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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 07/02/18 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-Te ha sonado el móvil. -Sí, luego lo miro.

Si fuera importante me llamarían.

-¿Y si es una madre

que te tiene que preguntar algo superurgente de un niño?

-Yo creo que es aquí. -Sí.

-Si os queréis sentar... -Vale.

Pues eso, que me llamarían, hija. No pasa nada.

-¿Quieres que te lo lea yo? -Pues no. No hace falta.

A ver quién es. ¡No puede ser!

-Pero ¿qué pasa, cariño, ahora? -Desde hoy hasta el día 15,

el 50 % de descuento en todas las prendas de nuestra tienda.

-Qué payasa eres. -¡Qué graciosa!

-¿Y a ti qué te pasa, hija?

¿Qué pasa, que preferías venir sola, no?

¿Por eso estás así? ¿O qué? -Estoy normal.

Pues sí. Es que no entiendo por qué tenéis que faltar los dos al trabajo

para venir a acompañarme como si fuera una cría.

Ya soy mayorcita.

Mis padres se conocieron en la universidad.

Empezaron a salir, se casaron, nos tuvieron a mí y a mi hermano pequeño.

Llevan 25 años juntos. Es una pasada, ¿verdad?

Hasta trabajan en el mismo cole.

Se nota un montón que nos quieren.

Lo que empiezo a dudar es si se quieren entre ellos.

Bueno, pues ¿qué ocurre? Es una tontería. No...

-No es ninguna tontería.

Desde hace un tiempo se le está cayendo el pelo.

-¡Mamá! Ya soy mayorcita, ¿no?

Lo puedo contar yo.

-No sé, últimamente Patri está muy rara;

contesta mal, sobre todo a su madre, y es que no es propio de ella.

No sé, supongo que será por su problema.

Espero que el doctor nos pueda ayudar porque nos tiene preocupados;

muy preocupados.

Quítate el gorro, que te voy a explorar.

Hemos probado ya con algunos productos para la caída del pelo.

Pero nada, sigue igual. -O peor.

Sí. Hay claros signos de alopecia en toda la parte occipital.

Y además hay cabellos de longitudes irregulares.

Déjame ver...

El cuero cabelludo también está dañado.

¿Te pica o te escuece? No. Qué va.

Bueno: vamos a pedir una analítica de sangre

y una muestra de descamación del cuero cabelludo.

Con la analítica comprobaremos, por ejemplo, si hay hipotiroidismo.

El cabello fino y seco, o la caída del mismo,

puede ser uno de sus síntomas.

Por otro lado, con la muestra de la descamación,

analizaremos la posible presencia de alguna enfermedad

producida por hongos, como la tiña.

Hasta que no tengamos los resultados no vamos a poner ningún tratamiento.

Sí te pido que tengas cuidado al peinarte

y que no uses productos fuertes como tintes o planchas del pelo.

Tengo cuidado.

Bueno. A ver, no tiene por qué ser nada grave.

Pero la caída del cabello puede ser un síntoma de alguna enfermedad.

¿de acuerdo?

Así que voy a pedir una biopsia del cuero cabelludo

para ver cómo está el tejido capilar y los folículos pilosos.

Te citarán para que vengas a hacerte la biopsia

y ahora vendrá una enfermera a tomarte las muestras. ¿De acuerdo?

-Hola. Buenos días, Raquel. -Hola, buenos días.

-¿Qué tal estás, todo bien? -Todo bien. Sí.

-Fenomenal. -¡¡Aah!!

¡Perdón!

Eh, perdona, Cabrera, perdona.

Sí. ¿Te ha manchado la camisa o algo?

Dímelo y te pago la tintorería.

Da igual. Da igual, déjalo. Voy a cambiarme.

Eh, ¡lo siento!

Rubén Cabeza llega al hospital por problemas respiratorios

que le provocan sensación de falta de aire,

además de tos y mocos.

Pero ¿qué te pasa, Rubén? Respira, ¿vale? Tranquilo.

-Ay, hola. -¿Os puedo ayudar?

-Sí. Un médico, por favor. -De acuerdo. ¿El nombre?

-Rubén.

-Pues Rubén y yo somos muy amigos.

Hace unos años teníamos una banda de "folrock",

que la verdad no era ninguna tontería.

"Tabaco Chino" se llamaba.

El caso es que bueno, en fin, hace unas semanas

ha estado durmiendo en el sofá de mi casa

porque, bueno, se ha separado de la mujer

y, sinceramente, como no se vaya pronto,

me voy a acabar separando yo también.

-Yo soy asmático. Aparte he tenido algo de neumonía.

Pero vamos, nada grave. -Ya. ¿Es usted fumador?

-Mogollón, fumo mogollón. -Mogollón, vamos.

Si es que antes de entrar al hospital se quería fumar un cigarro.

-Hala, vamos a poner las cartas boca arriba.

El tabaco bueno no es pero tampoco es tan malo como ustedes lo pintan, ¿no?

Porque vamos a ver: la bronquitis, ¿eso no es inflamación?

¿Eso qué tiene que ver con el tabaco?

¿Me entiendes lo que te digo? -Perfectamente.

Rubén, vamos a pasar aquí, a la camilla para auscultarle

y le cuento ahora.

Vamos a ver: la principal causa de la bronquitis crónica es el tabaquismo.

Los alveolos pierden su capacidad para contraerse, expandirse,

las paredes de las vías respiratorias se engrosan, se inflaman

y así podría continuar todo el día.

Vale, de acuerdo.

Bueno, se pueden escuchar sonidos crepitantes.

Lo que nos indica que probablemente tengas una infección.

Aparte de la febrícula que presentas y bueno,

pues la saturación de oxígeno también la tienes baja. Sí.

-¿Una neumonía, no? -Eso o una bronquitis.

Bueno, de todas maneras,

para averiguarlo vamos a pedirte una radiografía de tórax,

una analítica y una gasometría.

Días más tarde, y tras realizarle una biopsia del cuero cabelludo,

Patricia regresa al hospital para conocer el resultado de las pruebas.

Sentaros, por favor.

Bueno, pues ¿cómo estás? Bien.

-Patri, no estás bien.

-Lo sabré yo mejor que tú, ¿no? -Vale, cariño, venga.

-Estoy bien. Lo que pasa es que, con los exámenes y con esto...

Pues estoy nerviosa, pero vamos, que se me va a pasar.

-Pues al principio ninguno de los dos nos dimos cuenta

del problemaque tenía Patri.

Porque se tapaba las calvas: con su pelo, con gorros...

Pero la cosa ha ido a peor y, bueno, ahora es evidente.

Ella es muy, muy autoexigente

y está con los exámenes de acceso a la universidad,

yo creo que está muy nerviosa;

porque se mete en la habitación y no sale para nada.

¿Y qué quieres estudiar? Educación Primaria.

-En la familia todos llevamos la docencia en la sangre.

Además Patricia saca todo matrículas, ¿verdad?

-Sí. Muy bien.

Eso está muy bien.

Pero hay que saber controlar el estrés.

Porque igual que puede ayudarnos, nos puede perjudicar.

El estrés académico que sufren los estudiantes,

del mismo modo que activa para conseguir los objetivos, en exceso,

puede traer complicaciones físicas y psíquicas.

Para combatirlo es recomendable llevar una buena alimentación,

hacer deporte y planificar bien el tiempo para poder descansar.

¿Entonces es por el estrés?

Bueno, los análisis han sido normales

y no parece que haya otro motivo.

Aunque, aunque el resultado de la biopsia de los folículos pilosos,

que es la zona donde crece el pelo, pues sí está dañada.

Hay algunos que son más pequeños de lo normal

y otros que están torcidos y con restos.

-Pero ¿qué quiere decir con eso, doctor?

Pues que, si hubiera sido una caída espontánea,

no habría trocitos de pelos como, como arrancados.

Doctor, no lo entiendo muy bien.

¿Se refiere a que a lo mejor estoes posible

por usar un cepillo de mala calidad o algo así?

No. Lo dudo. ¿Y entonces?

-Yo mañana tengo un examen y tengo que estudiar una barbaridad.

-Tranquila, ¿dónde vas? -Perdona.

¡Patri! -Hija, ven.

¡Patri! Cariño, espera.

Espérame aquí. Espera. A ver, ¿qué te pasa?

-Pues que el médico me ha dicho que estoy estresada. -Sí.

-Pues ya lo sé yo, que estoy estresada.

Me voy a casa a estudiar que es lo que tengo que hacer, ¿no?

-A ver, escúchame: sea lo que sea, sí te pueden ayudar.

No puedes seguir así, ¿vale? Nos tienes muy preocupados.

Nana... ¿no te das cuenta, cariño?

-Papá. El que no se da cuenta eres tú.

-Pero ¿cuenta de qué, Patricia?

-Vale.

-¿Que no me doy cuenta de qué?

Pasa.

-Perdón. Es que ya sé lo que me va a decir. Y tiene razón.

Te los arrancas tú, ¿verdad? Sí.

-¿El qué? ¡Cariño! ¿Qué dices? -¡¿Cómo?! Cariño...

Siéntate, por favor, Patricia.

¡Pero cielo! -Venga, Cariño, siéntate.

Tranquila, ¿eh?

Me gustaría que hablases con Lucía, la psicóloga del hospital.

Seguro que si se lo pido nos hace un hueco hoy mismo.

Te ayudará, ya lo verás. Lo dudo, pero bueno.

Bueno, tú confía.

El radiólogo realiza una radiografía de tórax a Rubén

para estudiar el origen de sus problemas respiratorios.

La radiografía de tórax, como podemos ver,

nos muestra una "biolograma " bilateral.

Y todo apunta a una posible neumonía.

También hay datos destacables a tomar en cuenta de la gasometría,

que nos muestra que tiene una hipoxemia.

La hipoxemia es un estado de disminución del oxígeno en sangre.

Probablemente provocado por la insuficiencia respiratoria.

Esto conlleva a un poco intercambio de oxígeno en sangre

y por eso presentas esta sensación de decaimiento que tienes. -Ajá.

-Lo que la radiografía nos muestra es que tienes una posible neumonía.

Eso, sumado con la hipoxemia,

lo mejor es que te quedes ingresado, Rubén.

-Hombre, yo es que no contaba con eso.

Yo preferiría no dormir en el hospital.

-Confía en mí, Rubén. No se preocupe, va a salir todo bien.

Vamos a poner un tratamiento con antibióticos, terapia con oxígeno

y bueno, le tendremos aquí controlado.

-Pff, si no hay otra opción... -Fenomenal.

Bueno, si te parece voy a ir gestionando

para que le asignen una habitación... -Perfecto.

-Oye, que ya, ya que te tienes que quedar aquí ahora, ¿vale?

Y estás en buenas manos,

yo voy a aprovechar y voy a tirar para casa. Y ya nos vemos mañana.

-¿Qué dices, dónde vas? -¿Qué pasa?

-¡Que no, que no te vayas con la Nuria!

-¿Pero cómo que no? -Chiquillo, que te quedes, hombre.

Espérate hasta que me encamen y que me traigan la cena...

y ensayamos unos temitas. -¿Ensayamos unos temitas?

-Sí, hombre sí. -Rubén, por el amor de Dios.

Pero ¿Qué vamos a ensayar, Rubén?

Pero que vamos, estamos en un hospital.

¿Qué vamos a ensayar?

Además sabes perfectamente el ambientito que tengo en casa,

con Nuria, por favor. -Jo, chiquillo, otra vez.

¡Qué pesadito con Nuria! Venga, hombre.

Mira, tú sabes perfectamente que yo me habría quedado contigo.

No, no. Ni ajá ni jojó.

-Vale, sí. Bueno, vale. Bueno, ya está.

Doctor, que... Bueno, como...

Aprovechando que ya se tiene que quedar él y tal, yo me voy a ir.

Si no le importa ya vengo mañana sin ningún problema, ¿vale?

-Muy bien. -Ven, tranquilo, ¿vale?

-Venga...

-Bueno, pues yo soy lucía...

Tras la petición del doctor Blanco,

Lucía atiende a Patricia,

la paciente con posible estrés académico.

-Bueno, pues sentaros.

¿Estás bien ahí?

-Sí, perfecto, gracias. -Vale.

Mira, ya me ha comentado el doctor Blanco lo que te pasa,

y quiero que sepáis que tiene un nombre, se llama tricotilomanía.

Los pacientes que padecen tricotilomanía

lo que sienten es la ansiedad, el impulso de arrancarse el pelo.

Ellos saben que no está bien, pero les alivia de alguna manera.

Y también tiene cura. -Perdón, disculpe.

-Sí. -Ya lo silencio.

-Vale. -No, deberías cogerlo.

No sea que alguien te eche mucho de menos.

-Bueno, ya está, cariño. Vamos a seguir, ¿vale?

-Venga, Patricia.

-¿Os importaría dejarme un ratito a solas con Patricia

y así hablo con ella?

-Venga. -Vale.

-La verdad es que estamos mucho más tranquilos

de que la psicóloga esté atendiendo ya a Patricia.

Sinceramente no sé cómo hemos llegado a esto.

Yo creo que mi mujer y yo deberíamos haber hablado antes con ella.

Para un padre es muy triste ver a su hija en un estado así.

-Bueno, le he pedido a tus padres que salieran porque me parece que...

No sé, que estabas un poco estresada con ellos.

¿Va todo bien con tu familia? -Sí, sí.

Lo que pasa es que están encima mío todo el rato. Pero es solo eso.

-¿Pero están encima con tu vida en general o por los estudios...?

-No, no, no. Si ahí no hace falta. Si me estreso yo sola.

No es cosa suya. -Vale.

Mira, me gustaría pasarte un test, expone algunas situaciones,

en las que has podido tener ansiedad,

y el impulso de quererte arrancar el pelo, ¿vale?

Y me gustaría que las mirases para ver si te resulta alguna familiar.

-No, mira. Es que no me hace falta.

Que sé cuándo empecé a arrancarme el pelo.

-¿Sí? -Sí.

-¡Ah, ah, ah!

-¿Qué le ocurre? -No puedo... No puedo.

-¿No puede respirar? -No puedo.

-Tranquilo, tranquilo, tranquilo. Doctor...

Le cuesta respirar. -¿Sí?

Vamos a ponerle oxígeno...

A ver, tranquilo, Rubén.

Tranquilo. Eso es. Trate de respirar con normalidad y relájese.

Parece que tiene fiebre alta. -¿Le tomo la temperatura?

-Sí. Muy bien.

-39 de temperatura. -¿Sí?

Pues vamos a ponerle aerosoles, corticoides intravenosos

y claritromicina.

-Muy bien. Enseguida. -Tranquilo, Rubén. Eso es.

Respire, muy bien... Así.

Eso es. Tranquilo. Lo está haciendo muy bien.

¿Y cómo has visto a Patricia? Bueno, ha sido una primera sesión,

y ella me ha dicho que sabe de dónde le viene la conducta compulsiva

pero no me lo ha querido decir. Ya.

Tendrá que seguir con las sesiones, ¿no?

Pues sí.

Ahora sobre todo lo que hay que hacer es darle herramientas

para que sepa cómo frenar el impulso de arrancarse el pelo.

Increíble, ¿eh?

Cómo podemos llegar a hacernos daño a nosotros mismos.

Bueno, es igual que la gente que bebe,

que la gente que fuma o que come demasiado.

Lo que pasa que eso está más aceptado socialmente.

Visto así, tienes razón.

Oye, gracias por haberla atendido.

Me voy, que he quedado con Ramón y con Berta para comer.

¿Quién es Berta?

¿Hablas en serio? Sí.

Pues debes ser la única que no lo sabe.

A ver: se pasan todo el día juntos.

Y yo veo a Ramón como más ilusionado.

Hasta parece más joven. ¿Ah, sí?

Entre tú y yo: yo no sé qué les hace gracia,

que están todo el día riéndose y mira: mientras haya química...

Pues sí. Qué bonito.

Bueno, que insisto, gracias por atender a Patricia

y me voy, que llego tarde. Vale. Adiós.

Em... Que me la llevo. Hasta luego.

Adiós.

Rubén, el paciente con problemas respiratorios,

aparentemente causados por una neumonía,

está más recuperado tras la crisis sufrida la noche anterior.

-¡Hombre! -¡Eeeh!

-¿Te han dejado venir? -Jaja. ¿No te dije que vendría, eh?

Anda que... ¿Qué tal? Ya me han comentado, ¿no?

Que anoche casi te mueres.

-Me tendría que haber muerto para que te remordiera la conciencia.

-No, venga, en serio, ¿estás bien?

-Me encuentro bien. este médico es un fenómeno.

-¿Sí? -Muy bueno.

-Mira, hablando del rey de Roma. -¡Hombre!

-Hola. -¿Qué hay, hombre?

-¿Cómo vas? -Aquí, hombre.

-¿Qué tal Rubén, cómo estamos?

-Oye, que muchísimas gracias por todo.

-No hay de qué, hombre. Es mi trabajo.

Escucha: vamos a tener que seguir revisando más pruebas.

Sobre todo para saber qué es lo que tienes

y ponerte el tratamiento adecuado.

¿OK? -Estoy entregado.

-Me parece muy bien.

Voy a avisar a una enfermera para que prepare la espirometría.

-Lo que usted diga. -Hasta ahora.

-Hasta luego. -Adiós.

-A pesar del empeoramiento de anoche, sigo pensando que Rubén

padece algún tipo de neumonía atípica.

Vamos a realizarle una batería de pruebas

para ver si damos exactamente con lo que tiene.

Y ya, para terminar, sopla bien fuerte.

Eso es. Muy bien. Ya está. Fenomenal.

Bueno, pues los resultados parecen compatibles

con una enfermedad restrictiva.

Realmente no nos aportan muchos datos.

Así que vamos a ampliar el estudio con una tomografía.

Ya puedes retirarlo, Mar. -Lo que usted diga.

-Pues muy bien. Bueno, nos vemos en un ratito.

-Venga. Hasta luego. Adiós.

-Hasta luego. -Adiós.

-¿Bueno, qué? Yo te veo muy bien. -Yo me encuentro bien.

-¿Sí? -Sí.

Nada, que a partir de ahora esto va para arriba.

¿Te acuerdas de la última maqueta que grabamos? -Sí.

Hace ya cuatro años pero sí, sí. Me acuerdo, ¿qué pasa?

-La mandé a un concurso. -¿Que has hecho qué?

-¿Me estás oyendo? -Pero un momento, pero ¿qué dices?

-Sí, sí. Y nos han seleccionado.

-Un momento, un momento. Pero... Pero ¿cómo que nos han seleccionado...?

Pero, ¿que pasamos ya a la siguiente...?

-No. No, no. Que nos vamos a tocar a Nashville, a Tennessee.

¡¿Cómo?! -Lo que estás oyendo.

-Pero..., un momento. Pero un momento, un momento.

Pero ¿qué vamos a tocar? -Pues chiquillo, ¿qué vamos a tocar?

Pues ¿qué vamos a tocar? Pues los temas de la maqueta.

¡Ahí va! ¡En Nashville!

Si lo que tocamos es bueno, vamos a dar el pelotazo. Es igual.

-Hola, Cielo. Perdona el retraso, cariño.

Que tenía reunión con la madre de un alumno un poquito complicado.

¿Qué tal? Cuéntame.

-Te lo podrías currar un poco más, ¿no?

-¿El qué? -Lo de las excusas. No sé.

-Vamos a ver, Patri.

Espero que me hayas llamado para explicarme de una vez ya

lo que te pasa conmigo.

No he querido preguntarte delante de tu padre y de tu hermano.

Pero no soy tonta y sé que te pasa algo.

-No, ya lo sé que no eres tonta. Y yo tampoco.

-¿Entonces qué?

-Pues que te he llamado porque la psicóloga me ha dicho

que tengo que gestionar el motivo por el que empecé a tirarme del pelo.

-Bien. ¿Y qué? -Pues que tiene que ver contigo.

-¿Conmigo? -Sí.

-¿Y qué pasa, hija?

-Pues que hace unos meses..., salí antes de clase

y me fui al centro comercial con mis amigas.

Y cuando estaba bajando del bus, te vi metida en un coche,

besándote con otro hombre. Con uno que no es papá.

-A ver, hija. -¿Cómo explicas eso?

-Bueno... -¿Eh?

-Yo te lo puedo... -¡No!

-Te lo puedo explicar, Patri. Escúchame.

-¡Ah, me vas a decir que es mentira! -A ver, Patri...

-Y yo no... No. Es que... A ver, ¿y qué hago con esto, mamá?

-Patri... -¿Qué hago con esto?

-¡Hija, que lo vamos a hablar, no pasa nada!

-¡Déjame!

-¿Qué te pasa? -No. ¡Es que no sabes lo que es!

-Cariño, ¿qué estás haciendo? -No sabes lo que es...

-Pero...

-Llegar a casa y verte dándole un beso a papá. Un beso de mentira.

Porque es mentira, porque no le quieres.

Porque le estás poniendo los cuernos. -Pues claro que le quiero.

No. Te estás confundiendo.

-Porque es que ¡Yo no sé cómo no se te...

-Pero escúchame.

-¡Cómo no se te cae la cara de vergüenza!

-Oye, ¿escúchame, cariño! ¡Que lo puedes hablar conmigo!

-¡Que no te acerques a mí! ¡Que no quiero!

-¡Pero bueno! -Que no...

-Me estás asustando. ¿Qué te pasa?

-¡Que has destrozado una familia, eso es lo que me pasa!

-¡Que no! Que no es lo que... Que no lo entiendes.

-¡Que mi madre está por ahí...

-Cielo, escúchame. Tranquila.

¿Qué te pasa, mi amor? ¡Eh, eh!

¡Pero bueno! -Por favor...

-Venga, vamos al médico, anda. ¡Eh, ya está!

Toma. No es mucho,

pero para compensar la infusión de ayer.

De verdad, Ramón, no tenías que haberte molestado.

Eh, ¿tienes un minuto para charlar?

Eh, bueno sí. Tenía pensado irme, pero sí.

¿Qué pasa? Verás, quería disculparme.

Si es por lo de ayer, Ramón, de verdad;

que ha sido un accidente y para mí no tiene mayor importancia.

No. Por lo de ayer también.

Pero básicamente porque mi comportamiento contigo

en estos últimos meses

no ha sido de lo más elegante.

Ni de lo más adecuado tampoco.

Sabes que han sido unos meses difíciles, pero bueno,

tú eres un buen tipo

y creo que Lucía está contenta contigo,

así que para mí eso es lo importante y lo que cuenta.

Y quería que lo supieras; que lo siento.

Pues muy bien. Disculpas aceptadas. Gracias.

Y ahora te dejo, que tengo que ir a trabajar.

Muy bien. Luego nos vemos. Y gracias.

Patricia, la paciente con tricotilomanía,

acude a Urgencias hiperventilando, con náuseas y mareos.

Hola, doctor.

¿Qué ha pasado? Pues no lo sé, hijo.

Está muy nerviosa, no respira bien...

¿Cuánto? 36,5.

Prepara para analítica de sangre. Muy bien.

¿Desde cuándo está así? Pues hace un ratito.

Estábamos ahí en el parque hablando y se ha puesto cada vez peor.

A ver, Patricia, ¿has tenido algún síntoma previo?

Sí. Mareos y diarrea y la cara como de cartón.

-No sabía nada, hija.

-Es que tenía otra cosa más importante que solucionar.

-Venga. Vale, no te preocupes.

La paciente ha llegado con hormigueos en la piel,

fatiga y mareos.

Además está hiperventilando y presenta náuseas, vómitos y diarrea.

Mientras esperamos los resultados de los análisis,

le hemos puesto suero y medicación para la ansiedad y las náuseas.

Rubén se somete a una tomografía computerizada de alta resolución

para investigar la causa de sus problemas respiratorios.

La tomografía nos muestra un patrón empedrado,

cosa poco común en una neumonía;

a pesar de la fiebre y la dificultad respiratoria,

no estamos ante una neumonía.

A estas alturas lo único que nos queda por hacerle

es una fibrobroncoscopia y una biopsia

para ver si damos con el diagnóstico.

Rubén es sometido a una fibrobroncoscopia con biopsia

para buscar el origen de su enfermedad.

Esta intervención consiste básicamente

en introducir un tubo a través de la nariz a la garganta

para tomar una muestra del material alojado en los pulmones.

En el caso de Rubén hemos encontrado un líquido atípico,

con aspecto lechoso.

Pero ya hemos realizado un primer lavado broncoalveolar.

Para saber exactamente de qué se trata,

vamos a realizar un estudio con tinciones específicas

y exámenes microbiológicos.

Bueno, ahora vuelvo con la intervención.

Más tarde, la medicación hace efecto y Patricia parece encontrarse mejor.

-Vaya sustito que me has dado, ¿eh?

Escúchame, anda.

Antes tenías razón. Es verdad que estaba en ese parking.

Pero no le estaba poniendo los cuernos a tu padre, hija.

No me creo que te vaya a contar esto.

Pero bueno, yo creo que ya eres mayor y es mejor que lo sepas.

Mira, tu padre y yo..., tenemos un trato:

tenemos una relación un poco especial, diferente.

Poco tradicional... -¿Qué quieres decir?

-A ver, mira, hace unos años, antes de que tu hermano naciera,

tuvimos una crisis gorda.

Nos conocemos desde hace más de 25 años, hija.

Nos queremos muchísimo.

Pero bueno, nos dimos cuenta de que los dos estábamos necesitando

conocer a otras personas.

Y bueno, pues poco a poco, con mucho diálogo

y sobre todo con mucho amor, cielo, aunque no te lo creas,

pues fuimos abriendo la relación y creando nuestras propias reglas.

-O sea: ¿que os liáis con otras personas?

-Bueno, es una manera de decirlo. Pero eso no es lo importante, cariño.

Lo importante es que tu padre y yo estamos mucho mejor gracias a eso.

De verdad, créeme. Yo elijo a tu padre cada día.

Él es el amor de mi vida, de verdad. -Y ¿papá está de acuerdo con esto?

-Fue él quien lo propuso, cielo.

De verdad que lo siento muchísimo

que lo hayas pasado tan mal por todo esto.

Pero es que no me podía imaginar que me hubieras visto.

Tu padre y yo tenemos siempre mucho cuidado con todo esto;

lo siento de verdad, cariño. -Madre mía...

-Perdóname, cielo.

-Está bien, está bien...

Rubén continúa a la espera de los resultados del análisis

del líquido alojado en sus pulmones.

-Está bien, está bien. -No, bien no. ¿qué pasa, hombre?

-No, nada, nada. -¡Uuu!

-¿Qué? -Bronquitis. Bronquitis.

-Que no, hombre, que no. -Que sí, hombre sí.

-Cuidado, mira.

-Hola. -¡Hombre!

-¿Qué tal? -¿Qué tal, doctor?

-bueno, chicos. Te comento, Rubén.

Tengo los resultados de los análisis. -Ajá. Magnífico.

-Vamos a ver: el líquido que hemos encontrado en el pulmón,

la tinción nos ha mostrado que contiene gran material graso

y proteico.

Esto nos ha dado la pista realmente de lo que tienes.

Y tienes una proteinosis alveolar pulmonar.

La proteinosis alveolar pulmonar es una rara enfermedad

donde material hipoproteico se acumula en los alveolos;

a pesar de que es fastidiosa, no es grave.

Esto se puede solventar con un tratamiento de antibióticos

y varias sesiones de lavado broncoalveolar

y la tendremos controlada.

¿Y?

-Y tendrás que guardar reposo mientras practicamos los lavados.

Y pronto podrás hacer una vida normal.

-¿Usted cree que en un mes y medio podré estar bien?

-Eso espero. Espero que sí. -Vale. Perfecto. Magnífico.

Esa es una buena noticia.

-Voy a ir a preparar la primera sesión de lavado.

¿De acuerdo? Venga.

-Muchas gracias por todo. -De nada, hombre.

-Muchas gracias, doctor. -Nada.

-Muchas gracias.

-Bueno, ¿qué?

Mejor, ¿no? -Sí, sí.

-Oye, mira, ahora que parece que ya está la cosa controlada,

te quería decir una cosa.

Mira que..., que no voy a ir a Nashville.

-¿El qué? ¿Qué dices? Estás de coña, ¿no?

-No. No lo estoy.

No lo estoy, tío. Lo he estado pensando bien y ¿sabes? Mira,

sería la leche, ¿vale?

Pero Rubén, tío, ya no tenemos una edad para estas cosas.

Y lo sabes.

Además, mira,

tendría que pedir permiso a mi jefe, pedirme unas vacaciones,

discutirlo con Nuria.

Y total vamos a ver: ¿para qué, Rubén? ¿Para qué?

¿Para estar haciendo el ridículo un ratito en Nashville?

Que no, tío, que no.

Que Rubén, que eso ya pasó. -No me estás hablando tú.

No me estás hablando tú, Paco, te conozco perfectamente. No, tío.

Estás hablando en boca de Nuria.

Que te está metiendo esas cositas en la cabeza, sí, tío.

-No. -Sí, sí. Que yo lo sé, hombre.

Bueno es que... que tenéis una relación muy tóxica.

-Mira: ¡Nuria no es ninguna tóxica, ¿entiendes?!

Es una tía madura. ¿Eh?

Al contrario que tú, que parece que tienes 15 años.

¿Y sabes? ¡Por eso te dejó Marta! ¿Eh? Que parecía tu madre.

Y tú ni te dabas cuenta.

-Paco. -¿Qué?

-¿Te acuerdas de lo que nos prometimos en el último concierto?

-Mira, Rubén, vale.

No me vengas ahora con cositas de críos.

-Que nunca dejaríamos de luchar por nuestros sueños.

-Oye, mira: Nuria me ha comentado que...,

que si te puedes buscar otro sitio.

¿Lo entiendes, no?

¿Te parece bien?

-Claro. Sin problema.

-Bueno, venga. Adiós. Que te mejores.

El doctor Blanco ya dispone de los resultados de la analítica.

Hola. Hola, doctor.

¿Qué tal? Mejor.

Un poco débil todavía.

Te cuento: en los análisis no hay nada destacable.

Bien.

Patricia, ¿te estás tomando la medicación

que te mandó el psiquiatra? Al principio sí.

Pero luego dejé de tomarla porque no me hacía nada.

-Pero hija...

Lo que le ha ocurrido a Patricia se conoce como

síndrome de retirada de antidepresivos.

Como su nombre indica,

esto ocurre cuando se interrumpe de forma brusca

la toma de esta medicación.

Al igual que no es aconsejable automedicarse,

tampoco lo es detener, sin supervisión,

el tratamiento prescrito por el médico.

Estos síntomas los provoca el propio cuerpo

por la falta del fármaco que se le ha quitado.

Pero doctor, si yo le juro que es que no sentía nada.

Pero tu cuerpo sí. Por eso hay que darle tiempo.

Vamos a reintroducir el fármaco de forma gradual.

En dosis bajas y seguirás con las sesiones con Lucía.

-Muy bien. Muchas gracias, doctor. Por todo.

Verás cómo mejoras.

Y aunque ese gorro te queda muy bien estarás mejor sin él, ya verás.

-Claro. -Una cosa, doctor.

¿Usted a qué hora sale? En una hora, ¿por?

-No. Si no es por mí. -¡Pero Patri!

¡Por favor!

Pero ¿estás tonta? Perdone, doctor.

No. No hay problema. Anda, ya te vale.

Adiós. Hasta luego.

Muchas gracias.

¡Patri! Pero bueno...

Rubén descansa en su habitación y el doctor Cabrera está con él

para darle el tratamiento a seguir a partir de ahora.

-Perdón, doctor.

-Nada, tranquilo, que estabas ahí entretenido.

Venía para darte instrucciones sobre cómo íbamos a llevar el tratamiento.

-Ah.

-El tratamiento tienes que seguirlo a rajatabla.

Al pie de la letra, Rubén. Si te quieres poner bueno.

Vamos a empezar con una terapia inhalada,

que iremos alternando por semanas con sesiones de lavado pulmonar.

Como el que te hemos hecho aquí en el hospital.

Y calculo que aproximadamente en un mes o así estarás bien.

-Vale. Ya no tengo prisa.

-Eso sí, muy importante: tendrás que dejar de fumar.

De tabaco, cero. -Lo haré.

Aunque yo sé que no es tan malo. Pero lo haré.

-Me parece muy bien que lo hagas. Y sí, es muy malo.

-Doctor, eres un fenómeno. -Gracias, Rubén.

Venga, hasta luego.

¡Hola! ¿Qué tal, tomando el aire?

Sí. Me acaban de anular una consulta, así que bueno.

Pues a eso he venido yo.

Está ardiendo este café. Vaya.

Una cosita. ¿Has visto a Patricia?

Sí. Sí la he visto

y la verdad es que parece que ha dado un paso importante

porque no solo tenía estrés por los exámenes.

Que te quería preguntar una cosa. No sé si...

Dime. La amiga de Ramón, Berta,

¿tú sabes el apellido? Ni idea. ¿Por?

Porque..., no sé; estaba pensando si era una amiga nuestra,

una mamá del cole...

Es que el otro día hablé con Ramón y no me dijo nada. No sé.

Bueno, igual le cuesta todavía hablar de su vida privada.

Ya sabes cómo es. Ya, ya.

Dale tiempo. Sí.

Bueno, pues nada que ya recojo y me voy.

Muy bien. Yo me quedo un ratito, a ver si me caliento con esto.

Pues que te sea leve. Hasta luego.

Hola. Hola.

¡Ramón!

Oye. Eh..., quiero darte las gracias.

Las gracias por tus palabras que has tenido los otros días

y también decirte que, que sepas que, por lo menos yo,

no tengo pensado en ningún momento sustituirte con respecto a tu familia

Ya. Y cualquier cosa que necesites,

que sepas también que puedes contar conmigo.

Lo que sea. Pues muchas gracias. ¿eh?

¡Hola! Hola.

-¿Y este contuvernio a qué se debe? Nada.

Aquí, hablando de nuestras cosas. Sí.

Bueno, que no os molesto más. Que me voy, que tengo algo de prisa.

-Vale. -Muy bien.

Os veo mañana. Perfecto

-Hasta mañana.

-Ah, y recuerda que me debes una infusión.

-Ah. Te la debo, te la debo. -Vale.

-¿Qué, qué ha pasado? -Nada, bien. Todo muy bien.

-¿Sí? -Sí.

Al parecer hemos enterrado el hacha de guerra.

-Oye, pues me alegro. -Y yo. ¿Vamos?

-Sí, sí.

-¿Te duele? -Sí, sí.

-¿Mucho? -Sí.

¡Ay! -¿También?

-Despacito, doctora, despacito.

-Hay signos de úlcera gástrica.

Y lo que más me preocupa es que hay sangrado activo.

-Como palpitaciones. -Vale, a ver.

-Está hipotenso. -Vale.

Pues pide una transfusión, hay que estabilizarlo.

Porque podría entrar en shock.

Tengo una duda con una cosa de mi hija.

¿Cuándo se puede considerar que una pareja es pareja?

Cuando no tiene miedo a decir delante de toda la gente

y todos tus amigos que sois pareja,

cuando vas a una fiesta y no te trata como si fueras una desconocida...

-Oye, Soto, ¿en qué momento te diste cuenta que, que lo tuyo con Basir

no iba a llegar a ser una relación? -¿Y eso a qué viene?

-No esperaba verte nunca más, la verdad.

-Bueno, he venido a traer a un amigo que no se encontraba muy bien.

-¿Cómo es el dolor, por favor? -Me va del pecho hacia la espalda.

Pero no puede ser por la droga. -Sí. Sí que puede ser, sí.

Álvaro tiene la presión arterial más alta en el brazo izquierdo

que en el derecho.

Lo que suele ser un indicativo de un fallo en la arteria aorta.

-Mira, todo esto lo he hecho yo, ¿eh?

-¡Marta! ¿Qué haces aquí?

-Tengo un par de colegas que trabajan en una editorial de cómics

y, y digo, bueno,

pues igual les puedo poner en contacto.

-Eso no va a pasar, ¿vale? -Como que no.

Subtitulación realizada por Teresa García Román

  • Centro médico - 07/02/18 (2)

Centro médico - 07/02/18 (2)

07 feb 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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