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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

¡Pero qué alegría, madre!

-Parece que ese ungüento es verdaderamente milagroso.

Como caído del cielo. Y eso que estábamos...

...todos muy escépticos, sobre todo yo.

-Para que veáis. A veces en la vida pasan cosas...

...tal y como uno soñaba. Sí.

-No nos marcha muy allá. -No digas eso, Sito.

Ya verás qué bien te va de casao. -COn lo del débito conyugal.

-Y la compañía y la convivencia y compartir todo con la mujer.

-Al principio te cuidan un puñao. Luego es otra historia.

-Si han ido detrás de su amigo no es porque sea una buena persona.

Si han ido detrás suyo es que tienen claros indicios...

...de que es un rojo. -Pues no lo es, en absoluto.

(RÍE) A usted no se lo va a contar.

-¿Quieres recibir a Inés como esposa,...

...amarla y respetarla durante todos los días de tu vida?

-Sí... quiero.

-Sólo me gustaría que me confirmasen si está aquí.

-No le puedo decir nada. Y márchese, si no quiere meterse...

...en problemas. -Sí, claro.

-Podrías pedirme perdón por la nochecita...

...que me estás dando. -Eso es lo que quiero,...

...pero no de rodillas. No puedo, Inés.

-No quiero que te pongas de rodillas.

Quiero que admitas que, con tu actitud infantil...

...e inapropiada has destrozado la noche más bonita y romántica...

...de nuestras vidas. -Marcos ha desaparecido.

Después de todo el día buscándolo, no conseguimos averiguar nada.

-¿Cómo que ha desaparecido? Me extrañó no verle...

...en todo el día por aquí. Pensaba que estaría en su casa...

...dándole a la tecla. -Suponemos que ha sido la Policía.

Su casa estaba muy revuelta y...

Parece como si se le hubiera tragado la tierra.

-No me digas. Venga, márchate.

No le hagas esperar más. Bueno... la suerte está echada.

Verás como todo sale bien. Exagerada, que eres una exagerada.

-¡Ay!

¡Mamá! -¡Ay, me duele!

El dolor... No pasa nada.

-No puedo soportarlo. Ya está, madre, no pasa nada.

-¡Ah! ¡Madre!

-Han dado un aviso por radio.

Han encontrado el cuerpo sin vida de un joven en un descampado.

No sé... quizá pueda ser su amigo.

-Tengo una plaza en el hospital clínico para cuándo ella quiera.

No os preocupéis por el dinero. Parte del tratamiento es gratuito.

Del resto me encargo yo. Ernesto...

No sé qué decirte.

Tu apoyo es muy importante para esta familia.

-No, no es Marcos. Esa marca, tatuaje...

...o lo que sea, eso... Marcos no tenía nada en el cuello.

-Es verdad. -Yo soy la que rabia de dolor.

Y, por desgracia, no me hace falta ningún médico...

...para saber cómo va a acabar todo esto.

Y sólo te pido una cosa, sólo una cosa.

Cuando eso pase, quiero estar en mi casa.

¿Te parece mucho pedir? ¿Eh?

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...en vencedores y vencidos.

Hubo que aprender a ganar y a perder...

...a fuerza de amor y coraje.

Días de un ayer, marcado para ser...

...vivido sin equipaje.

Amar en tiempos revueltos...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-Qué alivio saber que el muerto del depósito no era Marcos.

-Pues sí, y menos mal que Marce nos llamó en cuanto le ha visto.

Si tenemos que esperarle... Qué angustia.

-Y a saber quién será ese pobre desgraciado que tienen allí metido.

Qué triste es morir solo y verse allí tirado en esas mesas.

Esperando que alguien venga a buscarte.

Todo lleno de sangre y jirones. -¿Qué es lo que hace con la escoba?

-¿Qué voy a hacer? Barrer la puerta.

La entrada es fundamental para la buena imagen...

...de los clientes. La dejaré como los chorros del oro.

-¿Como los chorros del oro? Como los chorros del oro...

...la dejo yo todos los días. Soy la encargada de barrerla.

-Bueno... ¿Y qué pasa si la barro yo hoy?

-¿Ha venido Marcelino? -Pues no, no ha llegado todavía.

-Es que el depósito de cadáveres está en los Carabancheles.

Date cuenta los tranvías que tienen que coger para venir luego aquí.

-Claro. Menos mal que el muerto no era Marcos.

¿Dónde se habrá metido? No es normal que desaparezca así.

-Pues no, no. Muy normal no es. Déjeme, que ya termino yo con esto.

-Mira, niña, esto lo termino yo y sanseacabó.

-Que no, siempre la barro yo y sé muy bien cómo hay que hacerlo.

-Ni que fuera un misterio barrer un trozo de acera.

-Pues sí, tiene su misterio. -Lo que hay que ver.

-Llevo 20 años barriéndola y no sabía que tuviera misterio.

-¿Ustedes no se tienen que ir a preparar los boquerones?

-Ya están preparados. Y esto lo termino yo... ¡porque sí!

-Aquí nos estamos volviendo todos locos.

¿Es necesario discutir para ver quién barre?

(AMBAS) ¡No estamos discutiendo! -Menos mal, porque el día...

...que discutáis, se os abrirán las carnes.

-Tiene razón. Barra usted lo que le dé la gana.

A ver si es verdad que lo deja como los chorros del oro.

-Oh...

-Hola, qué casualidad. -Manolita...

Pero ¿qué haces por aquí? (RÍE)

(LLORA)

Hola.

Pero, cariño...

Mira, estas son las medicinas. Te hemos traído dos de cada.

Ernesto ha sido muy generoso y ha querido comprar dos.

Gracias, Ernesto.

Carlota...

Madre no quiere ir al hospital.

Es que no tiene alternativa. El médico lo ha dicho.

Sí, ya le explicado que el médico ha dicho que es lo mejor para ella.

Pero, aún así, no he podido convencerla.

Bueno, pues habrá que insistir. Carlota...

Madre sabe que lo que tiene va a acabar con ella.

Lo intuye.

Dice que... que se quiere morir en su casa.

No me lo ha dicho así, pero lo he entendido.

-Hay que convencerla, Elisa.

No, Ernesto.

-Creo que, si yo se lo dijera, tal vez podría convencerla.

No, Ernesto. -Seguro que es más fácil...

...con alguien que no es de la familia.

De verdad, dejadme intentarlo. No.

Debemos respetar su voluntad. No, Elisa.

Ya has oído al médico. Tiene que ir al hospital.

Allí estará mejor tratada y sufrirá menos.

Se lo he dicho, Carlota.

Y, aún así, se quiere quedar en su casa.

Nosotros no sabemos lo que pasa por la cabeza de alguien...

...que sabe que se va a morir.

Madre sabe... que si va al hospital...

...le darían remedios...

...que aliviarían su dolor.

Y, aún así, se quiere quedar en casa... con su familia.

Yo no sé si allí la cuidarían mejor, pero...

Pero va a sufrir más, Carlota.

Si tú lo ves así...

Me duele el alma, Carlota, me duele...

Pero...

Creo que... el tiempo que le queda...

...deberíamos intentar que lo pasara lo mejor posible.

Que sea muy feliz. Muy feliz...

Hasta el último segundo de su vida.

-Os entiendo perfectamente, Elisa.

Y ya sabes que me tienes para lo que quieras.

Gracias, Ernesto.

No sabes lo importante que es tu apoyo para nosotros.

Por cierto...

¿Sabes... sabes algo de Marcos?

-No, no, la verdad es que no sé nada.

Está claro que no quiere verme. -No, no creo que sea eso.

¿No lo crees? Entonces, ¿qué crees?

¿Eh? Estábamos tan emocionados...

O, al menos, yo lo estaba. Y, de repente, desaparece.

Has dicho hace un momento que si le hubiese pasado algo...

...lo hubiésemos sabido. ¿Entonces?

-Sí, esas cosas se saben, pero...

Está claro que... lo nuestro no le importa lo más mínimo.

-No, no creo que sea eso, Elisa. Seguro que... está liado...

...con algún artículo de Pavón, ofuscado en casa trabajando.

Y... volverá en un par de días y te lo explicará todo. Seguro.

Si tú lo dices...

-Tú misma lo vas a poder comprobar.

(SUSPIRA)

(RÍE) -¿Qué te ha parecido la reunión?

-Huy... fabulosa, ideal, entretenidísima.

Se ha hablado de temas muy interesantes.

-Sí. -Y me parece muy bien...

...que las chachas entren en el recreo para darles...

...el bocadillo a las niñas. -Sí. Mira, nos reunimos los martes.

Y hablamos de las cosas que nos preocupan.

Hoy ha sido de las chachas, pero otros días,...

...hablamos de cosas más importantes.

Te voy a poner un ejemplo.

¿A ti qué te parece llevar un vestido...

...que sea del mismo color que la casulla del cura?

-Pues... no, no me parece... bien.

-No. -Por cierto, pecado no es, ¿no?

-¿Pecado? No, mujer. ¿Cómo va a ser pecado?

Pero es de poco estilo. -Sí, sí.

-Tendrías que ver a algunas cómo lo defendían.

Decían: "Qué elegante". -No, no... elegante, sí que no.

-No. Oye, yo lo que sí quería que supieras es te estoy...

...muy agradecida por haberme invitado a la reunión.

-Mujer, es que ha sido una suerte encontrarnos esta mañana.

Además, has estado a la altura de las circunstancias.

Se ve que eres de las nuestras. Eso enseguida se nota.

La que tiene claro... -Muchísimas gracias.

Y muchísimas gracias también por invitarme a la excursión.

-Bueno, es que ni te imaginas. Ya verás cómo lo pasamos.

Te cuento, mira. Las criadas se quedan cuidando de las niñas,...

...que no paran de correr, esas cosas que hacen.

Y nosotras... oye, pues a lo nuestro.

Que también tenemos derecho a distraernos, ¿no?

-Claro, claro, claro, como tiene que ser.

-Por cierto, por lo de tu hija no te preocupes,...

...que va a entrar en el colegio. -Ay...

-Cuentas con mi aval. -Ay...

-Que no es el de doña Dolores, pero no es moco de pavo.

-¿Doña Dolores? -Sí, mujer, doña Dolores.

Es como la jefa de todas nosotras. Mira, tiene tres hijas estudiando.

Y es antigua alumna del colegio.

Y su padre puso mucho dinero para que lo construyeran.

-Ya... -Mujer, no te preocupes.

La vas a encantar. Ya verás cuando se entere...

...que has accedido a tener en tu casa la urna de la madre...

...fundadora. Ella es muy devota. Bueno, la tienes ganada.

-Yo siempre le pongo flores frescas todos los días...

...a la santa y, además, siempre hay velas en su honor.

El honor de la santa. -Muy bien, haces muy bien.

Dicen que es muy milagrera. (TOSEN)

-Muy buenas, Manolita, ¿qué te cuentas?

-¿Qué tan tu suegra? -Bien, bien, todo muy bien.

Bueno, hasta otro día.

Adiós.

Adiós. (AMBAS) Hala, con Dios.

-No las conozco de nada. Siempre que paso por aquí...

...me saludan y yo, por educación, las correspondo.

Pero no sé ni quién son. -Oh.

Oye, por cierto, Manolita, ¿por qué no entramos aquí...

...a tomar algo. Un vaso de agua aunque sea.

Es que tengo un sofoco... Venimos andando, hablando y, claro...

Ya sé que no está bien que dos mujeres entren solas en un bar.

Pero es que no puedo más. -No, no, no, no, no. Ahí, no.

Yo conozco muy bien este barrio y este es un de... de obrerotes,...

...de gente sin categoría. -No, no... ahí, no.

De verdad. Un poco más adelante...

...hay una cafetería muy elegante. Allí sí merece la pena ir.

Vamos. -Pues venga, vamos a la cafetería.

POr cierto, por cierto, no te lo había dicho.

Pero es que, como eres la nueva del grupo, tienes que llevar...

...todos los bocadillos para la excursión.

-No hay ningún problema. ¿Cuántos tengo que llevar?

-No sé, pero las niñas y nosotras somos de mucho comer.

-De mucho comer. -Que sean de tortilla de patatas...

...sobre todo. Es que nos encanta.

-Tortilla... Tortilla, no hay ningún problema.

De tortilla. Se lo digo a mi criada y hará los que hagan falta.

-Qué tonto eres. -¿Por qué no has puesto...

...los vasos en pirámide como te gusta ahora...

...que no está Manolita? -Porque me los ha vuelto a quitar.

-¡Vaya, mira quién aparece! Doña Manolita,...

...la reina de la limpieza.

Barredora experta que no permite que nadie ocupe su puesto.

Pero que, de repente, le da el siroco y desaparece.

-Es que la mujer que he saludado... es madre de dos niñas...

...del colegio de Santa Polonia, donde quiero llevar a Leonor.

-¿Crees que es motivo para salir como alma que lleva el diablo?

-Era muy importante para mí quedar bien con ellas.

Sin su aval, no me aceptan a la niña en el colegio.

-Sí, pero sigo sin comprender por qué te marchaste de esa manera.

Has salido escondiéndote como si fueras una delincuente.

-Mire, no me voy a andar con rodeos.

No quería que supieran que trabajo aquí.

-¿Cómo? ¿Que les has tenido que decir que no trabajas aquí?

¡Pero bueno! -Pelayo, por favor.

Pues no me quiero arriesgar a que no me acepten.

Es ese colegio toda la gente es de mucha posición.

¿Qué vana pensar si se enteran que trabajamos en un bar?

-En primer lugar, no trabajamos en un bar, somos propietarios.

El Asturiano, a mucha honra.

Pero bueno... ¡Maldita sea mi estampa!

¡Si me está haciendo hablar como un burgués de la CEDA!

-Pelayo, contente. -¡Ni dueños de bar ni na de na!

-Pero vamos a ver, Manolita, hija. ¿Me quieres decir a mí...

...qué hay de deshonra en trabajar en un bar?

-Nada, es un trabajo muy digno, ya lo sé.

Pero a lo mejor ellas no lo entenderían.

Se relacionan con aristócratas, empresarios, militares...

...de graduación... ¿Comprende?

¿Cómo van a aceptar a mi hija en ese colegio...

...se enteran de que su madre es camarera?

-Me parece que últimamente te das demasiadas ínfulas.

María Manuela, escúchame. En esta vida,...

...cada cual tiene su posición. Y la peor desgracia...

...que le puede suceder a uno es no darse cuenta cuál es la suya.

-No, Pelayo, no, yo sé muy bien cuál es mi posición.

Por eso quiero que mis hijas asciendan, que sean más que yo.

-Para eso pones en el recibidor de casa una urna llena de huesos...

...que cuando nos levantamos por las noches nos pega...

..unos sustos de muerte. ¿Qué es lo que pretendes, hija?

¿Hacer creer a la gente que eres algo que no eres?

A saber lo que les habrás contado. -Lo que se me ocurre.

-Lo que se me ocurre, lo que se me ocurre...

Pero ¿hasta cuándo crees que vas a poder mantener el engaño?

-No sé, Pelayo, no sé, lo que pueda.

Lo importante es meter a la niña en el colegio.

-Las mentiras son como las cerezas. Tiras de una, se enredan...

...las demás y, al final, tienes que sacar un montón.

Me parece que te estás equivocando, Manolita.

-Pues a mí me parece muy bien. -¿Cómo?

-Mira, Pelayo, el colegio es fundamental para el futuro...

...de los niños. En cierta manera, les marca el destino.

Conocen a personas con las que entablan amistades.

Y con las que se van a relacionar toda su vida.

Me parece muy bien que Manolita quiera una vida de más categoría...

...para sus hijas... que la suya. -Aunque tenga que engañar...

...a la gente para conseguir eso. ¡Qué bonito!

-Si tiene que hacerlo, bien hecho está.

Los hijos son lo más importante.

-¿Sabéis lo que os digo? Que no tenéis vergüenza...

...ninguna de las dos.

-Pelayo...

Bésame,...

...bésame mucho.

Como si fuera esta noche la última vez.

Bésame,...

...bésame mucho.

Que tengo miedo a perderte,...

...perderte después.

Bésame,...

...bésame mucho.

Como si fuera esta noche la última vez.

Bésame,...

...bésame mucho.

Que tengo miedo a perderte,...

...perderte después.

Quiero tenerte muy cerca,...

...mirarme en tus ojos y estar junto a ti.

Piensa que, tal vez mañana, estaré muy lejos,...

...muy lejos de aquí.

Bésame,...

...bésame mucho.

Como si fuera esta noche la última vez.

Bésame,...

...bésame mucho.

Que tengo miedo a perderte, perderte después.

Que tengo miedo a perderte,...

...perderte después.

Aplausos.

-Es un artista estupendo. A mí me ha gustado mucho.

Inés...

Siento mucho lo que pasó anoche.

Sé muy bien lo que significaba para ti nuestra noche de bodas.

-Pues sí, era muy importante.

¿Tú conoces alguna mujer para la que sea importante...

...su noche de bodas? -Tienes razón.

Para mí también era importante, te lo aseguro.

Pero ya viste que me excedí con la bebida.

Me sentó mal. -Ya, ya lo vi.

Claro que lo vi. -Pero te aseguro que es algo...

...completamente inusual. Que yo apenas bebo, Inés.

Mira, quizá fue por eso.

-¿Y la ceremonia? ¿Qué pasó en la ceremonia, Sito?

-Pasé el peor momento de mi vida.

Tardaste una eternidad en responder.

Y, por un instante, te juro que ibas a decir que no.

-Lo siento, Inés. No tenía nada que ver contigo, de verdad.

De repente, me vinieron un montón de imágenes a la cabeza.

Recuerdos de mi madre. Y de mi familia.

-Ya, si a mí todo eso me parece muy bien.

Pero ¿crees que era el momento oportuno?

Conmigo en el altar...

...y con todo el mundo esperando a que respondieras.

-No, desde luego que no.

-Pero no te preocupes, que, a partir de ahora,...

...las cosas van a cambiar.

-Me ha faltado esto, Manolita, esto para desmayarme.

Porque Fermín se me ha adelantado, el muy listo.

Y, claro, si me caigo yo, a ver quién le recoge a él.

-No será para tanto. -¿Cómo que no será para tanto?

¿Sabes los nervios, la tensión, el miedo de que podía ser...

...el cadáver de Marcos, que luego no o era, menos mal?

-Cuando llega el funcionario tan tranquilo,...

...como el que se toma un chato de vino y levanta la sábana...

Tú no sabes lo que había ahí, Manolita.

-Un... hombre. Un cadáver, vamos.

-Sí, pero tú no te puedes imaginar qué cadáver.

Estaba ahí... el cadáver que... tenía...

Vamos, que no, que no tenía. ¡Si es que no tenía!

-¿Qué no tenía? Me pones nerviosa. -Un ojo, Manuela.

Le faltaba un ojo. -Ay, qué asco...

-Que sí. Se lo habían comido las ratas.

Y el otro estaba lleno de sangre.

Como el pobrecillo estaba en un vertedero,...

...las ratas se habían cebado con él.

-Marcelino, de verdad... -Y eso no es lo peor, Manuela.

Tenía toda esta parte de la cara destrozada, mordida.

Y os labios, aquí abajo.

En carne viva. Qué coño, en carne muerta.

Y la mano izquierda, Manuela... Le faltaban dos deditos.

-¿Te has pasado toda la mañana contándole los dedos?

-Qué va, si lo he visto tres segundos, no podía más.

Pero es que se me ha quedado aquí.

Se me ha quedado en la cabeza y no sale....

...la figura del cadáver. -Se acabó.

Como sigas pensando en el cadáver ese te va a dar un aire.

-En todo el ojo. -Lo que tienes que hacer...

...es entretenerte, pensar en otra cosa.

¿Sabes lo que vas a hacer? -¿Eh?

-A empezar a preparar unos bocadillos...

...que tengo que llevar mañana a una excursión.

-¿A una excursión? -Sí, Marcelino.

No sabes la suerte que hemos tenido.

Cuando salía del bar, me encontré con una de las madres....

...al que queremos llevar a Leonor. Me ha invitado a una reunión.

Y me invitó a una excursión con las madres y las alumnas...

...del colegio. Vamos, que podemos dar casi por hecho...

...que el año que viene la matriculamos...

...en el Santa Polonia. -Ah, pues qué bien, mujer.

Mañana te preparo un bocadillo o dos, si quieres.

-Es que... Marce...

Como soy la nueva, tengo que llevar bocadillos para todas.

-Ah, porque eres la nueva.

Es que estas ricas no son tontas, ¿eh?

Bueno, ¿y cuántos bocadillos hacen falta?

-Pues muchos, Marce, muchos. Y, sobre todo, de...

De tortilla, que son los que más les gustan.

-¿De tortilla? -Ajá.

-¿Tortilla tortilla, con huevos? (ASIENTE)

-¿De dónde los saco? Cuando vaya con la cartilla...

...de racionamiento se reirán. ¿Huevos?

-Pues, Marce, no sé, tendrás que ir a...

Donde tú ya sabes. -Manuela, nos va a costar...

...un ojo de la cara. -No seas rácano.

Está en juego el futuro de tus hijas.

-Por mis hijas, lo que sea. ¿Cuántos bocadillos hago?

-Pues para las madres y para las niñas.

He estado merendando con ellas y no sabes cómo tragan.

Y, Marce... quiero que hagas tú las tortillas,...

...porque a ti te salen riquísimas. -Hombre, es solamente ponerle...

...un poco de cariño. -Y tú, que tienes mucho arte.

-La verdad es que sí. -La que no quiero que los haga...

...es Enriqueta, ¿eh? -¿Por qué no?

-Porque no, porque ella no tiene mano en la cocina.

Para lo que no sirve, no sirve. Vega, vámonos.

-Manolita, se me da bien la tortilla, ¿eh?

-Sí, venga, vamos.

-Si tenemos aquí a los novios, qué honor. Enhorabuena.

Siéntate, Sito.

Queríamos salir a entretenernos.

-Y habéis venido a verme. Muy bien. ¿Qué tal la boda?

-La ceremonia fue preciosa, ¿verdad, Sito?

-Seguro que ibas guapísima. Llevarías un vestido precioso.

-Bueno, eso tendría que decirlo él. -Iba guapísima.

-Bueno, y ya te puedes imaginar. Todos los familiares emocionados.

El banquete fue maravilloso. Y la noche de bodas,...

...extraordinaria. -La noche de bodas...

...es muy importante. -Pues sí.

Fue la noche más bonita de mi vida. -Pues me alegro.

Ya solamente queda celebrarlo, ¿no? Invita la casa.

Perdona, tráenos una botella del mejor champán que tengamos.

Vamos a brindar por la felicidad de estos señores.

-Gracias, Paloma. -Hay más cosas que celebrar, ¿no?

Por tu nueva casa.

Pequeños golpes.

-¿Qué haces? Me vas a romper los cristales.

-He visto luz y digo: "Seguro que está ahí arriba".

-¿Qué se nos ofrece? -Pues darte la bienvenida.

Es tu primera noche en el barrio. -Ay, mi Marcelino. Dame un beso.

No sabes la alegría que me dio verte aquí abajo.

Se me estaba cayendo la casa encima.

-No me extraña. Es enorme. Y aún no conocerás los ruidos.

-Pues sí, se oyen unos ruidos... -Cuanto más grande, más ruidos.

Un grifo que gotea, un suelo que cruje...

Luego ya los conoces y te haces a ellos.

-Pues más vale, porque si no me voy a morir de miedo.

-¿Miedo? ¿Tú? Vamos, hombre. No va a ser Paloma Beltrán...

...de las que se achantan. (RÍE) -Hombre...

-¿Qué hacéis aquí los dos? -Charlando, padre.

-¿En el medio de la plaza? -Es su primera noche en el barrio.

-Entrad en el bar antes de que aparezca don Críspulo,...

...el sereno, y nos metamos en un lío.

-Es verdad. Cuando ve a una mujer de noche se cree que es una...

Una... (RÍE) -Marcelino...

Con los orares que tengo, estoy más que acostumbrada a que me tomen...

...por una cualquiera. ¿Y qué me importa?

¿Y las niñas? -Unas muñequitas.

-Parece que hoy hay poca gente. -Es verdad.

Con las restricciones de luz a la gente no le gusta salir.

-Menos mal que nos dejaron tener un grupo electrógeno.

Ya me contarás qué haríamos con 2 horas de electricidad al día.

-Hay que joderse con la posguerra.

-Oye, ¿qué les ha pasado esta tarde a esos dos que discutían?

-Ah... Pues que uno de ellos les estaba contando...

...a los compañeros de la mesa que ha muerto Largo Caballero...

Que ha muerto Largo Caballero en París.

Y que el gobierno español en el exilio le dio un homenaje.

Y el otro, que estaba sentado en una mesa cerca,...

...al oírlo, se ha puesto en pie y le ha dicho...

...que era un rojo de mierda. El que hablaba...

...de Largo Caballero dice que sólo cuenta lo que ha sucedido.

Y que si no se puede hablar tampoco de esto.

Se han liado, se han liado y, al final, han salido los dos...

...a la calle y no sé si se han pegado una paliza...

...o uno de los dos ha salido corriendo.

-Pobre hombre. Comentaría sólo lo que oyó por Radio Pirenaica.

-Oye, Ramiro, eso del gobierno español en el exilio...

¿Qué es exactamente? Porque, si están en el exilio,...

¿Qué gobiernan? -Nada, Santiago, no gobiernan nada.

Están de acá para allá. Primero estuvieron en México...

...y ahora están en París. -Ya...

-Pero no creas que no sirven para nada.

Están para denunciar al mundo la ilegalidad del régimen...

...que vivimos. Para mantener la esperanza.

Y para recordar que en España hubo un gobierno democrático.

Pero, bueno, no me hagas caso. Esto es política.

Y ya sabes que hablar de estas cosas es peligroso.

Ese hombre ha tenido suerte.

Si llega a haber un policía social en la sala,...

...se lo lleva de patitas a comisaría.

-Claro. Y yo no sabía qué hacer. Como se acababa de ir doña Paloma.

-Es verdad, se ha ido antes, ¿no? -Sí, y también don Pablo.

Parece que su mujer está peor.

-Pobres, acaban de salir del lío de la casa...

...y ya tienen otra cruz encima.

Las desgracias nunca vienen solas, ¿verdad?

-Ajá. Ni que lo digas.

-Buenas noches. -Buenas noches, don Ernesto.

-¿Puedo tomar una última? -Cómo no.

-Póngame... lo de siempre.

-¿Qué sucede, don Ernesto? Le veo preocupado.

-Pues sí. -Si puedo ayudar en algo...

-Don Ernesto... aquí tiene su copa.

-Gracias, pero...

No soy yo el que necesita ayuda.

-Ya sé dónde está mi amigo Marcos.

-Y cuándo doña Engracia se empeñó en que la sisabas en el peso.

¿Te acuerdas? -Vaya que si me acuerdo.

Y ellas se deben acordar. -De eso no me enteré.

-La señora Engracia estaba empeñada en que le ponía menos...

...de lo que marcaba la báscula. Un día me harté...

...y le dije que me devolviera los 3 kg de lentejas.

Se pasaba 300 gramos. -¿Y qué pasó?

-¿Qué va a pasar? Que se los quité.

Le dejé los 3 kg raspaditos, justo lo que quería.

-También me acuerdo del otro tipo de género. A escondidas.

Tenías la trastienda que parecía un almacén.

Cualquier cosa que quisieras, Paloma te la vendía.

Si podías pagarla. -Cada uno salía adelante...

...como podía, Marcelino. -Se pasaba mucha necesidad.

-Anda, ¿y ahora no? Hace 7 años que acabó la guerra...

...y este país nunca ha estado peor.

Nunca hubo tanta miseria. -Reza para que las cosas...

...no empeoren porque nos vamos a quedar más solos y aislados...

...que la una. Cada día se marcha un embajador.

Porque, aquí, no queda nada. Si es que no tenemos nada de nada.

-No hay huevos. -Eso mismo.

-Digo que no hay para hacer tortilla.

-Creí que te referías a los de... -Yo también.

-Bueno, hombre. -¿Se puede saber qué hacéis...

...aquí todavía? -Hola. ¿Qué tal, Enriqueta?

-Hace más de 2 horas que terminó la emisión de Radio Nacional.

Y vosotros sin venir a casa. Y la programación fue un pestiño.

-Estábamos con Paloma brindando. Como ha vuelto al barrio, pues...

-¿Por qué no nos habéis llamado por teléfono?

-Eso, ¿por qué no nos habéis llamado, con lo que nos costó...

...ponerlo en casa? -Si llevamos toda la noche...

...llamándoos. ¿Por qué crees que estamos tan preocupadas?

-No hemos escuchado nada. -Eso es que la línea está mal.

-Más te vale. -Ay, la leche.

-Estábamos muy preocupadas por vosotros.

Dejamos a las niñas con Luisa, avisamos al sereno...

...y hemos venido pitando a ver qué pasaba.

-Es verdad, no se oye nada, no hay línea.

-En este país no funciona nada.

Bueno, ¿brindamos por Paloma, por su regreso?

-No, Marcelino, déjalo. Que, es verdad, se ha hecho tarde.

Muchas gracias, ¿eh? Y hasta prontito.

Adiós, buenas noches. -Adiós, Paloma.

-Adiós, Paloma. -Qué maja es, ¿eh?

-Anda, que... -¿Qué que?

-Vaya dos. -¿Qué dos?

-Aquí te vas a quedar.

Y piensa qué le vas a decir al comisario cuando te interrogue.

-Ya te he dicho todo lo que sabía. -¿Sí?

Pues yo que tú intentaría recordar algo más.

Es un consejo.

-¡Hijos de puta!

¿Cuánto hace que estás aquí?

-Esta madrugada hará dos días. Siempre hacen igual.

Te detienen y te dejan aquí. Olvidado del mundo.

Hasta que ya no puedes más.

Ni avisan a tu familia ni le dicen nada a nadie.

Es el terror por el terror.

Lo hacen para reblandecerte.

Y hacerte hablar en el interrogatorio.

Con eso y con las torturas, te sacan todo.

Lo que has hecho y hasta lo que no has hecho.

Yo lo sé muy bien.

No es la primera vez que me detienen.

¿Te han interrogado ya?

-No.

No me han interrogado.

Simplemente se limitan a traerme agua... y comida.

De vez en cuando.

Por mucho que pregunte, nadie me dice nada.

-¿Por qué está aquí?

-No lo sé.

Por Dios que no lo sé.

Hola. -Hola.

¿Te acuerdas de mí? Vine un día con Marcos...

...y tú me maquillaste. -Sí, ¿Carolina?

Carlota. Soy la hermana de Elisa.

-Me acuerdo de ti. ¿Te pasa algo?

¿Está tu hermano dentro? Necesito hablar con él.

-No, no está. Ha ido a un domicilio a hacer unas fotos.

Ah. Necesitaba verle. ¿Sabes si tardará mucho en volver?

-Es que no te lo puedo decir.

¿Puedo ayudarte yo en algo?

¿Has visto a Marcos últimamente? -No.

Ni yo ni nadie lo ha visto estos últimos días.

Sí, eso ya lo sé. Ernesto nos ha dicho...

...a mi hermana y a mí que estaba trabajando,...

...cubriendo una noticia para un tal Pavón.

-¿Eso os ha dicho?

Sí. Pero a mí me parece que...

Que no es toda la verdad. ¿Tú sabes algo, Sole?

-Es que yo no sé por qué os ha dicho eso Ernesto.

Ni Pavón ni nadie del periódico tienen idea de dónde está Marcos.

Entonces, ¿qué es lo que está pasando, Sole?

-Carlota...

Marcos... ha desaparecido.

¿Así como así? Nadie desaparece de la noche...

...a la mañana sin decirle nada a sus amigos o a su jefe.

Le ha pasado algo malo, ¿es eso lo que quieres decirme?

-Es que no sabemos exactamente lo que pasó.

Sólo que alguien subió a su buhardilla,...

...lo dejó todo patas para arriba y no hemos vuelto...

...a tener noticias de Marcos. ¿Entraron en su casa?

¿Para qué? -Es que no sabemos nada.

Hemos estado como locos buscándolo por todas partes. Se ha esfumado.

¿Habéis llamado a los hospitales? Quizá ha tenido un accidente.

-En todas partes nos han dicho lo mismo: que no han atendido...

...a nadie con ese nombre ni con sus características.

No es posible.

-Pues sí. -Carlota...

¿Qué haces aquí?

He venido a preguntar sobre Marcos.

Ya que tú nos has mentido a mi hermana y a mí.

-Puedo explicártelo. -¿Y tú qué haces aquí?

-¿Dónde está Fermín?

-No está, ha salido. Ya está bien de misterios.

Ernesto, por favor, ¿qué pasa?

-Se dónde se encuentra Marcos. -¿Lo has encontrado?

¿Le has visto? ¿Está bien? -No, no lo he visto.

Pero sé donde se encuentra.

Me temo que no son buenas noticias.

-¿Se puede saber dónde se ha metido tu hijo?

-Anda... ¿Y a mí qué me cuentas? ¿Por qué me lo preguntas?

¿Habías quedado con él en el bar o algo así?

-A primera hora. "En cuanto abra el bar por la mañana,...

...Pelayo". Eso fue lo que me dijo. Me prometió ese vino de moscatel...

...que tanto le gusta a Onofre, el mantequero.

Me pidió un par de botellas para el bautizo de su nieta.

-Espere sentado. Después del cabreo del otro día, igual ni viene.

-¿Cómo me lo iba a tomar al intentar subir el litro...

...de vino una peseta? Así, de pronto, de sopetón.

Ni que tuviera derecho de pernada. -Creo que le dolió que Enriqueta...

...nos diera la razón a nosotros. -Pues claro.

Pero bien que me duelen a mí sus desprecios.

En estos momentos, formo parte de este negocio familiar.

Es lógico que quiera velar por los intereses de mi marido.

Que, además, tiene más razón que un santo.

-¡Olé! El caso es que, de un momento...

...a otro va a venir Onofre a buscar el vino...

...y no se lo puedo entregar.

-A ver, ¿dónde dejo esto? -Vaya, ya era hora, mangas verdes.

Ponlo aquí.

-¿No le vas a dar los buenos días a tu madre?

-Buenos días. -Enrique, hay que mirar p'alante.

-Un momento, Enrique, que aquí falta una botella.

-Es todo lo que había en la bodega.

Este moscatel me lo quitan de las manos.

-Agarrao es, pero mentiroso, no. -Encima de que llegas tarde,...

...no me traes lo que te pido. -Pelayo, no refunfuñe.

Si llego tarde es por culpa del ayuntamiento.

Hoy era el último día para pagar la contribución y no sabe qué cola.

Además, hay un solo funcionario en la ventanilla.

Y va más lento que el caballo del malo.

-Si hicieras como Marcelino, que fue a pagarla ayer...

Todo el mundo sabe que el último día se preparan unas colas...

Hombre precavido vale por dos, Enriquito.

-Marcelino, hijo... que te ha dado un aire.

-Pero ¿qué te pasa, hombre? -La contribución.

-Sí, la contribución. Fuiste a pagarla ayer, ¿no?

-Me cago en la leche. -Se te ha pasado.

-Tampoco es así, Enriqueta. Con todos los problemas...

...de Marcos, para qué le voy a mentir...

-¿A qué esperas? ¿No oyes las colas que hay? Date prisa.

Si llegas tarde, nos la cobran con recargo.

¡Muévete! -Voy cagando leches.

Menos coñas, Enriquito. (RÍE)

-A este hijo tuyo, cualquier día se le olvida la cabeza en casa.

-Y... don Pelayo, ¿cómo era ese refrán?

"Hombre precavido vale por dos".

-Como llegue tarde y le cobren el recargo...

¡Es que lo pateo!

-Todavía no sé de qué le acusan exactamente.

-¿En qué cárcel está? ¿Le has visto? ¿Está bien?

-Seguro que es por las investigaciones...

...del periódico. ¿Lo sabe Pavón?

-Sé que lo tienen en la Dirección General de Seguridad.

No he podido verle porque no admiten visitas.

Tampoco sé de qué le acusan. Sólo sé que tiene algo que ver...

...con... asuntos subversivos o como le llame la Policía.

¿Le han acusado de subversivo? Eso es ridículo.

-Y está en la Dirección General de Seguridad. Allí pasa de todo.

Dicen que la Policía no duda en... hacer cualquier cosa...

...con tal de sacar información. ¿Cualquier cosa?

-Sí, Carlota. Golpes, torturas...

Hay gente que ha entrado allí y no ha vuelto a salir.

¿Crees que a Marcos...? -Creo que eso sólo pasa...

...con los cabecillas o líderes significados.

Sabemos que Marcos no es ninguna de esas dos cosas.

-Pero importa lo que piense la Policía.

Sabía que iba a acabar pagándolo por vociferar en el bar.

Alguien le ha delatado. Hay chivatos debajo de las sábanas.

-No creo que le pase nada. Le harán un par de preguntas...

...y le soltarán. Ojalá tengas razón, Ernesto.

Lo que pasa es que no podemos hacer nada, no se puede ir a verle.

-Necesitará un abogado. -Sólo podemos sentarnos y esperar.

Todavía no han presentado cargos. Siguen interrogándolo.

-¿Esperar? Yo me puedo volver loca.

Tranquila, ya verás como todo sale bien.

-Voy a llamar a Fermín, a intentar localizarlo en la casa...

...donde esté trabajando. -Lo siento, Carlota.

Siento haberte mentido.

-Yo trabajo en una fábrica de componentes eléctricos.

Hacemos enchufes, clavijas, llaves de luz...

Estoy en la cadena de montaje. 10 horas apretando la misma...

...maldita tuerca. Te juro que es para volverse loco.

-Me lo imagino. -¿Y tú, compañero?

¿A qué te dedicas? -Yo soy periodista.

-¿En serio? Hostia, un intelectual.

-No, no te creas, simplemente hago de tapadera...

...para un periodista veterano.

Mi ilusión es... escribir novelas. -A mí me gustan las del Oeste.

-A mí me va otro tipo de literatura.

-Ah, ya te entiendo, ya. El tipo de cosas...

...que están prohibidas, ¿no? -No, no necesariamente.

No escribo sobre política, si es eso a lo que te refieres.

-¿Y qué haces aquí? -Me gustaría saberlo a mí.

-Yo soy del Partido. Conmigo no tienes que andarte...

...con zarandajas. -No, no, en serio.

Yo no me meto en política.

-Antes de la guerra, yo era un sindicalista muy activo.

Todavía organizo alguna asamblea, no te digo lo contrario.

Pero esta vez no he hecho nada, coño. Nada...

-¿Cuántas veces te han traído aquí?

-Pues esta es la tercera.

Pero creo que... Que si salgo,...

...no va a ser la última. A algún compañero...

...que hayan pillado con propaganda o pegando carteles...

..le habrán apretado las tuercas aquí y habrá solado mi nombre.

Cuando sacan la picana... es muy difícil no cantar.

-¿La picana?

-Descargas eléctricas.

-Pero yo no sé nada, yo no tengo nada que decirles.

-¿Y esas octavillas que te pillaron en tu casa?

-No tengo ni idea de cómo llegaron allí.

-Bah, seguro que, como eres periodista, has escrito...

...alguna soflama, como dicen estos cabrones.

-Sólo me dedico a cubrir la crónica de sucesos.

Y a escribir sobre las calles de Madrid.

-No me tienes que contar nada, compañero.

Peor te voy a decir una cosa.

Si sabes algo, estos hijos de puta van a saber cómo sacártelo.

-¿No me digas que te has olvidado de mis bocadillos?

-Es que contribu... -¿Te crees que es fácil...

...que las niñas vayan a un colegio como Dios manda?

¿Sabes la cantidad de familias que quieren que sus hijas...

...vayan a Madres Suplicantes? -Aunque no tengo buena mano...

...con la cocina, los he hecho con todo mi cariño.

-No sé qué decir, Enriqueta. -Gracias, por ejemplo.

-Cállate, calzonazos dominao. -Dile a esa mujer que prepare...

...más bocadillos de tortilla y los llevas en la próxima...

...merienda en su casa. (RÍE NERVIOSAMENTE)

-¿Más bocadillos de tortilla? Pues muy bien.

Yo se lo digo a la criada y no creo que hay ningún problema.

-No quiero montar ninguna escenita, Ramiro.

He venido a hablar con ella y sólo quiero eso: hablar.

No me muevo hasta que me diga que me vaya.

-No haga las cosas más difíciles de lo que son.

Doña Paloma me dio instrucciones muy precisas.

-Si ella me dice que me vaya... Si, mirándome a los ojos,...

...me dice que no me concede unos minutos para hablar,...

...te doy mi palabra de que daré media vuelta...

...y me iré por donde vine. -Diles todo lo que sabes.

(SOLLOZANDO) -Es que yo no sé nada.

-Pero eso no les va a detener.

No van a parar hasta... obtener la información...

...que necesitan. (GIMOTEA) -No.

No... -Los de Policía hacen y deshacen...

..a su antojo, no siguen normas. Un tipo se puede tirar...

...dos semanas en la DGS.

A otros, los trasladan enseguida a la cárcel.

Ahora no te puedo decir qué va a pasar.

-Quiero que averigües todo lo que se sepa sobre Marcos.

Cómo está, si lo van a trasladar... todo.

-Ajá, tendré que ingresar a un par de confidentes.

Ya sabes a lo que me refiero. Marcos no está cubriendo...

...ningún reportaje para Pavón. Te lo dijo para no preocuparte.

¿Entonces?

Elías... ¿Qué?

Marcos está detenido. ¿Qué?

La Policía le tiene arrestado en los calabozos...

...de la Puerta del Sol.

Lo siento, lo siento... -La amabilidad que tuvimos...

...ayer noche y la de ahora no van a volver a repetirse.

Piénsalo bien. Puede que el resto de tu vida...

...dependa de ello.

Amar en tiempos revueltos - T2 - Capítulo 42

09 nov 2006

Sole está angustiadísima ante la falta de noticias de Marcos.  Fermín y Marcelino van a identificar el cadáver aparecido la víspera en el vertedero. Para alivio de los dos hombres, no se trata de Marcos. Angustias empeora. Ernesto visita a Elisa y Carlota y se ofrece a la familia para lo que necesiten. Elisa se desespera, no entiende qué ha podido ocurrir con Marcos, parece que se lo tragado la tierra. Ernesto improvisa una excusa y Carlota se da cuenta de que oculta algo. Manolita se hace pasar por quien no es ante las madres que van a avalarla en el colegio al que intenta llevar a su niña. Le encargan bocadillos para la excursión que se prepara. Marcelino promete ayudarla con las tortillas. Inés y Sito no han empezado con buen pie su matrimonio. Intentan distraerse en La Cueva. Paloma pasa su primera noche en Casa Robles. Se siente sola y abrumada. Finalmente descubrimos que Marcos está detenido, pero no ha sido interrogado todavía.

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