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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 15/06/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-Viernes, 12... -¡Hola!

-Hola, ¿qué tal? -Pues llevo un día de locos.

Venga, me voy; hasta luego.

-Oye, perdona, Lucía, Lucía. -Dime.

-Espera. Que ¿qué tal la paciente que te derivé con ataque de ansiedad?

-Eh..., bien. Bien, bien, bien.

Lo único que le he dicho

que las cosas se las tiene que tomar con calma, ¿eh?

Y que paciencia.

-Claro. -Quiere hacerlo todo muy rápido.

-Claro, me alegro. -¿Tú qué tal, cariño, de lo tuyo?

-Yo bien, perfectamente. Sobre todo desde que no hay rumores.

-Pues sí. -Perdona..., me esperan en Triaje.

-Nada. -¡Uy!

¿Mi agenda? -Pues no sé.

Se la habrá llevado Nuria por error. -Pero estaba aquí.

-Bueno, cariño, te dejo, ¿eh? Que me tengo que ir a trabajar.

-Vale.

-Víctor, necesito que recojas al paciente de la 208, por favor.

-Vale. -Sí. Gracias.

-¡Uy, qué mayor estoy! ¡Ay!

Diego Villegas viene a Centro Médico

porque, de repente,

ha sentido un fuerte dolor en la garganta

que le dificulta el respirar y tragar.

-Cuénteme: ¿además del dolor de garganta, tienes otros síntomas?

-Bueno, el dolor también, aparte de la garganta me sube aquí,

hacia la zona de la nuca y... -Ajá.

-He tenido náuseas y he vomitado un par de veces.

-Sí. Lo que pasa que a ver, ayer pues ya se notaba un poco pachucho.

Y bueno, yo no soy muy apañada en la cocina,

y pedimos comida china para cenar.

Entonces, pues seguramente que le ha sentado eso mal.

-Ya. ¿Tienes palpitaciones o dolor torácico?

-No. -¿No?

Veo en tu historial que eres hipertenso, fumador y diabético.

Entonces..., bueno, teniendo en cuenta estos antecedentes,

pues podría ser un infarto.

-¿Cómo que un infarto? -Eh..., sí.

-Pero, si cuando tienes un infarto te duele el pecho,

el brazo izquierdo y..., ¿no?

-Ya, pero puede no ser un cuadro clínico tan típico.

Sobre todo teniendo en cuenta que es diabético.

Te voy a hacer un electrocardiograma y una analítica,

para ver si hay daño cardiaco.

Te puedes ir tumbando, por favor.

-Cuando un infarto se presenta sin dolor

ni el resto de síntomas habituales,

se conoce como infarto silente.

Y no se descubre hasta hacer las pruebas necesarias.

Es más frecuente en pacientes con diabetes,

ya que esta puede provocar alteraciones

en la sensibilidad al dolor.

-Hola... ¡Hola!

-Hola. Perdona. -¿Estás bien?

-Sí, sí, sí. Es que estaba pensando en mis cosas y..., nada.

-¿seguro?

-Es que me han dado una mala noticia y no me la quito de la cabeza.

-Bueno, pues cuéntame, tengo tiempo. Tampoco mucho, pero... tengo tiempo.

-¿Puedo confiar en ti? -Claro.

-Es que me he enterado

que hay un holding inmobiliario

que quiere llevar la gestión del hospital.

-¿Holding? -Mm.

-¿Y eso? -No sé mucho más,

pero... Aparte de eso, ellos apuestan por traer a su gente, claro.

Eso es lo peor de todo.

-¿Sabías algo? -No, no tenía ni idea.

-Bueno...

Te pido, por favor, que esto no salga de aquí.

-No, no. Para nada, para nada, Pepa. Tranquila.

-Vale, gracias. -Nada.

-Bueno, papá, no te preocupes, ¿vale?

Ya sabes, los médicos prefieren curarse en salud, ¿no?

Entonces bueno, que así te hacen las pruebas que necesites y ya está.

Y tranquilo.

-A ver, no quiero preocuparos pero,

hasta que no estén todos los resultados,

no voy a saber si se tiene que quedar ingresado.

-Cariño, tienes que... Esta tarde viene..., viene el fontanero.

Así que...

-Tranquilo, tranquilo.

No te preocupes.

Que esta tarde seguramente que estemos ya de vuelta a casa.

-¡Ay!, y también tenemos que pagar el IBI.

-Bueno, pero lo del IBI se puede pagar otro día.

-sí. Pero es con recargo, cariño.

Mira, haz una cosa: llama, coge mi teléfono.

El fontanero, se llama Juan Leiva. Llámale, por favor,

para que no venga esta tarde y no vaya a perder el día.

-Vale, papá. Le llamo, le llamo ya. -Vale, Diego.

Ahora quédate tranquilo

mientras hacemos el electro, ¿de acuerdo?

¡Diego! -Ah.

¡¡Diego!!

-¡Enfermera, enfermera! Luz, por favor.

-¿Qué pasa, qué pasa?

-Ha perdido la conciencia.

Hola. Hola. -¿Qué pasa?

-¿Sabes dónde estás? -sí, sí, sí.

-¿Sí? ¿Cómo te llamas? -Diego.

-¿Diego qué más? -Villegas.

-Vale, muy bien.

Ha perdido la conciencia. -M.

-Vamos a ver: respira profundamente, por favor, Diego...

-Ah. -La frecuencia cardiaca es muy lenta.

Y además escucho un soplo. -Vale.

-A ver, Diego:

el soplo puede no tener importancia,

pero también puede ser síntoma de una anomalía en el corazón.

-Muchos soplos cardiacos son inofensivos.

No causan ningún síntoma ni problema a quienes lo padecen

y no necesitan tratamiento. Pero otros...

Perdón. Me ha parecido que me miraba alguien.

Perdón, ¿empiezo? -Sí.

-Muchos soplos cardiacos son inofensivos.

No causan ningún síntoma ni problema

a quienes lo padecen y no necesitan tratamiento.

Pero otros avisan de un mal funcionamiento

en alguna de las válvulas implicadas en el latido cardiaco.

-¿Voy a tener que quedarme aquí? -Sí, Diego; de momento sí.

Hasta que no tengamos los resultados de las pruebas,

te voy a dejar monitorizado en Rea. Con atropina.

-Vale. -Oxigenoterapia y suero, por favor.

-De acuerdo. -Cariño...

-Toma. -Sí.

-Hago yo mañana lo del IBI. -Que sí, papá, que no te preocupes.

-Mi mujer murió cuando Olga aún era una niña y, desde entonces,

intenté que no tuviera que enfrentarse

a situaciones difíciles nunca más.

Por eso desde entonces me he ocupado yo de todo

y he procurado liberarla de responsabilidades.

Ha hecho un curso de esteticién, pero no ha encontrado trabajo todavía.

-¿Vale? -Sí, sí.

-Hay que pasar a Reanimación, ¿vale? Venga, vamos.

-El paciente de esta mañana, ¿vale? -Gracias.

Perdona. ¿Qué ha pasado?

-La paciente viene adormecida, oliendo a alcohol

y se ha orinado encima.

-Perdona, ¿y tú eres? -Soy su hijo.

-¿Sabes si ha bebido mucho?

-No. No lo sé; no estoy seguro.

Mi madre nunca ha sido de beber pero...,

creo que no lleva bien la muerte de mi padre.

Y eso que hace ya dos años.

Creo que está bebiendo más de la cuenta.

Cuando he llegado a su casa me la he encontrado así, en el suelo,

empapada de vino.

Me ha dado un susto de muerte. -Hay que llevarla a Reanimación, ¿eh?

-Doctora. -¿Sí?

-Mi madre es diabética. Igual ha tenido algo que ver con esto.

-Vale. Es un dato importante.

Si eres tan amable de esperar en la sala, en cuanto pueda te informo.

Tranquilo. -Por favor.

-Tiene el azúcar por las nubes.

Bueno, su hijo ha dicho que era diabética.

-Vale. Pues insulina urgente. -Vale.

-¿Vale? Y también suero con B1 y B6.

-Voy a ir preparando análisis también para buscar tóxicos. ¿De acuerdo?

-Muy bien. Lo preparo.

Marina ha llegado con los niveles de azúcar muy altos

y oliendo a alcohol,

así que todo apunta a una intoxicación etílica.

Pero hasta que no tenga los resultados,

no sabré si esto es cierto.

Perdonadme.

-Hola, Lucía. ¿Puedo? -Hola, cielo. ¡Claro! Pasa.

-No, que..., que estoy preocupada y me gustaría hablar contigo,

si tienes un momento.

-Hombre, que sí. Claro que sí, mujer. Si estoy aquí para escucharte.

Espera, que cierro esto... -¿Puedo?

-Claro. Dime.

-Pues que noto que..., no sé, como si alguien me estuviera observando y...,

me da miedo que sea un brote de nuevo, ¿sabes?

