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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 13/03/18 (2) - ver ahora
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Marta viene en compañía de su madre

porque lleva un par de días con sensación de fatiga,

malestar general y fiebre.

Yo creo que estoy incubando una gripe.

Pero estoy preocupada por mi hija

porque le estoy dando el pecho y no quiero pegársela.

Y tampoco quiero dejar la lactancia.

Porque en breve voy a volver a trabajar

y tendré que reducir las tomas.

¿Cuánto tiempo hace que te atendí en el parto?

Tres meses.

Ah. ¡Madre mía, cómo pasa el tiempo!

Oye, ¿cómo está la pequeña, está bien?

¿Y tú, cómo te encuentras?

No, la niña está muy bien, sí.

De momento;

pero yo me encuentro fatal, tengo fiebre, tengo náuseas,

tengo muchísimo malestar general

y lo que tengo miedo es de pegárselo a la niña, claro.

Pues entonces, ya sabes lo que tienes que hacer.

Ya.

Bueno,

¿tienes dolor de garganta o algún síntoma respiratorio?

No, no. No creo.

El problema es que como siga dándole de mamar a la niña

le va a pegar la gripe esa o lo que tenga.

Si es que no se lo ha pegado ya.

¡Vale ya, mamá, por favor!

No me metas más miedo, encima de cómo estoy.

De verdad...

Pues no es para tanto, ¿eh?

Escuchadme una cosa,

no tiene por qué ser gripe. ¿De acuerdo?

Y en cualquier caso, además, si lo fuera,

tienes que pensar

que tú le estás dando el pecho a la niña

y le estás proporcionando sus principales defensas, ¿eh?

En un caso como el de Marta,

lo importante es que sea muy rigurosa

en las medidas habituales para evitar el contagio.

Como por ejemplo

retirarse al toser o lavarse muy bien las manos

antes de tocar al bebé.

Bueno, no tiene por qué ser gripe.

Porque uno de los principales síntomas

es el dolor de garganta y no es tu caso.

Marta,

creo recordar

que no tenías antecedentes ginecológicos de interés.

Eh... no. No.

Lo único que he tenido han sido grietas en...,

en los pezones

y un poco de inflamación en el pecho.

Pero vamos,

que ya se me solucionó y, y menos mal

porque la verdad es que me agobié bastante y...

Bueno, eso de que se ha solucionado es una forma muy alegre de verlo,

¿eh?

Si usted llega a ver cómo tiene los...,

los pezones,

es que no se lo cree.

Además,

yo no sé qué tiene mi hija en contra de la leche de fórmula.

Mire,

yo he criado a todos mis hijos con leche de fórmula.

Vamos, como todas las mujeres de mi generación, ¿eh?

Y ahí están, sanos y robustos.

Bueno, ¡vale ya, mamá, por favor, ¿vale?

Que no me pongas más nerviosa, encima de cómo me encuentro.

-Bueno... -¿Sabes?

-No es para tanto. -¡Para ya! Ya está bien, por favor.

Eh, bueno. Vamos a calmarnos.

Vamos a calmarnos y, por favor,

pase a la camilla

porque vamos a explorar el pecho, ¿de acuerdo?

Vamos, si le digo yo a mi madre

que hay mujeres que pueden librarse de la lactancia

y no quieren hacerlo, es que le da un “patrás”.

Por no hablar de la epidural, del apego,

del colecho ese y esas cosas.

Elsa Ruiz ha recibido una llamada del hospital

informándole de que su hermana ha ingresado en estado grave.

Pues es que no sé nada más.

Solamente sé que me han dicho

que es que se ha empezado a encontrar muy mal mi hermana en la calle

y que alguien se la ha encontrado y la ha traído a Urgencias.

Que no me han querido contar nada más hasta que llegase.

Y nada,

y ahora me han dicho que en cuanto pueda,

la doctora que la ha atendido, me explicará cómo está.

No sé es que no...,

es que no le puedo contar nada más ahora mismo.

-Raquel. -Dime.

-¿El familiar de Susana Ruiz? -Sí. Es ella.

Gracias.

-Hola. ¿Familiar de Susana Ruiz, no? -Sí, sí.

-Yo soy Natalia Romero. -¿Qué tal?

¿Cómo está mi hermana, qué ha pasado?

Vamos a Triaje y...,

y te lo explico todo, ¿vale?

-Vale, Gracias. -Tranquila.

A ver,

tu hermana ha sufrido una insuficiencia respiratoria

en la calle.

Pero ha tenido la suerte de que un hombre la ha socorrido

y la ha traído hasta aquí, hasta el hospital.

Pero sí quiero que sepas que su situación es grave.

De hecho, al no poder respirar,

ha hecho tantísimo esfuerzo que...,

que ha perdido el conocimiento.

