www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4930684
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 08/01/19 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Él tiene su criterio y hay que respetárselo.

Sí pero que también respete a Lucía, ¿no?

¿A qué te refieres?

Pues que está claro que la desprecia por ser psicóloga, Ángela.

Vamos a ver, Silvia,

Barral es jefe de Psiquiatría y uno de los mejores en lo suyo.

¿Y?

Pues que es muy reconocido, incluso fuera de España.

Genial, y a mí toda esa experiencia, ¿de qué me sirve?

Por favor, confía en él.

Está coordinándolo todo mano a mano con la policía.

Pero ¿qué han conseguido hasta ahora? Dímelo.

¿Qué han conseguido en todo este tiempo?

Mira, si no confías en él, confía en mí ¿de acuerdo?

Mira me queda muy poco tiempo como directora de este hospital,

pero te prometo que voy a hacer todo lo posible

por recuperar a tu hijo.

Te lo prometo.

Ángela es que he hablado con Lucía

y me ha dicho que existen otras posibilidades.

¿Qué posibilidades? a ver.

Ella dice que hay otras alternativas,

que hay otros caminos por los que podemos llegar a Belén.

Mira, Silvia,

yo aprecio mucho a Lucía y me parece una psicóloga fantástica,

pero ¿cuántos trastornos límite de la personalidad como este

ha tratado?

Trató el de Berta, en el antiguo hospital.

¿Y sabes cuántos ha tratado Barral?

Ángela, por favor, ponte en mi lugar.

Serán solamente cinco minutos.

¿Tú no harías todo lo que estuviera en tu mano por salvar a tu hija?

¿Hipnosis?

Sí. Bueno, solo sería una sesión.

Yo creo que podemos intentarlo, ¿no?

Ángela no he venido aquí a perder el tiempo.

Pero es que yo no entiendo por qué te cierras en banda.

¡Porque es una pérdida de tiempo!

¡Y eso es lo que menos tenemos!

Por favor, tranquilicémonos, serenémonos. ¿De acuerdo?

¿Qué perderíamos intentándolo?

¿Estás de broma?

No, no estoy de broma.

Quiero que me expliques por qué no lo ves.

No funcionaría.

¿Por qué no?

Belén está muy alterada, pero es más fuerte de lo que creemos.

¿Qué quieres decir?

Pues que la hipnosis puede ayudar a recuperar recuerdos,

pero también

puede ayudar a inculcar falsos recuerdos.

¿Falsos recuerdos?

Belén puede inventarse cosas aposta.

Es más,

puede acentuar esos falsos recuerdos para defenderse de nosotros.

-Pero ¿eso es posible? -Totalmente.

Es más,

si provocamos

que esos falsos recuerdos se graben en su mente,

se hará más fuerte

y será mucho más difícil que sepamos nada del niño.

Ya.

¿Y tú qué opinas?

Claro, puede ser.

-¿Asunto concluido, pues? -No, bueno, hay otras opciones.

A ver qué nos sacamos ahora de la chistera.

Creo que Marco puede hablar con Belén

para decirle que quiere intentar volver a ser su amiga

y así le podríamos sacar dónde está el niño.

Estarás de broma, ¿no?

El trastorno límite de la personalidad

es una afección mental

que dificulta el control de las propias emociones.

Esto provoca una serie de altibajos en los estados de ánimo.

Sentimientos crónicos de vacío,

de inestabilidad en las relaciones interpersonales,

que pueden derivar en un comportamiento suicida.

No existe ningún tipo de prueba médica

para diagnosticar este tipo de trastorno.

La principal vía de curación es la psicoterapia.

Es decir,

una serie de terapias

orientadas a que el paciente

tome conciencia de sus pensamientos negativos

y pueda combatirlos.

Otra posible vía es la medicación,

los llamados estabilizadores del estado de ánimo,

como son los antidepresivos y los ansiolíticos.

Y si estas dos vías no funcionan, el paciente debe ser hospitalizado.

Estoy intentando buscar soluciones.

Porque te recuerdo que hay un niño secuestrado

que no sabemos si está vivo o está muerto.

Por eso mismo,

déjame hacer mi trabajo, y deja de crear complicaciones,

que bastante tenemos ya.

Nos mintió una vez acerca de dónde estaba el niño.

Y estoy seguro de que

lo volverá a hacer si le damos ocasión.

Pues yo ... Yo ya no insisto más.

Ángela quiero hacer mi trabajo coordinado con la policía

y no quiero ningún tipo de interferencias.

Adelante.

Confío en ti.

No se estará automedicando, doctora Vega.

Sí.

¿Tú no tenías planes?

Sí, tenía planes.

Pero al final,

me parece que me va a tocar hacer la guardia esta noche.

-¿Y Menéndez? -Ya he hablado con él.

¿Habéis vuelto a cambiar las guardias?

Sí.

Perdona que no te dijera nada,

pero no quería marearte con tanto cambio.

No, no, no, te lo agradezco.

Llevo un día muy malo con el tema de Belén.

-¿Cómo está Marco? -¿Pues cómo va a estar?

Fatal.

Parece mentira que no nos hayamos dado cuenta antes.

Sobre todo yo.

De eso y de muchas otras cosas.

¿Por qué dices eso?

Porque he dado una segunda oportunidad

a demasiada gente, Carlos.

Todos cometemos errores. Son gajes del oficio.

Eso es lo gracioso,

que yo lo he dado todo por este trabajo

y me han destituido por hacerlo mal.

Ángela eres la mejor directora que he tenido nunca.

-¿Eso crees? -Por supuesto.

¿Qué mente privilegiada iba a contratarme a mí dos veces?

Al final siempre me haces reír, ¿eh?

-Eso es bueno, ¿no? -Sí, claro.

¿Sí?

Ya.

Qué remedio.

No, no.

Ningún problema.

De acuerdo.

Herrera es el nuevo director del hospital.

Se incorpora al cargo en dos días.

¿Y esas flores?

No sé. ¿Tú qué crees?

Muchas gracias. Guau, son preciosas.

No tenías que haberte molestado.

Bueno es lo que se hace por los enfermos, ¿no?

-Bueno. Yo no estoy tan mal. -Pues eso es verdad.

Oye siento si he tardado tanto en avisarte,

pero es que no podía quitarme a mi madre de encima.

¡Qué va! No pasa nada. No te preocupes, de verdad.

-¿Sabes qué? -¿Qué?

-Le he hablado a mi madre de ti. -Ah, ¿sí?

Sí se ha puesto de los nervios

cuando le he dicho que te he conocido por Internet.

-Pero ¿cómo le cuentas eso? -Ya, ya, ya, ya. Ya lo sé.

Si es culpa mía.

Es que odia ese tipo de cosas.

Ya, y ahora piensa que soy un psicópata, ¿verdad?

O algo así.

Sí. Lo has clavado.

Menos mal que esta noche se va de viaje.

¿Y tú cómo vas?

¿Ya te han hecho todas las pruebas que tenían que hacerte?

Ayer me hicieron una eco de corazón

y una prueba de esfuerzo

y nada,

me han dicho que está todo bien.

Pues entonces todo perfecto, ¿no?

Sí, sí, sí.

Ahora solo falta saber lo que diga este aparatito.

-¿Qué es? Un... ¿Es un holter? -Sí.

Me lo quitan en dos horas.

Con un poco de suerte, esta tarde me dan el alta.

O sea que ...

podríamos vernos fuera de aquí, también.

-Y tener una segunda cita. -Mejor, sí.

¿Quieres cogerlo?

Eh... Eh... No. No, no, no. Es mi madre.

-¿Ya? -Sí.

-Hola, ¿qué ha pasado? -No ha pasado nada, Lucía.

Solo tiene hematomas y raspones, pero está bastante magullada.

Voy a hacerle unas radiografías y haremos un parte de lesiones.

Un parte de lesiones, ¿para qué?

Marco ...

Luego vengo a llevarte a Rayos.

-Muchas gracias, Carlos. -Nada.

¿Me vas a decir lo que te ha pasado?

Pues que fui a buscarle, Lucía.

Fui a buscarle al barrial al que se fue a vivir Belén

después de que la echara de casa.

Estuve preguntando a los vecinos,

estuve paseando por las calles

y me fui a un descampado que estaba cerca,

y me los encontré.

¿A quiénes?

Pues a cuatro imbéciles que intentaron atracarme.

Me defendí y mira.

¿Cómo se te ocurre ir allí de noche, cariño?

Porque no puedo más, Lucía, no puedo más.

Pero, escúchame, tienes que confiar en la policía.

¿En la policía?

¿cómo voy a confiar en la policía?

Barral dice que pueden tardar años.

Y mi hijo sigue desaparecido.

Nadie está haciendo nada por mí, Lucía. ¡Nadie hace nada por mí!

Cariño, tranquila. Tranquila.

Yo voy a hacer algo por ti ¿vale? Mírame.

Voy a hacer algo por ti. Vamos a hacerlo.

Sé que esto es un tema serio, pero voy a hacerlo.

A veces las personas a las que quieres,

pues necesitan que te juegues el cuello por ellas.

Y Marco y Aníbal lo necesitan.

Así que me voy a saltar todas las normas

y no pienso arrepentirme.

Buenos días. Hola, Clara.

Aquí tienes, los resultados de la 214.

Gracias.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

He tenido épocas mejores. No he pegado ojo hoy.

¿Y al final has podido hablar con Lucía?

Sí. Sí, hablé anoche con ella. Ah. ¿Y qué te dijo?

Bueno, pues ...

lo que yo esperaba, que ella me apoya,

que está conmigo y que ...

Nada, que adelante.

Pero ¿le contaste todo?

Bueno. Más o menos.

¿Más o menos? Vamos, que no le dijiste nada.

A ver, no, no le dije nada. Le dije que aplazaron el juicio.

Pero ¿por qué?

Porque Lucía

ahora está ayudando a Silvia con el tema del niño

y yo no quiero distraerla con mis cosas.

¿Con tus cosas?

Perdona, Ramón,

estamos hablando de la custodia de Julia.

Ya, lo sé.

Y Lucía me ha ayudado mucho todo este tiempo,

pero ahora debe centrarse en encontrar a ese niño.

Pero es que una cosa no quita la otra.

Que me parece muy bien,

pero es que tú también necesitas ayuda.

Clara, por favor, déjalo.

Ah, muy bien.

Pues ahora me vas a decir quién te va a apoyar a ti.

Pues mira,

menos mal que te tengo a ti.

Hombre, te lo agradezco, pero vamos,

que yo no soy tu mejor amiga, ¿eh?

Ramón, tienes la suerte de que tu mejor amiga es tu pareja.

Y creo que te mereces que esté a tu lado.

Anda, toma. Venga.

Vete de aquí.

De verdad,

es que yo...

Es que siempre igual con esto ...

No sé si es el botón, es la pantalla ...

Oye, Rocío, ¿has perdonado a Dacaret?

“Hola, Rocío,

¿qué tal tu turno?”.

Muy bien, ¿y el tuyo, Esther?

Perdona. Hola, Rocío, ¿qué tal tu turno? ¿Todo bien?

Bien.

¿Lo has hecho, en serio?

¿Después de lo que nos ha hecho a nosotras?

No sé lo que habrás hablado con Dacaret,

pero simplemente es que me da un poco de lástima.

¿A ti no?

Pues no.

A mí me dan lástima otras cosas,

otras personas,

otras situaciones,

pero él ...

Pero, hija, me da cosilla.

Porque se va a Estados Unidos y ...

Y le veo últimamente muy solo.

No sé,

que invitó a un montón de gente del hospital al bar de Rafa

y no se presentó nadie.

Nadie tuvo un detalle con él.

No, claro,

es que jugó sucio con Bea para conseguir ese puesto.

Y además de lo que nos hizo a nosotras.

¿Qué quieres que te diga, Rocío? Cada uno recoge lo que siembra.

Ya lo sé. Pero ¿qué?

¿Le quieres perdonar?

A ver, que no pasa nada si le quieres perdonar.

Que yo no juzgo, que yo lo respeto.

Pero a mí, es que no sé qué quieres que te diga,

después de todo lo que ha pasado, pues no sé.

Es que me cuesta.

Me cuesta confiar en él. ¿Entiendes?

¿Me dejas hablar un segundito?

Sí, claro.

No le he perdonado.

Y no le daría una segunda oportunidad.

Pero ...???

Pues lo que te digo, que me da cosilla.

Porque yo le conozco hace muchos años.

Y él puede ser todas las cosas que tú quieras:

puede ser torpe, mujeriego, inmaduro, infantil ... lo que sea,

pero mala gente no es, de verdad, Esther.

No es mala gente.

¿Qué ganamos nosotras dejándole ir a Estados Unidos

con este mal rollo, enfadadas con él?

Pues le perdonamos, y ya está. ¿No?

Sí, no sé.

A lo mejor tienes razón, pero ...

A mí personalmente me ...

Es que no ... no puedo.

Es que no sé.

Es que son demasiadas cosas, Rocío.

Yo no sé si puedo.

Bueno. Pues que cada uno haga lo que sienta ¿no te parece?

Sin malos rollos ni nada.

Sí, claro. Por supuesto.

Perdón Rocío, ¿tienes un momentito?

Sí, sí, claro, María.

Te dejo.

Luego hablamos, ¿vale?

En principio, no es grave,

Ana pero en el holter

se reflejan alteraciones en tu ritmo cardiaco por la noche.

Son pequeños episodios de bradicardia,

con pausas inferiores a dos segundos.

¿Y eso tiene que ver con el síncope?

No tu desmayo

no tiene origen cardiaco ni neurológico.

Yo creo que posiblemente se trate de un síncope deglutorio,

provocado por el desayuno que tomaste.

-¿Entonces? -Pues entonces voy a darte el alta.

Pero tienes que prometerme que te vas a cuidar.

Sí. Sí, no te preocupes.

Comeré mejor

y voy a intentar dejar de fumar.

¿Intentar?

-Dejaré de fumar. -Así me gusta.

Que sepas que en el hospital

tenemos programas para ayudarte a dejar el tabaco.

Está bien saberlo, gracias.

Pues voy a pedirte el alta y vendrán a quitarte la vía.

Y ten un poquitín de paciencia,

porque viendo la hora que es, hasta la tarde no te irás a casa.

-Nada, no te preocupes. -¿Vale?

-Gracias. -Nada. Un placer.

-¿Se puede? -Hola.

Hola, ¿qué tal? ¿Están los resultados?

Bueno, su hija ya tiene el alta.

-Ahora le cuenta ella. -Gracias, doctora.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-¿Qué te ha dicho? -Nada, que está todo bien.

Y esta misma tarde me mandan para casa.

Oye, por cierto, no habrás cancelado tu viaje.

No, estaba esperando los resultados, claro.

Bueno, pues puedes irte, que estoy muy bien.

-¿Y este ramo? ¿Ha estado aquí? -Sí.

El de “Lovin”.

Qué memoria tienes.

¿Ha estado aquí?

Sí, mamá,

pero es un encanto de chico, de verdad.

Ana, tengo que contarte una cosa.

Flipo.

Ahora resulta que mi madre es una experta

en aplicaciones para ligar por Internet.

Y no me parece mal, ¿eh?

O sea, me parece bien que rehaga su vida

tras la muerte de mi padre, pero ... no sé.

Y también era un encanto.

Me compraba flores, me llevaba a cenar,

me trataba como una reina ...

Y me enamoré como una tonta.

Y esto, ¿qué pasó? Cuando yo estaba en Londres, ¿no?

Sí, cuando estabas con el máster.

¿Y qué pasó?

Pasó que ...

yo le llevaba muchos años, pero no le daba importancia

y él tampoco.

Así que seguimos viéndonos.

Y cuando me quise dar cuenta, me había estafado.

¿Cómo?

Me pidió dinero para un negocio y yo se lo di,

y si te he visto, no me acuerdo.

Mamá.

Ana yo no quiero que eso te pase a ti también.

Que no. Que no, que no, que no me va a pasar. Ven.

Tenía muchas ganas de confesarle todo a mi hija.

Aunque no le he dicho toda la verdad.

No conocí a ese chico cuando ella estaba en Londres.

Fue bastante antes.

Mi marido vivía todavía

y menudo disgusto se llevó con lo del desfalco.

¿Estás contenta de verme, entonces?

-Claro. -¿Sí?

Claro me alegro muchísimo de verte y de que estés mejor.

Te he echado mucho de menos.

-¿De verdad? -Mucho.

¿Por qué has venido?

Te han dicho que vengas.

Belén, no me han dicho nada.

Belén he venido porque necesito que me perdones.

-Me apartaste de ti. -Ya, ya lo sé.

Pero es que me equivoqué

y me he dado cuenta de que tú eres mi mejor amiga.

¿Y Rocío?

Rocío es diferente.

Tú eres especial.

Sí, está claro que con ella es otra cosa.

Es otra cosa

porque ella no te quiere tanto como yo.

Claro.

Estoy deseando que te den el alta para que vengas a casa.

-¿A casa? -Claro.

A nuestra casa, Belén.

Ven aquí.

Ven aquí, anda.

¿Sabes que ya tengo preparada tu habitación?

Te he comprado unas sábanas nuevas.

-¿Para mí? -Claro.

Para que volvamos a estar otra vez los tres juntos, como antes.

Aníbal dice que está muy contento de que vuelvas.

Me lo dijo anoche.

-¿Aníbal? -Sí.

Quiere que hagamos un bizcocho de esos de tres pisos.

¿Y por qué no ha venido?

¿Por qué no ha venido él?

Así que al final

ha funcionado lo del amor por Internet, ¿eh?

Eso parece. ¿Ves cómo tenía razón? ¿Eh?

Bueno. Espera a ver.

Espera, ¿a qué?

Pues que acaban de empezar.

Tú dales unos meses y ya me cuentas.

Tú estás muy rara, ¿no?

¿Rara?

Últimamente te noto como muy negativa.

Se me nota, ¿eh?

Pues sí. Un poquito.

¿Tiene que ver con Carlos?

Pues ... sí, no estamos bien.

Una mala racha.

Pues no lo sé.

Mujer, pues si no lo sabes tú ...

Mira ayer me propuso salir con él de noche

y preferí quedarme con Pilar

preparando las conferencias de esta mañana,

que decirle que sí.

Bueno pero tenías una buena razón, ¿no?

No, Clara. No me apetecía quedar con él.

Ay, amiga, eso es otra cosa.

-Y le vi con Vega, hablando ayer también

y

... no sé, estaban riéndose y ...

¿Y qué? Pues que me dio lo mismo.

-¿Qué haces aquí? -Pues he venido a ver a una amiga.

-¿Y tú? -He venido a ver a mi hija.

-¿Que está ingresada? -¿Tanto te importa?

Pues claro ... Es tu hija, ¿no?

A lo mejor es que ahora quieres casarte conmigo.

Mira siento mucho

haber desaparecido de esa manera, ¿vale?

-¿Desaparecido? -Sí.

Pero si me estafaste y te fuiste con todo mi dinero.

Y pienso devolvértelo todo.

-¿Devolvérmelo? -Sí.

Pero, por favor, no me hagas reír. Ten un poquito de dignidad.

Mira todo el dinero que me prestaste, yo lo invertí

y luego lo perdí.

Y luego no supe que hacer,

pero ... es que ahora es diferente, las cosas me van mejor, ¿sabes?

¿Y qué piensas hacer?

-Me podrías invitar a cenar. -No.

Y luego me dirías que te has dejado la tarjeta en casa.

Solo necesito un poco más de tiempo.

Te juro que te voy a devolver todo el dinero que te pedí.

¿Sabes qué te digo?

Que aunque me lo devolvieras, no lo querría.

Cova lo he ganado con mi trabajo.

-¿Con tu trabajo? -Sí.

¿Ahora trabajas? ¿Y a quién estás engañando?

¿Es tu hija?

¿A ti qué te importa?

Mira, Rodrigo,

me podrás devolver todo mi dinero, hasta el último euro,

pero hay una cosa que no me podrás devolver jamás

y es la vergüenza que me hiciste pasar.

Lo peor de todo

no ha sido volverle a ver

y que me mirara a los ojos con ese descaro

mientras me hablaba del dinero que me debía,

con esa carita de no haber roto un plato en la vida.

Lo peor de todo ha sido que,

si me hubiera invitado a tomar un café,

me habría ido con él.

Y a lo mejor algo más.

¿Tú por qué no me lo has contado?

Clara ya se ha ido de la lengua.

Pues sí se ha ido de la lengua, sí.

Sabía que acabaría contándotelo.

Hombre y bien que ha hecho en contármelo.

Que me siento fatal por haberte dejado solo.

A ver Lucía,

tú y yo habíamos acordado que yo iba al juicio solo

y tú te ocupabas de ayudar a Silvia.

Pues me siento fatal por no haber ido al juicio

y muy mal tú también por no decirme la verdad.

Es que no quería preocuparte.

Vamos a ver,

tú me has ayudado ya mucho con Julia y sinceramente,

ahora Silvia te necesita más y ...

Yo no tengo por qué ser continuamente

el centro de atención de tu vida.

¿Y por qué no vas a ser el centro de mi vida?

Si eres el centro de mi universo.

Anda, idiota.

Oye, ¿sabéis algo de Aníbal?

Marco ha hablado con Belén.

¿Y? ¿Qué le ha dicho?

Le ha dicho que el niño está en una cabaña, en la sierra,

pero bueno,

que se lo ha contado como un cuento

y no sabemos si es muy fiable la información.

¿Y esto lo sabe la policía?

Sí, sí, están en ello, sí.

A mí me pasa algo así con mis hijos y yo me vuelvo loco, ¿eh?

Y yo.

Pero no hay que pensar en ello.

Lo que sí tengo es la sensación de que la he perdido, algo.

¿A quién? ¿A Julia?

Que no, cariño, por favor.

Si la vas a ver los fines de semana y los festivos

Anda que no hay madres y padres en tu situación.

Ya, ya lo sé, ya lo sé.

Pero si las cosas se hubieran hecho de otra manera ...

Las cosas siempre pueden mejorar.

Ah, ¿sí? ¿Cómo?

Las custodias se revisan

y a lo mejor un día,

pues Berta tiene otra actitud, ¿no? en un futuro.

De verdad,

lo único que sé es que Clara lleva razón.

¿En qué?

Que tú eres mi mejor amiga y que yo un día te voy a comer.

Calla, que nos van a ver, hombre.

¿Qué pasa ahora?

¿Hola?

Sí.

No, no, ahora mismo subo.

Vale, de acuerdo. Gracias.

Estoy metida en un lío ...

Que te quede claro,

pienso denunciarte al Colegio de Médicos.

Ah, ¿sí? ¿Me vas a denunciar?

Pues denúnciame donde quieras

porque volvería a hacerlo sin dudar.

Ah, ¿sí? ¿Volverías a hacerlo?

Claro que volvería a hacerlo.

Porque yo he conseguido que me digan dónde puede estar mi hijo.

¿Qué has hecho tú? ¿Qué ha hecho la policía?

¿No te das cuenta de que te ha podido mentir?

¡Ni siquiera te ha dicho dónde está el niño!

Pero tengo una pista y la policía está en ello.

Vale ya, por favor.

La culpa ha sido mía.

No. No, no, ella no tiene nada que ver.

He sido yo quien ha hablado con Belén.

Que quede claro.

Ángela, la idea ha sido mía.

¡Ah! Lo sabía.

¿Es eso cierto?

¡Pues claro que lo es, hombre!

Marco no podría haber cruzado dos palabras con Belén

sin la ayuda de Lucía.

Enrique, por favor.

Le he dicho a Silvia lo que tenía que hacer

para convencer a Belén de que contara lo del niño.

¿Y? ¿Cómo?

-Quebrándola, para que se abriera.

Ángela quiero la dimisión de las dos.

O dimiten o las despides.

-Sí, adelante. -Perdón.

¡Mira!

¡Mi amor!

¡Mamá!

Después de cinco años al frente de este hospital,

dejo la dirección.

Los motivos,

que el hospital va a tomar un nuevo rumbo

y cuya agenda yo no puedo cubrir por incompatibilidades personales.

Así que se ha nombrado un nuevo director.

Nada, estábamos hablando y ...

y de repente, se cayó a plomo al suelo.

¿Y sabes dónde estamos?

En el hospital del otro día, ¿no?

Me dijo que había tenido también somnolencia y dolor abdominal.

Pero de verdad, ¿eh?

Si yo solo quiero algo para sentirme algo mejor.

Tiene 39 de fiebre

y también tiene ictericia conjuntival.

¿Y el golpe en la cabeza y el de la rodilla?

A ver eso no tiene mayor importancia.

Pero de todas maneras,

si te sigue doliendo la rodilla

o si te sientes mareada en las próximas horas,

pues me lo haces saber ¿vale?

Pues ya nos veremos en algún congreso, ¿eh?

Sí, si es que te contratan en otro hospital.

Eres lo peor.

Que te envenenó. Que podrías estar muerta.

Que de verdad, que lo sé.

Y antes pensaba como tú,

pero es que desde que sé

lo del trastorno límite de la personalidad,

pues ...

Intentó asesinarte, ha secuestrado a mi hijo,

todo el daño que nos ha hecho ...

Que Belén está enferma.

Y no puedes culpar a una enferma mental de sus actos.

¿Y estás segura de que no es otra de sus manipulaciones?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 08/01/19 (2)

Centro médico - 08/01/19 (2)

08 ene 2019

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 08/01/19 (2)" ver menos sobre "Centro médico - 08/01/19 (2)"
Programas completos (1178)

Los últimos 1.191 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios