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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 05/12/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-¿Quieres parar un momento? -¿Qué quieres que te diga?

-Vamos a hablar un momento. ¡Vamos a hablar!

-¡Qué no es el momento, que es demasiado precipitado!

¿Demasiado precipitado?

Sí.

Creo que debemos conocernos algo más.

Me vas a venir ahora con el rollo del miedo al compromiso, ¿verdad?

-No. No es el miedo al compromiso.

Pero lo mismo hay cosas que no me cuentas.

-¿Que hay cosas que yo no...? -Ya estamos con la sonrisita, ¿no?

Ya estamos con la sonrisita. Ya, vale.

Vale, vale. Mira, escúchame.

Vale, vamos a dejar el tema.

Vamos a dejar de hablar del tema, yo no lo voy a sacar,

pero quiero que me des una respuesta dentro de una semana, ¿de acuerdo?

¿Te parece bien? -No, no, no, no, no.

-Sí, sí, sí. -No, no, no, por favor. No, no, no...

¡No, por favor!

-Guillermo, ¿qué pasa? -No, no, no, no, no.

¿Qué pasa?

Que no veo por el ojo izquierdo, Raúl.

¿Cómo que no ves por el ojo izquierdo?

Que no veo por el ojo.

Guillermo acude a Centro Médico

porque ha perdido bruscamente la visión de su ojo izquierdo.

Pero por este no veo nada, que no.

-Vale, tranquilo.

Ya verás, que con la mala suerte que tengo...

Ya verás.

Escúchame. Eres fotógrafo, no médico. No saques conclusiones,

-Pero mira, que es que por este...

¿Exagerado?

Exagerado y tremendista.

Que yo le quiero mucho; pero a veces me saca de quicio.

Es tan dramático que, en lugar de fotógrafo,

tendría que haberse metido a actor.

-¿Qué pasa, qué pasa? ¿Cómo va...?

-Mira, mira.

Por este ojo he perdido la visión. No, no veo.

-No ve nada.

Bueno, yo pido cita en Urgencias y vosotros a la sala de espera, venga.

Vale. Gracias.

Ya verás, que con la mala suerte que tengo,

me pasa como a mi madre.

Pues no sé doctora ha sido de repente.

Hemos salido de comer,

y pensaba que me había dado el sol en el ojo y que era un destello,

pero sigo sin ver.

-Vale. Tranquilo, ¿de acuerdo?

Que ponerte nervioso no nos va a ayudar.

-vale. -¿Vale?

A ver, muy importante:

¿estás diagnosticado de alguna enfermedad

o estás recibiendo algún tratamiento?

No, no. Yo no.

Pero mi madre tiene esclerosis múltiple.

OK.

Pues le pasó lo mismo que a mí.

De repente dejó de ver por un ojo, y prueba va, prueba viene y...

esclerosis.

Se pincha un tratamiento,

pero de vez en cuando tiene brotes.

Lo lleva como puede.

Por este no veo nada, doctora.

No veo nada.

Por este sí le sigo el movimiento.

Pero por este no veo nada.

-Vale, vale, tranquilo. Tranquilo, tranquilo, no pasa nada.

No pasa nada, ¿de acuerdo?

Vamos a ver, Guillermo.

Necesito hacerte un estudio, ¿de acuerdo?

Voy a descartar que pueda tratarse de alguna enfermedad autoinmune.

Vale.

¿Vale?

En la exploración neurológica no he encontrado nada llamativo,

lo cual es una buena señal,

así que ahora tengo que descartar

que el origen de esa pérdida de visión

sea a nivel ocular.

Además del análisis le hemos realizado un TAC craneal

para comprobar si hay lesiones,

y en las imágenes

hemos descartado que el origen de esa ceguera

sea centralneurológico.

Así que ahora vamos a ver qué nos dice el oftalmólogo.

¡Tía, que no puedo! ¡Que no puedo, lo siento!

-Pero ¿cómo que no puedes, tía?

No puedo.

¡Vete a un sitio de pearcings a hacerte uno!

¿Para qué me voy a ir a un sitio si me lo puedes hacer perfectamente tú?

¡que no puedo! ¡No quiero!

Ya sé que te debo una por lo de Londres.

Pero es que no quiero hacerte un pearcing.

Vale, tía, ya está; no importa.

-Pero me lo pienso hacer yo. -Tía, ¿qué haces?

¡Suelta eso, estás loca! En serio, ¡no!

¿Cómo que estoy loca?

Se lo estoy pidiendo a mi amiga, que es enfermera.

No. Soy auxiliar de enfermería.

Y como me pillen, ni eso.

Pero vamos a ver, que ya me has tocado con las pinzas.

¿Qué más te da ahora hacerme un pearcing?

¡que no puedo, tía, no puedo!

Venga, tía. ¿Qué pasa?

¿No te acuerdas de lo de Londres o qué?

Tía, cuando nos hicimos los pearcings la una a la otra.

Tía, es que estábamos locas de la cabeza.

¿Y qué, tía?

Venga, que es solo un agujerito, por favor.

¿Solo un agujerito?

¡Pfff! Saca la lengua.

¡Elsa! ¿Qué hacéis vosotras aquí?

Nada, que Susana se ha dejado las llaves de casa.

Pero que nada, que ya se iba. -Mh, mh.

Está descompuesta. O sea, tiene el cuerpo revuelto.

Pero ¿cómo no lo va a tener? si es que no paráis.

Seguro que anoche se pilló una buena.

Pues te digo una cosa:

a ti ni se te ocurra, que trabajas, ¿eh?

No, mamá. Yo no. Yo...,

tú ya sabes que para mí el trabajo es lo primero, mamá.

Bueno, que me voy.

-¡Hombre, hola, Juanjo! ¿Cómo estás? -Hola.

-¿Qué tal?

¿Cómo está el chico ese de lo del ojo?

Ah, bueno. Ahí le tengo en el oftalmólogo.

-Ah, muy bien. -Oye, Juanjo

¿a ti te gusta la fotografía?

Pues sí, sí que me gusta.

Pero no me gusta que me hagan fotos

porque salgo más blanco de lo que soy,

y con flash ya, ni salgo.

No, no, no. Te digo verlas.

Porque es que tenemos una amiga que tiene una exposición...

Para que vayas con Marina.

-¿Es que tú no puedes ir? -Qué va. No puedo.

Es que no puede.

Es que el pobre está haciendo ahí

unas chapuzas en la casa de la montaña,

montando una oficina.

Bueno, y ahora me tengo que ir ya,

que tengo al fontanero esperando en el bar.

¿sí?

Sí. A la gente, le pones una papelera

para que tire el papel,

y te lo tiran en el water; atascado lo tengo.

-Bueno. Luego te veo. -Vale, cariño.

-Chao, Juanjo. Que vaya bien. -Chao, chao.

¡Ay! ¡Ay, voy a estirar un poquito...!

Ya..., ya son varias veces que te dice que no puede quedar, ¿no?

-¿Qué? -No. Nada, nada.

-Perdona.

-¿Cuándo, cuándo dices que es la exposición esa?

-Perdona, es que me está llamando el oftalmólogo.

¿Sí?

Vale. Voy para allá.

-Luego hablamos. -Vale.

Susana, la amiga de Elsa,

vuelve al hospital porque tiene la boca dolorida,

después de hacerse de manera casera

un pearcing en la lengua.

-¿Cómo tienes eso? -Peor, tía.

Yo creo que se me ha infectado.

Vamos, corre que te vea un médico.

No, no, tía.

Que seguro que me lo quitan y me costó mucho convencerte.

Hombre, tía, pues si está infectado, normal que te lo quiten, ¿no?

Muy bien, lo que tú digas.

Pero yo me fío más de ti.

Vamos, corre.

A ver ahora dónde nos metemos para que no nos pillen.

Siéntate.

¡Ffff! Abre la boca.

A ver...

¡Ah! ¡Bua!

¿Qué hacéis aquí?

A ver, es mi culpa.

Que me han hecho una chapuza en la boca...

Le he pedido a Elsa que me lo cure.

Pero Elsa sabe perfectamente

que no puede hacer esto sin supervisión.

Abre la boca, por favor.

¡Ay, madre mía, qué infección tienes...!

¡Esto te lo tiene que ver un médico ahora mismo!

¿Pero quién te ha hecho eso?

Un colega un poco cutre.

Mira, voy a avisar a un doctor. Por favor, n¡¡ni os mováis de aquí!

La has liado, tía.

Ahora que era un poco cutre, ¿encima?

Los pearcing pueden acarrear complicaciones de salud

como las infecciones y los sangrados locales.

Por eso es muy importante conocer la calidad de los materiales

y la experiencia de quien va a hacerlo.

Y, por supuesto, extremar la higiene.

Tanto durante el procedimiento

como después con los cuidados posteriores.

La doctora Rey

comenta los resultados de las pruebas

que le hicieron a Guillermo,

que teme que sus problemas oculares

sean los primeros síntomas de una esclerosis múltiple.

Vale.

Pues vale, lo tengo aquí, Guillermo.

Bien, tranquilo, ¿de acuerdo?

Porque, con el estudio que te hemos hecho

para descartar posibles enfermedades autoinmunes,

hemos visto que no se trata de esclerosis múltiple.

¿OK?

Pero ...

sí que tengo que decirte

que el oftalmólogo ha visto signos de una enfermedad ocular

que se conoce como coriorretinitis.

La coriorretinitis se caracteriza

por la inflamación de la retina y de la coroides,

que es la membrana del globo del ojo.

Normalmente se debe a procesos infecciosos

y suele afectar a pacientes inmunodeprimidos por sida

o que estén siendo sometidos a tratamientos inmunosupresores.

-Pero ¿por qué me miras así?

¿Sida, en serio?

-Pero..., si nada más que me acuesto contigo. Además, usamos precauciones.

-Sí, conmigo, ahora.

Pero yo no sé lo que has hecho en tu pasado.

Yo no sé si me ocultas cosas, Guillermo.

-¿En serio? -Sí. En serio.

-A ver.

Perdonadme, chicos,

pero es que me ...

es que me siento un poco violenta escuchando esta conversación, ¿vale?

Así que, si no os importa...

-Disculpe, doctora. -Perdone. Perdone, doctora.

-Bueno, Guillermo, vamos a ver:

me gustaría que te quedases ingresado

porque necesito hacerte unos análisis, ¿OK?

Y también una punción lumbar

para descartar que se pueda tratar de un proceso infeccioso.

Yo no pensaba pasar tanto tiempo en el hospital.

Además, tengo clase esta tarde y es bastante importante para mí.

-¿Eres profesor o...?

No, soy fotógrafo.

Pero soy voluntario en una residencia de ancianos.

Mira, qué bien. Me alegro.

No, te lo digo

porque nunca es tarde para hacer cosas nuevas.

Pero bueno, si me permites,

pues ...

hoy no va a poder ser.

No sé si voy a poder conciliar el sueño.

Para mí es una actividad demasiado importante, doctora.

Bueno, no te preocupes

porque, si llega esta noche

y te encuentras muy excitado, muy nervioso,

pues podríamos barajar darte un relajante

o ya veríamos. ¿Vale?

Yo me apunto a eso. ¿Pueden ser dos, doctora?

Elsa, pásame un "depresor", por favor.

Deja, ya se lo doy yo.

Gracias.

A ver...

Sube arriba...

eso es.

Pues efectivamente, sí.

El pearcing te ha creado una lesión en la lengua

y se te ha infectado.

Por eso tienes tanto dolor en la boca y molestias al tragar.

Prepara el material para retirarlo.

Te lo vamos a retirar.

Lo sabía.

¿Y no me lo podéis curar con el pearcing puesto?

Vamos a ver, Susana.

Te recuerdo que tienes fiebre,

la herida está inflamada, infectada, enrojecida ...

¿Tú qué crees que necesita tu lengua ahora?

¡Vale ...!

Pero ¿me va a doler?

-No. Tranquila. Tú confía en mí.

Que tengo mucha experiencia en esto ya.

A ver, abre.

Aunque parezca increíble,

la boca es el lugar del cuerpo donde mayor número de bacterias hay.

Por eso,

cualquier intervención que conlleva una herida abierta,

se puede infectar fácilmente,

como es en el caso de ponerse un pearcing.

Para las curas,

o bien vienes aquí al hospital o vas a tu centro de salud,

¿vale?

A ver, pero me lo puede curar Elsa, ¿no?

O puedo ir al centro de salud, claro.

Más bien.

Mira, te voy a prescribir antibiótico para contrarrestar la infección,

amoxicilina, concretamente.

Aunque está de más decírtelo,

espero que te quede claro

que de momento no se te ocurra volver a perforarte la lengua.

-No, no, no. Está por descontado.

Mientras me acuerde,

no me va a tocar la lengua nadie.

Bueno.

Bueno, es un decir.

¿Puedo irme ya?

Sí, sí. ¿Cómo no?

Bueno.

Luego te veo y nos tomamos unas cerves.

Sí, sí. Luego hablamos.

Seguro que el alcohol le viene genial a mi boca.

-Susana, yo no creo que... -¡Es una broma...!

-Adiós. -Hasta luego.

Lo mejor para limpiar la herida de una perforación

es hacerlo con agua tibia y jabón,

ya que el alcohol podría resecar la piel.

Es muy importante que la lleve protegida

durante todo el día

y la lave también a diario, con el fin de evitar infecciones.

Sobre todo si ha sudado

o ha estado en contacto con superficies no higiénicas.

¿Qué te parece la doctora Rey?

Simpática.

Además bastante atenta con sus pacientes.

Bueno, a mí me parece una pija.

Seguro que papá y mamá

le han pagado una buena universidad privada

de estas en las que tienes que soltar la "panoja" para...

Ya estamos otra vez.

No me fío de los pijos. Guille,

no me fío de la gente

que no tiene que esforzarse para conseguir las cosas.

Y más cuando

yo estoy diez horas al día trabajando en una gasolinera

para poder sobrevivir.

No me parece justo.

Es así.

Con este tipo de comentarios,

¿cómo voy a estar seguro de querer casarme con él?

Hay veces que lo hace de coña. Pero hay otras ...

No me gusta nada que juzgue a todo el mundo.

Además, tengo miedo de que me juzgue a mí si ...,

si le cuento ciertas cosas que no sabe.

-Y bueno, volviendo a ...

a una conversación que tuvimos antes.

¿Qué querías decir con lo de que tenemos que conocernos mejor?

-Exactamente eso, Raúl.

-Vale. Pregúntame.

Lo que quieras.

Yo te respondo lo que sea.

-Que no tengo nada que preguntarte.

Ya te he dicho que me parece demasiado precipitado casarnos.

-Vale. Entonces ...

no sé,

¿hay algo que me quieras contar que yo no sepa?

-Mh. Te has rascado la nariz. -¿Y qué?

que cuando te pones nervioso, te rascas la nariz.

¿Ves como nos conocemos de sobra?

¿Hay algo que me quieras contar que yo no sepa?

Raúl, que ...,

que no soy voluntario en una residencia de ancianos.

¿Y entonces,

para qué me dices que eres voluntario,

para que crea que eres más solidario y que eres ...?

Que sí soy voluntario y doy clases de fotografía.

Pero es que doy clases de fotografía en la cárcel.

-Aaah,

¿que es en serio?

¿En la cárcel?

¿Estás enfadada?

¿Tú qué crees?

Pensé que ya eras más madura, y mira lo que haces.

De verdad, pero

¿tú no has pensado las consecuencias?

si te pillan atendiendo a una paciente por tu cuenta,

además, en las instalaciones del hospital,

Elsa ...

-Ya lo sé, mamá. Lo siento. -¿Lo siento?

Elsa,

¿qué más me ocultas, hija?

Por favor, te pido que,

si has metido la pata en algo, me lo cuentes,

que soy tu madre y soy la que te puede ayudar.

A ver, ¿qué?

Que he sido yo la que le he hecho el pearcing.

¿Tú le has hecho el pearcing?

Pero ¿cómo has sido tan irresponsable, Elsa?

¿Tú sabes la lesión tan grave

que le has podido ocasionar a tu amiga con esto, eh?

¿No se lo habrás hecho en el hospital, verdad?

¡Hombre, Juanjo!

-¿Qué, al tajo, no? -Ya te digo.

Esto es una mina con paredes blancas.

Bueno, ahí te he dejado a Marina. Cuídamela.

-sí, sí, sí.

Llévame a la montaña contigo.

¿Cómo que a la montaña?

creía que era hoy cuando ibas a ayudar a tu hermano.

¡Ah, sí, hombre, sí!

Lo que pasa que no es la montaña, hombre.

No, es el monte.

Está aquí, está aquí cerca.

Nada, que hay que tirar un muro que hay...

O sea, no es que haya un muro ahí en mitad del campo, no.

Es un murete de estos de piedra.

Bueno, total:

que hay que tirarlo

para hacer lo de la agencia de viajes espirituales

que quiere hacer mi hermano el pequeño.

Bueno, pues al monte, donde sea.

Y, si quieres, yo es fin de semana os puedo echar una mano.

no, muchas gracias. No hace falta.

Si es algo que también quiero hacer yo con él, en plan familiar, ¿sabes?

Por pasar un poquillo de rato con él.

Nada, que tiro para el monte, ¿vale?

Muy bien. Por supuesto. Claro, claro, claro.

-Venga, hasta luego. -Hasta luego.

Una vez realizadas todas las pruebas,

Guillermo descansa a la espera de los resultados.

¡Hombre!

El bello durmiente por fin se despierta.

-¿Cómo estás? -Bien.

Bueno, he descansado demasiado.

Ya ni me acordaba de lo del ojo.

Bueno ...

pues me alegro de que, por lo menos uno de los dos,

haya podido dormir.

Porque yo no he podido pegar ojo en toda la noche,

con el runrun de la conversación de ayer.

¿de verdad me vas a dar los buenos días así?

¿Pero cómo puedes estar ayudando a delincuentes, Guille?

Mira, me parece muy bien que seas solidario;

pero no con esa gente.

Y más sabiendo que una vez atracaron la gasolinera.

-Mira, no sabes los motivos por los que se acaba allí.

¿Te digo los motivos?

Uno: son mala gente.

Mira:

si antes te he dicho que no quiero casarme contigo

es porque eres demasiado prejuicioso.

Además, creo que sería mejor que lo dejásemos.

Guillermo, mírame.

¡Mírame!

Tú tienes algo que contarme, ¿verdad?

Ha pasado mucho tiempo y ... sé que hice mal.

Hubo un tiempo en el que mi familia necesitaba dinero.

Y unos amigos me convencieron para atracar una joyería.

No hubo heridos ni daños. Pero acabé en la cárcel.

Allí conocí gente maravillosa

y que se merecía una segunda oportunidad.

El trabajo de los voluntarios nos ayudó muchísimo.

Y es por eso que

yo quiero hacer lo mismo por los que siguen allí encerrados.

Pero tú ...

¿Quién eres tú?

¿Con quién he estado a punto de casarme?

Mira, sí.

Llevas razón.

Creo que lo mejor es que lo dejemos.

Hola, doctora.

Buenos días, doctora.

Vale. Bueno, Guillermo.

Para empezar hemos descartado el sida.

Así que ...

por esa parte muy bien.

Y luego, vamos a ver,

en el resto de pruebas,

tanto en el hemograma, como la bioquímica,

como los análisis de orina y también la punción lumbar,

pues hemos visto que todo está normal.

El problema de todo esto

es que ahora mismo no sabemos

qué es lo que te está causando la coriorretinitis.

A ver, a ti te sigue ...

Por lo que veo te sigue picando el ojo, ¿no?

No. Es que ...

ahora he dejado...

Ahora he dejado de ver por el otro ojo, doctora.

-Vale. ¿Por el derecho?

-Me duele la cabeza. -Guille...

-Tranquilo, tranquilo. -Guille...

-¿Qué me ocurre, doctora? -Guillermo, déjame ver.

Déjame ver, por favor...

Dame la mano. Tranquilo.

-Vale. ¿Ves algo? -No. No veo nada, doctora.

-Vale, vale, vale. Estoy aquí. Guille.

¡Un celador!

-Vale. Tranquilo. Tranquilo.

-Me duele la cabeza, doctora. -No pasa nada, no pasa nada.

Tranquilo.

Madre mía,

yo no sé por qué trasnocharía tanto anoche.

Siento que tengo una banda detrás en la cabeza.

Pues como siempre.

Tía, es que el calor no te debe venir bien a la lengua.

Y más con la chapuza que te han hecho, ¿no?

Tía, ¿todavía estamos con eso?

Pero si sabes que lo dije para que no te pillaran.

Da igual. Ya se lo he dicho a mi madre.

Estás fatal, nena.

No. aquí la que está como las maracas de Machín eres tú.

¿Machín?

¡Madre mía!

Si es que hasta para exagerar eres una vieja.

Oye, ¿Y a ti te sigue doliendo eso mucho?

Pues sí, bastante, la verdad.

Pero paso de molestarte.

Tía, ¿qué dices? No me molestas.

¿Te duele mucho?

Yo qué sé.

Me duele bastante al tragar

y se me ha subido el dolor hasta el oído.

No sé, creo que no tienes fiebre.

Pero vamos al hospital y yo me quedo más tranquila.

¡Sí o sí!

Vamos, tira.

Susana regresa al hospital

porque el dolor de su boca se ha irradiado hasta el oído.

Tienes unas manchitas blancas en la parte interna de las mejillas,

que se nos pasaron inadvertidas en la exploración anterior

debido a la inflamación que tenías.

¿Te las habías visto?

-sí. Pero creía que era por todo el tema del pearcing.

No.

Además tienes una mancha blanca un poquito más grande.

Elsa, porfa, pásame para ...

tomar muestras.

Voy a intentar ... hacerte un raspado.

¿De acuerdo?

Sujeta por aquí...

A ver, abre.

Quieta ...

No. No se raspa.

Lo que quiere decir

que lo más probable es que se trate de una leucoplasia.

¿Una qué?

Una leucoplasia

es una placa predominantemente blanca

de origen desconocido

que no se puede atribuir a ningún otro tipo de enfermedad

y afecta a la membrana mucosa.

Esa es la lesión premaligna más frecuente

que afecta a la cavidad oral

y tiene tendencia a convertirse en un cáncer.

Puede deberse a irritación por fumar,

por beber bebidas excesivamente calientes,

por beber alcohol, por prótesis dentales ...

¿O por un pearcing?

También, por ejemplo.

Pero no correspondería con ella

porque no ha pasado suficiente tiempo entre una cosa y otra.

A ver, pero yo fumo, bebo

y me he hecho un pearcing en la lengua.

Tengo todas las papeletas para tener una leuco de esas.

Leucoplasia.

¿Has mantenido relaciones sexuales de riesgo?

A ver, yo me privo poco, la verdad.

Pues en este caso

vamos a tener que pedirte entonces una analítica

para descartar que se trate de una enfermedad de transmisión sexual.

¿Por qué te comento esto?

Porque hay una leucoplasia vellosa,

que es transmitida por el virus Epstein-Barg,

que es el que tiene uno de los primeros signos

de infección por VIH.

Doctora,

¿usted había visto alguna vez un caso de ceguera repentina?

Sí.

Lo que ocurre es que

siempre está asociado,

o bien a enfermedades autoinmunes o quizás a lesiones neurológicas.

¿Vale?

Pero en el caso de Guillermo no corresponde con ninguna de las dos.

Vamos, que está tan perdida como parece, ¿no?

A ver, escúchame.

A veces nos cuesta un poquito dar con el diagnóstico, ¿vale?

Yo creo que, dadas las circunstancias,

pues tiene que deberse a un proceso infeccioso.

Así que vamos a continuar buscando.

Es culpa mía, doctora. Todo esto es culpa mía.

Siempre que le ha dado un ataque

ha sido porque estábamos discutiendo o porque hemos discutido.

A ver, escúchame, Raúl.

Una discusión

no le está causando lo que tiene ahora mismo Guillermo, ¿vale?

quiero que estés tranquilo.

Pero es que esta vez ha sido muy fuerte, doctora.

Me ha dicho que trabaja de voluntario en una cárcel.

Me ha dicho que él ha estado en una cárcel. Me ha mentido.

Yo le he dicho que quizá deberíamos tomarnos un tiempo

y pensar las cosas.

Y ha sido cuando se ha puesto así.

Espera un momento, espera un momento.

¿Ha estado trabajando en una cárcel?

Sí.

Vale.

Pues gracias por decírmelo

porque esta información yo creo que le ha salvado la vida.

Gracias.

¿Seguro que pasa por aquí?

Que sí.

Si tarda tanto es que no pueden ser buenas noticias.

Cálmate. En serio, relájate un poco.

Es que encima sin poder beber ni fumar ni nada.

¡Juro que estoy que me como los puños!

Esa expresión no es muy moderna que se diga tampoco, ¿eh?

Pues yo qué sé. Será de cumplir los 20.

Tía, ¡eso es! ¡La crisis de los 20, está claro!

Tía, eso no existe.

-¿Cómo que no existe? -Pues no. Claro que no.

Chicas. Hola, ¡estáis aquí!

Bueno, pues te comento, Susana. Tengo aquí los resultados.

Y dan negativos:

tanto para el virus Epstein-Barg como para el VIH.

¿Ves?

Por otro lado,

como una leucoplasia siempre puede derivar en un cáncer,

vamos a tener que biopsiar.

¿Ves?

La alegría a los 20 no dura mucho.

Uno de cada cuatro casos de leucoplasia es canceroso

a la hora de la detención, es decir, cuando biopsiamos.

El resto, a la larga,

sufren unos cambios

que terminan derivando en un cáncer

si no son atendidos adecuadamente.

En el caso de Susana, por suerte

está en el sitio donde podemos evitar dicha evolución.

Tras las pruebas oftalmológicas,

la doctora Rey realiza un TAC de tórax a Guillermo,

el paciente con pérdida de visión en ambos ojos.

Guillermo,

tanto en la revisión de fondo de ojo como en la angiografía ocular,

hemos visto que tienes lesiones vasculares, ¿vale?

Y yo creo que esas lesiones

están causadas por una infección que tienes en el pulmón derecho.

Que a su vez esa infección

te la ha provocado la bacteria de la tuberculosis.

¿Me sigues?

Sí.

Vale.

Te explico:

no es muy común,

pero en algunas ocasiones ocurre

que esta bacteria también puede atacar a los ojos.

Que digamos que es lo que te ha ocurrido a ti.

Pero ¿cómo voy a coger la tuberculosis?

Bueno, yo creo que la puedes haber cogido en la cárcel perfectamente.

A ver, Guillermo, escúchame.

No te enfades con Raúl,

porque gracias a esta información, hemos conseguido salvarte la vida.

¿Vale?

Aunque no es algo habitual,

las condiciones de reclusión

pueden ayudar a la propagación de enfermedades,

debido al hacinamiento,

a la escasa ventilación y a los bajos controles médicos.

Por eso vamos a realizar una serología

y, en el caso de que dé positivo,

tendremos que avisar al centro penitenciario

y que actúen con un protocolo adecuado.

Lamentablemente,

la biopsia que el doctor Cabrera mandó hacerle a Susana,

ha confirmado que su lesión oral es una lesión maligna.

Bueno, Susana.

No he encontrado nada anómalo en el cuello ni garganta.

De todas formas, un cáncer es un cáncer.

Sí. Es cierto.

Pero el tuyo está en una fase muy temprana,

donde las células cancerosas

aparecen solamente en la parte externa de la boca.

De todas maneras esto lo vamos a confirmar con un TAC, ¿de acuerdo?

Que es el que te vamos a realizar

y es el que nos va a decir definitivamente

si hay células cancerosas próximas o no.

-¿Me operarán? -Sí.

Un cirujano se encantará de extirpar la zona afectada por el carcinoma.

-¿Voy a salir de esta? -¡Hombre, Susana, tranquila!

Lo importante es que lo hemos pillado a tiempo.

¿De acuerdo?

Y eso es lo que realmente cuenta. ¿OK?

Esta mañana me he encontrado con Juanra.

Sí, bueno.

Es que ha venido a acompañarme al hospital.

¿Por?

Por nada. Por nada.

¿Por nada, por nada?

Bueno, no me quiero meter en tu vida, Marina.

¿Qué? A ver, ¿qué?

No sé.

Esta mañana me lo he encontrado,

y ni se acordaba de que tenía que ir a la montaña.

Y cuando se lo he recordado,

me ha empezado a bombardear con información

de que si su hermano, que si el muro,

que si la agencia espiritual esa y ¡yo qué sé!

Bueno, pero tampoco tiene nada de raro eso, ¿no?

Mira, Marina.

Te lo voy a decir como amigo.

Yo no sé lo que oculta.

Pero algo oculta.

Recuerdo cuando ...

mi mujer me decía

que iba a pasar la noche en casa de una amiga, y luego mira.

Mira, Juanjo, cariño.

Yo lamento muchísimo que tu mujer te engañase.

Pero eso no te da ningún tipo de derecho

a meterme a mí esas ideas en la cabeza.

Ya lo sé.

Pero solo quiero decirte que estés atenta.

Mira,

me apetece muchísimo ir contigo a la exposición de mi amiga, ¿vale?

Pero, si vas a continuar así todo el rato,

casi que prefiero ir sola.

¿Vale?

Y ahora, si me disculpas,

me voy al laboratorio.

Susana se somete a un TAC craneal y cervical

para descartar la presencia de células cancerosas próximas,

y establecer el límite exacto para la cirugía.

Han llegado los padres de Susana. Y te están esperando en recepción.

De acuerdo.

Cuando terminemos aquí voy a hablar con ellos.

-Vale.

Ya puedes sacarla.

¿Qué tal ha ido?

Pues están muy preocupados, Clara.

Están muy preocupados

porque su hija no les ha contado nada

hasta el último momento, claro,

ellos se han enterado

y han venido corriendo aquí a la ciudad.

Ya, no.

Si a mí me extrañaba que no estuviesen aquí, la verdad.

Pero como esta niña, Susana, es tan independiente...

Yo les he visto muy enfadados, ¿eh?

-¿Ah, sí? -sí.

Pero muy enfadados porque además

se han enterado que alguien en el hospital

le ha puesto el pearcing, que luego se le ha infectado

y creen que hay una relación entre una cosa y la otra.

Ya. ¿Y tú qué les has dicho?

-No, no. Que no.

Que evidentemente

una cosa no tiene nada que ver con la otra. No hay relación.

Pero claro, a ver, ellos están convencidos, Clara.

¿Qué le voy a hacer?

Están preocupados, cosas de los padres.

¿Qué me vas a contar?

-Vale, gracias. -Nada.

A ver si la doctora pija encuentra una cura y... ¿m?

A ver. He estado pensando y ...

tantas mentiras durante tanto tiempo,

son difíciles de perdonar.

Pero ...

cuando te he visto irte en la cama por ese pasillo, yo...

Me he dado cuenta de que, si a ti te pasa algo, yo me muero.

Y ...

me he dado cuenta

de que estoy más enamorado de ti de lo que yo creía.

Que estoy enamorado del hombre que tengo delante.

Del hombre fuerte, honesto, valiente y generoso

que tengo delante de mí y mira,

me da igual que hayas robado una joyería.

Me da igual que hayas robado diez joyerías,

un casino en las Vegas,

que no tires de la cadena o que te pongas ...

calcetines blancos con zapatos negros, me da igual.

Porque te quiero como eres.

Y te quiero por lo que eres.

Y el pasado ...

El pasado simplemente ...

es lo que nos ha hecho como somos.

Somos un producto de nuestro pasado.

-Hola. Perdonad. -Hola, doctora.

-¡Hola, doctora!

Bueno, Guillermo, vamos a ver.

Traigo buenas y malas noticias.

Las malas es que se ha confirmado

que tienes coriorretinitis tuberculosa primaria ¿Vale?

Pero las buenas es que tiene cura.

Entonces, Guillermo.

Te vas a quedar ingresado aquí con nosotros

porque te vamos a poner un tratamiento,

y tranquilo porque vas a recuperar la vista.

Muchísimas gracias, doctora. -Muchas gracias, doctora.

De nada.

Bueno, pues ... os dejo solos. -Vale.

-¡Fuf!

Bueno, a ver.

¿Qué me querías decir?

Dos cosas. Lo primero, pásame el agua que... estoy seco.

Voy, voy, voy.

-Y lo segundo que sí. -¿Sí qué?

-Que sí quiero. -¡¿Sí?! ¿Sí quieres?

Después de que un cirujano

le extirpe la zona afectada por el carcinoma,

Susana viene a recoger los resultados

del informe de Anatomía Patológica.

Bueno, Susana. ¿Qué tal?

Cuéntame, ¿cómo te encuentras?

Bueno, estos días he estado mejor.

Ya.

¿Y tus padres por qué no han venido?

No han podido venir. Luego les llamaré.

De acuerdo.

Bueno, pues tenemos aquí los resultados postquirúrgicos,

y nos confirman

que finalmente han conseguido limpiar toda la zona del carcinoma.

¡Bien, menos mal!

Bueno, Susana.

Pero ahora tienes que ser muy rigurosa, ¿vale?

Tienes que venir

a todas las revisiones periódicas que te digamos,

porque tenemos que asegurarnos

que el carcinoma no vuelva a parecer.

Y, de ser así,

pues ya sabes

que tendrías que someterte a sesiones de radioterapia.

-sí, sí. No te preocupes que lo haré. -Y vete olvidando de fumar.

-¡Vale! -Sí, sí.

-Pero no te pongas en plan madre. -Bueno ...

A ver, en el fondo soy una afortunada.

Si no me hubiera hecho el pearcing

no habría venido al hospital y no me habría visto la leucoplasia.

Así que el pearcing no me ha salido tan caro.

Bueno que guay que todo haya salido bien.

sí, tía.

Y a ver si con esto maduras un poco

y sientas un poquito la cabeza.

No.

Todavía es muy pronto para sentar la cabeza.

Pero vamos, que igualmente,

cuando tengas más días libres llámame.

Claro.

Ya sabes que ahí donde esté tienes casa.

Sí ...

Tía, yo lo que más siento es lo de mis padres.

Yo qué sé.

Me comieron mucho el tarro y tuve que contárselo.

¿De qué hablas?

Pues tía.

Que les dije que me habían hecho el pearcing aquí, en el hospital.

¿Que le ...?

Pero vamos, tú tranquila

que yo no les dije que fuiste tú ni nada.

Pero ¿cómo no van a saber que he sido yo?

Pero ¡¿tú estás loca o qué?! ¡Qué me van a despedir!

Pero vamos, entiéndeme.

Tú también se lo dijiste a tu madre.

Pero no es lo mismo.

Tía. ¿Cómo van a enterarse de que fuiste tú?

¿Cómo no se van a enterar?

Ya te vale, ¿eh, tía?

Tía, lo siento.

Hubiese estado genial

que te vinieses a la exposición de mi amiga.

Sí, sí. Voy para allá ahora mismo.

Sí.

A ver, Silvia.

Lo que tienes que hacer es salir un poquito más de casa.

Que sí, que te lo digo yo, que te va a venir bien.

Eh..., espera un momento. Ahora te llamo.

Bueno, Ariadna.

Pues efectivamente

tienes un pequeño nódulo de unos cuatro centímetros

en el pecho derecho.

Aparte de la mamografía que te vamos a hacer

para analizar el nódulo,

te voy a pedir una analítica de sangre

con un estudio completo de tiroides y hormonas reproductoras.

Tu amiga les ha contado

que fue alguien del hospital

quien le hizo el pearcing y las curas después.

Un hamartoma,

más bien conocido como fibroadenolipoma,

es un tipo de tumor mamario de carácter benigno.

Sí, lo sé.

Pero también sé que puede convertirse en maligno.

-¿Todo bien?

Sí. No te preocupes que ya está todo aclarado.

¿Cómo que está todo aclarado?

Pues que ya le he dicho a Arce

quién fue la persona responsable de lo que pasó con Susana.

Le he dicho que fui yo quien lo hizo.

-E... Espera un momento, ahora te llamo.

-¡Tranquilízate, por favor! -¡Déjame en paz!

-¡Ey, ey! ¿Estás bien? -Me duele la cabeza, la muñeca...

Lo siento, hijo.

¿A usted últimamente se le olvidan las cosas

o los nombres de las personas...?

He visto que dice algunas incoherencias,

tiene algunos lapsus,

le cuesta hablar

y a veces le dan ciertos temblores en las extremidades.

Hola.

¿Me puedes explicar el mensaje que me has enviado

diciéndome que estabas en la montaña

cuando te he visto esta mañana en un portal?

¿Eh?

  • Centro médico - 05/12/17 (2)

Centro médico - 05/12/17 (2)

05 dic 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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