Bueno,

lo único que yo necesito tener datos.

-Vale. Perdón. Sí. -¿Vale? No, no.

No tengo nada que perdonar.

A ver ¿tu nombre?

-Yo soy Elsa, Ruiz. -Vale, Elsa.

¿Algún antecedente médico de tu hermana?

-Mi hermana hace tiempo

que está diagnosticada de insuficiencia cardiaca

y también hipertensión pulmonar.

Vale.

Bueno, esto que me estás diciendo

podría explicar el cuadro que ella traía, ¿vale?

A ver...

La verdad es que ella ahora mismo bien no está.

Y, como te he dicho,

la situación es grave

y la hemos tenido que llevar a Reanimación,

tenía taquicardia, la saturación de oxígeno baja,

fiebre,

una serie de síntomas que no, no apuntan a algo bueno,

precisamente.

Aparte,

en la auscultación

he podido escuchar que tiene un edema agudo de pulmón.

¿Y eso qué, qué significa o qué es?

Para que me entiendas,

eso es bueno, líquido en el pulmón.

Y es lo que ha provocado la insuficiencia respiratoria y...

¡Jo! ¡Ay, Susana!

Perdóneme.

Elsa...

La hemos conseguido reanimar, ¿vale? Eso es lo más importante.

-Y ¿puedo pasar a verla? -Escúchame.

Necesita ahora mismo, pues eso,

está en Reanimación, necesita tiempo,

le hemos puesto tratamiento.

Tenemos que seguir haciendo pruebas...

Vale. Vale.

Puedes vestirte, Marta.

Verás,

sí que es cierto

que hay una zona de la piel que está enrojecida...

Y bueno,

esa área corresponde con la zona más dolorosa

y además más inflamada del pecho.

Pero ¿es contagioso? No, no, no. No es contagioso.

Pero esto me hace pensar que, junto a los síntomas que presentas

de malestar general y la fiebre,

pues se trate de una mastitis aguda.

Bueno, escúchame.

Te voy a recetar ibuprofeno, ¿eh?

Vale.

Y un antibiótico oral que es compatible con la lactancia.

Vale. ¿De acuerdo?

Siéntate.

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria

que puede causarse

por la obstrucción de los conductos de la leche.

Suele darse en un solo pecho.

Además,

su principal característica es el enrojecimiento de la zona

y suele tener síntomas muy parecidos a los de la gripe.

Y en tres, cuatro días, deberás empezar a sentirte mejor.

Y entonces,

¿tendré que dejar de dar el pecho, claro?

Claro, nena.

Si quieres sigue haciéndolo con eso como lo tienes.

Pero mamá. ¡Vale ya, por favor!

De verdad. Es que tienes unas cosas...

Marta, marta, escuchadme, no tienes por qué.

Te cuento,

la mejor manera de drenar el pecho

para que este se vaya vaciando completamente,

que es la mejor manera además de curar la mastitis,

es mediante la succión.

Es decir:

quien mejor te va a ayudar a arreglar esta mastitis

es tu bebé mamando.

¡Madre mía, si esto parece una secta!

Bueno, mamá, por favor. ¡Vale ya!

Carmen. Escúcheme una cosa.

-Carmen, escúcheme una cosa,

desde hace muchos años,

la Organización Mundial de la Salud

reconoce que es indiscutible

los grandes beneficios que tiene la lactancia materna para el bebé.

¿De acuerdo?

Pero hay otra cosa importante.

Si tú sientes la necesidad o prefieres dejar la lactancia,

hazlo.

Pero hazlo, escúchame, pero sin sentirte culpable.

Ya, ya. Vale.

¿De acuerdo? Bueno.

Muchas gracias, doctor. ¿Vale?

Vamos a hacer una cosa.

Escúchame una cosa.

Creo que sería conveniente que hablaras con Lucía.

Con Lucía Velázquez. La psicóloga de aquí, del hospital.

Creo que te va a poder ayudar

para aliviar toda esa tensión y angustia

que te está provocando ser madre primeriza.

Pues sí. Sí, la verdad es que sí.

Sí, me va a venir muy bien hablar con alguien que me entienda.

-Anda, vamos. -Vale.

Gracias, doctor. Les acompaño.

-¿Por aquí era, no? -Sí.

Perdone, doctora. ¿Se sabe algo más?

Mira. Perdóname.

Él es quien trajo a tu hermana aquí, al hospital.

Ella es la hermana de Susana.

Muchísimas gracias por lo que has hecho.

De corazón.

Nada.

No hace falta que des las gracias.

Cualquiera habría hecho lo mismo.

Bueno.

Ojalá todo el mundo hiciera eso, la verdad.

Que es nuestro deber, pero bueno.

