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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 14/03/17 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Irene acude a Urgencias después de sufrir fuerte dolor abdominal,

náuseas y vómitos desde hace dos días.

-Perdona un momento. -Sí.

-¡Ay, por favor!, ¡ayuda, por favor! -¿Qué pasa?

¡Irene, hija!

Ay, no sé qué le pasa, que le duele muchísimo la tripa.

¿Puedes andar?

Llevo todo el día vomitando más.

Lleva varios días vomitando.

No ha ido a la universidad.

Apenas ha comido.

No quería venir al hospital.

Pero claro, era de locos esperar más, ¿vale?

Bueno, Irene: Cuéntame.

Estos dolores ¿son frecuentes?

Bueno, hace unos años la operaron de una suboclusión intestinal.

Vale.

¿Y hay algún antecedente familiar de enfermedades importantes?

Bueno.

Mamá, que la paciente soy yo.

Mi tía muri...

¡Ah, ah! Mi tía murió de cáncer hace unos años.

¿Podría ser eso?

No, mujer.

No pienses eso.

Te vamos a hacer unas pruebas para ver qué está pasando.

¿De acuerdo?

¿Estás bien?

-¿Quieres vomitar? -A ver, a ver.

-Corre. -Toma.

Aparte de los vómitos,

en la exploración he podido escuchar sonidos intestinales

y dolor en la palpación, en el cuadrante inferior izquierdo.

Aunque no estaba aumentado ni había masa aparente.

Todo esto me hace pensar en patologías del tracto digestivo,

o enfermedades agudas en los ovarios o el sistema renal.

Pepa, comenzamos con analgésicos y Omeprazol.

¿Análisis de sangre?

Sí, y uno de orina y radiografía de abdomen, por favor.

¿Tú estás bien para andar y acompañarme a la Sala de Imagen?

-Sí. -Pues venga, vente conmigo.

Mamá, que puedo yo sola.

-¡Vamos a ver, Irene!

¡Ahora no es el momento!

Eh, Teresa, si le parece, puede ir a la sala de espera,

y ahora le avisan.

Carmen llega al hospital porque, desde hace tiempo,

sufre episodios de mareo,

acompañados por inestabilidad de la marcha y náuseas.

¿Se encuentra bien?

No, la verdad es que no.

Necesito un sitio donde tumbarme.

Un momento.

Tampoco le haga mucho caso, que es un poquito exagerada.

Sí, ya, siéntese ahí.

-¡Ay!

-Hace seis meses que Carmen y yo salimos juntos,

y antes todo era estupendo.

Lo pasábamos muy bien.

Pero, desde que se le ha metido en la cabeza que está enferma,

es como una mártir.

Pues mire, es que, desde hace dos semanas,

estoy con mareos y vértigos, y, cada vez que camino,

me voy a la izquierda.

Y me da todo vueltas, veo doble.

Estoy fatal.

Bueno, ¿tienes algún antecedente que deba saber?

Doctor, si le aprieta un poco, le dirá que ella mató a Kennedy.

Mira, en estos momentos no me importa estar medio sorda.

Tengo hipoacusia bilateral por una infección que tuve de pequeña.

Vamos, que oigo menos por los dos oídos.

Por eso llevo los audífonos.

Vale, te voy a hacer la prueba del susurro.

Así que, si te puedes quitar el audífono.

Sí.

A ver si oyes algo.

No oigo nada.

Ya te lo puedes poner.

¿Cuánto tiempo hace que tienes estos síntomas?

Pues todo empezó cuando, me quitaron un tapón de cera del oído derecho.

Un tapón de cera, doctor.

No veas tú qué drama.

Y desde entonces me siento insegura y torpe.

Y la verdad es que tengo que estar casi todo el tiempo

tumbada en la cama.

Mira, vamos a hacer una cosa:

Incorpórate venga.

Ponte de pie, y mira:

Vas a hacer esto.

Vas a poner los brazos a lo largo del cuerpo,

y vas a cerrar los ojos.

¿De acuerdo?

Venga, vale siéntate.

Ya está.

¿Has visitado a algún médico, antes?

-A un neurólogo, doctor. -Vale.

Carmen visitó a un neurólogo,

y le dijo que tenía vértigo posicional.

Y le puso un tratamiento.

Y ya está.

Que tener vértigos no es agradable por supuesto que no.

Pero la insistencia de esta mujer en hacerse la víctima.

Pepa, dime.

