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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

-¿Qué os parece? Bonito, ¿no? -Mucho, jefa, muy elegante.

Ahora lo comentábamos, ¿verdad? -Sí.

-Perdone, ¿podemos verlo encendido a ver cómo queda?

-Ay, que bonito. (RÍEN)

-El jefe de casa me pidió que recoja los libros de los vecinos.

Y el de ustedes es el que me falta. -¿Pero no se lo dio mi madre?

-Su madre de usted me dio el libro de ella.

Pero el jefe de casa quiere el de todos y como en la casa viven...

...también ustedes...

-¿Y no le vale uno por vivienda? -Se conoce que no.

-Señores, sólo quería decirles que hoy comenzamos una nueva etapa.

Estamos de estreno y que más allá de los cambios que espero...

...sean para bien...

Sólo deseo que comencemos con el espíritu que cuando abrimos...

...por primera vez. Con la misma ilusión.

-Es que de verdad, no sé cómo pudimos pensar en vivir así.

Haciéndonos pasar por matrimonio. Mira que sabía que no saldría bien.

-Consuelo, sólo es un matrimonio. Os queréis.

-Sí... -Y vais a tener un hijo.

Un matrimonio no es un papel, hija.

-Por qué no avisaste antes. Irte de un día para otro.

-Si es que hasta hoy ni yo sabía que me casaba.

Y más vale que me case antes de que se me note.

Mi novio no quiere que siga trabajando aquí.

-Ya ves la falta que nos hace un estudio aquí.

-Pues parece que no les va mal. -Mientras la gente se case...

...a estos no le faltan las habichuelas.

-¿Ha llegado carta de tu hermana? -No, no ha llegado carta, mamá.

Mira, yo no lo puedo entender. Ya sé que EEUU está muy lejos...

...y que Mario y tu hermana están muy ocupados, pero podían...

...encontrar un ratito y mandarme unas líneas.

-A las tres y a las cuatro de la madrugada se le ha visto volver.

-¿Que deja a la novia en casa y se va de picos pardos?

-A esas horas no creo que venga de la parroquia.

-Vas a tener razón, ese tiene la misma sangre que su padre.

Me alegro mucho de que se haya tomado tantas molestias, pero...

Pero no puede ser. -No lo entiendo.

Si el problema es el dinero, con la beca, solucionado.

-Si lo dices por tu padre, yo me ocupo de que lo entienda.

No, madre, no es eso. Alguien debe cuidar de usted.

-¿Sabes que fui el único capaz de entrevistar al tipo?

-Ah. ¿Y por qué no la firmabas tú?

(SUSPIRA) -Bueno, porque la firma era del cretino de mi jefe.

Y sin tocar una coma. Yo hago todo el trabajo y él se lleva el mérito.

Así de embustera es la vida del reportero.

-¿Aquí no trabaja tu padre? Sí, mejor nos alejamos.

No vaya a ser que salga... -Debe ser muy elegante.

Sí, hay muchos artistas. -Y tu padre los conocerá.

Imagino, pero no le gusta hablar de eso.

Dice que en ese mundillo hay mucho golferío.

-¿Y cómo te presentas a la radio? Mi padre no sabe nada.

Si lo supiera me encierra en casa bajo 7 llaves.

He hecho una trampa.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...de vencedores y vencidos.

Hubo que aprender a ganar y a perder...

...a fuerza de amor y coraje.

Días de un ayer, marcado para ser...

...vivido sin equipaje.

Amar en tiempos revueltos...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-¿Ya te has levantao? (ÉL ASIENTE)

-¿A qué hora cerrasteis anoche?

-Sobre la una más o menos.

Menos mal que cada día necesito menos tiempo para dormir.

-¡Carlota, trae el café a tu padre! -Deja, mujer, ya lo traerá.

Si ni siquiera me apetece.

-Debe estar contenta Paloma, parece que a la gente le gusta el bar.

-Viene de todo, lo mejor y lo peor de cada casa.

¿Elisa ha salido ya? -Puede que todavía esté en la cama.

-Pues que disfrute del tiempo que le queda de vida de rica.

-No empieces con eso que mucha suerte tenemos con las hijas.

Mira la hija del Toribio. Dicen que está de mantenida en Argüelles.

-Eso a nosotros ni nos va ni nos viene.

-No creas, que todo depende del hambre y del frío que quieras...

...aguantar.

-Le he encontrado un trabajo a Elisa.

Un buen trabajo. Conmigo en La Cueva.

Bueno, en el Morocco. Así me tendrá todo el tiempo encima.

-¿De camarera? -No, algo mucho más cómodo.

Vendiendo tabaco entre las mesas.

-¿Pero tú lo has pensao bien?

¿Pero no decías que nada de hombres?

-Por eso, así no podrá menearse sin que se me escape.

-Conociéndote estarás todo el día peleando con ella.

O lo que es peor, pegando a todo el que se propase con ella,...

...que se propasarán.

¿Por qué no esperas a que salga algo mejor?

-Déjame a mí que sé lo que es bueno para mi familia.

-Ya, pero es que...

-¿A qué viene ese "es que..."?

Nos hace falta su jornal.

