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No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 149 - Ver ahora
Transcripción completa

-¿Has perdido tu dureza? Mal asunto.

Has ido a fijarte en un tipo sin reaños,...

...un don nadie que no podría servir a la causa,...

...porque es un cobarde.

¡Igual que tú lo eres ahora!

-¿Y cómo estás tan convencida de que va a ganar el combate?

Bueno, ya te lo he dicho esta mañana:

A veces, hay que hacer cosas no muy correctas...

...para conseguir lo que se quiere.

Y los Rivas siempre protegemos nuestras inversiones.

¡Alfonso necesita saber que su familia está ahí, apoyándole!

-Teresa, por Dios, él lo sabe.

Además, podemos oír el combate por la radio.

¡No es lo mismo, madre! ¿Cómo va a ser lo mismo?

Estar allí, apoyándole, o escuchándolo por la radio.

-El Maño no volverá a darte problemas,...

...ni a ti ni a nadie.

¿Cómo? ¿Le habéis matado?

-Ha sido ejecutado.

(DIANA LLORA)

(LLORA)

(LEE) "Un agente de la autoridad muere...

...tras sufrir un triste accidente.

El inspector de la Policía Nacional, don Amadeo Aguirre,...

...falleció anoche arrollado por un tranvía que iba de retiro.

Dado lo avanzado de la hora, salvo el conductor,...

...no hubo testigos de tan trágico accidente".

-¿Estás de broma, Ana? ¿Te estás riendo de mí o qué?

Yo salía en las portadas de los periódicos...

Y ahora, me sacan aquí,...

...¡al lado de un anuncio de jabones!

Con esto me voy a animar, ¿no?

Alfonso,...

...con el derrotismo no se va a ninguna parte.

-¡Sí, tú lo has dicho! Así no se va a ninguna parte.

Necesitaba protegerme de un sentimiento...

...mucho más profundo,...

...algo que siento por alguien...

...y que no puedo confesar, para no herir...

...a una tercera persona a la que aprecio mucho.

-Pero Héctor, tú no se lo tengas en cuenta;...

...es que está revuelta por lo del embarazo,...

...se pone nerviosa. -Ya.

Voy a hablar con ella. -Espera un momento.

¿Está pasando algo con Alfonso?

-La gente vendrá a la peña a apuntarse,...

...habrá patadas; nos multiplicaremos como los panes...

...y los peces, ¿es cierto? -Sí, espero que gane;...

...si no gana, se irá al garete la peña.

Si no hay gente. -¿Cómo no va a ganar? ¡Alfonso!

¿Quién contará la verdad a las generaciones futuras?

¿Quién desmontará tanta mentira?

-La gente como tú lo hará, Salvador.

Algún día, cuando se pueda contar todo lo que ha pasado...

...en estos tiempos revueltos.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

-Ana.

Hola, Héctor. -Hola.

Te estaba esperando.

¿Ocurre algo?

-Verás, estoy preocupado por Alfonso.

¿Y qué es lo que te preocupa exactamente?

-Pues no sé qué decirte, pero últimamente,...

...le noto muy alicaído. Ya.

-Y tenemos que hacer algo por animarle.

Si pierde este combate, se hundirá definitivamente.

Y también en su vida personal, pero bueno, tú eso...

...lo sabes mejor que nadie.

Sí, sí, le conozco muy bien...

...y sé que sacará fuerzas de flaqueza.

Aunque ahora parezca bajo de ánimos, se repondrá.

Y ganará el combate; tenlo por seguro.

-Claro.

-Perdone, ¿es usted Ana Rivas? Sí.

-Le traigo un telegrama. Ah, gracias.

¿Tengo que firmar? -Sí.

Si me firma por aquí. A ver.

Muy bien. Gracias. -Gracias.

-Toma, chico. -Muchas gracias.

Buen día. (AMBOS) Buen día.

Bueno...

-¿No lo vas a abrir?

Sí, claro. Perdona.

A ver.

Sí que es una mala noticia.

-¿De qué se trata?

Ha muerto un proveedor de los almacenes,...

...un empresario importante de la época de mi padre.

Al parecer, ayer tuvo un accidente de tráfico y falleció en el acto.

-Vaya. Lo siento, te acompaño en el sentimiento.

Gracias. Estoy un poco impresionada.

Pero era Leonardo el que trataba más con él,...

...así que le pediré que represente a los almacenes en el sepelio.

Es mañana y no creo que tenga tiempo después del combate.

(SUSPIRA) -Ana,...

...probablemente, tendrás que estar con Alfonso, pase lo que pase.

Lo único que pasará es que ganará ese combate, Héctor,...

...y estaremos celebrándolo.

-Te veo muy convencida.

Intuición femenina.

Te garantizo que, esta noche, brindaremos con champán.

Y muy pronto, la Federación de Boxeo volverá a declarar...

...a Alfonso aspirante al título de Campeón de España.

-Yo también espero que gane.

Bueno, Héctor, me voy.

-Sí, yo también tengo que irme a la oficina.

Si no hay ninguna novedad, nos vemos en el combate.

Muy bien, venga, hasta luego. -Adiós.

(LEE) Alfonso García...

(RÍE) Detective.

-¿Cómo le va, Salvador?

Luce el Sol, los pájaros cantan...

No puedo quejarme.

A veces, las noticias de los periódicos...

...le alegran a uno el día.

-¿Y cuál es esa magnífica noticia?

La noticia, como es natural, está distorsionada;...

...por lo que yo sé, de tranvía, nada.

-No sé de qué se extraña;...

...es el procedimiento habitual para ocultar muertes...

...que perjudiquen la imagen de la policía.

En mis tiempos, era igual; no es la primera vez.

Me consta, me consta.

Pero aunque uno no le desee la muerte a nadie,...

...la muerte del Maño...

...me ha aliviado.

Ese tipo me estaba poniendo nervioso.

-Desde que llegó al barrio, estaba poniendo nervioso...

...a mucha gente. ¿Qué buscaba?

-Para mí que nada en concreto;...

...daba palos de ciego aquí y allá, removiendo las cosas...

...para ver qué salía y, a partir de ahí,...

...tejer su tela de araña.

¿Una tela de araña para tener controlado al barrio?

-Es posible. O para medrar en el cuerpo, simplemente.

Por lo que sé, este inspector no estaba muy bien visto,...

...así que estaría haciendo méritos para ganar prestigio.

Veo que ha hecho sus averiguaciones.

-Deformación profesional, tal vez.

Lo cierto es que no era muy querido por sus compañeros,...

...por eso trabajaba solo.

Parece ser que sospechaba que le iban a trasladar...

...y empezó a incordiar más de la cuenta.

Quizás apretó demasiado a alguien que no debía...

...y se lo quitaron de en medio.

Por eso estoy convencido de que no investigarán el caso.

¿Echarán tierra al asunto? -Delo por hecho.

Bueno, yo me voy, que tengo prisa.

Hasta la vista. -Adiós.

Alfonso García, campeón...

(TODOS) ¡Campeón, campeón, Alfonso, campeón!

¡Campeón, campeón, Alfonso, campeón!

-¡Marcelino! ¡Por el amor de Dios, que me volvéis la cabeza loca!

¡Dejad algo para el combate, hombre!

-Manuela, mujer, calentamos la voz, como los cantantes de ópera.

-Cállate, que eres el peor,...

...que me revolucionas a la parroquia.

-Pero si ha sido mi padre. -¿Quién, yo?

-¡Mira, me da igual! Si queréis seguir, os vais fuera,...

...pero aquí no os quiero oír más. ¡Ay!

-Respira hondo. Ya oís a la Manuela que, al final,...

...un rato sí que manda. Hay varias opciones:

Bebéis, que viene bien para la caja;...

...venís a practicar a la plaza, que viene bien...

...para el combate; y alguno se va a trabajar, que no le vendría mal.

Venga, fuera, como el flautista de Hamelín.

(TODOS) ¡Campeón, campeón, Alfonso, campeón!

¡Campeón, campeón, Alfonso, campeón!

¡Campeón, campeón...! -¡Marce!

¡Marcelino! (TODOS) ¡Alfonso, campeón!

-¡Ay, de verdad! (TODOS) ¡Alfonso, campeón!

-Anda, Manuela, guapa,...

...vente aquí a la barra, que tengo que ir...

...a cambiar el agua al canario.

Llaman a la puerta.

Diana, soy yo, Salvador.

-Salvador, pasa.

¿Has leído el diario? Sí, lo he leído.

Te veo más animada. (SUSPIRA) Estoy aliviada.

Y sobre todo, después de ver eso.

Estamos de enhorabuena:

El Maño no te molestará más;...

...ya no tienes nada que temer.

-De eso no estoy tan segura.

¿De qué tienes miedo?

-Pues de los otros; ahora, con el Maño en el infierno,...

...que es donde tiene que estar,...

...me siento más tranquila, claro, pero...

...no paro de darle vueltas a las consecuencias que su muerte...

...nos puede acarrear. Bueno, según el periódico,...

...la muerte fue fruto de un accidente.

-¡Je! Atropellado por un tranvía, ¿tú te lo crees?

No, por supuesto que no. -Pues yo tampoco.

Pero esa noticia me confirma que pretenden dejarlo correr...

...y olvidarlo; quedaría muy mal...

...que se supiera que un policía ha sido asesinado.

-Eso complica mucho más las cosas.

Si al Maño se lo han cargado, como tú y yo pensamos,...

...lo normal es que la policía investigue.

Querrán saber con quién se relacionó...

...en los últimos tiempos, a quién perseguía,...

...a quién presionaba... Bueno...

Es normal, ¿no?, que el asesino conozca a su víctima.

-Si el asesino conocía a su víctima,...

...y tú y yo conocíamos al Maño, cualquiera de los dos...

...podemos ser sospechosos a los ojos de la policía.

Dentro de nada, esto se va a llenar de inspectores...

...haciendo preguntas y darán conmigo y...

(RESPIRA PROFUNDAMENTE) Y me interrogarán.

Tú no has hecho nada. -¡No! ¡Qué voy a hacer!

Entonces, no te preocupes más. Todo lo que dices tendría sentido,...

...si el Maño fuese un policía apreciado y respetado...

...por sus compañeros, pero por lo que sabemos,...

...era tan odiado por ellos, como por sus víctimas.

Nadie va a mover un dedo para saber quién...

...le ha mandado al otro barrio.

-¿De verdad piensas eso?

(SUSPIRA) Tenía más enemigos...

...que amistades en el cuerpo.

(SUSPIRA)

-Hombre, don Leonardo. (COMPUNGIDO) -Hola, ¿qué tal?

-¿Qué le pasa a usted, que trae esa cara?

¿Marcelino con el bombo? -¿Eh? No, no, Manolita.

Si me ve usted triste, es por una noticia...

...que me acaba de dar doña Ana Rivas.

-¿Qué me dice? ¿Pasó algo malo? ¿Le pasó algo a Alfonso?

-No, no, no tiene nada que ver con don Alfonso.

Es un antiguo proveedor de los grandes almacenes,...

...una persona con la que yo trabé cierta amistad.

Total, que iba con su coche por la carretera de La Coruña,...

...se le rompieron los frenos, el coche se salió...

...de la carretera y se estrelló contra un árbol.

Ha muerto en el acto. -Madre mía,...

...qué desgracia tan grande.

-Pues sí.

Acabo de llamar a su oficina y me han dado todos los detalles.

Es una tragedia; fíjese, ahora que una empresa...

...mucho mayor adquirirá la suya y esto le supondría...

...embolsarse un dineral, sin tener que trabajar.

-Madre mía, tómese un coñac, que le sentará bien.

-Sí, gracias, Manolita, porque la noticia...

...me ha cogido por sorpresa y... -Natural, beba, beba.

-Es irónico, ¿eh? Morir en un accidente de tráfico...

...justo él, que los coches eran su gran pasión.

-¿Era muy aficionado? -Sí, era coleccionista.

Compraba coches antiguos de carreras...

...y los reparaba él mismo; los dejaba como nuevos,...

...los tenía siempre en perfecto estado.

Los frenos, el motor, las ruedas...

Iba a los grandes almacenes y me contaba lo que adquiría,...

...las reparaciones que pensaba hacer...

Precisamente, creo que, en uno de los últimos modelos...

...que adquirió, fue con el que tuvo el accidente...

...en el que perdió la vida. Una paradoja, ¿no cree?

-Si es que no somos nadie.

-En fin, que descanse en paz...

...don Isidoro Vázquez.

-Don Leonardo, ¿cómo ha dicho usted que se llama,...

...don Isidoro Vázquez? -Sí, ¿acaso le conocía?

(NERVIOSA) -No, no le conocía, pero... Pero me voy a tomar...

...yo también con usted, porque estoy un poco impresionada.

-Este es el decorado principal de la casa de los Ortega,...

...antes de los cambios, ¿eh?

Un salón noble, algo anticuado para la época. Mira.

-¿Y los marcos? -Estarán, no te preocupes.

La casa no tendrá paredes, ¿eh? Lo que tú dijiste.

Mira, todo esto desaparecerá. Esto y esto, fuera.

Esto, fuera.

Los marcos delimitarán el espacio de una manera simbólica, nada más.

-Muy bien, me gusta mucho.

-Además, así desaparecen con más facilidad en el tercer acto,...

...que todo ocurre en el jardín. -¿El jardín?

-"La fuente de la que no brota el agua". ¿Recuerdas tus palabras?

-Sí. ¿Y el castillete del pozo de la mina se podrá ver?

-Sí, gracias a la perspectiva del decorado, se intuirá.

Ha sido un acierto colocarlo en el horizonte, Cristina,...

...tienes mucho talento.

-Muchas gracias, Estela; viniendo de ti, es un gran elogio.

-Te noto distraída, ¿te ocurre algo?

-No. No, no, perdona, ¿te ha dado esa impresión?

No, disculpa, estaré más atenta.

-¿Sabes una cosa? Hay dos motivos por los que una mujer...

...puede estar distraída.

O porque no le interesa nada la conversación,...

...lo cual, siendo tu primera obra, me parece poco probable;...

...o porque tu mente esté ocupada por alguien...

...que también ocupa tu corazón.

Que estés enamorada.

(RÍE) -No, bueno, en realidad, puede haber una tercera razón.

-¿Cuál? -Que apenas haya dormido...

...el día anterior. (RÍE) -¿Pensando en tu nuevo amor?

-No, estaba con mi amor de toda la vida:

Con mi marido.

-¿No me digas que te has vuelto a enamorar de tu propio marido?

Porque me parece una extravagancia preciosa. (RÍE)

-Que sí, señora, que sí, que sí, que la entiendo perfectamente.

Pero esto no es una floristería, ¡es un despacho!

¿Eh? Eso es lo que le quería decir desde el principio.

Adiós. Adiós, señora, adiós.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE)

-¿Quién llamaba? -Pues que, al parecer, el número...

...de teléfono que nos han dado coincide...

...con una antigua floristería que ha cerrado...

...y me están volviendo loco, se lo juro, ¿eh?

-Esperemos que nos den la lata. -Ya.

-Por cierto, hoy vendrás conmigo al combate.

-¿Yo? ¿Con usted? -Sí.

-Han discutido su mujer y usted, seguro.

-No, he conseguido convencer a Teresa de que no era bueno...

...para una mujer en su estado. (RÍE)

-Vaya una suerte que tiene usted; esa mujer hace lo que usted dice.

-No estés tan seguro, Bonilla.

-Madre mía. Bueno, por mí, perfecto, ¿eh?

Sería un honor ir con el cuñado de Alfonso García al combate...

Madre mía, qué entradas.

Eh... Y bueno, ya que nos ponemos, si usted se atreve,...

...podemos dar cuenta de la noche madrileña.

¿Eh? -Hoy puede pasar cualquier cosa.

Incluso, hasta que gane Alfonso.

-¿Cómo "que gane Alfonso"? ¿Pero es que acaso lo duda?

Héctor, si Alfonso García es el mejor boxeador español...

...de los pesos medios que dio este siglo. ¡Hombre, por Dios!

-¿También estás seguro de que va a ganar?

-Vamos a ver, le voy a explicar una cosa.

Se es o no se es campeón.

Y Alfonso García lo es. Y de raza, perdone que le diga.

Y está claro que ha pasado por unos malos momentos,...

...pero mire, esto es el mundo del boxeo, es así.

Pero el problema de Alfonso fueron las influencias y usted lo sabe.

Y con el rival que tiene, con el rival que tiene,...

...que le gano hasta yo. Vamos.

-Sí, he oído que no es ninguna estrella.

Y que ha llegado a lo más alto que podía en su carrera.

-Con todos los respetos, es un saco de patatas.

Vamos, no va a valer ni para sparring.

(CONTENTO) ¡Al combate!

(SILBA)

(RÍE)

Hola, Cristina. -Hola, Salvador.

-Hola. -Estaba acabando de ver...

...los decorados de la obra con Estela.

Son fantásticos. Ajá.

-Cristina es una escritora maravillosa;...

...se lo acabo de decir a ella. Sí, tiene mucho talento.

Bueno, yo las dejo, para que sigan trabajando.

Hasta luego.

-Tiene muy buena planta el primo de tu marido.

Y se ve a la legua que no está con la peluquera.

Qué va, se conocen de aquí, del café.

Intuyo que, con ella, no hay un lazo tan íntimo...

...y tan profundo como el que tiene contigo.

¿Me equivoco?

(NERVIOSA) -Entonces, el castillete del fondo se ve en el horizonte.

-Sí, sí, sí. Se ve.

(CARRASPEA) -Que digo yo que cuándo nos vamos a ir, jefe.

-En breve. -Ajá.

Llaman con rapidez a la puerta.

(VOZ BAJA) ¿Espera a alguien?

-No, y menos, a estas horas. ¿Y tú?

Abre.

(SORPRENDIDO) -Manolita. -Hola, ¿qué tal?

-Hombre, Manolita, ¿qué te trae por aquí?

-Pues hijo, una cosa muy tremenda que me ha pasado...

...y quería contarla. -Siéntate. ¿Qué ha pasado?

-Si es que no me vais a creer, vamos, ni vosotros, ni nadie,...

