www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
3622480
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 01/06/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

(JUANJO) ¡Hola!

-¿Cómo estás?

-Qué alegría verla de vuelta, Dra. Marco.

-¿Qué tal tu espalda?

-Mejor. Pero ahora me duele el hombro.

-¿Usted sabe lo del codo de tenista? -Sí.

-Pues ahora tengo el hombro del celador.

-¡No te inventes enfermedades!

-¿Y sus vacaciones?

-La verdad que muy bien. Descansando y pensando en el trabajo.

-¿Sabes lo que tenéis en común Juanjo y tú?

-¿El qué?

-El miedo.

Él tiene miedo a la enfermedad y tú a fracasar como médico.

Y el fracaso está ahí. Siempre existe.

Pero pensando que fracasaremos en todo no haríamos nada.

-¿No le da vergüenza malgastar

sus vacaciones pensando en el trabajo?

-Si te digo que me han sentado fenomenal.

-Oye, empiezo la guardia y tengo prisa.

Tú llevas el grupo de teatro del hospital, ¿no?

-Sí. Estamos preparando Blancanieves.

-Me encantaría colaborar.

-La veo. La veo.

La veo de Blancanieves. -¿Sí?

-La veo. -¿De verdad?

(CANTA)

-Luego hablamos, ¿eh?

(ESTORNUDA)

-Vamos, papá. -Voy al baño. Ve pidiendo turno.

-Mi padre está bien.

Solo que es un bruto y se suena como si no hubiera mañana.

Estamos aquí por mí,

porque últimamente me encuentro muy cansada,

y fiebre... y esas cosas.

Tenía hora con la Dra. Marco.

-Pasen a la sala de espera, enseguida les atienden.

-Vale, gracias.

-¿Ya está?

-Sí. ¿Estás bien?

-Sí, hija, lo de siempre.

Que tengo unos pulmones con demasiada potencia.

(RÍEN)

-May, por favor, abre. No estás bien.

-¡Que no! ¡No voy a salir!

¡Me voy a casa!

-Volveremos a casa en cuanto te hayan reconocido los médicos,

que te duelen los brazos.

-¡No! -May, por Dios.

-Perdona, soy Lucía, la psicóloga del centro,

¿te puedo ayudar?

-Es mi hija. Pero no creo que se deje;

no le gusta la gente.

-¿Cómo se llama? -Mayling. Es adoptada.

-¿Te importa que lo intente yo? -No.

-Hola, May. Soy Lucía, la psicóloga del centro.

Ya sé que no te encuentras bien

y te cuesta respirar,

pero aquí hay mucha gente que puede ayudarte.

May.

¿May?

Elena Viñuela acude a la consulta de la Dra. Marco junto a su padre

porque desde hace unos días tiene fiebre y se nota muy cansada.

-Bueno, cuéntame qué te pasa.

-Pues verá, llevo unos días con fiebre

y sobre todo mucho cansancio.

Noto como una presión en el pecho.

No sé...

Subo unos escalones y enseguida me quedo sin aire.

Voy con la lengua fuera.

-¿Atribuyes a algo en especial este cansancio?

¿Estás comiendo bien, tienes una vida saludable?

-Sí.

Comer...

Hombre, ahora noto que como menos pero, no sé,

no tengo apetito.

A lo mejor es estrés.

Soy periodista y estoy en el paro.

-Está todo el día pegada a una de esas tablets.

Mire qué ojeras tiene.

Creo que ni duermes.

-Estoy trabajando, papá.

-Escribir guarradas no es trabajar,

y menos para conseguir trabajo en lo tuyo.

-Hoy en día, si no estás en internet no eres nadie.

Aunque sea, que hablen de mis guarradas...

-Vale ya. Disculpe. -No se preocupe.

Pasa a la camilla y te voy a explorar.

-Elena malvive en un cuchitril desde que se quedó sin trabajo.

Le digo que vuelva a casa pero no quiere.

Dice que la única manera de encontrar trabajo ahora

es dejarse ver por internet.

Menuda tontería.

-Hola Mayling, hola María.

¿Qué tal se encuentra?

-Un poquito mejor.

-¿Respira mejor?

-Sí.

-A ver, el problema es que con los trastornos musculares

como espasmos, calambres y dolores

no puedo hacer un diagnóstico como necesito hacerlo.

Ahora tenemos que estabilizarla

y proceder a una exploración física.

-No sé si se dejará.

No le gusta nada estar rodeada de gente.

-Ya.

Mayling, si queremos que desaparezcan los dolores

tenemos que hacer la exploración física.

