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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 05/04/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-¿Qué ha pasado?

-Estábamos hablando

y de repente le ha dado como un dolor de cabeza muy fuerte

y se ha empezado a poner como ansiosa.

-Ha sufrido una crisis hipertensiva.

-Mmm. -180-120.

Le hemos puesto un comprimido sublingual,

pero de momento no reacciona.

-Vale. Clara, hay que ponerle otro comprimido;

y si en media hora no ha mejorado,

hay que ponerle un diurético intravenoso.

Venga, nos la llevamos a diagnóstico, rápido, por favor. -Vamos.

Bueno, se ha estabilizado la presión. -¡Uf, pues menos mal!

-Porque yo la verdad es que tengo la tensión alta.

Pero vamos, nunca me había puesto así de mal. De verdad que...

-Eso es por meterte donde no debes.

-Hija, si es que lo hago por tu bien. Es que te veo tan sola...

-Cuando le ha dado el jamacuco, estábamos discutiendo

porque mi madre está todo el día con que salga con Manu,

el hijo de su amiga Paqui.

Y yo no necesito que me busque citas. Lo que necesito es que se ponga bien.

-¿A usted qué le parecería si su madre le ayudara a buscar novio?

-Pues es que mi madre y yo no tenemos los mismos gustos.

-Es que ellas no lo entienden porque no son madres, mujer.

-Aparte de la hipertensión, ¿tienes alguna otra enfermedad diagnosticada?

-Tengo el colesterol, que lo tengo por las nubes...

-Kilos a tutiplén. Osteoporosis también tengo.

-Hace poco tuvo una fractura en la vértebra lumbar

por lo de la osteoporosis.

-Vale. ¿Y sigue tratamiento para eso o...?

-Sí. Iba al fisio y estás tomando analgésicos, sí.

-Sí. Sí, sí. Y como guinda tengo diabetes tipo 2.

Pero vamos, muy descontrolada.

-Hay algunos consejos básicos para las personas con diabetes:

Como realizar controles de azúcar con frecuencia,

seguir una dieta específica,

practicar actividad física con regularidad

y tomar los medicamentos o la insulina

que su médico prescriba.

-¡Que no pienso moverme de aquí porque me duelen los pies!

¡No pienso dar ni un paso más, a ver si te enteras!

-Curro, ¿qué tal estás? ¿Y Einstein qué cuenta?

-Tú puedes decir lo que quieras, pero yo no me muevo de aquí.

¿No ves que tengo un callo en los pies que me duelen horrores?

¡Qué poca sensibilidad tienes, hombre!

-A ver, Curro. Mira: Para que te compres zapatos; zapatos, ¿vale?

-Que yo no quiero zapatos nuevos.

Yo lo que quiero es un chófer que me lleve a todas partes

porque estoy harto de andar.

Cuando sea millonario me voy a comprar un coche con un...,

con un techo de esos que se corren para poder ver el cielo que...,

que me lleve a todas partes. Pero no pienso conducirlo yo, no.

Me va a llevar el chófer.

-Escúchame: ¿por qué tienes humor de perros? ¿Te pasa algo?

-Nada. Que llevo todo el día discutiendo con el Descartes

y con el Einstein y que...

He encontrado la solución a un problema matemático.

-Y dicen que no tengo razón. Pero sí la tengo porque está bien hecho...

¡Ay, aaay! Es que me..., que me estoy meando...

-Vale. Pasa, pasa, pasa. Ahora recogemos tus cosas.

-Venga. -Sé dónde es...

-Aquí, a la derecha. -Sí, ya, ya lo sé, ya.

-Vale. -¡Ah, ah!

¡Aaah! -¿Estás bien?

Oye, voy a entrar, ¿eh?

-¡Uf! Es que me duele mucho al ir al baño.

-Te duele, pero ¿cuando orinas o cuando...?

-No, no. Cuando de todo.

-Vale. Pues pasa, que te voy a echar un ojo. Venga.

-Bueno, mis cosas las vigila el Einstein, ¿vale?

-Claro, por supuesto.

Curro es todo un personaje.

A veces viene por el hospital mendigando,

así que aquí todos le conocemos. Es un ser excéntrico.

Siempre está con sus eminencias, sus matemáticas,

por supuesto con sus pañuelos...

Pero vamos, que todos le tenemos mucho cariño.

-Pero ¿tú haces tratamiento y sigues una dieta o...? -Claro, todo.

-Estoy viendo que tienes la cara bastante roja.

-Ya, sí. Últimamente es que es... Está siempre así.

-¿Has aumentado de peso en los últimos meses?

-¡Uy, sí! Sí, bastante. -Incorpórate, por favor.

-También tienes vello por aquí, por la cara.

-Sí, mucho. Me ha salido bastante. -¿Te ha salido hace poco? -Sí.

-Y hay una acumulación de grasa en la región interescapular.

-Pero ¿por qué me mira tanto y me pregunta?

-Porque creo que el vello, la obesidad y la osteoporosis

podría estar relacionado con un problema hormonal.

-¿Hormonal? -Mmm.

-Anda, si yo pensaba que era por la edad.

-Me gustaría hacerte un estudio para descartarlo.

-Vale, muy bien.

-Clara, por favor. Hazle una extracción de sangre

para hacerle un análisis de hormonas.

-Carmen, voy a hacerte un tipo de análisis para ver las hormonas.

Es un análisis especial

y por eso los resultados van a tardar unos días en salir.

-Me marcho, que tengo que ver a otro paciente.

-Gracias. -Adiós.

He visto un médico muy majo, hija. Le podías pedir el teléfono.

-Mira, mamá: te voy a pedir, por favor, que dejes ya el temita.

¡Basta ya; deja de buscarme novio!

Parece además que es lo único que te importa en mi vida, que tenga novio.

¡Ya tengo novio! -¿Cómo que tienes novio, hija?

¿Y cómo que no me lo has dicho? ¿Que tienes novio? -sí. Iván.

-¿Iván? ¿El vecino?

¡No me lo puedo creer, hija! Pero Nerea, ¡tú estás loca!

-Sabía que iba a reaccionar así. Es que lo sabía.

Iván es vecino y es un amigo de toda la vida.

Lo que pasa que, en el último tiempo, nuestra amistad ha ido a más,

y nos hemos enamorado. Y mi madre es muy tradicional.

Ella es cerradita, cerradita, mucho, demasiado.

Entonces no le entra en la cabeza

que su hija pueda tener una relación con un chico musulmán.

-Bueno, Curro: Aparte del dolor que sientes cuando vas al baño,

¿tienes algún otro síntoma?

-Sí. Me duele un poco la barriga y los gitanales.

-Los genitales, dices. -Sí, eso.

-Vale, vale. Bueno. Vamos a ver si tienes fiebre...

Bueno. Tienes 38. Túmbate. Que te voy a explorar. Eso es.

Te voy a subir un poco aquí... Vale. Avísame si te duele.

No. No.

¡¡Ah, ah!! ¡Ay! -¿Te duele mucho?

-No, es que me río así.

-Bueno, a descansar un momento.

Cuéntame esto de la ecuación que has resuelto.

-Bua... Eso es un problema que lleva dos siglos sin resolverse.

-Y que me costó mi puesto de trabajo de profesor de matemáticas.

Pero el otro día, con la ayuda de Rusell y de Galileo, lo resolví.

Así que... me afeité la barba

y me fui a la Academia Europea de Matemáticas Exactas,

y les llevé la solución.

Un día de estos me llaman para decirme que soy millonario.

-¿Millonario? -Sí, sí. Millonario, millonario.

En matemáticas, hay un montón de enigmas sin resolver,

que se pagan a buen precio.

Y la Academia, por el que yo he resuelto, buaa:

Me van a meter un cheque en el bolsillo que no me va a caber dentro.

Ay... Y por fin podré dejar de tener que caminar por la calle.

-Hasta luego, Silvia. -Hasta luego.

-Marco: Ya he llevado las muestras de sangre al laboratorio

para que hagan el estudio hormonal. ¿Vale?

Oye, Clara: Que es que me preocupa Juanjo.

-¿Qué le pasa ahora? -Pues no le pasa nada,

pero está viviendo solo.

Y aunque esté yendo al psicólogo,

a mí me parece que no le viene bien pasar tanto tiempo solo.

-Tienes razón, ¿eh?

Si es que la soledad no es buena para nada.

Es más: Por eso se metió en esa comunidad; porque se sentía muy solo.

-Claro, por eso tenemos que seguir apoyándole.

-Pues mira: No había caído yo en eso. Pero es verdad.

Tendríamos que continuar. Hacer algo.

-Oye, vosotros volvéis a llevaros bien, ¿no?

A lo mejor podríais quedar para tomar algo, para ir al cine...

No sé: De vez en cuando, Clara.

-Marco, yo eso no lo veo claro, ¿eh?

Después de lo que ha habido entre nosotros, bueno:

Lo que no ha habido, yo no sé si eso no le va a desestabilizar mucho más.

Y lo peor: Que se puede confundir.

-Ya. -Oye, ¿y por qué no quedas tú con él?

-¿Yo? -Claro.

-Yo entre las guardias y el trabajo en la fundación

no tengo tiempo para nada. Y lo sabes.

-No, eso es verdad también. Pero no sé, chica.

-Ay, piénsatelo. A mí no me parece que sea una mala idea.

Él lo haría por ti, desde luego.

Rubén soy Clara; la compañera de tu padre.

-Escúchame. Eh... Me gustaría hacerte un tacto rectal. ¿De acuerdo?

-¿Te gustaría? -No, bueno. A ver:

Que estaría bien que te lo hiciera. Para saber si hay alguna otra cosa.

-Ah... Qué susto. ¿Y eso cómo se hace?

-Mira. Mira, ven. Te bajas los pantalones, ¿de acuerdo?,

y te pones en esta posición. ¿Vale?

-Vale. -Tú mismo.

-Con delicadeza. Sin cariño, pero con delicadeza, ¿eh?

-Que sí. Que sí, no te preocupes. -Vale.

-El dolor abdominal es de los más habituales,

y puede tener diversas causas. Así que, cuando lo padezcamos,

lo que podemos hacer es tomar mucha agua,

o cualquier otro líquido que sea claro.

Como, por ejemplo, bebidas para deportistas.

En cambio, cuando el dolor aparezca en la parte superior del abdomen

después de haber comido,

lo que podemos hacer es tomar un antiácido para aliviarnos.

Especialmente si tenemos acidez gástrica o indigestión.

Bueno, Curro: Pues esto ya está.

Bueno, he visto que tienes

la próstata un poco inflamada. ¿De acuerdo?

Así que me gustaría hacer una analítica de sangre

y otra de orina. ¿Vale?

-Qué gustos más raros tienes, ¿eh? -Bueno, pero sería lo apropiado.

¿Vale? Porque creo que puedes tener prostatitis.

-Ah. Vale; lo que tú digas.

-Perfecto. Voy a avisar a la enfermera.

La prostatitis causa dolor y síntomas urinarios prolongados.

Esta puede ser bacteriana o abacteriana.

Si se trata de la segunda,

lo que podemos hacer son baños de agua tibia en la zona,

y hacer cambios en la dieta para evitar irritantes en la vejiga.

Pero también puede tratarse de un cáncer de próstata.

Así que vamos a añadir el antígeno para poder descartarlo.

Carmen, la paciente de la doctora Marco

con una posible enfermedad hormonal,

está esperando a que le comuniquen los resultados del estudio.

-¿Qué hora es? -Las nueve.

Esta es la dinámica que hemos seguido

desde que le dije que Iván era mi novio: silencio.

¿Y qué hay detrás de eso? Nada bueno. Seguro.

-Yo casi que os espero fuera, ¿vale?

-¿Cuánto tiempo vas a estar lanzando miraditas asesinas, callada?

-Yo no miro de ninguna manera.

-¿Cómo que no miras de ninguna manera, si te estoy viendo?

¿Me puedes decir qué estás pensando, por favor?

-Pues que hay un problema, hija. -¿Qué problema?

-Pues tu prima Gloria: que se casa. Ni más ni menos que en la catedral.

-Vale, ¿y? -¿Cómo que y?

Pues que qué hacemos con el chico.

A ver qué hacemos durante la ceremonia.

-Ahora estamos hablando de lo que teníamos que hablar:

te molesta su religión. -Si es que no se puede decir nada.

-El hecho de ser musulmán

no tiene nada que ver con no tener respeto por otras creencias.

Es más: Precisamente Iván

es una persona que se caracteriza por ser bastante respetuoso

con la gente de otras religiones y no creyente.

Cosa que no todo el mundo puede decir aquí, mamá.

-A ver. Nerea, hija: Se oyen muchas cosas. Tú lo sabes.

Y yo solo lo digo por tu bien. -Ah, encí...

Esto es lo que me temía: Tengo una madre racista.

-¡Que no me llames racista!

-Eres racista, prejuiciosa e inculta.

-Mira: Si te oyera tu padre... -Si me oyera mi padre me apoyaría.

-No me faltes el respeto, hija.

-Mira: Si tú u otras personas no aceptáis lo que Iván y yo tenemos,

ahí os quedáis.

-Hola, Rey. -Hola.

-Oye: ¿Has visto al técnico de Laboratorio, que no lo encuentro?

-No, no, no. -Ah.

-Oye: ¿Tú no te ibas ya? -Sí...

Oye: ¿Sabes a quién le acabo de hacer un tacto rectal?

-¿A quién? -A curro.

-¿A Curro el mendigo? -El mismo.

-¿Qué pasa? ¿Malas noticias?

-Es que Lorena y yo lo hemos dejado:

Se va a Estados Unidos

a hacer un tratamiento experimental para el Huntington.

¿Tú sabías algo de esto? -No, no. A ver:

Bueno, yo sí que le informé de todas las opciones que tenía

para tratar la enfermedad.

Pero... Pero vamos: Que nunca hablamos de irse a Estados Unidos.

-Ya. -Lo siento, no sé muy bien qué decir.

-Nada. Tranquila.

-A lo mejor no quiere estar contigo

por si de repente el tratamiento no funciona bien.

-Los análisis muestran

que tienes una alteración en el metabolismo,

conocida como síndrome de Cushing.

-¿Qué es eso? -Es un trastorno que sucede

cuando se tienen altos los niveles de una hormona que se llama cortisol.

la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre.

-Entonces eso es por mi diabetes.

-No. Lo más probable es que haya sido al contrario:

que el síndrome de Cushing haya empeorado tu diabetes.

Por eso no eras capaz de controlar tus niveles de azúcar

ni la presión arterial.

Y seguramente que también sea la causa de la osteoporosis

y de las fracturas.

-Pero entonces, a ver: ¿Por qué tengo eso?

Las causas del síndrome de Cushing

se relacionan con la toma de medicamentos corticoides

o con la presencia de un tumor.

Carmen no toma este tipo de medicamentos.

Así que lo más probable es que, desafortunadamente,

nos encontremos ante el más grave de los escenarios.

-¿Y qué vamos a hacer ahora?

-Ahora hacer pruebas para encontrar ese tumor,

para ver dónde está. -Gracias.

Curro espera los resultados de la analítica de sangre y orina

que ha encargado el doctor Dacaret.

-Hola, Curro. -Jo, qué mala cara traes.

¿Te han hecho un tacto rectal a ti también?

-Pues más o menos, la verdad. Bueno, vamos a ver. Mira:

Traigo los resultados de la analítica.

Parece que estás pasando por un proceso inflamatorio.

Y también puede que tengas una infección de orina.

Que ha derivado en una prostatitis.

Así que me gustaría que te quedaras 24 horas con antibióticos.

-Ese gusto es una maravilla. ¿Cama y cena gratis? -Eso es.

-Ahora vendrá una enfermera para llevarte a la habitación.

Y... Oye: Con... ¿Con Albert, qué hacemos? Que

¿le avisas tú o..., o le aviso yo? Que está ahí fuera.

-Tú sabes que no existe, ¿no? -Por supuesto que lo sé, Curro.

Mira: Aquí está. ¿Le acompañas? -Venga, vamos.

-Oye: ¿Qué hay de postre en la cena? -Natillas.

-Hola, Lorena. Oye: ¿Nos podríamos ver hoy?

Vale. Hasta luego.

Tras hacerle a Carmen un TAC de abdomen y de silla turca,

cuya imagen no ha sido suficientemente sensible,

la doctora Marco le está realizando una resonancia magnética.

-Después de todas las pruebas,

no hemos encontrado el tumor en ningún sitio.

Así que vamos a hacerle un TAC de tórax

para ver si el tumor estuviese por esa zona.

Es importante encontrarlo para empezar con el tratamiento.

De momento va a quedarse ingresada.

-Ay, Nerea, hija.

-¿Cómo estás, Carmen? -Bueno. Pues rara.

Vine por un problema de tensión, y mira ahora.

-Ya tengo los resultados del TAC de tórax, y hemos encontrado el tumor.

Está en el pulmón. -¿Un tumor en el pulmón? Dios mío.

-Lo más probable es que se trate de un tumor carcinoide.

Es un tumor que está formado por células neuroendocrinas.

Son células muy parecidas a las células endocrinas,

porque las dos producen hormonas.

Este tipo de células se encuentra en otras partes del cuerpo,

aparte del pulmón, y esto explicaría la alteración hormonal.

-Ya. ¿Y qué vamos a hacer ahora?

-Ahora van a hacerte una fibrobroncoscopia.

Es una prueba mediante la cual

vamos a explorar las vías aéreas,

y vamos a poder coger una muestra del tumor. ¿M?

-Vale. Gracias. Gracias, doctora.

-En estos casos, es aconsejable estar acompañado de la familia.

-No. Yo prefiero estar sola.

-Te veo luego, ¿m? -Gracias.

Nunca debemos subestimar la compañía de familiares y amigos

cuando nos enfrentamos a una enfermedad.

Dejarse ayudar siempre es un hábito sano.

Curro ha pasado la noche en observación

tras ser diagnosticado de prostatitis aguda.

-¡Que no, Copérnico, que no!

¡Que tenemos que despreciar las soluciones

derivadas de las bases mayores! ¡Eso es de aficionados!

¿Cómo puedes haber llegado tan alto? Ay...

-Curro, perdóname, que no quiero interrumpirte.

Solo quería preguntarte cómo estás.

-Muy bien. Así que me voy a mi casa. -No, no, no. ¿Dónde vas? Pero mírate.

Si estás sudando y puede que tengas fiebre.

Además: quiero explorarte para saber cómo estás evolucionando.

-Que es que tienes unos gustos muy raros, ¿eh?

Además: Hoy estoy inspirado. Me tengo que ir a trabajar.

¿Estás bien? Ahora vendrá una enfermera. ¿Vale?

Tranquilo. Tranquilo. Ya. Coge aire, respira...

Hola. Mira: Vamos a hacerle un TAC y una analítica. ¿De acuerdo?

-Vale. -Venga. Gracias.

-Eso han sido las natillas; seguro. -No sé pero bien no estás.

A ver: Relájate... -Ah... Ah.

-Bueno. El último análisis ha descartado un cáncer.

Pero tras la última exploración

todo parece indicar que tiene una peritonitis.

La inflamación del peritoneo.

Este es el tejido que recubre la pared interna del abdomen,

y que recubre la mayoría de los órganos abdominales.

Así que una de dos: O el antibiótico no está funcionando,

o hay una nueva enfermedad que está a punto de dar la cara.

Lo que tenemos que hacer es encontrar la causa urgentemente,

porque puede ser potencialmente mortal.

Mándame los resultados cuando los tengas. ¿Vale?

-¿Se puede? -Adelante.

-Hola, Carmen. -Hola.

-Me acabo de encontrar con la doctora,

pero no me ha querido decir qué ocurre porque no soy familiar.

¿Todo bien? -Sí. Todo bien.

Nada: Que solo son pruebas y ya está.

-Yo, Carmen, quería pedirle disculpas por todo lo que está pasando.

Me siento muy dolido y...

en ningún momento quiero hacer daño ni a Nerea ni a usted.

Salí muy jovencito del país

y sé lo que es cortar relaciones con los padres.

Y lo último que quiero para Nerea

es que usted y Nerea pasen lo mismo que pasé yo.

-Es que son muchos cambios para mí.

Antes eras amigo, vecino. Y es que novios... No sé.

-Por eso voy a poner punto y final a esta relación.

-A ver, Iván. Es que entiéndelo.

Para mí era más fácil cuando solo eras vecino.

-Ya, pero sigo siendo su vecino.

Bueno. Recupérese, ¿vale?

-Hola. ¿Me has traído las cosas?

-Sí, bueno. Están en la consulta. Pero quería comentarte algo.

¿Qué tal estás tú? -Bien, asintomática de momento.

-¿Sí? ¿Y las manos qué tal?

-Ah, pues mucho mejor. -Vale.

Oye: Eh..., creo que ya sé por qué tomaste la decisión.

A mí no tienes por qué protegerme de nada. ¿Vale?

Y aunque sea muy duro que te vayas a Estados Unidos,

yo quiero seguir contigo.

-Espera. Quiero que sepas que voy a estar ahí para lo que necesites. Y...

Y he decidido irme contigo.

-Huy, Hamman. Yo... Yo creo que... Que me he expresado mal.

Yo te quiero.

Pero... sé todo lo que se me viene encima y...

En esta etapa de mi vida quiero estar sola. Lo siento.

-Hola, Rubén. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Todo bien? Bueno. Me alegro.

Sí. Ya sé que llevo una época muy inaccesible. Pero perdóname.

Perdóname, hijo. Perdóname.

¿vuelves a España?

El doctor Dacaret

ya tiene los resultados del TAC y del análisis de sangre,

y no son buenas noticias.

-Bueno. Traigo los resultados.

-¿Me lo pasas? -Sí, claro.

Aquí tienes. -¿Sí? ¿Dígame?

Sí, soy Francisco Albellaga. ¿Con quién hablo?

Pero ¿cómo han tardado tanto tiempo en comprobarlo?

¡No, no, es perfecto, es perfecto!

Me paso a por el cheque rápido. Sí, sí. Gracias.

Soy millonario. Te lo dije, Albert.

¡Te dije que había descifrado esa maldita ecuación,

y la había descifrado bien! ¡Toma!

-Un momento. ¿Esto va en serio? ¿Lo de millonario?

-Claro que va en serio. Ya te lo había dicho.

Así que me voy; que me está esperando un cheque.

-No, no, no, no. Tranquilo aquí. ¿Vale? Esta vez te vas a operar. ¿Eh?

De esta no te libras. -No..., déjate de operar.

Ahora soy rico.

Y los ricos solo nos operamos para estar más guapos.

-¿Me puedes contar qué vas a hacer con tanto dinero si te mueres?

El neumólogo está sometiendo a una fibrobroncoscopia a Carmen

la paciente con un tumor en el lóbulo izquierdo del pulmón.

-¿Pasa algo?

-No le han podido hacer la fibrobroncoscopia

porque el tubo era más grande que el paso al tumor.

Por eso le han realizado un lavado broncoalveolar,

donde se han arrastrado las células tumorales,

y las han enviado a analizar a Anatomía Patológica

para saber qué tipo de tumor es. Ahora solamente queda esperar.

-Tiene la glucosa alta, dosis alta de insulina.

-Gracias. -De nada. Mujer, pero anímate,

de verdad. Mira: Si en estos casos, lo más importante es tu actitud. ¿Eh?

-Ya. Pero si no estoy así por mi salud. Es por mi hija.

Sí, por mi hija y por el novio. Bueno, que ya no tiene novio.

-Acabo de hablar con Iván. ¿Qué pasa? ¿Qué tiene?

Cuando he hablado con la doctora

y me ha dicho que mi madre tiene un tumor en el pulmón,

me..., me he quedado helada.

No esperaba que fuera para tanto y...

Me siento fatal, por no haber podido estar con ella cuando se lo ha dicho.

Me duele que no entienda mi relación con Iván

y que la estropee de esta manera.

Pero, ahora mismo, esto es lo más importante.

Lo único que quiero es que se ponga bien.

Curro, el mendigo

que acaba de ganar una importante suma de dinero,

está siendo intervenido de urgencia, a causa de una diverticulitis

y un neumoperitoneo.

-Hemos encontrado el divertículo perforado.

-Vale, gracias.

La situación de Curro es grave.

Han encontrado una perforación en el divertículo,

que ha provocado la fuga del contenido fecal.

Esto quiere decir que los gérmenes de las heces

pueden producir una infección diseminada en el abdomen.

Así que van a quitarle un trozo de colon,

y van a proporcionarle una vía de escape a las heces.

Hola. -Buenas.

-¿Qué tal la operación de Curro? -Pues parece que ha ido bien.

La situación es delicada. Tenemos que esperar.

-Muy bien. ¿Qué tal estás?

-Bueno. Bien. -¿Bien?

-Me he cruzado con..., con Lorena.

-Bueno, he hablado con ella y hemos aclarado la situación.

Pero lo que tengo claro es que no me voy a separar de Marta.

Yo voy a luchar por ella.

-Nerea, ya tengo los resultados. Vamos para dentro, por favor.

-Mamá: Ya tienen los resultados. -¿sí?

-Sí. -Vale.

-La anatomía patológica no es concluyente.

-¿Eso qué quiere decir? -Eso lo que quiere decir

es que vamos a tener que operarte para saber qué tipo de tumor es.

-¿Operarme? -Tranquila, mamá.

¿Cuándo? -Vamos a programarlo todo

para poder operarte hoy mismo.

-Va ha salir todo muy bien. Ya verás.

-Clara. -Dime.

-¿Quién te crees que eres para llamar a mi hijo? ¿Eh?

-Alguien que se preocupa por ti. ¿Qué te parece?

-No tenías que haberle llamado para que volviese a España.

-Eh. Perdona un momento. ¿Cómo que se volviese a España?

Yo le he llamado solo

para decirle que no me parecía bien que estuvieses solo, nada más.

-Ya. Pues ya ves la que has liado.

-Vamos a ver, Juanjo. Todos tus amigos estamos preocupados

incluidas Marco y yo.

-Ya. Os agradezco muchísimo.

Pero tiene que llegar un momento en que dejéis de meteros en mi vida.

Y yo creo que ese momento ha llegado ya.

-Vamos a ver. Juanjo.

Curro continúa ingresado

después de haber sido intervenido por una diverticulitis.

-Curro, escúchame: No te lo vas a creer,

pero mira lo que has conseguido. Eres toda una eminencia matemática.

-¡Soy una eminencia! -Oye, Curro: ¿Estás bien?

-Sí, Tengo un poco de frío.

-Pero si estás ardiendo, Curro.

-¡Soy una eminencia!

-Qué raro. Si la orina está vacía.

-Y han puesto una foto mía.

-Una enfermera a la habitación de Curro, por favor.

Tranquilo, que ahora vamos a la UCI. ¿Vale?

Hemos hecho lo posible para salvarle, pero no lo hemos conseguido.

Curro ha sufrido una sepsis. Debido al escape de heces.

Esto provocó un shock séptico,

y de ahí se pasó al fallo multiorgánico.

No podrá cumplir el sueño de tener chófer.

Pero al final resulta que es verdad:

que es una eminencia matemática.

Carmen, la paciente con síndrome de Cushing

que ha sido sometida a una intervención,

se recupera en la UCI antes de ser trasladada a planta.

-¿Qué tal? -Bueno. -Ya hemos extraído el tumor,

lo hemos analizado, y apoya el diagnóstico de tumor carcinoide.

Que es lo que te estaba provocando el síndrome de Cushing.

-Pero entonces ¿se va a poner bien? -Sí. Ahora lo previsible

es que tanto las hormonas como la diabetes se regulen.

Y el pronóstico tras la extirpación es muy bueno.

-¡Ay, gracias! ¡Gracias, doctora!

-Nada. ¿alguna pregunta más?

-No, no. -Muchas gracias.

-No. Ay, gracias, doctora. -Hasta luego.

-Qué bien. ¿Necesitas algo más. -A ver, sí. A ver, hija.

He llamado a Iván, ¿vale? -¿Perdona?

-Sí, le he llamado. Necesito deciros una cosa.

Mira: Le tenemos aquí. -Buenas.

-A ver. Después de darle vueltas necesito que volváis.

-Sé que los prejuicios no me los van a extirpar

como me han extirpado el tumor ese.

Pero necesito que volváis a estar juntos.

No quiero fastidiar la vida a las personas que más quiero.

Así que... Hija: Venga.

-¡Venga, vamos! ¡Venga! ¡Por favor!

Y por cierto: Trátamela bien, que te tengo puerta con puerta.

-Se lo diría a cualquier novio, de la religión que sea.

-El paciente de la neumonía, ¿al final bien? -Muy bien.

Ahí se ha quedado, esperando los resultados.

-Hay que hacerle una radiografía, de todas formas.

-De control. -Silvia.

-Hola. -Clara: Disculpadme un momentito.

Quería agradecer lo que os habéis preocupado por mí.

Perdón Clara, si me comporté mal.

No quería que Rubén me viera de ese modo.

-Bueno, no te preocupes Rubén ya es mayorcito quiere ayudarte.

-Se enfadó porque no pudo ayudarte con lo de la comunidad.

-Déjale que venga. -Bueno, eso no depende solo de mí.

-Hasta luego.

-Hola. -Hola.

Te he llamado porque quería comentarte una cosa.

-Sí, yo también quería decirte algo.

-Pues... Tú dirás. -Quería pedirte si...

Si te podías quedar con Marta.

-¿Ella no se va contigo a Estados Unidos?

-No, no. He decidido que es mejor que se quede.

Todo lo que viene de la enfermedad es muy duro y...

Y esta última etapa está siendo muy difícil para ella y...

Tiene su vida aquí, y creo que es mejor que se quede contigo.

-Si a ti te parece bien, claro.

-Sí. Sí, sí. Es la mejor noticia que me podrías dar.

Pero no me gusta mucho la idea de que te vayas sola. ¿Estarás bien?

-Pues... supongo que no. Pero... Pero no me queda otra, ¿no?

-Bueno. Sabes que estoy aquí para lo que necesites.

-Lo sé.

Gracias. Cuídate mucho.

-¿Estás bien?

-Eh..., pues sí. Sí, creo que sí.

-Necesito que me vea un doctor. -Mm...

-No me encuentro nada bien.

-Estoy escuchando unos ruidos muy característicos,

que corresponden a una pericarditis,

o podrían corresponder a una pericarditis, ¿eh?

Tengo un paciente que hay que ingresar en la UCI.

Y me acaban de decir que no hay cama.

Así que soluciónalo. Estás en la comisión gestora, ¿no? ¿Vale?

Tienes un derrame pericárdico. También he visto algo más.

-¿Qué más tengo?

-Ya tengo la cama preparada en la UCI para tu paciente.

-Ya. Bueno, es que he gestionado yo el ingreso, Lucía.

-No te puedes saltar el protocolo.

-Padre, por favor, tranquilo.

-Han..., han robado mis piedras. Han robado mis... Sí, sí.

-Estamos en un hospital. No hay piedras, padre. De verdad.

-Han... ¡Han robado mis piedras!

-El padre Coldo parece haber sufrido un brote psicótico

o algún otro tipo de problema neurológico.

-Yo no estoy malo. ¡Son los médicos los que me ponen malo!

Yo... ¡Yo no estoy malo!

-Vengo de casa de Coldo y es un auténtico almacén.

Tiene cosas amontonadas por todas partes.

-El síndrome de Diógenes

es un trastorno del comportamiento

que afecta normalmente a personas mayores que viven solas.

-Por favor... -Mm. Permíteme.

Uno solo, con una gotita de leche y sin azúcar.

-¿Y tú cómo sabes cómo me gusta a mí el café?

-Soy bastante observador. -Ya.

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Centro médico - 05/04/17 (2)

05 abr 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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