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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 02/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Luisa, una joven universitaria de 23 años,

acude al centro médico con un gran estado de ansiedad.

-Perdone, necesito que me atienda un médico urgentemente.

-¿Me puedes decir tu nombre, por favor?

-Sí. Luisa Bauzá.

-¿Puedes decir qué es lo que te pasa, por favor?

-Esta mañana me he despertado y veía borroso...

y me he agobiado mucho.

¿Te había pasado antes?

No, la verdad que no.

¿Y has dormido bien?

(RÍE)

¿Tanto se nota?

No, no he dormido bien.

Anteayer hice una fiesta y se alargó hasta el día siguiente,

y no me he recuperado del todo.

Estamos de exámenes, ya sabe. Ya.

¿Y qué hiciste para no dormir? ¿Tomaste algún tipo de droga?

(RIENDO) Cocaína.

Luisa presenta midriasis bilateral,

que es un aumento en el diámetro de la pupila.

Si la pupila está muy dilatada y no reacciona a la luz,

puede deberse a una intoxicación por consumo de drogas,

por ejemplo, éxtasis, anfetaminas o cánnabis.

En su caso concreto, por consumo de cocaína.

¿Eres consumidora habitual de cocaína?

No.

Bueno, los fines de semana cuando veo a Rubén,

y alguna entre semana.

Entre semana ¿para qué, para estudiar?

¿Y sacas buenas notas?

-Sí, tengo media de sobresaliente.

Y en Macroeconomía tengo una matrícula,

que no está mal.

Vale. Rubén es... ¿tu novio?

Ojalá.

No. Le veo mucho, pero novios, no.

No, en eso no me meto.

Me refiero a si consumís siempre que estáis juntos.

Bueno, él se pasa más que yo.

Yo no me paso tanto pero...

Vamos a la mesa.

(NARRA) Mira que se lo dije:

"Rubén, no juegues con eso, que lo barato sale caro",

pero con lo que ahorró

pilló para todos.

Daniel acompaña a su abuela

al hospital.

Natividad terminó hace unos días su primer ciclo de quimioterapia

para tratar un cáncer de garganta que le impide hablar.

Hoy regresan para conocer los resultados.

-Estoy bastante nervioso.

El pronóstico de mi abuela

depende mucho de lo que me digan hoy, y no sé.

Quizás es mejor no pensar en ello y confiar.

Nati, ¿cómo has pasado estos días?

-Ha estado toda la semana bastante dependiente de mí.

Prácticamente para todo, menos los últimos dos días,

que ya empezó a mejorar.

Se le nota en seguida porque le cambia el sentido del humor.

Bueno, tengo los resultados y...

según el TAC que hicimos, las pruebas de control

revelan que la quimio no está reduciendo el tamaño del tumor.

(TARTAMUDEA) ¿Cuáles son las opciones que tenemos?

Llegados a este punto, tendríamos dos:

seguir con la quimio, lo cual te dejaría muy débil,

o dejarlo estar y, al menos,

que pueda disfrutar de una calidad de vida

aceptable.

(TARTAMUDEA) Pues yo creía

que iba a salir todo bien.

y, al final,

no sé...

mi abuela es la única familia que tengo

y ahora me han dicho que...

La decisión es tuya, Nati.

Tata, tú...

(TARTAMUDEA) ¿quieres seguir con la quimioterapia?

¿Estás segura?

Insisto en que te va a dejar muy débil.

De acuerdo entonces.

Voy a programar la sesión.

Daniel, ¿tú estás bien?

Lo digo porque te noto un pequeño tartamudeo que antes no tenías.

(TARTAMUDEA) Yo... yo...

tartamudeaba de pequeño y, de repente,

no sé... me ha... vuelto ahora.

Ya.

Mira, estoy pensando que...

ya que vas a tener que venir por aquí acompañando a tu abuela,

podrías ir a visitar a la psicóloga.

Lo digo porque igual esta situación se te hace especialmente difícil.

No sé, yo nunca he ido a un psicólogo.

Me da un poco de...

de reparo.

Lo entiendo.