Sí, mira, aquí tienes.

Los resultados de Irene Manzano.

Bien, oye, ve preparando el ecógrafo.

En la radiografía hemos visto una masa a nivel pélvico,

y quiero confirmar los resultados.

-Ah, ¿sí?

Además la analítica dice que tiene leucocitosis.

Hay infección, ¿no?

Sí.

Vale.

Ah, oye, que luego a mediodía tenemos reunión de la comisión.

Por favor, no llegues tarde.

Y si ves a Blanco, dile que se venga.

Vale, una cosa, me gustaría hacer una propuesta

para el orden del día de hoy, para la reunión de la comisión.

Ya.

Luego lo hablamos.

Es una propuesta que tiene que ver con las enfermeras.

Yo creo que es un buen momento

para tratar todo el tema del sueldo de las enfermeras y eso.

Luego lo vemos.

Vale.

Pues el test te ha dado positivo.

¿Entonces qué le pasa?

Pues yo creo que el neurólogo tenía razón.

Y podría tratarse de un vértigo.

Lo sabía.

Lo que pasa que, al haberte desequilibrado hacia la izquierda,

podría indicar que tienes algún problema en el cerebelo

o una isquemia.

Es que llevo mucho tiempo con esto.

Yo creo que ha sido el tapón de cera lo que me ha provocado esto.

También podría ser fruto del vértigo.

¿Lo ves?, vértigo.

Bueno, pero es que a lo mejor tengo otra cosa.

Pero a lo mejor no.

O sea, no exageres.

Te está diciendo que puede ser vértigo, como te dijo el otro.

Que no estoy exagerando.

Yo me encuentro muy mal.

Te acaba de decir que puedes tener vértigos.

Perdonarme, perdonarme.

Vamos a hacer una cosa.

Haremos una analítica de sangre, de orina, un electrocardiograma

y una placa de tórax.

Y salimos de dudas.

¿De acuerdo?

-De acuerdo, muchas gracias. -Venga.

Después de que el doctor Landó

encontrase una masa sólida en la zona pélvica de Irene,

ha decidido hacerle una ecografía para confirmar los resultados.

Irene, tienes una tumoración en el ovario izquierdo.

Así que te vas a quedar ingresada,

porque te vamos a realizar una laparoscopia

para examinar mejor el tumor.

¿Por qué?, ¿cuál es la causa?

Irene, ¿Desde cuándo no te haces una revisión ginecológica?

No sé, se me olvidó ir a la última.

Vamos a ver, me dijiste que no te concertara yo las citas

porque tú eras lo suficientemente mayor.

Además, a saber qué has estado haciendo por ahí.

¿Ya estás con lo mismo?

Pues hago las cosas normales de alguien de mi edad.

Voy a la universidad y conozco a gente nueva.

¿Por qué no me acompaña a tramitar el ingreso de Irene?

Lo normal a tu edad es hacer caso a tu madre, y no hacerte la mayor

si todavía no puedes asumir tus propias responsabilidades.

Mamá, no quiero tener esta conversación aquí.

-Venga conmigo. -Ya, claro.

Bueno, tranquila.

Es que, en realidad, todo esto es culpa mía.

-¿Culpa tuya, por qué?

Soy donante de óvulos.

Y me dijeron que tenía un quiste.

Pero que se iría solo.

Cuando empecé a estudiar en la uni,

también empecé a salir con la gente de la facultad,

y empecé a darle vueltas a la idea de independizarme.

Por eso me hice donante de óvulos.

Bueno, por eso, y para ayudar a otras mujeres.

Ahora, no sé si habrá sido todo un error.

Verás, las mujeres que sois donantes de óvulos,

se os hacen unos estudios muy cuidadosos

para detectar enfermedades, infecciones o trastornos genéticos.

Pero pequeños tumores o incluso pequeños quistes

pueden pasar desapercibidos, como en cualquier proceso médico.

Ay, por favor no le diga nada a mi madre.

Yo creo que lo que estás haciendo es un acto muy solidario

de ayuda para otras mujeres.

Y creo que deberías contárselo a tu madre para que ella te apoye.

Porque deberá sentirse orgullosa.

Es que mi madre no lo ve así.

Me sigue viendo como una niña.

Y desde que murió mi padre todo ha ido a peor.

La verdad es que a los padres nos cuesta mucho veros como adultos.

Y más, imagino, si ha habido una pérdida tan importante.

Pero es que yo ya llevo mucho tiempo.

Bueno, escúchame una cosa.

Ahora quiero que te quedes tranquila, y ahora una enfermera

te acompañará para subirte a planta, quiero que duermas y descanses

esta noche.

Vale, gracias.

-Mañana vendré a verte. -Vale, muchas gracias.

La donación de ovocitos, también conocida como ovodonación,

es el procedimiento por el cual una mujer dona óvulos

con el fin de ser utilizados

en alguna técnica de reproducción asistida,

o para investigación biomédica.

En España, este procedimiento está regulado desde el año 1988,

e indica que se ha de realizar de manera altruista,

voluntaria y anónima.

Hola, Lorena.

Oye, escúchame, te quería comentar una cosa.

Creo que tendrías que decirle a Marta ya que tienes Huntington.

Sí, sí, sí, lo entiendo.

Pero es que se lo merece.

Ya.

Ya, pero es que ella también podría tenerlo.

Vale. Vale.

Bueno, luego te veo.

Hasta luego.

Venga, doctor, sin rodeos, dígame lo que tengo.

Pues los he estado leyendo a fondo y no hay nada que explique

los síntomas que tienes, Carmen.

-Te lo dije. -No puede ser.

Tiene que haber un error porque yo me encuentro fatal.

Mira, yo pensaba que una posible explicación a los mareos

podía ser una isquemia a nivel cerebral.

Pero ha quedado descartada.

O sea que.

Es lo que te dijo el neurólogo.

Son, son vértigos.

¿A que sí?

Lo que yo siento después de que me quitaran el tapón

no es exageración.

Además, usted dijo que llevaba mucho tiempo con los síntomas.

-A ver, ¿son síntomas o exagera?

Mirad, lo que podemos hacer es un TAC.

Y salimos de dudas.

Muchas gracias.

Menos mal que usted me cree.

Será que yo no te creo.

Me preocupa un poco la relación que tienen Carmen y Roberto,

porque para un médico es muy importante estar seguro

de que los síntomas, su frecuencia y su gravedad

sean totalmente ciertos.

En cuanto entra en juego un familiar o una tercera persona

con una posible visión subjetiva,

puede ser muy perjudicial para hacer un buen diagnóstico.

Espera un momentito, cariño.

Un momentito, ¿vale?

-¡Ay, ay! -¡Carmen!

¡Roberto! ¡Que no me has ayudado!

Siéntate un momentito, Carmen, por favor.

Mira, Carmen, yo no puedo más con esto, de verdad.

-¿Qué? -Que quiero que lo dejemos.

-Pero ¿por qué? -No eres tú, soy yo.

-Roberto, sé sincero.

No me digas esto de no eres tú, soy yo.

Es que lo exageras todo, Carmen.

Tú antes no eras así.

No estoy exagerando nada.

Estoy enferma.

Bueno, estás enferma.

Pero no estás tan mal como nos quieres hacer creer.

Pero ¿qué dices?

Es que no conocía esta faceta victimista tuya, Carmen, de verdad.

Si yo pensara que estás tan mal habría esperado.

Pero es que no estás tan mal.

Pues en ese caso, yo tampoco quiero seguir contigo.

Espero que estés bien.

Buena suerte.

Está muy bien pensar en la investigación.

Sobre todo porque es la base de la medicina.

Pero, hay otros campos que necesitan más refuerzo.

No, eso no es así, Ramón, y lo sabes.

Hola, perdonad, perdonad el retraso.

Nada, estábamos discutiendo

el primer punto del día de la comisión,

acerca de esa partida presupuestaria, que hemos encontrado que Mendieta

tenía destinada para hacer frente

a una posible falta de liquidez del hospital.

Es que sí que me gustaría comentaros

que habéis hecho el orden del día, y no habéis contado conmigo,

y la verdad es que tenía una propuesta de enfermería

que incluir, y te la comenté, además.

Sí, si te entiendo.

Lo que pasa es que todavía tendremos que establecer

un protocolo de actuación en el temario,

pero tenemos que empezar a avanzar.

Ahí estamos de acuerdo, ¿no?

Sí, sí.

Lo que Ramón intentaba decirme justo antes de que entrases tú

es que ese dinero, con el que no contábamos

y que tenía Mendieta guardado, destinarlo a instrumental quirúrgico.

¿A instrumental quirúrgico?

Sobre todo porque tenéis que pensar una cosa,

los de arriba nos siguen presionando para que este hospital

mantenga su nivel puntero de atención al paciente.