-Pero ¿últimamente estás más estresada o ha pasado algo nuevo?

-No, no, no, no. Es que estoy bien, me encuentro bien.

Pero realmente noto que alguien me espía, me observa, ¿sabes?

Me quita las cosas como... la agenda, esta mañana, ¿sabes?

-¿no ha vuelto a aparecer y...? Vale.

-De momento no. -Bueno.

-Igual está en mi casa. Pero...,

la sensación es la que es e igual debería retomar el tratamiento.

-No se te ocurra tomarlo sola.

Lo primero que tienes que hacer es pedir una cita con el psiquiatra.

Pero ahora, escúchame:

yo lo que te recomiendo como amiga es que te tomes unos días libres.

-No. Ya... Venga, ¿de rumores otra vez? No.

-¿sabes? Ya hablaron bastante de mí cuando volví al trabajo

después del brote...

Aunque claro, si sigo así, pues..., no me va a quedar más remedio.

-Javier, ¿tienes un segundo? -Sí, claro, dime.

-Que..., Javier, que los del holding me han engañado.

Me han estado manipulando.

-¿En qué te basas?

-Pues me baso en que he estado hablando con Pepa

y quieren meter a su gente. ¡Y eso no es lo que habíamos hablado!

Así que me siento fatal. -A ver:

a ver, tú lo hiciste con las mejores intenciones, ¿eh?

Por el bien del hospital.

-sí, ya lo sé. Pero eso no me hace sentir mejor.

Así que yo quiero confesar, Javier. -Espera.

Vamos a esperar a ver si nos enteramos de algo más

y a ver qué pasa.

¿Por qué no hablas con ellos? Igual te dan una explicación.

-¿Tú crees? -Prueba a ver.

-Vale. Gracias, cariño.

-Avísame si sabes algo. -Sí, sí. Claro. Gracias.

Unas horas después de ponerle el tratamiento

para estimularle el ritmo cardiaco,

el estado de Diego Villegas no mejora.

-¿Puede ser que a lo mejor no le haya hecho efecto todavía

lo que le habéis puesto, no?

-Pues tiene buen nivel de conciencia y no tiene fiebre;

debería estar mejor.

Bueno, a ver, os cuento.

Definitivamente la analítica de enzimas cardiacas

descarta el infarto. ¿De acuerdo?

Entonces la crisis que tuviste antes puede ser un problema cardiovascular

o una crisis convulsiva de origen neurológico.

Podría estar provocada por epilepsia de debut tardío

o incluso por un tumor.

-Perdone, ¿cómo que un tumor?

me inclino más por el problema cardiovascular,

pero igualmente tengo que hacer un TAC craneal

para descartar alteraciones neurológicas.

También te voy a hacer una gasometría arterial y una radiografía de tórax.

Voy a preparar las pruebas.

Quédate aquí mientras tanto con él.

Ahora aviso a una enfermera que te...

-Vale, muchas gracias. -Hasta luego.

-Gracias.

Papá, no te preocupes, ¿vale? Que todo va a salir bien.

-Cariño, vas a tener que encargarte tú de lo del IBI.

-Papá, no te preocupes por lo del IBI, de verdad.

Que, mira, si quieres, cuando salgamos de aquí, pues te acompaño.

-Bueno, pero vas a tener que pasar por casa.

-Vale. -Vas a tener que...,

bueno, pues regar las plantas, dar de comer a..., dar de comer al pez...

-Yo lo hago todo, no te preocupes. -Sí.

A ver, es cierto que mi padre ya llevaba un tiempo un poco pachucho.

Pero vamos, es que él ha sido

el que siempre se ha encargado de las cosas de la casa.

A mí, cuando me empieza a explicar y a contarme cosas de facturas,

de recibos y de cuentas bancarias,

pues la verdad que es como si me hablase en chino.

Porque no sé hacerlo.

Porque él siempre se ha encargado.

Entonces, bueno, yo tampoco lo he hecho, pero él tampoco me ha dejado.

La doctora Romero

ya tiene los resultados de los análisis de Marina Hernández,

la paciente que llegó con signos de intoxicación etílica.

-Pues, para mi sorpresa,

tengo aquí los resultados de los análisis de Marina

y no hay niveles detectables de etanol.

Es decir, no ha consumido alcohol.

Por tanto, podría deberse a otras causas, como una acetosis,

un ictus isquémico o también el consumo de ansiolíticos.

A ver, tengo ya los resultados de los análisis.

