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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 18/04/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

El doctor Blanco acaba de recibir su primera sesión de quimioterapia,

como tratamiento complementario

a su operación de cáncer de próstata.

-No debería hacer falta, pero, te recuerdo que tienes que descansar.

Lo haré, gracias.

¡Hola, doctor!

¡Virginia! ¿Qué tal?

¿Visitando a los pacientes? Pues..., sí.

Nada. Pues yo venía, que mañana empiezo el nuevo ciclo de quimio,

y quería saber a qué hora tengo que venir, sin más.

Ah... Y luego, pues nada,

me voy con una amiga de compras, para celebrarlo...

Me alegro. Mantenerse activo es muy positivo.

Sí.

Que vaya bien. Luego te veo. Venga, gracias. Hasta luego.

-Hola, cariño. ¡Hola!

¿Qué tal tu primera sesión? Pues muy bien.

¿Sí?Sí.

Bueno... ¿Con bata? ¡No! No vas a pasar consulta.

Me encuentro con fuerzas. ¡No vas a pasar consulta!

Tienes que descansar, cielo. Ya lo haré en otro momento.

¿Cómo que lo harás en otro momento?

Natalia..., hay pacientes que me esperan y me necesitan.

¿De acuerdo? ¡Pues no es normal!

¡Que tienes que descansar!

Hasta luego. Hasta...

-¿Está esperando al doctor Blanco? -Sí... Sí, sí.

Llama

-¿Se puede? Sí, claro, Pepa.

¿Qué pasa?

Javier..., tienes pacientes fuera. ¿Los hago pasar o...?

Dame solo un momento.

Pero... a ver, Javier...,

te noto cansado. ¿Estás bien?

No, estoy bien, estoy bien.

¿No habrás tenido hoy tu primera sesión de quimio?

No... No, la tuve ayer, pero, me encuentro perfectamente.

Hazles pasar, por favor.

(Susurro) Vale...

Puede pasar. -Gracias.

Doctor, buenos días.

Pues mira: Hace dos años me operaron de un cáncer.

Me hicieron una mastectomía y me quitaron un pecho.

Luego vino la quimio...

Bueno... Pensaba que me había curado, pero... Ahora, vuelvo a sentirme mal.

Hay días que no puedo salir de la cama.

Omar acude hoy al hospital, derivado de su centro de salud,

para realizarse una radiografía de tórax.

Sospechan que sufre una infección en las vías respiratorias.

Así, para allá, muy bien...

Y ahora, mantén la respiración, ¿vale?Mm...

Así. Muy bien.

Ya está.

(Tose).

¿Omar? ¡Omar!

En caso de que presenciemos un desmayo,

debemos aflojar las prendas de vestir

que puedan obstaculizar la circulación.

Despejar la zona para ventilar,

y llamar, lo antes posible, a los servicios de emergencia.

-¿Cómo te encuentras, Omar?

-Bien, bien. Bastante mejor. Ha sido un mareo de nada.

-Vale. Bueno. Vamos a ver qué tal.

A ver...

Yo diría que no estás tan bien, ¿eh?

Estás un poco taquicárdico,

además, veo que estás sudando y estás un poquito pálido, ¿vale?

Escúchame: ¿has tomado algún tipo de droga, en las últimas horas?

-No.

Bueno, lo último que he tomado

ha sido la nicotina de los únicos cinco cigarros que me fumo al día.

-Vale, perfecto. -Ni uno más.

-¿Y algo de alcohol?

-No. Paso mi vida de la casa al taller y del taller a la casa.

-Mm...

-Así es mi vida de emocionante. -Vale.

-Bueno... Lo último que me ha pasado ha sido que...,

que me rompí un dedo haciendo pesas.

-Este es, ¿no? -Sí.

-A ver, déjame ver.

Está hipotenso. Mm...

Oye, ¿y esta cicatriz que tienes aquí?

Es... de un conflicto que tuve hace poco en la cárcel.

Sí..., salí hace unas cuantas semanas.

Después de cuatro años, la gente me mira así.

Con esa cara.

-Bueno. Escúchame: ¿Lo del dedo te lo has mirado?

-No, no me lo ha visto nadie.

Tomo antiinflamatorios, desde entonces y... y va tirando.

Vale. Mira, vamos a hacer lo siguiente:

Vamos a hacer una serie de pruebas

para saber exactamente lo que está ocurriendo, ¿vale?

-Mm...

-Y te vamos a administrar suero para estabilizarte.

-Vale. Bueno, que me quedo encerrado, ¿no? ¿Otra vez?

-Pues... eso parece; sí. ¿Te encargas tú?

Sí. Venga, gracias.

La idea es aumentar la presión arterial.

Y ya que parece tener una infección respiratoria,

vamos a administrarle antibióticos profilácticos

hasta que tengamos el resultado de las pruebas.

Puerta

Hola.

-Eh... Soy la amiga de..., de Gloria. Es que me ha llamado por teléfono.

¿Te importa que se quede? -No, no, no. Que se quede.

Virginia y yo nos conocemos

del grupo de ayuda a enfermos de cáncer.

Siéntate. Vale.

Bueno, ¿y todo bien?

-El cáncer ha vuelto, Virginia.

-Ay... A ver..., no hay nada seguro.

¿Sabes qué pasa?, que cada vez que tose o estornuda,

se piensa que el cáncer ha vuelto. Está siempre así.

A ver, ¿qué síntomas tienes?

Pues, tengo dolores musculares, tengo algo de fiebre,

y sobre todo, que me encuentro muy cansada.

Bien..., te voy a explorar los ganglios de la axila, ¿vale?

Cada vez que les digo a las cajeras del súper

que se exploren los ganglios, que se exploren los pechos,

porque es importantísimo, me ponen una cara... ja, ja, ja...

Bueno...

¡Lo sabía!

Aunque aún es pronto para elaborar un diagnóstico,

las adenopatías podrían alertarnos

de una recidiva del cáncer de mama.

Pero, por sus otros síntomas,

también podríamos estar hablando de una angina de pecho

o de un trombo en el pulmón.

Tengo que hacer más pruebas para saber qué le está pasando.

A ver, Gloria, no nos pongamos en lo peor, ¿eh?

Mira: te voy a hacer una serie de pruebas.

Electrocardiograma, una radiografía de tórax,

y una analítica con marcadores tumorales.

Lo siento, doctor, pero, no me pienso hacer más pruebas.

-A ver, Gloria, escúchame, ¿eh?

No empieces con eso

de "ojos que no ven, corazón que no siente".

Hazte las pruebas y ya está.

Además, el médico no ha dicho que haya una recidiva, ¿vale?

Voy a pedir las pruebas, ¿de acuerdo? Y tranquila.

¿Es culpa mía, entonces?

-No, pero entenderás que culpa mía no es.

-Mira, yo no puedo hacer milagros. Lo siento mucho.

La semana que viene tienes otra cita. Y espero que esta vez seas puntual.

-Vaya humor...

(MEGAFONÍA: Antonio Cánovas, ya puede recoger los resutados...).

Marta, ¿qué pasa? ¿Te encuentras bien?

Sí, perfectamente, Clara, ¿por qué? ¿Cómo que por qué, mujer?

Por cómo estabas hablando a este...,

a este paciente que se acaba de marchar.

Bueno, es que los pacientes, a veces, olvidan

que parte de la recuperación es la constancia.

Y es muy fácil echarme las culpas a mí.

A ver, si yo te entiendo. Tienes razón.

Pero vamos, que has sido un poquito brusca con él,

me parece a mí. Y eso no es propio de ti.

Vamos a ver: ¿Qué te pasa? De verdad.

Clara, estoy bien. De verdad, gracias.

(MEGAFONÍA:... acuda a Consulta 1).

Después de realizarle varias pruebas,

el doctor Blanco va a comunicarle a Gloria los resultados.

Gloria, el electrocardiograma y la analítica urgente son normales.

Muy bien. Entonces los marcadores tumorales no demuestran nada.

Bueno, los análisis de marcadores tumorales aún tardarán unos días.

Pero, en las radiografías,

se ven unas adenopatías hiliares inflamadas y algo en el pulmón.

Es como si estuviera sucio; para que lo entiendas.

Las adenopatías hiliares son

un agrandamiento de los ganglios linfáticos

que rodean el pulmón.

Con estas pruebas,

he podido descartar la mayoría de mis sospechas.

Pero, hay que seguir investigando

para saber qué provoca esta afección.

Estos resultados descartan la angina y el trombo pulmonar.

Ay... Entonces el cáncer ha vuelto.

No necesariamente.

Hay que averiguar qué ha provocado estas adenopatías y la imagen sucia.

Mm.

Voy a planificar un TAC, para cuando vuelvas

a por los resultados de los marcadores tumorales,

y así veremos mejor qué es.

A Omar, que sufrió un desmayo mientras se realizaba una prueba,

el doctor Dacaret decidió hacerle una analítica

por la sospecha de que podía haber un problema mayor.

-¿Se puede saber qué haces durmiendo? -Una..., una dura noche.

-Ya, vale. Oye, ¿tienes los análisis de..., de Omar Caballero?

-Puede ser.

Sí, aquí.

-Estos no son.

Escúchame. Así no puedes seguir, ¿vale?

Hemos observado que hay anemia,

los glóbulos blancos y las plaquetas están alterados,

hay un deterioro de la función renal y, por otro lado,

también hay presencia de sangre en la orina

y glóbulos blancos que no deberían estar ahí.

Así que, lo siguiente que vamos a hacer es un electrocardiograma

y una placa de tórax.

Mira Omar, hemos apreciado alteraciones inespecíficas,

seguramente compatibles con un infiltrado leve, ¿de acuerdo?

-Pues..., me quedo como estaba.

-Perdona. Perdona, que a veces no soy muy claro.

Mira: Lo que te quiero decir es que...

-No era quien esperaba. Continúe, por favor.

-Vale.

Mira: Se supone que dentro de los pulmones

tiene que haber aire, ¿vale?

Y en tu caso puede haber un poco de líquido.

Entonces, yo pienso que podría ser una infección pulmonar,

pero, también cabe la posibilidad

de que sea algo un poquito más complicado, ¿de acuerdo?

Así que, con los datos que tenemos,

lo que prefiero hacer es hablar con especialistas.

-Mmm... -¿Vale?

-Me parece bien. -Venga. Luego te veo.

Los pulmones afectados, anemia y una insuficiencia renal.

Esta última, seguramente, provocada

por haber tomado antiinflamatorios por su propia cuenta.

Omar, ahora mismo, está en una situación muy delicada.

Y si no somos muy cuidadosos,

podría desembocar en una situación muy seria.

Gloria ha vuelto para seguir con las pruebas

que diluciden si su cáncer de mama ha vuelto o no.

Mientras tanto, su amiga Virginia se somete a otra sesión de quimio.

Virginia, ¿qué tal? -¿Qué tal?

¿Has ido a por los resultados?

-No. -¿No?

-Es que..., te necesito a mi lado. -Ya.

-Ay, es que ahora, además de estar tan cansada,

tengo unos dolores articulares...

-Ay...

-Oye, Virginia, ¿qué pasa?

¡Enfermera!, enfermera, no sé; que se marea.

-A ver... ¿Virginia? -Sí.

-Ay... -Virginia: ¿Estás bien?

-Ay, madre. Virginia.

-La quimioterapia es un tratamiento muy agresivo

que puede provocar una bajada de tensión en el paciente.

Lo mejor, en estos casos es tumbarle,

levantarle las piernas,

para que llegue más sangre a su cerebro y se recupere antes.

¿Qué tal, Virginia? ¿Mejor? -Sí, estoy bien, de verdad.

-¿Sí? Bueno. Ha sido una bajada de tensión.

Es muy normal en estos casos, ¿eh? -Mm...

-Lo que sí que te voy a pedir, es que te quedes aquí tranquilita,

reposando, hasta que venga de nuevo a tomarte las constantes.

-Vale. -¿Vale?

-Nada. Si ha sido una cabezadita. Sin más.

-Vale, bueno. Reposa, ¿eh? -Hasta luego.

-Ay...

Venga, vamos a ver al doctor Blanco.

-¡Eh! No, no, no, no, no, no.

Tú quieta aquí, quieta aquí,

te esperas a que venga la enfermera y luego te vas a tu casa.

-Vale.

-Y yo..., me voy sola a ver al doctor, ¿eh?

-Venga..., suerte. Seguro que está todo bien. Ya verás.

-Sí. Gracias, Virginia. -Venga. Hasta luego, cielo.

(MEGAFONÍA: Doctora Rey, acuda al departamento de Hematología).

Vaya, Omar, veo que ahora sí que puedes utilizar el móvil, ¿eh?

-¿Qué haces aquí? -¿Cómo que qué hago aquí?

Vamos a ver: soy tu padre.

Y lo menos que puedes hacer, es cogerme, si te llamo, ¿vale?

Como no me contestabas, no sé... Me estaba preocupando.

Me estaba temiendo lo peor. No sé... Pensé que...

-Ya. Lo peor. Que hubiera vuelto a la cárcel, ¿verdad?

Pues tranquilo, que solo estoy en el médico.

-No quería decir eso.

Sencillamente, me asusté, porque me preocupo por ti.

Venga. Cuéntame, hijo: ¿cómo estás?

-¿Que te preocupas por mí?

Pero, si no sabes de qué hablar conmigo desde hace cuatro años.

Y ni siquiera eres capaz ni de mirarme a la cara...

-No digas tonterías, ¿vale?

Sabes, perfectamente, que he estado a tu lado todo este tiempo.

Y que estoy muy contento de que estés fuera. Todos lo estamos.

¿No viste la fiesta de bienvenida que te organizamos, hijo?

-¿La fiesta? ¿Qué fiesta?

¿Esa que había un montón de gente que no sabía ni cómo mirarme?

¿Que me miraban con miedo? ¿Que me veían todavía como el preso?

Me hubiera dado igual, si hubiera estado allí mi hijo.

-Ya... Mira... Álvaro está en casa de un amigo.

No sé: Me dijo que te llamaría.

-Ya... Y yo, tonto, voy y te creo.

Pues, no me ha llamado.

Seguramente, porque tú le has metido en la cabeza

que soy una mala influencia.

Porque si no, yo sé que él hubiera venido.

-Mira. Omar: Álvaro lo ha pasado muy mal todo este tiempo, ¿vale?

-Mira: Estoy enfermo y necesito descansar.

¿Te puedes ir, por favor?

-¡No me voy a ir de aquí hasta que no sepa que estás bien!

-¡Pues te quedas en la sala de espera, pero adiós!

¿No me has oído?

-Vale.

Como quieras, hijo. Me voy.

(Vomita).

Javier...

Javier, ya está bien, ¿eh?

Voy a hablar con tu oncóloga para que te dé la baja.

¡No!

No puedes trabajar estando enfermo.

Pepa, precisamente tú, no me des esos consejos. ¿Eh?

Lo puedo compaginar perfectamente.

Toma, los resultados de los marcadores tumorales de Gloria

Gracias. Hazla pasar, por favor.

Oye..., si necesitas ayuda, pídela, que no es ninguna deshonra.

Estoy bien. Hazla pasar... Gracias.

Hola, Dacaret. Hola.

Toma, el informe que me pediste. Vale, gracias.

Oye, te quería comentar una cosa... Ya, ya sé lo que es. Me lo imagino.

Sobre Omar, ¿no? Escúchame, Clara. Es un exconvicto.

Ya ha pasado mucho tiempo en la cárcel

y se merece una segunda oportunidad y no tienes que tenerle miedo, ¿vale?

Que no, que no te preocupes, no es de eso.

No le tengo ningún miedo. Ah...

Era otra cosa. Mira: Se trata de Palacio.

Vale. ¿Y qué pasa con Palacio?

Pues, eso me gustaría saber a mí.

Mira, tendrías que haberla visto cómo ha tratado a un paciente.

Es que no la he reconocido. No era ella.

Está rara; está irascible.

Vamos. Yo creo, más bien estoy segura,

de que tiene que ver con la marcha de Mir.

Y lo entiendo, ¿eh?

Porque eso de que alguien te deje plantada,

de la noche a la mañana, en fin...

Pero bueno. ¿Sabes qué pasa?

Que he estado pensando

que, como vosotros tenéis más amistad y confianza,

¿por qué no hablas con ella?

Bueno, pues intentaré buscar un hueco.

Pero, primero tengo que atender a Omar.

Claro, sí, sí. ¿Vale?

Muy bien. Venga. Hasta ahora. Adiós.

-Buenos días, doctor. Hola, Gloria. ¿Cómo estás?

Bueno..., la posibilidad de que el cáncer haya vuelto

me está... comiendo por dentro.

Ahora, además de este cansancio, tengo dolores articulares.

Bueno, tengo los resultados de los marcadores tumorales.

Son negativos. ¡Ah!

Ay... Esto quiere decir que se descarta el cáncer.

No. Esto tranquiliza, pero no lo descarta.

Hay que esperar el resto de las pruebas.

Si los resultados no descartan el cáncer

y yo me encuentro tan mal... Esto es una metástasis.

No, vamos a ver. Gloria.

Vamos a quedarnos con la información del negativo,

que es buena, para empezar.

Y voy a pedirte un TAC.

Lo siento, doctor, pero, no pienso hacerme más pruebas.

Gloria, los marcadores tumorales no son suficientes

para descartar el cáncer.

-Lo siento...,

pero no. Muchas gracias.

Sé que puede no entenderse mi postura.

Pero, es que... Yo ya he pasado por un cáncer.

Y ahora, me siento tan mal que...

Estoy tan angustiada, que casi no puedo respirar.

Y aunque el doctor Blanco diga

que hay que seguir haciendo estudios, pues...

Pues, yo no pienso empezar a buscar hasta encontrar algo malo.

Lo siento, pero...

Pero no. Muchas gracias.

Ante el cuadro de anemia,

insuficiencia renal y vómitos con sangre que ha presentado Omar,

el doctor Dacaret ha consultado su caso con varios especialistas.

Tras lo cual, decidieron realizarle al paciente una panendoscopia oral

para descartar que estuviera sufriendo

un sangrado digestivo e ingresarle.

Una panendoscopia es una prueba

con la cual podemos observar el esófago, el estómago y el duodeno

con una camarita.

Y gracias a esta, hemos podido descartar el sangrado.

-A ver, doctor: entonces, ¿qué le ocurre a mi hijo?

-Bueno, por ahora no tiene dolor, pero tiene malestar general.

Y además, hace mucho tiempo que no orina.

Así que, yo intuyo que puede ser un problema de los riñones.

-Ya, pero ¿qué le pasa? ¿Tiene piedras?

¿Va a perder el riñón? ¿Necesita un trasplante? ¿Qué?

-Mm... Por ahora no. -Entonces, ¿qué le pasa?

-Pues, es que no lo sé.

Tenemos muchos datos, pero, tenemos que unirlos.

-Vamos. O sea, que no tienen ni idea, ¿no?

-Bueno, ya está, ¿no? Deja al médico en paz.

Que el que está en la cama, sin poder moverse, soy yo.

Si hay alguna pregunta, ya se la hago yo.

Muchas gracias, doctor.

Si... puede dejarnos a solas... -Sí. Por supuesto.

-A ver, hijo, ¿por qué te pones así conmigo?

A ver: eso otra vez, no; ya te lo he dicho.

Álvaro necesita tiempo, y tú también.

-¿Tiempo? -¡Sí!

-¡Pues eso es, precisamente, lo que no tengo,

porque lo he perdido en la cárcel!

Mira, papá: Si Álvaro está en la casa de un amigo, como dices,

me vas a decir dónde está.

Y en cuanto salga, voy a ir a por él,

y nos vamos a ir de esta ciudad, ¿entiendes?

-Mira: No puedes hacer eso, ¿de acuerdo?

Además de ser su abuelo,

me he ocupado de él, durante cuatro años,

y creo que tengo derecho a opinar. ¿No te parece?

Mira: Los dos tenéis aquí la vida montada,

y no puedes ahora, ahora de repén...

-¿Vida? ¡¿Vida?! -¡Sí, sí!

-¿Llamas vida a un día y otro, todos iguales,

con la gente que te conoce,

mirándote como si fueras el criminal que intentas dejar de ser?

¿Has pensado en eso?

-Hijo, nadie te mira así, ¿de acuerdo?

Lo que quieres hacer ahora es muy egoísta por tu parte.

¿No te das cuenta de que lo que importa es Álvaro, tu hijo?

-¡Pues claro! Porque es lo más importante.

Porque nos queremos. Queremos estar alejados de ti.

Así no podrás meterle en la cabeza que su padre es un delincuente.

-Mira: Eres un desagradecido, ¿de acuerdo?

¡No tienes ni idea de nada! Pero bueno, allá tú.

No te voy a decir dónde está.

Sencillamente, te voy a dar su teléfono,

¡y así, escucharás lo que tiene que decirte!

Omar, ¿qué te pasa? ¡Omar! ¡Omar!

¡Enfermera!

¡Ey, hijo!

Hola.

Hola. ¡Hola, doctor!

Hola, Virginia. ¡Ay! ¿Te has recuperado ya del desmayo?

Mm..., la verdad es que estoy mejor, sí.

El que algo quiere, algo le cuesta. Algo le cuesta.(Ríe).

Oye, quería hablarte de Gloria. Ya.

Tiene miedo a seguir haciéndose pruebas.

No sé. Es que siempre le pasa igual.

En el grupo de apoyo en el que estábamos, le pasaba lo mismo.

¿Sabes qué necesita? La fuerza de alguien.

Que alguien le empuje. Porque ella cree que no tiene fuerza.

Pues, para eso te necesito yo a ti, ahora.

Vale. Pues... pásame el bolso. Ahí. Voy a llamarla.

Ajá... ¿Y qué le vas a decir? -¿Que, qué le voy a decir? (Ríe).

Pues la verdad.

Que la necesito, ¿no? (Sonríe). Una mentira piadosa.

El que algo quiere, ¿mmm?, algo le cuesta.

Algo le cuesta.

-Romero. -¿Qué tal, Pepa? Dime.

-Una cosa: Es que me da la sensación de que Blanco no está bien.

-Yo, no sé.

-Bueno, se está desviviendo, como siempre, por sus pacientes,

pero por él mismo, no está haciendo nada.

¿Qué hacemos?

-Me encargo yo. Me encargo yo. -¿Sí?

-Gracias, Pepa, ¿eh? -Vale.

Pues pobre Omar. Hola, Marta.

Hola. -Hola.

Tú imagínate, después de tantos años en la cárcel,

salir, y enfrentarte a los prejuicios de los demás.

Pfff... Mm...

Vale.Venga. Hasta ahora.

-Adiós... -Hasta luego.

-Toma, anda. Suénate el cabreo ese que tienes,

que eso se incrusta en la cabeza, a la larga y puede ser peligroso.

-No me pasa nada.

-¿Cómo? A ver... No te pasa nada, ¿no? Por eso frunces el ceño así.

-¡Que no he fruncido el ceño! Mm... -¿Que no? Ya, claro.

Como aquella vez que fuimos al parque,

que hacía un sol increíble y te enfadaste conmigo.

Y te dio el sol en la cara y en la cara y en la cara,

y cuando llegamos a casa, ¿qué tenías aquí?

El ceño fruncido. Así. Todo el rato.

Dos días riéndonos estuvimos. Te acuerdas, ¿no?

-Es verdad. Sí. -¿Sí?

A ver, Marta, escúchame: ¿Me puedes decir qué te pasa?

-Tengo que irme.

-Ah...

Después de recibir la llamada de Virginia pidiéndole ayuda,

Gloria llega al hospital algo nerviosa.

-¿Se puede? -Sí.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal, Virginia? ¿Qué tal estás? -Bien, bien, yo estoy bien. Eh...

Solo queríamos hablar contigo.

-O sea, ¿me habéis hecho venir con...,

con lo cansada que estoy y los dolores que tengo?

¿Esto es una encerrona o qué?

Gloria: Virginia solo quería que volvieses para hacerte el TAC.

Es necesario.

Sea cual sea el resultado, cuanto antes lo tengamos, mejor.

Aunque no sea cáncer.

Tiene razón. A ver, Virginia: tú eres mi apoyo, ¿vale?

Tú has pasado por un cáncer. Tú sabes lo que es eso.

Si no llega a ser por ti, de verdad,

yo hubiera tirado la toalla hace tiempo. ¿Vale?

-Ay...

Ay, cómo me duelen las rodillas... -A ver...

¿Me permites? Siéntate, siéntate aquí, un segundito...

-Ay... -A ver...

Sí. Míralo, Javier. Parece un eritema nudoso. ¿Ves?

Gloria, ahora sí es importante hacer las pruebas.

Esto nos abre un nuevo enfoque.

-A ver, ven. Siéntate aquí, Tranquila.

Vamos a programarlo. Vale.

Hasta ahora. -Venga, hasta ahora.

(MEGAFONÍA: Jefe de Servicio, acuda a la Dirección, por favor).

-Javier: ¿No te habías dado cuenta del eritema?

Quiero decir: ¿No había referido dolor articular o algo?

No, no lo había visto. Y no necesito que me hagas de niñera

No soy tu niñera, Javier. Es que... Aunque aún no descarto un tumor,

es posible que las pruebas sí descarten una recidiva del cáncer.

Hay que hacer un TAC y después, si procede,

biopsiaremos uno de los ganglios afectados

para tener un diagnóstico definitivo.

Tras haber sufrido un desmayo,

Omar recuperó la consciencia y fue sometido a un estudio inmunológico.

Queríamos ver si había algo que estaba dañando el riñón,

y todo está bien, a excepción de los anticuerpos MGB,

que estaban actuando contra la membrana

que ayuda a filtrar los desechos y el exceso de líquido en la sangre.

-Pero entonces, ¿qué me quiere decir?

¿Que mi hijo se está destruyendo a sí mismo?

-Pues eso creemos, sí.

-Bueno... Pues si es la misma historia de mi vida.

-Mira, podría tratarse de una enfermedad

que se llama Goodpasture.

Pero, necesitamos el resultado de la biopsia para poder confirmarlo.

¿De acuerdo?

La enfermedad de Goodpasture es un trastorno autoinmune

que puede desencadenarse por una infección respiratoria,

o por la inhalación de disolventes

y produce los síntomas que tiene Omar.

-Eso seguro que ha sido algo que has respirado en el taller, hijo.

-Y eso, ¿a qué viene ahora?

-Bueno, si se confirma esta enfermedad,

la parte buena es que existe tratamiento, ¿vale?

-Paso.

Que paso de tratarme. No me voy a tratar.

-Vamos a ver, Omar: Escúchame.

Si no te tratas, puede ser mucho peor, ¿vale?

Porque tendrías que someterte a hemodiálisis,

a ventilación artificial o incluso a un trasplante de riñón.

-¡Que me da igual!

-A ver, doctor, ¿nos puede dejar a solas un momento, por favor?

-Claro. -Gracias.

A ver, hijo: ¿Qué ocurre?

Vamos a ver: Tienes que tratarte, ¿de acuerdo?

No puedes jugar con esto.

-No me quiere en su vida, papá.

He hablado con Álvaro y me lo ha contado.

-Ya... -Me ha dicho que todo es cosa suya.

Que con eso, tú lo has tapado para que no me doliera.

-Ya, bueno, los dos lo habéis pasado muy mal,

y ahora necesitáis tiempo, hijo y paciencia, ¿vale?

-Lo ha dejado muy claro... No me quiere en su vida.

Y yo sin Álvaro, no sé por lo que luchar.

Cuando estaba dentro..., en los días malos pensaba en él.

Pero, no me daba cuenta de que lo estaba pasando igual...

o peor que yo, sin un padre.

Yo he sido un egoísta.

Lo mejor será que vuelva a la cárcel.

-¡Ey! ¡Ey, Omar, no digas tonterías! ¿Me oyes?

Vamos a ver: No puedes rendirte ahora,

después de pasar lo más difícil.

Hijo: Aquí tienes mucho por lo que luchar, todavía.

Y yo voy a estar a tu lado siempre. ¿Vale?

Ven aquí, anda.

(MEGAFONÍA: Cristina Muñoz, acuda a la consulta...).

Los resultados del TAC y el análisis de los ganglios

muestran que no hay células cancerígenas...,

lo que descarta definitivamente la recidiva del cáncer.

¿Y entonces qué tengo, doctor?

Bueno, tienes una enfermedad que se llama sarcoidosis.

Sarco, ¿qué?

La sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria

que puede afectar a diferentes órganos.

En este caso, a los pulmones.

Es importante recalcar que los síntomas de esta enfermedad

pueden manifestarse de manera aguda o crónica.

Por eso, es muy importante un diagnóstico rápido.

Bueno, además de los síntomas iniciales,

junto con el cansancio y el dolor de las articulaciones,

bueno, pues son efectos secundarios de esta enfermedad.

¿Y cómo se cura? No hay un tratamiento específico.

El tratamiento consiste en tratar los síntomas

en función de la afectación y de los órganos implicados.

-Sí, en realidad, el diagnóstico depende de cada caso,

pero lo más importante es

que te lo hemos detectado muy temprano.

Eso va muy a tu favor.

De hecho, en algunas personas,

los síntomas remiten después de algunos años.

-¿Y la enfermedad desaparece? No.

Cuando hablamos de remisión es que la enfermedad está,

digamos, en pausa, pero, puede haber una recidiva.

Ay, doctor, es que hay días... que estoy agotada,

no puedo ni levantarme de la cama.

-Bueno, Gloria, no te preocupes. ¿Y si buscamos un grupo de apoyo?

Como el grupo en el que nos conocimos.

-Bueno, de hecho, aquí en el hospital tenemos Educación para la Salud,

y desde allí, os podemos echar una mano.

-¡Claro! ¿Vale? Que sí, hombre.

(MEGAFONÍA: Alejandro Merino, pase a Consulta 101).

Aunque la sospecha del doctor Dacaret

era que Omar está sufriendo la enfermedad de Goodpasture,

no podía confirmarlo hasta tener los resultados de la biopsia.

Hola, Omar.

¡Hola! -Hola. ¿Qué?

-Bueno, te informo: se ha confirmado el diagnóstico, ¿de acuerdo?

Y tengo que decirte, personalmente,

que me alegra mucho que accedas al tratamiento.

-Gracias.

Mira: Con este tratamiento, lo que vamos a hacer,

es que los anticuerpos,

que ahora mismo te están haciendo tanto daño

en el riñón y en el pulmón, paralizarlos un poquito, ¿eh?

Muy bien. Y así también, mira:

En cuanto estés un poquito recuperado,

vas a poder vivir una segunda oportunidad.

-Muchas gracias. -Bueno, pues nos vamos, ¿vale?

Venga, hasta ahora.

-Perdona un momento. ¿Te puedes quedar un ratito

para explicarme más detalladamente el tratamiento?

Ah, claro, por supuesto. Me quedo. ¿Sí?

Sí. Vale, pues os dejo.

-Muchas gracias. Hasta ahora.

Vamos a realizarle transfusiones, y también sesiones de plasmaféresis.

Es un método de recambio de plasma

que permite eliminar solo los anticuerpos

que afectan a los riñones.

El pronóstico es bueno, así que, en principio, debería mejorar.

Tenemos que empe.... (Gritos en una habitación).

(Tranquilo, ¿vale? Suelta...

Que te mato, ¿eh? ¡Que te mato! ¡Por favor!).

Omar, Omar, Omar... Suelta el cuchillo, por favor.

Por favor.

¡Omar, suelta a la enfermera, por favor!

Gloria vuelve al hospital.

Esta vez, viene a ver al doctor Blanco

para comentarle sus progresos

con la Asociación Nacional de Enfermos de Sarcoidosis.

Estoy bastante animada.

Por primera vez, me siento confiada.

Bueno, es gracias a Virginia y a la asociación,

que me han tranquilizado bastante.

Aunque la sarcoidosis es una enfermedad

para no tomar a la ligera,

pues, por lo menos ahora, estoy mucho más positiva.

Pues doctor, desde que estoy con el tratamiento,

me encuentro muchísimo mejor. Mm...

Sí. Y ya no estoy tan cansada.

La verdad es que... me encuentro muy bien, muchísimas gracias.

Quería agradecérselo. Bueno, a usted y a Virginia.

Y también, ponerme en contacto

con la Asociación Nacional de Enfermos de Sarcoidosis, pues...

pues ha sido de gran ayuda.

¿Y Virginia? ¿Cómo está?

Pues Gloria... lamentablemente, la hemos tenido que ingresar

porque la quimio no está funcionando.

-Ay... Claro, con razón no me cogía el teléfono.

Llevo todo el día llamando.

¿Puedo verla?

Claro, te acompaño a su habitación.

Vamos. Sí. Gracias.

Pues Virginia me ha ayudado mucho.

Me ha dado muchas ganas de vivir, de luchar. ¡De ser fuerte!

Ahora, voy a dejar de ser tan pesimista.

Lo voy a hacer por ella.

¡Virginia! -¡Hola!

-¡Hola! ¿Cómo estás?

-Ay, perdonad que no me levante a saludaros, ¿vale?

(Ríen).

-Bueno, he venido a agradecerte que me has ayudado muchísimo.

Y también la asociación. ¿Verdad, doctor?

Sí, claro.

-Bueno, no te preocupes por nada,

porque ahora aquí estoy yo para ser fuerte, ¿eh?

¿A que sí, doctor? Sí.

¿Necesitas algo?

-No, nada. Estoy cansada. Quiero dormir.

-Bueno. Pues, os...os dejo solas.

-Sí. Ya me quedo yo con ella, doctor.

-Hasta luego.

Omar recibió una transfusión, como parte de su tratamiento,

y ha recibido el alta.

Pero, ha sido denunciado.

Va a tener que rendir cuentas ante la justicia.

-Discúlpame por todo.

¿Cómo está la enfermera? -Bien. Ella está bien.

-Lo siento, pero, no tenía otra opción.

Al salir de la cárcel creía que iba a tener algo, pero...

Pero no está.

Así que, mejor que me quite de en medio.

-No tendrías que haberte rendido, Omar.

-¡Hijo! ¡Omar! ¿No te das cuenta de que te estás arruinando la vida?

-Hace ya mucho tiempo que me arruiné, papá.

Lo mejor es que Álvaro esté como hasta ahora: sin mí.

Y contigo.

-No. -Vamos.

-¡Ah, ah, ah, ah!

-Es ahí, ¿no? -Sí.

-Sí. -Sí.

-Sí, lo tienes inflamado. -Vale, vale.

-Pero, bueno. No tienes nada, está bien.

-Vale, me alegra.

Oye, ¿me vas a decir ya lo que te pasa o no?

-A ver, es que el otro día..., ah... en la Sala de Personal, pues...

no sé qué me pasó, la verdad. -Ya.

-No sé. Como que sentí la necesidad de besarte,

y eso no me hubiera pasado si hubiera estado bien.

-¡Ah! Ah, pues muchas gracias por la parte que me toca.

-No, a ver. Me entiendes, ¿no?

Es que, desde que se fue Mir, estoy como confusa, estoy enfadada...

Le echo mucho de menos,

pero, al mismo tiempo le odio, por haberme... dejado así.

-Mira: ¿Sabes lo que he aprendido del último paciente que he tenido?

Que nos pasamos la vida buscando nuestro sitio.

¿Y sabes lo único que es constante?

El cambio.

-¡Huy, Dacaretti! Ja, ja... ¿Esa frase es tuya?

-Pues claro que es mía. Por eso quisiste besarme.

-Bueno, bueno. Toma. Anda.

-No, si no tengo mocos. -No, no. Para sonarte el ego.

-Ah... -Sí. Que te va a venir bien.

-Vale, vale. -¿Vale? Venga.

-Vale.

-Hola, cariño. Hola.

-Bueno. Cómo estás, lo primero. Bien.

-Que es que... A ver. No quieres hablar de lo del eritema nudoso, ¿eh?

Y es que lo que quiero explicarte es

que es normal que no estés al 100%, Javier. Sí.

Natalia, Natalia: No estoy al 100% porque no soy perfecto, nada más.

Y ahora, si me disculpas, vámonos, que tengo que ver pacientes.

Déjalo.

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Centro médico - 18/04/17 (1)

18 abr 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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