A ver, está ahora mismo estable pero su situación es grave.

Así que voy a, si me perdonáis,

a continuar con las pruebas, ¿vale?

-Gracias. -Gracias a vosotros.

-¿Puedo hacer algo? -No. Muchísimas gracias.

No te preocupes. Que has hecho demasiado.

Te puedes ir.

Venga, vamos a la sala de espera.

Cuando estés más tranquila, me voy.

-Hola. -Hola.

¿Sucede algo?

Nada, nada. Que...,

bueno, que estaba pensando en Marcos.

Ah. Sí.

Yo también estoy bastante preocupado, sí.

Yo es que no...,

no solo estoy preocupada.

Es que me siento bastante culpable, la verdad,

por haberle dejado allí solo.

Te entiendo.

¿qué querías?

Ah, sí.

Verás, a ver,

me gustaría ver si podías hablar con una paciente.

Es una madre primeriza,

está bastante agobiada

y para colmo

tiene a su madre encima

diciéndole todo el tiempo lo que tiene que hacer.

O sea, un clásico, ¿no?

¿Está ahí fuera? Sí.

Pues un segundo y dile que pase, ¿vale?

Las madres actuales tienen mucha presión

porque no quieren renunciar a ninguna de sus facetas:

ni como profesional, como madre, como pareja o como amiga.

Esto,

unido al esfuerzo de la crianza de un bebé

hace que sea una bomba de relojería emocional.

Susana,

la paciente que entró en parada cardiorrespiratoria,

ha sido estabilizada lo suficiente

como para poder continuar con las pruebas.

Bueno.

En la radiografía de tórax,

lo que hemos visto es que

hay presencia de líquido en los pulmones.

Y en la analítica

estoy viendo que hay un proceso infeccioso agudo.

Aparte,

hemos tomado muestras para hacer unos cultivos,

pero su situación es grave.

De hecho,

bueno, pues la hemos sondado,

le hemos puesto un tratamiento diurético

para que pueda eliminar los líquidos,

pero su tensión está muy baja,

así que hemos decidido llevarla a la UCI.

Si me perdonáis...

Muchas gracias, Manuel.

Cómo me cuidas, ¿eh?

Estoy acostumbrado a hacer de hermano mayor.

Eso es lo que me falta a mí ahora, mi hermano mayor.

Estoy tan acostumbrada a que me cuide ella a mí

que, cuando me pongo del otro lado,

no sé cómo hacerlo.

Me estoy acordando

una vez que llegué a mi casa con una borrachera, y...

Y mi hermana me echó una bronca...

Pero una bronca...

Que...,

que yo me imaginaba que ella estaba, pues eso, entera,

cuando me doy cuenta...

Iba más borracha que yo.

Ella intentaba vocalizar, pero sobre todo,

para darme ejemplo.

No por echarme una bronca.

Sino como para dar...

Siempre ha sido, pues eso,

la hermana mayor perfecta.

Que me quiere cuidar.

Aunque siempre ha sido la más rebelde.

La modosita soy yo.

Yo también soy más rebelde que mi hermano menor.

La verdad es que

lo habéis tenido vosotros más fácil,

siempre...

Los hermanos mayores vamos allanando el camino.

-Sí.

-¿A que sí? -Sí.

Mi hermana siempre me ha querido facilitar a mí

las cosas.

Con las horas de llegada, la primera borrachera,

estudiar cosas diferentes a lo que dicen los padres...

Sí.

Deberíamos de darles las gracias. ¿A que sí?

Sé que no tengo que sentirme angustiada ni...,

ni culpable,

pero es que, de verdad, no lo puedo evitar.

Y si veo que hay algo bueno para niña,

es que lo tengo que hacer.

Y lo que me da verdadero pavor es volver al trabajo.

Porque tengo la sensación de que la voy a dejar,

y no tengo horas para dedicarle a ella.

Y es que tengo la sensación de que va a estar como desamparada.

Y es tan pequeñita que...

Ya.

Que me siento como muy culpable, de verdad,

que no lo puedo evitar, en serio.

¡Y es que no sé qué hacer!

Porque...

Es que está como desprotegida, ¿no?

O tengo esa sensación yo, por lo menos.

No lo sé.

Marta,

es que ser madre es muy exigente.

Pero también tienes que saber

que tú necesitas tener espacios para ti.

Porque, si tú estás nerviosa, la niña va a estar nerviosa. ¿Eh?

Pero si estás tranquila

y consigues también, pues estar más relajada,

también se lo vas a transmitir a la niña.

Yo sé que es muy difícil,

y que es más fácil decirlo que hacerlo. ¿No?

Sí. Sí, si tienes toda la razón.

Pero...

Pero es que intento hacerlo lo mejor posible, de verdad.

Pero es que luego me sale todo mal.

Y veo amenazas y peligros por todos los lados, y...

Y de verdad,

te juro que lo quiero hacer todo bien.

Pero es que luego me sale mal,

y luego encima tengo a toda la gente ahí,

diciéndome cómo lo tengo que hacer, y...

Y no sé qué hacer.

Es que estoy superperdida, de verdad.

Que...

No sé cómo abordar esto.

No...

Es que no sé qué hacer.

Marta, tranquila, cariño. Tranquila.

¿Quieres un vasito de agua?

-No, no. Gracias, no. -Respira.

Si es que es normal que estés así... angustiada...

¿Tú tienes hijos?

-Dos. -¿Dos?

-Sí. -¿Y alguno es bebé?

No, no. Los dos son mayores, pero...

Bueno, uno todavía es un poco adolescente.

Pero entonces será más fácil, ¿no? Cuando son más mayores...

Ser madre siempre es muy complicado.

Ay, Lucía.

Lucía...

No sabes... No sabes...

No sabes el alivio que me da saber eso, ¿eh?

Muchísimas gracias.

No sé nada todavía. Luego te cuento, ¿vale?

Te voy contando.

Genial.

Gracias. Muchas gracias.

Qué bueno, una buena noticia.

La vecina de mi hermana.

Que...

Que tiene llaves de su casa y...

Me ha dicho que no me preocupe de nada, que...

que le va a sacar a los perros.

¿Tiene perros tu hermana?

-¿Que si tiene perros? Tiene cuatro.

-¿Cuatro? -Sí.

Doctora, ¿cómo...? ¿Cómo está mi hermana?

Pues no...

No está evolucionando lo bien que... que se esperaba.

La hipotensión

y la dificultad respiratoria persisten

a pesar del tratamiento.

Así que hemos decidido sedar e intubar a Susana hasta...

Hasta que mejore.

-¿Puedo pasar a verla un momento? -Ahora mismo, no. ¿Vale?

Ahora mismo, no. Vale, vale, vale, vale.

Es que es mi hermana Susana. Es que...

¿No puedo ayudar en algo, o...?

Ahora mismo lo que...,

lo que puedes ayudar es calmarte, bueno, y...

Y yo os voy informando.

-Vale. -Vale, gracias.

Manuel, me da mucho apuro que estés aquí,

de verdad,

esto parece que se va a alargar,

has hecho muchísimo por mí, vete a casa. Muchas gracias.

Sí, pero no me puedo ir sabiendo cómo estás.

Mira, lo que sí que voy a hacer va a ser una llamada,

voy a llamar a un amigo para que saque a mis perros,

que también tengo perros.

-Manuel. -No te preocupes.

No te preocupes. Que ahora vengo.

-Gracias, de verdad. -Nada.

Hola. ¡Hola!

Te estaba buscando. -A ver, que estoy bien, ¿eh?

Que antes me pillaste en un momento de bajón. Tranquilo.

Vale. ¿Vale?

Yo también pienso muchas veces cómo estará, cómo se sentirá,

o incluso qué pensará de nosotros.

Pero, de verdad, créeme,

creo que hemos hecho lo que teníamos que hacer.

Yo lo que no sé es por qué...

Por qué nos duele tanto, ¿no? Si está bien...

Yo qué sé, Lucía.

Pues...

Pues porque, cuando los hijos están de por medio, pues...

Las cosas, lo normal es que duelan.

La analítica es normal. A ver...

Vale.

Si te parece, le hacemos una placa.

Sí, será lo mejor. Muy bien.

Venga, vale. Perfecto.

-Javier un segundito. -Ahora te veo.

A ver, cariño,

¿Cuánto tiempo vamos a seguir así?

Mira, no quiero tener esta conversación otra vez.

Y menos, aquí.

Cielo, es que no sé qué hacer para que confíes en mí.

¡Es que no he hecho nada! ¡No he hecho nada, Javier!

Es que no puedes hacer nada. No depende de ti. ¿M?

El poder que ejerce Molina sobre las mujeres

no se puede controlar.

Pero ¿qué tontería estás diciendo?

Qué poco valemos las mujeres ahora, ¿no? Venga, por favor.

Eso no es propio de ti.

Mira. Pregunta a su nueva conquista, ¿eh?

Pregúntale a Soto.

Después de que le diagnosticaran mastitis aguda,

Marta regresa al hospital

porque se ha encontrado un bulto en la axila.

¿Qué tal?

Bueno. ¿Cómo te encuentras?

Pues, desde lo de la mastitis, eh...,

me exploro el pecho todos los días, concienzudamente.

Y esta mañana, al tocarme,

me he notado un bulto pegado a la axila,

en el pecho de la mastitis y...,

y me he preocupado bastante

porque no sé si lo tenía ahí de antes.

Ya. Bueno, no te preocupes.

Porque posiblemente todo esto

esté derivado por la propia mastitis. ¿Eh?

¿Cómo la estás llevando? ¿Vas mejorando, los síntomas?

-Sí, sí, sí, sí.

Hombre, al principio me dolía muchísimo

cuando la niña mamaba.

Pero luego ya, con la medicación,

la verdad es que me he recuperado bastante bien.

Me alegro.

Bueno, vamos a hacer una cosa,

pásate a la camilla, que vamos a explorar ese bulto. ¿Eh?

Vale.

En el contexto de una mastitis

pueden darse abscesos o adenopatías axilares.

Es decir, ganglios inflamados.

Cuyas características y consistencia

son fácilmente distinguibles en una palpación.

¿Qué has notado? Estás muy serio.

Verás efectivamente, se palpa una masa subcutánea, móvil,

aproximadamente de unos tres centímetros,

más o menos.

Así que vamos a tener que extirparla y analizarla.

Pero ¿qué...? ¿Qué puede ser? ¿Un tumor? Mm...M...

¿No lo notaste el otro día, con la exploración?

Escúchame. Escúchame.

Es decir, el otro día, debido a la mastitis,

la zona estaba muy inflamada.

Además, una característica de las mastitis

es que se pueden palpar irregularidades

que nos puedan llevar a un diagnóstico confuso.

¿De acuerdo?

Así que ahora vamos a esperar a analizarla,

y a ver de qué se trata.

¿Has venido sola?

Sí. Sí,

mi madre se ha quedado con la niña porque...

Mi marido no podía hoy.

De acuerdo. Eh...

Si quieres, la llamamos. Porque te vas a quedar ingresada.

Vale, vale. Sí, sí. Sí, llámala, por favor.

La autoexploración es esencial para la prevención del cáncer de mama.

Lo mejor es hacerlo frente al espejo.

Para comprobar

tanto la simetría como el buen aspecto

de ambos pechos,

y levantar los brazos

para comprobar si se producen depresiones.

Después, hay que hacer un examen detenido de cada pecho.

Dividiéndolo por zonas y con movimientos circulares.

Susana parece que ha empezado a remontar.

La doctora Romero aprovecha

para valorar el estado de su corazón.

En la ecocardiografía

hemos visto una rotura tendinosa de la válvula mitral,

que es una de las principales válvulas

que tenemos en el corazón.

Así que es posible

que todo esto lo haya provocado una endocarditis.

-Manuel, ¿te importaría acompañarme? -Vamos, vamos.

Pasad.

A ver,

te voy a explicar

lo que le está pasando a tu hermana. ¿Vale?

El endocardio es una membrana que recubre el interior del corazón.

En el caso de tu hermana,

está inflamado por una infección bacteriana.

A todo esto se le llama endocarditis. ¿Vale?

Lo que ha provocado es

una rotura tendinosa de la válvula mitral.

Que es posible que,

en el caso de tu hermana, ya estuviera afectada. ¿Vale?

Y de ahí el resto de síntomas

y el resto de complicaciones que han ido aconteciendo.

Pero ¿cómo...?

¿Cómo se ha producido esta infección, o de dónde viene?

He estado mirando los antecedentes de Susana,

y hace poco tuvo una infección urinaria,

y tuvo que ser sondada.

Así que es posible

que el origen de la endocarditis haya venido de ahí,

precisamente de esta infección.

Doctora ¿y ahora qué va a pasar?

Vamos a ver.

Ahora tiene que pasar por quirófano.

Le tenemos que colocar una prótesis

que sustituya a esta válvula afectada.

-Estoy un poco mareada. -Intenta relajarte,

intenta respirar tranquila...

La estamos tratando.

Le hemos puesto un antibiótico de amplio espectro

porque todavía no hemos dado

con la bacteria que ha provocado la infección. ¿Vale?

Pero necesito que firmes el consentimiento informado.

Esto...

Sí, vale, sí.

Lo... Lo que haga falta, y...

Aquí.

Vale. Sí.

-¿Sí? -Ya está.

Vale.

En quirófano, localizan y extirpan la masa alojada en la axila de Marta

la paciente que se había encontrado un bulto después de sufrir mastitis.

Después de extirpar la masa,

hemos enviado una muestra a Anatomía Patológica,

para que determinen cuál es su naturaleza.

Estos resultados no suelen tardar mucho tiempo.

Pero en este tipo de casos,

la espera siempre se hace demasiado larga.

Doctor ¿Cómo ha ido todo?

¿Qué tal? Ha ido bastante bien, ¿eh?

Hemos podido extirpar limpiamente la masa de su hija,

y hemos comprobado que era de aspecto blanquecino,

con una consistencia sólida elástica,

y de superficie homogénea.

¿Y eso es bueno o malo?

Eso es bueno porque

es característico de tumores benignos.

Además, lo hemos extirpado completamente,

no había ramificaciones,

y la composición del tejido

nos hace pensar en este tipo de tumor.

¡Qué bien!

Verá, tenemos que mantener la calma, ¿eh?

Porque estamos a la espera

de los resultados de Anatomía Patológica.

Sí, sí, nosotras esperamos lo que haga falta.

Pero bueno, yo me quedo con eso, que son buenas noticias, ¿no?

No me voy a quedar con las malas.

No, no. Diga usted que sí.

Además, hay que tener ese espíritu.

Ojalá su hija tuviera más de esto.

¡Ay, si es que no me hace caso en nada!

Seguramente es por la murga que le doy.

Oiga, y doctor ¿y puedo verla?

Eh... Sí, sí. Porque la están subiendo a planta.

Si quiere véngase conmigo, y le llevo a la habitación, ¿eh?

Muchas gracias. Vamos.

Bueno. Tú conoces mejor a tu hermana.

Yo no la conozco de nada, pero...

El poquito tiempo que estuve con ella

me dio la impresión de que

no es de las que se rinden fácilmente.

No. No. Eso te lo aseguro. Es muy tozuda.

En eso no le gano ni yo, que soy supercabezona.

Eso es bueno. Denota seguridad.

Ay, Manuel, cuéntame algo, por Dios, a ver si me desahogo.

Es que estoy...

Bueno, pues mira.

Me gustan los perros.

-Tengo tres perros. Preciosos. -Como mi hermana.

Sí, bueno, yo solo tres.

Y nada, toco la guitarra...

Bueno, toco...

-¡Ah, mira! -Si se puede decir así.

-¡Qué bueno! -Me gusta mucho el cine...

Ah, ¿sí?

Soy profesor de Ciencias Naturales en un instituto...

¿En serio?

Mi hermana es profesora de matemáticas.

Ah, ¿sí?

Sí. Sí, sí.

De hecho yo estoy intentando sacarme la plaza.

-Ya. Estoy ahí, a ver si me la saco. -Bueno.

-Está complicado. -Nada. Que haya suerte.

Oye el cine nos gusta muchísimo, a las dos.

Todas las semanas nos vamos a ver una película

aunque haya...

Vamos, cualquier cosa.

Haya lo que haya en la cartelera. Nos encanta.

Yo también.

Lo que pasa que a mí me toca ir solo.

No me digas. ¿Y eso?

Mis amigos,

como no haya una película de superhéroes,

es que vamos, que pasan de ir, sí, sí.

Ya, ya, ya.

-¿Elsa Ruiz? -Sí.

Ya puede pasar. ¿M?

Le está pasando la doctora Romero.

Perfecto. Gracias.

Hola. Hola, Marta.

¿Cómo estás?

Estoy... un poco, así, como en una nube, pero bueno.

Ya... Ya voy... un poco mejor.

¿Y la niña?

Se ha quedado con su padre. Quería venir.

-Pero yo no... -No, no, no, no, que no venga.

No, no, no, no vaya a ser que se le pegue algo a la niña.

Que no, que no, que no.

Ya le he dicho que se queden en casa, que tú ya estás mejor.

¿Y queda leche, todavía, de la que me saqué?

Sí, no te preocupes. Deja ya de preocuparte.

Sí, mamá, sí me preocupo.

Doctor ¿cuánto tiempo tardaré en eliminar la anestesia?

No sé si la niña va a tener suficiente leche.

Bueno. Vamos a ver.

Vamos a esperar un par de horas más.

¿De acuerdo?

Hasta que se elimine completamente toda la anestesia,

y luego podrás seguir con la lactancia. ¿M?

Y con ese corte que le han hecho en el pecho,

¿va a poder seguir dándolo?

Bueno, a mí me da igual.

Yo voy a seguir dando el pecho, mamá.

O sea que me da lo mismo.

Así que no..., no te pongas pesada con eso.

Que no...

Marta. Marta.

No tiene por qué haber complicaciones. ¿Eh?

Porque la incisión realizada en Cirugía

no tiene por qué ser un problema.

¿De acuerdo?

Si todo va bien, dentro de poco te voy a dar el alta.

Vale.

Te dejo que descanses y...

os dejo un ratito solas.

Vale, gracias. Luego vengo.

Lucía. Oye: ¿Tienes un momento?

Sí.

Quisiera hablar de Marcos. ¿Ha pasado algo?

No, no. No ha pasado nada. Pero verás,

estaba pensando que...

A ver, Ramón. Por favor, de verdad, no me asustes, ¿eh?

No, escúchame.

Creo que Marcos estaría mejor con nosotros,

y no rodeado de desconocidos en un internado.

Ramón si dudas tú, es que, de verdad, ¡No vamos a resistir!

Es que no... Esa es la cuestión.

No es cuestión de resistir.

Ese es el fondo del asunto.

Si tenemos dudas, creo que deberíamos escucharlas,

y sacar a Marcos del internado.

Vale.

Pero tenemos que pensarlo en calma. ¿Eh?

¿OK? Dame un tiempo.

Bueno, pues...

La operación ha salido muy bien.

Ahora tenemos que esperar a ver cómo evoluciona,

pero...

Pero todo apunta a que va a ir muy bien.

Que ha salido del peligro, ¿no?

Tenemos que ser prudentes. ¿Vale, Elsa?

A ver tengo aquí los resultados de los análisis,

y recuerdas que te comenté

que le iba a poner un antibiótico de amplio espectro, ¿eh?,

a ver qué tal,

y desde luego está funcionando,

pese a no tener los resultados de los cultivos.

Así que...

Por eso te digo que todo apunta a que..., a que va a ir bien. ¿Vale?

Pero quiero que sepas

que tu hermana tiene que conocer una serie de precauciones.

Claro que sí, vamos.

Me voy a encargar de que lo cumpla todo a rajatabla.

-No tenga duda. -Además tú también las debes saber.

Perfecto. O sea, lo que sea.

Después de esta operación, es fácil cansarse con frecuencia.

Pero esa situación mejora con ejercicio moderado y con tiempo.

Bueno. Es importante revisiones periódicas.

Que siga con el tratamiento que ya tenía,

y además un tratamiento anticoagulante. ¿Vale?

Y... ¿puedo pasar ya a verla?

Bueno, ahora mismo está en Reanimación ¿vale?

Pero, en cuanto la suban a planta, bueno.

-Doctora, ¿le puedo dar un abrazo? -¡Claro! ¡Sí!

Tranquila.

Ay, ha hecho tanto por nosotras... Gracias, gracias.

-Es nuestro trabajo. -Gracias, de verdad.

Pero no nos olvidemos de Manuel, ¿eh?

Manuel fue el que la trajo aquí.

Nos habéis salvado la vida a las dos.

-Tranquila. -A las dos.

¡Hola!

¡Hola!¡Qué sorpresa!

Pensaba que era mi madre, que venía con el sacaleches.

Pues no. Soy yo con el sacaleches.

-Te lo dejo aquí, ¿vale? -Vale.

-¿Cómo estás, cielo? -Pues hombre ya, más espabilada,

pero...

¿Qué pasa?

Que te han dicho que estoy estresada. ¿A que sí?

Un poco.

Están preocupados por ti, pero es normal, ¿no?

Ya. Pero es que no sé qué hacer.

Es que me agobio y no lo puedo evitar.

Y la gente se agobia por mi culpa,

y yo sé que se agobian, pero es que no sé qué hacer.

Marta: ¿qué dijimos de la culpa?

Que... yo soy madre también, y por experiencia te digo que...

a los hijos

no se les puede dar siempre lo que quieren.

Y es verdad que a veces te sientes culpable, pero...

Hay que quitárselo de en medio.

Pensé que los psicólogos siempre sabíais lo que hacer con los hijos.

Bueno, con todo en general.

Pues no.

Porque una cosa es lo que tú sabes que tienes que hacer,

que está en la cabeza, y otra cosa es el corazón.

Elsa ha podido por fin encontrarse con su hermana,

que ya se recupera de la operación a la que ha sido sometida.

Está estupenda.

O sea, cualquiera diría que ha pasado por lo que ha pasado, hasta ahora.

-Sí. Una cosita más, Manuel.

A mi hermana le encantaría poder darte las gracias personalmente

por lo que has hecho por las..., por las dos,

por ella y por mí.

Así que nada, si no te importa pasar y...,

y que te las dé en persona...

Claro. No te preocupes.

-Pues nada, te está esperando. -A ver qué dice tu hermana.

-Elsa, una cosa. -¿Sí?

Me gustaría preguntarte algo...

Ya sé que apenas nos conocemos.

De hecho no nos conocemos de nada,

pero... Eh... Había pensado...

-Dime. -Había pensado que... Bueno.

Bueno, no sé. A ver, como...

Como compartimos este gusto por el cine...

Eh... Bueno.

Había pensado

que a lo mejor sería una buena idea que...

¿Tú crees que a tu hermana le gustaría venir al cine conmigo?

No sé.

Bueno, casi eso mejor se lo preguntas a ella, ¿no?

Porque...

Pero vamos, que estoy segura que sí, que...

Que vais a congeniar, muchísimo.

La verdad

que ya le había echado el ojo cuando la vi antes de la crisis

y...