Aunque yo en principio pensaba que era una intoxicación etílica,

por los síntomas que presentabas,

desde luego los análisis lo descartan, ¿eh?

-Claro, por supuesto. Si no he bebido nunca.

No me gusta nada. Bueno, miento:

bebí un sorbo de champán el día de mi boda, pero nada más.

Si llegué oliendo a alcohol

es porque me tiré encima la botella de vino

con la que estaba cocinando cuando me dio..., bueno, lo que me diera.

-¿Seguro? -Que sí, hijo, que sí.

Estaba preparando el estofado para cuando llegases,

y ya sabes que le pongo vino. -Bueno.

Marina, ¿tienes algún familiar con exceso de hierro?

-No.

-¿Y con problemas hepáticos? -No, que yo sepa no.

Lo único que tengo es diabetes, pero ahora la tengo bien controlada.

Bueno, ya se lo habrá explicado mi hijo.

No, no..., no sé. Es que no he hecho nada diferente.

Nada raro. No sé qué..., no sé qué ha pasado.

-Bueno, tranquila.

-Marcos, no te he visto muy convencido

con las explicaciones de tu madre.

-Pues no. Creo que miente. O nos oculta algo.

-Bueno, pero los resultados no mienten.

-Pero el alcohol en sangre se elimina, ¿no?

-Pero no es tan fácil.

-Pues le pido que le haga más pruebas, por favor.

Porque conozco a mi madre y ya le digo que nos está ocultando algo.

-¿Por qué dices eso?

-Se acerca el segundo aniversario de la muerte de mi padre.

Y el año pasado ya empezó a comportarse así.

De una manera rara; estaba insoportable, vaya.

-Vale. Bueno, gracias por lo que me acabas de comentar.

De todas formas le vamos a hacer una ecografía

para ver si nos da más información, ¿vale?

-Se lo agradezco. -Tranquilo.

Venga. Hasta luego. -Muchas gracias.

Para descartar un problema neurológico,

la cardióloga Diana Ortega manda hacerle un TAC Diego Villegas:

el paciente que llegó con mareo, dolor en la garganta,

y sufrió un síncope con mioclonías.

-Afortunadamente, el TAC ha descartado un problema neurológico.

Y la gasometría arterial tampoco ha mostrado anomalías.

La radiografía de tórax, en cambio,

muestra que la aorta de Diego es un poco más grande de lo normal.

Podría ser un indicativo de que hay un problema en la arteria aorta.

Vamos a dejarlo ingresado.

-¿Qué tal?

-Bueno, hay que hacer más pruebas, ¿eh, Marina?

-Eso es porque ha visto algo raro.

-Lo que he visto es que hay líquido en la cavidad abdominal. ¿De acuerdo?

Entonces, no nos vamos a precipitar y... Y vamos a hacer más pruebas.

Para saber de qué se trata. ¿M?

En la ecografía he visto que Marina tiene una ascitis.

Es decir, una acumulación de líquido libre en la cavidad abdominal.

Entonces, como los resultados no han sido concluyentes,

quiero hacer una serie de pruebas, entre otras cosas,

para averiguar si tiene cirrosis,

también vamos a extraer una muestra de ese líquido abdominal

para ver si tiene una peritonitis bacteriana,

y por último, un TAC.

Al día siguiente de su ingreso, el estado de Diego empeora;

presentando nuevos síntomas.

-Doctora: Ha pasado muy mala noche.

Y ha estado así, como muy desorientado. No sé.

Con la respiración muy rápida. Raro.

-Tiene frialdad de miembros y también tiene ingurgitación yugular. Vale.

Hay que trasladarlo a la UCI.

Le voy a hacer un ecocardiograma transtorácico urgente.

Voy a avisar a un celador. Quédate tranquila. ¿Vale?

En cuanto pueda decirte algo más, te aviso. Tranquila.

-Vale. Gracias.

No te preocupes, ¿vale, papá? Tranquilo.

-En el ecocardiograma de Diego,

hemos visto que presenta un aneurisma de aorta ascendente,

un derrame pericárdico moderado,

y una insuficiencia aórtica severa.

Después de confirmar estos resultados con un ANGIOTAC,

hemos llegado a la conclusión

de que la única opción posible es operarlo

para sustituirle la válvula aórtica.

La doctora Natalia Romero

ya tiene los resultados del TAC que le hizo a Marina:

la paciente con ascitis.

-Y descartan que la causa sea tumoral. ¿M?

