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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 19/10/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-Además parece que lo tiene muy claro, ¿eh?

Bueno, ahora lo hablamos,

cuando llegue al despacho tranquilamente.

-Nuria...

-Dime.

-¿Tú sabes qué hace aquí el coordinador de zona?

-Pues solo puedo decirte que ha estado hablando con Landó,

porque preguntó por él.

-¿Por Landó?

Por cierto: tienes una paciente esperándote en Triaje.

-Ah, vale. Gracias, ¿eh?

-Nada.

-Hola.

Diana acude a la consulta del doctor Herranz

con un repentino malestar general, dolor muscular y fiebre.

-Cuéntame.

-Pues verá: Bueno,

esta mañana he salido a correr un rato con mi novio a la sierra

porque se está preparando para una competición y tal,

por eso las pintas que traigo.

Entonces bueno, de repente ha empezado a llover,

yo quería volver a casa, él no quería, entonces hemos seguido.

Y la cuestión es que,

cuando ya quedaban pocos kilómetros para llegar al final,

pues he empezado a encontrarme muy mal, me duele todo, o sea,

la espalda, las piernas, los riñones y,

y la cabeza es que la tengo que parece que me va a explotar.

Bien. Veo en tu expediente que eres bebedora, digamos social, ¿verdad?

-Sí, sí. Bien. ¿Fumas?

-No.

Bueno, sí. Sí, sí que fumo, sí.

Bueno, es cierto que lo dejé durante un tiempo pero ahora he vuelto.

Sí. Ya.

Y ¿por qué te lo has pensado?

-Bueno, discúlpeme.

Pues supongo que, la mala costumbre de ocultarlo.

Es que mi novio no sabe que he vuelto a fumar.

Y claro, por eso todo el día el chicle en la boca, por el aliento,

en fin.

(Tos)

Bueno, pues resulta

que desde que Abel empezó con esto del deporte está muy pesado,

muy pesado.

Yo sabía perfectamente que no iba a entender

que yo quisiera volver a fumar.

Entonces me dije: "Pues mira, Diana: pues tú fuma,

aprovecha cuando no esté, te vas a la terracita,

te fumas tu cigarro y total, aquí no ha pasado nada". ¿No?

En principio te voy a recetar analgésicos y antipiréticos.

Para el dolor y la fiebre. ¿Vale?

Mucha hidratación, beber mucha agua y reposo.

No entrenes durante al menos unos días.

-De acuerdo.

Y, por favor: deja de fumar.

-¡Ay! Mire, doctor, no, no se ofenda, ¿eh?

Que no se lo digo con mala intención.

Pero, es que con tener un novio todo el día encima

diciéndole a una lo que tiene que hacer es que es suficiente.

¡Me gusta fumar, ¿eh? Y voy a seguir haciéndolo!

Anda, que si se enterara que he vuelto a fumar otra vez, ¡madre mía!

(Llaman a la puerta)

-Hola.

Permiso. Adelante.

-Abel. Encantado.

-Hola. ¿Qué tal? ¿Qué te ha dicho?

-Bueno, bien, bien.

Ahora justo el doctor estaba diciéndome que tenía que hacer,

el procedimiento para, para recuperarme.

¿Verdad que sí, doctor?

Sí.

Le estaba diciendo que tiene que beber mucha agua, eh...

Y descansar.

-Pues ya lo has escuchado, cariño. -Ya.

-Agüita y reposo. -Bueno. No pasa nada, ¿vale?

Para evitar contagiar a otras personas de la gripe,

una vez que nosotros ya estamos afectados,

se puede tomar ciertas precauciones:

lavarnos bien las manos, ventilar adecuadamente la casa

o taparnos bien la boca cuando estornudamos o tosemos

con un pañuelito desechable.

María, una estudiante de segundo de la ESO,

ha venido al hospital porque presenta fiebre

y dolor abdominal.

-¿Has venido sola?

-Sí. Es que mi padre estaba trabajando y no quería molestarle.

-Ajá.

¿Y tu madre?

-Mi madre se largó hace tres años con un cubano.

Mi padre se quedó muy mal.

No sabe organizarse con la casa y mucho menos conmigo.

Desde entonces el pobrecito pues es como un zombi.

De hecho así le llaman en mi instituto,

que trabaja de conserje.

