Cena con mamá La 1

Cena con mamá

FUERA DE EMISIÓN

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Para todos los públicos Cena con mamá - Pastora Soler - ver ahora
Transcripción completa

Hoy he quedado con una mujer

que empezó a cantar con solo cinco años.

Su voz imponente y una humildad tan grande

como su talento, han enamorado a un público

de distintas generaciones. En su carrera tuvo

muchas satisfacciones, pero también algún disgusto.

Hoy "Cena con mamá" Pastora Soler.

(Canción "Mama said")

(Canción "The Sweetest Thing")

(Timbre)

Hola. Hola. No sabía

si habías podido entrar. ¿Qué tal?

¿Qué tal, guapa? ¿Cómo estás, cariño?

Pues muy contenta. Siempre bajar a Andalucía

es una maravilla. Mira qué día más bonito.

Por favor. Tu tierra es muy bonita.

Yo encantadísima de que estés en mi casa. Pasa.

Está un poco... Pues eso. Qué casa más chula.

¿Son premios? Esos son premios.

Yo aquí fisgando. Me hace ilusión. Yo te cuento todo.

Mira. Estos, por ejemplo, son dos premios de la música.

Bueno, ya no lo dan. Deberían retomar dar premios,

como los Goya, ¿vale?

El que da tu profesión. Tu colectivo es el que te vota.

Tiene mucho valor. Mejor Álbum de Canción Española.

Para mí, era como sorpresas.

Estoy nominada, pero no me lo darán.

Y los dos fueron especiales. ¿Dos veces?

Sí, sí. Como yo aquí no tengo mucho espacio, mi madre los tiene.

En mi casa, ella sí tiene el pequeño museo.

También están los premios de Cadena Dial,

un Micrófono de Oro de Luis del Olmo.

Qué chulo. Son premios míticos.

Es como una palmadita en la espalda. Vas bien.

Tampoco hay que volverse loco, pero sí gusta, las cosas como son.

¿Cómo se llama tu madre, que es la protagonista de hoy?

Pilar, como yo. Como tú.

¿Y por qué le quieres rendir este homenaje?

En este momento, para mí es mi pilar más fundamental,

porque ella está mucho con mi hija.

Ahora tengo esa actividad frenética de me voy y vengo.

Y no hay una sola vez que mi madre me diga algo.

Al contrario. Ella está disfrutando mucho de mi hija.

Y yo creo que también esa generación de nuestras madres,

se han dejado muchas cosas en el camino de vivir para ellas.

Han vivido para nosotros.

Ella ha vivido para mi padre y para sus hijos, para los tres.

Tengo dos hermanos mayores.

Somos tres. Y es de esa generación que no han hecho otra cosa

que estar pendiente nuestra.

Entonces, siempre es bonito. En este caso,

este programa maravilloso culinario.

Mi madre cocina superbién.

Y siempre nos está haciendo de comer.

Mira. Es bonito hoy hacerlo a la inversa.

¿Tú cocinas? No. Ella sabe que soy patosísima.

Va a flipar. Le va a encantar.

Le va a encantar. Con más mérito.

Bueno, vamos al lugar de la actuación.

¡Hala, nena! Qué cocina más chula. Sí. Está guay.

Lo mejor de mi casa es esta cocina.

¿Y a tu madre la ves a menudo? Sí, claro.

¿A menudo le das las gracias por lo que te ayuda?

La verdad es que no. Yo tengo una canción

que habla de eso, de lo que a veces nos cuesta

el decir "mamá, gracias" o "te quiero mucho".

Yo el cogerla y decirle "mamá, te quiero", es como...

Y fíjate. Se lo diría continuamente a cada momento.

Pero esta eso ahí siempre como un poco que cuesta.

Hay como una barrera de pudor o de algo así que cuesta.

Y yo creo que a todos nos pasa mucho.

Pues, hija, hoy lo vamos a remediar.

Hoy te vas a hinchar a decirle que la quieres.

¿Qué le vamos a contar para que venga a cenar aquí

y no sospeche nada? Le podemos decir

que voy a celebrar un cumpleaños con...

O sea, una fiesta con mis amigas. Algo así.

Y que se quede con la niña o algo así.

Y cuando ella esté esperando a la niña,

voy yo y la recojo. Y llamo al timbre.

¡Ay, Dios mío de mi vida! Cómo se va a quedar.

(Tono de llamada)

No me fío de mi madre, que me diga: ¡¿Qué pasa?!

¡Niña! Pues no. No me va a decir que no.

¿Sí? Mamá.

¿Qué pasa, hija? ¿Tú vas a estar después en casa?

Yo sí. Porque voy a ir a cenar

con mis amigas esta noche,

para dejarte a la niña una vez más, hija.

Pues vale. A mí me gusta mucho tenerla.

Vale. Bueno, venga, un besito. Adiós.

Un besito. Adiós, hija.

Las madres. Hija, por favor. Además, es verdad.

Yo sé que cuando surgen cosas así de verdad,

se la dejo gustosamente porque sé que le da vidilla.

Ella está ahí todo el día con mi padre.

Con ella, ya es otro mundo.

¿Quieres que nos sentemos un ratito?

Aunque tenemos muchas cosas que hacer.

Un ratito. Venga. ¿Coria del Río se llama tu pueblo?

Coria del Río. Sí. ¿Has vivido aquí siempre?

Siempre. ¿Has nacido aquí?

Yo he vivido siempre en la misma casa.

Mis padres siempre, desde que se casaron,

viven en la misma casa. Y después, yo decidí vivir aquí,

aunque paso mucho tiempo en Madrid.

Cuando no estoy de viaje, quiero estar aquí

y quiero estar cerca de mis hermanos.

¿También viven aquí todavía?

Y tus amigos. Y mis amigos de siempre.

Y tienes a tus padres cerca. Claro.

¿Y cómo recuerdas tu infancia?

¿Era una infancia de jugar en la calle?

Sí. Yo he sido una niña muy feliz.

Siempre he visto mucho amor en mi casa entre mis padres,

mucho respeto. Me han inculcado

cosas muy bonitas. Y después, mi día a día,

dentro de que yo, desde muy pequeña, quería cantar.

Pero mi vida era muy normal.

Y cuando eras pequeñita, en un entorno

en el que nadie es artista, ¿no?

Nadie. Nadie. ¿Cómo de repente

esa niña empieza a cantar en público, en los bares?

¿Por qué? ¿De dónde te nace ese amor?

Yo a veces digo: ¿Por qué? ¿Cuándo empiezas a cantar?

Yo empiezo... Veo a mi hija que tiene tres años

y yo creo que con tres años ya cantaría.

Desde que recuerdo, yo cantaba. Mi abuela, la madre de mi madre

que murió cuando yo tenía seis años,

fue la primera que creyó en mí.

Y le decía a mi madre: "Esta niña canta muy bien".

Qué curioso. Eso es tener un don.

Es tener un don. Es tener un talento innato

de repente. Sí. Porque, además, por otro lado,

yo era muy vergonzosa, muy tímida.

No es decir que yo era la niña resabiada. Para nada.

Empecé a ir a una academia, la academia de Adelita Domingo,

que era una figura mítica de la copla.

Cuando canté la primera vez con ocho años,

cuando acababa de entrar en esa academia,

yo le dije a mi madre:

Mamá, hoy ha sido el día más feliz de mi vida.

¡Oh! Al cantar en un teatro.

Me sentí superbién. Me gusta mucho.

(CANTA) #Capote de grana y oro.#

#Alegre como

#una rosa.#

#Que te abrías ante el toro igual que una mariposa.#

#Como reliquia

#y tesoro,

#te llevo

#en el alma mía.#

#Capote de grana y oro.#

Tu primer disco en el 88 se llamaba "Gracias, madre".

Sí. Es verdad. Cómo son las cosas.

O sea, que siempre has tenido esa necesidad

de darle las gracias. "Gracias, madre".

Eran sevillanas dedicadas a las madres.

Qué bonito. Sí. Me acuerdo que era pequeña yo

cuando la cantaba. Se la cantaba a las señoras

y todas terminaban llorando. "Gracias, madre,

porque me diste la vida".

Entonces, todas lloraban. Imagínate.

¿Y en qué momento dices: Soy cantante a nivel profesional?

Yo empecé con Luis Sanz muy pequeña.

Yo grabé el primer disco con 14 años.

Mis padres se preocuparon de que yo no fuera tan pequeña

una profesional de esto, que hiciera giras.

Yo seguía con mi orden de vida.

Pero sí fue como a los 19 años o así,

que saqué un disco que funcionó bastante,

que era el disco con Queco, "Fuente de luna".

Era un sonido diferente. Ya empecé a buscar

mi identidad artística. Y ahí sí empecé ya

a tener más actividad de giras, de promoción.

Y ahí sí empezó a ser mi prioridad la carrera musical.

Para mí, mi prioridad de "yo soy cantante" fue mucho antes.

Pero yo conmigo misma. Claro, claro.

¿Y tus primeros trabajos los escuchas?

No. Yo no escucho nada.

(CANTA) #Si es buena, dámela, dámela,

#dámela ya, que me la beba.#

#Si es buena, dámela, dámela,

#dámela ya, que me la beba.#

20 años de carrera, un montón de premios,

varios discos, el éxito de Eurovisión.

Y un día, sales al escenario, ¿y qué pasa?

Pues un día, después de Eurovisión...

Yo creo que Eurovisión fue un punto de inflexión,

por toda la lucha y la trayectoria que llevaba.

Después de Eurovisión, viene otro disco

en el que yo misma me exigía más que incluso el público.

Una cuestión de autoexigencia extrema.

Yo ya no hacía más que prepararme para cantar, cuidarme la garganta.

O sea, un cúmulo de cosas que te hacen perder un poco...

(RÍE) Y ya esa gira empezó con demasiado.

Estando muy pendiente de no hablar antes de los conciertos.

De "pin, pin, pin". Demasiado.

Entonces, un día me desmayo. Eso fue como algo...

Te caíste redonda en el escenario.

Entonces, cuando te pasa eso en un escenario,

como a cualquier persona que tiene un episodio traumático

en su trabajo, o tienes un accidente de tráfico,

vuelves a coger el coche y tienes miedo.

A la hora que yo vuelvo al escenario,

empiezo a tener una serie de inseguridades

que nunca antes había tenido.

Entonces, estuve así desde marzo, hasta el mes de noviembre.

Al final me hice casi la gira entera.

Mucha gente cree... A mí me pasó en Sevilla

y yo volví en Málaga, otra tierra que es como mi tierra

porque mi marido es de allí.

Y ahí lo que me pasó, fue que la voz me falló

en el escenario y ahí ya dije: Se acabó.

Cuando las cosas no fluyen, pues no fluyen y ya está.

Sé lo que es disfrutar y digo: Esto no es. Se acabó.

También fuiste capaz de tomarte un tiempo.

Sí, sí. Eso también hay que ser valiente.

No solamente de contarlo. Para mí, no era tomarte un tiempo.

Para mí era "se acabó".

Y eso incluso me liberaba, el decir "se acabó".

Si alguna vez aparece de nuevo, supe escuchar de nuevo

mi voz interior y esa vocación que volvió a salir

como cuando era una niña.

Me escondía de nuevo para cantar.

En esa etapa, no me escuchaba nadie.

Yo me ponía como cuando niña,

delante del espejo yo sola. Madre mía.

Pero ha tenido que ser durísimo. Sí. Ha sido duro.

Pero fue dejarlo, y al mes siguiente estaba embarazada.

Hay que ver cómo tú dices... Cuando tú dices:

Dios mío, ¿por qué me ha pasado esto en este momento?

Ahí le encuentras explicación a tu destino y a la vida.

Y eso te hizo superfeliz. Claro.

Te quitó mucha angustia y mucha presión.

Un foco nuevo, un foco maravilloso.

Yo no sé, si no hubiera sido así,

si estaría de nuevo de vuelta. Para mí fue...

¿Y por qué decidiste volver a cantar?

Empecé a cantar cuando empecé a sentirme

a Estrella en la barriga y le cantaba a ella nada más.

Me escondía. A mí no me escuchaba nadie.

Sí hubo un día, en una navidades le dije

a mi hermano... Mi hermano Fran toca la guitarra, es músico.

Le dije: Vámonos a cantarle a papá, que está regular.

Ya mi niña había nacido. Y ahí fue el primer día

que yo me pongo a cantar para el público.

Mi público era mi gente. Además, eso fue lo más bonito,

que mi vuelta a cantar fuera en el salón de casa de mis padres,

delante de mis amigos y de mi gente.

Eso fue... Todos llorando, abrazándonos,

porque ya había vuelto a cantar en público,

no solo para mi hija, que era la única que me escuchaba.

Entonces, fue ahí. Digo: Me siento bien otra vez

de nuevo para cantar. Debió ser una alegría para todos.

¿Ahora qué sientes encima de un escenario?

Siento lo mismo que sentía antes.

El primer concierto fue en el Teatro Real de Madrid,

que era como: Venga. El primer concierto

en el Teatro Real. Toma ya.

Para que te quites las tonterías. ¡Guau!

Me acuerdo ese día que yo estaba tranquila,

pero yo no sabía cómo iba a estar en el escenario.

Cómo me iba a sentir, ¿no?

Si iba a ser la misma o iba a estar de otra manera.

El volver a reencontrarme con el público.

Ese concierto imagínate cómo fue.

Ese teatro estaba lleno de esa gente

que me ha seguido durante años, que me ha esperado.

Fue un concierto superemotivo.

Pero yo estaba feliz, sobre todo, por saber que era la misma.

Y lo que te digo. Después de 30 conciertos...

Ya tienes las salas otra vez y la vocación enorme.

¿Cuánto tiempo has estado sin cantar?

Estuve sin sacar disco, cuatro años y sin cantar, tres.

¿Y tu madre qué ha dicho en todo este recorrido?

Ha estado súper... Ellos han estado a mi lado.

Cuando una madre ve a una hija sufrir...

Lo que quería era verme a mí contenta y feliz.

Y como ella me vio pasarlo mal, cuando tomé la decisión,

ellos me apoyaron desde el minuto uno.

Y en todos los años estos,

al final he disfrutado mucho de ellos.

He estado cerca de ellos con la enfermedad de mi padre.

He podido dedicarme a estar con ellos.

Y después, claro, le he dado una nieta.

Entonces, ellos han estado felices.

Y cuando les digo en esa fiesta que te contaba

"voy a volver", pues ellos felices.

A ver. Centrémonos en tu madre, en tu madre.

¿Qué cena le vamos a hacer a tu madre?

¿Qué menú has pensado? La cosa es que sea un menú

como de tu infancia, algo que tenga que ver con ella,

que le haga ilusión que tú propongas

y que cocines para ella. Mi madre cocina superbién.

Partiendo de eso.

Y yo he elegido papas con chocos,

que es muy de aquí. Papas con chocos.

Vale. Y después, carrillera ibérica

en salsa, que también es algo que ella suele hacer mucho.

Y después, de postre, que ella siempre

su heladito de vainilla. Qué rico. Muy bien.

Es muy tradicional. Bueno, es menú casero, tradicional.

Es comida que te ha hecho tu madre muchas veces

y que tiene un sentido que tú se lo hagas a ella.

¿A qué mercado me vas a llevar? Al mercado de Triana.

Ah. Nada más y nada menos. Qué maravilla.

Nos tenemos que ir a Sevilla y que haya género bueno.

Vámonos ya. Te voy a llevar de una manera peculiar.

Sí. Cuando quieras, nos vamos. Vámonos, venga.

Al mercado.

(CANCIÓN) #Sevilla tiene un color especial.#

#Sevilla sigue teniendo su duende.#

#Me sigue oliendo a azahar.#

#Le gustar con su gente.#

Podríamos ir en coche, en metro,

en tranvía, porque Sevilla está muy cosmopolita.

Pero lo vamos a hacer de la manera

más tradicional y auténtica, ¿vale?

¿Te apetece? Qué ilusión. Me encanta.

Hola. Buenos días.

Buenos días. ¿Nos llevas al mercado?

Claro que sí.

Gracias. Bueno, qué buen plan.

Nosotras muy sencillas, vamos a hacer la compra.

Al mercado, ¿no? Al Mercado de Triana vamos.

Vámonos. Mira.

Toma ya. Qué bien te ha quedado.

Vámonos. Olé.

Ay, Andalucía...

Andalucía en vena llevas tú, nena.

Total, total. Cien por cien. Te sientes ahí cien por cien.

¿Pero con todos los tópicos y todos los mitos?

Bueno, yo creo que hay tópicos, ¿no?

Además, fíjate que yo que mi familia

es muy tradicional, yo empecé cantando copla.

Claro. Mucho tópico.

Pero sí es verdad que también también estoy abierta.

Nos tenemos que modernizar un poquito.

Pero me refiero, por ejemplo, eres muy devota.

Te gusta vivir mucho las fiestas.

Pues no soy mucho de Semana Santa, la verdad.

Yo he cantado saetas desde pequeña.

Pero lo de la saeta es una cosa tan arraigada

que incluso yo de pequeña lo hacía más

desde la ignorancia y cuando te das cuenta

que es algo tan puro, tan difícil,

Yo siempre le cantaba a la Macarena. Es algo tan...

que ahora me da como mucho más respeto hacerlo.

Claro.

Pero tú eres creyente.

Sí, yo soy creyente. Sí, sí, sí.

¡So!

¡Mira! Mira, la Torre del Oro.

(CANTA) #La Torre del Oro.#

La Torre del Oro que es uno de los iconos de esta ciudad.

Sabes que era una torre de vigilancia.

La ciudad estaba amurallada. Sí.

Del siglo XVIII. Te hablo así porque yo

estudié historia del arte.

Qué carrera más bonita. No llegué a terminarla.

Me quedaron... me quedé en tercero.

Yo me acuerdo que en el último año

yo ya sí había sacado muchos discos.

Aquí en mi ciudad era muy conocida.

Entonces me ponía en la última fila a tomar apuntes.

Y mucha gente cuando me veía era como:

"¿Esta qué hace aquí?"

Porque como no me veían normalmente en clase.

Y cuando termine esta etapa de giras y de...

me encantaría por lo menos ver lo que me queda

para terminarla y tener mi titulación, ¿sabes?

Pues hazlo, no lo dudes. Sí.

La plaza de toros. Otro icono de nuestra ciudad.

Otro icono, la plaza de toros.

La Maestranza. Fíjate, la Maestranza.

Tu padre fue novillero, ¿no?

Mi padre fue novillero. En mi casa hemos vivido

desde muy pequeño siempre el mundo taurino, ¿no?

¿Sí? ¿Os gusta?

Bueno, eh...

Mi padre me ha explicado siempre...

Porque yo desde pequeña venía a los toros

y me llevaba toda la corrida así.

Pobrecita, qué miedo. Yo admiro muchísimo

la parte artística, la parte folclórica, ¿no?

Además, cantando copla siempre está muy unido todo.

Había una parte que no me era agradable, ¿no?

Y ya lo que hago es que no voy, y lo respeto.

¿Y con tu papi qué tal te llevas? ¿Bien?

Muy bien, sí.

¿Y qué tal está tu padre ahora?

Pues mi padre ahora está bien.

Él lleva muchos años pues toreando...

como muchísimas gente, toreando su enfermedad,

un mieloma múltiple que es un cáncer de sangre.

Una enfermedad muy dura,

porque es una enfermedad dolorosa.

Y no deja de enseñarnos, ¿no?

De darnos lecciones de vida continuamente.

Cuando tú piensas: "Ya no va a poder más."

Hace, pum, y lo supera.

El año pasado le hicieron una operación de meterle

en todos los huesos titanio

para que pudiera volver a caminar.

Lo ha tenido que pasar fatal. Sí, sobre todo mi madre.

La verdad es que es doloroso. Pero te enseña tanto.

Y lo que yo siempre digo, que todos tenemos

gente a la que admirar, yo por ejemplo

dentro del mundo de la música, en el deporte.

Pero los verdaderos héroes de nuestra vida

los tenemos al lado, ¿eh?

Nada más te tienes que dar una vuelta por un hospital

y ver cómo la gente son verdaderos héroes.

Vamos a hablar de amor ahora. Huy, de amor.

¿Tú cómo conociste a tu marido? ¿Cómo te enamoras?

¿Por qué te enamoras de él?

Yo conozco a mi marido mucho porque trabajábamos juntos.

Él era mi coreógrafo y mi bailarín.

Ah, era tu coreógrafo, claro. Y nosotros habíamos trabajado

casi 5 años antes de ser pareja.

¿Pero y no os gustasteis desde el principio?

Nada, lo típico de: "A mí no me... no, no."

Que no. Que no.

¿Y él? Y él... no sé.

(RÍEN) A lo mejor.

De repente hubo un día

que empezamos a vernos de otra manera.

Él me mandó un mensajito y me dijo:

"Te mando un beso como el mar de grande."

Y yo dije: "Uh, esto ya no es..."

O sea, un beso como el mar de grande.

Eso ya es...

Entonces es verdad que tiene que haber algo

para que tú digas... Algo que hace click.

"Oye, mira qué mono. Qué gracioso."

Y a raíz de ahí ya empezó eso.

13 años juntos. Oye, 13 años.

13 años juntos y este año hacemos 9 años de casados.

13 años de la relación entera y 9 de la boda.

Sí. ¿Y la niña tiene?

La niña va a cumplir 3. Bueno.

Sí, sí, sí. Ha dado tiempo a todo.

Cada cosita con todos sus espacios.

Claro, y con momentos complicados para una pareja.

Pues los momento s familiares con lo de mi padre,

por el momento que yo pasé de dejarlo.

Pero él es un apoyo muy importante.

Me ha demostrado que es un compañero, ¿no?

Ahora un padrazo, pero es un compañero de viaje

muy importante para mí porque a mí me transmite

muchísima seguridad, mucha fuerza.

¿Y seguís trabajando juntos? Sí, claro.

Ahora ya él no baila.

Pero él es mi director artístico.

Porque tú sigues siendo la jefa.

Claro, yo soy la jefa. Al final sigo siendo la jefa.

¿Aquí os viene bien, chicas?

Sí, que vamos a hacer la compra.

Ahí tenemos el mercado ya. Yo te abro.

Qué bien nos ha traído. Oye, muchas gracias.

Nada, gracias a vosotras. Gracias por el paseíto.

Huy, se va, ¿no? Huy, que nos vamos.

(RÍEN)

Gracias. Chicas, disfrutad

y que lo paséis bien en el mercado.

Muchas gracias.

Qué bonito es este mercado, por favor.

Súper bonito. Qué maravilla.

Estamos hablando de tu marido y estaba pensando yo

que trabajar con tu pareja no es fácil.

No. Hay veces que decimos: "No podemos hablar de trabajo."

Claro, porque llegáis a casa y seguís dale que te pego.

"Y yo voy a poner aquí una luz en mitad..."

No, prohibido hablar de la gira.

¿Y cuando no estáis de acuerdo discutís bien?

Mira, el otro día en un concierto discutimos.

Entonces me dice: "Me has castigado."

Porque hay una canción que siempre se la dedico a él.

Y digo: "No te la voy a dedicar,

no me da la gana." Toma.

(RÍEN) Sí, sí, sí.

Qué bueno. Pues venga, ¿empezamos la comprita?

Venga, sí. Claro. Pues venga, vamos.

¿Pescado compramos primero?

Son papas con chocos. Exacto.

Pues el choco que es la sepia, ¿no?

El choco es muy de aquí, la sepia.

Oye, el choquito, para las papas.

Pues aquí, ¿no? Mira cómo lo tengo.

Y como tardes mucho vas a tener que freír

papas con huevo, porque te vas quedar sin choco.

Ahora estamos aquí en medio. ¿Qué hacemos?

A mí que lo tengo más gordo.

No, aquel lo tiene más gordo que yo.

Pues la grande límpiamela, sí.

Cayetana, pareces una chiquilla, ¿eh?

¿Que parezco una chiquilla? Si es que es.

Si es que lo soy. Pastora está más "carnuíta".

Pero tú pareces una chiquilla.

Anda, lo que me ha dicho. Anda, lo que te ha dicho.

Oye, que somos amigas. ¿Qué me has llamado, gordita?

No, gordita no. "Carnuíta", ¿eh?

Pero esto es una cosa de escote.

Te lo parto para las papas. Sí, límpialo y pártelo.

¿Me vas a cantar algo? Una pinceladita.

(CANTA) #Corazón congelado.# Eso, cántamelo tú a mí.

(CANCIÓN) #Colorantes, estabilizantes.#

#Y azúcar, sal y vinagre.#

#Corazón congelado.#

¿Tú tomabas mucha carrillera en tu casa de niña?

Era un plato que te hacía tu madre, ¿no?

Sí, y yo en mi boda puse arroz de primero

y carrillera ibérica en salsa. Te trae buenos recuerdos.

Sí, sí, sí. A ver cómo lo hace Carlitos.

Lo hará divinamente.

Hola. Buenos días. ¿Quién es la última?

¿Qué tal, señora?

Sí, tiene usted pinta de... De estrella.

¿Si le damos unas palmas usted se arranca a bailar?

Venga, a ver las palmas. ¡Hala, vámonos!

¡Vamos, toma! Toma, que toma, que toma.

Pero usted es una artista. Que toma, que toma.

Toma, que toma y...

¡Olé! ¡Oh, olé!

Mira qué arte.

Encantada, señora. Y que siga con esa alegría.

Buenos días. ¿Cómo te llamas tú?

Pedro. ¿Qué tal, Pedro?

Encantado. ¿Qué pasa, guapa? Igualmente.

Pues a ver si tienes unas carrilladas.

Carrillera de cerdo. Ibérico, ¿verdad?

Me han entrado hoy y están buenísimas.

Fíjate esta señora maravillosa. Qué barbaridad.

Qué importante es en la vida para poder llevar a cabo

tu carrera encontrarte con la gente adecuada.

Totalmente. ¿Para ti quién ha sido

importante en ese sentido? Mis padres que me apoyaron.

Y el encontrar a alguien que confía en ti, que te saca.

En mi caso fue Luis Sanz,

el productor que descubrió a Rocío Dúrcal.

Hizo las películas de Isabel Pantoja.

Sí, claro, claro. El vino a Sevilla

cuando yo era una niña y me escuchó cantar

donde yo daba clases con un maestro aquí,

que me iba a cantar coplas al piano, el maestro Mudarra.

¿Y cómo fue ese día? ¿Cómo lo recuerdas?

¿Alguien te avisó? Sí, sí, claro.

Además, me acuerdo hasta lo que llevaba puesto:

una faldita negra con un chaleco verde de canalé.

Todo como: "Va a venir a escucharte Luis Sanz."

Pero que nervios. ¿Y qué años tenías?

Pues tenía 13. Fue todo como un sueño hecho realidad.

Me cambió el nombre. ¿Él te cambió el nombre?

Claro porque yo era Pili Sánchez, que es mi nombre.

Entonces él dijo: "Hay que cambiar ese nombre.

Ese nombre no."

¿Y cómo se le ocurrió el nombre de Pastora Soler?

Él quería conjugar la tradición y lo racial

como es Pastora con un apellido que...

Soler no es un apellido muy andaluz.

Quizá sea más de la parte de Levante.

Y P.S, las mismas iniciales.

Por lo menos tengo las mismas iniciales.

Como Pilar Sánchez, ¿no? Anda.

Y mi padre eso fue lo primero que a él no le gustó.

Hombre, cambiarle el nombre a tu hija.

Tu identidad, tus apellidos.

Y en ese momento a mí no me importaba nada

porque yo estaba feliz. Era mi sueño.

Entonces nada. ¿Pastora? Pues Pastora.

¿Qué te parece, Pedro? La vida íntima.

Yo estoy flipando cómo habla.

Hombre, es que la niña. ¿Pero qué te parece

el principio de todo? Muy bonito, la verdad que sí.

Muchas gracias. Muchas gracias.

Venga, suerte. Que vaya bien.

¿Qué más decisiones tomó el manager sobre ti?

Porque menudo cambio, ¿no?

Muchísimas, muchísimas.

Desde que él vino y me descubrió

yo estuve diez años que él era mi manager.

Entonces en diez años tú imagínate,

de los 13 a los 23. Ostras, toda la vida, nena.

Esa es la parte de la vida más importante.

Y esas edades complicadas, porque es cuando tú

te vas haciendo tu personalidad.

Yo sí me he preocupado mucho, y ahí yo era muy pesada,

en decir: "Yo tengo que vivir mi época de juventud,

de salir, de enamorarme, de los novietes,

de salir de marcha."

¿Y lo hiciste a pesar de todo? Y lo hice.

Pero lo hice porque yo era muy...

Muy cabezota. Y un poco rebelde porque decía:

"Esto no me lo puedo perder ahora,

porque lo tengo que vivir ahora."

Ya no sólo por mi parte. Mi madre, por ejemplo,

que es protagonista de todo esto.

Nos fuimos a Madrid porque Luis decía

que teníamos que hacer un poco de ballet,

profesores de canto, un poco todo.

Que son cosas que es verdad que hacen falta y enriquecen.

Pero nos tuvimos que ir a Madrid como unos 3 meses

y alquilar un piso. Guau.

Y mi madre se venía conmigo porque me tenía que acompañar.

Y dejaba aquí a mi padre con su trabajo

y a sus dos hijos.

Te llegas a perder por mucho que tú quieras

momentos familiares, ¿no?

Las distancias, el no estar con tu gente

pues como normalmente se haría.

Muchas ausencias, mucho. Claro.

Hola, buenas. Hola, ¿qué tal?

Aquí estamos. Hola.

Qué guapas estáis las dos. Muchas gracias.

Muy buenas, Pastora, "miarma". Hola, guapa.

Qué alegría me dio que volvieras.

¿Sí? Y qué pena y qué malamente

lo pasé cuando me enteré de lo tuyo.

Bueno, pero ya estoy de vuelta. Estás divina.

He tenido a mi niña y estoy con más fuerza que nunca.

Que me alegro un montón. Y aquí con mi amiga Cayetana.

Hola, guapa. Que vamos a hacer una cena

homenaje a mi madre.

¿Y qué le vas a poner? Vamos a hacer papas con chocos.

Papas, tomate, pimiento, cebolla.

Para el sofrito, exacto. Zanahoria habíamos dicho.

Papa de Chipiona, ¿no? Esas son las mejores.

Yo la vi a ella cantar de chica en Coria, en un bar.

¿Ah, sí? Que íbamos con unos amigos.

Yo eso ahora me muero de vergüenza

y de chica lo hacía. Pero impresionante.

Ahora tienes como una responsabilidad.

Pero vamos, que si bien canta en un escenario

fuera del escenario es para comérsela.

Yo la he visto 2 o 3 veces ya.

¿Y tú la viste de niña en un bar arrancarse en Coria?

Bueno, y el primer disco yo creo que lo compré yo.

(RÍEN)

Mira, una cebolla dulce, que te va muy bien.

¿Cuándo decides cambiar de estilo y por qué?

Yo había empezado a cantar

copla aquí en Sevilla desde pequeña.

Era lo que en mi casa escuchaban mis padre.

Pero yo desde que empiezo yo grabé ese disco con 14 años.

Pero al siguiente yo ya por mi edad, mi generación,

por la música que yo empecé a escuchar

yo no sólo quería cantar copla. Claro.

Ahí ya empieza un conflicto con Luis:

"Yo no quiero cantar copla,

no quiero salir siempre con una bata de cola."

Pues yo quiero... Tu identidad.

Entonces eso fue un poco difícil que creo

que hasta que no han pasado muchos años no me encontré

como artista y digo: "Quiero hacer esto realmente".

Cariño mío, dame. Conchi, muchas gracias.

(CANTA) #Dámelo ya, dámelo ya que me mareo.#

Gracias, guapa. Hasta luego.

Hasta luego. Adiós, mi alma.

(Música)

Vamos a poner las cositas aquí encima

y cuando venga Carlitos está todo preparado

y empezamos a cocinar.

(Música)

(Timbre)

Entra, que está abierto.

Pasa.

(Música)

Buenas, madre mía,

un placer estar aquí.

Encantada. No os encontraba, cómo va eso.

Perdona que no te recibí pero hacíamos los deberes.

Hemos avanzado un poco. Pues mi trabajo ha terminado.

No, no. Ponte en medio de las chicas.

Y dadnos órdenes. Pues el menú que me pasaste

le di una vueltecita. Sí.

De primero haremos un snack de patatas con choco

en forma de niguiri.

De segundo, una ensalada

de carrilleras con vinagreta de pistachos.

Y para terminar un helado de vainilla, bizcocho de vainilla

y bourbon y tierra de aceitunas negras.

Y a ver si se me pega algo de cocinar que no sé nada.

¿No, y quién cocina en casa? Mi madre.

¿Sí? Sí, porque yo siempre estoy

taper que va taper que viene,

mi hermano incluso se presentó a "MasterChef"

porque cocina superbién y como él siempre me acompañó

pues entre mi hermano, mi madre, siempre estuve rodeada

de gente que cocina muy bien pues yo nada.

En la edición tres se presentó. ¿Sí?

Sí, más o menos. Pues le quité el puesto.

(RÍEN)

Cómo es la vida, cómo es la vida.

Bueno, chicas, estas patatas no la usaremos,

estas solo. Vaya por Dios.

La patata morada. ¿Con esas harás

las papas con choco? Ay, mi madre, Dios mío.

¿De este color? Ay, mi madre dirá: "¿Esto qué es, chiquillo?"

No fastidies, pues no las pelamos para que no pierdan ese color.

Haremos como una causa limeña.

¿Cusa limeña puede explicarlo, por favor, chef?

Es como un puré, una pasta de patata y le añadimos

lima, ají amarillo, en este caso, choco,

lo napamos con la salsa del guiso y ponemos unas patitas

de chipirón encima fritas.

Y serán como snacks, un par de bocados

de patatas con choco. Te quedó claro, ¿no?

Sí, vamos, eso lo hago ahora mismo, me lo dices y lo hago.

Estamos mucho más tranquilas. Guay, vale, perfecto.

Empezarás por cortar cebollita, ajo y rallar los tomates.

(Música)

Voy marcando las carrilleras, ¿vale?

(Música)

Yo tengo una duda, el recetón de colorante,

estabilizante, eh.

Yo me pregunto, ¿qué querías hacer con eso?

Eso digo yo. ¿Qué sale con eso?

¿Qué sale? Eso digo yo.

Colorante, estabilizante.

Azúcar, sal y vinagre, vaya mezcla.

(CANTA) #Colorante, estabilizante

#y azúcar, sal y vinagre,

#es que está hecho el corazón de una mujer.#

(CANTA) #Corazón congelado.#

Ese tema lo compuso Carlos Jean y en su momento

fue un hit. Carlos Jean, menudo crack.

Pero por otro lado como la canté tantas veces,

ahora es como, mira lo que yo cantaba.

Tenía 20 o 21 años y para mí era divertidísimo

o la otra de "Dámelo ya" que eran canciones divertidas.

(CANTA) #Dámelo, dámelo, dámelo ya.#

Claro, oye, qué bien te lo sabes tú.

Que no es fácil decirlo, te trabas.

Dale, dale. (CANTA) #Si es buena,

dámelo, dámelo ya que me la beba.

#Ay, ay, ay,

#ay, qué puntito tiene la noche

#cosas buenas tiene Hasan en los jardines de palacio.#

Mira esa letra también cómo es. Ah, me muero de la emoción.

Aquí cantando para nosotros. Dame un besaco.

(CANTA) #Dámelo, dámelo, dámelo ya.#

Eres enorme. Para que te emocionas.

(Música)

Bueno, qué más hago, estoy parada. Hay que rallar los tomates.

¿Con qué se rallan? Con un rallador.

Es que no lo he hecho nunca. Ah, no me lo digas.

¿De verdad? Directamente, así, pim, pam,

Al revés ¿Ves? No sé cómo se usa

el rallador, por favor, qué vergüenza.

Nada, le das por aquí así

y tarde o temprano empezará a salir.

Perfecto, mira, ya aprendí aquí algo hoy,

mi primer aprendizaje.

Eso es. Hay que ver.

Como si hubiera hecho una esferificación de no sé qué

y estoy rallando un tomate.

(RÍEN)

¿Tienes una canción pr4ferida que digas: "Esto es lo que..."?

Estoy muy orgullosa de la canción de Eurovisión.

Yo quería cantar una canción que para mí significara mucho

y que la gente que no me conociera pudiera darme a conocer

de esa manera. ¿Y cómo llega lo de Eurovisión?

¿Cómo te planteas? Porque tu carrera estaba avanzada.

La verdad es que mi primera respuesta fue que no.

¿Te llamaron? Sí, mi hermano que en ese momento

era mi mánager y me dijo:

"TVE te eligió para que nos representes

en Eurovisión", y dije: "¿Yo? Qué dices".

De repente hubo una mezcla de miedo, de arriesgar,

por otro lado ya pensaba: "¿Qué guay, no?".

Hombre. Pero enseguida dije:

"Déjame, voy a pensar y a ver".

Impone, ¿no? Claro, porque además

el hecho de que ya no cantas como tú, Pastora Soler, mi carrera,

sino que representas a España, es superemocionante, de verdad.

(CANTA) #Y ahora que te veo marchar

#sé que no te voy a olvidar.

#Quédate conmigo,

#quédate conmigo.

#Si no estás, no sale el sol.#

(APLAUDEN)

Mira los dos, vamos.

Ay.

Tengo los pelos de punta, te quiero.

(RÍEN)

Madre mía, qué mujer.

Bueno, no quiero cortaros el rollo porque la conversación me encanta,

pero espabilemos un poquito. Venga.

¿Tienes el tomate? Perfecto. Dame para hacer

que no estamos cocinando. Recogida.

Recogida, vale, y cuéntame de las redes sociales,

cómo las llevas, cómo las usas y cómo las vives.

¿Sabes lo que hago? Nunca busco lo que dicen de mí

porque tú haces, bueno, después de hoy,

la boca tan grande que tiene Pastora Soler, los dientes

que tiene, o sea, cuando se meten

con tu físico con 40 años esas cosas no me importan.

¿No te afectan? No, si se meten con algo

en mi forma de trabajar, de cantar, sí, eso sí,

ahora, si dicen cosas de mi físico o de... eso me da igual.

Es una de las cosas buenas

de cumplir años que manejas eso mejor.

Ya está, qué hacemos. Y que no nos critique nadie.

Lo que sea, pero algo. Ya.

(Música)

Esto os lo dejo aquí y las vais limpiando,

las patitas por un lado, quitad los ojitos, los limpias.

(Música)

¿Te da asquillo esto? Un poquito.

(Música)

Oye, Pastora, tengo una duda, coméis antes de cantar.

Yo no como antes de cantar, de verdad, yo me acuerdo

de las primeras giras que me pegaba unas cenas

y después cantaba y eso no se puede, al menos, yo.

¿Sabes? Porque yo tengo mucho el control del diafragma,

las respiraciones y no se tiene el mismo empuje.

Tras el concierto me como una vaca entera.

Con ese chorro de voz, cómo vas a hacer la digestión,

el cuerpo se hace un lío. La verdad es que sí.

(Música)

Voy a cocer las patatitas.

(Música)

¿Qué nos pones aquí? ¿Qué pongo aquí? Adivinad.

Adivinad qué es esto. Esto son huevos dulces

para el helado. Y un bizcochito de vainilla

con bourbon porque esto será un bizcocho muy diferente

a lo acostumbrado, será un bizcocho superaireado,

se hace en el microondas. ¿En el micro?

Sí. Cascad cada una un par de huevos.

Vamos a echar tres cucharadas de azúcar,

unas cuatro cucharadas de harina

y una cucharada colmada de vainilla y bourbon.

(Música)

Con alegría, con alegría. Con energía, dale tú.

Yo te cojo... no. Dale tú, hija, que yo aprendo.

Mira cómo me lo bate Caye. Es que hay que saber.

(Música)

Échalo todo, cariño.

(Música)

Vale ahí. Qué bien lo he echado.

Bien.

Lo bien que lo he echado. Ole, ole ahí.

(Música)

Bueno, vamos a... A poner la mesa, qué bonito

lo has puesto. ¿Verdad? Mira qué mona.

Aquí estaremos "superagustito". Pues sí.

Venga, ah, que lo tienes todo aquí.

Sí, todo aquí. Qué apañada, por Dios.

Para ir deprisita.

Qué te digo, Pastora, estás en un momento precioso,

en un buen momento. Sí, la verdad que sí.

Y tu madre muy contenta de verte así.

Ella sí, lo disfruta mucho porque, sobre todo,

me ve feliz después de haber pasado...

Y me ve feliz también en mi vida personal,

con mi niña, como madre, con una madurez ya

y, sobre todo, me ve disfrutar de esta nueva etapa

de una manera muy especial.

Claro.

(Música)

Bueno, ya está, ¿no? Monísima. Qué mona, por favor.

Vamos a emplatar. Va.

Venga.

¿Ya? Ea, ya está, ya está.

La mesa está estupenda, pero preciosa, tela.

Creo que le encantará.

Creo que sí, muy bonita. Seguro.

A emplatar, vamos allá antes de que venga

que nos pilla. La patata morada del guiso

y la sacamos, echamos el choco,

una cucharada de pasta de ají amarillo

y un chorro de lima. Vale.

Y ya está y tenemos esto. Bolita, un bocado, dos bocados

y lo ponemos por aquí.

Esto es muy grande, ¿no?

Bueno, sí, según para qué boca. Para la mía está divina.

Yo me estoy riendo pensando en mi madre

cuando vea ese plato. Lo que son papas con chocos

no sé yo. Oh, son papas con choco.

Qué mono es, mono es desde luego.

Vamos ahora con las carrilleras, tenemos aquí las carrilleras

bien guisaditas con zanahoria, cebolla, como la guisamos,

solo que nos las comemos frías, las dejamos enfriar y cortar

ya está, ni más ni menos. Pues las ponemos así en línea.

¿A que te gusta, a que es como pintar?

Es precioso, vamos.

Esto es una vinagreta, con la salsa que nos quedó

la mezclamos con un poco de vinagre, un poco de aceite

y pistachos.

Ahí está.

Qué rica, ¿no?

Vamos a poner un poquito de calabaza asada.

¿Lo tenemos? Lo tenemos ¿no?

Sí, señor, bravo, chef. Muy rico.

Vamos al postre. Venga.

El bizcocho se ha quedado de lujo. Lo del bizcocho me ha dejado loca.

Es un pasote. O sea, 30 segundos

en el micro, me ha dejado loca.

Y cómo huele.

Y el heladito.

Ponemos en el fondo un poco de tierra de aceituna.

Qué arte. ¿Sabéis que lleva

la tierra de aceitunas? Probad.

Hum. Hey.

Me recuerda cuando era una niña. Claro, Peta Zetas.

Ay, un Peta Zetas. Son Petas Zetas.

A ver. Cuánto tiempo hacía

que no tenía esta sensación. Ay, el Peta Zetas.

(RÍE)

Ahora otro crunchy de fresa. Qué bonito.

Esto lo vamos a sacar y lo voy a poner aquí encima

para que lo veáis. Es una esponja del baño.

¿Una esponja del baño?

Natural, una esponja natural. Natural, es que es igual.

Un coral, algo más romántico,

más elegante, una esponja parece... suena muy...

Pero una esponja... Suena, pero...

Una esponja del baño con la que me limpio.

No. (RÍEN)

Y ponemos aquí la bolita. Vale, qué bonito, ¿no?

La formita.

Ay, no lo calenté bien del todo. Muy bien.

Vamos allá. Pastora.

Hum.

Hum, qué mezcla.

Lo tenemos.

Yo me voy a quitar el mandil, un aplauso al chef, sí, señor.

Y a vosotras, a vosotras.

Guapísima.

Te doy un beso, me voy a por tu madre.

A ella le encanta tener a la niña, a ver si te dice:

"No, fuera, mi nieta, dónde está".

La cosa es que me abra la puerta y sepa quién soy.

Te conoce de sobra y le encantará.

¿Y me vais a dejar la cocina así ahora

para que la recoja? sí, pero te dejamos el helado.

Venga, vale, ahora yo aquí.

Muchas gracias, cariño.

Un placer. Eres un encanto,

un gran placer conocerte. Iré a verte y un placer

que vinieras a mi cocina, muchas gracias.

Yo vengo en nada. Venga.

(Música)

(Timbre)

Oh, Cayetana, tú.

Ay, qué haces tú aquí. Ay, Pilar.

Pero qué pronto me has conocido. Si te sigo mucho, hija.

¿Me invitas a pasar que me hace mucha ilusión ver

la casa donde creció Pastora? Tuya es.

Venga, ay, qué bonita eres, madre mía.

¿Qué sorpresa es esta? Es una sorpresa

que te prepara tu hija. ¿Sí?

¿Vale? La protagonista vas a ser tú.

No me digas. Y vengo yo a buscarte,

nada más, de correo. De momento, ¿te parece bien?

Que te veo... ¿te gustan la sorpresas?

Me gustan. Te gustan que pasen

cosas nuevas y distintas. Sí.

Claro que sí, que es muy bonito.

Enséñame tu casa. Es una casa humilde.

Es una casa bien bonita.

(Música)

("I Will Wait", Mumford & Sons)

¿Eres su fan número uno? Hombre, desde chica he estado

con ella haciendo todas las cosas, fíjate.

¿Aquí te cantaba de pequeña? Aquí y, después, en esta escalera.

¿Ahora lo sigue haciendo? Lo hace, sí.

Ella cuando le mandan una canción nueva se viene aquí

¡y como tiene tanto eco! se pone a ensayar.

Qué secreto más bueno nos has contado.

Bueno... Bueno, ¿preparada para la sorpresa?

Qué plantas más bonitas.

Ay... qué será...

¡Hola! ¡Oh!

¿Qué es esto? Mira qué te ha preparado.

Mira, ¿eh? Qué bonito.

Ven. Mira ella qué guapa.

Al final... ni cena con amigas, ni niña ni nada.

Tú eres la protagonista de esto.

No me digas eso. Por Dios, qué barbaridad...

Vamos a cenar aquí las tres porque me han ayudado

a prepararte una cena en forma de homenaje.

Qué bien, "miarma". Un besito.

Ay... (RÍEN CONTENTAS)

Qué bien. Ay, que me emociono ya.

Qué bonito, qué barbaridad. Para recibirte a ti.

Qué gracia. Vamos a hacer una cena de chicas.

Una cena de chicas es un planazo. Yo me iba a ir y mira.

¿Has visto qué guapa se ha puesto? Sí.

Qué barbaridad. Va muy "fashion".

¿Te ha cocinado alguna vez? No.

(RÍEN) Lo dice muy seria.

Es el momento de probar la cena, si te atreves a traerla.

Ay, Dios mío... Venga, va.

Vamos allá.

(RÍE)

Mamá, esto son... papas con chocos.

(RÍE) Qué cosa más graciosa.

Me encanta. Papas con chocos, ¿vale?

No me digas que son papas con chocos.

(CAYETANA Y PASTORA) ¿Cómo te quedas?

Huy, qué barbaridad...

Eso son las papas. Qué barbaridad.

Y ahí dentro... Es papa morada.

Encima tiene los chocos y las patitas de los chocos fritas,

tiene ahí una mezcla... Claro.

¿Conocías la patata morada? No la había visto,

hay que aprender. Pero vamos a comer, ¿no?

("Abby Calls Mike", Aaron Zigman)

¿Verdad? Huy, qué rica.

Está muy rica. Está muy bueno.

Además, es algo que no te explicas que son papas con chocos.

¿A que tiene gracia? Sí, está buenísimo, ¿eh?

Oye, un aplauso que tu madre le ha dado el visto bueno.

Están muy buenas. Qué bien.

Esto, además, resume mucho como es ella;

es tradicional pero ella no se cierra, es abierta.

¡Ole tú! Que diría Rocío Jurado. Claro.

Quiero que me cuentes cómo era tu hija de pequeña.

Siempre estaba cantando. Cuando estaba en el colegio,

por allí pasaban las carretas del Rocío,

y todas las niñas se ponían en la cancela: "Pili... Pili,

que viene una virgen" y ella se ponía a cantar.

Yo era una pesada... Siempre cantando.

Donde yo veía que tenía cabida, allá iba yo.

¿Qué te parecía que cantara?

Nosotros no le echábamos mucha cuenta.

Porque estabais acostumbrados. Sí.

¿Cuándo empezó a encauzarse a algo más profesional?

Ella cantaba desde chica y mi madre siempre decía:

"A esta niña la tienes que llevar a algún sitio".

Y cuando murió mi madre yo me acordaba de lo que me decía

y por las tardes, cuando salía del colegio,

la metí en una academia y empezó allí a cantar y eso.

Después, vino Luis Sanz y cuando la vio le dijo:

"Vámonos para Madrid, que te voy a hacer un disco".

Y, entonces, nos fuimos a Madrid.

Porque lo dejaste todo para acompañarla.

Todo, por ella era muy chica;

con catorce años no la iba a dejar sola en Madrid.

Fíjate que en esa época yo conocí a Alejandro Sanz.

Fíjate. Y me acuerdo de decirle:

"Mamá... mamá, ahí está Alejandro Sanz".

Imagínate. "Mamá, no puedo, me muero"

O sea, de la emoción por conocer a mi ídolo y por mi edad.

¿Para ti, también, fue emocionante esa etapa?

Claro. ¿Cómo la recuerdas?

Bonita, bonita. Ella disfrutaba.

Disfrutábamos y, también... Me acuerdo de cuando vino

Lola Flores, ¿te acuerdas?, y me dijo: "Te he escuchado

porque Luis me ha puesto tu disco". Diciéndome unas cosas...

Yo tenía a esa mujer... Y para ella, que vivía conmigo.

También vino con el hijo. Sí, con Antonio.

¿Conociste a algún ídolo, a alguien que te hiciera ilusión?

Raphael me gustaba mucho. Sí.

Y como ella ha cantado mucho con Raphael, pues en los camerinos,

detrás del escenario, siempre hemos hablado con él

y estaba muy contenta, porque me gustaba mucho Raphael.

Qué rica es, por favor.

(AMBOS) #Y es que el amor no puede estar

#por siempre a nuestro lado,

#es que el amor puede cambiar

#su rumbo de año en año,

#es que el amor es algo que...

#Que viene y se va, como las golondrinas,

#y hay que darle de beber

#en cada esquina, amor.

#Amor, en cada esquina#.

¿Lo pasaste bien con toda esta etapa

de la que estamos hablando o sufrías estando con ella?

Yo la veía que se agobiaba, sufría, pero yo me callaba,

yo no hablaba nunca jamás.

Ay, qué bonito te ha quedado. Ensalada de carrillera ibérica.

Ha elegido un menú que tiene que ver con su infancia,

con los platos que le has hecho siempre.

Pero esta es de otra manera. Claro...

Pero vamos, de otra manera completamente diferente.

Vamos a probarlo, a ver si tenemos su aprobado o nos suspende.

Hum... muy bueno, ¿eh?

Está buenísimo, hija.

Qué bueno. Sí, señora, otro aplauso.

¡Bien, Carlos, bien! Está buenísima.

¿Qué destacarías de tu hija, si no estuviera aquí?

Tiene muchas cosas buenas: es muy cariñosa y muy de familia,

ella es muy de familia; de su padre, de sus hermanos

y de su familia.

¿Qué me dirías tú de tu madre? Algo bueno.

Pues... muchas cosas, muchas cosas buenas de ella:

ella es buena, sobre todo, es buena; es una persona noble,

buena, leal, fuerte, trabajadora...

Tiene muchas virtudes.

Siempre me ha encantado verla, sobre todo, enamorada de mi padre;

eso me encanta, porque ella siempre ha estado enamorada de él.

¿Sigues enamorada de tu marido? Hombre, llevamos cuarenta años ya.

Ni te cuento.

Yo me arreglé con él... "Me arreglé"

Bueno, es que antes se decía "me arreglé".

Me encanta lo de "me arreglé". Me arreglé con dieciséis años.

Con dieciséis años... Y ya está.

No he tenido más novios. No ha conocido a nadie más.

Hemos estado siempre unidos, hemos disfrutado mucho,

hemos ido a muchos sitios. Siempre juntos.

Lo que pasa es que, ahora, ha entrado el parón este que sabes,

pero vamos, lo llevamos bien.

El parón por su enfermedad. Claro, por eso.

¿Has sido feliz, Pilar? Sí, mucho.

Qué rica es... ni se lo piensa. Claro, es que he sido muy feliz.

Voy a sacar el postre, ¿vale?

¿Heladito de qué te gusta a ti de postre?

De vainilla. Ea, ¿ves?

(Risas) Ole, mira.

Qué barbaridad. Es una versión.

"Crispy" de frambuesa, petazeta de aceituna negra

y bizcocho de "bourbon" e vainilla con helado de vainilla.

Qué bueno. La frambuesa le da un toque...

Hum... Qué bueno.

Escucha; tú, también, cantas muy bien, lo sé.

Sí, sí, sí; bueno... Ella canta...

Ella canta, cocina... Si canta sola no le sale la voz

y si canta conmigo me tapa, que me da mucho coraje.

¡¿Cantas mejor que ella?! No.

No, no, pero ella... Más alto.

Ella canta conmigo y me tapa. ¡Anda ya!

Cuando cantamos: "Si tu madre canta mejor".

No digas eso. Y me da coraje.

(RÍEN) Qué va, no digas eso.

Bueno, vamos a cantar. Sí, cantad algo.

¿Qué vamos a cantar, chiquilla? Un poquito de copla.

(EMPIEZA CANTANDO PASTORA) #Te quiero más que a mis ojos,

(COMIENZAN A CANTAR LAS DOS) #te quiero más que a mi vía,

#más que al aire que respiro

#y más que a la mare mía.

#Que se me paren los pulsos, si te dejo de querer,

#que las campanas me doblen

#si te falto alguna... vez...

#Eres mi vía... y mi muerte.

(CANTA PASTORA) #Te lo juro, compañero,

(CANTA PILAR) #no debía de quererte

#y... sin embargo...

#Te quiero#.

¡Uh! ¡Madre mía de mi vida, no puedo con ella!

Pero bueno... (RÍE)

Pero si eres una artista. Chiquilla...

Qué cosa más bonita. Quitad esto, qué vergüenza.

Por favor...

Qué cosa más bonita, por favor. Sí.

El don te ha venido, es un gen. Sí.

Te ha venido su talento. Ella tiene una voz importante.

Fíjate la voz que le sale y ella no canta.

Claro, sin clases, sin nada, sin cantar.

Vosotras hablad, que yo me como el helado.

Qué buen saque tengo, me gusta todo.

("Hands", L. A.)

Cayetana, ahora por ti, hija. Por ti.

Que hemos pasado un día estupendo. Verdad.

Nos lo hemos pasado bien. Eres muy cariñosa y muy agradable.

Pilar, ¿te ha gustado la cena? Mucho.

Además, has visto que me lo he comido todo.

Pues, todavía, no ha terminado porque tu niña tiene

una cosita para ti, me parece.

Nosotros tenemos una cosa muy bonita en la familia

pero no somos muy dados a decirnos las cosas.

¿Es verdad o no? Sí, es verdad.

Y creo que todo lo que para mí ella supone no se lo he dicho;

o sea, yo le puedo decir: "Mamá, te quiero mucho",

evidentemente, eso lo sabe. Sí.

Pero no le he dicho todo lo que debería, así que tengo una carta.

¿Sí? Está aquí escondida.

A ver...

Mamá, espero que hayas disfrutado de esta sorpresa,

tanto como nosotras al prepararla; pero, sobre todo,

y lo más importante para mí es poder transmitirte

lo que significas en mi vida y que, tal vez, no te he dicho.

Eres una madre en todo el sentido de la palabra,

tu vida ha sido siempre la nuestra; mirando por nuestros ojos,

sintiendo y viviendo por y para nosotros, sin importar tú misma.

No puedo estar más orgullosa de cómo me has educado,

cómo me has inculcado los valores más importantes de la vida,

de lo buena, lo noble, lo leal y auténtica que eres;

siempre fuerte y firme como un pilar,

el pilar sobre el que se ha construido nuestra familia

y que tú sostienes cada día con tu amor y dedicación.

(SUENA "MOTHER AND DAUGHTER" DE CHRISTPOHER LENNERTZ)

Ahora, más que nunca, te valoro, te necesito...

Ofú... Voy a coger aire.

Ahora, más que nunca, te entiendo y deseo que mi hija encuentre en mí

lo mismo que yo, siempre, he encontrado en ti.

Gracias en nombre de papá, porque todos sabemos

que tu amor y mimos hacia él es la mejor de las terapias.

Gracias en nombre de mis hermanos, por enseñarnos desde pequeños

hasta el día de hoy, lo que es ser hermanos

y lo que es la unión y el amor de la familia.

Gracias, también, en nombre de mi marido, Francis,

porque estando lejos de su familia, lo has tratado como un hijo más

y lo has hecho sentir en casa.

Y, por último, gracias por lo que le das a mi hija,

me llena de orgullo y felicidad ver cómo te quiere Estrella

y cómo la cuidas, cómo la quieres. No sabes la tranquilidad que es,

en cada viaje, en casa ausencia, saber que está contigo.

Gracias por todo, mamá; solo le pido a la vida

poder tenerte a nuestro lado muchos años más

y que sigas siendo esa mujer fuerte y valiente,

pero, sobre todo, que seas una mujer feliz.

Te quiero, madre. Ay, "miarma".

(SUENA "MOTHER AND DAUGHTER" DE CHRISTPOHER LENNERTZ)

Te quiero mucho. Y yo a ti.

Ojú, chiquilla...

"Ojú..." Qué bonito. Chiquilla.

Es muy bonito. Esto es para ti.

Es tan verdad; o sea, no hay más verdad que el amor de una madre.

Se lo quería decir y... Qué bonito es este programa...

Ay, madre mía, que nos vamos a hartar de llorar.

Yo la quiero muchísimo; vivo para ella

y, ahora, para su niña, que es una inyección porque me da vida.

Y al padre, también.

Ha sido maravilloso conoceros. Igualmente.

Gracias por lo que nos habéis dado.

Gracias a vosotros; a ti y a todo tu equipo maravilloso.

Ahora te voy a dejar con tu hija un ratito, me voy a levantar

para que disfrutéis la una de la otra.

Os quiero y os seguiré de cerca. Dame un beso fuerte.

Os seguiré de cerca. Y yo.

He descubierto a una familia maravillosa.

Vale, guapa. Besos a tu mami y a la familia.

Eres lo más bonito de todas las cosas.

Dale besos a tu familia. Se los doy.

Llamo a mi madre siempre y le cuento todo. Gracias.

Te ha gustado, ¿no? Mucho, muchísimas gracias.

Esto no lo voy a olvidar nunca. Te lo mereces.

Te quiero mucho. Y yo a ti.

(SUENA "MENU PRACTICE" DE CHRISTOPHER LENNERTZ)

(SUENA "MENU PRACTICE" DE CHRISTOPHER LENNERTZ)

(SUENA "MENU PRACTICE" DE CHRISTOPHER LENNERTZ)

Cena con mamá - Pastora Soler

10 may 2019

Pastora Soler aprovecha el paseo por Sevilla con Cayetana para realizar la compra para la cena sorpresa a su madre en el Mercado de Triana. Durante la cena rememoran los inicios de Pastora en el mundo de la música y cómo su madre le acompañaba a todos lados.

Contenido disponible hasta el 25 de octubre de 2019.

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  1. Olga

    Espero no me ocurra igual que con otro de mis favoritos, Centro Médico... Todavía lo busco luego que lo descontinuaran repentinamente por segunda ocasión...

    09 jun 2019
  2. Olga Saez

    Excelente programa, espero el siguiente con prontitud.

    09 jun 2019
  3. Carmen

    Que bueno, este programa y que grande esta madre!!! ¿¿¿¿¿¿

    09 jun 2019
  4. Julita

    Hola qué bonito programa, cada vez que lo miro me recuerdo de mi madre y me pongo muy emotiva, pues comparto la experiencia con Pastora. Soy madre de una preciosa niña que va a los tres años y su nombre es un vínculo de unión con Sevilla, una ciudad mágica, llena de arte, su nombre es Macarena al igual que Pastora espero ser igual de buena madre como lo ha sido la mia. Nosotros vivimos lejos de nuestra familia y ese amor de las abuelas es algo que añoro para ella. Cayetana desde que te vi en master chef me encanta el tipo de persona que eres, una gran artista con ese don de ser persona, auténtica sigue así. Te escribo desde los Emiratos Árabes un abrazo

    15 may 2019