-Eso es bueno, ¿no? -Entonces,

¿cuál cree que es la causa del desmayo,

y el líquido en la cavidad abdominal?

-Necesito tener los resultados del resto de pruebas que hice,

entre ellas la paracentesis. ¿Eh?

Paracentesis evacuadora,

que es cómo se llama la prueba que hicimos

cuando te extrajimos el..., el líquido. ¿Vale?

Una vez descartado el tumor,

todo apunta a que la ascitis de Marina

está provocada por una cirrosis.

Y aunque las causas pueden ser diversas,

desde luego, la más frecuente es el consumo de alcohol.

Así que, si este diagnóstico se confirma,

la teoría de Marcos cobraría muchísima más fuerza.

-Vale. ¿Entonces me puedo ir a casa? -Sí. Te voy a dar el alta. ¿Eh?

Y en unos días tendréis que venir a por los resultados.

Pero es muy importante lo que hemos hablado. ¿Eh?

A rajatabla.

Te he traído los diuréticos, aquí una receta,

y te los tienes que tomar tal cual te lo pongo aquí.

Controla muy bien esa diabetes. Es muy importante.

Dieta baja en sal, en fin. Ya sabes.

Y aunque me has dicho que..., que no bebes alcohol,

mi obligación es decirte que nada de alcohol.

-Como siempre.

-Igualmente. Yo me encargaré de que cumpla todo.

-Oye, que no necesito que nadie me vigile, ¿eh? Que ya soy mayorcita.

-Bueno. En unos días nos vemos. ¿De acuerdo?

-De acuerdo. Gracias, doctora. Adiós.

-Hola. -Dime.

-Hola. -¿Qué tal?

-Tu padre sigue en la UCI. ¿Vale? Vente conmigo abajo, si quieres, y...

Te acompaño y te voy contando. -Vale. Vale.

-¿Estás bien? -Sí.

-Vale.

Mira: La insuficiencia de la válvula aórtica

le está agrandando la arteria aorta.

Y le está produciendo una insuficiencia cardiaca.

Que le colapsa ambas aurículas y el ventrículo derecho.

Hay que sustituirle la válvula aórtica,

y drenar el líquido pericárdico, porque su vida corre peligro.

-Pero es que no..., no entiendo.

Si esto solamente era un dolor de garganta, ¿no?

-El dolor era... un síntoma de otra cosa.

Y tu padre tenía enfermedades, pues... importantes.

-No sé. Es que no entiendo. Que... Por...,

no sé: unas náuseas de una noche, pues esté pasando todo esto.

Irá bien, ¿no? -Espero que sí. ¿Vale? Espero que sí.

Voy a hacerle ahora las pruebas necesarias,

para intervenirle mañana mismo.

-Vale. Tiene que ir todo bien.

-Claro. Eso espero. -Por favor.

-Vente conmigo.

La diabetes implica un mayor riesgo de enfermedad cardiaca.

Pero hay otros factores influyentes,

que dependen de nuestros hábitos y nuestro estilo de vida.

Como el tabaquismo, el sobrepeso,

y tener la presión arterial y el colesterol altos.

-Ay, perdón. Perdón, cariño. ¿Ya habéis terminado?

-Eh..., sí. Hemos terminado, ¿verdad? Sí.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Eh... Bueno, pues igual.

Es que... todo el rato noto que me están observando.

-¿Has visto a alguien, objetivamente? -No. Pero lo noto. Lucía, lo noto.

-Tienes que saber una cosa, Diana.

Que esta sensación de que te persiguen

es uno de los síntomas clásicos de un brote como el que tú has tenido.

-Ya lo sé. Pero es real. Es que lo noto.

Da igual; ya está; ya está. Voy a pedir hora con Psiquiatría y ya está.

-Que sí, genial, cariño. Eso es lo que tienes que hacer, ¿eh? ¿Vale?

-¿Tú te ves capacitada para trabajar? -Eh... Lucía, por favor:

En eso te pido que no te metas. ¿Vale?

Si yo noto cualquier cosa que pueda afectar a mi trabajo,

yo pediré la baja. Por favor.

-Que sí, mi amor. Que lo digo por ti.

-Ya lo sé. -¿Vale?

-Vale, vale, vale. -¿Eh?

-Vale. -Cualquier cosa, me avisas.

-Gracias.

-Javier, he hablado con ellos. -¿Y?

-Pues que Pepa tiene razón:

Se quieren hacer con la gestión del hospital.

