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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 15/03/18 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Al ver que no respondía a sus llamadas,

Clara se personó en casa de José Ángel, su cliente,

y se lo encontró tirado en el suelo, muy adormilado y en mal estado.

-Hola.

-Muy buenas. A ver. ¿Qué ha pasado?

-Que no me den nada de comer, nada de...

-Vale. Vale. Pasadlo a Rea, por favor...

-No puede ni hablar. No sé lo que le pasa.

Soy su abogada.

Hace dos semanas volvimos de Bolivia,

pero... él estaba perfectamente.

Justo hoy teníamos una entrevista en la televisión

para que contase su historia, pero me lo he encontrado así.

-Ah, ¿es el caso de Bolivia que ha aparecido en los medios?

-Sí.

-Vale. Bueno, gracias. Vamos a explorarle.

-Vale. Gracias.

Sí. Lo habrán visto en las noticias.

José Ángel estuvo varios años en Bolivia,

encarcelado injustamente por un caso de tráfico de drogas.

Pero finalmente hemos conseguido traerle de vuelta.

La verdad es que los medios quieren saber todos los detalles de su caso.

Y... Y bueno.

Yo quería dejarle un poco de espacio.

Pero de repente, no sé lo que le ha pasado.

Vale.

-Sí. La lengua y la piel están secas,

parece que está deshidratado.

-Está hipotenso y el pulso también es débil, ¿eh?

-Por favor, ¿puede levantar la mano izquierda?

Muy bien...

-No me den nada de comer... -¿Cómo dice?

-Nada de comer ni de beber, por favor.

-El paciente responde a las órdenes, aunque con lentitud,

y en el resto de la exploración no muestra anomalías.

Vamos a hacer una analítica de urgencia.

Porque por ahora no podemos descartar nada.

-¿Suicidarse? Eso es imposible.

-Le hemos puesto suero para que recupere líquidos y electrolitos

y podamos hablar con él.

-Ya. Pero yo es que no he visto ningún indicio de medicamentos

ni de alcohol a su alrededor.

-Bueno.

Por ahora no podemos descartar nada.

-Yo creo que eso sí lo puede descartar.

Mire, yo me he pasado muchas horas hablando con él, a solas,

conociéndole bien, para poder sacarle de aquel infierno.

Y le puedo asegurar que él estaba deseando volver a España.

Y deseando vivir.

-Bueno, puede deberse a un problema cardiovascular.

Pero gracias. Quería saber si usted había visto algún indicio.

-Vale.

-Muy bien, puede esperar en la sala de espera. -Gracias.

(Música)

Eva acude a Urgencias en compañía de su padre,

con fuertes dolores en el abdomen y la espalda.

-¿Eva Bardales? -Sí, yo.

-Pues acompáñame, por favor.

-Desde que empezó su nuevo trabajo,

Eva no para de quejarse de sus dolores.

Aunque es normal.

Si se pasa horas y horas en la calle.

Intentando captar nuevos socios para esa ONG en la que trabaja.

-¿Algún síntoma más, aparte de estos dolores que me has comentado?

-Malestar. Y constantes náuseas.

-Bueno. Pues con este panorama que le cuento,

no sabe lo que me ha costado convencerla para venir aquí.

-¿Antecedentes importantes, Eva?

-Bueno. Parece que mis riñones son propensos a formar piedras.

Tengo cólicos de repetición.

Hace unos días me pusieron una especie de sonda.

-¿Una sonda? ¿Te refieres a un catéter doble J?

-Sí. Eso.

Me dijeron que era para algo de la orina. No... No sé muy bien.

-Sí.

Ese catéter lo que hace es facilitar el paso de la orina a la vejiga.

¿Estás tomando alguna medicación? -No.

Excepto algún antibiótico si tengo infección de orina, nada más.

-Cuando te da infección.

Perfecto.

Pasa a la camilla, por favor. Que te voy a explorar.

Después de hacerle una palpación abdominal

y descartar una posible apendicitis,

todo parece indicar que Eva sufre un cólico nefrítico.

Es un dolor agudo que se produce por el aumento de la presión

en la vía urinaria.

Como consecuencia de una obstrucción al paso de la orina.

En el 90% de los casos, la obstrucción se debe a un cálculo.

Lo que comúnmente se conoce como una piedra.

Dime si te duele.

¿No? -No.

-¿Ahí? -Ahí.

-Vale. Voy al otro lado...

-Sí. -Duele mucho.

-Sí.

-Vale, ya está. Ya está. Ya paro.

Pues Eva, efectivamente,

sí que parece que tienes un cólico nefrítico.

-Pues esto, ya sabes,

que va a conllevar un período de reposo absoluto.

