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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Anoche, doña Paloma me regaló unas entradas para el cine.

Oh... -¿Qué película?

No os lo vais a creer. "Los últimos de Filipinas".

-Pero si es el acontecimiento del año.

-Que me tiene unos celos que es que no puede.

-Y, sin embargo, mis nietas te adoran, mujer.

-Ya... pero eso es lo que más rabia me da.

Si me pudiera quedar con ellas una tarde...

Aunque sólo fuera una. A mis anchas. Ya veíamos.

Siempre está dispuesto a ayudar y... es un auténtico caballero.

Y tiene... Ajá.

Muy bien.

A Ernesto.

-Hemos pensado que os vendría bien tener una tarde de relajo.

Una tarde para vosotros dos, que nunca salís juntos.

Y es por lo que hemos pensado en convidaros al cine...

...el viernes por la tarde. -Anda...

-Y os hemos sacado las entradas y todo. Aquí tienes, hijo.

-A ver... -Doña Paloma...

-Qué contento vienes, qué envidia. -Hoy ha sido el último día...

...que he tenido que presentarme en comisaría. Soy libre del todo.

Necesito que cuides de mi hermana durante la tarde.

Que estés muy pendiente de ella para que no sienta de más.

-Lo intentaré, pero... yo sólo tengo ojos para ti.

-Porque el día en que yo falte...

Yo sé que usted puede cuidar de mi hija.

-Nada me gustaría más.

Pero esté tranquila, doña Angustias.

Las puertas de mi corazón siempre estarán abiertas para su hija.

-Estoy segura que esto es un regalo con segundas.

-Y a nosotros qué más nos da si lo hacen por su interés.

Querrán estar a solas para explayarse. Es normal.

-Pero qué simple eres, Marcelino. Tú siempre pensando en lo mismo.

Lo que quiere Enriqueta es quitarnos de en medio...

...para quedarse con las niñas y llevárselas a su terreno.

-Menudo fresco.

-¿Tienes frío? Sí.

Qué caballero. Bueno, así es distinto.

Podemos quedarnos el tiempo que queráis.

-Haberlo dicho antes, Carlota. Gracias.

-Mi abuelo fue una de las personas más buenas y listas que conocí.

Y, francamente, me siento profundamente orgulloso...

...de haber sido su nieto. -De tal palo, tal astilla.

También me han dado información del numerito que montaste...

...cantando... el himno de las hordas comunistas.

-Yo sólo quiero advertirle, conociendo su interés,...

...que sus amigos no tienen nada que hacer.

-Usted no tiene nada que advertirme.

ASí que, ahora, si hace el favor, déjeme solo.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...en vencedores y vencidos.

Hubo que aprender a ganar y a perder...

...a fuerza de amor y coraje.

Días de un ayer, marcado para ser...

...vivido sin equipaje.

Amar en tiempos revueltos...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-Hola.

¿Está solo? -No, está hablando con Margarita.

¿Has quedao con ella? -Sí, me tiene que dejar...

...la máquina de escribir para pasar a limpio unos artículos.

-¿Para lo de la radio? -Sí, es que el tipo ya no quiere...

...que le escriba los artículos a mano, que los pase a máquina...

...para leerlos ante el micrófono. -Es un jeta.

Te explota de mala manera. -Pero le debo un favor.

¿Qué quieres que le haga? -Oye, Marcos,...

...¿averiguaste lo que te pedí? -¿El qué?

-¿Cómo que el qué? No te hagas el loco. Lo de Sole con Natalio.

-Ah, eso... -Sí, eso.

Todavía no me has dicho si has hablado con ella.

Me da la impresión de que me rehúyes.

-No, es tu imaginación. Yo, es que...

-Contéstame. ¿Has hablado con ella?

¿Te ha dicho si están juntos?

-Bueno, pues... No... -O sea, que no están juntos.

Menos mal. -No, que no le he dicho nada aún.

-¿Cómo que no le has dicho nada? ¿Tú le has preguntado?

-Un poco.

-Un poco. ¿Qué es eso de preguntar un poco?

-No le quiero preguntar directamente.

No me quiero meter así en su vida, leñe.

-Para un favor que te pido... -En cuanto tenga un momento,...

..lo haré. Te lo prometo.

-Me preocupa mi hermana. Ese tipejo no me gusta ni un pelo.

No quiero que se aproveche de ella. Sole, aunque no lo parezca...

...es muy inocente. -Ya te he dicho que lo intentaré.

¿De acuerdo? -Pues la ocasión la pintan calva.

-Hola. -Buenos días.

¿Vienes a escribir a máquina? -Sí.

-¿Entramos? -Un momento.

Eh... -¿Qué pasa?

-Es que creo que me he dejado las cuartillas en la buhardilla.

Voy a subir a buscarlas. -Tengo cuartillas de sobra.

-Ya, pero no sé si he cerrado bien la puerta con llave.

Y voy a comprobarlo. -¿No era tan urgente...

...terminar el trabajo? -Sí, pero la puerta,...

...que a veces falla y no cierra bien y temo que roben.

-¿Qué te van a robar a ti, alma de cántaro?

-Mis escritos. -Asó por lo menos los lee alguien.

Ponte a trabajar, que luego tengo que usar yo la máquina.

-¿La tienes que usar? Pues úsala tú y luego la uso yo.

-He dicho luego, después. ¿O hablo en chino mandarino? Venga.

-Marcos, no seas cobarde.

Es tu oportunidad, vamos.

-¿Qué, entras o qué?

Ay... Hoy hemos llegado los primeros, ¿eh?

Bueno...

(TARAREA) -Perdona...

¿Sí? ¿Qué desea? -Te vi cantar el otro día...

...y me gustaste mucho. Gracias por el cumplido.

-He venido especialmente a hacerte una proposición.

Creo que se equivoca de persona. -Me has malinterpretado.

No vengo buscando compañía, sino... (TOSE) A una chica....

...a la que vi cantar y tal vez me interesara...

...para contratar a una revista. Se está burlando de mí, ¿no?

-En absoluto. Mi nombre es Camilo Fontán,...

...empresario de la compañía de variedades Fontán.

¿No has oído hablar de nosotros? Sí, claro, perdone.

-No tiene importancia. Supongo que tu encanto...

...atrae mucho a los hombres. No es mi voluntad.

-No tienes por qué avergonzarte. Un físico como el tuyo...

...y tu talento para la canción, puede llevarte muy lejos.

Ojalá. Pero cantar aquí, en el Morocco, ya me parece mucho.

-¿Y no te interesa ampliar tus horizontes?

Bueno... depende. -Dentro de poco, mi compañía...

...estrenará un nuevo espectáculo en el teatro María Cristina.

Pensé que tal vez te interesara formar parte del elenco.

(RÍE) ¿De revista? -Sí, pero no actuarías de vedette.

¿Y qué tendría que hacer? ¿Cantar en el coro ligera de ropa?

-No, tampoco. Necesito una chica que cante en los entreactos.

A telón bajado. Para entretener al público...

...mientras se cambian los decorados.

¿Y qué tipo de canción sería? -Española, por supuesto.

¿Te parece bien? Me encanta.

Maravilloso. -Entonces, ¿te interesa?

Si usted cree que estoy a la altura?

-Por eso estoy aquí. Eres perfecta.

Y, por supuesto, te pagaríamos como corresponde.

Gracias. -Aunque la decisión final...

...es del maestro que dirige el espectáculo.

Es un gran músico, y muy amable.

¿Estás dispuesta a hacer una prueba cantando para él?

Claro. ¿Cuándo y dónde? -Mañana a las 8 en el teatro.

¿Te parece bien? Sí.

-Bien, hasta mañana entonces. Por cierto...

¿Estás casada? No.

-No olvides llevar la autorización del cabeza de familia.

¿Que tengo que llevar la autorización de mi padre?

-Es lo que dice la ley. Sobre todo, en tu caso.

Porque, me imagino que eres menor de edad.

Sí. -¿Supone algún problema para ti?

Me refiero a la autorización. No, no, no, no.

Estaré allí a las 8. -Muy bien. Hasta mañana entonces.

Hasta mañana.

-¡Si la niña quiere la muñeca, que hubiera nacido en otra familia!

¿Tengo razón o no tengo razón, Genaro?

Pero di algo, hombre, por Dios, dime algo.

-Ay, Marcelino, siempre de morros con Manolita.

Con lo que os queréis. -Ya, pero es que me saca...

...de mis casillas. -Bah, ya será para menos.

-¿Para menos? A Leonor le quiere comprar por su cumpleaños...

...una muñeca que anuncian en la radio que está de moda.

-Es muy mona, le gusta a todas las niñas.

-Claro, pero sólo se lo pueden permitir las niñas de familia bien.

-Claro, tú no puedes hacer un esfuerzo por agradar a tu hija.

-Pues no, Paloma, la verdad es que no.

Y la niña no ha dicho ni mu. A Manolita se le ha metido...

...en la cabeza que Leonor tiene que ser como las niñas del parque.

-Qué exagerada Manolita. -Desde luego.

A nuestras niñas no hay que comprarles lo que anuncian...

...en la radio. No sólo es el juguete, Paloma.

Luego vienen los complementos. (RÍE)

-Baberitos, patuquitos... tiene más gastos que un concejal.

Eso tampoco puede ser. -En eso tienes razón.

Pero a los gritos tampoco te vas a poner de acuerdo con Manolita.

-Ni a los gritos, ni si no grito... Ni por señales de humo.

Se le ha metido en la cabeza que las niñas suban de escala...

...social. Como si la vida que les doy no fuera suficiente.

-Que todo problema fuera eso. -Si quería ser rica,...

...que se hubiera casado con Sito. Con la venta de la casa...

...se compra la juguetería. -¿Qué casa?

¿No te has enterado? Está en venta la casa de los Robles.

-Ah. -Seguro que la Manolita...

...intenta comprarla. Hay que joderse...

-¿Así que la vende... después de tanto tiempo?

-Sí. Desde que se ha muerto doña Loreto,...

...Sito no quiere vivir más ahí. Es normal.

Le trae tantos recuerdos... -Sí.

Serán los recuerdos.

-¡Arriba España! El camarada Consuegra,...

...le presenta sus respetos. Su esposa me ha dicho...

...quién es su hermano. y quería presentarle sus respetos.

-Mi esposa. -Sí, cariño.

Es un amigo de un amigo que se ha ofrecido muy galante...

...a acompañarme hasta la puerta. Quería entrar,...

...por si había alguien. -Ah.

Muchas gracias, camarada Consuegra.

Y ahora usted se va a marchar de aquí a paso ligero...

...si no quiere que me encargue de que mi hermano...

...le meta un paquete por molestar a esposas decentes.

-No he hecho nada... -¡Fuera de mi vista!

-A sus órdenes.

-Mire el valiente. Muchas gracias, don Fabián.

Y perdone, no sabía cómo quitármelo de encima.

-De nada, mujer. -Paloma, ¿no me escuchas?

-Ajá, perfectamente. -Cualquiera diría que tienes...

...la cabeza en los cerros de Úbeda.

-Mi cabeza no se ha movido de aquí ni un instante.

-Pues eso es todo. Como verá, la casa está en perfecto estado.

-Bueno, eso es mucho decir. Por lo general,...

...estas casas antiguas siempre reservan algunas sorpresas.

-Le aseguro que no es el caso. -No tiene que disimular conmigo.

He comprado, reformado y revendido docenas por toda la capital.

Y las cosas nunca son lo que parecen.

Este suelo, por ejemplo. -¿Qué le ocurre?

-Le apuesto cualquier cosa a que más de 20 losetas se mueven.

Por no citar algunas que hay partidas.

-No, aquí no se mueve ninguna. -¿No?

-¿Qué hace? -Demostrárselo.

-Quiere dejar la loseta, la va a romper.

-Esta no, pero si sigo intentándolo encuentro alguna.

-Si no le interesa, no tiene más que marcharse.

-No le he dicho que no me interese. Pero el precio es muy alto.

Está decorado con tan mal gusto que tendré que renovarlo todo.

-Me está empezando a ofender, caballero.

-No hay por qué ofenderse.

Esto es un negocio: usted vende y yo compro.

Hay que mirarle el diente al caballo antes de decidirse.

Mire, mire... está todo despegado. -Pero ¿quiere dejar de tirar?

-Sale solo. -¡Bueno, ya está bien!

-Qué mal gusto. ¿A quién se le ocurrió decorar...

...ocurrió decorar la casa con estos colores tan anticuados?

-A mi madre. Así que no le consiento ni un comentario más.

-Si se pone así, no vamos a hacer negocios.

-En efecto. No pienso vender el piso...

...de mi familia a alguien tan desconsiderado.

-¿Piensa que soy desconsiderado? -Cosas peores.

Pero que no le voy a mencionar.

Así que, si no le importa, márchese.

-Subo mi oferta. 20 000 pesetas más.

-Como usted dijo, hay más pisos en venta.

Buenas tardes. Ya sabe dónde está la puerta.

Le conozco, Rosario. No me va a dejar.

-Pues sería una pena. Según me cuentas,...

...puede ser una oportunidad de las que se presentan una vez.

Sí. La verdad es que me ha parecido un hombre muy serio.

Estaba muy interesado en mí. No sé para qué le he dicho...

...que voy a ir a la prueba. Voy a quedar fatal.

-Habla con tu padre. ¿Para qué?

Si no me va a dejar. -Si no se lo preguntas,...

...te quedarás con la duda. Rosario, piensa.

Le conoces. Y sabes lo que dicen de las artistas de variedades.

Si ni me quiere dejar cantar en aquí, donde me puede controlar.

-Ya, pero necesitáis el dinero más que nunca.

Si lo del desahucio no se termina de arreglar, Dios no lo quiera,...

...tendréis que mudaros. Y, tal como están los precios,...

...no os vendría nada mal ese trabajo.

A él le preocupa más lo que piensen de que su hija trabaje...

...en una revista. Eso sin hablar de lo que piensa...

...de las artistas de teatro. Mi madre y todo el mundo, Rosario.

-Tampoco es para tanto. Es la verdad.

Si con sólo trabajar aquí vendiendo tabaco muchos hombres se piensan...

...que estás dispuesta a irte con ellos por dinero.

¿Qué pensarían de mí si trabajase en un teatro?

-Vamos a ver, eso depende exclusivamente de ti.

Si te haces respetar, sólo pensarán que eres una gran artista.

Y yo sé que lo eres, mi niña. Gracias.

Pero luego está la responsabilidad. No es lo mismo cantar aquí,...

...que es como cantar en casa, que ante un montón de gente...

...que no conozco de nada. -Tú puedes con eso...

...y con todo lo que te echen. Hazme caso, habla con tu padre.

No hay nada que hacer. -Vamos a ver...

El no ya lo tienes, ¿no? Sí, claro.

Entonces,...

...¿por qué no le echas al asunto un poco de picardía?

Deja que sea él quien te anime a presentarte a la prueba.

¿Cómo? -Muy fácil.

Diciéndole que has renunciado. La otra vez funcionó, ¿te acuerdas?

Fue diferente. -Tu padre sigue siendo el mismo.

Intenta convencerle de que no te conviene.

ÉL, por llevarte la contraria, seguro que no sólo acepta,...

...sino que trata de convencerte para que te presentes.

Qué complicados que son los hombres.

-No lo sabes tú bien. Por eso hay que presentárselo...

...todo en bandeja. Bueno, por intentarlo no pierdo...

....nada, ¿no? -Es un esmirriado.

-Hola, estoy buscando a uno de vuestros amigos.

Uno moreno, así de alto. -No sé.

-Ya. Sito...

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Qué haces aquí? -Para ver si encontraba...

...a un chaval que merodea por la iglesia. No hay suerte.

Me quedaré de guardia. Invítame a un vino.

Ya sabes que los curas no tenemos dinero.

-Bueno. -¿Qué tal llevas...

...los preparativos de la boda? -Pues bien, aunque he tenido...

...que hacerle unas concesiones a Inés.

-¿Y eso? -Pues nada, que...

...como le dije que celebráramos una boda íntima,...

...con pocos invitados, se ha empeñado que publiquemos...

...una reseña en los ecos de sociedad del "ABC".

Para que se entere todo el mundo. -Pero eso no es ninguna desgracia.

Para que una relación funcione... -Trae un par de chatitos de vino.

-Para que funcione, tiene que ceder un poco cada uno.

-Sí, supongo que sí. -Y ser generoso, fiel y sincero.

-¿Sincero hasta qué punto? -Con todas sus consecuencias.

En una relación no puede haber secretos ocultos.

-Pues tengo algún secreto que no le he contado a Inés.

Me refiero a que no le he dicho que... que he dejado los estudios.

-¿Los has dejado? Pero ¿por qué? Si te iban muy bien.

-Porque no podía. Entre la fábrica y la muerte...

...de mi madre, no podía. Se lo tenía que haber dicho,...

...pero no encontré el momento. Y con lo de vender el piso,...

...estoy liado. Hasta la coronilla. -¿No encuentras comprados?

-Hay mucha gente interesada, pero es que no acaban de decidirse.

-Entonces, ¿cuál es el problema?

Que me cuesta mucho enseñarla. Se me remueven todos los recuerdos.

Y esa gente que mete las narices en todos los rincones de la casa.

Es horrible. -Entiendo cómo te sientes.

Pero tranquilo, pronto pasará el mal trago.

-Estoy deseando venderla.

Quitarme los recuerdos amargos de la cabeza.

-Paciencia, Sito, todo se andará.

-Eso espero, Ángel. Eso espero.

-¿Dónde está la eñe? Al ladito de la ele.

-Al ladito... Al ladito de la ele. ¿Dónde está la ele?

¡A esta máquina le faltan letras! (RÍE) -A ver...

Déjame a mí. Aquí. Ay, qué poca paciencia, Dios mío.

-La que Dios me ha dado. -Los hombres no veis...

...lo que tenéis delante de las narices.

-Según tú, es un problema de género.

-Más bien. Como sigas así, vas a tardar más en terminar...

...que Galdós en terminar los "Episodios nacionales".

-Sole, soy un escritor, no un mecanógrafo.

-¿De qué va el artículo?

-De la calle Válgame Dios.

Al parecer, fue lo que dijo una mujer justo antes de ser...

...asesinada en esa misma calle, por eso tiene ese nombre.

-Qué interesante...

Seguro que lo escribes de un modo muy novelesco.

-Hago lo que puedo.

Bueno, ¿y a ti...?

¿Qué tal te van las cosas? ¿Bien?

-¿A qué cosas te refieres? -Ya sabes lo que quiero decir.

-Pues no, no sé. -Sí, quiero decir...

-¿A qué te refieres? ¿A Natalio? -Sí, a Natalio.

-Pues bien, ya te dije que somos amigos.

Y no sé por qué últimamente me lo estás preguntando tanto.

-Bueno, a mí no me interesa, pero...

Si estáis juntos, pues...

-Bueno, juntos del todo, no. Pero... es encantador,...

...y tiene unos detalles preciosos conmigo.

-Me alegro. Me alegro mucho.

-Cada vez que tiene un rato libre viene a verme. Se desvive por mí.

El que la sigue, la sigue, casi siempre la consigue, ¿no?

-A mí me va muy bien con Elisa. Sí, es muy encantadora y...

Parece ser que le gusto. -¿Qué Elisa?

-La que canta en el Morocco, la que vino a hacerse la foto.

-La que vende tabaco. -Sí, pero sólo temporalmente.

Ella es cantante. -Ya. Si sé quién es.

A la que le gusta tu amigo Ernesto. Desengáñate, Marcos, desengáñate.

-Pues no, resulta que, al final, parece ser que.. soy yo el elegido.

¿Sole?

¿Sole?

Ah...

Válgame Dios.

-La encontré en la calle y estaba esperando.

Dijo que no me hiciera ilusiones. Que todo era cuestión de tiempo.

-No se deje arrastrar por el desánimo.

No está todo perdido.

Le agradezco su ayuda, Ernesto; pero hemos hecho todo lo posible.

-Todavía hay tiempo, podemos hacer algo.

Todo tiene solución, menos la muerte.

¿A que no sabéis lo que me pasó? -¿Algo malo?

No tiene importancia. El dueño de la compañía de variedades...

...Fontán, que necesita una chica que cante en los entreactos...

...de una revista en el María Cristina y...

Y me quería contratar. -¿El dueño de una compañía...

...te ofrece un contrato? Sí. Se ha puesto pesadísimo.

Que si va a pagarme una barbaridad, que sería la sensación...

...de la temporada... -¿Qué le has dicho?

Que no, ¿qué le iba a decir? -¿Por qué no me lo has consultado?

¿Yo qué sé? Me pedía que hiciera una prueba,...

...que necesitaba una autorización porque era menor de edad...

...y yo que sé qué más. -Eso es lo habitual en estos casos.

Ya, no sé. Me parecía tan complicado...

Además, yo estoy muy tranquila en La Cueva.

Tendría que dejarla. Y ya sabe la mala reputación...

...que tienen las artistas de variedades.

-No todas, Elisa, no todas. -¿Y te habló de dinero?

No concretó, pero me dijo que pagaría muy bien.

Aunque ya se sabe. -Hay que informarse.

-Claro, hija. No hay que decir que no de entrada a una oferta así.

-Yo puedo investigar un poco y saber si son gente seria...

...y a cuánto asciende la oferta. -Me parece muy bien.

A lo mejor es importante para tu futuro.

Una de esas oportunidades que se presentan sólo una vez.

-No pierdes nada por hacer la prueba.

¿Usted cree? -Decidido.

Lo malo es que a eso van las chicas con sus madres y la tuya no puede.

-¿Usted trabaja, don Pablo? -¿Qué día es la prueba?

Mañana a las ocho. -Qué mala suerte, trabajamos los 2.

-Seguro que doña Paloma le da permiso.

-Pero tendría que ir sola. -Si estoy yo. Quédese tranquilo.

Yo la acompaño. Siempre y cuando no tengas inconveniente, Elisa.

No, yo encantada. Si no hay más remedio.

-Se lo agradezco, Ernesto. Y tú, anímate.

Algún día la fortuna tendrá que sonreír a esta familia.

Santiago... -Dígame, don Pablo.

Si no hay más remedio. Gracias.

(RÍEN)

(LEE) Y piense...

...en esa pobre mujer... usted,... -Sí.

(LEE) -Querido oyente,...

...cada vez que vuelva a pasar... por la calle...

...Válgame... -Dios.

-Dios. (RÍE)

-Listo. -Gracias, Sole.

Oye, escribes de maravilla. ¿En qué academia has aprendido?

-Me he hecho un curso por correspondencia.

-Más increíble me parece.

-Una mujer soltera tiene que saber de todo para salir para adelante.

Toma, dale esto al delincuente ese que te explota.

-Ay, es lo que hay, Sole. Además, se ha portado muy bien...

...conmigo. -Sólo te tiene un poco cogidito...

...por el cuello. -Consiguió el aplazamiento...

...del desahucio de la familia de Elisa.

-Se me olvidaba. -Le estoy muy agradecido.

Igual que a ti, Sole.

No sé qué haría sin tu ayuda.

-No me ha costado nada.

-Yo sé por qué no te ha costado nada.

-¿Ah, sí? -Sí.

Porque yo, para ti...

Soy como un hermano. ¿Verdad?

-Sí, no puedes haberlo definido mejor.

-Ah...

-En el bar me han dicho que te encontraría aquí.

¿Cómo está mi pupilo favorito? ¿Has terminado el artículo?

-Sí, señor, y pasado a máquina, tal como me lo pidió.

-Ah... Ajá.

(LEE) Válgame Dios... mujer asesi...

¿De verdad fue esto lo que pasó? -Sí, señor.

Una historia cierta y muy particular.

-Excelente. Para mañana quiero la historia...

...de la calle de la Cruz, la del Desengaño y la del Barco.

-¿Para mañana? -Eso he dicho.

Procura darle un poco más de morbo. A los oyentes les encantan...

...las historias truculentas. Seguro que en esas calles...

...han pasado cosas terribles. Y, si no, te las inventas.

-Señor Pavón, estoy agotado y acabo de terminar el artículo.

-En ese caso, no tienes nada mejor que hacer.

Ánimo. En la radio están encantados con nuestras crónicas.

Hay que exprimir la gallina de los huevos de oro.

Hasta mañana. -Adiós.

-La gallina de los huevos de oro.

Será...

-Te dije que lo conseguirías. De momento sólo la audición.

-Te va a salir muy bien, ya verás. Rosario, gracias por tu consejo.

Si no consigo la autorización de mi padre,...

...me hubiese muerto de la pena. -No tienes que darme las gracias.

De ahora en adelante, ya sabes cómo conseguir todo de él.

Al final terminará por darse cuenta.

-Qué va, si a los hombres les encanta que les engañemos.

(RÍEN) -Chis.

¿Te imaginas que... que me contratan...

...para cantar en un teatro de verdad?

-Ojalá.

Y que yo lo vea.

Elisa. ¿Qué?

-Espera.

Cierra los ojos y abre la mano.

Venga.

Te deseo mucha suerte, mi niña. Te mereces lo mejor.

(RÍE)

¿Y esto?

-Una mariposa.

Mi amuleto.

Lo llevaba conmigo siempre que salía al escenario.

Y ahora quiero que lo lleves tú. Pero no sé...

-Chis. No me discutas.

Esto no.

Ramiro. -Sí.

Quería pedirle un consejo. -¿De qué se trata?

El dueño de la compañía de variedades Fontán, que...

Que quiere que haga una prueba para un espectáculo.

-Eso es una buena noticia. Sí, estoy muy ilusionada.

-¿Lo sabe tu padre? Sí, me ha dado su autorización.

La prueba es mañana y no sé qué cantar.

-¿Te han propuesto algún género concreto?

Pues... canción española. -Bien.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que...

La mayoría de las aspirantes vana cantar canciones conocidas.

Te recomiendo que te distingas con un toque de originalidad, ¿eh?

¿Y cómo puedo conseguirlo? -Cantando una canción desconocida.

¿Te atreverías con un tema mío? ¿Suyo?

-Sí, lo he estado escribiendo hace días.

Acabo de terminarlo. Sólo me falta la letra.

¿Y puede escribirla? -Lo malo es que...

No se me dan muy bien las letras.

¿Y...? -Deberíamos encontrar a alguien,...

...a un escritor que nos echara una mano.

Ya. ¿No sabe de alguien? -Con tanta urgencia,...

...no se me ocurre.

Ramiro, ya he encontrado a la persona que puede hacerlo.

-¿Sí? Sí.

-Dale esto, que le servirá de guía. Muy bien.

Gracias.

-Horchata de Valencia... Marcos...

Marcos. -Elisa...

Hola. -¿Qué pasa?

He camelado a mi padre para escaparme un poco de La Cueva.

Necesito que me hagas un favor. -Claro, lo que quieras.

Ramiro ha compuesto un tema para una audición...

...que tengo mañana para una compañía de variedades.

-Qué bien. Necesitamos un letrista.

¿Qué dices?

-Pues que... me encantaría ayudarte, pero...

Tengo un montón de trabajo.

Lo que me pides necesita mucho tiempo y no tengo experiencia.

Eso quiere decir que no puedes. -No es que no quiera, entiéndeme.

Si lo entiendo, lo que pasa es que no tenía a quién recurrir.

Y es muy urgente. -¿Para cuándo es la prueba?

Para mañana. -¿Para mañana?

Es imposible. Hay que esperar la inspiración, escoger un tema,...

...escribir, corregir, ensayar... Marcos, no pasa nada.

No puedo pretender que estés a mi lado siempre que te necesito.

-Siempre quiero estar disponible para ti, pero tengo dos crónicas...

...para mañana. Venga, no pasa nada.

Si el mundo no se acaba por esto. -Pero yo te quiero ayudar.

Resulta que soy la gallina de los huevos de oro...

...y hay que exprimirla. ¿Cómo?

-La gallina de los huevos de oro, eso soy. Y lo que soy es idiota.

No digas eso. Si tienes que cumplir con pavón...

-Estoy harto de cumplir. No soy un gallina ni un esclavo,...

...soy un hombre, un escritor. Y tengo mis prioridades.

¿Qué quieres decir? -Que a la porra con Pavón.

Compondré la copla más emocionante que se ha cantado en un escenario.

¿Seguro que tienes tiempo? Quiero y puedo.

¿Y Pavón? -Ya se me ocurrirá algo.

¿Sabes qué haremos? ¿Qué?

-Subimos a mi buhardilla, tengo un material que nos servirá.

¿Seguro? -Confía en mí, vamos.

¿Sí? -Sí.

(RADIO) Radio Universal de Madrid, desde el recientemente...

..inaugurado coso de Alcántara... -Corre, va a salir el tercero.

-¿Han cortado alguna oreja? -Qué va.

Dice el locutor que los toros están muy flojos.

(RADIO) Toros de la ganadería de Saltillo,...

...ganadería felizmente recuperada después que los rojos...

...se comieran sin miramiento durante la guerra...

...a la mayoría de sus sementales. A punto de salir el tercero...

...de la tarde del que dará cuenta el maestro Parrita,...

...un último consejo publicitario. -Qué pesaos con los anuncios...

-Siempre igual. (RADIO) ¿Deseos imperiosos...

...y frecuentes de orinar le obligan a levantarse de noche?

¿Quemazón del conducto urinario? ¿Pinchazos? ¿Hormigueos?

Todo ello puede cesar con las grajeas de magnesio Solán.

Sus micciones volverán a ser normales y recuperará...

...toda la fuerza y bienestar que un sueño reparador proporciona.

Y todo gracias a las grajeas de magnesio Solán.

Pídalas en su farmacia. (BALBUCEA)

(RÍEN)

-Santiago...

Pasodoble.

(RADIO) Sale de toriles, como una exhalación,...

...el tercero de la tarde, de nombre Mantecado.

Negro zaino como la mayoría de los de esta cordobesa...

...ganadería de Palma del Río. Busca el morlaco los burladeros...

...con ímpetu, con brío. Este ejemplar va a dar buen juego.

Sí, señores, se lanza de nuevo y Parrita le recibe...

...sin mover un milímetro su figura dando paso...

...a una tanda de naturales que el respetable...

...acompaña con oles. -Lo que debe estar disfrutando...

...Jacinto. -Sobre todo por lo que le costó...

...conseguir la entrada. (RADIO) ¡Ha saltado un espontáneo!

Un espontáneo desde el tendido 7 ha saltado a la arena...

...y se dirige al toro con un pobre capote en la mano.

-¿Un espontáneo? Lo que faltaba por verse.

(RADIO) La cuadrilla trata de alcanzarle...

...para que no afee la faena del maestro.

Pero, Parrita, en un gesto que le honra,...

...pide que le dejen, que le dejen solo. Esto es increíble, señores.

El espontáneo se acerca al toro sin que nadie se lo impida.

El toro embiste con fuerza, con empuje, con casta.

Buen capotazo, sí señor. Algo tosco, pero con maneras.

¡Qué testarazo le ha dado! -¡Lo ha matao, lo ha matao!

(RADIO) Se está levantando, señoras y señores.

Mientras recibe una ovación del respetable...

...que ha sabido admirar el coraje del muchacho.

El espontáneo se ha levantado y camina cojeando...

...y doliéndose de su tobillo izquierdo.

Llega hacia el burladero, donde las fuerzas del orden...

...le detienen, le esposan y se lo llevan mientras continúa...

...la corrida. Atención, ¿puedes verle, Ricardo?

(ESPONTÁNEO) Me llamo Jacinto Marqués Buendía.

Y quiero dedicar este toro a todos mis compañeros del Morocco,...

...en Madrid. Jacinto Marqués Buendía.

(LOCUTOR) Ya lo han oído, señores. -Jacinto...

Será cabestro...

-Pero qué valiente, el condenao.

Qué valiente y qué torero. -¡Olé!

Yo te querré hasta que muera.

Somos dos condenados a ser tres.

Somos tres condenados a ser dos.

Somos más de los que podríamos ser.

Y este amor es fatal,...

...yo sé que me va a matar.

-¿Qué te parece? Ay...

Es preciosa, Marcos. -¿Sí?

Sí, es... es una copla con... con mucho sentimiento.

-¿Y te parece original? Sí, nunca he escuchado...

...una copla que hable de dos hombres que se enamoran...

...de la misma mujer. -Yo conozco una, pero en esa...

...los dos acaban a navajazos en Sierra Morena.

Aquí... aquí uno de ellos se...

Se aparta para dejar el camino libre al otro.

Hay que ser muy sensible para contar una historia...

...tan romántica, Marcos. -Bueno, me salió así.

Sin preparar nada. Quiero decir, una noche...

...estaba pensando en... ¿En quién?

-En nada en especial, en la amistad, en el amor,...

...en... valores abstractos. No me engañes.

(RÍE) Para escribir algo así... hay que...

Hay que haberlo vivido. -¿Tú crees?

Lo siento, lo siento, Marcos.

No sé por qué lo he hecho. -Yo tampoco...

Quiero decir, que todo está bien. (RÍE NERVIOSA)

Nada, es que me salió del alma, pero... vamos, que no...

Que no tenía ninguna intención de nada.

-Claro, no, ¿qué intención va a tener?

Yo creo que deberíamos olvidarlo. -Sí.

Claro, ha sido un beso de amiga. No significa nada.

No.

-Me alegro. Me alegro de... que seamos compañeros.

De hecho, mañana quiero acompañarte a la prueba.

¿De acuerdo? Yo también estoy a prueba como letrista.

Eres muy bueno, Marcos.

Y... un buen amigo también.

-¡Eh, chaval! ¡Ven!

Ven aquí... ven aquí, no huyas. -Suélteme, que yo no he hecho nada.

-Hoy quizá no. -Le juro que no robé el cepillo.

-¿Cómo sabes que lo han robado? -Porque me lo han dicho.

-Además de ratero, mentiroso. ¿No te da vergüenza?

-¿Me va a meter en la cárcel? -No si confiesas y te arrepientes.

-El dinero no lo puedo devolver. -Ya lo he devuelto yo.

Coge tu canica. ¿Por qué lo robaste?

Porque en mi casa no había nada que comer.

Así que no tengo por qué arrepentirme.

-¿Eso crees? -Me hace más falta...

...que a los santos. A ellos no les duele la tripa...

...cuando la tienen vacía porque son de madera y no comen.

-No puedo dejarte marchar sin que cumplas una penitencia.

-¿Me va a meter en la cárcel? -No. ¿Has hecho la comunión?

-No. -Pues deberías.

Quiero que vengas a mis clases de catequesis.

Conocerás la palabra de Jesús como los demás niños del barrio.

-¿Esa es la penitencia? -Esa. Y estamos en paz. ¿Qué dices?

-¿Puedo irme ya? -Sí, pero mañana te espero...

...en la iglesia. ¿Tengo tu palabra?

-Sí. -Ve.

Atiéndeme,...

...quiero decirte algo...

...que quizás no esperes.

Por eso, atiende.

Escúchame,...

...aunque me duela el alma,...

...yo necesito hablarte. -Qué pinta tiene el cantante.

O, bueno, la cantante, que una ya no sabe.

Degenerado...

Nosotros,...

...que fuimos tan sinceros, que, desde que nos vimos...

...amándonos estamos.

Nosotros,...

...que del amor hicimos un sol maravilloso,...

...romance tan divino.

Nosotros,...

...que nos queremos tanto, debemos separarnos,...

...no me preguntes más.

No es falta de cariño.

Te quiero con el alma.

Te juro que te adoro y, en nombre de ese amor,...

...por tu bien, te digo adiós.

Nosotros,...

...que nos queremos tanto, debemos separarnos,...

...no me preguntes más.

No es falta de cariño.

Te quiero con el alma.

Te juro que te adoro y, en nombre de ese amor,...

...y, por tu bien,...

...te digo adiós.

(APLAUDEN)

-Voy a retocarme.

-Sito. -Paloma...

-Cuánto me alegro de verte por aquí. ¿Cómo estás?

-Mejor. Poco a poco, las cosas se van superando.

Aunque hay ciertos recuerdos inevitables.

-Es natural. Veo que por fin has vuelto a venir con Inés.

-Sí, hacía tiempo que me lo había pedido.

-¿Qué le ha parecido Pilules? -Preferiría no preguntar.

(RÍEN) -Ten cuidado delante de ella, ¿eh?

La Pilules es muy lanzada, igual te mete en un compromiso.

-No hay de qué preocuparse. Nos casamos la semana que viene.

-Eso lo cambia todo. Bueno...

En fin, espero que, al menos, no seáis infelices.

-Gracias. -Oye, he estado en la plaza...

...de los Frutos. ¿Vendes la casa de tus padres?

-Sí. -Estaré por aquí.

-Muy bien.

-Don Ernesto. -Don Pablo.

Le presento a Raimundo, un púgil retirado amigo mío.

-Encantado. -Lo mismo digo.

-No se preocupe por Elisa, mañana la acompaño.

-Se lo agradezco mucho. -La cuidaré como si fuese su madre.

-Estoy seguro. Ahora, si me disculpan...

-Claro. Déjela en mis manos.

-Un púgil retirado. (RÍEN)

-Menudo elemento estás tú hecho. -¿Y qué querías que le dijese?

¿La verdad? -Eso tampoco.

Pero me has hecho gracia, puñetero. -Bien, iré al grano.

Tengo un trabajillo para ti. -¿Hay lana?

-Por supuesto. -No hay problema.

-Escucha...

Cuídate.

-Ve a llamar a tu hermana, a ver qué tal le queda.

Espere, que estoy terminando de hilvanar el bajo.

-Con cuatro puntadas basta, mujer. No te esmeres en el hilván.

Mira, lo estoy cogiendo con alfileres.

¿Ya está listo? Sí, te iba a llamar ahora mismo.

Te ayudo a ponértelo. ¿Lo habéis subido?

Sólo un poco. Que pensarán que soy una mojigata.

-Los de la revista van a pensar que eres una chica decente.

Ten cuidado, que está el bajo lleno de alfileres.

¿Qué te parece? -A ver...

Ay, yo diría que te queda muy bien.

Sigue estando por debajo de la rodilla.

-¿Por dónde quieres que te llegue? ¿No querrás enseñar los muslos?

Que es para cantar en un escenario, no para ir a misa de doce.

No digo que me lo suba por encima de las rodillas.

¡Elisa! (RÍE) Pero con que me lo suba...

...un poquito más arriba... estaría mejor.

¿Verdad, Carlota? Sí.

Podríamos probar a subírselo un pelín, madre.

-Un dedo, ¿eh? Pero ya no nos da tiempo a probártelo.

Si no, llegarás tarde al ensayo con don Ramiro.

El ensayo. ¿Dónde está padre? Ha salido.

¿Adónde? -Se tenía que ir a un sitio.

¿Cómo ha dicho? Ha recibido una carta...

...y debería de ser importante, porque se ha ido sin desayunar.

¿Qué carta? -Ni idea, nunca cuenta nada.

Bueno, si quieres llevarlo al ensayo, te lo tienes que quitar.

Pues sí, no me puedo perder el ensayo.

-No nos has dicho qué canción vas a cantar.

Una canción original. Música de Ramiro y letra de Marcos.

¿De Marcos? Sí.

-¿El Marcos que conocemos? Sí. Es una canción muy atrevida,...

...pero tratándose de una revista, es una virtud.

-¿Encima quieres llevar las piernas al aire? No sé yo, ¿eh?

No sé yo si me voy a arrepentir. Cuando digo atrevida,...

...quiero decir que es de sentimientos desgarrados.

Es muy bonita. Venga, anda, que llegas tarde.

Sí, Me voy pitando. -Oye, ¿y el vestido?

¿Qué hacemos? Eh...

Vamos... vamos a hacer una cosa.

Usted termina el dobladillo y Carlota lo acerca al Morocco.

-Ay, sí, sería lo mejor. Así mientras tú vas ensayando.

A ver si la vas a liar con los alfileres.

Ya, pero yo no quiero ir al Morocco.

Carlota, por favor... Hazlo por mí.

¿Qué lo haga por ti? Me dejo los ojos en este vestido...

...y encima me dices eso. Lo último que te pido en mi vida.

Mira que tienes cara, Elisa. Sabes que no me hace nada...

...de gracia ir al Morocco. -Pues precisamente por eso, hija.

Así te quitas el mal recuerdo...

...y le llevas el vestido a tu hermana.

¿Lo harás?

Que sí, pesada. Pero no me hace ninguna gracia.

¡Ay, que eres un sol, hermanita!

Que te quiero. Y a usted también.

¡Me voy, adiós! -Adiós.

Venga, madre, que al final no llegamos a prueba.

-El juez lo deja claro. La orden de desahucio...

...sigue su curso. -Siempre que el casero...

...no renuncie a la demanda. -¿Por qué lo va a hacer?

Sacará un beneficio muy grande. ¿Por qué cambiaría de opinión?

-No haga las maletas todavía. -Sé lo que estás pensando.

Como te crió tu abuelo, un ácrata, crees ver en ese mocoso un niño...

...como el que tú fuiste. Pero, desengáñate...

-No diga eso padre. La palabra de Dios está hecha...

...para llegar a todos los corazones.

-¿Para qué te has dado la paliza? Haberlos escrito por la mañana.

-Quería acompañar a Elisa. -Claro.

-¡No, no!

Los escritos. -Podríamos ir a tomar algo...

...juntos alguna vez. En Madrid hay muchos sitios...

...en los que pueden acudir dos personas como tú y como yo.

Solteros... sin compromisos. -Mira, Fermín, creo que te estás...

...equivocando conmigo. -Entiéndeme.

Para divertirnos un poco, para... -Perdona, Fermín,...

...pero a mí me gustan las mujeres. -Ya, ya imagino, hombre.

-Ya... ya sé qué es lo que te pasa.

Quieres mayor reconocimiento, compartir los laureles, ¿no es eso?

-No es eso. -Sí, claro que es eso.

Y tienes razón. Es hora de que tu nombre...

...figure al pie de la noticia.

-¡Marcelino, Manolita! -Padre, ¿qué hace usted aquí?

-¿Qué le ha pasado a mis niñas? -Es que, Enriqueta...

Os cuento lo que ha pasado. -¡Una vez que me voy al cine, una!

¡Manolita!

Amar en tiempos revueltos - T2 - Capítulo 34

27 oct 2006

A Elisa le ofrecen una prueba para una revista musical en el teatro de Amador. Gracias a los consejos de Rosario, consigue la autorización de Pablo. Ramiro y Marcos componen una canción para ella, lo que acerca aún más a Marcos y a Elisa. Después de haber tocado fondo tras su desengaño con Amador, Paloma empieza a salir del agujero. Descubre que casa Robles está en venta. Jacinto salta como espontáneo en una corrida. Es revolcado por el toro y detenido por la policía. Angel pilla al golfillo que robó el dinero del cepillo de la iglesia. Se compromete a no delatarle si el chaval acepta ir a la catequesis que Angel va a comenzar con los niños del barrio. Ernesto encarga a Raimundo, un antiguo boxeador un 'trabajo especial'.

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