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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 02/06/17 (1) - ver ahora
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-Hola. -Hola.

-Os conocéis, ¿no? -Sí, sí, el exnovio del instituto.

-Y el novio, novio, actual.

-Pero, ¿qué dices, anda? No le hagas caso.

-Estoy embarazada. -¿Cómo? ¿Embarazada?

Pero, ¿cómo es posible?

A ver, me vas a decir ya quién es el padre, ¿o qué?

-Es Álvaro.

-¿Álvaro Mendieta? -Sí, claro.

Si el padre ni siquiera sabe que es el padre. No...

-¿Y a qué esperas para decírselo?

-Álvaro, estoy embarazada.

-O sea, que vas a tener un hijo con un exnovio del instituto.

¡Brillante, doctora Marco!

A ver, Soto, que yo entiendo que no estás pasando por tu mejor momento.

Después de la muerte de tu hermana,

con todo lo que has pasado con la adopción de tu sobrino...

Pero mujer, irte así, de golpe, no sé,

¿no te parece un poquito extremo? No sé. Mira, yo...

Para mí el trabajo es muy importante, necesito disfrutar,

y es el refugio, cuando el resto de las cosas no van bien.

Y ahora mismo, en este hospital, no se puede trabajar bien.

Ya.

Basir, ¿tienes dónde quedarte?

-Vine durmiendo en el autobús y luego ya aquí.

-Te puedes quedar en mi casa, el tiempo que quieras.

-Venía buscándote. Pero no quiero abusar de tu hospitalidad.

Además, tú tienes eso de ONG. -La ONG puede esperar.

Hoy es el primer día de Samu Castillo en Centro Médico,

tras conseguir una plaza

como ayudante de los técnicos de laboratorio.

Y esto es el laboratorio, que es donde tú vas a trabajar.

Ven, que te voy a presentar a tus nuevos compañeros.

-Pues, después de unos años, habiendo sido un..., un pieza,

he conseguido acabar currando aquí.

Y la verdad que todavía no me lo creo.

Terminé hace dos meses una FP de técnico de laboratorio

y estoy muy agradecido al hospital por esta oportunidad.

Y sobre todo a Pepa.

Y esta vez no pienso cagarla, eh... Fastidiarla. Esta vez no.

-Hola... ¿Javi? ¡Eva!

Qué raro. Voy a buscarlos, espérame aquí, ¿vale?

-Vale. -No toques nada.

-No toques nada. -No se preocupe, jefa.

-Llámame Pepa. -Vale, jefa.

Eh..., da igual, ya me entiendes.

-Luz.

Luz, ¿has visto a Javi o a Eva, del laboratorio?

-¿Sí? No. No les he visto, ¿por?

-Nada. No te preocupes.

Hola. Oye, ¿Javi o Eva, del laboratorio? ¿Ni idea?

Alarma

-¡Fuego en el laboratorio! -¡¿Cómo que fuego en el laboratorio?!

-¡Fuego en el laboratorio!

-Silva, ¿qué pasa, no oyes la alarma? -Pero, ¿es verdad lo del incendio?

-Bueno, ¿te vas a quedar aquí a comprobarlo? Vamos.

Basir y Anselmo han sufrido un accidente de tráfico.

La peor parte se la ha llevado este último,

por no llevar puesto el cinturón de seguridad.

-Hola. ¿Qué ha pasado? -Tráfico.

Está inconsciente y lo hemos inmovilizado.

-Vale, vale. A Reanimación, rápido. ¿Tú estás bien?

-Sí, sí. Yo estoy bien. Pero mi amigo es...

-Nos ocupamos, tranquilo, tranquilo. Espérate a ver...

Por favor, Anuc, Anuc.

Llévale a Triaje y que le vea otro médico, por favor. Gracias.

-¿Podría avisar a la doctora Soto, por favor?

Estaba trabajando con Anselmo.

Él conducía un camión con cartones que luego vende al peso.

Le dije que se pusiese el cinturón pero dijo que perdía mucho tiempo

para bajar y subir del camión.

Al dejar la ciudad, salimos de una curva y...

Por suerte, no hubo más heridos.

¡Anselmo!

-Eh, no, no, no. Perdona. No..., no puedes entrar, lo siento.

-Pero es mi amigo.

-No. Tienes que volver a Triaje, por favor.

-Basir... Yo me ocupo. ¡Basir, ¿qué te ha pasado?!

-Yo estoy bien, pero Anselmo está... Está mal.

-Bueno, no te preocupes por él, porque está en buenas manos.

¿A ti qué te ha pasado? -Nada. Lo mío no es nada. Es un...

-Ven conmigo, por favor. Que te voy a explorar.

-Cuando viajamos en coche, por muy corto que sea el trayecto,

hay que llevar puesto el cinturón de seguridad.

Este simple gesto puede evitar que, aunque el choque sea leve,

nos golpeemos contra el volante, el salpicadero o el asiento delantero.

Previniendo así, contusiones, fracturas, politraumatismo,

e incluso la muerte.

-En principio, yo creo que son solo los rasguños.

¿Has perdido la consciencia en algún momento?

-No. -A ver, sigue mi dedo con la mirada.

Vale.

-¿Sabes algo de Anselmo? -No. Sé que, bueno,

que no llevaba el cinturón de seguridad puesto

y que tiene un traumatismo craneoencefálico,

pero le están haciendo pruebas. A ver, sube los hombros...

-¿Se va a poner bien?

-M... Vale.

Pues no lo sé, le están haciendo pruebas.

El caso lo está llevando la doctora Ortega. Ya le preguntaré.

Pero lo que me ha dicho es que el accidentado se dedica

a recoger cartones. ¿Qué hacías tú en ese camión?

-Le conocí hace unos días, sólo le estaba echando una mano.

-Basir, por favor, no me vengas con cuentos a mí.

¿Estás trabajando con él?

¿Desde cuándo? -Desde hace solo unos días.

-Vale. Ya hablaremos de eso después.

Ahora, me preocupan más las posibles lesiones que puedas tener.

Aunque aparentemente estás ileso,

vamos a hacer una radiografía de tórax y de la parrilla costal

para asegurarnos, ¿vale? Espérame aquí.

Tras saltar la alarma de incendios,

los bomberos han comprobado que solo se trataba de una falsa alarma.

Pepa, yo lo siento un montón, pero te juro que olía a quemado

y hay fuego, hay fuego ahí dentro.

Estaba, estaba convencido que había un incendio.

-Pero, ¿tú no viste fuego? -No.

Es que, si algo me enseñó la vida, es que es mejor salir corriendo

y luego ya, si eso, preguntas. -Vale.

-Sí. Que olía a quemado. A ver, sé que suena raro, ¿vale?

Y a lo mejor, debería haberme quedado a mirar.

Pero me rayé con que iban a pensar que, que había sido yo.

Que no soy tonto y sé que mi historial no ayuda nada.

-Bah. Si ya sabía yo que no era nada. -Ya, claro.

¿Y si llega a haber habido un incendio de verdad,

qué habrías hecho?

-Pues nada, porque ya estabas tú ahí para salvarme.

-Oye, ¿qué? ¿Cómo estás? ¿Va todo bien?

-Pues sí. Va todo bien, ¿por qué?

-Bueno, pues porque, mientras bajábamos,

no dejabas de tocarte la tripa.

-Hola. ¿Tienes un momento? -Sí, sí, sí. Claro que sí.

-Mira, él es Samu. Es... -Hola.

-Técnico de laboratorio, es su primer día.

-Mm. -Es el que ha tocado la alarma.

-Que, ¿tú has to...? Mira, chaval, muy bien, ¿eh?

No..., no sabes la que has liado. -A ver...

-¿A ver? De verdad, es que... -Bueno, a ver, espera un momento.

Es que quería hablar contigo de eso.

Él asegura que sí que vio fuego, los bomberos dicen que no había nada.

Pero me gustaría que le echases un vistazo.

-Perdónanos un momento. ¿Nos disculpas?

-Mm. -Pepa.

-Este es el chico del Programa de Reinserción Laboral, ¿no?

-Sí. Es su primer día. ¿Qué? -Pues ya te digo yo lo que ha pasado.

Pues estaría fumando o algo peor. -Oye, pues no.

Porque yo misma le he entrevistado y no da esa impresión para nada.

-Ah, ya. -Échale un vistazo, que es un minuto.

-Bueno, pues en la radiografía se ve todo normal, en el electro también...

Así que bueno, te voy a dar antiinflamatorios por si te duele.

-Gracias.

Siento todos los problemas que te estoy causando.

-No. No te disculpes.

Has tenido un accidente, eso le puede pasar a cualquiera. No es tu culpa.

Lo que sí es tu culpa es que no me dijeras que estabas trabajando

recogiendo cartones.

-No me siento cómodo estando en tu casa sin colaborar de alguna forma.

Yo no soy un parásito. Mis padres no me educaron para eso.

-No. No eres un parásito. Yo te estoy ayudando porque quiero.

Y estoy intentando encontrar un trabajo para ti

que sea más acorde con tu formación. Pero eso requiere tiempo.

-Mientras tendré que seguir buscándome la vida.

-Bueno, no sé si eso es lo más inteligente.

Porque te estás exponiendo. Y hasta que no tengas el asilo político...

-Me gustaría ir a ver cómo se encuentra Anselmo.

-No puedes. Está en la UCI. Tiene un hematoma subtural.

-¿Subtural?

-Tiene una acumulación de sangre en el cerebro.

Pero, en cuanto se le pueda ver, yo te aviso.

Yo creo que lo mejor es que vayas a casa y descanses.

¿Vale? -Claro.

-Samu, ¿has tomado drogas en las últimas horas?

-No. Ya le he dicho dos veces que no.

-Me ha asegurado que no consume nada desde hace dos años.

-Desde que terminé la FP. Se lo juro. -Ah. No, tranquilo.

No hace falta que jures nada. Para eso están los análisis de tóxicos.

Pepa, por favor, ve a buscar un bote para la muestra.

-Muy bien.

-Eh, yo le juro que no quería liarla, que de verdad,

que ahí dentro olía a quemado. -Mira, chaval,

puede que hayas engañado a Pepa,

pero conmigo te va a resultar un poquito más difícil.

A ver si lo adivino, no has dado un palo al agua en tu vida,

te has agobiado, y has liado todo esto para escaquearte. ¿Me equivoco?

-Ya estoy aquí.

(Suspiro).

-Muy bien. Luego lo hacemos.

Ahora vamos a hacer una exploración neurológica. ¿De acuerdo?

Las alucinaciones olfativas son poco frecuentes

y pueden deberse a múltiples causas.

Pueden estar provocadas por un tumor,

por el consumo de sustancias como el alcohol o alucinógenos

como la mescalina o el LSD,

pero también pueden deberse a patologías puramente psiquiátricas,

como la psicosis alucinatoria crónica, la esquizofrenia

o la depresión.

Siempre y cuando, claro está, el paciente no se las esté inventando.

Pues la exploración neurológica es perfectamente normal.

Me parece a mí que solo querías llamar un poquito la atención, ¿eh?

-Oye, me parece que te estás pasando. -Pepa..., da igual, déjalo.

Que va a ser mejor así. -Bien.

Toma esto, aquí tienes un baño, vas y me lo llenas.

-Vale.

-¿No habría que hacerle un TAC? -Sí, claro.

Habría que hacerle un TAC si le pasara algo de verdad.

-Mira, ya sé que no me crees. Pero él no está mintiendo.

-Pepa, escucha. Tengo la suficiente experiencia para saber que Samu

no es más que un pieza salido del reformatorio,

que lo único que quiere es largarse de aquí cuanto antes.

-Muy bien. Entonces no tendrás inconveniente en comprobarlo

y hacerle un TAC. Es solamente un TAC.

(Suspiro).

Samu, cuando acabes, estoy en el pasillo,

que te tengo que comentar una cosa.

-Dime.

-Mira, el doctor Mendieta al final te va a hacer un TAC.

-¿De verdad? -¿Cómo estás?

-Bien. A ver, no pasa nada, si... Estoy acostumbrado.

Cuando te tiras la vida de reformatorio en reformatorio,

te acabas haciendo que la gente desconfíe.

Es lo que toca. -Ya. Bueno, vamos.

-Landó. ¿Tienes un minuto? -Sí, claro. Gracias.

Espero que no sean problemas, ¿eh?

Que bastante tenemos ya aquí en el hospital.

-No. No son problemas. Es que quiero pedirte un favor.

-Dime.

-Necesito... Bueno, tengo un amigo que necesita un trabajo urgentemente.

-Ya. ¿Y es médico, es enfermero...? -M..., no. Es afgano.

-Andrea, si es un chiste, lo estás contando fatal.

-No, no. No es ningún chiste.

Era profesor universitario de español antes de la guerra,

y ahora está pidiendo el asilo político, pero necesita trabajar.

-Ya. Pero no tiene formación sanitaria.

-No. Pero a lo mejor se le puede colocar en la cafetería

o en mantenimiento...

-Ya. ¿Y los papeles, los tiene en regla?

-Sí, bueno, está tramitando el asilo político.

O sea, que si todo va bien, en breve los tendrá.

-O sea, que no. Bueno...

-A ver, si no fuera muy importante, no te lo pediría.

-De acuerdo, bueno. Déjame ver qué puedo hacer, ¿eh?

Pero no te garantizo nada. -Bueno. Gracias.

-Pues ya tenemos los resultados del TAC y son perfectamente normales.

Menuda sorpresa, ¿no? -Vale, ya lo pillo.

Mira, Pepa. Gracias por todo y siento haber liado la que he liado.

-No, no, no. A ver, que no te tienes por qué ir.

-Pepa, que da igual.

-¿Qué? Al final me vas a agradecer el marrón que te he quitado de encima.

Hola. -¿Qué tal?

-Un café, por favor.

¿Una infusión a estas horas?

Silvia, ya sé que no es asunto mío,

pero últimamente te veo muy cansada y has ganado muy poco peso.

Así que quizás deberías bajar un poquito el ritmo

y centrarte en el embarazo.

-Álvaro, efectivamente no es asunto tuyo.

Y créeme que ya tuve bastante con todo lo que me dijiste del embarazo.

No me hacen falta más consejos, ni opiniones.

Mensajes móvil

¿Puedo?

-Sí. Sí, sí. Perdón, que debe ser tu novio, ¿no?

-Ya no tengo ningún novio. Y no sé por qué te doy ninguna explicación.

-Pero, si ya no es el novio, igual tampoco es el padre.

Y yo estuve con Silvia...

La doctora Soto ha avisado a Basir

porque Anselmo, el paciente de la doctora Ortega

con el que sufrió el accidente de tráfico, ha salido de la UCI.

Hola. -¡Basir!

-¿Cómo está Anselmo? -Bien. Ha recuperado la consciencia

y le van a hacer un TAC porque parece que tiene el bazo inflamado.

-Los resultados del TAC de Anselmo han confirmado una esplenomegalia.

Es decir, un agrandamiento del bazo,

probablemente causado por el traumatismo.

A partir de ahora, lo único que podemos hacer es esperar,

y ver cómo evoluciona la esplenomegalia

y el hematoma subtural. Es muy importante que guarde reposo.

-¿Y tú qué tal estás? -Bien, bien. Gracias.

-Hola. -Ella es la doctora Ortega,

él es Basir. -Sí.

-Hola. -Hola, ¿qué tal?

Nos conocimos cuando llegaron en la ambulancia. ¿Estás mejor?

-Sí, sí. -Me alegro.

Anselmo también.

Le hemos subido a planta y ha recuperado la consciencia.

Lo que pasa es que los resultados de las pruebas

sólo los puedo hablar con él. -Claro. ¿Podría verle?

-Sí, claro. ¿Venís conmigo? -Sí, claro.

-Hola, Anselmo...

¿Anselmo?

-¡Hola!

-¡Anselmo!

No está.

-¿Y dónde está? -Pues ni idea, la verdad.

Voy a buscarle.

-¿Tú sabes por qué se ha podido ir? -Sí.

Anselmo recoge cartones para dar de comer a su familia.

Si no recoge cartones, la familia no come, es sencillo.

Estaba empezándole ahora a ir bien. Por eso necesitaba ayuda.

Pero ahora, con el camión destrozado...

Tiene que empezar de nuevo. Tengo que ir a buscarle.

-Basir, ¿te duele? -Sí..., no, no. No tiene importancia.

-Bueno, deja que eso lo evalúe yo, ¿vale?

Ven conmigo, por favor.

Tras explorar a Basir, parece que la molestia es en la base del cuello,

y se irradia por la región retroesternal

hasta la parte superior del abdomen.

Además he percibido una pequeña dificultad para respirar.

Y teniendo en cuenta que sufrió un accidente de tráfico,

lo mejor es que se quede ingresado.

-Samu Castillo, el ayudante de laboratorio

que activó la alarma de incendios,

vuelve al hospital tras sufrir un atropello

que lo ha dejado inconsciente.

-¿Cómo ha sido el atropello?

-Pues no sé...

Eché a correr por la carretera sin mirar y...

No me acuerdo de nada más.

Pero bueno, menos mal que me han dicho

que al conductor no le ha pasado nada.

-Eso creo. ¿Te duele? -¡Samu! Otra vez por aquí.

¿Qué has hecho esta vez? -Ven un momento.

Acompáñame fuera, por favor.

-¿Qué? ¿Qué pasa?

-¿Tienes alguna idea de por lo que ha tenido que pasar este chaval?

-Mira, Pepa. Ya sé que lo que les pasa a estos chicos

no es enteramente culpa suya.

Pero este tipo de delincuente juvenil lo único que hace

es generar problemas allá donde va. -Se quedó huérfano a los cuatro años.

Pero no tuvo la suerte de otros y acabó en un orfanato.

Nadie le adoptaba. Y a los 13, cansado de eso, se escapó

Empezó a robar, a frecuentar reformatorios y malas compañías.

Y aun así, este chico acabó una FP de técnico de laboratorio.

Pero, ¿sabes qué es lo más duro?

A él le hubiese encantado ser médico, como tú.

Pero se dio cuenta de que, con la vida que había tenido,

ya no iba a ser posible.

¿Te das cuenta? Tú podrías haber sido Samu.

Perdona. No... No tenía que haber dicho eso.

Por cierto, el análisis de tóxicos que le hicimos ha dado negativo.

-No me puedo creer que me hayas estado ocultando síntomas.

-No quería preocuparte.

Además, igual no tiene nada que ver con el accidente.

-Ah, ¿que ahora eres médico también?

A ver, por favor, dime todos los síntomas que tengas

y que no me hayas contado.

-Me cuesta también un poco tragar.

Este nuevo síntoma, junto con la hipoventilación y la auscultación

y el dolor costal, pueden deberse al impacto

o a una inflamación del hígado o a un derrame pleural.

Por eso, vamos a hacerle varias pruebas.

En una radiografía de tórax,

hemos visto un derrame pleural y una leve cardiomegalia.

Es decir, un aumento del tamaño del corazón.

Estos hallazgos no los encontramos en la radiografía

que le hicimos el día del accidente.

Afortunadamente, el angiotac ha descartado otras complicaciones

que podrían ser más graves.

Pues ya está. Ya hemos terminado.

Tenemos que drenar el líquido que presenta en los pulmones

y llevarlo a analizar.

-Oye, Pepa. Yo no quiero causarte más problemas, ¿vale?

O sea, ya estoy bien, de verdad. ¿Me puedo ir? No...

-No, no, no, no, no. Tranquilo, Samu. Ahora llamo a otro médico. ¿M?

-Pepa. Ya me ocupo yo.

A ver...

Aquí tienes un buen hematoma, ¿eh? -M.

-Samu, ya que has perdido la conciencia,

vamos a tener que hacer otro TAC para descartar la presencia

de una lesión cerebral, ¿de acuerdo? -Vale.

-Oye, ¿cómo se te ocurre salir corriendo por la calzada sin mirar?

-Pues... mm... No. La verdad que no..., no lo sé.

No me acuerdo muy bien. -Ya.

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Cómo está tu amigo? -Bien.

Se ha quedado en un drenaje pleural, así que saldrá de esta.

Ha pasado por cosas peores. -M. ¿Y tú? ¿Estás bien?

-Sí.

Oye, ¿sabes algo del accidentado? -Pues no. De Anselmo no sé nada.

Espero que no se le haya complicado el asunto, la verdad. Porque si no...

-Ya.

Bueno. Oye, ¿has visto a Landó hoy? -No. ¿Por?

-No. Porque quiero... Bueno, le he pedido un favor...

Me gustaría que encontrase un trabajo para Basir aquí, en el hospital.

Pero claro... -Hombre, no es por desanimarte.

Pero tal y como están las cosas en el hospital...

Falta de personal, la comisión gestora que no da a basto...

-Ya.

-Algunas enfermeras en pie de guerra, por lo menos conmigo...

Vamos, ojalá me equivoque pero, si no te has cruzado con él,

igual es que no quiere cruzarse contigo.

-¿Tú crees?

-Espero que no. Pero bueno. ¿Quieres café?

-No. Tengo.

Tras sufrir un atropello y perder la consciencia,

realizan un nuevo TAC a Samu Castillo

para descartar lesiones cerebrales.

-Bueno, pues ya sabes cómo va esto, ¿no?

Espérate y enseguida te traemos s la ropa para que te cambies.

Samu, ¿estás bien? -Sí, sí. No pasa nada.

-Bien, siéntate, siéntate un momento.

Samu, ¿estás notando ahora el olor?

(Respiración acelerada).

Samu... ¡Samu! ¡¡Aaah!!

¡Avisa a un celador y que traigan benzodiazepinas y anticonvulsivantes!

La mayoría de crisis convulsivas ceden por sí solas.

Pero, durante las convulsiones, el paciente puede hacerse mucho daño.

Así que el principal objetivo es que no se lesione.

Debemos intentar evitar las caídas y proteger la cabeza.

Y algo que nunca debemos hacer es colocar algo entre los dientes.

No existe riesgo de que se trague la lengua.

Es un falso mito que hay que desterrar cuanto antes.

-¿Qué ha pasado?

-Has tenido una crisis convulsiva y has perdido el conocimiento.

¿Te había pasado antes? -No.

-¿No?

-Samu, ¿qué tal, cómo estás? -Un poco como..., como ido.

-Ya. Ya, bueno, eso es normal. Es por la medicación que te estamos dando.

Te hemos puesto relajantes musculares y anticonvulsivantes.

Escucha, quiero que me digas qué es lo que notaste

antes de que te hiciéramos el TAC, cuando te dieron las convulsiones.

-Mm... No... No me acuerdo. -Es importante, de verdad.

-¡Fff! Si, si es... Es que no me vas a creer.

-Samu, ¿estabas notando olor a quemado?

-Sí.

¿Y antes del atropello, también lo notaste?

-También, sí.

No te dije nada para que no pensaras que me estaba drogando

o que me lo había inventado, como antes.

-Tranquilo, vamos a tener que ingresarte

y te haremos una resonancia magnética y un electroencefalograma,

¿de acuerdo?

El TAC que te hicimos no nos permitió ver lo que teníamos que ver.

Anselmo, el compañero de Basir, que se había ido del hospital

sin que le dieran el alta, ha regresado en ambulancia.

¡Hola! ¿Qué ha pasado? -Ha perdido mucha sangre.

-Sí. Es Anselmo, necesita una transfusión urgente.

Al quirófano. Vamos, vamos, vamos, vamos. Vamos, chicos.

Anselmo ha llegado con dolor abdominal, sudoración,

hipotensión y pérdida de consciencia.

La situación se ha vuelto muy crítica.

Ha necesitado una transfusión importante de sangre

y vamos a hacerle una ecografía urgente.

-Esto sigue drenando. Menos, pero sigue drenando.

-¿Ocurre algo? -Pues es que es raro,

porque, por el tiempo que ha pasado, tendría que haber dejado de drenar.

Llaman a la puerta

Hola. -Hola.

Mira, ya tenemos los resultados del laboratorio.

-Genial, gracias. -Nada.

-A ver, el líquido tiene elevada lipemia y triglicéridos altos.

-¿Y eso es algún problema? -Pues me temo que sí.

El líquido pleural puede ser de distintos tipos.

El de Basir es de la categoría de kilotórax.

Es decir, líquido linfático proveniente del conducto torácico

por el que circula la sangre.

Vamos a poner una dieta con triglicéridos de cadena media

para reducir la circulación de la linfa

y ayudar a que no se acumule tanto líquido en la cavidad pleural.

Probablemente, lo que haya pasado es que,

con el traumatismo torácico del accidente, aunque haya sido leve,

se haya dañado el conducto torácico y por eso no deja de drenar.

Pero, si este tratamiento conservador no funciona,

voy a tener que operar para hacer una ligadura.

-En ese caso, espero que seas tú quien me opere.

-Bueno, menos mal que ya has superado tu prejuicio

con que te traten mujeres. -Gracias a ti.

Llaman a la puerta

-Eh, perdón. Soto, te necesito.

Ha llegado Anselmo en una ambulancia, con una hemorragia interna.

Todo apunta a una ruptura tardía de bazo.

Hay que intervenirle. -Eh...

-No te preocupes por mí. Atiende a Anselmo.

-Vale. Me voy. Pero no te libras de mí tan fácilmente.

En cuanto termine la operación, vengo a ver cómo estás.

Samu acaba de someterse a una resonancia

y a un electroencefalograma

tras la crisis epiléptica sufrida hace unas horas.

El trazado es normal, pero eso no significa gran cosa.

Llaman a la puerta

¡Adelante! -Hola.

Los resultados de la resonancia. -Gracias.

-Hasta luego.

-Pues el informe nos dice que hay un quiste neuroepitelial.

-¿Qué quiere decir todo esto? -Que tienes epilepsia.

-Sí. Sí, hay un quiste en el cerebro,

y hasta ahora no se había manifestado más que con auras

en forma de alucinaciones olfativas.

Pero ahora, ya ha empezado a desencadenar las crisis.

-¿Van a tener que operarme el cerebro, para quitarlo?

-Pues no, no. En principio, no.

El informe radiológico nos ha mostrado que el quiste

está situado en una zona muy delicada.

Así que, si lo abordáramos quirúrgicamente,

podríamos tocar algo que no debiéramos

y provocar un daño aún mayor.

-Verás, vamos a empezar con un tratamiento conservador

a base de medicación anticonvulsivante.

Y si con ello conseguimos controlar las crisis y las auras,

no sería necesario operar.

-Entonces, toda la vida a base de pastillas, ¿no?

-No te preocupes, al principio es un lío,

pero luego se convierte en un hábito, te acostumbras

y luego ya ni te enteras.

-Para controlar la epilepsia, el paciente,

además del tratamiento farmacológico,

debe incluir cambios en sus hábitos de vida,

como, por ejemplo, dormir las horas necesarias,

evitar el estrés, llevar una dieta saludable

y no consumir alcohol, tabaco o drogas.

Esta noche te vas a quedar en observación, ¿de acuerdo?

Y si todo va bien, mañana creo que ya podremos darte el alta.

-Vale. Gracias. -Nada.

-Yo te enseño a tomarte la medicación, ¿m?

Para que no se te olvide ni nada de eso.

-Vale. -Venga, descansa.

-Gracias.

La hemorragia interna con la que ha llegado Anselmo a quirófano,

era muy abundante.

Y la doctora Soto ha tenido que extirpar el bazo

con la mayor celeridad para intentar así detener la hemorragia.

Se nos va. Más sangre, pon otra bolsa.

-¿Sangre?

Durante la operación, hemos seguido transfundiendo sangre

para intentar levantar la presión arterial.

La operación ha terminado ya y esperemos que se recupere.

Las próximas horas son vitales.

-Hola. -¿Qué tal?

Yo ya me marcho, que tengo que cubrir Urgencias.

-Silvia, Silvia, espera, espera.

Verás, solo quería hacerte una pregunta.

-¿El qué?

-Sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, ¿no?

-¿A qué viene eso?

-Bueno, pero, ¿lo sabes o no lo sabes?

-Pues sí, supongo que sí.

Pero Álvaro, si lo estás diciendo por mi ruptura, no te preocupes.

Porque yo soy totalmente capaz de ser madre soltera

y continuar con mi carrera.

No pienso que el embarazo haya sido un error, como tú dices.

Me marcho.

Por su parte, Basir ha sido intervenido

para reparar la fisura que le ha provocado un kilotórax,

líquido linfático en los pulmones.

-Basir...

-Hola.

¿Cómo estás? -Bien.

-Al final no... No te pude operar yo.

Pero he estado hablando con la cirujana que te intervino

y me ha dicho que fue todo bien.

Así que, si el posoperatorio va bien, en una semana te darán el alta.

-Una semana que no vas a tener que aguantarme en casa.

¿Cómo fue la operación con Anselmo?

-Anselmo entró muy grave a quirófano.

Fue muy difícil intentar retener la hemorragia

y controlar la presión arterial. -Pero, entonces...

-Sufrió un shock tras la operación y su corazón no lo resistió.

Ha fallecido.

Lo siento. Lo siento muchísimo.

Hicimos todo lo posible, te lo prometo.

Probablemente, si no se hubiera ido del hospital, esto no habría pasado.

-En lo único que pensaba era en seguir cogiendo cartones

para dar de comer a su familia. ¿Quién puede culparle por eso?

-Desde luego, yo no. -¿Qué va a ser ahora de su familia?

¿De su mujer y sus dos niños? Son pequeños.

La mayor solo tiene dos años.

-Pero, ¿tú les conoces? ¿Sabes dónde viven?

-Sí.

-Bueno, pues lo pondré en conocimiento

de los Servicios Sociales del hospital.

Seguro que ellos les pueden ayudar.

Pero de todas maneras, Basir, no te preocupes mucho por eso. ¿Vale?

Tú ya tienes bastantes problemas. Y si te deniegan el asilo político...

-Ya me lo han denegado.

-¡¿Qué?!

-Por eso empecé a recoger cartones y conocí a Anselmo.

A partir de ahora, es el tipo de trabajos que voy a poder hacer.

A mí no me importa. Vengo de donde vengo.

Cualquier cosa es mejor que eso. Y tú lo sabes.

A no ser que me expulsen del país antes.

-No. Eso no va a pasar. Te doy mi palabra.

-Eso no depende de ti. -Bueno, me da igual.

¡Yo no voy a permitir que eso ocurra!

He hablado con la Dirección del hospital,

y me han prometido que van a hacer todo lo posible

por darte un trabajo aquí, con contrato, ¿vale? Confía en mí.

Tras pasar la noche en observación, Samu recibe el alta.

¿Ya te vas?

-Sí. Bueno, que quería daros las gracias

por todo lo que habéis hecho por mí. -No. No hace falta.

Es nuestro trabajo. No tienes que darnos las gracias.

-Bueno... -Espera, espera un momento, Samu.

¿No le tienes que decir nada? -Sí. Sí, verás.

Puedes tomarte el resto de la semana libre, ¿de acuerdo?

He hablado con los jefes del laboratorio

y dicen que te quieren el lunes a primera hora, puntual como un reloj.

-Pero entonces, ¿me puedo quedar aquí?

-Sí. Sí, sí. Sigues contratado. No has hecho nada malo, Samu.

Y... En principio, la epilepsia, una vez controlada,

no te impide trabajar en el hospital.

Aquí el único que no se ha portado como debería, he sido yo. Así que...

Te pido perdón.

-Gracias.

Gracias, Pepa.

-El lunes, a primera hora.

Oye, Pepa, ¿te puedo hacer una pregunta?

-Claro.

-¿Tú crees que yo sería un buen padre?

-¿Es una proposición en serio? -No, no, no.

Te lo estoy preguntando de verdad.

-Bueno, no sé lo que se te está pasando por la cabeza últimamente.

Pero sí, yo creo que serías un padre genial.

-Gracias.

-De verdad que lo pienso. -Ya.

-¡Landó! ¿Se sabe algo? -¿De?

¡Ah, no! Lo siento. Pero no es posible.

Verás, ahora mismo tenemos mucho lío, no es el mejor momento,

estamos haciendo muchos ajustes con los presupuestos, el personal

y, sinceramente, no podemos contratar a nadie más.

Además de lo que supondría tener que contratar a alguien

que no tiene los papeles en regla. -O sea, ¿que no me vais a ayudar?

-Escúchame. Tienes que entender que no hay un hueco para él,

sobretodo si no tiene ni tan siquiera una formación

para trabajar en un hospital.

-Bueno, pero puede estar enseñando español

a los extranjeros del hospital.

-Vamos a ver, yo no puedo destinar una partida del presupuesto

para pagar eso. ¿M?

-¿Me puedes explicar cuál es la diferencia

entre la gestión que hacía Mendieta y la que hacéis vosotros?

Te lo voy a decir yo. -Vamos a ver...

-De Mendieta, yo me podía esperar estas cosas, pero de vosotros, no.

  • Centro médico - 02/06/17 (1)

Centro médico - 02/06/17 (1)

02 jun 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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