www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4785959
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 10/10/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

¿Tú has estado bebiendo durante el embarazo?

Tú sabes perfectamente

que Berta necesita ingresar en un centro de desintoxicación.

Ya. Pero ella me ha prometido que va a cambiar.

Y estoy segura de que lo cree firmemente.

Pero es que no puede sola, Ramón.

Ya, pero es que yo la quiero, Lucía.

Las personas que más te quieren son las que más saben lo que necesitas.

Ya. Pero fue muy duro, Lucía, ¡es muy duro!

Y va a ser duro; va a ser duro para Berta.

Pero lo que tienes que pensar es que tienes una responsabilidad.

Tienes un bebé pequeño.

Vamos a brindar, ¿no?

Voy a sacar el mejor champán de mi bodega.

Eh, Rafa... Ra, Rafa...

Disculpe.

¿Qué hace usted aquí?

Como le vea más por aquí llamaré a la policía.

Quiero que sepas que,

si hay algo de lo que me arrepiento, es de haberte hecho daño.

Fuera de este hospital.

Tío llámame en cuanto escuches este mensaje.

Quiero hablar sobre la muerte de mi padre.

Espérame aquí un segundo, ¿vale?

Hola.

Hola. ¿Qué tenemos?

Un hombre que se ha desmayado en plena calle y estaba solo.

Pero alguien que pasaba por ahí nos ha avisado.

-¿Está consciente? -Y tanto,

lleva todo el viaje diciéndome que está bien

y que quiere irse...

Vamos a verle.

-¿Imanol? -¿Le conoces?

-Bueno, sí.

Ahora ya podría decirse que sí. ¿Qué te ha pasado?

-Nada. Ya estoy bien. -Hombre, bien, bien...

Te has desmayado en mitad de la calle.

¿Te acuerdas de algo?

Sí. Pero ya estoy bien.

Se lo he estado diciendo a esta chica.

¿Te había pasado antes?

Si te has desvanecido sin saber el motivo,

habrá que intentar averiguar el porqué.

-Pues no hace falta. -Claro que hace falta, sí.

Oye, que Ángela no se entere de que estoy aquí, ¿eh?

No quiero molestarla.

¿Qué Ángela, la doctora Vega?

No te preocupes,

que no se va a enterar y no vas a molestar a nadie.

Pero primero,

no te vas a marchar de aquí hasta que no sepamos qué te pasa.

No vas a bajarte del burro, ¿eh?

Efectivamente, veo que ya nos vamos conociendo.

Llevadlo a Boxes.

Quieres que avise a la doctora Vega?

No, no, que va.

-¿Seguro? -Sí, sí.

Vamos.

Bueno, si la mitad de las cosas que me han dicho de ti son ciertas,

estamos de enhorabuena, ¿m?

Yo espero no defraudaros, la verdad.

Tengo entendido que tienes muchos amigos por aquí.

Sí.

Los amigos, ya se sabe, siempre hablan bien de uno.

Los amigos pueden echarte flores, pero vamos que ...

mis compañeros no son de regalar los oídos ni nada de eso.

Estoy segura de que eres una gran profesional.

Muchas gracias.

Bueno, pues empezarás un periodo de prácticas

y cuando termines, evaluaremos tu trabajo.

Sí.

En este hospital valoramos la iniciativa

pero siempre que no se pasen por alto los protocolos, ¿m?

Por supuesto.

-Bueno, pues bienvenida. -Muchas gracias.

Si tienes cualquier duda, siéntete libre de preguntarme.

Espero que no sean muchas.

No. No se preocupe;

si yo soy una persona muy autosuficiente.

Estaba de broma, mujer.

No te calles ninguna, ¿m?

-Vale.

Perdona.

Tengo que atender.

¿Alguna pregunta?

No, no. Eh...

Vamos, que si yo en el futuro tengo alguna pregunta,

pues...

Yo no me lo callo.

Muy bien.

Sí. Perdón.

Me voy ya.

Que ha sido usted muy amable. Muchas gracias.

Nada.

¿Tío? ¡Hola!

Hola, ¿has escuchado mi mensaje?

Sí, claro, bonita. ¿Todo bien?