Allí. -Ah.

-Pero no me mires así. -Bueno, ¿y cómo te estoy mirando?

-Pues con cara de pena por ser una niña abandonada por su madre.

Pero vamos, que yo estoy bien.

Una vez leí que no puedes echar de menos lo que nunca has conocido.

-Bueno, como veo que eres una menor madura,

lo que vamos a hacer

es que te voy a pasar la primera consulta.

Pero el resto, si las hubiera, quiero que vengas con tu padre,

¿de acuerdo?

-Vale.

-Cuéntame, ¿qué es lo que te pasa?

-Pues es que hace unos días que tengo un dolor aquí muy fuerte en la tripa

y tengo mucha fiebre.

-Ajá. Bueno, pues pasa a la camilla que te voy a explorar...

Cuando se tiene fiebre alta

es conveniente no taparse mucho en la cama

y usar prendas ligeras para poder liberar el calor.

Una ducha con agua tibia puede ayudar a bajar la fiebre.

¿Estás con la regla?

-No. Soy la única de mi clase que no la tiene.

Pero vamos, que me da igual.

-¿Te puedes desabrochar?

-sí.

-¿Y mantienes relaciones sexuales?

-No. -Vale.

¿Y has podido tomar algo que te haya sentado mal?

-No creo.

Porque yo siempre que cocino miro la fecha de caducidad.

-¡Ah, ¿que cocinas?!

Bueno, ¡qué bien! Y bueno, cuéntame, ¿qué es lo que cocinas?

-Pues de todo.

-¿Ah, sí? Y ¿qué se te da mejor? -Las tortillas.

-¡Mmmm! ¿De patata? -Sí.

-¡Mmm! ¡Qué ricas!

Por los síntomas que presenta María podría tratarse de una apendicitis.

Para comprobarlo existen diferentes indicadores como el signo de McBurney

o también el de Blumberg.

Este último consiste en hacer una presión suave y profunda

con la punta de los dedos sobre la fosa ilíaca derecha,

y luego retirar la mano rápidamente.

Si en este punto se produce un dolor agudo,

estaríamos ante una posible apendicitis.

En principio no creo que sea apendicitis.

No se puede descartar nunca, pero no creo que lo sea.

Podría ser una ileítis,

podría ser una rotura del folículo ovárico

o también una hernia inguinal entre otras cosas.

Entonces, para salir de dudas, te voy a hacer una serie de pruebas,

como por ejemplo una analítica, ¿de acuerdo?

Y una radiografía y una ecografía abdominal.

-Vale. ¿Vas a tardar mucho?

Es que yo a la hora de la cena tengo que estar en casa.

-Hombre, yo creo que para la hora de la cena sí que vas a llegar, ¿eh?

(Risa)

(Teléfono)

-¿Qué pasa?

-Laura, que no se puede quedar con mis hijos y quiere que les cuide,

pero tengo guardia.

-Ah, pues yo me puedo quedar con ellos.

-No. NO te preocupes. Si tengo una vecina.

-Pero ¿Cómo les vas a dejar a los niños con una vecina?

Que me quedo yo con ellos encantada.

De verdad, que me quedo con ellos.

-Pepa, tengo a una vecina. No te preocupes.

Pero gracias.

Diana regresa al hospital unos días después.

Aunque la gripe ha remitido,

sigue teniendo tos seca que produce dolor

además de dificultad para respirar.

-Pues verá, doctor,

es que parece que la gripe está pasando,

pero es que la tos me tiene destrozada.

De verdad, que es que me duele todo.

Y lo peor ya no es la tos,

es la sensación de falta de aire que tengo constantemente.

Cuando toses, ¿expectoras? ¿Echas secreciones?

-Pues no.

La verdad es que no es más que una tos seca.

¿Has guardado reposo? -Sí. Sí, sí.

(Tos)

Pues si quieres vamos a la camilla y te ausculto.

-Vale.

En la auscultación he podido comprobar

que Diana tiene una disminución del murmullo vesicular

en ambos pulmones.

He pedido una radiografía de tórax porque creo que lo que padece

puede tener su origen

en una enfermedad del aparato respiratorio.

(Llaman a la puerta)

-¿Se puede?

-Adelante. -Vengo a traerte un expediente.

-¿Un expediente? -Nada, no. Es una excusa.

Que se me dan fatal las excusas.

¡No puedes dejar el cargo, por favor!

Lo digo por puro egoísmo.

A mí..., a mí me cuesta mucho entenderme con mis jefes

y contigo he acabado entendiéndome genial.

Además, ¿a quién van a poner ahora en tu lugar?

-NO sé.

Bueno, quizás esperaba algo así como..., eres un jefe estupendo,

te voy a echar tanto de menos...

-¿Es en firme tu decisión? -Sí. Sí que lo es.

-¡Hola! -Hola.

-Que me he olvidado de llamar a tu hermana y a su marido

para anular la cena.

-Vale; no pasa nada.

-Vale.

-Bueno, yo tengo pacientes esperando, me voy.

-Adiós.

Pero ¿no quedamos que no queríamos compromisos sociales de momento,

que os nota la gente que no estamos bien?

-Bueno, hoy podemos hacer una excepción, ¿no?

-Vale.

-María está a la espera de los resultados de las pruebas

que le ha hecho la doctora Romero.

Le acompaña su padre, Pedro.

-Y la plancha.

La plancha también la hice ayer y la tienes encima de la cama.

Así que colócala cuando llegues, ¿vale?

-Vale.

-Bueno, hola, ¿qué tal? Soy la doctora Romero.

Tengo ya los resultados, ¿eh? Así que si queréis pasar...

-Vale. Vamos.

-He escuchado que bueno...

que te encargas tú de todas las cosas de casa, ¿no?

-Sí, las hago yo todas.

-M-hm. Vale. Pasad, pasad.

Bueno, pues por los síntomas que presentas

y los resultados de las pruebas,

podría tener una adenitis mesentérica.

-¿Pero eso es grave?

-Es una enfermedad leve que bueno,

provoca dolor abdominal

precisamente porque los ganglios linfáticos de esa zona se inflaman,

¿de acuerdo?

Así que, con un tratamiento a base de antibióticos, antitérmicos

y analgésicos,

te recuperarás del todo.

Pero reposo, ¿m? Necesitas reposo.

Así que nada de hacer la cena, de limpiar el polvo

ni nada por el estilo, ¿de acuerdo?

-De acuerdo, doctora.

(Tos)

-Perdón.

¿Bien? -Sí, sí.

Diana, tengo los resultados, ¿vale? -Sí.

Por partes: la radiografía lo que muestra

es signos de una enfermedad pulmonar intersticial.

Concretamente de una fibrosis con zona de enfisema.

Por otro lado los análisis son normales,

con lo cual hay que seguir haciendo pruebas.

-Vale, pero eso exactamente ¿qué es? ¿Qué me está pasando?

Me inclino a pensar que puedas tener una EPOC.

Que es una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Pero como te digo, con la radiografía no es suficiente.

Así que vamos a hacer más pruebas, ¿vale?

Voy a pedirte una espirometría, nuevos análisis y un TAC. ¿Vale?

También voy a pedir una interconsulta con un neumólogo

para que coteje el caso.

-O sea, que todo esto ¿viene a raíz de una gripe?

-De momento no lo sé.

Pero seguro que la gripe y el tabaco no han ayudado.

(Tos)

Análisis.

Y lo que sí te voy a recetar son broncodilatadores, ¿vale?

a ver si te pueden ayudar.

-Bien.

La principal causa de una EPOC,

de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica es el tabaco.

Si se es fumador,

lo mejor es dejarlo si queremos evitar una enfermedad pulmonar.

Si se necesita ayuda,

se puede acudir al médico de atención primaria.

-Hola, Cariño. ¿Qué tal?

Oye, mira a ver si Landó... Sí. Mira a ver si puedes averiguar

qué es lo que habló el coordinador con Landó.

Hombre, tú tienes amigos... Tienes amigos por todos los sitios.

Mh. Sí.

¿Cómo que esperemos a ver qué pasa?

Pero vamos, ¿no te acuerdas de lo de los recortes?

Sí.

Oye, te tengo que dejar, ¿vale?

Venga, un besito; te quiero. Chao.

¿Qué ha pasado, María?

-Que me ha empezado a doler ahora pero muchísimo más.

-Bueno, escúchame, ¿puedes caminar? Vale.

Bueno, ¿y te duele en el mismo sitio?

