Dirigido y presentado por Manuel Pimentel y dedicado a la arqueología, abordará la evolución humana, el nacimiento del arte rupestre o el final de Tartessos. La búsqueda del Maestre del Temple, Arnáu de Torroja y de la tumba de Boabdil, completan una serie que se ha rodado en España y varios países como Tanzania, Marruecos, Italia, Alemania o Portugal.

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Para todos los públicos Arqueomanía - Especial Museo Arqueológico Nacional (2ª parte) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

El patio dedicado a Roma es, en realidad,

un homenaje urbanístico a los foros de las ciudades de Hispania.

El foro de toda ciudad romana es el centro de la vida cívica,

de la vida pública, donde se reúnen, se congregan y se exhiben

los símbolos del poder: tanto del poder imperial

(los retratos de los emperadores)

como los aquí expuestos, o los que presiden este patio,

el retrato de Livia y de su hijo Tiberio,

como también del poder municipal,

a través de las imágenes de los togados.

El marco cronológico que abarca el discurso de Hispania Romana

es desde el año 19 a. C., hasta el siglo V,

inclusive, después de Cristo. Nuestro propósito es, sobre todo,

mostrar esos cambios culturales que se producen con la inmersión

de Hispania dentro de una estructura política mucho mayor,

que es la del Imperio Romano.

Los siete pilares del dominio romano sobre Hispania se muestran

a través de piezas singulares.

Se narra la unificación política, la imposición de la “lex romana”

como sistema legal común, y se destaca el poder militar

de las legiones como elemento coercitivo.

También se detalla la creación de grandes infraestructuras,

como acueductos, vías o puertos, y se explica la imposición

como religión oficial del culto imperial.

El empleo del latín como lengua franca ocupa un lugar muy destacado

como idioma común a todo el Imperio.

Este elemento vertebrador, unido al sistema monetario romano,

terminan de explicar la transformación de una sociedad

indígena plural en una unificada bajo el Estado romano.

En el nuevo discurso, nuevo montaje, de Hispania Romana, hemos optado por,

solamente, poner en el suelo, en su posición original,

uno de los mosaicos.

Porque, si no, ocupaban tantísimo espacio que, o bien suprimíamos

(no exponíamos) mosaicos, o bien nos limitaban para exponer otras cosas.

Entonces, por eso se optó por exponerlos en vertical,

adosados a los muros de la sala.

Pero el proceso fue muy lento, muy complejo, muy laborioso;

hubo que despiezarlos: levantarlos por piezas.

Grandes piezas, de formas irregulares, a veces.

Se les despojó, además, de la capa de cemento,

que era el sistema de montaje tradicional desde...,

bueno: desde siempre.

Desde el siglo XIX hasta los años 70-80.

Y se han montado sobre estructuras mucho más livianas, de metálicas,

que permiten, además, un desmontado.

No están anclados en la pared. Lo que está anclada es la estructura,

y permite retirarse, si en algún momento hay que volver

a actuar sobre ellos.

Los grandes mosaicos romanos anteceden a la Edad Media.

Los primeros cristianos y visigodos conducen al visitante

hasta la eclosión de Al-Andalus.

Marfiles y cerámicas flanquean una peculiar visión de la sala

hipóstila de la Mezquita de Córdoba.

Desde allí, los visitantes pueden contemplar arquitecturas dentro

de la gran arquitectura del museo.

Grandes fábricas que dan testimonio de un extenso periodo,

en el que convivieron tres culturas, a lo largo de la piel de toro.

(Música oriental)

El museo son también los espacios que el visitante no ve.

Fundamentalmente, los lugares de trabajo.

Bajo el agua del techo principal, la luminosa biblioteca

es una estancia ideal para la investigación.

El arquitecto del proyecto nos habla de algunos de ellos.

Lo que no se ve en la obra es lo más complicado,

y esa complicación, hemos intentado siempre que no se notara:

que, realmente, que sea una intervención muy natural,

donde lo difícil no se note.

Intervenciones complicadas, que hemos hecho y que el visitante

no va a percibir, es el salón de actos.

Hemos sacado un salón de actos de 200 personas,

que ha habido que excavar, con un acceso muy complicado

en este museo, con muy pequeñito espacio de acopios...

O sea: una obra importante.

Otra cosa de gran complejidad

es incorporar las instalaciones en el museo.

El uso del museo es muy agresivo hoy en día.

Hay que acometer instalación de climatización,

temperatura, humedad, seguridad...

Es un edificio público, alberga colecciones muy valiosas,

y ese tipo de instalaciones tienen que pasar,

tienen que pasar desapercibidas al visitante.

Y eso es lo más complicado: que no se vea.

Una pieza puede llegar en una furgoneta,

en un pequeño camión, subir hasta la sala de instauración,

está muy bien comunicada con oficinas,

también está muy bien comunicada con la sala de exposiciones,

o sea: tiene, digamos, un lugar único en el museo,

para que funcione en relación con los conservadores,

con las colecciones, con dirección, etc.

Y es un espacio que tiene doble altura, que permite restaurar

piezas de pequeño formato y grandes, de gran formato,

de una manera cómoda, y que los restauradores

pueden hacer de una manera eficaz su trabajo.

La restauración de piezas para la exposición permanente,

para las temporales, o para préstamos a otros museos,

es una de las labores que, por su importancia y meticulosidad,

pueden resultar más interesantes.

Aquí, en este gran taller, se limpian bronces y maderas,

se resuelven puzles cerámicos, o se identifican viejas policromías.

El equipo humano afronta diferentes problemas,

dando respuesta con distintas técnicas.

Los procesos son muy rigurosos, y tecnológicamente avanzados.

María Antonia Moreno nos da las claves.

La labor fundamental es recuperar físicamente las piezas,

morfológicamente, o sea, en resumen, devolverles la identidad que,

con el paso del tiempo y todos los avatares históricos

que han tenido, han ido perdiendo.

Sin falsificar nunca ni cambiar, precisamente, esa identidad.

Es un trabajo técnico.

No es un trabajo artístico. En absoluto.

Nosotros no creamos.

Nosotros, lo que tenemos en las manos está creado.

Entonces, para nosotros es mantener esa creación, o bueno:

esa creación o eso...

Nosotros restauramos muchas piezas que han sido utilizadas;

que se han usado. No como decoración, sino como uso.

Entonces, esos desgastes de uso hay que respetarlos.

Esa formación tiene que ir acompañada siempre de saber dónde acudir.

O sea, nosotros somos restauradores. No somos químicos, no somos biólogos,

no somos geólogos, no somos...

Bueno: en nuestro caso somos, todos los que estamos aquí

somos historiadores.

Pero, si no podemos hacerlo, sí saber dónde acudir;

y qué análisis queremos.

Hay que pensar en una restauración, ya muy ligada a la conservación,

o sea, la conservación preventiva: vamos a poner los medios

antes de tener que intervenir.

Sobre todo, en museos históricos, como es el caso del nuestro.

Donde, como digo, el 90 y tantos por ciento de las piezas

ya vienen restauradas, no una vez, sino muchas veces.

Entonces, si no tuviéramos esos aportes para saber qué productos

se han utilizado, qué métodos, qué utensilios, incluso,

utilizó el restaurador hace años, para nosotros,

sin esos soportes científicos, se nos haría muy difícil.

-Esto es una cámara de extracción, que utilizamos en el museo,

sobre todo, para hacer tratamientos con productos tóxicos.

Entonces ahora los metales son piezas que, en los procesos

que realizamos con ellos, se utilizan bastantes

productos tóxicos, y ahora estamos en el proceso final, en estas piezas;

con estos metales, que son aleaciones de cobre,

del Departamento de Protohistoria.

Esto es una fíbula anular, de protohistoria,

y es una aleación de cobre, entonces, lo que caracteriza sobre todo

a los metales es como que intentan siempre volver a su origen mineral.

Entonces, se van corroyendo, y que son muy sensibles a la humedad

y a la temperatura.

Esta pieza, que ahora ya se ve bastante acabada,

estaba llena de puntitos, que habían aflorado,

porque se estaba ya como desarrollando internamente

la corrosión, y lo que hemos intentado es parar ese proceso,

y vivirlo para que no vuelva a ocurrir, y protegerlo:

proteger la pieza.

-Nosotros trabajamos siempre con piezas del museo.

Y bueno: ahora, en este caso, llevamos ya varios años trabajando

para el Museográfico, para las piezas que salen a exposición,

unas veces con restauraciones, piezas que nunca se han restaurado,

otras veces, que se han restaurado parcialmente,

incluso restauraciones relativamente recientes,

el caso, por ejemplo, de platas, que veíamos antes,

que hay que volver a intervenirlas, pero siempre, siempre,

relacionadas con la restauración.

Y ahora esperamos que, a partir de la inauguración,

evidentemente se van a seguir restaurando piezas,

incluso algunas de las que se han hecho habrá que retomarlas.

(Música)

La verdad que ha sido muy gratificante.

Porque es una pieza que nunca se había restaurado,

han salido algunos datos que ya los historiadores

y arqueólogos habían detectado, pero que se han podido aclarar,

el tema de algunos pequeños restos, muy pocos,

de policromía, la traza, el trazo de cantería,

que se veían relativamente mal, y gratificante, además,

porque ha sido una restauración relativamente fácil.

Se ha hecho en colaboración con el Instituto de Patrimonio,

desde el punto de vista analítico nos han dado todo tipo de ayudas,

y creemos que, además, es una pieza que va a ser...,

ya no va a ser la hermana pequeña de las damas.

Va a ser la hermana al mismo nivel. Porque ha salido, bueno:

la decoración, es que se ve perfecta ahora.

Entonces, sí, sí. Yo creo que es una pieza

que el público, las personas que vengan al museo van a disfrutar

mucho con ella, como hemos disfrutado restaurándola.

El Museo Arqueológico Nacional es en sí mismo un tesoro.

Pero, como si de un laberinto se tratara,

guarda su propio secreto entre el paisaje de plantas,

tabiques y patios que forman el conjunto.

Ningún visitante atisbará lo que va a ver a continuación.

La cámara de seguridad de la colección numismática.

Estamos en el Departamento de Numismática,

estamos en el ala sur del Museo Arqueológico Nacional,

y ha sido realmente un reto acceder aquí, la cámara acorazada,

y dentro de este departamento.

Como comentaba, la división entre Biblioteca Nacional

y Museo Arqueológico no es una división de una medianera recta.

Hay plantas del Museo Arqueológico que invaden la Biblioteca Nacional.

Estamos encima de la Sala Cervantes

de la Biblioteca Nacional, y no nos podemos

apoyar en esa sala, que pertenece a otra institución.

Nos hemos tenido que colgar de las propias salas

del Museo Arqueológico Nacional, que están encima de nosotros.

Para ello hemos tenido que construir estas vigas, que esa banda crujía,

de todo este espacio, y de estas vigas colgamos la entreplanta,

yde esta entreplanta, colgamos la cámara acorazada,

que, como podéis imaginar, no es un espacio ligero.

-El público ahora mismo está viendo algo que no va a ver.

Porque esto es una zona muy restringida,

de acceso solamente a personas autorizadas,

que es la cámara acorazada del museo.

Aquí se conserva la colección numismática, de monedas,

medallas y otros objetos que tienen que ver con la moneda

y el dinero, y también se conservan objetos de otros departamentos,

orfebrería, sobre todo, de oro y plata, por razones de seguridad.

Es la colección numismática más importante de España.

Y a nivel europeo, está en un nivel muy..., muy importante.

Sí es verdad que tenemos algunas monedas en el museo,

que se consideran, algunas son piezas únicas,

y otras son particularmente importantes

desde el punto de vista histórico.

Y nosotros siempre lo dejamos como en tres: el trío de estrellas.

Una es el cuaternión de Augusto, que es una moneda romana

del emperador Augusto, que conmemora la conquista de Egipto, en el 31 a.C.

Otra es la gran dobla de Pedro I de Castilla, conocido como

Pedro el Cruel, que esa sí que es una pieza única también,

y el centén de Felipe IV, que es una moneda de oro

de gran tamaño, de 326 gramos, más o menos,

que fue acuñado en el s. XVII, en época de Felipe IV.

Las tres monedas son monedas que no sirven para comprar,

sino que sirven para exhibir la riqueza y el poder del Estado.

Aunque nosotros creamos que la moneda lleva toda la vida con el ser humano,

no es así.

Las primeras monedas se inventan hacia el año 600 A. C.

Y la primera que tenemos nosotros en la colección es un poquito

más moderna, pero es del s. VI A. C.

Lo que tengo aquí detrás es un monetario.

Monetario es el mueble donde se conservan las monedas.

Se conservan y también se catalogan y se clasifican.

O sea: la ordenación de todas estas piezas no es caprichosa,

ni es funcional simplemente.

Sino que depende de la ordenación científica.

Entonces, lo que tenemos aquí detrás es un mueble compuesto por cajones.

Cada cajón lleva después una bandeja, que realmente

es donde van colocadas las monedas.

Va protegida...

y luego cada moneda lleva su carné de identidad, digamos,

en esta etiquetita que va por debajo.

A diferencia de otros objetos arqueológicos de excavación,

que se siglan, como las monedas son muy pequeñas,

pero además hay que ver perfectamente todos sus tipos

y sus componentes, porque la información

que tienen es relevante para luego la catalogación,

y para el disfrute también de la pieza, no se puede escribir encima.

De tal forma que todo tiene que ir a esta etiquetita de abajo,

que nosotros llevamos tejuela.

Lo que tengo delante es una bandeja de áureos del emperador Adriano.

El Áureo es la moneda de oro romana, la unidad de oro, en el Alto Imperio.

Y bueno: el que aparece aquí es el emperador Adriano,

que todo el mundo lo conoce como uno de los emperadores hispanos,

en el anverso aparece su cara, su retrato,

y en el reverso aparece el propio emperador a caballo,

con una de sus titulaturas: la tercera, el tercer consulado.

Esto es lo que tengo en la mano: es la moneda de mayor valor

dentro del sistema monetario romano.

Pero las monedas, el dinero en general,

tienen su propio espacio en una sala colgante.

Además de estar colocadas en el contexto histórico

por las diferentes salas.

Podría decirse que no es oro todo lo que reluce.

Esto es la parte más sorprendente dentro de la propia exposición.

Y se llama dinero sin moneda.

Asumimos que la moneda existe desde siempre, pero no es así.

Y luego, ha habido muchas culturas en el mundo,

tanto en la antigüedad como en la actualidad,

que no utilizan las monedas.

Utilizan otras formas de dinero, que son las que estamos viendo.

Esta en concreto es un tevau.

Los viajeros europeos lo llamaron “dinero pluma”,

cuando empezaron a viajar por Oceanía.

Y es una forma de dinero concreta de las islas de Santa Cruz.

Y se utiliza, sobre todo, para pagos rituales del dinero de la novia.

Es decir: cuando una mujer se casa, la familia del marido

tiene que compensar a la familia de la novia

por esa persona que se lleva.

Y esa compensación se hace con este objeto en concreto.

La investigación sobre ajuares funerarios en la actualidad

puede dar un giro asombroso con las nuevas teorías

de los expertos en numismática.

Quizá algunos de esos objetos,

llamados tradicionalmente de prestigio,

sean en realidad formas de acumular dinero.

Entre esos objetos, están las hachas de talón,

del bronce final, que muchas veces ya se ha lanzado la idea

de que no tienen una función práctica,

y que tienen unos paralelos en otros objetos,

por ejemplo en las hachas centroamericanas.

Que sabemos también que se utilizaban en los mercados de forma normal,

y que no tenían una función como tal hacha.

Las puntas de lanza africanas, los propios torques...

Objetos que asumimos que son joyería, pero que quizá no lo fueran

porque sus tamaños o sus pesos no permiten llevarlo

de manera normal, y luego también algunos tipos de anillas,

que también tienen unos tamaños, digamos, peculiares,

y que realmente pueden ser lingotes.

Puesto que anillas muy parecidas se han utilizado como lingotes

en África, en época moderna.

Y aquí tenemos, por ejemplo, estas anillas,

que son las anillas de Mengíbar, y que realmente

puede que no tengan nada que ver con joyería,

sino que realmente sean lingotes: metal al peso.

Nuestra tradición de la moneda viene precisamente del metal al peso.

Y la moneda, en el fondo, lo que es es un lingote

que está garantizado y sellado por el Estado.

(Música)

Y aquí es donde la orilla del Manzanares parece convertirse

en orilla del Nilo, y el Paseo de Recoletos,

en el Valle de los Reyes.

La colección egipcia del Museo Arqueológico Nacional,

considerada una de las cinco mejores de Europa,

vuelve con esplendores renovados.

Si bien es cierto que se ha reducido el número de piezas expuestas,

se echan en falta algunas de las momias que hacían las delicias

de los más aficionados: la selección es brillante.

Se han restaurado un gran número de piezas,

y se han contextualizado de una manera más actual.

A pesar de todo, sigue siendo el espacio del museo

que mayor inquietud despertará en los visitantes.

Como decía Sinué, “así ha sido siempre, y siempre será”.

El hombre es la medida de todas las cosas.

En la sala dedicada a Grecia, se presenta una aproximación

muy novedosa a este concepto.

El discurso no va a ser histórico; va a ser temático.

A partir de ahí, prescindimos de cronologías, talleres,

épocas y procedencias.

Ese discurso temático, que lo que quiere contar es la vida en Grecia,

parte del concepto de identidad.

Cómo se fragua, cómo se elabora,

cómo se construye la identidad griega.

La identidad griega se construye a base de valores:

negativos y positivos.

Quien encarna los valores positivos es siempre el varón: el hombre.

Partimos de una frase, que ejemplifica muy bien este concepto.

Es una frase atribuida a Thales de Mileto,

pero que recoge Diógenes Laercio, que dice:

“Doy gracias a los dioses por ser hombre y no animal;

varón y no mujer; griego y no bárbaro”.

Es la quintaesencia de la autodefinición.

Está construyendo los valores positivos.

Y la sociedad griega es una sociedad enormemente androcéntrica,

que perpetúa y ensalza al varón, y excluye a lo que es diferente.

Lo diferente, a lo que hay que someter,

dominar, controlar y civilizar.

El contramodelo mítico por excelencia son las Amazonas.

Porque, además de ser extranjeras (bárbaras),

son salvajes y son mujeres. Mujeres no domesticadas:

no civilizadas, que era, el objetivo final del hombre griego

frente a la mujer es someterla, civilizarla, a través del matrimonio.

En los vasos griegos lo que encontramos,

en la cultura griega, es la enorme paradoja de que la mujer,

que es silenciada, ocultada en la realidad,

que su mayor virtud es el ocultamiento y el silencio,

está presente en todas las imágenes en la cultura griega.

Hemos hecho un discurso de género basado en dos grandes espacios:

el espacio del “oikos”, que es la casa, el hogar,

todo lo que conlleva la palabra griega “oikos”,

que engloba también las posesiones, incluso los sirvientes,

los esclavos, lo que se consume, las tierras...

Pues bien: el “oikos” es el espacio de la mujer.

Y la “polis”, la ciudad, es el espacio del hombre,

por antonomasia.

Pero hay algún espacio en el que conviven.

Y por eso, espacialmente, en la sala de Grecia, digamos,

en el eje central confluye una vitrina,

que sirve de nexo de unión, que es la religión de la ciudad.

En el que la mujer participa igual que el hombre.

Y las únicas mujeres que pueden participar en un espacio masculino,

propiamente masculino, que es el del banquete,

el simposio, son las “heteras”: las cortesanas.

O las mujeres que tocan instrumentos, profesionalmente,

que acuden para deleitar a los hombres,

ser objeto del placer de los hombres. Sencillamente.

Nosotros hemos incorporado textos clásicos dentro de las vitrinas.

Y en alguno pueden leer frases como una que dice...

“Es que la palabra de tu marido debes entenderla como ley”.

Bueno, esto es una barbaridad, en nuestro pensamiento actual.

Pero, precisamente, a lo mejor ser tan fuerte,

tan marcadamente contrastado con nuestro mundo,

pueden entenderlo precisamente como un revulsivo.

Espero que no lo entiendan como que estamos propugnando

o que estamos haciendo exégesis y propaganda de lo que decían

y planteaban los griegos.

No; lo que queremos es, un poco, convulsionar.

Y plantear a todo visitante, sea hombre o mujer,

que la sociedad griega no era tan ideal.

Esto no ha sido más que una presentación:

un paseo por el nuevo Museo Arqueológico Nacional.

La realidad es que el museo pertenece a sus visitantes;

a su manera de verlo y de vivirlo.

No habrá dos personas que lo vean de la misma manera.

Por donde uno pase de largo, otro se detendrá.

Lo que ignoren unos fascinará a otros.

No olviden venir y contar su propia experiencia.

(Música)

Existe una forma de aproximarse a la arqueología,

tratando de reconstruir espacios y reproducir comportamientos.

Esta forma de ensayo, experimento, puede hacerse desde el rigor,

y a la vez resultar de lo más divertida para quienes tienen

la suerte de poder practicarlo.

En la serranía de Ronda, en una finca llamada La Algaba,

se desarrolla desde hace unos años un proyecto que tiene que ver

precisamente con esto, y con la conservación del ganado

autóctono, como las vacas cárdenas.

También se estudian, mediante la práctica cotidiana,

los viejos oficios: los antiguos modos de producción de objetos,

que han imperado en el campo durante miles de años.

La Algaba se ubica dentro de un clásico paisaje

mediterráneo de bosque.

Sin duda, su elemento más espectacular es un poblado

edificado según el conocimiento actual de las técnicas constructivas

de la prehistoria.

Hay muchos estudiantes y doctorandos que acuden a este laboratorio

de la prehistoria.

Se han construido algunos dólmenes, y lo que es más importante:

se han desarrollado ingenios, por ejemplo,

para transportar pesados bloques de piedra.

Su directora nos cuenta la filosofía del proyecto.

-El poblado arqueológico de la finca Algaba es un lugar para conocer,

de forma vivencial, cómo vivían las comunidades campesinas

de la Península Ibérica.

Se trata de una construcción, a través de un trabajo serio

de documentación arqueológica, pero donde la dimensión experimental

es también muy importante.

Porque, allí donde no hay evidencias arqueológicas,

necesitamos el aporte de esa investigación.

La primera experimentación tuvo que ver

con las estructuras constructivas.

Porque claro: partimos de zócalos de cabañas y poco más,

en cuanto a información arqueológica.

Pero ¿qué pasaba con las techumbres?

¿Qué pasaba con esos espacios que son domésticos,

y con esos espacios productivos?

Porque las evidencias arqueológicas no te dan solamente información

del objeto en sí.

Sino que tenemos que buscar también esa información

sobre el contexto espacial, y cómo, incluso,

podemos llegar a esta organización social: a vislumbrar esa relación

con la naturaleza.

En definitiva, a profundizar en este tipo de cultura.

Hemos intentado generar un espacio de experimentación,

y también de divulgación, en temas como la cerámica, el sílex,

los curtidos, los telares.

Hay cuestiones también muy desconocidas,

pero a la vez muy interesantes, como el mundo de la metalurgia.

Siempre, teniendo en cuenta que tratamos de darle vida a ese objeto,

encontrado en la excavación arqueológica, para que se transforme

en algo que tenga un valor didáctico interesante,

pero sin perder el rigor científico en la divulgación.

Juan nos explica técnicas de trabajo con la piedra y el esparto.

Y la experiencia nos ha demostrado que se haría de una manera

muy similar a cómo siempre hemos afilado las navajas y los cuchillos.

En este caso, salvando las diferencias, sería:

coger la navaja actual, que sería una piedra de ofita,

con una forma ya aproximada al objeto que queremos hacer,

a un hacha, y, sobre una arenisca,

le echas un poco de arena,

de arena de cuarzo, para que coma más.

A base de...

Y de esta manera, dedicándole un tiempo prudencial,

obtendríamos un filo cortante.

El esparto ha sido un producto muy utilizado hasta, prácticamente,

hasta nuestros días: con él se hacían cuerdas,

con él se hacían tomizas, con él se hacían canastas,

con él se hacían zapatos, con él se hacían capotes...

Se hacía un montón de productos que el hombre necesitaba para vivir.

La recolección del esparto se hace a finales del verano,

es esta planta que tenemos aquí,

una vez que se recolecta hay que cocerlo,

hay que meterlo en agua alrededor de 20 días,

simplemente echado en agua, y de esa forma ya se supone que está cocido.

Después hay dos formas de trabajarlo:

bien tal como lo recolectamos, o majado.

El esparto majado es, simplemente, es un proceso de coger fibras,

hojas de esparto, y a base de...,

Esto se hace en mojado, y tenemos el esparto majado.

Que es, si lo comparamos con una fibra de esparto,

esto se nos partiría, mientras que este es mucho más...,

es mucho más flexible.

Iniciativas como la de La Algaba, de Ronda,

aumentan las posibilidades de investigar y disfrutar

de la prehistoria.

(Música)

Arqueomanía - Especial Museo Arqueológico Nacional (2ª parte)

28:17 19 jul 2018

Especial Museo Arqueológico Nacional (1ª parte).

Histórico de emisiones:
28/12/2014

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    27:31 24 may 2019 Veremos los rastros de la actividad humana en cuevas, exploraremos desde el paleolítico con la mirada puesta en la pintura de las cuevas como una forma de lenguaje. Recorreremos algunas de las grandes catedrales del arte rupestre peninsular. Una moderna teoría afirma que los primeros signos del alfabeto tartésico y del ibérico provienen de las grafías del arte rupestre, que esta ¿escritura¿ habría pasado de las cuevas a los megalitos y de ahí a las estelas tartésicas. Trataremos de aclararlo.

  • 26:49 17 may 2019 Desde el desfiladero de Metmman en Alemania, Manuel Pimentel arranca una narración que atraviesa la historia de los neandertales, desde su aparición hasta su desaparición. Las grandes preguntas sobre hibridación con nuestra especie, capacidades artísticas, simbolismo, antropofagia y extinción son traídas a la pequeña pantalla. El episodio ha sido rodado en diferentes localizaciones de España, Europa y Asia y cuenta con la participación de grandes expertos como Carles Lalueza, Enrique Baquedano y Gerd Weniger.

  • 27:15 10 may 2019 En este episodio de Arqueomanía vamos a tratar de aclarar qué tipo de homínido llegó a la Península Ibérica en primer lugar y qué posible ruta o rutas siguió. Los yacimientos del Sureste Peninsular, concretamente los de Orce, tienen presencia humana con 1,4 millones de años. Esa es, de momento, la fecha más antigua que se ha registrado. El Barranco León o Venta Micena son los testigos más antiguos de la presencia del género humano en Iberia. Doscientos mil años después se comenzó a formar uno de los yacimientos paleoantropológicos más importantes del mundo. Nos referimos a los de la Sierra de Atapuerca, en los que se han descrito hasta cuatro tipos humanos diferentes. La península es como un pequeño continente para el estudio de la evolución humana.

  • Orígen II

    Orígen II

    29:12 03 may 2019

    29:12 03 may 2019 Manuel Pimentel continúa en Tanzania explorando diferentes yacimientos claves en la evolución humana. Visita varios equipos de paleontólogos españoles y consigue desvelar algunas informaciones completamente desconocidas hasta ahora sobre la evolución humana.

  • Origen I

    Origen I

    26:44 26 abr 2019

    26:44 26 abr 2019 Manuel Pimentel se desplaza hasta los yacimientos de Olduvai en Tanzania para investigar el origen de la Humanidad. Allí, es recibido por un equipo de científicos españoles encabezados por Enrique Baquedano y Manuel Domínguez Rodrigo.

  • La bahía del marfíl

    La bahía del marfíl

    32:16 26 jul 2018

    32:16 26 jul 2018 La bahía del Marfíl. Las gentes del mar. Excursión arqueológica. Histórica de emisiones: 01/03/2015

  • 31:57 25 jul 2018 Un paseo por Hispania 2. Pioneros de la arqueología española. Histórica de emisiones: 22/02/2015

  • Arte rupestre neolítico

    Arte rupestre neolítico

    30:02 24 jul 2018

    30:02 24 jul 2018 Arte rupestre neolítico. Pioneros de la arqueología española. Histórica de emisiones: 01/02/2015

  • 30:54 23 jul 2018 Un paseo por Hispania I. Pioneros de la arqueología española. Histórico de emisiones: 25/01/2015

  • 29:53 23 jul 2018 Señoras, guerreros y buscadores (II). ( El argar). Cártama. Histórica de emisiones: 11/01/2015

  • 26:38 20 jul 2018 Señoras, guerreros y buscadores (1ª parte) (El argar). Cártama. Histórico de emisiones: 04/01/2015

  • 28:17 19 jul 2018 Especial Museo Arqueológico Nacional (1ª parte). Histórico de emisiones: 28/12/2014

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