si no hay imprevistos, mañana mismo te daré el alta.

(SUSPIRA) Muchas gracias.

No hay de qué.

Bueno. ¿Y todo bien? ¿Los gatos?

Sí, están bien atendidos. Perfecto.

Pues nada. Después me paso a verte.

Muchas gracias. Gracias por todo. Hasta luego.

Finalmente, Natalia se sometió a un drilling ovárico

para estimular la ovulación espontánea

mermada por su síndrome poliquístico.

Y ahora descansa en su habitación. Todo ha ido muy bien.

Así que en los próximos días tendrás que empezar a ovular con normalidad.

Lo aconsejable es siempre esperar un ciclo o dos,

para ver si te puedes quedar embarazada de manera natural.

Si no, siempre tenemos la opción de la fecundación in vitro. ¿No?

Y... ¿no podríamos empezar con esa opción directamente?

Eh..., sí. Sí. Si vosotros lo tenéis claro, nada.

Es comenzar cuanto antes con el tratamiento hormonal.

Veréis, chicos: Tomaros unos días. Pensadlo.

¿De acuerdo? Y luego ya hablamos.

-Vale.

Os dejo solos.

Gracias, doctor.

-¿Qué tenemos que pensar?

¿No crees que estamos yendo demasiado lejos?

Vale que hemos pasado una mala racha.

Pero... es nuestra primera crisis después de 20 años.

¿Y qué pareja no la tiene?

¿Por qué no nos damos una segunda oportunidad?

-Ay, yo qué sé. Estoy hecho un lío.

-Te propongo un trato.

Vamos a intentar que me quede embarazada de manera natural.

Y si en el primer ciclo no lo consigo,

pues hacemos la fecundación in vitro y... quedamos como amigos.

-¿Y si lo conseguimos?

-Pues empezamos desde cero como novios.

-Natalia: Eso no tiene ningún sentido.

-Sí que lo tiene. Tiene más sentido de lo que crees.

A ver: Yo quiero quedarme embarazada y tener hijos. Pero...

Después de todo esto me he dado cuenta de que...,

no quiero perderte.

Eres lo más importante que tengo.

-¡Juanjo, muchísimas gracias por todo!

Y gracias por querer acompañarme, pero no hace falta, en serio.

-Es un placer.

¿Puedo..., puedo darte un consejo?

-Sí.

-Mira. Ahora no te das cuenta porque eres demasiado joven.

Pero... la vida no está hecha para que estemos solos.

Hay que abrir la puerta a otras personas y aprender a conservarlas.

Porque lo de tener gatos está bien.

Pero un gato no te cuida si te pones malo.

-Bueno, yo me siento feliz así.

Pero te reconozco que sí que tendría un amigo como tú.

Aunque la verdad es que no hay mucha gente así.

Ah, y otra cosa:

En cuanto a lo de sentirse solo.

No tienes por qué.

Porque no tienes ningún problema tú con relacionarte con la gente.

Como yo.

-¿Y quién ha dicho que yo me sienta solo?

-Hola, Elsa. -Hola.

-Te he llamado para hacer las paces.

Pero ni siquiera debería llamarlo así.

Porque aquí no hay nadie en guerra con nadie.

Solo quería decirte que tienes un suegro un poco estúpido,

que tarda un poco en procesar las cosas.

Sí, en el colegio era igual: Nadie me quería coger para su equipo.

-Supongo que estás intentando disculparte, ¿no?

-Pues sí.

-Está todo bien.

-Gracias.

Que... me siento estúpido.

¿Sabes que me da envidia veros a vosotros dos?

Sí, es verdad. No sabéis la suerte que tenéis.

Tan jóvenes, y estáis tan a gusto juntos...

-Gracias. -Deberíais atesorar cada momento.

-Sí, lo intentamos.

Pero tú también estás a tiempo.

-¿A tiempo? ¿A qué te refieres?

-Pues que...

estás a tiempo de encontrar alguna persona

y poder atesorar todos los momentos, también.

-Y dale.

Y dale con que me siento solo.

Toma, Suso. Gracias. Gracias.

Bueno.

¿Ves cómo sí valía la pena? Sí.

Y eso que me ha costado siete u ocho llamadas convencerte, ¿eh?

-Ya, ya. Es verdad. Bueno.

Pero la pena es que te tengas que ir ya.

Porque yo pensaba invitarte a cenar.

Ay, Berta, no me digas eso.

Es que, si lo llego a saber, lo arreglo, hago unas llamadas.

Pero bueno, da igual. Otro día.

Pero vaya, que te iba a llevar a un sitio...

que te iba a volver loco.

Bueno, te voy a decir que yo soy muy especialito, ¿eh?

Para los restaurantes.

Mira: Vamos a hacer una cosa. ¿Qué?

Cuando vayamos..., Mm...

Si no te gusta, pago yo.

.Me parece muy bien. Te tomo la palabra.

Vale. Bueno, pues nada.

Ay, perdón. Pe..., perdón.

Perdona, perdona. Que..., que...

Mm..., esta mañana me has dicho...

Perdón. Que sí, que somos amigos. ¿Vale?

-Desde que terminé de comer tengo...

este hipo, que no se me quita.

-¿Qué has comido? -Hamburguesas.

-¿Cuántas? -15.

-Tu analítica me dice

que deberías empezar con hábitos saludables cuanto antes.

-Yo lo que quiero es que se me quite ya este hipo,

para poder ir a la "Gran Cachopada".

-Te iba a traer un cachopo, pero... Igual era demasiado.

Después del bocadillo se le ha quitado el hipo.

Pero luego mire cómo se ha puesto.

-¿Bocadillo? ¿Qué bocadillo?

-¿Qué..., qué está pasando, doctor? -Tranquilo.

Si no lo operamos ya,

y le eliminamos la obstrucción que tiene en las vías biliares,

podría morir.

-Es que me duele un montón la cabeza, ¿sabes?

Me siento superdébil.

No m... La verdad, no me encuentro nada bien.

No sé si me puedes recetar una pastilla o algo para que me pueda...

-¿A qué crees que pueden deberse esos dolores que tienes?

-Pues no lo sé. A ver: Yo trabajo desde casa.

Y es verdad que paso muchas horas enfrente del ordenador.

-Supongo que, con esta presión, no duermes muy bien.

-¿Dormir?

-Abraham está sufriendo una cefalea tensional

y un fuerte episodio de insomnio.

Habrá que seguir su evolución.

Porque la falta de sueño puede provocar muchos problemas de salud.

¡Abraham! ¡Abraham!

¡Abraham: Cuéntame qué te pasa! ¡Eh!

-Pero ¿qué haces ahí, en plan película triste?

Toma: Que te traigo el café.

-Que no me quiero encontrar con Ainhoa.

-Pero ¿por algún motivo?

-Porque lo hemos dejado.

  • Centro médico - 20/02/18 (2)

Centro médico - 20/02/18 (2)

20 feb 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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