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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 10/04/17 (1) - ver ahora
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-¿Ha visto un niño?

-¿Sí? -¿Ha visto mi bebé?

He perdido un bebé. -Espere, no.

Explíqueme mejor, mujer, lo que ha pasado.

-Lo he perdido, me lo han quitado, me han quitado a mi hijo.

-Vale. Dacaret. -Hola, señora.

-Doctor, ayúdeme a encontrarlo. -Tranquila, tranquila.

-Me han robado a mi hijo, no le encuentro por ningún lado.

-Le han robado a su hijo. -Sí.

-Eh..., vamos a Triaje. ¿De acuerdo? -Muy bien.

-Acompáñeme, por favor. -¿Me va a ayudar a buscarlo?

-Claro que sí, venga conmigo. -Si le ve me lo dice, por favor.

-Yo soy el doctor Dacaret.

-Victoria es mi nombre. -Un placer.

-Doctor. -Sí.

Victoria, estoy viendo

que ha pedido cita con el doctor Mendieta seis veces,

y no ha acudido ninguna. ¿Quiere que le avise?

-No, porque estoy muy bien, me encuentro muy bien.

-Paula.

-Me siento mucho mejor. ¿Buscamos a mi hijo?

-No, a ver, túmbese, túmbese, por favor.

-No. Pero ya, de verdad que estoy muy bien.

-Tranquila, túmbese.

Mire, escuche, yo puedo ayudarla a encontrar a su bebé. ¿De acuerdo?

Pero lo primero ahora es usted. ¿Vale?

-Mi hijo. -Así que tranquila, tranquila.

Voy a auscultarla.

Victoria tiene taquicardia y la tensión alta.

Estos síntomas, sumados al cuadro de desorientación,

nos podrían indicar que tiene un brote psicótico

o un ataque de ansiedad.

En estos casos, lo más importante

es intentar transmitir tranquilidad al paciente,

y utilizar un tono amable para que no se altere.

Tengo que hacerle una pregunta, no pretendo ofenderla.

Pero ¿ha consumido drogas? -¡No! ¡No he tomado nada de eso!

-¿No? Vale, tranquila. Es simplemente protocolo. Yo la creo. ¿De acuerdo?

-Ya he avisado al doctor Mendieta. -Perfecto.

-Yo ya... Ya estoy bien. No tomo drogas y estoy muy bien.

-Tranquila. -Voy a buscar a mi hijo.

- Victoria, escúcheme.

-Que no me deja usted buscarle, me engaña.

-Túmbese, mire, yo le ayudaré a encontrar a su hijo. ¿De acuerdo?

Pero tiene que contarme exactamente qué es lo que ha pasado.

Un momentito, espere. Paula. -¿Sí?

-Vamos a hacer análisis de tóxicos, electrocardiograma,

y le pondremos un tranquilizante. -Vale. -¿Vale?

Tilda ha venido al hospital

porque sufre dolor de rodilla desde hace meses.

-Perdón. ¿Tilda Santos?

-Sí. Sí. -Ya puede pasar.

-Eso es. Y analgésicos en la 404.

Vale. Te dejo, ¿eh? Te dejo, hasta luego.

¡Tilda! -¡Hola!

-¿Qué tal? -¿Qué tal?

Hija, la rodilla que la tengo fastidiada.

-Vaya. -¿Conoces a Ruy?

-Ah... -Sí, sí.

-¿Qué tal? -Sí. Eh... Bien, bien, bien.

Que hacía muchísimo tiempo que no te veía por la urbanización.

¿Tienes mucho lío?

-Ando superliada, por suerte. -Ajá.

-Ahora mismo tenemos una función en..., en cartel, ¿verdad?

Con una escenografía mía. -Qué bien.

-Por cierto, que recuérdamelo,

y te paso un par de entradas para que vayas con Javier, ¿vale?

-Sí, sí, sí, muchísimas gracias. -¿Sí?

-Mira, deja las cosas aquí...

-Vale. -¿Qué rodilla es?

-La derecha. -Ajá, vale.

Túmbate en la camilla, que te voy a explorar.

Natalia y yo somos vecinas desde que se mudó con Javier.

La verdad es que conectamos enseguida.

Son una pareja..., la mar de majos.

-Bueno, tienes la parte posterior de la rodilla un poco abultada...

A ver... ¿Te duele? -Huy, sí.

-Vale, despacito... ¿Aquí también? -Ay, sí.

-¿Más al estirar, o cómo?

-Ah... Pues más o menos igual.

-Vale.

A partir de los 50 años,

la causa más frecuente del dolor de rodilla es la osteoartritis.

Que también significa la degeneración del cartílago

por sobrecarga en la articulación.

Y puede deberse, entre otras cosas, a la obesidad o a lesiones previas.

El doctor Blanco se somete a una biopsia

para saber si padece cáncer de próstata.

Blanco, hemos terminado. Gracias.

Ahora queda lo peor,

esperar los resultados.

Hasta luego. Adiós.

-¡Marta! ¿Qué haces aquí?

Oye, ¿Le ha pasado algo a tu madre? -No, no. Está todo bien.

Es que te quiero decir algo importante.

-Vale, bueno, pues quedamos para cenar,

que tengo un poco de lío ahora.

-Me quiero ir a Estados Unidos con mamá.

-¿Cómo?

-Quiero estar con ella mientras está enferma.

-No, a ver, Marta, tu madre y yo hemos hablado largo y tendido

y hemos decidido que lo mejor es que no pases por esa experiencia. ¿Vale?

Además no es justo para ti. -¿Que no es justo?

Lo que no es justo es que ni me hayáis preguntado.

-Escúchame, Marta, tu madre y yo hemos tomado esta decisión,

y no hay nada más que hablar. ¿Vale?

-No, no, es que... os equivocáis.

Me estáis obligando a renunciar a pasar momentos con mi madre

antes de que esté mal.

Y... Y mira que..., que de mamá, que me trata como una niña pequeña,

me lo esperaba pero de ti, no.

Que parecía que me tratabas como una adulta.

Pero veo que sólo me tratas como una adulta para lo que te conviene.

-No, a ver, Marta.

-Dacaret, Dacaret, ya están los resultados del electro.

Vamos a Boxes, ¿no? -Sí, tú primero.

-Pues en principio no hay hematomas, tampoco hay edemas,

los pulsos son normales, la movilidad está bien...

Eras diabética, ¿no? -Sí, tipo 2.

Y además tengo hipertensión arterial, y colesterol.

-Vale, pues bueno, yo me quedo más tranquila si te pido una radiografía.

-Vale. -¿Vale?

-¿Tienes todo? -Sí.

-Tiene que dejarla como nueva, ¿eh, doctora?

Que tenemos reserva para hacer el camino Inca en Perú,

en plan mochilero, ahí a tope.

Y a ver si no me va a aguantar, ¿eh? -Ay...

Mira que a mí me gusta bailar, cantar, viajar, amar, trabajar...

Vivir, a fin de cuentas.

Pero seguirle el ritmo a un chico 20 años más joven...

tiene su aquel.

No sé si yo aparentaré mis 52 primaverazas.

Pero en el fondo, me siento como si tuviera 25.

Victoria, la paciente que llegó al hospital

desorientada y con taquicardia,

ha reaccionado a los tranquilizantes,

y permanece en observación

tras haberle realizado un electrocardiograma.

Bueno, ¿cómo te encuentras, Victoria? -Fenomenal.

-¿Sí? -Estoy bien ya. ¿Me puedo ir?

-No, bueno, a ver. -Ay...

-Acuéstate, tranquila, porque... -Me encuentro bien, de verdad.

-¿Sabes dónde estás? -Sí, en un hospital.

Lo que no tengo ni idea es cómo he venido aquí,

a qué he venido aquí...

Es que estoy como..., no sé. -Pues yo te hago memoria, mira.

-A ver.

-Has venido en busca de tu hijo, de tu bebé.

-¿De mi bebé? -Eso es.

-¿De mi bebé?

¿De mi bebé? Tiene gracia, no me acuerdo de nada.

-Ya. Bueno, mira, tengo los resultados del electro,

y aparece taquicardia sinusal. -¿Qué es eso?

-Seguramente debido al nerviosismo que tenías.

Y estamos a la espera de los resultados de la analítica

para tener más datos. ¿Vale?

-Entonces ya está, ¿no? ¿Me puedo ir? -No, bueno.

-Me dan los resultados después. -Escúchame, Eh...

¿Algún familiar sabe que estás aquí?

-No. Es que yo estoy siempre fuera de España.

Entonces no tengo casi a... Bueno, a nadie, no tengo a nadie.

-Ya, vale.

-Hola. -Hola.

-¿Querías verme?

-Sí. Mira, ella es Victoria, él es el doctor Mendieta.

-Hola. -Hola.

-Tiene taquicardias y síntomas relacionados con la desorientación.

-Pero estoy muy bien, ya me voy, ¿no? -No, no, espera.

-Estoy perfectamente, doctor. -Tranquila.

-Victoria, Victoria, ¿me permite que la explore, por favor?

-Sí, sí, claro, estoy muy bien.

-Veremos. Mira a la luz, por favor.

Victoria, ¿sabe qué día es, y de qué año?

Victoria, ¿sabe qué día es, y de qué año?

-14 de marzo de 2017. -Muy bien.

-Mendieta. -¿Sí?

-¿Podemos hablar un momento? -Sí, claro. Disculpe.

Ya le he dicho al doctor que me encontraba bien.

Y que me puedo ir a casa, que eso sería lo mejor.

Yo no quiero estar más tiempo en este hospital.

-Os podéis ir sentando...

Para comprobar si existen lesiones óseas,

la doctora Natalia Romero ha mandado hacerle una radiografía a su vecina,

la reconocida escenógrafa teatral Tilda Santos.

-Pues... no hemos visto lesiones óseas.

Pero sí signos de artrosis.

Y es que, a partir de cierta edad...

Tú tenías 50, ¿no? -Sí, 52.

-La verdad es que te mantienes muy, muy bien.

-Gracias. -Nada.

Pues a partir de esa edad, las mujeres,

pues es recomendable que se hagan una densitometría ósea,

para saber si hay osteoporosis o no.

-Bueno, esa es una de esas pruebas

que hay que hacerse una vez en la vida, ¿no?

-Eso es.

Con una densitometría ósea,

lo que hacemos es evaluar la densidad de calcio de los huesos,

pero también el riesgo de padecer osteoporosis o fracturas.

La pérdida de calcio es uno de los problemas más frecuentes

a la hora de tener la menopausia.

Por tanto, es una prueba muy recomendable para las mujeres,

en esta etapa de la vida.

Pero, por otro lado, tampoco podemos descartar, pues una sobrecarga.

Tú misma me has dicho que estabas trabajando mucho,

imagino que estarás mucho tiempo de pie, ¿no?

-Sí, la verdad es que actividad últimamente no nos falta, ¿verdad?

-Bueno, pues lo que voy a hacer va a ser recetarte unos antiinflamatorios,

y también protector gástrico,

pero sobre todo quiero que tengas muy claro lo siguiente,

tienes que mantener lo que hablamos.

Reposo, aplicarte calor si te duele, y frío si está inflamado.

-No se preocupe, de que no se mueva ya me encargo yo.

Que la voy a tener como una reina.

-Bueno, pues toma, y te voy a vendar esa rodilla. ¿Vale?

-¿Tú conoces de algo a esta mujer?

-No, no, de nada. ¿Por qué tendría que conocerla?

-Bueno, es que es un poco raro,

porque ha pedido seis veces citas contigo, y las ha cancelado todas.

-Bueno, a ver, es un poco raro, pero... ya sabes cómo es esto, ¿no?

La gente pide citas, y luego no se presenta.

-Ya. -Perdón.

-¿Sí?

-Ya están los resultados del análisis toxicológico.

-Muy bien, gracias, Paula. -Gracias.

-¡Bueno! mm... -Mira, ahí tienes tu explicación.

Va hasta arriba de marihuana. -Ya. Vale.

Victoria: Hola. -Hola, doctor.

-Bueno, vamos a ver.

Mira, traigo los resultados de la analítica.

Y aparecieron unos niveles de cannabis bastante elevados en sangre.

Lo suficiente como para provocarte el brote que has sufrido.

-Ya.

Estoy bien. -Ya.

-Em... Era el doctor Mendieta, ¿no?

-Sí. Sí. Es el mismo doctor al que le pediste seis citas

y no acudiste a ninguna. Sí. -Bueno, me encontraba mejor.

-Ya.

Victoria, escúchame, si tienes algún problema con las drogas,

aquí en el centro te podemos dar información

para que consigas dejarlo.

-No. No... No va a volver a pasar. No tengo problemas con las drogas.

-Vale. Bueno, pues en ese caso te dejaremos ingresada hoy,

y mañana si estás mejor te podrás ir a casa.

-¿Me va a ingresar? -Sí.

-Bueno, es que tengo un problema bastante fastidioso, pero bueno.

Ya que estoy aquí...

Me duele muchísimo el estómago, desde hace unas semanas,

pero un dolor fuerte.

-Vale; bueno, pues... déjame que le eche un ojo.

-¡Mmm! -¿Ahí?

-Ahí.

-Vale.

-Además he adelgazado cinco kilos.

-Bueno, es un poco extraño que se pierda tanto peso en tan poco tiempo.

Así que vamos a pedir una analítica completa. ¿Vale?

-Gracias. Muchas gracias, doctor. -Bueno.

Los dolores abdominales de Victoria,

junto con la preocupante pérdida de peso,

me hacen pensar que podría ser

una enfermedad tan sencilla como una gastroenteritis.

Pero también podría tratarse de algo más grave.

Así que vamos a realizar un análisis con marcadores tumorales

para salir de dudas.

Y también hay una cosa que me preocupa bastante.

Y son esas citas que ha pedido con Mendieta,

y no haber acudido a ninguna, me parece bastante sospechoso.

Hola, cariño.

¿Estás ya preparado para irnos a casa?

Oye, ¿sabes quién ha venido a consulta?

Tilda. La escenógrafa, nuestra vecina, que bueno,

tiene una sobrecarga en la rodilla, pero nada más.

¿Y sabes lo mejor? Que el chico con el que la vemos, que no es su hijo.

¡Javier!

¿Estás bien? Sí. ¿Nos vamos ya?

Sí, sí.

Oye, ¿tú te has imaginado alguna vez...,

no sé; estar con una jovencita? No.

-Javier, ¿estás bien?

Vale. ¿Y te has imaginado alguna vez que, bueno,

nos hagamos viejos juntos?

Eso espero pero la vida da muchas vueltas.

-Javier, espérate una cosa. A ver: ¿Qué te pasa?

¿Y qué respuesta es esa? Es una respuesta.

¿Quieres que te diga que nos haremos viejos juntos?Sí.

Pues yo te lo digo, nos haremos viejos juntos. ¿Nos vamos?

-Marta, por favor, cuando recibas el mensaje llámame, ¿vale?

Que tenemos que hablar.

-Dacaret. -¿Qué?

-¿La has ingresado por pasarse con la marihuana?

Cómo nos gusta malgastar los recursos del hospital, ¿no?

-Mendieta, no estoy para pullitas.

Y te recuerdo que ya no eres el director.

Así que no tienes por qué cuestionarme nada. ¿Vale?

Y además te digo una cosa,

esta mujer puede tener algo más gravede lo que nos pensamos.

Móvil

Si me disculpas...

Lorena, ¿sabemos algo de Marta?

Unos días después, Tilda Santos vuelve

porque ha notado un crujido en la rodilla,

seguido de un intenso dolor.

-¿Qué te ha pasado?

-La rodilla.

-¿Tú qué haces aquí?

-Tu novieta, que me ha llamado. ¿Qué pasa?

Qué estarías haciendo. -Cosas sexis.

-¿Cosas sexis? Oye, chico, que esta mujer ya no está para muchos trotes.

-Bueno, habla por ti, ¿eh? -Bueno.

-Tilda Santos, ¿verdad? (A LA VEZ) -Sí.

-Ya puede pasar a consulta.

-Gracias. -Te ayudo. -¡Ay!

Tilda y yo estuvimos casados unos seis años aproximadamente.

Un absoluto infierno, de verdad.

Es verdad que luego con el tiempo hicimos las paces,

y empezamos a entendernos.

Bueno, y empezamos a contarnos nuestras cosas,

a beber y a llorar juntos.

También hicimos algún viaje, y por supuesto, cómo no,

lo que hacen los buenos amigos, de verdad, también acostarnos juntos.

Pero eso..., entre nosotros. ¿OK?

-Bueno, pues presentas tumefacción, ¿eh?

Es decir, tienes un pequeño edema aquí,

y aparte, la hinchazón se está extendiendo al resto de la pierna.

¿Recuerdas haberte golpeado? -No.

-Estarían haciendo cosas sexis, seguro. -¡Dyllan!

-Bueno, pues en principio

podría tratarse de una trombosis venosa profunda.

Pero para confirmarlo necesito hacerte una prueba

que se llama el signo de Homans.

Necesito que me digas si te duele esto, ¿eh?

-Bueno. -A ver.

¿Te duele? -No, no especialmente.

-Hoy en día, existen pruebas mucho más concluyentes

que el signo de Homans,

que fue descrito en 1954 por el doctor John Homans.

Pero puede resultar una prueba bastante rápida

para orientar el diagnóstico.

Bueno, pues la prueba no es positiva, pero, como te he dicho,

como podría tratarse de una trombosis venosa profunda,

y dado que tú eres también diabética e hipertensa,

pues los riesgos son más graves.

-¿Entonces?

-Y ¿a qué se refiere con riesgos graves?

-Bueno, pues podría desprenderse un coágulo de sangre,

y a través del torrente sanguíneo, pues desplazarse o taponar,

pues un vaso del pulmón, del corazón, del cerebro...

Entonces lo que quiero es que te quedes ingresada, ¿de acuerdo?,

con la pierna en alto, y bueno, pues confirmarlo

a través de una analítica que voy a hacer, específica.

-Voy a prepararlo todo, permiso... -Sí, sí.

¿Te vas a quedar tú con ella esta noche?

-Sí, claro, claro, me quedo.

-¿Te quieres quedar tú también? -Por supuesto que sí.

-Te agradecería la compañía. -No lo dudes.

-Bueno, chicos, que sois los dos los hombres de mi vida, ¿eh?

Llaman a la puerta

-Victoria: ¿Qué tal? ¿Cómo se encuentra?

-Bien, bien, bien, doctor.

Solo que me han dejado aquí para hacer unas cuantas pruebas más

porque el doctor Dacaret cree que las necesito.

Pero muy bien, estoy muy bien, gracias.

-Verá, he venido porque el doctor Dacaret me ha dicho

que pidió usted seis veces visita conmigo,

y al final no se presentó a ninguna.

Y tengo curiosidad por saber el motivo.

-Pues nada, porque consideré que no era necesario ir a un médico...

Bueno, a un médico como usted, para lo que me pasa.

-Y sin embargo aquí está.

Le propongo una cosa.

Usted está aquí, yo estoy aquí y...

ahora mismo podríamos pasar consulta, y me cuenta qué es lo que le ocurrió

y por qué quería esas visitas.

-No, no, no, no, no, de verdad, doctor, muchas gracias, muy amable.

Si yo ya estoy... En cuanto venga el doctor seguro que me voy.

No, no tengo nada, me encuentro muy bien.

Muchas gracias, de verdad. -Como quiera.

Cariño, te estaba buscando, habíamos quedado para comer juntos.

Lo siento, es que dejé el teléfono en la consulta.

Bueno, Javier, ¿me vas a decir qué te pasa?

Porque estás muy raro y eso, eso es así.

Bueno, tenía que haberte contado algo

y no tuve valor.

Vale, pues cuéntamelo ahora.

Te mentí, cuando dije

que los resultados de la próstata eran buenos.

Estoy esperando los resultados de la biopsia. Pero...

Pinta mal.

¿Cómo de mal?

Bastante.

Dacaret continúa con el estudio de los dolores abdominales de Victoria.

Bueno, los análisis con marcadores tumorales que le hicimos a Victoria

han dado resultados más elevados de lo normal.

Así que, teniendo en cuenta que tiene dolor abdominal,

le vamos a realizar una radiografía abdominal de urgencia.

-Dacaret. -Hola.

Escucha, si vienes a decirme otra vez que malgasto recursos,

no es el momento, ¿vale? -No, no, no.

Vengo a decirte que tenías razón:

He estado visitando a Victoria y creo que oculta algo.

-Ah, pues no conocía esa parte humanitaria tuya. -Ya.

Verás, me gustaría hacerle un examen psiquiátrico.

-Mira, antes de hacer evaluaciones mentales,

hay cosas más importantes como esto, por ejemplo, échale un ojo.

-¿Es de Victoria? -Sí.

He estado mirando los resultados de la analítica,

y todo parece indicar que tiene un cáncer de ovarios.

Así que...

Le vamos a hacer una ecografía ahora mismo.

-Bien, mantenme informado del resultado.

-Vale.

Teléfono

Lorena: Hola.

¿Cómo que no ha dormido en casa? ¿Y dónde está?

Vale. Vale, pues voy para allá.

-¿Todo bien con tu hija? -Eh..., pues no, parece que no.

Porque no ha dormido en casa y...

Y además ayer discutimos y no sabemos dónde está.

-Ya. Pues nada, ve a por ella, y ya me encargo yo de la eco.

-Vale, te lo agradezco.

-Ay...

-Hola. -Hola.

-Bueno, tengo ya los resultados del electro,

de la radiografía de tórax y también de los análisis, ¿eh?

Y en principio todo es normal, excepto la glucemia y el colesterol,

que ya sabíamos que estaban alterados, ¿eh?

-Vaya, parece ser que al final no te libras de colgarte la mochila.

-Ya sabía yo que podríamos hacer el viaje, ¿eh? Si no, vaya faena.

Después de haber reservado ya hace meses.

-¿Cómo te encuentras, Tilda? -Ah..., pues bastante mejor.

Parece que el tratamiento y el reposo están haciendo su efecto.

-Ya, bueno, yo me quedo más tranquila si te quedas, ¿eh?

Porque necesito averiguar si se trata de celulitis,

tendinitis, un quiste de Baker... En fin. ¿Vale?

El doctor Mendieta se ha hecho cargo de la ecografía

que el doctor Dacaret quería realizar a Victoria

para descartar un posible cáncer de ovario.

-Retenga el aire, por favor...

Victoria: ¿Ha avisado a algún familiar

o a un amigo para que esté con usted?

-No, no tengo a nadie. He perdido a mi familia.

Viajo mucho, y no... No tengo a nadie; estoy sola.

-Ya.

Muy bien, pues...

Esto ya está.

Me temo que las sospechas de Dacaret eran ciertas.

En la ecografía hemos visto una masa,

bastante desarrollada, en el ovario derecho.

Ahora vamos a completar el diagnóstico mediante un TAC.

Romero le realiza una ecografía Doppler a Tilda,

buscando el motivo del dolor que sufre en la pierna izquierda.

-¿Estás bien, Natalia? Estás muy seria.

-No, tranquila. Son... asuntos familiares, nada más.

Bueno, pues...

no hay obstrucción del flujo sanguíneo. ¿Vale?

Lo que sí he visto es que tienes un quiste de Baker.

-¿Y qué es eso?

El quiste de Baker es un aumento del líquido sinovial.

Es decir, el líquido que lubrica la rótula.

Lo que provoca es dolor, hinchazón,

y también presión en la parte posterior de la rodilla.

Pero es muy importante confirmar que no se trata de un coágulo de sangre;

ya que presenta unos síntomas muy parecidos,

pero en cambio el coágulo es mucho más peligroso.

Entonces tienes dos opciones:

U operamos y extirpamos el quiste, o ponemos un tratamiento conservador.

-¿Y la operación lleva mucho riesgo? -No.

-¿Y si primero hacemos el tratamiento conservador y vemos si funciona,

conllevaría riesgo esperar tanto la operación?

-No, lo podemos hacer. Seguimos como hasta ahora,

con los antiinflamatorios, con el calor, con el frío,

como ya te he explicado, el reposo, que es muy importante,

y luego, si vemos que no evolucionas favorablemente, pues operamos.

¿Qué pasa, Tilda?

-Necesito que me hagas un favor, Natalia.

Necesito que omitas el tema del tratamiento conservador.

Que vayas directamente a la necesidad de la operación.

-Pero ¿por qué?

-Pues porque no me siento como para un...

Camino indio ese ahora.

-Perdóname, ¿y por qué no se lo dices a Ruy?

-Ya, pero es que, a estas alturas de la vida,

no me siento como para aventuras montañeras.

-Ya.

Bueno, no te prometo nada porque soy médico,

y de verdad que no puedo mentir.

Pero... Pero bueno.

Voy a avisar a un celador para que venga.

Y te lleve a la habitación. -Vale.

Llama a la puerta

-¿Se puede? -Sí. ¿Qué?

¿Habéis encontrado a tu hija?

-Sí, al final estaba en casa de una amiga.

Pero habíamos discutido y...

A veces creo que ser padre es más complicado que ser médico.

Oye, y por cierto, ¿qué tal está Victoria?

-Pues hemos visto lo que ya estaba en la radiografía,

hay un tumor en el ovario derecho.

Creo que tendríamos que hacer un TAC para confirmarlo, pero bueno.

Es..., es tu paciente y tú decides.

-Vale, pues yo me encargo. Gracias. -Nada.

Después de confirmar con una resonancia magnética

el diagnóstico de rotura de quiste de Baker,

Tilda Santos ha de decidir qué hacer.

Yo creo que el reposo ya ha hecho todo lo que podía hacer.

-Bueno, como ya te comenté, podemos extirpar el quiste.

-Sí, yo creo que va a ser mejor, así, definitivo.

-Pero ¿no hay otra opción?

O sea, a mí me operaron esta rodilla hace unos años y...,

vamos, si lo sé, no me lo hago.

-Ya, bueno, esta es una intervención muy sencilla, ¿eh?

-Pero ¿qué riesgos tiene? -Pues los riesgos son mínimos.

Lo único, que...

-Mira, yo quiero operarme y ya está. -¿Seguro?

-Sí. -Pues voy a hacer todos los papeles.

-Vale. -Venga. Hasta luego.

-Bueno, entonces...

Supongo que tendremos que cancelar el viaje, ¿no?

A lo mejor si guardases reposo, podríamos...

-Ruy, Tilda, haga lo que haga, no está para hacerse la Indiana Jones

-Tú no tienes ni idea.

¿Cuánto tiempo hace que no estás con Tilda?

-Mira, no quiero hacer ese viaje.

No quiero hacer la ruta inca y punto.

-¿Y por qué no me lo habías dicho?

-Porque no quería perder lo poco que ya compartimos.

-A ver, yo sé que no tenemos muchas cosas en común.

Pero creía que eso te gustaba.

Más cosas que aprender el uno del otro,

más cosas que enseñarnos...

-Puede ser.

Pero es que las parejas son otra cosa.

Tienen que disfrutar de las mismas cosas.

Mmm..., incluso, pasar tiempo sin hacer nada, si hace falta.

-Ya. Como Dylan y tú, ¿no? Solo os falta acostaros juntos.

Ah, no, ¿que eso también lo hacéis, no?

Como buenos amigos que sois. ¡Lo que faltaba ya!

-Vaya.

Pues parece que no era tan inmaduro, ¿no?

El caso es que a mí me gustaba para ti.

-Tú nunca te callas, ¿no? -No suelo.

-Eh... Lo siento, pero tengo que darte una mala noticia.

-Dispara. -Pues mira:

En la ecografía hemos visto una masa que podría tratarse de un tumor.

Y podría ser maligno.

Es aproximadamente de un centímetro de diámetro.

Y lo que tenemos que hacer ahora es un TAC

para conocer las dimensiones y poder empezar un tratamiento.

-No vamos a hacer ese TAC.

No vamos a hacer nada porque... se ha extendido, absolutamente.

-O sea: ¿Que lo sabías? -Ah. Hace un año.

Lo siento, ¿eh? En un hospital, en una ciudad distinta...

-¿Y el tratamiento? -¿Y? ¿Para qué?

No vale la pena, doctor, es que no vale la pena.

No me va a hacer nada.

Lo único que me hace un poquito de efecto es la marihuana.

Bueno, me he pasado un poco.

El otro día, reconozco que me pasé. Pero, sin pasarme,

es algo que por lo menos me ayuda a vivir. Pero ahí se acabó.

El consumo abusivo de algunas drogas como el cannabis puede provocar,

entre otros problemas, brotes psicóticos,

como es el caso de Victoria.

-Quería pedirte un favor.

Porque ya que me queda tan poco,

pues quiero poner orden en algunos probremillas que tengo.

Que me vienen atormentando durante mucho tiempo.

Pero me cuesta mucho trabajo, porque soy muy cobarde.

Y afrontar, a estas alturas, esos problemillas...

Entonces... No sé cómo hacerlo.

-Victoria, un momento, todo esto que dices,

supongo que no tendrá nada que ver

con las citas que has cancelado con Mendieta, ¿verdad?

-Cierra la puerta.

-Vale.

-Creo que voy a ser un poco egoísta abusando de...

Es que necesito ayuda.

Yo... Yo tuve un hijo,

y lo di en adopción

cuando era pequeño.

Y claro: Ahora...

No puedo convivir con esa sensación de arrepentimiento.

O sea: Es...

Ese es mi verdadero cáncer. No... Me está comiendo por dentro.

Me está corroyendo.

Y... Y bueno, pues, como soy tan cobarde,

no lo puedo afrontar.

-O sea...

O sea, que Mendieta es tu hijo.

-Sí.

Ay. Es...

-Mira, Victoria, por mi parte no te preocupes porque no voy a decir nada.

-Sí, por favor, que sea totalmente confidencial.

-Tranquila. Tranquila.

-Es que te pido ayuda porque...

las otras veces lo he intentado y no he sido capaz de pasar.

Nada más que quedarme en la puerta.

Lo quiero hacer, voy a hacerlo. De verdad que quiero hacerlo.

Pero soy muy cobarde.

Hoy lo que pasa es que, por lo menos, ya he visto que...

Que es un magnífico doctor.

Y ahora me da mucho miedo

que le parezca yo la peor de las personas, y soy su madre.

-Mira, Victoria, lo único que puedo decirte es que...

seas lo más sincera que puedas con él,

y que se lo cuentes a él en persona.

-Lo voy a hacer.

Una vez descubierto que el quiste de Baker se ha roto,

Tilda ha decidido operarse para extirpárselo.

El riesgo en este tipo de intervención quirúrgica

es que, al extirpar el quiste,

pues se puedan dañar vasos sanguíneos o nervios cercanos.

Afortunadamente, la intervención de Tilda no presenta complicaciones.

-Gracias. -¿Qué tal estás?

-Bien.

-Te ha llegado un mensaje.

Creo que es de tu ex.

-Lo voy a echar de menos.

-No te preocupes, que ya encontrarás a cualquier otro.

-¿Sabes?

Por primera vez en mi vida me siento mayor.

-Es que somos mayores, querida.

-Tú ya lo sabías, ¿no?

-¡Uf! Hace muchísimo tiempo.

Solo estaba esperando a que tú te dieras cuenta.

-Pues me has esperado bastante. -Todo el que hubiera hecho falta.

-Y ahora, a curarse y a ponerse buena.

-Marta.

Escúchame, no te vuelvas a escapar. ¿Vale?

¡No te vuelvas a escapar! -Vale. Lo siento.

Estoy... Estoy muy arrepentida.

Siento el susto que os he pegado.

No fue muy adulto por mi parte cuando siempre presumo de ser muy madura.

-Mira: Desde luego, escapándote de casa no vas a lograr nada, ¿vale?

Pero hay una cosa en la que tienes razón:

Si tú quieres ver a tu madre,

tienes todo el derecho a estar con ella.

Tenemos que ver cómo hacerlo, y tendremos que esperar

hasta que esté establecida en Estados Unidos, pero...

podrás estar con ella. ¿Vale?

Escúchame, soy tu padre. ¿Vale?

Y te voy a apoyar en todo lo que necesites, que lo sepas.

-Te veo muy emocionado. ¿Estás bien? -Sí. Sí, estoy bien; tranquila.

Y además, tengo que seguir trabajando.

-Vale. -¿Vale?

-Bueno. Adiós. -Adiós.

-Dacaret. -Sí.

-Eh... ¿Qué tal? ¿Cómo está Victoria? ¿Cómo se lo ha tomado?

¿Pasa algo? -No. No. Sorprendentemente bien.

Con bastante entereza, la verdad. -Me alegro.

¿Y tu hija qué? ¿Todo bien? -Bueno.

Se va a ir con su madre a Estados Unidos.

-Ya. En fin, ya sabes lo que dicen, ¿no? Que...

madre no hay más que una.

-Tú lo has dicho.

Hola, Toño.

¿Tienes mis resultados de la biopsia de próstata?

  • Centro médico - 10/04/17 (1)

Centro médico - 10/04/17 (1)

10 abr 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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