Entonces... Vamos a ver:

Javier, tú sabes perfectamente

que esto lo he hecho por el bien del hospital.

Pero ¿sabes cómo me siento? Como una traidora.

Así que yo tengo que confesar. ¡No, no, no, Javier: Tengo que confesar!

¡Yo no puedo seguir sintiéndome así! -Natalia, Natalia, cálmate.

-No me puedo... -Siéntate. Por favor, siéntate.

-Es que no me quiero ... -Por favor, siéntate, Natalia.

-Javier, no me quiero sentir así. -Natalia.

-Lo he hecho... -Sé cómo lo has hecho

y por qué lo has hecho.

Sabes que yo siempre estaba en contra de todo esto. ¿Eh?

-Lo sé. -Porque sabía que algo...

Había un trasfondo feo por ahí. Y aun así te apoyé.

-ya, ya. -Te apoyé porque confié en ti,

en tu capacidad, y en que hacías lo mejor por el hospital.

-¡Y es verdad!

-Sigo confiando en ti.

Pero no es momento de rendirnos. ¿De acuerdo?

Ahora que sabemos que los del holding

quieren hacerse con la gestión del hospital, juntos, juntos,

vamos a hacer algo para salvar esta situación.

Así que cálmate. -Vale.

-Ven aquí, anda.

-Bueno, Olga: Puedes quedarte un poco con tu padre.

-Gracias.

Papá, ¿cómo estás?

-Muy bien. -¿Bien?

-¿Tienes ahí la carpeta? -Sí, sí, aquí está.

Ahí dentro tienes todos los recibos de la luz y del agua, y el gas.

-Pero papá, papá: ¿Por qué me estás contando esto?

-Tienes que cambiar el titular. Y ponerlo a tu nombre.

-Bueno, papá: Eso ya llegará el momento de que se haga, ¿vale?

-Bueno. Tienes que domiciliarlo también. ¿Eh?

¿Vale? -Papá: Tranquilo.

No creo que sea el momento, de verdad,

de que estemos hablando de esto.

-Bueno. Tienes que saber que...

tengo un seguro de deceso que... -Papá, papá: No te vas a morir, papá.

-No. Pero cubre todos los gastos.

-Es que no te vas a morir. No va a pasar, de verdad.

-No. Pero, si pasa algo, ¿quién te lo va a explicar, hija?

-Bueno, pues no sé. Ya me buscaré la vida.

Que me lo tenga que explicar quien sea.

Pero no creo que sea el momento ni el lugar

para que me estés hablando aquí, ahora de facturas, ni de recibos.

-No te enfades, hija.

Te quiero mucho.

Ya... Lo harás bien, ya.

Marina Hernández regresa al hospital,

acompañada por su hijo Marcos,

para recoger los resultados de los análisis.

-Estos días he dormido en casa de mi madre para vigilarla y...

De día bien. De día ha seguido el tratamiento y comido sano.

Pero de noche, la escuchaba levantarse

intentando no hacer ruido y entrar en la cocina.

Ahora sí: Estoy convencido de que mi madre bebe a escondidas.

-¿Está bien?

-Mamá. -Sí, sí, sí. Me he mareado un poco.

Pero es que no he desayunado esta mañana.

-¿Que No?

¡Ayuda, por favor! -¿Qué pasa?

-Es diabética. Necesita insulina. -Álex, ven, por favor.

-Mamá. -¿Estás bien?

-Sí. -Vamos a llevarla a Triaje.

-A Triaje, que voy a avisar a un médico.

Avisa a la doctora Romero, por favor.

¿Mejor? ¿Sí?

-¿Qué ha pasado?

-Que le hemos tenido que poner insulina de urgencia.

-Me ha dado un pequeño mareo por no desayunar esta mañana.

-Sí. Eso, y que tenía el azúcar por las nubes de nuevo.

-Madre mía. Bueno, ¿están ya los resultados del análisis? -Sí.

Toma. -Gracias, Pepa.

Bueno: Pues descartan que haya infección,

¿eh? -Eso está bien.

-Pero, por otro lado,

los resultados bioquímicos...

confirman que...,

que lo que tienes, Marina, es cirrosis.

-¡Lo sabía, ¿eh?! ¡Mira que lo sabía!

¡Menos mal que no bebías ni gota! -Oye, por favor, tranquilízate, ¿eh?

Vamos a escuchar a tu madre. Tranquilo.

-Pero ¿cómo voy a tener cirrosis? ¡Pero si ya le dije que yo no bebo!