Con todo esto que hemos estado hablando y...

Bueno, la verdad que no te lo voy a negar, me gusta.

Así que... me gustaría conocerla.

Pues adelante.

Marta, la paciente

a la que le extirparon un tumor en la axila,

fue dada de alta.

Y ahora regresa a Centro Médico con su madre

para recoger los resultados del laboratorio.

Esa sonrisa que tiene me gusta.

Sí, sí, tengo buenas noticias.

Veréis, tengo ya los resultados de Anatomía Patológica,

y confirman que el tumor es benigno.

¡Ay, bien, bien! ¡Te lo he dicho!

¡Se lo había dicho yo! Yo se lo había...

¿A que te lo he dicho? ¡Ay!

¿Pero es seguro?

Sí, sí. Sí, es seguro.

Puedes estar tranquila.

Lo hemos extirpado,

además vas a poder hacer vida normal,

y no vas a necesitar ningún tipo de tratamiento, ¿eh?

Lo curioso de la situación es que, al analizar las muestras,

pues hemos visto que hay...

Bueno.

Hay estructuras que son similares a glándulas mamarias.

Lo curioso es que se encuentran en la axila.

Lo cual únicamente es explicable

si se trata de un pecho supranumerario en la axila.

Esto significa que Marta

tenía tejido glandular mamario sin salida al exterior.

Siempre había estado ahí,

nunca había dado problemas,

salvo ahora,

que ha desarrollado este tumor benigno.

-¡Ay, qué bueno! -Sí que estabas preocupada, ¿no?

-¡Bueno! Tenía un nudo en el estómago...

El que yo me haga la positiva

y no le dé vueltas al coco a la cosa

no quiere decir que no esté preocupada.

¿Verdad, doctor?

Claro, claro que sí.

Hay una cosa que me dijo Lucía, la psicóloga, el otro día, y...

Y que me he propuesto llevarla a rajatabla, de verdad.

Y es que a los hijos

no siempre se les puede dar todo lo que necesitan.

Aunque nos duela.

Bueno, si duele.

Como cuando le van a salir los dientes,

o se le caen,

o le dan calabazas...

¡Ay! Nunca deja de doler, hija.

¿Usted tiene hijos, doctor? Sí, sí. Tengo dos.

Entonces, me comprenderá perfectamente, ¿verdad?

No se da cuenta cuánto.

Para eso estamos los padres y las madres.

Para hacer que las cosas no sean tan graves,

y salga todo bien, ¿verdad?

Claro, claro.

Pues muchas gracias por hacerlo conmigo estos días, mamá.

¡Ay, cariño! ¡Qué bien!

Qué alivio.

A partir de ahora, pues ya tiene que ir todo bien, ¿eh?

-Muchas gracias, doctor. -Muchas gracias.

Nada. ¡Hola!

-¿Ya os estáis marchando, o qué? -¡Sí!

¡Bueno! ¡Qué bien!

Oye quería darte las gracias

por las charlas que me has dado esta semana. De verdad.

He aprendido muchísimo contigo.

Gracias a ti.

Que yo también he aprendido muchas cosas contigo.

¿Sí? ¿Qué te he podido enseñar yo?

Pues que, a los hijos,

hay que intentar darles lo que necesiten,

aunque duela.

Yo solo hago lo que puedo.

Me alegra haberte ayudado, de verdad.

Y voy a volver cuando necesite una de tus charlas.

-¡Eso espero! -Sí, sí, sí.

Muchas gracias.

-Venga. -Hasta luego.

-Adiós. -Chao.

Marcos se va a quedar en el internado, ¿verdad?

Yo creo que es lo que necesita ahora, ¿no?, aunque nos duela.

De acuerdo.

¡Natalia! ¡Cuánto tiempo!

¡Uh! ¿Un mal día?

Oye, perdona,

no me lo tomes a mal, ¿eh? Pero...

te sienta muy bien estar enfadada; estás muy guapa.

Molina,

¿se puede saber qué le has dicho a Javier?

¿A Javier? Mm...

No. Que te haces el tonto, ¿no?

Eso de que hay química entre nosotros.

-Ah... ¿Y acaso no es verdad? -Pues no.

¿Estás segura?

¡Javier!

¡Javier, por favor!

¡Javier!

¿Se puede saber

qué problema tenéis Javier y tú con mi taquilla?

Javier y yo no tenemos ningún problema.

Pero, si tú no quieres tener ningún problema,

¡déjanos en paz!

Tanto a mi marido como a mí.

¿Te ha quedado claro?

-Mm... ¿Eso es una amenaza? -¡No! Es un hecho, Molina.

¡Es un hecho!

Vale.

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Centro médico - 13/03/18 (2)

13 mar 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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