-Vale. -¿Vale? Muy bien.

En la exploración física de Mayling solo ha destacado

un pequeño temblor distal en los miembros superiores.

Ahora cabe esperar si están presentes los signos de Trousseau y Chvostek.

El espasmo del carpo al reducir el aporte de sangre a la mano

es señal inequívoca del signo de Trusseau.

Mírame un momento, Mayling.

Viendo las respuestas a las pruebas realizadas,

que son positivas ambas,

y los resultados de los análisis,

me atrevo a decir que tiene tetania latente.

-¿Qué es eso? -Pues...

(MAY LEE) La tetania latente es un trastorno caracterizado

por un aumento de la excitabilidad de los nervios,

espasmos musculares dolorosos, temblores

o contracciones musculares intermitentes.

-¡Oh! Es que siempre está pegada al móvil.

-No te preocupes, lo ha dicho perfecto. Eso es.

-Pero ¿cómo ha podido llegar a tener eso?

-¿Lo quieres decir tú?

¿No?

La causa suele ser la hipocalcemia.

Significa que tiene menos calcio en sangre de lo que debería.

Para estar seguros, haremos análisis de calcio iónico y fósforo.

Además, un electromiograma

para ver si se ha perjudicado algún nervio o músculo.

-¿De acuerdo?

El electromiograma sirve para evaluar la actividad eléctrica

producida por los músculos esqueléticos.

María, mientras se prepara el especialista,

¿podemos hablar un segundo?

-Claro. -Gracias.

Hasta ahora, Mayling.

María, ¿hace mucho tiempo que está así?

-Lo de los ataques y el problema para respirar, hace poco.

Al principio tenía como un cosquilleo en la punta de los dedos.

-Tendrías que haber venido cuando ocurrió el primer síntoma.

Porque ahora está empeorando y habría sido ideal cogerla de primeras.

Pero, bueno, ¿qué tipo de vida lleva?

¿Se alimenta bien, hace ejercicio?

-Bueno, May es un poquito especial;

solo come patatas y pizzas.

Y se queda todo el día encerrada en su cuarto.

Ni siquiera levanta las persianas, para no ver la calle.

(MAY LEE GRITA)

-¡Es mi hija!

(ENFERMERAS PIDEN AUXILIO)

-¡Dr. Dacaret, se ha caído!

-Tranquila, mi vida.

-¿La cogemos?

Una, dos y tres. ¡Arriba!

Ahí está.

Vamos a hacer una radiografía urgente.

-Ay, por favor.

-Lo siento, se ha roto la pantalla.

-¿Qué ha pasado? -Iba a mi despacho

y Mayling salió muy azorada y se ha tropezado contra una camilla.

-Le ha dado un ataque de ansiedad.

Va a querer volver a su cuarto. Solo está a gusto ahí.

-Bueno, tranquila.

Yo voy para mi despacho.

¿Quieres venirte a tomar una infusión conmigo?

-Sí, vale. -Venga, vamos.

-Coge aire y suéltalo por la boca con la boca abierta.

(Suena un móvil)

Te acaba de dar un vuelco el corazón.

¿Lo quieres coger?

-Sí.

(Móvil deja de sonar)

Nada.

Era por si se trataba de una llamada de trabajo.

-He notado que tienes taquicardia.

-No sé... Nunca he tenido nada.

A lo mejor ha sido por la llamada.

-No, ya la tenías antes.

Y en auscultación pulmonar he oído que tienes crepitantes.

-¿Y eso qué es?

-Los crepitantes son unos sonidos

que se producen durante la respiración

si en los alveolos pulmonares hay alguna secreción o líquido.

Y la saturación de oxígeno también me preocupa un poco

porque tienes un 89% de saturación.

-¿Y eso es malo?

-Yo creo que puedes tener una infección respiratoria.

¿Tú bebes o fumas?

-No, lo normal.

Cuando salgo con las amigas, bebo.

Pero es más bien poco, porque ya ni salgo.

Y fumar, fumaba,

pero hace un montón que lo dejé.

-¿Antecedentes familiares de importancia?

-Eh...

-¿Me preguntas a mí? -Sí. Antecedentes familiares.

-Yo, afortunadamente, tengo los pulmones

como dos galletas escocesas. O sea que, en principio, no.

-A mí me parece que puedes tener una infección respiratoria y,

por la saturación, puedes tener una insuficiencia respiratoria aguda.

Vamos a hacerte pruebas: una radiografía de tórax,

para ver bien los pulmones; una gasometría arterial

y una analítica de sangre.

-Vale.

-¿Cómo le va a Mayling en el instituto?

-Bueno, al instituto ha dejado de ir.

Y yo se lo he permitido

para que no se distanciara más todavía.

Es que lleva días enteros sin salir de su cuarto.

La última vez que ha salido ha sido para ir a...

una máquina expendedora de 24 horas a por una batería para el móvil.

Y fue a las cuatro de la mañana porque a esa hora

sabe que no se va a encontrar con nadie.

En esa máquina también compra, a veces,

patatas y chocolatinas.

Incluso en casa,

May espera a que no esté para ir al baño.

para no encontrarse conmigo.

Es muy duro ver cómo tu hija se aleja cada vez más de ti

sin poder evitarlo.

Hasta que llega un día en el que ni siquiera te habla,

ni te mira a la cara,

y tú no sabes por qué.

-Hola, soy el doctor Dacaret.

Necesito otro análisis de sangre de Mayling

para ver qué tal la vitamina D.

De acuerdo, gracias.

-Como ha dicho María que Mayling siempre está en su habitación

con las persianas cerradas y sin luz y.

además, tiene el hueso del brazo roto y desplazado,

solo espero que los análisis

no confirmen lo que estoy sospechando,

pero mucho me temo que así será.

-Yo creo que lo que le pasa es que está enganchada a internet,

porque está todo el rato con el ordenador, la táblet,

el móvil y...

-Una pregunta: ¿recibe ella visitas en casa?

-No.

No ve a nadie. No tiene amigos.

-¿No tiene ningún amigo?

-No, seguro. No tiene a nadie en la agenda.

El móvil solo lo utiliza para internet.

-Verás, podría ser...

agorafobia.

No sé si sabes lo que es. -Sí.

-Es tener pánico a salir a espacios abiertos.

Pero sería muy atípica,

porque normalmente las personas que padecen este síndrome

pueden hacer vida normal en un espacio protegido.

-Hola.

María, la operación del brazo de May ha salido perfecta.

¿Vale? (EXPRESA ALEGRÍA)

Si quieres, podemos ir a verla.

-Vale. -Te acompaño.

-Dacaret, perdona. Igual es mejor que ella esté a solas con su hija.

¿Podríamos hablar un segundo? -Vale.

En cuanto tenga los resultados de los nuevos análisis,

voy y os comento cómo están.

-Gracias, doctor. -Nada. Hasta ahora.

Elena se somete a las pruebas

que la Dra. Marco ha pedido para ella

para poder así confirmar su sospecha diagnóstica.

-Ya hemos hecho la radiografía de tórax,

la analítica de sangre y la gasometría arterial.

Cuando estén los resultados iré a comunicárselos

a Elena y a su padre.

Primero os hablaré de la radiografía.

En la placa de tórax vemos que tienes un infiltrado pulmonar.

Es un aumento de la densidad en el parénquima pulmonar

que confirma las sospechas

de que sufres una infección respiratoria.

En la gasometría arterial también he confirmado

que tienes una insuficiencia respiratoria aguda.

-Vale. ¿Y cuándo me puedo ir a casa?

Tengo que enviar muchos emails y desde el móvil voy muy lenta.

-¡Elena! Menos mandar email y más mandar currículums, por favor.

-Que sí, papá.

-De momento no puedes irte.

Tienes una disminución importante de los niveles de oxígeno en sangre.

En principio, por todas las pruebas,

todo apunta a que tienes una neumonía.

-¿Y no me la puedo curar en casa?

En tu caso, como te he comentado, la neumonía se acompaña

de una insuficiencia respiratoria aguda.

Tienes que quedarte en el hospital para estar bien controlada.

-¿Has oído?

Doctora, muchas gracias.

Espero que a usted le haga más caso que a mí.

(NARRA) Yo intento ayudarla en lo que puedo,

pero es imposible.

Ya no sé cómo tratarla.

Yo lo único que quiero es que esté bien; que tenga un buen trabajo,

una buena casa... pero es una cabezota.

Todo quiere hacer todo sola.

-Te explico lo que haremos durante el ingreso.

Te aplicaremos oxigenoterapia.

Te pondremos una mascarilla con oxígeno

para la insuficiencia respiratoria.

La infección la trataremos con antibióticos.

Aun así, aunque te moleste quedarte, estate tranquila,

porque según evoluciones

y vayan saliendo los resultados de las analíticas de control,

podremos ver cuándo puedes irte a casa.

-Vale. Papá, vete a casa.

No hace falta que te quedes.

-¿Cómo no me voy a quedar contigo?

Dra., ¿puede conseguirme una almohada para estar más cómodo?

-Le diré a auxiliar que se la deje en la habitación.

-Muchas gracias. ¿Cómo voy a dejarte sola?

-Dime.

-¿Quién no ha ido a dos sesiones? -Ya.

Es que tengo mucho que hacer y tengo mucho lío.

Y, además, estoy mejor.

-¿Sí? ¿Y en que notas que estás mejor?

-En que no he estado apostando.

-Es es maravilloso,

pero ¿lo has pensado?

Que alguien deje la terapia creyendo que ha solucionado su problema

sin el alta del psicólogo,

es una de las principales causas de recaída.

Dacaret, dejar la terapia antes de tiempo puede ser peligroso.

Es como si un paciente deja de tomar los antibióticos

antes de acabar el ciclo porque no tiene ya síntomas.

-Buen ejemplo para un médico.

Sí que he tenido tentaciones de jugar,

pero lo he controlado.

O sea, yo creo que estoy mejor.

-Y eso está genial,

pero yo creo que debemos seguir viéndonos.

Te propongo que cuando acabemos el trabajo,

tengamos una charla informal.

-Bueno, lo miro.

-¿Sí? -Sí.

-Lucía... ¡Huy! Hola, Dacaret.

-Hola, Lando, ¿qué tal?

-Bien.

¿Todo bien? (AMBOS) Sí.

-Bueno, yo ya me iba.

-Venga, adiós. -Luego hablamos.

-Sí. -Adiós.

-A ver, Ramón, no puedes entrar como Pedro por su casa aquí.

Lo habíamos hablado.

Una cosa es el trabajo y otra, la vida personal.

-Dra. Marco.

-Doctora, ¿qué tal la vuelta?

-De momento, bastante bien. Gracias por preguntarme.

-¿Le importaría firmar esto para apoyar a un compañero celador?

Le quieren abrir expediente.

Parece ser que por la caída que sufrió un enfermo.

-Ya, pero yo no conozco nada del caso y así no puedo firmar.

-Pero Julián, el celador, es muy profesional y...

El único problema es que es el enlace sindical.

-Por eso, Juanjo, no me quiero meter en líos.

Además, tengo prisa. Debo pedir unas pruebas, ¿vale?

-Pues vaya.

(FASTIDIADO) Bueno.

La Dra. Marco ya tiene los análisis de sangre

que esta mañana le han realizado a Elena,

su paciente que sufre neumonía.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-¿Qué tal estás, Elena?

-No muy bien, la verdad.

-Ya.

La verdad es que me lo esperaba.

Según las analíticas de control,

la hipoxemia severa que presentas es refractaria al tratamiento.

El término refractario hace referencia a la falta de respuesta

de una enfermedad a un determinado tratamiento.

En el caso de Elena, creo que la hipoxemia que presenta

no la está produciendo la neumonía.

-Entonces, ¿qué tiene Elena si no es neumonía?

-Sí que tiene neumonía,

pero, aparte, hay algo más que está provocando la hipoxemia,

y debemos encontrar qué es.

-Vale, ¿y cuál es el siguiente paso?

-Vamos a hacerte una ecocardio con contraste

para buscar una causa cardiaca al problema.

-A ver, no lo entiendo;

el problema es pulmonar, ¿no?

-Sí, pero en la exploración física

recuerdas que te comenté que tenías taquicardia.

Me parece que esa puede ser la clave.

La prueba la haremos durante esta misma mañana.

En un rato vendrán a por ti.

-Muy bien. Gracias, doctora.

-La obstrucción de las vías aéreas

constituye la principal causa de hipoxemia.

Pero como este no es el caso,

tal vez el problema esté en el corazón.

(Suena el móvil)

-¿Sí?

Sí.

Vale. Ahora me pillan un poco liada

pero, sí, me pasaré por la oficina, ¿vale?

Gracias. Hasta luego.

-Para una vez que te llaman para un trabajo, vas y cuelgas.

-No era trabajo, papá.

(ENFADADO) -Entonces, ¿qué era?

-Es la oficina del banco, ¿vale?

Llaman porque tengo la tarjeta de crédito pendiente de pago.

¿Contento?

-Deja de esconderte por un segundo en internet.

-Estoy trabajando, papá.

-A ver, Elena, cariño,

no tienes trabajo.

Vente a vivir a casa conmigo.

Te tomas tu tiempo,

tranquilidad,

y buscas con calma,

por favor.

-Vale. ¿Me lo pasas?

Me gustaría escribir un post antes de la operación.

-Toma.

-En el fondo entiendo a mi padre.

Pero él siempre me ha enseñado a conseguir las cosas por mí misma

y a ser independiente, y no voy a cambiar ahora.

-Hola, cariño.

¿Estás bien?

-¿Y mi móvil?

-Toma.

Pero está la pantalla rota.

Lo siento.

-Me quiero ir ya a casa.

-Espera a que te vea la psicóloga, ¿vale?,

que te va a ayudar.

-No quiero ver a la psicóloga, quiero irme a casa.

Solo saben sacar fallos.

-May, por favor.

-Hola, ¿qué tal? -Hola, doctor.

-¿Cómo estás? -¿Qué tal está May?

-El hecho de que se haya roto el brazo

está directamente relacionado con las dolencias que tiene.

Tiene osteomalacia.

Como me temía, Mayling padece osteomalacia,

que supone que sus huesos tienen la cantidad normal de colágeno,

que es el encargado de la estructura,

pero no tiene suficiente calcio,

que es lo que los mantiene duros.

-¿Y cómo ha podido llegar a tener eso?

-Usted misma me dio la pista.

Esto suele ser causado por carencia de vitamina D.

Y el hecho de que esté encerrada en la habitación

y de que no tome el sol,

seguramente, es la causa de lo que le está pasando.

De todos modos, no nos preocupemos excesivamente porque tiene cura.

Le administraremos

por vía oral vitamina D, calcio y fósforo

y ver cómo evoluciona.

Pero muy importante:

tiene que exponerse al sol, si no, puede que el problema persista.

-Doctor, dígaselo usted, por favor,

a mí no me hará caso.

-Ya lo he entendido.

¿Me puedo ir ya a casa?

-May, en realidad no puedes.

Debemos aplicar el tratamiento y ver cómo evolucionas.

En cuanto veamos cómo va te daremos el alta.

-Escucha al doctor. No te irás a casa.

Además, te lo digo yo, que aún eres menor de edad.

Y si el doctor dice que debes quedarte, te quedas.

(MAY LEE) A partir de los 16 años

un menor de edad

puede decidir si quiere el alta voluntaria.

-Sí, hombre, eso no puede ser.

-Bueno, en realidad tiene razón.

-Mucha gente no lo sabe,

pero cuando un menor tiene la mayoría sanitaria, es decir,

cuando ha cumplido los 16 años,

posee capacidad para decidir legalmente

sobre la toma de decisiones sanitarias.

-¿Qué tal, Juanjo?

-¿Ya sabes cuándo serán los días de ensayo para la función?

-Ya tenemos a la Blancanieves.

-Me da igual, puedo hacer de bruja mala si quieres.

-La verdad es que le va ese papel,

pero también lo tenemos asignado.

-Pues de árbol, me da igual. Lo importante es ayudar.

No entiendo cómo quiere ayudar a esos niños

si no es de pediatría y no los conoce de nada.

-¿Qué tiene que ver eso para tener un buen gesto con ellos?

-Un buen gesto habría sido firmar contra el expediente del celador,

que tampoco lo conoce de nada.

-Por favor, no compares. -Es así.

Si en vez de celador hubiera sido médico,

no habría tardado un segundo en firmar.

-No te pongas así, por favor.

-No, si la vida es así.

Unos nacen para ser príncipes y princesas -los médicos-,

y otros para hacer de enanitos: los celadores.

Pero no se preocupe, doctora, voy a seguir siendo su amigo igual.

(CANTA HI-HO)

#Hi-ho, hi-ho, me voy a descansar.#

(SIGUE CANTANDO)

(LUCÍA) Hola.

-Hola, Lucía, ¿qué tal?

-Bien. Mira, lo que tiene Mayling no es agorafobia,

es el síndrome Hikikomori.

-Me suena a chino eso. ¿Qué es?

Hikikomori significa, literalmente, "estar recluido".

Las personas que padecen este síndrome se aíslan del mundo

y pueden llegar a estar incluso años encerradas en casa.

Es muy poco habitual fuera de Japón,

pero últimamente se han dado casos en Occidente.

A diferencia de la agorafobia, en que las personas que lo padecen

pueden salir de vez en cuando a la calle esporádicamente,

sobre todo, si no tienen contacto social...

-Ya.

¿Es esto de aquí? -Sí.

Pero puede llegar al suicidio. -Sí.

Por eso quería hablar con María y con Mayling.

-Pues ha cogido el alta voluntaria. Estará por aquí aún.

-Pues vamos.

-May, ya está. Ya vamos a casa, ¿vale?

-¡María! ¡May!

Un momento, por favor.

