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No recomendado para menores de 7 años Centro Médico - 14/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Rebeca ha acudido al hospital con síntomas de fatiga y debilidad

y dolores musculares. ¿Sí?

-¿Se puede? El marido de la paciente está fuera

y me pregunta si puede entrar. -Vale, dile que pase.

-De acuerdo.

-Buenas. -Hola.

-¿Estás bien?

-Bueno, Rebeca. ¿Desde cuándo estás así?

-Aproximadamente, hace una semana.

Me da la sensación de que cogí frío.

Cuando volví de viaje de trabajo, tuve que volver a salir

a los alrededores de la finca donde vivimos

a buscar a Pelayo.

-Ya. ¿Y quién es Pelayo?

-Nuestro cerdo vietnamita. -Es mi cerdo vietnamita.

Si lo considerases tuyo, no se habría perdido.

Al llegar a casa, Borja estaba borracho

y de barbacoa con la cuadrilla con la que sale a cazar

todas las semanas. Cuando vi que Pelayo

no salía a recibirme,

me temí lo peor.

-No hemos tenido hijos y Rebeca adoptó a ese cerdo hace dos años.

Desde entonces, lo ha tratado como a un hijo.

Y yo, bueno, es que es un cerdo. No me sale.

-Ya. ¿Tienes otros síntomas? -Sí.

Después de la fatiga constante que tengo,

empiezo a tener dolores de cabeza, de lumbares,

y me encuentro como hinchada.

Y bueno, por eso decidí venir al médico.

-Bueno, lo decidí yo. Si no, se habría pasado todo el día

buscando al cerdo sin comer ni dormir.

-Sí. Si no lo hago yo, ¿quién?

-Claro, alguien que está bien de la cabeza no peligra la salud

buscando un cerdo. -Serás cretino.

Venga, vete a buscar a Pelayo, anda.

Cebollino. Venga, al campo.

Vete a buscar a nuestro niño, mío. -¿Qué niño? Si es un cerdo.

-Bueno, debo seguir explorando. Si os parece bien...

-Sí, sí. Me voy fuera porque es que si no...

Vamos a discutir. -No. Fuera no te vas.

Te vas a buscar a Pelayo. Quizá tienes plan con tus amiguitos

los cazadores.

-Bueno, en la exploración detecté edemas en la cara y en los brazos.

Si le sumamos más síntomas,

podríamos estar ante una artritis reumatoide. De momento, ingresada.

Hoy la enfermera Pepa Monteoliva, como supervisora del programa

de Educación para la Salud visita a la matrona del hospital.

-Imprimí estas recomendaciones sobre lactancia materna

según la Organización Mundial de la Salud

y he pensado en dejártelas aquí para repartir a madres primerizas.

-Me parece estupendo. -Puede ser interesante, ¿no?

-Pues sí, pues sí. Que se lo lleven a casa

y además esto facilita e incrementa muchísimo nuestra labor aquí

en la consulta, las matronas. -Sí. Y además hay que recordarles

que la leche materna tiene todos los nutrientes necesarios

que el niño necesita. Por eso, hay que dar de mamar.

-Mira, que lo lean. El calostro es un antibiótico natural.

-La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna

exclusiva durante los primeros seis meses

e introducir alimentos apropiados para la edad

a partir de ese momento y prolongar la lactancia materna

hasta los dos años o más.

¿Encuentras a muchas madres aquí en la consulta con problemas

para amamantar? -Sí, problemas hay.

Como en todos lados. Mira, te digo una cosa.

Cuando se aclaren las dudas, la gran mayoría de las madres

dan el pecho, pueden darlo fácilmente.

Si tienen apoyo familiar, mejor. -Y el apoyo que dais vosotras,

las matronas. Es muy importante.

(Teléfono móvil)

Ay, perdona. -Contesta.

-Es personal. Perdona. -Nada.

-Tino, ¿cómo me llamas al trabajo? Estoy trabajando. ¿Qué pasa?

Pues sí, ya sé que no fui ayer al concierto. Estaba muy cansada.

Vale, sí. El mensaje. Ya, no sé. Me debí quedar dormida.