-Papá, mi cólico nefrítico

me hubiese dado igual sentada cómodamente, en una de tus oficinas.

-Bueno, hija.

Esto no lo hemos comprobado todavía, ¿eh?

-Cuando cumplí 22 años tomé dos decisiones.

Hacerme a mí misma desde cero,

e involucrarme en causas más humanas y justas.

Por eso estoy en la calle intentando captar gente para una ONG.

Supongo que mi padre algún día lo entenderá.

-Eva, te voy a poner un tratamiento intramuscular para el dolor.

Pero quiero dejarte en observación

porque te voy a hacer algunas pruebas.

Una analítica de sangre, otra de orina, y también una radiografía.

-Vale. Gracias.

-Bueno. Pues por hoy ya hemos terminado.

Quiero que le digas a tu tía

que esta noche te invite a una hamburguesa.

-No me gustan las hamburguesas. Ni a mi tía tampoco.

-Bueno, pues dile que te invite a una pizza, o lo que sea.

Es que, de verdad, quiero premiarte porque lo estás haciendo muy bien.

¿Cómo te encuentras? -Bien.

-¿Seguro?

¿Sí?

Mírame.

Tu tía y yo estamos muy orgullosas de ti.

Mucho.

Quiero que lo sepas, y que cambies esa cara ahora mismo.

¡Choca las cinco!

¿Eh? ¡Choca esos cinco!

Ps... Pjj, schjjjj...

(Música)

Eva, menos dolorida gracias al tratamiento,

espera en observación a que le realicen las pruebas

que confirmen que presenta un cólico nefrítico.

-¿Qué tal? Hola.

A ver.

Me ha comentado la doctora Ortega que tienes dificultades para orinar.

-Sí. -¿Sí?

¿Has tomado agua?

-Sí. Sí, se ha tomado todo el agua

que no se ha tomado mientras trabaja en lo que trabaja.

-Sí, he bebido mucha agua, pero me cuesta mucho orinar.

Pero vaya, que me suele pasar cuando tengo piedras alojadas.

-Vale. Sí, es normal porque las vías urinarias se pueden irritar.

Lo que vamos a hacer es ponerte una sonda,

y de aquí nos vamos a Rayos.

¿M?

Y por cierto, ¿En qué trabajas, que no puedes beber agua?

-Es una salvamundos.

-¿Qué es eso de una salvamundos?

-Pues que estoy en la calle,

intentando captar socios para una ONG.

Que se dedica básicamente a llevar alimentos a África.

-Bueno, pues trabajas para un fin estupendo.

-¡Sí!

Todo sería estupendo si le pagaran mejor.

-Ya. Bueno.

Pues vamos con la sonda. ¿Le importaría salir, por favor?

-No, claro que no. -Gracias.

-Hasta ahora, hija.

-¿Preparada?

-Bueno, nunca se está preparada para esto.

(Música)

Tras llegar a Urgencias semiinconsciente,

a José Ángel se le realizó un electrocardiograma

y una radiografía de tórax, buscando el posible origen.

-Los resultados son normales.

Con lo que podemos descartar que haya un problema cardiovascular.

Pero en la analítica sí se confirman los indicios de deshidratación.

Por lo que la suposición de un intento autolítico,

es decir, un intento de suicidio, cobra fuerza.

Vamos a hacer un análisis de tóxicos y de orina,

ahora que se encuentra mejor.

-Madre mía.

Pero... ¿qué te ha pasado?

No sé, si...

Si era por lo de la entrevista, la podíamos haber retrasado.

Lo que quiero decir es que no tienes nada que temer.

Todo el mundo sabe que fuiste injustamente encarcelado.

Y están todos de tu parte. -Ya.

-No sé, si estabas agobiado con todo lo de la prensa,

me podías haber llamado.

Es que...

Es que creen que es un intento de suicidio.

-Clara, por favor.

¿Tú crees que yo me quiero suicidar? -No, pues claro que no. Pero...

Sinceramente, tampoco entiendo por qué te has abandonado así.

(SUSPIRA) -Mira, ha sido todo muy...

Muy raro.

Estar otra vez en el mundo exterior y no en una celda...

Y... Me daba... Me daba miedo salir a la calle. -Ya.

-Y es como que... Como que no me lo merezco.

-Anda, por favor. No digas eso.

¿Cómo no te lo vas a merecer, si eres inocente. -Ya.

-Muy buenas.

Vamos a sondarle para tomar unas muestras de orina.

Puede esperar fuera. -Gracias, sí claro.

-De acuerdo. Vete preparando todo, Mar.

¿Cómo se encuentra? ¿Mejor? -Muy bien.