Bueno, es que, mira,

quería hacerte una pregunta

sobre mi padre y el accidente y todo eso...

Sí, sí.

Pero ¿por qué quieres hablar de eso ahora?

No, es...

¿Sabes que pa...?

Es que he tenido un percance con el coche,

¿sabes?

Y bueno, me he acordado de él.

¿Un accidente? ¿Qué ha pasado?

-No. No, no, no.

Una tontería, nada grave, no.

Pero es que me ha venido a la cabeza, ¿sabes?

-Menos mal. Me habías asustado. -No, tranquilo, tranquilo.

Mira, lo que te quería preguntar es...

Ángela, cariño... Hay cosas que es mejor no remover.

Olvida el pasado.

Bastante tenemos ya con el presente, ¿no te parece?

-Sí. Pero... -Vale, cielo.

Pues te dejo que llego tarde a la partida de mus.

-Mm. Vale. -Hablamos. Un beso.

Adiós.

Que sí, amor.

Que ya sé que me acabo de marchar. Solo quería saber que estabas bien.

Bueno, que soy un pesado.

Venga, pues un besito. Hasta luego.

Hola, ¿se puede? Sí, sí. Claro. Pasa.

Nada, que venía a darte la enhorabuena por tu niña.

Hombre, ya me parecía a mí que, que no habías venido antes.

¿Sabes qué pasa?

Que estoy hasta arriba, de verdad.

Y no te había visto, y mira, aquí estoy.

Oye, ¿qué tal? ¿Cómo os va?

Pues muy bien, muy bien; muy contentos, la verdad.

Ah, mira. Qué bien.

Oye, ¿y la niña?

Que me comentaron que tuvisteis problemas o...

Sí, bueno.

Cuando nació sufrió una serie de espasmos

y tuvimos que ingresarla en la UCI, pero vamos, que ya están bien, ¿eh?

Están bien las dos,

la mamá y la bebé están en casa y muy guapas.

Qué bien. Pues me alegro mucho.

Menos mal, ¿eh?

Sí. Gracias, gracias.

Bueno. ¿Y tú? ¿Yo qué?

Que tú, que cómo estás. ¿Yo? Bien, bien.

Mejor que nunca.

¿Sabes de quién es?

Ah, sí.

De la dirección del hospital. Para los nuevos papás.

Ah. Pues mira qué detalle. Seguro que a Berta le va a encantar.

Dime si te duele en algún punto concreto...

No... No te molestes, que ya has hecho bastante.

No es molestia, es mi trabajo.

Vale. Pero preferiría irme.

Bueno, claro.

Yo también preferiría estar en Tarifa

tomándome una caipiriña.

Pero ¿qué le vamos a hacer?

¿Ahí?

Oye, en serio Que quiero irme. Si solo ha sido un susto.

A ver, Imanol,

si te quieres ir yo no te puedo retener.

Pero te has desmayado en la calle

y la analítica que te hemos hecho muestra una anemia importante

y unos bajos niveles de hemoglobina. ¿Sabes lo que eso significa?

-Sí. -¿Ah, sí?

Sí.

Pues significa que te tenemos que hacer una transfusión

y que te deberías quedar ingresado para hacerte más pruebas.

Ya lo sé, ya lo sé.

Bueno, pues entonces deja de comportarte como un millenial

y déjame hacer mi trabajo.

Ay, eso de millenial no sé lo que significa.

Significa que dejes de comportarte como un crío.

-Oye, ¿y Ángela? -¿Qué pasa con Ángela?

La última vez que la vi la cosa no acabó nada bien.

Bueno tú no te preocupes por Ángela,

que de eso me encargo yo.

Vale.

Venga.

No puedo retener a un paciente mayor de edad en contra de su voluntad.

Pero como médico

me veo en la obligación de insistir todo lo que pueda.

Además, en el caso de Imanol,

las analíticas muestran que algo no va bien.

Y estoy preocupado.

Para el doctor Hernández. Vendrá a buscarlo.

Doctora Vega.

Tengo que hablar contigo.

-Espero que sea de un paciente. -Lo es.

-Dime. -Se trata de Imanol.