¿No ves que me levanto muy pronto?

¿Si nos vamos a ver hoy? Pues no lo sé, Tino.

Eh... No. Yo creo que no. No porque me acabo de dar cuenta

de que tengo doble turno, ¿vale?

-¡Hola! -Debo dejarte.

-Tengo una emergencia. Necesito vuestra ayuda.

-¿Qué pasa? ¿Le pasa algo al niño? -No para de llorar. No quiere teta.

Estoy desesperada, no dormí nada. -No, mujer. Tú tranquila.

Has hecho muy bien en venir a pedir ayuda. Para lo que estamos

es para ayudar, pero tranquila. -Efectivamente. Tú piensa

que las tres preocupaciones de los papás es el alimento,

el sueño y el llanto del bebé. Siempre.

Ser padre implica el desarrollo de una serie de cualidades

que no son innatas y que pueden aprenderse.

Los niños no vienen ni con un pan bajo el brazo

ni con libro de instrucciones.

(Megafonía)

-Nuria, necesito una ficha de ingreso.

-Claro. Te la busco. -Sí, para Rebeca Corcuera.

-Aquí la tiene. -¿Eh? Gracias.

¡Buenos días! ¡Buenos días!

Buenos días. ¿Y ya está? ¿Qué tal?

Para ti buenísimos días.

Desde que Rebeca pasó varios días buscando a Pelayo,

su cerdo vietnamita, padece dolores musculares

y debilidad. La doctora Romero ha ordenado una serie de pruebas

y ver el origen de los síntomas. Bueno, Rebeca.

El electromiograma muestra una miopatía

en las cuatro extremidades. De ahí dolor y debilidad muscular.

Jorge, Jorge. Por favor. Tranquila, tranquila.

¿Cómo estás? -Tengo muchísimas náuseas.

Me duele todo el cuerpo.

-Cariño, ¿estás mejor?

-Déjame. -¿Necesitas algo?

-Sí, que encuentres a mi niño, a Pelayo.

-Bueno, de momento.

Lo que haremos es un análisis de sangre y una biopsia muscular.

-¿Una biopsia? -Sí. La biopsia nos ayudará a saber

por qué tienes la miopatía y los análisis de sangre

nos ayudarán a saber de dónde vienen las náuseas.

-Ah. -¿Eh?

Dados los síntomas de Rebeca, creo que no es una artritis reumatoide.

Más bien creo que encajaría con una polimiositis,

una enfermedad muscular inflamatoria de origen desconocido.

Por ahora, hasta no tener resultados de la biopsia muscular,

no puedo confirmar nada.

Cualquier cosa, avisas a Jorge o a cualquiera de las enfermeras.

-Vale, gracias. -¿Vale? De nada.

Venga. Hasta luego. -Hasta luego, doctora. Gracias.

-Mi amor, hace ya una semana que se perdió Pelayo.

¿No me perdonarás nunca? -Pues no.

¿Sabes por qué? Porque eres el responsable

de que se perdiera mi niño. Asume las consecuencias.

-¿Pero qué niño ni qué niña? Si es un cerdo.

Reconozco que parte de la culpa

de los problemas de mi matrimonio es mía.

Sobre todo, por negarme a tener hijos.

-Tardo horas en darle de mamar. Se engancha, pero se queda poco.

No sé. Igual no tengo mucha leche. -Que no, que no.

-No os preocupéis tanto por la cantidad. No es tan importante.

Lo importante es que la leche tiene lo necesario.

Para saber si el niño ha comido, mirar el pañal,

si lo ha mojado o no. -Lo llevas a la farmacia

para ver si aumentó o disminuyó de peso. Eso lo sabes.

-Ya, bueno. Estoy un poco desesperada.

-Que no, mujer. -Nunca pensé que la lactancia

iba a ser tan complicado. -Al principio, es así.

Estáis todos los padres igual. Hay que seguir dando de mamar.

No solamente das alimento. Creas un vínculo afectivo.

Eso es importante. -No hay madre perfecta.

-Ya, claro. Es fácil decirlo. Nunca me sentí tan agobiada.

Ni en mi trabajo, que hago publicidad de 15 años.

Es un mundo de locos. Esto lo sobrepasa todo.

-Vamos a hacer una cosa. Repasamos un poco la técnica

de amamantar. ¿Recuerdas las clases?

Te quedarás tranquila. -Miremos la postura,

por si hay algo que corregir. -Así evitas las grietas.

Está muy guapo. Que sí, mujer. Anda.

-A ver, he tardado en ser madre por motivos profesionales.

Nunca era un buen momento. Primero, fue un traslado.

Luego el ascenso, luego el ERE.

Así que bueno, nunca era buen momento de ser padres.

Le dije a Sergio: "Mira, ahora o nunca. Ya".

Natalia, ¿vas a comer? Sí.

Vamos, te acompaño. Bueno, vale. Claro.

Oye, que digo yo. ¿Ha pasado algo esta mañana?

¿Esta mañana? Ay, sí. Se me han pegado las sábanas.

No se lo digas a nadie, por favor. Por favor.

Anoche... Es que esta ciudad me puede. Estuve en un bar.

Ponían jazz. Buenísimo. Tenemos que ir un día.

Ya. Oye, estoy pensando.

Necesito concentración. Tengo mucho que hacer.

Unos casos que tengo. ¿Ahora?

Sí. Prefiero estar tranquila en la comida, ¿vale?

¿Y comes sola? Sí, no pasa nada.

Estoy acostumbrada. Vale.

Luego nos vemos. Hasta luego. Sí, sí. Hasta luego.

Pepa decide hablar con la madre primeriza en un espacio

más acogedor para intentar ayudarla a rebajar su estrés.

-Por mi trabajo en la agencia, estoy muy acostumbrada al estrés.

Siempre estoy con horarios imposibles.

Negociaciones interminables. Y bueno.

No sé, todas esas capacidades que tengo. Bueno.

Que tenía.

Se han desvanecido desde que me enfrento al bebé.

-¿Te das cuenta de la palabra que usas para definir maternidad?

Has utilizado "enfrentarse a". -Sí.

-¿Te has dado cuenta? -Es como una guerra

y lo peor es que la estoy perdiendo.

Pues la publicidad es mi vida.

Ahora mira, cuando veo un anuncio con una madre ideal.

Sin un pelo fuera de su sitio, planchadita, sin vómitos encima.

Con un bebé tranquilo. Y bueno.

Y dormidito. Me dan ganas de asesinarla.

Sergio lo intenta, yo lo sé que lo intenta.

Si yo soy un cero a la izquierda,

que es así como me siento,

Sergio es como si fuera el cero que está aún más a la izquierda.

¿Sabes?

No sé. Nos estamos distanciando. Parece que solo tenemos en común

nuestra incapacidad para cuidarlo.

-Con la llegada de un bebé hay muchas parejas

que tienen ese problema. El niño se convierte

en el centro de toda la atención. -Ya.

-Hola, cariño. ¿Qué tal? -Hola.

-¿Dónde estabas, Sergio? -No vi la sala.

Es un sitio con muchos pasillos. -¿No la veías?

Igual que con los pañales. No encuentras los pañales, la sala.

-También intentaba aparcar.

Aquí es imposible aparcar. -Ya.

-Y bueno, quizás tarde más por eso.

-Te dije esta mañana de venir en metro.

-Hemos venido en coche porque estás muy cansada.

Siempre muy cansada. Necesitas descansar.

Creo que... -Relájate.

-Hola. Mira, soy Pepa. ¿Qué tal? -Hola. ¿Qué tal?

-Muy buenas.

Mira, estaba a punto de recomendarle a Ángela

que pidiese cita con Lucía, la psicóloga del centro.

Yo creo que igual es conveniente que la pidáis los dos.

-¿Los dos? Esto es de locos.

Ninguno duerme más de cuatro horas al día

y el pequeño Álex no hace más que berrear.

Yo siento verdadero alivio cuando voy a trabajar. ¿Y por qué?

Porque me siento útil allí. Y bueno.

Lo reconozco. También alguna cabezadita cae.

-Pero Tino, ¿qué haces aquí? -Hola, buenas.

-Hola. -¿Cómo vienes así a mi trabajo?

-Es la única forma de vernos. -Bueno, ya, pero no me presento

en los ensayos de tu grupo. -Antes sí lo hacías.

Te colabas sin que me diera cuenta. A ti te gusta y a mí me encantaba.

¿Ves? Son esos pequeños detalles que me dan que pensar.

¿Estamos bien juntos, Pepa?

-A ver, no nos hemos visto porque te fuiste el fin de semana

con tus colegas. -¿Estás enfadada?

-No estoy enfadada. No pasa nada. Digo por qué no nos vimos, Tino.

-¿Qué ves aquí? -¿Un teléfono?

-¿Qué más?

-Una foto. -Más.

-Somos tú y yo. -No. Eso no, Pepa.

No le has dado a "me gusta". Hace tres días te etiqueté.

¿Ves? Son estos pequeños detalles que me dan que pensar.

-¿De verdad me dices eso? ¿Eso te preocupa?

Bueno, lo hablamos en casa. Es que tengo que trabajar.

¿Vale? No hagas eso, que estoy en mi trabajo.

Luego lo hablamos, ¿vale? -Vale.

Si te digo que estos días pensé que me llegaría tu Whatsapp

diciendo que querías cortar.

-Bueno, yo nunca te haría eso.

Yo te dejaría por teléfono.

(RÍE) Hasta luego. -Adiós.

(MEGÁFONO) "Lorena Quesada, acuda a recepción, por favor".

-Esperemos que se pase pronto. -Claro que sí. Tranquila.

-Ay, bueno.

-¿Te encuentras bien?

Mira, ven. Al día siguiente,

el marido de Rebeca ha empezado a tener náuseas y dolor abdominal.

La doctora Romero sospecha que sus síntomas

pueden estar relacionados con los de su mujer y decide ingresarle.

-Cuando hay vómitos, es muy importante rehidratarse.

Para eso, las bebidas isotónicas nos ayudan a reponer los nutrientes

y los minerales que necesitamos.

En el caso de que Borja y su mujer tuvieran náuseas

y vómitos me hace pensar en una intoxicación alimentaria.

Creo que las pruebas de Rebeca descartarán polimiositis.

De todas formas, al marido le haremos las mismas pruebas.

Tanto análisis de sangre como biopsia muscular.

-¿Por qué no puedo dormir en la misma habitación que mi mujer?

-Porque ahora mismo no hay habitaciones dobles libres.

-Es que entonces... -Debieron planificar esto antes.

-Entonces, no podré reconciliarme con ella y yo lo necesito.

Debo decirle que ha sido todo culpa mía.

No lo de que estemos enfermos,

sino lo mal que va nuestro matrimonio.

-Siéntese. -Necesito hablar con ella.

-Ya, pero lo siento mucho. Ahora mismo se debe quedar aquí.

-¿La puedo llamar? No, ¿para qué? Si no lo cogerá.

Le voy a poner un mensaje. Le voy a poner...

Le gustan mucho las coplillas, las rimas.

Espérese, le voy a poner un mensaje de voz.

Le voy a poner una rima, una coplilla. Le gustan mucho.

(Teléfono móvil)

Ese vestido que tienes, no me gusta ese vestido.

Le estoy cogiendo coraje porque se roza contigo.

-Nada, que me ha mandado una cosa que... Bueno, a ver.

Mi marido me conquistó en la universidad dejándome por ahí

versos de coplas famosas, como de Jorge Manrique.

De Lorca. O simplemente versos sueltos

de canciones populares que él escuchaba.

Y después de 25 años,

lo ha vuelto a hacer.

A mí la copla me puede.

Me encanta.

Está tonto este hombre.

Ángela y Sergio, padres primerizos con problemas

para establecer la lactancia, acuden a terapia con Lucía,

la psicóloga del hospital, que los entrevistará

por separado. -Yo creo que la maternidad

no tiene nada que ver con lo que yo imaginaba.

-¿Pero qué te imaginabas?

-Es que no sé. Igual por deformación profesional.

No sé, yo me imaginaba que seríamos unos súper papis.

No sé, como en las películas.

Se despiertan los domingos por la mañana

con un rayo de sol dándoles en la cara.

Llevan a sus niños a conciertos de sus grupos favoritos.

Y claro. Concilian trabajo y familia

sin ningún problema. -Es que eso es un problema

porque la maternidad cambia todo. Es maravillosa, pero muy cansada.

Bueno, ya lo ves. Cambia radicalmente las costumbres.

-Igual no somos muy realistas o sí o quizá esto hay que aprenderlo.

No lo sé. No sé, no tuvimos mucha suerte con la lactancia.

Hemos empezado un poco torcidos.

Ay, no sé. Confío en que mejore, ¿no?

Se supone que es un proceso natural que cualquier mujer

de cualquier parte del mundo puede tener.

Todas, menos yo. -No sé cómo ayudar a Ángela

en esto de dar de mamar, ¿sabes?

No lo sé. Yo busco en Internet. Busco información. No es buscar

las diez reglas básicas, ¿sabes?

Y lo peor es que muchas veces me hace sentir como un mal padre.

Como si no me preocupara o me centrara mucho en mi trabajo.

Es que no sé. Muchas veces no lo entiendo. No lo entiendo.

Es muy frustrante muchas veces. -Vamos a ver, Sergio.

Igual lo que le debes preguntar a ella es lo que necesita,

más que intentar buscar tú soluciones milagrosas.

Y vamos a ver. Has hecho muy bien en venir, hablar con la matrona.

Venir y hablar conmigo también. Haz algo por tu hijo y por ti.

Tener tiempo para estar contigo, para reencontrarte con Sergio.

Es lo mejor que puedes hacer. La paternidad es una carrera

de fondo y no conviene agotarse en los primeros metros.

Además creo que tú también debes empezar a reclamar

tu lugar en la crianza de ese niño.

(MEGAFONÍA) "Doctor Herranz, le esperan en Medicina Interna".

Pues no sé. He notado que me esquivas últimamente

y quisiera saber por qué. -No es eso.

Siento que soy yo la única que habla,

que te comenta y te cuenta, pero tú no.

No me doy ni cuenta. En serio.

Vamos a ver, algo está claro. Se te da muy bien escuchar.

Me siento muy a gusto contándote cosas, pero debe ser de vuelta.

Yo te cuento, tú me cuentas. Si no quieres...

No, no, no. Sí, sí, sí, sí. Pregúntame lo que quieras. Venga.

Pues por ejemplo. A ver. La chica del otro día, ¿quién es?

Ah, Alicia. Una amiga, una amiga.

Ya. ¿Y ahí te quedas?

Vale, vale. Salimos juntos hace tiempo ya.

Bueno. No ha sido tan difícil.

No, oye. Me he quedado bien.

Oye, ¿y te llevas bien con todas tus exs?

Sí, claro. Sí. ¿Tú no te llevas bien con tus exs?

¿Yo? ¿O qué?

(Alarma)

Perdóname un segundo. Me tengo que ir.

Están los resultados.

Hasta luego. Hasta luego.

Rebeca y su marido siguen ingresados

esperando los resultados de las biopsias que les realizó

la doctora Romero. Hola, Rebeca. ¿Qué tal?

-Bien. Ay, mira. Perdona. No para de mandarme mensajes este hombre.

De verdad. A ver qué me dice ahora. Un momento.

-"Dichoso del picaflor que pica distintas flores.

-Mira, escucha. "Yo me conformo con una,

con la flor de mis amores.

Y tú, gallo, si supieras qué cosa es el querer,

no cantarías tanto al amanecer".

(RÍE) -Bueno. Bonito, ¿no?

-Sí, bueno. Es una copla popular. Todo el mundo la puede cantar.

Él me las dice a mí.

(Teléfono móvil)

-Yo se lo acerco. Yo creo que es un mensaje.

-Sí. Es que a mi mujer la copla le vuelve loca.

