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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

-¿Qué dice, hombres? Si... Eso no es verdad.

-Y ella de usted. -¡Eso son tonterías, Bonilla!

-No son tonterías, Leonardo, se lo juro por Dios que me lo dijo.

Estuve a punto de confesárselo en El Asturiano...

...antes de la boda, pero... Pero me callé.

-Poco más o menos, lo que tú vaticinaste:

Que Rosa es una más; de noviazgo, nada de nada;...

...es un picaflor y un donjuán; y que hay...

...demasiada mujer disponible para quedarse con una sola.

-Vámonos juntos, Salvador, llévame contigo.

Llévame contigo a París o al fin del mundo, adonde sea.

Pero no me dejes nunca.

¿Dice que puedo perderlo? No.

Mauricio dice que hay que tener esperanza...

...y que todo depende de tu reposo.

-Rosa, llévatela, y que no se repita.

Salid de aquí. -Diana, ven.

Arturo, ¿me acompañas? -Él se queda;...

...hablaremos de su contrato.

-Todavía... -Eh... Leonardo.

-Mariana, ¿eres tú? (RÍE)

-Sí, sí, claro que soy yo.

Hola. -Hola.

-Anda que no te queda a ti camino por recorrer para llegar a eso.

Te he dicho que no vayas para que no molestes;...

...Diana tiene un problema y lo quiere compartir con su amiga.

Y tú, ahí no pintas nada.

(TRISTE) Los almacenes se vienen abajo; tienes problemas...

...con Héctor por mi culpa... Chis. Ana. Ana.

Ahora mismo, lo más importante es tu salud y la de ese niño,...

...así que, por favor, olvídate de todo y descansa.

(EBRIA) -Les voy a joder ese maldito viaje.

Lo juro por Dios.

-Teresa, no me repliques; sal de ahí ahora mismo o no respondo.

Ana está muy mal y me necesita.

-Ni la nombres, ¿me oyes? ¡Ni la nombres!

(EBRIA) -Han conseguido un nidito de amor;...

...subí hasta el descansillo y les podía oír hablar.

Les oí en la cama.

Ana ha tenido un accidente; si no entiendes eso,...

...es que no tienes corazón.

-¿Al cine? ¿Con quién? -Con mi... Con...

Ah, fíjese, aquí está ya.

Eh... Ramiro, él es Leonardo, mi antiguo jefe.

Leonardo, él es Ramiro, mi...

Mi novio. -Encantado.

-Una peluquera de segunda y una celestina de cuarta.

-Oye, deja de decir estas cosas...

-Mi vida es una mierda... -Diana, por favor.

(LLORA) -Me quiero morir.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

(HÉCTOR) O sales de ahí, o te cojo de los pelos ¡y te saco a rastras!

Ana ha tenido un accidente; si no entiendes eso,...

...es que no tienes corazón.

¿Qué ha pasado? Nada.

¿Quién era? Héctor.

¿Está enfadado? No, no, no estaba enfadado.

Ya sabes cómo son los hombres,...

...que se ponen nerviosos cuando no está la cena.

Teresa...

No importa, ya está.

A ver, tú y yo sabemos que esto es más serio que una discusión...

...por la hora de cenar. Pues sí,...

...esto es mucho más serio,...

...pero yo quiero quedarme contigo.

Agradezco que estés preocupada por mí, pero nada me va...

Timbre. ...a separar de ti.

¿Quién será? Mauricio, con las inyecciones.

Ay. Venga,...

...ánimo.

(SUSPIRA)

-Ay, Manolita, me da mucho apuro que me atiendas tan tarde.

-Que no te lo dé, que lo hago de mil amores.

-Ay, mira que me lo dijiste:

"Intenta elegir un vestido que no necesite arreglo".

Y voy yo y elijo este traje.

-Pero este arreglo es muy fácil; lo sé hacer hasta yo.

(RÍE) -Ya demás, que yo quiero...

...que vayas la más elegante a esa fiesta.

-Bueno, es una boda de un compañero de Mauricio. Ya te lo dije, ¿no?

-Sí, ya me dijiste, ya me dijiste.

Pues no te preocupes, que vas a quedar muy bien.

Huy, lo que tienes que hacer es aprovechar para coger ideas.

-¿Ideas de qué? -Pues para tu boda con Mauricio.

Supongo que no tardarás mucho en casarte, ¿no?

-Bueno, sí, algún día nos casaremos, digo yo.

Bueno, ¿cómo va el dobladillo?

-Bien, bien, ya casi está.

-Sé que tendría que haber venido con más tiempo,...

...pero como nos avisaron a última hora...

-Es raro, ¿no? Normalmente, una lista...

...de invitados se hace con mucha antelación.

-Bueno, mujer, entiéndeme, Mauricio sí lo sabía,...

...pero se olvidó de decírmelo.

Ya sabes qué cabeza tiene. -Ya.

Bueno.

La primera inyección te la pondré yo,...

...pero te daré el teléfono de un practicante...

...que ya verás qué bien te funciona.

Mauricio, ya sé que es abusar y que, bueno, que no...

...te corresponde a ti, pero... ¿Me las podrías poner tú?

(RÍE) Por mí no habría ningún problema,...

...lo que ocurre es que no voy a poder,...

...porque me tengo que ir de viaje.

Vaya por Dios. Ajá.

¿Y adónde vas? A un congreso médico, sí...

