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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 16/03/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-¿Qué ha pasado? -¡Le ha dado una crisis nerviosa!

Estábamos a punto de despegar en un avión. Yo iba a su lado.

Le he administrado una dosis de benzodiacepinas para tranquilizarla,

presenta desorientación, alteración en la memoria...

-¿Es usted médico? -Neuróloga. Paloma.

Le ha dado un ataque de histeria en el avión, justo antes de despegar;

que no sabía qué estaba haciendo allí, que quería irse,

y como no hemos podido tranquilizarla,

al final han decidido parar los motores para bajarla.

-Perdón. Lo siento. ¡Palo!

-¡Diana! -¡Pero vamos...!

-¿Qué tal? -¡Qué fuerte!

-¡Cuánto tiempo sin saber de ti!

¿Te encuentras bien? -¡Sí!

-Sólo he venido aquí a acompañar a una chica

que ha tenido una crisis nerviosa en el avión.

-¿Estás aquí ahora en España? -No, estaba solamente de paso.

Estaba volando a México que tengo un congreso en Monterrey.

-Qué bien.

-Pues nada, yo trabajo en este hospital desde hace un tiempo...

-¿Qué tal? -Muy bien, la verdad.

Como cardióloga.

¿Tienes prisa? ¿Te apetece un café? -¡Claro!

-Espera. Voy a avisar en recepción por si viene la maleta de la chica.

-Claro, te espero.

-Beatriz, ¿sabes dónde estás?

-¿En un hospital?

-¡Yo me quiero ir a mi casa, de verdad!

-No, no. Beatriz, tranquila, no te puedes ir.

¿Sabes dónde vives?

¿Y sabes cómo se llaman tus padres o cómo les podemos encontrar?

Tranquila, vamos a hacer todo lo posible por localizarles.

Sois vosotros los dos próximos residentes que pasáis por quirófano.

-Es pensar que me toca turno en quirófano y tengo pesadillas.

-Es muy importante que estéis porque ha salido un estudio recientemente

que dice que los residentes detectan los problemas

y reaccionan más rápido que los especialistas.

Lo llaman el fenómeno rescate.

Y que las cirugías tienen más éxito

si hay un residente presente en quirófano.

-Ya, pero es que tendrás que rescatarme tú a mí en quirófano.

-Bueno, nos vemos pronto. -Vale.

-¡Hola! buenos días, hija. ¿Se puede?

-¡Mamá! ¿Qué haces tú aquí? -He venido a traeros unas rosquillas,

porque me imagino que no habréis desayunado.

-Yo sí he desayunado. -Están muy buenas. Coge una, hijo...

-No sé si puedo, estoy de servicio. -Venga, que estás muy delgadillo.

-Mamá, esto es Urgencias, ¿qué haces aquí ofreciendo rosquillas?

Vete al hall, ahora voy contigo.

-Madres solo hay una porque son todas iguales.

Perdón, Andrea, que esto lleva anís. -No lo sé.

-Y cuéntame: ¿hay algún señor Ortega? -No, qué va, sigo igual que siempre.

¿Y tú? -Yo sí estuve casada un par de años.

-Pero si eres antimatrimonio total. -Ya ves, al final caí.

-¿Y qué pasó?

-Pues que se largó con una ginecóloga, una rubia espectacular...

Y desde entonces le tengo manía a las rubias.

-Espero que a mí no. -A ti no.

-Pues por un momento lo llegué a pensar

porque no respondías a las llamadas ni a mis mensajes.

-La verdad es que el primer año fue muy duro:

un país nuevo, un idioma nuevo...

-Te he seguido por las redes sociales y... ¡guau!

¡Menudo currículo!

Es que has estado en los mejores hospitales del mundo, Palo.

-No exageres. Si al final echas de menos tu país y tus amigos,

la familia...

Claro que pensé muchas veces en llamarte o en escribirte

pero a lo mejor me dejé absorber por mi trabajo.

-Pues que no pasen diez años más sin vernos.

-Que no pasen diez años.

-Me tienes que avisar si vas a venir. ¿Qué es lo que pasa?

-Mira, la muerte de Gema me ha hecho abrir los ojos.

No debéis perder el tiempo siendo infelices.

Tú lo eres haciéndote cargo de Lucas.