-sí. Pero me duele más.

Además he empezado a vomitar en la biblioteca del insti.

-M-hm. ¿Es la primera vez que vomitas?

-No. Empecé ayer. -M-hm.

¿Has hecho todas las tareas de casa, no?

-Es que es muy cabezona, no me deja hacer nada.

-Pero papá, si ayer intentaste hacer una tortilla

y casi sale ardiendo la sartén.

-Bueno, en principio no tienes fiebre, ¿eh?

A ver, dime...

¿Te duele ahí? -Sí.

-¿Y aquí? -¡Ah!

-Vale, tranquila...

Bueno, tienes adenopatías en la zona inguinal.

Quiere decir que tienes los ganglios inflamados, ¿vale?

Vale. Ya te puedes abrochar.

-¿Por qué me pasa esto?

-En principio no lo sabemos.

Quiero hacerte un análisis de sangre y también una radiografía

y una ecografía abdominal, ¿vale?

Voy a preparar todo.

-Es que el otro día me pasó una cosa con Diego,

y necesito un punto de vista nuevo.

-Venga, cuéntame.

-Pues el otro día estaba con él tomándome un café.

Entonces, le llamó Laura porque no se podía quedar con los niños.

-Y él tampoco podía.

Entonces yo me ofrecí. Pero me dijo que no.

Y se los dejó a una vecina.

-Pues a mí me suena a que te ha salvado de un marrón.

-Pues no sé.

Yo pienso más bien que, no sé,

que no quiere que me quede con los niños.

-¿Estás segura de eso?

-A ver, segura, segura no.

Es una intuición. Pero...

-Pues a lo mejor piensa Diego

que te puede dar un brote estando con los niños.

-¿Un brote? -Mh.

-Pues no había pensado que tenía que ver con la esclerosis.

Pero no, no, no, no. No creo. Es que yo creo que no es por eso.

Es que yo creo que no quiere.

-Mira, cada uno de vosotros tenéis vuestros ritmos

y tú eres un capítulo nuevo en la vida de Diego.

-Bueno, pero es que el libro es el mismo.

Esa es la vida que tiene;

Y lo normal es que la comparta conmigo,

que para eso estamos juntos, ¿no?

-Mmm. Ya.

María, la paciente que fue diagnosticada

con adenitis mesentérica

pero que ha vuelto porque presenta un fuerte dolor abdominal y vómitos,

está esperando los resultados de las pruebas que le han realizado.

-¿Y tu padre?

-Se ha ido al trabajo. Es que no puede faltar.

-Bueno. Tengo ya los resultados, y son normales, ¿eh?

-Vale.

-Vale, pero yo quiero dejarte ingresada, María.

Quiero mantenerte en observación.

-¿Ingresada?

¿Y qué va a hacer mi padre solo, si necesita alguien que cuide de él?

¿Puedes cuidarle tú?

-Vamos a ver, María.

Lo primero, lo primero es la salud.

Además, tu padre es adulto, ¿no?

Es él quien tiene que cuidar de ti.

No tú de él.

-Ya. Perdón por habértelo pedido.

-No me pidas perdón, anda.

Bueno, mira, vamos a hacer una cosa:

vamos a continuar con el suero fisiológico,

te vamos a poner un tratamiento para los vómitos, ¿de acuerdo?,

y una dieta absoluta.

Es decir: no puedes comer nada. -Vale.

-Y tranquila. Que todo va a ir bien.

-Es que me parece increíble que me quieras hacer sentir culpable

por haber cogido la gripe.

Además. ¿Un enfisema?

¿Eso no es lo que te sale por fumar, o qué?

-Bueno, ¿qué pasa, Abel?

¿Que ahora también eres médico?

Mira. Te pediría por favor que no...

Que no hables de lo que no sabes.

Justo ahora acabo de hablar con el doctor

y me ha dicho que no sabe exactamente de dónde nacen todos estos problemas.

-Es que me parece increíble que me quieras hacer sentir culpable

por obligarte a entrenar y haber cogido la gripe.

-Hombre, pues claro.

Porque resulta que, si no te acompaño,

después llegas a casa mirándome por encima del hombro.

No sé. Como si hubiese hecho algo mal.

Haciéndome sentir culpable.

-¿Eso es lo que sientes? Bueno, mira. No es así.