En Aranda de Duero; van muchos médicos importantes...

...y me interesa ir, la verdad.

¿Un congreso? Sí.

Mauricio, mientes fatal. ¿Cómo?

Pues que tú no vas a ningún congreso.

Mira, si te conozco la mitad de lo que creo,...

...tú no me dejas aquí en mi estado...

...ni para ir a ver al mismísimo doctor Marañón.

No, no, tienes razón, es verdad, sí.

Bueno, lo que ocurre es que...

...tengo una cuestión personal...

Que mañana me caso con Lucía.

¿Qué? Sí.

Por fin (RÍE)

Enhorabuena. Muchas gracias.

(RÍE) Bueno, y ahora,...

...vamos a lo nuestro. Sí.

¿Te das la vuelta, por favor?

¡Ay!

Ay.

-¿Qué te parece? -Bien, muy bien, me gusta.

-A mí me falta algo. -¿Algo de qué?

-No sé, algo... Es que es muy oscuro, muy serio, ¿no te parece?

-No, a mí me gusta, es... Es discreto, sí.

-Sí, bueno, pero una cosa es ser discreta y otra que nadie...

...se fije en ti, ¿no? Yo le buscaría un adorno.

Eh... -¿Como qué?

-A ver... Sí.

Algo blanco.

(SORPRENDIDA) -¿Blanco? -Ajá.

-Ay, no, no sé, Manolita...

-A ver, ven aquí.

Huy, sí, esto te da muchísima luz.

Y eso es lo que tiene que tener...

...una novia el día de su boda, ¿no? Mucha luz.

(NERVIOSA) -Ay, Manolita. -Que no hemos nacido ayer, hija.

-¿Y quién te lo ha dicho? -No me lo ha dicho nadie;...

...me lo he olido yo sola. (LUCÍA SUSPIRA)

-Enhorabuena, dame un abrazo.

(RÍEN)

-Muchas gracias. -Me alegro muchísimo.

Porque una historia tan bonita de amor...

...como la tuya con Mauricio, debe acabar bien,...

...tiene que tener un final feliz, como esos de las películas.

-Ojalá. -Ya verás cómo sí.

Y en un boda no se necesita nada más;...

...lo importante es lo que construyas con Mauricio.

Ya veréis lo felices que vais a ser.

(SUSPIRA) Y ya, con la bendición del cura, os sobra.

-Ay, muchas gracias, Manolita.

Pero sí te voy a pedir una cosa: Que seas muy discreta;...

...nos han dicho que no llamemos nada la atención.

-Descuida, mujer. Mírate, a ver qué te parece.

(RÍE)

-Pues sí, sí me gusta.

-Estás muy guapa, Lucía.

-¿Qué es eso?

-Mis joyas.

-Tus joyas. -Sí.

Las que me regalaron mi madre, mi tía...

Las joyas de la familia.

-Ajá. Hace años que no las veía.

-Porque hace años que no las sacaba.

Oh, mira cómo están las pobres.

Debería lavarlas, ¿verdad? -Un poco.

Bueno, voy a seguir trabajando.

(SUSPIRA) -Ay, Manolita, eres un primor.

-Pues mira, está mal que yo lo diga, pero la verdad...

...es que me ha quedado...

...muy bien, muy fino. -Sí.

Muchísimas gracias, no sabes lo importante que es...

...esto para mí; me siento tan afortunada.

-Afortunado el novio, que se lleva una joya.

(RÍE) -Ay, lo feliz que sería...

...su difunta madre si os viera, ¿verdad?

-Sí, doña Lourdes era una santa. -Ajá.

-Me quería mucho. Bueno, y yo a ella.

La quería muchísimo. -Sí.

Ella estaría tan contenta con esta boda...

-Ojalá viviera para verla.

Ojalá viviera... Pues para hacer de madre,...

...una madre es muy importante para la novia el día de su boda.

Bueno, tú estás casada y sabes a lo que me refiero.

-Sí. Y por eso mismo, también sé que donde no llega una madre,...

...siempre llega una buena amiga, así que puedes...

...preguntarme lo que quieras. Siéntate.

Lucía. -Pero...

No es nada en concreto... -No seas boba.

No tenemos 15 años, si yo ya sé que estás pensando...

...en la noche de bodas, ¿verdad? Es la primera vez, claro está.

Tú no te preocupes, no te preocupes.

¿Cómo no va a ser la primera vez?

Con lo joven que entraste tú al convento.

-No, Manolita, no es eso, es... -No pasa nada.

¿Quieres saber el secreto?

El secreto es no tener prisa, que todo pasa...

...cuando tiene que pasar. -Pero...

-Mira, ¿tú a Mauricio, le quieres?

-Sí. -¿Y él te quiere a ti?

-Sí. -Pues ya está.

La noche de bodas, la naturaleza hará el resto.

Mira, si fuera cosas de tener experiencia, no nacerían niños;...

...lo que hay que hacer es no tener prisa, no obsesionarse...

...y las cosas salen solas.

Hay que tener cariño, sí, Lucía, cariño,...

...y eso, Mauricio y tú, lo tenéis a espuertas.

Y mira, te voy a decir una cosa:

Pasado el apuro inicial,...

...lo que viene luego, Lucía, eso,...

...eso es lo más bonito del mundo.

(LUCÍA SUSPIRA) -Bueno, venga,...

...sigue preguntándome, no te quedes con las ganas.

Golpean la puerta.

(HÉCTOR) ¡Déjeme pasar, coño!

-¿Pero qué golpes son esos?

Golpean la puerta. Será posible.

Oiga, señor, ¿dónde cree que va?

-Mire, sé perfectamente que mi mujer está aquí.

-La señora está indispuesta; dijo el doctor que nada de ruidos.

-¡Me importa una mierda lo que diga el doctor!

-Oiga... -¡Quítate de mi camino...

...o no respondo, Dionisio! ¡Héctor!

-¡No respondo! ¡No respondo! -¡Oiga!

Por favor, no des voces. -Mírala, me llama...

...la atención ella; hay que tener cuajo.

Dionisio. Dionisio, por favor, retírese.

-¿Está segura, señora? Sí, sí, segura. Gracias.

-Retírate. -¡Qué poca educación!

-Andando para casa.

¿Has oído? -¡No me toques los cojones!

Coge lo que tengas que coger y tira para casa.

En primer lugar, a mí no me hables así.

Y en segundo lugar, yo no me moveré de aquí...

...hasta que lo crea conveniente.

-¿Cuando lo creas conveniente?

Sí.

Ana está muy mala y...

Y me necesita.

Ni siquiera puede ir al baño sola, ¿entiendes?

-Sí, claro que lo entiendo; tantos excesos...

...le han debido de pasar factura, tanto vicio.

Héctor, entiendo que estés dolido,...

...pero no digas insensateces. -¡Tú lo has dicho: Estoy dolido!

Chis. (MÁS FUERTE) ¡Y precisamente,...

...por culpa de esa mujer!

Entre sus problemas y los míos,...

...decido resolver los míos. ¿Has terminado?

Porque tengo que volver adentro.

-Teresa, no empeores más las cosas, que ya están bastante mal.

Teresa, te juro por Dios, que estoy a esto de hartarme.

¡Vamos!

Delante de mí, tira.

¡Vamos, coño! ¡Héctor! ¡Héctor!

-Vamos, coño. Tira, vamos. Héctor... ¡Héctor, que no!

¡Que no me voy a ningún lado!

Que ya no me dan miedo tus bravatas.

-Pero es que yo no quiero ser indiscreta, Manolita.

-Venga, no seas tonta. Así me entreno,...

...¿no ves que luego me vienen cuatro niñas?

Con las mismas preguntas, así que venga.

-Pues verás... Eh... Marcelino y tú...

Bueno, en la noche de bodas, quiero decir...

(RÍE) -¿Fue bien?

-Ay, hija.

Es que, Marcelino y yo, la noche de bodas,...

...la tuvimos antes de la boda.

Porque si no, no había manera. -¿Cómo?

-Pues, hija, sí. Mira, nosotros llevábamos de novios ya...

Buf... Es que ni me acuerdo.

Y yo siempre andaba con algún luto:

primero, de mi padre; luego, el de una tía; de otra tía;...

...de otra... Así que yo cogí a mi Marce y le dije:

"Cariño, o me dejas preñada o me quedo para vestir santos".

-Huy. -Bueno, pero espérate.

Espérate, que los hombres son muy echados para delante,...

...pero de boquilla; en cuanto una arrea,...

...ellos se arrugan, hija. -Manolita...

-Y nada. Yo conseguí un cuarto en una casa de citas.

-¿En una casa de citas?

-Como me oyes: En una casa de citas, ¿dónde si no?

Y nada, no pasó lo que tenía que pasar.

-¿Y qué pasó? -Pues, hija, que no se le izaba...

...la bandera, eso pasó. -Huy. (RÍE)

-Pues sí. -Manolita...

-Eso pasó. También es verdad que el cuarto le daba mal fario.

Y no me extraña, porque era muy desagradable.

Era un cuarto muy feo; no daban ganas de achucharse.

Daban ganas más bien de ponerse a limpiarlo.

-Huy. -Y fíjate tú...

...que eso es lo que nos salvó: El agua.

-¿El agua? ¿Por qué el agua?

-Pues, hija, porque nos fuimos de allí sin que pasara nada...

...y cuando llegábamos a El Asturiano, resulta...

...que se había roto una cañería.

Y Marcelino y Pelayo, en su línea, no sabían qué hacer con eso,...

...así que yo cogí, me arremangué y me puse a arreglarla.

Claro, me quedé empapada perdida.

(RÍE) -Oh, vaya día de perros, ¿no? -Sí, eso pensaba yo.

Pero hete aquí que, cuando me ve mi Marcelino toda empapada,...

...que se me pegaba la ropa, se me marcaban todas las carnes...

Oye, chica, que le entró un no sé qué en el cuerpo que tuvo...

...que cerrar la puerta de El Asturiano...

...y ahí mismo, detrás de la barra. (RÍE) -¿En El Asturiano? No.

-Que sí, sí, lo que te estoy diciendo, ¿no ves?

Es que no merece la pena pensar, porque al final,...

...las cosas salen como tienen que salir.

Así que tú tranquila, que cuando hay amor, todo sale bien.

(RÍEN)

-Muy bien...

Muy bien.

Si eso es lo que quieres, eso es lo que tendrás.

(RESPIRA HONDO)

A partir de ahora, se ha terminado...

...todo entre nosotros, ¿me oyes? ¡Todo!

Si no quieres ir a casa, cuando te lo dice tu marido,...

...no vayas.

Pero no vayas nunca ya.

No quiero volver a verte por allí.

Te juro por Dios que como vuelvas a poner un pie en esa casa,...

...te vas a arrepentir toda tu vida.

Ni se te ocurra decir nada,...

...porque cada vez que abres la boca,...

...me dan ganas de partírtela.

No sabes la suerte que tienes,...

...si tu hermano levantara la cabeza...

Portazo.

¿Qué pasa? Lo siento, lo siento.

Te ha despertado, ¿verdad? Lo siento.

(RESPIRA HONDO) Héctor...

Héctor se ha puesto hecho un energúmeno.

Ay, Dios. Pero ya está, ya pasó.

¿Necesitas algo? ¿Quieres que te prepare una tila...

...o algo de comer? Teresa, debes ir...

...a hablar con él; no puedes dejar las cosas así.

No.

No. (HACE GESTOS DE NEGACIÓN)

No, no pienso pedirle perdón.

No, Héctor se ha equivocado mucho conmigo, mucho.

Y ha sido culpa mía, porque yo se lo he permitido, ¡pero ya no!

Se acabó.

Nunca te había oído hablar así de Héctor.

Porque nunca me había puesto la mano encima.

¿Qué dices, te ha pegado?

No, no se ha atrevido.

(SUSPIRA) Ay, Teresa.

Y todo esto ha sido por mi culpa. No, Ana.

No vuelvas a decir eso nunca más.

-El collar de la tía Trini.

Anda que no he jugado con él ni nada.

-¿Sigues con eso?

-Sí, perdona.

Es que tengo muchos recuerdos.

Mira, este collar me lo regaló mi tía Trini.

-Un poco ostentoso, ¿no? ¿Era rica tu tía?

-No, no lo compró; lo encontró.

-Vaya. ¿Y eso?

-Mis tíos tenían un negocio de peletería...

...y a finales del 36, casi nadie volvió a por sus abrigos de pieles.

La mayoría de los ricos tuvo que huir de Madrid...

...y a la otra mitad, les mataron.

Antes del invierno, los militares fueron a confiscar los abrigos...

...y mis tíos se quedaron sin nada.

Salvo este collar,...

...que alguien lo olvidó en un bolsillo de un abrigo.

Este collar les salvó la vida,...

...hasta que volvieron a estabilizarse.

-Pero si tus tíos lo empeñaron, ¿cómo es que lo tienes ahora tú?

-Pues por casualidad, porque un perista se lo ofreció...

...a mi tío y él lo compró,...

...para guardarlo como recuerdo.

Y cuando murió mi tío, mi tía me lo regaló a mí.

-Debes tenerle mucho aprecio.

-Sí.

Cada una de estas joyas tiene un recuerdo.

-Algún día, les explicaremos a nuestros hijos...

...estos recuerdos y estas historias.

Y cuando ellos hereden las joyas, se lo contarán a nuestros nietos.

-Sí.

-Es bonito pensar que hay objetos que guardan nuestra memoria...

...más allá de la muerte;...

...de algún modo, el pasado de tu familia y el tuyo propio...

...está contenido en estas joyas.

-Bueno, basta de recuerdos y de nostalgias; vamos a la cama.

-Oye, pues bien mirado, no es tan ostentoso;...

...podrías lucirlo algún día conmigo.

Toma.

Voy a la cama.

(RESPIRA HONDO)

-Este collar no volverá a lucirse.

Mañana mismo, vas a volver a la casa de empeños.

Por tercera vez.

Estas joyas no son mi pasado,...

...sino mi futuro.

Yo me he metido en medio de vosotros dos.

He tomado la decisión correcta.

Esta mañana, me dice Mauricio que me quede reposando en casa...

...y yo me voy, como una inconsciente, a trabajar.

Y al final, has terminado tú viniendo a por mí.

Ana, si estoy aquí, es porque no hay nada en este mundo...

...que me importe más...

...que cuidar a mi amiga y a su hijo.

Porque vas a ser la mejor mamá del mundo...

...y porque vais a ser muy felices.

No me quiero hacer ilusiones. Pues hazte ilusiones, háztelas.

¿Y sabes qué? Te voy a comprar el carricoche más bonito del mundo.

¿Y sabes qué? Que también le voy a bordar unas sábanas...

...con las mejores telas de los almacenes,...

...porque quiero que ese niño me quiera con locura...

...y que sea su tía favorita.

Eso lo va a tener fácil, porque no va a tener otra.

Pero no le voy a hacer patucos, no, porque todo el mundo...

...te va a regalar patucos y luego dirás...

...que qué hago con tantos patucos.

Ya no me queda nada en este mundo;...

...sólo me quedas tú.

(LLORA)

-Cariño, avísame...

...cuando salgas del baño. -Sí, no tardo.

(ABEL) Lo tienes libre.

(CRISTINA CARRASPEA)

-¿Aún sigues limpiando joyas?

-No, no, las estaba guardando. -Ah.

Bueno, ¿qué, me acompañas? Tengo un poco de prisa.

-¿Adónde? -¿Cómo que adónde?

Tengo que pasar por el banco a recoger lo que tú ya sabes.

-¿El qué? -Tus francos, mujer.

Tu viaje a París, Francia... (RÍE) -Ay, es verdad.

Me había olvidado por completo.

-Ay, qué poca mentalidad práctica tienes.

-Sí, tienes razón; nunca me acuerdo del dichoso dinero.

(RÍE) -Sí, debe ser eso. Bueno, ¿qué, entonces, me acompañas?

Te viene de camino a la biblioteca.

-Aún tengo que recoger la mesa, hacer la cama...

...y poner en orden la cocina. -¿Pero hoy no viene la asistenta?

-Sí, pero me da apuro dejarlo todo a medias.

-Hay que ver cómo eres; te pones a limpiar...

...la casa el día que viene la asistenta...

Bueno, como quieras. Te he pedido la misma cantidad...

...de francos que la otra vez, ¿te parece bien?

-Sí, con eso tendré suficiente. -Bueno,...

...hasta luego. -Hasta luego, mi amor.

-Adiós. -Adiós.

(SUSPIRA)

Sí, con esto tendremos suficiente.

-Pues se cayó porque está embarazada y se mareó.

-No sé, a mí me parece que es más bien la tensión.

Y se hizo un golpe en la cabe... -Bueno.

He hablado con doña Teresa, que ha estado cuidando...

...a doña Ana desde ayer y se encuentra bien,...

...dentro de lo delicado de la cuestión.

-Hum, o sea, que mal. -O sea, que bien.

Lo que necesita es reposo, mucho reposo.

-¿Y no vendrá a trabajar? -Esa sería una curiosa forma...

...de reposar, ¿no te parece?

-Bueno, Leonardo, tampoco hace falta que me muerdas.

-Perdonad que os interrumpa, ¿eh?

Yo creo que esto es muy grave.

Porque que doña Ana esté de baja, precisamente...

...en este momento tan difícil para los almacenes,...

...será como un barco sin capitán.

-Error, señorita. Yo llevaré el timón del barco.

Doña Ana me ha dado plenos poderes para actuar en su nombre.

A partir de ahora, despacharé sus asuntos;...

...cualquier cosa que deba preguntarle,...

...me la pregunta. -Muy bien, así lo haré.

-Ahora, váyase a su despacho a trabajar, Marifé, no quiero...

...el teléfono sin atender. -Bueno, pues ya voy.

(MARIFÉ SUSPIRA)

-Con permiso.

(RESPIRA HONDO)

-¿Qué haces aquí?

(RÍE) -No sé, dímelo tú, que eres el que sueña conmigo.

-Ojalá no lo hiciera. -Pues no deberías,...

...Leonardo, no deberías.

Porque eres un hombre casado y yo, bueno, pues...

Pues yo también tengo mi novio.

Así que no deberíamos seguir viéndonos.

(RÍE) Y mucho menos, en sueños, claro.

-No te rías. Ojalá pudiera arrancarte...

...de mi cabeza; ojalá desaparecieras para siempre,...

...pero no es tan sencillo.

-¿Por qué no? Si yo apenas ya me acuerdo de ti.

-¿En serio?

(SUSPIRA) -Leonardo, mira,...

...lo que nos ha pasado es muy triste,...

...pero la vida sigue...

...y no podemos estar constantemente pensando...

...en el pasado y entristeciéndonos.

-Sí, tienes razón.

Pero, de vez en cuando, el pasado vuelve para fastidiarnos...

...y hacernos la vida imposible.

Maldito Bonilla, ¿por qué tendría que decirme nada?

-¿Pero de verdad, Leonardo, que Bonilla te descubrió...

...algo que tú ya no sabías?

¿En serio nunca sospechaste siquiera que yo también te amaba?

-No... No. Bueno, ayer estuve a punto de decirte la verdad.

-Pues eso hubiese sido un gran error.

-Mi vida es un tremendo error.

-No digas eso. -Pero me he casado con una mujer...

...a la que no amo, Mariana. -¿Seguro?

¿Seguro que no la amas? -Es a ti a quien yo amaba, a ti.

-Clementina. Menudo directivo le tienes hecho, ¿eh?

Ya te dije yo que era un buen partido.

Dentro de nada, director general.

Y tú, su mujercita. (IRÓNICA) -Sí, claro.

Dentro de nada, separados, Marifé.

Y yo, sola otra vez, con mi Merceditas.

-¿De qué hablas? -¿Es que no le has visto?

Si ni siquiera me mira. -Pues no, no le he visto;...

...yo, la verdad, no he notado nada raro.

-Te contaré lo que hizo ayer, a ver si no te parece raro.

Ayer me llamó a las 11 de la noche y dijo...

...que se quedaba trabajando.

Pero oí que estaba en un bar y cuando llegó a casa,...

...apestaba a tabaco y a alcohol. -Huy.

¿Y por eso le echarás de casa?

Mira, mi marido a mí también me mete, de vez en cuando,...

...alguna mentirijilla, pero no pasa nada.

Además, yo conozco a la dueña del bar...

...en el que para; pues allí, nada, unas copitas,...

...cuatro fanfarronadas... Ella me lo cuenta todo.

Y a casita, que llueve. -Que no, que no, esto es distinto.

No sé, es que, además, yo creo que se arrepiente.

-¿Qué se va a arrepentir?

Este es incapaz de serte infiel.

-Que no me refiero a eso, Marifé;...

...me refiero a que yo creo que se arrepiente...

...de haberse casado conmigo. (SUSPIRA) -Qué tonterías, no.

-Pero si es verdad, piénsalo. Leonardo jamás trasnocha, jamás.

Y de repente, nos casamos, empieza a salir por la noche,...

...a beber... No sé, es muy raro.

-A mí me da que estás siendo muy exagerada, ¿eh?

Anda.

(SUSPIRA)

-Pues eso se acabó. ¿Me escuchas? Se acabó.

-Pero... -Sí, Leonardo, sí,...

...métetelo en la cabeza, se terminó.

Y ahora, vamos a calmarnos.

Vamos a calmarnos; vamos a pensar con claridad.

A ver, ¿de verdad tú te hubieses casado con Clementina...

...si no sintieses nada, absolutamente nada, por ella?

-Pero a ver, fue un malentendido.

Ella me oyó declararme, pero era contigo con quien estaba hablando.

-¿Y por qué no dijiste nada, Leonardo?

-Porque no podía.

-¿Por qué? ¿Por qué no podías?

-Porque no puedo; Clementina...

...me necesita, ella está sola en la vida,...

...tiene una hija, ¿eh?

Lo ha pasado fatal; un hombre sin escrúpulos le arrebató...

...la juventud... Clementina es una mujer...

...pues muy cariñosa,...

...muy sensual, que...

...que merece... Merece una oportunidad de sacar fuera...

...todo el amor que lleva en su corazón.

-¿Ves? ¿Te estás escuchando?

Está claro que te gusta Clementina.

-No, vamos a ver, vamos a ver, las cosas...

No, no. O sea, Clementina es una mujer estupenda,...

...es una gran persona, pero yo te quiero a ti, Mariana.

-No, Leonardo, no, no; a mí me tenías idealizada.

Es normal, sí, es normal, la típica chica joven y guapa...

...que te va a poniendo ojitos por los pasillos de los almacenes.

Pero créeme, tú y yo no hubiésemos llegado a nada.

-Puede ser.

-¿Así que por qué no dejas de resistirte y aceptas la realidad?

Si está claro que te encanta Clementina.

-Clementina es muy simpática.

-Sí. Y le gustas.

Le gustas mucho. -No... Bueno...

Se preocupa mucho por mí. -Sí, demasiado.

Y tú, ahí, sin prestarle ninguna atención.

-Pues tampoco es así, no...

-De verdad, Leonardo, qué vergüenza, ¿eh?

Qué triste para Clementina verse sustituida por...

Por una burda ensoñación. (SUSPIRA)

Tienes que prometerme una cosa.

Tienes que prometerme que, a partir de ahora,...

...te vas a preocupar mucho más por ella.

-Haré lo que pueda. -No, Leonardo,...

...no me entiendes. Lo que puedas, ¡no!

Tienes que tomarte esto en serio, porque...

Porque si no lo haces,...

...yo nunca voy a desaparecer de tus sueños.

-Ya lo sé.

-Pues ya sabes lo que tienes que hacer.

(DELIRA) No... No...

No... No...

¡Ah!

¡Dios!

Llaman en una puerta.

Llaman en una puerta.

¡Va!

-Hola. -Buenas.

-Muy buenas, Héctor, le traigo las gaseosas.

-¿Las gaseosas? -Sí, las que me había encargado...

...Teresa; si quiere, las dejo en la cocina.

-¿Qué se debe? -Ah, no se preocupe,...

...porque Teresa, ya a fin de mes, me las paga.

Sí... No... No... -Mejor será...

...que te liquide la cuenta yo ahora.

-No, hombre, Héctor, si hay confianza... Hay...

No hace falta. Además, que...

Que yo aquí no tengo la cuenta,...

...ni cambio, ni nada. -Como quieras.

-Oiga, Héctor, si me permite,...

...¿usted se encuentra bien?

Lo digo, no sé, me da a mí la sensación...

A lo mejor, si quiere, le puedo traer un reconstituyente...

...del bar. ¿Le apetece? -No.

-O quizá sería mejor que llamase...

...al doctor Salcedo o a su mujer. -¡No!

-Hombre, Héctor... -Me duele la cabeza, nada más.

-Ah, vaya.

Eso...

Lo de la cabeza, ¿eso qué es, jaqueca?

¿Eh? -Más bien, resaca.

-Resaca. ¿Sabe lo mejor para la resaca?

-¿No beber?

(RÍE) -Fíjese, eso ha sido muy gracioso.

Me contaron un chiste el otro día,...

...Gervasio... -No estoy para chistes.

-Déjemelo contar, ¡verá que se encuentra mejor...

...después de que se lo cuente! -¡Marcelino!

Por favor, no levantes la voz, que me estalla la cabeza.

-Héctor, usted no se encuentra bien.

-Leonardo. -¿Sí?

-Leonardo, quiero hablar contigo. -Tengo prisa, Clementina. ¿Qué?

-Mira, por favor, no me esquives más.

Dime ya lo que me tengas que decir, pero no me tengas así.

-¿Pero así cómo? Si no tengo nada que decirte.

-Mira, estás muy raro desde ayer por la noche, Leonardo.

-A ver, Clementina, no tengo tiempo para charlas;...

...estoy esperando una llamada muy importante, ¿de acuerdo?

-¿Qué estás haciendo, Leonardo?

-Bueno, ¿qué, te vas o te quedas?

-Pórtate como un hombre.

-No me hagas esto, por favor.

-¿Yo? Pero si eres tú, que me estás ignorando.

(MARIANA) Pórtate como un hombre con ella, Leonardo,...

...ya que conmigo no supiste hacerlo;...

...demuéstrale lo que significa para ti.

(CLEMENTINA) Di la verdad.

Tú no me quieres, ¿verdad que no?

-No cometas dos veces el mismo error.

-Tienes razón.

-Lo sabía.

-Tienes razón, no te quiero.

No te quiero...

Te adoro.

Te venero.

Te idolatro.

-Mire, yo lo siento, pero voy a llamar...

...al doctor Salcedo ahora mismo. -No, no.

-Sí, Héctor, sí. -Que no, coño. Que no, Marcelino.

No me hace falta. -Pero Héctor...

Pero si es que usted no se encuentra bien, hombre.

-Me encuentro... (TOSE)

-Tranquilo. ¿Quiere que le acompañe al retrete?

-¡No! -¡Bueno, llamaré al doctor!

¡Llamaré a su mujer! -¡Que no!

Mi mujer está en casa de Ana Rivas,...

...cuidando de Ana Rivas,...

...porque, al parecer,...

...Ana Rivas está peor que yo.

-Bueno, pero eso es normal; con el embarazo...

...se ha complicado, ¿verdad? -O eso parece.

-Pues vamos a tranquilizarnos, Héctor; su mujer es un...

Su mujer es una santa.

-¿Mi mujer es una santa?

¿Tú no te tenías que ir?

-Bueno, pero es que yo así, no...

Voy a llamar al doctor o...

-Marcelino, yo sólo me quiero meter en la cama...

...y descansar.

-Bien, de acuerdo. -No pensar.

-"No pensar"... Haremos un trato, si le parece.

Se va a la cama y yo estoy en el bar, pendiente,...

...y cualquier cosa, me llama.

¿Tiene el número del bar? -Sí.

-¿Se lo apunto...? -Lo tengo.

No te preocupes. ¿No te ibas?

Lo tengo, ¿eh?, de verdad.

Venga.

Pues cualquier cosa, te llamo yo.

(LLORA)

Alguien abre una puerta.

Hola. -Hola, mi amor.

¿Estás bien? -Sí.

Has tardado un poco.

-Sí, sí. Es que Abel quería acompañarme a la biblioteca...

...y le he dado una excusa.

Y luego, tenía que pasar por un sitio.

¿Qué es esto? -Toma.

Es nuestro futuro. ¿Qué?

(SORPRENDIDO) Pero Cristina...

¿Qué es todo este dinero?

-Nuestro futuro; ya te lo he dicho.

Es nuestro futuro en París.

¿Estás loca?

(IRÓNICA) -Sí, ¿no lo sabías?

¿Pero de dónde sale esta fortuna?

-Eso es lo de menos. ¿Cómo que es lo de menos?

Una cantidad así no pasa desapercibida;...

...en cuanto Abel vea la libreta de ahorros...

-No, no, no he tocado la libreta de ahorros, no.

No cogería ni un céntimo de Abel, no;...

...he empeñado las joyas de mi familia.

-No te lo vas a creer, pero lo del beso...

...lo sabe todo el mundo. -No me digas, ¿y eso?

-Porque Piluca, la de Complementos,...

...estuvo en El Asturiano; lo ha contado todo,...

...con pelos y señales. Y como es normal, la noticia...

...corrió como la pólvora. -Madre mía, qué vergüenza, Marifé.

-¿Vergüenza de qué? Si eres la heroína romántica del barrio.

-Anda, calla, calla. Yo estoy todavía...

...que no me lo creo. (MARIFÉ RÍE Y SUSPIRA)

-Estoy como si estuviese flotando. -Huy, "flotando". (RÍE)

Y tú, que decías que estaba arrepentido de casarse contigo...

Menudo ojo clínico, guapa.

-Ya, es verdad, es verdad.

Pero reconocerás que raro, estaba raro, Marifé.

-Sí, sí, bastante raro, ¿eh?

Porque, mira, te voy a decir una cosa:

Es la última persona en el mundo de la que yo...

...me hubiera imaginado ese beso. -Y yo, y yo.

Sólo faltó que sonasen violines para que fuese de película.

(SUSPIRAN) -Ay, qué bonito, ¿verdad?

Bueno, y me lo debes a mí, todo; está mal que lo diga, pero...

-Ah, ¿sí? Y a ti, ¿por qué?

-¿Por qué? Porque soy la mejor casamentera del barrio.

Que te dije yo que le dijeras "sí", ¿no te acuerdas?

-Sí, señora. Sí, señora, tienes toda la razón del mundo.

(RÍE) -Bueno, pues ya está.

Ahora, a dar el siguiente paso.

-¿Qué siguiente paso?

-¿Cuál va a ser? Que te tienes que quedar embarazada.

-¡Bueno! -Antes del verano, ajá.

-¿Sí? -Sí. Antes del verano...

O bueno, más o menos, por julio o por agosto.

Porque luego, así te viene el niño para primavera...

...y los niños de primavera son preciosos.

Te salen rollizos, sanos...

Y he leído yo en una revista por ahí que no sufren...

Esto... ¿Cómo se llama? La fiebre del heno.

-Ah, claro, claro, tienes toda la razón.

Pues a ver si te aplicas el cuento, Marifé; tú también estás casada...

...y tú, nada de nada. -¡Huy! No sé...

¿Te imaginas? ¿Las dos, embarazadas a la vez?

-Qué bien. Venga, dile a tu marido...

...que menos bailoteo y más meneíto.

-¡Huy! (RÍE) -Y cúbreme, que tengo...

...que salir a hacer un recado.

-Venga. -Gracias.

-"Más meneíto", dice.

Ay.

Meneíto...

-Tenías razón. Cuando te hablé de irnos juntos,...

...no sabía lo que decía.

Necesitaremos dinero y no vamos a conseguir un trabajo...

...tan fácilmente; con este dinero,...

...saldremos a flote durante un tiempo.

No sé qué decir, Cristina.

-Pues no digas nada;...

...no hace falta que hablemos.

Estoy impresionado.

(RÍE) -¿Por qué?

¿Pensabas que...

...no sería capaz?

No pensé que fueras capaz de eso.

Es todo tan...

Tan repentino.

-¿"Repentino"?

Salvador, ¿cuánto tiempo llevamos en este camino?

Desde que nos conocimos, hubo algo especial.

Desde aquel día, en la cárcel,...

...en el que me llamaste "pequeña burguesa".

Oh... (RÍE) -¿Recuerdas?

No, pero no te avergüences;...

...ese día se despertó algo en mí.

¿Cuánto tiempo más vamos a resistirnos?

¿No ha sido ya suficiente?

Salvador, guárdalo.

Y vámonos.

Vámonos juntos a París...

...y que se hunda el mundo si quiere.

No, no, no, no.

Es mejor que lo lleves tú;...

...sospecharán menos de ti.

Irás en tren, en primera clase, con los papeles en regla...

En cambio, yo, en autobús y con los papeles falsos.

Si sospechan, me registrarán de arriba abajo.

-Está bien.

Como quieras.

Pero no sospecharán,...

...todo va a salir bien,...

...tengo un presentimiento.

Ojalá tengas razón.

-Claro.

Ven,...

...vamos.

(LLORA)

(RESPIRA HONDO VARIAS VECES)

(LLORA)

(JADEA)

(LLORA) Hija de puta...

¡Hija de puta!

(LLORA)

Disparo.

-Hola. Cariño, ¿qué haces así?

Si nos tenemos que ir vestidos a la ermita.

-Ya lo sé. ¿No me digas que te arrepientes?

-No, al contrario, pero es que...

Quiero que salga bien y ya conoces a doña Hortensia,...

...mi casera, es... Es muy cotilla, no para de preguntar...

...y quiero que todo salga bien; no quiero meter la pata.

-Ah, ¿sí? ¿Algo relacionado con el trabajo?

-No, no. Más bien... Motivos personales:

Que me he ido de compras.

-Muy mal, Clementina, muy mal. -Chis.

-No me regañes. No me regañes, hasta que no veas lo que te compré.

-No, no, no era una explosión; ha sido...

...un cristal, que se ha roto.

-Ah. -Bueno, pues ya que estás aquí,...

...entra para dentro, nos traes un porrón con unas aceitunas,...

...que nos tomaremos un aperitivo Juanito y yo.

Anda que tengamos que andar como chiquillos...

...con la edad que tenemos ya. Mecachis.

No, pero tienes razón con lo de ser discretos;...

...más que nada, por Ángel. -Sí.

Bueno, cariño,...

Ya no nos queda nada; no falta nada para ver cumplido nuestro sueño.

-Pero si tenemos por aquí al mismísimo don Juan Tenorio.

Y eso que estamos en primavera.

¿Cómo van tus conquistas? -No estoy para bromas, don Marcos.

-¿Es que Rosa te ha puesto los puntos sobre las íes?

-No, pero cada día, se siente más molesta conmigo.

-No me importa limpiaros; no se me caerán los anillos.

Pero los hombres son orgullosos.

-No es nada, es una mentirijilla. Es una tontería; yo,...

...a las niñas, no les dije que cerrarán la tienda.

No, no, no, Leonardo, a eso sí que me niego en redondo.

No, si hacemos ofertas demasiado exageradas,...

...parecerá que estamos liquidando.

Sería el principio del fin.

-¿Cómo uno? ¿Hay más problemas? No es problema...

Me ilusiona ir en el coche de mi padre,...

...pero lleva tanto tiempo parado...

...y no pude probar si funciona.

-No pasa nada; vamos en taxi.

Sí, pero déjame un cuarto de hora, lo pruebo,...

...y si no funciona, vamos en taxi.

Anda, vete vistiendo. -Vale, sí.

Y bueno, como vinimos aquí, sin saber en qué iba a quedar...

...la cosa, pues necesita pasar por casa a recoger algo de ropa.

¿Podría usted acompañarla a recoger la maleta?

-Espero que no se moleste, pero debo hablarle de su esposa.

-¿Qué pasa con Estela? ¿No me digas que...

...te has enamorado locamente y me la robarás?

-Le digo que el asunto no es para bromear.

¿Pero cómo se te ocurre decirle que me acompañe a mi casa?

No puedes ir sola a recoger la ropa.

¿Prefieres que te acompañe Dionisio?

¿Y si está Héctor? Pues precisamente...

...por eso no puedes ir sola; no es por otra cosa.

Tengo mucho miedo.

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 244

18 ago 2010

Pese a la insistencia de Ana para que no lo haga, Teresa se queda  a cuidarla. Maurício y Lucía anuncian discretamente su boda a Ana y Manolita.

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