Te diré que Lucía es una persona muy cercana

y no te vas a arrepentir.

(TARTAMUDEA) Yo lo pasé muy mal de niño

con el tema del tartamudeo.

No sé si la psicóloga

me va a poder ayudar o no,

pero, a lo mejor, con el tema de...

de mi abuela y eso,

a lo mejor es una buena opción.

-Yo creo que Rubén se la compra a un chico de veterinaria

que se la vende más barata.

Ya. ¿Y Rubén está bien?

Pues sí, eso parece.

Como él sigue con la fiesta pues...

Por las fotos que cuelga en el WhatsApp,

no parece que esté muy mal.

Me gustaría que avisases a tus compañeros y a Rubén.

Puede ser que sea cocaína adulterada.

Pero se consumió entera, ¿eh? No queda nada.

Pero, vamos, en cuanto vea mejor, mando un mensaje al grupo.

No quiero meterme donde no me llaman,

pero he tenido compañeros de facultad

que han perdido una brillante carrera por la droga.

Pero a mí nunca me ha pasado nada. Ya.

Pero, vamos, que no voy a volver a consumir.

Me alegro.

¿Qué me has dado?

Pilocarpina al 1%, para ver si remite la midriasis.

Es triste ver cómo cada día

acuden más jóvenes que banalizan el consumo de drogas.

Muchos de ellos, como no tienen problemas económicos,

usan las drogas como rutina de ocio habitual,

pero no deberían serlo.

¿Y es normal que siga viendo borroso?

La intoxicación puede durar aún.

Ya.

¿Y hace falta que me ingresen?

Mira, Luisa, yo creo que ingresarte te podría nerviosa,

así que prefiero que vayas a casa, te hidrates,

y te relajes. Te pongas unas velas,

música relajante,

en silencio, ¿vale?

Vale. De todas formas,

si tienes ansiedad...

te voy a recetar benzodiacepinas, ¿vale?

Sí, si no me voy a...

meter nada.

De verdad.

Me alegro.

Además, mi compañero está siempre estudiando

y es muy silencioso, así que no habrá problema.

Bueno, si notas nuevos síntomas o molestias,

por favor, acude al centro médico.

Vale.

Ya está.

Sí, bueno, he estado en el hospital.

Mal.

Ya te contaré.

Rubén, ¿tú me puedes venir a buscar en moto?

¿Cómo que me vaya en metro?

¡Ah, vale! Pues nada, te veo esta noche entonces.

Vale.

Bueno, venga,

hasta luego.

Unos días después, Daniel vuelve al hospital

a una consulta con Lucía, la psicóloga.

Daniel sufre un tartamudeo repentino que no presentaba desde niño,

y que ha reaparecido al conocer la noticia

de que su abuela no está respondiendo a la quimioterapia.

-Siéntate, por favor. -Gracias.

-El origen de la disfemia o tartamudeo

es fisiológico o genético.

Solo que los factores emocionales, sociales y psicológicos

tienen una influencia muy importante.

(NARRA) Actualmente se calcula que afecta a 1 de cada 100 niños.

-Cuéntame, ¿cómo comenzaron los tartamudeos?

-Pues yo...

(TARTAMUDEA) tartamudeaba de niño y, luego, en la adoles...

en la adolescencia se me pasó, hasta ahora.

-¿Hasta que el doctor Blanco te dijo

que igual tu abuela no mejoraba con la quimio?

(ASIENTE)

-Es normal que aparezca un episodio de tartamudeo

ante un detonante emocional fuerte.

Aparte del tartamudeo,

¿cómo va todo lo demás en tu vida?

(TARTAMUDEA) Bueno...

Me... me...

me cuesta mucho dormir por las noches.

Me despierto con muchas pesadillas,

con la sensación...

de que algo malo va a ocurrir.

-Bueno, es normal que puedas tener un pequeño cuadro de ansiedad.

Esto pasa a veces cuando nuestro cerebro consciente

quiere asumir una información

que el inconsciente no quiere aceptar.

-Yo es que...

Yo lo pasé...

muy mal de niño con el tartamudeo.

(TARTAMUDEA) Sufrí mucho rechazo...

mucho rechazo escolar

y ahora soy profesor.

Sí, soy...

soy profesor y...

y los alumnos se están...

burlando de mí.

Y tengo la sensación de...

que está volviendo a pasar todo otra vez.

-Uno de los problemas más graves

de las personas que padecen tartamudeo

es la humillación de su entorno.

Por eso es tan importante que,

aparte de acudir al psicólogo,

sus amigos y familiares le apoyen y nunca le estigmaticen.

Y cuando eras niño, ¿te llevaron al psicólogo?

-No.

-A veces, una terapia, aunque seas pequeño,

hace que mejores.

Es como si cogieras el control de tu vida.

-No...

no tengo la sensación de...

de tener el control de nada ahora mismo.

-A ver, Daniel,

¿recuerdas algún episodio de la infancia

cuando empezaste el tartamudeo?

-No.

No.

-Me refiero a cuando eras pequeño,

cuando tenías ocho años en la escuela.

(TARTAMUDEANDO) No...

se me ocurre nada ahora mismo...

concreto.

-Tranquilo, tenemos tiempo.

Cuéntame, ¿cómo es volver a ser profesor

en el instituto donde lo pasaste mal cuando eras pequeño?

-Pues...

-En una sola consulta, normalmente se puede ver

la causa subyacente al problema del paciente,

pero en el caso de Daniel hay como un pequeño bloqueo

que me tiene bastante desconcertada.

Pero ha dicho que volverá, así que seguiremos investigando.

(GRABACIÓN) Comienza con una inspiración lenta y profunda,

llevando el aire a la parte baja de los pulmones,

como si respiraras por el abdomen.

(RECITA MANTRA OM)

-"Mmmm"...

No te molesta aquí, ¿no? (NIEGA)

A mí también me gusta venir a esta sala a relajarme.

Sí, es preciosa.

Sí, mucho.

También probé lo de la meditación;

me ponía de los nervios eso de estar quieta todo el rato.

Entonces, probé la zumba

y eso sí que relaja. Te lo recomiendo.

Ya. Yo, últimamente, lo de zumbar...

Soy más de meditación.

Ah, zumbar no, ¿no?

Pues te vendría bien.

Perdona, no es por meterme donde no me llaman,

pero he notado que tienes la mirada como muy triste

que, ojo, esa mirada tiene su público,

pero no sé si es que abusas de ella

o que, en realidad, no estás muy bien.

A ver, Ortega, llevo una temporada un poco complicada.

Mejor me lo pones.

Igual deberías dejarte llevar por el lado salvaje.

Ahora soy capaz de comerme los yogures con la leche entera.

¡Hala! ¡Con la leche entera! ¡Ahí, a lo loco!

Bueno, le doy una vuelta a esto y luego te cuento.

(RESPIRA PROFUNDO)

No consigo animarte, ¿eh?

Venga, lo voy pillando.

Chao, Gandhi.

Oooommm.

(EXPRESA MOLESTIA)

Tras someterse a un nuevo ciclo de quimioterapia,

Nati, la abuela de Daniel,

regresa al hospital para conocer los resultados

de un nuevo TAC de control.

Ahora sabrán si la quimioterapia

está teniendo efecto sobre el tumor de su garganta.

Tengo una buena noticia.

Afortunadamente, según los resultados,

parece que el tumor se ha reducido.

(RÍE)

(BESOS SONOROS)

Según la prueba, no haría falta un nuevo ciclo

y podríamos operar ya.

Hay una cosa que debéis saber.

Nati, por tu edad y por tu estado,

esta intervención implica un riesgo...

considerable.

¿Te quieres operar?

(TARTAMUDEA) Eh...

abuela,

¿tú es...

estás segura?

Pues ya... ya lo ha visto.

Mi abuela es muy cabezota.

(RÍE)

(SUSPIRA) Pues adelante con la operación.

Al día siguiente, Luisa,

la chica que vino a urgencias

con una persistente dilatación de pupilas tras consumir cocaína,

regresa acompañada de su compañero de piso Nando,

con síntomas más graves.

-Veo mucho peor y la visión la tengo literalmente doble.

Y se me han hinchado los párpados.

Luisa, ¿tú no habrás vuelto...?

-Doctor, no se corte.

Sé lo que le va a preguntar.

Lo mismo que le pregunté yo esta mañana

nada más salir de la habitación.

Estaba estudiando la neoplasia de los pollos

y he visto a su chico, a Rubén, salir haciendo así.

Gestos raros, como si estuviese constipado.

Ajá. No me mire así, que yo no me drogo.

Lo he leído en libros,

y los síntomas eran de ir muy pasado.

Y tú, cien por cien segura

de que no has consumido nada, ¿verdad?

-Que no, nada.

-La verdad, la conozco desde hace años y no sabe ni cómo me llamo.

No sé cómo Luisa puede estar con el pijo ese.

Cuanto peor la trata,

más colgada está de él.

Así son.

-Rubén ha pasado conmigo la noche, pero no hemos...

-Igual ella no ha consumido,

pero ya le digo yo que Rubén, por los síntomas que leí,

iba muy pasado de rosca.

-Pero yo hice lo que me dijo el doctor y, aun así,

me he despertado con náuseas y con el ojo así.

Bueno, te voy a hacer unas pruebas más específicas, ¿vale?

Llegados a este punto, no me puedo fiar solo de su palabra,

así que haré análisis toxicológicos

e intentaré descartar que la cocaína sea la causa.

También he pedido un TAC craneal

para descartar afectaciones neurológicas habituales

como un déficit isquémico transitorio...

(LUISA) Oiga, ¿me puede sacar de aquí, por favor?

Sácala.

(LUISA HIPERVENTILA)

Vale, vale, tranquila.

Tranquila, ya ha pasado, ¿vale?

Respira que ya estás fuera.

El tubo me agobiaba muchísimo.

Tranquila, ya está.

Me costaba un montón respirar.

Con calma.

¿Vale? Vale.

Avisaré a un celador y que te lleven a planta.

-Doctor, ¿podría dejarme su móvil para llamar a Rubén?

¿Mi móvil? Sí.

Bueno, ahora llamamos a quien sea, ¿vale?

Fuera está Nando, así que ahora se lo digo.

Luisa,

respira. Vale.

Que ya estás fuera. Vale.

Nando.

José Luís, cuando podáis,

hay que subir a la paciente del TAC a planta.

-¿Qué tal? No tenemos las imágenes del TAC.

Los síntomas no remiten, así que la voy a ingresar.

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

¿Estás bien?

Sí, estoy algo mareado y tengo la boca seca.

Vale.

Quítate un botón y respira, ¿vale?

¿Mejor?

Me ahogo.

Daniel acude a su segunda consulta con Lucía.

A pesar de que el cáncer de su abuela

tiene mejor pronóstico, su tartamudeo persiste,

al igual que el insomnio

y las pesadillas.

-¿Cómo estás?

-Bien, bien. Un poquito mejor.

-Sí.

Veo que tu abuela ha decidido

seguir adelante

con la operación. -Sí.

(TARTAMUDEANDO) Sí, la van a operar,

pero el doctor dice que hay...

bastantes...

posibilidades de que se pueda complicar.

-Vaya. Esperemos que no.

-Daniel está un poco estresado por la operación de su abuela

y, además, también se siente solo.

Yo le haré compañía y terapia.

¿Qué sentimiento crees que te está provocando

la ansiedad y el estrés que tienes?

(RESOPLA)

-No sé.

-Me refiero, por ejemplo,

¿puede ser miedo a quedarte solo

o impotencia por no poder ayudar a tu abuela?

(TARTAMUDEANDO) Un poco las dos cosas, creo.

-Es bueno saber cuál es la emoción concreta,

la de más peso para poderte ayudar en la terapia.

-Es que no...

no sé.

-No te preocupes, no pasa nada.

¿Cómo lo llevas con tu abuela?

-Muy bien.

Mis padres murieron cuando yo era muy pequeño

y mis abuelos se hicieron...

cargo de mí.

(TARTAMUDEA) Prácticamente, son como mis padres.

-¿Y tu abuelo?

(TARTAMUDEANDO) Murió.

-¿Murió de una enfermedad parecida a la que tiene tu abuela?

-No.

(TARTAMUDEA) Murió en la cama,

de la noche a la mañana.

Mi abuela me dijo que se...

se había ido a reunir con mis padres.

-Y ¿en ese momento

apareció otro episodio de tartamudeo?

-Sí. Bueno, me duró...

bastante y luego se me pasó otra vez.

-Algunos traumas, como la muerte de un ser querido,

pueden desencadenar multitud de síntomas

psicológicos y fisiológicos como, en este caso, el tartamudeo.

Daniel, me gustaría que habláramos

de los días anteriores y posteriores de la muerte de tu abuelo.

-Es que...

(TARTAMUDEA) Mi abuelo...

está muerto ya. No sé...

(ALTERADO) que tartamudee yo con diez, o con quince,

o con siete.

-Ya, Daniel, pero has sufrido muchas pérdidas,

y yo intento averiguar

si eso tiene que ver con el problema de tartamudeo.

(ENFADADO) Yo me voy.

Yo no debería estar aquí. Yo debería estar...

(TARTAMUDEA) Debería estar con mi abuela.

-Pero ¿te importa que nos veamos mañana?

-No, esto ha sido una pérdida de tiempo.

Lo siento mucho. Muchas gracias.

Nando,

el compañero de piso de Luisa, ha sido ingresado de urgencias

con síntomas parecidos a los de su amiga.

Luisa está en la habitación de enfrente,

pero tú eres el que está peor.

De hecho, te pusimos respiración asistida

por riesgo de insuficiencia respiratoria.

Nando, te voy a hacer una pregunta

y quiero que seas sincero, ¿vale?

Tú has consumido cocaína en aquella fiesta.

-No, no, no, doctor. Ni en esa fiesta ni en ninguna.

A ver, que yo lo que sé de los efectos

lo sé por los libros.

Además, no estuve en la fiesta.

No estoy ni en el grupo de WhatsApp.

Nando, pareces un buen chico

pero, francamente, no te creo.

Doctor, yo me fui este fin de semana a mi pueblo

porque tenía un examen sobre el águila imperial.

Sabía que en casa no podría estudiar,

así que me fui allí.

Yo no consumo nada.

¿Seguro? Que no.

Ni en esa fiesta ni en ninguna.

Estoy algo desconcertado porque, tanto Nando como Luisa,

tienen los mismos síntomas pero, o soy yo,

que estoy dando un falso diagnóstico, o ellos mienten.

Hola. -Diego.

¿Tienes los análisis de la 208 y 209?

Sí.

Aquí los tienes.

¿Qué tal Alejandro?

He conocido a otro.

-Hola, doctor.

Carlos, ¿te pido ñoquis para comer?

-Me encantan.

-Te veo abajo.

¿Este?

¿Este?

Los análisis de Nando han dado negativo.

En los de Luisa sí hay presencia de cocaína

pero mucho menos que los primeros análisis que hicimos,

con lo cual, no ha consumido en las últimas 24 horas.

Revisaré las historias clínicas

y espero encontrar la causa cuanto antes.

Nati va a ser sometida a una operación

para extraerle un tumor en la garganta.

Su nieto Daniel la acompaña.

-Ha sido horrible

verla entrar en el quirófano.

Fue como si fuera la última vez que la fuera a ver.

No quiero...

Tengo que hablar con alguien.

Mientras su abuela está en quirófano,

Daniel acude de nuevo a la consulta de Lucía

para tratar de dilucidar la razón del tartamudeo

que sufre desde hace un tiempo.

-Siento...

(TARTAMUDEA) mucho haberme marchado...

así el otro día.

Estaba un poco nervioso por todo lo de mi abuela.

-No te preocupes, no eres el primero

que se marcha enfadado del despacho.

-Igualmente,

(TARTAMUDEA) sí que tengo algo relevante que contarte.

-Pues, por favor, siéntate.

A ver, Daniel, yo quiero decirte una cosa:

lo que tú me cuentes aquí

no saldrá de aquí.

Te voy a ayudar y puedes confiar en mí.

¿Te parece que empecemos?

¿Muy bien?

En ocasiones, cerrar los ojos y dejarnos guiar por un profesional

nos puede ayudar a exteriorizar un trauma

o un conflicto emocional del pasado.

-¿Y Nando?

Nando está en la habitación de enfrente.

Tiene síntomas muy parecidos a los tuyos.

Pero si Nando no ha probado la coca en su vida.

Luisa, te haré una preguntas

y necesito que seas lo más precisa posible.

¿Vale? Sí.

¿Eres alérgica a algún medicamento o comida?

Pues no, que yo sepa.

¿Tienes mascota?

(NANDO) Para animal ya está Rubén, que se pasa el día...

Bueno, más bien, la noche en casa.

Que parece más suya que de Luisa y mía.

¿Últimamente habéis hecho algo Luisa y tú?

¿Sexualmente se refiere? No, no.

Yo la respeto muchísimo, doctor.

Nando, no me refiero sexualmente.

Me refiero a si habéis estado juntos en algún sitio.

En la imaginación no cuenta, ¿verdad?

Pues no, no cuenta.

Pues...

fuimos a ver "El diario de Noa",

pero ella se quedó dormida sobre mi hombro.

Aún lo recuerdo.

Si mal no recuerdo, en primero de carrera,

hace dos años o así.

Vale.

¿Qué has comido en las últimas 48 horas?

Pues, casualmente, me hago una lista con todo lo que como,

para llevar un seguimiento y...

(LUISA) Y a la mañana siguiente,

yo estaba hambrienta,

pero como Rubén no quería ir a comprar nada

y con tal de quedarme con él...

pillé cualquier cosa.

Unos cardos.

¿En conserva?

-Que hace mi tío Vicente en el bar.

Él es muy aficionado al campo y de ahí mi afición por los pájaros.

También le gusta mucho el vino.

Y la verdad es que están malísimos.

No sé cómo pudo llegar a vender ninguna lata.

Ya. ¿Te quedan latas en casa?

¿Con comida?

¡Ah! Me queda la que nos comimos, que no la llegué a tirar.

Vale. ¿Y cuántas te comiste?

Pues...

no lo sé.

Es que...

apareció Rubén,

se fue a la habitación de ella y yo con la ansiedad,

quería comer algo y decidí comerme esos cardos.

¿Cuántos?

-Creo que fue un par.

Estaban malísimos.

Vale, gracias.

¿A dónde va?

Voy a pedir antitoxina botulínica.

Todo apunta a que Nando y Luisa

tienen una intoxicación por "clostridium botulinum",

unas de las sustancias más mortales que existen.

-Cierra los ojos,

respira profundamente,

relájate...

y vuelve a ese momento

en el que se murió tu abuelo.

-Pues...

(TARTAMUDEA) Fue, realmente, la...

No, fue la noche antes.

Quería darles un susto y bajé a la cocina

a esconderme.

-¿Y qué más?

-Pues...

mi abuela estaba

(TARTAMUDEA) poniendo la mesa.

-¿Y qué ves?

(TARTAMUDEA) A mi abuela...

(TARTAMUDEA) cogiendo un tarro con unos...

con unos polvos.

-¿Medicinas para tu abuelo?

(TARTAMUDEA) -No había nadie enfermo.

-¿Y?

(TARTAMUDEA) Pues veo a mi abuela...

echando los polvos

en la sopa de mi abuelo.

Mi abuelo no despertó

(LLORA) a la mañana siguiente.

(LLORA)

(TARTAMUDEANDO) Creo que mi abuela mató a mi abuelo.

-Independientemente de que el hecho ocurriera o no,

tal y como lo ha contado Daniel,

lo importante es que ha tenido un gran impacto sobre él.

Daniel, esto que has recordado

puede ser el detonante de tu tartamudeo.

(TARTAMUDEANDO) Pero, entonces, lo que estoy diciendo

es que mi abuela es una asesina.

-No, no.

Eso no lo podemos saber ni tú

ni mucho menos, yo.

Y, además, ha pasado mucho tiempo.

Una cosa importante:

¿alguna vez has pensado en denunciar a tu abuela?

-No, no.

(TARTAMUDEA) ¿Cómo voy a denunciar a mi abuela?

Además, ha sido muy raro;

porque hay una parte de mí

que siempre ha sabido lo que pasó, y otra que...

que es como si lo negase;

como si hubiesen dos personas.

-Es normal. Habías perdido a tus padres,

acababas de perder a tu abuelo,

y es normal que no quisieras perder a tu abuela.

Es muy normal que hayas bloqueado ese recuerdo.

(TARTAMUDEA) -Pues, por fin, he logrado sacar este recuerdo.

Pero ahora no sé muy bien

como gestionar esto.

(TARTAMUDEA) Pero ahora ¿qué hago?

¿Cómo asumo lo que pasó? ¿Qué hago?

-Pues, mira...

lo primero que tienes que hacer

es pensar en ti mismo,

intentar tener un equilibrio interior.

Y yo lo que te recomendaría es que pensases antes de actuar.

Pero, al final, eso es una cosa tuya.

(Suena el teléfono)

¿Hola?

Sí, ahora mismo.

Muchas gracias.

Tu abuela acaba de salir del quirófano.

El doctor Herranz visita a Nando

para comprobar si le está haciendo efecto la antitoxina botulínica.

-Ya estoy mejor, doctor.

Por cierto, he leído que el botulismo es una enfermedad del siglo XIX.

No, a ver, es una enfermedad de baja incidencia,

pero es peligrosa.

Es una toxina que puede bloquearte las funciones nerviosas

y te puede provocar un problema respiratorio o muscular,

por ejemplo.

Y qué se contagia, ¿por la cubertería,

o por no limpiar bien los vasos?

Tanto el crecimiento de la bacteria

como la formación de toxinas

se dan en productos con niveles de oxígeno bajo,

como, por ejemplo, algo mal enlatado o una conserva casera.

En caso de conservar en casa un alimento sospechoso,

lo mejor es guardarlo en un recipiente hermético

y mandarlo al laboratorio cuanto antes.

-Entonces, ¿la cocaína no ha tenido nada que ver?

Hombre, no ha sido la causante pero tampoco ha ayudado demasiado.

De hecho, viene más gente a urgencias por consumo de drogas

que por un cardo en mal estado. (LUISA RÍE)

Las cosas como son.

-Vale, mensaje pillado.

Aun así, se lo he preguntado a Nando

pero lo quiero confirmar:

No tenéis más conservas, ¿verdad?

-Pues qué pena que mi tío ya no los haga,

porque le daría uno a uno a Rubén para que los probase.

A ti Rubén no te cae muy bien.

No mucho.

Ya. Pues te digo una cosa, así, entre nosotros:

solo le conozco de oídas, y a mí me cae fatal.

-Mira que se lo he dicho veces a Luisa;

que no es buena influencia y lo deje,

pero parece que le gusta que le traten mal.

No sabe lo duro que es vivir bajo el mismo techo

con la persona a la que quieres,

y que, encima, piense en otro.

Me puedo hacer una idea.

Una vez administrada la antitoxina botulínica como medida preventiva,

es hora de confirmar el diagnóstico.

Haré una electromiografía, una prueba monitorizada

que verifica la capacidad tanto de los músculos,

como de los nervios que los controlan.

Después de realizarles las pruebas que el doctor Herranz ha solicitado,

Luisa y Nando vuelven a sus habitaciones

con claros síntomas de recuperación.

-Igual me conformo con muy poco,

pero me parece muy romántico estar pasando los dos juntos

la misma enfermedad.

Me pasaría toda la vida en los pasillos de este hospital...

cogiéndole la mano.

Horas más tarde, mientras su abuela se recupera de la operación

para extirparle el tumor que tenía en la garganta,

Daniel vuelve a ver a Lucía.

(LUCÍA) ¡Hola! -Hola.

-¿Qué tal?

(TARTAMUDEA) Mejor.

Bien.

-¿Y cómo ha ido la operación de tu abuela?

-Bien, bien. Se está recuperando bastante bien.

-Me alegro. ¿Estás más aliviado de que haya salido bien?

-Sí, sí. Bueno, estoy un poco raro.

Porque una parte de mí quería que mi abuela muriese

(TARTAMUDEA) para que pagase por el sufrimiento

que me había hecho pasar estos años.

Y otra parte estaba muy agobiada,

pensando que mi abuela podía marcharse sin aclarar todo esto

y dejándome a mí con este...

sentimiento de culpa porque...

porque, no sé, yo...

(TARTAMUDEA) me siento cómplice de la muerte de mi abuelo.

Porque sé que mi abuela le mató,

pero la sigo queriendo y no sé...

-Daniel, ¿qué pensaste cuando el doctor te dijo

que tu abuela igual no superaba el cáncer?

-Pues...

mucha culpa.

Mucha culpa porque pensaba que se iría sin aclarar todo esto,

y dejándome a mí con este sentimiento de culpabilidad.

-Pues, quizá, ese sentimiento

es el que te ha provocado el tartamudeo.

La culpa de no haber dicho nada

cuando creías que tu abuela había matado a tu abuelo,

y la culpa de ser, inconscientemente, la muerte de tu abuela.

El caso de Daniel no es fácil; porque su tartamudeo forma parte

de toda una maraña emocional creada durante años.

Pero, vamos, yo le voy a ayudar.

-Sé que estoy en buenas manos,

y que Lucía me ayudará a recuperar

el equilibrio interior, o lo que sea.

(SUSPIRA)

Ahora sé lo que tengo que hacer.

(SONIDO DE TELEVISIÓN) (NANDO RÍE)

-¿De qué te ríes?

-Me ha hecho gracia el muñequito.

(CARRASPEA)

Bueno, os veo mucho mejor, ¿no?

La antitoxina está funcionando.

Tengo aquí los resultados de la electromiografía.

Tenéis un bloqueo de la placa motora a nivel muscular.

Así que, efectivamente, es botulismo.

-¿Y cuándo nos darán el alta?

Aún tardaremos unos días.

-¡Bien!

-¿Cómo que bien?

-Que bien que ya tengamos el diagnóstico.

Es que he reaccionado tarde, ¿a que sí, doctor?

Yo en eso no me meto. Os dejo tranquilos, ¿vale?

-Vale. -Gracias.

(Suena el móvil)

-¿Es Rubén? -Sí.

No lo cojas.

-Es verdad, tienes razón.

Llevo dos días en el hospital

y no ha venido ni cinco minutos a verme.

-Te mereces a alguien mejor.

-Tata...

yo sé que estás...

cansada pero...

necesito que...

necesito que me respondas a algo.

¿Por qué mataste al abuelo?

Tata, por favor, ¿por qué mataste al abuelo?

-¿Quieres?

No, gracias.

No soy Eva ni tú Adán, ¿eh?

Ni tú eres la bruja mala ni yo Blancanieves.

¿En serio?

Va, en serio, perdona.

Que soy muy pesada, ya lo sé, perdóname.

Pero me sé unas posturas de yoga superrelajantes.

¿Sí? ¿Te las enseño?

Sí. Tengo aquí el vídeo.

Ya verás.

Levanta. ¿A ver?

Brazos arriba. Voy.

Así, muy bien. Abdominal prieto...

barbillita ahí, muy bien...

Una pierna delante.

Así, muy bien.

¿Estás preparado? Ve respirando, metiéndote.

(Suenan bulerías)

Y vámonos.

¿Y esto?

Yoga andaluz, ¿no lo conoces?

(RÍE) ¿Estás de broma o qué?

Vámonos. ¡Olé!

Yo esto no lo hago.

Bueno, pero por lo menos te he hecho reír.

¿No me dirás que no?

Hala, pues ahí te quedas.

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Centro médico - 02/06/16 (1)

02 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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