Lo que me parece muy fuerte

es que me hayas ocultado que sigues fumando.

-Mira, Abel: Ahora no me cambies de tema.

¿De acuerdo?

Que toda esta historia del deporte está muy bien,

que me parece maravilloso.

Pero que es una cosa tuya.

Que si un día a mí me apetece quedarme en el sofá

fumándome tres cigarros seguidos, lo voy a hacer.

¡Que eso es lo que hay, hombre! -¿Sabes lo que te pasa?

Lo que te pasa es que no soportas

que yo haya sido capaz de llevar una vida sana y tú no.

(Llaman a la puerta)

-¿Qué tal, Landó?

Oye, me gustaría que vinieras a ver a una paciente que tengo.

Que es una niña que tiene dolor en la zona del epigastrio y en la...

Bueno, en la fosa iliaca derecha.

Entonces, también presenta una adenopatía en la zona inguinal y...

Bueno, no sé si podría ser apendicitis o...

O qué.

Me gustaría que la vieras.

-De acuerdo. Vamos a verla.

-Vale.

Oye, por cierto: tú has visto al coordinador, ¿no?, de zona.

¿Qué..., qué..., qué pinta aquí?

-No, bueno.

Bueno, ya sabes cómo son estos burócratas.

Cuando se aburren en su despacho,

vienen a tocarnos las narices a los demás con el papeleo.

-Ya.

No sé, igual hay despidos o algo así, y no me lo puedes contar.

-Que no, que no. Que solo es cuestión de papeleo.

-¿Seguro? -Sí, seguro, seguro.

-Bueno. Pues si necesitas que te ayude me lo dices. ¿Vale?

Con el papeleo, quiero decir. -Que sí, mujer. Venga.

-Vale, vale, que ya voy, ya voy. -Venga, vamos.

-¡Ay, madre! Oye, ahora... Ahora te alcanzo.

¿Vale? -Vale.

Diana es sometida a una espirometría:

un procedimiento que mide

la capacidad de aire de los pulmones,

y la velocidad a la que el paciente puede expulsarlo.

Esta prueba podría confirmar

si realmente sufre una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

En la espirometría que hemos realizado,

hemos comprobado que Diana tiene una obstrucción al flujo de aire.

Se traduce en que tiene un volumen de aire espirado

que está por debajo de lo normal.

Sí: sus pulmones están afectados. Y su rendimiento es reducido.

-Entonces, doctor, eh... No sé.

¿Se sabe exactamente de dónde nace este problema?

Es que verá: tengo un pequeño conflicto con mi pareja y...

Me gustaría saber exactamente, pues esto, no sé.

De dónde nace, o por qué me está pasando.

Bueno. Mira.

En los análisis, se puede ver

que tienes un nivel bastante bajo de una proteína,

que se llama Alfa 1-antitripsina.

Es una proteína que produce el hígado, y protege a tus pulmones,

frente a infecciones y agentes externos como el tabaco.

-Eh... Entonces ¿esto tiene...? No sé.

¿Tiene solución, se puede curar con medicación, o cómo se arregla?

Lo siento, Diana. No tiene cura. Es una predisposición genética.

Lo que sí puedes hacer es cuidarte. Pues comer bien, hacer ejercicio...

Pero sobre todo, dejar de fumar.

El tabaquismo es causa de múltiples enfermedades.

Como el infarto de miocardio, la EPOC o el cáncer.

En el caso concreto de Diana, además,

al tener un déficit en una proteína protectora,

estaba sometiendo a sus pulmones a un riesgo adicional.

-¡Ay!

-Bueno.

Pues, por el tipo de sangrado,

todo apunta que has tenido tu primera regla.

-¿Y por eso es el dolor? -No, no exactamente.

Por eso voy a hacerte una ecografía pélvica,

para ver de dónde viene este dolor.

-Pero ¿más pruebas?

-Sí, señorita. Más pruebas.

Es la única manera de saber qué te ocurre.

¿De acuerdo?

Voy a ir preparando la eco.

-Perfecto.

Bueno, pues tranquila,

que yo ahora se lo voy a comunicar a tu padre.

¿Vale?

-Vale, pero no le digas que me ha venido la regla. ¿Vale?

Que me da vergüenza.

