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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 14/12/18 (2) - ver ahora
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Siento haberte metido en todo este lío.

Pero gracias por venir y gracias por la discreción.

Cualquier sitio es bueno para hacer una extracción.

Por lo menos hace diez años lo era.

-¡¿Cómo?! -¿Qué?

¿Cuánto tiempo?

Bueno, no.

Diez años no; once, doce...

Dios mío... Me tendré que arriesgar.

¡Así me gusta! Esa es mi Vega:

audaz y valiente.

¿Brazo derecho o brazo izquierdo?

Izquierdo.

Muy bien.

Espera. ¿Ves? Ya, ya empezamos mal.

Que conste que esto lo teníamos que haber hecho ayer

Ya. Pero no tuve ni un minuto.

Y hoy tampoco, ¿eh?

Tendría que estar con el médico que le ha hecho la autopsia a Chacón.

A ver...

-Pobre hombre, ¿eh? -Sí.

Era un crack como médico, ¿eh?

Un cirujano meticuloso,

ordenado,

muy tranquilo.

No como yo.

Con tanto papeleo

ya no sé ni hacer una extracción de sangre.

Bueno, que conste

que tú también eres una crack del papeleo.

Es una elegante forma de decir que no valgo nada como médico.

Oye, eso lo has dicho tú, no yo, ¿eh?

Vale. Esto ya está.

Apriétate ahí...

-Ah, esparadrapo... -Mm.

Perdón...

Sabía yo que algo se me iba a olvidar.

¡Madre mía!,

como las enfermeras fueran tan generosas con el esparadrapo

no nos llegaba el presupuesto.

Esparadrapo no puede faltar.

-Gracias. -No hay de qué.

-Otra vez.

-No hay de qué.

-Oye, ¿tú crees que...?

-No. ¿Que te has contagiado?

Bueno, esperemos que no.

Es todo tan absurdo...

Si fuera que sí,

tendría que olvidarme

de recuperar la custodia de mi hija.

Ya.

Vamos a ir por partes, ¿eh?

Vamos a esperar los resultados del laboratorio

y luego ya vemos, ¿vale?

Ángela, en serio. Tranquila.

No pienses en ello; hazme ese favor, ¿Vale?

Soy tu médico, hazme caso.

-A sus órdenes, doctor. -M.

Así me gusta.

Esto me lo llevo.

En cuanto tenga los resultados te aviso, ¿vale?

Recoge las pruebas del delito.

-Gracias. -Y por favor,

que no se te olvide el tratamiento que te receté.

-Chao. -Chao.

En cuanto tenga los resultados te aviso.

Una frase que para nosotros, los médicos, es rutinaria,

pero para los pacientes

suele ser el inicio de un calvario.

La incertidumbre, los días de espera...

No son nada fáciles de llevar.

Y nosotros muchas veces no somos conscientes de ello.

Hasta que nos pasa a nosotros, claro.

Espero que Ángela no se haya infectado.

Porque bastante mal lo está pasando ya con todo.

-Hola. ¿Qué haces aquí? -Pues lo mismo que tú.

-¿Has hablado con el doctor Soria? -Sí.

No sé, quería estar en la autopsia.

Es lo mínimo que podría hacer por Chacón, ¿no?

Después de lo que me contaste de la carta, pues...

Ya.

Bueno, siento haberme ido repentinamente.

Pero es que quería leerla con tranquilidad y a solas.

Ya. Ningún problema.

¿Te ha aclarado algo?

Ya lo creo que sí.

Cada vez estoy más convencida de que Chacón no se suicidó.

Pues no sé.

Pronto saldremos de dudas, ¿no? Supongo.

No, es que...

Esa es una frase que él solía decir en el quirófano, con los pacientes.

Pronto saldremos de dudas.

Oye,

¿y qué piensas hacer con el tema de la carta?

Pues ...

él quería que la leyese todo el mundo,

así que ...

eso es lo que voy a hacer

cuando salgan los resultados de la autopsia; hacerla pública.

Bien hecho.

Hola. Hola, Clara.

¿Te puedo ayudar?

¡Eeeh, no, no!

