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Para todos los públicos Capitán Q - Costa asturiana - ver ahora
Transcripción completa

Soy Quico Taronjí, periodista y capitán de yate.

Estoy recorriendo España

en un pequeño barco llamado "Invencible".

Casi 3000 km de costa.

Una aventura para conocer grandes historias de gente

cuya pasión es la misma que la mía, el mar.

Este es el viaje de mi vida. Mi nombre es Quico Taronjí

pero todos me conocen como Capitán Q.

# Asturias, patria querida. Asturias de mis amores.

# Quien estuviera en Asturias en todas las ocasiones. #

Qué mal canto eso.

Bueno, llego a Candás, que está justo detrás de este espigón.

A ver si aquí puedo reponer fuerzas, comer algo

y recuperarme un poco del esfuerzo, porque llevo un rato sin viento,

una ligera brisa, y también a pedales esto cansa.

Invencible aguanta el tipo pese a estar tocado.

Tras la Costa de la Muerte el timón no responde como debería

y mi primera parada será aquí.

Estoy convencido de que voy a descubrir a gente maravillosa.

Hola, buenas. Muy buenas.

¿Qué tal? Muy bien, bienvenido.

Querría amarrarme si es posible.

Sí, mira, la opción que tienes es en la línea de fondeo

que hay entre esas dos embarcaciones, en la boya número 30.

¿Cómo llego hasta allí?

Tienes que coger un auxiliar que hay en el pantalán número cinco.

Lo amarras a tu bote, lo llevas hasta allí,

y cuando tengas fondeado tu barco

vuelves con el auxiliar al mismo sitio.

¿Autotaxi? Gracias. ¿Cómo te llamas? Guti.

Encantado, Guti.

Pantalán seis, pantalán cinco.

Me recuerda al Retiro de Madrid.

Hola, ¿cómo estáis? ¿Es vuestra la furgo?

Sí.

¿Le puedo echar una foto? Claro.

¿La haces tú? Mola mucho.

Gracias. Aquí tienes.

¿Dónde vais?

Nos vamos para Salinas, que hay un festival de surf,

el "Longboard Festival".

Tenemos una plaza en el coche si te animas a venir con nosotros.

¿Pero me dejáis de verdad? Sí.

Nunca he hecho surf. ¿Es fácil, me enseñáis un poco?

Por supuesto.

Gracias. Encantado, ya luego hablamos.

Esta furgoneta es como una máquina del tiempo sobre cuatro ruedas.

Si no fuese por la lluvia

pensaría que estoy en California en plenos años 60.

Cuidado con el charco.

Atención, comienza la manga número 12.

Aquí ves que todo está petado hasta la bandera.

Es a causa del festival de longboard de Salinas.

Longboard es tabla larga, ¿no? Eso es, es esta modalidad de surf.

¿Esta es larga?

Esa es de escuela, a esas las llamamos "corchopanes".

Para gente como yo.

Sí, como tú, para que no haya peligro.

Yo con ponerme de pie me vale. ¿Aquello de allí qué es?

Es La Peñona y el puente colgante que la une con el Museo de Anclas,

un museo en honor a Philippe Cousteau,

que inauguró el rey Juan Carlos en el 92.

¿Hacéis en vida de surfers como se ve en las películas?

Ya nos ves.

¿Todo el día en la playa, cogiendo olas, con chicas guapas

y no haciendo nada o tenéis trabajo? Bueno, lo que nos dejan.

El verano es un poco así en Salinas. Yo, trabajando mucho...

¿Tienes un negocio?

Sí, tenemos aquí una escuela con un hotelito, Alamar Surf House,

y en realidad ellos son parte de nuestros clientes.

¡Zoe! ¿Qué es esto, un oso?

¿Qué pasa, qué pasa?

¿Es tuyo? ¿Qué raza es?

Es el perro de la casa, es un terranova.

Estos son para rescates acuáticos.

¿Estos son los que llevaron a la Antártida Shackelton y compañía?

Bueno, ya estamos llegando.

Bien, bien, bien.

¿Qué tal está el mar?

El mar está perfecto para una primera clase.

Lo principal de todo es saber si vas con la pierna delante

derecha o izquierda, es decir, goofy o regular.

Yo me siento más cómodo con la pierna izquierda delante. ¿Qué soy?

Entonces eres regular.

Entiendo que la ola ya está arrastrando.

Vale. Manos a la altura de los hombros, pecho arriba, busco pie,

levanto culo y la pierna la traslado, eso es,

girando hacia adelante.

Esto en tierra es muy fácil.

Recuerda que tu pierna de atrás es la que tiene que soportar

el mayor peso de tu cuerpo.

¿Vamos entonces o qué?

Me gusta tu pijama.

¡Me he convertido en un surfer, soy un surfer!

Vuelvo al agua, que esto engancha.

(CANTAN EN INGLÉS)

Con el cuerpo molido por las olas

y la sensación de haber superado un nuevo reto regreso a Candás

para disfrutar de su ambiente festivo.

Hola. Hola, buenas.

Ya veo que estáis en fiestas, porque vais así vestidos...

Sí, porque vamos a un festival de la sardina

que hay en un parque ahí arriba.

Estábamos comentando que cuando esto quedaba sin agua

y se hacían aquí las corridas de toros...

¿Aquí se hacían corridas de toros? En los 70 hubo corridas.

Pero con marea baja, claro.

En los carteles ponía "Con permiso del Cantábrico".

En lugar de "Con permiso de la autoridad" como ponen ahora.

¿Y esto de la sardina?

Con motivo de San Félix

desde hace 45 años se hace un festival de la sardina.

Empezaron haciéndolo cuatro bares

y ahora se hace en un parque que hay más arriba.

Si todavía no comiste, ya sabes,

puedes ahí degustar empanada, sardinas...

¿Qué se come aquí, sardinas con..? A la plancha.

En mi pueblo dicen, cumbre clara, mar oscura, sardina segura,

es cuando hay que pescarla. ¿Eso no se dice aquí?

No.

Perdona, ¿puedes hacerte una foto con nosotros?

Sí, claro, por supuesto. Vale.

¿Cómo vas?

Todo bien, todo bien. ¿Y usted qué tal, bien?

Lleva un poco de arroz con leche... No tengo dinero, voy sin blanca.

¿Cómo me va a regalar el arroz con leche?

Dice el refrán que los amigos de mis amigos, amigos míos son,

y Juan es muy amigo mío y este, también.

Está caliente. Claro, recién hecho.

Pues muchas gracias. De nada.

Muy amable. Ya tenemos postre para las sardinas.

¿Ves?

Oye, que yo estaba a régimen.

¿En Candás siempre ha sido costumbre pescar sardina?

Toda la vida.

Aquí hubo 12 fábricas, trece salazones...

¿Sí? Sí, en aquel tiempo.

De elaboración de sardina este era el puerto importante.

El pueblo vivía de la sardina entonces.

De esas fábricas de conserva no queda ninguna en el pueblo.

Se han ido cerrando...

Lo que pasa es que esta música de asturiana tiene poco.

Aquí te dejamos con la autoridad,

es la entrega de los premios del festival.

¿Hay cata o qué? Sí, sí.

Pues fantástico. Joaquín, gracias por todo.

Hola, ¿qué tal? Muy bien.

Vaya fiesta que tenéis montada. Pues sí.

Concejal de festejos también.

Encantado. Ah, ya lo echaba yo de menos, el pañuelito.

Es el símbolo.

Pues nada.

Mira, estas son las sardinas que se han estado utilizando por el jurado.

Vaya sardina, parece un tiburón blanco.

¿Cuál es el truco para hacer una buena sardina?

La calidad del producto,

en principio la calidad del producto.

¿Y después cómo hay que hacerla? A la plancha.

Quico, lo siento mucho.

Estará muy buena pero tenemos que entregar los premios.

Venga, pues vamos.

Toma, aprovecha, que se te cae la baba.

Oye, pues está buena, buena.

La hospitalidad de la gente de Candás

no deja de sorprenderme ni un solo segundo.

¡Eh, Capitán Q! ¿Qué haces por aquí?

¿Qué tal, cómo te llamas? Pedro.

¿Y tú? Pablo.

Como los Picapiedra, Pedro y Pablo. Como los santos apóstoles.

Bienvenido al pueblo, pero mira, esto está muy bien lo de la sardina,

pero el concurso de las cosas que flotan es lo que más.

¿De qué va el rollo?

¿Saber quién hace el artilugio que flota más tiempo?

En principio tiene que flotar,

y luego gana el que mejor esté decorado,

tanto el artilugio como que vamos disfrazados

acordes al tema del artilugio.

¿Queréis que vaya? ¿Me puedo subir con vosotros?

Sí, sí, nos puedes ayudar, que vamos pillados de tiempo

y nos hace falta un cable.

¿Para acabarla? ¿Qué estáis construyendo?

Es una sorpresa. Vienes a casa y lo ves.

¿Vale, correcto? Me parece genial, os veo allí.

Gracias. Hasta luego.

Qué majo el tío este. Como en la tele, joder.

Eh, no está mal...

Aprovechando que estoy en Candás

he quedado con el patrón de la Cofradía de pescadores,

los que mandan para ir de pesca. Ahora voy para allá, voy para allá.

Sale.

Tira para arriba de la máquina.

¿Siempre has sido pescador?

Sí, siempre, desde que dejé de estudiar y vine para acá, siempre.

A los seis años ya fui con mi abuelo a la mar.

El tema es que el hombre nunca me quería llamar, que si hacía frío,

que si viento,

y entonces tomé la decisión de pasar la noche en vela esperando a ver...

¡Vamos, prepara!

Entonces pasé la noche en vela y levántome porque no me llamaba

y digo, ¿abuelo, hoy qué? No, que hace mucho frío, tal,

yo yo, hoy voy, y así empecé, por narices, como dice el otro.

¿Y te gusta? Me encanta, la mar me encanta.

¿Viene de familia?

Familia de pescadores, hijos pescadores,

padres pescadores, nietos, todos pescadores.

¿Por qué tus marineros son de Senegal?

Porque ya no hay marineros en Asturias, hay muy pocos.

¿Cuántos barcos de pesca había en el puerto antes?

Antes había una docena. Ahora somos cinco.

Vamos, vamos.

Vaya bicho. Ese es bueno. Sí, es bueno.

La cosa va mejorando, Capitán Q, van entrando.

Amigo mío, cómo me alegro.

¿Cómo se ha dado? Bien, el jornal sacamos. Habrá 15...

¿Y en total en pasta, cuántos, francés?

500 o 600 euros.

Está bien, ¿no? No hay queja.

¿Qué llevas aquí?

Un ancla, tenemos los tres de aquí, de Candás,

y aquí tengo un escorpión, que me lo hizo un amigo,

el mismo que me hizo el ancla, lo que pasa...

Con lo mal que te hizo el ancla,

¿cómo dejaste que te hiciera el escorpión?

Mira, el escorpión parece otra cosa.

¿Cómo se dice "gracias" en Senegal?

Hola, Pablo. ¿Qué pasa? Puntual, ¿eh? ¿Este es el cacharro?

Esto es lo que hicimos para este año.

¿Pero esto flota? Sí, hombre, sí.

Debajo lleva bidones y con eso conseguimos

la flotación de la embarcación. ¿Que tal, chicos, cómo estáis?

Estamos con los últimos retoques, así que nos vienes de lujo

para acabar la embarcación.

¿Y luego se dirige, se puede navegar con ello?

Llevamos remos para ir dirigiendo,

pero atrás tiene un sistema de propulsión

con una bicicleta y unas aspas. Esta bici es la que mueve...

La bici es del año de la polka, ese sillín tiene hasta telarañas.

Porque como vamos del tren de la bruja

ponemos las telarañas para dar ambiente.

El tren de la bruja. ¿Hay que disfrazarse?

Sí, sí. Tienes tu disfraz ahí preparado.

Unos vamos de niños pequeños que se suben al tren de la bruja,

y hay uno que va de bruja,

que en este caso pensamos que podías ser tú.

¿Tengo pinta de bruja o qué? Sí, un poco.

Venga, vamos, que nos pilla el toro

y todavía tenemos que soldar ahí atrás.

Se ha quedado la rueda encajada en un bordillo,

en una alcantarilla, y la hemos doblado.

¿Qué pasa? Habéis escogido mejor que yo, que estoy pasando un calor...

Cuando llegas al agua te quedas como Dios.

¿Esto lo hacéis todos los años? Todos los años.

¿Y siempre los mismos? Más o menos.

Siempre hay alguno que se hace padre...

Esta el año pasado estaba en la barriga, y este año está aquí.

Qué bonita eres, qué guapa.

Mira el forzudo, el forzudo. ¿Y esto?

Unas calabazas para flotar.

Antiguamente se llevaban calabazas, es verdad, no me había fijado

que lleváis calabazas aquí.

Eran los manguitos de principios de siglo.

Bueno, ahora os veo en el agua, cuidaos.

Atrás Candás y se pone a llover.

Es el primer día de lluvia que tengo desde que salí de Cadaqués.

¿Veis aquellas nubes del final, negras, con forma de coliflor?

Son de composición, detrás está la tormenta

y como el viento está soplando hacia aquí es posible que llegue.

Si tengo aparato eléctrico, ya sabéis,

lo primero que tengo que hacer es desmontar el palo

y ponerlo en un lado, porque es de fibra de carbono

y es como un pararrayos, llamaría directamente al rayo,

y si me cae uno encima me quedo frito como un pollo.

De momento vamos a cruzar los dedos

y vamos a rezarle a la Virgen del Carmen

para que no caiga ningún rayo.

Los rayos no aparecen pero el mar me depara

una de sus inesperadas sorpresas.

¡Eh, está lleno de cangrejitos!

No sé de dónde salen, pero vienen todos por mi lado.

Si cojo un par de ellos ya me puedo hacer una sopita.

Esto sí que es una maravilla.

Después de la tormenta llega la calma.

Cae la noche en el mar

y siento la necesidad de desviarme unas millas de mi ruta

para conocer un lugar donde siempre he querido estar.

Le debo un agradecimiento a los fareros.

Sin ellos el mar sería un cementerio de barcos.

Voy a intentar desembarcar en el faro del Cabo de Peñas,

el que se ve al final.

Está a 100 m sobre el nivel del mar,

es uno de los situados más al norte en España.

Claro, como no pudo llegar al faro por las rocas

lo haré desde la Ensenada Llumeres, que es esta que tengo al frente,

donde hay un viejo embarcadero prácticamente en desuso.

Voy a intentar llegar rápido, porque ya sabéis que en Finisterre

se me fastidiaron los soportes de la luz de navegación,

así que voy a intentar llegar con luz de día

para poder acercarme luego hasta el faro.

Es uno de los pocos faros de España en el que todavía vive una familia.

José Luis se llama el farero. Vamos a ver si está en casa.

Está muy en cuesta esto. Me he mojado entero.

Esto resbala lo que no está escrito. Que me mato.

Esto ya está tan fastidiado que ni baja.

Como siga navegando así me quedo sin barco.

A ver si hay alguien.

Hola, soy Quico. ¿Qué tal?

Creo que vives aquí. Sí, sí.

¿Puedo entrar? Bueno, puedes pasar.

Esto es lo que llamamos la sala de máquinas,

el cerebro del faro es este.

Aquí hay un autómata programable

y estamos conectados por GPRS con una central

que tenemos en el puerto del museo,

todos los faros que dependemos del puerto.

¿Por qué vives aquí si está todo automatizado?

Yo llevo aquí 27 años,

y cuando yo llegué no estaba todavía automatizado.

Cuando yo vine había un chapón de baquelita

lleno de fusibles y se encendía a mano.

Y ahora, todo botoncitos. Todo electrónica y tecnología punta.

Si quieres subimos a la torre y vemos la óptica y la linterna.

Perfecto, te sigo.

¿Has contado los peldaños? 74.

Mira, estamos en la cámara de iluminación.

Esto es una óptica de primer orden que llamaban en su momento,

eran las mayores que se fabricaban.

¿Cuánto alcanza?

Estos faros de primer orden están calculados

para llegar al horizonte geográfico.

Toda esta parte móvil está flotando en mercurio,

no hay ningún problema de desgaste ni de rozamiento.

Esto se inauguró en diciembre de 1930 y no se volvió a tocar.

Da una vuelta cada 30 segundos...

Dices que tarda 30 segundos en dar una vuelta, es decir,

dos en un minuto, 120 en una hora.

¿Cuántas horas está encendido de media al día?

Ponle 13 horas.

Por 13, 1560 al día. Y 84 años funcionando.

Ha dado 48 millones de vueltas.

Pues ahí está, flotando como el primer día.

Sobre el Mercurio, joder, 48 millones de vueltas, macho.

Cuando alguien llegue y te lo pregunte, ya sabes.

¿Oye, cómo es vivir en un faro?

Para mí, que llevo casi toda la vida, es mi hábitat natural,

es donde mejor estoy.

¿Cómo lleva tu mujer lo de vivir en un faro?

Mejor que yo, porque es hija de un farero,

así que ya ha vivido en faros, en los años 50 ya vivía en faros.

Hija de farero y se casa con un farero.

Nos conocimos en la oposición precisamente,

preparando el cursillo este de faros.

Bueno, pues muchas gracias. Cuídate.

Invencible y yo seguimos nuestra travesía rumbo al Lastres.

Llego a Lastres, a la bocana del puerto,

uno de los pueblos más bonitos de España,

y no lo digo yo, lo dicen los entendidos.

Pueblo marinero, pesquero. Hay muchos pescadores por la bocana.

Voy con poco viento, pero por lo menos ya no hay lluvia,

hay sol en Asturias, y por el camino he cogido cangrejos.

Me voy a hacer una sopa cuando pueda.

Tengo cinco, los he cogido con la marea.

Hola, Teté. Ahora voy para allá.

Hola, Teté, ¿cómo estás? Muy bien.

¿Teté de qué es? De Teresa.

Un beso. ¿Por qué te hiciste redera?

Me casé con un pescador y siempre me llamó mucho la atención este arte,

el de coser las redes, y ahora mismo ya

porque me siento una parte importante del sector.

¿Puedo probar? Sí.

¿Me enseñas?

Claro. Además hace falta mano de obra.

Pues yo me voy, sigo navegando.

Pero a lo mejor vuelves, quién sabe.

Aquí se trata de hacer el dibujo tal como ves, de un lado a otro.

Se pasa primero la aguja, una vez y una segunda,

pasando el hilo para que se haga el nudo.

¿Por aquí?

Por ahí, ahora una media vuelta y hacer un nudo.

¿Por dentro? Sí. Tiras de ella y ya está.

Ese barco sale ahora a la mar. Hace poco que rompió una red.

Vino, la cambió...

¿Cosiste tu esa red? Sí, sí.

Ese barco cuando rompe las redes las suelo coser yo.

Entonces estás deseando que rompan las redes, di la verdad.

No, pobrecitos, que no, que no.

Dime la verdad.

No, yo deseo que pesquen mucho lo primero.

Pero que rompan la red.

Bueno, de vez en cuando, pero tampoco mucho,

que luego estoy agobiada.

Demasiado para mí. Te voy a dejar aquí.

Yo que pensé que acababa de encontrar mano de obra nueva.

Te arruinas conmigo. Hasta luego.

Me pongo en marcha en busca de un taller muy especial,

lo que no resulta una tarea sencilla.

Hola, buenos días. Busco el taller de Luis.

Sí, ¿Luis Montoto?

Luis el que hace maquetas de barco, el astillero, me han dicho.

Está por aquí arriba, pero no sé dónde.

¿Quiere que lo acompañe?

Sí, a ver si lo encuentro, que llevo un rato buscando.

¿Es usted de aquí de Lastres, del pueblo?

Sí.

¿Cuántos años tiene? 82.

¿82 años? Mentira. Es verdad.

¿82 de verdad? De verdad.

No tiene ninguna arruga. Ninguna, nos cuidamos mucho.

Pues yo le echaría 60, 62, o 20 mal llevados.

Pero 20, de ahí no paso. Ahí tienes a Luis.

Oye, Geli, de verdad, muchísimas gracias por todo.

Hala.

Buenas, ¿se puede? Hombre, el capitán.

¿Qué pasa, amigo? Te pillo con las manos en la masa.

¿Qué estás haciendo? Generalmente, hago barcos antiguos.

¿Por encargo o porque quieres? No, por encargo.

¿Cuánto te han pagado por uno como ese?

Por este igual me dan 350.

¿350 euros por esto? No te dan más.

¿Pero cuánto tardas en hacerlo? Un mes.

¿Te compensa?

Me compensa porque me pagan por el hobby que tengo,

y además, inmortalizo la memoria, en este caso, de Lastres.

Es un historiador que trabaja con las manos.

Tienes aquí un museo, tienes de todo.

Esto es privado, y se me llena de gente constantemente,

ya no sé si son amigos o lo que son.

Mira, ahora llega un primo mío. Encantado, Quico.

Oficial de la mercante. ¿Puedo ver aquello?

Cuando he entrado me ha llamado la atención.

Sí. ¿Lo puedo coger?

Es un chaleco salvavidas, ¿no?

Sí, aunque no sé si salvaría la vida con esto.

Pesa un quintal, ¿de donde era?

Grendalú, es un puerto de mar de Irlanda,

esto era un mercante que iba cargado de civiles,

y los alemanes... Ocurrió lo que ocurrió.

¿Llegó desde Irlanda hasta aquí? Sí.

Al final, las corrientes del mar del Norte llegan hasta aquí.

Seguro que José Ramón lo sabe mejor que yo

porque no salí del Cantábrico.

¿Tú has dado la vuelta al mundo varias veces?

Sí. Aquí afecta mucho el mar del Norte.

Todo lo que esté al oeste. No, del Oeste no tanto.

No, del suroeste no, pero el oeste...

Noroeste, sureste, me encanta, es como los anuncios.

Del oeste al norte es lo peor que podamos tener.

¿Hay galernas también, como en mi tierra?

Si, se pasó putas aquí. Si, aquí en el norte, en el 44,

hubo una galerna donde naufragó una lancha pesquera

donde se ahogaron 13 señores,

entre ellos estaba mi abuelo y el abuelo de mi primo,

pero no era el mismo abuelo.

¿Dos abuelos distintos se ahogaron en el mismo naufragio?

Es duro el mar. Es durísimo.

Os dejo aquí charlando juntos, ya tienes aquí a tu primo.

Yo me voy. Gracias.

(CANTA) # Adiós con el corazón, que con el alma no puedo.

# Y al despedirme de ti, despedirme no puedo. #

Debo llegar hasta Ribadesella, pero no sé si el viento me dejará.

Alucino con la de pescadores que se juntan ahí en el pantalán,

en el dique de Lastres.

Cogen sitio por la mañana para pescar calamar por la noche,

y se ponen cerquita de las farolas para tener la luz,

el calamar va la luz.

Los peces pequeñitos y el plancton van a la luz,

eso es lo que come el calamar, y este busca pececitos pequeños.

Van a coger sitio, desde la mañana.

Me parece que no voy a llegar al cabo,

así que voy a dormir en aquella playa.

Está previsto que cambie el viento esta noche,

el que me lleva hacia el cabo,

así que intentaré llegar a Ribadesella mañana por la mañana.

Ay, mis gafas.

(CANTA EN INGLÉS)

Las llegadas a estas horas son siempre complicadas,

ves la marea y en principio entro bien en las playas,

si hay bajos no debería dar con ellos,

pero a lo largo de la noche bajará.

Tengo que tener cuidado

y meter el kayak donde luego pueda sacarlo.

Decido pasar la noche al resguardo de la playa de la isla.

Al amanecer lo veré todo de otra manera.

Bueno, ya está humeando.

Tiene una pinta... asquerosa, la verdad.

No contaba con acabar durmiendo en una playa.

No, hoy no.

Están todos los nutrientes del cangrejo, eso sí.

Joder, qué asco.

Paso. Qué peste.

Bueno, me voy a la cama. Me voy a meter en el saco.

Voy a intentar dormir debajo del kayak.

Justo debajo del trampolín he colocado encima un chubasquero,

creo que con el chubasquero y el trampolín,

me protegeré del rocío de la noche y la mañana.

Buenas noches.

Buenos días.

He pasado un frío...

Pese al frío que he pasado durmiendo al raso,

el sol me recibe con los brazos abiertos.

Ribadesella brilla con esta luz.

Aquellas montañas que se ven a lo lejos, por encima de estas,

que tienen incluso neveros, son los picos de Europa.

Tan cerquita del mar se pueden ver.

Ribadesella, pueblo mundialmente conocido

por el descenso del Sella en piragua.

He quedado aquí detrás de este puente con unos tipos

que me van a llevar en moto de agua a ver unas cuevas muy bonitas

que hay por esta zona.

Vamos a la zona de acantilados. Bonito, ¿no? Chulo.

Muy bonito, ya verás.

Es espectacular el pueblo, muy bonito.

Me quieres matar.

Yo navego a cinco nudos con mi kayak.

Es impresionante.

Aquí sí que te sientes un privilegiado, estás solo.

Estamos en la zona del Kraken, el gran pulpo.

En los años 70 se sacó uno de 250 kilos.

Menudo par de aletas que tienes ahí,

si nos quedamos sin combustible o le entra algún alga al motor,

te pongo ahí y le das a los patucos

y llegamos en un momento Ribadesella.

Me voy a tirar a ver el fondo.

Voy a grabar les esponjes y les algues.

Mira las aletas cómo funcionan. Parece una foca.

Está súper transparente el agua.

Hay esponjas, y he visto unos peces, como pepinos.

¿De qué color?

En forma de pepino, marrón y con motitas verdes.

Se llama gobitu. ¿Gobitu? Pues los he visto.

(CANTA) # Asturies, patria querida.# ¿No me seguís o qué?

(TODOS) # Asturies de mis amores.

# Quién estuviera en Asturias en todas las ocasiones. #

Puxa Asturies.

Hola. Muy buenas. ¿Qué tal?

Navegando, ¿y vosotros qué? Pescando un poco.

¿Habéis pescado algo? Acabamos de empezar,

el agua está muy clara y los peces ven mucho mejor el señuelo,

y pican peor.

Pensaba que era el revés, en aguas claras es más fácil pescar.

No, que va. Si te fijas en el dicho, dice,

a río revuelto, ganancia de pescadores.

No hay mucha gente que pesque en kayak, ¿no?

Pues no, la verdad.

Es una cosa que se está poniendo ahora bastante de moda.

¿Qué ventajas tiene el kayak?

Pescar en sitios donde en costa no podrías.

¿Me enseñas a pescar? ¿Cómo te llamas?

Me llamo Perico.

Sí, te puedo enseñar a pescar un poquito.

Vente aquí porque va a ser más fácil.

Bravo, muy bien.

Coges la caña así, metes la mano.

Eso es.

Entonces, tienes que abrir el carrete.

Uy, ¿cómo lo paras? ¿Lo notas?

Cuando llegue al fondo, dejas de sacar hilo.

La virtud de los pescadores es la paciencia, ¿no?

Una de ellas.

¿Y la novia que te dice cuando sales a pescar?

La novia lo lleva mal, fatal.

Me voy, son muchas horas, fines de semana,

y ella entiende que con ella podría estar haciendo otras cosas.

Pero la pesca es una afición que cuando te engancha ya no te...

¿Qué ha pasado? Ha picado, ha picado, de verdad.

Recoge, a ver qué pasa, recoge.

¿Pero esto qué es?

La suerte del principiante. Despacito, súbelo.

Mira, he pescado una cabra. Una cabrita.

Ya está, ya no sube más. Ya tengo cena.

Estoy flipando. Llega el tío y ras, a la saca.

A la cazuela.

Chicos, gracias. Quico, buen viaje.

Me siento satisfecho porque cada día voy superando nuevos retos.

Ya puedo tachar de mi lista la pesca.

San Vicente de la Barquera, pueblo marinero por antonomasia,

será mi primera parada en Cantabria.

Voy a desembarcar en esta playa de San Vicente,

pero con mucho cuidado, porque esto está lleno de olas.

Lo mejor es elegir el lugar donde no están en los surfers,

zona donde se suele generar corrientes.

Acaba una serie, esprintar y desembarcar,

para que no me coja ningún rompiente.

Ahora, por ejemplo, antes de que llegue una ola grande.

Hola, campeón.

Ay, perdona. ¿Dónde vas? A San Vicente de la Barquera.

Estoy haciendo el camino del Norte.

¿De dónde eres? De Corea del Sur.

¿Corea del Sur? ¿Cómo te llamas?

Me llamo Simi. Yo Quico.

En España son dos besos, ¿en Corea es un beso?

Si quieres te llevo a San Vicente, voy para allá.

¿Sí?

Te llevo aquí si quieres, te va a gustar.

Vale.

Trae, lo guardo aquí.

Me voy a llevar el trimarán hasta esa zona,

y vamos a esperar que paren las olas.

Después de cinco olas hay un periodo de calma,

de un minuto y medio, es el momento en el que tenemos que salir, ¿vale?

Tenemos que salir volando de aquí.

Salimos a toda velocidad.

¿Estás bien? ¿Te has mojado mucho? Sí.

(GRITA) No lo sabía.

¿No sabías que entra agua hasta en tus zapatos?

Y la mochila la dejamos aquí para que se seque.

Voy a sacar la vela. ¿Estás enfadada?

Qué le vamos a hacer. Navegar tiene estas cosas.

¿Habías navegado a vela alguna vez? No.

¿Nunca? No, es la primera vez.

Y te has llevado ya una ola en la cabeza.

(RÍEN)

Lo podrás contar en tu país. Espero que tus cosas estén secas.

Por cierto, tenías zanahorias, ¿no? Sí.

¿Me das una? Vale.

¿Quieres probar el agua de mar? Pruébala, te va a gustar, en serio.

¿Salado?

¿No te gusta? No.

Tiene muchos minerales.

¿Por qué haces el camino?

Estamos haciéndolo para hacer una guía en coreano.

¿Una guía del camino de Santiago? Sí.

¿Qué es lo que más le puede gustar a un coreano de España?

La naturaleza y la gastronomía.

¿Qué te ha gustado comer por el camino?

Plato favorito. Tortilla española.

La tortilla de patatas está buena.

¿Vas sola? No, con una compañera.

¿También va haciendo la guía?

Somos un equipo, yo escribo y ella sacar fotos, graba vídeos.

¿Dónde está ella?

Hoy hemos cogido cada una otro camino,

ella fue por el camino oficial, y yo por la costa.

Es para ver los dos caminos. ¿Luego se juntan?

Sí, nos veremos de San Vicente de la Barquera.

Yo también he quedado allí. ¿Qué vas a hacer allí?

He quedado con Miguel Ángel Revilla, un señor muy famoso en España.

San Vicente es de pescadores, es una villa marinera.

Hay en la canción que dice...

(CANTA) # San Vicente de la Barquera San Vicente de la Barquera

# más bonita que ninguna, de las villas marineras. #

¿Te ha gustado? ¿A que canto bien? ¿Lo crees?

(RÍEN)

Dame aquel cabo azul. Dame un beso, bueno no, ¿es así?

Hola Miguel Ángel. Hombre, capitán.

Perdona el retraso, he venido con una coreana

que está haciendo el camino, y la he traído en el kayak.

Ya veo que estás haciendo honor

a la tradición de grandes nautas cántabros.

Juan de la Cosa, Pedro Niño... Fíjate hasta donde he llegado ya.

¿Ya estás con anchoas? No me has esperado.

Aunque eres de Cantabria,

es muy importante enseñar cómo se come la anchoa.

Si es buena, no hay que ponerla con nada, nada más que con aceite.

Hay que hacer así, se unta el pan con el aceite

y luego con el dedo se coge.

¿Y ya está? Para adentro.

Joder, buenísima.

Come, porque el que tiene que dar pedales al artilugio ese eres tú.

Te has llevado mi pan, que lo sepas.

¿Ya estás? Ya estamos capitán.

No, déjame a mí, que soy de poblaciones.

¿Qué tal vas? Nos vamos al Caribe, si quieres.

Miguel Ángel, ¿de dónde eres?

Nací a 2000 m de altura, en Peña labra.

Los inviernos eran de cuatro meses bajo la nieve.

¿Cuándo bajaste a la ciudad por primera vez?

¿Te acuerdas? Sí, tenía 11 años,

me bajaron a ver a Franco en un camión de vacas.

Y vi un racimo de plátanos verdes y amarillos,

nunca había visto un plátano, y le pregunté a mi madre que era,

y me dice que un plátano.

Me compró uno, me avisó que había que quitarle la cáscara.

Oye, me supo a gloria.

Los plátanos están riquísimos, yo como muchos plátanos aquí

porque si no, las piernas no responden.

Cuando hago etapas largas es lo que más como,

y atún y sardinas.

¿Sabes que las sardinas es la dieta del náufrago?

¿Sabes qué persona, los 365 días del año,

desayuna a las 10 de la mañana seis sardinas?

Emilio Botín.

Las sardinas tiene muchísimo fósforo y son muy buenas para la cabeza,

la memoria. Y le da buen resultado.

A él le va bien. Le va de puta madre.

¿Qué tal?

Muy bien, muy bien.

¿Ves? Vamos acompasados y fíjate lo rápido que vamos.

Al quedarme solo, la casualidad hace que me enfrente

a uno de mis mayores miedos,

en el horizonte hay una lancha con submarinistas.

A mi mente vuelven los recuerdos de una fatídica inmersión.

Hola, ¿qué haces aquí tan lejos de la costa?

Estamos aquí para bucear en un naufragio que hay abajo, a 42 m.

¿No te animas?

Me animo a veros o a tomar un café con leche si tenéis ahí un termo.

Encantados, pasa al barco, si quieres.

¿Qué tal? Muy bien.

Quico, ¿y tú? Leo, encantado.

Bienvenido a bordo.

¿Tú eres? Soy Carmen.

Encantado. ¿Y tú? Richi.

¿Bajáis con aire normal? Sí, bajamos con aire,

luego dejamos una botella de seguridad con litros 40,

que es una mezcla enriquecida en oxígeno

para hacer la descompresión un poco más rápido.

Litros 40 me suena pasta de dientes. Cepíllate con litros 40.

No es para mí. Lo mío es el snorkel.

Ponerme las gafitas, el tubo y ver a 1 m.

Todo es buceo y disfrutar de la naturaleza subacuática,

que es lo bonito de esto.

¿Qué barco es? ¿De guerra?

No, este era un carguero de estilo inglés,

los carboneros, se llamaban en la época de los años 40.

Salía de dejar la carga en Santander, era de noche,

con un poquito de temporal y se encontró con otro barco

el Mogador, que le embistió de proa.

Rescataron a la tripulación del propio barco que le embistió,

y el Mogador, achicando agua, pudo llegar a puerto.

Esta inmersión es un poco compleja para tu experiencia.

Para mí es compleja cualquier cosa.

No te creas, vas a estar con profesionales,

vamos hacer luego una inmersión,

si las condiciones son buenas y no hay mucha corriente.

Ojalá haya corriente.

Lo vas a conseguir. Me provoca ansiedad.

Estás rodeado de instructores. No vas a tener ningún problema.

Mientras les veo prepararse, un escalofrío me recorre la espalda.

Les deseo suerte y espero inquieto a que llegue mi momento.

Esta es una cala de arena donde vamos hacer 6 m máximos,

tú vas a descender por el cabo,

con lo cual vas estar acompañado en todo momento.

¿Respirar por mí no podéis? No.

Vamos a recordar el tema de las señales.

Señal de OK.

Si algo no marcha bien, es intuitivo.

Esto es para arriba.

¿Esto es el aire? Exactamente.

¿Azul está lleno?

Está completamente cargado, 300 bares,

vamos a bucear siempre en torno 200 y 50.

Y luego la tráquea.

Estoy ahora un poco... ¿Recordando un poco?

Estoy un poco ansioso. No te preocupes.

La respiración. Trata que sea profunda, tranquila,

y los chicos te van a marcar el ritmo respiratorio

para que tú no hiperventiles.

Para mí esto es una experiencia, hace años que no buceo.

Estoy un poco nervioso.

Bueno, 43 m para vosotros, 5,3 m para mí. No está mal.

Vas a estar fantástico. Nunca se sabe.

Espera un momento. Es que me agobia el respirador.

Bueno, recupera un poquito la respiración.

Vas a estar mucho mejor en el agua,

estoy segura de que vas a estar más cómodo en el agua.

Lo dicho, sujetamos regulador y máscara.

¿Estas ya? Aquí vas a estar peor.

Venga. Suerte.

Es respirador, las gafas, algo no va bien y tengo que subir.

La ansiedad me ahoga.

Tengo que tranquilizarme, si no soy capaz de superar ahora mi miedo,

rodeado de profesionales, no lo haré nunca.

Necesito no pensar y dejarme llevar.

El mar es maravilloso,

he recuperado todas las sensaciones y ya no tengo miedo,

vuelvo a disfrutar de él en toda su inmensidad.

¡Que guay!

He recuperado todas las sensaciones.

Le he perdido el miedo.

Me ha encantado, voy a seguir buceando.

Leche de Cantabria.

Estoy contento, me preparo para mi última cena

antes de partir al País Vasco.

La leche de Cantabria está buenísima.

Así me gusta la leche, con nata.

Cuando era pequeño siempre me tomaba un vaso de leche

antes de ir a dormir.

Muchas veces, en los puertos me preguntan, ¿no pasas miedo?

Realmente, cuando a uno le gusta navegar, contar historias de gente,

conocer gente, vivir la aventura, creo que llega un punto en la vida

en el que uno tiene que hacer de su pasión, su trabajo,

y el miedo está en, ¿qué pasará cuando todo esto acabe?

¿Seré feliz? Ahí está el miedo.

Al amanecer abandonaré la tierruca para disfrutar de la última etapa

de mi maravilloso viaje, pero pronto volveré,

y pienso celebrarlo por todo lo alto.

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Capitán Q - Costa asturiana

07 sep 2016

El Capitan Q sufre las embestidas del viento y las olas en el cabo Finisterre. Surf, pesca y fiesta en el pueblo asturiano de Candás. El Capitán Q disfruta del submarinismo, el mar le recibe con los brazos abiertos.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2064.

Histórico de emisiones:
03/09/2014

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