...porque es... -Inténtalo. Aquí se oyen...

...muchas cosas. -Sí, pero como esta...

Esto es una cosa extrasensorial, como una premonición misteriosa.

O eso, o aquí hay tomate.

-Si quieren, bajaré a la farmacia a comprar...

-Ya irás luego. Si Manolita vino a confiarnos un caso,...

...quiero que estemos presentes los dos.

Lo siento, Manolita, pero es como me gusta trabajar.

-Puedes confiar en mí... -No, si por mí...

...no hay ningún problema.

-Bueno, a ver, señores, ¿qué, somos hombres o gallinitas...

...de El Cascabel? Pues venga, vamos.

(TODOS) ¡Alfonso, Alfonso, Alfonso, campeón!

¡Alfonso, Alfonso, Alfonso, campeón!

-¡Ramiro, no te oigo! (TODOS) ¡Alfonso, Alfonso,...

...Alfonso, campeón! ¡Alfonso, Alfonso, Alfonso, campeón!

-Un momento, un momento, que no tenemos tiempo;...

...venga, marchaos al combate. -Sí, tenemos un problema:

Manolita no aparece; id yendo...

...y los dos mejores sitios, para los fundadores de la peña.

Faltaría más. Ramiro, esfuérzate, coño, que es muy importante.

Padre, ¿pero dónde se mete la Manolita?

-Yo qué sé, si es que parece que nos ha mirado un tuerto, leche.

-Esta mañana vino a El Asturiano, como cada día,...

...don Leonardo, el encargado de los almacenes.

El hombre me estaba contando que, anoche, se mató...

...en un accidente de tráfico...

...un señor que se llamaba... -Isidoro Vázquez.

-Sí. -Sí, sé de lo que hablas;...

...yo estaba presente, con Ana, cuando recibió...

...la noticia por un telegrama.

-Ah, claro. Claro, claro, claro.

Era proveedor de ellos, o algo así.

El caso es que este señor era muy aficionado a coleccionar...

...coches antiguos; los compraba, los arreglaba...

...y se daba un paseo con ellos.

Y anoche, cuando iba por la carretera de La Coruña...

...con uno de estos coches, los frenos le fallaron...

...y se estampó contra un árbol.

-Hasta ahí no hay nada raro.

-No, lo raro viene ahora.

Ayer, cuando Isidoro Vázquez aún estaba vivo,...

...que no le conozco, pero lo supongo,...

...resulta que estaba yo en la cocina de El Asturiano,...

...tranquilamente, limpiándola, y suena el teléfono.

Voy hacia allí, descuelgo y un señor, que me dice...

...sólo una cosa. -¿El qué?

-"Esta noche, Isidoro Vázquez va a tener un accidente".

-Joder. -Y cuelga.

-¿Y no te dio tiempo a preguntar quién era?

-No, nada, qué me va a dar tiempo.

Colgó. Y creí que era una broma, no le di más importancia.

Cuando esta mañana me cuenta Leonardo todo, digo:

"Manuela, no te lo puedes quedar;...

...tienes que ir a Héctor y contárselo".

-Has hecho bien, Manolita, muy bien.

-Pero, padre, ¿ese no es Alfonso?

-Lo parece. -¡Alfonsito!

-¡Alfonso, un momento! -Alfonsito, quieto.

-Huy, Marce. -¿Pero qué haces por aquí?

(NERVIOSO) -Nada, voy al combate; tengo prisa.

-Sí, sí. ¡Oye, mucha suerte!

¡Ahora vamos para allá, en cuanto aparezca Manolita! ¡Vas a ganar!

-Qué raro; si falta una hora para que se ponga...

...a pelear, ¿no debería estar calentando o pensando...

...en las estrategias de ataque y encaje?

-Sí, padre, pero este combate Alfonso lo gana fácilmente.

No tiene ni que ponerse los guantes, como quien dice.

Ande, vamos al bar, a ver si apareció la Manolita.

-Pero esto es muy raro. -Ya sé, padre, sé que es raro.

Tire, tire. -No lo entiendo.

-Bueno, pues nada, me desahogué.

Me voy corriendo a El Asturiano, que tengo...

...a Marcelino y a Pelayo esperando para ir al combate.

Y como no llegue, me matan. -Sí, sí.

-Vamos nosotros también. -Ya.

Bueno, pues nada, eso que... -Y por lo demás,...

...yo no me preocuparía de la llamada que recibiste, ¿eh?

No, no, habrá sido una coincidencia.

-¿Tú crees? -Que sí, Manolita, hazme caso.

Sí, sí. Es muy probable que ni siquiera dijeran...

...lo que creíste haber oído.

Hay muchas interferencias en las líneas telefónicas.

Y es posible que te confundiera.

Esas cosas pasan, ¿eh?

-No sé, yo ya me veía con la necesidad de contarlo;...

...lo he contado y ahora, con la información,...

...haced lo que queráis. -Ajá.

-Casi llega a ser un caso. -Casi. (RÍE)

-Casi, ¿no? Bueno, hala, que disfrutéis del combate.

Que gane Alfonso. -Eso esperamos.

-Adiós. -Adiós.

Vamos. -Una cosita. ¿Qué opina de esto...

...que nos ha contado Manolita?

-Cuando menos, es curioso, ¿eh?

-Pero te recuerdo que ya no somos policías, sino detectives...

...privados, e investigamos por encargo de los clientes.

Y a cambio de dinero. Y aquí no hay ni cliente ni dinero.

Teléfono.

(ENFADADO) -Bueno.

(SOPLA) ¿Sí?

No, no, no, mire, ya está bien, ya está bien, no, no, no.

De verdad, señora, que no, mire, no sé cómo decírselo.

¡Que esto no es una floristería,...

...por el amor de Dios! Que es un despacho.

Vamos a ver, señora, ¿a qué número llama?

Error, error, ahí está el error.

Ha confundido un nueve con un cuatro.

¿Eh?

Sí, sí, adiós, adiós, señora, adiós.

¿No se da cuenta del misterio? -¿Qué misterio?

-A Manolita le ha podido pasar lo mismo.

Puede que el hombre que llamó a El Asturiano...

