La serie narra en un "cuento real" la vida y las ilusiones de Ana, una joven showgirl en un club de striptease, que sueña con triunfar en el mundo del espectáculo. Ana pasó su infancia en un orfanato y su anhelo más íntimo es formar una familia. Tiene un novio, Tony, que parece quererla pero que es un caradura bastante inútil.

Por una casualidad, cae en casa de Fernando, un banquero viudo y con siete hijos, donde la confunden con la nueva niñera. A Ana le gusta la idea y decide quedarse con el puesto. La nueva niñera llenará de vida e ilusión el silencio de esta familia numerosa, aunque por las noches continuará trabajando en el show, manteniendo en secreto una doble vida.

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No recomendado para menores de 7 años Ana y los siete - Episodio 91 - La esperada boda (II) - ver vídeo
Transcripción completa

¿Qué es lo que baila Ana?

Que hasta los muertos le tienen ganas.

¿Qué es lo que baila Ana?

Que todo el mundo se pide un turno.

El Papa se lo consulta...

...al Dalái-lama. ¿Qué es lo que baila Ana?

El reportero de "El Mundo" al del "Semana".

¿Qué es lo que baila Ana?

Y el pijo del cochecito cupé...

...a los que ligan a pie.

¡Por la cara! ¿Qué es lo que baila Ana?

Ana.

La hemos perdido.

-No. -¿Para siempre?

-Para siempre no.

Que no.

Ya veréis como vuelve.

-A lo mejor la encontramos en el aeropuerto.

Lo mejor será regresar a casa.

-Papá está en prisión. -El abuelo fue a por él.

-Haremos un plan para sacarle, por si el abuelo falla.

-¿Ana volverá? -Haced caso a Bruno. Vamos a casa.

Ya hemos llegado, cariño. Vamos a dejar esto aquí...

"Sres. pasajeros, hasta que desembarquen,...

...deben apagar los teléfonos móviles. Gracias".

En el avión.

Así, amor. Muy bien. -¿Necesita algo para el bebé?

No, gracias.

Pero ¡qué niño más mono!

¿Vas a ir a ver a tu papá?

No tiene papá.

Perdón. Lo siento.

Abróchense los cinturones, vamos a despegar.

Sí, gracias.

Qué plastas.

Hazme un favor, colega.

Pregunta al madero dónde está el baño.

Pregúntaselo tú. Tú lo preguntas, yo me abro.

Ah, claro.

Ahora se ha quedado solo. Estos favores los pago.

Cualquier marrón que tengas, el Rubio te lo arregla.

Pues no.

¿No? ¡No!

Me cago en...

¡Sr. agente!

¿Qué haces? ¡Agente!

¿Qué?

Aquí mi compi pregunta por el baño.

-Siga hasta el final del pasillo y...

Que no, que no hace falta. Acompáñeme.

¡Pero...! No seas cortado.

¿Se sabe algo? Nada.

Chicos, subid a vuestros cuartos y cambiaos.

La he llamado al móvil, lo tiene desconectado.No insistas.

Si Ana ha cogido un avión,...

...jamás sabrá que don Fernando no fue porque lo detuvieron.

Y ahora, ¿qué?

¿Y yo qué sé?

Timbre

Buenas.

Otro regalo de boda.

Enhorabuena a los novios. Y que sean muy felices. Y...

"El comandante Ruiz y la tripulación les dan...

...la bienvenida a este vuelo transoceánico".

"La duración estimada será de 9 horas".

"El avión está situándose en pista y pronto despegaremos".

"A lo largo del vuelo los iremos informando de su desarrollo".

"Gracias y feliz vuelo".

Toma, cariño.

¿Sabes una cosa?

Ya verás como vamos a ser muy felices.

Así no, cariño.

Así.

Qué mal rollo. -No imaginaba que acabaría así.

-¿Creéis que papá ha hecho algo de lo que le acusan?

-¿Estás loco? ¿Dudas de papá?

-No dudo, pero no sé.

-No es muy normal que le metan en la cárcel porque sí.

-¿Creéis que papá ha hecho algo de lo que le acusan?

¿De verdad?

-No.

-Qué va, no.

-Claro. Necesita que estemos a su lado.

Debe saber que todos confiamos en él.

Todos.

-Hola.

-Hola. -¿De qué hablabais?

-De nada.

-¿Creéis que soy tonta?

-Sé de qué habláis.

-¿Sí? -De por qué papá está en la cárcel.

¿Es eso?

-Sí. Y ahora cállate.

-Papá no ha hecho nada malo, ¿a que no?

-No, claro que no.

Todos estamos seguros.

Vale, vale, vale.

¿Me siento? Sí, siéntese.

Muy bien. ¡Hombre, Rubio!

Se ha intentado escapar. -Ni mucho menos.

He ido a por tabaco.

-Claro. -¿Usted le ha ayudado?

¡Para nada, hombre!

-Es inocente. Era un favor.

-¿Ha colaborado con él? Lo tiene fatal.

¡No le conozco de nada!

Pero ¿qué hace?

Como para no esposarlos.

-Os lo ganáis a pulso.

-Tenía que intentarlo.

¡Y se van!

¡A puntito! ¡A puntito!

A punto de ser libre y aparece un imbécil y ¡hala!

Mis sueños, liquidados.

Qué pena. Qué mala suerte.

Pero yo estos favores no los olvido.

Míralo por el lado bueno.

Estamos condenados a ser socios.

¿Quieres callarte? Si me callo, me aburro.

No serás de Zamora, ¿no?

Es que hace años un colega robó un coche.

Y nos hicimos un viajecito...

Y el tipo era...

...como tú. ¿No has estado en la cárcel de Zamora?

¿Tengo cara de haber estado?

Pues...

¿Te has enterado?

Lo he oído mientras venía hacia el aeropuerto.

-Lo han detenido.

Ya tenía la presidencia del BBI.

¿Qué ha hecho?

-Estafa, falsificación de documentos...

Señores, perdonen. ¿Pueden repetir lo que han dicho?

-¿El qué?Que han detenido al presidente del BBI.

-Sí, y ha sido el día de su boda.

-¿No jodas?

-Tiene narices. -Pero se ha librado de casarse.

Fernando.

-Fernando Hidalgo. Ese es el pájaro.

-No sé si es peor casarse o ir a la cárcel.

Claro, eso significa...

-Yo creo que ha ido a la cárcel para no casarse.

-"Esperamos autorización para entrar en pista".

¡Detenido!

Nos tenemos que ir.

-Seguro que es un sinvergüenza.

Perdone, Fernando Hidalgo no es un sinvergüenza.

-No se meta en la conversación.

Retire lo que acaba de decir.

Usted qué sabrá, señora.

Señorita. Y retire lo que ha dicho.

-¿Qué dice? -Señora, déjenos en paz.

Es un ladrón, y encima tiene suerte y se libra de la boda.

¿A que le arreo un guantazo?

-Y tiene defensores.

Fernando Hidalgo es una persona maravillosa.

¡Y me quiere!

-Tómese un tranquilizante y déjenos en paz.

-"Entramos en pista".

¡Tienen que parar el avión!

-¡Señora, póngase el cinturón de seguridad!Señorita.

-Póngale un pañuelo...

...en la boca. ¿Que me pongan un pañuelo?

¡Está usted loca!

-¡Estamos a punto de despegar!

-Se ha cargado al comandante.

-Es una terrorista.

¡Usted es el terrorista! ¡Y muy gracioso!

Lo siento, colega.

Ay...

Socio, ahí viene el juez.

Señor juez, soy Fernando Hidalgo.

¿Qué tal?

Tiene que ser una confusión...

-Espere que le toque su turno.

Soy inocente, es un error.

¿Dice que me he equivocado?

No, no.

Espere su turno. Gracias.

-La has cagado.

Tú no sales de aquí. Pero ¿cómo se te ocurre decirle eso?

Yo soy gafe; tú, tonto del culo.

Acompáñenos, señora.

Señorita. -Llévensela.

-Ha puesto en peligro a los pasajeros y a mi persona.

-Terrorista.

Eso no es verdad, yo no he hecho nada.

Se ha liado a bolsazos. -Y a pegar puñetazos.

Pero porque han insultado a Fernando Hidalgo.

Y no me ha dejado tirada en el altar porque me quiere.

-No sabe lo que dice. Está como una cabra.

Me quiere. Nico, papá nos quiere.

-Está para que la encierren. -Llevamos mucho retraso.

-Acompáñenos, señora. Señorita.

Espere, los acompaño encantada.

Siento lo del puñetazo, no iba con usted.

Tiene que bajar.

Que sí, que bajo ahora mismo.

Bueno, señores, que tengan un feliz vuelo.

¡Señora! Papá nos quiere.

-¿Podemos irnos? Sí.

Adiós.

Adiós, señores. Que lo pasen bien.

¡Fernando!

¡Por fin! -¿Qué haces esposado?

-Es mi socio. ¿Es usted su abogado?

-Hablaremos con el juez. -Hable bien de mí.

-Tranquilo.

Es cosa de De la Torre. Soy inocente.-Y yo.

-Nadie lo duda.

-El juez... -¡Cállese!

-¡Yo soy inocente!

-Haré que te suelten ahora mismo. Muy bien.

-Gracias.

¿Y Ana? -¿Ana?

Cree que la has dejado plantada. ¿Dónde está?

Nadie lo sabe, hijo.

Hay que buscarla.

Vamos poco a poco. Lo primero es sacarte de aquí.

Ahora vuelvo. Voy con el abogado.

-Abuelo, no se olvide de mí.

Dios...

Cómo mola tu viejo. Que me saque.

Tenía yo una pibita... ¿Te quieres callar de una vez?

¿Se sabe algo?

Joder.

Menudo marronazo.

¿Cuántos años le caerán al calvo?

¡Eh!

Quería decir don Fernando.

El señor.

No le va a caer nada, porque no ha hecho nada.

Si vuelves a decir algo de esto, te hago picadillo.

Yo ya sé que el señor es inocente, pero, vamos, que...

De inocentes están las cárceles llenas.

Y los hornos están llenos de carne chamuscada.

También.

¡No! Lo que quiero decir...

Lo que quieras decir no le interesa a nadie.

Tal vez mañana, ahora no.

Deberías subir a dar ánimo a los chicos.

¡Ah...! Sí.

Sí. Sube. Voy a subir a dar ánimos a...

Por cierto, ¿has visto a Rafa?

No. Ni tampoco te importa, ¿verdad?

¿Tú qué crees?

Buen trabajo.

-Solo he robado documentos.

-Suficiente para poner en apuros a Hidalgo.

A partir de ahora, no nos volveremos a ver.

Jamás hemos hablado. No nos conocemos de nada.

¿De acuerdo? -Usted no ha existido en mi vida.

-Muy bien.

¿Qué piensas hacer ahora? -Casarme con una millonaria.

-Lo tienes todo resuelto. -La mala suerte me ha abandonado.

Adiós, De la Torre. -Adiós.

Vaya panorama.

-Se supone que iba a ser su día más feliz.

-¡Venga, chicos!

Que todo va a salir bien.

A ver,...

...vuestro viejo saldrá dentro de unos 10 años.

Y la Ana se casará con otro,...

...se olvidará de todo y quizá se entere de lo que pasó...

Y...

Y vuelve...

No.

No. Vamos a...

A ver, el...

Cada mochuelo en su claro y el chocolate...

Vamos a ver...

Tengo un colega en el trullo.

Hablaré con él...

...para que ayude a vuestro viejo.

Hay muchos resbalones. -Fonti, tío...

-Si todo va a salir bien, por favor.

Bueno, eso creo.

-Muy bien, Fonti. Genial.

-¿Alguien tiene hambre?

¿Fernando Hidalgo? -Yo.

¿Qué dices?

-A ver, ¿quién?

-Yo. Yo.

-El juez...

...quiere hablar contigo. Dese prisa.

-Acompáñeme. Muy bien.

-Todo irá bien. Eso espero.

-Venga, que no tengo todo el día.

Que llevo tacones. Cuidado, vengo derrapando.

No pegue a nadie.

Yo no pego si no me provocan, ¿entiende?

-¡Olé! Bien dicho, colega.

-Espere aquí, ya la llamarán.

¡Pero es que no puedo esperar!

Ni yo tampoco.

Siéntese. Tengo que llamar.

¡Que se siente!

Pero no hay derecho. No hay derecho,...

...soy inocente. -Otra con el disco rayado.

Déjeme en paz.

¿Es que no te gusto?

Serás la primera.

Soy de amor a primera vista. Necesito hacer una llamada.

Yo tenía móvil.

Me lo han confiscado.

Llevo un día...

Le robo el coche al comisario, el móvil a un madero...

...y cuando voy a escaparme, me pillan.

Dios mío, pobre Fernando. ¿Fernando?

¿Uno alto y calvo?

Ese es mi socio.

Tú lo flipas. El Fernando que yo digo no te conoce de nada.

¿Es que es un banquero?

Pasa de mí, ¿vale?

Te gusto, reconócelo.

Es que no me lo puedo creer.

¡Por favor! ¡Oiga!

¡El de la toga!

¡Que me saquen de aquí!

¡Que no me mires así!

¿Dónde vas a estar mejor que aquí?

¿Dónde estará Ana? -Pues muy lejos.

-En las islas Galápago, por lo menos.

-¿Dónde están? -En la otra punta.

-¿Por qué se ha ido tan lejos?

-Se sentía muy mal.

-¿Y no va a volver más?

-A papá no le meterán para siempre en la cárcel, ¿no?

-No, pero le podían meter unos días para presumir en el cole.

-Mola. Diremos...

...que papá es un presidiario y no se meterán con nosotros.

-Podremos robar meriendas.

-Y los profesores no nos suspenderán.

Les diremos que...

...cuando salga papá irán a por ellos.

-Sois tontos.

-Somos hijos de presidiarios.

-Cuidadito. -Carne de cañón.

-¿Qué significa? -No lo sé, pero mola.

-Estáis tontos.

Te toca.

Ya era hora. -¿Y a mí?

-A ti te toca el último.

-Suerte, muñeca. Que te den.

-¿Ves como todo se aclara? La verdad resplandece.

-Nos ha dado un margen.

Te deja libre en espera de más información.

No te preocupes. -Hemos pagado la fianza.

Gracias.

Nos vamos a casa.

-No, tiene que firmar un papel para recuperar sus pertenencias.

-Ah, claro.

Ve a hablar con los niños.

¿Seguro?

Sí, yo cogeré un taxi. Como quieras.

-Acompañaré a tu padre. Ahora vuelvo.

-¿Qué tal? Me voy.

¿No jodas? Tú eres banquero. Adiós.

Mientras estabas ahí me he ligado...

...a una piba cañón, pero una piba.

¿Ah, sí?

Casi me mete mano aquí mismo.

Si es que se vuelven locas.

Ya.

Locas.

Hola, Catalina.

¡Rafa! ¿Dónde te habías metido?

He ido a dar una vuelta.

Estaba muy preocupado.

Ay... Tienes un corazón más grande...

Le tengo mucho cariño a esta familia, es normal.

Pero seguro que tú sufres más que nadie.

Bueno, tengo buenas noticias.

¿Ah, sí? Sí. Ha llamado don Nicolás.

Dice que dejan libre al señor.

¿Libre?

¿Te parece raro?

No, es una buena noticia. Sí, ¿verdad?

Por lo visto, el abogado y don Nicolás...

...han conseguido que lo suelten.

Ya están de camino. Es una buena noticia.

Desde luego. Sí.

Don Nicolás le ha dicho a Bruno que quizá es una trampa de...

¿De?

¿Cómo se llama?

¿Quién?

Sí, el Del Castillo...

¡No! ¡De la Torre! De la Torre.

Sí. Ah, vaya...

Pero qué bien que ya se haya solucionado todo.

Sí.

Qué bien.

Señor Hidalgo. Soy yo.

Firme aquí.

Compruebe que esté todo. Sí.

A ver, las llaves, los anillos y la cartera. Muy bien.

Muy bien.

-Socio.

Suerte.

Adiós.

¡Ana! ¡Fernando!

¡Es mi piba! ¡Ana!

¿Qué haces aquí?

Me habían detenido, pero ya se ha solucionado. Pero tú...

Estaba detenida, pero el juez me ha dejado libre.¿Por qué?

En el avión he pegado a unos tíos que te insultaban.

Pensé que no volverías.

Pensé que me habías dejado tirada.

¡Socio! ¡Socio! ¡Socio! ¡Eh, eh!

¡Pero bueno! Pero ¡hombre!

Me has quitado la piba. Pero te perdono.

Y tú... ¡Manda huevos!

Dejarme por este tío.

Es el colmo. Un abrazo, Fernando.

-Samuel Flores.

-¡Samuel! Soy yo.

Venga. Suerte.

Suerte.

¿Y Nico?

Le he dejado con una policía.

Ah. Fernando,...

...tenemos algo pendiente.

Sí. Pero se habrán ido los invitados y...

¿Aún podemos casarnos?

¡Sí!

Tú quieres, ¿no?

No lo sé, pero... ¿Cómo?

¡Vamos!

¡Vamos!

Mi hijo viene muy hundido por lo del banco,...

...lo de Ana y la boda...

Habrá que ser muy delicados con él.

No se preocupe, señor.

Haré todo lo posible para que don Fernando esté tranquilo.

Podría caer en una depresión.

No hay que tentar a la suerte.

Su estado de ánimo está muy mal.

Lo entiendo, señor.

Timbre

Con su permiso.

¡Hola! ¡Ana!

Señor...

¡Ana! Hola.

¿Qué hacéis parados? ¿Y así vestidos?

Que no llegamos a la boda. ¿Estáis locos?

Llama a todos los invitados.

Pero el cura... Dile lo que sea, convéncele.

Ahora mismo, hijo.

Bruno,...

...llame a los del cáterin y a los de la orquesta.

A sus órdenes.

Catalina, vista a los niños.

Ahora mismo. Voy a recoger la cocina.

Qué alegría verlos juntos.

¡Dese prisa! ¡Sí, señor!

¿Y yo? Ponte más guapa...

...si es posible y di que sí a la pregunta.

Señor, sí, señor.

Vamos, vamos.

Bueno, por fin.

Las cosas malas nunca vienen solas.

-¿Y qué quiere decir?

-Pues eso.

-Que papá en la trena y Ana en el Caribe.

-Y a mí seguro que me catean.

Bueno, ¿os vais a quedar ahí parados?

TODOS: "¡Ana!"

Qué ganas tenía de veros.

¿Qué hacéis así vestidos? -¿Cómo tenemos que ir?

Veamos.

Hoy es mi boda.

No entrará en la iglesia nadie que no vaya bien vestido.

-¿Hay boda? Pues claro que hay boda.

"¡Bien!"

Venga, cambiaos.

-¡Bien!

Pensé que no podría estrenar mis zapatos.

Mi vida, vete a poner los zapatos.

¡Vamos!

Venga.

-Sabía que volverías. Cariño, ven aquí.

Estoy tan contenta...

Me alegro un montón.

Ay, ay, ay...

Has tenido una idea genial vendiendo el vestido de novia.

-¿Para qué lo quiero?

Ana me lo dijo muy claro:

"No quiero volver a ver el traje".

"Véndelo, rómpelo..."

-Oye, digo yo...

Es una sugerencia.

Con esa pasta podíamos hacernos un viaje... con Toni.

-La verdad es que nos van a dar una pasta...

Timbre

-Los compradores.

-Nos vamos al Caribe. -¡Al Caribe!

Espera.

Vaya depresión se va a coger papá. -Habrá que mimarlo.

-Estaré siempre con él. -Vaya día. No se me olvidará.

-Ni a mí.

Me he dejado un pastón en el traje.

Me tendré que casar yo para amortizarlo.

Sabía que algo saldría mal.

Tengo un sexto sentido.

¡Vamos, que os dormís en los laureles!

-Creíamos que no te soltarían nunca.

¿Pensabas eso? Bueno...

-Nunca, nunca... Solo 15 añitos en el talego.

Pues ya estoy en casa.

TODOS: "¡Papá!"

Papá.

Y, ahora, vestíos.

-¿Para qué?

Qué mala memoria. -¿Hay boda?

Sí. Venga.

No hay tiempo.

Qué guay.

¿Dónde he metido el traje de novia?

¿Dónde está?

Ay...

No me lo puedo creer.

¿Sabes dónde está?

Lo tiene Sharon.

Es muy bonito. -Es caro para ser de segunda mano.

-No, porque la novia no llegó a casarse.

-Te traerá mala suerte. -Imposible.

-Ya está. Qué bien.

-¿Estás contenta?

Móvil

-¿Sí?

¡Ana! ¿Qué? ¿El traje?

Sí, claro que tengo el traje.

Claro.

Para, cariño. Te llamo en un segundo.

¡Alto!

-¿Qué pasa? -La novia necesita el traje.

-Ya es tarde. -Haberlo pensado antes.

-No va a poder ser.

-¿No entiende? El traje ya es mío.

-Yo le doy su dinero y usted me da mi traje.

-Quiero el traje. -Adiós.

-De adiós nada. ¡El traje!

-¡Ja! -¡Vámonos!

-¡No! Alberto, ayúdame.

-¿Qué hago? -¡Cógelo!

-¡Como me toques, la armo!

-Sharon. -¡Quítaselo!

-¡Señora!

Tiene que ser hoy.

Dentro de una hora.

Ya sé. Sé que le dejamos tirado, pero es un favor personal.

Estamos dispuestos a hacer cualquier cosa.

Esta boda es muy importante.

Sí.

De acuerdo.

Vale.

Vale, en una hora.

Muchas gracias, padre.

Ya está. La chaqueta.

Sí, señor.

Señor, quiero que sepa que estoy muy feliz...

...de que todo se haya arreglado.

Hasta que Ana no diga que sí prefiero no anticipar nada.

Ya no pueden pasar más cosas. Todo irá como la seda.

Eso espero.

Fuera esa lata de aquí.

Es broma.

Vengo a decirte una cosa.

Antes de irte, queremos darte un regalo...

...que hemos hecho entre todos.

Muchas gracias.

Hasta luego.

Me he llevado un susto...

Pensaba que se repetía lo de...

¿Qué tal? El botón, señor.

El del chaqué.

Abrochado.

Vale.

Muy bien.

Mamá.

Huy, qué guapo vas a ir a mi boda. A la boda de mamá.

¡Sharon!

¡Mi traje!

Ya tengo traje.

Pasa.

¿Qué te ha pasado? Nada, que me he tropezado...

...con una puerta. ¿Y ese arañazo?

En la puerta había un gato.

Pero había un gato así.

Venga, Sharon. Menudo susto nos has dado.

¿Qué pasa? Estabas en la otra parte del mundo.

No sabes lo que ha sido.

No llegamos a despegar porque...

...le di un puñetazo al comandante.

¿Qué?

Es una historia muy larga. ¡Venga!

¿Un puñetazo al comandante?

El puñetazo era para uno que insultó a Fernando.

Menos mal que el juez me creyó y me soltó.

¿Te han detenido, cariño?

Sí, venga, que no llegamos.

Te tengo que decir una cosa.

¿Sabes?

Es muy importante que te lo diga.

¿Qué?

Lo siento. No sabes cómo lo siento.

¿Qué? Tú me dijiste...

...que no querías volver a ver el traje, y yo...

Lo... ¿Qué?

Pues que ahora tienes dos.

O más.

No me puedo casar así.

No. No, lo siento.

Lo siento, de verdad, cariño. Es que...

Oye, que yo lo arreglo, ¿vale?

Siéntate aquí.

Te sientas aquí y te relajas.

Me voy a por un vaso de agua.

Relájate.

Venga, así.

Venga, cielo.

Es nuestro regalo de boda.

Muchas gracias, hijos.

A ver.

Qué bonito.

-Tiene dedicatoria.

¿Ah, sí?

"Para nuestro padre, el mejor".

Muchas gracias. -Venga, no podemos llegar tarde.

¡Venga! -Vas a decir que sí, ¿verdad?

-¿Sois tontos? -¿Yo qué sabía?

Un sí muy fuerte.

Daos prisa.

¿Qué le parece? Es precioso.

¡Huy, perdón!

¿Quién eres?

Sharon.

Es precioso.

¿De dónde lo has sacado? No preguntes.

¿Es robado?

No me lo preguntes.

Cenicienta existe.

Voy a ponérmelo.

Date prisa.

Maquíllate.

Sí, con maquillaje no se me nota.

Es...

Es maravilloso.

¿Quién se viene?

-Yo. -Yo.

-¿Quién viene conmigo? -Nosotras, abuelo.

Tengo que subir a por Nico.

-Date prisa, es tarde.

Estás guapísima, guapísima.

¿De verdad? Bueno...

Vamos a ello. Vamos a ello.

Vamos, Nico. Venga.

¡No!

Que no.

No me asustes ahora.

No me muevo de aquí.

¿Cómo?

Quiero saber si Fernando se ha ido. Voy a ver.

No, a ver si ha llegado.

Voy a ello.

Vamos.

Venga.

¡Huy! ¡Huy!

Precisamente venía a por él. Toma.

Qué prisas.

Ay, qué guapa.

¿Te gusta?

Me gustaría casarme con un vestido así.

Te casarás con uno igual.

¿Sí? Qué bien.

Me lo llevo a la iglesia.

Adiós, mi vida. Mamita se va a casar, mi amor.

Adiós.

Hasta ahora.

Está usted perfecto.

Vas muy guapo.

Muchas gracias. -Fernando.

¿Algún problema? Problema no.

Ah.

Ana quiere que la llames cuando llegues a la iglesia.

¿Dónde voy a ir? Con los antecedentes que hay...

No sale hasta que no llegues.

Es lógico. Bruno llamará cuando lleguemos.

Voy a decírselo. Adiós, Sharon.

Ya nos podemos ir.

¿Se da cuenta, Bruno? Cuando vuelva, Ana será mi mujer.

Eso espero, señor.

Quiero decir que así será, seguro.

No hay nada que lo impida. Vamos. Ahí estamos.

¿Qué? Ya se han ido.

Además, Bruno ha dicho que, en cuanto lleguen,...

...nos llaman. Vale.

Ahora sí.

Pues a esperar. Sí.

Esto es.

¿Habrá llegado ya?

Sí, la iglesia está aquí cerquita.

Pero ¿se han ido? ¡Sí!

Por favor, cálmate, Ana.

Saldrá bien. Estoy...

Ya lo sé.

Olé.

Qué bungalow tiene mi socio.

Sirenas

Míralos. Los he despistado a todos.

Claro. El maestro de la fuga.

Para que luego digan que soy gafe.

Pasta pero de verdad. Este tío tiene pasta de verdad.

Hidalgo.

Hidalgo, ¿de qué me suena a mí?

Qué hambre, qué hambre tengo.

Olé, olé.

Hola. -Hola.

-¡Hola!

-¡Hola, Bruno! ¡Hola!

Hola.

-Hola, papá. -Mira qué guapo.

-Papá, de aquí no te mueves.

-No te escaparás. No me moveré.

Ya puede llamar a Ana. Sí.

Hola.

-Hola. Hola.

Móvil

¿Sí?

Vale.

Bruno, muchas gracias, ¿eh?

Vale.

Ya están en la iglesia.

El novio tiene siete guardaespaldas...

...que no le van a dejar moverse.

Esta vez sí.

Sirenas

¿Qué? Son sirenas.

¿Qué te importan las sirenas?

Concéntrate.

Concéntrate en lo que debes.

Esta vez sí.

Esta vez sí.

Venga, vamos. Vamos allá.

Vamos.

Venga.

Vamos.

Me mato. Eso es buena suerte.

¿Sí? Muy buena suerte.

Vamos.

No puedo respirar. No respires.

¿Estará Fernando en la iglesia?

Te he dicho 15 veces que ya han llegado.

Vale.

¿No me pisaré la cola? ¡Que no!

Sirenas

Cuando des el sí, me voy a inflar a llorar.

Contrólate. No voy a poder.

¿Vamos? Vamos allá.

¡Vamos! Vamos, venga.

ALTAVOZ: "Manos arriba, no se muevan".

"¡Manos arriba!"

Disparos

Gritan

¡Ay, Sharon!

¡Ay, ay, ay!

¿Por qué disparan? ¡Se me ha caído el móvil!

¡No puedes salir porque nos matan!

"Sabemos que estás ahí, Rubio".

"No tienes escapatoria".

-¿Quién es el Rubio?

Será un error. Yo voy a salir.

¿Cómo vas a salir? Si antes casi nos matan.

"Entrégate y no tendrás ningún problema".

Me tengo que casar.

-Hacemos una cosa:

yo saco la mano...

...con un pañuelo blanco...

...como que nos rendimos. Pero ¿de qué?

¿Esto no tendrá que ver con lo del puñetazo al comandante?

No.

¿No habrás hecho algo más?

Que no, Sharon. Me han dejado libre.

¿No te habrás escapado?

¿Estás loca? ¿Y qué hace la policía ahí?

No lo sé. Me quiero ir a la iglesia.

Está bien, vale.

Vamos a...

Vamos a sacar el pañuelo. Vale.

Así.

¡Que no es blanco! ¿Quieres que lo pinte?

¡Sharon, me quiero casar!

La cosa es sacar algo, y ya está.

Saco la cola, es blanca. Ni se te ocurra.

¿Habló con Sharon? Sí, señor.

Llamé delante de usted y ya venían. Ya tenían que estar aquí.

¿Dónde está Ana?

No lo sé, papá.

No soportaría lo mismo otra vez. No pasará lo mismo.

Estarán arreglándose o...

Llámelas.

Sí, señor.

Uno, dos y tres.

Quietas.

Gritan

Teléfono

No cojáis el teléfono. -No, no.

Oye, pero ¡si eres tú! ¿De qué le conoces?

-Me conoce, y punto.

Perdona, ¿puedo coger el teléfono? ¡He dicho que no!

En casa no están. Así que están de camino.

Eso espero.

Se habrán entretenido con el maquillaje y el traje.

Estarán a punto de llegar.

Muy bien.

¿Por qué te casas con ese? -Pero ¿cómo lo sabe?

-¿Qué pasa?

-Pues que tiene que casarse. -Pues yo no me entrego nunca.

Y menos con una merluza así.

-Como te dé... -Soy peligroso, ¿eh?

Estoy armado y soy una fiera.

¿Entendido?

-"Te damos 5 minutos para que salgas".

-Ven aquí.

¿Yo?

¡No, el traje!

Cuidado con la cola. Sharon, abre.

Esta vez voy en serio.

¡Soy peligroso!

¡Estoy armado y tengo rehenes! ¿Vale?

-Ya está.

-Hala, jodeos.

Y ahora a esperar.

Negociaré 100 millones y un avión a Brasil.

-¿Qué? Estás chalado.

-Sí. ¿Por qué te casas con ese?

Pues...

Deja a mi amiga libre.

¿Por qué?

Pues porque está embarazada.

-No me pienso ir.

-¿Embarazada? -Sí, pero no me pienso ir.

-Las embarazadas dan mala suerte.

¡Fuera! -No me quiero ir.

Sharon, que te vayas...

Cuchichean

Ya. -Largo.

-Me voy. Un momento.

¡Por favor, no me disparen!

¡Soy un rehén!

Vete de una vez.

Adiós. Adiós.

¡Se ha roto! ¡Vete!

¡Que te den!

-¡Que estoy peligroso!

Me voy a serenar.

Me voy a serenar.

¿En serio te casas con el calvo?

Sí. Si dejas de apuntarme con esa pipa.

Pero si yo sería el marido ideal.

No lo dudo.

Este mundo me ha hecho ser lo que soy, si no...

Joder si no. Si es que yo sería...

...el marido ideal.

Una casa como esta no.

Cinco. Cinco a la vez.

20 chiquillos corriendo por aquí y tú y yo juntos.

¿Me están gastando una broma?

No, hombre. ¿Qué broma?

No me puedo creer que esto pase otra vez.

El matrimonio es sagrado. No se puede tomar a broma.

Si la novia no viene en 5 minutos,...

...suspendo la ceremonia.

Aquí ustedes no vuelven a casarse, si es que se casan.

¡Será posible!

Llame a Sharon.

Sí, señor.

No puede estar pasando.

Oye, papá,...

...¿Ana me quiere?

Supongo. Yo qué sé.

¿Se habrá arrepentido? ¿Qué dices?

Sharon no contesta, señor.

¿Me ocultáis algo?

No te vuelvas paranoico. ¿A qué se refiere?

Que Ana ha decidido dejarme plantado.

Señor... Ana vendrá, ¿verdad?

Sí.

Claro.

Entrégate. Así todo acaba y el juez lo tendrá en cuenta.

No puedo: al escaparme, he pegado a un madero.

Me van a freír.

¿Qué vamos a hacer?Esperar los cien millones y el billete.

Si quieres, vente a Brasil.

Nos casaremos allí.

¿Crees que te pondrán un avión y que te darán 100 millones?

¿No? No.

Haré lo que sea.

¿El qué?

Lo que sea. Te tengo a ti.

Sí, pero...

Pero mira, ¿tú dejarías huérfano a un bebé de ocho meses?

Oh...

No sabía que eras madre.

Sí, de un bebé precioso.

Es muy guapo. Se llama Nico.

¿Nico? Sí, de Nicolás.

Ya.

¿Por qué tendré yo esta suerte? ¿Por qué no secuestraré...

...a alguien importante?

-"Se te acaba el tiempo".

Venga, vamos a entregarnos y a acabar con esto.

Yo soy un tío de principios. Esto no está en mis principios.

Tengo un plan B. Vamos a hacer otra cosa.

¿Qué? Ven conmigo.

Ay, Dios... ¡Madre! Ay, ay, ay...

Un taxi.

Es Sharon. ¡Sharon!

Por fin. ¿Vienes sola?

¿Qué pasa?

-Hemos tenido un problemilla.

¿Ana no quiere casarse?

No. ¿No?

Sí, que no es eso.

-¿Qué pasa? -Pues salíamos...

¡Ana! ¡Ana!

Hola.

Gracias y mucha suerte. Menudo pibón te llevas.

Yo me quedaría, pero me están metiendo prisa.

Sirenas

Quiero una foto de los niños.

¿Qué pasa? Luego te explico.

¿No me lo puedes explicar?

No. ¿No?

Quiero casarme, ¿y tú?

Pues claro. ¿Sí?

Pues venga, métete en la iglesia.

Y me esperáis ahí. Adiós.

¿Y el velo? En la sacristía.

El niño será neurólogo, por los nervios.

Venga.

Buenas tardes.

Estamos aquí reunidos para celebrar el matrimonio de Ana y Fernando.

Unamos...

...a Ana y a Fernando para siempre.

-¿Pasa algo?

Los anillos. ¿Los anillos?

Sí, los anillos. Nunca me has dado los anillos.

¿Se te han olvidado? No se me han olvidado.

No me los has dado.

Los tenía en...

¿Qué?

Un abrazo.

No puede ser.

¿Seguimos?

Me los han robado. ¿Te los han robado?

¿Seguimos o no? Un momentito, padre.

¿Alguien tiene...

...un par de anillos?

Lo siento. Qué vergüenza.

Ya.

Me casaría con el anillo de una lata de cerveza.

Ya.

Aquí tienes. Escoge.

Sí. Gracias.

Este para ti.

Y este para mí. Vale.

Ya, continuemos.

Gracias, hija.

Ana, ¿quieres a Fernando por esposo...

...y prometes serle fiel en las alegrías...

...y en las penas, en la salud...

...y en la enfermedad, y amarle y respetarle...?

¿Qué haces?

No puede ser. AMBOS: "¿Tú?"

La conciencia me está matando.

Y estos me acompañan siempre.

¿Qué pasa? -Me voy a marear.

-Buscadme en urgencias.

-No te puedo hacer esto.

Los anillos.

Te buscaré el mejor abogado.

Más que un socio, eres mi colega.

Gracias, Rubio.

¿Es colega mía o no?

¿No habrá otra sorpresita?

¿Por dónde íbamos?

Pues yo tenía que responder.

Hágame la pregunta, me hace ilusión.

Comienzo. Ana, ¿quieres recibir...

...a Fernando por esposo y prometes serle fiel...

...en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad,...

...y amarle toda la vida? Sí, quiero.

Fernando, ¿quieres recibir a Ana por esposa...

...y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas...

...y amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Sí, quiero. Daos los anillos.

Yo, Ana, prometo amarte y respetarte...

...hasta que la muerte nos separe.

Yo, Fernando, prometo amarte y respetarte toda la vida...

...hasta que la muerte nos separe. Yo os declaro marido y mujer.

Puede besar a la novia.

Ana y los siete - Episodio 91 - La esperada boda (II)

01 sep 2013

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