Por eso te pido que renuncies a la tutela del chico.

-Vienes, me interrumpes en mi trabajo,

¿para decirme que renuncie a la tutela de Lucas?

¿No me crees capaz de hacerme cargo de su educación?

-¿Es que no te das cuenta? Estás a la defensiva todo el tiempo.

Te veo agobiada, crispada.

Te quejas continuamente de que no puedes vivir así.

-Me voy a olvidar de lo que me has dicho y voy a seguir trabajando.

-Perdona, hija. Solo quiero liberarte de esa carga.

-Y si renuncio a la tutela, ¿quién se va a hacer cargo de Lucas?

-Pues tu padre y yo.

-¿Qué pasa?

-Nada, es que me paso muchas horas en el estudio pintando

y a veces lo acuso en los riñones. Pero ya se me pasará.

-Debido a diversos factores, como esfuerzos bruscos, repetitivos

o malas posturas sostenidas durante mucho tiempo,

nuestros músculos pueden contraerse demasiado

y no disponer del espacio para relajarse.

Esas contracciones pueden producir dolor.

-Tendrás una contractura, un pinzamiento.

Te voy a dar unos analgésicos para el dolor.

Pero tienes que pedir cita con la fisioterapeuta.

-Tranquila, pediré cita. -Venga, vamos.

-Y tú recapacita en lo que te he dicho.

-Mamá, por favor.

-No entiendo por qué se ha tomado Andrea tan a la defensiva

lo que le propongo.

Yo solo quiero ayudarle a que lleve una vida más tranquila.

Ya tiene bastante con su trabajo y esos horarios tan duros

como para encima tener que ocuparse de Lucas.

-Hola, Mendieta. Ella es Paloma. -Hola. ¿Qué tal?

Nos hemos presentado antes,

fue ella quien atendió a la paciente en el avión.

-Además es una gran neuróloga y mi amiga.

Le gustaría colaborar contigo en el caso, es muy buena.

-Me quería interesar por cómo avanza la paciente,

no me quiero meter en el terreno de nadie.

-Claro. Ningún problema. -Muchas gracias. Luego te veo.

No te vayas sin despedirte. -No lo haré.

-Presenta un buen estado general, pero está confusa, desorientada

y responde con lentitud a las preguntas.

-¿Hay perseveración motora? -No.

Estamos a la espera de los resultados de las analíticas

y el test de tóxicos.

Iba a proceder a la exploración de los pares craneales.

¿Quieres hacerlo tú?

-¿No te importa? -No, para nada.

Ortega dice que eres muy buena, pues demuéstralo.

-Ortega exagera mucho. Es tu paciente. Mejor hazlo tú.

-Perfecto.

Beatriz,mira la luz.

Tras la exploración neurológica, la doctora Gasset y yo

hemos llegado a la conclusión

que la paciente presenta un cuadro confusional agudo

con alteración de la conducta y pérdida de la memoria o amnesia.

Ahora lo importante es detectar el motivo.

Al día siguiente, Pilar, acompañada de su marido Joaquín,

vuelve al hospital desorientada,

con problemas de coordinación y palpitaciones.

-Trabaja mi hija aquí. -¿Sí?

-Eso es, con cuidado. -Dame el abrigo, cariño.

-Pues ponte cómoda, cuando puedas, en la camilla...

Gracias, Víctor, ¿te llevas la silla? -Sí.

-Pues cuéntame, ¿qué ha pasado? -Estoy asustada, doctor.

Tengo la sensación de que el corazón se me va a salir del pecho.

-Tranquilízate, estamos aquí para cuidarte.

-No puede caminar bien y tiene dificultad con los movimientos.

La descoordinación se debe a un problema de control muscular,

que puede provocar espasmos, inestabilidad

y un vaivén de la mitad del cuerpo,

que puede llegar a afectar a las extremidades.

Esta afección médica se conoce como ataxia.

-Ayer no me podía dormir pensando en lo que me dijo mi madre.

Es que yo no entiendo por qué no me ve capaz de educar a Lucas.

-No creo que sea eso,

lo que pasa que es muy duro perder a un hijo.

Estará intentando ayudarte, pero no sabrá cómo.

-Si mi padre pudiera mediar...

No sé qué pasa, que los veo cada uno a su aire.

-¿Sí? ¿Cómo?

