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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 17/10/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

- Hola. - Hola.

- ¿Cómo no me has avisado de que estabas aquí?

Me ha dicho Daniela que te han salido unas erupciones o algo así, ¿no?

- Sí, creo que es una posible psoriasis.

- ¿No te da la sensación de que mi hermana está un poco rara?

- Pepa, tranquila. Está rara.

Está nerviosa, claro que sí.

Pero es que son muchas pruebas sin saber qué le pasa.

- Ya. Pero es que, aparte, yo creo que le pasa otra cosa.

La conozco. Es mi hermana.

- Me contó que las cosas en casa no están muy bien.

- Ya. Sí, me parece que están teniendo problemas

para llegar a fin de mes,

y me imagino que eso le estará generando...

- Estrés, claro.

- Eso, y el problema que tiene con la ansiedad.

- ¿Cómo vas de la muñeca?

- Pues la verdad que me molesta todavía un poquito, ¿eh? No sé si...

- Bueno, en principio, es normal. Es por la operación.

Seguramente que en un par de días vas a estar mejor,

y vas a poder empezar con la rehabilitación.

- Yo, de hecho, te puedo ayudar con lo que sea,

nos dices ejercicios y lo hacemos en casa las dos juntas.

- Gracias, cariño.

- Y Rosa: Me gustaría hablar contigo.

- No te enfades por lo que te voy a decir.

- No, no. De verdad, por favor, no te enfades.

- Eres mi hermana mayor y me preocupo por ti.

Rosa: Por algunas contestaciones que das, por tu estado,

por alguna conversación que he tenido con Daniela y...,

bueno, y otros indicios,

creo que puedes tener un trastorno alimenticio.

- Mira. Cuando tengas una solución para mi problema,

que es que mi marido y yo estamos en el paro

y que ella quiere dejar la universidad, entonces me llamas.

(Música)

Santiago, que ha llegado al hospital

como consecuencia de un grave accidente de tráfico,

tiene la tensión baja, y le cuesta mucho respirar,

además de tener un fuerte dolor en el pecho y la zona lumbar.

- Vale, pues vamos a Rayos, venga.

nos hemos llevado al paciente directamente a Rayos.

Y en la placa de tórax hemos encontrado un hemotórax.

Que es una acumulación de sangre

en el pequeño espacio que hay entre el pulmón y la pared torácica

y eso lo que hace es impedir

que los pulmones puedan inflarse completamente

por eso ha sido necesario trasladarle a reanimación

y en estos momentos le están colocando un tubo de drenaje

para poder vaciar toda esa sangre.

Eso debería ayudar a que el paciente vuelva a respirar con normalidad.

(Música)

Guillermo es un paciente habitual del hospital,

y hoy acude a una de sus sesiones de hemodiálisis que tiene programadas.

- Pues ¿cómo quieres que esté? Vengo aquí para ver si la medicación

me va bien para el hígado y la psoriasis,

y mira este, me habla de todas sus enfermedades.

- A ver, que Willy es un poquito peculiar, pero es muy buena gente.

- ¿Un poquito peculiar? Menudo pesado, Pepa.

- Bueno, venga. Para animarte un poco, te invito a comer.

- Tú, con tal de seguir siendo la hermana guapa,

ya no sabes qué más meterme en el cuerpo.

Pero ¿cómo voy a mejorar así?

Me han dicho que el estrés influye sobre la psoriasis.

Y aquí no paráis todos de agobiarme y de estresarme.

- ¡Pero Rosa!

- Hola.

- ¡Pufff...! No sabes lo que necesitaba este café.

- Álvaro, lo siento. Sí, ayer hicimos mucho ruido.

- No. Tranquila, no te preocupes.

Yo tenía que despertarme pronto sí o sí y...

Entiendo que Curro, Palacio y tú os quedarais más rato.

- Ya, yo hubiera terminado antes.

Pero Curro se tomó alguna copa de más y se puso un poco pesado, la verdad.

- Ya. Pues suerte que Aníbal duerme como un tronco.

Porque, si le llega a despertar, le hubiera dicho un par de cositas.

- Oye, ¿a ti no hay algo de Curro que no...?

O sea, es que yo no term...

- Sí.

Sí, sí. El tío mastica con la boca abierta, ¿no?

- No, pero ¿sabes a mí lo que me dejó muerta, Álvaro?

Cuando le dijo a Marta que cerrara las piernas

porque esa postura quedaba fea en una chica.

- Pufff... Ya.

- Le he preguntado si lo va a llevar a la boda.

- ¿Y?

- Todavía no lo sabe.

- Bueno. Pues, si viene sola, tampoco pasa nada, ¿no?

- Ojalá.

(Música)

- Bueno. Pues te dejo un ratito. ¿Vale? Luego vengo.

- Venga. Gracias, ¿eh? Hasta luego. - ¡Hola!

- Digo: Bueno, como hoy no tenemos consulta,

voy a pasar a verlo, a ver qué tal está.

- Pues sobreviviendo, mira. Pero positivo, siempre positivo.

Nunca negativo. Como me dices en las consultas.

- Además, te tengo que contar.

- Que he conocido a una mujer. - ¿Sí?

- Sí. Pensaba que iba a ser un personaje secundario,

pero al final va a ser la prota de mi peli.

- ¿Va a ser la prota?

¡Huy, esa tos!

Esa tos suena muy mal, ¿eh?

- Mm, no te creas, si esto me pasa mucho, ¿eh? Últimamente.

- Pues no. Hay que írselo a mirar.

Cuando termines aquí te vienes, y que te lo mire un médico.

- Gracias. Hasta luego.

(Música)

Santiago, el paciente operado de urgencia de un hemotórax,

se recupera favorablemente tras la intervención.

- Como ya te han informado, la colocación del drenaje

ha ido bien, sin complicaciones, y el pronóstico es bueno. ¿M?

- Vale. Pero, entonces, ¿por qué... me duelen tanto los riñones

y la tripa? Unos pinchazos terribles.

- Pues es raro, porque te hemos puesto bastante analgesia.

- La temperatura está bien, pero la presión arterial está bastante alta.

- Vale, gracias, Mar.

- Nada. Hasta ahora.

- Es que, doctora: Soy... hipertenso, y...

- No he tomado la medicación desde que estoy aquí.

- Vale. Bueno, voy a explorarte el abdomen, a ver ese dolor.

En la exploración abdominal no hay ningún signo llamativo,

porque le duele de una forma difusa.

No tiene dolor en una zona concreta.

Así que podría ser desde una gastritis hasta un estreñimiento,

o incluso una infección en los riñones.

El dolor ¿lo tenías antes del accidente,

o tú lo asocias con el accidente, o te ha aparecido ahora?

- No, lo tenía antes ya. Una semana, no sé, no sé.

- ¿Y habías consultado al médico por el dolor?

- No. No, pero... iba a ir al..., al fisio. Ya no lo sé si voy a ir.

Llevo años sin ir a un hospital. No me gustan ni aguanto los médicos,

ni los enfermeros, ni el olor, nada, no.

Soy de los que piensa que, cuanto más lejos de un hospital, mejor.

Y como mucho voy al fisio. Nada más.

- ¡Pues menudo historial! Esto no lo aguantaba ni Bruce Willis, ¿eh?

Por muy duro que sea. - Ya te digo.

- Sí, pues aquí Bruce Willis ha expectorado sangre, antes.

- Sí, pero poco. Poco, muy poco, ¿eh? Un poquito.

- Bueno, según la exploración no tienes fiebre ni disnea,

y tu estado general es normal,

así que voy a hacerte varias pruebas.

- Lo de la expectoración con sangre no podemos pasarlo por alto.

Así que he consultado con mi supervisor,

y he solicitado un análisis de orina y otro de sangre.

Sobre todo para descartar infecciones bacterianas, como el neumococo,

la legionela o la tuberculosis.

No hemos encontrado nada raro, en el electrocardiograma,

ni en la radiografía... - Mm...

- Así que todo me hace pensar

que pueda ser un cuadro de infección respiratoria.

Vamos a hacerte un cultivo de esputo,

lo mandaremos a analizar a Microbiología

y te pondré tratamiento.

- ¡David! ¡David!

¡David García! ¡David!

- Señora. Señora, señora, cálmese. Cálmese, tranquila.

Tranquila. ¿Qué ocurre? - David García.

- ¿Qué ocurre? ¿En qué puedo ayudarla?

- David García. - No sé quién es.

- David García, mi marido. - ¿Está en este hospital? ¿Seguro?

- Sí. He visto un accidente por Internet,

y decía que lo habían traído aquí.

- Vale. Vale, vale. Sí, sí. Creo que sé quién es.

- Es mi marido. - Mmm...

- Por favor, ¿puedo verlo? ¿Cómo está?

- Señora, cálmese. - ¿De acuerdo? Sí.

He hablado hace un rato con la doctora que lleva su caso,

y no es tan grave como parece por el vídeo. ¿De acuerdo? Está bien.

- ¡Ah! ¡Ah!

(Música)

¡Ah! ¡Ay! Es que mi marido desapareció hace dos años.

¿Puedo verlo, por favor?

- Sí. Sí. Sí, sí. Venga conmigo.

- Es aquí. - Si.

- Bueno, pues eso, te tomas los medicamentos que te he recetado,

y nada, la semana que viene te programo la broncoscopia,

y en un par de diitas nos vemos para la sesión de hemodiálisis.

Así aprovechamos y no te perdemos la pista.

- Vale, perfecto. Pues muchas gracias.

- Hasta luego. Venga, que te acompaño.

- Venga. Eh... Es Fabi.

Y le de dicho que venía a ver a un amigo.

Entonces, si no te importa, sígueme un poco la bola, ¿vale?

Es que no quiero que me deje porque estoy viejo y decrépito.

- Pero vamos a ver, que yo creía que estabas mejor de autoestima,

que tienes 51 años y estás estupendo.

- Por... por favor.

- ¡Hola, cariño!

- Mira. Lucía, mi..., mi psicóloga, Fabi, mi novia.

- Gracias, mucho gusto.

Bueno, ¿y qué? ¿Cómo está tu amigo Vicente?

- Huy, Vicente, Vicente está hecho un chaval.

Sí. Se rompió la rodilla, bailando y eso.

Pero nada, ya está, pues regenerado, como un esqueje de aloe vera.

- Es que los golpes en la rodilla son tremendos, ¿eh?

- Bueno. Voy a buscar el coche, que vamos tarde.

- Adiós. Encantada. - Ahora voy, ¿eh? Venga.

- Monísima, pero a mí no me obligues a decir otra mentira nunca más, ¿eh?

- Vale, pero... Gracias, ¿eh?

- Vale. Venga. Anda, cuídate.

- Venga, hasta ahora.

- ¡Ay, Lucía! - ¡Hola!

- ¿Qué tal? - Bien. ¿Tú?

- ¿Me echas una mano con una mentirijilla?

- Bueno, depende. A ver.

- A ver, es una mentira piadosa. Es para ayudar a mi hermana.

- Mi hermana vino hace unos días al hospital

y le diagnosticaron psoriasis.

Pero el caso es que yo estoy preocupada por ella,

por algo más que la psoriasis.

Es que me ha costado mucho convencerla

Le he dicho que vaya por el tema del estrés y la psoriasis.

Pero en realidad lo que yo pienso es que tiene anorexia.

- Y ¿no te importaría hablar con ella y enfocarlo...?

- A ver. Yo voy a hablar con ella,

pero ya veré cómo lo enfoco. ¿Te parece?

- Venga. No te preocupes, que va a ser tos. Adiós.

El primer paso para combatir la anorexia es que el paciente

reconozca que tiene un problema.

Algunas de las recomendaciones que solemos hacer es que el paciente

disminuya la actividad física, aumente la vida social

y se ponga unos horarios para comer.

- Doctora Barco, permiso.

- Sí.

- Adelante. - Sí, gracias.

(Música)

- Hola, David.

Es mi marido.

¿Qué te pasa?

Desapareció hace...

hace dos años,

y... hasta hoy.

¿Cómo estás?

- Señora: Eh...oiga. Entiendo su emoción,

después de todo lo que debe haber pasado,

pero su marido ha sufrido un accidente muy grave,

está convaleciente, y ahora mismo lo que necesita es descansar.

- Sí, claro.

- Sí, ahora es mejor que descanse.

- Acompáñeme, por favor.

(Música)

- Pues estamos con muchísima presión en casa.

Desde que mi marido dejó el trabajo, pues pasa muchísimo tiempo en casa,

y claro, pues eso genera discusiones.

Por otro lado, Daniela, pues ha dejado de estudiar,

se ha puesto a trabajar, repartiendo flyers.

Con lo que nos ha costado costear la universidad.

Bueno, y por otro lado, pues... salir a correr todos los días

pues la verdad que no me llegan las horas del día.

- Pero hombre, hacer ejercicio normalmente

quita el estrés no lo aumenta, ¿no?.

- No, bueno, si yo normalmente me encuentro muy bien después de correr.

Pero claro: Hacerlo tres veces al día,

la verdad que me condiciona muchísimo, los horarios.

- ¿Y por qué no vas a correr una vez?

- Pues porque... Porque es sano.

Y es que además tampoco quiero engordar.

Y ¿qué comes, después de ir a correr?

- Pues todo muy sano: mucho vegetal, mucha verdura...

- ¿No tomas nada de proteínas?

- ¿Qué pasa? Has hablado con Pepa, ¿no?

- No, no, Pepa solo está preocupada por ti.

- Me parece increíble que creas a Pepa antes que a mí.

¿Cómo puedo confiar en una psicóloga que no confía en sus pacientes?

(Música)

Tras realizarle una ecografía

con el objetivo de encontrar el origen de los dolores lumbares

y abdominales de Santiago,

la doctora Marco ha decidido solicitar un TAC.

- En la analítica de sangre no ha salido nada significativo.

Pero en la ecografía he visto una masa que me preocupa.

Y con el TAC vamos a ver con más detalle de qué se trata.

Santiago: En el TAC hemos visto un tumor

en la glándula suprarrenal derecha.

- ¿En los riñones?

- No. No es en el riñón exactamente.

Es en una glándula que hay justo encima del riñón derecho.

- Pero ¿eso es cáncer?

- A ver. Todavía no sabemos si el tumor es benigno o maligno.

Para eso tenemos que operarte, extraerlo y analizarlo.

primero tenemos que conseguir que se normalice tu tensión arterial,

que nos está dando bastante guerra, la verdad.

- No me pueden operar. Yo quiero salir de aquí.

Yo no puedo seguir en el hospital. No quiero que me operen.

- A ver, Santiago:

Entiendo que, después de haber superado un hemotórax,

la noticia de la operación es..., es una noticia muy complicada.

Pero, al menos, el accidente ha servido

para reencontrarte con tu mujer,

y su apoyo ahora puede ser muy beneficioso. Es...

Puede ser una oportunidad para ti.

- ¿Mi mujer? Yo no quiero ver a esa mujer.

No quiero que entre aquí. No quiero ver a esa mujer.

(Música)

Willy acude a su siguiente sesión de hemodiálisis

cuando la doctora, Rocío Jiménez,

llega para comunicarle los resultados de los análisis

que le realizó en su última visita.

Ya tenemos los resultados de los análisis de Willy,

y aunque no se observan alteraciones en la función coagulante,

sí en la función hepática y en la renal.

Algo normal, dadas las circunstancias del paciente

- Pues..., pues estoy como..., como flotando. Es que Fabi es fabulosa.

¿Sabéis la peli esta del Bruce Willis,

que está muerto, pero que no sabe que está muerto?

Pues yo me siento igual, ¿sabes? Es como...

Que a pesar de mis achaques estoy como en el paraíso.

- Ya estamos con las peliculitas, Guillermo?

- Es verdad, es verdad. Sí, que me lo dices siempre. Es verdad.

- Bueno, yo traigo los resultados de los análisis.

- A ver, Willy.

Rocío. Rocío.

(Música)

- Silvia. Hola.

- ¿Qué tal?

- Bueno. Justo te estaba buscando para hablar contigo

- ¿Habéis discutido?

Es que estoy un poco nerviosa porque va a venir...

Doctora, ¿puedo hablar con usted un momento?

- Sí, claro. Hablamos luego, Marta.

- Vale. Luego hablamos.

- Le quería preguntar por mi marido.

¿Cómo..., cómo está? ¿Puedo pasar a verle?

- Su nombre es... - Sonia.

- Sonia: Lo que sucede es que...

su marido me ha pedido expresamente que no la deje pasar a la habitación.

(Música)

- ¿Por qué?

- No me ha dicho el motivo,

pero tenemos que respetarlo, no nos queda otra.

- Pero...

Pero yo necesito verlo.

También hay que respetar...

el tiempo que yo no he estado... viéndolo, ¿no?

Creo que tengo derecho.

- Ya, pero podría ser que esté pasando

por algún tipo de estrés postraumático,

y en ese caso es mejor que vayamos con calma,

y que vayamos despacio.

Yo podría pedirle a Neuropsiquiatría que lo valorase.

Pero en cualquier caso eso tiene que ser después de la operación.

- ¿Qué operación?

- Sonia: De verdad que ahora mismo lo mejor que puede hacer

es irse a casa a descansar.

- Perdóname por lo de antes. Es que...

lo de la sangre no lo llevo muy bien. Soy un poquito escrupulosa.

- Bah, no te preocupes, para eso estamos.

- Bueno, según he visto, no tienes fiebre, ni disnea...

Tu estado general sigue siendo normal,

aunque la tensión la tienes un poquito baja,

¿vale? ¿Tienes dolores?

- Ninguno.

- ¿No? Bueno. Voy a auscultarte, ¿vale?

- Y a ver. Muy bien. A ver...

Percibo un roncus en la base pulmonar derecha.

Voy a hacerte otra analítica. ¿Vale?

- ¿Qué tal, Rocío?

- Muy bien.

Hay una consolidación en la base pulmonar derecha. M.

Así que vamos a aumentarle el antibiótico...

- Pero esta vez intravenoso, en vez de oral.

- Vale. - ¿Vale?

¿No..., no me podéis mandar a mi casa con la vía y..., y el catéter y todo?

- Pero ¿cómo a tu casa, Willy?

Seguramente te quedarás aquí, ¿no? Y además, con tu historial...

- No, no. Aquí sí que no me puedo quedar.

- A ver, ¿qué le digo a Fabi?

¿Qué va a pensar Fabi de mí, cuando se entere

de todo lo que me pasa? No, no...

O sea, yo aquí no puedo..., no me puedo quedar, no, no.

No. Que me va a dejar.

(Música)

Santiago recibe tratamiento para estabilizar su tensión,

antes de entrar en quirófano.

- ¿Cómo estás, David?

- ¿Qué haces aquí?

Había dicho que no entrase nadie.

- David: ¿Cómo que qué hago aquí? Vengo a ver cómo estás.

- Déjame solo. ¿No ves cómo estoy?

- ¿Cómo estás? ¿Eh?

- Sal de la habitación, por favor.

- No me pidas eso.

- No me hagas repetirlo, por favor: Sal de la habitación.

Me va a estallar el pecho.

- ¿Estás bien?

- Sal de la habitación.

- Sal de la habitación.

Por favor: ¿Puede venir alguien a ayudar?

Tranquilo. Tranquilo, David.

Tranquilo. Tranquilo, respira. Respira tranquilo, que ya viene.

- ¿Qué pasa? ¿Qué haces aquí?

- Nada.

- No puedo respirar. Tengo una opresión... Una opresión en el pecho.

La frecuencia cardiaca está bajando,

y la tensión arterial la tienes descontrolada.

Vamos a llevarte a la UCI.

Por favor: Dos celadores a la 312. Ya.

- Rosa, de verdad: Yo no te he engañado.

- Sí que me has engañado para ir a la psicóloga.

Así que te pido por favor que dejes de meter las narices en mi vida.

- Solamente quería ayudarte, ¿vale?

- Pero es que no necesito tu ayuda, Pepa.

- Ah, ¿no? ¿Me puedes enseñar lo que tienes en la bolsa?

Porque te he estado observando mientras hacías la compra.

- ¿Qué problema hay en querer comer sano?

- Es que esto no es comer sano.

Comer sano significa llevar una dieta donde están todos los nutrientes.

Y aquí, te aseguro que aquí no están.

- Lo que pasa es que tú no dejas de ver trastornos alimenticios

en todas partes.

- Que no, de verdad, que no. Rosa, por favor.

Que no es eso. Que no es eso.

Mira: Vamos a hacer una cosa.

Por favor. En serio: Mira, llévate este pollo,

para que lo cocines con lo que has comprado.

¡Algo de proteína! - Déjame en paz.

(Música)

Sonia, la mujer de Santiago, ha pasado la noche en el hospital,

a la espera de noticias de su marido ingresado en la UCI.

- Le dije que se fuera a casa a descansar.

- Sí, pero... No podía dejar solo a mi marido.

¿Cómo está?

- La tensión arterial de Santiago estaba totalmente descontrolada.

Al igual que su ritmo cardiaco.

Y en ese estado no podíamos operarle.

Pero ahora ya está estable y está siendo intervenido.

- ¿Y se va a recuperar?

- Hasta que no analicen el tumor, no sabrán si es benigno o maligno.

- Vale. Bueno, pues yo me... Me quedaré hasta...

Hasta que lo sepamos.

(Música)

- Sonia, me... Me sabe mal tener que repetirle esto,

pero Santiago me pidió que no le dejase pasar a la habitación.

- ¿Santiago?

- Sí. - ¿Santiago, mi marido?

Mi marido se lleva David. No se llama Santiago.

- Pues es el nombre que nos dio a nosotros cuando le atendimos.

(Música)

- ¡Hombre! Después de tanta prueba, mi médica favorita.

- Bueno. Ya tengo los resultados de la radiografía y del angiotac.

- Ha empeorado la consolidación basal.

- Bueno, eso quiere decir

que la infección pulmonar ha empeorado a pesar del tratamiento.

Así que bueno, voy a aumentarte los antibióticos...

- Y vamos a adelantar la broncoscopia.

Además, en el angiotac

he visto una pequeña masa que obstruye el bronquio.

Así que voy a tomar una muestra, y la mandaré a analizar.

(Música)

La doctora Marco ya dispone de los resultados

del análisis realizado al tumor que extirparon a Santiago.

Ahora sabrá si su paciente tiene cáncer o no.

(Música)

Willy espera los resultados de su muestra bronquial,

mientras sigue sin experimentar síntomas de mejoría.

- Ya verás que no será nada.

Tú eres un hombre muy fuerte. Y te has recuperado de cosas peores.

- Mm...Fabi:

¿Me das un besito?

- No, ahora no es el momento.

- Cariño:

¿Tú te acuerdas de esa peli del Bruce Willis,

que salva al mundo de un meteorito,

y que luego se quita de en medio para que su amorcito vaya con otro?

Pues yo voy a hacer lo mismo, no te preocupes.

Te dejo libre.

Me quito de en medio para que te puedas ir con quien quieras.

- Ay, pero ¿qué estás diciendo? Que yo no me quiero ir con otro.

¿Tú te crees que vendría aquí todos los días si quisiera dejarte?

- Ya, pero si es que ni me besas ni nada.

- Pero no me digas que por esta tontería

te estás comiendo tanto la cabeza.

A ver: Que si yo no te beso no es porque no sienta algo por ti.

Es porque tu saliva tiene un sabor amargo. Como a bilis.

- ¿Bilis en la saliva?

- Hay que hacerle una endoscopia.

(Música)

- ¿Qué haces aquí? Había dicho que no entrase nadie.

- David.

Bueno, no sé, igual te llamo Santiago, ¿no?

¿Quién era esa mujer y ese bebé?

- ¿Qué mujer?

¿Qué mujer?

No sé de quién hablas. Estoy con anestesia.

Se habrá equivocado, yo qué sé.

- Pues la anestesia te deja fuerzas para mentir, ¿eh?

¿Me puedes decir por favor qué te pasó de verdad?

¿Me lo puedes decir?

- Pues... es que me marché.

Conocí a la que es ahora mi pareja y...

Y nada, estuvimos un año, mi mujer no lo sabía,

pero...

Se quedó embarazada.

Decidí desaparecer. No fue lo mejor, claro.

Pero entonces, me pareció la única salida.

Eso hice. Me marché.

Pensé que..., que no ibas a soportar el divorcio.

(Música)

- ¿Creías?

- ¿En serio?

¿preferiste desaparecer dos años?

¡Yo no sabía dónde estabas!

¡No sabía si te habías muerto, David!

¿Tú sabes cómo lo he pasado?

¿Preferías eso a decirme...

que te querías divorciar de mí?

Dios, qué malo eres.

Qué cobarde.

Qué hijo...

(Llaman a la puerta)

- Perdón.

Perdón, es que ya tengo los...,

los resultados de la Anatomía Patológica.

Pero no sé si quieres que te los dé ahora, o te los doy luego...

- No, está bien.

Que se quede, si quiere.

- Sí, sí, me quedo.

- El tumor es benigno.

Lo que tenía Santiago se llama feocromocitoma.

Es un tumor poco común,

situado en una glándula que hay justo encima del riñón,

y que en pocas ocasiones suele ser maligno.

Y en cierto modo podéis estar contentos.

- A mí me da igual.

- Pues Santiago: Hubiese preferido que tu mujer no se hubiera marchado.

Porque, en ocasiones, el feocromocitoma

puede ser hereditario.

Y si tenéis hijos, sería conveniente que les hiciésemos algunas pruebas.

- No, ella...

Ella no tiene hijos.

Yo sí: una niña.

- Ya, pues, en ese caso, avísanos cuando podamos hacerle las pruebas.

- De acuerdo.

(Música)

- Hola, Suso: ¿Qué tal? - Hola.

- Yo quiero un café. ¿Tú?

- Mm...un agua con gas. ¿Vale? - Vale.

- Hola. - Ay, hola.

- ¿Qué tal estás?

- Pues... estoy esperando a Pepa.

Si no quedo con ella, es capaz de presentárseme en casa.

- Es que parece que se empeña en que los demás estemos mal

para ir ella de salvadora de la humanidad.

- Bueno. Sea por lo que sea,

la cuestión es que tú no te encuentras bien tampoco, ¿no?

- Si yo ya te he dicho cuáles son mis problemas.

Lo que pasa que tú tampoco me crees. Y das las cosas por supuesto.

- No. Y me gustaría demostrártelo.

Yo te quiero escuchar, y de verdad que no juzgo.

¿Estás bien? ¿Eh?

- Ay, perdóname.

- No. ¿Estás bien?

- Que tengo un retraso muy gordo en el período.

Es que creo que me he quedado embarazada.

Si es que es todo culpa del maldito paro.

Tanto tiempo en casa mi marido y yo,

pues claro, que con tal de no discutir...

- Pero ¿te has hecho el test de embarazo?

Pues es que... tienes que saber la verdad cuanto antes.

Porque evitar los problemas no hace que desaparezcan, ¿no?

- Sí, tienes razón.

(Música)

- Cariño: Ya te traen los resultados.

- Sí. Ya tengo los resultados de la endoscopia,

te hemos hecho un CPRE

y hemos encontrado algo muy poco frecuente: una fístula broncobiliar.

- ¿Un qué?

- Le hemos hecho un estudio esofagogastroduodenal,

y se ha llegado a la conclusión de que las secreciones amarillentas

que acompañaban a la tos no son mocos, sino bilis.

Debido a una fístula: una conexión anormal

entre dos partes internas del cuerpo.

Cuando en su día te extirparon el quiste del hígado,

en ese lugar quedó una cavidad, y con el tiempo se ha llenado de bilis.

La bilis ha provocado una fístula, es decir,

una comunicación entre esa cavidad y uno de tus bronquios.

- O sea: que mi bilis es como Bruce Bilis.

Como el Bruce Willis, ahí, arrastrándose por los conductos

del aire acondicionado, esquivando las balas de los malos.

- Bueno. El siguiente paso va a ser una reparación por esfinterotomía.

- Tranquilo, cariño, que estoy contigo.

Mira: Como dijo Meryl Streep en aquella película a Robert Redford...

¿O era el Clint Eastwood? Bueno, a igual: Juntos lo superaremos. ¿M?

- Ay...

- Al final Curro viene a la boda conmigo.

Y me hace mucha ilusión.

Y parece que a él también, la verdad.

Además: Me ha pedido que me vaya a vivir con él.

- ¿Y qué le has dicho?

- Pues... llevo unos días dándole vueltas, pero...

creo que le voy a decir que sí.

- Guau, Marta: Es una decisión muy importante.

A mí cambiarte de casa sí que me parece una idea genial.

Incluso algo necesario. Pero... Con Curro,

¿no te parece que es un poco pronto?

- No entiendo. ¿Por qué dices eso?

- Es que... hay algo en Curro,

como que no termina de gustarme del todo. Como...

No sé, no me fío. Y me da miedo que te haga daño.

Mira: Estos días he sido muy consciente

de lo importante que es no precipitarse.

Y yo creo que a Curro todavía no le conoces bien.

Así que yo te puedo dejar dinero para que te mudes a otro piso

que te guste más...

- Mira, Silvia: No quiero dinero. ¿Vale?

Y me molesta especialmente que..., que tú me digas que...,

que me espere cuando... siempre has dicho

que te hubiera gustado salir con Mendieta mucho antes

- Marta, no es lo mismo. No compares, por favor.

- No, no es lo mismo porque es mi vida.

Y parece que te molesta que sea feliz.

(Música)

- Willy ha sido sometido a una esfinterotomía,

que consiste básicamente en colocarle una prótesis biliar.

Una prótesis biliar es una especie de tubo,

que impide la fuga de bilis hacia el bronquio.

La operación ha sido un éxito, así que, en pocos días,

lo más normal es que le demos el alta al paciente.

(Música)

- ¿Ves? Lo que os decía: que soy un superviviente nato.

Como el Bruce Willis. Que la vida no puede conmigo.

- Menos mal. Aunque hace unos días no parecías tan valiente.

- Ya, la verdad es que no soy como el Bruce Willis, no.

- Ni falta que hace. Te prefiero mil veces a ti.

- Bueno, lo importante es que os apoyéis,

y dentro de un mes nos vemos para revisión.

Si con la hemodiálisis y todas las cosas que tengo que hacer

voy a estar aquí todos los días. Fijo como el reloj.

- Y tampoco se van a cansar de verme a mí, no.

Porque a partir de ahora, no vendrá solo.

- ¡Ay! - Qué bien.

- Chao.

Que no sé si te lo he dicho,

pero que me alegro mucho de que estés en el hospital.

- Muchas gracias.

- Perdona. Voy a hablar con una persona, ¿vale?

- Vale.

- Hola. - Hola.

- ¿Qué tal estás?

- Estabais equivocadas Pepa y tú.

No tengo anorexia.

- ¿Te has hecho el test de embarazo?

¿Ha dado positivo, cariño?

- Estoy embarazada.

Y es que no sé qué voy a hacer ahora,

con todo lo que está pasando en casa.

Un niño ahora...

- Cariño, tranquila. Yo estoy aquí para ayudarte.

Y tu hermana, si la dejas, también.

¿Eh? Ya verás cómo todo se soluciona.

¿Eh, cariño?

- ¡Curro!

- ¿Pero dónde estabas?

- Estaba dando una vuelta. Pensando... eso.

- Venga. Que la peli empieza en diez minutos.

No me apetece ir al cine.

  • Centro médico - 17/10/17 (1)

Centro médico - 17/10/17 (1)

17 oct 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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