Voy, voy a dejar estas muestras para laboratorio, ¿eh?

Ah, deja. Ya lo coloco yo.

De todas maneras,

esto es cosa de la enfermera que ha hecho la extracción, ¿eh?

Sí. Ya, ya lo sé.

Pero es que la, la he hecho yo la extracción

porque el paciente estaba de los nervios

y prefería no esperar a la enfermera.

Ah, muy bien.

¿Estudio VIH de Silvio de la Rosa?

Sí. Eso es.

Bueno, pásame los resultados cuando los tengas, por favor.

Perdona, merino.

Este nombre

¿no lo ha elegido la doctora Vega, verdad?

¿Cómo dices?

Pues que suena más falso que una moneda de tres euros.

¡Oye! No sé lo que estás insinuando, pero no me gusta nada, ¿eh?

¿Ah, no?

¿Quieres que revisemos los nombres de los pacientes

uno por uno,

los que tenemos para hoy?

¡Clara!, no tengo tiempo para eso.

Pues entonces yo creo

que deberías de dejarte de tanto misterio,

¿no te parece?

Vamos a ver,

acabo de cruzarme con la doctora Vega.

Y he visto la marca.

¿Qué marca?

Pues la que deja un esparadrapo

cuando la quitas de la piel en el brazo.

Que ya son muchos años en esto, Merino.

A ver...

Y he hecho muchas extracciones, ¿sabes?

Clara... No puede enterarse nadie, ¿estamos?

¡Nadie!

La doctora Vega está muy avergonzada.

¿Ah, sí? Pues mira,

no te voy a decir que me alegro, pero casi.

¡Zapatero, tus zapatos!

¡Hombre!

Porque en vez de quitarme de hacer lo que estaba haciendo,

para mandarme a esa charla de riesgos laborales,

me podía haber dejado terminar, ¿no?

Está desbordada,

lleva mil cosas a la vez la pobre.

No, si eso es verdad.

Menudo lío tiene siempre.

A cualquier hora tiene la luz del despacho encendida.

¿Y ella cómo está? Muerta de miedo.

Pf, ya me imagino.

Bueno, no te preocupes, ¿vale?

En cuanto tenga los resultados del señor de la Rosa te los mando.

Gracias. Venga. Vete tranquilo.

Gracias.

¡Ay! Si lo sabía. Pero bueno...

Por lo que voy conociendo a Clara, parece una persona de fiar.

Pero espero que no se vaya de la lengua.

Solo faltaría

que los resultados del análisis dieran positivo en VIH

y todo el hospital se enterara

que la directora se ha contagiado por una negligencia suya.

Eso terminaría de hundir a Ángela.

Y si se entera de cómo ha salido a la luz la noticia,

el que se hunde soy yo.

Beatriz, te estaba buscando.

Aquí estoy.

¿Esas imágenes son el TAC de Paula?

El tumor de Paula. Ahí lo tienes.

No deberías estar aquí, ¿eh?

Dame solo un minuto. Ahora te dejo la sala.

No, no lo digo por eso.

Lo digo porque no deberías estar aquí sola.

Lo que no debería estar es ese puñetero tumor.

¿Se sabe algo del estudio de extensión?

Sí, otra vez tenías razón.

¿Cómo?

Que no tiene metástasis.

Creen que pueden salvarla, o eso dicen.

Bueno, pero eso es una gran noticia.

Una gran noticia

después de una malísima noticia, sí.

Oye, creo que deberías estar con tu hermana, ¿de acuerdo?

Seguro que te echa de menos.

No lo está llevando muy bien, la verdad.

Bueno, es normal, ¿no?

¿O es que ha pasado algo más?

Se llevan a Paula a otro hospital, a un hospital infantil especializado.

Bien, están en su derecho.

Aquí la podrían tratar muy bien, pero no somos los únicos.

Sí, eso es cierto.

¿Qué pasa, que no te parece bien?

No, no es eso.

Es que es mi sobrina

y me gustaría ser yo quien la siguiese llevando,

quien siguiese estando pendiente de ella, pero ...

pero mi hermana es muy suya.

¿Y qué crees?

¿Que ella no quiere que se quede aquí porque estás tú?

No. No, no. Ella quiere lo mejor para la niña.

Pero me gustaría

que me tuviera más en cuenta, ¿entiendes?

Pero vamos,

que mi relación con mi hermana es complicada.

Tan pronto nos amamos como nos tiramos de los pelos,

y la conozco

y sé que necesita echarle la culpa a alguien.

Y ese alguien ¿¿eres tú?

Venga, por favor, Beatriz.

Tú has hecho muchas cosas.

Ya me dejó caer un par de comentarios y ...

y tengo la sensación de que

me echa en cara no haber descubierto antes el tumor.

Verás la gente en estas situaciones está desesperada.

Así que se aferra a cualquier cosa;

incluso a pensar

que los médicos tenemos que ser todo poderosos.

Así que no se lo tengas en cuenta, de verdad.

No. No, si no la culpo, Landó.

Si es que no me puedo ni imaginar lo que tiene que estar pasando.

Tantos años buscando un hijo y, cuando por fin lo consigues

y todo parece normalizarse,

te dicen que ...

que tu hija tiene un tumor

y que la única manera de salvarla es extirparle el ojo.

Eso no tiene por qué ser así,

porque existen tratamientos, ¿eh?

Además, escúchame,

tú misma lo acabas de decir.

No hay metástasis, están a tiempo.

Landó, tú y yo sabemos cuál es la opción más segura.

Pero bueno, yo ...

yo ahora lo único que quiero es estar con ella,

con mi sobrina,

con la estúpida de mi hermana y ... y

que sepan que pueden contar conmigo para lo que sea.

Pero ...

es que no me coge ni el teléfono y ...

y a lo mejor tiene razón,

soy médica, debería saber estas cosas.

No, Beatriz. Tú las sabías, Landó.

No. Escúchame, escúchame, escúchame.

Ya.

Yo lo reconocí porque he tenido casos como este.

Y te puedo asegurar

que es muy difícil en estos casos establecer un diagnóstico.

Así que, por favor, no te culpes.

Demasiado tarde para eso.

Algunas personas ven en nosotros una especie de brujo o curandero

que vamos a saber cuál es la enfermedad que tienen

con tan solo mirarlos a los ojos.

Y la realidad es completamente distinta.

Los médicos nos preocupamos por la salud de nuestros pacientes,

sus vidas están en juego y no podemos equivocarnos.

Es más,

tampoco podemos establecer diagnósticos alegremente

sin haber realizado las pruebas necesarias.

El caso de la doctora Reina es tan injusto como habitual.

Lo más triste de su caso

es que es su propia familia la que está en contra de ella.

Y la verdad es que eso es muy difícil de soportar

para cualquiera.

-¿Qué haces? -Nada.

Después de la autopsia

me apetecía respirar un poco el aire fresco.

Además estas vistas invitan a eso, ¿no?

Se me ocurren sitios peores para morir, la verdad.

No sé si existe un buen lugar para eso.

Perdona, no ... no quería decir eso.

Solo que ... no sé, Pepa, escucha:

¿no te parece un poco raro que haya sido por un infarto?

Bueno, ¿y qué esperabas?

¿Que le hubiesen asesinado con arsénico,

como en las películas?

No, hombre, no.

Pero ¿un problema de válvula de corazón?

Le puede pasar a cualquiera.

Chacón no había dado síntomas pero...

Es que precisamente por eso lo digo.

¿Quién te dice a ti

que yo no tengo un problema en una de esas válvulas

y mañana o pasado me da un jamacuco?

Oye, oye, oye.

Eso no lo digas ni en broma, ¿vale?

Un amigo mío lo decía todo el rato. No somos nadie.

Y menos en bata.

Pero bueno, que a ti no te va a pasar nada;

ya has oído al doctor Soria.

Ya, lo de la ergotamina, ¿no?

Pues menos mal que no sufro migrañas.

Sí, sí.

Parece ser que ese medicamento que tomaba Chacón contra las migrañas

ha tenido algo que ver.

Sí. Sí,

puede agravar los problemas de corazón.

Pero ¿no es un poco raro lo del bote de pastillas?

Ya sé por dónde vas.

Es que Clara se lo encontró al lado del cuerpo.

Un bote de antidepresivos que encima estaba vacío.

Y ya sé que la autopsia no reflejó nada.

Pero es ...

Ya, ya. Pues está comprobado, ¿eh?

Y ha sido todo un alivio, te diré.

Ya, pero a ver, Pepa, escucha.

Tienes problemas de corazón

¿y vas a buscar un bote de antidepresivos

que encima está vacío?

Es raro. Es muy raro.

Es que no estaba vacío.

Aquí están.

¿Me podéis explicar qué está ocurriendo?

Eh, bueno.

Cuando leí la carta de Chacón,

le pedí a Esther que comprobase una cosa.

Era un presentimiento.

Estaban esparcidas por los matorrales y el jardín de allí abajo.

Chacón subió aquí

con la misma intención que tú y que yo.

Respirar.

Respirar y empezar de nuevo.

Se deshizo de los antidepresivos.

Decidió que ya no los necesitaría nunca más.

Sí.

Vino aquí con la intención de dar por finalizada su depresión

y estaba decidido a seguir viviendo.

¿Y al final muere por un infarto?

La vida a veces es terriblemente injusta.

El doctor Chacón lo dio todo para superar su depresión

y al final todo su esfuerzo no sirvió para nada.

Yo nunca he estado muy de acuerdo

con la gente que dice

que hay que vivir cada día como si fuera el último de tu vida.

Pero ...

visto lo visto,

a lo mejor sí como si fuera el penúltimo, ¿no?

¿Sí? Hola.

¿Estás ocupada?

No, no. Pasa, Clara, pasa.

¿Ocurre algo?

Que traigo esto para el doctor Merino

y me acaban de decir en la sala de médicos

que ya venía para aquí.

Pues estará al llegar. Puedes esperarle, si quieres.

Vale.

Me está esperando un paciente...

¿Te puedo pedir un favor? Dime.

¿Puedo dejarte esto aquí para que lo recoja cuando venga?

Mi mesa no es ningún buzón.

Se lo dejas en recepción y que pase a por ello. ¿De acuerdo?

Son los resultados de Silvio de la Rosa.

¿Silvio de la Rosa...?

A mí también me parece un nombre muy peculiar, la verdad, sí.

Llévatelo, por favor.

No quiero que se pierda aquí entre tanto papel.

Claro que además son las pruebas de VIH.

Seguro que el paciente está deseando de saber el resultado.

¡Ah, doctor Merino!

Hola, Clara, ¿qué tal?

¿Cómo estás?

Bien, pues los resultados que me pidió.

Bueno que me están esperando. Hasta ahora.

Gracias.

-¡Jo, Carlos! -¡Jo, ¿qué?!

¿Silvio de la Rosa?

¿No se te ocurrió otra cosa para mantener esto en secreto?

Lo siento.

Me pilló dejando las muestras.

Es justo la enfermera

a la que sustituí antes del accidente.

-¿En serio? -Sí.

-¿Lo sabe alguien más? -Espero que no.

Me prometió que iba a ser discreta;

así que creo que no está diciendo nada por ahí, por una vez.

Eso espero.

Que, de todas formas,

no va a tener que decir nada porque va a ser negativo, ¿vale?

-¿Quieres que te deje sola? -No, no, no, quédate, por favor.

Oye, ¡ey!

Sabes que, sea lo que sea...

Negativo.

¿Ves? ¡Si es que te lo dije!

Eso sí.

Dentro de un mes

tienes que repetir el examen para quedarnos seguros del todo, ¿OK?

Perdona.

Es que estoy ¡contenta!

-Muchas gracias. -Muchas de nada.

Te invito a un café a lo loco, para celebrarlo.

No puedo. Tengo cosas que hacer.

-Pero lo apunto, ¿OK? -Muy bien, Silvio.

-Silvio... ¡Ya te vale! -De la Rosa.

Ramón, ¿tienes un momentín para mí?

Lo siento, pero creo que te confundes.

¿Cómo?

Que no soy Ramón, soy Martínez, de Radiología.

Pues, Martínez, tengo muy buenas noticias.

¿Sobre Paula?

Acabo de hablar con mi cuñado y creen que pueden salvarle el ojo.

Pues eso es una gran noticia, sí.

El equipo que la está llevando

va a optar por un tratamiento conservador.

¿Dónde está, en el oncológico, no? ¿En el Prado?

Sí. Sí, está en el hospital Prado.

La verdad es que están a la vanguardia.

Van a hacerle un tratamiento de quimioterapia intraarterial.

Vamos que en lugar de administrarle un medicamento

en todo el torrente sanguíneo,

van a hacerlo solo en la arteria afectada,

porque parece que así incide más en el tumor.

Sí, sí. Conozco el tratamiento.

Y además los efectos secundarios de la quimio pues los evitamos.

Que parece que en un bebé de siete meses

son bastante terribles.

Yo no quiero ser abogado del diablo,

¿Pero les han informado del índice de éxito de ese tratamiento?

Pues se supone que ocho o nueve de cada diez pacientes

consiguen salvar el ojo y conservar la visión.

Bueno, todo depende del caso. ¿Qué te parece?

Qué ¿qué me parece?

Me parece que es una gran noticia.

Y que hay que estar muy contentos.

A ver, calma,

porque esto solo es el principio,

ahora toca empezar el tratamiento y cruzar dedos.

Pero es que, de verdad,

solo de pensar que dentro de unos años,

cuando Paula sea mayor

todo esto no sea más que una anécdota,

solo con que exista esa posibilidad, yo ya soy feliz.

Y me alegro mucho por Paula,

me alegro mucho por los padres y contento también por ti.

Pues gracias.

Pero aún me queda un problema por solucionar.

Pues si te puedo ayudar... Pues eso espero.

Porque tú eres parte del problema.

Vaya ... yo que me hice médico para ser parte de la solución ...

Pues lo llevas fatal.

Porque no solo te metiste una vez en mi vida,

sino que lo hiciste dos veces.

Bueno es que soy un poco reincidente.

No puedo evitarlo.

¿Cómo conseguiste el teléfono de mi hermana?

Digamos que tengo contactos en Administración.

Que lo conseguiste de la ficha de ingreso de Paula.

Sí. No fue difícil, ¿eh?

Como tampoco fue difícil hablar con tu hermana

y convencerla de que

la supuesta tardanza en el diagnóstico

no tenía nada que ver contigo.

O al menos eso creo, que lo conseguí.

Marta es muy suya.

¿Has hablado con ella? Espero no haberlo estropeado.

No. No, qué va. Me pidió perdón.

Estaba bastante avergonzada, la verdad.

Menos mal.

No quisiera enfadar a otra de las hermanas Reina.

Le caíste muy bien, ¿eh? ¿Ah, sí?

Bueno, estaba perdiendo facultades.

Contigo no fue tan fácil.

Bueno, no te creas.

Estás empezando a pasar esa frontera.

Vamos que estás dejando de ser un Martínez.

Y ahora entonces,

¿ahora qué somos, esto de curro-colegas, colegas o...?

Trabaamigo. Se dice trabaamigo.

Pero curro-colega no suena mal, ¿eh?

Pero no vaya tan rápido, doctor Landó.

De acuerdo, doctora Reina. No quiero precipitarme.

Aún nos queda una cosa pendiente antes de pasar esa frontera.

Qué miedo ...

Clara. ¿Puedo hablar contigo?

¿No me digas

que me estoy perdiendo otra vez

una charla de esas de riesgos laborales?

No estoy reclutando a nadie.

Te quería pedir disculpas por la forma en que lo hice.

Ah, bueno, No tiene importancia.

Muchas gracias, pero no te preocupes por eso.

Además, como tú bien dijiste,

que una directora

no tiene por qué estar por ahí reclutando a nadie

para que vaya a clase, como si esto fuese un instituto.

Ya, pero los de arriba

nos obligan a que tengáis esa formación, ¿sabes?

Ya, no. Si lo sé y me parece bien, ¿eh?

Que de vez en cuando, oye,

nos orienten en las cosas que estamos haciendo mal.

Pues sí.

Por ejemplo, a mí,

que soy la primera en cometer errores garrafales.

Ya. Oye, Pero ¿cómo fue?

Supongo que al intentar tapar la aguja, ¿no?

No sé, las prisas,

el hombre se dejaba la chaqueta, me despisté y bueno...

Bueno, pues nada; que cada uno a lo suyo y ya está.

Como dicen,

unas veces se gana y otras se aprende.

Ah, mira.

Pues me voy a seguir aprendiendo.

Vega, por cierto,

que me alegro muchísimo

de que todo se haya quedado en un susto, la verdad.

Gracias.

Pero ¿cómo lo sabes, has vuelto a hablar con Merino?

No, qué va.

Aunque se lo hubiese sacado de cualquier manera.

A ver, es que, como médico es un crack.

Pero lo que es guardando secretos... Es bastante pardillo el pobre.

Entonces es que ... Has mirado los resultados, claro.

¿Sabes que es una falta grave violar la intimidad de un paciente?

Bueno espero que el tal Silvio ...

no no me demande por eso.

Pero también es una falta grave

no comunicar un accidente laboral en el momento.

Sea quien sea el afectado o afectada.

Te sabes bien el reglamento, ¿eh?

Sí. ¿Ves?

es lo que tiene asistir a esas charlas

que hacen los de formación.

La verdad es que metí la pata hasta el fondo.

Pues a ver, no ...

pues no te voy a decir que no, la verdad.

Pero que también sé cómo lo puedes arreglar, ¿eh?

¡no pienso mover ni una sola guardia del mes que viene!

Te pongas como te pongas.

Que no, que no. Que no va por ahí la cosa.

¿Entonces?

Mira, ahora mismo tengo que acabar la ronda.

Pero te espero aquí a las cinco y media en punto, ¿vale?

Miedo me das, Clara.

¿Cinco y media?

A las cinco y media en punto ¿vale?

Bueno, lo intentaré. Venga.

Oye, si buscas compañera de piso ...

yo me apaño muy bien, ¿eh? Soy limpio, ordenado ...

Lo que pasa que tengo dos mascotas; una iguana y un cerdo vietnamita.

Es la carta de Chacón.

Ya. Ya lo sé.

Has empapelado todo el hospital con ella.

¿Me he pasado?

No, no. Es lo que él quería, ¿no?

Que todo el mundo se enterara.

Al principio pensé en reunir a la gente.

Pero como todo el mundo tiene un turno diferente

y horarios distintos,

pues ... pensé que esto era lo mejor.

Has hecho bien.

Que cada uno la lea cuando quiera y ya está.

¿Tú la has leído?

No te estaba esperando para hacerlo juntos,

si te parece, vamos.

¿Con quién mejor que contigo?

Vale. Pues vamos a ello, ¿vale?

A ver ...

"Queridos compañeros y compañeras".

¿Qué pasa?

Nada, que, que la estoy leyendo en voz alta

y no sé si prefieres que la lea para mí mismo.

No, no, no. Sigue, sigue.

-¿Seguro? -Sí.

Vale.

A ver:

"queridos compañeros y compañeras.

Seguro que muchos de vosotros ya sabéis quién soy.

Pero para los que aún no tengo el gusto de conocer,

me presento:

me llamo Pablo Chacón.

Soy cirujano de este hospital

y estoy pasando por el peor momento de mi vida".

"O mejor dicho:

acabo de pasar por el peor momento de mi vida.

Algunos de vosotros, los más íntimos,

ya conocéis los motivos.

Pero ahora no es momento de hablar de eso.

Lo cierto es que he estado sumido en una profunda depresión".

"Y aunque por desgracia mucha gente, incluso dentro de nuestra profesión

considera que esta enfermedad es una enfermedad menor,

tengo que confesar

que estar deprimido es lo más parecido a estar muerto.

Por eso os escribo esta carta:

para anunciaros que, gracias al trabajo diario,

a la medicina y a todos vosotros, he vuelto a la vida".

Bueno, pues el doctor Chacón, para ser solo un, hola muy buenas,

te está afectando mucho, ¿no?

Un hola, muy buenas, no.

Chacón era un, hola y adiós.

Pero me habría gustado conocerle más.