-¿Con más fuerza? -Mejor, mejor.

-Me alegro. -Pero no me toque, por favor.

-Bueno. -Es que...

-Tranquilo.

-Simplemente...

-Tranquilo. Es importante. -Pero no quiero que me toquen.

Simplemente eso.

No quiero que me toquen,

y no quiero tampoco dar más explicaciones.

(Música)

-Bueno, no pasa nada. Tranquilícese. Déjalo, Mar.

Lo podemos hacer más tarde. ¿De acuerdo?

-Mm...

-Tranquilo.

Vamos.

-El caso de José Ángel ha sido para mí, como abogada,

un caso muy excepcional.

Ha sido un proceso de muchos meses,

y muy duro y muy injusto para él.

Y eso ha hecho que nos uniéramos mucho.

Y hoy en día tenemos una confianza

que va más allá de una relación profesional.

Pero desde que hemos vuelto a España,

le veo muy extraño.

(Música)

A Eva, la paciente que llegó acompañada por su padre,

se le está realizando una radiografía abdominal,

para comprobar la presencia de cálculos en sus vías urinarias.

-Mira, en la radiografía, se observa un cálculo.

Es decir, una piedra.

De menos de un centímetro, en el uréter derecho.

Y la analítica, por otra parte,

pues confirma que, efectivamente, es un cólico de repetición.

-Bueno, más vale viejo conocido.

-Eva, tienes que beber mucha agua y hacer reposo, por favor.

-Sí. Y si te duele, pues te pones una mantita eléctrica,

o un saquito de semillas...

Lo importante es que sea calor seco.

-Vale.

Y en caso de que continúe el dolor, me puedo tomar un analgésico,

y por la noche, un antiespasmódico. Para la vía urinaria.

-Ah, bueno.

Ya veo que te lo conoces esto, ¿no?

No es la primera vez que te pasa.

-Y si quisiera, podría ser la última.

-Huy...

La última vez que me acompañas al médico, papá.

Eso es lo que va a ser.

-Eva, una cosa más, he visto en tu historial

que tienes una litotricia programada para dentro de una semana.

¿No? -M.

-Vale. Viendo lo que te está pasando,

yo prefiero adelantarla para dentro de tres días.

¿Te parece bien? -Sí.

-Perfecto.

Pues ya está. Os podéis ir a casa.

La litotricia es un procedimiento médico.

Que utiliza ondas de choque

para disolver cálculos en los riñones,

en la vejiga o en el uréter.

El uréter es el conducto

que transporta la orina de los riñones a la vejiga.

Después del procedimiento,

el cálculo se ha convertido en pedazos diminutos.

Que salen del cuerpo a través de la orina.

Cuanto antes se lo hagamos, mejor para Eva.

-Además, la cárcel en la que ha estado José Ángel

debe ser una de las más peligrosas de Sudamérica.

O sea, que le ha podido pasar, no sé, cualquier cosa.

-Ya.

No, si conozco el caso porque Clara,

la abogada que llevó el divorcio, a Ramón,

está llevando su caso. -Mm.

Pero bueno. Si quieres hablo con él.

A ver si tiene algún trauma o se abre. No lo sé.

-Vale. Pues muchísimas gracias. Le va a venir bien.

-Vale. Andrea.

-¿Qué?

-No, que te quería comentar sobre las sesiones con Lucas.

-Ah, sí. Dime.

-Pues que ha estado avanzando mucho y...

Y la verdad es que yo estaba muy contenta.

-Qué bien.

-Pero, estas dos últimas sesiones,

he notado un retroceso, y lo veo triste,

y yo no sé si ha cambiado algo. ¿Ha pasado algo?

-No. No sé.

Dentro de poco vuelven sus abuelos y él volverá con ellos, claro.

Pero...

-Hombre, pues me cuadra todo.

Porque es un chico que le cuesta mucho adaptarse,

y no querrá separarse de ti.

Claro.

Bueno, pues está muy bien,

porque así hablo yo en la siguiente sesión con él de esto. ¿Vale?

-Vale, vale.

(Música)

Eva ha tenido que regresar al hospital un día antes

de la consulta programada con la doctora Ortega,

para realizarle la litotricia.

-Hola. ¡Anda! -Hola, ¿qué tal?

-¿Qué pasa? -Pues mira, que está peor.

Desde que hemos llegado a casa, está en peores condiciones.

-Ah, ¿sí? -Sí, tiene fiebre.

-Bueno, pues acompañadme, que la doctora Ortega está de guardia.

¿Vale? -Vale. Estupendo. Gracias.

-Gracias. -Pues tiene 39 de fiebre.

Y náuseas continuamente.

Además de los dolores de los riñones y de la espalda,

que tiene siempre.

-¿Duele ahí?

-Sí. Pero los dolores, más fuertes.

Y he vomitado.

He seguido sus indicaciones como he podido.

-Vamos a ver, hija.

De verdad, eso no es cierto.

No le digas a la doctora cosas que no son.

Eva no ha cumplido con el tratamiento.

Si lo sé porque ha vuelto a trabajar, y ahí hace de todo,

menos lo que le han dicho aquí que tiene que hacer

¡Reposo!

-¿Cómo que no es cierto?

¿Has seguido las indicaciones, o no?

-He bebido toda el agua que he podido.

Y he seguido el resto de las indicaciones.

-Vale.

¿Tienes algún otro síntoma, aparte de esto que me has comentado?

-Escozor, al orinar.

Y la sensación como de no terminar nunca de eliminar la orina.

-Vale. Incorpórate un segundo, que voy a subir la camilla...

¿Bien, ahí? Un segundo.

Vale.

¿Estás cómoda? -Sí.

-Vale, Eva. Eh...

Voy a ponerte una vía, para extraerte sangre,

y también ponerte la medicación.

Pero te voy a hacer una analítica de orina también, y cultivos,

que tardarán unos días, y una ecografía abdominal.

(Teléfono)

Por mí cogedlo, ¿eh? No hay problema.

-Es del trabajo. ¿Quieres hablar?

-No.

-Eva, enseguida vendrán a por ti para llevarte a una habitación.

Porque te vas a quedar ingresada.

-¿Cómo ingresada?

-Sí, porque Eva, necesitas estar en observación constante ahora mismo.

-No, pero es que eso es imposible.

Es que yo ya he perdido demasiado tiempo viniendo aquí.

Eso en mi trabajo no...

-Vamos a ver, hija.

En un hospital uno nunca pierde el tiempo.

Estamos aquí por ti.

Por tu salud, que es lo único importante en este momento.

Si necesitas, yo me ofrezco a ir a hablar con tu jefe,

a explicarle la situación.

-Papá, mis problemas del trabajo son mis problemas.

Los resuelvo yo.

-Eva, escúchame.

El hospital puede hacerte un certificado médico.

Y eso es válido en cualquier empleo.

Le vamos a hacer una ecografía abdominal a Eva,

para determinar las causas de sus nuevos síntomas.

-Hola.

-Hemos comprobado en la ecografía

que los riñones tienen una leve afectación.

Y en la analítica de sangre y orina vemos también una infección

que provoca como consecuencia que estos estén empezando a fallar.

Vale. Necesito que le pongas un tratamiento empírico,

con antibiótico. -Vale.

-Gracias.

Pues mira, Eva, el tratamiento que te voy a poner

sirve para intentar curar la infección que tienes.

Pero, hasta que no tenga los resultados de los cultivos

y sepa a qué bacteria nos enfrentamos,

yo no voy a saber si el tratamiento empírico

que te voy a poner va a ser efectivo.

¿Lo entiendes? -Sí.

(Música)

Al sospechar que José Ángel

pudiese estar arrastrando algún trauma

por el que no deja que le toquen, Lucía ha decidido intervenir.

-No voy a cometer el error de decirte

que entiendo perfectamente por lo que has pasado,

porque no tengo ni idea...

-No sabe hasta qué punto ha cambiado mi forma de ver las cosas.

-Lo que sí pienso es que...

debes ver que eso forma parte de tu pasado,

y que ahora, pues aquí estamos todos para ayudarte.

Para intentar hacerte pruebas y...

-Se equivoca.

Lo que ocurrió está muy presente.

Y no porque me hicieran nada en la cárcel.

Más bien porque...

Porque me han abierto los ojos.

-¿A qué te refieres?

(Música)

-Se trata de..., de una maldición.

-¿Una maldición, de qué...?

-Una maldición por lo que hice.

La Bamba, un brujo que estaba allí, encerrado conmigo, me lo dijo,

y todo tuvo sentido.

Todo.

Y ahora tengo que cargar con eso.

-Pero ¿podría saber cuál es el problema que tienes?

-Usted es doctora, ¿no?

-Bueno, yo soy psicóloga. Pero estoy aquí para ayudarte.

-Lo digo porque esto puede dar un poco de miedo a alguien que...,

que está poco acostumbrado.

-No te preocupes. De verdad.

(Música)

Vale.

En el caso de José Ángel, se unen varias cosas,

por un lado, una experiencia traumática,

por otro lado,

lo que parece ser un estado depresivo,

y luego también tiene ideas fantasiosas

para explicar un problema médico importante que tiene.

Por eso creo que ahora lo que necesita con urgencia

no es la atención de un psicólogo.

Sino la de un especialista, un médico.

(Música)

Eva, la paciente que sufre una infección en los riñones

que provoca que estos no funcionen correctamente,

sigue esperando a que lleguen los resultados de sus cultivos.

-¿Qué tal estás?

-Pues los dolores siguen, y creo que tengo fiebre.

-Ah, ¿sí?

Vamos a ver.

¿Y tu padre?

-Se ha ido a una de sus reuniones de alto ejecutivo.

Pero menos mal, ¿eh? Porque es que no me deja ni respirar.

-¿Sabes? Yo también era la oveja negra de mi familia.

Sí, sí. De verdad te lo digo.

No sabes la que montó mi padre

el día que dije que quería ser enfermera.

-¿Pero alguna vez os llegasteis a entender?

-Sí.

Aunque demasiado tarde.

Pero nos dio tiempo a hacer las paces antes de que muriera.

-La verdad que mi padre y yo no hemos llegado hasta ese punto.

Pero casi, ¿eh? Porque...

-Las relaciones entre padres e hijos

pasan por muchísimas fases.

Y arreglarlas depende de las dos partes.

Bueno. Y te digo una cosa, ¿eh?

Tu padre no es ni la mitad de duro de lo que era el mío.

¡Es verdad!

Venga, hasta luego. -Hasta luego.

(Teléfono)

-¿Sí?

La llamada era de mi jefe.

Al principio comenzó bien.

Deseándome una pronta recuperación, que me cuidara.

Y entonces me dice que lo mejor para todos en la organización

es que deje de trabajar.

¿Adivinan con quién habló mi jefe?

-Bueno.

Me alegro mucho de que me hayáis llamado

porque es importante que tomemos la muestra de orina para analizar.

-Sí, pero creo que... antes tienes que ver algo.

José Ángel, de verdad.

Puedes confiar plenamente en la doctora Soto

porque es una cirujana militar,

y ha estado en la guerra, ha visto cosas muy duras.

Os dejo solos.

-¿Qué pasa?

En la exploración urogenital

se podía ver un escroto de un tamaño mucho mayor de lo normal.

Va a ser complicado sondarle.

La pierna también está aumentada de tamaño.

¿Por qué no ha dicho nada antes?

-Bueno, no es lo primero que se suele decir de buenas a primeras.

-Bueno. Esto sí es algo que debería decir.

¿No le ha visto ningún médico?

-Por lo menos, tres. En la prisión.

-¿Y?

-Pues la primera vez me vieron porque me asusté,

al ver que eso crecía.

Pero me dijeron que sería de hacer cosas en la cárcel.

La segunda vez fui porque me empezó a doler muchísimo la rodilla...

Sentía como...

si me quemase por dentro.

Y ahí me dijeron que...

podría ser un...

Un linfoedema.

-Un linfoedema, acumulación de líquido linfático en los tejidos

por una obstrucción.

¿Y no le dieron nada?

-La tercera vez me dieron antibiótico.

Pero nada.

Eso...

crecía a medida que se iba acercando el día

de salir de la cárcel.

Fue entonces cuando...

el brujo me dijo que se trataba de..., de una maldición.

-¿El brujo?

-Sí.

Los bichos me están comiendo por dentro...

como castigo.

Y la única manera de...,

de que se vayan es...

dejar de comer y dejar de beber.

-Esto no es una maldición. Es un problema médico.

Que vamos a intentar atajar cuanto antes.

-Sí, claro.

-Ahora ya conocemos el porqué de su estado tan débil.

Le vamos a dejar ingresado para poder conocer el origen de la situación.

Hemos conseguido sondarle y hemos mandado las muestras al laboratorio.

Podría tratarse de una infección o de una tumoración.

A ver lo que dicen las pruebas.

-Sí. ¡Diana! Perdona. Diana, Diana.

-Sí.

-Quería verte. -Dime.

-Eh... Eva no está bien.

Es que parece que el tratamiento no le está haciendo efecto.

-Ya lo sé.

Es que no sé... No sé qué le está pasando, Pepa.

Porque acabo de recoger los resultados de los cultivos,

y se confirma que es una pielonefritis.

Es que el tratamiento debería estar funcionando.

-¿Pero se sabe la causa de la infección?

-La causa pudo ser la sonda que le pusimos el primer día.

Pero es que no entiendo.

Los antibióticos deberían estar funcionando.

La pielonefritis es una infección en el riñón.

Causada por el ascenso de microorganismos

a través de los uréteres.

Pero también hay riesgo de que la adquieran pacientes

que han tenido una manipulación reciente en la vía urinaria.

Como es el caso de Eva.