¡Vale! Voy ahora mismo. -¿Qué pasa?

-¡Me tengo que ir a Urgencias, que acaban de ingresar a mi madre!

-¡Vale! ¡Luego te llamo! -Vale.

El doctor Mendieta realiza un TAC craneal a Beatriz,

la paciente que presenta amnesia

y una alteración del comportamiento y conducta.

El resultado del TAC ha sido perfectamente normal,

podemos descartar la presencia de un tumor u otro tipo de lesión cerebral.

Le vamos a realizar a la paciente una punción lumbar

para descartar que el origen de sus problemas

sea una infección en el sistema nervioso central.

Así que la vamos a dejar ingresada.

-¿Que tu padre se vuelve a casar? -Sí, hija, sí.

Pero es que está en una residencia, no tiene sentido.

Da igual, es una larga historia. Y no tenemos tiempo.

Qué pena que te vayas ya, por favor.

Me encantaría que te quedaras recordando viejos tiempos...

-Qué peligro tienes.

-¿Qué hora es? -Tarde, te tienes que ir al aeropuerto.

-O no.

Podría coger el vuelo de mañana a las 6 de la mañana

y llegaré a tiempo para el congreso en Monterrey.

-Eso sería genial pero va a ser una paliza.

-Pero, ¿merece o no merece la pena?

-¿Te quedas? -¡Me quedo!

-¡Esta noche, esta noche, juerga...! -Juerga

-¡Madre mía, voy a hacer la maleta!

¿De qué es la conferencia? -De neurofisiología.

-¿Y es a través de la Universidad de Washington?

-Sí.

-¿No trabajas ahí ahora? -Es que no trabajo ahí.

Me fui hace unos días. Estaba muy cansada y estresada.

-Perdona, si he sido... -No, no pasa nada. Qué va.

-Bueno, ¿comemos algo? -Sí, como quieras.

-Tengo un ratito entre consulta y consulta.

¿Cómo va?

-Pues los resultados de la analítica son normales

y el test toxicológico ha dado negativo en drogas.

¿Tú no tenías que estar volando a México?

-Me iré más tarde.

¿Se ha localizado a los padres? -No, todavía no.

-¿No es tu paciente? -Sí.

-¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¡¿Qué es esto?!

-Tranquila. -¡Me quiero ir a mi casa!

-¡Enfermera! Hay que darle risperidona para tranquilizarla.

-Dime dónde estoy, que me quiero ir a mi casa, por favor.

-Esto tiene muy mala pinta. Es la segunda crisis que le da.

-¿Qué ha pasado? -Tranquila, no pasa nada.

Siento un cosquilleo en las piernas y ya se me pasará.

-¿Cuántos días llevas, cuánto tiempo llevas así, con estos síntomas?

-Hace unos días me empezaron a doler las lumbares.

Pero no es la primera vez y no le di importancia.

-Debilidad en las piernas, pérdida de fuerza, desorientación,

palpitaciones...

No son síntomas que parezcan tener relación con una ciática

o una lumbalgia.

Tendremos que hacer un examen exhaustivo

para dar con el diagnóstico

pero sospecho que es algo más grave de lo que pensamos.

-¿Por qué no me dijiste ayer que estabas tan mal?

-Pero si no me lo ha comentado a mí y vivimos juntos.

-No quería preocuparos. Ya tenéis bastante vosotros.

Hace una semana me encontraba perfectamente, no puede ser grave.

-¿Quieres dejar de quitar importancia a los síntomas y explicar bien?

¿Has notado algo raro últimamente? -Hace días me dolía la barriga

y andaba un poco suelta, creo que fue por unas hierbas.

-Pilar, me gustaría explorarte el abdomen.

-Sí.

-Te levantaré un segundo la camisa. -Claro.

-A ver, vamos a ver...

-¡Ayy!

-El abdomen está blando y depresible, también un poco dolorido.

Pues te haremos un examen exhaustivo para dar con la raíz del problema.

Así que le haremos un TAC abdominal, un cultivo de heces, una analítica

y un electromiograma.

Mientras llegan los resultados de las pruebas,

te dejaremos en observación con un calmante para el dolor.

Y también te daremos propanolol para las palpitaciones.

-Gracias, doctor. -No me las des, que es mi trabajo.

-¿Qué puede ser, hija? -No lo sé.

Hasta que no tengamos los resultados de las pruebas...

¿Te puedes quedar con ella en observación?

-Sí, claro, me quedo con ella. -Tranquila, hija.

Tras haberle suministrado un tranquilizante a Beatriz,

que ha sufrido una nueva crisis nerviosa,

el doctor Mendieta y la doctora Gasset

se preparan para realizarle un videoelectroencefalograma.

-Esperemos que la prueba arroje alguna luz sobre la afección.

-Sí, seguro que lo hace.

Doce horas de grabación serán suficientes

para ver su comportamiento clínico y su actividad cerebral.

-Le he estado echando un vistazo a tu currículum,

las redes sociales es lo que tienen. -Y la curiosidad.

-No todos los días se tiene a una crack de la neurología.

-Eso son cosas de Ortega. -No son solo cosas de Ortega.

Tu currículum es sencillamente brillante.

He visto que hiciste la especialidad en la Universidad de Pittsburgh.

¡Qué casualidad! Yo también estuve ahí.

Hace unos años estuve haciendo un máster.

Supongo entonces que sufriste también al doctor Estuart, como profesor.

-¿Estuart? -Ajá.

-Sí, me suena, sí. -¿Cómo que te suena?

Estuart era el jefe del Departamento de Neurología.

-Es que cuando yo llegué le sustituyeron. Por eso no...

-Bueno, pues esto ya está funcionando.

Mañana mismo podremos ver los resultados.

-Para entonces yo ya estaré en México.

-La conferencia. Espero poder verla por Internet.

-Bueno, pues nos vemos. Ya me contarás.

-Suerte.

Tras someterse a las pruebas propuestas por el doctor Mir,

Pilar espera los resultados junto a su marido.

-Tenemos que convencer a Andrea de que lo mejor para Lucas

es que nosotros nos encarguemos de él.

-¿Qué quieres decir? ¿A qué viene? -Andrea nunca ha querido ser madre.

Es la tutora de Lucas por obligación, no por vocación.

Y ya sabes cómo es Andrea cuando se le obliga a algo.

Al principio no rechista. Pero a la larga, acabará estallando.

Igualita que tú.

-Hola. -Hola, hija.

-¿Cómo estás, mamá? ¿Estás mejor? -Me cuesta mover las piernas.

-¿La puedes mover o no? -¡No puedo!

-¿Y notas mi mano? -No.

-¿Y aquí? -¡Los brazos tampoco puedo moverlos!

-¿No lo notas? -No.

-¡Quita, papá! -¡Ah, ah, ah...!

-¿Mejor? -Sí.

-¡No puede ser! ¡Diana!

-¡¡Eh!! -Diana, tía.

-Que he perdido el vuelo. -¿Qué?

-Que he perdido el vuelo a Monterrey. -¿Qué dices?

-Que ha salido hace media hora. -Palo, ¡lo siento!

Se nos fue de las manos. ¡Madre mía, madre mía!

De verdad, lo siento, Palo.

Se nos fue tanto que no sé ni qué hacemos en la consulta.

-Pues te dejaste las llaves de tu casa y vinimos aquí.

Nos hemos quedado dormidas. -Vaya tela. Lo siento.

-¿Qué vas a hacer con la conferencia? -Inventarme cualquier historia.

-¡Qué cogorza, por favor, qué fuerte!

-Gracias a ti Ortega está en la cresta de la ola de nuevo.

-Pero qué peligro tienes.

Yo me voy a duchar. Y te veo ahora. -Vale. Yo la siguiente.

-¿Cómo está tu madre?

-Con el diazepam intravenoso han cesado las convulsiones.

¿Tienes los resultados? -Sí.

-Nos faltan los resultados de los anticuerpos

pero el resto es todo normal. -Ajá.

-Así que no nos queda otra que esperar al cultivo de heces

y al electromiograma para ver si presenta

un síndrome de guillain barré que es lo que realmente sospecho.

El síndrome de Guillain Barré es un trastorno autoinmunitario.

Significa que el sistema de defensas del cuerpo

se ataca a sí mismo por error.

Provocando que los nervios se inflamen

y que los músculos se debiliten y se paralicen.

-Podría ser porque el síndrome de Guillain Barré es ascendente:

empieza por las piernas, sigue por los brazos,...

-No me quito de la cabeza lo de la diarrea y lo del dolor abdominal.

Podría ser que fuera culpa de una infusión de hierbas, o no,

y formara parte del cuadro clínico.

-Mi madre es nutricionista y nunca tiene problemas de digestión.

-Deja que una enfermera le haga un estudio de tóxicos.

-Me parece muy buena idea. -Vale.

-Lo siento, me ha surgido un problema personal, no podré ir hasta mañana.

Muchas gracias.

-Hola. ¿Qué haces aquí todavía? -He perdido el vuelo.

-¿Son los resultados del encefalograma de Beatriz?

-Sí. Ha sufrido crisis epilépticas

compatibles con una encefalitis límbica,

como demuestra el patrón de ondas del "tabrash" del electroencefalograma.

-¿Lo puedo ver? -Claro.

La encefalitis límbica es un proceso inflamatorio

del sistema límbico del cerebro

y suele provocar alteraciones en la memoria y en la conducta.

Además de crisis epilépticas ocasionales.

-Lo importante es averiguar el origen de esa encefalitis

y administrarle lo antes posible un tratamiento antiepiléptico.

-¿Se sabe algo de los padres? -La madre murió hace años,

pero hemos podido contactar con el padre.

Vive en el extranjero, pero mañana mismo coge un vuelo.

-¿Sabía si su hija estaba rara? -No.

Llevan meses sin hablarse por una discusión que tuvieron.

-Esa debe ser la maleta de Beatriz.

-Paloma, ¿te importa revisarla para ver si hay algo interesante?

-Yo voy a administrarle la medicación.

-Muy bien. -Gracias.

-Hola. -Hola.

-¿Está dormida? -Está dormidita.

-¿Cómo lo llevas? -No estoy acostumbrado a ver a tu madre así.

Y eso que llevamos 50 años juntos.

¿Tú cómo estás? -Preocupada.

-¿Cómo lo llevas con Lucas?

-¿Me vas a decir que no soy capaz de ocuparme de su educación?

-No, te lo pregunto solo por saber. -Está siendo difícil

pero cada vez nos llevamos mejor. -Seguro que sí.

-Y vosotros ¿cómo estáis en casa? Es veo cada uno por su lado.

-Es normal. Si algún novio te durase más de seis meses,

seguro que lo sabrías.

Somos muy independientes.

A ella le encanta estar todo el día pintando en el estudio

y yo me divierto con mis herramientas en el sótano.

Sólo nos separan cinco o seis metros en vertical.

Cada uno tiene su espacio y eso es bueno.

Últimamente estoy invadiendo un poco el espacio de tu madre

porque estoy tratando de acabar con unos bichitos

que están conquistando la casa.

-¿Qué bichitos? -Ratones, hija.

-¿Y cómo estás matando esos ratones? -Con matarratas.

Lo mezclo con agua y, estoy colocando en varios sitios en la casa.

-¿Y mamá lo sabe? -No quiero asustarla.

Ya duerme bastante mal.

(Pitidos)

-¿Qué pasa? -Por favor, subid corticoides y aerosoles.

-¿Qué le pasa? -Nada, tranquilo.

-Hola. -Hola.

-¿Habéis encontrado algo?

-Solo un blíster de anticonceptivos orales.

-Podría indicar que lo que le sucede puede ser algo ginecológico.

-Podría ser, pero lo dudo mucho. Sería hilar muy fino.

-Perdón. -¿Sí?

-Los resultados de los marcadores tumorales.

-La paciente acaba de tener un sangrado vaginal.

Y los marcadores tumorales son positivos.

-Estoy convencida de que el tumor tiene un origen ginecológico.

-Lo sabremos cuando le hagamos la ecografía.

-¡Andrea! -Dime.

-Te estaba buscando.

No me quito de la cabeza que pueda tratarse de una intoxicación.

-Creo que vas a tener razón, he estado hablando con mi padre

y me ha dicho que ha estado usando matarratas.

Me voy a ir a su casa para ver si veo algún indicio.

-Yo iré al laboratorio a hablar con el técnico

para que priorice el estudio de tóxicos,

no puede estar más tiempo sin tratamiento.

-Vale. Si pasa algo me llamas. -Vale. Ni te preocupes.