Rima y todo. Esto no lo usaba yo desde la universidad.

-Me alegro mucho de que las cosas vayan mejor.

-Bueno, aún no las tengo todas conmigo. Él lleva mucho tiempo

sin hacerme caso ni nada. Y bueno, y encima añadido,

el problema de perder a Pelayo.

A mi pequeñajo.

Pues bueno. -Bueno, yo venía a darte

los resultados de la biopsia. Tienes triquinosis.

-¿El qué? -Una enfermedad causada por comer

animales silvestres o domésticos, como por ejemplo aves, conejos,

no sé, jabalíes. No sé. ¿Comiste últimamente carne de caza?

-Ay. No, no, no, no. No, además es uno de los conflictos

principalmente de nuestro matrimonio. Él es cazador

y yo estoy absolutamente en contra de la caza.

Pero bueno, ahora que recuerdo, el día que se perdió Pelayo,

que yo volví de viaje. Cuando llegué a casa,

habían hecho una barbacoa de carne. Estaban todos borrachos

y salí a buscar a Pelayo, pero cogí un trozo de carne.

Para ir comiéndomela por el camino.

Pelayo. ¿Pelayo?

Tras unos tímidos avances con la lactancia de Álex,

Ángela y Sergio acuden de urgencia al hospital.

Ángela se ha notado un bulto en el pecho.

-Es la consulta del doctor Dacaret.

Es el médico que os atenderá. Es muy buen médico.

-Fenomenal. -Muchas gracias.

-Pues nada. ¿Puedes llamar?

-Prefiero entrar sola. -¿Cómo?

-Voy a entrar sola. -Pero Ángela.

-Sergio. -No.

-Sí. Sergio, mira. No soportaría que se pusiera Álex

a llorar ahí dentro en la...

(Llanto)

-No, Ángela. -Sergio, por una vez.

Por una vez, haz las cosas como yo digo. Voy a entrar sola.

-¿No te habías notado ningún bulto? ¿No?

Bueno, sí que apareció una masa. ¿Te duele?

-Sí. -¿Sí?

-Sí. Además me duele al ponerme el sujetador, el roce.

-Haremos una mamografía y una ecografía.

-¿Y qué podría ser? -Podría ser un galactocele.

Luego el tumor. Debemos investigar qué puede ser.

Así que tranquila, ¿vale? -Vale.

-El aumento de la media de edad de madres gestantes provocó

un incremento en casos de cáncer de mama en lactancia y embarazo

porque precisamente la edad es un factor de riesgo

a tener muy en cuenta.

-Mejor me voy. Hasta luego. -¡Es mi mujer!

Ya sabía yo que la técnica del coplero...

¿Sí? Cariño, dime.

¿Qué? No.

Oye, que no. Pero...

(Teléfono colgado)

Me ha colgado. -Hola, Borja. ¿Cómo estás?

-¿No pensará usted que mis amigos y yo

matamos y nos comimos al cerdo de mi mujer?

-Ya. Bueno, yo no estoy ni para pensar

ni para creer nada. Solo quiero saber si tus amigos

y tú comisteis carne de caza.

-Sí, sí. -Sí.

¿Estás...? ¿Estás bien?

¿Estás bien? -Estoy bien.

-Vale. Lo mejor es que regrese a la habitación

hasta que la biopsia confirme o no si tienes triquinosis.

Yo, por los síntomas, más bien creo que sí.

¿De acuerdo? Deberías llamar a tus amigos.

-Vale. -Para saberlo.

-Estarán en el monte. No tienen cobertura.

-Pues nada. ¿Lo intentas luego? -Vale.

Puede que se nos fuese un poco la mano con las cervezas,

pero de ahí a darle matarile al bicho para comerlo, no puede ser.

Y mira que yo le tenía manía, pero la fiesta fue muy larga.

Bebimos mucho. No me acuerdo.

Y estos siguen sin contestar.

-Ahí está.

Bueno, Ángela. En principio, tranquila.

Puede ser un nódulo quístico o bien un galactocele.

-¿Y qué es eso? -¿El galactocele?

Es una inflamación del conducto mamario.

Eso lo que quiere decir es que se puede acumular leche.

-¿Y por qué me ha salido? -Bueno, la causa más normal

es un vaciamiento inapropiado de la mama.

-¿Significa que he dado mal de mamar y por eso me ha salido?

-Puede ser, pero bueno, ahora para ver si es benigno o maligno,

debemos hacer una biopsia por PAAF,

que es una punción de aspiración con aguja fina.

-Vale. Perdona que te pregunte tanto, pero a ver, una cosa. A ver.

A ver si me entero. Si pinchas y sale leche,

¿qué significa? ¿Es bueno? -Exactamente.

Para el diagnóstico precoz de cáncer de mama en lactancia

y embarazo hay varios falsos mitos que necesitamos desmontar.

Primero, no siempre que aparece una masa en el pecho

se trata de un coágulo de leche. Segundo, no esperar

a que aparezca el ciclo menstrual para que desaparezca.

Tercero, se pueden hacer exámenes de mama durante la lactancia.

Bueno, te comento. La aspiración fue muy bien.

Así que ya te puedo confirmar que se trata de un galactocele

porque desapareció la tumoración. -Bueno, pues...

Me alegro. ¿Y qué hacemos ahora? ¿Tengo...?

¿Sigo igual con la lactancia? ¿Todo como antes?

-Te recomendaría que sigas con el apoyo de la matrona.

Aparte, que sigas con las sesiones con Lucía también.

Ahora lo hemos vaciado, pero deberás hacer drenajes regulares.

Si no los haces, se convertiría en un absceso mamario.

Ahí tendríamos un problema.

La doctora Romero ha confirmado con otra biopsia

que Borja, el marido de Rebeca, también padece triquinosis

por comer probablemente carne de caza infectada.

La doctora ha autorizado que se vea por fin con su mujer.

-¿Pero cómo nos vamos a divorciar? -Pues claro que sí.

Y encima, después de lo que has hecho, te has comido a Pelayo.

Encima, has dejado que me lo coma yo.

-Que yo no me acuerde de qué pasó no significa que pasara eso.

-¿Tú puedes jurarme que no fue eso lo que pasó?

-Me gustaría decirte que sí, pero fue muy larga la fiesta.

Bebimos mucho, comimos mucho. ¡No me acuerdo!

-Ya, claro. No te acuerdas. ¡Se acabó!

(Teléfono móvil)

-¡La cuadrilla! -Ay, la cuadrilla.

-Pepe, Pepe. Espera.

Déjame. Pepe, Pepe. Oye.

¿Recuerdas lo que pasó con el cerdo? Sí, sí.

Con Pelayo. -Escucha un momento.

-Vamos a ver, Pepe. ¿Recuerdas si hicimos tonterías?

-¡Lo sabía! -Pues parece que...

¡Serán canallas!

¡Mira, mira!

-¡Ay, mi Pelayo! ¡Mi bebé!

-Confirmada la triquinosis en ambos, el reposo, analgésicos

y corticoides aliviarán los síntomas

y en breve se pondrán bien. Siempre hay que recordar

que la carne debe pasar por un control sanitario,

la carne de caza. Realizada por veterinarios especializados.

El doctor Dacaret espera a su paciente, Ángela Turlán,

para comprobar la evolución del galactocele.

Esta no ha acudido a la cita.

-Lucía, soy Dacaret. Oye. ¿Vino Ángela Turlán a tu consulta?

No, no. A la mía tampoco.

Vale, vale. Gracias, hasta luego.

Días después, la pareja de padres primerizos

regresan asustados a la consulta del doctor Dacaret.

Hay un bulto más grande y más duro. -Ya.

-¿Te duele? -Sí.

-¿Y se puede saber por qué no viniste a hacer los drenajes?

-No te puedo decir un por qué. Son muchas cosas.

Estuve muy agobiada con la lactancia y decidí por mi cuenta

dejar de darle de mamar al niño.

No te puedo dar otra explicación. -Pero doctor.

A las mujeres se les juzga si dan el pecho como si no.