Pues justamente.

Y eso es una faceta que no debemos olvidar.

De acuerdo.

Pero como exdirector de este hospital sabes que el prestigio

no solo se gana en los quirófanos.

También en los laboratorios, y en investigación.

Porque es que la atención al paciente es justo.

Perdonad.

Dime, ¿urgencias?

Vale, muy bien.

Ahora sí, ahora bajamos, gracias.

Disculpad, tenemos que parar.

Vente conmigo a Urgencias.

Luego nos vemos, Javier, ¿vale?

El doctor Dacaret le realiza un TAC cerebral a Carmen:

su paciente con mareos y náuseas,

que un neurólogo atribuyó a un cuadro de vértigo.

Por las imágenes que he visto en el TAC,

creo que hemos hecho bien al seguir indagando.

Porque es probable que los síntomas que tiene Carmen

no se deban a un cuadro de vértigo.

Me imagino que me va a decir que.

Que no, no tengo nada.

Pues mira, lo siento mucho, pero esta vez no.

He estado mirando las imágenes del TAC y.

Y hay varias lesiones que parecen estar en el cerebelo.

La definición no es muy clara,

pero creo que son lesiones metastásicas.

¿Que tengo cáncer?

¿En el cerebro?

No es exactamente eso.

Es un poco más complejo.

Creo que el cáncer es originario de otro sitio,

pero se ha extendido a esta región.

O también podría tratarse de un linfoma.

¿Me voy a poder curar?

Lo primero que tenemos que hacer es un diagnóstico.

El siguiente paso es hacer una resonancia para poder ver

las imágenes con más claridad.

Y si no salimos de dudas, pues haríamos una biopsia.

Veo que Roberto no ha venido.

Lo hemos dejado.

Mira, Carmen, yo no pretendo meterme donde no me llaman,

pero deberías llamarle.

En un momento así no deberías estar sola.

Es que no sé.

No sé si llamarle, porque no sé qué le voy a decir.

Alguien que te quiere tiene que estar siempre para demostrarlo.

En todas las situaciones.

No sé qué hacer.

No sé qué hacer.

Puede que tenga cáncer

y lo único que quiero es contárselo a Roberto,

pero después de lo que me dijo el otro día.

Es que, ¡estoy muerta de miedo!

El doctor Landó

explora el tumor de ovario a Irene mediante laparoscopia.

Irene se encuentra bien.

Ahora mismo está en reanimación recuperándose de la anestesia,

y durante la intervención hemos observado que el tumor

estaba afectando a uno de los ovarios.

Por lo que hemos tenido que extirparlo.

Era la única manera de eliminar el tumor.

¿Y el documento de consentimiento?

¿Lo ha firmado mi hija?

Sí, claro, naturalmente.

Me hubiera gustado que me lo hubieran enseñado.

El consentimiento informado del paciente es un documento privado.

Ya, pero a mí eso me da igual.

Yo soy su madre.

Y me hubiera gustado estar al tanto de las posibles complicaciones.

Lo siento, Teresa.

Pero Irene es mayor de edad.

Cuando la suban a planta ya le avisarán,

para que les expliquemos con más detalle

cómo ha ido la operación.

Hasta luego.

-Hola. -Hola.

¿Entonces es verdad lo que me has dicho por teléfono?

Piensan que puedo tener cáncer.

Lo siento mucho, Carmen.

Lo siento mucho.

Siento mucho no haberte creído.

Se me metió en la cabeza que exagerabas y, hasta que exploté.

Lo siento mucho, de verdad.

¿Esto significa que, que quieres volver conmigo?

¿Quieres volver tú conmigo?

-Sí.

No lo entiendo, Irene, de verdad.

No lo entiendo.

Por más que lo intento, es que no lo entiendo.

-Mamá, ¿qué quieres que haga?

¿Me quitan un ovario y encima me regañas?

Esto es increíble.

-No te estoy regañando, Irene. -¿No?

Compréndelo, estoy enfadada.

Me hubiera gustado que me hubieras enseñado el consentimiento informado.

¿No te parece?

No sé qué te ha pasado, Irene, de verdad.

Es que antes hablábamos.

¿No?, compartíamos las decisiones.

No eres ni la sombra de lo que eras.

Mira, mamá, te guste o no, tengo 18 años.

Y soy capaz de tomar mis propias decisiones.

Soy independiente, te guste o no.

Pero, ¿y quién te está manteniendo, bonita?

-Tú. -Ah.

Pero no por mucho tiempo.

En cuanto salga de aquí, me voy a ver un piso.

-Pero ¿qué dices, Irene? -Estoy ahorrando para irme de casa.

Pero ¿qué dices?

¿De verdad piensas perder tiempo de tus estudios,

por un trabajo mal pagado?

Mira, mamá, que porque a ti te paguen cuatro duros, no quiere decir

que a mí me paguen igual.

Me pagan bastante bien, para lo poco que tengo que hacer.

Irene, por favor.

Te pido que me digas qué estás haciendo para sacar dinero.

Eres una malpensada.

Mira, no voy a saberlo hasta que tú no me lo digas.

Así que te pido por favor que sea ahora mismo.

Mamá, estoy donando óvulos.

-Pero ¿qué dices? ¡Irene, por favor! -Te lo hubiese dicho antes.

Pero es que sabía cómo te ibas a poner.

¿Y qué pensabas?

¿Que iba a celebrarlo?

Pero ¿cómo has podido hacer una cosa?

Oye, mamá, que no me avergüenzo, ¿eh?

¿No?

Me parece una forma muy bonita de ayudar a otras mujeres,

y aparte, poder pagarme mi propio alquiler.

-Pero si solo tienes 18 años, Irene.

¿Adónde piensas ir con esa cabeza que?

¡Mamá, estoy harta!

¡Estoy harta de que no me escuches!

¡Harta de que no te intereses por lo que yo quiero!

Vete, por favor, vete.

Quiero pasar la noche sola.

De verdad, yo no pensé que ibas a hacer esto a mis espaldas.

Te has pasado esta vez, ¿eh?

Hola, Carmen, ¿qué tal?

Hola, bien.

Llamaré a tu novio cuando hayas terminado.

¿A tu novio?

¿Que habéis vuelto?

Nos hemos dado una segunda oportunidad.

-Qué bien. -¿La segunda?

¡Pero si parecía la primera!

Oye, pues me alegro mucho, ¿eh?

¿Ves cómo al final tenía razón?

Bueno, no estoy muy segura.

No sé si he tomado una buena decisión.

¿Y si ha vuelto conmigo por pena?

No seas negativa.

¿Verdad, doctor?

Doctor. -¿Qué? Ah, no, no, no.

Vamos a ver,

Roberto tiene pinta de ser buena persona.

Y las buenas personas no están con nadie por pena.

Ni están contigo por pena,

ni tienen inconveniente en hablar de sus problemas con sus amigos.

¿Verdad?

Verdad, Juanjo, verdad.

Vamos a empezar.

-Túmbate, por favor. -Sí.

Venga, vamos allá.

¿Y tú cómo estás ahora?

Yo bien, Juanjo, no te preocupes.

Vete a por una enfermera, rápido.

¡Rápido!

Carmen ha sufrido un empeoramiento del estado general,

así que no le hemos podido realizar la resonancia.

Le hemos dado un diazepam,

y estamos esperando a que se estabilice

para hacer las pruebas cuanto antes.

Teresa.

¿Quiere hablar?

He discutido con mi hija.

Eso no es ninguna novedad.

Le han quitado un ovario, se va de casa, lo normal, ¿no?

¿Cree que ha tenido que ver algo el tumor con las donaciones?

No, los tumores suelen aparecer solos, y la verdad es que,

en la mayoría de los casos, se desconoce cuál es su causa.

Probablemente, lo que Irene tenga

sea un teratoma quístico maduro de ovario.

Pero todavía estamos a la espera de los resultados

de Anatomía Patológica, para que nos confirmen

si hay indicio de malignidad.

Y ¿cómo será su vida ahora?

¿Cree que podrá ser madre?

Sí, perfectamente.

Verá, la tasa de embarazos de mujeres con un solo ovario

es la misma de aquellas mujeres que tienen dos.

Es decir que si se lo propone, Irene le puede dar hasta trillizos.

El doctor Dacaret va a ver a Carmen

la paciente que sufrió una crisis convulsiva,

justo cuando iban a realizarle una resonancia magnética.

Después de que Carmen mejorase le pudimos hacer la resonancia,

y las lesiones que tenía no se correspondían

con una metástasis.

Sino con un linfoma que le acabamos de extirpar.

Ahora, con los resultados de la biopsia,

ya sabemos de qué tipo es.

Vamos a ver, tengo los resultados de la biopsia.

¿De acuerdo?

Y han confirmado que tienes un linfoma B de alto grado.

Eso quiere decir que es una neoplasia agresiva.

Con origen en las células del sistema inmunitario.

¿De acuerdo?

¿Y cuál es el pronóstico, doctor?

Bueno, normalmente la respuesta a estos tipos de cánceres

es bastante positiva.

El índice de curación está alrededor del 60 y el 80%

en casos de personas como tú.

O sea, jóvenes.

¿Y en qué consiste el tratamiento?

Pues empezaremos suministrando dexametasona intravenosa,

y luego, por otro lado,

quiero hablar con el comité especializado para saber cuál es

el tratamiento más adecuado para ti.

Tranquila, ¿vale?, bueno voy a hablar con ellos,

y en cuanto tenga una respuesta os digo.

Hasta ahora.

Gracias.

Que todo va a salir bien.

Que hay muchas posibilidades de que el tratamiento funcione;

te lo ha dicho el doctor.

Creo que, que es mejor que no nos forcemos a estar juntos

si no lo sentimos de verdad.

Yo lo estoy intentando.

Ya, pero no necesito que lo intentes.

Necesito que te nazca.

Ya.

Podemos ser amigos, ¿no?

Sí.

-Vale, perfecto.

Pues déjalo en Recepción.

Gracias.

Mira a Dacaret, pobre.

No está pasando por un buen momento.

Tiene una paciente que tiene problemas con su pareja

por culpa de la enfermedad.

-Ah, ¿sí? -Mm.

Yo creo que tú podrías ayudarle. -¿Ayudarle yo? No.

Juanjo, de verdad, que no.

Tú eres la persona que más le conoce en este hospital.

Sí, eso es verdad, pero por su situación personal

ahora mismo, no.

No soy la persona más adecuada.

Bueno, lo siento por él.

¡Irene, por favor!

¡Irene! ¡Ay, Dios mío!

¡Enfermera, por favor!

No sé lo que le ha pasado.

No quiso que me quedara anoche con ella.

Si es que me tenía que haber quedado.

¡Dios mío! Es tan cabezota.

¡Es que siempre rechazando mi ayuda!

¡Yo ya no sé qué hacer, de verdad!

¡Por favor, Teresa!

¡Espere fuera y déjenos trabajar!

No, yo de aquí no me muevo ya.

-Sí, sí, Teresa. -Pepa.

Es lo mejor para su hija.

Acompáñeme.

Espere aquí.

Bien.

Huele como a infectado, ¿no?

Rápido, avisa a un celador, que la vamos a bajar a Reanimación.

¡Rápido, Pepa!

El doctor Dacaret va a visitar a Carmen después de que esta ya

haya empezado con el tratamiento para su linfoma B de alto grado.

Después de hablar con el comité, llegamos a la conclusión

de que lo mejor era que Carmen se sometiera a radioterapia.

Pero lamentablemente no ha respondido al tratamiento.

¿Cómo te encuentras?

He vuelto a tener vómitos.

Ya.

Mira, escúchame.

Tengo que ser sincero contigo, ¿vale?

El tratamiento no está funcionando.

Así que el pronóstico no es bueno.

Podríamos probar otras alternativas, pero.

Este era el que tenía que funcionar y no está haciendo efecto.

¿Quieres que avise a Roberto?

No, solo quiero que aviséis a mis padres,

que están fuera del país.

Vale, yo me encargo.

¿Puedes quedarte conmigo?

Claro que sí.

No te voy a dejar sola ahora, ¿vale?

Tranquila.

Teresa, la madre de Irene, encontró a esta desmayada,

al día siguiente de la operación

en la que le extirparon uno de sus ovarios.

Todo se debe a una posible complicación posquirúrgica.

Tenemos que esperar que los antibióticos hagan su efecto

mientras llegan los resultados del cultivo.

Le recuerdo, solamente puede estar unos minutos.

-Vale. -Y siento mucho lo que ha ocurrido.

Pero es a lo que se expone un paciente en el quirófano.

Me hubiera gustado que hubiera leído

el consentimiento informado del paciente.

Pero, como ya le dije, Irene es mayor de edad,

y es mi paciente, las dejo solas.

-Gracias.

-Hola. -Hola.

No te lo vas a creer, pero llevo toda la noche sin pegar ojo.

He estado pensando en lo que estuvimos hablando ayer.

-Mamá, ya hablaremos de eso en casa. -Hija, lo siento, de verdad.

Yo siento que no haya sido la madre que tú te esperabas.

Pero es que yo estoy desbordada, Irene.

Sin tu padre.

Yo solo quería protegerte.

¡Quiero que sigas siendo mi pequeña!

Mamá, y yo quiero que me protejas.

Pero sin impedirme hacer lo que yo realmente quiero.

Eres la persona más importante de mi vida.

Pero ahora quiero ser independiente.

Y eso no significa que nos vayamos a dejar de ver.

¿Vendrás a verme todos los días?

-Bueno, al principio, vale.

Y luego, los domingos son siempre tuyos.

Bueno, siempre y cuando me hagas paella.

Te aseguro que te voy a hacer todos los domingos paella.

Y los miércoles no tengo clase.

Así que podemos ir al cine, o al teatro.

Bien, sí.

Vamos a seguir discutiendo como siempre, mamá.

Y dime una cosa,

¿Sigues pensando en pagarte tus cosas con las donaciones?

No, eso se acabó.

Una amiga me habló de un trabajo a tiempo parcial en una tienda.

Ay, eso me parece estupendo, hija.

No te enfadarás si voy de vez en cuando a comprar.

Mamá.

Bueno, vale, mujer.

Es una broma.

Por cierto, tu teléfono no ha dejado de sonar.

Es un chico de la universidad.

Ya sabes.

Ya le llamo luego, ahora estoy con mi madre.

Así me gusta, hija.

He pensado en la conversación que tuvimos el otro día los tres

y creo que lo mejor es destinar la partida presupuestaria

a la investigación.

Como dice Javier, en el laboratorio necesitan mucho más dinero.

Que sepáis que me sorprende, y me desilusiona,

porque veo que habéis tomado la decisión entre los dos.

Y no pienso cambiar mi opinión sobre el sueldo de las enfermeras.

Creo que es la mejor opción.

Habíamos pensado en destinar una parte a sueldos

y otra a investigación, pero.

Es cierto que el aumento no se notaría apenas

en ninguno de los dos campos.

Si agilizamos el trabajo de base iríamos más deprisa

y con menos esfuerzo.

Y podríamos ajustar los sueldos.

Así que ¿qué os parece si a partir de ahora

trabajamos en mejorar las condiciones de los trabajadores,

y cedemos un poco todos?

Vale.

Pero me gustaría dejar claro que aquí quien está cediendo más

somos las enfermeras.

Y me gustaría que a partir de ahora

las decisiones las tomásemos entre los tres.

Y que las propuestas, de los tres, sean escuchadas por igual.

De acuerdo.

Al cabo de unos días, Roberto, que se ha mantenido al margen,

pero ha estado reflexionando sobre su relación con Carmen,

regresa al hospital para verla.

Doctor, sé que esto va a parecer un poco raro,

pero lo he pensado bien, y la echo mucho de menos.

No he conocido una chica como Carmen en mi vida y quiero volver con ella.

-Roberto. -¿La puedo ver?

-Roberto, escúchame, escúchame. -Lo siento mucho.

¿Cómo?

Hemos hecho todo lo que hemos podido,

pero no respondió al tratamiento.

¿No me estará diciendo que?

¿Me está diciendo que Carmen?

Lo siento mucho.

-Hola. -Hola, ¿qué tal?

-¿Podemos hablar? -Sí, solo estaba mirando mensajes.

Dime.

Nada, que no sé.

Que estoy preocupada por ti porque sé que no lo estás pasando bien

con el tema de Lorena, pero.

Piensa lo que le decimos siempre a nuestros pacientes, ¿no?

Que, al fin y al cabo, nunca hay que perder la esperanza.

Ya.

Y además, tú eres una persona que nunca se ha rendido fácilmente.

Ya, Rey.

Pero no es lo mismo lo que le decimos a los pacientes que.

Que lo que le pasa a nuestra pareja.

¿Verdad?

Verdad.

Bueno, mira, al fin y al cabo, cuando una persona está mal,

lo único que quiere es que la quieran, que la protejan,

que la cuiden y.

Y que estén ahí con ella.

Ese es el mejor consejo que te puedo dar.

Es Lorena.

Cógelo.

Gracias.

Hola.

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  • Centro médico - 14/03/17 (1)

Centro médico - 14/03/17 (1)

14 mar 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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