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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 09/01/19 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Herrera es el nuevo director del hospital.

Se incorpora al cargo en dos días.

Tu desmayo no tiene origen cardiaco ni neurológico.

Yo creo que posiblemente se trate de un síncope deglutorio,

provocado por el desayuno que tomaste. ¿Entonces?

Pues entonces voy a darte el alta.

¿Has perdonado a Dacaret?

No le he perdonado. Y no le daría una segunda oportunidad. -¿Pero?

Me da cosilla, porque yo le conozco hace muchos años.

Y él puede ser todas las cosas que tú quieras.

Puede ser torpe, mujeriego, inmaduro, infantil... Lo que sea.

Pero mala gente no es, de verdad, Esther. No es mala gente.

¿Qué ganamos nosotras dejándole ir a Estados Unidos con este mal rollo,

enfadadas con él?

¿Qué haces aquí?

Pues... he venido a ver a una amiga. ¿Y tú?

He venido a ver a mi hija.

¿Qué? ¿Que está ingresada? -¿Tanto te importa?

Mira, siento mucho haber desaparecido de esa manera, ¿vale? ¿Desaparecido?

Sí.

Pero si me estafaste y te fuiste con todo mi dinero...

¿Es tu hija?

¿A ti qué te importa?

Le he dicho a Silvia lo que tenía que hacer,

para convencer a Belén de que contara lo del niño.

Quiero la dimisión de las dos. O dimiten, o las despides.

Perdón. (Llanto del bebé)

¿Qué puede ser...?

Oye, cuánta gente. ¿Regalan algo o qué?

Collares. -Mm... Qué graciosa.

No, en serio. ¿De qué va esto?

Vega va a dejar la dirección del hospital, parece.

¿Cómo? Es muy exigente, pero es muy buena jefa, no entiendo nada.

Yo tampoco.

Bueno, ¿y quién la sustituye?

¿A ti qué más te da? ¿No te piras a Estados Unidos?

Gracias a todos por venir. Sé que hoy hay mucho lío, así que...

iré directamente al grano.

Después de cinco años al frente de este hospital dejo la dirección.

Algunos ya lo sabíais extraoficialmente y para otros,

pues bueno, ya es oficial.

Los motivos, que el hospital va a tomar un nuevo rumbo,

y cuya agenda yo no puedo cubrir por incompatibilidades personales.

Así que se ha nombrado un nuevo director.

Yo. ¿Bien?

No me lo puedo creer.

Y a partir de ahora, aquí, en este hospital,

se van a hacer las cosas de otra manera.

Espero que bastante mejor. Y con esto es suficiente...

Pueden retirarse. Gracias.

Gracias. -No me lo puedo creer.

Nada, estábamos hablando y... Y de repente, se cayó a plomo al suelo.

Vale. ¿Sabes qué ha pasado?

No, no sé.

¿Y cómo te llamas? - Ana.

Vale, ¿y sabes dónde estamos?

En el hospital del otro día, ¿no? Sí.

Sí, es que no es la primera vez que se desmaya.

El otro día estuvimos aquí, lo que pasa es que la atendió otra doctora.

Sí, la doctora Reina. La doctora...

He estado mirando el caso, no te preocupes.

Ana, ¿sientes dolor o mareos?

No, lo único que estoy muy cansada y tengo mucho sueño.

Vale, pues no te preocupes. Descansa.

¿Me puedes contar un poco cómo ha pasado,

si tenía dolor o mareo antes de desmayarse?

No. No, o sea, que... No, estábamos hablando tranquilamente y...

Y la verdad es que parecía todo normal.

Vamos, yo no noté nada raro. Y de repente, se desplomó.

Vale. ¿Y se ha hecho daño en la caída?

Sí, bueno. Se dio un golpe en la rodilla y en la cabeza.

Vale. Bueno, pues voy a medirle el azúcar, ¿vale?

Porque muchas veces una hipoglucemia puede ser causante de un desmayo.

¿Vale? -Vale.

Ana, esto no duele. Solo necesito un dedo, y vas a notar un pinchacito.

Vale.

¿Vale? Pero no pongas esa cara. Que no pasa nada.

A ver.

Muy bien. Así. A ver...

A ver. Vale. ¿Y cuánto tiempo estuvo inconsciente?

Pues no sé, pero muy poco, porque no me dio tiempo a llamar al 112.

Vamos, que volvió en sí misma enseguida.