Es mucha presión para ella. -Entiendo todo,

pero es que esto es un hospital. Aquí ni enfermeras ni doctores

juzgan a nadie. Aquí estamos solo para curar a la gente.

Tomaste una iniciativa que cambió las características del tumor.

Ahora la única opción que tenemos es extirparlo.

Así que deberé hablar con cirugía. -Bueno.

"Doctora Rey, acuda al Departamento de Hematología".

-Bueno, Juan Carlos. Pues esto está muy bien, ¿eh?

Nos vemos dentro de un mes. ¿De acuerdo?

-Gracias. -Gracias. De nada. Hasta luego.

Buenas. Hola, ¿qué tal?

Nada, que venía porque hablábamos antes de tu relación

con Blanco, cómo te iba y tal. Se quedó a medias.

Ah. Dime.

Me va bien, lo que pasa es que no conseguimos ser amigos como antes.

Ah, ¿no? Porque es que es difícil, ¿eh?

Tener una amistad después de una relación.

Si es reciente, todavía es más complicado.

Pero bueno, yo soy de los que cree que con el tiempo es posible.

¿Por qué no? ¿Tú crees?

Sí, sí, sí. Creo que has querido a esa persona

y no sé, simplemente te desenamoraste y ya está.

¿Por qué no? Igual nos hace falta más tiempo.

Bueno. A no ser que todavía sigas sintiendo algo por esa persona.

Entonces, la relación de amistad es imposible, te lo digo yo.

¿No seguirás sintiendo algo por Blanco?

¿Sabes lo que pasa? Al final, al final, hacemos lo que quieres.

(RÍE) Sí. Quieres hablar de mí

y no quiero. Entonces... Me pillaste otra vez.

-Romero, no te lo vas a creer. Acaba de llegar una pareja

con intoxicación alimentaria. -No.

¿De jabalí? No.

Tras una cirugía de urgencia para extirpar la tumoración

en el pecho, Ángela descansa en reanimación.

-¿Qué tal estás? -Bueno. Bien, bien. Gracias.

-La operación ha ido muy bien. Abrimos y encontramos

un pequeño absceso. Estaba situado en el complejo de la areola.

Provocaba que la eyección de leche fuera más costosa.

-¿Y por eso no paraba de llorar el niño?

-Eso es porque el flujo de leche era muy lento.

El bebé se agotaba enseguida.

De todos modos, te recomiendo que reinicies la lactancia.

-No, es que no puedo. No puedo. -Ángela.

-Se me da fatal. Yo preferiría si hay algún modo de evitarlo.

-Ángela, Ángela. Escúchame, no. Sé que puedes.

Tú eres una buena madre. En serio. -Ya, pero...

-No tengo ninguna duda.

-Pues me alegro mucho de que al final saliera todo bien.

-¿Cómo? Pues como siempre, ¿no?

-Al final, será que eres un crack. -Apúntatelo.

-¡Adiós! -Hasta luego.

-Nuria, me marcho. -¿Ya?

-Sí. ¿Hay algo pendiente? ¿Cosas? -Nada.

Vete tranquila. -¿Sí? Vale.

Pues te veo mañana. Hasta luego. -Fenomenal. "Ciao".

-¡Tino! Hola. -Hola, Pepa.

Qué ganas tenía de verte ya y hacer algún plan juntos.

-Pero no habíamos quedado. -No, bueno.

Me apetecía verte y tomar algo.

-Yo creo que tenemos que hablar.

-¿Qué pasa, Pepa? -Es que...

No sé qué me pasa, pero no es el momento

de que sigamos haciendo planes juntos

y necesito que lo dejemos.

-No te estoy entendiendo, Pepa.

-Necesito tiempo, Tino.

Y necesito espacio. Sobre todo, un poco más de espacio.

-Bueno, siempre pensé que tenías tu espacio

y que nunca te agobiaría ni nada. -Ya no sé si... No me has agobiado.

No es el momento, Tino. No eres tú, soy yo. De verdad.

Yo creo que es mejor que nos separemos.

Lo siento.

Lo siento, Tino.

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Centro Médico - 14/06/16 (1)

14 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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