-¿Vergüenza? Pero si nos pasa a todas.

Es algo, natural, María. -Ya.

En situaciones como esta sí que me gustaría tener una madre.

-Bueno, pues...

Cualquier duda que te venga a la cabeza me la preguntas a mí.

¿Vale?

Cuenta conmigo para lo que necesites.

Voy a por tu padre.

-Ah... Pedro: eh...

Bueno, que tu hija lo que tiene es que le ha bajado la regla.

-¿Mi hija ya es una mujer?

-No. Tu hija es una niña a la que le ha bajado la regla.

¿Te pasa algo?

-Pues la verdad es que sí, doctora.

Me acabo de dar cuenta, por primera vez, que...,

que desde que nos dejó mi mujer,

mi hija ha estado comportándose como una mujer.

Cuando en realidad lo que es, es una niña.

Ha estado cuidando de mí, haciendo la casa...

Cuando debería haber sido yo quien hubiese cuidado de ella.

No sé qué he estado haciendo.

-¡¡¡Aaah!!!

-Perdona, Pedro: Quédate aquí.

Tranquila, María. Tranquila. ¡Avisad a Landó, por favor!

Tranquila. ¿Vale? Lo siento.

Cuéntame.

-He hablado con Pepa, y creo que está un poco mosca

con el asunto que pasó de quedarse con los niños.

Siente que no la quieres integrar con ellos.

Que no es eso.

Lo que pasa es que mis hijos son muy gamberros.

Y yo no quiero que ella se canse con su enfermedad.

-Pues deberías decírselo.

Pero no se lo quiero decir, porque no quiero que se tense

porque piense que la estoy protegiendo demasiado.

-Pues, si no hablas claro con ella, una de dos:

o se va a poner como una fiera

cuando descubra que la quieres proteger de tus hijos,

o simplemente va a pensar que no la quieres en tu vida.

¿Tú crees?

-Sí. Yo creo.

Bueno, pues... hablaré con ella.

Diana, la paciente que padece dificultades respiratorias

agravadas por su tabaquismo,

regresa a la consulta

para recibir los resultados del TAC torácico que se le ha practicado.

Diana: No tengo buenas noticias.

En el TAC se aprecia una dilatación anormal de los alveolos.

Con un acumulo de aire alojado en el interior.

También se ve un engrosamiento de las paredes bronquiales.

Y dilataciones de los bronquios.

Esto quiere decir que tienes una EPOC bastante grave.

Producida por la falta de la proteína, y es mala suerte.

Porque esto solo afecta a una de cada 2500 personas.

Pero bueno. Por otro lado, has tenido suerte.

La gripe ha sido el desencadenante que ha revelado su enfermedad.

Si no la hubiese contraído,

pues habría sido difícil diagnosticarla.

Y el tabaquismo seguiría castigando a sus pulmones.

-No sé qué va a ser más duro: si dejar de fumar o...

O tener que reconocer al fin

que la carrerita por la sierra me ha salvado la vida, ¿no?

Bueno, a ver. Todo en exceso es malo.

Pero entre hacer ejercicio y fumar. -Ya, ya.

De todas formas, tendrás que cuidarte.

Porque esto en sí no tiene cura. -Bueno, y...

No sé. ¿Qué..., qué va a pasar en el futuro?

¿Cómo va a evolucionar la enfermedad?

-Hay que ser prudentes porque cada caso es diferente.

Paso a paso.

Si llegase al punto de que se agravase mucho,

pues... podrías necesitar cirugía, un trasplante de pulmón, oxígeno...

Pero bueno. Poco a poco.

Lo que sí tienes que hacer es vacunarte contra la gripe

y el neumococo.

Porque una gripe o una neumonía con una EPOC puede ser peligroso.

-Bien.

-Mira. ¿Lo ves?

Se ve una colección de líquido alrededor del ovario derecho.

-Y también hay una imagen tubular en la fosa ilíaca derecha.

-Sí.

-¿Qué es eso?

-Pues eso significa que probablemente haya sangre acumulada,

o en un ovario o en la trompa de Falopio.

-Pero eso suena muy mal.

-Eso significa que, probablemente, para confirmar este diagnóstico,

vamos a tener que hacer una pequeña intervención quirúrgica,

que es una laparoscopia. ¿Eh?

Toma. Vete limpiando.

-Tranquila.

-¿Puede entrar mi padre? -Pues claro que sí.

Venga. Ya me encargo yo. ¿Vale?

-¡Ramón! -Ah...

-Me estabas buscando, ¿no?

-Sí. Necesito que hagas una laparoscopia de urgencia.

Mujer. 15 años.

Con posible colección de sangre en un ovario o en una trompa.

En media hora tenemos el quirófano listo.

-Eh... ¿Mejor 15 minutos que media hora?

-He dicho media hora para que estés preparado tú.

No por mí. -Hola.

-Hola, Lucía. Que me tengo que ir, cielo.

Venga, hasta ahora. -Andrea: ¿Nos podíamos tomar un café?

Es que te quería comentar algo. -¿Sobre qué?

-Bueno, pues te lo digo aquí.

Que cuando entré el otro día en el despacho

y estabas tú hablando con Ramón, noté como un ambiente raro,

y la verdad es que lo veo cambiado.

Porque antes estaba como muy frío, y ahora es todo efusividad...

No sé. Es que me da la sensación de que está ocultando algo.

No sé. -Yo no sé nada.

-Ya, bueno. Tú eres mi amiga, ¿no?

Más que de él.

-Claro.

-Que a lo mejor es que estamos remontando.

Lo que pasa que, como nos han pasado tantas, pues...

Ahora tengo que irme

porque tengo una laparoscopia de urgencia.

Hablamos luego.

-Vale. -¿De acuerdo?

-Sí.

-Mira. Es que he estado pensando, y... no quiero que me sobreprotejas.

Ya sé que tengo esclerosis.

Pero... yo creo que puedo con la esclerosis,

con tus hijos y con lo que me echen.

Que sí. Que puedes.

Si lo que pasa es que no quería cargarte con mis hijos.

Ya, pero yo soy una persona súper clara.

Si no quiero hacer algo, te lo voy a decir:

vas a ser el primero en saberlo.

Pero me parece que, a estas alturas,

puedo tener una relación con tus hijos

que vaya más allá del hola y adiós.

Y además, me gustaría saber el lugar que ocupo en tu vida en este momento.

Perdóname. ¿Vale?

Soy un poco torpe con estas cosas.

Mira. Te propongo un plan: una tarde completa juntos.

Entera. El pack completo. Paseo, cine y cena. Eso sí.

No sabes dónde te metes, ¿eh?

Tú no sabes cómo son cuando salen. Te lo digo de verdad.

¿Es lo que quieres? -Sí, es lo que quiero.

¿Seguro?

Dame un beso. Pero no te enfades. ¿Vale?

Vale.

La doctora Soto y el doctor Landó le están realizando una laparoscopia

a María.

-La trompa derecha está necrótica y edematosa.

Con dos vueltas de torsión.

María tenía una torsión (o nudo) en una de las trompas de Falopio.

Por lo que hemos tenido que practicarle una salpinguectomía.

Es decir: extirparle la trompa afectada.

-Las trompas de Falopio son unos conductos

que unen el útero a los ovarios.

Usualmente, después de este tipo de intervenciones,

suelen aparecer problemas

a la hora de intentar quedarse embarazada una mujer.

Espero que este no sea el caso de María.

-¿Qué haces aquí?

¿No tendrías que estar entrenando?

-No. No voy a ir a entrenar.

Me he dado cuenta que soy un imbécil

y que lo realmente importante eres tú, y tengo que estar contigo.

-Abel, escúchame.

A partir de ahora, vamos a tener que cambiar muchas cosas.

Ya sabes perfectamente que no tengo madera de deportista.

Y además es que tampoco pretendo serlo.

Pero... ahora estoy en una situación en la que...

de verdad voy a necesitar tu ayuda.

-Pero ¿por qué? ¿Qué es lo que te ha dicho el médico?

-Parece ser que tengo una enfermedad pulmonar bastante grave,

y además crónica.

Y que, si no quiero estar dependiendo

de una botella de oxígeno el resto de mi vida,

voy a tener que empezar a cuidarme, y bastante.

-Bueno.

Ya sabes que yo soy de mirar siempre la parte positiva dentro de lo malo.

Cuando te pasa algo tan duro, te das cuenta que la vida,

pues es algo bastante más que unos cigarrillos

y esas tonterías.

Así que creo que, ahora, sí que estoy preparada.

-¿Preparada para qué? -Preparada.

La doctora Romero y el doctor Landó acuden a ver a María, la paciente

a la que le han extirpado una trompa de Falopio debido a una torsión,

para darle los resultados del análisis de los tejidos

que le han extraído durante la intervención.

-El estudio confirma la torsión de la trompa derecha, ¿eh?

Así que, como todo va bien, posiblemente hoy te demos el alta.

-Bueno, yo quiero decirte algo, María.

-Ven, vamos. -No, no, esperen, por favor.

Quiero que... Que lo oigan ustedes también.

María: se acabó ser el zombi del insti.

Y se acabó que seas la madre de casa.

A partir de ahora, serás la niña que nunca debiste dejar de ser.

-Estuvo genial, de verdad. Nos lo pasamos fenomenal.

¡Es que son muy divertidos!

Ahora, eso sí: Son unos trastos...

Son todo lo contrario a él. Es que él es tan formal...

¡Y los niños son superinquietos! ¡Es que no te lo puedes imaginar!

-Pues me alegro mucho. Si queréis os dejo al mío.

Aunque ya está un poco crecidito. ¡Hola!

-¡Hola! ¡Hola!

-Hola.

-Nada, estábamos aquí comentando

lo bien que lo habéis pasado con los Gremlins.

Lo pasamos bien.

-Sí, lo pasamos muy bien. Muy bien.

-Tenemos que repetir. Me voy. Hasta luego.

-Adiós. -Ah...

Qué bueno ver a Pepa tan contenta. Sí.

¿Sabes lo que pasa?

Que lo de no mezclar a mis hijos con Pepa no es por la enfermedad.

Después de un año me he dado cuenta

que no es lo mismo tener novia que darles una madre.

-Pues creo que te estás anticipando demasiado.

Pero eso significa

que ya la estás considerando como a la madre de tus hijos.

Lo cual quiere decir que la cosa va en serio.

Si os casáis, invítame a la boda.

¿Eh?

¿Se puede? -Sí, eh...

Tengo aquí un lío de expedientes...

Ya lo decía mi madre:

hay que hacer las cosas en el momento.

-Pues de eso te quería hablar.

Hay algo que te tenía que haber dicho en su momento.

Porque tú eres mi amiga y hace tiempo que no tengo una amiga como tú.

Y además, Landó ya no va a ser mi jefe. O sea que...

-Andrea, ¿te vas a ir?

-No. Landó va a dimitir como director del hospital.

Es lo que me estaba contando cuando entraste en el despacho.

-Y ¿por qué no me ha dicho nada a mí?

-No lo sé. Me dijo que no te dijera nada.

-¿Qué haces aquí?

-Pues nada, que he venido unos días a una feria agrícola.

-Ah.

-Pero el caso es que tengo aquí una punzada, un fuerte en el lado,

y he venido a ver si tú me lo puedes solucionar.

Que para eso eres un médico bueno de Murcia.

-Hola, Juanjo.

-Eh... Necesito tu ayuda.

Doctor Dacaret, entonces,

¿hay gastroenteritis o no hay gastroenteritis?

-Sí, hay gastritis.

Así que lo que voy a hacer es recetarle, eh...

Antiácido...

Doctor Martínez, ¿qué opina? -Ah, por supuesto.

Todo está muy bien dicho.

-Muchas gracias, doctor. ¿Eh?

-Vale.

-Y hágale caso a este monstruo, ¿eh?

-Ay, Dios mío. -Que ¿qué te ocurre?

-Hemorroides.

-Ah, bueno, pues yo te puedo atender ahora si quieres.

Me da un poco de corte.

¿No te importaría, si..., si puede ser, algún...?

-Hombre.

-Veo que comes a deshoras... -Sí.

-Tienes horarios inestables... -Sí.

-Y eres padre viudo.

-Desde que murió mi mujer, no doy pie con bola.

-Yo fui compañera de destino de tu madre en Afganistán.

-Prefiero no hablar de mi madre.

-Tengo que vivir con la culpa de sentir

que yo tenía que haber estado muerta, y no Paz,

que deja una familia rota.

  • Centro médico - 19/10/16 (2)

Centro médico - 19/10/16 (2)

19 oct 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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