Tú sabes lo que cuestan las medicinas.

Empieza hoy mismo.

A ver, qué pasa.

Don Matías. Que vino ayer a decir que le había conseguido una beca...

...a Carlota para que termine Magisterio.

Si le hubieras visto la cara que puso.

-¿Y quién le manda a él? Ojalá fuéramos todos ingenieros.

Pero lo que no puede ser no puede ser.

No podemos permitirnos el lujo de estudiar.

-Ya lo sé, pero desaprovechar una beca.

Y si Elisa se pone a trabajar quién se queda en casa.

Si pudiera valerme, pero ya ves. -Ya...

Te has dejado media vida trabajando, ahora les toca a ellas.

La pobre Carlota, pero qué le debe faltar para terminar Magisterio.

¿Un año? ¿Año y medio?

Además que no es un capricho. Siempre le ha gustado estudiar.

Ay, Dios mío, qué disgusto se va a llevar.

-Por amor de Dios, Angustias. Carlota es...

Carlota es como es.

Va a ser difícil que se nos case, con el carácter que tiene...

Así que a ella le ha tocado quedarse con nosotros y cuidarnos.

-Es injusto.

Toda la vida trabajando, dispuesta a todo sin rechistar.

Y la vida nunca le ha dado un premio.

-Las cosas son como son y no hay que darle más vueltas.

Carlota ha nacido para servir a los demás.

Sin embargo, Elisa,...

...Elisa es todo lo contrario.

Y con Elisa trabajando, además del jornal, la casamos...

...en un abrir y cerrar de ojos.

Y bien casada, que de eso me encargo yo.

Aquí tiene, padre, achicoria o el café,...

...como quiera llamarlo.

-Buenos días, hija. Tu madre me estaba contando...

Sí, lo sé, y me parece de perlas.

Tiene usted razón, padre, ahora lo más importante es...

...el dinero no ir a la normal, además mucha beca, pero...

A la larga todo son gastos y más gastos.

El transporte, por ejemplo.

Así que no vayan a discutir por mí.

Que Elisa se vaya a trabajar.

Que yo me quedo en casa tan ricamente.

¡Buenos días!

A ver, Stalin, dile buenos días a la familia.

(MURMURA)

Stalin pía. Aquí...

¿Qué pasa, madre?

Campanadas.

-Hay que ver, ¿eh?

Seguro que en las trincheras habrían sido como animales.

Pero, ya ves, gente normal.

Incluso más tiernos.

-¿Les conoces? -No, es, que ahí donde les ves,...

...no saben leer y me han pedido que les pusiera unas letras...

...a sus novias. -¡Menudo negocio!

Mientras tu hermano los retrata, tú les escribes cartas.

No te rías, que hay gente que se gana así unas pesetas.

-Ay, mi hermano, mi hermano anda por ahí con Marcos.

Iban a escribir un artículo sobre el incendio...

...de la fábrica de harinas.

Luego se van a ir al Siete de Copas y se quedarán allí...

...toda la tarde y la noche. Como si lo viera yo.

-Se van al Morocco, Sole. -Como se llame.

Dicen que van a allí porque mi hermano va a sacar...

...unas fotos.

Pero acabarán bebiendo y cotilleando como todos.

Ese sitio es un poco antro, ¿no?

-¿El Morocco? ¿No lo conoces?

Si es una maravilla.

Por cierto, Marcos es tu novio, ¿verdad?

-No, Marcos no es mi novio.

-¿Eh?

Bueno, pues... él se lo pierde.

En fin, que te lleven, que te lleven al Morocco.

Y cuando llegues allí preguntas por Paloma,...

...que es la dueña, y le dices que vas de parte...

...de Marcelino, ya verás cómo te trata.

-¡Mira que calladito te lo tenías! Menuda pieza debes de ser tú.

-Lo normal. Me voy un momentito a casa de mi amigo Antonio...

...a echar un vistazo, chao. -¿Le conozco?

-¿A Antonio?

Antonio ha huido a Francia...

...con su mujer y con su hijo. -Ah.

-El caso es que cada 15 días voy a echar un ojo...

...y ver que está todo bien en el piso.

-¿Y en tanto lío se metió Antonio para tener que marcharse?

-Era el hijo de los porteros.

-¿Y ella?

-A ella sí la conoces, bueno, a la familia, los Robles.

Doña Loreto.

Que sí, Sole, la que se pasa las tardes mirando por la ventana.

-Ay, sí, el fantasma le llamamos mi hermano y yo.

-Hombre, Sole...

-Lo siento.

Un día me tienes que contar toda la historia...

...porque los Robles tienen cuartos, ¿no?

-Pa' aburrir.

Mira, ese es Sito, el hijo pequeño.

¡Sito!

No puedo ir a trabajar así el primer día.

Llaman a la puerta. Van a pensar...

...que no tengo donde caerme muerta.

Oh, ¿qué esto? ¿Esto? Harapos, eso es lo que son.

Yo no puedo ir a trabajar así el primer día, Carlota.

No exageres, mujer.

Ya verás cómo encontramos la forma de que parezcan mejor.

Mira.

Esta falda con... No, mejor, con esto.

¿Eh?