May, he estado mirando y he visto más casos como el tuyo

de gente que no quiere salir de casa.

Y creo que te puedo ayudar.

-May, por favor, escucha.

Lo mismo ha dicho el doctor, que lo suyo es que te quedes

para ver cómo evoluciona tu tratamiento.

¿No quieres volver a estar bien, como antes?

-Mira, te propongo una cosa:

te dejaremos una habitación para que estés tú sola

y solo entrará la gente imprescindible.

Si no quieres, tampoco entrará tu madre.

Te podemos dejar la comida en la puerta.

¿Qué te parece?

-¿Y tendré mi ordenador?

-Sí, cariño. Tu ordenador y acceso a internet también.

-¿Seguro? -Sí, sí.

¿Qué te parece?

Hasta que el doctor Dacaret te dé de alta.

-Bueno. -¿Sí?

-Venga, vamos. -Qué bien, hija.

El ordenador lo tengo aquí.

Tras realizarle una ecografía doppler a Elena,

buscando un origen cardiaco a la hipoxemia que sufre,

la Dra. Marco ha decidido hacer un TAC

para ampliar su campo de búsqueda.

-La eco-doppler ha evidenciado el paso de burbujas

de las cavidades derecha e izquierda del corazón,

y ha mostrado signos de hipertensión pulmonar.

Por eso he decidido hacerle a Elena un TAC;

para intentar averiguar el motivo de eso que está sucediendo.

Ya tenemos los resultados del TAC.

Se aprecian claramente fístulas arteriovenosas en el pulmón

y signos de hipertensión pulmonar,

que ya vimos en la otra eco-doppler.

-¿Y eso se cura con medicación o con una operación?

-Lo siguiente que vamos a hacer es un cateterismo.

Pero estate tranquila porque pienso que estamos bien encaminados.

Creo que ésta puede ser la clave del problema.

El cateterismo cardiaco consiste en pasar

una sonda delgada o catéter hasta el corazón.

Como Elena tiene hipertensión pulmonar,

el cateterismo nos permitirá evaluar

cómo afecta esto al lado derecho de su corazón,

que tiene que hacer mucha más fuerza para enviar sangre a los pulmones.

Y las fístulas, como te comentaba antes,

es una comunicación anormal entre la vena y la arteria,

que puede ser lo que genere esa baja oxigenación en tu sangre...

(ESTORNUDA)

y provoque el cansancio y falta de respiración

al más mínimo esfuerzo, ¿entiendes?

-¿Y cuándo le realizarán esa prueba?

-La haremos de forma urgente.

(ESTORNUDA VARIAS VECES)

-¿Otra vez, papá?

-Hija mía, te van a operar. Es grave.

Entiende que me preocupe. No pasa nada.

-¿Sangra muy a menudo?

(ELENA) Cada dos por tres. Es un bruto.

-Estoy bien.

Estoy bien.

-Entonces, estás controlando el impulso de jugar, ¿no?

-Sí, porque en realidad estoy pensando menos en ello.

Me es más fácil dejar de jugar.

-Qué bien.

-¿Y con qué has sustituido esos pensamientos?

-Pues la verdad es que me ha pasado

algo nuevo en mi vida últimamente.

-¿El qué?

-Es que me da un poco de cosa.

-Oye, de verdad, de aquí no sale.

Pero como quieras.

-Bueno, a ver,

le estuve dando vueltas

y al final tenía que darle salida a lo que estaba pensando.

Y la cogí por banda

y me declaré.

-¿A Rey?

-Claro. (LUCÍA RÍE)

-¿Qué le dijiste?

-Hola.

-Hola.

¿Tú no tenías muchas cosas que hacer?

-Sí, pero me he tomado un descanso.

Vuelvo al despacho.

-Vale, me voy contigo.

-Hasta ahora, Lando.

Elena, la paciente de la doctora Marco,

sale de quirófano después de que le hayan practicado

un cateterismo cardiaco.

-Además del cateterismo, hemos aprovechado para hacerle a Elena

una angiografía y una gasometría.

Después de esta batería de pruebas, ya sabemos lo que tiene:

un cortocircuito pulmonar.

-Doctora, ¿qué le pasa a mi hija?

-Según los resultados de todas las pruebas,

hemos detectado un cortocircuito pulmonar.

-Pero ¿qué es eso?

-Una alteración de los vasos sanguíneos de los pulmones

que hace que la sangre no se oxigene bien.

Esto le ha pasado

porque en la angiografía hemos visto

que tiene malformaciones arteriovenosas.

Para que te hagas una idea, es como...

Es como si sus vasos sanguíneos fueran un ovillo enmarañado.

El corazón de Elena bombea sangre hacia los pulmones

pero allí se encuentra con una resistencia

por este enredo de venas.

El problema de las MAV

es que pueden romperse y provocar una hemorragia interna.

No te preocupes. Aunque la situación es delicada,

conociendo el diagnóstico, sabemos los pasos a seguir.

(PEDRO SUSPIRA) ¿Vale?

¿Qué tal tu sangrado?

-Bien. Yo estoy bien,

no te preocupes.

-Ya.

También comentarte que,

sabiendo que la hipertensión pulmonar de tu hija

es una malformación arteriovenosa,

y viendo que tienes sangrados nasales con frecuencia,

pienso que se debe a un trastorno genético.

-¿Me estás diciendo que le he transmitido

esa enfermedad a mi hija?

-No podemos asegurarlo,

pero tampoco podemos descartarlo.

Podríamos estar ante la enfermedad de Rendu-Osler-Weber.

Es un trastorno que conduce a la formación anormal

de los vasos sanguíneos.

Puede producirse en diferentes partes del cuerpo,

como en los pulmones, que es el caso de Elena.

-No tengo ningún problema en hacerme un estudio genético,

pero ella está sola. Por favor, estad con ella.

-No te preocupes porque me dedicaré al caso de tu hija por completo.

No estará sola en ningún momento.

-Muchas gracias, doctora.

Muchísimas gracias, de verdad.

A pesar de los continuos intentos de Lucía,

Mayling no mejora,

por lo que la psicóloga ha decidido cambiar de estrategia.

-Hola, Mayling, ¿te encuentras mejor hablando por aquí?

-Sí.

-¿Te apetece contarme algo?

-No.

-¿Y te importa que te haga yo unas preguntas?

-Bueno, vale.

-¿Recuerdas los primeros días que te encerraste en tu cuarto?

¿Recuerdas lo que sentías?

-Recuerdo...

Recuerdo a mis compañeros de instituto

burlándose de mí.

Cómo se reían constantemente

por todo.

Y quizá era broma y no lo hacían con mala intención,

pero a mí me molestaba un montón.

Recuerdo un día en el que me dijeron

que por muchos años que pasase en España

mis ojos iban a seguir siendo chinos siempre.

(LLORA)

Y también recuerdo otro día...

cuando me dijeron que...

era una apestada.

Que era una apestada porque...

todo el que...

estaba alrededor mío acababa muriéndose.

Igual que mis padres de verdad

y mi padre adoptivo.

(SOLLOZA)

Yo intentaba ser fuerte

pero...

un día decidí que no quería seguir viendo a nadie

ni dejar que nadie me viese.

Me encerré en mi cuarto y no quería ni siquiera ver a mi madre.

Mi madre...

siempre me ha dicho que soy normal,

que soy igual que toda la gente...

(SOLLOZA)

que no hay diferencias.

Pero a mí eso me hace creer que no me acepta.

No me acepta tal y como soy.

(SOLLOZA)

Que quiere que sea...

normal y no me acepta.

He llegado a pensar que...

no pertenezco a ningún sitio:

a mi cuarto,

a mi casa,

y que sobro en el mundo.

(SOLLOZA)

-María...

-Doctora, por favor.

-María, no sabía que estabas aquí.

(LLORA) -Doctora, ayúdenos, por favor.

Como se le ocurra cometer una locura no me lo perdonaré nunca.

(LLORA) Esto es culpa mía.

-No. -No he sabido hacerlo bien.

-María, no te preocupes.

Yo os ayudaré en todo lo que pueda.

En el hospital y, si hace falta, voy a vuestra casa,

pero yo creo que Mayling necesita otro tipo de ayuda.

-¿A qué se refiere? -Ayuda psiquiátrica.

A medicarse para estar estable.

-¿Yo no puede hacer nada por ayudarla?

-Seguirle apoyando como siempre y queriéndola.

Pero tienes que mantenerte firme y no ser permisiva.

Cuando veas que no hace las cosas bien, decírselo.

-¿Pedro?

Te llamaba para ver si me podías echar una mano

y contratar a mi hija Elena.

Sí, ¿con respecto a eso?

Sí, claro.

Sí, yo me encargaría de la nómina.

Por supuesto, la Seguridad Social también.

Faltaría más.

Lo más importante es que ella nunca se entere de nada, por favor.

¿De acuerdo?

Te lo agradezco mucho.

Un abrazo, Pedro. Vamos hablando. Hasta luego.

-Le he pedido el favor a un amigo empresario

para que la contrate.

De momento pagaré yo su nómina.

Pero estoy seguro de que en cuanto Elena vuelva al mercado laboral

y recupere la autoestima, este trabajo se le quedará pequeño

y encontrará algo mejor. Estoy seguro.

La doctora Marco visita a Elena,

su paciente con un trastorno vascular,

para comentarle los resultados de su estudio genético,

-Doctora. -¿Qué tal?

¿Cómo estás? -Mejor.

-Sí, tienes mejor cara.

Ya tengo los resultados del estudio que os hemos hecho a los dos.

Y, por desgracia, tengo que informaros

que ambos tenéis la enfermedad de Rendu-Osler-Weber.

-Bueno, es un alivio saber ya lo que tengo.

Ahora solo queda recuperarme y luchar, como todo en la vida.

Y a partir de aquí ya todo solo puede ir a mejor.

-¿Esa enfermedad tiene tratamiento, tiene cura? ¿Qué podemos hacer?

-El tratamiento que hay no es curativo, es sintomático.

Respecto a la malformación arteriovenosa,

lo que podemos hacer con ella es embolizarla.

Tranquila, aunque suene mal,

es un procedimiento seguro que hacemos frecuentemente.

Luego, ambos tenéis que seguir revisiones periódicamente.

Debemos estar muy alerta

ante la reaparición de cualquier síntoma.

-Tranquila, cariño. Estamos juntos en esto, ¿vale?

(Suena el móvil)

-¿Sí?

Sí, soy yo.

No, ahora me pillan ocupada.

¿Comunity manager?

Sí.

Sí, claro.

El viernes estoy ahí.

Vale, muchas gracias.

-Lucía.

-Dime.

-Eh...

¿Estás tratando a Dacaret?

-Eso no es asunto tuyo. -A ver, cielo,

entiendo que guardes el secreto profesional de tus pacientes,

pero también eres la mujer del director del hospital

y, como tal, debo saber si algunos de mis médicos tiene algún problema.

-Ramón, yo sé perfectamente cuál es mi trabajo.

Si Dacaret o cualquier otro estuviera poniendo en riesgo a algún paciente,

yo sería la primera en dar la voz,

pero no es el caso.

Si no tienes nada más que decirme,

me gustaría seguir trabajando porque tengo muchas cosas que hacer.

-Que sí, papa. Por fin ya me ha salido algo.

-¡Qué bien!

Enhorabuena, mi amor, lo has conseguido.

-Sí.

¿Ves? Al final el blog va bien.

No hace falta currículum ni nada.

-Estoy de acuerdo contigo. Antes se decía

"El que tiene un amigo tiene un tesoro",

Ahora ¿sabes qué vamos a decir?

"El que tiene un blog, tiene un tesoro".

Enhorabuena, mi vida.

-Perdonadme, pero creo que los amigos son más importantes que los blogs.

-¿Qué me va a decir usted, doctora? Qué me va a contar usted.

-No te olvides de tomar la medicación todos los días.

-Tranquila, ya me encargaré yo de que no se le olvide ni una.

-Qué pesada eres.

-Perdona, María,

¿te importaría dejarnos solas un rato a May y a mí para hablar?

-No, claro. Espero aquí.

-Genial.

-¿De qué vamos a hablar? -Ah, sorpresa.

Ven.

Te voy a proponer una cosa.

Cierra los ojos y mira hacia el sol.

¿Cómo te sientes?

-Bien. -¿Te gusta?

-Sí.

¿Y no crees que estaría muy bien volver a sentir esta sensación?

Y, no sé...

volver a la playa, bañarte en el mar.

-Nunca he visto el mar.

Siempre lo he visto en fotos y en internet.

-¿En serio? -Sí.

-¿Y no crees que solo por eso ya merece la pena salir de casa?

-Puede que sí.

-¿Qué tal? -Hola, doctora.

Muchas gracias. Ya he visto que ha firmado.

-No te preocupes.

Me he informado y es algo totalmente injusto, así que...

-Gracias.

Tengo un notición para usted.

Ha quedado una vacante para un papel de uno de los enanitos.

-¿Se anima? -Pero no será de enano gruñón, ¿no?

-No, ese está reservado para Lando.

Pero no estoy seguro de que acepte.

  • Centro médico - 01/06/16 (1)

Centro médico - 01/06/16 (1)

01 jun 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

ver más sobre "Centro médico - 01/06/16 (1)" ver menos sobre "Centro médico - 01/06/16 (1)"
Programas completos (691)

Los últimos 704 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios