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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 14/06/18 (1) - ver ahora
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Subtitulado por Accesibilidad TVE.

Sergio Báñez ha tenido que ser trasladado desde otro centro

tras sufrir un politraumatismo grave,

al caer desde una gran altura.

-Bueno, llevadle a Reanimación, ¿de acuerdo?

-¡Ah...! -Venga.

Sí.

Bueno, Sergio ha sido estabilizado de urgencias en un centro de salud,

pero necesitaba tratamientos especializados.

Es por eso que le han traído hasta aquí.

Así que la situación parece delicada. Disculpadme.

-Pero ¿cuándo ha sido la última vez que has hablado con él?

-No lo sé. Esta mañana, supongo, antes de salir...

Yo... Yo estaba dormida.

-Ya, pero ¿no te ha dicho que iba a venir a mi casa, ni para qué?

-Doctora, ¿cómo está?

-¿Sois familiares? -Sí, su novia.

-Soy Bruno, el hermano de Sergio. ¿Cómo está?

-Bueno, está estable dentro de la gravedad. ¿De acuerdo?

Está monitorizado, también tiene medicación intravenosa,

y bueno, le hemos tenido que sedar porque los dolores eran muy intensos.

Sinceramente, ha tenido que ser muy grande la caída, ¿no?

-Sí, sí.

-¿Y se sabe exactamente qué es lo que tiene?

-Bueno, confirmado, lo que tiene es un traumatismo craneoencefálico.

Le ha provocado un hematoma cerebral,

tiene un traumatismo también en el hígado,

un hemoneumotórax, ¿de acuerdo?, en el pulmón derecho,

y también, varias fracturas, en la clavícula, en el codo...

-Pero bueno, ¿os ha explicado Sergio cómo..., cómo ha sido, qué ha pasado?

No, no, no...

No sé exactamente qué ha pasado.

Yo hoy he vuelto a casa,

que he estado unos días fuera por trabajo,

y al entrar, me he dado cuenta de que había alguien en casa.

Pero claro, lo que no iba a imaginar es que era Sergio, mi hermano.

Y algo estaría haciendo.

Porque cuando he entrado ha intentado huir por el balcón.

Es entonces cuando se ha caído.

Pero es que no... No sé. No... No me lo explico.

No, no lo entiendo, la verdad.

-¡Que ya te lo he dicho, Bruno! ¡Que no lo sé!

-Vale, vale, tranquila.

Ahora lo importante es que Sergio se recupere, ya está.

Teléfono

Eh... Perdón. -Vale.

-Perdón.

-Bueno, yo te voy informando, ¿de acuerdo?

Le están llevando a quirófano. ¿Vale?

-Doctora... ¿Sabes lo que han hecho con los efectos personales de Sergio?

-Eh... Bueno, una enfermera se ha encargado de ello.

Yo... Yo se lo comento, ¿vale? Y te los da. Venga...

-Perdona, aquí están sus cosas personales, ¿eh?

-Gracias. -Nada.

Susana ha decidido traer a su hija Aitana a Centro Médico

porque la chica aún no ha tenido su primera menstruación.

-Hola, buenos días. -Buenos días. Dígame.

-Hola.

-Tenemos cita para el ginecólogo, Aitana Sánchez.

-Sí, un momento...

Aquí está. Pueden pasar ahí enfrente, a sala de espera,

y enseguida les avisan. -Vale, gracias.

-De nada. -Gracias.

Mi hija Aitana tiene 17 años,

y es una gran promesa del tenis mundial.

De hecho, estamos a un paso de que entre en el circuito profesional.

Si ganamos el siguiente torneo, eso sí.

Pero bueno, también hay que preocuparse por otras cosas,

y por eso estamos aquí.

-Mamá, no hacía falta venir aquí.

Conozco a un montón de chicas que tampoco les ha venido aún.

-Bueno, ¿te quieres callar un segundo?

Estamos a mitad de camino.

El hospital está al lado del campo de entrenamiento.