Hay que ser muy valiente para escribir algo así, ¿eh?

Sí, desde luego, desde luego.

Yo tampoco le conocí.

No tuve el gusto

pero se ve que tiene madera de curro-colega, como nosotros ¿no?

Bueno, aún hace falta

que me enseñes las fotos de Julia para que llegues a ese estatus.

Madre mía,

¿acabaste el turno?

Yo tengo como 2000.

Para un curro-colega siempre hay tiempo.

Pero ... ¿acabamos de leerla?

"No ha sido un camino fácil.

El pozo en el que he estado sumido era muy profundo,

tanto que llegué a pensar

que el mundo sería un lugar mejor sin mí.

Y una mañana, la mañana de un martes,

lo recuerdo muy bien,

estuve tentado de acabar con tanto sufrimiento.

¿Sabéis qué me salvó de dar ese paso?

Una guardia de locos".

"Una guardia de locos.

Aquel martes, por suerte para mí,

fue el día más horrible que he pasado en un quirófano.

Tuvimos que atender a las víctimas de un accidente de autobús,

¿os acordáis?

En aquellos momentos de confusión,

por primera vez en toda mi carrera, me quedé paralizado.

No sabía qué hacer ni dónde ir.

Hasta que me fijé en vosotros".

"Todos, sin excepción, Blázquez, Herrera, Silva, Miranda,

Elena, Pepa ...

y otros tantos compañeros

a los que siento no poder llamaros por vuestro nombre,

me disteis una lección que espero no olvidar nunca.

Cuando os vi volcaros

con las víctimas y con sus familiares,

me di cuenta de la suerte que tengo.

De la suerte que tenemos

todos los que nos dedicamos

a una de las tareas más duras y más bonitas que existen:

la de velar por la salud de las personas.

Fue agotador,

pero me di cuenta de algo clave:

que la vida es un regalo.

Un regalo que merece ser compartido

con gente como vosotros.

Con vuestra energía y vuestra profesionalidad,

le habéis dado un nuevo sentido a mi vida.

Chicos, explosión de gas, a dos manzanas de aquí.

Han llegado tres ambulancias, pero faltan dos.

Tengo un dolor desde el pie hasta la cadera

que no me tengo.

Por favor, no empieces con eso ahora.

Me duele la cabeza, hablamos luego, ¿vale?

Si es que lo que le pasa

es que está cansada de estar aquí y se quiere escaquear.

Si la conoceré yo.

Tenía un tumor benigno en la nariz.

Aquí, justo encima.

Como tienes antecedentes quirúrgicos en esa zona,

yo prefiero hacerte un TAC craneal.

Seguramente será lo que dice mi madre.

Que estoy cansada de estar aquí, en el hospital

y aguantándola todo el rato.

Te fuiste a la cama

cuando eras tú el que quería ver la serie conmigo.

Estaba muy cansado.

Llevas unos días bastante serio, Carlos.

No, es solo que tengo un diagnóstico de un paciente un tanto complicado.

Me voy al laboratorio

a recoger unos resultados de este hombre.

Me duele un poco el pecho, pero no pasa nada.

-¿Y dónde le duele? -Aquí, en el centro.

-Me tenías que haber avisado. -Otra vez...

-Sí. Otra vez.

¿O no te acuerdas

de la última vez que estuvimos juntos en un hospital?

Perfectamente.

A lo mejor quien no se acuerda eres tú.

Vamos a llevarte al quirófano.

¿Al quirófano? Pero ¿por qué al quirófano?

Mira, ¡una silla de ruedas, me encanta!

Y si me llevas tú, me voy donde quieras.

Ay, ¿qué pasa aquí?

Ahora le cuento.

Ahora mismo su hija tiene un problema bastante grave.

Yo es que también me encuentro muy mal.

¿Usted qué quiere decir, que me encargue yo de ella?

¿Tal y conforme estoy?

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  • Centro médico - 14/12/18 (2)

Centro médico - 14/12/18 (2)

14 dic 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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  1. Espectador

    Me gusta mucho el programa, pero ¿Por qué los subtítulos de las segundas partes no son nunca los correctos?

    18 dic 2018