...para dejar el mensaje, confundiese algunas cifras...

...del número de teléfono.

-Una confusión entre el cuatro y el nueve.

-Sí. Y le ha pasado lo mismo que la de la floristería.

O también, el uno y el siete.

-Sí, es posible, entre el uno y el siete.

Pero sin cliente, no hay caso.

Y esto no es como el huevo y la gallina.

Vamos, que no llegamos. -¿Eh?

-Lo siento mucho, era urgente.

-Sí, sí, ya supongo que sería urgente; nadie lo pone en duda,...

...pero no has tenido en cuenta que nosotros somos...

...los presidentes de la peña pugilística...

...y que nos quedamos en la calle y no pudimos ver el combate.

-¿Por qué no habéis podido entrar?

-¿Por qué no pudimos entrar? No había entradas.

Las entradas, padre, se compraban de antemano.

En vez de ir en tranvía, debimos ir en autobús,...

...porque se supone que habría media entrada.

-Y estaba hasta la bandera.

Así que nos tuvimos que quedar en la calle, mientras escuchábamos...

...cómo la peña decía: "¡Alfonso, Alfonso, Alfonso!"

-Bueno, ya, ya. No haga más leña del árbol caído.

-Marcelino y yo, solitos,...

...como dos repollos marchitos, allí, en la calle.

-¿A ti te parece normal, Manuela?

¿Tú puedes entender que una peña pugilística, en este caso,...

...la Alfonso García, fundada por Marcelino y Pelayo Gómez,...

...vaya a expulsar de la misma a los socios fundadores?

Pues eso pasará, por incomparecencia en el combate.

Y eso no es lo peor. -¿Y qué es lo peor?

-Lo peor es que con tantas prisas de ir, venir, volver a ir...

...para intentar dar la vuelta y volver a llegar,...

...no escuchamos el combate por la radio;...

...no sabemos cómo se desarrolló. -Ni sabemos si ganó o perdió.

-No me joda; eso lo sabemos.

Ha ganado Alfonsito. -Bueno.

-Es evidente. Hay que ver en qué asalto y de qué manera;...

...y con la izquierda o con la derecha.

-¿No han dicho nada en el boletín informativo?

-No han dicho nada en el boletín informativo,...

...no hablaron del combate. Esperamos las noticias de deportes.

-No es normal que no digan nada.

No digo que abran el boletín así,...

...pero coño, Alfonso García es subcampeón de España.

Es el ídolo local; un poco de respeto por esa persona,...

...por ese combatiente, por esos músculos.

-Ay, de verdad, yo lo siento muchísimo.

-Hombre, siéntelo, la verdad es que deberías sentirlo,...

...porque es que estas cosas, no, Manuela.

-Que sí, cariño, pero yo pensaba que hacía...

...una buena acción yendo donde Héctor a contarle...

...lo de las llamadas misteriosas.

Pero está visto que, cada vez que quiero hacer...

...algo bueno, meto la pata.

Menos mal que el combate no era muy importante.

-¿Qué? -Di eso otra vez, dilo.

-¿Eh? -Quiero decir que, como seguro...

...que ganó, le habrán nombrado aspirante...

...y entonces, irá al campeonato final.

-¿"Campeonato final"? Pero Manuela, tienes unos estudios,...

...como quien dice; no es el campeonato final,...

...es el combate por el título. -El combate.

Os digo que ese día os lo doy libre.

Para que vayáis ahí, a primera fila,...

...aunque esté El Asturiano lleno, lo prometo.

Mi palabra. -No vendas la piel del oso...

...antes de cazarlo, Manolita, ¿eh?

Porque te recuerdo que la última vez tampoco pudimos ir al combate.

Los imprevistos hay que tenerlos en cuenta, ¡cogimos la varicela!

-Eso no es culpa de Manuela; las cosas como son.

-Ya. -Callémonos.

Sintonía de deportes en la radio. Súbelo, empiezan los deportes.

En el segundo asalto, seguro. -Cállate, cállate.

Música en la radio.

(APAGA LA RADIO)

(EBRIO) -Lo siento, Ana.

Lo siento,...

...no podía aguantar la presión.

Me...

Me fui, huyendo como un cobarde, que es lo que soy...

Perdóname, Ana.

Por favor,...

...perdóname.

(LLORA)

Tome, madre, esto le tranquilizará.

-Tómate tu otra, hija; también te va a venir bien.

Sí, porque por más vueltas que le doy, no consigo entender...

...cómo no se presentó al combate.

-Pues eso sólo nos lo puede decir él.

Pero alguien que hace algo así, es que está muerto de miedo.

¿Miedo? Pero si Alfonso ya había recuperado fuerzas...

...y estaba dispuesto a ganar para dedicarle el triunfo a padre.

-Ya.

Eso es lo que quería que creyésemos, pero mira...

Por lo menos, no ha hecho ninguna locura...

...y ha vuelto a su casa, sano y salvo, aunque tarde.

¿Qué le contó Ana?

¿Llegó a casa muy hundido?

-Pues no me dijo mucho, la verdad.

Que estaba bien y...

...que no quería ver a nadie.

Madre mía, pobre,...

...además de la vergüenza y la responsabilidad, ante todo,...

...la frustración que tiene que tener.

Madre, tenemos que ir a verle...

...y demostrarle que la familia seguimos a su lado.

-Sí. Eso es lo que quiero; Darle un abrazo.

(LEE) "Espantada antológica.

Vergonzoso, intolerable, ridículo, nada profesional...

Y nos quedamos cortos.

No se puede calificar de otra manera la espantada...

...que dio Alfonso García anoche en el Frontón Recoletos.

Una falta de respeto sin precedentes...

...para el mundo del boxeo y sus admiradores".

Pues le cortan un traje, hijo, pero de espiguilla.

-Vaya. Pues menos mal que la reseña es corta,...

...porque si no, hasta le tachan de criminal.

-Sí, la reseña es corta, pero navajera.

-A ver, déjeme ver.

(LEE) "Lo de anoche...

...es un paso más...

...hacia el ocaso de un astro fugaz,...

...de un juguete roto que camina a la deriva".

Casi mejor no haber ido al combate,...