¿Es que no me creéis nadie? Yo no bebo. No he bebido nunca.

-Bueno, vamos a ver. Tranquila, Marina.

Marcos: Eh... Quiero explicarte lo que le ha pasado a tu madre. ¿Vale?

Ha tenido una encefalopatía hepática. Es decir:

el cerebro no funciona correctamente

porque el hígado no puede eliminar las toxinas de la sangre. ¿Vale?

De ahí que se haya desmayado, y de ahí que se haya orinado.

Por tanto: El daño hepático que tiene

está provocado por una diabetes mal controlada. Esa es la causa. ¿M?

Marina: ¿Estás mejor? -Sí.

-¿Sí? ¿Nos sentamos, por favor? ¿Puedes?

-Sí, sí. -Te ayudo.

-Tener la diabetes descontrolada

con niveles altos de glucosa en sangre durante mucho tiempo

puede producir daños hepáticos, como la cirrosis de Marina.

Ese daño puede ser progresivo e irreversible,

haciendo que el hígado pierda su funcionalidad.

Al día siguiente, llevan a Diego a quirófano

para cambiarle la válvula aórtica por una prótesis biológica,

y drenarle el líquido del derrame.

-Todo... Todo va a ir bien, cariño. -Sí, tranquilo.

Que te voy a esperar aquí, ¿vale?

Y que sepas que... no te voy a dejar comer comida china.

Tranquilo, ¿vale?

-Olga. No puedes pasar.

Venga. Hasta ahora. Espérate fuera, por favor.

Al comenzar la cirugía de recambio valvular,

la doctora Ortega encuentra que la situación de Diego

es mucho peor de lo que imaginaba.

-Tanto el derrame pericárdico como la insuficiencia aórtica de Diego

son más graves de lo que nos hacían pensar las pruebas de imagen.

Espero que responda bien a la sustitución de la válvula aórtica

por la prótesis valvular.

-Pero si siempre dices

que la diabetes la tienes más que controlada.

Que tú ya eres mayorcita para ayudas.

Entonces, ¿los viajes a la cocina?

-Marina, es muy importante que me cuentes el día a día. ¿Eh?

Porque, bueno: Las consecuencias... podrían ser fatales.

-Va a hacer dos años que murió mi marido y...

Y tengo mucho estrés y...

Y la única solución que encontré

fue... comer dulces. A todas horas.

Los peores. Lo siento.

Ya sé que no es bueno para mí, por mi diabetes, pero...

era lo único que me aliviaba y...

Fue la única manera que encontré.

Me calmaba,

y me hacía sentirme mejor.

Pero luego tenía que volver a empezar

y... Sé que no me hacía bien, pero...

Nunca imaginé que llegaría a esto.

-A ver, Marina: Esto que te voy a decir es...

Es muy, muy importante.

Te diría que casi vital. ¿Vale?

Los daños de tu hígado son irreversibles.

Y la única opción es el trasplante.

Pero es importantísimo que cuides tu diabetes.

Porque si no, no te lo van a conceder. ¿Entiendes?

Tienes que cuidarte; y tienes que controlarla.

-Pero estamos a tiempo para hacer un trasplante, ¿verdad?

-Sí.

-¿Ves, mamá?

Llevo tiempo diciéndote que te tienes que cuidar.

Que deberías haber hablado con alguien.

-¡No puedo!

Lo siento, hijo. Es que... Es que

no sé cómo hacerlo.

-Marina: En el hospital hay apoyo psicológico.

Y eso te puede venir muy bien.

Y aparte, tenemos formación para personas diabéticas.

Son dos pilares en los que te puedes apoyar.

-Está bien, mamá.

¿Por qué no lo intentamos?

-Hora de la muerte, 17:02.

-La operación no ha presentado complicaciones.

Pero la situación de Diego era tan grave,

y su estado previo tan delicado,

que no ha podido soportar la intervención

ni reactivar la circulación sanguínea por sí mismo. Y ha fallecido.

Olga, lo siento. Lo siento.

No hemos podido hacer nada.

Los antecedentes de tu padre eran importantes,

y su cuerpo... no lo ha superado.

Lo siento.

-Es que... ha sido todo tan rápido que...

-Respira. Tranquila, respira.

-Cuando..., cuando murió mi madre, pues...

Y con mi padre me hice... fuimos inseparables.

Y yo nunca pensé que...

Que él se podría morir algún día.

-Respira tranquila, ¿vale?

Mira: He... He hablado con la psicóloga del hospital.

Se llama Lucía.

A mí me gustaría que hablaras con ella un momento. ¿Vale?

Ahora vengo enseguida.

-¿Cómo se vive sin..., sin padre y sin madre?

¿Qué..., qué tengo que hacer?

-Pues se vive peor,

porque nos dejan un poquito más solos.

Pero se vive.

¿Quieres pasar a mi consulta y que hablemos allí más tranquilamente?

-Gracias. -A ti.

Marina, la paciente con cirrosis

causada por una diabetes mal controlada,

ha asistido ya a varias sesiones

del curso de salud para diabéticos del hospital.

-Ánimo. Te espero aquí, ¿eh? Como siempre.

-Vale. Vamos.

-Bueno. Pues ya lo ven. Mi madre ha dado un vuelco a su vida.

Lo que le ha pasado

y las recomendaciones del curso la han cambiado por completo.

Estoy muy orgulloso de ella.

Hasta se ha apuntado al gimnasio...

Ah, y lo más importante:

La han puesto en lista de espera para un trasplante.

-¡Hola! -¿Qué tal Olga?

-Pues la acabo de ver y... Bueno. Ahí va. Poco a poco.

¿Y tú? -Pues ahí sigo. Igual.

Disculpa.

Alguien me está siguiendo, Lucía.

-Eee... Es evidente. -No sé, pero vamos.

Está claro que esto... Esto no es una imaginación mía.

-¡Que no, que no! Tenemos que llamar al policía, ¿eh?

-Pero ¿esto qué es?

-Voy a llamar a la policía. -Lucía.

-Hola, Pepa. -Hola.

-¿Mejor? -Sí.

Mejor. ¿Y tú?

-Sí. Bueno, bien. Bien, eh... -Vale.

-Pepa, un..., un segundo, un segundo.

Le he estado dando vueltas a lo que me comentaste del...,

del holding y te quería decir una cosa. Y...

Bueno, que... Que contéis conmigo para lo que necesite el hospital.

-Gracias.

De verdad, muchísimas gracias.

Ya me lo imaginaba,

pero es que en estos momentos necesitamos tantos apoyos...

Y el tuyo es muy importante.

-Gracias.

-Bueno. Saldremos de esta. -Claro.

-Que me he enterado que los jefes de Servicio tienen una lista,

y la están barajando, con gente para expulsar.

Yo acabo de llegar aquí.

Y si tienen pensado echar a alguien, ese voy a ser yo, vamos.

Yo tengo todas las papeletas.

-Lo que has tenido es una reagudización de la EPOC.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC,

consiste en una obstrucción persistente

de las vías respiratorias.

Vamos a añadir al tratamiento de aerosoles que te indicó tu neumólogo

unos antibióticos de cinco días de duración...

Si a mi compañero le parece bien, claro.

-Sí, sí, sí. Claro. -Cabrera:

O te pones las pilas y vuelves a ser el de siempre,

o seré yo misma la que recomiende tu despido.

A partir de ahora, deberás llevar oxígeno en casa.

-Eh... ¿Qué pasaría si no uso las gafas nasales y el oxígeno?

-No llegaría suficiente oxígeno a los órganos vitales. No...

No te lo puedes permitir.

-Perdona. ¿Tienes un cigarro?

-Acabo de dejar mi trabajo en Argentina

y me quedo a vivir en España.

-Pues no mejoro, doctor. La verdad es que no.

-Y tiene como unos pitidos cuando respira,

que hace así un ruido muy...

-Tranquilo. Tranquilo, tranquilo.

-No puedo respirar.

-Luz: Oxigenación portátil y mascarilla de oxígeno. ¿Vale?

Lo que tendremos que hacer es un lavado broncoalveolar.

Ha decidido venir a España a vivir. Y dejar Argentina.

-¿Y a ti te parece bien? ¿Tú quieres que venga?

FIN

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Centro médico - 15/06/17 (2)

15 jun 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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  1. Maria josefa

    Hola alguien porfabor pudiera decirme que le paso a rey que no sale ya en la serie?

    19 jun 2017
  2. Tamara

    Me encanta este programa! ENHORABUENA!!! Los actores/ actrices muy profesionales. De este capítulo, la actriz que sale interpretando a la hija del hombre que fallece, muy natural y sencilla. Qué artista!! Su actuación ha sido de 10, y tanto me he metido en el papel, que hasta me habèis emocionado. Muchas gracias por compartir con todos los españolea estas reales historias. Un abrazo! =) Muchas gracias

    16 jun 2017
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