(Música)

Después de que tanto la analítica de orina

como los tóxicos no mostrasen nada destacado,

a José Ángel se le está realizando una ecografía de la zona.

-El grosor de la pared escrotal está aumentado,

el diámetro de los testículos también, y ha aumentado el líquido.

Pero... no parece que haya tumoración.

-Vamos, que yo tenía razón, ¿no?

Que los bichos me están comiendo.

-Efectivamente podría ser un parásito.

-¡Dios!

Tenía que haberle hecho caso a la Bamba

y parar esto cuando estaba a tiempo.

-A ver.

Yo ya le he dicho que esto no es una maldición.

-¿Se puede?

-Sí, sí. Adelante.

-¡Hola!

-Bueno. Le veo luego.

Sabiendo que no se trata de una tumoración,

vamos a solicitar un análisis para detectar parásitos.

Lo más probable es que sea un agente externo

el que esté provocando la acumulación de líquidos.

-José Ángel, yo respeto todas las creencias. De verdad.

Pero a mí, si me dijeran que me va a pasar algo malo,

estoy segura de que me sugestionaría.

-¿Sugestión?

¿Pero qué sugestión?

¿Esto es sugestión? ¿Pero no lo ve, que todo encaja?

A medida que Clara iba avanzando en el caso, mis problemas empezaban.

¡El brujo tenía razón!

-Mm...

Si... fuera una maldición,

tendría una forma de romperse, ¿no?

-Sí que hay una manera.

Me dijo que, si quería recuperar mi virilidad,

tenía que dejar de comer y beber.

O desvelar la verdad.

(Música)

-¿Y no crees que merece la pena desvelar la verdad?

-No. No, no.

No puedo.

No puedo. Implicaría a demasiada gente...

a la que aprecio, y al final las consecuencias

iban a ser mucho peor que lo que estoy pasando.

-Pero precisamente, si esa gente se aprecia,

estoy segura que lo entenderían,

y que te ayudaría a superar esto.

(Música)

-Hola, hija.

Por tu cara, sospecho que ya te han llamado.

A ver. ¿Cómo te tengo que llamar?

¿Eva,

o 398?

Ese es el número que tienes en la ONG.

Así es cómo te llaman tus colegas.

Los que trabajan en la oficina, allí calentitos...

-Papá, no empieces, por favor.

-Hola. Eh... Me voy.

Luego... Luego os veo.

-No, no. No, no. Perdóneme usted.

Si no le importa, quédese.

De verdad, aparte de mi hija,

me gustaría que escuchara usted lo que voy a contarle.

Sí, sí. Por favor. Gracias.

Hija, ¿me puedes decir cuánto ganas en ese sitio?

-400 euros fijos. Más comisiones.

-¿Y cuál es el mínimo de socios que debes captar?

-Uno al día. Por promedio.

-Si por un casual... uno de esos socios,

pasado el tiempo, se diera de baja,

¿qué es lo que ocurre?

-Que pierdo la comisión.

-Que pierdes la comisión, tengas o no tengas que ver

con el motivo de la baja de ese socio, ¿verdad?

Y si un mes,

solamente, consigues diez socios,

¿qué ocurre, Eva?

Hija, ¿Qué ocurre?

-¿Esto qué es? ¿Un interrogatorio, papá?

-Pero ¿qué pasa? ¿Te echarían?

-Pues sí.

Mira, Eva,

esa supuesta ONG en la que has estado trabajando,

tiene más de estructura piramidal para lucrarse

que de una verdadera ONG.

-Pobre Eva,

pelea por lo que quiere y al final le sale mal.

Pero espero que no se rinda.

Porque al final lo que uno tiene que hacer siempre

es perseguir sus sueños.

(Música)

Con el objetivo de saber si un parásito

estaba causando los problemas de José Ángel en el escroto,

se solicitaron nuevas analíticas.

-Bueno, pues...

han dado positivo para la filariasis,

es decir, una infestación por parásitos.

Así que pondremos un tratamiento para intentar acabar con ellos,

pero también vamos a necesitar realizar una cirugía.

-Ya he hablado con los del programa de la tele,

y no tienen ningún problema con que vayamos otro día.

¿Vale?

Así que ahora solo céntrate en recuperarte.

Y pasar página.

¿Qué te pasa?

Mira que yo soy abogada,

y sé cuándo la gente me miente o me oculta algo, ¿eh?

-Clara,

ha llegado el momento de romper la maldición.

(Música)

-¿De qué estás hablando?

-Que no sabes cuándo la gente te miente.

Porque yo lo hice y no te diste cuenta.

Soy culpable, Clara.

-¿Qué?

-Soy culpable.