Mira a ver si te convence más esa combinación.

¿Qué? Oh...

El primer día de trabajo es el primer día de trabajo.

Pruébatelo.

Soy una tonta, ¿verdad?

¿A qué viene eso ahora?

Yo que me ahogo en un vaso de agua y mientras tú...

No, déjalo, por favor.

Que soy una egoísta, Carlota.

¿Egoísta?

¿Tú te crees que ir a trabajar es irse de romería?

Tampoco lo es quedarse a cuidar de nuestra madre.

O renunciar a lo de la beca.

(SUSPIRA) Ahora lo que necesitamos es dinerito contante y sonante.

Padre te ha conseguido un trabajo y se acabó, ¿eh?

Cariño, lo lógico es que quieras ir bien vestida.

Te quiero ver contenta, ¿eh? Pero si estoy contenta.

Pero como siempre has soñado con lo de ser maestra.

Y no me quedo tranquila sabiendo que tienes que renunciar...

...a algo que te importa tanto.

Tú eres más importante.

¿Eh? ¿Quién no te dice a ti que por haber renunciado a ser...

...maestra no me sale algo mejor?

La vida da muchas vueltas, Elisa.

¿Quién sabe? Pues claro.

-Echando una mano en la fábrica. -¡Claro!

Pues eso está muy bien, oye. Te iba a preguntar una cosa:

Tú no sabes lo que quiere hacer tu madre con el piso de Antonio.

-Ni idea, porque últimamente mi madre no está bien...

...de la cabeza. -Vaya, qué pena.

-Pues no sé.

-Ya...

Pero es que yo no sabía que lo de tu madre era para tanto.

-Pues sí, no se acuerda de la mitad de las cosas.

Ve las cosas como quiere verlas.

Se ha empeñado ahora en que Andrea está en EEUU.

-¡¿EEUU?! Qué ocurrencia.

-No está en sus cabales y eso es todo...

...y hay que aceptarlo.

-Ya...

Lo siento mucho, Sito, tú sabes que me tienes...

...para lo que haga falta. -Gracias.

-Y yo seguiré subiendo a airear el piso de vez en cuando.

-Sí, nunca estará de más. ¿Subes? -Sí.

-Vamos.

-Pues si no saben lo que van a hacer con la casa...

...que es suya... En fin.

Cuando venga doña Loreto se creerá que Antonio se ha ido a la sierra.

¡Pero bueno!

Pero ¿qué ha pasado aquí?

Joder...

Llegaremos tarde mi primer día. -Llegamos de sobra.

En mis 25 años de camarero, no he llegado tarde nunca.

¿Ni cuando nacimos nosotras?

-Las dos nacisteis de noche y tú en mi día libre.

-A su hora como siempre. -¿Qué tal tu padre?

-Hecho polvo. -Dile que pase por casa...

...que quiero hablar con él. Que no se te olvide.

(AMBOS) Adiós.

¿Cómo es doña Paloma?

-Muy elegante, pero es una buena mujer.

¿Te acuerdas de todo lo que te he dicho?

Que no hable si no me preguntan, que conteste la verdad...

...y que me ate largas las correas de la bandeja del tabaco porque...

-Los golfos no, los hombres.

-Claro que no.

¿Qué es lo que te dije de los compañeros?

Ya me acordaré, padre. Ahora dígame otra vez...

...los nombres de los cócteles. -¿De los cócteles? ¿Para qué?

Si a ti no te hace falta.

Martini, gin fizz, mojito,...

...yacaré, bull shot. ¿Y cómo se llama ese...

...que suena tan a pajarillo?

-Daikiri. Que ese es...

...el que le gusta a las grandes señoras,...

...porque a las artistas les va... ¿el martini con?

-Con angostura. Eso es, angostura.

¿Cómo se llama ese pide siempre Celia Gamas?

-Bueno, basta ya, que siempre te quedas...

...con lo que no te tienes que quedar.

Sólo una cosa más, padre.

¿Es cierto que las grandes señoras...

...fuman en esas boquillas largas de las películas?

-Como te vea yo a ti algún día fumar...

Ay, que no voy a fumar. -Ahora escúchame.

Parte del sueldo se consigue con propinas.

Qué ganas tengo de empezar y que me den propinas.

-Es lo que no se te debe notar.

Tú siempre con una sonrisa grande y sin picardías.

Una cosa, escúchame, que los hombres no vean...

...en tu cara la posibilidad de obtener algo más...

...a cambio de esas perrillas.

Esto es un trabajo digno.

Se trata sólo de vender tabaco y caramelos.

¿Y chicles no? -Se dice goma de mascar y sí,...

...también vendemos si los conseguimos de contrabando.

Contrabando... Es como en el cine.

-Sí, es como en el cine, pero con hombres de carne y hueso.

Nada de coqueteos y manteniendo la distancia.

Y ya te he dicho: serena y amable. ¿Eh?

Y en paso.

Y no permitas que se tomen confianza ninguna.

¿Estás oyendo? Sí, sí, padre, que le oigo.

-Mira que a la primera que me desobedezcas,...

...te mando a casa y no sales.

Campanada. ¡Que sí, padre, que sí!

-¿Ves? ¿Qué te había dicho?

En mi hora, como siempre. Venga, para dentro.

(LEE) Más mi situación era demasiado angustiosa...

...para recrearme con la contemplación...

...de la ciudad.

¿Qué hacer? En mis días anteriores...

...había logrado reunirme... reunir algún dinero...

...guiando como cicerón a unos turistas.

-No deberías haberte conformado tan pronto.

No empecemos. -Si hubieras protestado,...

...a lo mejor tu padre se lo hubiera pensando.

Es que está bien pensado. Necesitamos el dinero de Elisa.

Además, yo tardaré más de un año en terminar y...

...y luego hay que colocarse, que tampoco es tan fácil.

-No es el destino como dice tu padre, no.

Es esa resignación tuya la que no te lleva a ninguna parte.

Si llevas diciendo desde pequeña...

...que quieres ser maestra. La decisión está tomada.

Vamos a dejarlo.

-Es que aún hay otra solución. (SUSPIRA)

Pero mira que es usted cabezona, ¿eh?

-Ya lo verás.

Si nos ponemos a ello entre los cuatro, nos apañamos.

Tú te matriculas y entre todos nos repartimos...

...las labores de la casa, la comida, la limpieza.

Y se queda sola en casa todo el día.

Qué bonito. -¿Qué me va a pasar?

Si me pasase, llamo a las vecinas...

...o le decimos a la portera que venga...

...por la mañana y por la tarde.

¡Que no diga tonterías, madre!

¿Pero cree usted que es más importante para mí...

...ir a la escuela que cuidarla?

-Lo que creo es que... no puedes renunciar por mí...

...a lo que más te gusta en el mundo.

No renuncio por usted. -Hija mía, yo no sé qué pasa,...

...pero cada vez que algo te gusta, parece como si te preparases...

...para que no te salga.

Puede.

Pero así me cuesta menos aceptar la vida tal y como viene.

Y ponerle buena cara.

Timbre. ¿Quién será a estas horas?

-Hola, Carlota. Don Matías.

Pase, pase. -Gracias.

Madre, mire quién ha venido. -¿Cómo está usted hoy, Angustias?

-Tirandillo, don Matías. ¿Y usted?

¿Qué tal? -Vengo sólo a que Carlota...

...me firme estos impresos de la beca.

No creo que tarden en dar una respuesta.

Es una pena que se haya dado el viaje en balde,...

...don Matías, pero...

-Por favor, Carlota.

Pero lo he pensado mejor y... y no voy a estudiar.

Pero gracias de todos modos.

-Manolita, ¿me ha llamado alguien? -¿Otra vez?

-¿Otra vez qué?

-Ha vuelto a cambiarse de camisa.

-Con el trajín que hemos tenido esta mañana,...

...claro, la otra estaba sudada.

-Ya. ¿Y desde cuándo le ha importado eso?

-Vamos a ver, ¿en qué quedamos?

¿No dices que estoy hecho un guarro...

...y que siempre me huele el sobaquillo?

-Es verdad, tengo testigos.

Es que no tiene término medio.

Hasta hace dos días se cambiaba de camisa todos los sábados.

De un tiempo a ahora, antes de la comida...

...va por la segunda muda.

-Es que no sabe uno cómo acertar.

Bueno, es igual. ¿Me ha llamado alguien?

-¡Que no!

Bueno, ¿qué, señores, otra rondita?

(RADIO) Si quiere ser actor, pero desespera...

...porque su figura disiente de la de Apolo, no desespere.

Si sus facciones están regañadas...

...con los héroes clásicos y los patrones hollywoodienses,...

...no le importe demasiado.

Si tiene una pierna escandalosamente...

...más corta que la otra. No pierda las esperanzas, porque...

...si tiene una voz bien timbrada,...

...agradable, sugerente en sus modulaciones...

...y capaz de penetrar con la fuerza de sus matices,...

...si tiene es voz usted podrá ser incluso...

...el galán ideal en el que piensan...

...muchas cabecitas femeninas, aunque no le conozcan.

¡Puede ser usted astro de la radio!

-¿Qué, Sebas,...

...no te animas a ser un astro de la radio?

¿Y tú, Manolita? Ya has oído que el físico no importa,...

...que con la voz basta.

Y con lo bien que se te da a ti todo eso,...

...pues nada, a triunfar.

-Doña Loreto.

-Ay, Isidro, qué duro.

Qué duro es hacerse mayor.

A veces me duelen hasta los huesos.

-No se queje usted, doña Loreto.

Si está usted hecha una rosa. -Ay, Isidro,...

...la procesión va por dentro.

-Aquí. -Ahí.

Y claro, ya con los hijos mayores y los nietos,...

...es a lo único que se puede dedicar una,...

...porque viuda como soy, ¿qué voy a hacer?

-Bueno, ya nos queda menos, doña Loreto. Aquí.

(SUSPIRA) -Qué buen marido era Fabián.

Y luego la desgracia de mi hijo Rodrigo, porque...

...con lo joven que era y lo guapo.

En la flor de la vida. Pobrecito.

Ay, ¿y Consuelo? Porque le he preguntado...

...por doña Pura y por la niña, pero no le he preguntado...

...por Consuelo.

¿Qué tal está? -Bien, bien.

Bien, doña Loreto. Bien.

Aquí.

-Me han dicho que se han mudado de barrio.

-Sí, a otro barrio.

Ya nos queda poco, doña Loreto, ya nos queda poco.

-Bueno, ¿pero qué prisa tiene usted, don Isidro?

Con lo a gusto que estamos charlando de los nuestros.

-Ya sabe usted, la fábrica.

-¿Y lo de mi hija Andrea? Siempre de un lado para otro,...

...viajando... Antes las mujeres no éramos así.

Aquí, aquí, en casita, con el marido y con los hijos.

Pero no, ella no.

Y... y tan lejos, don Isidro, y con el niño a cuestas.

¡En Estados Unidos!

¡Ay, Dios mío! -Sí, lejos.

Bueno, la última. -Y...

...cada vez que le pregunto: "Andrea, ¿cuándo vienes, hija?

¿Vienes pronto?" Pues me dice que no lo sabe.

Es como si estuvieran viviendo ahí.

Así que, ya le digo, Isidro, lo único que me queda...

...Sito, es el único consuelo.

El que me hace compañía, aunque la verdad es que...

...tampoco para mucho en casa.

-Ah, no se queje usted, doña Loreto.

Su hijo es una joya. Cualquier otro estaría dedicado...

...a administrar sus rentas y él, sin embargo, ahí está,...

...estudiando Derecho y aún le queda tiempo...

...para ocuparse de la fábrica. -¿Qué tal lo hace?

Cuénteme, Isidro, cuénteme. -Muy bien, doña Loreto.

Parece que hubiera nacido enseñado.

-Claro, de casta le viene al galgo. Ay, tenga.

-Gracias. -Se ha pasado la vida...

...desde pequeño oyendo que si la fábrica esto,...

...que si lo otro y lo de más allá. Normal.

-No, no, doña Loreto, no.

Con eso no es suficiente, tiene un talento especial...

...para los negocios, no se le escapa una.

Ya verá usted cuando termine Derecho y se ocupe de la fábrica...

...el empujón que va a dar la empresa.

-Mamá. -Sí, hijo mío, estoy aquí.

Ven, cariño.

Ahí está, Isidro. -Qué sorpresa.

-El hombre de esta casa. -Me alegro de verle.

-Ven aquí, cariño, ven con tu madre.

Dame un beso, hijo.

(RÍE) -¡Vale! -¡Y la alegría que me va a dar...

...bien pronto! Porque se casa, ¿verdad, hijo?

-Sí. -Usted no lo sabía, Isidro.

Pero pronto habrá boda con una chica estupenda.

Y de muy buena familia, y que, además, la adora.

Mire, Isidro, yo en mi vida, en mi vida he visto...

...una pareja tan buena como la que hacen ellos.

¿Verdad que sí, hijo? -Sí, mamá.

-Ay...

-¿Se te va pasando?

¿No habrán sido los ladrones quienes revolvieron todo?

-Hombre, por poder ser, Manolita, pero hay que ser...

...tonto para ir a robar a casa de Antonio.

No tenía una peseta cuando vivía ahí, la va a tener ahora...

-No quiero ni pensar que haya sido la policía.

-Otra no cabe. -Cuando se escaparon...

...nos apretaron las tuercas... -Me las apretaron a mí.

-Ya, pero quedó claro que no tuvimos que ver con la fuga.

¿O no? -Hombre, pues digo yo.

Después de tres interrogatorios, si no me tendrían bajo cubierto.

-Los quebraderos de cabeza que nos ha dado tu Antoñito.

-Antonio es mi mejor amigo y punto. -Aquí está el agua del Carmen.

Tuvimos suerte, era la última que quedaba en la farmacia.

-Gracias, padre.

-Oye, Manolita, ¿me ha llamado alguien?

-¿Pero cuántas veces me lo ha preguntado hoy?

Está muy pesado, ¿eh? No, no le ha llamado nadie.

No sé qué le ha pasado a tu padre que está muy pesado.

-Manolita, la echo mucho de menos. -Marcelino, aquí no.

Aquí no, que hay gente. -Me da igual.

-Pero a mí no. No puede ser.

No seas tonto.

-La verdad es que si no fuese por ti y por las niñas...

Me tenían que llevar a Leganés de la tristeza.

-Pero nos tienes, hombre.

Antonio y Paloma se lo olían, han sido los más listos.

Se han ido porque sabían que el barrio iba a cambiar.

Y que nada iba a ser lo mismo.

Y nos van dejando solos, Manolita.

-Ven aquí.

-Te quiero.

-Venga, pónganse todos en el centro.

Vamos, rápido.

Espera un momento, hombre. Habrá que hacerlo bien.

No se tapen los unos a los otros. Baje un poco usted la cabeza.

-Fermín, que no es "La última cena", leñe.

-Ni tenemos tanta prisa, Marcos. Vamos a entrevistar...

...a las víctimas del incendio, no a apagarlo.

Acérquese hacia el centro. Eso es.

Un poquito más. Perfecto, disparo ¿eh?

Venga. -¿Tú no sales en la foto?

¿No te pones? No, es una despedida.

No conozco a la que se va.

Empiezo a trabajar hoy.

-Cambien las posiciones que hacemos otra, venga.

Muy bien, muchas gracias. -A ustedes.

-Doña Paloma, mi hija Elisa.

-Elisa, encantada de conocerte.

Gracias, igualmente. -Ya verá, doña Paloma,...

...qué buena trabajadora es mi hija.

No se arrepentirá. -¿Habías trabajado antes?

-No, trabajar no, bueno, fuera de casa, en casa sí.

Pero ha estudiado. -¡Anda! ¿Qué has estudiado?

-Bueno, acabó primaria, y luego ha hecho un curso...

...de corte y confección.

-¿Y te habías planteado antes trabajar en un sitio como este?

-En todos mis empleos siempre pregunta:

"¿Cómo se llama este cóctel?"

-Pablo, sé que tienes interés en que trabaje con nosotros,...

...pero me gustaría que hablásemos las dos tranquilamente.

-Como usted diga, doña Paloma.

-Ay, Pablo, ven hija, ven.

Bueno, ya no nos oye tu padre, ¿te apetece trabajar aquí?

Sí, claro. -Sí, claro, ¿qué?

¿Te apetece, te gusta, qué? Que...

...me encantaría ser la nueva cerillera,...

...y si me da el trabajo yo agradecida.

-No es tu sueño, ¿no?

No, pero...

Pero voy a conocer a gente muy importante,...

...gente de la música, el teatro...

...gente que en mi vida normal nunca hubiese conocido.

-¿A ti qué es lo que te gustaría hacer?

Quiero ser artista. (RÍE) -Perdóname,...

...no me río de ti, es que he pensado que si tu padre...

...se enterara... (RÍE)

Qué rica. ¿Cantante?

Bueno, cantante, actriz...

Aunque lo de actriz es más difícil darse cuenta si eres buena...

Pero son sólo sueños. -¿Sólo?

No, son muy importantes, imprescindibles para vivir...

Al contrario de lo que diría tu padre,...

...no te adormilan, te ponen alerta.

(RÍE) -Hay que tener sueños...

...para estar vivo. -Discúlpeme que le interrumpa,...

...pero necesitaría un par de horas para ir al médico.

-¿Otra vez? ¿Pero qué mal tienes tú?

-Las arterias, la tensión, tienen que controlarme a menudo.

Lo siento... -Ve, anda, ve...

Cuídate. -Adiós.

-¿Tú tienes novio? ¿Novio?

-Novio, si tienes novio, sí. No, no, no, qué va.

-Pues a partir de ahora lo vas a tener.

Si no en un sitio como este todos son moscones y pulpos.

Y aunque sea mentira y lo tengamos que inventar, tienes novio, ¿sí?

-Perdone, doña Paloma, pero...

Es que mi hija no tiene novio, ni de carne y hueso...

...ni de fantasía.

Para eso estoy yo, para vigilarla.

Y para cuidarla si le hace falta. Padre...

-Lo siento.

-¡Hola, Marcelino! -¡Hola, Isidro!

¿Qué, viene de ver a doña Loreto? -Pues sí, pobre mujer.

-Me ha dicho Sito que últimamente no rige mucho.

-Es curioso, pero su aspecto es de lo más normal.

Y habla de cosas en las que no se le nota mucho.

Ahora, con lo que no he tragado...

...es con lo de Andrea. -Bueno.

Pero si a Sito le cuenta que Andrea está en Estados Unidos.

-Sí, de viaje de negocios con su marido ni más ni menos.

Y a mí me ha dicho que habla con ella...

...de vez en cuando, y le ha preguntado...

...cuándo va a volver. -Pobre mujer.

Es capaz de inventarse una novela entera...

...para no aceptar la verdad. Ah. Por cierto, Isidro.

Antonio me dio unas llaves de su piso antes de irse,...

...para que lo oreara de vez en cuando.

-Bien pensado, pero... pero Antonio...

...no se sabe cuándo volverá, si vuelve.

-Ya, pero bueno, a lo que voy yo...

Esta mañana he ido, y me lo he encontrado todo patas arriba.

-¿Patas arriba?

¿Es que han robado?

-¿Pero y qué van a robar?

Para mí que ha sido la policía. -Caramba.

-Pero lo que yo no entiendo, Isidro,...

...que si Antonio se ha ido para no volver...

¿Qué iba a dejar ahí de valor o...?

-Podría ser algo peor, Marcelino. -¿Eh?

-Por ejemplo que Antonio estuviera comprometido...

...en algo serio.

Ten cuidado, Marcelino, que en los tiempos que corren...

...por mucho amigo que sea un amigo,...

...se llevan a la gente por delante, ¿eh?

Ten cuidado, Marcelino.

-¿Y cómo quién dices que quieres ser?

Como Eva Perón, Evita.

-Esa era la mujer de un ministro argentino, o algo así.

Se ve que no lo hizo bien y lo echaron.

Su mujer montó una manifestación,...

...y lo readmitieron. Mi padre dice...

...que Perón será presidente de Argentina.

-Si quieres hacer lo mismo aquí estás apañada.

¿Por qué?

-¿Por qué va a ser, alma de cántaro?

Porque Franco ya está casado.

-Tú no hagas caso, tonterías de esta.

(RÍEN)

-A ver, ¿por qué quieres ser tú como la tal Evita?

Porque también empezó desde abajo.

Y ahora mira, casada con uno que podría ser presidente.

Antes era artista radiofónica.

Yo empezaré vendiendo tabaco,...

...y en un santiamén estaré en los escenarios.

-Olé. Bueno, aquí está el uniforme.

Habrá que plancharlo un poco. Qué bonito.

-Sí, queda muy bien cuando tienes 20 años.

-Y 25, ya lo creo.

-Tú cállate, ¿eh?

Oye, tienes una sonrisa preciosa.

Te empezará a darte dinero antes de que subas en un escenario.

Tú sonríe, sonríe así,...

...y verás cómo te llenan de propinas...

...antes de que te des cuenta. -Pero cuidado, chiquilla.

Tú pisa fuerte por la vida, pisa mirando por dónde y con buen pie.

Voy a probármelo.

-Ay. Qué a gusto verla empezar así, con tanta ilusión.

-Es que empezar es fácil, lo que cuesta es continuar.

Por eso yo no me hice torero, que si no...

-Anda, torero, que te deben estar buscando.

Torero...

-Lástima que no pueda venirse un rato.

-Ya le digo, mi mujer...

-No, perdone, perdone.

No estoy intentando hacerlo faltar a sus deberes conyugales.

Yo sé lo que es eso.

Pero desgraciadamente comprendí,...

...como la mayoría demasiado tarde,...

...lo importante que es que alguien te esté esperando...

...al final de la jornada.

-¿Y no ha pensado en volver a casarse?

-Por pensar que no quede.

Bueno, lo cierto es que no tengo ningún prejuicio sobre el asunto.

La verdad es que no he vuelto a enamorarme lo suficiente.

Bueno, salude a su esposa de mi parte,...

...y cuando se mejore debería presentármela.

-Desde luego, en cuanto pueda salir.

-Y dígale que haga el favor mañana...

...de dejarle llegar más tarde.

Recuerde que tenemos el acto de conciliación.

Quisiera charlar con usted de otros asuntos...

...que no sean de negocios. -Por supuesto.

-Hasta mañana, y gracias por la recomendación del Morocco.

-Guarde eso, haga el favor.

Sea lo que sea no tiene por qué enterarse todo el local.

-Tampoco hay por que temer tanto a la policía.

-Usted dirá.

-Se trata de uno de sus empleados.

Lo tenemos, digamos, bajo vigilancia.

Ramiro Olavide, su pianista.

-¿Qué pasa con él? ¿Qué ha hecho?

-Estar en contra del glorioso alzamiento nacional.

Vamos, que es un rojo conocido.

-Eso no es de mi incumbencia.

-Ya, pero nosotros creemos que sí.

Pasó cuatro años en la cárcel,...

...y ahora tiene que presentarse en comisaría cada 15 días.

-Ya.

-Y además tener buena conducta,...

...y ahí es donde le incumbe a usted.

Si sabe o se entera de que el individuo...

...realiza cualquier labor política o social,...

...o habla de política con cualquier compañero o amigo...

...debería comunicárnoslo de inmediato,...

...y sin dilación proceder a su despido.

-Lo único que sé es que es un buen pianista.

Le despediré sólo cuando deje de cumplir con su tarea,...

...según mi criterio. -Señora,...

...esto no es ningún juego, ¿me entiende?

Esperamos de usted la mayor colaboración.

-Deberías estar tocando.

-Conozco a ese tipo.

Y quiero ahorrarle el mal trago de tener que despedirme.

-El negocio no va como esperaba, pero todavía...

...me puedo permitir el lujo de contratar a un buen pianista.

-¿Está usted segura?

Es arriesgado.

-Lo único que pido es que no me mientas.

Habría sido más fácil decirme que cada 15 días...

...debías ir a la policía.

Lo del médico no hubiera colado otra vez.

-Lo siento.

-Que suene algo alegre, maestro.

(TOCA EL PIANO)

-Menos mal que dinero sí tiene, porque si no probablemente...

...terminaría sus días en un asilo.

Porque Sito a su edad y casadero no podría hacerse cargo de ella.

-Contratarían a una enfermera que se les quede en casa.

-¿Habláis de Loreto, no?

-Isidro la ha visitado esta tarde.

-Sí. Y fíjate, precisamente ha preguntado por ti.

Y eso que se le va la cabeza un poco.

-¿Dónde creía que está Mario?

-No, no te preocupes, no sabe nada.

Cree que Andrea sigue con él pero en el extranjero.

-Pues sí me preocupo, Isidro, sí.

Pero lo que más me duele es tener que ocultarme...

...como si hubiera cometido un delito.

Mario y yo nos queremos muchísimo.

Andrea y Antonio también.

Llanto de un bebé. No sé por qué la gente...

...se tiene que meter en eso. Qué les importará.

-Voy a ver a la niña.

Llanto de la niña.

-¿No le has contado todo, verdad?

-Han registrado el piso de Antonio.

Probablemente la policía.

-Pero Isidro.

¡Ay, Dios mío!

-Está ahí, esperando a alguien con iniciativa que lo coja.

Lo primero es hacerse con un buen fajo de divisas.

Dólares mejor, pero si no... el franco va a subir como la espuma.

Hay que hablar con mis contactos y todo solucionado.

Música clásica española.

Música del piano.

-Olé las mujeres guapas.

Muchas gracias. -A ti.

Música del piano.

¡Aaah!

Música clásica española.

Música del piano.

-Una mujer tan guapa no debería andar sola por la calle.

Es demasiada tentación.

-Ay, qué ganas tenía de abrazarte. -Y yo a ti.

-Han puesto la casa de Antonio patas arriba.

Isidro y Marcelino que estaban ahí creen que fue la policía.

-Eso no tiene sentido. Hace mucho que se fugaron.

-Pues habrán hecho algo. -¿Qué van a hacer, mujer?

Pues no lo sé, lo que sea.

Hagan lo que hagan te afectará a ti como legítimo esposo.

-Se limitarán a vivir, no se meterán en más líos.

-O sí, Mario, o sí.

Pero no puedo vivir en esta situación.

¿Por qué tengo que estar pendiente de lo que hagan?

Nos jugamos el futuro de nuestro hijo.

-No va a pasar nada, Consuelo.

¿Te encuentras bien?

-Sí, no pasa nada, es un pinchazo. No tiene importancia.

-Por favor, deja de preocuparte.

Es incómodo, sí, de acuerdo.

Pero nos queremos, ¿no? Yo a ti te adoro.

-¡Ay, cariño!

-Si estamos juntos, que no nos amarguen por nada, ¿de acuerdo?

-De acuerdo.

-Menos mal que ya han llegado.

-¿Qué nuevo cataclismo nos anuncia?

-Hace menos de 1 hora que ha estado aquí la policía.

Preguntaban por usted, don Mario. Han dejado esto.

-Gracias.

Muchas gracias.

-Ábrelo, Mario, por favor que me va a dar algo.

-Es una citación.

Quieren que me presente en comisaría lo antes posible...

...por una asunto de mi interés.

No pasa nada. Consuelo, no pasa nada.

-Sí que pasa, Mario, sí que pasa.

-Y ahora abre.

-¡Y ese ramo!

-Pues para ti de un admirador.

Y no muy secreto que digamos.

-¡Qué bonitas! -¿Sabes quién las ha traído?

-Ningún policía me va a amedrentar por ningún motivo.

¿Lo has entendido?

-Sí.

-Prométeme que no vas a pensar más en ello.

-Mario, no... -Prométemelo.

-Te lo prometo.

-No te puedes imaginar lo que he descubierto.

-Mujer, dímelo que me estás asustando.

-Mientras recogía el servicio de café que tu padre se olvidó...

He visto fotos sobre la tienda.

-¿Fotos? ¿En la tienda de fotografías?

Qué sospechoso, Manuela. -¡No seas idiota!

-No se haga el inocente conmigo, Sr. Ayala.

Lo sabemos todo sobre usted.

Y cuando digo todo, me refiero a todo.

Y ahora... llega esta carta. Sin remite.

Con matasellos francés.

Pero nuestro servicio de correos ha sabido interceptar...

...muy adecuadamente. ¿Reconoce la letra de su esposa?

-Yo no soy quién para decirle qué tiene que hacer.

Pero si renuncia ahora puede arrepentirse toda la vida...

...por no haberlo intentado.

-Dígame, Antoine.

-Antoine me llamo.

-Es que... qué mujer. -¿Eh?

-¿Casada no? -Viuda.

Toda una institución, pero ahí la tiene...

Libre como el viento.

Sin que nadie sea capaz de ponerle un dogal.

-¿Quién es?

-Pues no lo sé, no lo he visto nunca.

Pero por su aspecto y su acento yo diría que viene de Inglaterra.

-Qué...

-Hay que hacer algo, Mario. -Sí, Isidro.

¿Qué, qué puedo hacer?

-Anticiparse.

Anticiparse a lo que pueda suceder.

-Pues hala, cada uno a su puesto.

-Bueno... ¿En qué puedo ayudar?

Amar en tiempos revueltos - T2 - Capítulo 2

12 sep 2006

Elisa entra a trabajar en 'La Cueva'. Su primer día está lleno de emociones pero también de un sonoro patinazo gracias al cual conoce a Ernesto, un cliente que se mueve como pez en el agua en el mundo de los negocios más o menos irregulares. Carlota dice adiós definitivo a su futuro como maestra, el tiempo de las ilusiones ha pasado ya definitivamente para ella, pero apoya a su hermana. Pelayo tiene un extraño comportamiento a los ojos de su nuera. Últimamente va hecho un pincel. Manolita, mosca. En ausencia de Antonio, Marcelino se ocupa de cuidar de su piso. Al entrar a airearlo, descubre todo patas arriba. El piso ha sido registrado por la policía. Isidro, preocupado por el estado de Loreto, comenta sus temores con Consuelo. Llega una citación de la policía para Mario. 

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