A ver, ¿yo cuántas veces te he dicho,

"Cuanto más conozcas tu cuerpo..."? -Más lejos seré capaz de llegar.

-Exacto.

Teléfono

Ay, mira, los de Thunders.

Hola, buenos días.

Vaya, me alegro que al final hayan decidido por ella.

Aitana ese día tiene entrenamiento.

Pero a las cuatro le viene perfecto.

Vale, muy bien, gracias.

Los de la bebita energética, que te quieren para el anuncio.

-Mamá, yo no quiero hacer ese anuncio.

-Anda, venga, vamos.

La intención de la doctora Marco cuando creó la fundación

era que Centro Médico fuese a la vez un hospital

y un centro de investigación.

Pero eso es una forma de tirar el dinero por el desagüe.

Lo que yo quiero es que se dedique exclusivamente a la investigación.

Ahí es donde realmente estaría el dinero.

-Ya. Bueno, ¿y por qué no clausuras el hospital, entonces?

-Hombre, tiene que ser algo paulatino.

Suspender la función hospitalaria de golpe crearía muy mala fama.

-Y entran los recortes ahí, ¿no?

-Lo que se vayan ahorrando

lo van a ir destinando poco a poco a proyectos de investigación.

Proyectos económicamente rentables, por supuesto.

-¿De qué recortes estamos hablando? -Pues mira.

Me has pillado elaborando el paquete de medidas.

Luego te lo paso.

-¿Y Romero qué piensa de todo esto? -Ah, pues no lo sé.

Ya me lo dirás tú, cuando se lo digas personalmente.

-Vale. O sea, me vuelves a dejar a mí el trabajo sucio, otra vez.

-Vamos a ver, Alberto, por favor. Pero ¡si era lo que estabas deseando!

¡El golpe le va a doler muchísimo más si se entera por ti!

Al fin y al cabo eres el subdirector, ¿no?

-Sí.

Bueno, aquí está todo bien.

Verás, ahora te voy a tomar una muestra para hacer una citología.

¿Qué ha pasado?

Bueno, pues que está todo bien.

El abdomen está normal,

las glándulas mamarias están bien desarrolladas,

y el resto de los órganos genitales, pues también están normales.

Bueno, y si está todo bien, ¿por qué a mi hija no...,

no le baja el periodo aún?

Pues eso es lo que vamos a intentar averiguar.

Verás.

Mira, esto es un hisopo,

y con esto tomaré una muestra del cuello del útero. ¿De acuerdo?

Lo que le ocurre a nuestra paciente

es lo que se conoce como amenorrea primaria.

Es decir, aún no ha tenido su primera menstruación.

Conviene consultar al ginecólogo cuando esto sucede a chicas

que ya han superado los 15 años de edad,

y en las que se han manifestado otro tipo de cambios normales

que ocurren durante la pubertad.

Bueno, vamos a dejarlo...

¿Estás bien? Sí.

Vale. Puedes incorporarte.

¿Está todo bien?

Pues verá, he intentado tomar una muestra

del cuello del útero de Aitana, pero ha sido imposible.

Perdón...

No, no, no, no te preocupes. No hay nada que perdonar.

Pero ¿por qué no ha podido coger una muestra?

Del mismo modo que Aitana

ha desarrollado partes de su cuerpo de manera normal, acordes a su edad,

pues, al parecer, con la parte interna de la vagina

no sucede lo mismo.

El introito es el orificio de entrada de la vagina.

Y en el caso de nuestra paciente, a pesar de existir,

no se ha desarrollado como debería.

Por eso no he podido tomar la muestra.

Voy a pedir un estudio para saber qué sucede.

Veréis, ahora vamos a hacer un estudio hormonal,

para ver cómo se encuentran los niveles

de las hormonas hipofisaria, tiroidea y sexual.

También haremos un estudio cromosómico,

para descartar posibles enfermedades,

ya sean adquiridas o congénitas.

¿Y esto cómo puede afectar al rendimiento deportivo de mi hija?

Ella es una futura promesa del tenis.

Mamá, esto no es importante ahora.

Claro que es importante. Tienes un torneo la semana que viene.

Vamos a ver, ahora lo que es importante es saber qué sucede.

Los resultados estarán en un día o dos,

así que os avisarán para que vengáis a recogerlos.

Tranquila.

Tras sufrir una caída desde gran altura,

Sergio es intervenido de una de las múltiples lesiones que sufre.

La contusión en el hígado no parecía grave,

pero en cambio hemos descubierto un hematoma que tenemos que drenar.

Pero también tenemos que reparar los conductos dañados,

además de detener la hemorragia.

Del mismo modo, ha sido necesario drenar

la acumulación de aire y sangre en la pleura del pulmón derecho,

que estaba dificultando mucho la respiración de Sergio.

También hemos tenido que transfundirle

hasta cuatro litros de sangre y hemoderivados.

-¿Cómo está? -Bueno, tengo más información. ¿Vale?

El TAC craneal ha descartado que el hematoma esté comprimiendo, pues...

las fracturas internas.

Por tanto, quiero ser optimista

y pensar que se va a ir reabsorbiendo solo.

Por otro lado, no hay que operar ni la pelvis ni el cráneo.

Pero sí el codo. ¿Vale?

Hay que limpiar la herida,

y también recolocar los fragmentos fracturados.

En cuanto a la clavícula,

pues hemos decidido inmovilizarlo con un vendaje en ocho.

-¿Se pondrá bien?

-Bueno, tenemos que ver cómo evoluciona.

-¿Puede hablar, ya?

-Bueno, vamos a ver, está en la UCI, está con ventilación asistida,

y quiero que entendáis que la situación es grave.

-¿Y lo puedo ver? -En estos momentos, no.

Pero en cuanto puedas, yo te aviso. ¿De acuerdo?

Venga. Hasta luego. -Chao, gracias.

No, va, Sara, Sara, Sara. Va. Ven, ven, ven, ven.

Ya está. Ya está.

A ver, desde que murieron mis padres, Sergio y yo

hemos tenido bastantes diferencias.

Sobre todo, por temas de herencia y tal.

Y yo creo que tampoco ha llevado bien que...,

que a mí me vaya mejor la vida.

Porque a él le va, pues..., pues tirandillo; de esa manera.

Entonces, todo este asunto me parece un poco raro.

Pero bueno. Al final, Sara es su novia y...

tampoco me gusta verla pasarlo mal, la verdad.

Que saldrá de esta, ¿eh?

Que mi hermano es muy cabezón, ya lo sabes.

Que si se propone salir, sale. ¿Eh? Va.

Ya está. ¿Vale? Ya está, ¿sí?

-Eh... Tengo que ir al baño.

Aitana, la joven promesa del tenis,

ha vuelto al hospital para saber el resultado de sus pruebas.

-¿Con quién hablas? -Con una amiga.

-Déjate de amigas, ya te estás distrayendo.

-Pero ¿qué quieres? ¿Que me ponga a entrenar aquí también?

-Hombre, pues que veas los vídeos de tenis que te mandé.

Mira, no pongas esa cara. Tienes que concentrarte.

Has firmado con unos patrocinadores.

-¡Has firmado tú!

-Hombre, pues claro, eres menor de edad.

Y también soy tu madre, y tu representante.

-Sí, más representante que madre, ¿no te parece?

-Bueno, mira, ya me darás las gracias cuando te des cuenta.

Porque aquí la única que se da cuenta de las cosas soy yo.

¿Por qué te crees que hemos venido al hospital?

Mensaje

Para que estés perfecta.

Bueno, os hemos llamado

porque tengo ya los resultados de los análisis hormonales

que enviamos al laboratorio, y son normales.

Además, el estudio del cariotipo ha sido de 46 XX,

que es el cariotipo femenino normal.

-Bueno, pues, si está todo normal,

¿me podría explicar, por favor,

por qué a mi hija todavía no le ha venido el primer periodo?

Verá, Susana, tengo mis sospechas.

Así que lo que quiero hacer a continuación

es realizarle una ecografía para ver cómo se encuentran

los órganos internos. ¿M?

-Aquí tienes, los recortes.

-Podrías haber llamado al puerta, Sonia.

-Oh... -Que igual estoy con un paciente.

Gastos de material, mantenimiento, número de pruebas por departamento,

¿y nuevas incorporaciones?

Es decir, ¿que si alguien se pone de baja,

el resto tiene que doblar horas? -Y serán lentejas, ya me entiendes.

-Veo que te has quedado a gusto con las medidas.

-Por el momento será suficiente.

Más adelante, igual tendremos que pasar a bajadas de sueldo,

prejubilaciones, despidos.

¿Algún problema? -No, no, no, no, ninguno.

-Muy bien. Pues ya puedes repartirlo entre los jefes de personal

para que lo distribuyan al resto.

Y a Romero, por supuesto.

Tras una leve mejoría,

Sergio ha presentado una complicación de sepsis con fiebre.

Dado su delicado estado,

podría tratarse de una infección contraída en el hospital.

-¿Qué pasa? -Pues la temperatura ha subido a 40.

-Vale. Tiene una sepsis, ¿eh? -Sí.

-A ver, no quiero que estéis nerviosos. ¿Vale?

Es verdad que ha tenido una crisis,

pero le hemos puesto antibiótico y parece que está evolucionando bien.

-Entiendo que aún queda bastante para que pueda hablar, ¿no?

-Pues sí.

A ver, de momento no le podemos quitar la ventilación asistida.

Porque no estamos seguros de que él pueda respirar por sí mismo.

Y en cuanto a la sedación, lo mismo.

Tenemos que ir quitándola poco a poco,

porque las lesiones han sido muy graves y el dolor es muy intenso.

Sí, no, no, claro que me preocupo por mi hermano.

Ojalá se ponga bien pronto.

Pero es que no puedo dejar de comerme la cabeza pensando

en qué estaba haciendo en mi casa.

Y por qué ha intentado huir cuando he llegado yo.

Es que no lo entiendo.

-A ver. Estando en esta situación,

tenemos que contemplar que podría surgir cualquier complicación.

Yo, de todas formas, os aconsejo que vayáis a casa a descansar. ¿Vale?

Él está aquí, cuidado por nosotros, y cualquier cosa, pues os avisaríamos.

-Yo casi prefiero quedarme aquí. -Bueno, te entiendo.

Pues nada, lo que decidáis. ¿Vale?

-Vale. -Venga.

-Gracias. -Hasta luego.

Oye, tú vete a casa, ¿eh?, si quieres.

-¿Seguro? -Sí, seguro.

-Te tomo la palabra, ¿eh? Me irá bien descansar un rato.

-Sí. -A ti también te irá bien descansar un rato.

-Ya, bueno, pero es que yo no puedo dormir.

Y, si voy a casa, todos los rincones, me va a recordar a Sergio...

-No, no, ya, ya, normal. Oye. ¿Por qué no te vienes a casa?

Y así descansas un rato.

-No, no. Yo me quedo.

-¿Seguro? -O...

No.

Es que... luego va a complicar las cosas...

-Bueno, como quieras.

Bien, Aitana, tus ovarios están completamente normales, ¿eh?

De ahí que los caracteres sexuales secundarios,

así como tu anatomía externa,

pues se hayan desarrollado con toda normalidad. ¿M?

-¿Qué ocurre? Eh...

Aitana, tienes un útero hipoplásico.

Es decir, es lo que se conoce como un útero infantil.

Bueno. Hemos terminado. Toma, límpiate, por favor.

Verás, voy a pedir una ampliación del estudio,

con una resonancia magnética con contraste.

Sobre todo, para confirmar esto y para saber si hay algo más.

-¿Útero infantil?

-Espero que esto no nos traiga complicaciones.

Verás, al aparecer la primera menstruación,

es indicativo de que tanto el útero o la matriz

ha madurado lo suficiente como para afrontar el embarazo.

A veces, este proceso se retrasa o se anula.

Uno de los factores que provoca esto puede ser precisamente

un escaso desarrollo del aparato reproductor femenino.

Es decir, una hipoplasia uterina.

Si normalmente el tamaño de un útero estándar

suele estar entre siete, ocho centímetros,

el de Aitana está muy por debajo de la media.

Sergio sufre súbitamente una fuerte caída de la presión arterial,

acompañada de taquicardia.

-¿Qué ocurre, Mar? -La tensión está bajando

y tiene taquicardia. -Vale, suero a chorro, por favor.

-Doctora, mire, está sangrando. -Vale.

Es un shock hipovolémico con sangrado activo, ¿de acuerdo?

Quiero dos cosas, una perfusión de dopamina... -¿Sí?

-Y también, una endoscopia digestiva alta.

-Muy bien, voy a por ello. -Venga.

La endoscopia ha descartado que la hemorragia sea de origen gástrico.

En realidad se trata de un sangrado posterior de nariz.

Es decir, la sangre, en vez de salir por los orificios nasales,

va hacia atrás, hacia la garganta, y se expulsa por la boca.

Entonces, al principio lo que hicimos fue un taponamiento completo.

Pero no conseguimos detener la hemorragia.

Entonces hemos hecho una angiografía,

y hemos visto que el sangrado era activo en tres arterias.

Entonces hemos introducido una sustancia,

que lo que hace es taponarlo; taponar ese sangrado,

y bueno, de momento lo tenemos controlado.

-Y es que ¿esto no va a parar nunca, doctora?

-A ver, es una complicación con la que no contábamos. ¿Vale?

Pero yo creo que... A ver, deberías descansar, ¿eh?

Que tienes la carilla... Míralo. Vete a descansar, vete a casa.

-Pero es que yo prefiero estar aquí. Por si acaso.

-Vale, pues como quieras.

Sé por qué ha pasado todo esto.

Sé por qué Sergio fue a casa de Bruno,

y salió corriendo en cuanto se vio sorprendido.

Y precisamente por eso, aunque no me quiera ir,

no me puedo quedar.

¿Puedo pasar a verle? -De momento, no.

Prefiero que se estabilice, y en cuanto puedas, pues...

-Perdón. -Yo te aviso. ¿Vale? Sí.

-Doctora, ha vuelto a sangrar. -Vale. Venga.

No, tú quédate aquí, por favor.

El doctor Landó ha decidido ampliar el estudio,

para detectar si hay problemas sumados a la hipoplasia uterina

diagnosticada a Aitana, la joven promesa del tenis.

En la resonancia no se visualizan alteraciones de la vejiga urinaria,

como de las estructuras óseas.

Tampoco hay anomalías en los ovarios.

Pero sí se confirma la presencia de un útero de pequeño tamaño,

debido a la ausencia de cavidad endometrial.

Esto nos confirma el diagnóstico.

Aitana tiene un síndrome de Rokitansky.

-Roki, ¿qué? ¿Cómo ha dicho que se llama?

Rokitansky. Verá, es normal que le suene raro,

porque es algo bastante poco común.

Pero el síndrome de Rokitansky

es un síndrome que afecta a una de cada 4500 mujeres,

y se caracteriza por la ausencia congénita

del tercio superior de la vagina, el útero y las trompas.

-¿Y es grave?

No, grave, en el sentido de que no pone en riesgo la vida de Aitana.

Pero sí que es un tema al que hay que poner remedio.

-Pero ¿qué quiere decir con ponerle remedio?

¿Esta malformación puede ser peligrosa,

y que afecte a..., a la salud de Aitana?

-Tranquila, mamá, que seguro que lo que me pasa en la vagina

no afecta al tenis.

-Pero que no digas tonterías; estoy preocupada por tu salud.

-Ya. A ver.

Lo que quiero decirles, no es una urgencia médica.

Pero sí que es cierto que para remediarlo

tendrías que pasar por quirófano. -¿Y es necesario?

Pero si mi hija está bien. -¿Cómo que si es necesario, mamá?

Es algo importante.

-A ver. Te acaban de decir que no es grave. ¿En qué estarás pensando?

Teléfono

Bueno, ¿y se puede saber quién te está llamando tanto últimamente?

Veréis, dejadme que os explique las distintas opciones.

Lo más recomendable en estos casos es realizar una operación

para reconstruir la vagina.

Esto es un procedimiento fácil,

mínimamente invasivo, y de poco riesgo.

Y esto facilita la recuperación temprana

y satisfactoria de la paciente.

-¿Y esa es la única opción?

Verás, a mí me gustaría hablar con la junta interdisciplinar,

y estudiar tanto los pros como los contras.

Según mi consejo, sí.

Además, la intervención se haría por laparoscopia,

que es mínimamente invasiva.

-Bueno, esto quiere decir que Aitana no estará mucho tiempo de baja...

-¿Ve cómo está pensando en el tenis?

-A ver, esto es importante; pero también me tienes que reconocer

que lo otro también lo es.

Además, ya te ha dejado claro que la salud está bien.

Tú tienes que tener la mente ya en tu carrera.

Que la próxima semana tienes un torneo.

Bueno. ¿Pasa algo si..., si operamos más tarde, o no se opera?

Bueno... Pasar, pasar, no ocurriría nada.

Pero creo que hay que tener en cuenta otros factores.

Como es, por ejemplo, las futuras relaciones sexuales.

-Bueno, eso ahora no es prioritario. -Bueno, no lo será para ti.

-Pero ¿qué pasa, que estás viendo a alguien?

Tú tienes que estar centrada ahora. Tienes otras prioridades.

-Sí, es verdad.

Mi prioridad es mi salud, mi enfermedad y cómo esté yo.

-Exactamente. Mm, muy bien.

Pues ya veo qué es lo que ocurre

cuando estás todo el tiempo con el teléfono.

¿Estás coqueteando todo el tiempo con el recogepelotas ese del club?

-¿Qué pasa? ¿que ahora me vas a controlar también

con quién hablo o dejo de hablar?

Vamos a ver, disculpadme, pero vamos a centrarnos en lo médico.

Creo que ahora lo importante es programar esa operación.

Y si me aceptan un consejo, creo que deberíais ver a alguien.

Os lo digo porque estas situaciones son muy difíciles.

Pero son difíciles tanto para los pacientes como para sus familiares.

-En cuanto sepa algo, te aviso.

Pero intenta estar tranquila, de verdad. ¿M?

-Vale. Gracias. -Hasta ahora.

-Bruno, sí.

Acaba de tener una hemorragia.

No sé.

Es que yo ya no puedo más.

Estoy muy cansada, ¿sabes?

Oye, ¿estás en casa?

Vale.

¿Te importa que vaya? Es que no quiero pasar la noche sola.

Vale, vale, voy para allá.

Lucía. ¡Hola!

Oye, te estaba buscando. Dime.

Verás, necesito tu ayuda con una paciente.

Vale. ¿Eh?

Es una chica que tiene útero infantil.

¿Es joven? Sí, tiene 17 años.

Vaya.

Voy a hablar con la junta interdisciplinar,

a ver si podemos hacer una reconstrucción de la vagina, y...

Pero lo que sí me interesaría es que tanto la madre como la hija

estuvieran bien centradas psicológicamente.

Te lo digo porque me da la sensación de que su relación no es muy buena.

Mm. ¿De acuerdo?

Otra cosa, me gustaría que tú estés en la junta.

Bien, pues nada, hablo con ellas,

y cuando sepas lo de la junta me avisas. ¿Vale?

Perfecto. Gracias. Venga, hasta luego.

-Esto es completamente inasumible, y lo sabes perfectamente.

Perdón.

-No hace falta que te preocupes

por comunicarles las nuevas medidas a los jefes de departamento,

ya lo he hecho yo.

-¿Y tú ves normal que sea la última en enterarme? ¿Eh?

-Bueno, míralo desde este punto de vista,

al menos, te he ahorrado el mal trago de decírselo tú.

-Ah, que se llama trago, ahora... Vale.

-Natalia, no te enfades con el mensajero. Esto es cosa de Sonia.

Si tienes que decirle algo a alguien, es a ella.

-Es que no...

Antes de la operación y por recomendación del doctor Landó,

Aitana acude a la consulta de Lucía, la psicóloga del hospital.

-¿Has venido sola? -Eh... Sí.

-¿O sea que tienes el síndrome de Rokitansky?

-Sí, te acuerdas del nombre. -Sí.

-Yo soy incapaz de acordarme. -Es difícil.

Pero es bueno acordarse del nombre de nuestro enemigo

para poder luchar contra él, ¿no? -Mira, como en tenis.

Hay que ser consciente de nuestros puntos fuertes,

y sobre todo de los débiles, para ser una buena jugadora.

-¿Juegas al tenis? -Sí.

El diagnóstico de este síndrome suele generar mucho estrés emocional,

sobre todo por el miedo

a las posibles complicaciones en la vida sexual o reproductiva futura.

Por eso es muy importante que las pacientes acudan a terapia.

Y yo estoy muy contenta de que Aitana haya venido.

Pero la verdad es que echo de menos a su madre.

¿Y tu madre? ¿no ha podido venir? -No, está...

Está ocupada con la Federación de Tenis,

mientras piensa que yo estoy entrenando.

Pero mi entrenador me cubre.

-Bueno, yo no creo que te tenga que cubrir el entrenador.

Porque realmente es muy importante que estés aquí,

para ti y para tu salud. -Ya.

-¿Tienes padre? -No. Murió cuando yo era pequeña.

-¿Y pareja?

-Bueno...

-Que está muy bien si tienes pareja y te apoya, está genial.

-Sí, sí, por ahora me apoya. Pero no sé si más adelante...

-Bueno, pues si más adelante no te apoya,

de verdad que es una buena razón para que lo dejes, ¿eh?

-Sí. La verdad es que espero que me siga apoyando.

-Tu madre, ¿tienes buena relación con ella?

-No, a ella solo le importa el tenis.

-Vale.

Bueno.

-Hola. -¡Hola!

-Pensaba que estabas en la Federación.

-Lo sé, y yo pensaba que estabas entrenando,

pero ya me han dicho que no.

-Hola, yo soy Lucía. -Hola, buenos días, Susana Morel.

-Encantada.

-Landó me dijo que hablase con la psicóloga

porque mi enfermedad suele necesitar apoyo.

-Sí.

-Sí, y a mí me hubiese encantado acompañarte.

Pero ya veo que no cuentas conmigo para nada.

-Bueno, eres tú la que no cuenta conmigo nunca para nada.

Solo piensas en ti. -A ver, eso es mentira.

Yo pienso en tu porvenir y en tu futuro.

-¿En mi futuro, o en el tuyo, mamá?

-Oye... Aitana, no hemos terminado. ¡Aitana!

-Susana. -¿Te lo puedes creer?

-Creo que igual le viene bien estar un rato sola.

Y me gustaría hablar contigo, porque creo que...

te tienes que poner un poco en la situación de tu hija.

Es una chica muy joven, le acaban de decir que la tienen que operar,

y, normalmente, cuando a una chica tan joven

le diagnostican este síndrome, pues... lo suele pasar mal.

Creo que necesita todo tu apoyo, en este momento.

Y me gustaría hablar contigo.

Es solo un ratito.

Si quieres le mandamos un mensaje a Aitana

diciéndole que puede venir, que estás aquí. ¿Vale?

El doctor Landó ha convocado una junta interdisciplinaria

para exponer el caso de Aitana, y saber si sus colegas

apoyan su propuesta de operar a la joven.

Tanto Lucía como la junta han concluido

que, dado el estado físico y psicológico de la paciente,

lo mejor es operarla de una reconstrucción vaginal.

Así que he ingresado a Aitana,

y he programado la operación para mañana por la mañana,

y descansará hasta entonces.

Sergio ha conseguido por fin superar la hemorragia nasal

y la insuficiencia respiratoria,

y se le ha podido retirar la respiración mecánica.

-Ah, pasa.

-Hola, canija. -Ay, mi amor...

-Con cuidado. Con cuidado, Sara, que está mejor,

pero no bien del todo. -Lo siento.

Es que llevo tanto tiempo esperando este momento...

-Ya. -Eh...

Doctora, ¿nos puede dejar solos un momento, por favor?

-Pues sí porque he terminado la exploración. Si no, no, ¿eh?

-Bueno. ¿Cómo estás, amor?

-Mal, canija, mal. Lo he echado todo a perder.

Y encima no tengo las monedas. -No, no te preocupes.

-¿Cómo que no me preocupe? -No te preocupes.

Las tengo yo. -¿En serio?

-Las tengo yo.

Cuando mis padres murieron,

me dejaron en herencia un cofrecito lleno de monedas

de una peseta de la Segunda República.

Y resulta que están valoradas en unos 10.000 euros.

Yo, por aquel entonces, no..., no lo sabía.

Y de repente, las monedas desaparecieron.

Sara y yo siempre creímos que Sergio las había cogido.

Sobre todo cuando, de la noche a la mañana,

empezó a manejar mucho dinero.

Y el muy rata las ha estado vendiendo.

Y le tienen que quedar unas diez monedas o así.

El doctor Landó ha operado a Aitana, la paciente que sufre

una malformación de su aparato reproductor,

que el ginecólogo ha intentado reconstruir.

La operación ha sido un éxito.

Hemos reconstruido un canal similar al de la vagina,

utilizando un injerto de piel de la propia paciente

y colocándolo sobre una prótesis de silicona.

En unos días se retirará la prótesis,

y con la ayuda de unos conos dilatadores, pues la paciente,

poco a poco, podrá ir haciendo vida normal.

-Hola.

-Hola.

-¿Qué tal la operación?

-Bien.

Bueno, no estabas cuando he salido de quirófano.

¿Qué pasa? Que has ido a hablar con los del anuncio, ¿no? Porque era hoy.

-Sí. Sí, he...

He hablado con los del anuncio, y bueno, me han dicho que...,

que no vas a poder hacerlo.

Y mucho me temo que...

Que tampoco vas a poder participar en el torneo.

Pero bueno, que...

Que no he venido a decirte esto, la verdad.

Quería pedirte perdón.

He sido una egoísta.

Y estos días me he dado cuenta que...

Que eres lo..., lo más importante para mí...

Significas...

Lo significas todo para mí.

Y tu felicidad es..., es lo primero, y no yo.

Ya perdiste a tu padre y...

Y no me gustaría que por nada del mundo me...

Me perdieras a mí también.

Te quiero, hija. -Y yo a ti, mamá.

-Sí, es cierto, es cierto que no...

Que no he estado contigo cuando te...,

te han sacado de quirófano,

pero es que he preferido ir al club y hablar con alguien.

-¡¿Qué?!

-¡Sí!

¡Jorge! -¿Jorge?

-Mira qué sonrisa tienes. Así siempre, ¿eh?

Bueno. Os dejo a solas.

Te quiero. -Vale.

-Te quiero. -Y yo a ti.

-Venga. Chao. -Chao.

-A ver, lo sé, lo sé y os entiendo.

Pero estoy igual de sorprendida e igual de indignada que vosotros, ¿eh?

Perdonadme un segundo.

Sonia, Sonia.

Quiero que sepas que no voy a permitir

que se lleven a cabo esas normas. ¿De acuerdo?

No, entre otras cosas porque sabes perfectamente

que lo único que va a provocar es que el hospital desaparezca.

-Claro que lo vas a permitir. -¿Sí?

-De hecho las vas a llevar a cabo.

Por supuesto nadie te obliga, ¿eh? Si no estás de acuerdo..., no sé...

Ya sabes dónde está la puerta.

  • Centro médico - 14/06/18 (1)

Centro médico - 14/06/18 (1)

14 jun 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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