Estaba un poco nervioso porque, para que estos bichos se vayan,

no necesito una simple operación.

Tenía que romper la maldición...

-Pero ¿qué estás diciendo? ¿De qué maldición?

-Pero no te preocupes porque ahora que ya te lo he dicho,

todo va a ir mucho mejor.

-¿Todo va a ir mucho mejor? ¿Pero de qué?

-Clara, tranquila. -¡Que me has engañado!

¡Que has jugado con mi reputación profesional!

¡Que yo te defendí porque creí en tu inocencia!

-Bueno, da igual. Estoy fuera.

-¿Cómo que da igual? ¡Te dará igual a ti!

¡Que tenemos a la prensa encima! ¿O es que no te das cuenta?

¿Ahora qué les digo yo, eh? ¿Qué les digo yo?

(Llaman a la puerta)

-Disculpen. Tenemos que ir a quirófano.

¿Está listo? Muy bien. Adelante.

Hemos realizado una escrotectomía, con reconstrucción de pene y escroto.

Y hemos extraído una pieza quirúrgica de gran tamaño que, al analizar,

ha confirmado la presencia de filariasis.

Lo más probable es que le haya picado un mosquito tropical,

le haya transmitido un parásito

que ha sido el responsable de interrumpir la circulación,

provocando una acumulación de líquidos.

Y de ahí el agrandamiento de la zona.

Afortunadamente, la intervención ha ido muy bien.

-He hecho lo que cualquier ciudadano.

He acudido al Registro de Asociaciones,

donde te informan de los destinos y resultados de las ONG.

Y luego he pedido una entrevista con ellos.

Y mira, te confieso que mi único objetivo del principio

ha sido cubrirte el mínimo de socios para este mes.

Intentando, pues enganchar a algún amigo o a algún empleado.

Pero es que, una vez que he ido allí, hija,

es que... me ha olido fatal.

Y de hecho, el próximo paso que voy a dar es demandarlos.

Te lo digo para que estés advertida.

-Pues... a mí me parece que has hecho lo correcto.

Tienes razón.

Eso no... No es una ONG. Es una empresa fraudulenta.

-Eh... Perdón.

¿Interrumpo algo?

-No. Entra en el mejor momento.

-Vale. Es que...

Perdóname, Eva, pero necesito hacerte unas preguntas. A ver.

Si no recuerdo mal,

en la primera consulta me dijiste que tomabas antibióticos,

cuando tenías infecciones.

-Sí. Fosfomicina.

-¿Fosfomicina? Yo no recuerdo haberte recetado eso.

(Música)

Te lo has tomado por tu cuenta y varias veces, ¿verdad?

Deberías habérmelo dicho.

Vale, te voy a poner un antibiótico más potente

para contrarrestar esta complicación,

y te recuerdo que tienes pendiente la litotricia.

Para eliminar la piedra.

Que supongo que también ha influido en esta situación.

Te la haremos en cuanto te hayas recuperado de la infección.

Voy a avisar a una enfermera para que te ponga el tratamiento.

Vale. Hasta ahora.

-Bueno, yo...

os dejo solos, que me imagino que tenéis mucho de qué hablar.

-La resistencia a antibióticos puede darse de forma natural.

Porque las bacterias intentan sobrevivir.

Pero un consumo excesivo puede acelerar la aparición

y la propagación de bacterias resistentes.

Y como la aparición de estas bacterias

es mayor que la de nuevos antibióticos,

puede llegar un día que no tengamos ningún fármaco

para combatir determinadas infecciones.

(Música)

La doctora Soto y Clara se dirigen a ver a José Ángel,

que se recupera tras la operación de escroto.

-Entonces, la infección está controlada, y el pronóstico es bueno.

Lo que sí sería recomendable

es que siguiera algún tipo de tratamiento psicológico.

Porque, realmente, tiene muchas cosas con las que lidiar.

-Sí. Tiene muchas cosas con las que lidiar.

Pero eso ya... no es asunto mío.

Yo solo he venido a asegurarme

de que está en condiciones para afrontar todo lo que le viene.

-¿Y a qué se refiere?

-Pues a que va a tener que pagar las consecuencias

de haberme engañado delante de un juez.

Para empezar, buscarse otro abogado. ¿Me permite?

-Sí, sí, claro.

(Llaman a la puerta)

-¿Se puede?

(Música)

¡No está!

(Música)

¡Se ha marchado!

-Eso parece. -¡Pero bueno!

¡Pero vamos, lo que me faltaba!

(Música)

-¿Qué es eso?

-Esto son las...

ONG con las que colabora Metro Mercado

desde hace bastantes años.