¿Y perdió el control de esfínteres?

¿Eso es lo que le pasó la última vez? -Sí.

No, no. No se hizo pis encima. -Vale.

Bueno, pues el azúcar es normal,

así que voy a medirle la tensión y te vamos a trasladar a boxes. ¿Vale?

Sí.

Venga.

Muchas gracias por llevártelo a hacerle la prueba.

Que sí, que ya no te lo digo más veces. Pero gra... gracias.

Venga. Un besito, mamá. Chao.

Perdona. Que... no quería interrumpir.

Has llamado a una enfermera, ¿no?

Sí, sí. Es que tengo un paciente con un síndrome febril,

de unos diez días de evolución, y también tiene diarrea.

Como unas 11 deposiciones al día. ¡Uf! Vaya cuadro. ¿Y dónde está?

Se ha ido al baño. Tenía una urgencia intestinal.

Ah, vale. Bueno, pues a esperar.

¿Y Aníbal? - Aníbal, bien.

Por suerte, ya sabes que los niños se adaptan rápido a todo.

¿Y vosotras?

Hombre, pues mi madre está bastante tocada. ¿Para qué te voy a engañar?

No deja al niño ni un segundo solo.

De hecho, cuando va a la guardería se queda en el bar de enfrente

haciendo guardia.

Así que fíjate qué plan tenemos.

La verdad es que la entiendo, ¿eh?

No me quiero ni imaginar lo que puede suponer, no sé, superar algo así.

Ya. ¿Y tú cómo estás?

Bueno, bien. Me cuesta un poco hacer vida normal, pero vamos, que...

Poco a poco, ¿no? Paso a paso.

Bueno. Paso a paso suena bien. Si necesitas cualquier cosa...

Gracias, Pepa. -Perdón.

Adelante.

A ver, Mario, siéntese. ¿Ha estado en el campo?

¿Contacto con animales ha tenido?

No, no, no.

No. Antes de irse al baño,

me dijo que había tenido también somnolencia y dolor abdominal.

¿Desde cuándo?

Pues desde hace una semana más o menos.

Pero es que tengo una tienda de ropa y así no puedo estar.

Tiene que ayudarme.

No se preocupe, ahora vamos a hacerle pruebas.

Eh... No, no, no, no puedo quedarme. Estoy solo en la tienda.

¿Pero no le puede sustituir nadie un rato?

No. No. Pero de verdad, ¿eh?

Si yo solo quiero algo para sentirme algo mejor y no puedo.

A ver, caballero,

que tiene 39 de fiebre y también tiene ictericia conjuntival.

Color amarillo en los ojos. Ah.

Sí, y una hipoventilación en la base pulmonar derecha.

Es decir, que entra peor el aire en esa parte del pulmón.

Yo pensaba que era un dolor de estómago.

Pues no, no es solamente un dolor de estómago.

Así que, por favor, quédese porque tenemos que hacerle pruebas.

Mm... Ya, pero no.

Es que la tienda lleva demasiado tiempo cerrada y no puedo.

Muy bien. Pues entonces le receto algo para que se sienta mejor,

cortamos la diarrea y punto.

Pero sin hacerle pruebas no vamos a encontrar la causa

y esto no va a servir para nada.

Ya se lo digo. -Lo siento, pero es que...

Es que estoy yo solo.

Bueno, al menos déjenos que le hagamos una analítica de sangre.

Bueno, si no son más de cinco minutos...

Me sobran dos. Venga. Venga conmigo.

Por aquí.

Respira hondo otra vez... Vale, ya te puedes recostar.

Yo no detecto ninguna anomalía cardiaca,

pero sí que he visto en tu informe que fumas.

Ya, ya, ya. Si es que desde el otro día que me desma...

Sí, voy a intentar dejarlo.

Doctora, ¿y el golpe en la cabeza y el de la rodilla?

A ver, eso no tiene mayor importancia.

Pero, de todas maneras,

si te sigue doliendo la rodilla o si te sientes mareada

en las próximas horas, pues me lo haces saber, ¿vale?

O sea, ¿que me vas a dejar ingresada? Quiero que te quedes en observación.

Entre otras cosas, porque quiero hacerte un electroencefalograma

y una resonancia magnética.

Por el golpe de la cabeza, ¿no?, me imagino.

Y porque sospecho que hayas tenido una crisis epiléptica,

entonces quiero abordar el caso desde un punto de vista neurológico.

Pero no te preocupes, que vamos a averiguar lo que te pasa. ¿Vale?

Vale. Gracias. Nada.

Rodrigo, mira, esto va para largo. Es mejor que te vayas...

O sea, me encanta que estés aquí, pero...

Que no me voy a mover de aquí. -¿Y tu viaje de negocios?

Lo cancelo. Ahora lo que importa es que tú estés bien. ¿Vale?

Y me voy a quedar contigo hasta que te pongas buena.

Ay...

¿Pero esta es...?

Sí, es Raquel.

La vi solo cinco minutos y la dibujé de memoria.

Igual no se parece mucho. -Está muy guapa.

Se parece muchísimo a ti. Ya no recordaba su sonrisa.

Tranquilo. Está templado.

Gracias. ¿Por qué estoy aquí?

Quiero empezar de cero contigo. ¿Podemos?

Sí, claro. Tú dirás.

Déjalo, por favor. Es que es...

Es muy delicado y le tengo mucho aprecio.

¿Doctora Vega? ¿Doctora?

¡Ángela! -Perdona.

Ya... Ya termino.

Bueno. Todo lo que dejes aquí lo voy a tirar a la basura. ¿Bien?

Si lo dejas aquí es porque quieres,

¿no? Puedes desinfectar los muebles, también.

Ya lo he pensado. Ya sabes que soy bastante escrupuloso, sí.

Bueno. Pues ya nos veremos en algún congreso. ¿Eh?

Sí, si es que te contratan en otro hospital.

Eres lo peor.

No hace falta que me digas cosas tan hermosas, que me sonrojo.

No las merezco.

Ángela, no te han echado. -¿Cómo? No entiendo.

Yo tampoco. Pero sigues siendo internista, aquí.

Siempre que quieras el alta en el puesto, claro. -Lo pensaré. Gracias.

Tampoco las merezco, voté en contra.

Resulta que toda la junta de la Secretaría de Sanidad,

incluido Tévez, creen todavía en tu labor como doctora,

aunque hayan perdido totalmente la confianza

en tu gestión administrativa.

Me pregunto por qué.

Bueno, tampoco tienes mucho tiempo.

Tienes unas horas porque entrarías mañana a primera hora.

A eso se le llama hacer bien las cosas,

porque los cuadrantes de consultas están ya hechos, sin mí.

¿Y quién ha hablado de consultas? ¿Eh?

Irías a Urgencias, que es allí donde se necesitan manos,

como decías tú cuando eras directora.

¿Ángela?

Bien...

Sí, voy a aprovechar que tengo cinco minutitos y me voy a tomar un té.

Venga, hasta ahora. Hola.

¿Qué tal? ¿Quieres un té?

Ah, pues mira, sí. Me has leído el pensamiento.

Genial.

¿Qué tal Aníbal? Que hoy tenía lo de los psicólogos, ¿no?

Sí. Sí.

¿Y qué tal? ¿Qué tal ha ido?

Bien. Le han evaluado y... Según me han dicho, no se ha enterado de nada.

Bueno. Pero bueno, que...

Dentro de lo malo, ¿no?

Ya verás como tú y yo, también,

más pronto que tarde, nos olvidamos de que Belén ha existido.

Yo no creo que pueda olvidarla nunca. Ya verás como sí, Silvia.

Rocío... Te intentó envenenar. ¿A ti eso se te ha olvidado?

A ver, no. Y... estoy en ello.

Pero lo que tengo claro es que la única forma de superarlo

es pasando página.

Y por lo menos, de momento, ya no le guardo rencor.

Ya, pero que te envenenó, que podrías estar muerta.

Sí, que de verdad, que lo sé, y antes pensaba como tú.

Pero es que, desde que sé lo del trastorno límite de la personalidad,

pues... Pero es que eso no cambia nada.

Intentó asesinarte, ha secuestrado a mi hijo...

Todo el daño que nos ha hecho...

Silvia, que te entiendo. Te juro...

Te juro que te entiendo. Pero que Belén está enferma.

Y no puedes culpar a una enferma mental de sus actos.

¿Y estás segura de que no es otra de sus manipulaciones?

Hombre, el diagnóstico lo hizo Lucía y el doctor Barral.

Y yo confío bastante en ellos.

Pues qué suerte porque yo ya no puedo confiar en nadie.

A ver, Silvia, Belén no es responsable de sus actos.

Y a saber de qué está huyendo su cabeza para llegar a esos límites.

¿Me estás hablando en serio?

O sea, ¿que ahora la víctima real de toda esta historia es ella?

No, no, no, no.

Es verdad, ¿eh? Pobrecilla.

Es que me da una lástima...

No, no, Silvia, a ver. No me has entendido. No estoy diciendo eso.

Estoy diciendo que Belén no tiene culpa de estar enferma,

igual que nadie tiene culpa de necesitar un trasplante,

o de tener un cáncer, o de nacer síndrome de Down.

No tiene la culpa.

Pues yo no puedo perdonarla y no creo que pueda perdonarla nunca.

-Perdona. Me tengo que ir. Vale.

Ya lo sé, ya lo sé. Tenía que haberme quedado.

Que conste que lo ha dicho usted mismo. Yo no le he dicho nada.

Bueno, si va a reñirme, vamos a hablarnos de tú, ¿no?

En la analítica de sangre he visto que tienes anemia,

leucocitosis y plaquetopenia.

Mm... No, no, no estoy para orégano.

¿Cómo que para orégano?

Empate. Ahora los dos no entendemos nada.

Lo que quiero decirte es que tienes los glóbulos blancos altos

y las plaquetas están bajas. -O sea, problemas.

Pues puede ser.

Porque las transaminasas también

las tienes elevadas y la bilirrubina está alta también.

Por eso la ictericia conjuntival.

El color amarillento de los ojos.

Vamos, que tengo para rato.

Podría ser. Vamos a ver qué nos dice la eco.

Hola. ¿Qué tal, Clara?

Ahora, en cuanto termine con la eco, vamos a llevarle a Rayos,

porque quiero hacerle una placa de tórax, ¿vale?Muy bien.

Estupendo. ¿Qué? ¿Todo bien?

Sí, todo bien. Ya.

A ver. De momento, no veo tampoco ningún...

Ningún hallazgo significativo, y tampoco hay litiasis.

Es decir, piedras. Mm.

Bueno. ¿Van a llevar mucho las pruebas?

Ya saben que no puedo quedarme.

Pues, hombre, yo espero que esta vez te quedes ingresado

y que me hagas caso.

Bueno, a ver qué dicen las pruebas, ¿no?

¿Quieres que avise a alguien? No, no, no... No hay nadie.

Estoy yo solo. Soy viudo y mi hija está en el Congo de misiones.

Es monja. Ya.

¿Y has ido a visitarla últimamente? Sí, hace dos semanas. ¿Pues?

Perfectamente, Mario podría haber contraído una enfermedad tropical.

Una infección originada por un virus,

una bacteria o un parásito originario de los trópicos.

El trópico engloba América Central, gran parte de América del Sur,

prácticamente todo África y el sur de Asia.

En esta zona del planeta, el clima es cálido y húmedo.

Y también, por la pobreza que hay,

se generan unas circunstancias epidemiológicas propias.

Y Mario, al ir al Congo, se expuso a todo esto. Toma, límpiate con esto.

Clara, vamos a pedirle también unos hemocultivos

y unas serologías para enfermedades tropicales.De acuerdo.

¿Para qué tanta prueba?

Porque quiero saber qué es lo que te pasa. ¿Tú no?

Perdón, pero es que te agradecería

que estuvieras un poquito más colaborador.

A ver, si el que me quiera ir no es cabezonería.

No puedo dejar a nadie en la tienda,

y ya me fui a ver a la hija hace dos semanas.

Como cierre, voy a perder los pocos clientes que tengo.

Ya saben cómo está el pequeño comercio.

¿Y qué puede ser? ¿Algo tropical, entonces?

Sí, podría ser algo tropical,

porque tienes la fiebre bastante alta y el cuadro clínico

es muy poco común.

Así que sí, podría ser una enfermedad tropical perfectamente.

Pues no suena nada bien.

Vamos poco a poco, a ver qué van diciendo las pruebas.

Te dejo en buenas manos.

Hasta ahora. Hasta ahora.

¿Dónde te habías metido? Habíamos quedado en el bar de Rafa, ¿no?

Ay, es verdad. Perdóname. Es que tengo la cabeza del revés.

No pasa nada.

Oye, Ángela, que... Que lo siento mucho. ¿Estás bien?

Sí. No.

Ah. No estoy bien.

Bueno, que tú sabes que yo estoy aquí para lo que necesites, ¿eh?

No sé, podemos contratar a un sicario para que mate a Herrera...

Mmmm... ¿Eh? ¿Qué pasa?

Pues que me he dejado la piel en este hospital.

Y ahora es como dejarlo en manos de un... Ya.

Como si tu novio se fuera con tu peor enemiga...

Ya, pero tú sabes que pronto aparecerá otro hospital

que te hará olvidar a tu antiguo novio. ¿Qué es eso?

Mi nuevo contrato.

¿En serio? ¿Ya has pasado página?

¿Y de qué hospital vas a ser la jefa ahora?

Herrera me ha ofrecido quedarme como internista.

¿Y vas a aceptar? No lo sé, Esther. No sé qué hacer.

Por un lado me da muchísima pena por todo lo que he vivido aquí

y porque hay gente a la que quiero.

Pero no te fías de Herrera.

Sí, ¿te imaginas? Ya.

Si... Si me ha hecho todo esto siendo directora,

imagínate lo que me haría ahora.

Ya. Yo es que con eso no te puedo ayudar. Tienes que decidirlo tú.

Pero, hagas lo que hagas, más te vale no salir de mi vida.

Ni con agua caliente.

¿Sabes lo bueno de que no seas la jefa?

Que te puedo achuchar en público. Ven aquí. Todo irá bien. Ya verás.

Señor director. Sí, señor. Dani. Dani, que lo vamos a conseguir.

Y este es el primer paso.

Aquí.

¿Se puede? -Sí, sí, pasa.

Bueno, es que me habían dicho que querías verme.

Sí. Mira tú por dónde. ¿Eh?

Ese es el informe de mi paciente, ¿no?

Sí, de Ana Torres. Y no te equivoques. No es tu paciente.

Es el paciente del hospital.

Bueno, es una forma de hablar.

Yo... me refería a que la estoy tratando yo. Pero...

¿Es que hay algún problema con ella?

No, contigo. -¿Conmigo?

¿Fue idea tuya darle el enfoque neurológico al caso?

Sí, bueno... Entonces, sí tengo problemas contigo.

Porque un síncope nunca es neurológico.

Vamos, no sé si te suena. Esto es de primero de carrera. Ya.

Bueno, es que yo tengo mis razones para que...

No me importan tus razones. ¿Cómo han salido las pruebas?

Negativas.

¿Ves?

Pero es que no entiendo adónde quieres llegar.

Que tus experimentos nos están costando mucho dinerito.

A ver, es que yo lo que quería era descartar...

La próxima vez que consumas recursos del hospital inútilmente,

la que va a ser descartada vas a ser tú.

El 40% de los electroencefalogramas de pacientes epilépticos

suelen ser normales.

Y la resonancia magnética es la técnica

para detectar si hay problemas estructurales

en el sistema nervioso central.

Y más teniendo en cuenta que había hecho un TAC craneal, previamente,

sin ningún tipo de anomalía.

Un 10 en neurología. ¿Eh?

¿Pero has comprobado todas las causas cardiacas del síncope? ¿Eh?

¿Teniendo en cuenta que su holter presentaba una alteración mínima?

Bueno, eh...

En ese caso, volveré a replantear el diagnóstico diferencial cardiaco.

Buena idea.

¿Algo más?

Sí. Si vuelves a fallar, será la última. Nada más. Gracias.

“El síncope nunca es neurológico”.

Que ya lo sé, que se me grabó a fuego en la carrera.

Pero a ver, si no tienes pistas sobre un diagnóstico, pues tendrás

que mirar por todos lados, ¿no? Digo yo. Hasta en lo improbable.

Es que yo no sé quién se cree este, vaya.

Estoy echando de menos a Vega, vamos.

Bueno, pues esto ya está. Ya, ya. ¿Saben lo que tengo?

Pues aparte de mal humor,

en la radiografía de abdomen no han visto nada.

¿Entonces?

Entonces, nada. Pero en la de tórax, sí, ¿eh?

Tienes un infiltrado en la base derecha.

Y seguramente sea una infección.

Pero ¿es algo tropical, entonces, o qué?

No lo sabemos todavía.

Pero la doctora quiere iniciar contigo un tratamiento

de doble antibiótico.

Y como todavía no tenemos el resultado de las pruebas,

pues te tienes que quedar ingresado.

Ya, pero no pueden disponer del tiempo de la gente

como si no tuvieran vida.

¿Y si te digo yo que tienes que dejar tu trabajo ahora, sí o sí?

Hombre, pues si es por temas de salud, lo haría.

No, no me lo creo. ¿Cómo?

Yo voy a casa y hago el tratamiento,

y cuando estén los resultados ya vuelvo.

Yo no puedo quedarme aquí tirado en la cama, mientras...

Mientras ¿qué? A ver. ¿Qué es más importante que tu salud?

¿Tu tienda? ¿O es que vas a poner tú un negocio por encima de tu vida,

de tu salud y de ti? ¡Hombre!

Vamos, que cualquier cosa que tengas que hacer, seguro que puede esperar.

No soy yo solo. Y no es la tienda.

Hay alguien que depende de mí. Ah...

Se llama Boquerón. Es un perro.

Me lo encontré malherido en la calle, y el pobre, pues...

El veterinario me dijo que lo habían apaleado.¿Qué me dices?

Ay, qué lástima. Pobre animal.

¿Pero cómo puede hacer alguien daño a un ser indefenso así?

Cuánta gentuza hay por el mundo, desde luego.

Pues el pobre está solo en casa y no tengo a nadie

que vaya a darle de comer.

Hombre, ¿pero no puedes llamar, yo qué sé, a un vecino, o a un amigo?

A quien sea, a un pariente. Nadie es nadie.

¡Eh! Cuidado, cuidado. Cuidado. ¿A dónde vas? A ver. Ay...

Pues a darle de comer un momento. ¿Tampoco puedo hacer eso?

Hombre. Está aquí cerca. Es un momento.

Espera, espera. ¿Cómo de cerca?

Perdona, pero es que había una cola en la cafetería...

Que no pasa nada.

¿Ha venido la doctora? -Sí, se acaba de ir.

Pero no me lo puedo creer, pero si quería estar yo aquí para con...

Que... Ya, que no pasa nada. -¿Esos son los resultados?

Huy... A ver...

¿Y te encuentras bien?

Sí, estoy bien. O sea, bajita de energía, pero estoy bien.

Pues con todos estos chismes y cable que te han puesto,

debería estar algo haciendo efecto, ¿no? -Ya, ya lo sé, lo sé.

La doctora dice que la resonancia de corazón y el electrocardiograma

están bien. No sé, son normales.

Pues habrá que avisar a alguien

porque está claramente que esto no está funcionando bien.

Esto no...¿Qué? ¿Estoy diciendo muchas tonterías?

No. -¿Segura?

Gracias por estar aquí.

Ay... Y por cuidarme tanto.

Y gracias a ti por haber ido a esa cita.

Que me costó tres intensas semanas de charla convencerte,

y que encima te hiciste de rogar, ¿eh? Ya, ya...

No sé, tenía miedo a no gustarte.

Pues me encantas. Ya verás. Te vas a poner superbuena enseguida.

Ay...

Esto... Y a la tercera va la vencida.

Nuestra próxima cita va a ser un éxito.

Ojalá. Pero no sé. Los médicos andan un poco perdidos conmigo, ¿eh?

Lo que tienes que hacer es comer. Que no has comido nada... Bébete...

El... No me lo puedo creer.

Que no... ¿Has...?

No, no. O sea, no me apetece nada. Ni comer, ni nada. Bueno, el zumo sí.

Sí. Ay... -¿Qué?

Eh... Perdona, perdona,

es que es de melocotón y me sienta fatal el melocotón.

No...

Lo siento, de verdad.

Trae, que lo arreglo yo en un periquete.

No. Es que...

Sí, sí, sí.

Pero si es que había un montón de gente...

Que no te preocupes por nada. ¿Vale?

Vale. Vale, o sea... Sé que esto no está bien, ¿vale?

Mirar el móvil de otra persona.

Lo sé, y que conste que es la primera vez que lo hago. Pero... Ay, no sé.

Es que mi madre se ha puesto tan pesadita

con el tema de Internet que...

Mira, yo necesito quedarme tranquila.

O sea, no puede ser.

Pero si sigue... Sigue teniendo la aplicación de Loving.

Ostras, pero es que eso no es todo.

No puede ser.

No puede ser, ¿que tiene a mi madre en la lista de contactos?

Joder, entonces él es...

A ver, mi madre solo ha estado con una persona de Loving.

No puede ser. O sea, eh...

Rodrigo no puede ser el estafador, no puede ser, no...

No puede ser, o sea... No puede ser. No puede ser, joder. No puede ser.

No me lo puedo creer. No me lo puedo creer. No puede ser él.

No puede ser. No, joder.

Joder... ¡Joder, no puede ser!

¿Te has decidido ya?

Ahora lo entiendo todo. Genial. ¿Te quedas o te vas?

Pensé que me querías quitar de en medio solamente porque me odiabas.

Vega. Vega, no tengo tiempo para adivinanzas. Al grano.

Es por él, ¿verdad? Lo de ampliar el Departamento de Neurología

y la investigación sobre células madre es por tu hermano, ¿no?

¿Adónde quieres llegar?

A ninguna parte. Pero hubiera sido noble, aunque impropio de ti.

Honestamente no es viable.

La investigación en este país es un lujo

que no todos los hospitales se pueden permitir.

Ese ya no es tu problema.

Y honestamente, me da igual tu opinión.

Porque lo sabías y nunca moviste un dedo.

Las células madre son el futuro y quizá puedan ayudar a tu hermano,

pero no pensé que llegaras tan lejos para conseguirlo.

Ese ha sido el error que ha cometido todo el mundo durante toda mi vida:

subestimarme.

Ya veo.

Por última vez,

¿te quedas o voy a tener el honor de estampar tu nombre

en la primera baja laboral?

Mañana a primera hora estaré en Urgencias.

Bravo. Esa es la Ángela que yo conozco. Sí, señora.

Hasta mañana.

Ahora sí. Tuve que sobornar a un camarero, pero... ya es...

Te has dejado el móvil.

Sí.

Eres un mentiroso... O sea, eres un mentiroso...

O sea, has estafado a mi madre, ¿y ahora qué quieres? ¿Estafarme a mí?

No, no, no, no, no, no. ¿Eh?

Te juro que eso no es verdad. ¿Vale?

No sabía que era tu madre. Dime. ¿Le estafaste a mi madre?

No, Ana. Las cosas no son como tú te piensas que son.

Ya, ¿y cómo son? Venga, dime. ¿Cómo son?

Bueno, déjame que te explique. ¿Vale?

Tu madre se equivoca conmigo. Mira, mi madre será muchas cosas.

¿Eh? Pero mi madre no es una mentirosa.

Vale, pero es que... ya lo sé, claro que no es una mentirosa.

Pero yo tampoco lo soy. ¿Vale? -No te creo.

Ana, tienes que creerme, ¿vale? -Que no.

Mira. Yo invertí todo el dinero y lo perdí. ¿Vale? Pero...

Pero le voy a devolver hasta el último céntimo.

Ya tengo casi todo el dinero reunido. Ana, por favor, tienes que creerme.

No. No te creo.

Pero qué mala suerte, joer. O sea, pero...

Pero ¿cuántas mujeres hay en Loving? ¿Un millón? ¿Eh? ¿Dos millones?

Y yo tengo que dar con una madre y una hija. Toma ya.

Vamos, es que... Es que...

Es que es más difícil que te toque la lotería.

Y sí, y sí, vale. Yo no hice bien las cosas con Coba. ¿Vale?

Tenía que haberla llamado, o haberle... No sé.

Pero es que... no puedo cambiar las cosas. ¿Vale? Y trato de arreglarlo.

Trato de...

Ana tiene que creerme. Yo es que tengo que convencerla.

Vale, Ana. Yo fui un torpe. ¿Vale?

Pero no soy ni un mentiroso ni un estafador.

¿Has dicho ya todo lo que tenías que decir?

Ana, te juro que esa es la verdad. Que no.

¡Te lo juro, tienes que creerme! ¡Que no, que quiero que te vayas!

¡Vete, por favor!

Ana...

¡Que no, que es que no te creo! A ver... A ver, por favor.

Vamos a suponer, ¿eh? Vamos a suponer que lo de mi madre es una casualidad.

Entonces, ¿por qué sigues teniendo la aplicación de Loving?

Vale, tienes razón. Tienes razón. Me la tenía que haber quitado.

Pero me la dejé porque todavía tengo amistades ahí

que me daba pena perder.

Puedes comprobar que no he hablado con ellas desde que chateé contigo.

Por favor, compruébalo. Por favor te lo pido.

Ana, Ana... ¡Ana, Ana! Ana, ¿estás...? ¿Ana?

An... ¡Por favor, socorro! Ay... Ana. Ana, por favor. Ana.

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Centro médico - 09/01/19 (1)

09 ene 2019

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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