José Luis, los resultados, por favor. -Eh, sí.

-Sí, son estos.

Tras haber realizado una ecografía vaginal a Beatriz,

el doctor Mendieta comunica los resultados a la doctora Gasset.

-¿Un tumor ovárico? -Sí, así es.

-Creo que el tumor le ha producido la encefalitis límbica autoinmune.

-Lo comprobaremos ampliando el estudio de líquido cefalorraquídeo

para ver si es positivo para anticuerpos anti NMDA.

-Ahora mismo la prioridad es programar el quirófano

para que le extirpen el tumor

y ver si así recupera la memoria y su comportamiento vuelve a ser normal.

-¿Cómo han ido los resultados? -Bien, tu amiga ha tenido razón.

Va a ser verdad que es muy buena.

Aunque no sepa quién es el doctor Estuart.

-Ni caso, es que es un presumido... -Es un poco chulo

pero es buen neurólogo. -Ya. Pero tú eres más.

Palo, ¿por qué no te quedas en este hospital?

-Ahora mismo no sé ni cuáles son mis prioridades.

-Pero estabas harta de ir de un lado para otro, ¿sí o no?

Y ya no trabajas allí.

Si los de la comisión gestora dicen que sí, pues ya está.

-Tú sí que eres cabezota. -Yo siempre igual.

-Estábamos en lo cierto.

Los resultados muestran un altísimo nivel de talio en sangre.

El talio, además de ser inodoro e incoloro, es tremendamente tóxico.

Y como los síntomas que provoca son muy diversos,

cuesta mucho diagnosticarlo.

-Lo tengo aquí. Matarratas.

-Pensaba que el talio había dejado de usarse como matarratas.

-Esto lleva en el garaje de mi padre desde que yo tengo uso de razón.

Seguro que está hasta contento de haberle podido dar un uso.

-Voy a ver si es que mi madre ha bebido de esto.

-Pues voy contigo.

-¡Papá!

¿Es esto? -Sí.

-Mamá, ¿tú has bebido de esta botella?

-Sí.

-Papá ha metido matarratas para los ratones aquí.

-¿Ratones?

¿Ves como no estaba loca? Y tú venga decir que no y que no.

-No quería asustarte.

¿Y tú qué haces bebiendo de una botella de plástico,

cuando dices que hay que utilizar botellas de cristal?

-Ya sabes que cuando pinto estoy tan concentrada,

que cojo lo primero que tengo a mano. -Casi acabo contigo.

No me lo hubiera podido perdonar jamás.

-Somos los dos un desastre. -Si te parece, me lo llevo al laboratorio.

El antídoto para la intoxicación por talio es el azul de Prusia,

que le vamos a administrar, junto con carbón activado.

Esperemos que eso mejore su estado de salud.

Al día siguiente, operan de un tumor ovárico a Beatriz.

La paciente que sufre una encefalitis límbica,

probablemente producida por este tumor.

-¡Ortega! -¿Sí?

-Me he enterado de que estás presionando

para que contraten a tu amiga.

-Déjame que te diga que creo que no es trigo limpio.

-¿Perdona?

Paloma, además de ser mi amiga, es una gran neuróloga.

-Dudo mucho que haya hecho la especialidad

en la Universidad de Pittsburgh. -No digas tonterías.

-No sabía quién era su profesor más famoso.

Me dijo que le habían sustituido e investigué,

me di cuenta de que seguía ejerciendo.

-Pues sería una sustitución temporal.

¿Tienes miedo de que ella sea mejor que tú?

-No, te equivocas. Y ten mucho cuidado,

si la contratan, las dos os vais a caer con todo el equipo.

-Soy la doctora Paloma Gasset.

¿Cómo?

Pero ¿qué me está diciendo?

Yo mañana tendría que estar trabajando allí con ustedes.

Estoy a punto de coger un avión para ir a Monterrey.

¿Perdone?

No, se preocupe. No voy a volver a llamar.

-Tenéis suerte de tener una hija como Andrea, vale un imperio.

-Ya lo creo.

-El que ha dado con el diagnóstico has sido tú.

-Tampoco es para tanto. -Felicitaciones a los dos.

-Gracias.

-Ya me pasarás la receta de las rosquillas que me han encantado.

-Ah, gracias. -Luego te veo.

-Estoy muy orgullosa de ti. Perdóname, por no haber confiado.

Eres capaz de conseguir todo lo que te propongas.

-¡Ay, mami...!

-No como tu padre y yo, que somos dos viejos despistados.

Gema lo tenía claro y acertó en dejarte a Lucas.

-Madre mía, lo que podría haber pasado con el dichoso matarratas.

No quiero ni pensarlo. Menudo susto me he llevado.

Es que no estoy acostumbrado a ver a mi mujer en ese estado

y lo reconozco, he sentido mucho miedo.

Qué cosas, ¿no?

Una persona de carrera militar como yo, reconociendo esto.

Tal vez me estoy haciendo viejo.

Y la verdad, que no sé qué haría sin Pilar.

Días después de haber sido operada de un tumor ovárico,

Beatriz se recupera favorablemente.

-Hola. -Hola.

-¿Qué tal, cómo te encuentras? -Mejor.

-Ya tenemos los resultados de la anatomía patológica

y nos ha confirmado que el tumor es benigno.

-¡Ay! Menos mal. -¿Cómo vas de memoria?

-Mejor. Consigo acordarme de algunas cosas

pero lo que no consigo acordarme es por qué cogí ese avión a México.

No consigo recordarlo, ni mi padre ni mis amigos lo saben.

-Es normal que haya ciertas cosas que no recuerdes,

pero hay ejercicios y pautas

que te permitirán ir recuperando la memoria poco a poco.

Vas a tener que quedarte ingresada unos días

y seguirás también con el tratamiento antiepiléptico.

-Vale.

-Te voy a seguir presentando. Doctor Martín, Paloma Gasset.

-Encantada. -Es una gran neuróloga y mi amiga.

Está como médico invitado pero espero que se quede mucho tiempo.

-Enhorabuena. Ya veo que te quedas colaborando con nosotros.

-He decidido darle un giro profesional a mi vida

y Ortega me ha convencido de que este hospital merece la pena.

-Aún no estás contratada

e igual no te quedas el tiempo suficiente para estarlo.

Bienvenida. -Gracias.

-Ni caso, está celoso y ya está. Hasta ahora, Martín.

Te voy a presentar a los demás que son mucho más majos.

-Vale.

Unos días más tarde, después del tratamiento,

los síntomas de Pilar han desaparecido y le dan el alta.

-Bueno, Mami...

Tenéis el coche cerca entonces. -Sí, lo tenemos ahí, no te preocupes.

-Vale. -Cuídate.

-Hasta luego, y gracias.

-¡Ay, bueno!

Me alegro mucho de que tu madre se haya recuperado.

-Sí.

-¿Ya habéis arreglado lo de Lucas?

-Parece que ha decidido confiar en mí.

-Mira, al final no hay mal que por bien no venga.

-Confianza significa más expectativas y más presión.

-Tú no necesitas que tu madre confíe en ti, necesitas confiar tú en ti.

Ya sabes dónde estoy. Me voy para casa.

-Vale. -Venga, cielo.

-Hasta luego.

Isa se ha desmayado justo cuando estaba levantando la carabina.

Antes de apuntar a la diana.

El arma hay que tenerla siempre hacia delante.

-Me sentía mareada, con sensación de taquicardia...

Pero fue en la tirada cuando empecé a sentir ya un fuerte dolor de cabeza.

Y a sentir como unos calambres que me subían por la espalda.

El deporte profesional es lo menos saludable que hay.

-Clara, lo que no es saludable es llevar el cuerpo al límite.

Te ha subido muchísimo la presión arterial. Voy a llamar a la doctora.

-Tranquila. Respira. Tranquilízate. -No puedo.

-Sí puedes; claro que puedes.

-Llamar en caso de emergencia. ¿Diego? ¿Quién es Diego?

-Es su hijo. Y está de camino. -Diego,

es que no sabemos exactamente qué es lo que le pasa a tu madre.

-No sé si sabe que es celiaca.

-Tu madre tiene que cuidar mucho su alimentación.

-Mi madre es la enemiga número uno del gluten.

Me atrevería a decir, incluso, que es la celiaca más activista que existe.

¿Cómo que quién soy? Mamá. Soy Diego. Mamá. ¡Mamá!

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Centro médico - 16/03/17 (2)

16 mar 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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