-Pero tú nunca me dijiste que colaborabais

con este tipo de organizaciones.

-Bueno, tampoco me lo has preguntado nunca.

Y tampoco tienes un padre que le guste pregonar

a los cuatro vientos las causas en las que colabora.

Bueno, hija.

Si en algún momento

tú decides unirte a alguna de estas ONG,

tienes todo mi apoyo.

Nunca te lo he dicho, pero estoy muy orgulloso de ti.

-Tú eso lo dices ahora porque me ves aquí.

Malita y eso. ¡Pero vaya!

-Quiero mucho a todos mis hijos.

Estoy muy contento con que tus hermanos trabajen conmigo

Son buenos trabajadores,

y están en una empresa en la que todo depende de mí.

Con lo cual, no les va a faltar de nada.

Y luego estás tú.

-Sí.

La niñata desagradecida que ni siquiera se da cuenta

de que la están estafando.

-La más valiente.

(Música)

La única que ha decidido buscar su propio camino.

Y además, sin ayuda de nadie.

Y esto, hija,

me recuerda mucho a mí, cuando tenía tu edad.

Sé que vas a llegar muy lejos.

Y ahora, después de esta declaración paternal,

mínimo, me deberías dar un abrazo, ¿eh?

(Música)

(SUSURRANDO) Hija...

-Pues de hecho, lejos sí que voy a llegar.

-¿Qué quieres decir?

-¿Alguna de las organizaciones

estas con las que trabajas tiene base en África?

-Pero ¿estás hablando en serio? ¿Te quieres ir a África?

-Pero vamos a ver, hija. Mira, pues pedimos unas fotos...

-Sí, claro. ¿Y si están trucadas?

-¿Cómo van a estar trucadas? -Que no, papá, que no.

Yo, después de lo que ha pasado,

sé que lo que tengo que hacer es ir allí.

-Que es que eres cabezona, cabezona. -Papá.

-Pero bueno. De todas maneras, si tú quieres ir allí...

(Música)

-¿Te parece chula la habitación que tienes en casa de tu tía?

-Sí.

-¿Te gusta más que la que tienes en casa de tus abuelos?

-Es más grande.

-¿Y por eso no te quieres ir?

-Sí me quiero ir.

Y ella también quiere que me vaya, mi tía.

-¿Por qué dices eso?

-Es que ella casi no pasa tiempo conmigo, está más con sus amigos.

-¿Con qué amigos?

-Solo son hombres.

Que vienen a casa,

los veo y, cuando me voy a dormir y me levanto,

pues...

los escucho, a los mismos, y...

Me vuelvo a la cama.

Te toca.

-Eh...

-¡Hola!

¿Qué tal?

Bien.

No, solamente que quería pedirte... un favor.

Bueno, en realidad quería que me acompañases un día de estos.

Al cementerio. A ver a papá.

(Música)

-¿Qué queréis? ¿Adelantarme la jubilación?

Pues te recuerdo que todavía llevo la bata puesta.

Eh... Espera, espera, espera. ¿Y eso?

-No sé... Será sudor. Aquí hay algo. Es una masa.

-Pero...

Pero puede ser un quiste de grasa. No.

-¿Es un tumor? Por favor. No digas tonterías.

Soy oncólogo, Javier. Puedo afrontarlo.

La biopsia ha confirmado que se trata de un cáncer de mama.

Sabes que menos del 1% de los hombres la padece y...

Bueno. Esto puede ocurrir.

-Después de esto, aunque todo salga bien,

la vida me está diciendo

que ya no voy a volver a ser el hombre que era.

Y eso... cuesta digerirlo.

Ay, Dios...

-¿Ahí?

-¡Huy, me duele mucho! ¡No apriete tanto, por favor!

-Vale. Vale. Ya estamos.

Es que la pobre lleva una semana con dolor.

-Empezó con unos retortijones, así, de vez en cuando,

y ahora ya es... Ya es constante.

Ay, que estoy muy mareada y...

Vamos a ver. ¿Por qué no me has avisado antes?

¿Eh? Te habría acompañado. Venga.

-Vamos a hacer la colonoscopia.

-Sí.

-¿Vale? Tranquila, porque es indolora.

Claro. Colitis por citomegalovirus.

Claro. Pues ya está, ya tenemos la solución.

Escucha, hay que empezar un tratamiento con foscarnet

y quitar los corticoides.

¿Hay alguna novedad ya con respecto a lo de Estados Unidos?

-Sí. Sí, alguna hay.

Al final..., me voy a Estados Unidos con mi hija.

¿Cómo?

(Música)

Subtitulado realizado por: Mari Carmen Casado Rubio

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Centro médico - 15/03/18 (2)

15 mar 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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