...porque para ver este suplicio...

Pobre Alfonso. -Sí, desde luego.

Después de la que montamos criticando a Manolita...

...porque llegaba tarde. -Tiene razón.

Al final, lo que le digo, las cosas no se sabe...

...si son para bien o para mal.

-Buenos días. Buenos días.

-Buenos días, hijo.

-Qué madrugadoras.

-Yo no he pegado ojo todavía.

Yo tampoco. Y me sorprende que tú sí, con la que tenemos encima.

Pero bueno. Sabiendo lo que debe de estar sufriendo Alfonso.

-Oye, por si no te has dado cuenta, me he levantado...

...antes que otros días. (SUSPIRA)

-Está claro que estamos todos muy nerviosos,...

...pero Teresa está a la que salta.

-Hija, no lo pagues con Héctor, que no tiene culpa de nada.

Madre, ¿pero vosotros sabéis lo que significa todo esto?

-Bueno, yo de esto no entiendo mucho, pero me imagino...

...que, si no te presentas a un combate de boxeo,...

...es muy grave, ¿no? -Yo no lo sé exactamente.

Pero las consecuencias no deben ser nada buenas.

A mí lo que menos me importa es la carrera de Alfonso;...

...yo sólo quiero saber cómo está mi hermano. ¿Qué siente?

-Pues mira, en eso tienes razón.

Lo importante es saber cómo está él...

...y saber qué le ha llevado a hacer esto.

-Pues mira, yo no me voy a quedar aquí con los brazos cruzados,...

...esperando; voy a ver cómo está.

-¿Qué le pudo pasar al pobre muchacho para no aparecer?

-No lo sé, Manuela. -A ver.

-En cualquier caso, Alfonso se ha equivocado,...

...pero todos nos equivocamos, ¿no?

Os digo una cosa: Que estos cuatro periodistas...

...de mala baba son unos malmetedores, hombre.

No hay derecho; Alfonso volverá a ser el campeón...

...que siempre ha sido. -Desengáñate, Marcelino.

Alfonso tiene una batalla muy importante que librar...

...y no es con cuatro plumillas,...

...sino consigo mismo. -¿Qué quiere decir?

-Lo que oyes, hijo. -¿Osease?

-Marcelino, tu padre dice que Alfonso, para hacer algo así,...

...debe estar mal desde hace tiempo,...

...porque no se hablará de otra cosa.

-Bueno, tampoco exageremos; no nos vayamos nosotros...

Vamos a ver, esto, pasan unas semanas, llueve, escampa,...

...crece la hierba y se seca.

Y con todo, se pone a entrenar y es que os digo yo que Alfonso,...

...cuando nos demos cuenta, es de nuevo campeón de España.

-Anda, anda, anda. Bájate del guindo, Marcelino.

Nosotros le apreciamos y como el amor es ciego,...

...no nos damos cuenta de que Alfonso se convirtió...

...en un tirinene con los pies de barro.

Después de esta espantada, no volverá nunca más a boxear,...

...así que lo mejor que podemos hacer es olvidarnos de todo...

...este asunto para no sufrir más.

-Sí, yo también creo que es lo mejor, ¿eh?

-Pues vaya mierda.

-Y os voy a decir una cosa:

Estamos pensando sólo en Alfonso,...

...¿pero cómo se tienen que sentir Ana y Carmen?

-Ja, pobre Carmen. -Y pobre Ana también.

Pues anda que no ha puesto dinero para ayudarle con su carrera.

-Eso es lo de menos; ahora se tiene que sentir muy traicionada...

...y muy decepcionada por su marido.

-Pues mirad, yo creo que esto...

...lo puedo ir guardando, ¿verdad?

(SUSPIRA) -Sí, hijo, sí.

-Ande, suegro, vaya colocando las magdalenas, venga.

-¿Preparamos ya el desayuno del señor?

No sé si se levantará o no.

-¿Desea algo más la señora?

Sí, Dionisio, muchas cosas, pero usted no me puede ayudar.

Puede retirarse, gracias. -Con permiso.

Es imposible ayudar a quien no se deja.

Timbre.

Dionisio, no estoy para nadie.

-Hola, Ana.

Espero no molestarte, pero es que no me podía quedar...

...en casa, esperando. ¿Cómo está Alfonso?

Pues en realidad, no lo sé, Carmen,...

...anoche me di cuenta de que no le conozco en absoluto.

-Te ha decepcionado mucho, ¿verdad?

Anoche estaba muy disgustada y muy apenada por lo que pasó,...

...pero esta mañana, me he dado cuenta de que, en el fondo,...

...una actitud así era de esperar...

...en alguien que no ha entrenado lo suficiente,...

...que lleva haciéndose la víctima desde que perdió el combate...

...contra Carrera. En fin...

-Pero, hija, yo creo que lo importante es saber...

...por qué ha hecho eso, qué es lo que le pasa para actuar así.

Le he preguntado, Carmen, le intenté mimar,...

...le intenté ayudar y...

Pero lo de anoche se escapa a mi lógica.

Así que voy a dejar de pensar en todo desde este mismo momento.

La vida sigue, Carmen...

...y tenemos que ser fuertes.

-Nunca te había oído hablar tan fría, hija.

Pues ya era hora de que abriera los ojos.

Bueno, Carmen, debo marcharme; tengo una agenda muy apretada...

...y no la voy a cambiar por los caprichos de Alfonso.

Bastante he hecho ya por él.

-Bueno, entonces, yo me voy también.

No, Carmen, no le estoy diciendo que se vaya;...

...la que se va soy yo, usted ya conoce la casa...

...y Dionisio está para lo que quiera.

Yo tengo unos grandes almacenes que dirigir,...

...para llevar una familia.

Adiós.

(ALFONSO) ¡Dionisio!

¡Dionisio!

-Buenos días. -Buenos días, jefe.

-Bonilla, no hace falta que madrugues tanto.

Sobre todo, si no tenemos ningún caso urgente entre manos.

-Error. Es que sí lo tenemos.

-Ah, ¿sí? Me he debido perder algo.

-Mire, llevo aquí más de una hora trabajando, y podría haber...

...llegado antes, porque no he podido pegar ojo en toda la noche.

-Sí, yo tampoco pasé muy buena noche.

Tengo montado en casa un lío que no te imaginas.

-¿Y eso? -Nada. Pero cuéntame antes...

...qué es eso que te preocupa a ti.

-Muy bien. Mire, le he estado dando muchas vueltas al caso...

...del empresario fallecido, de Isidoro Vázquez,...

...y he llegado a la conclusión de que tenemos que ponernos...

...manos a la obra cuanto antes con la investigación.

-¿Qué investigación si puede saberse?

Ese caso no nos compete,...

...así que nadie nos va a pagar por saber lo que le ha pasado.

Olvídalo. -No, no, no me haga esto, jefe.

-Que no me llames "jefe".

Reconozco que ayer me dejé llevar por el instinto policial,...

...cuando vino a contarnos lo de la extraña llamada...

...que había interceptado.

Pero ya no somos policías, sino detectives.

Y ayer, Manolita no vino a contratarme. ¿Y a ti?

-Tampoco. A mí, tampoco.

Pero Héctor, ahora tenemos un hilo del que tirar.

La llamada fortuita de la mujer buscando la floristería...

...nos dio la clave de que, posiblemente,...

...el asesino de Isidoro Vázquez... -Bonilla, que te disparas.

Que se sepa, ese hombre murió en un accidente de coche...

...y si hay dudas, es cosa de la policía...

...y de nadie más. -¿Dejará de investigar...

...un crimen por el mero hecho de que nadie nos contratara?

-¿Qué quieres que te responda, sí o sí?

-No me lo puedo creer. -Bonilla,...

...es una corazonada, nada más.

-Se los he comprado en La Santiaguesa,...

...como sé que le gustan tanto.

-Eres un encanto, Cayetana.

Bueno, por mí, me los comería todos,...

...pero no puedo, hija, por el azúcar.

-Bueno, pues guárdele algunos a Mauricio, que también...

...le gustan mucho. Al menos, le gustaban cuando éramos novios.

-Oye, y ese novio actual que tienes,...

...dices que le conoces de toda la vida.

-Sí, es del mismo pueblo de León que mis padres.

-Ah. -Nos conocemos desde niños.

Él siempre fue detrás mía, pero claro, yo no le hacía caso.

Hasta que, hace un mes, nos volvimos a encontrar...

...y claro, él estaba tan enamorado de mí y yo estaba sola, que...

-Huy, me alegro por ti. -Sí.

Además, está muy bien situado.

Sí, me trata como a una reina. -Pues qué suerte, hija.

-Y no le parece mal que venga a verla a usted y a Mauricio.

-Me parece un hombre cabal. Buenas.

(LOURDES) Chis.

Ay, madre, estoy harto ya de don Indalecio, de verdad.

Es un hipocondríaco redomado; es que yo creo...

...que se inventa las enfermedades para darme trabajo.

De verdad, es la última vez...

Hola, perdón.

-Tranquilo, que no le diré nada a don Indalecio. (RÍE)

-Cayetana ha venido a verme.

Y me ha traído unos dulces...

Bueno, por cierto, ¿eh?, exquisitos.

Y se ha quedado un ratito a charlar conmigo, ¿eh?

Pues muy mal, madre, ya sabes que el azúcar no te sienta...

...nada bien para tus ojos.

-Huy, siempre tan responsable.

-Mauricio, ¿tienes mucho trabajo o te vas ya al dispensario?

No, no, no. Tengo aún algo de trabajo, sí.

-Lo decía por si íbamos juntos. ¿Juntos, adónde?

-Al dispensario.

Ay, me siento fenomenal yendo a ayudar a los más necesitados.

-Ay, hija mía, eso te honra.

Es que tienes un corazón, Cayetana, que no te cabe en el pecho.

-Yo sólo pongo un granito de arena; el mérito de verdad...

...lo tienen Mauricio y el padre Ángel.

-No, no te quites mérito, hija, que ahora que tienes novio,...

...podrías dedicarle todo el tiempo a él.

Porque Cayetana tiene novio, no sé si lo sabes.

Sí que lo sé, sí que lo sé; me lo presentó ella misma.

-Entonces, ¿qué, te espero?

No sé, yo... yo aún... tengo que trabajar un rato...

...y a vosotras, creo que os queda un rato de charla, ¿no?

-Pero si sólo te queda por ver a la señorita Marsal...

...y está por venir. Bueno, esa señorita, además,...

...está sana, pero como una rosa. (AMBAS RÍEN)

En fin, me voy a mi despacho.

(RÍEN)

-Héctor, por favor, que me ha costado mucho trabajo.

-Tienes un minuto. Convénceme. -Bien.

Vamos a ver. He estado recabando muchísima información...

...sobre Vázquez y su empresa, y le puedo decir que el negocio...

...iba sobre ruedas desde que acabó la guerra.

Con tales beneficios que la empresa líder en el sector...

...le hizo una oferta para comprárselo.

-Mala hora eligió el hombre para morirse.

-Efectivamente. Es que Isidoro Vázquez rechazó la oferta.

-Y eso, ¿por qué? -No quería que el espíritu...

...familiar de su pequeña empresa se perdiese.

-¡Ja! Era un idealista. -Sí, un idealista.

Pero, al morir Isidoro Vázquez,...

...su hijo, Matías Vázquez, es el único heredero.

Y tiene el poder para cambiar de opinión...

...y según todos mis datos, es lo que hará.

-No entiendo. -Y bueno, ya para rematar,...

...Isidoro Vázquez murió en un accidente de tráfico...

...por un fallo en los frenos.

Vamos, que blanco y en botella, que esto no es una corazonada,...

...Héctor, es el caso.

-Hombre, es una corazonada, Bonilla.

Bastante bien fundamentada, por otra parte,...

...pero no deja de ser una corazonada.

-Me va a ayudar, muy bien.

Pues necesito comprobar una cosa con su ayuda.

-¿Cómo? -Tiene que ir a El Asturiano...

...y cuando compruebe lo que le pido,...

...veremos si hay caso o no hay caso.

-¿Y me podré tomar un coñac a tu salud?

-Y tres. -Aquí te quedas.

-Un momento. Hora, hora, hora.

Puede irse.

-Pues yo, Héctor, la verdad es que todavía no me lo creo.

-Ni yo. Ponme un coñac, anda.

Y se lo apuntas a la cuenta de Bonilla.

-A la cuenta de Bonilla. Faltaría más.

Oiga, Héctor, ¿Alfonsito ha dicho ya algo de todo esto?

-Yo no le he visto todavía, pero si ha hecho algo tan drástico,...

...sus razones tendría. -Yo no digo que no tenga...

...sus razones... Vamos, y Alfonso es un estupendo boxeador,...

...muy ágil y con unos ganchos, que cualquiera se pone delante...

Pero esto que ha hecho, esto le puede costar la carrera.

-Pudiera ser,...

...no te digo yo que no.

En cualquier caso, no hay que lamentarse,...

...ya está hecho, ya ha pasado.

Ahora, lo que deberíamos hacer es ayudarle entre todos.

-Si yo quiero ayudarle, pero es que, ahora mismo,...

...después de lo ocurrido, es que Alfonso García...

...entra por esa puerta y es que no sé cómo le puedo ayudar.

No sabría qué decirle. Que ya va, chico, ya va.

Héctor, voy un momento... -Tú a lo tuyo, Marce.

-Luego te quemas con el café.

(IRÓNICO) No, te lo digo en serio:

Para mí eres un ejemplo de ayuda caritativa.

Sí. Y me sorprende mucho que este sentimiento...

...se te haya despertado de manera tan tardía.

Para mí eres un ejemplo, un ejemplo para los jóvenes,...

...de verdad. -No es para tanto.

Sí, sí, si todos hiciéramos lo mismo,...

...este mundo iría mucho mejor.

-Mauricio, ¿me estás hablando en serio o en plan irónico?

Ay, Cayetana, Cayetana.

Tú a lo mejor ya te has olvidado, pero yo lo recuerdo perfectamente.

Cuando estábamos en mi consulta, éramos novios todavía,...

...y uno de mis pacientes te rozó...

Casi te da algo, porque pensabas que tenía la lepra.

-Tenía miedo a que me contagiara. ¿Y ya no tienes miedo?

Cayetana, te he visto cómo miras a las personas del dispensario.

-Mauricio, todos podemos cambiar.

Y mis miradas son sólo de pena y de compasión, no de otra cosa.

No me engañas, que nos conocemos perfectamente.

-¿Qué quieres decir? Quiero decir que tu repentino...

...ataque de generosidad, quizá tiene que ver con estar...

...conmigo más tiempo en el dispensario.

-No te creía tan presuntuoso; eso es una tontería.

La única razón por la que voy es por esos pordioseros,...

...que necesitan mi ayuda. ¿Cómo osas llamarles pordioseros?

Cayetana, por favor, además,...

...teniendo un novio maravilloso, estupendo...

No sé qué haces perdiendo el tiempo aquí, con nosotros,...

...¡con estos pordioseros!

Ah, me gustaría que no mezclases la bondad y la ilusión de Ángel...

...con unos fines mucho más materialistas.

-Mauricio, me estás ofendiendo.

Ah, ¿sí, por qué? ¿Te das por aludida?

No, Cayetana...

-Te agradezco que te hayas acercado al entierro,...

...teniendo en cuenta tus circunstancias personales...

¿A qué te refieres? -Leí la nota...

...que venía sobre tu marido y lo que hizo ayer.

-No pasa nada, mujer; teníamos prisa por irnos al combate.

-Por eso. -Pero quiero pedirte un favor.

Anótame el número del bar.

De todas maneras, preferiría no seguir hablando de Cayetana;...

...es una relación que se acabó y prefiero no darle vueltas.

Ya está. Bajemos la pernera, que no coja frío.

Muy bien. Hasta la semana que viene.

De todas maneras, te digo que Cayetana no viene sólo a ayudar.

-¿Cómo?

Pero... oiga... ¡Oiga!

Anda que...

Las gente... ¿Te crees que me llaman...

...y me preguntan que de qué color es el caballo blanco de Santiago?

-No ha consentido levantarse de la cama ni para verme, hija.

¿Pero está enfermo? -Pues muy bien no tiene...

...que estar, hija; estaba gritando como un loco.

-Vengo a ver cómo estás. Pues qué quieres que te diga.

-Vaya panorama tenemos. Era lo último que esperaba;...

...una espantada así, lo último, y me dejó bloqueada, Héctor.

Que vuelva y que haga lo que quiera, a mí me da igual.

-Seguiré viniendo para ayudar en lo que pueda.

¿Se ha ido a trabajar?

-Sí. Ah.

Qué detalle más feo, ¿no?

-Pues mira, hija, yo sí que la defiendo,...

...porque yo creo que no aguanta más.

Es que pasé del miedo a creer que le había pasado...

...alguna desgracia, a querer matarle con mis propias manos,...

...cuando le vi entrar borracho...

...y a altas horas de la madrugada, sin dar explicaciones.

En ese momento, comprendí...

...que nuestro matrimonio se había roto.

(PIENSA) "Además de cuñadas, fuimos las mejores amigas,...

...casi como hermanas y creo que llegó el momento...

...de superar diferencias...

...por el bien de Alfonso y de la familia."

Llaman a la puerta.

Teresa...

  • T5 - Capítulo 149

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 149

05 abr 2010

Finalmente se descubre que el miedo le ha vencido y Alfonso no acude a la pelea. Aparece en la prensa la noticia de la muerte del Maño. Como la versión que dan es bastante rocambolesca, los implicados no la creen. De todas formas esto significa, según Héctor, que no habrá investigación; Diana y Salvador pueden estar tranquilos.Un proveedor de los Almacenes ha tenido un accidente mortal y coincide con una llamada que recibió equivocadamente Manolita quien pone el caso en conocimiento de Héctor. Bonilla convence a Héctor para seguir con la investigación de la muerte del empresario Isidoro Vázquez. Después de realizar un experimento telefónico decisivo, los detectives descubren quién fue el responsable. Mauricio se sorprende al ver a Cayetana en si casa y se comporta muy duro con ella.

Histórico de emisiones:

05/04/2010 

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