Pensé que había quedado todo claro sobre este señor.

Ángela...

¿Y que tú no te ibas a meter más en mi vida?

Está ingresado.

-¿Quién? -Imanol.

Se ha desmayado y lo han traído en ambulancia.

-¿Dónde se desmayó? -Yo qué sé. No lo sé.

-Estaba solo en mitad de la calle. -Ya.

-¿Ya qué? -Nada.

Me acosa,

intenta entrar en mi despacho,

se hace amigo tuyo para sacar información,

se hace pasar por mi padre, ¿y ahora se desmaya?

Ya, claro.

Le he hecho yo mismo los análisis, ¿vale? Lo he atendido yo.

Tiene una anemia de caballo

y tiene unos niveles muy bajos

de hemoglobina, hematocritos y hematíes.

-¡Vete a saber! -¡Por favor, Ángela!

No entiendo por qué no quieres hablar con él.

Vale que sé que piensas que no es tu padre.

Pero él asegura que sí que lo es. ¿Qué quieres que haga yo entonces?

Nada.

No tienes que hacer nada. ¿Es tan difícil de entender?

Me gustaría creeros a los dos.

Pero es que solo puede tener razón uno.

Mira, voy a terminar con esto. ¿Está en Boxes?

No, no. No, no. Espera.

Le están haciendo una transfusión y está a la espera de pruebas.

¿qué pruebas?

Radiografía de abdomen y tórax y un electro.

Eso de momento.

Míralo como un paciente.

No dudes de que es la única forma en que lo veo.

Mantenme informada.

Gracias.

-¿Rocío? -¡Ay, Ainhoa!

¡Pero bueno!

¿Qué estás, trabajando aquí?

Sí, sí.

He tenido algunos problemillas con el MIR,

pero ya parece que todo está en orden, sí.

-Qué bien. Pues nada, bienvenida. -Muchas gracias.

-Me alegro. -Sí, sí.

Me alegro mucho de estar aquí, la verdad.

Y con todos ustedes, pues estoy más tranquila, también.

Que oye,

¡que habéis sido madres, que fuerte, ¿no?

Sí. Ha sido un gran cambio.

Pero estamos muy contentas, la verdad.

Y bueno,

tuvimos algunos problemas al principio, pero ya está todo bien.

-¿Sí? -sí.

-Me alegro mucho. -Bueno, pues nada que...

-Que... -Ya nos vemos.

Sí. Que tengo que empezar con todo este lío.

-Venga, hasta luego, buen día. -Chao.

¿Nicoleta Rubio?

-¿Nicoleta? -Perdone...

-¿Cómo dice? -Ella es Nicoleta.

Pero todo el mundo la llama niqui.

Y no se le entiende porque no siente los labios.

Ah, bueno. ¿Venís conmigo?

¡Venga!

Pues yo que sé, chica.

Si estás en el médico o en el juzgado o en una movida de esas

y te llamas Nicoleta, pues te llaman Nicoleta, ¿eh?

Que nadie tiene la culpa.

-A ver, ¿me puedes enseñar la lengua? -Mm. Ah... Ah.

Muy bien. La puede cerrar.

Tienes la lengua entumecida.

-Vale. ¿Sientes picor? -Mm.

-¿Qué has comido? -Lo mismo que ellas.

Lo mismo que nosotras.

Llevamos toda la semana en Jamaica, juntas.

-¿Jamaica? -Sí.

Teníamos un concierto

y aprovechamos para quedarnos unos días.

Y comimos, pues..., no sé, lo típico.

Nada crudo ni cosas de esas. Las tres lo mismo.

¿Y vosotras no tenéis ningún síntoma?

-Yo estoy bien. -Ah, yo también.

Vale.

Pues vamos a hacer una cosa:

voy a hacerte una analítica de sangre

y voy a recetarte antihistamínicos para el picor.

-¿Vale? -Vale.

¿Y qué tal Jamaica? ¿Qué grupo tocaba?

Nosotras éramos las que tocábamos.

-¡Ah! ¿Vosotras? Pero... -Tocamos en el ...

festival en Kinston, delante de 5000 personas.

Somos Petróleo Rosa.

