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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 04/07/18 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Iker se ha empezado a encontrar mal en casa y su novia, Olga,

no ha dudado en acudir al hospital

para que un médico valore su situación.

- Si no ha sido para tanto.

- Pero Iker, que... Que no es para tomárselo a coña lo tuyo.

- Pero que si ha sido un segundo de nada.

- Que no tienes que ser tan despreocupado con todo.

- Mira a ver si te aplicas tú el cuento, ¿eh?

- Mi novio tiene un problemilla de corazón.

Y... esta mañana nos hemos llevado un susto en casa porque...

le ha empezado a doler el pecho y luego los brazos,

y es que nunca me dice nada.

Porque... no me quiere preocupar.

Pero vamos, que si no me preocupo yo de él, él no lo hace.

Necesitamos un..., un doctor para que vean...

- ¿Estás bien? ¡Cariño! ¡Cariño! ¿Qué ha pasado?

- ¡Dios! - ¿Estás bien?

- Tome, tome. Límpiese.

- Nada, que veníamos por mí, pero mire cómo está ella.

- Eh... Bueno, Nuria: Nosotros nos ocupamos. Vamos a triaje.

Acompáñennos. - Hasta ahora.

- Gracias.

- Pase, pase.

- Sí, doctor, estoy bien.

- Si es que en verdad hemos venido por mi novio;

que tiene problemas de corazón. Y esta mañana hemos tenido un susto.

- Ya, ¿y te medicas?

- Sí, todo controlado.

- Ay... Mentira.

La mitad de las veces se le olvida tomarse la medicación.

- ¡Pero mírala a ella! Menos controlarme a mí

y más preocuparte por ti.

- ¿Me encargo yo de él? - Sí, sí, por favor, sí.

- Vale.

- No, no, que no hace falta, de verdad.

- Sí, por favor. Lléveselo, porque es un cabezón.

- Vale. Yo me encargo. Venga. Te echo un vistazo.

- Vale. Bueno. Me voy, para que te quedes tranquila y porque te quiero.

- Pues yo a ti, no.

- Pues sí: La verdad es que Olga y yo nos metemos mucha caña.

Pero es todo de cachondeo. Ella me pica, yo le pico a ella...

No sé. La verdad es que nos queremos un montón.

Y bueno, hemos decidido que si alguna vez tenemos niños,

pues nos vamos a

Eso sí: yo creo que ya estamos tardando un poquito.

- Mamá, ¿qué haces aquí? ¿Ha pasado algo?

- Necesito hablar contigo.

Y como siempre estás tan ocupada y nunca encuentro el momento,

vengo al hospital.

- Bueno, mamá:

Ya te dije que este domingo iba a ir a tu casa a comer con Lucas.

- Eso ya me lo dijiste la semana pasada y no vinisteis.

Además, precisamente es de Lucas de quien quiero hablarte.

- ¿Qué pasa?

- Sé que no lo estás llevando bien.

Y que es una responsabilidad muy grande con la vida que has elegido.

Bastante tienes con salvar vidas.

- Mira, mamá, no estoy de acuerdo. Vale, es complicado,

pero cada vez va mejor. Y yo tengo que hacerlo.

Se lo prometí a mi hermana. Y además, Lucas me necesita mucho.

- Ahí. Ahí es donde quería llegar.

Lucas necesita ahora a alguien más que nunca.

Pero alguien que, aparte de ganas,

tenga todo el tiempo del mundo para cuidarle.

Mira: La última vez que se quedó en casa se lo insinué,

y el niño parecía encantado con la idea.

- ¿Que le insinuaste, qué, a Lucas?

¿De qué hablas a Lucas a mis espaldas?

¡Por favor, mamá, le vas a hacer un lío al niño!

Es una urgencia y me tengo que ir.

Pero esta conversación no se queda aquí. ¿Vale?

Espérame en Recepción.

Muy buenas. - Hola.

- Hola.

- A ver: ¿qué ha pasado?

- Manuel, que se ha empeñado

en que hagamos la mudanza nosotros dos solos.

Estábamos sacando el sofá por la ventana.

Yo estaba en la planta de arriba, y él estaba abajo para cogerlo.

Bueno: Pues se me ha resbalado, me he quemado la mano con la cuerda,

y a él se le ha caído en todo el pie. Un desastre, vamos.

¡Si es que es terco como una mula! - ¿Terco?

- Hombre, Manuel: un poquito terco sí que eres, ¿eh?

Que si hubiera venido alguien a ayudarnos no estaríamos aquí.

- Pero si estaba todo perfecto hasta que se te ha escurrido la cuerda.

- Bueno: tranquilidad. A ver. Además del pie, ¿qué te duele?

- Las costillas.

- Vale. A ver, te voy a explorar, ¿eh? Un momento.

- ¡Ah! - ¿Por ahí?

- ¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah! Vale, vale, vale...

- ¿Por aquí también? - Sí, sí, sí, sí, sí, sí.

- Llévale a Rayos, por favor. - Vale.

- Necesitamos una radiografía del pie y una placa de tórax. ¿De acuerdo?

- Verónica. - Sí.

- ¿No? Vale. Pase a sala de espera,

en cuanto tengamos los resultados de la placa, le avisarán.

- Vale. Vale, muchas gracias.

- Bueno, y cuénteme: ¿Qué le pasa?

- Llevo tres días que me duele por aquí, esta parte derecha, y...

me cuesta un poquito respirar también.

- ¿Ha vomitado recientemente? - Sí, varias veces.

- ¿Y por qué no ha venido antes?

- Porque no pensé que esto fuera algo para preocuparse.

- Ya. ¿Cree que pudiera estar embarazada?

- No. Bueno... No lo sé. ¿Es posible?

- No sé, eso debería decírmelo usted.

- Sí. Bueno, pues a lo mejor sí, es posible.

- Ya. ¿Cómo son sus periodos? - Muy irregulares.

No... No los llevo muy medidos, la verdad. Soy un poquito desastre.

Pero vamos, que no... No se lo diga esto a mi novio,

que luego se me viene arriba.

- No, no se preocupe.

¿Ha notado últimamente

si le ha aumentado la circunferencia abdominal,

si está más cansada, si tiene más sueño...?

- Sí. ¿Sí? ¿Estoy embarazada, entonces?

- No lo sé todavía. Vamos a hacer unas pruebas.

Hay mujeres que apenas tienen síntomas

durante las primeras semanas de embarazo.

De hecho, la mayoría se dan cuenta que están embarazadas

entre la quinta y la octava semana.

Por ejemplo, después de un retraso en el periodo.

Bien. Hemos terminado. Olga: puede incorporarse.

Verá: he visto que tiene el útero agrandado.

- ¿Y eso significa que estoy embarazada?

- Bueno, podría ser.

- Bueno. No es malo.

En el fondo es una alegría.

Sobre todo que... Iker es un tío genial.

Y, si lo comparo por mi ex, que me dejó porque...

Perdón. Que me pongo nerviosa y hablo mucho.

- No, no se preocupe. Verá: Hay algo que me preocupa.

En la exploración anterior, he notado una masa.

- ¿Qué es? - No lo sé.

Tendremos que hacer pruebas para confirmarlo.

Así que no se alarme. ¿Eh?

También haremos prueba por el tema del embarazo.

Ya que está aquí:

Vamos a hacer una analítica, una radiografía de tórax

y una ecografía Doppler. ¿Eh?

Ahora mismo todo indica que Olga está embarazada.

Aunque no podré confirmarlo hasta tener todos los resultados.

Lo que sí me preocupa es la masa que he detectado durante la exploración.

Porque podría corresponderse con un quiste, aunque es demasiado grande.

O con un tumor. Lo cual sería preocupante.

La doctora Soto ya tiene los resultados de las pruebas de Manuel,

el paciente que se lesionó el pie y el pecho mientras hacía una mudanza.

- Hay varios dedos fracturados.

Y luego: el dolor en el abdomen

es porque hay una fisura en una de las costillas del lado derecho.

- Eso suena mal, ¿no?

- Bueno: En realidad, es más molesto que grave.

Lo que pasa es que las molestias pueden durar varios meses.

Así que tiene que hacer reposo,

y le daremos unos analgésicos para el dolor.

En cuanto al pie,

inmovilizaremos los dedos y le colocaremos esto. ¿De acuerdo?

- Ya has escuchado, ¿no, Manuel? Reposo.

- Vale, pero tenemos que dejar el piso sin falta esta semana.

- ¿En serio me estás hablando ahora de la mudanza,

que hemos estado a punto de tener una desgracia?

Vamos, que de hecho la hemos tenido, ¿eh?

Así que obedece, y reposo.

- Vale, lo que tú mandes. Reposo total.

- Es importante, Manuel, ¿eh? El reposo.

Voy a pedir unas muletas, y ahora te pongo el walker.

Mamá: perdona, que te he hecho esperar.

A ver. Cuanto más vueltas le doy a lo que me has dicho,

más enfadada estoy.

- Tranquila. No era mi intención ponerte nerviosa.

Solo intento ayudarte.

- Bueno, mamá: Si me quieres ayudar, ponte a mi favor.

No te pongas en mi contra.

- Ay, hija, qué carácter, ¡por Dios!

- Bueno, a ver: Vamos a sentarnos, que sacas lo peor de mí, hoy.

A ver, mamá:

Que sea la última vez que le hablas de estas cosas a mis espaldas.

A saber qué milongas le has contado tú al niño.

- ¡Por Dios! ¡Si es solo un niño!

¡Cómo puedes pensar que le intento manipular!

- ¿Manipuladora tú, mamá? No. ¡Cómo he podido yo pensar semejante cosa!

- Mira: Si me vas a decir estas cosas, mejor me voy,

que seguro que tienes mucho trabajo.

- Ah, sí, muy típico tuyo, mamá.

Sueltas una bomba, y ahora te vas en plan víctima.

- No cambiarás nunca, hija. - No me lo puedo creer.

- Venga. Empieza. ¡Hala...!

¡Pero que le vas a romper el esternón!

¿Tú crees que esas son formas de hacerlo?

- Si es que no tengo tiempo suficiente para hacerlo bien.

Y además: Yo esto me lo sé. Lo hacemos en otro momento.

- Pero ¿cómo que te lo sabes? ¡Eso está mal hecho!

- En otro momento. - Pero que eso...

- ¿Qué tal? - ¿Qué tal...?

- A ver: ¿qué te ha dicho la doctora?

- Bueno. Pues que me tome las pastillas

y que me tome las cosas con un poco más de calma. ¿Y tú? ¿Qué tal?

- Yo, bueno... Van a venir a hacerme ahora una prueba.

Porque el doctor cree que... Que puedo estar embarazada.

- ¿En serio? - Sí.

- ¿Vamos a ser papás?

- Ya, pero... A la vez también ha palpado una masa que...

Que no sabe qué es.

- Eh... ¿Cómo...? ¿Como un tumor, o cáncer?

- No lo sé todavía. Pero que tú tranquilo, cálmate,

porque lo mismo ni estoy embarazada, ni tengo nada raro. ¿Vale?

A mí me encantaría que estuviéramos embarazados, ¿eh?

Al día siguiente,

Manuel regresa al hospital con un fuerte dolor de pecho.

- Me duele el pecho y me cuesta respirar.

- ¿Ha guardado reposo?

- Qué va a guardar reposo. No ha hecho nada.

- Sí lo he hecho. Lo que pasa que, bueno:

que metí unas cajas en el maletero del coche.

- Hombre, mover cajas no es reposo, Manuel.

- Si ya se lo he dicho yo.

- Vamos a volver a hacer radiografías.

- Mucho “sí, sí, sí”, y “Vero, llevas razón”,

y al final Manuel hizo lo que le salió de las narices,

pues como hace siempre.

Si es que... yo no sé qué hacer, de verdad.

Últimamente no nos ponemos de acuerdo en nada.

- ¿Mamá? - Ah...

- ¿Qué haces aquí otra vez?

- Ahora soy yo la que he estado dándole vueltas a la conversación.

Lo de ayer me dejó muy triste.

Me duele que pienses que he intentado influir en Lucas

para que se quede con nosotros.

Es más: si tú crees que puedes hacerte cargo,

te apoyaré pase lo que pase; como siempre.

- Bueno, mamá, gracias. Y perdóname: igual me pasé un poco.

- No, no pasa nada; todo está bien. Pero sí quiero que me digas una cosa:

¿Si te quedas con Lucas, es porque de verdad te sale de dentro hacerlo?

No quiero que porque te lo pidió tu hermana antes de morir,

te condicione.

Lo importante es que Lucas

esté todo lo bien que puede estar un niño sin su madre.

- Yo estoy cuidando de Lucas porque quiero hacerlo.

- Tu hermana y tú erais muy diferentes.

- Bueno, mamá: Cada uno es como es.

- Perdona, Soto. - Hola.

- Te están esperando en Imagen.

- Vale, voy. Me tengo que ir, mamá.

Ya hablamos. - Vale.

El doctor Landó ya tiene los resultados de la analítica de Olga,

y quiere comentárselos antes de hacerle la ecografía.

- ¿Qué tal, Olga? - Bien.

- Bueno: tengo los resultados de la radiografía,

que indican que tiene un leve derrame pleural.

De ahí que tuviera dificultades para respirar.

Por otro lado, la analítica indica que tiene una anemia importante. ¿Eh?

- La función hepática y renal son normales,

y la proteína está algo elevada.

Pero bueno: todavía no son datos concluyentes.

Vamos a realizar la ecografía.

Que la función hepática sea normal

descarta algunas enfermedades del hígado. Esto es algo bueno.

Ya que la paciente refería dolor en esa zona del hígado.

Por otro lado: la proteína elevada, que es un marcador tumoral,

también se eleva cuando se está embarazada.

Por eso este dato ahora no nos sirve.

Vamos a esperar a realizar la ecografía Doppler,

que nos servirá para despejar muchas dudas.

Olga: Veo que tiene el útero grávido,

y la presencia de un feto de unas 12 semanas, aproximadamente.

- Y... Y ¿cómo está el feto?

Porque... hay algo que no le he dicho.

Cómo iba a saber yo que estaba... en este estado.

- Espere un momento.

Lamento decirle que el feto no presenta latido.

- ¿Está muerto? - Sí.

- Y... Y ¿todo lo demás está bien?

- Pues no. No está muy bien. Vaya limpiándose, por favor.

Además del feto retenido,

he podido ver una masa irregular en el ovario y la trompa izquierdos.

Posiblemente, la masa que palpé durante la exploración.

Ahora vamos a realizar una prueba de imagen,

una resonancia magnética, para ver exactamente de qué se trata.

Sé que perder un hijo en estas circunstancias es algo duro.

Pero, en este momento,

tenemos que centrarnos en saber exactamente qué es esa masa.

- Es que hay algo que no le he dicho todavía.

Porque, como antes estaba mi novio, no quería que se enterara y...

Y llegados a este punto...

- La doctora Soto ya tiene los resultados

de las nuevas radiografías de Manuel.

- Como no ha guardado el reposo necesario,

la costilla fisurada ha terminado por fracturarse y se ha desplazado.

Por eso Manuel sentía un dolor tan intenso.

Así que... Haremos una ecografía

para valorar las consecuencias de este desplazamiento.

Tienes un hematoma en la zona del hígado.

- ¿Un hematoma por levantar dos cajas?

- No. Más bien por no guardar el reposo necesario

para recuperarte de la lesión.

Así que te vamos a dejar ingresado con un tratamiento conservador.

Es decir, reposo.

- ¿Y no me puedo ir a casa? - No.

- ¡Hola! - Hola.

- ¿Qué haces? ¿Qué miras? ¡Ay, por favor, Lucas!

¡Pero está enorme! - Sí.

- ¡Qué guapo! ¿Qué tal?

¿Cómo lo llevas viviendo con él? - Bien. Bien.

- ¿Bien seguro? ¡Mmm...! ¿Qué pasa?

- Es que no sé si estoy haciendo lo correcto quedándome con él.

- ¿Por qué?

- Porque... está siendo difícil,

y yo lo estoy haciendo porque, se lo prometí a mi hermana.

Y... Y yo a Lucas le quiero y... es lo que tengo que hacer, pero...

He tenido una conversación con mi madre...

- Y ella piensa que estaría mejor viviendo con ellos.

Y realmente no lo sé.

No sé si lo estoy haciendo porque se lo he prometido a mi hermana,

pero en realidad no es lo mejor para él...

- Bueno, es que, desde luego, ser madre no es fácil.

- Ya, pero me parece muy egoísta decidir dejarle el niño a mis padres.

- A ver, no. Por ahí no vayas, de verdad.

O sea: si tú se lo dejas a tus padres

es porque crees que va a estar mejor con ellos.

Estás pensando en el bien de Lucas. De verdad. ¿Eh?

No te sientas culpable.

- Cuéntame: ¿Qué pasa?

- Pero tú sobre todo no te alteres, ¿vale?

- Tranquila. A ver.

- Pues resulta que... Que estoy embarazada, pero el feto está muerto.

- Va, que no pasa nada, ¿eh? Tú estás bien; eso es lo importante.

¿Te han dicho algo de la masa?

- Pues está ahí la masa.

Me tienen que hacer una resonancia para saber qué es, eso.

- No, pero eh, eh, eh, a ver. Eh. Cariño, tranquila. No pasa nada, ¿eh?

Que va a ir todo muy bien. Ya verás. - Ya.

- Sí. Tú tranquila, ¿eh? ¿Vale?

- Pero... - No pasa nada.

- ¿No te..., no te has decepcionado por el aborto?

- Pero ¿cómo me voy a decepcionar?

- Pues porque no quiero que esto influya en nosotros.

Yo no quiero que me dejes, Iker.

- Pero ¿por qué me dices eso? ¡Eh! ¿Cómo te voy a dejar?

- ¡Si eres lo más bonito del mundo! - Ya.

Es que... yo... Yo ya tuve dos abortos tiempo atrás.

Yo no quería decirle nada a Iker porque...

Porque mi ex me dejó precisamente por eso.

Él quería ser padre y...

Y cada vez que intentábamos tener hijos, yo abortaba.

No... No sé qué culpa tengo yo de eso.

- Pero ¿por qué no me lo has contado antes?

- Porque tenía miedo. Tenía miedo de...

- ¿De qué?

- De que... De que lo supieras y,

con la ilusión que tienes tú de formar una familia, pues...

- Pero que no, no, que no pasa nada, cariño. No pasa nada.

Ya habrá tiempo para ser padres. - Lo siento, Iker.

- No, no, no, eh: No hay nada que perdonar ni que sentir.

Si vamos a ser unos padres estupendos.

Tenemos todo el tiempo del mundo, cariño.

¡Todo el tiempo del mundo! ¿Eh? Tranquila.

Pero tienes que confiar en mí, ¿vale? Do you trust me? - ¡Sí!

- Mira lo que has conseguido, ¿eh? telita.

- No empieces, por favor. - No, que no empiece.

Ahora solo puedo hablar cuando a ti te da la gana, ¿no,

Pues no.

Que desde que empezamos la mudanza no paramos de discutir.

No sé si te has dado cuenta. Pero vamos.

Que esto de la casa no es buena idea.

- ¡Pero si ha sido idea tuya, lo de los aires nuevos en la relación!

De verdad: si no te quieres casar, no quieres tener hijos,

y no quieres hacer mudanza,

me dirás tú a mí qué hacemos para no estancarnos.

- Es que se trata de eso. De no tener que hacer cambios tan drásticos.

De dejar que las cosas fluyan, Manuel. Nada.

Erre que erre con la casa. - Vale con eso, me siento fatal, ¿eh?

Cada vez que me dices estas cosas, me siento el malo de la relación.

Es que cada cosa que te propongo no te gusta. Y de verdad.

¡Ah! - ¿Qué pasa, Manuel?

- ¡Ah, ah!

- Manuel, ¿qué te pasa? E-mail ¡Ah!

- Respira. Respira, q ue ya he llamado.

- Hola. A ver. - Hola.

- ¿Qué ha pasado? - Que no puedo... La costilla.

- Tómale la tensión, por favor. - ¡Ah!

- Dame la mano... - Sí, sí.

- ¿Has hecho algún movimiento brusco? - ¡Ay, me he incorporado! ¡Ah!

A Olga se le ha realizado una resonancia magnética

para averiguar el tipo de masa que tiene alojada en el ovario.

Ahora espera los resultados.

- Bueno, Olga: Ya tengo los resultados de la resonancia,

y confirman la presencia de un tumor en el ovario.

La buena noticia es que no hay metástasis,

pero sí la presencia de ascitis.

Acumulación de líquido entre el abdomen y los órganos abdominales.

Todos los síntomas que ha estado sufriendo últimamente se deben a...

Bueno: al aborto retenido, la anemia importante, el tumor en el ovario,

la ascitis y el síndrome seudo-Meigs. - ¿Y eso qué es?

- El síndrome seudo-Meigs se produce cuando se juntan: derrame pleural,

ascitis, y el tumor de ovario.

- Es que no me puedo creer que tenga todo eso a la vez.

¿Y qué va a pasar conmigo ahora?

- La vamos a operar.

Una vez en quirófano,

valoraremos la posibilidad de ver qué podemos extirpar,

y tomaremos una muestra del tumor

para llevarlo al laboratorio para su análisis.

Otra cosa: Eh... Como es usted una mujer en edad fértil,

necesito que me firme el consentimiento.

Por si, durante la intervención,

nos viéramos obligados

a tener que extirpar todos los órganos reproductores.

- A ver. Pero ¿es maligno, o algo? ¿Qué te han dicho?

- Pues eso lo sabrán cuando me metan en el quirófano. No lo sé todavía.

- No, a ver, cariño. ¿Qué más te han dicho? Cuéntame.

- Bueno. A ver. - ¿Qué?

- No te alteres.

- No, no, no, no, estoy tranquilo. Pero cuéntame.

- Pues me van a operar, y ya está.

- No. No, no, Olga. Que nos conocemos.

Tú, hay algo que no me estás contando. Por favor, dime, cariño.

- A ver, tranquilo. ¿Vale? No te agites.

- Sí, sí, ya. Ya estoy tranquilo. Ya estoy tranquilo.

Cuéntame, por favor. Cuéntame.

- Bueno. Pues... que solamente si ven necesario,

me tendrían que quitar el útero y...

- Pero ¿cómo te van a quitar el útero, cariño? A ver,

¿tú estás de acuerdo con eso?

- ¡No, no, claro que no! Pero qué voy a hacer ya...

- ¡Ah, ah! - Iker: ¿Qué te pasa?

- ¡Iker! ¡Doctora, por favor!

¡Por favor, ayuda! ¡Socorro! ¡Vengan!

¡Él tiene problemas de corazón, y se acaba de desplomar!

¡Por favor, doctora! - ¿Qué ha pasado?

- Pues que él se ha des..., se ha caído. Se ha desplomado.

- Iker. Iker.

Ante el agravamiento de los síntomas

provocados por un hematoma situado a la altura del hígado,

la doctora Soto le realiza a Manuel un TAC de urgencia.

- Estoy muy preocupada. No sé qué le pasa a Manuel.

Si es que claro: Me tienen aquí sin decirme nada...

No tendría que haber discutido con él. Por lo menos, no ahora.

Mira, como le pase algo por mi culpa, me muero.

Perdona: ¿Dónde está Manuel? ¿Qué le pasa? ¿Por...?

- Bueno. Tenemos los resultados del TAC. ¿De acuerdo? Y son delicados.

Hay una rotura hepática,

por culpa de un fragmento de costilla que se ha desprendido.

- ¿Eso qué significa exactamente?

- Eso es una herida en el hígado, que está sangrando.

- ¿Y dónde está Manuel? ¿Puedo verle?

- Lo hemos llevado directamente a quirófano

porque lo tengo que intervenir de urgencia. ¿De acuerdo?

Cuando termine la intervención, te pasaremos a informar.

Manuel tiene una hemorragia interna. Por eso está hipotenso.

Tenemos que intervenirle para localizar la hemorragia y cortarla,

retiraremos el fragmento de costilla que la ha provocado.

Después procederemos a la resección

de la parte del hígado que está dañada.

Bueno. Pues estamos listos. Comenzamos.

- Hola, doctora. - Hola, Iker: ¿Cómo estás?

- Mejor. - Pues me alegro.

¿Sabes qué te ha pasado? Que has sufrido un infarto.

¿Sabes por qué? Por no tomarte la medicación, Iker.

- Ya. Pero es que, con todo el lío de la enfermedad de Olga,

he estado un poco descolocado. ¿Cómo está?

- Bueno, ahora mismo el doctor Landó la está operando.

-Va a intentar que sea una operación lo menos invasiva posible.

- Y ¿no puedo ver cómo la operan?

- A ver, Iker. Acabas de tener un infarto. O sea, te tienes que cuidar.

¿De acuerdo? Te vas a quedar unos días ingresado,

y en cuanto estés mejor yo te doy el alta.

Por cierto: controles periódicos. Sí o sí. Y la medicación, también.

- Vale. - ¿Seguro?

- Seguro. No se preocupe. - Vale.

- Gracias.

- Hasta luego. - Chao.

Manuel, el paciente intervenido de urgencia por una rotura hepática,

se recupera en la habitación.

- Para, Manuel, cálmate. Venga. Ay...

- ¿Qué te pasa? - Estoy harto.

- Venga. Ponte ahí. - Bueno, que ya está.

- ¿Dónde vas? - A tomar el aire.

- Bueno, pues ya abro yo la ventana. - Cuidado.

- Además: Lo que ha dicho la doctora. Reposo esta vez, ¿vale?

Que ha salido todo fenomenal.

- Que sí... Tráeme agua, por favor.

- Bueno.

¡Ah, ah, ah, ah!

- ¡Manuel! - ¡Ah, ah!

- ¡Manuel!

- ¡Mi pie, mi pie, mi pie, mi pie, mi pie, mi pie!

- ¡Enfermera!

- ¡Enfermera! A ver.

Una vez más, Manuel, desoyendo los consejos de la doctora Soto,

ha recaído de su anterior lesión en el pie.

- Uno de los dedos fracturados se ha desplazado

y hay una pequeña luxación.

- Pero si no me dolía nada; estaba todo bien.

- No. No estaba todo bien.

Las fracturas necesitan más tiempo para regenerar.

Y probablemente no le era mayor.

- ¿Y ahora qué? ¿Otra operación?

- No. La luxación la vamos a arreglar con una manipulación.

Voy a avisar a un celador para hacerlo ahora mismo.

Pero por favor, no se mueva.

¿Manualmente? ¿No me van a poner anestesia ni nada?

- Si hubieras hecho reposo...

Mientras Iker se recupera del infarto que ha sufrido,

el doctor Landó está operando a Olga,

y debe decidir cuál es el mejor tratamiento

para el tumor ovárico que sufre.

- Hemos extirpado el tumor, y Anatomía Patológica,

a través de una biopsia por congelación,

que es una manera rápida de obtener resultados,

ha concluido que Olga sufre un disgerminoma.

Es decir: un tumor maligno que se origina en las células reproductoras.

La segunda parte de la operación requiere una decisión crucial:

el tratamiento más efectivo para su curación.

Una vez analizadas todas las posibilidades,

y con el consentimiento previo de la paciente,

la situación que nos hemos encontrado

hace evidente que el tratamiento más efectivo

es realizar una histerectomía total.

Después de que la doctora Soto recolocara uno de los dedos del pie,

Manuel sigue recuperándose de su operación de hígado.

- ¿Tú crees que si..., que si me voy al baño me voy a romper algo más?

Yo creo que sí.

Lo siento, cariño. Si tienes razón. Todo esto es culpa mía.

- Manuel, mira: si es que da igual. Si es que es siempre lo mismo:

yo me enfado, tú me cuentas un chistecito y me pides disculpas,

y al cabo de dos días vuelves a hacer lo que te da la gana.

A ver, Manuel: si es que... Si es que estoy cansada.

Porque... No, no estoy contenta. Cada día parezco más tu madre...

que tu pareja.

Y no paramos de discutir,

y yo, la verdad, que yo no sé cómo hacer

para mejorar las cosas. Y pongo de mi parte. Y lo intento.

Pero llega un momento...

- Es verdad que llevamos mucho tiempo así. Y bueno.

A lo mejor estamos forzando y... En vez de arreglar las cosas,

las estamos empeorando.

¿Y qué quieres que hagamos?

- No sé, no sé. A lo mejor nos viene bien darnos un tiempo,

y ver cómo fluyen las cosas sin tener que forzarlas.

- ¿Y la casa? - Bueno, el piso.

Pues ya me encargo yo.

De la inmobiliaria, yo hablo con el inquilino, y ya está. ¿Vale?

¿Vale?

- Ahora, te prometo que voy a tener reposo.

Olga se recupera de la intervención quirúrgica

en la que le ha sido extirpado el útero,

por culpa de un cáncer ovárico.

- Hola, chicos. - Hola.

- ¿Qué tal? - Bien.

- Bueno.

- Olga: le informo.

El disgerminoma se encuentra en un estadío 1 C.

Lo cual es una buena señal, ¿eh?

- Una cosa, doctor:

¿Ha sido el tumor lo que ha provocado que el feto muriese,

o ha sido al revés?

- En general, no tiene..., no tiene por qué influir. ¿Eh?

Ha sido la mala suerte de que coincidiera todo en el tiempo.

Si todo evoluciona correctamente, en 48 horas le daré el alta.

- ¿Eh? Luego vendrá ya el oncólogo

para explicarle cómo va a ser el tratamiento,

y cómo serán las sesiones de quimioterapia.

- Pero entonces, ¿me voy a curar o no?

- Si se trata a tiempo, como es el caso de Olga,

esta enfermedad tiene una tasa de supervivencia a diez años del 88,6%.

Lo que significa que es potencialmente curable.

Sobre todo porque se encuentra en un estadío inicial.

De ahí la importancia de hacerse revisiones ginecológicas.

Verá, Olga: Creo que debería comenzar el tratamiento psicológico,

para poder hacer frente a toda esta nueva etapa que se les presenta.

- Vale.

- Iker, en cuanto a ti, quiero que sepas que lo que has sufrido es real.

¿Vale? Te ha dado un infarto, tienes, además, una enfermedad cardiaca,

y debes cuidarte.

Es sencillamente eso.

Porque a lo mejor lo siguiente no es un aviso. ¿Vale?

- Sí, no se preocupe, doctora. Intentaré ser más constante.

- Sí, y yo le voy a vigilar también.

- Eso es. Un poco más, no. Totalmente constante. ¿M?

Con un problema cardiaco,

hay que controlar factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión

o el colesterol elevado.

Pero también es muy importante llevar una dieta baja en grasa, no fumar,

evitar en la medida de lo posible el estrés,

y hacer ejercicio de forma moderada.

Bueno, chicos: Ahora a descansar, ¿eh?

- Sí. - Luego les vemos.

- Vale. - Hasta luego.

- Adiós. - Chao.

- Iker. - ¿M?

- Yo, ahora que no puedo ser madre, entendería perfectamente que tú...

- No, no, no, no. Eh, eh, eh: Ya sé lo que me vas a decir.

Oye: Que tu ex fuera un imbécil no quiere decir que yo lo sea.

- Ya, pero eso ya me lo sé yo.

Que al principio no te preocupes, pero luego ya...

- No, no, no. Eh, eh. Que yo no me voy a ir a ningún lado. ¿Eh? No.

Oye, a no ser que te vuelvas una histérica. Ah, no.

Que histérica ya lo eres. - ¡Ay, qué tonto!

- No, en serio. Cariño. Eh.

Que lo que tenga que pasar lo pasaremos juntos. ¿Vale?

Pero tiene que haber confianza mutua, ¿eh? - Sí.

- Claro. ¿Y si adoptamos?

- Mira. Oye. Así el niño no va a salir con tus orejas.

- Pero ¿qué pasa con mis orejas? - Nada, boba.

- Que no le pasa nada a tus orejas. Guapa.

- Doctora. - Dime.

- Ah... Quería pedirte disculpas

por no haber sabido asistir correctamente a Iker.

- Bueno. No pasa nada, la verdad es que no sé qué te pasó.

- Pues, como tú sabes que mi técnica no es la mejor

y en algún momento dijiste que... podía romperle el esternón a alguien,

pues... - Hombre...

- Me bloqueé.

- Hay que hacer mucha fuerza, ¿eh? Para romper un esternón.

- Pero bueno,

te habrás dado cuenta

de lo importante que es saber este tipo de maniobras, ¿no?

- Sí, lo sé. Por eso quería pedirte... clases particulares.

- Vale. Vente a consulta; que estamos al lado.

- Pero ¿ahora? - Sí, un ratito. Venga.

- Bueno, vale, vale.

- ¿En serio que has metido dos goles en el patio?

- Sí. Bueno, y si no hubiesen pitado el final del partido,

pues hubiese marcado un millón como mínimo.

- Vale. Pero alguno me habrás dedicado a mí, ¿no?

- Hombre, pues claro; y el otro a mamá.

- Me parece muy bien; que le dediques a mamá.

Oye, Lucas: Mmm... Tú sabes que yo te quiero mucho, ¿verdad?

- Pues claro. - Y sabes que los abuelos también.

- Sí.

- Me ha dicho la abuela... - Sí.

- Que... Que a ti te gustaría vivir con ellos.

- Sí. - ¿Sí?

- Sí, porque estoy ahí muy contento, y me dan de comer muy bien,

y además de todo, pues allí, como los conozco más,

llevo toda mi vida con ellos, pues me lo paso muy bien.

- Claro. Pues Lucas, si... Si es lo que tú quieres,

si quieres te..., te puedes ir a vivir con ellos.

- ¿En serio? - Claro.

Si quieres vamos este fin de semana, y... Y se lo contamos a los abuelos.

¿Vale? - Sí.

- Vale, pero tú tienes que saber que me puedes llamar cuando quieras.

Yo voy a estar ahí para lo que necesites.

Si necesitas que.. que te ayude con los deberes,

o si me quieres venir a ver al hospital,

puedes venir siempre que quieras. ¿Vale?

- ¡Vale! Bueno, te seguiré queriendo lo mismo,

pero estaré allí viviendo, ¿no?

- Pues muy bien, Lucas. Vale: pues... Un besito,

y este fin de semana se lo contamos a los abuelos.

- Vale. - Un besito.

- Me duele la tripa y tengo fiebre. - ¿Vómitos o diarrea has tenido?

- Sí. Tengo diarrea desde que llegué.

- Porque una madre que te abandona a los cuatro años, no es como para...

Vamos: lo mejor es no volver a saber nada de ella. Es normal.

- En estos viajes, ¿estás segura de que no te ha pasado nada anormal?

- Mientras estaba surfeando en Indonesia,

me golpeé contra unas rocas, y tuvieron que sacarme el bazo.

- Quiero que sepas que Victoria está sola, y que no le queda mucho tiempo.

- Ya. Pues mira, lo siento mucho, pero... ella misma se lo ha buscado.

- Espero que ahora sigas al pie de la letra el tratamiento,

sobre todo después de la cirugía.

- Normas, y más normas...

- A Sara le han operado de un molesto reflujo gastroesofágico,

que le provocaba que los alimentos y el ácido gástrico

subiesen desde el estómago hacia el esófago.

¿No has seguido mis consejos?

- Pues es que es muy difícil mantener una rutina

con los horarios cambiados que llevo.

- No tiene tiempo para seguir los consejos,

pero sí para irse de fiesta. - Que yo no me doy de fiesta.

- Vera, me he enterado que es sexóloga.

Y quería hacerle una consulta.

Verá: He tenido algún que otro... gatillazo.

- Hay... Hay cosas que, con la edad, no se pueden evitar.

Y es cuestión de aceptarlo.

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Centro médico - 04/07/18 (2)

04 jul 2018

Ficción documental basada en hechos reales con dos casos médicos desarrollados en una clínica.

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  1. sirlene Lima

    Bom dia Gostaria de saber se eu vou conseguir ver os proximos espisodios da serie Central Medico em 05/07/2018, pois nao ta tendo os novos episodios. Desde ja agradeço.

    23 jul 2018
  2. Marilú Villagordoa

    Están de vacaciones de verano??? Desde México se extraña la trasmitían, por favor informen . Saludos

    18 jul 2018
  3. Liliana

    Desearia saber siesta serie la siguen presentando ya q no me llegan las notificaciones del mes de Julio

    17 jul 2018
  4. Mariel

    Hola veo está serie desde un poco más de 6 meses soy de Córdoba Argentina y desde los primeros días de.julio del corriente mes no lo puedo ver más y no se por qué y quisiera saber si todavía lo siguen grabando o se tomaron vacaciones.

    16 jul 2018