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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 17/03/17 (1) - ver ahora
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Subtitulado por Accesibilidad TVE.

Julia Gastaminza ha sido encontrada inconsciente en plena calle,

y ha tenido que ser atendida por un equipo de emergencias.

Vamos a buscar entre sus cosas,

a ver si tiene algo que nos pueda dar una pista, ¿vale? -Claro.

-Está cianótica, porque tiene los labios azules.

Por lo menos tiene las pupilas reactivas.

-Mira, Rey, he encontrado esta tarjeta.

-Llamar en caso de emergencia.

Vale, perfecto, pues vamos a llamar,

pero primero quiero que le hagamos una analítica urgente. ¿De acuerdo?

-De acuerdo. Muy bien. -Gracias.

Si nos encontramos a una persona inconsciente,

tenemos que seguir una serie de pasos de primeros auxilios.

Lo primero que hay que hacer es revisar con frecuencia

las vías respiratorias.

Después, comprobaremos

si hay algún tipo de lesión en la columna vertebral,

y en el caso de no haberla, pondremos al paciente de cara hacia nosotros,

le doblaremos las rodillas a la altura de la cadera,

de modo que quede en un ángulo recto,

y después echaremos la cabeza un poquito hacia atrás,

para que las vías respiratorias permanezcan abiertas.

-Diego. -¿Diego? ¿Quién es Diego?

-Rey, Diego es su hijo. -¿Has hablado con él?

-Sí, y está de camino. -Perfecto.

A ver, escucha, yo creo que tiene que ser

una intoxicación por opiáceos o benzodiazepinas. ¿Vale?

Así que le vamos a poner un antídoto.

-Lo preparo. -Gracias.

La muerte por sobredosis de opiáceos puede evitarse

si aplicamos los primeros auxilios, y administramos a tiempo naloxona.

Es que, si realmente fuese una intoxicación por...,

por opiáceos, le tenían que haber hecho efecto ya los antídotos.

-Sí, y no.

-Vale. Pues vamos a comenzar a hacerle una serie de pruebas.

Apunta.

A ver, eh... necesito saber los niveles de glucemia. ¿OK?

Serologías, hemocultivos también.

Un electro, y le vamos a hacer

una radiografía de tórax y un TAC craneal.

Y a ver si cuando venga su hijo

nos puede aportar un poquito más de información, ¿vale?

¿Lo tienes todo? -Sí.

Isa Sánchez ha perdido la consciencia

en plena competición de tiro olímpico,

el deporte que practica de forma profesional.

-Discúlpeme, ¿cómo se llama? -Francisco.

-Francisco. Eva, por favor, ¿te puedes quedar con Francisco?

En cuanto yo pueda salgo a informar. ¿De acuerdo?

-Gracias. -Hasta luego.

Isa se ha desmayado justo cuando estaba levantando la carabina,

antes de apuntar a la diana.

El arma hay que tenerla siempre hacia delante;

se lo he dicho muchas veces.

En ese momento ha perdido la consciencia y...

Bueno, podía haber ocurrido cualquier desgracia.

-Mm... Presenta una leve taquicardia, ¿eh? Vale.

Mira, ya está recuperando un poco la consciencia.

Vale.

-¿Qué tal, Francisco?

Bueno, Isa está estable y consciente.

Aunque presenta una leve taquicardia. ¿Esto le ha pasado antes?

-No, es la primera vez que le pasa.

Bueno, la verdad, algunas veces la he visto...,

así, como con algún mareíto, algún...

Como cansada, más que otra cosa.

En una ocasión fuimos al médico desde luego porque yo me empeñé.

Porque ella no quería ir para nada.

Pero creo que los médicos

no fueron capaces de dar con un buen diagnóstico.

Unas veces decían que tenía depresión,

otras veces, que podía ser una fibromialgia...

El caso es que le pusieron un tratamiento,

tomaba unas pastillas, pero yo creo que la han descentrado

y la han desestabilizado más. -¿Y hay algún otro síntoma?

-Bueno, la verdad es que creo

que ella lo oculta un poco en los entrenamientos

porque, de vez en cuando,

la noto que se echa mano al pecho un poco,

y que respira como con mucha profundidad,

como para tratar de estabilizarse o serenarse un poco.

-Bueno, pues nada, muchísimas gracias por la información, me voy con ella.

¿De acuerdo? -Vale, gracias. -Nada.

Isa ha conseguido clasificarse

para la final de un campeonato mundial de tiro olímpico.

De una prueba que se celebra en estos días, aquí en esta ciudad.

Y claro, tiene... Tiene tanto amor propio que...,

que no quiere dejar de entrenar.

La doctora Rey le realiza un TAC craneal a Julia,

la paciente que ha llegado inconsciente al hospital,

y de la que apenas sabe nada todavía.

-Sí.

Vale, perfecto; ya... Ya voy, sí.

Eva, necesito que acabes la prueba por mí, ¿vale?

Gracias.

-Él es Diego.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal? Soy la doctora Rey, estoy atendiendo a tu madre.

-¿Qué, qué tal está?

-Pues bueno, nos la hemos encontrado inconsciente en plena calle,

y ahora, aquí en el hospital,

ya ha recuperado un poquito la consciencia, lo cual es...,

es muy buena señal, y nada,

y vamos a proceder a hacer una serie de pruebas.

-Vale, pero... ¿Qué ha pasado? ¿Dónde..., dónde estaba?

¿Se sabe algo?

-Bueno, de hecho esperaba

que tú me pudieses aportar un poco de información, porque aquí no...,

no sabemos nada.

-Pues yo no tengo ni idea.

Es que esta mañana me he ido a la universidad,

y he estado toda la mañana fuera y no...

No he pasado por casa.

-Ya. -¿Puedo verla? ¿Puedo...?

-Sí, por supuesto. Claro. Acompáñame. -Claro.

Se pondrá bien, ¿no?

-Bueno, vamos a hacer todo cuanto está en nuestra mano.

Lo que ocurre ahora mismo, Diego,

es que no sabemos exactamente qué es lo que le pasa a tu madre.

-Ya, bueno, no sé si sabe que es celiaca. Por si...

No sé si saber eso pudiera ayudar en algo. Pero...

-Bueno, lo cierto es que sí, a ver, todo tipo de información siempre...,

siempre es muy valiosa.

Entonces entiendo

que tu madre tiene que cuidar mucho su alimentación, ¿no?

-¿Que si la cuida? Lo hace; lo hace.

Mi madre...

Mi madre es la enemiga número uno del gluten.

Vamos, que ni se acerca. -Vale.

-Está obsesionada, obsesionada. Es que...

Me atrevería a decir incluso

que es la celiaca más activista que existe.

Estoy seguro; seguro.

Mira: Tiene... Tiene un blog, ¿vale?, que no tiene mucha difusión.

Le seguirán como cinco o seis personas.

Pero lo actualiza todos los días, todos los días.

Denunciando todas las injusticias que se cometen contra los celiacos.

¿Y cuánto llevabas con esa sensación, Isa?

Pues la verdad es que horas antes me sentía mareada,

con sensación de taquicardia, con sudoración, así, con náuseas...

Pero fue en la tirada cuando empecé a sentir ya un fuerte dolor de cabeza.

Y a sentir como unos calambres que me subían por la espalda.

Pero bueno, al estar tumbada, pues lo asocié a la postura.

¿Cómo tumbada?

En tiro, hay una modalidad que se llama carabina tendido

y se realiza extendida en el suelo boca abajo.

Anda, mira, igual que las películas del Oeste,

cuando se ponían en la loma, ahí, a disparar.

-Más o menos.

-Clara, necesito muestras de sangre y de orina,

y que prepares todo para un electro. Muy bien.

-Pero es que..., es que no sé lo que me puede estar pasando.

-Pues puede ser producto del estrés,

pero de todas formas tenemos que hacer pruebas. ¿Vale?

Un poco de estrés puede resultar beneficioso

porque fortalece el sistema nervioso,

y además mejora el rendimiento cerebral.

Pero, si se prolonga, lo que hace es mantener en constante activación,

tanto nerviosa como hormonal, lo que provoca su deterioro.

Bueno, Isa, lo que tienes es una leve taquicardia,

pero la tensión está muy alta.

¿Tienes enfermedades cardiacas, renales, diabetes...? -No.

-¿No? ¿Y algún familiar que lo padezca?

-Que yo sepa no.

-No sé, ¿y te han dicho en algún momento

que podrías tener hipertensión?

-Suelo tener la tensión alta, pero vaya, que no le he dado importancia.

-Pues la tiene, ¿eh? la tiene.

De hecho me gustaría hacerte un seguimiento,

porque solamente una medición no es suficiente. ¿Eh?

Bueno, Isa, el seguimiento es muy sencillo, ¿eh?

Consiste en tomar la tensión de los dos brazos

con el mismo aparato y a la misma hora durante varios días.

-¿Cómo? No, eso es imposible, es que no tengo tiempo.

Estoy a las puertas de un campeonato internacional.

-A ver, Isa ya lo sé porque he estado hablando con el entrenador,

pero debemos hacerlo, ¿eh? -Por favor, ¿le puedes llamar?

-Clara, si eres tan amable... Sí, claro.

-A ver, Isa: Eh...

Me gustaría que te quedaras ingresada. ¿De acuerdo?

Así puedo controlar las taquicardias, y también hacerte pruebas,

bueno, para descartar otros problemas más graves.

Como, por ejemplo, un feocromocitoma, ¿eh? Que es un tumor... -¿Un tumor?

-Sí. Es un tumor que lo que hace es aumentar las hormonas que controlan,

tanto la tensión como el pulso cardiaco. ¿Vale?

-Hola, Isa: ¿Cómo estás?

-Mejor. -¿Sí?

Bueno, ya me ha contado la enfermera lo que sucede.

Tú sabes que yo siempre te he apoyado en lo deportivo.

Pero ahora creo que debes hacerle caso a la doctora.

Mira, si no me haces caso y sigues mis consejos como entrenador,

al menos debías hacerlo como padre.

Mi padre es mi padre en mi casa. ¿Vale?

Pero cuando estoy entrenando, cuando estoy tirando,

o preparándome físicamente para una competición,

es mi entrenador.

El que me dice qué tengo que hacer y cómo, para conseguir lo que quiero.

-Hola, bichito...

-Estamos en el hospital, mami. -¿Qué pasa?

-Que te has desmayado por la calle y están viendo por qué. ¿Vale?

-Ah, mm. -Oye, ma,

¿te acuerdas de algo de dónde estabas...?

-Mm..., estaba en el... En...

-Ma. -No sé.

-¿No estarías liándola otra vez?

-Sí, estaba, sí.

Alguien tiene que hacerlo, bicho.

-Alguien tiene que hacerlo. Es que...

¿Sabes lo más raro de todo? Que todavía me extraño. -No te enfades.

-No, que no me enfade, no. Es que ¿cómo se te ocurre?

-Estás comiendo, estás comiendo un sándwich.

-Mamá, no vayas hoy por ese tema. -Eso tiene muchísimo gluten.

-Mamá, no vayas hoy por ese tema. -Eso es horrible.

¡Ah, ay! -¿Qué pasa?

-Mi tripa. ¡Ay! Ah. ¡Ay!

-¡Enfermera!

-¿Sí? Dime. -Por favor.

-¿Qué pasa? -¡Ah!

-¿Te duele? -Me duele.

-¿Qué ha pasado? -Rey.

-¡Ah! -Vale. No pasa nada. Ahora...

-Voy a avisar para que lo limpien. -Sí. Perfecto. Gracias, Luz.

No pasa nada, tranquilo. Escucha: Eh...

¿Has conseguido hablar con tu madre?

-Sí, hemos hablado pero nada, muy poco.

-¿Te ha comentado algo, si se ha comido...,

no sé, algo fuera de lo normal, o...?

-Bueno, más bien hemos hablado de lo que he comido yo.

-O sea, que no te ha dicho nada. Vale, no pasa nada.

Bueno. Voy a continuar con las pruebas. ¿De acuerdo?

-¡Doctora Rey, un momento, por favor! -Dime.

-¿No podría decirme cualquier cosa, aunque sea una idea pequeña?

Es que estoy perdido.

-Bueno, tranquilo, escucha.

A ver, de momento lo único que tengo

son los resultados de los análisis,

y la verdad es que me preocupan bastante.

He visto que tiene leucocitosis.

Las plaquetas están bastante bajas,

y el nivel de sodio también lo tiene bastante bajo.

Luego, por otra parte,

no le están funcionando bien el hígado ni el riñón.

Entonces, todo esto, pues me lleva a pensar

que probablemente tu madre debe estar intoxicada.

Y que esa intoxicación es lo que le está dañando los órganos,

y probablemente también la médula espinal. ¿Vale?

Por eso necesito saber si ha ingerido cualquier cosa.

Algo que... No sé: que le haya podido sentar mal o...

-A ver, ella es celiaca y...

Normalmente sí que cuida su alimento,

lo que pasa es que, con esto del gluten...

Se mete en unos jardines que no son ni medio normales. ¿Vale?

A ver, es que hace unos meses sacaron unas rosquillas,

que se vendían para celiacos. ¿Vale?

Y ella se empeñó en que no lo eran.

No sé si es que ella debe de oler el gluten

solo con acercarse la rosquilla.

El caso es que, como no conseguía mucha difusión con el blog,

pues tuvo la feliz idea de hacer un vídeo para Internet.

Metiéndose entre pecho y espalda diez rosquillas.

¡Diez rosquillas! ¿Vale? Claro, acabó en la cama,

echada a morir, porque sí, tenía razón. Vale.

Pero... es que yo ya no sé si se puso mala por el gluten,

o por la masa de rosquillas que llevaba dentro.

-Vale, no pasa nada. Vale. Gracias por la información, ¿eh?

-De nada. -Gracias. Voy a continuar.

-Vale. Muchas gracias.

Bueno, menos mal que esta chica ha entrado en razón.Sí.

Si es que lo tengo clarísimo,

el deporte profesional es lo menos saludable que hay.

Clara, lo que no es saludable es llevar el cuerpo al límite. ¿Eh?

Ya.

Oye, y cambiando de tema: ¿Cómo llevas lo de la bajada de sueldo?

Fatal, pero vamos, ni te lo imaginas.

¿Sabes qué pasa? Que se tenía que haber hecho caso

a la propuesta que hizo Pepa,

de bajar el sueldo solo a los médicos.

Pero está claro que, como colectivo, pues no nos queda que recorrer.

Pero ¿sabes lo que yo creo? Que ahí está el problema.

Pepa es miembro de la comisión;

y está defendiendo intereses de las enfermeras.

¿Y qué tiene que ver eso?

Pues es como si Landó o Blanco defienden intereses de los médicos.

Es que no es compatible, desde la comisión no.

Ya. ¿Lo entiendes?

Sí, no había caído yo en eso, la verdad.

Claro. Pero a lo mejor tienes razón.

-Bueno, voy a preparar el TAC a Isa. ¿Vale?

Venga. Hasta ahora.

¿Todo bien?

-Hola. -Hola.

-Sí. Perdona; todo bien.

Es que estoy aquí con el diagnóstico de una paciente, y es que no doy.

No..., no sé. No sé qué es lo que le pasa. Por cierto: ¿Sabes una cosa?

-¿Qué?

-Me ha recordado bastante a nosotras

porque es una chica muy... Muy activista. ¿Sabes?

-Te veo nostálgica con este tema.

Tú echas de menos la lucha, ¿no?

-Bueno, un poquito sí.

-Yo también.

-¿Sí? -Un poco sí.

Es una gran sensación, ¿no? Poder cambiar las cosas. ¿Sabes?

Poder hacer algo por los demás. Y además es adictivo.

-Ay...,

Tenemos que hacer algo. Tenemos que hacer algo.

-Pero ¿el qué, Rey? ¿Qué?

Si es que ya no tenemos a ningún director al que echar.

Es verdad, tenemos lo que queremos. Una comisión gestora, ¿no?

-Bueno, eso es cierto, pero no sé, yo creo que...

¿Por qué no proponemos por ejemplo una..., una reunión semanal? ¿Eh?

Para... Pues no sé, para hablar de las incidencias,

o nuevas sugerencias que se nos ocurran... ¿Qué te parece?

-Pues no me parece mal. No, no, me parece muy buena idea.

Para que las cosas sigan yendo bien. Voy a hacer una primera convocatoria.

-Hemos vuelto. -Hemos vuelto. Ya te digo. Adiós.

Finalmente, Isa, la tiradora de tiro olímpico,

accedió a quedarse ingresada

y a someterse a las pruebas necesarias

para encontrar el motivo de sus recurrentes mareos y taquicardias.

Bueno, hemos hecho a la paciente una radiografía

y un TAC de tórax y abdomen

para descartar un posible feocromocitoma.

Y afortunadamente así ha sido.

También le hemos hecho un hemograma,

y la vamos a dejar ingresada para mantenerla monitorizada.

Pues fíjate que yo creo, aunque no lo parezca, ¿eh?,

que eso de disparar tiene que cansar bastante.

-Hombre, claro.

Pero si hay gente que piensa que ni siquiera es un deporte el tiro. ¿Eh?

Cuando se requiere una deporte concentración;

intuición para tomar decisiones; una alta capacidad analítica...

-Es una resistencia por partida doble, tanto mental como corporal.

Me lo imagino. Está claro.

¿Qué pasa? -¿Qué te pasa? A ver, tranquila.

¡Huy! Te ha subido muchísimo la presión arterial.

Y además estás taquicárdica. -Tranquila.

110 latidos por minuto. Mira. Tranquila: Voy a llamar a la doctora

-Tranquila. Respira hondo. Así. Relájate.

Nadie mejor que tú para saber controlar la respiración,

y sobre todo las pulsaciones. Una buena tiradora lo hace.

Venga, tranquilízate. -No puedo.

-Sí, sí puedes. Sí puedes. Claro que puedes. Vamos, tranquila.

Venga, respira; despacio.

-Clara: Un betabloqueante, ¿eh? Sí.

-Isabel, tranquila. ¿Vale? Tranquila.

Lo que te va a poner Clara te va a calmar en unos instantes.

Venga. Tranquilízate.

Dame el brazo. Venga. Tranquila. -A ver. Venga.

Julia ha sido ingresada,

mientras la doctora Rey trata de averiguar la causa de su estado.

-¿Me das un poco?

-¿Qué?

-¿Me puedes dar? Es que tengo hambre. ¿Me puedes dar un poco, por favor?

-Mamá: Si tú esto no lo puedes comer. ¡Si lleva gluten!

-Dame, dame. -Que no.

-¿Quién eres? ¿Quién eres? -Que no puedes.

¿Cómo que quién soy? Mamá. -Dame. Dame un poco.

-Mamá. ¡Mamá! ¡Mamá!

¡Enfermera! ¡Mamá!

Menos mal que hemos logrado estabilizarla.

Sí, ojalá esté así varias horas. Dime.

Oye, una cosita, Romero,

¿no te importaría tomar tú luego la tensión, para llevar el control?

Es que yo no voy a poder. No, no, pero ¿pasa algo?

No, que tengo la reunión con las enfermeras,

por el tema este que hablábamos, de la incompatibilidad de puestos.

Sí.Y bueno, la tenemos ahora dentro de un ratito.Vale.

Y yo creo que es algo que tenemos que hablar entre las enfermeras,

la verdad. -Pues yo también.

Yo creo que exponéis vuestra opinión,

y así ellas también pueden ver si hay un problema, ¿no?

Exacto. Bueno.

Pues nada.Tranquila, que yo me encargo. ¿De acuerdo?

Venga. Muchísimas gracias. Nada.Hasta luego.

Tras pasar la noche ingresada, Julia ha recuperado la consciencia,

y la doctora Rey aprovecha para realizarle una ecografía abdominal,

después de que el TAC craneal haya salido normal.

Julia se ha despertado mejor.

Ahora es capaz de mantener una conversación y de permanecer alerta,

aunque ha pasado toda la noche con una diarrea bastante abundante,

por lo que su pronóstico, pues todavía...

no está fuera de peligro.

Tienes un hijo que es fantástico.

No sé si lo sabes, pero se ha quedado toda la noche aquí a tu lado.

-Sí. Es un chico supermajo. Muy lindo.

Se piensa que estoy como una verdadera cabra, pero bueno,

no le gusta nada lo que hago.

-¿Por qué? ¿Qué es lo que haces?

-Hombre, porque soy activista,

estoy todo el día por ahí manifestando,

luchando por mis derechos...

Cuando se entere que estaba justo ahí,

reivindicando en una fábrica cuando me desmayé me va a matar.

-Hombre, siendo tu hijo, pues lo entiendo, pero...

La verdad es que a mí me parece muy bien.

Yo creo que tenemos que luchar con nuestros derechos.

-Bueno, ¿cómo te encuentras, Isa? -Bien, muy bien.

Mucho más tranquila...

-Eso es por el betabloqueante, ¿eh?

Bueno, lo que está claro es que tienes taquicardia e hipertensión.

Entonces lo que te voy a poner es un tratamiento precisamente para eso,

para la hipertensión.

-Pues fenomenal, porque con un tratamiento,

pues supongo que me puedo ir ya.

-Bueno. Primero vamos a esperar los resultados. ¿De acuerdo?

-Jo... Yo no puedo estar aquí, sin entrenar. Es que ya...

-Bueno.

-Es que estoy perdiendo demasiado... -Ahora no tienes que pensar en eso.

-¿Me hablas como entrenador, o como padre?

-Bueno, Isabel, ahora mismo es muy importante que estés tranquila.

Yo, en cuanto tenga los resultados, me paso por aquí. ¿M? -Vale.

-Venga, hasta luego. -Gracias.

-¿Cuándo crees que puedo empezar los entrenamientos?

-Yo creo que lo que tienes que hacer ahora

es preocuparte más por tu salud, y olvidarte de la competición.

-No me sirve de nada esta actitud tan blanda y paternalista, ¿vale?

O sea, quiero que me digas la verdad.

-¿Quieres que sea sincero?

Verás, hija, creo que no tienes muchas posibilidades

de conseguir esa medalla internacional.

Incluso, aunque estuvieras en la mejor forma física.

Creo que debes centrarte ahora en tu salud,

más que en la competición.

Ya sé que has tardado mucho tiempo en preparar este campeonato

y que te has esforzado muchísimo.

Pero tienes que centrarte más

en averiguar cuál es tu capacidad deportiva ahora mismo.

-Eso que estás diciendo me lo estás diciendo como padre,

porque te preocupa mi salud.

-Hija, eso es lo que tú quieres creer.

Mira, los padres siempre decimos a los hijos

las cosas que quieren escuchar.

Pero los entrenadores no. -¿Qué quieres decir?

-Que si siempre hubiese actuado como entrenador,

hace mucho tiempo que hubieses dejado el tiro.

Ya sé que esto es muy duro, lo que te estoy diciendo

pero es la pura realidad, hija.

-Pues si es cierto eso que dices,

significa que nunca has sido ni buen entrenador ni buen padre.

Y prefiero que te vayas.

-Hija, es que...

-Hola. -Hola, Diego.

-¿Cómo está?

-Bueno.

A ver, le he hecho una ecografía...

Y he visto que tiene líquido acumulado en el espacio pleural,

y también alrededor del hígado.

Además su cuerpo está produciendo demasiado ácido,

está un poquito hipotensa

y todavía no le están funcionando bien ni el hígado ni el riñón. ¿Vale?

Así que nada, vamos a intentar ser un poquito pacientes,

y vamos a esperar a ver si le funciona bien el tratamiento.

-Pero quieres decir que todavía no sabes lo que lo está provocando.

-No. A ver, tengo una ligera idea.

Porque cuando le estaba haciendo la ecografía,

me ha comentado que antes de desmayarse

había estado protestando delante de una fábrica,

y yo no sé si esto, pues... ¿Tú sabes algo de esto, o...?

-Pues no. No tengo ni idea porque yo de estos temas ya me aparto.

¡Pero seguro que, si te pones a buscar en su estúpido blog, ahí está!

Hay una parte, ¿vale?,

que es como un calendario con todos los días de protesta

y todas las fábricas donde va a protestar.

Así que, seguro que si buscas ahí, lo encuentras.

-Vale. ¿Cómo..., cómo se llama?

-www.glutencidio.com

-Glutencidio. Vale. Perfecto. No se me olvidará. Gracias.

-Lo sé.

Pero bueno, Isa, ¿qué haces haciendo ejercicio?

Por favor, túmbate. ¿Vale?

Mira cómo se te ha puesto el corazón. Túmbate, túmbate.

Mira. Yo lo siento mucho, pero es que mira, yo soy deportista, ¿vale?

Y yo tengo que entrenar. ¿Vale? Lo tengo...

Mira. Claro.

¿Ves? ¿Estás bien? Ay. Venga, échate. Échate, por favor.

Tienes que tener un poquito más de paciencia, ¿vale?

-Estoy bien. ¡Uf! Mira: En 70 se te ha puesto.

Ten un poco de paciencia, ¿vale? Así. Tranquilízate; eso es.

¡Huy, no me lo puedo creer! ¡Si te ha vuelto a subir!

Voy a avisar a la doctora Romero, ¿vale? Tiene que ver esto.

Pues de casi 100 pulsaciones que tenía

cuando la he encontrado haciendo ejercicio,

ha bajado de golpe a 70 cuando se ha puesto de pie.

Pero es que luego, cuando se ha echado en la cama,

otra vez le ha vuelto a subir.

De verdad que, en todos los años que llevo de enfermera,

no había visto nunca un caso igual.

-¿Qué te parece?

-¡Pero bueno! ¿Lo has hecho? -¡Sí, claro!

-¡Qué guay! -Está bien, ¿verdad?

Bueno, los cinco que me quedan, ¿eh?

Porque tenía como 100 y los he repartido ya.

-¿En serio? -Claro.

Oye, que, si te parece bien, he convocado la reunión aquí.

-¿Aquí? -Sí.

-Pero aquí no vamos a caber todos.

-Ah. Ya.

Bueno, pues... ya está convocada, la hacemos aquí,

si viene muchísima gente,

pues la siguiente ya la hacemos fuera del hospital,

en un sitio más grande. ¿Vale?

-Vale. -¿Qué pasa?

-Que se parece a Mendieta. -¿Qué se va a parecer a Mendieta?

¡Si está sonriendo!

Esa es buena, ¿eh?

Oye, va a venir un montón de gente,

porque además les he dicho que hay picoteo y todo.

-Vale. Genial. OK. Pues nada. Que enhorabuena, ¿eh?

-Gracias. -Buen trabajo.

-Te dejo. Que estás concentrada. ¿Vale?

-Chao. -Chao.

-Bueno, Isa, ¿cómo estás? ¿Un poquito mejor?

-Sí. Sí, sí. Mejor. Mejorando, sí.

-Tengo ya los resultados y son normales.

Por tanto, todo apunta a que tienes una disautonomía.

Es decir, una..., bueno, una patología crónica,

que es difícil de detectar, que da síntomas,

pues como eso, los mareos, las náuseas, los desmayos...

-Es que eso es justo lo que me pasa. -Claro.

Lo que pasa es que, para confirmarlo, tengo que hacerte una última prueba,

que es la prueba de la mesa vasculante.

-¿Y en qué consiste esa prueba?

-Bueno, lo que nos va a ayudar es a conocer

cómo funciona tu corazón ante cambios de gravedad y de tensión. ¿Vale?

La mesa vasculante permite cambiar la posición del paciente

sin que este tenga que realizar ningún tipo de esfuerzo.

Para conocer su respuesta en tiempo real,

colocaremos un catéter intravenoso en un brazo,

y en el otro le tomaremos la tensión,

al margen de monitorizar el ritmo cardiaco.

-Muy buenas. -¿Qué hay?

-Me alegro que estés despierta, Julia. -Sí.

-Eso significa que el tratamiento está funcionando. -Sí.

-¿Se está recuperando? -Bueno, sí, se está recuperando.

A ver, vengo con buenas noticias...

Bueno, creo que son buenas noticias... -Ajá...

-Quería hablar contigo.

He estado leyendo tu blog... -M..., glutencidio.

-Glutencidio. -Buenísimo.

-Sí. -Se lo has dicho, ¿no?

-Sí, se lo he dicho, sí.

-El caso es que he visto que habías denunciado a una empresa

que está produciendo alimentos sin gluten y que... -Sí.

-Que bueno. Que fumigan sus alimentos con algún tipo de tóxico, o...

-Sí, sí, sí, hay una empresa, hay varias.

Pero esa sobre todo, parece, yo estoy casi convencida

de que están fumigando los campos de..., de arroz

y de..., y de maíz.

-¿Has consumido este tipo de productos?

-Sí, claro, como todo el mundo.

-Ya. Pero bueno. Me refiero, ¿de una manera abundante?

-Bueno, igual sí. -¡Mamá!

-A ver. -A ver, ¿qué?

¿Otra vez lo de las rosquillas? -Diego, oye, ya.

-¿Qué?

-No vamos a seguir hablando de esto, pues...

-Pero ¿cómo quieres que no hable más de esto? ¡Pues no lo repitas!

-Es mi forma de luchar. -Disculpad. Perdón. Perdón.

No, no quiero que discutáis, por favor.

-A ver, yo estoy sola contra el mundo, no tengo dinero,

no tengo ningún tipo de laboratorio donde poder probar que efectivamente

hay empresas que se dedican a intoxicar a los celiacos.

Porque están vendiendo productos que no...,

no son para celiacos realmente.

Entonces, ¿qué puedo hacer? ¿Qué es lo que está en mi mano?

Pues probar esos productos conmigo.

-Bueno, Julia, vamos a ver, lo más importante es tu salud.

¿De acuerdo? Entonces yo creo, ahora mismo,

pues que tienes que estar intoxicada por algún tipo de metal

que se ha utilizado para fumigar estos..., estos cultivos. ¿OK?

Entonces, vamos a hacerte una espectrometría y vamos a comprobarlo.

-Vale. -¿Vale? Bueno, no te enfades, Diego. -No.

La doctora Natalia Romero

ha realizado una prueba de mesa vasculante,

para comprobar si Isa Sánchez padece disautonomía.

La disautonomía es una discapacidad del sistema autónomo,

y puede alterar todas las funciones automáticas del organismo,

tales como el pulso o el ritmo cardiaco.

La prueba ha dado positivo en un tipo de disautonomía,

que es la que está provocando tanto las taquicardias

como el resto de síntomas que presentas al cambiar de postura.

-Ya. ¿Y cómo me puedo quitar eso? -Bueno, a ver.

Lo que podemos hacer es aliviar los síntomas.

Pero tengo que decirte que...

Que es crónico.

-¿Y eso significa, doctora, que cada vez que yo me tumbo me voy a marear?

-Sí, así que no es conveniente ni que te estés mucho tiempo de pie,

ni tampoco tumbada.

-Pero si es que justo esas son

las dos posiciones que yo empleo en el tiro.

-Ya, Isa, yo te entiendo, pero...

-Pero ¿y qué voy a hacer yo ahora? O sea, es que...

-Bueno, es difícil dar con el tratamiento adecuado.

Pero en principio podrías tomar ácido fólico,

podrías hidratarte muy bien, evitar mucha sal y mucho azúcar... En fin.

-Ya, doctora, es que yo todo eso ya lo hago. -Ya me imagino.

-Oye, ¿cuándo me vas a dar el alta?

-En cuanto termine de redactar el informe, ¿vale?

De todas formas ahora un celador te llevará a la habitación.

-No hace falta.

-Isabel, por favor. ¿Estás bien?

-Sí, Mira, la verdad es que todavía

puedo seguir caminando por mi propio pie.

-Hola, Charli. -Un segundo...

Un tiempo después,

Rey ya tiene los resultados de la espectrometría

que le ha realizado a Julia

para determinar la causa de su intoxicación.

-Julia Gastaminza. Ahí está. -Vale, fenomenal.

Lo sabía.

Gracias, ¿eh? -De nada.

Llaman a la puerta

-Hola. -Hola.

Bueno, Julia, vamos a ver, ya tengo los resultados de la espectrometría,

y efectivamente te has intoxicado con arsénico.

-¿Con arsénico? -Sí, a ver,

sabes que el arsénico se suele utilizar en algunos pesticidas.

Y bueno, digamos que, si se utiliza en unos niveles seguros,

no suele provocar daños en la salud,

pero como esta empresa ha superado los niveles de seguridad,

y además tú lo has comido abundantemente,

pues de ahí la intoxicación.

-Cariño, o sea, perdóname por llegar a estos extremos.

Pero es que lo tenía que comprobar, es que estaba en lo cierto.

-Ya, pero bueno, a mí, si me permites el comentario,

yo creo que está muy bien que luches por los derechos,

pero no deberías poner en riesgo tu salud.

-Si al final va a resultar que está como una regadera.

-Anda. -¡Ay, mi madre!

-Qué redicho eres, hijo mío. -Qué redicho soy, ¿verdad?

Tras recibir el alta,

y pese a las indicaciones de la doctora Romero,

Isa Sánchez, la tiradora de tiro olímpico,

ingresa en Urgencias

después de perder el conocimiento en pleno campeonato.

-Hola, Isa...

¿Cómo estás?

Agobiada, ¿no?

Bueno, ya te dije que tienes que seguir las recomendaciones.

Es muy importante. ¿Vale?

Así intentaremos minimizar los síntomas,

y es que es la única manera que tienes de controlarlo. ¿Vale?

Hay alguien fuera que le gustaría...,

le gustaría pasar.

¿Quieres?

Venga.

-¿Quién te ha dicho a ti que vas a dejar ese deporte?

Ahora lo que tienes que hacer

es transmitir todos esos valores y entrenar al equipo.

-Pero ¿cómo? ¿Vas a dejar el cargo?

-Mira, hija, las cosas... Las cosas siempre pasan por algo.

Y mi época ya ha pasado, mi tiempo ha terminado.

Y tú...

Tú vas a ser una grandísima entrenadora.

Porque como hija, ya lo eres.

¡Ay, Clara! ¡Hola!

Te dejo este informe aquí, ¿vale? Muy bien.

Oye, me he enterado que ha vuelto la chica esta que disparaba.

A ver si me paso luego a verla. Pues estaría muy bien, sí.

Yo creo que ya por fin ha comprendido

que no puede seguir haciendo este deporte.

Con el tiro olímpico, ¿verdad? Ya, bueno.

Oye, y por cierto, ¿qué tal la reunión de enfermeras?

¡Huy! ¡Fenomenal! ¡Mucho mejor de lo que esperaba!

¿Sí? ¡Sí, vamos!

¿Y estuvo Pepa? No. Pepa no estaba.

Y por favor no le digas nada, ¿sabes?

Es que prefiero que se entere en la asociación.

Que vamos a hacer una reunión extraordinaria,

y ahí ya se lo decimos.

Ya, bueno, Clara, yo no le voy a decir nada, pero ya sabes,

está en una posición que os podía complicar mucho la vida.

A ti y al resto de enfermeras; y lo sabes.

No creo, ¿no? Si ella también quiere lo mejor para el colectivo, ¿eh?

Comprenderlo sí, pero yo creo que le gustaría más que se lo explicaras.

Ya.¿Vale?

No, no. Sí, lo voy a hacer, porque además así,

oye, que decida la mayoría. Pues también es verdad.

Muy bien. Venga. Hasta luego, gracias.

Hasta luego.

-¡Bueno!

Pues vaya chasco, ¿no? -Mm... No ha venido nadie.

-Pero nadie, nadie, qué pena.

Yo pensaba que la gente se implicaría un poco más.

-Y yo.

Mira, en el fondo, ¿sabes lo que te digo? -¿Qué?

-Estos días he aprendido que en realidad

no hace falta una multitud de gente, ¿sabes?

Como para poder cambiar las cosas.

Tú y yo.

Con convencimiento, determinación y un poquito de locura...

-Y de eso no nos falta...

-Podemos cambiar el mundo si queremos.

-Vamos. ¡Podemos cambiar el mundo! ¡Juntas, podemos!

-Y en el fondo, mira, yo creo que no nos viene muy mal, ¿eh?,

que no haya venido nadie. -¿Y eso por qué?

-Porque es todo para nosotras. -Ya te digo.

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Centro médico - 17/03/17 (1)

17 mar 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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