Anda, déjalo, bonita. Petróleo Rosa, nos llamamos.

Ah, pues me gusta mucho el nombre, la verdad. Es muy chulo.

Bueno, debe ser increíble, ¿no? Tocar para tanta gente tu música...

Sí, sí. Lo es. Es un subidón que no te lo crees.

Mil veces mejor que el sexo. Hazme caso.

-Ya te digo. -Eso si no la lías.

¿Cómo? Que no..., no te entiendo.

Que si no la lías. Que no veas la que montas siempre.

Mira, ¡que te pires!

Que eso es lo que le mola a la peña.

A ver si te va entrando en la cabecita.

Bueno, tengamos la fiesta en paz, que estamos en un hospital.

Os espero en el bar.

No, si Niqui y yo somos colegas desde el instituto.

Pero...

Que desde que nos va bien con el grupo

está en un plan que no hay quien la aguante.

Ahí, todo el día dándome la brasa con que me comporte en el escenario.

Y todo porque no soporta que alguien brille más que ella.

Vamos, típico síndrome de la estrellita del rock.

Y yo...

Que yo paso.

Que paso de postureos y de esas mierdas.

Que a mí lo que me gusta es tocar; lo que me gusta es la música.

Ya está.

Está claro qué instrumento toco yo, ¿no?

¡Bingo! La batería.

Y, como suele pasar,

soy la más centrada de las tres y la que mantiene la paz en el grupo.

Porque Niqui y Ana son cantante y guitarra

y además las autoras de los temas.

Vamos, que tienen dos egos como un cachalote.

Por eso me necesitan.

Y las tres juntas somos la bomba, tía.

¡Ay, Valerio,

parece usted un pajarito últimamente, ¿eh?!

Pajarraco, querrás decir. El pajarito lo tengo yo puesto.

No. Lo digo por lo poco que come.

Si te parece...

Ni en la mili me han dado algo tan nauseabundo como aquí.

-Qué exagerado. -¿Exagerado dices?

Podría denunciaros por crímenes contra la humanidad.

No tengo duda.

Vaya por Dios.

Parece que hoy nos hemos levantado de buen humor, ¿eh?

Ah..., por decirlo así, con remilgos.

Pero como siempre; ya me conoces.

sí, sí. Ya nos conocemos.

Pues nada,

me voy a quedar con las ganas de verlo sonreír algún día.

Eso, cuando salga de aquí.

Ya te buscaré

y te enseño mi impactante sonrisa.

-Hola. -Ya estamos todos.

Bueno, si te entran ganas de estamparle algo contra la cabeza,

me avisas, que te ayudo encantada.

Bueno, lo tendré en cuenta.

-Adiós. -Adiós. ¿Qué pasa, Valerio?

¿Otra vez amargando al personal?

Es lo único que me queda.

Bueno, también le quedo yo. Y los libros.

¿Por qué no te vas con tu amiga, eh? Y me dejas tranquilo.

Cada vez que alguien me dice que mi trabajo es fácil

y que puede ser divertido porque conozco un montón de gente,

me acuerdo de Valerio.

¡Madre mía!

¡Las veces que he tenido que morderme la lengua con este hombre!

Eso es ser profesional.

Porque me saca de quicio de una manera...

El que más le aguanta es Lucas.

Y lo curioso es que no tiene por qué.

A ver, ¿cuál prefiere hoy?

¿La isla del tesoro, Pantaleón y las visitadoras,

o mira, prefiere que sigamos con Moby Dick?

Como me leas una línea más de la ballena esa y el majara cojo,

me tiro por la ventana.

Bueno, pues vamos a empezar con La isla del tesoro entonces.

-Oye, mira... -Ya lo sabe usted, ¿eh?

Puede cerrar los ojos y escuchar o dormirse, lo que prefiera.

Yo sé que lo haces con buena intención.

Pero seguro que por ahí

hay otros enfermitos que hasta les gusta que les lean los libros esos.

Aunque parezca increíble.

-Todo el mundo tiene su libro, Valerio.

¿Tú de qué vas? ¿De catequista?

Anda, déjame solo.

¿Quiere que le deje solo?

Parece que te vas enterando, ¿eh?

Oye, una pregunta que tengo para ti.

Dígame.

¿Qué haces con tu vida para venir aquí?

¿No trabajas?

¿No tienes novia?

¿Qué te pasa chico?

¡Enfermera! ¡Enfermera!

Tranquilo, tranquilo, Valerio. Respire con calma, tranquilo.

Tranquilo. ¿Qué ocurre?

No lo sé. ha empezado a ahogarse. Vale.

Vamos a ver, Valerio, tranquilo. Venga, ya está, ya está. Vamos.

Así... ¡Ah, ah, ah!

Respire tranquilo.

Ahí. Venga.

Vamos a tumbarle mejor un poquito, ¿eh?

A ver si poco a poco se empieza a sentir mejor. Eso es.

¿Mejor ahora?

Bueno. Vamos a seguir.

Llevo tres años viniendo a este hospital

a hacer compañía a pacientes en cuidados paliativos.

Y nunca me había encontrado a alguien tan difícil como Valerio.

Yo espero que mi compañía le haga bien.

Supongo que también es una especie de reto personal,

no lo sé.

Bueno, ya está todo controlado, Valerio.

Ha sido solo un susto, ¿eh?

¿No lo habrá fingido para que me quede?, ¿no Valerio?

Puedes estar seguro, chaval.

¡Pero bueno!

O sea viene Lucas a hacerle compañía ¿y así le trata?

Perdona.

Pero ¿tú quién eres?

¿Cómo que quién soy yo?

Pues la de siempre, Clara, la enfermera.

Que quién eres para pedirme explicaciones.

Anda.

Pregúntale al chico si tiene algo que hacer.

A lo mejor le puede leer cuentecitos a usted.

Eh, Valerio, déjelo ya. ¿Vale? Yo me voy.

Pues me parece bien.

No me has contestado a la pregunta de antes.

¿Cuál?

Que qué haces con tu vida para seguir viniendo aquí.

¿Te hace sentir mejor o qué?

Valerio, por favor. Por favor, por favor.

¡Lucas! ¡Lucas! ¿Qué pasa, Lucas?

Tranquilo. Voy a avisar a un médico.

-¿Qué? ¿Cómo vas? -Mejor.

Tengo aún el labio un poco dormido.

-Pero ¿no se te estaba pasando? -Sí.

Pero ese es el efecto de lo que me han dado.

Si es que a penas siento la cara y estoy babeando todo el rato.

Tía, ¿Y si me quedo así?

que tú no sabes la sensación, ¿eh?

No, no.

Eso solo es hasta que den con lo que tienes.

¿Y si no puedo volver a cantar? O peor,

¿y si no puedo volver a hablar?

Tía, ¡que hace un minuto ni se me entendía!

Es que tengo la cara como..., como rara, tía.

Que la tengo como acartonada.

Vale. Tú no te preocupes ahora por eso, ¿vale?

Tienes que tranquilizarte

y esperar a ver qué dicen los médicos.

De momento está todo bien.

¿Y Ana?

Ana está en el bar, tomando algo. No te preocupes que no está enfadada.

¿Cómo?

Pero si soy yo la que está enfadada.

Y tú deberías estarlo también.

Da igual. Ana es así, tía.

Ya. Pero si cada vez está peor, tía.

Si hace lo que le da la gana.

Tan pronto se fulmina una canción vista y no vista

como te hace un solo de seis minutos.

Que no puede ser.

Lidia, que ensayamos para algo, ¿no?

A ver, ella hace el show. Y a la gente le gusta.

Pero lo hace por llamar la atención.

A ver, Niqui.

Estamos despegando y aún hay que ajustar las cosas.

De eso te quería hablar yo.

De despegar pero... pero de verdad.

¿Tú quieres ser una grande?

Pues claro, tía, como todas.

¿Estás bien?

¿Llegas hasta el baño? Espera, es...

¿Tienes unos pañuelos?

-Toma. ¿Estás bien? -Le estaban dando arcadas.

¿La está atendiendo algún médico?

Una chica muy simpática que se llama Rocío, creo.

Vale. Pues esperad un poquito por ahí, ¿vale? Que voy a buscarla.

Perdona.

Venga. Tranquilo.

¿Que tenemos?

Tiene taquicardia, hipotensión y dificultad respiratoria.

¡Uf! Además está muy sudoroso.

Sí. A ver, Ayúdame.

Tiene sibilancias.

Sí. Y parece que está seminconsciente también.

Este chico está sufriendo un shock anafiláctico, ¿eh?

Adrenalina intramuscular. Ya.

Vale. Vale. Le voy a poner oxígeno.

Vale. Ya la tenía preparada. Vale. Muchas gracias.

Ya está.

Buen trabajo, enfermera. Igualmente, doctor.

Un shock anafiláctico es una reacción alérgica grave

que exige que actuemos con rapidez.

Lo primero será avisar al 112,

para que la asistencia sanitaria llegue lo antes posible.

A continuación tranquilizaremos al paciente

para que no sufra un ataque de pánico

o un ataque de estrés.

Y lo colocaremos en una posición adecuada.

Si el paciente está consciente,

lo colocaremos tumbado,

con las piernas hacia arriba y la cabeza ladeada.

Si el paciente estuviera inconsciente,

lo tumbaremos de lado.

Algo importante es dejar liberadas las vías respiratorias

y quitar cualquier objeto o prenda que lo pudiera estar oprimiendo.

¿Sabes cómo se llama? Sí. Es Lucas.

El chico que viene a hacer compañía a los pacientes en Paliativos.

Es verdad. Es que no..., no le había reconocido.

Lucas, ¿me oyes?

¿Cómo te encuentras?

Verás, has sufrido un shock anafiláctico, ¿de acuerdo?

Esto es como reacción alérgica a algo.

No. Vale.

¿Estás tomando algún tipo de medicación?

¿Crees que hayas podido comer algo en mal estado?

No. Qué va.

¿Tienes alergia a algún alimento, no sé...?

Al polen, a la picadura de una avispa,

una abeja, ¿algo? ¿Nada?

No. Que yo sepa no.

Bueno, vamos a hacer una cosa.

Te vamos a hacer una analítica, una radiografía de abdomen

y además haremos un estudio de alérgenos, ¿de acuerdo?

Me he puesto muy mal, ¿verdad?

Pues sí; la verdad es que sí.

Pero bueno, lo importante es que ya estás mejor.

Por suerte te ha pillado en un hospital.

Ahora vendrá un celador

y te llevará a Rayos para que te hagamos la radiografía.

Vale.

Venga. Descansa, ¿eh?

¿Podéis decirle a Valerio que estoy bien?

Que a lo mejor está preocupado.

Ah, claro. Pobrecillo, mira. A lo mejor no ha dormido.

Que no... No te preocupes.

No es mal tipo. Que solo necesita un poco de cariño.

Y además,

me he dejado mis cosas en su habitación.

Pues no te preocupes. Si quieres te las traigo yo.

Muchas gracias.

¿Vale? Vale.

Venga, descansa, ¿vale? Gracias.

Venga, hasta ahora. Hasta ahora.

¿Nos pones otra ronda?

Me estáis dejando el bar sin existencias, ¿eh?

Os voy a traer una de..., de reserva personal.

-¿La otra? -Niqui está fatal.

Ha empezado a vomitar.

Y tiene así, como el labio paralizado.

Ya, tía. ¿Qué le pasa en la boca?

¿Te imaginas que no puede volver a cantar?

-Eso no va a pasar. -Ya.

Pero ella está ahí tan tranquila. Pero que tiene la boca dormida.

-Que sí, que sí... -Y además, que no sabemos qué es.

Ni hasta dónde puede llegar.

Jo, tronca.

Si nos quedamos sin vocalista,

o ¿si tenemos que esperar hasta que se recupere?

Bueno, no sé, Ana. También somos amigas, ¿no?

Sí. Cuando nos interesa.

No vamos a empezar con eso ahora,

porque entonces es cuando se va el tema de madre.

Dos cervezas bien fresquitas, que se os ve acaloradas.

-Gracias. -¿qué, no brindas?

Perdón.

Bueno, que sepas que yo no pienso volver al hospital.

Que con la manía que me tiene, seguro que se pone peor si me ve.

A ver, no exageres.

Ella solo quiere que te ciñas a lo que ensayamos.

-Que no improvise, ¿no? -Sí.

El rock es improvisación, tía. La música está viva.

No, Lidi, en serio. Vamos a ver:

¿para qué tocamos? ¿Para hacernos ricas? ¿Eh?

¿O para dejarnos la piel?

-No empieces, tía. -No, sí.

Si está muy clarito lo que pasa aquí.

¡Ella quiere ser la estrella, la que más brille!

Y si alguien desfasa quiere ser ella. Pero ¿sabes qué pasa?

Que le falta valor; o talento, o... O las dos cosas.

Todas las vocalistas quieren ser la estrella.

Mm. Puede ser.

Pues a lo mejor me lo tengo que montar por mi cuenta.

Porque yo sí me las puedo apañar sola.

¿no como nosotras, no?

Joé, Lidi, que no.

A ver, que tú eres diferente.

Y te digo una cosa:

ojalá todas fuéramos como tú. Pero no lo somos.

Mira, entre tú y yo.

El hombre este que estaba con Lucas, Valerio, es que es horrible.

Bueno, pero Lucas no piensa lo mismo.

Bueno, Lucas...

Lucas el pobre es una buena persona, es un bendito. Un cacho de pan.

Pero ya te digo yo que ese hombre no se merece que vayan a verle.

Bueno, entonces ¿por qué sigue yendo?

Yo qué sé.

Pero ¿tú has visto cómo le habla

y cómo le menosprecia delante de todo el mundo?

Pero ¿qué necesidad, de verdad tiene?

Si están todos los pacientes encantados con Lucas.

No sé cómo se atreve a ir, fíjate.

Toma, Candi, gracias.

Bueno, yo creo que,

precisamente Lucas

se habrá dado cuenta de que Valerio es el que más le necesita.

Yo creo que la gente así no tiene solución.

¿Cómo que no tiene solución?

Vamos a ver,

¿cómo que la gente no tiene solución?

La gente sí tiene solución.

Lo que pasa es que habrá que darles un poco de tiempo

y, como dice Lucas, un poco de cariño.

Mira, Ramón,

si este discurso me lo sueltas con 20 años,

te lo creo a pies juntillas. No.

Pero ahora mismo, ¿con la experiencia que tengo?

Yo sé que esta gente no cambia.

Vamos, que esto ya es un tema perdido.

La verdad es que me sorprende mucho oírte hablar así.

¿Ah, sí? Ah, mira, qué casualidad.

A mí también me sorprende mucho oírte hablar así también.

¿Se puede saber desde cuándo eres tú tan positivo?

Yo qué sé. Será el amor.

O la paternidad. O la vejez, no sé.

Pues sí, será eso.

Oye.

A ver si también tú te...

¡Anda, anda, anda! Quita, quita. Pues sí, ¡lo que me faltaba a mí!

Que sí, mujer.

Oye, Ramón.

Que, que espero de verdad que tengas razón, ¿eh?

Y que, con un poquito de cariño y de confianza,

pues la gente termine cambiando.

Sí. Eso esperamos todos.

¡Un momento! ¡Un momento!

¡Adelante!

¿Qué quieres?

Venía a comentarte los resultados de Imanol.

Si quieres, vamos.

No empecemos, ¿eh?

Pasa.

¿Qué has visto?

Pues quiero hacerle un TAC.

En la radiografía abdominal se aprecia una anomalía ahí, ¿ves?

Sí. Ya. ¿Y qué crees que es?

Prefiero no decir nada hasta que no le haga el TAC.

Bueno, pues habla con la sala de Imagen.

¿Algo más?

-No, no. Nada más. -Mm.

Cuando tenga los resultados, te aviso, ¿vale?

-muy bien. Gracias. -Mm.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 10/10/18 (1)

Centro médico - 10/10/18 (1)

10 oct 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 10/10/18 (1) " ver menos sobre "Centro médico - 10/10/18 (1) "
Programas completos (1130)

Los últimos 1.143 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos